AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 24 Marzo  2003

 

 

LA DECISIÓN DE ESPAÑA
ANTONIO FONTÁN. Ex presidente del Senado ABC 24 Marzo 2003

Coser y cantar
Carlos Semprún Maura La Razón 24 Marzo 2003

LA IRREALIZABLE PROPUESTA DE ARTUR MAS
Editorial ABC 24 Marzo 2003

Desafío electoral soberanista
Editorial La Razón 24 Marzo 2003

El enemigo de Euskadi
Editorial El Ideal Gallego 24 Marzo 2003

LA DEMOCRACIA SEGÚN LA IZQUIERDA
Jorge TRIAS SAGNIER ABC 24 Marzo 2003

Carta abierta a Gotzone Mora
Cartas al Director ABC 24 Marzo 2003

Federalismo asimétrico
Cartas al Director ABC 24 Marzo 2003

Guerra necesaria
Cartas al Director El Correo 24 Marzo 2003

Ángel Acebes, ministro del Interior: «El PNV se ha colocado de protector de ETA»
TEXTO: J. PAGOLA, N. COLLI FOTOS: JAIME GARCÍA ABC  24 Marzo 2003

CiU sigue los pasos del PNV y propone hacer de Cataluña una nación soberana asociada
EFE Libertad Digital  24 Marzo 2003

Mayor pide que las disputas por la guerra «no entierren al constitucionalismo vasco»
J. J. S. ABC 24 Marzo 2003

El PSOE guarda silencio sobre la oferta soberanista de Ibarreche y ataca al PP
L. R. N. - Madrid.- La Razón 24 Marzo 2003

La Generalitat inaugura en Casablanca una oficina sin el plácet del Gobierno
LUIS DE VEGA, CORRESPONSAL ABC 24 Marzo 2003

LA DECISIÓN DE ESPAÑA
Por ANTONIO FONTÁN. Ex presidente del Senado ABC 24 Marzo 2003

NUESTRA nación no tiene particulares intereses económicos ni ambiciones de poder en la vieja Mesopotamia, donde hace tres mil años mecieron su cuna antiguas y venerables civilizaciones de las que son herederas nuestras culturas modernas. Pero España es también un miembro activo y prestigioso de la comunidad internacional, que participa de las responsabilidades colectivas que incumben a las naciones desarrolladas de vocación democrática y humanista. Países como el nuestro tienen la obligación moral y política de procurar la paz y tutelar la seguridad general de un mundo que se ha convertido en tan «interdependiente» que nuestro entorno no conoce fronteras ni distancias.

España, además, es actualmente uno de los tres países europeos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que, como su propio nombre indica, es el órgano internacional al que corresponde velar por que el planeta sea un lugar lo más libre y lo menos peligroso posible. (Seguridad sin libertad o no existe o sólo se sostiene con alguna forma de tiranía).

España, por lo tanto, como Estado serio y responsable y como miembro del Consejo de Seguridad tenía que aportar su experiencia, su consejo y su voto en las decisiones que hubieran de tomarse en la actual crisis. No es un problema regional ni un litigio entre dos naciones, Estados Unidos e Irak. Se trata de que allí, entre el Tigris y el Eúfrates, sobre un mar de petróleo, se alza un régimen político despótico para su pueblo y amenazador para sus vecinos y para gentes más lejanas. ¿A qué si no, el arsenal acumulado por el gobierno que capitanea el famoso Sadam Husein, claramente desproporcionado con la envergadura del país y con sus necesidades de defensa? ¿Para qué se han construido esos «misiles» de largo alcance, de los que sin duda se guarda a buen recaudo una cierta cantidad tras haber «sacrificado» en aras de los inspectores de Naciones Unidas unos cuantos ejemplares? ¿Y las armas conocidas con las siglas NBQ (entre las que parece que todavía no hay «nucleares»), que allí se almacenan y de las que algunas fueron empleadas en otras ocasiones de «régimen interior»?

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por acuerdo unánime de sus quince miembros, había conminado al régimen de Irak a deshacerse de esas armas que, por otra parte, hacía ya muchos años que se había comprometido a destruir. En otro caso, podría tener que enfrentarse a graves consecuencias. Era un anuncio de una intervención armada que sólo podía venir de la única potencia que tiene la capacidad de hacerlo con probabilidades de éxito, un éxito que habría de consistir en el desarme ordenado por la alta instancia internacional.

La situación planteada con el inicio de la intervención militar de la coalición angloamericana en Irak guarda una estrecha relación de dependencia con los efectos políticos, militares, de seguridad y de opinión de los gravísimos sucesos del 11 de septiembre del 2001. Los atentados de Nueva York y Washington contra los símbolos de la grandeza y del poder americano que eran las «torres gemelas» y el Pentágono, han sido un acontecimiento político de enorme trascendencia que arrastra una cadena de consecuencias tan larga o más que la caída del muro de Berlín.

El 11 de septiembre la mayor parte del mundo estaba en paz, aunque no faltaban conflictos en determinados espacios de Europa, de Asia y de África. Pero con los atentados de aquella mañana, los Estados Unidos y todas las naciones democráticas y desarrolladas del planeta cobraron conciencia del riesgo casi siempre imprevisible del terrorismo. Lo que antes muchos pensaban que podía ser un asunto local y aislado de ciertos países deficientemente ajustados, se empezó a ver como un peligro global que podía extenderse a lugares y experiencias políticas más diversas y alejadas. Se empezó a considerar como posible algo que no había ocurrido nunca, y que no era del orden de los magnicidios anarquistas del siglo XIX, ni de los crímenes de las «brigadas rojas» italianas, o la «fracción» -roja también- de Alemania o la ETA española.

Si los terroristas de vocación universal, entre los que no faltan, sino más bien al contrario, amigos del actual régimen de Irak, llegaran a disponer de los arsenales del gobierno de Husein, la catástrofe podría convertirse en una hecatombe sin precedentes.

