AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 12 Marzo  2003
Terror, círculos y circulantes
José Luis Manzanares La Estrella 12 Marzo 2003

Fusi: «El nacionalismo no aspira ni a la libertad ni a la prosperidad»
ANTONIO ASTORGA ABC 12 Marzo 2003

Pancartas y gritos
Editorial La Razón 12 Marzo 2003

Vuelve el 68: la izquierda se batasuniza
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital   12 Marzo 2003

Caramba con los ojos
Germán Yanke Libertad Digital  12 Marzo 2003

¿A qué juega Maragall
Miguel Ángel Rodríguez La Razón 12 Marzo 2003

Defensa de las instituciones
Ramón Villota-Coullaut Libertad Digital  12 Marzo 2003

Gotzone Mora acusa a Tugores de prestar sus aulas a proetarras y negárselas a los que piden libertad
EFE Libertad Digital  12 Marzo 2003

Mora reprocha a Pujol no haber mediado con la Universidad catalana para dar su conferencia
Tate Santaeulària - Barcelona.- La Razón 12 Marzo 2003

Memoria
Cartas al Director ABC 12 Marzo 2003

Juan Pablo Fusi: «El nacionalismo de EE UU no es más que un patriotismo simbólico»
J. Ors - Madrid.- La Razón 12 Marzo 2003

Elorza firmó convenios con «Egunkaria» para que todos los niños leyeran el diario abertzale
D. Mazón - Madrid.- La Razón 12 Marzo 2003
 

Terror, círculos y circulantes
José Luis Manzanares La Estrella 12 Marzo 2003

En el centro del terror se encuentran los profesionales del tiro en la nuca, el secuestro y el coche-bomba. Tienen a su alrededor una compleja organización criminal que dirige sus vidas, porque los terroristas han dejado de pensar por sí mismos. De arriba les vienen tanto las ideas para un cerebro en blanco como las decisiones de una voluntad que es ajena y propia a la vez, porque en la entrega no caben matices. Son los cruzados del nacionalismo excluyente, mitad monjes de la única religión verdadera y mitad criminales en nombre de su dios de campanario.

Luego están, en un segundo círculo, los responsables de la intendencia, la propaganda y el bien ganado reposo tras las hazañas contra el infiel. Se glorifica a los héroes y se atiende a sus necesidades materiales. Destacados políticos y clérigos de blanquísimo cuello les mostrarán su simpatía. Después de todo, alguien debe hacer el trabajo sucio para la buena causa compartida. Siempre habrá un retiro honorable y bien retribuido en alguna acogedora empresa de los auténticamente vascos, o en las propias instituciones del Estado autonómico español, o en las bellas tierras al otro lado del Atlántico.

Pero hay más círculos. Hay un tercer círculo formado por quienes apostaron por el carácter democrático de un separatismo que sólo recurría al crimen por culpa de la tiranía franquista. La responsabilidad siempre es de los demás y, todavía mejor, de los enemigos. Los viejos compañeros de viaje se resisten a reconocer la evidencia. También entonces, en los años anteriores a la Constitución, los terroristas perseguían las mismas metas que ahora. La oposición al régimen no fue sino una anécdota en la lucha contra España. Así de simple.

Y después los contornos se diluyen hasta que el espectador sólo percibe una mezcolanza de intereses opacos que constituye la mejor defensa objetiva del terror. Ahí se incluyen los que hablan el idioma de la paz y la vida, pero entorpecen meticulosamente cuantas iniciativas se presenten para que los descarriados asesinos sean puestos a buen recaudo. Nunca adelantarán idea o medida alguna en esa dirección. No les gusta la colaboración internacional, como tampoco el endurecimiento de la legislación penal y penitenciaria, o la ilegalización del brazo político de ETA. Prefieren subvencionar a cualquier grupo pseudocultural que a las víctimas del terrorismo, tan proclives ellas a la queja continua. Y conceden más credibilidad a un presunto miembro de ETA, con reconocimiento médico diario, que a las autoridades de Madrid.

Son muchos círculos, pero a estas alturas de la danza macabra nos conocemos todos. Las caretas cayeron y los rostros quedaron al descubierto. Los juegos de artificio, la prestidigitación y las milongas ya no engañan a nadie.

