AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 6 Abril  2003
NO SEAS IDIOTA
José Domingo Vicepresidente de la Asociación por la Tolerancia  (ed Cataluña) ABC  6 Abril 2003

La tregua trampa de Estella-2
Editorial La Razón 6 Abril 2003

Madrazo, el nazi
Germán Yanke Libertad Digital  6 Abril 2003

TONTOS LEGALES
Alfonso USSÍA ABC 6 Abril 2003

El compromiso de la segunda generación
BILBAO. M. ALONSO ABC 6 Abril 2003

Otegi, portavoz de ETA
EDITORIAL Libertad Digital  6 Abril 2003

Autonomía y solidaridad
JOSÉ MARÍA MUGURUZA ABOGADO El Correo 6 Abril 2003

Mayor llama a los constitucionalistas «a acabar con el compadreo» de PNV y Batasuna
LOURDES PÉREZ/BILBAO El Correo 6 Abril 2003

Una revista para niños, financiada por el Gobierno vasco, acusa a los españoles de perseguir a los vascos
Madrid. Agencia ABC 6 Abril 2003

Aznar pone al PP como único garante de la unidad de España frente a la deriva nacionalista
Agencias Libertad Digital 6 Abril 2003

Agentes de la Policía Municipal de Burdeos detienen a un etarra en un control de tráfico rutinario
EFE Libertad Digital  6 Abril 2003

El Gobierno recurre ante el Constitucional el Código Penal para Cataluña aprobado por el Parlament
Madrid EP La Estrella  6 Abril 2003

¿Quo vadis lehendakari
RODOLFO ARES TABOADA El Correo 6 Abril 2003

 

NO SEAS IDIOTA
José Domingo Vicepresidente de la Asociación por la Tolerancia  (ed Cataluña) ABC  6 Abril 2003

Dos episodios recientes acontecidos en la Universidad de Barcelona vienen a sumarse a la larga cadena de despropósitos del nacionalismo en Cataluña.

El 28 de febrero último, Fernando Savater, fue agredido y tildado de fascista por jóvenes nazional-catalanistas cuando se disponía a hablar sobre Giordano Bruno, el filosofo italiano que fue torturado y quemado vivo por el Santo Oficio. Lo más relevante fue la actitud del rector Joan Tugores que negoció con los independentistas el grado de interrupción del acto y no se inmutó ante las vejaciones infligidas a su invitado.

Unos días antes, en esa misma Universidad, el Lehendakari Ibarretxe presentó su Plan soberanista. Allí, un grupo de ciudadanos intentó desplegar en silencio una pancarta con el lema "Eta culpable, gobierno vasco responsable" y exhibir unos folios con la frase "Ibarretxe, político de corazón de hielo". Pretendían trasladar a la Sala que la prioridad en el País Vasco es el cese de violencia. Fueron desalojados entre gritos de "vosotros fascistas, sois los terroristas" y con amenazas de muerte. Una vez expulsados, Félix Martí, el Presidente de la Cátedra UNESCO de Cataluña, se congratuló por el triunfo de la palabra. Se refería a la de Ibarretxe porque los de la pancarta no pronunciaron ninguna. La reacción del público fue significativa. Calificaban como fascistas y terroristas a los que denunciaban a Eta. El "vosotros" era inequívoco, los terroristas eran los de la pancarta y no Eta. ¡Qué diferencia de trato!

Los que censuraron los crímenes etarras, fueron expulsados a trompicones del recinto universitario. En cambio, con los agresores de Fernando Savater el rector de la Universidad negociaba el uso de la palabra. A eso están acostumbrados en el País Vasco. De hecho, el PNV y EA ponen en el mismo nivel a Batasuna (pendiente de ilegalización por formar parte de Eta) y a Basta Ya (Premio Sajarov de los Derechos Humanos del Parlamento europeo). Pero como todavía hay clases, los primeros son apoyados para que presenten candidatos en las elecciones municipales, y los segundos son colocados de diana -como bien indicó Rosa Díez- para que los asesinos hagan su trabajo con suficiente legitimación.

Personajes como Félix Martí o Joan Tugores se llenan la boca de palabras como libertad y tolerancia ¿Con qué autoridad? O son cómplices de los violentos o son unos cobardes. En todo caso, son indignos de presidir instituciones destinadas a hacer prevalecer ideas sustentadas en el respeto a los demás. Pero en esta omisión del deber de favorecer la libertad no están solos. Muchos ignoran, deliberadamente, la gravedad de estos acontecimientos y miran, como en tantas otras ocasiones, hacía otro lado, cuando se trata de nacionalismo.

Es lamentable que en Cataluña se hayan rajado muchos vestidos por las declaraciones del Presidente del Tribunal Constitucional y, en cambio, sean muy pocas las conciencias removidas por la insistente actividad de esos grupos violentos. Lo más grave, es que reciben financiación pública y apoyo de las autoridades. El régimen, hasta ahora, ha sido "sólo catalanista" y es preocupante que pueda derivar hacía el "nazional-catalanismo", si la actividad de estos colectivos sigue sin merecer un contundente reproche de los que aquí mandan o quieren mandar.

En el prólogo de su libro "Política para Amador" Fernando Savater rememora a los antiguos griegos que calificaban como "idiotés" a aquellos que no se metían en política. De ese "idiotés" griego deriva el idiota actual. Por eso, el autor con el expresivo "No seas idiota" exhorta a los ciudadanos a comprometerse y a participar en la vida pública. Muchos miembros de la tribu catalanista quieren obligar a asumir la condición de "idiotas" a todos aquellos sectores que discrepan del ideario nacionalista. Y eso corresponde a la sociedad catalana evitarlo.