Aquel ya lejano suceso del 89 arrastró el final político de una ideología de pretensiones planetarias y gestión imperialista, y ha dado lugar a más cambios en la geografía del poder de Europa y de Asia que los que trajeron consigo el tratado de Versalles de 1918 y la disolución del imperio otomano al final de la Primera Guerra Mundial. Cayeron los regímenes de inspiración comunista y obediencia soviética en estados políticamente satelizados desde el Moscú de entonces, y han recuperado su independencia, o la han estrenado, diez o doce «repúblicas» que estaban integradas en lo que había sido la URSS.

El mundo occidental y casi todos los demás estados libres del planeta celebraron los acontecimientos y se dispusieron a entablar un nuevo tipo de relaciones políticas, culturales y económicas con todo ese mundo y con la nueva Rusia, que acertó a pasar sin traumas mortales de imperio a potencia.

Es posible que los efectos del 11 de septiembre no sean de tanto alcance como los del 89 si las cosas se hacen medianamente bien. Es decir, si los responsables -estados y mandatarios- del mundo logran desactivar con el mínimo coste humano la amenaza del terrorismo.

Lo de Pearl Harbor fue a la vez más grave y menos grave. Más grave porque destruyó la flor y nata de la primera escuadra del mundo. Pero menos grave, porque aquel ataque por sorpresa afectó casi exclusivamente a objetivos e instalaciones militares y, además, Honolulú no era Nueva York y estaba lejos de los más sensibles terminales nerviosos del patriotismo americano. Las consecuencias fueron la entrada de los Estados Unidos en la Guerra Mundial y la extensión del conflicto al Pacífico y al Extremo Oriente. Las del 11 de septiembre se están tocando ya con las manos en lo que tienen de buenas y de malas.

España, país democrático y desarrollado, amigo de la paz del mundo, miembro europeo del Consejo de Seguridad, tenía que tomar una decisión y lo ha hecho. Ha sido la que debía adoptarse. Buen número de miembros de la Unión Europea -de la llamada «periferia»- y la casi totalidad de los que están próximos a integrarse en ella la aprueban. Ha sido además ajustada a nuestros compromisos con los EE.UU. -que no fueron contraídos por el actual gobierno-, y ha sido prudente y proporcionada a nuestros medios y a nuestros objetivos. Hace muchos años ya -con este gobierno y con otros- que los españoles han tomado parte con soldados en acciones humanitarias y de policía en lugares conflictivos de Europa, de América y de Asia. Sus actuaciones han sido siempre aplaudidas.

En contra no se oyen en nuestra lengua argumentos políticos serios, sino un alegre griterío de manifestaciones y pancartas, en desfiles protegidos por la policía municipal. En el fondo de lo cual late muy visiblemente la hipótesis de que a lo mejor, si la guerra dura, se podría conseguir cambiar unos alcaldes o reforzar algún gobierno regional de la izquierda de los que tienen poco apoyo o malas compañías. Todo ello en una presunta alianza socialista con «izquierda unida», actual seudónimo de lo que fue el partido comunista.

Coser y cantar
Carlos Semprún Maura La Razón 24 Marzo 2003

Podría parecer indecente hablar de guerra desde un país tan «pacífico» como éste, pero en realidad si no digo nada sobre las operaciones militares en curso es sencillamente porque la prensa gala, como la española y otras, dedica 20 ó 40 páginas diarias a desinformar sobre la guerra. Como no saben nada, inventan. Lo que saben, lo que es más o menos cierto, cabría en una sola columna, pero ésta, como otras guerras, es una magnífica ocasión para vender periódicos. Jacques Chirac, en la reciente cumbre de la UE, siempre arrogante, declaró que él, o sea Europa, no toleraría estar ausente de la «reconstrucción» de Iraq. Traducción: la guerra para los USA, el petróleo para Francia.
Muy tímidamente, debido a la euforia nacionalista, comienzan a circular informaciones que recuerdan las excelentes relaciones entre Francia e Iraq, desde hace por lo menos 20 años, y de Chirac personalmente con Sadam, y no sólo en cuestiones petroleras, también militares. No se olvide que Francia fue quien proporcionó a Iraq el uranio enriquecido para producir armas nucleares, cuya fábrica fue destruida por la aviación israelí. Y, además, aviones y tanques. Por cierto, Iraq tiene una deuda considerable con Francia, porque si ha «comprado» todas esas armas, no las ha pagado.

Mientras, las manifestaciones a favor de la paz continúan, cada vez más bélicas y con menos manifestantes. Lógico, los hechos consumados desmovilizan. Un rumor circula, y no sólo en las redacciones, ya que el Prefecto de Policía de París envió casi tantos policías como manifestantes había en el ritual desfile del día 22; un rumor que se alarma ante la posibilidad de actos terroristas de grupos de origen magrebí. No contra el Gobierno francés, tan amigo de los árabes, sino contra los judíos, y contra los «intereses yanquis» en Francia. Tuvo lugar hace un par de semanas una manifestación de muchachas de origen magrebí, quienes con el lema provocador de «Ni putas ni sumisas», protestaban contra el «orden talibán» que sus familias y su entorno musulmán querían imponerles. Sabido es que si el «orden talibán» comienza atacando a las mujeres, en seguida agrede a los judíos y a la democracia en general. Pensando en estas valientes muchachas, me digo que tal vez tuviera razón Aragón cuando escribía «la mujer es el porvenir del hombre». Del hombre musulmán, seguro.

LA IRREALIZABLE PROPUESTA DE ARTUR MAS
Editorial ABC 24 Marzo 2003

EN una fase convulsa e incierta de la política española, en la que convergen situaciones de tensión y enfrentamiento, los nacionalismos vasco, y ahora también el catalán de Convergencia Democrática, parecen apostar por aumentar los indicadores de la crispación. Mientras en el País Vasco los dirigentes del PNV siguen «advirtiendo» de una consulta popular sobre el plan soberanista de Ibarretxe -«será antes de lo que algunos creen», declaró ayer un líder peneuvista de Guipúzcoa-, en Cataluña el actual consejero «en cap» y sucesor previsto de Jordi Pujol ha asomado con más detalle su propósito de «reformar» el Estatuto de Sau.