Fusi: «El nacionalismo no aspira ni a la libertad ni a la prosperidad»
ANTONIO ASTORGA ABC 12 Marzo 2003

El catedrático Juan Pablo Fusi, crítico del nacionalismo y clarividente analista, considera que nuestro enmarañado mundo evoluciona «hacia formas trasnacionales»

MADRID. Juan Pablo Fusi reafirma en «La patria lejana» (Taurus) la tesis de Lord Acton (1834-1903), historiador inglés que «ya puso de relieve la naturaleza contradictoria del nacionalismo». Sostenía Acton que el nacionalismo no aspira ni a la libertad ni a la prosperidad: sacrifica ambos conceptos a las necesidades imperativas de la construcción nacional. «Acton advierte contra las consecuencias que puede tener esa pasión nacional en la cual los nacionalistas están dispuestos a sacrificar la vida, la libertad o lo que sea. Lo que define al nacionalismo es hacer de la nación y no de los derechos del individuo, no del derecho de participación política, no de la idea de justicia distributiva, no del principio de igualdad de oportunidades, el objeto y sujeto de la política; de la nación, que es una especie de reacción emocional abstracta basada en una serie de mitos fuertes, y no del individuo como tal». Fusi no estudia teorías, tipologías o modelos; analiza el laberinto nacionalista del siglo XX, desde su «fascistización» a la reaparición de las guerras nacionalistas en la Europa del Este después del colapso del comunismo en 1989.

Sobre los nacionalismos vasco y catalán, Fusi apunta que son «fenómenos de minorías» de los siglos XIX y XX. «El nacionalismo vasco, dirigido desde 1976 por Xabier Arzalluz, un etnicista convencido, un ex jesuita de oratoria agresiva y provocadora, constituyó, en general, un problema para la nueva democracia española. Yo creo que nunca lo ha desmentido. Arzalluz cree que el pueblo vasco es una unidad étnica y un pueblo homogéneo con una serie de derechos que le corresponden por el hecho de ser tal pueblo. Y me parece un hombre poco sensible a la pluralidad del País Vasco, a las tradiciones no nacionalistas del País Vasco, a la realidad inmigrante del País Vasco, al uso del español en el País Vasco. Él tiene la idea de que lo que define a lo vasco es la etnicidad vasca, el etnofolclore vasco, los deportes rurales. Y soberanista lo ha dicho que es por activa y por pasiva».

Cree Fusi que el régimen de Franco desacreditó la idea de España «al identificar España con régimen autoritario, con dictadura, con una retórica, con una exaltación de pasados históricos como el de los Reyes Católicos o el cardenal Cisneros. La acción de España en América, la Hispanidad, la identificación de todo eso con cuarenta años de dictadura y autoritarismo ha desacreditado durante un cierto tiempo la misma idea de España. Pero eso ya ha desaparecido y la gente se reconoce más cómodamente en una idea democrática de España».

Pancartas y gritos
Editorial La Razón 12 Marzo 2003

Le ha tocado esta vez a Alberto Ruiz Gallardón, actual presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid y candidato a la Alcaldía de la capital de España, ser víctima de una preocupante forma de entender la política de oposición por parte de algunos sectores de la izquierda española. Ayer, un grupo de cien personas, entre las que se encontraban algunos profesores universitarios, consiguió boicotear el acto inaugural de la nueva sede de la Facultad de Informática, en la Universidad Complutense, utilizando un acto académico, puramente institucional, para una acción propagandística que tiene en nuestro país los suficientes cauces de expresión.

La toma de la calle por minorías ruidosas y, en definitiva, poco educadas en lo que significa el respeto a las reglas del juego democrático, es una táctica nada novedosa, casi una simple búsqueda de la foto oportuna, pero que puede tener a la larga efectos perversos, como estamos comprobando en los recintos universitarios de la Ciudad Condal. Allí, la actitud intolerante de una minoría radical, pertinaz en su política de acoso e insulto, ha conseguido expulsar literalmente de la Universidad a cualquier orador que no siga la línea del pensamiento único nacionalista. Y lo más grave es que lo ha hecho ante la pasividad de unas autoridades académicas, incapaces de anteponer el sagrado derecho a la libertad de expresión a su propia tranquilidad personal.

Lo ocurrido ayer en Madrid, aunque sin las mismas connotaciones excluyentes que tanto perturban la vida democrática de algunas universidades del País Vasco y Cataluña, no es de menor importancia. Si a base de gritos y pancartas se consigue que los demás no puedan hablar, el daño a la libertad se consuma. Y más cuando el acoso se produce en la Universidad, que debe ser preservado como recinto esencial del pensamiento libre.

