AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 6 Marzo  2003
Gobierno vasco y Estado de derecho
EDURNE URIARTE ABC 6 Marzo 2003

Sabe Arzallus
Lucrecio Libertad Digital  6 Marzo 2003

Maragall, la hipoteca de Zapatero
EDITORIAL Libertad Digital  6 Marzo 2003

Cosas de Pasqual, cosas del PSOE
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  6 Marzo 2003

Creer a Martxelo
Iñaki Ezkerra La Razón 6 Marzo 2003

Maragall ordena, ¿manda Zapatero
Germán Yanke Libertad Digital  6 Marzo 2003

Sentirán vergüenza
ROSA DÍEZ El Correo 6 Marzo 2003

¿A qué asimetría se refieren
JUAN JOSÉ R. CALAZA La Voz

Error de ETA

Cartas al Director El Correo 6 Marzo 2003

El PP acudirá al debate de Basta Ya para insistir en la alianza constitucionalista
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 6 Marzo 2003

«El VIP ha entrado a devolver una película»
D. Mazón - Madrid.- La Razón 6 Marzo 2003

La UB veta el acto de Mora porque «no se garantizala pluralidad»
MARÍA JESÚS CAÑIZARES ABC 6 Marzo 2003

¿Hasta cuándo
Cartas al Director ABC 6 Marzo 2003

Incidente en el Congreso al acusar Rato a Maragall de cubrir a grupos que pueden tener conexiones con grupos terroristas
Efe Madrid La Estrella  6 Marzo 2003

Gobierno vasco y Estado de derecho
Por EDURNE URIARTE ABC 6 Marzo 2003

Si hay una sociedad que ha entendido profundamente el papel que tiene el Estado en la protección de los derechos y libertades, esa sociedad es la vasca. Cuando quien asesina y persigue es un grupo de la sociedad civil y no una dictadura, se sabe qué significa en la práctica la noción del Estado de Derecho como garante de las libertades ciudadanas.

El problema se plantea cuando una parte del Estado no ejerce ese papel de defensa de los ciudadanos, que es lo que ocurre con el Gobierno vasco. No sólo eso, el Gobierno vasco arremete, además, contra el Estado de Derecho en múltiples ocasiones. Y lo hace para paralizar, dificultar o impedir acciones políticas y judiciales contra el terrorismo.

Porque el sospechoso es el Estado, y no los responsables de «Egunkaria» u otros muchos acusados de colaboración con el terrorismo. Y para corroborarlo, los gobernantes nacionalistas incluso deciden otorgar una nueva subvención a «Egunkaria» pocas horas después de las graves acusaciones judiciales.

Que un juez tenga que intervenir para bloquear las subvenciones del Gobierno vasco a «Egunkaria» muestra hasta qué punto ha llegado el divorcio de los nacionalistas vascos con la defensa de los principios democráticos. Muchos ciudadanos vascos exigen más Estado de Derecho para garantizar la libertad, pero no piensan precisamente en el Gobierno vasco. Las razones de esa disociación, lamentablemente, están demasiado claras.

Sabe Arzallus
Lucrecio Libertad Digital  6 Marzo 2003

Sabe Arzallus, él sí, lo que está en juego en las próximas elecciones municipales. ¿Cómo no va él a saberlo? Hace ya un cuarto de siglo que el PNV domina en virtuoso el arte del cual los demás, en el País Vasco, ni a la condición de aprendiz parecen aproximarse. Hace ya un cuarto de siglo que, en el País Vasco, el PNV es algo muy distinto de un partido. Es un Estado. Paralelo e implacable. Que todo lo controla: desde la enseñanza hasta los medios de información. Que sabe, sin resquicio a duda, que el poder es eso: control hermético de cada espacio público y de cada céntimo presupuestario. Que sabe muy bien que sólo manda de verdad aquel a quien todos los demás deben sus subsistencia. Y que ese poder, el único de verdad inexpugnable, no se comparte. A ningún precio.

Sabe, pues, que perder allí unas elecciones no es perder sólo –de modo más o menos transitorio– una instancia política: es perder el absoluto que le ha permitido situarse al margen de sometimiento a ley. Y, al saber eso, su desprecio hacia cualquier ñoñería ideológica es absoluto. Se trata de ganar. Y basta. Cambiando la ley electoral, si ello es preciso. Ofreciendo al desmoralizado funcionariado partidista del PSOE las limosnas que le sean necesarias para ir tirando. Todo es negociable. Menos una cosa: el poder. Menos una cosa: el control del dinero.

Y sabe que sólo aquel que controle dinero público y medios de comunicación públicos podrá decidir acerca de una independencia formal que remate la ya real en que la ausencia de ley y garantía estatales han abandonado a las provincias vascongadas.

Lo sabe. Es elemental. Sería estúpido reprocharle que defienda sus intereses.