Con la cautela que debe inspirar el análisis de un texto no oficial como el conocido ayer, su planteamiento resulta, como ya han subrayado PP y PSOE, por completo irrealizable. Artur Mas pretende que el Parlamento de Cataluña sea el «depositario» de la soberanía catalana; recaba para la actual Comunidad competencias propias del Estado -desde las relaciones exteriores hasta la «territorialización» del CGPJ, pasando por la conversión del Tribunal Superior como «última instancia» jurisdiccional- y propone un sistema de financiación concertado -igual que el del País Vasco-, además de la eliminación de las circunscripciones provinciales y su sustitución por entidades comarcales.

No es preciso ahondar en la descripción de este borrador para afirmar que Artur Mas, y Convergencia en su caso, no pretendería la reforma del Estatuto de Autonomía ahora vigente, sino su derogación total y, en realidad, la apertura de un nuevo proceso constituyente en toda España.

No es posible hablar de reforma cuando lo que se cuestiona en este texto es el Título I de la Constitución que, además de sancionar el derecho a la autonomía de las regiones y nacionalidades, hace lo propio con la unidad nacional y residencia la soberanía en el conjunto del pueblo español. Quebrar esos principios no supone reformar, sino cambiar radicalmente el espíritu y la letra de la Constitución de 1978. En otras palabras: el propósito de Mas -si persiste en él- oferta un horizonte de ruptura política y social que al enfrentarse indefectiblemente a los criterios constituyentes no podría prosperar porque requeriría condiciones impensables: aprobación de la Cámara catalana, de las Cortes, pasar el fielato del Tribunal Constitucional y un refrendo popular, no sólo en Cataluña, sino en toda España.

EL tradicional y contrastado sentido de la mesura del nacionalismo catalán de CiU es una garantía de sensatez y buen criterio que, en último término, eludirá una propuesta tan descoyuntada y fuera de razón. Debe atribuirse a la puja nacionalista en el seno de Cataluña -a pocos meses de las elecciones autonómicas- este planteamiento que hace irreconocibles las líneas maestras de la política que ha desarrollado la Generalitat. Parece que el ardor de Maragall -autor del improbable concepto de la asimetría federalista que también propone- tiene mucho que ver con estos ramalazos radicalizados del «hereu» que le permitirían concurrir ante el electorado más nacionalista de Cataluña con un mensaje más contundente que el del líder del PSC.

LOS nacionalismos vasco y catalán, más allá de maniobras electorales, parecen sumirse con estos planteamientos en una suerte de extraña tendencia autodestructiva. El PNV en el País Vasco y CiU en Cataluña han venido gobernando más de dos décadas conforme a los Estatutos de Guernica y Sau. En ellos han basado una hegemonía política que en cuanto se ve amenazada (como ocurrió el 13 de mayo de 2001 en la Comunidad vasca y ahora en la catalana) les hace recurrir a la amenaza de romper las reglas de juego, imbuidos ambos de la posesión de un derecho permanente a gobernar y vetando así el acceso a Ajuria Enea o al Palau de Sant Jordi a socialistas, populares o a cualquier otro partido. Es una forma más de patrimonializar el país, de interpretarlo de manera exclusivista, de entenderlo desde el hermetismo y la unidad de pensamiento y de sentimiento.

La cuestión nacional emerge reiteradamente como la definitivamente pendiente de entre todas las que España superó con la Transición. Por eso, es preciso que los partidos nacionales -el popular y el socialista- estrechen el margen de discrepancia en este asunto esencial de la convivencia, para que las Autonomías se fortalezcan en la misma medida en que lo haga la cohesión nacional.

Desafío electoral soberanista
Editorial La Razón 24 Marzo 2003

Los nacionalistas catalanes de CiU preparan su propia apuesta soberanista que plantea que la Comunidad Autónoma de Cataluña deje de serlo para convertirse en un estado libre asociado, o «integrado» en España. El proyecto, adelantado ayer por la Prensa barcelonesa, se dará a conocer en los próximos días y servirá de aldabonazo electoral para el partido de Jordi Pujol. Habrá que esperar a conocer la propuesta oficial, pero por lo que se ha dejado entrever en la información facilitada a los medios, varios de los puntos son clara y manifiestamente contrarios a la Constitución y rompen el actual Estado de las Autonomías.

El plan con el que Artur Mas se presenta en estas elecciones como candidato a la Presidencia de la Generalitat, en un momento especialmente difícil para CiU, es opuesto al de Ibarreche en la medida en que no está, en las bambalinas, apoyado por el terrorismo de ETA, pero no por ello deja de seguir un camino paralelo que lleva a declarar la soberanía exclusiva de una Cataluña que, sólo después de hacerlo, se integra voluntariamente en el Estado español. Lo demás, que el Tribunal Supremo no pueda enmendar las sentencias de la más alta magistratura catalana o que la Generalitat deba participar en el nombramiento de los jueces del Constitucional; que su bandera ondeará por encima de cualquier otra; que usar el catalán será un deber y no un derecho; que mantendrá relaciones exteriores con la UE y la Unesco; que podrá convocar consultas populares o que, entre otros puntos, es el Parlament quien representa al pueblo de Cataluña y es depositario de su soberanía, es secundario aunque igualmente fuera del ámbito constitucional. Por eso será difícil, en plena campaña electoral, desligar lo que hay de negociable de lo que es una exigencia sin condiciones. Que es, en el fondo, como la de Ibarreche, aunque sin pistolas detrás y con buenas maneras.

