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Recortes de Prensa     Viernes 21 Marzo  2003
La legalidad internacional y la guerra de Irak
FLORENTINO PORTERO ABC 21 Marzo 2003

¿Ya era año!
Román Cendoya La Razón 21 Marzo 2003

Oreja considera que AuB es un señuelo para camuflar la verdadera opción de Batasuna
EFE Libertad Digital  21 Marzo 2003

«Historia de Euskal Herria» enseñará leyes de Navarra y cómo era el «protovasco ejemplar»
D. Mazón - Madrid.- La Razón 21 Marzo 2003

Los proetarras atacan el «Bosque de Oma» y amenazan de muerte a Ibarrola
J. J. S. ABC 21 Marzo 2003

Perseguido por Franco y, ahora, por el nacionalismo
ABC 21 Marzo 2003

La legalidad internacional y la guerra de Irak
Por FLORENTINO PORTERO ABC 21 Marzo 2003

La III Guerra del Golfo ha comenzado. Queda atrás uno de los episodios más singulares de la política exterior española, que ha permitido a nuestras autoridades gozar de un protagonismo desconocido entre nosotros desde hace siglos, pero teniendo en frente a una opinión pública desconcertada, cuando no indignada, por unas acciones que o bien no entendían o que rechazaban de plano. Una curiosa alianza entre la jerarquía católica y las fuerzas políticas de izquierda ha movilizado a la ciudadanía en contra del gobierno, restándole el conveniente apoyo para hacer frente a marejadas internacionales de gran envergadura.

¿Qué ha pasado? ¿Cómo la diplomacia española ha llegado a este punto? Concentrándonos en el papel de España, pues no tenemos espacio para mucho más, convendría recordar los hitos más destacados de este proceso.

Cuando se produjo la anterior crisis iraquí, que llevó al fin de la actividad de la comisión de inspectores, el 12 de febrero de 1998 Aznar presentó en el Congreso su posición: España actuaría en favor de una salida diplomática, pero si ésta no era posible apoyaría a Estados Unidos y Gran Bretaña en la campaña militar, aunque no enviaría ningún destacamento armado. Era una acción consecuente con el respaldo tradicional al sistema de Naciones Unidas. Sadam incumplía las resoluciones que le obligaban al desarme y ponía en peligro el papel del Consejo de Seguridad en el sistema internacional, como ya ocurriera con la Sociedad de Naciones. Si había que optar entre el uso de la fuerza o el desprestigio de Naciones Unidas, Aznar estaba dispuesto a apoyar la acción militar.

Pasó el tiempo y tras los atentados del 11 de septiembre Estados Unidos redefinió sus principios estratégicos. El terrorismo internacional y la proliferación de armas nucleares pasaron a ser las principales amenazas. Un marco teórico que facilitaba muchos de los objetivos de la diplomacia española, preocupada desde años atrás por la persecución de este tipo de delincuencia desde los foros multilaterales. Las relaciones hispano-norteamericanas mejoraron, tanto por la comunidad de intereses como por la buena sintonía personal entre Aznar y Bush.

La reapertura de la cuestión iraquí en la primavera pasada, por iniciativa norteamericana, encontró a la diplomacia española dispuesta a colaborar. En septiembre Bush se dirigió a la Asamblea General de Naciones Unidas y durante octubre y noviembre se desarrollaron intensas negociaciones que concluyeron en la resolución 1.441, la «última oportunidad» a Sadam. Aznar apoyó expresamente la iniciativa, su carácter terminal y la legitimidad del uso de la fuerza en el caso de que Iraq no se desarmara. Era una posición previsible, dada la actitud tomada en 1998. Pero había también voluntad de compromiso, resultado de la condición de futuro miembro del Consejo de Seguridad y de la mejora de las relaciones con Estados Unidos.