Lo angustioso es otra cosa. Lo angustioso es la resignación casi suicida de quienes no tendrían más que mover un dedo para dar con ese proyecto al traste. La de esos PP y PSOE a quienes bastaría presentar listas únicas para barrer al PNV, en las municipales como en las autonómicas. La de esos PSOE y PP que, no teniendo más que dar ese elemental paso para restablecer la normalidad legal en el País Vasco, parecen empeñados en un juego de niñerías politiqueras que sería muy benévolo tachar de bizantinismo.

En listas únicas, los partidos no independentistas podrían, con bastante certeza, ganar. En listas separadas, ganará siempre el PNV. Así las cosas, el suicidio de los partidos españoles es sencillamente asombroso.

Desazona constatar hasta qué punto Arzallus ha entendido mucho mejor que sus adversarios no nacionalistas lo que está en juego en las próximas elecciones municipales vascas: se llama independencia. Y sólo Mayor Oreja se atreve a decir lo que todos saben: que, tras una victoria en esas elecciones, el paso de Ibarreche será, necesariamente, el referéndum.

Eso sabe Arzallus. Me niego a pensar que todos los demás sean tan necios como para no darse cuenta.

Maragall, la hipoteca de Zapatero
EDITORIAL Libertad Digital  6 Marzo 2003

No es ningún secreto que la apretada victoria de Zapatero sobre Bono en el congreso del PSOE de julio de 2000, donde obtuvo la secretaría general, se debió, principalmente, a los 74 delegados del PSC, que votaron a su favor a instancias de Maragall. La federación catalana era la única en que Bono carecía de apoyos y fue esto precisamente lo que desequilibró la balanza a favor de Zapatero.

El leonés sabía perfectamente cuáles podían ser los costes de ese apoyo. Maragall, en mayo de 2000, ya afirmaba que los socialistas catalanes seguirían defendiendo una propuesta federal para España dentro del PSOE, aunque por entonces no quería “agitar esa bandera” porque “no queremos en un momento tan crítico, tan dramático y sensible como éste (refiriéndose a la situación en el País Vasco) contribuir a hacer sufrir a la gente”.

No parece que hoy a Maragall, que da crédito a las acusaciones de tortura del director de Egunkaria Marcelo Otamendi y se lo niega a la Guardia Civil y al Gobierno “hasta que el juez demuestre lo contrario” –¿y la presunción de inocencia?–, le importe demasiado herir sensibilidades o “hacer sufrir a la gente”; aunque la situación en el País Vasco no haya perdido un ápice de dramatismo, recién asesinado por ETA Joseba Pagazaurtundua precisamente en Andoain, localidad donde tiene su sede el periódico-pantalla de la banda terrorista clausurado por el juez del Olmo.

Lamentablemente, Maragall no está solo en el seno del PSOE. Francesc Antich en Baleares, Marcelino Iglesias en Aragón (ambos presidentes autonómicos), Patxi López y Odón Elorza en el País Vasco, Emilio Pérez Touriño en Galicia y Joan Ignasi Pla en Valencia –todos llegaron a sus cargos poco antes del congreso del PSOE que aupó a Zapatero– suscriben las tesis federalistas de Maragall que, en la práctica, suponen la ruptura del modelo autonómico consagrado por la Constitución y, en último término, la negación de la idea de España.

No es extraño, pues, que Zapatero no se atreva a desautorizar públicamente al líder del PSC, consciente de que el “federalismo asimétrico” ha cautivado un sector muy importante del partido; algo que González y Polanco no ven precisamente con malos ojos, habida cuenta de que fueron ellos quienes impulsaron la depuraron de Redondo Terreros, sustituyéndolo por Patxi López, favorable a las tesis de Maragall. Y esta es, precisamente, la razón por la que el PSOE sigue sin definir su modelo de estado. Por un lado, los votantes socialistas de Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura –los principales feudos electorales del PSOE– no ven con buenos ojos las veleidades nacionalistas de los líderes socialistas de la periferia. Y por otro, Zapatero sabe muy bien que su poder dentro del PSOE se asienta principalmente sobre las fuerzas centrífugas de su partido, apoyadas por Prisa, el máximo enemigo de todo lo que representa la idea de España.

Consciente de ello, el líder del PSC se permite dar instrucciones y hacer veladas advertencias a Zapatero. En una carta abierta al líder del PSOE publicada por El País el pasado noviembre, Maragall decía al leonés: “Puedes contar con los socialistas catalanes como contaste desde el primer momento. Han pasado, desde entonces (congreso del PSOE), algo más de dos años, en efecto. El nuevo socialismo está ya en marcha. El nuevo federalismo, o como le llamamos tú y yo, la España plural, está a punto. Todas las esperanzas están permitidas. No fallaremos”.