La tregua trampa de Estella-2
Editorial La Razón 6 Abril 2003

Una reedición del pacto de Estella entre ETA y el nacionalismo vasco, con la complicidad de Izquierda Unida y la posibilidad de otra tregua-trampa por parte de la banda terrorista, se presentan como base de la estrategia de los independentistas para afrontar el próximo proceso electoral e incluir en el mismo a los batasunos ilegalizados por el Tribunal Supremo.
Uno de los primeros globos sonda, o anuncios para ir «acostumbrando» al electorado, se ha dado ya con las declaraciones cruzadas entre el batasuno Otegui y el dirigente de EA Larreina, que predicen que el ya ilegal brazo político de ETA aceptará el ofrecimiento nacionalista y tendrá acomodo en las listas electorales del pacto consensuado entre PNV y EA. Esta posibilidad, adelantada ya por LA RAZÓN en junio del pasado año, es una de la patas ocultas que soportan el denominado «Plan Ibarreche» y un ataque en toda regla diseñado desde hace tiempo para situar al estado constitucional frente a un desafío rupturista en el que sólo sentarse a negociar supondrá ya el triunfo del soberanismo defendido por el PNV y sus socios.
Nada cambia en el fondo de un proyecto que pasa por una siniestra equiparación de ETA con el Estado de Derecho para hacer creer que en el término medio está la virtud nacionalista, y que «con diálogo y alto el fuego», el concepto de «autodeterminación» puede «resolver el conflicto». Es de esperar que se recuerde la experiencia y ningún demócrata se deje engañar en esta ocasión por el espejismo de una paz por todos deseada. Quienes picaron el anzuelo de Estella, cebado por la tregua trampa, deben rememorar lo que ocurrió después y examinar fríamente el comportamiento de ETA, y cómo aprovechó para rearmarse y volver a matar; el de su brazo político y, por supuesto, la actuación sibilina del llamado nacionalismo democrático y su traición al Estado de las Autonomías.

Madrazo, el nazi
Germán Yanke Libertad Digital  6 Abril 2003

Hay quienes se muestran indignados como único procedimiento para disfrazarse de una cierta dignidad, que decía Macluhan. Javier Madrazo sólo lo pretende. Quiero decir que a estas alturas, por más que perore, por más que se quiera mostrar como una enfadada ratita de sacristía, el consejero comunista del Gobierno vasco no puede esconder que es un nazi. O uno de los comunistas que, entusiasmados, han colaborado con el nazismo a lo largo de todo el siglo XX.

Ha sido así siempre. Comenzó en las organizaciones pacifistas más clericales y se dio a las escisiones para no perder el control. Fue elegido candidato de Izquierda Unida en el País Vasco con su propio voto y se dio a la depuración de la mitad discrepante para no perder el poder. Aprovechando que se había sumado al delirio ideológico de Llamazares, se ha dado ahora a la verborrea, al insulto, a la defensa de las dictaduras (especialmente la cubana) y a la agresión tanto a las libertades ciudadanas como al sentido común.

El sábado equiparó al presidente Aznar con los criminales de ETA, en un salto hacia delante propio de lo que Benedettto Croce llamaba partidos de la onagrocracia, es decir, gobernados pos asnos. El problema no está tanto en el insulto (absurdo, esperpéntico) como en el líder de los comunistas vascos que, con ello, no hace sino banalizar el terrorismo asesino de ETA y darle una palmadita en el hombro, que es lo que Madrazo ha hecho siempre con aquellos de los que quiere algo, siempre personal. El problema es de Madrazo, que vuelve a las tesis nazis según las cuales existe mal en el mundo y, por ello, se pueden equiparar las cámaras de gas de Hitler con los accidentes de la industria agrícola, tan contaminante además.

Madrazo es un nazi indigno, defensor de Castro, de Batasuna, colaborador con el antidemocrático proyecto de Ibarretxe, pagado por este. Nada más. Por cierto, ¿qué hace el PSOE de Zapatero negociando mociones parlamentarias con el partido de un tipo así?

TONTOS LEGALES
Por Alfonso USSÍA ABC 6 Abril 2003

ME tiene frito eso de la guerra legal o la guerra ilegal. Demagogia barata. Las guerras legales no han existido nunca, pero han entrado de lleno en el lenguaje políticamente correcto. Nos ofrecen la fotografía espeluznante del niño muerto durante el bombardeo, o de la niña salvajemente mutilada. Asesinos, dicen. Pero ningún documento nos pasaron por nuestras horrorizadas miradas de los niños muertos y salvajemente mutilados del Kosovo. Que aquello tampoco fue «legal», mi querido y admirado juez Garzón. Así que en 1991, cuando la ONU consideró legal el ataque aliado contra Iraq, esos niños muertos, esos niños salvajemente mutilados, fueron niños legalmente muertos, legalmente mutilados. Y Felipe González no era un asesino. Y los festivaleros, y los cantantes, y el rojerío descabezado, y los socialistas no abrieron la boca. Murieron decenas de miles de niños y quedaron mutilados otros tantos, pero desde la legalidad. Argumentos de chorras. Más que legales o ilegales, las guerras son evitables o inevitables, y parece que la actual pertenece al segundo grupo. Si no termina pronto el desastre, los titulares de cierta prensa serán de esta índole: «Muere una anciana que esperaba al autobús alcanzada por un misil». Y de nuevo, los cantantes, los festivaleros, los de la guerra legal o ilegal, unidos al berrido unánime de «asesinos». Con el permiso de la ONU, la anciana, el autobús y el misil nada interesan. Es decir, que lo legal o lo ilegal dependen de Guinea Bissau y el Camerún.

Ni una sola alusión a Sadam Husein. Ni a Fidel Castro, que tiene ahora a setenta cubanos en la antesala de la tortura. Cadena perpetua para los cubanos que se atreven a poner en duda las bondades de la revolución. Cadenas perpetuas legales. ¿Asesino Fidel? Imposible. Todo lo suyo es legal. Es legal que dicte las leyes y es legal que las aplique. Lo confirma Saramago. Muere ahogado el balserito que huye con su madre en busca de la libertad. Pero la libertad en Cuba es ilegal. Que se fastidie el balserito. Esa fotografía no sirve.

Putin, Chirac y Schröder han hecho público, ahora, su apoyo a Bush. La guerra es ilegal, pero participar en el negocio de la reconstrucción de Iraq es legal a todas luces. Cuando el momento llegue, Sadam Husein será para todos el intolerable asesino, el gran canalla. Con anterioridad no lo vieron así, y vetaron una resolución de la ONU que habían aprobado previamente. Esa es la legalidad. Lo legal es que Rusia, Francia y Alemania se forren reconstruyendo Iraq. Diez mil tumbas de soldados ingleses sacudidas por el odio en el norte de Francia. Más de doscientos mil americanos murieron por liberar a Francia de los nazis. Más que franceses. Aquello sí fue legal. «Merci». Los soldados ingleses y americanos muertos en Iraq son asesinos. Aquéllos, fueron héroes. Que Zapatero nos lo explique. Llamazares no. Llamazares nos tiene que explicar si fueron legales o ilegales los setenta millones de rusos que murieron o desaparecieron durante la legalidad soviética. Muchos rusos. Legales todos, muertecitos ellos. Y niños, muchos niños entre ellos, pero legalmente asesinados, que es la condición que impone la Izquierda para no herir su conciencia.

