AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 28 Marzo  2003
Estado Libre Asociado de Cogeces del Monte
Julián Lago La Razón 28 Marzo 2003

Divorcio inamistoso
Aleix Vidal-Quadras La Razón 28 Marzo 2003

Sadam y las brechas que han quedado abiertas
FRANCISCO RODRÍGUEZ ADRADOS ABC 28 Marzo 2003

Huevos, bombas y violencia
Editorial El Ideal Gallego 28 Marzo 2003

¿Hay alguien que no busque bronca
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC 28 Marzo 2003

La democracia herida
JAIME CAMPMANY ABC 28 Marzo 2003

Fascistas
ALFONSO USSÍA ABC 28 Marzo 2003

Mayorías
José Cavero El Ideal Gallego  28 Marzo 2003

El TS impondrá hoy el cese de toda actividad de Batasuna, incluso en el Parlamento vasco
N. COLLI / M. MARÍN ABC 28 Marzo 2003

UPN exige que se retire a Navarra de la «Historia de Euskal Herria»
D. Mazón - Madrid.- La Razón 28 Marzo 2003

Jon Juaristi, Iñaki Ezkerra y Germán Yanke irán en la lista del PP por Bilbao
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 28 Marzo 2003

Nuevos hallazgos demuestran que Sadam Husein estaría dispuesto a usar armas químicas
Nacho G. Mostazo Libertad Digital  28 Marzo 2003

Los curas vascos y ETA, ¿independientes o miedosos
JOSÉ IGNACIO CALLEJA El Correo 28 Marzo 2003

Estado Libre Asociado de Cogeces del Monte
Julián Lago La Razón 28 Marzo 2003

Contento está Bono, y Rodríguez Ibarra, y Chaves también, y tantos otros dirigentes del PSOE con dos dedos de frente y sentido de Estado, que los hay, con Pasqual Maragall, en el siglo Pasqual I el Asimétrico, tras su soflama soberanista. Vamos, del susto todavía no se ha repuesto Zapatero, el pobre, cada día más circunflejo con sus cejas de tilde francés que para eso en la cosa de la guerra está con el Gobierno de París mayormente. Así que, por si alguien lo dudaba, Maragall ha dejado claro que su proyecto para la Generalitat pasa por ser más que Mas, más nacionalista que Mas, más independentista que Mas, más reivindicativo que Mas, que hasta ahora era partidario de reformar el Estatuto y prou.

Como para quedarse con la herencia de Pujol de lo que se trata es de ver quién mea más lejos, Maragall ha meado hasta el quinto coño, hasta reivindicar el antiguo Reino de Aragón, que ya es mear, es decir hasta Aragón, la Comunidad Valenciana, Baleares y Cataluña, por supuesto, los «païssos catalans», que dicen los independentistas de toda la vida. Ahora, pues, sólo falta que Carod Rovira, el de Esquerra Republicana, que después de todo es el más coherente, reclame además Sicilia, Cerdeña, Nápoles y el Rosellón para recuperar el antiguo Reino de Aragón en su integridad histórica territorial y, puestos ya, proclame el Estado Libre Asociado de la República de la Gran Cataluña.

A diferencia del País Vasco, donde la sociedad está dividida por la mitad casi como una naranja, con nacionalistas a un lado y constitucionalistas a otro, en Cataluña, sin embargo, la mayoría social, de la que tanto ahora se habla, es en esencia nacionalista, salvo en el caso del PP, lo cual no deja de ser un riesgo cierto para la cohesión territorial del Estado. O lo que es lo mismo, si en la espiral enloquecida desagregadora en que estamos nacionalistas/convergentes y nacionalistas/socialistas se pusieran de acuerdo en convocar mañana un referéndum independentista, Cataluña duraría vinculada a España menos que un caramelo a la puerta de un colegio.
Dicho todo lo cual, abierto el melón catalán y con el gobierno de Ajuria Enea inaugurando embajadas incluso ante los indios mapuches, aquí el único español convicto y confeso que va a quedar es Manolo el del bombo, por lo cual el panoli de Zapatero debería estar más al loro y menos a las manifas. Que el hombre no se entera de lo que se le viene encima con la lucha fraccionaria, que decían los marxistas de antes, que en Cataluña le ha montado Maragall vía soberanista. O sea, que Zapatero, en lugar de pintar tantas pancartas para Llamazares, en lugar de acosar tanto a Aznar para sucederle en la Presidencia del Gobierno de la Nación, podría pensar en presidir, como se descuide un poco más, el Estado Libre Asociado de Cogeces del Monte, por ejemplo, que es pueblo noble con historia, cultura y lenguas propias mayormente.

Divorcio inamistoso
Aleix Vidal-Quadras La Razón 28 Marzo 2003

Todos los que han debido afrontar una separación matrimonial saben que la actitud de los dos principales afectados es un factor decisivo para intensificar o mitigar el dolor que un proceso de este tipo invariablemente comporta. Si los cónyuges coinciden en la necesidad de tan triste paso y están dispuestos a darlo mediante un acuerdo pacífico, los trámites subsiguientes resultan más llevaderos y rápidos, con la ventaja adicional de que, una vez finalizada la incómoda etapa de negociaciones, quedan las bases para una futura relación cordial. Por el contrario, cuando el vínculo se quiebra entre insultos, violencia, maniobras destructivas o anuncios de venganza, el sufrimiento se incrementa y los puentes quedan destruidos quizá irreversiblemente.

El largo período de colaboración entre el Partido Popular y Convergència i Unió en el Parlamento de Cataluña ha llegado a su fin de manera traumática. Jordi Pujol ha visto frustrados sus desesperados intentos de parar el golpe y la dirección del PP no ha conseguido la dimisión o la destitución del responsable del falseamiento de las encuestas encargadas por la Generalitat, la única medida que le hubiera permitido salvar de nuevo a los nacionalistas del acoso de la oposición sin aparecer como acompañante sumiso y encima gratuito. Sin embargo, el ambiente ya había alcanzado en los meses precedentes un grado tal de deterioro que este incidente no ha sido sino la gota que ha desbordado el vaso.

Las repetidas deslealtades de CiU en asuntos tan relevantes como el intento de reforma laboral, el accidente del «Prestige», la Ley de Partidos, la reforma del Estatuto o ahora la crisis de Iraq, han enfriado hasta la congelación la temperatura del cordón umbilical entre la Generalitat y la Moncloa. A medida que se han ido aproximando las elecciones, el nerviosismo en las filas pujolistas por su imagen de aliados del Gobierno central se ha agudizado y se ha traducido en reiterados desplantes a Aznar. Al final la tensión ha alcanzado un nivel insostenible y los fusibles han saltado.