El enemigo de Euskadi
Editorial El Ideal Gallego 24 Marzo 2003

Arzalluz ha vuelto a recurrir a la estrategia del miedo. Es algo que sabe hacer muy bien el líder del Partido Nacionalista Vasco. Infundir pánico para conseguir que sus votantes crezcan y entonar un discurso victimista que los coloca siempre como los grandes sufridores en las batallas que ellos mismos inventan.

El último ejemplo de este manido recurso dialéctico se produjo ayer, cuando el mesiánico dirigente auguró que el próximo paso que dará el Partido Popular será buscar la ilegalización del PNV. Para Arzalluz, ETA está ya superada, no es un problema, lo que busca Madrid es convertir en lehendakari a Mayor Oreja y, según el político vasco, para ello están dispuestos a pasar a los nacionalistas a la clandestinidad. Es más que posible que estas boutades del ex jesuita sean producto de una noche en vela o de una mala digestión, pero el problema es que con sus declaraciones no sólo cuestiona la ilegalización de Batasuna o coloca a su partido en el mismo nivel que la banda terrorista, sino que crea nuevos monstruos para una sociedad que, por desgracia, ya tiene demasiadas pesadillas que padecer.

Tal vez todo cambiaría si Arzalluz abandonara por unas horas ese mundo imaginario en el que se recluye y visitara algunos pueblos de su querida Euskadi. Esos donde los violentos y su brazo político imponen su ley. Esos lugares en los que los no nacionalistas no pueden salir de sus casas sin protección. Esos sitios en los que PP o PSOE no pueden presentarse a las elecciones locales porque son incapaces de completar sus listas. El auténtico enemigo del País Vasco es otro, pero el presidente del PNV no lo sabe o no lo quiere saber.

LA DEMOCRACIA SEGÚN LA IZQUIERDA
Por Jorge TRIAS SAGNIER ABC 24 Marzo 2003

LA izquierda continental europea, tan influida por el marxismo-leninismo y por el estalinismo, tiene una forma muy peculiar de ejercer la democracia. Es muy distinta de la izquierda anglosajona que, procediendo también del marxismo (sin sus componentes leninista y estalinista), asumió las tesis de Keynes. Se les nota. La izquierda nuestra, por el contrario, suele ser dogmática y antidemocrática, se cree en posesión de la verdad y, a poco que puede, muestra su cara intolerante. Le importa muy poco el resultado de las urnas y lanza sus mesnadas obedientes a tomar la calle y a chillar contra el que no piensa como ella para que, practicando ese eufemismo que ahora se denomina «terrorismo de baja intensidad», rompan los cristales de los partidos o viviendas de los «conservadores», boicoteen sus actos públicos, tiren tomates, pintura o piedras a sus líderes, aporreen los bancos del Parlamento, llamen «asesinos» a sus compañeros de escaño, esgriman cartelitos ahí donde les es imposible llegar con la razón de la palabra, o dogmaticen a sus huestes desde y por doctrinario periodismo. Fuera de ellos -sostienen- todo es un desierto de ideas, un erial del pensamiento, gregarismo religioso en el mejor de los casos.

En estos últimos meses el socialismo español, por ejemplo, y sus socios comunistas capitaneados por el pintoresco Llamazares, están dando la más deplorable, aunque clarificadora, imagen de sí mismos. Afortunadamente las urnas, luego, se manifiestan en sentido contrario a lo que ellos afirman que es el «sentir mayoritario de la calle», y todavía se recuerda esa escena fresca y tierna de los socialistas Belloch y Fernández de la Vega repartiéndose los cargos en el Parlamento un mes antes de las elecciones de 2000: justo al cabo de ese mes tuvieron que tragarse la mayoría absoluta de Aznar y del PP. Una cosa es predicar y otra dar trigo. Y trigo, lo que se dice trigo, nunca lo hubo y tan abundante en España como con el Gobierno popular, sean cuales sean los errores que, según determinados y discutibles analistas, hubiesen podido cometer algunos de sus dirigentes. Lo cierto es que España está sorteando muy bien una crisis económica que, de momento y mientras no ganen las elecciones los socialistas, parece que no nos impedirá seguir creciendo. ¿O es que Zapatero, con esa política de aporrear el micrófono y de decir a todo que no, ofrece alguna confianza? ¿Queremos acaso volver a ver a Llamazares gobernando nuevamente los ayuntamientos para tener que repetir, otra vez, aquello de «cien años de honradez y dos de gobierno municipal»? ¿Quieren los ciudadanos ser gobernados como en el País Vasco por madrazos y batasunos con la complacencia de los sectores nacionalistas del PSOE? Es posible que Aznar y su Gobierno no estén pasando el momento de mayor popularidad. Apoyar una intervención militar nunca ha sido popular. Pero el pueblo, que suele ser sabio, sabrá valorar la coherencia y honestidad política y de eso está sobrado el Partido Popular. Y sabrá valorar, también, la forma como nuestra izquierda, sea comunista o socialista, entiende la democracia.

Carta abierta a Gotzone Mora
Cartas al Director ABC 24 Marzo 2003

Todavía me dura la emoción de la cena contigo, Gotzone. Tuve la suerte de sentarme a tu mesa después de la multitudinaria manifestación a favor tuyo, porque eso fue lo que el público presente (y ausente, porque muchos se quedaron sin poder entrar) en la sala del Centro Cultural de Barcelona te dedicó. Me gustaría poder decirte algunas de las cosas que bullen en mi interior después de escuchar tus palabras y ver tu testimonio. Para mí -y te lo digo desde una postura de fe (ignoro si tú crees o no, pero poco importa en este caso)- eres la mujer fuerte del Evangelio, pero «a lo moderno»; eres la luz que se pone en un lugar alto para que ilumine a toda la casa. Me pareció hermoso aquello de que tú siempre sumas. Sumas, por ejemplo, el gesto del compañero hacia tu persona aunque no sea capaz de tomar café contigo porque tiene miedo (¡es tan humano!, viniste a decir). Y lo expresaste con toda naturalidad (eso es lo asombroso y lo que da calidad a tu testimonio), sin reconocer mérito por tu parte, tú que eres víctima de la intolerancia y la locura etarras y de aquellos que la apoyan o «miran para otra parte». Eres valiente en lo físico y en lo moral: tú sí que eres un peligro para los pusilánimes, los cobardes, los sinrazón, y parece que también eres un peligro para el rector Tugores. Y especialmente constituyes un claro peligro para la propia ETA. Me vienen a la memoria las últimas palabras de Chaplin en aquella inolvidable película, «El gran dictador»: «Pensamos demasiado y sentimos bien poco. Más que de máquinas, precisamos de humanidad. Más que de inteligencia, precisamos de afecto y ternura. Sin esas virtudes, la vida será de violencia y todo estará perdido». Toda tú, además de pensamiento, eres pura humanidad, afecto y ternura y por ello la violencia no podrá vencerte.