Vuelve el 68: la izquierda se batasuniza
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital   12 Marzo 2003

No es casualidad que Zapatero vaya del brazo de Llamazares y toda la extrema izquierda a manifestaciones contra los Estados Unidos y en defensa de Sadam Husein. No es casualidad que Maragall respalde las falsas denuncias de torturas auspiciadas por los etarras y respaldadas por el PNV, ni que todos ellos tengan el respaldo radiofónico y hasta editorial de Polanko. No es casualidad que en la Universidad de Barcelona izquierdistas y nacionalistas ataquen físicamente a Savater para impedirle hablar y que el rector prohiba hablar en sus aulas a Gotzone Mora, dirigente de "¡Basta ya!" y víctima de ETA, comparándola con los etarras, aunque a Otegui y Pepe Rei sí les brindó hospitalidad su Alma Mater. No es casualidad que a Gallardón en Madrid le pase como antes a Piqué: que los universitarios los agredan y les impidan hablar en el lugar a que habían sido invitados.

No, no es casualidad que la izquierda ponga en duda la representatividad del Parlamento mientras multiplica sus algaradas callejeras, a veces pacíficas, a veces, como en los festivales antiglobalización, tremendamente violentas. No es casualidad que la quintaesencia de la progresía multimillonaria instalada en la fantasía de Mayo del 68 se líe a adoquinazos políticos y periodísticos contra la derecha (ellos dicen el Sistema) antes de irse de vacaciones a la playa. Y es que, siempre, sous le pavé est la plage. La plage de la révoluton ou la plage de la subvention, ça c´est égal. De la revolución cosmética y siempre totalitaria en la retórica a la subvención perpetua en el disfrute práctico del poder. La izquierda no cambia. Pero de vez en cuando se radicaliza, se anima, se enfurece y muestra su verdadera condición. Indiferente a la caída del Muro, opuesta siempre a la democracia, enemiga radical del liberalismo, antiamericana y antisemita, proislámica y anticristiana, no es de extrañar que reavive su odio teológico a los USA y su admiración política por Francia. No pasa el tiempo por la izquierda. La izquierda pasa por el tiempo y lo administra. La derecha ha abandonado (en España de forma clamorosa y repugnante) la lucha ideológica en los medios de comunicación, entregados a Polanko, y en la Universidad, donde respeta bajo especie consensual los corruptos privilegios del PSOE.

El resultado, a la vista está. Y que sean Piqué y Gallardón, los dos modelos de entreguismo y corrupción ante la izquierda, las víctimas de la intransigencia de sus venerados progres no es más que una forma de justicia poética. Son los que más lo merecen. Pero los que no lo merecen, es decir, los alumnos y profesores decentes, los votantes consecuentes y los sufridos contribuyentes, lo pagan sin culpa ninguna. La Universidad se izquierdiza y, por tanto, se batasuniza. Extrema izquierda y nacionalismo reeditan su alianza de siempre contra España y la libertad. Tal vez las nuevas generaciones, a la vista de la amnesia voluntaria de las viejas, no tengan otra forma de aprenderlo.

Caramba con los ojos
Germán Yanke Libertad Digital  12 Marzo 2003

Poco después de que Ibarretxe presentara su plan independentista en el Parlamento vasco, el presidente del Gobierno vasco dijo ante los micrófonos de la Cadena SER que había visto la ilusión que despertaba su proyecto en los ojos de los vascos. En esa emisora deben ser comprensivos con la estulticia porque, del mismo modo, es decir, sin réplica a la tontería, acogieron con emoción que Atutxa dijera que creía a Otamendi, el director de Egunkaria, después de mirarle a los ojos

Pertenece todo esto a la estrategia sentimental del nacionalismo vasco: "Míreme, cómo voy a ser lo que dicen. Mírele, cómo va a ser un asesino". Pero no sólo eso. Es también un síntoma de que el nacionalismo vasco no considera a los ciudadanos tales, es decir, ciudadanos, sino seres que miran como los nacionalistas creen que se debe mirar (a los que se cree, aunque sean pistoleros) o que miran de modo no apto para participar en la configuración del futuro. En este caso, como hace Atutxa a diario, se vulneran sus derechos, se les excluye y, de paso, se les insulta

Se recuerda estos días que Atutxa incluyó hace años a Otamendi y sus muchachos del Egunkaria en la trama etarra. Dirá ahora que estaba errado, que son de los suyos, que mira como miran. Pero el error más grave ha sido –y nunca entendí las razones– considerar al totalitario Atuxa, y durante tanto tiempo, un hombre de bien.