El propósito inicial de ambos socios de atemperar el alejamiento con una manifestación gradual y controlada de sus discrepancias, evitando los sobresaltos y las brusquedades, ha quedado frustrado. La interrupción de su apoyo mutuo ha sido crispada, desagradable y agria. Ambas partes se han atribuido la responsabilidad del conflicto y han empezado a aflorar las amenazas más o menos veladas. Teniendo en cuenta las perspectivas que dibujan los sondeos para la coalición nacionalista de cara a las autonómicas de octubre, esta pérdida de un socio no demasiado querido, pero indispensable, empeora aún más el ya sombrío horizonte de Artur Mas. Si bien es verdad que la política hace extraños compañeros de lecho, una prolongada proximidad bajo las sábanas de cohabitadores forzosos acumula insatisfacciones que a la larga acaban por estallar.

Sadam y las brechas que han quedado abiertas
Por FRANCISCO RODRÍGUEZ ADRADOS, de la Real Academia España ABC 28 Marzo 2003

DE una idea justa (la guerra es mala) se están sacando consecuencias injustas (cerrar los ojos de la inteligencia al interpretar los hechos).

No se menciona a Sadam Husein, queda implícito que es el bueno atacado injustamente por Bush, el Señor de la Guerra, y sus aliados, Aznar sobre todo, los malos. Petróleo, víctimas inocentes, guerra preventiva, etc.

De una verdad, se saca una inmensa mentira, que arrastra a la gente. A gente de buenos sentimientos y alejada del conocimiento de los hechos.

Así es como el individuo se adhiere a los diversos grupos humanos: simplificando, olvidando, renunciando a la crítica para adherirse a una sola verdad. Pero esta vez es demasiado.

Ciertamente, ese problema debería haber sido resuelto mucho antes. Y los EE.UU. han pecado de ingenuos pidiendo al Consejo de Seguridad el certificado de buena conducta que este le negaba. Dejando que Sadam y Chirac ganaran tiempo: maniobrando, incumpliendo, buscando en el fondo detener la contra-ofensiva que se preparaba (porque de una contraofensiva se trataba). Dando estímulos a un creciente miedo, a una creciente histeria.

Los medios de comunicación, difundiendo la guerra-espectáculo y las manifestaciones-espectáculo, les han prestado y les prestan, sin quererlo, ayuda. Agua para Sadam. Es como un virus que se difunde e infiltra. Como una enfermedad.

Al final, lo que ha de sonar sonará, Sadam caerá y las cosas tendrán que recomponerse. Pero para mí lo grave de la situación no está tanto en Sadam, que es clónico de otros tiranos. El problema (una parte de un problema más grande), ya que no ha sido posible, por desgracia, resolverlo de otro modo, se resolverá con la guerra: esperemos que breve y lo menos destructora posible.

Para mí lo más grave han sido las dos brechas que este problema de Sadam y esta guerra han descubierto y han hecho crecer. Parecía que teníamos, gracias a la diplomacia y la ONU, de una parte, y a nuestras democracias, de otra, una concordia general y vivible. Al menos dentro de nuestras sociedades occidentales. Ahora se ve cuán dudosa, frágil, era.

La primera brecha es entre Europa y América, apenas disimulada gracias a España y otras naciones. Sin duda existía, bien sabemos del antiamericanismo tópico. Que convive con una americanización general que a mí, la verdad, me gusta menos que a los antiamericanos que luego todo lo copian de América.

Sin negar que todo imperio tiende a la prepotencia y al abuso, lean los libros de historia, acuérdense de Roma y los demás. Es innegable que estos imperios, incluido el nuestro, han creado unidad, coherencia y progreso. Pero también resentimiento. Y no sólo por los abusos. Hay una cosa que se llama la ingratitud humana. Los que tenemos los años que tenemos sabemos muy bien que, a veces, alguien que nos lo debe todo, es el que todo nos lo niega.

Pero es una experiencia triste. No se había manifestado en Afganistán ni en Kosovo y ahora brota de pronto. América libró a Francia, a Alemania y a Rusia de Hitler y de Stalin. Pues vean el resultado. Claro que otros factores se han añadido en cada caso: sobre todo, el recuerdo de un imperio o poderío anteriores. La fantasía de una imposible competencia, de un «también nosotros», ¡quizá, quizá en esta circunstancia!

O, al menos, el orgullo de poner chinas al que es demasiado poderoso y los ha desplazado. Sobre todo en el caso de Francia (pero ya Francisco I se alió con el turco contra la Cristiandad, que en aquel momento dirigía Carlos V).

Esperamos que todo esto pase, va contra toda la lógica histórica y humana. Parece como si esas naciones europeas, por mirarse el ombligo, se olvidaran del mundo presente, que exige unidad. Los hechos se imponen, tendrá que haber una marcha atrás y un acuerdo. Pero ha sido triste ver algo que, evidentemente, subyacía oculto y ahora ha salido a luz: no somos los mismos, hay problemas graves entre Europa (ciertas naciones de Europa) y América.

La segunda brecha es la social y política (más política que social). Parecía, hasta cierto punto, curada gracias al crecimiento económico y al sistema democrático. Crecimiento de todos, poder que alterna según los votos. Abandono de ciertos temas divisivos, ya obsoletos.

Pues ahí está otra vez la brecha, la fisura. Y el viejo sistema del griterío, las manifestaciones, la violencia. En todo caso, no resulta demasiado extraño que la oportunidad la hayan abrazado representantes de un comunismo ya imposible que intenta resucitar o sindicalistas folloneros que buscan el poder. Todo ese agarrarse a la calle, estimulada por ellos con algún pretexto, es lo suyo. No tienen otra cosa.

Lo más escandaloso es el partido socialista. Han girado en U, han vuelto a sus momentos peores. Las alianzas que ahora contraen, sin duda sólo coyunturales y tácticas, recuerdan las del 34 y 36, de tan detestables resultados (recuerdo lo que escribía Prieto en el exilio).

Sin duda, no querían quedar rebasados, querían ganar. Y ya ven.