Josefina Albert Galera, profesora de la Universitat Rovira i Virgili.  Tarragona.

Federalismo asimétrico
Cartas al Director ABC 24 Marzo 2003

Sorprende que muchos periodistas y analistas políticos continúen pidiendo a Pascual Maragall que explique su propuesta del «federalismo asimétrico» para España. Parece claro que lo que posiblemente propugna el ex alcalde de Barcelona es una federación de regiones o comunidades en la que todas sean iguales, pero unas, las del llamado «Pacto de Barcelona», más iguales que otras. Naturalmente, entre éstas últimas, liderando el grupo, estaría «su» Cataluña, la Cataluña con la que «sueña Maragall». Al resto, así como aquella parte de la Constitución que reconoce y garantiza «la solidaridad entre todas ellas»... pues eso. Esa sería la asimetría. Así, entre las «cosas de Pascual», que diría Ibarra, y de otros más que tenemos en mente, se va creando entre los españoles un ambiente de confusión, río revuelto y hasta enfrentamiento del que algunos miserables esperan sacar partido en provecho propio, sin que les importe la desintegración de España.  Francisco Fernández Vegara.  Madrid.

Guerra necesaria
Fernando Sánchez/Bilbao Cartas al Director El Correo 24 Marzo 2003

Me dicen en un 'e-mail' que es necesario que la paz se priorice ante todo; lamento no poder estar de acuerdo; esa es la gran coartada de tiranos, dictadores y genocidas; eso deseaban Hitler, Pol Pot, Fidel Castro, Sadam Hussein y otros tantos. La guerra en Irak es lamentable, pero inevitable; como también es necesario que sea de muy corta duración, que desaloje al tirano genocida y destruya su régimen, que cause los mínimos daños personales a la población civil y que después el esfuerzo de reconstrucción sea generoso y rápido. Que la guerra suponga la libertad para los iraquíes después de décadas de tortura y sufrimiento. Apoyo al presidente Aznar y agradezco no estar en su piel a la hora de tener que tomar decisiones de tan enorme calado.

Deseo también que quienes se rasgan las vestiduras por una guerra tan lejana y ajena, se movilicen para terminar con la guerra sucia, repugnante e injusta que tenemos en el norte de España, que lleva causadas más de 900 muertes, miles de heridos y mutilados, cientos de viudas y miles de huérfanos... y que sigue matando, hace poco a Joseba Pagaza. Y no estaría de más que se movilizaran también para denunciar a los políticos de corazón de hielo del Gobierno de Vitoria que no hacen lo suficiente para liberarnos de la tiranía criminal etarra.

Ángel Acebes, ministro del Interior: «El PNV se ha colocado de protector de ETA»
TEXTO: J. PAGOLA, N. COLLI FOTOS: JAIME GARCÍA ABC  24 Marzo 2003

- La ley de Partidos establece que el patrimonio de Batasuna debe utilizarse para fines benéficos. ¿Va a destinarse a las víctimas de ETA?
- Nosotros vamos a cumplir la ley, que establece que debe dedicarse a fines de interés social. Creo que el mejor destino que se puede dar a esos fondos son las víctimas del terrorismo, aunque nunca va a reparar el dolor.

- La ley y la sentencia que dictará el Supremo cierran a Batasuna la posibilidad de reencarnarse en otra formación política. ¿Podría hacerlo como plataforma de electores u otro tipo de asociación? ¿Queda algún resquicio legal?
- No. No hay distinción y, además, lo hicimos intencionadamente cuando redactamos la ley. Si se pretende burlar la aplicación de la ley y la resolución judicial, cualquiera que sea la forma, tiene como consecuencia la imposibilidad de concurrir a las elecciones. Y se dijo expresamente porque sabíamos que estábamos tratando con tramposos, con gente que desprecia la ley y el Estado de Derecho.

- ¿Puede entonces el Gobierno garantizar que Batasuna o AuB o como quiera que se llame no se presentará a las elecciones?
- El Gobierno hizo todo lo que pudo a la hora de redactar la ley. Quisimos hacerla con mucho detalle para impedir y prever lo que ahora está haciendo Batasuna, que es cambiarse el nombre o presentarse a través de agrupaciones de electores o candidaturas independientes. Para entendernos: el Gobierno previó que se intentaría defraudar la ley y ahora puede hacer lo que esté en su mano para poner a disposición de los jueces los medios de prueba. Pero corresponderá a los jueces determinar si los que han sustituido a Batasuna son los mismos o no y si se extiende o no a ellos la ilegalización.

- ¿Y los parlamentarios de Batasuna, podrían perder sus cargos?
- Lo que pierden, según establece nuestro ordenamiento jurídico, es poder actuar, cualquiera que sea el ámbito, en nombre y representación del partido ilegalizado y disuelto. El escaño no lo pierden porque la atribución es personal. Hay muchas resoluciones judiciales en ese sentido. Pero lo que no creo que pueda permitirse es que los grupos parlamentarios o de concejales cambien de nombre, que es otra trampa que ya han puesto en marcha en el Parlamento vasco. Eso también es un fraude a la ley, pues es el grupo parlamentario de Batasuna con otro nombre, y los Tribunales deben impedirles actuar. Lo que sí pueden hacer es ir como independientes al Grupo mixto, pasarse a otro grupo no ilegalizado o irse del Parlamento.