Arduo dilema el de Zapatero. Uno de los principales activos del PSOE ha sido siempre la última de sus siglas, que representa a España. Pero el mayor anhelo de sus principales apoyos políticos y mediáticos es eliminarla de la denominación del partido. Difícilmente podrá gobernar Zapatero en Madrid si no clarifica de una vez cuál es su modelo de Estado. Y si lo hace, corre el riesgo de dividir a su partido en dos: los “españolistas”, representados por Bono, Ibarra y, sobre todo, Francisco Vázquez; y los “centrífugos”, liderados por Maragall, López, Elorza y Antich. La tarea de “reunificar al PSOE supera a un Zapatero hipotecado por las tesis disolventes de Maragall, y tendrá que esperar probablemente al resultado de las próximas elecciones generales.

Cosas de Pasqual, cosas del PSOE
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  6 Marzo 2003

Dice Ibarra que el respaldo público de Maragall a las denuncias de torturas contra la Guardia Civil, habituales siempre en los etarras, son “cosas de Pasqual”. Pues no. Serían cosas del político catalán si las desautorizara su partido. Al no hacerlo, las cosas de Maragall son las cosas del PSOE. Como las de Odón Elorza. Como las de Touriño. Como las de Antich. Como las de Pla. Incluso, en sentido afortunadamente contrario, como las de Vázquez y las de Bono. Pero si la línea de un partido es el resumen de las ocurrencias de todos los líderes, jefecitos y cabecillas territoriales, ni hay línea, ni hay partido ni hay nada.

Zapatero, en efecto, está llevando a su partido por el camino de la nulificación, por la vía muerta del oportunismo siempre que sea izquierdista y nacionalista. Cada vez se ve más claro que el día en que se cargó a Redondo Terreros obedeciendo a las presiones de González y Polanco, avaladas por Chaves, se cargó la referencia fundamental a España que era uno de los rasgos esenciales de su programa y que, sin ella, vuelve a ser algo parecido a la nada. Una nada pomposa, prisaica, megaprogre y superprogresista pero que no votaría nadie con una idea medianamente seria de la nación y de la Constitución.

Si los poderes fácticos dentro del PSOE pueden hacer lo que les dé la gana en materia de lucha antiterrorista, incluso colaborar abiertamente con los terroristas, el Pacto por las libertades, que fue la gran aportación de Zapatero a la vida política nacional, está muerto. Y sin ese pacto, votar al PSOE es jugar con España a la ruleta rusa. No sobrarán jugadores.

Creer a Martxelo
Iñaki Ezkerra La Razón 6 Marzo 2003

Con sus acusaciones de tortura a la Guardia Civil, Martxelo Otamendi, director de Egunkaria, ha terminado fundando una nueva religión cuyos primeros discípulos son los nacionalistas vascos con Anasagasti y el vicario general de San Sebastián a la cabeza. Los nacionalistas nos recuerdan lo que es la fe: el don de creer en lo que no se ve. Los nacionalistas creen a Martxelo porque «Martxelo no miente», según dicen alardeando obscenamente de una falsa familiaridad con el personaje que no tiene más fin que dejar caer que «Martxelo es como de casa» para diferenciarlo bien de los guardias civiles que «son como de fuera» y que seguro que lo odian sólo por llamarse Martxelo, por tener ese nombre lírico que, más que a euskaldún, suena a dramón del neorrealismo italiano, a grito en blanco y negro de la Magnani: «¿Martxelo, no te vayas!, ¿Martxelo, vuelve!»

Entre los que le creen a Martxelo, está también Maragall aunque apostilla que «es una impresión personal». Yo creo que este tipo de impresiones personales se dan porque en el centro del escenario social donde se ha colocado Marxelo no están las víctimas indiscutibles, los familiares de quienes, al margen de las impresiones, fueron torturados y asesinados de verdad.

El lunes participé en Bilbao en la presentación de una Plataforma Cívica por la Dignidad de las Víctimas. Su misión es precisamente exigir que quienes han padecido el terrorismo tengan el reconocimiento que merecen y al cual concretamente el alcalde Azkuna se opone de un modo sistemático. El PNV se desenmascara con esa injustificable resistencia. Aquí ya no se trata de un auto de Garzón ni de la Ley de Partidos, ni siquiera del impecable Pacto por las Libertades. Como decía el texto de esa nueva plataforma, no hay explicación para esa contumaz negativa al reconocimiento de las víctimas que no sea la pretensión de ganar la sintonía con los líderes y el electorado antidemocráticos o, peor aún, la plena coincidencia con el talante ético de los asesinos y sus portavoces políticos.
¿Por qué esa negativa de Azkuna a condenar oficialmente la bomba de Santa Pola y los tiros sobre Pagazaurtundua mientras llora por Egunkaria? Porque si vuelven las víctimas reales se esfuman las virtuales. La farsa martirológica del nacionalismo sólo es posible ocultando a las víctimas. Una forma de actuar contra ese falso victimismo sería que toda la Prensa publicara cada día la foto de una víctima y el nombre de su asesino si se sabe. Si Maragall hubiese visto ese día la cara de la niña de Santa Pola quizás habría pensado en su padre y en los demás guardias civiles, que son dignos de la presunción de inocencia, y habría revisado sus gratuitas impresiones sobre Martxelo.