Pero luego, a la muerte de Franco, aceptaron un acuerdo entre las diversas fuerzas, renunciaron al marxismo y a la nacionalización de los bancos, renunciaron después a la postura anti-OTAN y a otras utopías o locuras más. Lograron ganar las elecciones del 82. Y si cayeron luego, no fue tanto por sus errores doctrinarios (fueron muchos), sino por los escándalos económicos. Estos los han dejado atrás, ellos son ahora una opción válida.

Y en esto, llega la guerra, una como otras varias en las que el mundo occidental ha defendido sus valores y en las que ellos han colaborado, las han aceptado. Y rompen su línea, aprovechando una mera coyuntura se unen a los que siempre les han perjudicado. Creen que con eso ganan.

Dudo que ganen a corto plazo. A largo plazo, sin duda que pierden.

Pertenecen hoy al «meanstream» de nuestra sociedad, a él deben volver.

Si en un momento de pasión piensan que su yo está en otra parte y deben retornar a él (siempre quedan adherencias al pasado), tras la guerra verán que esto no es verdad.

Todo ese volverse a la manifestación y la pancarta es un error. Y no dudo de que muchos lo hacen con la mejor buena fé: la guerra es terrible y el clima que se ha desencadenado no deja ver claro. Pero hay que examinar las cosas. Quienes al final del franquismo organizaban ese mismo clima, no alcanzaron el poder, y ellos, que apenas si existían, lo ganaron.

En el fondo, todos esos movimientos de masas, que a veces arrastran, ciertamente, a personas que ven en ellos una forma de expresar su verdad, asustan a la gente. Provocan más rechazo, rechazo oculto, que otra cosa. No creo que, en nuestro clima social, se impongan a la larga.

Claro que otros no tienen otra cosa: pero ellos sí la tienen. Por eso no entiendo el cambio de política que con tanta vehemencia defiende Rodríguez Zapatero. Ni desde el punto de vista general ni desde el de ellos. Por agarrar un presente incierto, hipotecan el futuro de su partido. Se han metido en una trampa mortal. Han repetido el error de Largo Caballero.

Se darán un tiempo y cambiarán. Porque el estadista debe mirar a lo lejos, hacia atrás y hacia adelante. No a lo que tiene a los pies, interpretado unilateralmente. No a la pasión. Sólo con una perspectiva amplia, que atienda a los hechos, puede construirse una política.

Y, volviendo al tema central, sean cuales sean las razones y sinrazones de Bush, es triste y peligroso, yo diría que suicida, que, por primera vez, Occidente se enfrente a un problema grave doblemente dividido.

Huevos, bombas y violencia
Editorial El Ideal Gallego 28 Marzo 2003

Los datos que aporta el Barómetro del CIS correspondiente al mes de febrero son contundentes: más del 90 por ciento de los españoles es contrario a la intervención militar en Irak. Ese porcentaje no deja en muy buen lugar al Gobierno, ya que evidencia una distancia demasiado amplia entre sus posturas y las de los ciudadanos, que, al final, son quienes deciden en las elecciones si la gestión de sus representantes merece un premio o un castigo. Y por lo que parece José María Aznar se encuentra ahora más cerca de la segunda posibilidad que de la primera.

Richard Nixon se vio en una situación similar durante la guerra de Vietnam y, sin embargo, la “minoría silenciosa” le dio por dos veces el triunfo en las urnas; un precedente que quizá sirva a los populares de consuelo y alimente su esperanza de que las urnas no reflejarán ese divorcio, porque también el ex presidente de EEUU soportó una fuerte contestación en la calle, si bien nunca alcanzó los niveles de violencia a los que han llegado estos días algunas protestas.

No obstante, sería un error identificar a esa gran mayoría de españoles que apuestan por la paz con los grupos marginales que se escudan en la masa para sembrar el caos y el terror. La propia Policía ha identificado a algunos de esos radicales con jóvenes proetarras asiduos practicantes de la “kale borroka” y contra ellos ha de intervenir con toda la rotundidad que permite la ley, pues ya no se trata sólo de que desvirtúen una protesta sino de que sus métodos son los habituales de la guerrilla urbana, que reducen casi a una mera anécdota el lanzamiento de huevos. Su actitud es repugnante, mucho más que la de quienes dirigen la guerra a la que ellos, presas de su patológico afán de mentir, dicen que se oponen.

¿Hay alguien que no busque bronca?
Por MANUEL MARTÍN FERRAND ABC 28 Marzo 2003

ANASAGASTI, portavoz del PNV en el Congreso, dice que no se considera español. Es muy dueño; pero, si se trata de algo más que de una enajenación pasajera, tendrá que ir pensando en cesar como diputado. Hay trescientos cincuenta ciudadanos que, en razón de su responsabilidad representativa, supongo que libremente adquirida, son españoles en virtud de su compromiso electoral. No pueden dimitir de nacionalidad sin hacerlo previamente de su escaño porque nuestro ordenamiento no contempla la figura del foráneo como «padre de la patria». La UCD, cuando las primeras elecciones, las de 1977, estuvo a punto de «colar» a uno de ellos, que resultó electo en su lista de Barcelona, pero corrió el turno y la Carrera de San Jerónimo se privó del exotismo que podría haber significado el turista parlamentario.

Anasagasti, aunque le disguste, es «más» español que la mayoría de nosotros. En razón del perenne problema de las dos Españas, el representante en Madrid del nacionalismo vasco nació en Caracas. Es decir, se podría haber ahorrado el trago, para él muy amargo, de la españolidad. Nosotros, la mayoría, sólo somos españoles por nacimiento y él lo es por la nacionalidad de sus padres y por propia voluntad. Que se desapunte si es su deseo. Mientras no lo haga, siéntase lo que pueda sentirse, será un español de pleno derecho con la responsabilidad añadida y reglada de ser uno de nuestros representantes en la Cámara.

No conozco, ni me importa, la motivación que impulsa al político vasco a darse de baja como español, pero parece claro que no está lejos de su ánimo el deseo de armar la zapatiesta. Es lo que se lleva. Aquí, desde la «a» de Aznar, o de Anasagasti, a la «zeta» de Zapatero, ¿hay alguien que, consciente o inconscientemente, no busque la bronca, propicie la disputa y goce en la discordia? Si lo hubiere, supongo, alguna noticia tendríamos de él. La confrontación, la porfía, es más española que el gazpacho y la paella juntos. El no va más de lo racial y autóctono. De ahí la tribulación creciente de quienes entendemos que ya va siendo hora de olvidar tan malos hábitos familiares.