- ¿Podría el PNV absorber a los parlamentarios y concejales de Batasuna sin ninguna consecuencia?
- Allá el PNV si quisiese coger a uno individualmente. Pero lo que no podría hacer un partido legal es asumir la trayectoria del partido disuelto. Antes me refería a la situación personal. Los parlamentarios de Batasuna pueden actuar individualmente, pero no como grupo. Ni siquiera como grupo independiente porque ese grupo está disuelto en toda su actividad.

- ¿Van a notar los amenazados por ETA los efectos de la ilegalización?
- Creo que sí. La ilegalización y disolución de Batasuna es una de las decisiones más importantes que se han producido en la lucha contra el terrorismo. ¿A qué estamos asistiendo en este momento? La sociedad, desde una gran fortaleza institucional, está plantando cara a ETA en todo su entorno. No se entiende que ETA es sólo el comando operativo, sino todo un entramado que ETA organiza y que ha sido esencial para su fortaleza. ETA ha contado con un partido político legal, con empresas, asociaciones culturales y pretendidamente humanitarias, medios de comunicación, todo bajo el envoltorio de la legalidad. Y todo eso no era un entorno, sino ETA. Y de ahí sacaban todo su apoyo económico, logístico, de reclutamiento de personas.

- ¿La ilegalización puede favorecer el nacimiento de otros partidos del estilo de Aralar, de corte independentista pero críticos con ETA?
- La ley de Partidos no impide, sino que es absolutamente respetuosa, a diferencia de lo que sigue diciendo el PNV, con las ideas. Lo que no se puede es utilizar un partido político legal para servir a una organzación terrorista. Batasuna ha sido uno de los instrumentos más importantes de ETA

- El golpe a Batasuna ha radicalizado el tono del PNV. ¿Podría profundizarse la fractura entre nacionalistas y constitucionalistas en el País Vasco?
- En este «plantarle cara» a ETA en todo su entramado, el PNV siempre ha estado en contra. Por lo tanto, en esta lucha contra el terrorismo de ETA la sociedad tiene muy poquito que agradecerle. Y ellos se han colocado, lo hicieron con la ley de Partidos y lo hacen ahora después de la resolución, en un inventado victimismo para el que hace falta tener descaro respecto a las víctimas reales. Además, ese posicionamiento al lado de Batasuna lo han hecho también desde el engaño. Ellos son los que proporcionan, a través de la mentira, una falsa información a los vascos. Han estado diciendo que la ley de partidos era para ilegalizar las ideas nacionalistas y al PNV. Todo eso es lo que puede provocar divisiones.

- ¿Se puede decir que se está avanzando en la lucha contra ETA a pesar del Gobierno vasco?
- En los sitios donde gobierna el PNV los ciudadanos no tienen nada que agradecerle en la lucha contra el terrorismo. Cada vez que se propone una iniciativa, lo que el PNV quiere es que no se haga nada o impedirlo, y lo mismo el Gobierno vasco.

- ¿Ha avanzado la investigación sobre las subvenciones del Gobierno vasco a «Euskaldunon Egunkaria»?
- Está bajo investigación judicial. Pero en el ámbito público, en lugar de hacer tanta defensa de los imputados por terrorismo como son los detenidos de Egunkaria, el PNV tendría que explicar por qué le han dado esas cantidades de dinero sabiendo, como reconocieron Atutxa y Egibar, que Egunkaria era una creación de ETA.

- El Gobierno vasco se resiste a combatir a todo el complejo ETA. ¿No habría que ir más allá de la crítica y exigirle responsabilidades?
- Lo importante es que esa percepción la tengan los vascos. Otra cosa incrementaría su papel de víctima. En la lucha del Estado de Derecho contra ETA, el PNV no está ayudando nada.

-¿Más que no ayudar, no cree que obstruye?
- Se colocan de abogado defensor, de protector. Cuando hay una iniciativa contra ese entramado, el PNV no quiere que se haga nada. Porque lo que se ha tolerado aquí, como es el hecho de que un partido forme parte de una organización terrorista, ningún país lo hubiese tolerado. Y que el PNV siga colocándose como defensor en sus intervenciones públicas, en los recursos ante los tribunales... Eso no es luchar contra el terrorismo.

- Cuando Ibarretxe se compromete a convocar una consulta popular sobre su proyecto soberanista, en «ausencia de violencia», dispone de datos que apunten a una tregua?
- Más bien al contrario. Todos los comandos desarticulados en los últimos meses estaban preparando atentados. Ninguno preparaba una tregua. Yo no creo en lo que dice Ibarretxe.

- ¿Está de acuerdo con la tesis de Jaime Mayor, en el sentido de que el PNV se va a convertir en la vanguardia del proyecto soberanista, y ETA va a estar en la retaguardia?
- Interpreto que lo que quiere decir es que los objetivos, el discurso que está haciendo el PNV, su calendario para la consulta se van acercando a las propuestas independentistas de ETA.

- ¿Cabe la posibilidad de que, ilegalizada Batasuna, sus dirigentes pasen a la clandestinidad y se incorporen a la ETA de los «comandos»?
- Esto no sería una novedad. ¡Pero si forman parte del mismo entramado! Batasuna y ETA es lo mismo y, por tanto, no es que haya o pueda haber trasiego. Recordemos los cargos o candidatos de Batasuna que han formado parte de los «comandos». No me sorprende que siguiera ocurriendo en el futuro.

CiU sigue los pasos del PNV y propone hacer de Cataluña una nación soberana asociada
EFE Libertad Digital  24 Marzo 2003

El borrador de la propuesta de nuevo estatuto de Autonomía elaborada por CiU sitúa a Cataluña como nación soberana asociada a España y no renuncia al derecho a la libre determinación de los pueblos. El PP ya ha lamentado esta nueva oleada de nacionalismo mientras que Maragall sólo la considera un regateo.