Maragall ordena, ¿manda Zapatero?
Germán Yanke Libertad Digital  6 Marzo 2003

Lo siento por Zapatero. Se ha creído que va a ganar las próximas elecciones gracias a Sadam, pero está muy equivocado. Y si ganara (sólo posible tras un cataclismo), me temo que no mandará. El que, por el contrario, parece que manda es Maragall, que está cercando al secretario general del PSOE y enmudeciéndole en lo que no se refiera a su particular posición ante la dictadura de Sadam Husein.

Maragall se permite hablar de torturas sin un dato, por intuición etílica, y, además, no va a los tribunales. Además, con una concepción de la presunción de inocencia que va más allá de la staliniana, asegura que considerará culpables a las Fuerzas de Seguridad del Estado hasta que un juez demuestre lo contrario. Todos en el PSOE callan, incluso Zapatero, que cree que lo de Sadam le permite amparar este tipo de bajezas. Pero Maragall habla de torturas y de cambios constitucionales, ampara al PNV y rebasa a CiU porque manda. Porque el PSOE de Galicia, a pesar de la dignidad personal de Vázquez, está con sus tesis. Y el nuevo y destartalado PSOE del País Vasco. Y el de Aragón. Y el de Valencia. Y el de Baleares. En el PSOE de Ferraz, para quitarse el asunto de encima, dicen (en privado, claro) que Maragall habla pero el que manda en los socialistas catalanes es Montilla. Si es cierto, Montilla manda en Cataluña y Maragall en las agrupaciones socialistas de media España. Ordena y Zapatero calla.

El que lo sabe es Arzalluz, que el otro día hablaba de "el PSOE de González y éstos". Y Zapatero cree que va a ganar las elecciones gracias a Sadam...

Sentirán vergüenza
ROSA DÍEZ /PTA. DE LOS SOCIALISTAS ESPAÑOLES EN EL PARLAMENTO EUROPEO El Correo 6 Marzo 2003

Xabier Arzalluz fue entrevistado el martes en un programa de esa televisión vasca tan suya. En esa intervención, Arzalluz calificó la rueda de prensa de la familia de Joseba Pagazaurtundua como un acto electoralista (?), organizado por Basta Ya. Pero fue aún más lejos; se atrevió a hablar de Pilar Ruiz, de la madre de Joseba. Así, en un despreciable gesto, característico -por lo demás- de este hombre sin principios ni honor, dijo la «pobre madre, el papel que tuvo que leer...», pretendiendo así, con su gesto y sus palabras, adjudicarle a Pilar el papel de víctima manipulada.

No sé si es posible, pero sería extraordinariamente positivo para la democracia que pasaran esa intervención de Arzalluz por todas las televisiones -públicas y privadas- de España y del resto de Europa. Que emitieran la rueda de prensa de las tres mujeres Pagaza y la intervención de Arzalluz a continuación. Que todos los ciudadanos de bien tuvieran la oportunidad de evaluar hasta qué punto la indignidad se ha adueñado de las actitudes de los dirigentes nacionalistas del País Vasco.

Sería muy pedagógico para tanto 'progre' preocupado por el cierre de la empresa editora de 'Egunkaria', que viesen cómo el mismo partido que se «escandaliza» por «el ataque al euskera» y la «libertad de expresión» ante una actuación judicial sometida a todas las garantías del Estado de Derecho, se burla del dolor y de la denuncia de una madre a cuyo hijo acaban de asesinar, arrebatándole así no sólo la libertad de expresarse sino la propia vida. Sería muy esclarecedor para tanta alma dubitativa que vieran cómo Arzalluz desprecia la gran dignidad y el valor de una madre capaz de superar su dolor y alzar la voz contra los asesinos y contra los que ella considera responsables políticos del asesinato de su hijo. Sería muy útil que quienes no ven ETB tuvieran la posibilidad de ver a Arzalluz y sentir la misma náusea que a nosotros nos ha inundado cuando, lejos de la más mínima piedad o consideración, ha pretendido tapar también la voz de la familia de Joseba, ya que la de él nunca más la volveremos a escuchar.

Sólo en la indignidad más extrema, en la más absoluta falta de valores humanos, se puede encuadrar la actitud de Arzalluz y sus meritorios del PNV y del Gobierno vasco -'tela' lo de Balza- tras el asesinato de Joseba. Todas sus iras tras el crimen han ido contra la familia y los amigos de la víctima. Nada de 'cogeremos a los criminales y desenmascararemos a los chivatos'. No, a unos y a otros, consideración y silencio. Y apoyo al alcalde de Batasuna de Andoain.