Aznar acusa al PSOE e IU por haber crispado el ambiente político. No le falta razón. Tampoco andarían escasos de ella Zapatero y Llamazares si repitieran ese mismo señalamiento. Quizás algún profeso conventual, dedicado a la vida contemplativa, podría servir de excepción a norma tan dramática y cainita, pero somos lo que somos y estamos hechos a golpes de Historia y sacudidas de fe y no hay lugar para una opción distinta. A partir de ahí, y estableciendo que no tenemos remedio, lo mejor será aprender a soportarnos los unos a los otros y, en cualquier caso, ir diluyendo esas malas costumbres en algún proyecto de futuro. ¿Alguien tiene alguno a la mano? No es fácil ser español y es difícil dejar de serlo. Tremendo.

La democracia herida
Por JAIME CAMPMANY ABC 28 Marzo 2003

AQUÍ y ahora -hic et nunc-, en estos páramos carpetovetónicos donde a trancas y barrancas habíamos conquistado las libertades negadas, se ha producido un grave «daño colateral» de la guerra del Iraq. Nuestra incipiente democracia está siendo agredida en la calle por los energúmenos del extremismo izquierdista. Pobre, valiente e insegura democracia española, siempre atacada por el terrorismo que baja del norte y ahora combatida por la violencia antiamericana, prosoviética, prochina, procomunista, proanarquista o proloquesea. Ahí la tenemos, herida y atacada, en medio de la rúe. Es una escena que, por desgracia, ya conocemos y que se repitió muchas veces entre nosotros antes de desembocar en la terrible guerra civil.

Claro está que la predicación de la paz y la compasión horrorizada por las víctimas de la guerra es sólo un pretexto para esa tropa. Es sólo un pretexto para los energúmenos. La paz y la compasión son sentimientos de la buena y hermosa gente, de los pacíficos, de los mansos, y no se alberga en el corazón de estos violentos de rostro tapado y furia guerrera. ¿Quiere alguien convencerme de que ese desaforado sujeto que arroja un extintor de incendios contra una puerta de cristales es un apóstol de la paz? ¿Pretende alguien hacerme creer que esos exaltados vociferantes que desfilan detrás de las pancartas donde se llama asesinos a gobernantes demócratas son los amigos de la libertad y de la legalidad? Por las instalaciones de «El Corte Inglés» de Barcelona parece que han pasado los batallones de la guerra iraquí.

Las heridas de la democracia llegan incluso al Parlamento, el templo de la palabra y de las leyes. Porque ya se va haciendo costumbre la irrupción en las tribunas de gentes que con gritos y pancartas interrumpen las sesiones, ahogan los discursos y los argumentos y siembran de insultos los escaños. Y lo que es mucho peor. Hay diputados que les dan ejemplo desde sus pupitres de inmunidad. Los representantes de Izquierda Unida, ese partido que quiere llamarse democrático, dirigen el motín desde sus bancos y convierten su exigua minoría en el grupo más ruidoso y escandaloso de la Cámara.

Son los mismos que después, agarrados al borde de la pancarta con el eslogan de turno y protegidos por el derecho inviolable de manifestación, encabezan y dirigen la riada destructora de los radicales. El balance es ya preocupante. Más de cien sedes del PP asaltadas. Políticos agredidos, insultados, apaleados. Actos públicos que revientan los extremistas. La normalidad urbana interrumpida. Ataques a la fuerza pública que intenta restaurar el orden. Páginas de internet en las que se llama cómplices de asesinato a los representantes del pueblo. Y más. Total, la democracia herida. Más grave todavía. Ahí, en esos ataques con piedra y palo, con furia y fuego, forman concejales, diputados, hombres representativos de la izquierda que se quiere democrática. A ver, que alguien llame a la ambulancia y recoja a esta democracia herida antes de que termine por desangrarse.

Fascistas
Por ALFONSO USSÍA ABC 28 Marzo 2003

AL comunismo, la revolución de la clase obrera, se opuso el fascismo, la revolución de la burguesía. El fascismo se diluyó entre corrientes más moderadas de la Derecha, en tanto que el comunismo mantuvo el poder omnímodo, brutal y antidemocrático durante décadas, cimentado en la Unión Soviética. Pero aquello no podía sostenerse, y la URSS se disolvió, se derrumbó, se hizo añicos. El imperio y las ideas. La inteligencia soviética, con sus mensajes constantes, triunfó en el lenguaje, y estableció que todo aquel que no tuviera lagunas en el cerebro fuera un fascista. Poco a poco, la costumbre ha dispuesto que el fascista es quien hace uso de la violencia para imponer sus ideas y no respeta las ajenas. Es decir, fascista o estalinista, que se dan la mano en la intolerancia y la barbarie intelectual.

Durante décadas, hemos oído a los socialistas referirse a los terroristas etarras como «fascistas», cuando los etarras no eran ni son otra cosa que estalinistas arropados por el nacionalismo. Pero la calle ha decidido eliminar los conceptos peyorativos para la Izquierda y asumir, como voz común de la brutalidad, el término fascista.

Fascista es pues el violento, el que no cree en la democracia y el que usa de la brutalidad para imponer sus ideas. Fascista es, pues, quien se pasa los resultados de las urnas por donde quiere y utiliza toda suerte de artimañas coactivas e incívicas para dominar la situación. Fascista es quien insulta en la calle, apedrea en la calle, toma la calle y olvida al Parlamento. Fascista es quien colabora, como algunos munícipes comunistas, en los apedreamientos y agresiones contra las sedes del Partido Popular. Fascista es quien dedica toda su resentida violencia para vengar su frustración contra los Estados Unidos, que es una nación que cree en los votos y que se somete a la soberanía popular. Fascista es quien ama las dictaduras, y defiende a Fidel Castro, al tirano de Corea del Norte o al asesino de Sadam Husein. Fascista es quien no se atreve a proclamar en las Vascongadas su rechazo a la ETA. Fascista es quien apoya a los cómplices del terrorismo y exige para ellos el respeto popular. Fascista es quien lesiona, no respeta, impone y establece las normas de la convivencia de acuerdo a sus deseos y objetivos, sin contar con las ideas, deseos y objetivos de los demás. Fascista es quien llama fascista a los que no piensan como él. Fascista es el que se olvida de que un Estado de Derecho no puede matar ni ser saqueado. Fascista es el que cree que una coyuntura favorable manejada desde la demagogia puede significar la victoria que le negaron las urnas. Fascista es el comunista, principalmente, que no cree en la democracia y sólo se siente a gusto cuando está en el Poder y prohíbe la menor disidencia. Fascista es quien aplaude, con las manos o con el ánimo, la destrucción de la normalidad ciudadana. Fascista es, sea escrito sin complejos ni prudencias, una buena parte de la nesciente e ignara Izquierda de España, que bien haría en consultar el último ensayo del profesor Gustavo Bueno, raíz y supervivencia digna y sabia desde la Izquierda.