Guerra legal o guerra ilegal. Qué estupidez. Zapatero en su escaño, allá por 1991, apoyando los bombardeos sobre Bagdad y Basora. Murió más de una mujer esperando al autobús, y decenas de miles de niños. Pero legalmente. La ONU, con el voto de Burkina Fasso, había considerado legal el ataque. Los brazos y piernas de los niños mutilados, eran despojos legales. Ahora no. Ahora son una vergüenza para la humanidad, para los asesinos, para Aznar, para Iturgaiz. Los de la legalidad o la ilegalidad, o idiotas o cínicos o simplemente forajidos.

El compromiso de la segunda generación
BILBAO. M. ALONSO ABC 6 Abril 2003

Martín y Andoni Arregi, «Quico» Tomás y Valiente, Mireia Lluch, Unai Urruela Mora, Daniel Portero y Cristina Cuesta son siete de las decenas de personas que se han sumado a las listas electorales del PSE-EE, el PP y UA en el País Vasco, en apoyo de los partidos sobre los que pesa la amenaza terrorista. Los siete coinciden en ser hijos de personas que se Son jóvenes, la mayoría de ellos veinteañeros; estudian carreras como Informática o Traducción; no tienen ambición política, pero sí valor para ponerse en la piel de los candidatos populares y socialistas. Cuatro de ellos son huérfanos de víctimas de ETA: «Quico», hijo de Francisco Tomás y Valiente, presidente del Tribunal Constitucional; Mireia, hija del dirigente socialista Ernest Lluch; Daniel, hijo del fiscal jefe de Andalucía Luis Portero, y Cristina, hija del que fuera delegado de Telefónica Enrique Cuesta; otro, Unai Urruela Mora, sabe por su madre, la juntera socialista y miembro de ¡Basta Ya! Gotzone Mora, lo que es el acoso terrorista, y dos más han visto a su padre, Joseba Arregi, quien fuera consejero de Cultura en los gobiernos de José Antonio Ardanza, ponerse en la diana por discutir la estrategia del PNV de acercamiento a Batasuna.

El compromiso de estos siete jóvenes con PP, PSE-EE y UA, partidos que concurren a las elecciones vascas con el hándicap de una amenaza de muerte sobre todos sus candidatos, es una cuestión previa al debate político. Algunos, como Martín Arregi, estudiante de Traducción en la UPV, de 21 años, hijo del ex portavoz del Gobierno vasco y militante nacionalista Joseba Arregi, afirman que se presentan porque consideran «moralmente inaceptable que partidos tan importantes como PP y PSE tengan problemas para completar sus listas». Martín, que irá en la candidatura socialista por Zarauz, asegura que no tiene «vocación» política y explica que «si la política aquí estuviera normalizada, ahora yo no iría en una lista electoral». Su hermano Andoni, estudiante de Informática, de 23 años, que formará parte de la candidatura socialista por Orio, manifiesta con claridad que no siente «afinidad» ideológica con el partido que apoya, sino «solidaridad».

En el caso de Cristina Cuesta, que irá en la lista del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, a pesar de asegurar que tiene «alma de izquierdas», su decisión está motivada por entender que la candidatura de María San Gil es la única en su ciudad que va a defender la legalidad.

Unai Urruela Mora, periodista de 27 años, considera igualmente que «el PP es la alternativa más sólida a los nacionalistas en el País Vasco», a pesar de que su madre, la juntera del PSE por Vizcaya Gotzone Mora, será la número dos de la candidatura socialista al Ayuntamiento de Guecho.

La hija pequeña del dirigente socialista Ernest Lluch, asesinado por ETA, Mireia, apoyará la candidatura de Odón Elorza al Ayuntamiento de San Sebastián, mientras que Daniel, hijo del fiscal jefe de Andalucía Luis Portero, también víctima de ETA, respaldará a UA en Vitoria. Son conscientes de que su decisión les va a cambiar la vida, ya que han asumido un compromiso con consecuencias, porque hay una banda terrorista detrás de las amenazas que pesan sobre los partidos constitucionalistas en el País Vasco.

Pero no son los únicos que piensan, en palabras de Martín Arregi, que las amenazas no deben «dirigir las decisiones de la gente, nuestro futuro y la política en sí». Esa reflexión ya la hicieron los cuatro sacerdotes que 14 de marzo anunciaron su incorporación en los últimos puestos de las candidaturas socialistas y populares, un gesto que está teniendo seguidores.

A las listas socialistas se han incorporado religiosos y cristianos vascos como la teóloga María Carmen Bernabé, que irá en la candidatura de Bilbao, el fraile Matías Domínguez, que ocupará el puesto número once en Carranza, los sacerdotes Antonio Miguel Basagoiti, número trece por Elorrio, Jesús Sánchez Maus, número diecisiete por Ermua, y Pablo Villaroel, número once por Leioa. Además, cincuenta personas del mundo cristiano de fuera del País Vasco se han ofrecido para completar en los últimos puestos, de manera testimonial, las listas del PSE, entre ellas el sacerdote de Castellón de la Plana Guillén José Badenes.

Al PP, además de sacerdotes como Luis Mari Vega Castresana, que irá en la candidatura por Durango, le apoyan nacionalistas como el ex parlamentario del PNV Javier Guevara, que cerrará la candidatura a las Juntas Generales de Álava por Vitoria.

La candidatura del PP por Bilbao, en la que figura en el último puesto José María Aznar, contará con la solidaridad del director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi; el escritor Iñaki Ezkerra, el periodista Germán Yanke y Mikel Azurmedi, que formará parte de la lista del PP en San Sebastián.

Otegi, portavoz de ETA
EDITORIAL Libertad Digital  6 Abril 2003

Como ha señalado el ministro de Interior, Ángel Acebes, Arnaldo Otegi ha confirmado su presente condición de etarra –no hay que olvidar que ya estuvo integrado en ETA en los ochenta, que fue encausado (y después absuelto) por el secuestro de Javier Rupérez y que fue condenado a seis años de cárcel en 1989 por colaborar con la banda en el secuestro de Luis Abaitúa– y, por tanto, lo acertado de la ilegalización de Batasuna, una mera pantalla política fundada y dirigida por la banda terrorista.