El borrador de la propuesta de la federación nacionalista, que este domingo han publicado La Vanguardia y Avui, sostiene que “todos los catalanes tienen el deber de conocer las dos lenguas” y plantea representación de Cataluña como tal en la Unión Europea y la UNESCO.

También otorga a la Generalitat las competencias en materia de inmigración, la competencia exclusiva sobre aeropuertos, puertos, helipuertos, carreteras, líneas férreas, trenes de cercanías y regionales, y las competencias en materia de impuestos, de manera que la Generalitat gestione, recaude e inspeccione todos los impuestos. El borrador plantea la territorialización del Consejo General del Poder Judicial, de manera que Cataluña tenga el suyo propio, que sea el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña la última instancia para los recursos y apelaciones y que la Generalitat se convierta en la Administración única en Cataluña.

Maragall y su federalismo
Tras conocerse el borrador de la propuesta de CiU, el presidente del PSC, Pasqual Maragall, ha explicado en Lérida que su propuesta de Estatuto para Cataluña tiene una “diferencia fundamental” con la de Artur Mas, ya que las bases del texto de CiU “son una reclamación, una queja”, mientras que las suyas “son una proclamación, una propuesta”. “Las bases del Estatuto de CiU son de reclamación, son una queja dirigida a una instancia superior mediante un regateo, mientras que nuestras bases son una proclamación, una propuesta y estamos convencidos de que España nos entenderá”, ha indicado Maragall.

Iniciativa por Cataluña-Verdes (ICV) considera que la propuesta de nuevo Estatuto de CiU es “nacionalista de fin de semana, que contrasta con la práctica habitual, sumisa de lunes a viernes al Partido Popular”, según ha asegurado el portavoz de esta formación Joan Herrera. El portavoz de ERC, Joan Ridao, ha asegurado que la propuesta de estatuto de CiU “no aporta nada nuevo” y es sólo una operación “electoralista” para hacer olvidar a los votantes nacionalistas que “CiU lleva 8 años pactando con el PP”.

El presidente del grupo del PP en el Parlamento, Alberto Fernández Díaz, ha apuntado que Cataluña necesita “más sentido social y no nuevas oleadas de nacionalismo”.

Mayor pide que las disputas por la guerra «no entierren al constitucionalismo vasco»
J. J. S. ABC 24 Marzo 2003

SAN SEBASTIÁN. En un acto «Por la libertad», organizado por el PP en el Kursaal (San Sebastián), el presidente del grupo popular vasco, Jaime Mayor Oreja, puso de relieve que PNV y ETA se complementan y que el objetivo del PNV en las elecciones de mayo será llevar a las ciudades «el proyecto de ruptura de ETA». Por la gravedad de la situación, pidió a los demócratas que no se dejen confundir de enemigo por la guerra de Irak. El vicepresidente del PP insistió en que la guerra de Irak no debe «ocultar o enmascarar el desafío nacionalista».

Tras recalcar que «ETA es nuestro enemigo», Mayor Oreja afirmó que el conflicto de Irak «no puede enterrar al constitucionalismo vasco», y pidió a los demócratas que, pese a las diferencias en torno a la guerra, se mantengan firmes en la lucha por la libertad y la defensa de la Constitución. «Este partido -dijo- no se va a amedrentar, ni a ocultar» y apostó por «preservar» la unidad constitucionalista para que el plan de Ibarretxe «se estrelle» en las ciudades el próximo 25 de mayo.

Así las cosas, explicó que mientras la «Plataforma por la Autodeterminación», promovida desde sectores abertzales, es «un señuelo» que permitirá a ETA estar presente «en los pueblos» para «mantener su poder asfixiante y su estructura financiera», la batalla se librará en las ciudades, donde el enemigo será el PNV. Según Mayor Oreja, a diferencia de Estella, ETA es ahora la garante del proceso y el PNV ha pasado «a la vanguardia»y, por eso, «buscan en las ciudades la herencia de ETA, de la radicalidad».

Representantes de plataformas cívicas como Carlos Martínez Gorriarán; Vidal de Nicolás; el sindicalista Juan Luis Fabo y Cristina Cuesta, pidieron el apoyo en las urnas para las opciones constitucionalistas. No obstante, en el caso de San Sebastián, pidieron el voto para María San Gil como «único referente constitucionalista».

El PSOE guarda silencio sobre la oferta soberanista de Ibarreche y ataca al PP
Caldera critica a Mayor Oreja por su propuesta de listas conjuntas
El portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, eludió ayer hacer declaraciones acerca de la oferta de Ibarreche de negociar su plan con el PSOE pero sí aprovechó para arremeter contra el PP por su propuesta de listas conjuntas. Caldera señaló que el mensaje de Mayor Oreja sobre las listas «debilita» el pluralismo. Caldera acompañó a José Antonio Pastor en la presentación de las listas del partido en Vizcaya.
L. R. N. - Madrid.- La Razón 24 Marzo 2003

El portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, afirmó ayer que el presidente de honor del Partido Popular vasco, Jaime Mayor Oreja, «debilita» el pluralismo vasco con su «mensaje confuso» sobre listas conjuntas con el PSE, «que no son necesarias».
 
El portavoz socialista, que eludió hacer declaraciones sobre la oferta de Ibarreche de negociar su plan soberanista, consideró que el «mejor modo» de demostrar la fortaleza de las formaciones constitucionalistas frente al terrorismo es «respetar el pluralismo, que es una seña de identidad vasca», y presentar más candidaturas que en anteriores comicios municipales en el País Vasco. Por este motivo, reclamó a Mayor Oreja que «deje de enviar el mensaje confuso sobre listas conjuntas» porque «debilita el pluralismo» y no son necesarias, ya que los socialistas han presentado más candidaturas que hace cuatro años.