Fascista es quien apoya la primacía racial o étnica, quien se une a los nacionalismos excluyentes, quien desprecia a los que no pertenecen a su ámbito, quien se considera legitimado para asaltar la paz y la libertad de los demás.

Fascista es quien no perdona la derrota en las urnas, entre otras razones, porque probablemente no cree en su grandeza y su libertad. Fascistas son los que mueven los hilos de la masas para hacer de sus mentiras un arma agobiante y coactiva. Fascistas son los que sostienen la violencia. Séame perdonada y excusada la licencia políticamente incorrecta. En los últimos tiempos, fascista es una buena parte, que hay otra muy honrosa, de la Izquierda española. Y al que le pique, que se rasque.

Mayorías
José Cavero El Ideal Gallego  28 Marzo 2003

Ha vuelto a producirse el mismo fenómeno que se registra desde el comienzo de la serie de debates parlamentarios que abordan la cuestión iraquí. Vuelve a estar, de un lado, el Gobierno de Aznar firme y cerradamente apoyado por el PP, y de otro lado, el resto de los partidos, todos ellos coincidentes en condenar el fondo y la forma de esta guerra que está causando las incontables e insoportables tragedias de cada guerra.

Este miércoles Aznar prefirió dar réplica, de manera conjunta, a todos los discrepantes. No hubo trato de preferencia para el dirigente socialista, ni atención singular para el nacionalismo catalán, vasco o canario. Todos juntos y revueltos, los opositores, reiteradamente señalados como cómplices de las violencias callejeras que se producen a la sombra de las manifestaciones pacifistas, recibieron el correspondiente varapalo del presidente, pero de una sola vez, de una tacada, sin más distinciones que quien quisiera verse aludido. Sobre todo, Aznar tiene la mira puesta en Zapatero, probablemente porque se le aproxima peligrosamente, y porque cada vez es más certero en sus apreciaciones: su más reciente advertencia señaló que sin duda Aznar aún mantiene la mayoría política, pero probablemente ya ha perdido la mayoría social. Lo que debiera conducir a unas elecciones generales anticipadas.

Por su parte, Aznar no es menos severo: “No censuro su insolvencia política, me limito a señalarla”, dijo el presidente en un momento de su intervención, que también mencionó la “insoportable levedad política” de su adversario, de quien también dijo que ha llevado a su partido al radicalismo, y está muy cerca de Llamazares y muy lejos de Europa. “Están con IU en todo lo que significa agitación de la vida política y social, sin una sola alternativa. Nos piden que nos situemos en contra de nuestros aliados y no lo vamos a hacer. Estamos bien con ellos, por solidaridad, por convicción y porque conviene a España y conviene a la lucha contra el terrorismo. Llevan dos meses sembrando vientos y empiezan a cuajar tempestades”, dijo entre recriminatorio y amenazador el presidente, que señaló también que se han producido más de 120 ataques a sedes del PP y que miembros del Gobierno y dirigentes y militantes y concejales del PP han sufrido acoso verbal y físico. “Eso no pasaba antes en nuestro país. Sólo en algunas partes de España”, dijo Aznar antes de quejarse: “Hemos sido criminalizados... Lo importante es sacar al PP de la pista al precio que sea”. “Pedir la paz levantando barricadas verbales no es lo más conveniente ni desde donde se puede apelar a la cordura democrática”... De manera que aunque pretendió evitarlo, Aznar tuvo un nuevo y áspero cuerpo a cuerpo con su adversario. Y no está nada claro que lo venciera.

El TS impondrá hoy el cese de toda actividad de Batasuna, incluso en el Parlamento vasco
N. COLLI / M. MARÍN ABC 28 Marzo 2003

MADRID. La ilegalización del complejo HB-EH-Batasuna por parte del Tribunal Supremo -y por tanto el cese firme de cualquier actividad que realicen sus «herederos», incluso en el Parlamento vasco- centrará buena parte las reuniones que hoy y mañana tienen previsto mantener en la localidad griega de Veria los ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea.

El Gobierno español, fiel al compromiso que adquirió con el resto de países de la Unión desde el pasado 14 de septiembre -cuando les explicó los objetivos de la nueva Ley de Partidos-, quiere demostrar ahora que España ha «hecho los deberes» y que el Tribunal Supremo ha encontrado pruebas sólidas para disolver unos partidos cuya integración en una banda terrorista ha quedado acreditada tras veinticinco años de existencia. En este caso, ETA, con más de 800 asesinatos. Se trata, en definitiva, de explicar a la Unión Europea que el Gobierno español y la Fiscalía General del Estado tenían razón cuando acusaron a HB, EH y Batasuna de haber sido creadas por una banda terrorista para estar a su servicio gozando de los privilegios que la Constitución y las instituciones democráticas ofrecen.

El Gobierno estará representado en esta reunión informal de los ministros de Justicia e Interior (JAI) por José María Michavila y el delegado del Gobierno para la Inmigración y la Extranjería, Ignacio González, y en ella habrá entrevistas específicamente bilaterales con las responsables de Justicia francesa y alemana, Dominique Perben y Brigitte Zypries, respectivamente. Asimismo, Michavila tiene previsto mantener el sábado un encuentro privado con el comisario europeo de Justicia e Interior, Antonio Vitorino, a quien reiterará su agradecimiento por el apoyo unánime mostrado por la UE tras promulgarse en España la Ley de Partidos.

De hecho, el Ejecutivo español ha tenido puntualmente informada a la UE de los pasos que se producían en nuestro país respecto al proceso de ilegalización de Batasuna. A la reunión mantenida en Copenhage el 14 de septiembre del pasado año, cuando España dio cuenta de la Ley de Partidos, se unió la resolución del 26 de agosto, por la que el 90 por ciento del Congreso de los Diputados respaldó la actuación judicial contra el «entramado Batasuna». Igualmente, todos los países de la UE tenían en su poder las demandas de ilegalización promovidas el 3 de septiembre por la Abogacía del Estado y la Fiscalía General, incluso traducidas al inglés y al francés.

