AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 13 Marzo  2003
¡Basta ya! y las elecciones
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 13 Marzo 2003

El poder de los gritos
Editorial La Razón 13 Marzo 2003

Ese cobarde que se llama Arzallus
Julián Lago La Razón 13 Marzo 2003

La derecha y la jauría
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 13 Marzo 2003

Heredar el voto batasuna
Carmen Gurruchaga La Razón 13 Marzo 2003

Ladran, ladran
Germán Yanke Libertad Digital  13 Marzo 2003

Sin fisuras
JESÚS ZARZALEJOS ABC 13 Marzo 2003

Vía libre para la Ley de Partidos
EDITORIAL Libertad Digital  13 Marzo 2003

Paz por narices
Juan Ignacio Jiménez Mesa La Estrella 13 Marzo 2003

Ley constitucional
Editorial El Correo 13 Marzo 2003

Silencio y protesta
Cartas al Director El Correo  13 Marzo 2003

La paz en el mundo
Cartas al Director ABC 13 Marzo 2003

El Constitucional avala la ley que permite la ilegalización de Batasuna
C. CALVAR/COLPISA. MADRID El Correo 13 Marzo 2003

Un edil socialista hace responsable de lo que le pase al alcalde de Batasuna
L. SALA/BILBAO El Correo 13 Marzo 2003

Manifiesto contra Tugores por vetar a Gotzone Mora en una universidad donde sí hablan los proetarras
EFE Libertad Digital  13 Marzo 2003

Mayor Oreja dice que el plan Ibarretxe es el «coche escoba» de la radicalidad
E. C./SAN SEBASTIÁN El Correo 13 Marzo 2003

Tres universidades catalanas apoyan al director de «Egunkaria» y le invitan a dar conferencias
D. Mazón - Madrid.- La Razón 13 Marzo 2003

«Por primera vez, la parte atacada de la sociedad no se resigna»
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 13 Marzo 2003

El PSOE denuncia que Andoain es «un campo nazi» y recuerda que es el pueblo de Eguíbar
A. García - Vitoria.- La Razón 13 Marzo 2003

Basagoiti denuncia el clientelismo y el «pelotazo» del PNV «a costa de los exiliados no nacionalistas»
R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 13 Marzo 2003

ETA intenta, sin lograrlo, robar sustancias para explosivos en una industria de Burdeos
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 13 Marzo 2003

Mora quiere explicar en las universidades catalanas cómo se vive en la UPV
AGENCIAS BARCELONA El Correo 13 Marzo 2003

Mayor y Totorica debatirán sobre la falta de libertad en los comicios vascos
M. A. ABC 13 Marzo 2003

Ibarretxe concede 156 millones de euros más en créditos a la dictadura cubana
Agencias Libertad Digital  13 Marzo 2003

¡Basta ya! y las elecciones
Por CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 13 Marzo 2003

La invitación de ¡Basta Ya! a los principales partidos constitucionalistas para debatir sobre las condiciones de celebración de las próximas elecciones en el País Vasco puede resumirse en un par de preguntas: ¿son válidas unas elecciones donde todos los días son acosados los representantes y candidatos de la oposición, que además sufre el asalto de sus sedes sociales y la intimidación de sus votantes, viéndose obligada a completar listas con candidatos foráneos desconocidos por el electorado, y con graves problemas para celebrar actos electorales públicos por «razones de seguridad»?; y mientras la oposición sufre esto, ¿es democrático que el gobierno mire para otro lado, impida a la Policía bajo sus órdenes investigar las agresiones, rechace las leyes contra los agresores terroristas y ataque a los jueces que pretenden aplicarlas sin que, en definitiva, haga mucho más que lamentar las dificultades que padece la oposición?

Vista la pregunta en abstracto nadie dudaría: ni unas elecciones tan desiguales ni un gobierno semejante son aceptables en términos democráticos. Si pasara algo semejante en Guatemala o Marruecos, las instituciones internacionales enviarían observadores y advertirían al gobierno responsable de que podía ser objeto de investigación y sanciones por su falta de compromiso real con los derechos humanos y las reglas de juego democrático.

Sin embargo, esto es lo que sucede en muchas localidades y comarcas vascas, donde los partidos nacionalistas han conseguido ocupar las instituciones gracias al miedo sembrado por los terroristas entre las filas de una oposición diezmada. A excepción de las principales ciudades, en la mayoría de los ayuntamientos vascos los constitucionalistas no pueden presentar listas con candidatos naturales porque los asesinatos y el acoso sistemático han conseguido intimidar a los ciudadanos, efecto muy reforzado por la indiferencia práctica de las autoridades. La sensación de indefensión ha sido incrementada por el pacto de Lizarra, que certificó la voluntad de marginar de las instituciones vascas a los constitucionalistas en beneficio de un frente nacionalista que incluye a ETA. Así se explica que poblaciones donde el voto mayoritario era socialista, como Andoain y Zumárraga, han acabado con la alcaldía en manos de Batasuna, en el primer caso, o en el segundo con el ayuntamiento sustituido por una gestora.

Los nacionalistas suelen alegar que sus locales y representantes también han sido perseguidos por el mundo etarra, de modo que no disfrutarían de ventajas especiales. Es cierto que ETA ensayó esta estrategia de limpieza ideológica en municipios de mayoría abertzale como Oyarzun, Hernani o Elorrio, donde acosaron al nacionalismo institucional del PNV y EA, aunque sin llegar al asesinato: y esta es la diferencia. PNV y EA corrieron a pactar con ETA la protección de sus sedes y militancia a cambio de facilitar el acceso de Batasuna a ciertas alcaldías disputadas. Con eso consiguieron probar la eficacia de la estrategia de limpieza ideológica, y de paso estrenaron intereses estratégicos con el mundo terrorista, porque la marginación del constitucionalismo interesaba por igual a todos esos partidos, aunque los moderados rechazaran la violencia... sin hacer gran cosa para erradicarla. Lejos de traer paz y libertad, la política de concesiones a ETA ha estimulado al terrorismo, radicalizado al nacionalismo y puesto contra las cuerdas a los constitucionalistas: este es el panorama actual.

PNV, IU y EA pueden pactar con ETA concesiones protectoras pero, a pesar de los intentos del contumaz filonacionalismo de Odón Elorza y Pascual Maragall, ni el PSOE ni el PP pueden entrar en un mercadeo similar. La paradoja es que esta situación encuentra desarmados de argumentos y sumidos en la perplejidad a los partidos democráticos, muy especialmente a los socialistas, que todavía siguen resistiéndose a la evidencia. Y la evidencia es que ETA ha conseguido llevar tan lejos la connivencia de los nacionalistas que, a pesar de su tremenda debilidad actual, ha conseguido impedir que haya condiciones aceptables para unas elecciones libres.

Muchos analistas bienenticionados insisten estos días en que la suspensión de las elecciones sólo beneficiaría a ETA. En buena parte es cierto, pero no lo es menos que tanto o más beneficio extraen los terroristas de esa ficción empeñada en mantener como sea una apariencia de normalidad que elude y escamotea el debate sobre las razones y soluciones de la intolerable anormalidad a la que estamos sometidos. En definitiva: si queremos normalizar la situación vasca hay que hablar de su degeneración sin imponer límites ni excluir en principio ninguna hipótesis de solución, aunque la radicalidad de alguna pueda ofender oídos delicados. No podemos seguir aceptando que un grupo terrorista saque ventajas de sus crímenes gracias a la negativa social a enfrentarse a los hechos en su grotesca anormalidad y amoralidad. Por eso pensamos en ¡Basta Ya! que es necesario y conveniente discutir no sobre la suspensión de las elecciones, impensable como medida aislada y seguramente extemporánea, sino sobre las condiciones insufribles en las que van a celebrarse.

Sabemos que no es un debate fácil para los partidos, pero es necesario tener en cuenta que la apariencia de normalidad será aprovechada por el PNV para presentar estos comicios trucados como un plebiscito en favor del plan Ibarretxe y, seguramente, impulsar alguna negociación discreta con los socialistas pensando en las elecciones generales. Si el resultado es tal que permite a EA-PNV presentar su previsible ascenso a costa de Batasuna como una respuesta positiva al plan Ibarretxe -negando, por supuesto, las facilidades ilegítimas obtenidas de la marginación de la oposición-, el siguiente paso será celebrar un plebiscito a la gibraltareña: ilegal y sin consecuencias jurídicas, pero sí políticas. Plebiscito que ganaría muy probablemente el nacionalismo, preparado para cobrarse la cosecha de sangre, miedo e ignorancia cuidadosamente cultivada durante estos años en tantos pueblos de Euskadi.