Esa tregua que ofrece el portavoz oficioso de ETA en correspondencia al plante “pacífico y democrático” al Estado promovido por Egibar, portavoz del PNV, y a la proposición de Rafael Larreina, portavoz de EA, de integrar a miembros de ETA-Batasuna en sus listas, obedece a la necesidad de la banda de tomarse un respiro para reorganizarse y rearmarse tras los demoledores golpes que en los últimos meses le han asestado las Fuerzas de Seguridad del Estado; especialmente el del pasado martes, que desmanteló su aparato de captación de terroristas justo en el momento en que, gracias a la eficacia policial, la banda sufre –afortunadamente– una abrumadora carencia de pistoleros entrenados.

La coincidencia de nacionalistas “democráticos” y “radicales” en los fines –la secesión–, en los medios –la anulación política de los constitucionalistas– y en gran parte de los métodos –tan sólo discrepan, en la medida que su envilecimiento moral se lo permite, en el recurso a la eliminación física de sus adversarios, propugnado por ETA-Batasuna–, deja siempre una puerta abierta al entendimiento entre “moderados” y “radicales”. Puerta que ya fue franqueada con el pacto de Estella, cuando el PNV decidió dar por terminada –poco después de la ola de indignación contra el nacionalismo que sacudió España a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco– su estrategia de la secesión “a plazos” para unirse a la secesión “al contado”, propugnada desde siempre por ETA-Batasuna.

Sin embargo, la unidad de PP y PSOE contra el nacionalismo excluyente lograda en la primera época de Zapatero, cuando todavía Redondo Terreros lideraba el PSE, y su máxima expresión, el Pacto Antiterrorista, obligó al PNV a moderar su discurso, a aliarse con su escisión, EA, en las elecciones de mayo de 2001 y a prometer que su primera prioridad sería la lucha contra el terrorismo. Aunque la coalición nacionalista venció por un escaso margen, ello sirvió de excusa a González y Polanco para quitar de en medio a Redondo y socavar la unidad de los partidos constitucionalistas, con el objeto de recuperar la coalición de gobierno PNV-PSE –que tan bien serviría a los intereses de Polanco–, enterrar el Pacto Antiterrorista y dejar aislado al PP. Naturalmente, los nacionalistas se crecen cuando ven divididos a sus adversarios, y aprovechan para pisar el acelerador en su camino hacia la secesión con proyectos como el de Ibarretxe –donde la prioridad es la secesión, no la lucha contra el terrorismo–, “plantes” antidemocráticos como el que propone Egibar, abiertos desafíos a la Justicia como el del Parlamento vasco, que se resiste a disolver el grupo de los batasunos, o propuestas como la de Larreina de integrar etarras en las listas de EA para ponerlos a cubierto de la acción de la Justicia.

En sus cien años de historia, los nacionalistas no se han distinguido precisamente por su valentía y rectitud, y sólo han conseguido medrar cuando han cundido las divisiones políticas entre los principales partidos nacionales. No otra cosa ocurrió en la II República, cuando el País Vasco obtuvo su estatuto de autonomía días después del Alzamiento y Aguirre lo empleó para declarar la independencia de facto respecto de la República y hacer la guerra por su cuenta. Una vez acorralado, no tuvo empacho en pactar con Franco a espaldas de sus aliados y compañeros de armas con tal de obtener clemencia exclusivamente para el PNV.

Por ello, no cabe duda de que el mejor antídoto contra la insolencia de los nacionalistas es la unidad de los constitucionalistas, de donde debe emanar una visión compartida respecto de la cuestión nacional y del modelo de estado. Sin embargo, Zapatero sigue sin desautorizar las loas de Maragall y a Odón Elorza al proyecto de Ibarretxe y, por tanto, sigue sin definirse en torno a la cuestión nacional. Una indefinición favorecida por Polanco y González, que desean a toda costa, aun a despecho de los muertos, de los extorsionados, de los coaccionados, de los exiliados e incluso del hundimiento electoral del PSE, recuperar el entendimiento con el PNV.

Zapatero aún está a tiempo de demostrar que tiene visión de Estado y que es una alternativa plausible de gobierno. Pero para ello ha de romper las ataduras que le sujetan a sus padrinos y mentores políticos (González, Maragall y Polanco), abandonar el “seguidismo” de IU y acordar con el PP una estrategia conjunta de lucha contra los nacionalismos separatistas y excluyentes congregados en la Declaración de Barcelona, y, además, soportar el mismo calvario al que PRISA sometió a Redondo Terreros. No hay que perder la esperanza, pues cosas más difíciles se han visto; aunque todo dependerá de los resultados de las próximas elecciones municipales del 25 de mayo.

Autonomía y solidaridad
JOSÉ MARÍA MUGURUZA/ABOGADO El Correo 6 Abril 2003

Si ya la situación política vasca está muy complicada e irradia sus efectos hacia el conjunto de la política española, estamos observando en estos momentos la emergencia o, mejor dicho, la concreción de flujos procedentes de Cataluña que van a contribuir a enrarecer todavía más el debate político con la concurrencia de proyectos diferentes que afectan a los mismos cimientos de la estructura del Estado.

El proyecto que más desarrollo ha alcanzado hasta el momento es el que el lehendakari Ibarretxe presentó para el País Vasco en la sesión parlamentaria del mes de septiembre último, proponiendo eso que llama 'estatus de libre asociación con España', si bien su propio partido ya se ha ocupado de precisar que no es su último proyecto, sino un paso más hacia la construcción de Euskal Herria como Estado soberano.

El candidato a president Artur Mas ha anunciado un proyecto similar, aunque no tiene la segunda parte que de modo explícito proclama el Partido Nacionalista Vasco, sino que ha manifestado su disposición a implicar a Cataluña en el futuro de España e incluso a participar en su gobierno.

Por su parte, va tomando cuerpo ese proyecto que Pasqual Maragall llama federalismo asimétrico, que se plasmaría en una reforma del Estatuto catalán por los cauces previstos en la Constitución, con la modificación de ésta si fuera necesario, que está impregnando ámbitos cada vez más extensos del socialismo español y vasco.

Salta a la vista que estos proyectos tienen diferencias esenciales entre sí, pero también es evidente que tienen algo en común que identifica a los tres y que no es otra cosa que su carácter de simples reivindicaciones de poder político.

Frente a ellos se alza la Constitución española, que en su artículo segundo fundamenta la unidad de España y su vertebración territorial en el reconocimiento y garantía del derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. Es decir, autonomía y solidaridad como bases de la integración territorial.