¿A qué juega Maragall?
Miguel Ángel Rodríguez La Razón 12 Marzo 2003

¿Es un avión, es un ovni...? No, es súper-Maragall: el candidato socialista que no sólo va por libre en sus campañas electorales, que se atreve a decidir qué líderes nacionales del Partido Socialista no deben pisar Cataluña, que da pábulo a las denuncias de torturas hechas por presuntos terroristas y que cualquier día sale pidiendo la independencia de Cataluña con gritos más fuertes que los mismos nacionalistas. Este es el personaje al que las encuestas le dan vencedor en las próximas autonómicas catalanas.

Si alguien pensaba que la llegada del Partido Socialista a la Generalidad catalana significaría el comienzo de un diálogo distinto entre la autonomía y el Gobierno, que deje de estar ilusionado.

Maragall va a hacer bueno incluso a aquellos que se ufanan de no tener en su casa un solo libro en español.
Este es el liderazgo de Zapatero: nada que decir a Maragall; nada que decir a Elorza en San Sebastián; nada que decir ni a Ibarra ni a Bono; nada que decir a Chaves; nada que decir a Antic en Baleares; nada coherente que decir sobre el Plan Hidrológico Nacional... Esto no sería preocupante si la situación bélica no estuviera haciendo subir al PSOE en las encuestas.

El mensaje de Maragall habitualmente no camina en consonancia con el del Partido Socialista. Él cree que está en otro país y en otro partido.

Y Rodríguez Zapatero no parece dispuesto a ejercer ningún tipo de autoridad. Que en el mitin de Barcelona del último fin de semana ni siquiera se atreviera a decir que él, como secretario general, no admite que se sospeche de prácticas de torturas en España da buena cuenta de cómo la discrepancia con Maragall le produce terror. Quizás por eso haya que cambiar la pregunta del título por ¿A qué juega Zapatero con Maragall?

Defensa de las instituciones
Ramón Villota-Coullaut Libertad Digital  12 Marzo 2003

El artículo 576 del Código Penal recoge, dentro de los delitos de terrorismo, “el que lleve a cabo, recabe o facilite, cualquier acto de colaboración con las actividades o las finalidades de una banda armada, organización o grupo terrorista”, definiendo dicha colaboración como “en general, cualquier otra forma equivalente de cooperación, ayuda o mediación, económica o de otro género, con las actividades de las citadas bandas armadas, organizaciones o grupos terroristas”.

A su vez, dentro de los delitos contra la Constitución, en el capítulo y sección dedicados a los delitos contra las instituciones, el artículo 504 del Código Penal, redactado conforme a la Ley Orgánica 7/00, de 22 de diciembre, recoge como delito a “los que injuriaren o amenazaren gravemente a los Ejércitos, Clases o Cuerpos y Fuerzas de Seguridad”. El precepto nos remite al término injuria, definida en el propio Código Penal, en su artículo 208, en donde se dice: “Es injuria la acción o expresión que lesiona la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación.

"Solamente serán constitutivas de delito las injurias que, por su naturaleza, efectos y circunstancias, sean tenidas en el concepto público por graves. Las injurias que consistan en la imputación de hechos no se considerarán graves, salvo cuando se hayan llevado a cabo con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad”.

Estos preceptos hacen que en un caso de terrorismo una sanción casi simbólica, de multa, referente a las injurias, pueda convertirse en una sanción de colaboración con banda armada, penada con un intervalo de entre 5 y 10 años de cárcel.

Con estas premisas, la Audiencia Nacional es el órgano competente para resolver sobre las declaraciones de los directivos del Egunkaria, cerrado por la misma Audiencia Nacional por su posible colaboración con banda armada. De esta forma, habrá de resolver si el delito de colaboración con banda armada puede extenderse hasta las declaraciones en las que tanto Marcelo Otamendi como otros tres detenidos –actualmente en libertad provisional– llegaron a referirse a que fueron objeto de torturas durante su detención por parte de la Guardia Civil, a sabiendas –todo hay que decirlo– de que la prueba de la veracidad y de la falsedad de sus declaraciones es imposible: temerario desprecio hacía la verdad o conocimiento de su falsedad, dice el Código Penal, cuando define las injurias.

De una forma clara esas declaraciones sólo buscaron un propósito: desacreditar la operación judicial que ocasionó el cierre cautelar del periódico y, al mismo tiempo, a la Guardia Civil, institución clave en la lucha contra el terrorismo. Y lo que evidentemente no puede permitirse es que la lucha contra el entramado de ETA, cuando obtiene determinados éxitos, sea desacreditada de forma gratuita precisamente por aquellos contra los que se dirige. Al nacionalismo vasco, y a determinados partidos “desorientados u oportunistas” como reza el manual de ETA, les asusta que un día la sociedad española pueda decir que la lucha policial contra el terrorismo ha sido un éxito, y que la derrota del conglomerado ETA sea, ese día, total.