El poder de los gritos
Editorial La Razón 13 Marzo 2003

Argumentaba ayer el viceconsejero de la Comunidad de Madrid, Luis Eduardo Cortés, ante la difícil situación creada por la crisis de Iraq, que «no somos tontos, y sabemos que con una pegatina y alguna frase en contra de la guerra daríamos la vuelta a la tortilla. Si no lo hacemos será por algo. Cuando se tiene una responsabilidad política hay que actuar con la cabeza». Por desgracia para el PP, la realidad es otra muy distinta y mañana se ejecutará la primera medida de un paquete de movilizaciones tras la que es fácil advertir una huelga general. El presidente del Gobierno, y con él todo un partido, por cierto unido en torno a su líder, afronta en solitario la perversa estrategia de sacar la discusión del ámbito parlamentario y llevarla a las calles, enfrentado al Ejecutivo ante una opinión pública movilizada bajo el siempre eficaz lema de la paz.

España no es el único lugar en el que se han producido concentraciones contra una guerra en Iraq, que representan ¬al menos en una democracia como la nuestra¬ el ejercicio de un derecho de libertad de expresión fuera de toda duda. Pero una cosa es la manifestación de una protesta y otra muy distinta intentar que la movilización callejera constituya un plebiscito democrático y siente la norma en la que el Gobierno debe fijarse para orientar la política exterior. Por eso causa tristeza comprobar que, antes que respetar el deseo pacífico de los ciudadanos, cada vez más se advierte un uso fraudulento de ese legítimo interés y se manipula y aprovecha en una campaña que pretende que el ruido de las calles prevalezca sobre cualquier otra consideración. La imagen del presidente regional madrileño, Alberto Ruiz-Gallardón, ofreciendo libremente su tribuna a quienes se oponen a la guerra para, acto seguido, ser privado por la fuerza del derecho a la palabra, no es una mera anécdota e ilustra sin duda el peligro que para el sistema democrático tiene la demagogia de la pancarta, donde las minorías que más gritan se imponen siempre a las mayorías que no lo hacen.

Quienes en su día no obtuvieron en las urnas el apoyo mayoritario de los electores españoles, y han sido derrotados una y otra vez en los debates sobre este asunto en el Congreso de los Diputados ¬y no sólo por efecto de la mayoría absoluta del PP¬, ceden a la tentación de sumarse a un esperpento plebiscitario que tan pésimos recuerdos ha dejado en la historia del siglo XX español.

La tentación, cuando están ya a la vuelta de la esquina unas elecciones municipales y autonómicas, es demasiado fuerte para un PSOE abocado a sujetar la pancarta que impone la minoría; para Izquierda Unida que ha visto en la crisis de Iraq una tabla de salvación de su menguante apoyo electoral. Es sólo un ejemplo, pero ¿quién se acuerda ahora de la complicidad de IU en Estella cuando se pactó con ETA?

Ese cobarde que se llama Arzallus
Julián Lago La Razón 13 Marzo 2003

Pocos políticos han demostrado ser tan miserables como Arzallus, y tan amilanado, dicho sea de paso, que ya está bien de buscar coartadas políticas para ocultar tanta abyección moral. El presidente del PNV, que es el jefe de la cosa aunque algunos todavía no se lo crean, practica el matonismo de esquina en el País Vasco, donde uno puede sin riesgo alguno ser chulo si previamente no se es constitucionalista.

O sea, al igual que los pandilleros suburbiales, Arzallus se engalla en su propio corral porque sabe que las espaldas las tiene a buen recaudo, lo cual no parece precisamente prueba alguna de valentía sino más bien todo lo contrario. ¿O acaso Arzallus iba a decir las barbaridades que dice, si no supiera que cuenta con la impunidad que cuenta? Basta ya, sí, de tanto baldón político, de tanto envilecimiento social, de tanta profanación al derecho a la vida.
El último gesto de este personaje, que después anda acojonado en cuanto sale de un territorio en el cual las pistolas nunca apuntarán ni contra él ni contra los suyos casualmente, raya en la vesania más cócora al haberse encarado a Pilar Ruiz Albisu, la madre-coraje del jefe de la policía municipal de Andoain asesinado por ETA, Joseba Pagazaurtundua. Acusar a esta buena señora de haber sido utilizada políticamente contra el PNV por haber leído un comunicado cargado de reproches sobre la conducta del gobierno de Ajuria Enea en relación con la muerte de su hijo, todavía caliente su sangre derramada, no deja de constituir una canallada sin paliativos, que los hagiógrafos del soberanismo pretenden esconder bajo el velo difamatorio del silencio.

«Ustedes no tienen piedad, ni vergüenza», respondió Pilar Ruiz Albisu a los insultos que la familia había tenido que aguantar. Pues bien, esta madre, que los tiene como el caballo de Santiago, ha retado al Papa Negro del independentismo, provocador, bronquista y máximo responsable político del actual drama vasco, a comparecer ante la televisión, la que él elija, a fin de demostrar que ella no necesita tener a nadie que le escriba, que se basta y se sobra por sí misma para manifestar lo que cree que tiene que manifestar cuando una madre pierde a un hijo vilmente asesinado.
 
Parece hasta mentira la degradación moral en que ha caído el nacionalismo en su conjunto (que ya está bien de querer aislar a la militancia de la dirección en orden a las complicidades) al buscar para los verdugos justificación ante unas conductas criminales que sólo se camuflan bajo la impostura del dolor político. Desde luego, el valor cívico de doña Pilar, hija de un socialista y de una nacionalista, que de pobre mujer no tiene nada, contrasta con la vileza de Arzallus que sólo se atreve a lucir sus espolones entre las gallinas de su gallinero, formidoloso Arzallus, hominicaco Arzallus, cangalla Arzallus, cobarde siempre.

La derecha y la jauría
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 13 Marzo 2003

LA derecha española está acobardada, se siente arrinconada. Llegamos a las vísperas de la guerra con un PP abatido, postrado, incapaz de desarrollar una estrategia defensiva a pesar de contar con un líder, si no seductor, sí con el temple y la dignidad que exigen los desafíos históricos. Posiblemente con un coraje moral excesivo para lo que el partido da de sí.

Considerando desde fuera el espectáculo que nos está ofreciendo el partido del gobierno, debo decir que no acabo de entender por qué razón pueden estar tan acomplejadas las gentes del PP. ¿Es que no son conscientes de que están compartiendo destino con Estados Unidos y la Gran Bretaña, es decir, con las dos naciones que, pese a lo que pueda aullar la jauría totalitaria e históricamente fracasada de la izquierda, pueden exhibir el más largo y digno historial democrático de la Humanidad? (o ¿alguien puede atreverse a comparar ambas ejecutorias con la alemana de Hitler o la francesa de Petain?) ¿Acaso estos dos países no son los protagonistas de las tres últimas revoluciones económicas, tecnológicas y sociales de los dos últimos siglos? Pero, además, España está representando en este momento histórico, preparatorio de un nuevo orden internacional, a la mayoría de la vieja y la nueva Europa: nuestro querido Portugal, la creadora Italia, Dinamarca, Polonia, Hungría, la República Checa... Y Canadá, y Japón, y Australia.

¿Por qué el abatimiento que debería pesar más bien sobre la derecha francesa o la socialdemocracia alemana acosa a este partido, por otra parte bien compenetrado?

Entiendo, desde el punto de vista de la competitividad y del personalismo, que González arda sobre la parrilla de la envidia, él que, a lo sumo, consiguió algún pequeño trato de favor por parte de Khol y Bush padre. Entiendo, desde el punto de vista ideológico, que haya explotado el odio de Llamazares y compañeros, propio de quienes han sido castigados por la Historia hasta extremos que podríamos tachar de crueldad si aquella fuera una diosa. Entiendo la furia de los Anasagasti y los Maragall al comprobar que la Nación española tiene razones para su reafirmación como tal en estas horas de protagonismo mundial... Entiendo todo esto pero no el abatimiento del PP.

¿Por qué tiene que sentirse abrumada la derecha española cuando participa en un proyecto colectivo destinado a terminar con el peligro real que representa la tiranía de Sadam Husein en una zona urgida de un cambio radical?

Por otro lado, nadie diría, al ver su estado de postración, que «esto» sea la derecha. Porque si uno tira de los viejos textos, por ejemplo de aquel poco más que opúsculo que teníamos como manual en los sesenta -«El pensamiento político de la derecha» de Simone de Beauvoir- hay que reconocer que nada de lo que se predicaba de ella, es decir, de su naturaleza política, tiene que ver con este PP de nuestros pecados. No es que «esto» no sea la derechona pero ni siquiera mantiene el rigor ideológico y el coraje moral que necesita una opción conservadora sin la cual sería difícilmente articulable una sociedad democrática y un sistema de partidos. Tengo el presentimiento de que, si la izquierda se ha vaciado de sus mejores contenidos (por la corrupción por la desnaturalización del ideal reformador), la derecha se resiste a desempeñar su propio papel conservador. Con una desventaja: mientras la izquierda no duda en echar mano de sus más temibles recursos para reconquistar el poder (desde la Huelga Revolucionaria a la fragmentación del Estado), la derecha no es capaz de actuar como tal.