Difícilmente hubiera sido posible concentrar en dos palabras un proyecto de tanta profundidad y alcance como la articulación territorial de España. Era necesario otorgar rango constitucional a la diversidad de los pueblos que la componen, así como al encuentro de todos ellos en un conjunto que tiene la fuerza de los lazos no solamente políticos, sino afectivos, culturales, mercantiles y de todo orden que han creado muchos siglos de historia en común. Solidaridad y autonomía son dos conceptos que se complementan y necesitan recíprocamente, cuya conjunción puede y debe servir para fortalecer la identidad de las partes y del todo.

El más simple análisis comparativo de este planteamiento constitucional con los proyectos antes mencionados pone de manifiesto una clara superioridad conceptual de aquél sobre éstos. La armonización entre el reconocimiento de poder político a las nacionalidades y regiones que componen España con la solidaridad entre todas ellas contrasta con el carácter eminentemente egocéntrico de proyectos esencialmente reivindicativos. A mí, personalmente, me atrae más un proyecto solidario que un proyecto exclusivo.

¿Es que alguna vez hemos oído hablar al lehendakari Ibarretxe de solidaridad ? Sí, pero solamente de solidaridad entre vascos, cuando la solidaridad no debe tener fronteras, mucho menos entre pueblos fuertemente vinculados. Y no deja de ser sorprendente que en este momento se estén produciendo aproximaciones entre la izquierda y los nacionalismos -por ejemplo el proyecto de Maragall quiere ser una especie de síntesis de ambos-, cuando la solidaridad ha sido siempre una de las banderas más preciadas de la izquierda.

Solamente la Constitución española contiene una proclamación expresa de la conjunción entre autonomía y solidaridad. Pero si queremos situar la cuestión en el momento actual, es conveniente analizar la forma en que se ha desarrollado esta definición constitucional a partir de su aprobación.

Desde un principio, todos los debates políticos relacionados con la división territorial de España lo han sido de reparto de poder, en tanto que la solidaridad no ha tenido más concreción que el Fondo de Compensación Interterritorial, de cuyo funcionamiento apenas se habla y del que, por tanto, conocemos muy poco.

Por ejemplo, en el País Vasco, el Gobierno vasco gestiona actualmente un Presupuesto de un billón de pesetas, en tanto que el Cupo que se paga a la Administración del Estado por el ejercicio de las competencias que mantiene en nuestra comunidad solamente alcanza a 180.000 millones de pesetas, es decir, un 85% y un 15% aproximadamente. Pero, como en estos datos no se incluye la Seguridad Social, los nacionalistas reclaman la transferencia de su gestión rompiendo el concepto de caja única. Es decir, más autonomía y menos solidaridad. A mí, como vasco, me produce sonrojo.

Así pues, a mi juicio, antes de hablar de nuevos proyectos políticos, lo primero que hay que hacer es compensar el desfase que hasta ahora se ha producido en el desarrollo de los dos pilares básicos de la vertebración territorial de España, que proclama el artículo segundo de la Constitución, haciendo real la idea de solidaridad en su más amplio sentido.

No quiero con esto decir que los Estatutos o la propia Constitución sean dogmas inmutables en su aspecto de distribución de poder, sino únicamente que hay que profundizar y desarrollar más el concepto de solidaridad, para evitar que aquellos se conviertan en un disolvente por olvidar el concepto verdaderamente integrador.

Yo creo firmemente que es necesario volver a traer al juego político el artículo segundo de la Constitución, volver a pensar en la armonización de autonomía y solidaridad y compensar el desfase que se ha producido entre el desarrollo de ambas en beneficio de la primera y en perjuicio de la segunda. La falta de coordinación en este desarrollo produce y producirá disfunciones que nos alejarán del objetivo deseado, que no debe ser sino la más perfecta armonización entre los dos pilares para la más perfecta vertebración territorial de España.

Mayor llama a los constitucionalistas «a acabar con el compadreo» de PNV y Batasuna
Dice que «la alternativa se llama España» y vuelve a criticar la propuesta de Maragall El PP presenta por primera vez listas «en el cien por cien» de los municipios vascos
LOURDES PÉREZ/BILBAO El Correo 6 Abril 2003

El PP celebró ayer con un acto político de dos horas la puesta de largo de su plancha electoral en Bilbao, la capital vasca «abierta y liberal» en la que pretende erigirse como referente frente al «plan rupturista de Ibarretxe» y por la que concurren como candidatos José María Aznar y destacados miembros del Foro Ermua, Basta Ya y la Fundación para la Libertad. José María Aznar no acudió a la presentación oficial como alcaldable de Antonio Basagoiti -el jefe del Ejecutivo encabezó otro mitin en Galicia-, pero sí lo hicieron el resto de miembros de la lista y varios cientos de militantes que llenaron una de las salas del bilbaíno Palacio Euskalduna. Ante todos ellos, Jaime Mayor Oreja llamó a perseverar en la construcción de una «alternativa democrática» en Euskadi para acabar con el «compadreo» del PNV con Batasuna y frenar la «ofensiva» del nacionalismo y del socialista Pasqual Maragall.

Los populares 'mimaron' la convocatoria, que sirvió para agradecer su «compromiso» a los independientes que se han sumado a sus candidaturas y para felicitarse por haber podido configurar, por primera vez, listas «en el cien por cien» de los municipios vascos. «Si querían taza, pues ahora tienen taza y media», ironizó Carlos Iturgaiz frente a quienes pretenden, dijo, la desaparición «política o física» del constitucionalismo. La escenografía -con vídeos muy críticos contra el lehendakari y su partido- y los discursos evidenciaron que los populares están dispuestos a seguir avanzando por la senda de los pasados comicios autonómicos. Lo que ahora se traduce en el objetivo de «municipalizar la alternativa».

«Apretón de manos»
Así, Mayor recordó su «apretón de manos» con Nicolás Redondo y reivindicó la validez de un proyecto que debe ser, enfatizó, «duradero» y que no puede «esconderse o avergonzarse» de unas elecciones a otras. El presidente de honor del PP vasco no citó en ningún momento al PSE por sus siglas, pero advirtió de que los «movimientos tácticos no van a cambiar el régimen» en Euskadi y subrayó que si el constitucionalismo está hoy «más vivo que nunca» no es por la actuación «de algunos partidos», sino por «la valentía» de personas como Jon Juaristi o Edurne Uriarte.