Fue Francia quien rompió el consenso en el Consejo de Seguridad, al reivindicar que los inspectores estaban en Iraq para buscar y no sólo para recoger armas. España no buscó esa batalla diplomática, se la encontró y, como miembro del Consejo, tuvo que tomar partido. No hubo duda, porque era evidente que Francia trataba de utilizar a los inspectores para evitar la resolución de la cuestión iraquí. Quería contener el poder americano y aspiraba a poner fin al régimen de sanciones para ejecutar los cuantiosos contratos firmados con Sadam. Tampoco buscó Aznar la reyerta europea que desataron Chirac y Schroeder en el aniversario del Tratado del Elíseo, al decidir unilateralmente que Europa debía distanciarse de Estados Unidos. La ocasión fue utilizada para adoptar una de las escasas iniciativas españolas en la política europea contemporánea: la famosa carta de los ocho, seguida por otra de los diez, rechazando la iniciativa franco-alemana y reivindicando un proceso de unificación europea complementario a unas intensas relaciones transatlánticas. No era Aznar quien desunía, sino quien encabezaba a la gran mayoría contra quienes trataban de romper interesadamente uno de los pilares de nuestra política común.

El error de Powell al dejarse engañar por Villepin, a pesar de haber sido reiteradamente avisado de lo que le iba a ocurrir, y los problemas políticos de Blair complicaron la negociación en el Consejo. Pero al final hubo que decidir y Aznar actuó en coherencia con la política seguida hasta entonces. Sadam había desperdiciado «la última oportunidad» al negar la posesión de las armas prohibidas. Los inspectores habían sido enviados para recoger, no para buscar. Nada de lo que habían encontrado era relevante: ni un gramo de armamento químico o biológico, ni un misil scud-b o al-Hussein. El mantenimiento de la estrategia francesa llevaba a defender intereses que no eran nuestros y, sobre todo, al desprestigio del Consejo de Seguridad, incapaz de hacer cumplir sus sanciones a Iraq y convertido, por tanto, en un instrumento inadecuado para combatir la proliferación de armas de destrucción masiva. El incumplimiento de las condiciones del alto el fuego de 1991, la resolución 687 y, con toda su ambigüedad, la 1.441 daban cobertura para la acción militar.

Frente a lo que se ha dicho, Aznar no asumió riesgos innecesarios, sino que se encontró en medio de una crisis organizada por otros. Su reacción no fue la de buscar una discreta retirada, lo que no era fácil siendo miembro del Consejo, sino la de asumir con dignidad y firmeza la política que se venía defendiendo desde 1998. No era una posición «realista», de mera protección de intereses, de mercadeo con la potencia hegemónica, sino una actitud asentada en principios y valores: defensa del papel del Consejo de Seguridad, compromiso en la lucha contra el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, reivindicación de la complementariedad entre la unificación europea y el vínculo atlántico. Una actitud muy semejante a la del laborista Tony Blair en Gran Bretaña. En ambos casos las posiciones se tomaron cuando el acuerdo parecía una realidad, en ambos casos se ha mantenido la firmeza cuando Francia ha roto el consenso.

Sin embargo, la administración española no siempre ha estado a la altura de los acontecimientos. La democracia es diálogo y participación. Bush dedicó cuatro meses a debatir con sus conciudadanos la política iraquí antes de dirigirse a la Asamblea General de la ONU ¿Por qué no se aprovechó el verano y el otoño para explicar la posición del Gobierno? Aznar ha sufrido un desgaste político importante en esta batalla diplomática, pero su prestigio y el de España han crecido, y mucho, en la escena internacional. Sin embargo, parte de ese patrimonio se va a evaporar por la no presencia de tropas españolas en el teatro de operaciones ¿Por qué no se envió al Príncipe de Asturias con dos fragatas, buques de apoyo y alguna unidad de infantería de marina en Noviembre o Diciembre? Entonces el coste habría sido mucho menor y hoy España estaría mostrando la coherencia entre su discurso y sus obras. La firmeza de Aznar no ha estado acompasada con la política de información ni con la de defensa, desaparecida antes del combate.