La guerra de Irak es la gran prueba para la derecha española.

Heredar el voto batasuna
Carmen Gurruchaga La Razón 13 Marzo 2003

Sobre el dolmen del nacionalismo vasco se ha firmado el esperado pacto PNV-EA para el despliegue unido de sus fuerzas en las próximas elecciones municipales. Xabier Arzalluz, el máximo custodio de las más puras esencias sabinianas ha definido el acto, en culto al énfasis, como deber patriótico. Al menos no dijo eso tan manido de que había sido un día histórico, entre otras razones, porque no es la primera vez que ambas formaciones se coaligan ante los invasores.

Y abiertos los brazos en posición de «Dominus vobiscum» se ha dirigido a los batasunos para hacer patria con ellos y decirles que les apoya y que les va a ayudar a evitar que su partido sea ilegalizado y se consume así una nueva injusticia respecto al pueblo vasco. Difícil lo tiene el paladín del Euskadi Buru Batzar. Él lo sabe, pero con su pretendida indignación intenta pastorear los votos del entorno etarra hacia los apriscos de la coalición nacionalista de derechas.

El panorama más inquietante para el líder peneuvista, con Batasuna fuera de la ley, es la abstención de sus militantes y la consiguiente porción de votos desperdiciados. Si Arzalluz consiguiera canalizar esas papeletas, en principio sin destino, para mover las aguas de su molino, es natural que la molienda sería más copiosa, aunque también es de suponer que más impura. Pero eso importa poco cuando se trata de extender áreas de poder.

Existe la posibilidad de que la izquierda abertzale intente organizarse en plataformas electorales o de alguna asociación existente. A primeros de los ochenta, cuando HB no estaba aún legalizada, utilizó este procedimiento consistente en la acumulación de miles de firmas ¬depende del cuerpo electoral¬ para participar en los comicios con la presentación de candidaturas. Este sistema coyuntural funcionó muy bien porque ese mundo disponía de sedes y de una tupida red que formaba el entramado político social semidisuelto por el Poder Judicial. Así pues, ahora, por imperativo judicial, se encuentra a la intemperie y, en tan precarias condiciones, es muy complicado montar y manejar esas plataformas electorales que podrían ser su salida del cerco judicial en la que se encuentran.
En las actuales circunstancias, las ayudas de otros son peligrosas.

Si Batasuna, EH o HB han sido declaradas conniventes con ETA, cualquier contacto que les dé cobijo es peligrosamente contaminante. Por eso Arzalluz quiere atraerlos, uno a uno, papeleta en mano, para recogerles amorosamente el voto. A cambio se convierte en su inútil pero fogoso defensor. Y como carece de posibilidades de ayudar a los batasunos (de lo que probablemente se alegra para así poder seducirlos), esgrime como siempre su incontinente destemplanza contra los no nacionalistas y contra el Gobierno español. Y es que Arzalluz sin improperios sería como un jardín sin flores.

Ladran, ladran
Germán Yanke Libertad Digital  13 Marzo 2003

Anasagasti y sus cuates ya no engañan a nadie ni en su propio partido. La estrategia de mantener la provocación (crédito y apoyo a Otamendi, insultos al ministro del Interior, etc.) es fruto del sarpullido que les produce que Batasuna vaya a ser legalmente ilegalizada. Las baladronadas de ahora son como los recursos del Gobierno vasco contra la Ley de Partidos: griterío nervioso porque el Estado de Derecho, en el ejercicio de sus legítimas competencias para defender las libertades de los ciudadanos, va a ilegalizar a los amigos del PNV.

Algún incauto piensa que el fondo de la táctica gritona de los nacionalistas vascas es mostrar la faz más radical posible para rebañar algunos votos. Esa es la pantalla, el último remedio. Lo que les saca de quicio es que el entramado de ETA sea perseguido eficazmente, ver un horizonte en el que no puedan seguir recogiendo las nueces. Con violencia o sin ella, no hay en la actualidad ningún proyecto nacionalista que sea democrático. Sin ETA, además, todo lo suyo es ridículo. Que ladren, que ladren...

Sin fisuras
Por JESÚS ZARZALEJOS ABC 13 Marzo 2003

Para valorar adecuadamente la trascendencia de la unanimidad con que el Tribunal Constitucional ha desestimado el recurso del Gobierno vasco contra la Ley Orgánica de Partidos Políticos es necesario recordar las críticas que recibió por parte de los nacionalistas y de determinados sectores políticos, judiciales y académicos. Antes y después de su aprobación, fue calificada como una ley desproporcionada, singular, excepcional y, por supuesto, inconstitucional. Se le imputaron las más turbias intenciones contra el pluralismo político y la libertad ideológica. Fue recibida como el umbral de una etapa de recortes de libertades y derechos, como un episodio represivo en el que el terrorismo actuaba como un mero pretexto.

Desde ayer, con el rechazo unánime de estos reproches de inconstitucionalidad, la Constitución consolida un nuevo nivel de protección, porque la actividad de los partidos deja de ser refugio de objetivos y prácticas antidemocráticas, el Estado -y con él, el Pacto entre PP y PSOE- refuerza la legitimidad de su estrategia global contra el terrorismo y el Tribunal Supremo puede resolver las demandas de disolución de Batasuna con una base legal confirmada por la máxima instancia constitucional. Todo esto se logra con una decisión que no ofrece discrepancias entre los Magistrados, fisuras siempre rentables para relativizar las decisiones adoptadas por mayoría y que, en este caso, habrían servido para prolongar indefinidamente, en el terreno político y en el ámbito judicial europeo, el discurso de la inconstitucionalidad. Por eso, a medio plazo, la expectativa de un proceso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos puede afrontarse desde este momento con una mayor seguridad.

Vía libre para la Ley de Partidos
EDITORIAL Libertad Digital  13 Marzo 2003

No son muchas las ocasiones en que el Tribunal Constitucional falla por unanimidad, como ocurrió ayer con la Ley de Partidos. Utilizado en más ocasiones de las necesarias –especialmente por los nacionalistas– como instrumento para la continuación de la política por medios judiciales una vez agotada la vía parlamentaria, el TC ha tenido que sufrir bastantes veces a lo largo de su historia las presiones políticas del Gobierno y de la Oposición; algo que se ha visto reflejado en el estrecho margen por el que han sido declaradas constitucionales o inconstitucionales importantes leyes y decretos, como la expropiación de Rumasa, las leyes de normalización lingüística, la Ley del Suelo, etc. Con todo, los partidos nacionales, PP y PSOE, e incluso Izquierda Unida, siempre han demostrado acatamiento y respeto –como por otra parte es obligado en el seno de un Estado de Derecho– a las decisiones del Constitucional; independientemente de que el fallo favoreciera o no sus posiciones políticas y de las críticas –legítimas– que hayan podido dirigir hacia el contenido de las sentencias.

No ha ocurrido lo mismo con los partidos nacionalistas, especialmente el PNV, que siempre ha acusado sistemáticamente de politización al Constitucional cuando sus fallos no favorecían las tesis e intereses nacionalistas, o bien de atropello jurídico o de antinacionalismo al gobierno de turno o al Tribunal Supremo cuando las sentencias les daban la razón –como ocurrió, por ejemplo, con la anulación de la sentencia del Supremo que condenaba a la mesa nacional de Herri Batasuna a siete años de cárcel. Esta actitud, típica de los partidos totalitarios y antidemocráticos, ha vuelto a reproducirse con motivo del fallo favorable a la Ley de Partidos que permitirá ilegalizar el brazo político de ETA, actualmente en trámite en el Tribunal Supremo, el cual tendrá que pronunciarse sobre el caso en las próximas semanas.

En reacción a la sentencia, Anasagasti ha vuelto a incidir sobre el ya clásico sofisma de que no se puede dejar sin representación política a los simpatizantes de ETA porque ello supondría una desvirtuación de la democracia. Aparte de que es evidente que Anasagasti no muestra el mismo celo democrático cuando se trata de amparar y defender a los miembros del PP y del PSOE amenazados por ETA y por su brazo político –antes al contrario, sus jefes en Vitoria colman de subvenciones a quienes los coaccionan y los asesinan–, que exista un determinado número de electores que apoyen con su voto el asesinato y la extorsión con fines “políticos” no significa que la opción política que representa esos fines sea legítima y respetable por ese simple hecho, máxime cuando una parte no desdeñable de esos votos que apoyan a los etarras son producto del miedo o del chantaje. Y esta es, precisamente, la lectura que cabe hacer del fallo unánime del TC, apoyado por la inmensa mayoría de los españoles sea cual sea su credo político.