Ahora, el titular de Justicia español no sólo dará cuenta de la sentencia del alto Tribunal por la que unánimemente considera que Batasuna es ETA, sino que trasladará asimismo el fallo del Pleno del Tribunal Constitucional -también unánime- acreditativo de que la Ley de Partidos no vulnera principio alguno de la Carta Magna y que, por tanto, en ningún momento Batasuna y sus antecesoras han sufrido indefensión a lo largo de proceso.

Hoy está previsto que la Sala especial del Tribunal Supremo - «Sala del 61»- notifique, a partir de las once de la mañana, la sentencia que ilegaliza Batasuna. Doscientos cincuenta y siete folios que pasarán a la historia por tratarse de la primera vez desde que se instauró la democracia en España que un Tribunal declara ilegal un partido político. Fuentes judiciales aseguraron que se trata de una sentencia de «alto nivel» jurídico, «muy amarrada», y redactada con vistas a no tener problemas como consecuencia de los recursos que la defensa, que ejerce el letrado Iñigo Iruin, puede plantear tanto ante el Tribunal Constitucional como ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), este último con sede en Estrasburgo.

El Tribunal cree que Batasuna ha incurrido en todos los supuestos de ilegalización enumerados por la ley de Partidos Políticos en su artículo 9. Y cita una veintena de hechos concretos atribuidos a Batasuna o a sus dirigentes y cargos públicos, cometidos tras la entrada en vigor de la Ley de Partidos, que encajan perfectamente en la descripción de los actos punibles que describe la citada norma.

El Tribunal, según añadieron las mismas fuentes judiciales, tiene en cuenta asimismo la trayectoria «histórica» de Batasuna -anterior a la Ley-haciéndose econ de la denuncia que, en este sentido, hizo la Abogacía del Estado al aludir a casi 200 etarras integrados en listas electorales de las distintas coaliciones.

Por otro lado, Michavila incidirá ante la UE en que, pese a las divergencias existentes entre España y Francia o Alemania respecto a la guerra contra Irak, las relaciones en la lucha antiterrorista continúan siendo muy activas y favorables.

UPN exige que se retire a Navarra de la «Historia de Euskal Herria»
Dicen que el PNV «manipula» y «miente» y niegan relación alguna con el «protovasco ejemplar»
D. Mazón - Madrid.- La Razón 28 Marzo 2003

La formación regionalista Unión del Pueblo Navarro criticó ayer duramente la nueva asignatura de «Historia de Euskal Herria» aprobada por el Gobierno vasco el pasado mes de enero y de la que informaba recientemente este periódico. En el programa de esta nueva materia el Ejecutivo de Juan José Ibarreche incluía varias referencias a Navarra, algo que UPN ha calificado como «una injerencia más del nacionalismo vasco sobre Navarra, producto de su obsesión enfermiza y crónica de considerar a la Comunidad Foral como parte del pueblo vasco».

Por este motivo, la formación navarra ha exigido al Gobierno vasco que suprima «toda referencia a Navarra» en esta asignatura, ya que «es un nuevo intento del nacionalismo de distorsionar la verdad histórica y un instrumento con el que pretende manipular a los estudiantes de Bachillerato de la Comunidad Autónoma Vasca para acercarlos a sus planteamientos soberanistas». En esta línea, tras calificar la asignatura de «aberración histórica», UPN aclara que «Sancho III el Mayor y el Amejoramiento del Fuero forman parte de la Historia de Navarra y no de la Historia de Euskal Herria, que es la historia de una gran mentira, porque todos sabemos que nunca ha existido».

Asimismo, la crítica al texto de la asignatura se centra en que «busca alimentar el ego técnico de los nacionalistas al enseñar cómo era el protovasco ejemplar y fomentar el sentimiento antiespañol», además de que «no hay ni una sola referencia a ETA y a la situación política generada en el País Vasco por la persecución y la violencia terrorista».

Jon Juaristi, Iñaki Ezkerra y Germán Yanke irán en la lista del PP por Bilbao
El director del Instituto Cervantes, el escritor y el periodista engrosarán la candidatura liderada por Basagoiti, aunque sin posibilidades de salir elegidos El partido agradece su gesto como una «apuesta por la alternativa»
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 28 Marzo 2003

El director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi, el escritor Iñaki Ezkerra y el periodista Germán Yanke engrosarán la candidatura del PP al Ayuntamiento de Bilbao para las próximas elecciones municipales del 25 de mayo. Según confirmaron ayer fuentes populares a este periódico, los tres se han comprometido ya a integrar la lista que encabeza Antonio Basagoiti, aunque no en los primeros puestos y sin posibilidades por tanto de salir elegidos. Más bien, desde el PP se interpreta su apoyo a la plancha de Basagoiti como una «apuesta por el PP como única alternativa posible al nacionalismo y, en concreto, como único partido capaz de hacer frente al alcalde Iñaki Azkuna» en la capital vizcaína.

El 'fichaje' de Juaristi, Ezkerra y Yanke para la lista de Bilbao se inscribe en el deseo de los populares vascos de contar de cara a la cita con las urnas con intelectuales vinculados al tejido cívico constitucionalista en Euskadi, tanto en sus actos de precampaña y campaña como en calidad de integrantes de las listas de la formación. De hecho, el propio Yanke participó el fin de semana pasado en un acto por la libertad organizado por el partido en San Sebastián, en el que el periodista pidió el voto para María San Gil, avalada también por el portavoz de Basta Ya, Carlos Martínez Gorriarán, el portavoz del Foro Ermua, Vidal de Nicolás e integrantes del colectivo de víctimas como Cristina Cuesta.

Eel PP realiza gestiones para 'vestir' de modo parecido el acto «por la alternativa» -otro de los pilares de su programa-, que celebrará el próximo 5 de abril en Bilbao. Entre otros, el partido de Jaime Mayor Oreja pretende contar con la intervención de la presidenta de la Fundación para la Libertad, Edurne Uriarte, cuyo nombre también ha sonado en algunos círculos como futura candidata del PP.

Perfiles
Los tres nuevos aspirantes -que pasan así a compartir lista con el presidente del Gobierno, José María Aznar- pertenecen o han pertenecido a colectivos ciudadanos vascos. Juaristi, actual director del Instituto Cervantes y ex director de la Biblioteca Nacional, fue uno de los precursores de Basta Ya. Catedrático de Literatura, poeta, ensayista y filólogo, se ha significado siempre por sus argumentaciones contra los nacionalismos, especialmente el vasco. Su obra más conocida, 'El bucle melancólico', trata precisamente del tema, sobre el que volvió después en 'Sacra Némesis'. Ya en la campaña de las autonómicas del 13 de mayo de 2001, Juarisiti participó en un acto de Mayor Oreja, acompañado de una treintena de intelectuales vascos.