¡Cuánta cobardía y bajeza moral! Sepa usted, señor Arzalluz, que no nos vamos a callar. No le tenemos miedo, ni a usted, ni a su Gobierno, ni a su partido. Y la náusea que nos provocan su actitud y sus palabras es menor que nuestro compromiso con la verdad y el deseo de que se haga justicia. Y sepa otra cosa: gracias a nuestra denuncia, a nuestra voz que usted no podrá acallar, algún día la historia les calificará como se merecen. Pero antes de eso, dentro de no demasiado tiempo, cuando sus nietos les pregunten: '¿qué hacías tú mientras ETA mataba y perseguía a cientos de ciudadanos?', ustedes tendrán que bajar la cabeza y callar. No podrían sostener una nueva mentira. No podrán decir, como otros europeos de no hace tanto tiempo, 'yo no sabía nada, no les oí, no vi el humo, no noté su ausencia...'. Sus nietos, antes que la Historia, les señalarán con el dedo. Y lo menos que pensarán de ustedes es que fueron unos cobardes y sentirán vergüenza.

¿A qué asimetría se refieren?
JUAN JOSÉ R. CALAZA La Voz

ESTÁ CALANDO en el socialismo gallego la pomposa propuesta de revisión constitucional y estatutaria, Maragall dixit, en la que se dé cobijo al relajamiento asimétrico de los vínculos -hacienda, selecciones deportivas, acervo lingüístico común, representación exterior, etc.- entre las regiones españolas.

La terminología económica empleada por los revisionistas, plagiada de los modelos de la DATAR francesa, deviene completamente vacua en la práctica al plantearse como simple cas d'école . No conozco economía nacional en red, y todas en ella están, cuyos nodos ocupen la misma jerarquía, situación fácilmente explicable desde la ciencia de la Spatial Economy y constatada empíricamente por la ley de Zipf. La localización concentrada de actividades económicas genera disfuncionalidades territoriales que sólo en parte son susceptibles de paliarse gracias a la capacidad redistributiva organizada a partir del corazón del Estado; es lo que conocemos, por oposición a la degeneración tribal, como solidaridad interterritorial, que desaparece o resquebraja en cuanto la concepción del Estado se torna asimétrica.

En Galicia, Guillermo de la Dehesa, José Luis Méndez y Santiago Rey ya han explicado, por activa y por pasiva, que en las economías autonómicamente policentradas el asunto crucial no es la descentralización, sino la compatibilidad sinérgica del entramado reticular, en normas y decisiones, y la desconcentración cuando las desexternalidades dominan a las externalidades virtuosas. A pesar del intervencionismo, o precisamente por su causa, la Generalitat es incapaz de conformar una verdadera metrópoli centrada en Barcelona mientras que Madrid, armando menos barullo, lleva camino de convertirse en la tercera de Europa. Afortunadamente, ya que, hasta la fecha, la CA madrileña ha contribuido sin rechistar, por encima de cualquier otra región, a la cohesión de la urdimbre económica española, bien lo saben los gallegos. Permitiéndose Ruiz-Gallardón, por encima, el supremo lujo de poner en marcha la primera ley que cede competencias regionales a los municipios.

El órdago de los revisionistas constitucionales y su forma de envidar deja un regusto de juego sucio, de asimetría de derechos de los jugadores y de manipulación a conveniencia de las normas del juego democrático. Sería absolutamente intolerable que, pongamos por caso, los diputados del PSC, CiU y ERC en las Cortes pudiesen intervenir en la vida política española forzando una revisión constitucional que otorgara a Cataluña el autogobierno completo -¿en base a qué asimétrico privilegio?- y sin embargo los diputados de otras regiones quedasen excluidos de la política catalana sabedores de los desbordamientos y externalidades negativas que puede generar para el resto: la nación-estado (mejor, la Europa de nuestros días) es como la tela de araña, o los sistemas input-output, cuando se tira de un hilo todo se mueve.

La pluralidad que se le exige a España, cuyo pluralismo es innegable, carece de contrapartida dentro de las regiones que muy enconadamente la reclaman. Tan cierto es que el más perfecto Código Penal nunca resolverá el problema de los malos tratos, ni el Civil el de las herencias, como que ninguna Constitución puede ser suficientemente buena para sofrenar las fricciones emanadas de las competencias territoriales cuando la vocación de esos «algunos» es, precisamente, crearlas. La ingeniería constitucional asimétrica aplicable a una Carta de tan reciente factura como la española, perfeccionada en sus protocolos estatutarios, sólo puede obedecer a la imperiosa necesidad de adaptación al contexto internacional, concomitante a la revisión que lleven a cabo en su día los demás países europeos, o a una recelosa deslealtad al acervo común. La primera circunstancia aún no se da, la segunda empieza a durar demasiado.

En fin, para que la eventual revisión constitucional no fuese un disimulado golpe de Estado parlamentario debería ser aprobada en referendo por la nación en su conjunto. Ahora bien, dado que no todos en el PSOE piensan como los catalanistas --que se lo pregunten, por si las dudas, a Bono, Ibarra o Vázquez- no queda excluido que en la misma ocasión, ya que de revisión se trataría, las modificaciones se produzcan en sentido contrario al propuesto por Maragall.