Con la ilegalización de Batasuna, el PNV ve peligrar su “cosecha de nueces” y su principal activo político: el eterno “problema vasco”, que los nacionalistas quieren mantener vivo a toda costa hasta llegar a la “autodeterminación”. Jaime Mayor Oreja ya ha advertido de que el próximo 25 de mayo, fecha en que tendrán lugar los comicios locales en toda España, será una fecha clave para el próximo desafío separatista de Ibarretxe si los resultados favorecen a los partidos nacionalistas; y es probable que, privado de sus aliados estratégicos de Estella, el PNV decida pisar el acelerador antes de que se le acabe la gasolina que le proporcionan ETA y sus amigos, quienes a partir de ahora, aunque cambien de caras y de siglas, lo tendrán un poco más difícil

Paz por narices
Juan Ignacio Jiménez Mesa La Estrella 13 Marzo 2003

La inmensa mayoría de la buena gente que está por la paz, y que no quiere oír ningún argumento a favor de la guerra, ni siquiera el de la paz segura, no se merece la estúpida afrenta de quienes en su nombre, en nombre de la paz, impidieron que hablase Ruiz Gallardón en un aula universitaria. Tampoco se merece el presidente del Gobierno de Madrid y candidato del PP a la alcaldía el favor que le hicieron, porque está claro que cada grito, cada gesto de amenaza, se ha convertido en un voto recuperado por una candidatura en retroceso. Si la acción de protesta de esos centenares de estudiantes y profesores fue alentada desde algún partido de la oposición, se supone que sus dirigentes habrán expulsado de inmediato al padre de la idea. Hay que ser incompetente, muy incompetente en marketing político, para no saber que este tipo de actuaciones va siempre en detrimento de quien las provoca, nunca de la víctima.

Pero probablemente lo que ocurrió en la inauguración de la Facultad de Informática no es acción concebida y dirigida desde ninguna organización política o sindical. Tiene pinta de ser una reacción más o menos espontánea de grupos de estudiantes radicales, capitaneados por algún profesor histérico y desmedido en su afán de liderar alumnos e imprimirles carácter. Además, la Universidad llevaba mucho tiempo sin una buena causa en la que apoyarse para montar números de protesta, de modo que hoy es surco fértil para cualquier idea, pero especialmente para ideas de paz tan generalmente aceptadas por la juventud, incluso cuando esas ideas, en el colmo de la incongruencia, se expresen con gestos violentos.

Concediendo el relativo valor de la espontaneidad a tales gestos de protesta, también es cierto que la proliferación de algaradas en universidades y en otros foros ofrece síntomas de lo que antes se llamaban “campañas orquestadas” y que solíamos atribuir a la paranoia de los dirigentes franquistas, pero que todos sabíamos muy bien que en efecto eran consignas, sutiles consignas que no necesitaban explicitarse, pero que partían de los aparatos clandestinos de la oposición. Si siguen haciéndolo así, es que de verdad tenemos una oposición de pancarta y “mani”, como dice Arenas, pero supongo que este tipo de conducta intolerante, que boicotea a quien habla y que quiere imponer por la fuerza sus criterios, no casa muy bien con la oposición parlamentaria y constitucional que hoy tenemos, por lo menos con el aparato oficial de los partidos. Están llegando a extremos de intolerancia inaceptable, imponiendo con violencia ideas pacifistas, lo que constituye la mayor de las incongruencias y el peor banderín de enganche para los que verdaderamente aman y defienden la paz, que terminarán alejándose de las manifestaciones.

En la utilización de las universidades, fuera ya de la genérica protesta contra la guerra, se ha producido un fenómeno verdaderamente preocupante en Barcelona. Allí, un Rector, que no llega al diez por ciento de magnífico, acaba de protagonizar la más asquerosa instrumentación de la antiviolencia: ha prohibido una intervención de la profesora vasca Gotzone Mora, miembro de la plataforma “¡Basta ya!”, con la excusa de que así evitaba la protesta violenta de los independentistas catalanes. El tal Rector Tugores, a quien Dios confunda aun más en su cobardía y mala fe, había autorizado sin cortarse un pelo conferencias de Arnaldo Otegui y de Pepe Rei, significados dirigentes de Batasuna y partidarios de la violencia terrorista. Hablan los verdugos y simpatizantes, pero no puedan hablar las víctimas. Esa es la insultante neutralidad con la que ciertos extremos del nacionalismo catalán, incluyendo por cierto a Maragall que es socialista, quieren ver el doloroso conflicto vasco. Allí, donde la ETA asesina y hace su guerra cada día, la paz no es un bien absoluto que haya que alcanzar y mantener en cualquier circunstancia, como en Irak, sino algo relativo, muy en función de los intereses de los nacionalismos separatistas. Un concejal, un profesor, un guardia, un periodista vasco al que asesinan por no pensar como ellos es una víctima de las circunstancias, provocador en cierto modo según Arzallus. Nada comparable por tanto a un muerto en la futura guerra de Irak, que siempre será víctima inocente de la sanguinaria ferocidad de Bush y de su asistente Aznar.

Desde luego hay que ser estudiante radical utilizado, o profesor penene tirando a imbécil, para dedicarse a boicotear conferencias en nombre de la paz. Sobre todo teniendo en cuenta lo fácil que resulta relativizar conceptos como los de paz y no violencia.     j.i.jimenez@estrelladigital.es

Ley constitucional
Editorial El Correo 13 Marzo 2003

El Tribunal Constitucional resolvió ayer avalar la plena constitucionalidad de la nueva Ley de Partidos. El hecho de que dicha decisión fuera adoptada por la unanimidad de sus miembros subraya el carácter inapelable del fallo. A la espera de que el Alto Tribunal haga públicos los argumentos de su sentencia, es evidente que han quedado desestimadas las razones expuestas por el Gobierno vasco en su recurso de inconstitucionalidad. En contra de lo que desde antes de su promulgación venía manifestando el nacionalismo, ha considerado que el articulado de la Ley de Partidos no vulnera ni entra en colisión con los derechos fundamentales consagrados en la Constitución española. Los requisitos que la nueva ley establece para el desarrollo de la actividad partidaria y los supuestos de ilegalización que contempla no afectan a la libertad de expresión, o a los derechos de asociación y participación política. El fallo del TC viene a negar que la Ley de Partidos instaure la criminalización de las ideas políticas, tal y como una y otra vez ha pretendido denunciar el lehendakari, y contribuye a clarificar un extremo que el nacionalismo gobernante se resiste a admitir: el hecho de que persisten en Euskadi comportamientos organizados dentro de la legalidad que objetiva y conscientemente persiguen dar cobertura política e ideológica a la perpetuación del terrorismo como sistema de coacción.

Aun a pesar de la sentencia del Tribunal Constitucional, es probable que el nacionalismo siga considerando que negarse a condenar el asesinato del adversario para así evitar poner en cuestión la utilización del terror como arma política, enaltecer la ejecutoria de los terroristas convirtiendo a los verdugos en víctimas, o justificar el empleo de la violencia como respuesta legítima frente al Estado de Derecho no son más que expresiones de la libertad que la legislación y la actuación de las instituciones han de amparar. Precisamente es en este punto donde las diferencias entre el nacionalismo y el constitucionalismo alcanzan su punto más crítico e irreconciliable. Ya hasta ayer resultaba imposible conciliar determinados ataques dirigidos contra la literalidad de la Ley de Partidos con el reconocimiento de la extrema injusticia que la violencia y su encubrimiento representan para miles de vascos. Tras el fallo del Tribunal Constitucional el nacionalismo gobernante está obligado a modular con extraordinario cuidado sus discrepancias si no quiere contribuir a erosionar la propia legitimidad de las instituciones, al frente de algunas de las cuales se mantiene ininterrumpidamente desde hace más de veinte años.

Silencio y protesta
Adolfo Echebarria Sanz/Barakaldo-Vizcaya Cartas al Director El Correo  13 Marzo 2003

A raíz del cierre del periódico 'Egunkaria' y las torturas denunciadas por alguna de las personas detenidas, se escuchan voces de representantes de Batasuna que, con caras desencajadas por la ira, se escandalizan histéricamente y reclaman con rabiosa rotundidad responsabilidades a unos y a otros. El cinismo y la desfachatez de estas personas ya no tiene límite. Esta gente que calla con un apestoso silencio cuando ETA asesina brutalmente a hombres, mujeres y niños, ahora protestan y piden derechos y libertades.

Si no fuera por lo dramático de la situación, sería para morirse de risa. También, en un ejercicio de cara dura suprema, se apropian del clamor popular de los que éstos días protestan. Pues, aunque lo saben de sobra, hay que repetirlo: la mayoría de los ciudadanos que hoy salimos a la calle para denunciar todo esto, llevamos años rebelándonos contra la barbarie etarra y denunciando sus criminales atentados. Por tanto, a Otegi y compañía les digo que Euskal Herria rechaza todas las violaciones de derechos humanos y exigir estos derechos para unos y despreciarlos para otros es indigno y miserable.