El futuro es siempre imprevisible y hay que estar preparado para lo peor. Finalizada la guerra en Iraq será mucho el trabajo pendiente en la Unión Europea, la Alianza Atlántica y el Consejo de Seguridad para reparar los daños producidos y adaptar estos organismos a un nuevo entorno estratégico. España ha hecho una labor importante hasta la fecha, aunque la Administración no haya sido capaz de explicarla. En adelante nuestro servicio exterior deberá hacer un gran esfuerzo para estar a la altura de las expectativas creadas.

¿Ya era año!
Román Cendoya La Razón 21 Marzo 2003

La ilegalización de Batasuna es una de las mejores noticias para la libertad de los últimos veinticinco años. Desde su fundación HB, EH y Batasuna nos ha sometido a los ciudadanos a la amenaza, al chantaje y a la vigilancia desde todas las instituciones. A algunos les sorprendía cómo sobrevivía la coalición al encarcelamiento de sus dirigentes y a las modificaciones de su cúpula sin crisis, estridencias ni los problemas propios de los partidos. Lo hacía porque nunca fue un partido político y porque las personas elegidas sabían que la razón de las pistolas era más contundente que la legitimidad de su pensamiento. Hoy somos más libres porque la democracia se ha perfeccionado apartando a un parásito fascista que se alimentaba de las ventajas del sistema. Hoy muchos vascos vemos que el camino hacia a la libertad se abre en el horizonte. Otros lo lamentan. Que a Arzallus, que cada día se parece más a Telesforo Monzón, no le guste la medida es una prueba de que es buena. Que Egibar diga que «no ayuda a la pacificación y...» es que la medida es mejor. Algunos entienden que en el País Vasco, para los no nacionalistas, la única paz posible es la paz de los cementerios. ¿Ya era año de que los ilegalizaran!

Oreja considera que AuB es un señuelo para camuflar la verdadera opción de Batasuna
EFE Libertad Digital  21 Marzo 2003

El presidente del PP en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja, alerta sobre la creación de AuB como "un señuelo en el que quieren que desahoguemos nuestras furias". La realidad, según Oreja, es que están intentando otras formulaciones para hacer frente a las elecciones del 25 de mayo en el País Vasco.

El ex ministro, que este jueves se trasladó a Zaragoza para recibir el título de profesor de honor de los Colegio Fomento, alertó de que detrás de la plataforma AuB, "que dicen que va a ser el repuesto de Batasuna", hay también "una mentira".A este respecto, aseguró estar convencido de que "a Batasuna y a ETA no les interesa el voto de las ciudades", sino "sostener un gueto en los pueblos dominados por Batasuna".

El presidente del PP en País Vasco añadió que esa es "su única estrategia" con la que pretenden "mantener el miedo desde el poder y la coacción". Mayor Oreja apuntó que la estrategia de esta formación será la de presentar "un conjunto de agrupaciones electorales municipales de independientes para tratar de impedir que la Justicia llegue a tiempo para determinar la posible ilegalización de estas estructuras".

El ex ministro afirmó que a esta plataforma le interesa "mantener las estructuras de financiación en zonas de Guipúzcoa, que han favorecido la existencia de Batasuna en estos años" y que les interesa también "el miedo que desde ayuntamientos y desde concejalías, coacciona y oprime a empresarios del País Vasco.

«Historia de Euskal Herria» enseñará leyes de Navarra y cómo era el «protovasco ejemplar»
El PP exigirá a la consejera de Educación que comparezca para explicar la nueva asignatura
La nueva asignatura optativa aprobada por el Gobierno vasco que enseñará la «Historia de Euskal Herria» comprende en su temario explicaciones sobre «El modelo de protovasco ejemplar» y varias referencias a la Historia de Navarra como la «Ley de amejoramiento» o la «Creación y consolidación del Reino de Navarra». El PP exigirá a la consejera de Educación vasca, Ángeles Iztueta, que comparezca en lo próximos días para explicar lo que para los populares es un intento de «utilizar los libros de texto como panfletos doctrinarios» y como distorsión de la Historia.
D. Mazón - Madrid.- La Razón 21 Marzo 2003