Iñaki Ezkerra, miembro destacado del Foro Ermua, actuó como maestro de ceremonias en una acto celebrado hace quince días en Bilbao, en el que también participó Basagoiti, para exigir al alcalde que reconozca a las víctimas del terrorismo de la capital vizcaína. Hace un año publicó 'ETA pro nobis', un ensayo en el que denunciaba el «silencio» del clero vasco ante la violencia de la banda terrorista.

German Yanke, como miembro de la Fundación para la Libertad, acudió a Moncloa con una delegación del colectivo para trasladar a Aznar la necesidad de un entendimiento entre constitucionalistas en Euskadi.

Nuevos hallazgos demuestran que Sadam Husein estaría dispuesto a usar armas químicas
Nacho G. Mostazo Libertad Digital  28 Marzo 2003

Entre los aliados crece el temor ante la posibilidad de que Sadam Husein utilice armas de destrucción masiva contra el Ejército de la coalición. Los servicios de inteligencia han confirmado que la división Al-Medina de la Guardia Republicana, responsable de la defensa de Bagdad por el sur, habría recibido armas químicas para usarlas contra los aliados.

Según informa The New York Times, los espías militares estadounidenses han obtenido testimonios de prisioneros iraquíes y han interceptado comunicaciones del Gobierno de Sadam que demuestran que Irak podría utilizar armas de destrucción masiva contra los soldados de la coalición. La división Al-Medina de la Guardia Republicana, responsable de la defensa de Bagdad por el sur, ha recibido armas biológicas y químicas para atacar al Ejército de la coalición. Según los datos aportados por Bernard Weinraub, reportero destacado en los cuarteles generales aliados de Kuwait, varios oficiales de inteligencia aliados han dicho que Sadam ha ordenado el despliegue de proyectiles de artillería de 155 milímetros cargados con gas sarín o agentes nerviosos. Por su parte, la cadena de televisión FOX cita fuentes del Cuerpo de Marines, cuyas avanzadillas habrían visto a miembros de la Guardia Republicana vestidos con trajes aislantes especiales para armas de destrucción masiva.

Además, según The New York Times, el Ejército de Sadam también habría recibido partidas con armas de destrucción masiva en su despliegue por el oeste de Irak. Al parecer, estos cuerpos militares no tendrían una orden directa para utilizarlas, al menos por los datos que manejan los oficiales de inteligencia aliados, por lo que se puede deducir que Sadam Husein ha dispersado estas armas con el único fin de ocultarlas en cantidades pequeñas y en muchos sitios diferentes. Su objetivo, según la interpretación de los oficiales consultados por The New York Times, sería impedir que la coalición encuentre almacenes con grandes cantidades de armas químicas y biológicas. Sadam, dispuesto a permanecer oculto en sus búnkeres durante el tiempo que sea necesario, habría valorado incluso la posibilidad de que la guerra se pudiera detener si la coalición no encuentra sus arsenales, ya que el motivo fundamental para iniciar el ataque a Irak se fundamenta en la certeza de los aliados de que Sadam tiene armas de destrucción masiva.

De la alarma a la certeza
Este martes pasado, el periodista David Martin, jefe del área de Seguridad Nacional en la cadena de televisión estadounidense CBS, lanzaba la primera alerta veraz ante la posibilidad de que la Guardia Republicana haya recibido la orden de lanzar un ataque biológico y químico si el Ejército aliado superaba una imaginaria "línea roja" en la toma de Bagdad. Martin, que es uno de los reporteros de CBS en el frente iraquí, citaba a fuentes oficiales del Ejército de EEUU en su información, de la que se hizo eco Libertad Digital. La CNN, que citaba fuentes del departamento de Defensa estadounidense, también ratificó la información adelantada por la CBS.

Un día después, los “marines” estadounidenses y británicos inspeccionaban un hospital en la ciudad sureña de Nasiriya donde encontraron 3.000 trajes NBQ (para guerra nuclear, biológica y química), según anunció el Comando Central aliado desde sus oficinas en Doha, la capital de Qatar. La revista New Scientist ampliaba los datos, informando de que también habían encontrado inyecciones con antídotos. Todos estos hechos, junto al hallazgo de máscaras antigás en decenas de trincheras a lo largo del desierto, vendrían a ratificar que la Guardia Republicana podría usar armas químicas y biológicas, ya que no cabe otra explicación, porque los iraquíes saben que los aliados no van a utilizar este tipo de armas en su avance por Irak, por lo que sólo se puede deducir que quienes pueden usarlas son las tropas de Sadam.

Rumsfeld y Wolfowitz ya lo sabían
El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, ya manejaba información reservada que le llevó a decir, este pasado fin de semana, que "el uso potencial de armas de destrucción masiva crece a medida que nos acercamos a Bagdad". El domingo, su número dos, Paul Wolfowitz, subsecretario de Defensa de EEUU, reiteró dichas afirmaciones: "Uno de los grandes peligros del uso de armas químicas y biológicas se producirá cuando nos enfrentemos al círculo defensivo trazado por la Guardia Republicana alrededor de Bagdad", según informó Worldtribune.com.

El ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, en una rueda de prensa celebrada este jueves por la tarde en Londres, confirmaba que los aliados han encontrado pruebas que demuestran, "categóricamente", que "Irak está dispuesto a usar armamento de destrucción masiva". Hoon no mencionó los datos aportados por The New York Times, pero sí el hallazgo de trajes resistentes a las armas químicas y bacteriológicas en un hospital de Nasiriya. Como ya han dicho varias veces el presidente de Estados Unidos, George Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, el ministro británico de Defensa también dejó claro que “cualquier alto mando iraquí que autorice el uso de estas armas está cometiendo un crimen de guerra y será responsabilizado personalmente por ello”.