Error de ETA
Rafael Capanegra García/Getxo-Vizcaya Cartas al Director El Correo 6 Marzo 2003

Florencio Domínguez, el periodista especializado en el mundo etarra, escribe estos días que ETA se ha equivocado en su pulso con el actual Gobierno. A cada salvajada radical responde automáticamente el Gobierno del PP con una nueva vuelta de tuerca, asfixiando una por una todas las fuentes de aprovisionamiento ideológico, monetario y humano del citado grupo armado. Pues bien, siguiendo con el razonamiento, a la vista está que también el PNV y sus asociados se equivocan al tratar de insultar y amenazar a quienes no piensan como ellos. Esa colección de groserías y bravatas que últimamente deslizan a sus correligionarios, cada domingo, personajes como Anasagasti, Arzalluz y demás jefes de la tribu, lo único que consiguen es que proliferen foros de la Libertad, de El Salvador, de Ermua... movimientos ciudadanos como Basta Ya y cualquier otro que ellos, sin querer, alientan. Con el agravante de que no son políticos profesionales la mayoría de sus integrantes, sino simples ciudadanos hartos del pestazo nacionalista.

El PP acudirá al debate de Basta Ya para insistir en la alianza constitucionalista
El acto se celebrará pese al desmarque del PSE y contará con representantes socialistas
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 6 Marzo 2003

El PP vasco confirmó ayer que participará en el debate convocado por Basta Ya el próximo día 14 en San Sebastián sobre la conveniencia de celebrar los comicios municipales ante las dificultades que el acoso terrorista plantea a populares y socialistas para elaborar sus candidaturas. Y lo hará para reiterar su conocida «oferta» de alianza electoral a los partidos y organizaciones constitucionalistas, convencido de la necesidad de presentar listas y articular el mayor número posible de mayorías no nacionalistas en los ayuntamientos vascos.

Después de que la ejecutiva del PSE decidiera por unanimidad no acudir al acto -pese a que uno de sus miembros ya había confirmado su intervención en la mesa redonda, según Basta Ya-, los populares se apresuraron a ratificar su asistencia a un debate que creen «lógico, democrático y necesario». Su presidente, Carlos Iturgaiz, recordó que el PP ya ha lanzado su propia oferta «a los constitucionalistas que vivimos en el País Vasco» para buscar «la mejor fórmula» de concurrir a unas elecciones «en las que debe triunfar la demanda de libertad por encima de las siglas políticas». El PP -que, salvo cambios, enviará a Jaime Mayor Oreja y María San Gil como ponentes- subrayó que su «prioridad» de cara a la cita con las urnas es «avanzar en la conquista de la libertad por encima de legítimos intereses partidistas».

El desmarque del PSE ha provocado un indisimulado malestar en Basta Ya, que cree que la negativa de los socialistas a participar puede malinterpretarse e inducir a pensar que la plataforma apoya la propuesta de listas conjuntas. En un comunicado, el colectivo subrayó ayer que «es ajeno» a esta iniciativa «y no tiene ninguna opinión al respecto, precisamente porque es asunto de los partidos políticos». También aclara que, «pese a las invenciones paranoicas de Arzalluz», Basta Ya «no sabe nada» de un supuesto plan para suspender las elecciones en Euskadi y reitera su «respeto» a la voluntad de PP y PSE de concurrir a las urnas.

Invitación
El portavoz de Basta Ya, Carlos Martínez Gorriarán, ratificó que el debate se celebrará en la fecha prevista, aunque no en el salón de plenos del Ayuntamiento de San Sebastián, porque, según dijo, el alcalde Odón Elorza se niega ahora a cedérselo con el argumento de que se trata de un «acto político». También aseguró que «destacadas personalidades» del PSE han confirmado su presencia pese a la postura oficial y al menos una de ellas tomará la palabra en el debate.

En cualquier caso, reiteró su invitación a la ejecutiva del PSE, «que serán bien recibidos si deciden acudir». Su secretario general, Patxi López, explicó ayer que la decisión de la ejecutiva no obedece a que el debate no les parezca interesante. «Lo que tenemos que hacer ahora son las listas y prepararnos para la campaña», argumentó López, para quien la discusión planteada «pone de manifiesto que estas elecciones se van a desarrollar con una anormalidad democrática, porque algunos partidos tenemos serias dificultades para presentarnos y hacer la campaña».