La nueva asignatura aprobada por el Ejecutivo de Juan José Ibarreche como materia optativa para el Bachillerato ha levantado las críticas del PP, que exigirá la comparecencia en la Cámara de Vitoria de la consejera de Educación vasca, Ángeles Iztueta, para explicar los contenidos y el planteamiento de la nueva asignatura, tal y como adelantaron a LA RAZÓN fuentes populares. La nueva asignatura incluye temas que para los expertos suponen una invasión de las competencias de otras comunidades como Navarra, sobre la cual hay varias referencias como «La Ley de Amejoramiento de Navarra» y la «Creación y consolidación del Reino de Navarra». Asimismo, la asignatura enseñará «El modelo de protovasco ejemplar», o un apartado completo sobre el nacionalismo vasco.

Aunque la iniciativa del Gobierno de Ibarreche ya ha sido demandada ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del País Vasco al entender que «han sobrepasado sus competencias», el PP solicitará que la consejera informe en el Parlamento, ya que según fuentes del PP, en el fondo «lo que tratan con esta asignatura es claramente de convertirla en un instrumento del régimen nacionalista». Aunque en principio sólo exigirán la comparecencia de Iztueta y denunciarán pública y políticamente la polémica propuesta, sí que han planteado la posibilidad de estudiar otras vías para actuar. La denuncia de esta asignatura está basada en que es «antiestatutario y anticonstitucional» y va contra la propias normas del Gobierno vasco.

Iñaki Oyarzábal, secretario general del PP en Álava y encargado de Educación, criticó duramente el planteamiento de esta nueva materia ya que, aunque señaló que está totalmente de acuerdo con que los niños vascos aprendan la Historia de su comunidad, «muchos padres van a tragar sin saber que lo que tratan es de introducir a los chicos en una idea distorsionada de la Historia», marcando la «dicotomía entre esa idea de Euskal Herria y España». Para el líder alavés, el objetivo de esta asignatura es «dotar de solvencia histórica a la idea nacionalista de país», además de «remarcar las diferencias, hacer victimismo, recoger una Historia de España negra marcada por la opresión». En este sentido el líder popular señaló que «lo que más preocupa es que pretenden sesgar, hacer más sectarios los libros de texto y utilizarlos como panfletos doctrinarios». Por último, en esta línea, Oyarzábal señaló que la nueva materia distorsionará «los procesos históricos para que el País Vasco y Navarra parezca que son lo mismo desde siempre y que el marco actual se ha hecho en contra de la voluntad de los ciudadanos».

Los proetarras atacan el «Bosque de Oma» y amenazan de muerte a Ibarrola
J. J. S. ABC 21 Marzo 2003

VITORIA. «El Bosque de Oma», obra del artista vasco y miembro de ¡Basta Ya!, Agustín Ibarola, ha vuelto a ser atacado por los proetarras ante el mutismo y la desidia institucional. En esta ocasión, los radicales, además de provocar daños en la obra, han dejado escrita una amenaza: «Ibarrola español. ETA mátalo».

Ante el mutismo de la Diputación de Vizcaya, en manos del PNV, que ayer no se solidarizó con el artista vasco ni difundió la noticia de este acto de barbarie, fue la mujer de Ibarrola, Mari Luz Bellido, la que confirmó la noticia. Sus primeras palabras fueron para calificar de «tremendo el ataque» sufrido por «El Bosque Oma», uno de los referentes artísticos de la provincia, situado en el valle de Oma, en el municipio vizcaíno de Kortezubi.

Sin ocultar su indignación y el sentimiento de «desamparo» de la familia por parte de las instituciones vascas, reconoció que lo sucedido les ha causado una especial preocupación y temor por las amenazas de muerte que han aparecido pintadas contra Ibarrola, militante activo de ¡Basta Ya!, del Foro de Ermua y de otros movimientos cívicos en defensa de la libertad y de las víctimas del terrorismo.