La paz en el mundo
Cartas al Director ABC 13 Marzo 2003

El día que ocho palestinos eran aniquilados por un ataque israelí, veintiún muertos y más de cien heridos en Filipinas era el balance de un atentado islamista, y se producían quince muertos y más de cuarenta heridos en Haifa por un hombre-bomba, ¿qué decía nuestro Gran Manifestante, nuestro futuro candidato a presidente del Gobierno (se siente un escalofrío al sólo pensarlo)? «Déjenos en paz, señor Aznar. Déjenos en paz», era su mejor frase. ¿En paz, señor Zapatero? ¿A esto que pasó en el mundo, a la vez que hablaba, le llama paz? ¿Es en esta situación en la que quiere mantenernos al vociferar «déjenos como estábamos»?

Como soy bien pensado, supongo que no es esto lo que pretende y que, una vez detenida la «agresión americana», sacará el As que debe guardarse en la manga, con el que él y los países «con conciencia» van a extender la paz en el mundo. ¿O no hay tal As? Porque ahí está el quid de la cuestión en el que nadie parece haberse fijado. EE.UU., Inglaterra y España proponen hacer algo para comenzar a resolver esta situación; ¿equivocado?, tal vez; ¿impopular?, sin duda; pero, ¿qué es lo que proponen Francia, Alemania, Rusia y China, aparte de mantener un estado de cosas en el que se ven muy beneficiados? Mientras los muertos no sean suyos o no afecten a sus acuerdos petrolíferos, mejor no hacer nada. Si lamentable es la actitud anterior, ¿qué decir de aquellos que argumentan que un ataque a Irak desencadenará una ola de atentados terroristas?

La experiencia de concesiones al radicalismo (vasco en este caso), durante nuestra Transición, debería habernos mostrado la inutilidad de mostrarse débiles o no hacer nada que pueda molestar a los terroristas para que nos dejen. Los fundamentalistas islámicos, al igual que los etarras, nos dejarán en paz, sí, pero en la de los cementerios.

Antonio Obón Hernández.   Madrid.

El Constitucional avala la ley que permite la ilegalización de Batasuna
Rechaza el recurso del Gobierno vasco, que alegó que la Ley de Partidos restringe derechos fundamentales El tribunal evita precisar cómo se debe aplicar la normativa para no interferir en la labor del Supremo
C. CALVAR/COLPISA. MADRID El Correo 13 Marzo 2003

Los doce magistrados del Tribunal Constitucional respaldaron ayer con sus votos la validez de la Ley de Partidos Políticos y rechazaron el recurso del Gobierno vasco. El gabinete que preside Juan José Ibarretxe denunció la norma el pasado octubre por entender que «restringe» derechos fundamentales recogidos en la Constitución, como las libertades ideológica, de expresión y de reunión. Por ello, pidió al máximo órgano intérprete de la Carta Magna que dejara sin efecto la ley, extremo que se ha descartado de plano.

Según fuentes jurídicas, todos los magistrados estuvieron de acuerdo en el fondo de la cuestión: la norma denunciada no vulnera ningún artículo de la Constitución, defiende la arquitectura del Estado que fija esa norma fundamental y, por tanto, es un instrumento válido que permitirá ilegalizar a todas aquellas formaciones políticas que violen sus preceptos. En este punto, la sentencia rechaza uno de los argumentos del Ejecutivo vasco: que la Ley de Partidos es una legislación creada sólo para permitir la deslegalización de Batasuna.

El texto del fallo será difundido hoy. Pese al deseo del presidente del tribunal, Manuel Jiménez de Parga, no fue posible concluir ayer la redacción definitiva. Su propuesta de sentencia, aceptada de entrada por el resto de los miembros de la institución, tuvo que ser sometida a muchos cambios para acoger las sugerencias del resto de los magistrados.

Las fuentes citadas indicaron que, acordado desde el principio y de manera unánime el rechazo del recurso presentado por el Gobierno de Vitoria, los debates se centraron en la redacción de la argumentación legal de la sentencia. Algunos magistrados defendieron la necesidad de precisar cómo debe ser aplicada la Ley de Partidos para evitar vicios de inconstitucionalidad, pero al final se impuso la tesis mayoritaria: tal pretensión podría interferir la labor de la sala especial del Supremo, que debe decidir en los próximos días sobre la ilegalización de Batasuna.

El convencimiento generalizado de que la coalición radical será proscrita por el Supremo, y que tal decisión deberá ser revisada por el propio Constitucional, llevó a sus miembros a dejar para entonces el análisis sobre la forma de aplicar la discutida norma.

Dos recusaciones
El Constitucional vuelve a batir marcas en cuanto a rapidez en la resolución de un recurso, aunque no ha sido un proceso fácil. Los magistrados necesitaron seis reuniones -celebradas los días 24 y 25 de febrero, 5, 6, 10 y 12 de marzo- antes de emitir su resolución unánime. En medio, tuvieron que rechazar por dos veces ,y no sin duros debates, la recusación de Jiménez de Parga presentada por el Gobierno vasco, así como la petición de la Generalitat de que fuese cesado en sus funciones.

Según fuentes de la institución, la extensión -más de cien folios- y la densidad de la ponencia que elaboró Jiménez de Parga impuso un debate lento y a veces farragoso, porque el resto de los magistrados se autoimpusieron la obligación de analizarlo «con lupa», dada la trascendencia de su contenido.

El Constitucional dará a conocer los argumentos por los que considera ajustada a Derecho la Ley de Partidos el mismo día en que la sala especial del Supremo, que por vez primera aplica esta norma, inicia el debate sobre la ilegalización de Batasuna. Ahora, los magistrados que analizan la trayectoria de la formación independentista podrán hacer pública su decisión sin que existan sombras de duda sobre la constitucionalidad de la ley que aplican. Al mismo tiempo, el pronunciamiento hace decaer uno de los requerimientos formulados ante el Supremo por Batasuna, que solicitó en sus alegaciones que no hubiese resolución hasta que se manifestase el Constitucional.

La decisión supone, por último, un duro revés para el Gobierno vasco, que llegó a tachar la norma de «medida de excepción». En su recurso, sostenía que además de vulnerar derechos fundamentales, diez de los trece artículos que la conforman, además de la disposición transitoria que regula el fraude de ley en el que incurrirían las formaciones políticas que actúen como 'sucedáneos' de otras ya ilegalizadas, pueden «violar principios de seguridad jurídica».

Un edil socialista hace responsable de lo que le pase al alcalde de Batasuna
Iñaki Pierrugues, concejal del PSE en Aretxabaleta, denuncia su desidia ante las pintadas amenazantes
L. SALA/BILBAO El Correo 13 Marzo 2003

El único concejal del PSE-EE en Aretxabaleta, Iñaki Pierrugues, denunció ayer la aparición de pintadas contra su persona en el municipio e hizo responsable al alcalde de la localidad guipuzcoana, Ángel Bergaretxe (EH), de lo que pueda ocurrirle en el futuro, ya que, según recordó, justificó en un pleno municipal la realización de grafitis amenazantes como «reflejo de la libertad de expresión».

Pierrugues asegura que, «desgraciadamente», los mensajes intimidatorios en las calles de Aretxabaleta, municipio de seis mil habitantes, se han convertido en algo rutinario desde que Batasuna se hizo con la Alcaldía. Los últimos, con el lema en euskera 'Lo pagaréis', van dirigidos contra él y contra la concejala del Partido Popular. Los violentos pintaron hace meses el anagrama de ETA en la fachada de la casa del pueblo y recientemente han embadurnado las paredes con frases que tachan a populares y socialistas de «torturadores».

El edil socialista acusa al actual equipo de gobierno, integrado por concejales de la antigua Batasuna y de la coalición PNV-EA, de «no hacer nada para borrar las pintadas amenazantes dirigidas sistemáticamente» contra socialistas y populares.

Estrategia electoral
De esta «desidia» responsabiliza en primer lugar al alcalde, pero también a los ediles de PNV-EA que, asegura, callan ante la campaña de intimidación. «En alguna ocasión, no en el pleno pero sí en la comisión de gobierno, han defendido que hay que borrar las pintadas cuando van contra las personas, pero las consideran aceptables si van contra las siglas», explicó.

En este sentido, apeló a la «sensibilidad humana y democrática que aún dicen tener los nacionalistas para hacer frente, con decisión y sin ambigüedades, a las acciones intimidatorias de ETA y su entorno». De lo contrario, indicó, «habrá que pensar que su estrategia electoral, centrada en atraerse el voto del electorado de la suspendida Batasuna, les ha incapacitado para luchar en defensa de la libertad y del respeto a la pluralidad política de los vecinos» del municipio.