«El VIP ha entrado a devolver una película»
El PP presenta un parte de la Ertzaintza en el que se demuestra que se proporcionan datos privados de los escoltados Balza acusa a Urquijo de «juego sucio» pero no abre expediente
El parlamentario popular vasco Carlos Urquijo presentó ayer ante el consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, un parte elaborado por un ertzaina en el que se demuestra cómo se da información sobre las actividades privadas de los escoltados, algo que el PP ya ha denunciado en más ocasiones. Balza acusó a Urquijo de «juego sucio», aunque reconoció que podría ser motivo de expediente para el agente. El líder popular reclamó al consejero que abriera expediente pues este tipo de actuaciones no son nuevas, y calificó este hecho como «espionaje» más que protección.
D. Mazón - Madrid.- La Razón 6 Marzo 2003

El parlamentario del Partido Popular en la Cámara de Vitoria, Carlos Urquijo, acusó ayer al consejero de Interior del Gobierno de Ibarreche, Javier Balza, de «mentir» cuando dice que no exigen requisito alguno a los escoltas en la elaboración de los partes sobre sus protegidos, y presentó como prueba de esta acusación un informe elaborado por un ertzaina sobre un escoltado en el que se detallan actividades que poco tienen que ver con la seguridad. Urquijo denunció que estas informaciones corresponden más al campo del «espionaje» que al de la protección de amenazados, y que la utilidad de estos partes es evitar que el escoltado repita varios días seguidos actividades que puedan ponerle en peligro.

Entre las frases que el parlamentario popular expuso como prueba de su denuncia, figuran algunas tales como «8:45. Salida del VIP del domicilio con la hija. La deja en el colegio...», detallando tanto la dirección de la casa como el colegio al que va la hija. Más adelante, tras detallar que recoge el coche de su padre, el parte señala que «una vez cogido el coche se dirige a recoger a sus padres y unos cuadros a la calle...». Seguidamente se señala: «18:00. Salida del VIP junto a sus padres y se dirigen donde trabaja la mujer en las oficinas...», indicando el nombre de estas y la dirección. Asimismo, el informe también indica que el VIP entra «en el video club... a devolver una película» y el momento y el lugar en el que se despide de sus padres.
La lectura de este documento provocó que Balza «saltara» inmediatamente y acusara al parlamentario popular de «juego sucio» y de haber amañado el informe con un escolta. Según el consejero, respecto a las actividades privadas sólo debe constar el municipio en el que se desarrollan, pero reconoció que podría ser motivo de expediente para el agente, algo que Urquijo, en declaraciones a LA RAZÓN, considera que debería haber hecho hace tiempo.

La UB veta el acto de Mora porque «no se garantizala pluralidad»
MARÍA JESÚS CAÑIZARES ABC 6 Marzo 2003

BARCELONA. Finalmente, el rectorado de la Universidad de Barcelona (UB) ha decidido no autorizar la conferencia de la profesora de la Universidad del País Vasco, Gotzone Mora, miembro del colectivo ¡Basta ya! e impulsora de la plataforma Profesores por la Libertad en el País Vasco. Este centro alega que no se garantiza «la pluralidad y la vocación de tolerancia».

La asociación Profesores para la Democracia (PD) había solicitado a la UB la reserva del Aula Magna de esta universidad para celebrar la conferencia el próximo día 11. Según adelantó ayer este diario, el rector, Joan Tugores, estuvo de acuerdo con la iniciativa dos días antes de que, el pasado viernes, se produjeran los incidentes durante la conferencia de Fernando Savater, cuando un grupo de estudiantes independentistas intentó agredir al filósofo donostiarra, mientras le llamaban «fascista» y «españolista».

«Miseria intelectual y moral»
El presidente de Profesores para la Democracia, Francisco Caja, asegura que, a partir de esa fecha, la universidad comenzó a poner toda clase de impedimentos.

«Los actos universitarios -indica ahora la UB- deben garantizar un respeto a la pluralidad, una vocación de tolerancia y diálogo y un espíritu constructivo que, a la vista de los antecedentes, no se garantizan en la petición formulada por el profesor Caja, en nombre de Profesores para la Democracia».

Caja califica de «absolutamente inaceptable» la decisión de la UB que, a su juicio, «demuestra la miseria intelectual y moral que preside la vida universitaria». Tras el veto de la universidad, el acto se celebrará el mismo día 11 en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona.

La última comparecencia pública de Gotzon Mora se producía a principios de esta semana, cuando presentó en Bilbao, en compañía de otros promotores, como Agustín Ibarrola y Vidal de Nicolás, una nueva plataforma para dignificar a las víctimas del terrorismo. Gotzon Mora viene participando en todas las iniciativas que se desarrollan en la Universidad del País Vasco contra la barbarie etarra.

¿Hasta cuándo?
Cartas al Director ABC 6 Marzo 2003

Cuando en nuestro antiguo Bachillerato estudiábamos latín, había una frase que traducíamos con mucho esfuerzo y que venía a decir: «¿Hasta cuándo Catalina agotará nuestra paciencia? Pues trasladémosla a nuestros tiempos: «¿Hasta cuándo Arzalluz agotará la nuestra?».