Lo cierto es que «llueve sobre mojado». Desde que el «El Bosque de Oma» pasara a manos públicas no ha dejado de sufrir sabotajes, sin que desde el primero de ellos, en junio de 2000, las autoridades vascas hayan hecho nada por garantizar la integridad de esta obra que figura en todos los folletos turísticos de Vizcaya. Hasta el momento, la única medida adoptada ha sido la de restaurar los daños.

El ataque tuvo lugar, aprovechando la oscuridad, en la madrugada del jueves. Unos individuos ocasionaron diversos daños en el conjunto y en unos 30 árboles contra los que lanzaron pintura «a baldes», según relató Mari Luz Bellido. Además, los proetarras realizaron varias pintadas, entre ellas una en el panel informativo que da acceso a la obra y que dice: «Ibarrola español. ETA mátalo», y otras con el nombre de ¡Basta Ya! en una diana, plataforma cívica denigrada por el PNV y en el punto de mira de ETA.

Ante el silencio de la Diputación de Vizcaya, la mujer del artista vasco relató cómo su marido se enteró del «ataque» después de que un fotógrafo que estaba haciendo un trabajo les informara de lo ocurrido. Sin ocultar el disgusto, la mujer de Ibarrola afirmó que se trata de la primera vez que en las pintadas se amenaza de muerte a su marido. «Me parece tremendo que esto se consienta en este país y que se diga esto a Ibarrola, es muy duro, es un artista».

El sentimiento de indignación también afloró entre los miembros de ¡Basta Ya!, que reclamaron del Ejecutivo de Juan José Ibarretxe una respuesta similar a la expresada por el cierre del diario «Egunkaria». También el PP denunció cómo los dirigentes nacionalistas no sólo han descalificado a este artista vasco, sino que «le tienen como a un apestado» por no comulgar con sus planteamientos.

El portavoz de ¡Basta Ya!, Carlos Martínez Gorriarán, denunció «las agresiones, hostigamiento y acoso» que sufren los miembros de esta plataforma, y afirmó que es «la oportunidad de ver también si la gente que estaba tan indignada con todo el asunto de «Egunkaria» considera si esto es o no un ataque contra la cultura vasca».

Perseguido por Franco y, ahora, por el nacionalismo
ABC 21 Marzo 2003

El artista vasco, que sufrió penas de cárcel durante el franquismo por su militancia en el PCE, es en la actualidad miembro activo del Foro Ermua, ¡Basta Ya! y la Fundación para la Libertad, que dirige Edurne Uriarte. Ibarrola comenzó a pintar en 1983 sobre los troncos de más de 500 pinos en el bosque de Oma, en Kortézubi, cerca de Guernica. Acabó la obra, internacionalmente conocida por «El Bosque de Oma», en 1991. Años después, en el verano de 1998, varios alumnos de Bellas Artes repintaron las figuras de las cortezas de los árboles. El conjunto pictórico, que recibe anualmente miles de visitantes, está integrado por unos quinientos árboles existentes sobre todo en una finca de la Diputación Foral de Vizcaya. En opinión de Ibarrola, su bosque pintado «invita a cada persona a recomponer las imágenes señaladas y las que surgen de su imaginación, así como a añadir sus propias motivaciones históricas, mitológicas o sus estados de ánimo, en un lugar muy cercano a las cuevas de Santimamiñe, que guardan valiosas pinturas prehistóricas». Desde 1994 el «El Bosque Pintado» dispone de una señalización que permite a los visitantes captar el mensaje que el artista vasco transmite utilizando como soporte la corteza de los árboles. La señalización consta de un mural en la entrada del bosque, realizado en material cerámico y que contiene una explicación manuscrita de Ibarrola y un plano con una sugerencia del recorrido.

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