En el mismo sentido se expresó el secretario general del PSE de Vizcaya y candidato a Diputado General, José Antonio Pastor, quien dijo que concurrirán «solos, con listas propias, sin aventuras ni pactos de ninguna clase». Pastor, quien recordó a los últimos socialistas asesinados por ETA (Froilán Elespe, Juan Priede y Joseba Pagazaurtundúa), consideró que la mayor presentación de listas por parte del PSE debe servir de «revulsivo» para que «despierte» una «gran parte» de la sociedad vasca que está «enferma y narcotizada» y que «mira para otro lado» ante el acoso y la violencia que sufren los miembros de los partidos constitucionalistas. El dirigente socialista subrayó que los 88 cabezas de lista son militantes vizcaínos y que las listas se han completado con la presencia de menos de cien socialistas de otras federaciones, elegidos entre más de dos mil, con lo que las bases del PSE han enviado, a su juicio, un «mensaje de firmeza y defensa de la vida».

En otra línea, Pastor criticó al «lendakari», Juan José Ibarreche, por enviar una carta a la ONU en la que expresa el rechazo de los vascos a la postura del Gobierno español de apoyo a la guerra en Iraq por ser una intervención ilegal y a la vez anuncia que realizará una consulta popular sobre su propuesta de soberanía compartida «sea legal o ilegal» por no estar autorizada por las Cortes Generales. «No sé cómo no se le cae la cara de vergüenza por hacer lo mismo que Aznar con una propuesta que dinamita la convivencia. Que mande una carta a la ONU en la que diga que estará en la primera línea en la defensa de la libertad y en la lucha contra la violencia de ETA».

Por otro lado, el secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, aseguró que el Estado de derecho «nunca admitirá el chantaje y el planteamiento tramposo» que, a su juicio, supone el plan del «lendakari» de libre asociación del País Vasco a España. Barrio, en declaraciones a Efe, se refirió al anuncio hecho ayer por el «lendakari», ante el pleno del Parlamento Vasco, de que la consulta sobre su Plan se llevará a cabo entre los vascos aunque sea rechazada por las Cortes Generales, lo que supondría que el resultado tendría «validez política y no jurídica». Según el secretario general de los «populares» vascos «es imposible que un Gobierno democrático pueda permitir el desarrollo de un plan basado en la intolerancia y en la falta de libertad».

Asimismo, se refirió a la oferta hecha por Ibarreche al PSE para negociar el porcentaje que sería necesario en esa consulta para avalar su plan y dijo que «eso es una trampa». Barrio concluyó que hacer «alusiones a las mayorías y minorías en un momento en el que cientos de miles de vascos ven pisoteados sus derechos y no tienen libertad porque corre riesgo su vida si los ejercen, es un escenario ruin desde una lógica democrática, porque todos los vascos no estamos en igual situación».

La Generalitat inaugura en Casablanca una oficina sin el plácet del Gobierno
LUIS DE VEGA, CORRESPONSAL ABC 24 Marzo 2003

Exteriores obliga al consejero a cambiar las invitaciones del acto, en las que se aludía a la «Delegación del Gobierno de la Generalitat en Marruecos»

RABAT. El consejero jefe de la Generalidad de Cataluña, Artur Mas, llega hoy a Marruecos para inaugurar la oficina del Gobierno autonómico catalán en Casablanca. El conflicto de Irak ha hecho que la visita se acorte y que los actos de la agenda puedan sufrir cambios de última hora. Este viaje, previsto para el mes de febrero, fue aplazado, al parecer, por problemas en la agenda del consejero. Sin embargo, fuentes cercanas al Gobierno apuntaron la posibilidad de que el malestar generado por la apertura de esta sede en Marruecos era la verdadera causa del cambio en la fecha. De esta forma, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, y el propio Mas ganaban tiempo para sumar apoyos a su proyecto y aclarar con Madrid la denominación y competencias de la nueva oficina.

La polémica saltó a la palestra cuando el Ejecutivo autonómico anunció la apertura de la oficina en Casablanca y del envío como «delegado del Gobierno de Cataluña en Marruecos» a Ángel Colom, ex parlamentario de Esquerra Republicana y ahora en las filas de Convergencia i Unió. La propia denominación de la oficina y las funciones que Pujol le quiere dar hacen saltar las alarmas del Gobierno. Según las leyes, esta oficina en ningún momento puede llevar a cabo actuaciones en materia de inmigración y política exterior, ni puede alzar a Colom como representante de los catalanes en Marruecos. Según fuentes diplomáticas, los servicios jurídicos del Ministerio de Asuntos Exteriores han hecho una serie de advertencias antes de que Mas partiera hacia el reino alauí. Incluso se ha obligado a cambiar las invitaciones para el acto inaugural de la oficina de la Generalitat. El texto original de estas hace referencia en catalán, español, francés y árabe a «la Delegación del Gobierno de la Generalitat de Catalunya en Marruecos» y se refiere a Colom como «delegado del Gobierno».Colom ha desmentido este cambio en las invitaciones para el acto. Sin embargo, en el programa difundido por la Oficina de Información horas antes del viaje de Artur Mas ya se habla de «Oficina de la Generalitat de Catalunya en Marruecos».

«No vamos a buscar problemas»
Aclarar cuál es la figura que se le quiere dar a Colom en Casablanca y la denominación definitiva de la oficina era una condición necesaria para que el embajador Fernando Arias-Salgado asista al acto de inauguración de mañana martes. Esto no se trata más de que «un paso cualitativo e importante en las relaciones históricas entre Cataluña y Marruecos», explicó Colom a ABC. Todo se va a hacer «de acuerdo siempre a las competencias de la Generalitat y de acuerdo con la delegación diplomática del Estado de España», añadió. «Si alguien quiere buscar problemas no va a ser la Generalitat», insistió el político nacionalista.

Esta es la segunda oficina exterior de inmigración que la Generalitat inaugura después de que el pasado mes de noviembre abriera la primera en la ciudad de Varsovia.

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