Las últimas declaraciones acerca de la rueda de prensa que dieron la madre, la viuda y la hermana de la última víctima de ETA hacen sonrojar a todas las personas de buena voluntad. Todavía no le habíamos oído decir nada en contra de los que lo mataron, y el primer veneno que se le ocurre escupir por su boca ¿son vejaciones contra unas personas que tendrán su vida destrozada para los restos? De verdad que la razón de que ese «señor» siga al frente del partido gobernante en el País Vasco se escapa a toda lógica. No tengo nada en contra de su familia, pero me gustaría verle en el lugar de cualquiera de los familiares de una víctima de ETA. ¿Comprendería a los muchachos? ¿Les tendería la mano para que se reinsertaran en su «autodeterminada Euskalerría»? Que Dios le perdone, porque a nosotros, pobres mortales, nos es francamente difícil.   Elena Mª Vegué Sanz.   Madrid.

Incidente en el Congreso al acusar Rato a Maragall de cubrir a grupos que "pueden tener conexiones con grupos terroristas"
La afirmación provocó las protestas de los socialistas y la negativa de la diputada Maite Costa a continuar su intervención hasta que el vicepresidente retirara sus palabras
Efe Madrid La Estrella  6 Marzo 2003

El pleno del Congreso vivió ayer un tenso incidente durante la sesión de control al Gobierno cuando varios diputados del PSOE hicieron un plante puestos en pie cuando Rodrigo Rato acusó al líder del PSC, Pasqual Maragall, de dar "cobertura a grupos que pueden tener conexiones con grupos terroristas".

Rato hizo esa afirmación después de que la diputada socialista Maite Costa le pidiera que no mencionara en el debate a Maragall, como había hecho en una ocasión anterior el vicepresidente Segundo. "Mientras siga actuando dando cobertura a grupos que pueden tener conexiones con grupos terroristas" el PP mencionará a Maragall, dijo Rato en referencia a las declaraciones del dirigente socialista en las que dio crédito a las acusaciones de torturas por parte de la Guardia Civil formuladas por el director de 'Egunkaria', Marcelo Otamendi.

Esta afirmación provocó las protestas de los parlamentarios socialistas y la negativa de la diputada Maite Costa a continuar su intervención ante el pleno hasta que el vicepresidente retirara sus palabras. "No veo ninguna necesidad de rectificar. Usted y yo hemos leído en los periódicos las declaraciones. Por lo tanto, no tengo nada que rectificar", especificó entonces Rato.

En vista de la negativa a atender la solicitud de rectificación de la diputada, el portavoz del PSOE, Jesús Caldera, tomó la palabra para defenderse de la acusación vertida por el ministro, que definió como un "gravísimo delito". "O usted rectifica inmediatamente... no se lo pido, se lo exijo, o se va al juzgado o ha perdido la dignidad para ser miembro de esta Cámara", afirmó Caldera dirigiéndose a Rato.

El vicepresidente segundo reiteró sus argumentos y manifestó que, "como saben muy bien los miembros del Pacto Antiterrorista", las acusaciones de tortura "son utilizadas continuamente por los miembros de la banda", por lo que lamentó que en esta ocasión hubieran sido "respaldadas" por Maragall.

Tras aclarar que sus palabras tenían un "sentido político", Rato afirmó que "a su señoría le podrán parecer mejor o peor, pero es lo que se ha producido, y a nuestro grupo lo que nos gustaría es que ustedes descalificaran esas declaraciones", insistió. Pese a los intentos de la presidenta del Congreso por continuar con la sesión, tuvo que hacer reiteradas llamadas al orden a varios diputados, tanto del PP como del PSOE, entre estos últimos a Francisco Fernández Marugán, quien de forma airada, de pie en un pasillo del hemiciclo, gesticulaba y hacía comentarios en voz alta contra Rato.

Las protestas no cesaron y, ante la sucesión de insultos, la presidenta dijo que había escuchado el calificativo de "delincuente" proveniente de un diputado del grupo socialista que no pudo identificar. No obstante, advirtió de que si volvía a oír un insulto de esas características y tenía certeza del autor del mismo, sería expulsado de inmediato del hemiciclo.

Después de una larga interrupción, el incidente quedó zanjado cuando Rato tomó de nuevo la palabra y dijo que si así lo preferían los diputados socialistas, cambiaba la expresión "dar cobertura" por la de "dar crédito". El vicepresidente justificó su rectificación por el hecho de que le merecen "mucho respeto" algunas personas del grupo socialista y los votos a que representan sus diputados.

Una vez concluido el debate, y ya en los pasillos del Congreso, el portavoz adjunto del grupo popular, Ignacio Gil Lázaro, subrayó que los diputados del PP no pueden consentir que se les llame "fascistas", como dijo que pudo escucharse en el salón de plenos, o que los parlamentarias socialistas les llamaran "a coro" delincuentes.

La diputada socialista Carme Chacón, dio por zanjado el incidente tras la rectificación de las palabras del vicepresidente Segundo, pero pidió que los representantes del PP "pierdan menos los nervios", máxime "con un tema como el terrorismo y con un partido como el PSOE".

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