En un momento en el que el Aznar y su partido soporta fuertes críticas por la implicación en la guerra en Irak, los populares intentaron centrar de nuevo la atención en Euskadi y pidieron que el conflicto «no ponga sordina» -lo dijo Iturgaiz- a la persistencia de ETA y a la «radicalidad» del nacionalismo. Mayor aventuró peligros para la unidad de España e insistió en la necesidad de consolidar una alternativa en el País Vasco por encima de «siglas» o «ideologías».

Según recalcó, es preciso intentar descabalgar al PNV de las instituciones por dos motivos fundamentales. El primero tiene que ver con los ofrecimientos de pactos lanzados en el Parlamento por el PNV y EA a la ilegalizada Batasuna si ésta se desmarca de los terroristas; el viernes, Otegi auguró una nueva tregua si los nacionalistas optan por la desobediencia civil y «plantan» al Estado. El líder del PP descalificó al portavoz radical por «mercadear con el crimen» y abogó por la alternancia para poner fin a los asesinatos, «la mentira, el régimen nacionalista y la indecencia política y moral» que supone «el compadreo» del PNV con Batasuna.

Mayor censuró la disposición de EA a compartir candidaturas con la izquierda radical si rechaza la violencia -un «escándalo», según Iturgaiz- y defendió las listas conjuntas «con quienes no tienen libertad», no «para cobijar a terroristas». Junto a ello, el ex ministro cree que hay que profundizar en la alternativa en Euskadi porque el Estado se enfrenta «a una ofensiva» conjunta de los nacionalistas alentada, a su juicio, por el «nacionalismo 'light'» en Cataluña de Maragall.

Mayor pronosticó que el líder del PSC, la Declaración de Barcelona y el 'plan Ibarretxe' «fracasarán» en su intento de abrir una segunda transición y reformar la Constitución, antes de señalar que «no han entendido nada» quienes separan la lucha contra ETA de la sustitución del nacionalismo. «La alternativa democrática se llama España, el único proyecto capaz de devolver la paz, la libertad y la tolerancia al País Vasco», zanjó.

Una revista para niños, financiada por el Gobierno vasco, acusa a los españoles de perseguir a los vascos
Madrid. Agencia ABC 6 Abril 2003

La revista Kili kili, dirigida a niños en edad escolar, que según el Gobierno vasco había dejado de publicarse en diciembre pasado, ha
reaparecido con contenidos en los que acusa a los españoles de haber
perseguido a los vascos. La revista se hace llegar a casa de los niños, previo reparto en colegios de Vizcaya de unos ejercicios con los que el escolar concursa a unos regalos, facilitando así sus datos y domicilio.

El parlamentario popular en la Cámara vasca, Iñaki Ortega, denunció en el Parlamento vasco hace una semana la publicación de un nuevo número de esta revista. La respuesta de la consejera de Cultura del Ejecutivo de Euskadi, Miren Azkarate, fue que desde diciembre no se publicaba y que, de confirmarse, el Gobierno vasco analizaría sus contenidos. Evasivas en el sentido que es un nuevo kili kili, pero son las mismas viñetas, tipografía y la línea de los editoriales.

Esta publicación, que se distribuía en los colegios de Euskadi, saltó a los medios de comunicación por llevar contenidos que incitaban a la violencia. Por ejemplo, en el número de octubre del pasado año, dirigido a alumnos de enseñanza primaria y secundaria aparece una afirmación de un supuesto alumno de una ikastola de Elorrio, refiriéndose a una manifestación del "Basta ya", que "Aznar y Garzón son los cabecillas de todos estos, su objetivo es aniquilar Euskadi y no pararán. Eso es seguro. Tendremos que vengarnos enseguida".

La publicación había sido financiada en los últimos seis años por el Gobierno vasco y la diputación de Vizcaya, con 20 y 25 millones de pesetas, respectivamente. Pero, a raíz de la polémica surgida por los mensajes que estaba inculcando a los niños en edad escolar, el Gobierno vasco se comprometió a finales de noviembre a que no se volvería a distribuir en los colegios.

Sin embargo, y aunque el Ejecutivo de Euskadi insiste en que desde diciembre no se distribuye, el PP ha denunciado que no es así y que nuevos números de la revista están llegando a los escolares. Según explicó a Europa Press el portavoz de Educación del PP en la Cámara vasca, se están repartiendo en los centros escolares de Vizcaya unos ejercicios en los que se precisa que, si participan en el juego, enviando sus datos a la revista con las respuestas correctas, pueden concursar para que les toquen libros, golosinas o una bicicleta.

Entre las preguntas de estos ejercicios a los que ha tenido acceso Europa Press, aparecen unas letras desordenadas "UDEKZIA". Los niños tienen que ordenarlas respondiendo a un acertijo que dice: "lo inventó Sabino Arana, lo prohibieron los españoles y nos persiguieron por ello". La respuesta correcta es: "Euskadi". Otra de las preguntas consiste en explicar cuáles son los paises que limitan con Euskalherría. En el ejercicio aparece dibujado un mapa en el que la respuesta que invita a contestar es: España y Francia. También cuestiona a los escolares por los estados entre los que está dividido Euskalherría.

Otro de los ejercicios dice en varias ocasiones "Nosotros no somos. . . . . ". Los niños tienen que rellenar los puntos supensivos con que no son españoles, franceses o madrileños y el último de los epígrafes dice "somos euskaldunes". Según Iñaki Ortega, si los escolares rellenan el cuestionario con todos sus datos, reciben en su casa un número de la revista kili kili a los pocos días invitándoles a suscribirse por 6 euros.

Aznar pone al PP como único garante de la unidad de España frente a la "deriva nacionalista"
Agencias Libertad Digital 6 Abril 2003

En un acto del PP celebrado este domingo, el presidente del Gobierno ha vuelto a hablar de la guerra en Irak y del oportunismo electoral de la oposición. Pero Aznar también hizo hincapié en que, ante la “deriva soberanista y nacionalista” que se vive en la actualidad, el PP es el único partido capaz de garantizar la integridad del Estado.

El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha participado en un acto del Partido Popular sobre “democracia y terrorismo” donde ha subrayado las claves de su acción de Gobierno y ha hecho hincapié en los asuntos que convierten al PP en el único partido capaz de garantizar la cohesión interna en España, ante la “deriva soberanista y nacionalista” que se vive en los últimos tiempos, actitud que calificó de “juegos malabares”. Aznar inició su discurso refiriéndose a la guerra en Irak, y volvió a destacar que Izquierda Unida y el PSOE basan su oposición sólo en el oportunismo electoral, ante las próximas elecciones municipales y autonómicas del 25 de mayo.