El concejal socialista atribuye el incremento de la presión de los radicales en los últimos días a un intento de que los partidos constitucionalistas no puedan presentar listas en la localidad para las elecciones del 25 de mayo, algo que, en el caso de los socialistas, está garantizado. Sin embargo, reconoce que él no será el candidato de su partido. «Iré en las listas, pero no por Aretxabaleta».

Manifiesto contra Tugores por vetar a Gotzone Mora en una universidad donde sí hablan los proetarras
EFE Libertad Digital  13 Marzo 2003

Más de 400 intelectuales, políticos y profesores universitarios han firmado un manifiesto promovido por "Profesores por la Democracia" en contra de la Universidad de Barcelona y su rector Joan Tugores por impedir que Gotzone Mora defendiera el Estado de Derecho en sus aulas. La profesora pide a las universidades catalanas que la dejen hablar como hacen con Otamendi

 El manifiesto, que fue leído este martes en el transcurso de la conferencia que Mora pronunció en el centro de Cultura Contemporánea (CCCB), afirma que la negativa del rector Joan Tugores a acoger una charla de la profesora "supone la proclamación de la violencia como medio legítimo en el debate de ideas".

El texto, titulado "Por una Universidad libre en una sociedad libre" subraya que la actitud de Tugores "es un epílogo inesperado de una serie de actos contrarios a la libertad que han tenido a la universidad barcelonesa por escenario", en alusión a los incidentes que se produjeron en 1999 durante una conferencia de Aleix Vidal-Quadras y Jon Juaristi. Los dos conferenciantes fueron increpados por un grupo de estudiantes, que tiraron bolsas de pintura. Asimismo, el manifiesto denuncia que hace pocos días Fernando Savater acudió a un acto en la UB sobre Giordano Bruno y sufrió insultos e intentos de agresión.

Los promotores del documento, entre los que figuran también Convivencia Cívica Catalana y Asociación por la Tolerancia, añade que, con la negativa a autorizar la conferencia de Gotzone Mora, Tugores "corrobora, ennoblece y ejecuta los argumentos del griterío". Los firmantes denuncian el "hastío y la dejadez" de las autoridades académicas y la actitud "pueril" de las medios de comunicación que "creen la fábula supersticiosa que el mal desaparece si no se le nombra"

El manifiesto reclama a los ciudadanos "una reacción intransigente para evitar" que el lema "La cobardía es el fundamento de la ignorancia" que, en su opinión ha sido adoptado ya por la UB, se extienda al resto de universidades.

Entre los firmantes del texto, figuran los dirigentes populares, Jaime Mayor Oreja, Carlos Iturgáiz y Maria San Gil, los socialistas Rosa Díez, Nicolás Redondo Terreros y José Borrell, y escritores e intelectuales como Félix de Azúa, Antonio Muñoz Molina, Juan Goytisolo, Elvira Lindo, Eduardo Mendoza, Vicente Molina-Foix, Soledad Puértolas y Javier Cercas.

También han suscrito el documento Fernando Savater, Mikel Idiondo y Carlos Martínez Gorriarán, de "Basta Ya", así como el dramaturgo Albert Boadella. Ivan Tubau, Francesc de Carreras, Xavier Pericay, Arcadi Espada, Gregorio Salvador y Joaquim Molins López-Rodó son otros de los que apoyan el texto. Los promotores aún están recogiendo firmas de adhesión al texto, que han enviado a todos los partidos políticos.

Mayor Oreja dice que el 'plan Ibarretxe' es el «coche escoba» de la radicalidad
Afirma que el proyecto es la vanguardia de una «nueva ofensiva nacionalista» El líder del PP dice que su partido «sabe ya con quién pactará» tras los comicios
E. C./SAN SEBASTIÁN El Correo 13 Marzo 2003

El presidente del Grupo Popular en el Parlamento vasco, Jaime Mayor Oreja, afirmó ayer que el plan soberanista de Ibarretxe es «el coche escoba» de la «radicalidad que se va desfondando del nacionalismo». A su juicio, si el Tribunal Supremo ilegaliza a la izquierda abertzale, el proyecto del lehendakari servirá para «recoger la basura de este país, es decir, el mundo de Batasuna, en ese coche escoba».

El dirigente popular realizó estas declaraciones durante la presentación del candidato popular a la Alcaldía de Irún, Borja Semper. Mayor aseguró que en lo que en su día se denominó Pacto de Estella, «que era el desafío nacionalista por excelencia», hoy se ha transformado «en una segunda vuelta de ese desafío, que tiene esta vez en la vanguardia un plan que se llama Ibarretxe».

Añadió que la estrategia nacionalista «tiene día D y hora H», que fechó tras el escrutinio de las elecciones municipales del próximo 25 de mayo. En ese momento comenzará, a su juicio, «la expresión y concreción de una ofensiva nacionalista», basada en la propuesta del «Estado libre asociado» y de un referéndum «por y para la autodeterminación del País Vasco». «Hablan ya y se adelantan a la desobediencia constitucional cuando aseguran que, en cualquier caso y digan lo que digan las Cortes Generales, ese referéndum se producirá», subrayó.

Mayor Oreja advirtió, no obstante, de que «ese coche escoba de la radicalidad que va recorriendo el País Vasco tiene obstáculos». En este punto, recordó a los socialistas vascos que el Partido Popular «no se equivoca de adversario, que es el plan de Ibarretxe, que sólo se combate políticamente con una alternativa constitucional en todas y cada una de las ciudades donde puede haber una mayoría» de los no nacionalistas.

Partido «predecible»
El líder de los populares vascos aseguró que su partido es «predecible» porque «apoyará siempre» una mayoría constitucional».

«Sabemos con quién vamos a pactar al día siguiente de las elecciones, no vamos a dar ninguna sorpresa, no nos avergonzamos de los otros constitucionalistas», dijo en referencia al PSE-EE, antes de desear que tras la celebración de los comicios «gobiernen los valores de la Constitución, la libertad, la tolerancia y la civilidad».

Por su parte, Borja Semper recordó el pacto que mantienen PP y PSE en el Ayuntamiento de Irún y consideró que este acuerdo «alejó al Consistorio y a la ciudad de proyectos rupturistas, sectarios y excluyentes, y aportó tranquilidad y estabilidad a la gestión municipal». El candidato de los populares añadió que quiere que Irún «se parezca cada vez más a Irún, y no a Andoain, Oiartzun o Hernani».

Tres universidades catalanas apoyan al director de «Egunkaria» y le invitan a dar conferencias
Gotzone Mora y «Profesores por la democracia» instan a los rectores a que acojan a no nacionalistas
Tres universidades catalanas han invitado al director del diario clausurado «Egunkaria», Marcelo Otamendi, a dar conferencias en sus instalaciones, según señaló la profesora de la Universidad del País Vasco Gotzone Mora, a la que la Universidad de Barcelona prohibió dictar una charla en sus aulas. En este sentido, la profesora y la plataforma «Profesores para la Democracia», que preside Francisco Caja, han dado un plazo de una semana a estas instituciones académicas para que inviten a Mora a sus instalaciones o evidenciarán con denuncias públicas el comportamiento de los rectores.
D. Mazón - Madrid.- La Razón 13 Marzo 2003

La polémica surgida tras la prohibición de la Universidad de Barcelona de ceder sus instalaciones a Gotzone Mora para que dictara una conferencia sobre la situación de la UPV continúa viva en el ámbito académico catalán tras denunciar ayer la propia profesora que tres universidades de esa comunidad han invitado al director del diario «Egunkaria», clausurado recientemente por supuesta vinculación de su directiva con ETA, a dar sendas conferencias en sus aulas.

La Universidad Autónoma de Barcelona, la Facultad Blanquerna (perteneciente a la Universidad Ramón Llull, que preside el arzobispo de Barcelona, Ricard María Carles) y la Universidad de Gerona ofrecieron sus instalaciones a Marcelo Otamendi, algo que Mora señaló como «la prueba más evidente de que se quiere silenciar a las personas que estamos en la defensa del Estado de Derecho y de los valores de la democracia». La portavoz del colectivo «Profesores por la Libertad» calificó de barbaridad que a ella se le prohibiera dictar su conferencia siendo universitaria y que a Marcelo Otamendi, «en un momento tan delicado como éste», se le invite desde tres instituciones.

En este sentido, y a pesar de mostrarse muy satisfecha por la respuesta que tuvo su conferencia en el Centro de Cultura Contemporánea, aseguró a LA RAZÓN que se mostraba «muy preocupada porque en Cataluña puede empezar a pasar lo mismo que en el País Vasco». Asimismo, tanto Mora como el colectivo «Profesores para la Democracia», dieron a los rectores de la Universidades catalanas un plazo de una semana para que inviten a la profesora a sus instalaciones, o en caso de que no lo hagan, evidenciarán y denunciarán públicamente la actitud de las universidades catalanas.