Gotzone Mora acusa a Tugores de prestar sus aulas a proetarras y negárselas a los que piden libertad
EFE Libertad Digital  12 Marzo 2003

La profesora de la Universidad del País Vasco arremetió este martes contra el rector de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores, por haber permitido que en sus aulas hablen personas "del entorno de ETA" como Arnaldo Otegi y Pepe Rei y no a ella, que defiende el Estado de derecho. Pero también ha echado de menos un apoyo desde la Generalitat.

Mora pronunció al fin en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona la conferencia que no pudo pronunciar en el Aula Magna de la Universidad de Barcelona, ya que el Rectorado de la UB no cedió las instalaciones al considerar que la petición no cumplía los requisitos y no se garantizaba "el pluralismo y el respeto a la tolerancia".

La conferencia, a la que han asistido varios centenares de personas que han abarrotado la sala, se ha celebrado en medio de una gran presencia policial de agentes de paisano, aunque no se han registrado incidentes. Gotzone Mora, miembro de "Basta Ya" y de Profesores por la Libertad, ha expresado su sorpresa en conferencia de prensa antes de la charla, por el hecho de que no se ha permitido su presencia en la UB cuando "en esas aulas se ha dejado hablar Arnaldo Otegi y Pepe Rei que expongan sus proyectos políticos". "No se puede permitir que la parte más cercana al mundo más violento se pueda expresar en la UB, y en cambio no se puedan exponer los planteamientos de los que defienden el estado de derecho".

Actitud peligrosa de Tugores
La profesora cree que estos hechos "no favorecen en nada a los catalanes, se empaña la visión que de los catalanes hay en el mundo". Gortzone Mora ha indicado que la actitud de Tugores es, además, "muy peligrosa, porque en vez de dejar expresar libremente las ideas en la universidad, indirectamente les dice a los grupos violentos: si presionáis y coartáis a las autoridades académicas, conseguiréis que los constitucionalistas no puedan expresar su ideas". Y se preguntó: "¿Es esto lo que aporta la universidad a la democracia? ¿Este es el papel que en estos momentos le corresponde al mundo de las ideas?".

Mora se ha mostrado especialmente molesta porque Tugores "ha prejuzgado lo que voy a decir hoy aquí sin haberme siquiera preguntado", y ha lamentado que el rector, en un comunicado público, "haya comparado víctimas con verdugos, es inadmisible". Francisco Caja, miembro de Profesores por la Libertad y organizador del acto, ha reprochado al conseller de Universidades, Andreu Mas-Colell que acudiera en apoyo del rector de la Universidad Rovira i Virgili cuando fue objeto de una demanda y no asistiera este martes a la conferencia de Mora.

Mora reprocha a Pujol no haber mediado con la Universidad catalana para dar su conferencia
Ningún representante de la Generalitat acudió al masivo acto ofrecido por la profesora vasca
La profesora de la UPV, Gotzone Mora, pudo ayer finalmente impartir la conferencia «La lucha contra ETA en la Universidad» en la Ciudad Condal. El emplazamiento fue el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), después de que el el pasado 4 de marzo el rector de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores, prohibiera a Gotzone pronunciar dicha conferencia en el Aula Magna de la UB. Por ello, ayer explicó no entender porque la Generalitat no instó a la Universidad ante la polémica aunque señaló que no se trata de una decisión particular de Tugores
Tate Santaeulària - Barcelona.- La Razón 12 Marzo 2003

La profesora de la UPV, la socialista Gotzone Mora, pudo ayer finalmente impartir la conferencia «La lucha contra ETA en la Universidad» en la Ciudad Condal. El emplazamiento obligado fue el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), puesto que el pasado 4 de marzo el rector de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores, prohibió a Gotzone Morapronunciar dicha conferencia en la Aula Magna de la UB. En esta ocasión también fue el presidente de «Profesores para la democracia», Francisco Caja, quien solicitó el emplazamiento sustituto de la UB.

El rector en un principio le dio la autorización e incluso le prometió que hablaría con los grupos radicales de estudiantes independentistas de la Universidad para que la conferencia transcurriera con total normalidad porque, según afirmó en ese momento, «todas la ideas expresadas pacíficamente tienen cabida en la Universidad». Estas palabras cayeron en saco roto poco más tarde cuando Tugores anunció que Gotzone Mora no podía impartir en la Aula Magna el coloquio.