Sin embargo, el presidente dedicó la mayor parte de su discurso a rechazar las propuestas que abogan por reformar la Constitución y los Estatutos de autonomía de Cataluña y el País Vasco. El jefe del Ejecutivo subrayó que los veinticinco años que España ha vivido desde la Constitución de 1978 han sido de estabilidad y prosperidad y han servido para construir el Estado más descentralizado de Europa y con más poder político distribuido entre Comunidades Autónomas y ayuntamientos. Tras subrayar que España está incluso más descentralizada que Alemania, que es un Estado federal, dijo que esa circunstancia es compatible con la existencia de un país cohesionado y "lo que toca ahora" es mantener todo lo logrado y garantizar esa cohesión.

Esa garantía que le corresponde al Gobierno supone, a su juicio, mantener elementos esenciales para el Estado, como la seguridad interior y exterior, la Justicia, la representación exterior y el sistema de Seguridad Social: todo lo que en la actualidad queda fuera de la potestad de las Comunidades Autónomas y garantiza la integridad de España como Estado. Frente a ello, lamentó que haya quienes planteen que no vale todo lo logrado hasta ahora y que hay que reformarlo, y se preguntó cuál es el objetivo de tales iniciativas. En este contexto, se refirió implícitamente al PSOE, al afirmar que "hay algunos que, en su teoría de llegar al Gobierno al precio que sea, se suben al tigre de la reforma constitucional".

Aznar se refirió concretamente a las propuestas de reforma del Estatuto de Cataluña planteadas en los últimos días por CiU y el PSC, y dijo que algunas son semejantes a las que proponen en el País Vasco la creación de un estado libre asociado. Tras subrayar que en las últimas semanas ha escuchado cuatro proyectos distintos de reforma del Estatuto catalán, el jefe del Ejecutivo se preguntó por qué poner en riesgo lo logrado hasta ahora y abrir un debate sobre la estabilidad institucional y constitucional, "que no hace ninguna falta y no los quiere la mayoría del país", dijo. "No veo su utilidad y no aconsejo que se hagan, porque me parece un error y, al final, los ciudadanos saben distinguir lo que es una posición política y lo que es una ventolera oportunista".

Aznar insistió en que esas propuestas no son convenientes ni lógicas y que la misión del Partido Popular es garantizar la cohesión y el futuro de oportunidades que tiene España, excluyendo de esa misión al Partido Socialista. El presidente se refirió también al País Vasco, al afirmar que desde el nacionalismo se han planteado fórmulas como el "gran disparate" de crear un estado libre asociado "como Puerto Rico", dijo. Por este tipo de actitudes, Aznar defendió la existencia de una alternativa y dijo que, ante las próximas elecciones municipales, "ahí es donde hay que retratarse". En este sentido, volvió a referirse implícitamente al PSOE, al lamentar que "algunos hayan decidido que lo mejor es que no haya alternativa".

A este respecto, el presidente recordó que los socialistas se distanciaron de dicha alternativa tras los resultados de las últimas elecciones autonómicas en el País Vasco, destacando que aquellos resultados a él le parecieron magníficos, hasta el punto de que se sorprendió por el éxito obtenido y dijo, refiriéndose a aquellos que hablaron de derrota del PP y del PSE en aquella convocatoria electoral, que quizá algunos habían pensado que dicha alternativa "iba a triunfar a la primera como quien mete un gol de tacón por la escuadra sin entrenarse". Por eso invitó a las "personas comprometidas" a dar "un paso adelante porque no queremos –dijo– derivas soberanistas ni nacionalistas, ni juegos malabares". Con los que quieran dar ese paso, Aznar aseguró que el PP estará dispuesto a cooperar al máximo.

Agentes de la Policía Municipal de Burdeos detienen a un etarra en un control de tráfico rutinario
EFE Libertad Digital  6 Abril 2003

Aitor Cortazar García fue detenido este viernes a las afueras de Burdeos, en el suroeste de Francia, en un control de tráfico rutinario, mientras que sus dos compañeros pudieron darse a la fuga, según fuentes próximas a la investigación. Este arresto sucede al de otro miembro de ETA en una farmacia al suroeste de Francia hace tres días.

El arresto tuvo lugar en Gradignan, a las afueras de Burdeos, en un control de carretera de la Policía Municipal, cuando los tres hombres estaban a bordo de un vehículo presumiblemente robado. Los sospechosos intentaron darse a la fuga, hasta que finalmente el etarra Aitor Cortazar García fue detenido y sus dos compañeros robaron con amenazas otro coche a un automovilista. El etarra, que en el momento de su detención gritó "ETA", está bajo custodia policial en Burdeos.

El arresto se produce tres días después de que Xangarín Recondo Serrano, de 23 años, fuera detenido en Mur-de-Barrez (suroeste de Francia), cuando acudió a una farmacia para que le atendieran de una herida de bala en la pierna izquierda. Recondo Serrano fue procesado este viernes en París por asociación de malhechores con fines terroristas e infracción a la legislación sobre armas, ya que llevaba una pistola en su riñonera cuando fue detenido. Ingresará en prisión una vez que se haya repuesto de la herida.

Actualmente está ingresado en el hospital Hotel Dieu de la capital francesa. Fuentes de la lucha antiterrorista española lo describieron como un presunto colaborador del "comando Donosti" de ETA y señalaron que se fugó en marzo de 2002, tras una operación de la Guardia Civil a raíz del atentado contra el concejal socialista Juan Priede. Recondo ya había sido detenido en febrero de 2002 en San Sebastián, y posteriormente puesto en libertad condicional, por su presunta vinculación a los llamados "grupos Y" de la "kale borroka".

El Gobierno recurre ante el Constitucional el Código Penal para Cataluña aprobado por el Parlament
Madrid EP La Estrella  6 Abril 2003

El Gobierno presentará un recurso de inconstitucionalidad contra la primera Ley del Código Civil de Cataluña aprobada por el Parlament el pasado 30 de diciembre. Desde el Ejecutivo se alega que el intento de los nacionalistas catalanes de configurar un Derecho Civil catalán con sus propios principios generales carece de toda base constitucional y estatutaria.

El Gobierno considera que la pretensión codificadora de dicha Ley no se ajusta a la normativa constitucional, que reserva al Estado competencia exclusiva en materia de "Legislación civil, sin perjuicio de la conservación, modificación y desarrollo por las Comunidades Autónomas de los derechos civiles, forales o especiales, allí donde existan".