Mora, que volvió a arremeter contra el rector de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores, señaló también a la Generalitat de Cataluña como responsable porque, según declaró, «desde el Gobierno catalán le tenían que haber llamado la atención». En este sentido, Mora se preguntó por el posicionamiento de la Consejería de Educación catalana ante el veto al que se vio sometida. A estas críticas se unió ayer el PP, que calificó de «vergonzosa» la actitud de la Generalitat ante el caso de la profesora. El «popular» Alberto Fernández instó al consejero catalán de Universidades a «ponerse del lado de la libertad y de aquellos a quienes se ha impedido la libertad de expresión».
Por último, en referencia a la polémica con «Egunkaria», Mora instó a su compañero de partido Pascual Maragall a que, si duda de las supuestas torturas a los directivos del diario, las denuncie, y si no las tiene, que se calle.

«Por primera vez, la parte atacada de la sociedad no se resigna»
El periodista Florencio Domínguez presenta un libro en el que analiza los mecanismos del miedo en Euskadi
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 13 Marzo 2003

EL LIBRO Título: 'Las raíces del miedo. Euskadi, una sociedad atemorizada', Autor: Florencio Domínguez,
Editorial: Aguilar, Precio: 16,50 euros

El escritor y periodista Florencio Domínguez Iribarren dedica su última obra, el libro 'Las raíces del miedo', a desentrañar los mecanismos puestos en marcha en Euskadi para extender el terror por toda la sociedad y los efectos que ha provocado. La encargada de presentar el libro será la ex parlamentaria socialista Maite Pagazaurtundua, hermana del asesinado Joseba Pagazaurtundua y el mejor ejemplo de que el miedo puede ser vencido.

-Una de las cuestiones que plantea en su libro es la paradoja que supone el que, a mayor debilidad de ETA, la sociedad viva con una mayor crispación.
-ETA cuenta con menos capacidad de actuar que hace unos años, pero su estrategia de acabar con la representación política de los no nacionalistas causa una reacción social que antes no había existido. La parte atacada, por primero vez, no se resigna. En los años 70 también hubo atentados contra políticos, y a la UCD, por ejemplo, la exterminaron a tiros, pero había una especie de resignación. Y ahora eso ha cambiado.

-Cuando describe las campañas de deslegitimación del MLNV hacia diversos sectores, en todas ellas cita declaraciones del PNV en el mismo sentido que las realizadas por los radicales.
-Para atacar a determinados colectivos, ETA ha necesitado conseguir antes un clima social favorable a estos atentados, sobre todo entre sus bases. El PNV no ha sido consciente de que sus críticas contra algunos grupos contribuían a hacer más fácil de entender algunos crímenes a los sectores que apoyan a ETA. Ése es un reproche que cabe hacer al PNV.

-Usted apunta en su libro a la existencia de un 'territorio Udalbiltza', en referencia a ayuntamientos de Guipúzcoa sin presencia constitucionalista donde se han denunciado prácticas mafiosas. ¿Es uno de los terrenos más opacos de la realidad vasca?
-Posiblemente. Es un espacio donde la presencia de constitucionalistas es mínima y la violencia está dirigida contra el PNV y EA (nota del Editor: debe referirse a PSOE, PP, UPN y UA). Estos partidos tienen problemas para presentar listas propias, por ejemplo, y se sabe de agresiones a miembros de ambas formaciones que no han tenido ninguna transcendencia pública. Sus dirigentes no han hecho nada por denunciarlo.

-Escribe que, hoy por hoy, atentar contra el PNV es un límite que ETA no se atreve a franquear. ¿Cree que esta situación se va a mantener?
-Eso no se puede saber nunca. Si lo hicieran, tendrían un coste social importante entre las propias bases de la izquierda abertzale.

-Resalta la frase de un dirigente de la izquierda radical, según la cual, para ganar un referéndum de autodeterminación sobran 200.000 personas en Euskadi. ¿Resume esa frase la situación del País Vasco?
-Da sentido a lo que ha ocurrido en los últimos años. Se trata de neutralizar políticamente al sector no nacionalista. No va a desaparecer, no está en decadencia electoral. ¿Cómo acabar con ellos? Acosando a sus líderes. Si consigues neutralizalos, puedes neutralizar políticamente a quienes les votan.

-En su libro explica un mecanismo clave en la extensión del miedo, el del amenazado que es reconvenido por su círculo más cercano con frases como: «¿Y tú, por qué te metes?».
-Una persona puede asumir la amenaza de ETA, pero cuando su entorno más próximo no le comprende y, de alguna manera, le transfieren a él la responsabilidad de estar amenazado, el escenario es horrible. El problema a veces no es el terrorismo, sino la incomprensión de quienes deberían apoyar a las víctimas.

-¿Cómo se han mantenido operativos los mecanismos del miedo creados hace ya tres décadas?
-Por la propia inhibición de la sociedad. Esta sociedad cedió muy pronto ante el miedo y tendrá más problemas para levantar esa losa que si se hubiera resistido desde el principio.

«No matarás»
-Curiosamente, en su libro se recuerdan casos de acoso a las víctimas puestos en marcha en la Transición que reaparecen con polémicas como las surgidas tras el asesinato de Joseba Pagazaurtundua.
-El no matarás es aceptado por toda la sociedad, salvo por ETA y su mundo. Pero plasmar luego esos principios en la vida diaria es más problemático. Los que sufren la agresión terrorista no se conforman; quieren compromisos políticos, no sólo buenas palabras el día del asesinato. Lo que ha pasado con Joseba Pagazaurtundua debería ser motivo de reflexión para los nacionalistas, pero en vez de ello han preferido entrar en una polémica con la familia de la víctima.

-Pese a todo, ¿hay motivos para el optimismo?
-Si no los hubiese, tendríamos que apagar la luz y marcharnos. Pero en las bases de HB y en algunos intelectuales de la izquierda abertzale se comienza a cuestionar el terrorismo. La violencia empieza a ser vista por algunos sectores de la izquierda abertzale como un obstáculo. Además, el acoso policial en Francia y España mantiene a la banda en una nivel de actuación muy inferior a cualquier otra época pasada.Y yo creo que ETA se ha quedado sin estrategia a corto plazo. Una vez que ha rechazado la negociación con el Gobierno, y también ha despreciado una estrategia conjunta con el nacionalismo democrático, ya no tiene ningún factor capaz de movilizar a su gente.

El PSOE denuncia que Andoain es «un campo nazi» y recuerda que es el pueblo de Eguíbar
A. García - Vitoria.- La Razón 13 Marzo 2003

El secretario general del PSE de Guipúzcoa, Manuel Huertas, denunció que Andoain «ha sido durante los últimos cuatro años un campo de operaciones puramente nazi, donde los delincuentes han campado con absoluta impunidad» por eso «no ha habido ninguna detención en cuatro años». Huertas recordó que «resulta, por lo menos coincidente y significativo, que sea el pueblo de uno de los máximos dirigentes del PNV, Joseba Eguíbar, ausente en los actos ante el asesinato de Joseba Pagazaurtundua».

En la presentación del candidato socialista a la Alcaldía de Andoain, José Antonio Pérez Gabarain, Manuel Huertas informó que la lista electoral en este municipio, compuesta por 20 personas, tres de ellos sustitutos, está conformada íntegramente por afiliados, miembros y vecinos del PSE del municipio.

Basagoiti denuncia el clientelismo y el «pelotazo» del PNV «a costa de los exiliados no nacionalistas»
R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 13 Marzo 2003

Antonio Basagoiti, candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Bilbao, afirmó ayer que el PNV ha implantado en el País Vasco un sistema económico y social organizado que se basa en un clientelismo del que, según dijo, saca «pingües beneficios».
 
Según denunció el dirigente popular, los compañeros de partido de Javier Arzallus, desde su llegada el poder, se han encargado de montar una red de empresas, tanto públicas como privadas, en las que todo aquel que no simpatiza con la ideología nacionalista no tiene ninguna oportunidad, lo que ha desembocado en una «diáspora laboral» que afecta a miles de ciudadanos vascos no nacionalistas que han tenido que emigrar de su tierra pese a su capacitación para trabajar.

«Son víctimas [los exiliados] del nepotismo nacionalista, que desde su atalaya de poder institucional y de las empresas públicas sirve de comedero para sus parientes», afirmó. «Dinero fácil para los nacionalistas a costa del destierro de los no nacionalistas», concluyó Basagoiti.

Según el dirigente popular, dentro de este engranaje juegan un papel fundamental tanto ETA como su entorno. La banda, según dijo, porque se encarga de «señalar» a todos aquellos no afines a la ideología nacionalista y, por tanto, objeto de la discriminación laboral nacionalista.

Y el entorno porque es el escudo protector bajo el que se cobija el PNV para sentirse seguro. Tales reflexiones indujeron a Basagoiti a afirmar que los peneuvistas «han sacado y siguen sacando provecho de la situación anormal y del terrorismo que hay en el País Vasco».

El candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Bilbao hizo estas declaraciones en un encuentro en Madrid con vascos que viven en la capital, a los que pidió su voto para cambiar una situación de la que, en su opinión, la capital vizcaína es el exponente más claro.

Por este motivo, consideró que el cambio de gobierno en Bilbao es clave no sólo para lograr un mejor funcionamiento de la ciudad, sino también para cambiar la sociedad vasca, acabar con lo que calificó de «pelotazo nacionalista» y derrotar de una vez por todas a la banda terrorista ETA.

Basagoiti estuvo acompañado en el acto por el candidato a la Alcaldía de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón; y el presidente del Partido Popular vasco, Carlos Iturgaiz.

ETA intenta, sin lograrlo, robar sustancias para explosivos en una industria de Burdeos
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 13 Marzo 2003

Un grupo de encapuchados que, según fuentes antiterroristas francesas consultadas por LA RAZÓN, pertenecían a ETA, intentaron robar diversas sustancias, con las que se fabrican explosivos, en una industria de la localidad de Barfac, cerca de Burdeos. Los hechos ocurrieron en la noche del martes al miércoles, cuando los encapuchados, unos cuatro o cinco, que iban armados, irrumpieron en la citada fábrica y redujeron y maniataron al vigilante de la industria y a su mujer.

Los pistoleros querían robar, según las citadas fuentes, polvo de cinc, que se utiliza en la fabricación de varios explosivos, como el amerital, de gran capacidad destructiva. Tras una búsqueda que duró varias horas, los terroristas optaron por abandonar la fábrica sin haber encontrado el producto que necesitaban. Para su huida, utilizaron el coche del guarda aunque se supone que contaban con más vehículos.

Según las informaciones de la Policía francesa, los asaltantes tenían acento español y, por la forma de actuar, «deben pertenecer a ETA». De confirmarse esta autoría, los hechos demostrarían la hipótesis con la que trabajan los expertos antiterroristas sobre la escasez de explosivos por la que atraviesa la banda después de las operaciones desarrolladas en Francia y España a lo largo del año pasado.

De hecho, durante 2002, no se produjeron robos de explosivos en Francia, como había ocurrido en años anteriores, cuando pistoleros de la banda sustrajeron grandes cantidades de dinamita en fábricas de Plevin y Grenoble. En este mismo período, fueron incautados, sólo en territorio galo, 1.269 kilos de explosivo, entre ellos 919 de dinamita y 350 de cloratita. En España, las Fuerzas de Seguridad intervinieron 571 kilos, de los que 318 de eran dinamita y 253, cloratita.

Estas operaciones policiales han colocado al arsenal de ETA, en lo que a explosivos se refiere, «bajo mínimos», lo cual no quiere de decir que no pueda cometer un atentado en cualquier momento con las reservas que le quedan. El intento de robo de Barfac demuestra, según los mismos medios, que la banda sigue utilizando el territorio francés para preparar las acciones criminales que comete en España, y que los pistoleros preparan una campaña criminal para los próximos meses, cuyo objetivo prioritario sería el turismo.

Mora quiere explicar en las universidades catalanas cómo se vive en la UPV
AGENCIAS BARCELONA El Correo 13 Marzo 2003

La profesora de la Universidad del País Vasco y miembro de Basta Ya Gotzone Mora pidió ayer a los rectores de las universidades catalanas que le permitan acudir a sus campus para dar a conocer la situación que vive la UPV. Mora se mostró muy sorprendida por el hecho de que el pasado martes el director de 'Egunkaria', Martxelo Otamendi, diera una charla en la Universidad Autónoma de Barcelona y que ayer participará en un acto en la Universidad Ramon Llull.

«Yo también estoy dispuesta a ir a las universidades catalanas que quieran, a todas si es necesario, para que sepan cómo vivimos en la UPV», dijo Mora, quien consideró «una locura» que Otamendi tenga las puertas abiertas de las universidades y ella no. La profesora de la UPV pronunció una conferencia el martes en el Centro de Cultura Contemporánea de la Ciudad Condal tras la negativa de la Universidad de Barcelona (UB) a cederle la Aula Magna para que impartiera una charla.

Mayor y Totorica debatirán sobre la falta de libertad en los comicios vascos
M. A. ABC 13 Marzo 2003

El debate, organizado por ¡Basta Ya!, se celebrará mañana en un hotel de San Sebastián, después de que Odón Elorza se negara a ceder el Ayuntamiento

BILBAO. A pesar de que la dirección de los socialistas vascos rechazó participar en el debate organizado por ¡Basta Ya! sobre las condiciones de falta de libertad en las que los partidos no nacionalistas concurrirán a las próximas elecciones municipales y forales en el País Vasco, el alcalde de Ermua por el PSE, Carlos Totorica, ha anunciado su presencia a título personal en el debate, al que también asistirá el presidente del Grupo Popular en el Parlamento vasco, Jaime Mayor Oreja.

Populares y socialistas coinciden en que las elecciones deben celebrarse, a pesar de que no todos los partidos vayan a participar en igualdad de condiciones, pero el PP anunció desde el primer momento su presencia en el debate organizado por ¡Basta Ya!, por entender que se trata de un «debate democrático, lógico y necesario además en un momento en el que lo más importante es defender las libertades», en palabras del presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz. El PSE-EE, sin embargo, se desmarcó del mismo, al considerar inoportuna la convocatoria y al señalar que tras el esfuerzo que han realizado para elaborar las listas, sería «poco ilusionante y desmoralizador» participar en el debate.

Sin «dar alas» al PP
Los socialistas vascos quieren evitar «dar alas a las intenciones del Partido Popular de concurrir a los comicios en listas conjuntas», según manifestaron al rechazar la invitación de la plataforma ciudadana ¡Basta Ya!, pero puntualizaron que sus candidaturas defenderán, «por encima de sus siglas», la libertad en el País Vasco.

El debate se celebrará mañana viernes en un hotel de San Sebastián, después de que el alcalde de la capital donostiarra, el socialista Odón Elorza, se negara a ceder para ello el salón de plenos del Ayuntamiento, al considerar que se trataba de un tema «político».

Además de Jaime Mayor Oreja y Carlos Totorica, participarán otros dirigentes del PP y del PSE y los miembros de ¡Basta Ya! Carlos Martínez Gorriarán y Fernando Savater, que actuarán como moderadores. Ambos plantearán a los ponentes dos cuestiones: ¿Qué garantías habría que pedir para que se pudiesen celebrar las elecciones en el País Vasco? y ¿Qué pasos habría que dar en ese sentido?.

Ibarretxe concede 156 millones de euros más en créditos a la dictadura cubana
Agencias Libertad Digital  13 Marzo 2003

El ministro de la Industria Sideromecánica de Cuba, Fernando Acosta, y el presidente del Cluster de Energía del País Vasco, Baltasar Errazti, han firmado este miércoles en Derio (Vizcaya) tres protocolos por valor de 156 millones de euros destinados a financiar el intercambio de operaciones comerciales entre el país caribeño y la Comunidad Autónoma Vasca. Esto se suma a la línea de crédito de 2050 millones de pesetas ya existentes.

 Que la Cuba del dictador Castro es un “modelo referencial” para el Gobierno de Ibarretxe, en especial para Madrazo y Azkarraga, es un hecho del que ellos mismos alardean. El sistema funciona de la siguiente manera: las empresas extranjeras radicadas en Cuba pagan el sueldo correspondiente en divisas al trabajador, pero este dinero va directamente al gobierno cubano, que paga una miseria en pesos al trabajador. Todo un "modelo referencial".

El convenio más importante de los rubricados se refiere, según dijeron los responsables de ambos organismos, a una línea de crédito de 100 millones de euros a tres años en condiciones preferentes, destinado a financiar acciones de los seis ministerios cubanos más importantes y al “holding” del comercio y turismo CUBANACAN. Un segundo protocolo, por valor de 46 millones de euros durante los dos próximos años, avalará la compra de productos metalúrgicos a la compañía cubana Acinox por parte de la empresa Losals, de Gernika (Vizcaya).

El tercer acuerdo rubricado en Derio confirma una inversión turística en el parque recreativo del Río Canimar estimada en otros diez millones de euros. Esta iniciativa, consecuencia de la creciente actividad en el mercado cubano de compañías que forman parte del Cluster, busca reducir "el riesgo de impagos en operaciones comerciales, y operará con una fórmula similar al de una Sociedad de Garantía Recíproca", destacó Errazti. La firma de los protocolos tuvo lugar como acto final de la Asamblea de la Asociación de Empresarios Vasco-Cubanos (AEVC) que se celebró este miércoles en Derio (Vizcaya). La reunión contó con la presencia de 60 representantes de las compañías que la integran y los 17 miembros de la misión comercial cubana desplazados esta semana al País Vasco para mantener distintos encuentros con las autoridades autonómicas y empresariales de la Comunidad Autónoma Vasca.

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