Gotzone Mora, como profesora de la universidad vasca, afirmó ayer no entender las justificaciones esgrimidas por Tugores. «Más aún si se tiene en cuenta que la universidad debería ser el buque insignia del respeto de las ideas y la libertad», sentenció en la rueda de Prensa preliminar a la conferencia.
Asimismo, comentó, sobre el veto del rector, que «Tugores prejuzga dado que ni siquiera me ha llamado para conocer el contenido de la conferencia». En este sentido, Gotzone, visiblemente molesta, explicó que considera «tremendamente peligrosa» esta actitud. Y es que a su juicio, en un Estado democrático uno no puede vetar a una conferenciante sin saber el contenido del coloquio. La negativa del rector no tiene razón de ser, porque si uno recuerda -relató la profesora de la UPV- en las aulas de la UB se ha permitido exponer los proyectos políticos a figuras tan proclives a los radicales como son Arnaldo Otegui o el propio Pepe Rei.

Con ello, concluyó que «como catalana me sentiría tremendamente ofendida y que ello puede empañar la imagen de Cataluña. Llegado a este punto, la socialista, e integrante de la plataforma «Basta Ya» expresó su malestar por el hecho de que la Generalitat de Cataluña no hubiese instado al rector de la Universidad, en el momento de la polémica, para permitirle pronunciar su conferencia.

Además, explicó que ha invitado a miembros del gobierno catalán para que asistan a la misma, concretamente al consejero de Universidades, Andreu Mas-Colell, pero todas las peticiones en este sentido han resultado infructuosas.

Y es que, ciertamente, ningún miembro del gabinete de Jordi Pujol se acercó ayer a la conferencia. Por el contrario, sí estaban presentes dirigentes socialistas y el líder del PPC y candidato a la alcaldía de Barcelona, Alberto Fernández Díaz. El coloquio que se impartió en la Aula 1 del CCCB fue todo un éxito a lo que a asistencia se refiere, e incluso muchos de ellos no pudieron llegar a entrar para escuchar a la conferenciante. Al término de la ponencia de Gotzone Mora un clamor efusivo enunció al unísono «Basta ya» seguido de unas voces de «Tugores dimisión». Aunque momentos antes la misma Gotzone Mora había dejado caer sus sospechas de que esta decisión no era responsabilidad sólo del rector de la UB. Durante el coloquio el profesor de Derecho de la UB Fuster Fabra manifestó su «vergüenza» por la reacción del rector y se comprometió a encabezar un manifiesto de apoyo de los docentes catalanes a la plataforma vasca de «Profesores por la libertad».

La presentación de la conferencia vino de la mano de Francisco Caja quien lamentó que la televisión autonómica catalana «no entrevistara anteayer a Gotzone Mora», sino al director de «Egunkaria», Martxelo Otamendi, «permitiéndole hacer apología del terrorismo».

Por su parte, la formación independentistas de Carod-Rovira emitió ayer un comunicado con el que daba su apoyo al rector de la UB por la polémica. El diputado de ERC, Carles Bonet, expresó el apoyo de ERC a Joan Tugores, al asegurar que su «trayectoria democrática es impecable».

Memoria
Cartas al Director ABC 12 Marzo 2003

Está preocupado Anasagasti por las torturas denunciadas, y me refiero a las de la Guardia Civil, porque de las de la Ertzainza, que también han sido denunciadas, no ha dicho ni pío. Le preocupa mucho la libertad de expresión a raíz del cierre de «Egunkaria». Vaya, vaya, don Iñaki, así que las presuntas torturas de la Guardia Civil, denunciadas siguiendo al dedillo el manual de ETA, le preocupan mucho; sin embargo las de la Ertzainza no le preocupan, o no se las cree, y la tortura que sufrimos un millón de vascos que no pensamos como usted, pero no podemos decirlo, le trae al pairo, a juzgar por la química tan buena que tienen usted y los suyos con los torturadores. Y de nuestra libertad de expresión, para qué hablar. ¿Se acuerda de cuando tampoco le preocupaban las chiquilladas de los «chicos de la gasolina» que quemaban autobuses? ¿Se acuerda del día que su «amatxu» iba en uno de esos autobuses y el problema pasó a preocuparle seriamente? Yo sí que me acuerdo, y lo que me parece es que tiene usted mucho tupé, perdón, morro.  Edurne Zarraoa.   Guecho (Vizcaya).