También entiende el Gobierno que la citada ley catalana excede las competencias estatutariamente asumidas por la Comunidad Autónoma al establecer un régimen jurídico de Derecho Civil para Cataluña completo e independiente del Derecho Civil común estatal, y considera, asimismo, que, subsidiariamente, numerosos preceptos concretos de la Ley exceden la habilitación competencial de la Comunidad Autónoma en materia de derecho civil.

¿Quo vadis lehendakari?
RODOLFO ARES TABOADA/PORTAVOZ GRUPO SOCIALISTA PARLAMENTO VASCO El Correo 6 Abril 2003

El último pleno del Parlamento vasco mostró en toda su desnudez hasta dónde nos conduce la radicalidad y pérdida de rumbo del nacionalismo gobernante. Su objetivo ha vuelto a quedar muy claro: pretende lograr la unidad de la familia nacionalista para «plantar cara al Estado»; otra forma de anunciar la ruptura del pacto estatutario y avanzar hacia metas soberanistas. Éste es el objetivo central del Plan Ibarretxe, por más que se pretenda disfrazarlo con apelaciones continuas al diálogo. No es diálogo lo que nos ofrece el lehendakari con su plan, sino un futuro de ruptura con España, de enfrentamiento continuo en el seno de la sociedad vasca y de incertidumbre. Y todo ello, con el señuelo de la paz. Una paz ficticia, porque los señores de la guerra, ETA y su entramado, ya le han dicho al lehendakari que su plan no les va a parar.

Las intervenciones parlamentarias, el pasado miércoles, de quienes apoyan al Gobierno y del propio lehendakari no ofrecen dudas sobre sus verdaderas intenciones. Por un lado, Rafael Larreina y Joseba Egibar, haciendo de Arnaldo Otegi su codiciado objeto de deseo. Por el otro, el lehendakari, situándose al margen de un Estado que considera extraño. De este modo, el portavoz de EA invitó al dirigente de Batasuna a «compartir listas electorales»; una oferta hecha en los mismos términos que los fijados por PNV y EA con el brazo político de ETA, cuando firmaron el pacto de legislatura en tiempos del bienio negro de Ibarretxe. Un pacto que fue incumplido y que el lehendakari tuvo que abandonar cuando ETA rompió la tregua ante el silencio cómplice de Batasuna.

Egibar, por su parte, le echaba los tejos a Otegi, proponiéndole un trato: ustedes, los de Batasuna, se desmarcan de ETA, y nosotros asumimos su política y aceptamos lo que ustedes proponen, que es hacer un plante al resto de España. Por si no había despropósito y radicalidad suficientes en estas ofertas, el lehendakari fue más radical todavía, y mucho más irresponsable, al anunciar, respondiendo a una pregunta del PP, que él, que, por su cargo, y de acuerdo con nuestra Ley de Gobierno, ostenta la condición de «representante ordinario del Estado» en Euskadi, está dispuesto a situarse al margen del Estado y de «su democracia».

Si algo se puso una vez más de manifiesto en el pleno fue que el nacionalismo gobernante sigue añorando la época del Pacto de Lizarra, porque no ha dejado de perseguir la unidad nacionalista a cualquier precio. Un objetivo éste que plantea prioridades políticas falsas y peligrosas, como es la de romper las reglas de juego propias del sistema democrático e imponer arbitrariamente las señas de identidad del nacionalismo a un país plural, en lugar de centrarse en lo que nos está pidiendo el país con urgencia: y es hacer frente, con unidad democrática, al enemigo fundamental de Euskadi, esto es, al terrorismo totalitario de ETA. Lejos de ello, la dirección del nacionalismo ha optado por hacer causa común con quienes apoyan a ETA y constituyen su brazo político.

Lo hace, además, en un doble juego hipócrita, pues, al tiempo que por un lado rechaza lo que argumenta la Justicia para ilegalizar a Batasuna, negando que es parte integrante del entramado de ETA, por el otro invita a Batasuna a plantarse ante ETA, admitiendo, así, su clara dependencia de la organización terrorista. Y éste es un juego que, además de ser hipócrita, es abiertamente obsceno cuando salta a la vista que, al tiempo que el nacionalismo multiplica sus gestos de apoyo moral a una formación ilegalizada, no deja por otra parte de hacer llamamientos para recoger las nueces electorales que espera que le lleguen a las manos como resultado de esta ilegalización.

Es la sociedad vasca la que sale perdiendo como consecuencia de esta estrategia de radicalización del nacionalismo gobernante. Es la estabilidad política y el futuro de la sociedad vasca lo que el nacionalismo está poniendo en serio riesgo con esta estrategia. Porque, con ella en la mano, es la pedagogía democrática la que dejan de lado partidos con responsabilidades de Gobierno, al tratar de equiparar a ETA con el Estado democrático; es la desobediencia a las leyes y la confrontación de Euskadi con el resto de España lo que se impone, frente al diálogo institucional que el país necesita y reclama; son los ilegalizados por defender la estrategia de ETA, los «hijos descarriados de la gran familia nacionalista», los que reciben protección y apoyo, y no quienes son permanentemente amenazados por ETA; es la mitad del país la que se impone sobre la otra mitad, acabando con la igualdad política; son las instituciones representativas que ETA cuestiona, empezando por el Parlamento vasco, las que son también cuestionadas por el lehendakari Ibarretxe con su plan de ruptura del consenso estatutario.

Un plan que es el punto de referencia de ese proceso de radicalización que deja al País Vasco sin rumbo y sin perspectivas, con un Gobierno que trata de ocultar su inoperancia a base de salidas de tono, con unas instituciones devaluadas y con un programa de acción que no es otro que el enfrentamiento interno y de Euskadi con el resto de España y la ruptura de todos los vínculos de unión. Un plan pensado y diseñado para ir sacando adelante los objetivos máximos del nacionalismo, caiga quien caiga. Ésta es la razón por la que el Partido Socialista seguirá apelando en su acción política a la sensatez y el espíritu de entendimiento de la mayoría de la sociedad vasca. Y lo hará con el Estatuto en la mano, con más Estatuto para reforzar nuestras instituciones, nuestra pluralidad y nuestro autogobierno. No hay otro camino. Fuera del Estatuto está la nada. ¿Es a la nada a donde quiere dirigirse el lehendakari? ¿Es a la nada a donde quiere conducir al país?

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