Los curas vascos y ETA, ¿independientes o miedosos?
JOSÉ IGNACIO CALLEJA/FACULTAD DE TEOLOGÍA DE VITORIA-GASTEIZ El Correo 28 Marzo 2003

Algo se venía venir. Siempre hay un rumor que se adelanta a estas decisiones tan pensadas. Cuatro curas vizcaínos van a figurar en las candidaturas del PP y el PSE-EE en las próximas elecciones municipales. Lo harán sin ninguna pretensión de carrera política. Sin necesidad de compartir, por fuerza, el programa político de las candidaturas. Desean expresar con este gesto una solidaridad efectiva y afectiva, real y moral, con «las principales víctimas» de la violencia terrorista de ETA. Quieren brindar «apoyo incondicional» a su «inapelable razón», «la razón del sufrimiento injusto y gratuito», el que provoca «esa indecente, injusta e inhumana persecución que alcanza su máxima expresión en el asesinato».

Estos cuatro hombres apelan a su conciencia, como conciudadanos, como cristianos y como sacerdotes, para decir que ha llegado la hora de arriesgarlo todo por las principales víctimas del terrorismo. La vida de las víctimas, su dignidad y libertad, la que les corresponde como personas y vascos, es imprescindible y, en su defecto, escriben, «no podemos atender con generosidad otras cuestiones». La coherencia con el Evangelio de Jesucristo, en esta situación, puede exigirnos otras cosas, pero no menos.

Cualquiera que lea el texto de estos hombres ha de sentirse impresionado. Decidir incorporarse a una lista electoral, cuyo efecto personal primero, y en este caso único, es convertirse en 'escudos humanos', no deja de inquietar a cualquiera; si el efecto público inmediato es la identificación con el sufrimiento de las víctimas de la violencia terrorista, y esto por víctimas, sin más, tampoco puede dejarnos indiferentes al resto de los cristianos y ciudadanos de bien. Lo cojas por donde lo cojas, como suele decirse, 'quema', y si un compromiso de no violencia activa, muy activa, 'quema' las conciencias y las manos, merece el respeto de lo casi sagrado.

Creo que no me atrevería a tomar una decisión, humanamente, tan arriesgada como ésta. Acarreará mucho sufrimiento a estos curas, y a los seres queridos de estos curas; quizá más a los seres queridos de estos curas; me acuerdo de ellos, como me acuerdo ante todo de los familiares de las víctimas; de los familiares en general de todos los que sufren, porque ellos padecen las consecuencias de decisiones que no toman. Siempre me impresiona este dolor silenciado.

Y en cuanto al fondo, ¿cómo comentar lo que me parece un sacramento, es decir, la conciencia personal, hecha honestidad, y el riesgo vital, asumido por amor a los hombres y al Evangelio?

Volvemos a los detalles. A mí no me gusta decir, «el problema más importante que tenemos en el País Vasco es, hoy por hoy, ETA», sino «la violencia más hiriente, inmoral e inaceptable, por voluntaria, que los vascos padecemos, es la de ETA». Me gusta decirlo así para no ocultar otros problemas sociales y comparar dramas.

Las víctimas más amenazadas por la violencia terrorista están en los aledaños del PP y el PSE-EE, y en general entre quienes simbolizan el constitucionalismo. La solidaridad con ellos tiene que ser incondicional, pero la incondicionalidad, a mi juicio, no es acrítica. Es decir, que el cómo, cuándo y hasta dónde de la solidaridad no lo eligen las víctimas solas, o que no sólo vale cuando éstas manifiestan su contento absoluto, sino que algo tendremos que decir los demás, con respeto, inteligencia y nobleza. Zubero, un hombre al que admiro y quiero, ha escrito que la actitud cristiana ante las víctimas es de total gratuidad, «son víctimas y eso debe bastarnos». Yo no estoy de acuerdo plenamente. Son víctimas y eso debe bastarnos para sabernos obligados a la solidaridad radical, pero el cómo y hasta dónde no viene prefijado con detalle por ellas; como no viene por los pobres, ni por los presos de toda condición. No lo plantea así la ética más liberadora y popular que imaginarse pueda. Lo he oído mil veces en boca de algunos cristianos en cuanto a todos los presos de ETA. No hay en el Evangelio ese velo de la ignorancia, esa ceguera absoluta ante lo que se pide desde la debilidad y el sufrimiento. Hay una obligación incondicional de ser prójimo, de no cambiar de ruta, de mirar y ver desde ellos y con ellos, pero no de decir esto y callar aquello, acercarse a éstos y distanciarse de aquéllos, «según el parecer subjetivo de los caídos». Pondré un ejemplo real desde otra experiencia. Los familiares de presos de ETA me piden un apoyo público a su lucha, para situaciones de derechos humanos, ¿me equivoco si les pido que firmen conmigo un comunicado que condene, a la vez, el terror de ETA? ¿Mi solidaridad debe llegar a aceptar el texto que a ellos les guste? Sería ridículo. No debo callar o dejar de lado la necesidad y la misericordia, pero conservo una iniciativa ética que me ha de dignificar.

Hablemos de las exigencias evangélicas más radicales y de cómo acogerlas por la Iglesia. Estamos a años luz de ellas. Yo también creo que hay que hablar e inventar gestos privados y públicos, llenos de novedad samaritana, gratuita, prepolítica y radical. Mis compañeros han elegido éste y es legítimo y bien digno; pero no es el único, por más que sea muy arriesgado; ni seguramente el más evangélico, por más que sea muy urgente. Porque quizá lo terrible de la persecución terrorista es que haya quienes hacen política como si con ellos no fuera la cosa; lo terrible es que alguien haga sus listas como si aquí todos compitieran en igualdad, «como si ETA no existiera, que no es bueno que nos escriba la agenda», se dice. Esto habría que inventar en la Iglesia vasca, cómo dejar al descubierto tanto nacionalismo de lágrima matutina y cálculo político vespertino. En Gasteiz, primero, y en Madrid, también. Pero esto es más difícil, porque al cabo ésos están en las Iglesias, se sientan a nuestras mesas, son de nuestras casas y llenan muchos de nuestros corazones. No sería capaz de imaginar esos gestos radicales; sé que tienen que ver con las víctimas de la violencia terrorista de ETA, primero; sé que no pueden transigir con ningún olvido de derechos humanos fundamentales de todos los vascos, libres o presos; sé que me acarrearán la enemistad del poder económico, político, mediático, eclesiástico y 'revolucionario' de mi sociedad, en Vitoria y en Madrid; sé que levantarán ampollas hasta en mis amigos y familiares, y que hasta muchas víctimas dirán desencantadas que 'para ese viaje, no hacía falta alforjas'; sé todo eso, pero todavía no me atrevo a verlo. Espero que me ayuden.

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