Juan Pablo Fusi: «El nacionalismo de EE UU no es más que un patriotismo simbólico»
El historiador publica el ensayo «La patria lejana», donde repasa su historia y su concepto
Los nacionalismos han sido una constante en Europa desde el siglo XIX, y su protagonismo está ligado a los principales acontecimientos que se han vivido durante la centuria pasada. Ahora, el historiador Juan Pablo Fusi reflexiona sobre su historia, cambios y evolución en el ensayo «La patria lejana. El nacionalismo en el siglo XX», donde sostiene que ha sido una de las fuerzas que más han influido en las transformaciones del viejo continente. Ahora, en plena unificación europea, el historiador afirma que aún queda para que los europeos nos sentamos pertenecientes a una nación común.
J. Ors - Madrid.- La Razón 12 Marzo 2003

Juan Pablo Fusi acaba de publicar «La patria lejana» (Taurus), un ensayo en el que repasa los nacionalismos europeos durante el siglo XX. Sin embargo, los términos nación y nacionalismo siguen generando confusión. «Definir qué es una nación, una nacionalidad, una identidad, qué es un pueblo en las sociedades del siglo XIX, XX y XXI es complejo ¬afirma Fusi¬. En el siglo IV, las identidades estaban definidas. Los visigodos eran visigodos. Pero en las sociedades modernas coexisten muchas tradiciones culturales y procedencias demográficas y migratorias; y el ciudadano está instalado en distintas identidades. Usted y yo somos españoles, europeos, occidentales. Ocupan muchas dimensiones de la vida. Son palabras que se usan coloquialmente, pero no son fáciles de definir».

Imperialismo

-¿Hasta qué punto el imperialismo es una extensión del nacionalismo?
-Por imperialismo nos debemos referir a los imperios inglés, francés, alemán, que fueron imperios territoriales entre 1850 y 1914. El imperialismo debe considerarse impregnado de nacionalismo nacional. Detrás del imperialismo británico, menos el francés y sin duda el japonés (de 1895 a la Segunda Guerra Mundial), hay un sentimiento de exaltación nacional, de afirmación nacional, de agresividad nacional y nacionalismo, basado en educación, patriotismo, banderas, himnos, ejército y conquista.

-¿Se puede considerar a Estados Unidos hoy como un nacionalismo?
-Estados Unidos es un país de emigrantes, donde no hay un pueblo autóctono, no hay una historia de exaltación hacia atrás y donde es muy difícil implicar a las minorías afroamericana, iberoamericana, siciliana o polaca en principios de afirmación nacional. El nacionalismo americano es más un patriotismo simbólico que lo que en Europa entendemos por nacionalismo. Después del 11-S se ha producido una reacción nacional. Pero no sabemos si es una respuesta duradera.

-¿Los nacionalismos se pueden convertir en una reacción a la globalización?
-Se ha producido un fenómeno de un aparente desbordamiento del estado nacional y de reafirmación de identidades minoritarias por otro. El estado nacional pierde poder. En la UE la política financiera no tiene una base nacional, ni las tasas de interés... Sí parece que esa tendencia a la supranacionalidad ha podido reafirmar ciertos particularismos de pertenencia al desaparecer la cobertura del estado nacional. Pero son identidades particulares. Hay que esperar todavía.

-¿Cuáles han sido los principales cambios de los nacionalismos?
-En el XIX los nacionalismos están ligados al constitucionalismo y el liberalismo. En 1860, nacionalismo se identifica con etnicidad: la cultura y la lengua de un grupo. No es la soberanía nacional, los derechos del Estado y la colectividad, sino la minoría. Defienden la lengua, la independencia. El nacionalismo nacional sufre un descrédito con los movimientos fascistas de los años 20 o 30. Hitler o Franco, por ejemplo. Los nacionalismos nacionales se eclipsan después de 1945. De hecho, la construcción de una Europa Unida es una respuesta al abuso y los conflictos de los nacionalismos antes de la Segunda Guerra Nacional. Se pretende una Europa transnacional. Una Europa que piensa así es que no cree demasiado en los nacionalismos. En los 60 reaparecerían: el IRA en Irlanda, ETA en el País Vasco... Incorporan un lenguaje izquierdista, vinculan la independencia nacional a revolución social. Sin embargo, los nacionalismos del XIX eran bastante conservadores. El nacionalismo ahora es, en lugar de etnicista, etnolingüista, y en vez de ser ultracatólico, social-cristiano. Ha moderado el lenguaje. Me refiero al Partido Nacionalista Vasco. No sé si son cambios o adaptaciones a los nuevos tiempos.

-Francia y Alemania se han opuesto a EE UU. Hay muchas razones en esta oposición, pero ¿podría entenderse que Europa se está reafirmando como unidad frente a EE UU?
-En el caso francés, el antiamericanismo puede tener, creo que deliberadamente, el intento de crear algún tipo de diferenciación y de sentimiento común, que como todos sabemos, no existe en Europa. Europa aún falta como sujeto de una política común. Francia sí ha apelado, desde el general De Gaulle, a la grandeza separada de Francia o, bien, a una Europa liderada por Francia diferente o enfrentada a Estados Unidos como fundamento del europeísmo. Esto choca con otras posturas, que entienden que la unidad transatlántica es fundamental.

«No vibramos como europeos»
-¿Qué le falta a Europa para alcanzar ese nacionalismo entendido como una vertebración común?
-Es difícil. Faltan elementos, como una historia compartida, una lengua compartida y una cultura compartida. Se ha avanzado mucho: el euro no es sólo un símbolo. Se progresa en la legislación y dentro de poco en la educación. Todo esto cristalizará en una progresiva integración. Contribuiría una política exterior y de seguridad común, y la movilidad física de la población, que el Parlamento y la Comisión Europea vayan cobrando fuerza y visibilidad. El inglés se convertirá en la segunda lengua y puede que refuerce la identidad, porque los viajeros pueden comunicarse. Pero aún hay mitos débiles. La bandera, el himno y el Día de Europa son mitos débiles. No vibramos como europeos. Uno se emociona más viendo la camiseta del Real Madrid o la Real Sociedad que la bandera común Europea. Ésa es la debilidad de Europa.

Elorza firmó convenios con «Egunkaria» para que todos los niños leyeran el diario abertzale
El alcalde de San Sebastián cerró un acuerdo con el periódico para distribuirlo en los colegios
El diario «Egunkaria», clausurado recientemente por el juez Juan del Olmo, recibió de manos del Ayuntamiento de San Sebastián una subvención de un millón de pesetas para distribuir gratuitamente el diario en centros escolares de la ciudad. En agosto de 2002, el Consistorio dirigido por el socialista Odón Elorza, pagó a la publicación la cantidad citada correspondiente al año 2001, pero fuentes del Ayuntamiento aseguran que ese convenio ya existía desde hace años, dentro de las ayudas que muchas localidades del País Vasco conceden a las publicaciones en euskera.
D. Mazón - Madrid.- La Razón 12 Marzo 2003

El pasado día seis de marzo, el alcalde de San Sebastián, el socialista Odón Elorza, apoyó las declaraciones de su compañero de partido, Pascual Maragall, y pidió al Ministerio del Interior que investigara las denuncias hechas públicas por los directivos del diario «Egunkaria» referentes a supuestas torturas por parte de la Guardia Civil. El diario, publicado exclusivamente en euskera, fue intervenido por orden del juez Juan Del Olmo por supuesta vinculación de su directiva con ETA. Finalmente, el magistrado decidió el pasado lunes su clausura temporal hasta el veinte de agosto.

Según ha podido saber LA RAZÓN, el Consistorio donostiarra pagó a la publicación intervenida el pasado mes de agosto de 2002 un total de 6.668 euros (1.109.625 pesetas), en concepto de suscripción para colegios varios. Esta cantidad corresponde al ejercicio de 2001, año en que el Ayuntamiento dirigido por Elorza firmó un convenio con el periódico para que este pudiera ser distribuido en diferentes colegios de la capital donostiarra de manera gratuita. De este modo, el dinero destinado a este fin fue incluido en las partidas presupuestarias del Ayuntamiento, dentro del dinero destinado a prensa, libros y revistas.

Convenio exclusivo
El convenio firmado por el Ayuntamiento de San Sebastián con «Egunkaria» es de carácter exclusivo con esta publicación, ya que ningún otro diario ha recibido estas ayudas municipales. En cambio, otras revistas de similares características recibieron ayudas parecidas o mayores por parte del equipo de gobierno donostiarra.
Aunque la publicación no recibió estas ayudas durante el ejercicio de 2002, según afirman fuentes municipales, éstas señalan que en años anteriores sí se firmaron convenios de estas características con el periódico que dirigía Marcelo Otamendi, denunciado el lunes por el Ministerio del Interior por acusar a la Guardia Civil de haberle torturado durante su detención.

La subvención concedida al diario supone que éste pudo llegar gratuitamente a diferentes colegios de la ciudad, aunque las cantidades destinadas a cada centro escolar varían dependiendo de cada colegio. En total, fuentes municipales aseguran que este convenio comprendía a más de treinta escuelas y centros educativos donostiarras.
Por otro lado, el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atucha, aseguró que le parece «creíble» la acusación de torturas que ha realizado contra la Guardia Civil el director del diario, Marcelo Otamendi.

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