AGLI

Recortes de Prensa     Martes 8 Abril  2003
Autonomía y solidaridad
JOSÉ MARÍA MUGURUZA ABC 8 Abril 2003

El fin del régimen de Sadam
Editorial La Razón 8 Abril 2003

Nuestra querida Guerra Civil
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 8 Abril 2003

Madrazo, contumaz en la infamia
EDITORIAL Libertad Digital 8 Abril 2003

Un lío
ALFONSO USSÍA ABC 8 Abril 2003

La «leal» oposición
Antonio Martín Beaumont La Razón 8 Abril 2003

Dar cobertura a los asesinos
Editorial El Ideal Gallego 8 Abril 2003

El planto de Egibar
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 8 Abril 2003

El pacifismo hipócrita
Cartas al Director ABC 8 Abril 2003

La Diputación de Álava se querella contra EITB por vetar un anuncio sobre la Constitución
EFE Libertad Digital 8 Abril 2003

Mayor Oreja cree que el nacionalismo catalán se ha contagiado del vasco
MADRID EL CORREO  8 Abril 2003

«Cuando han volado las Torres Gemelas y nos piden apoyo no podemos mirar a otro lado»
J. L. - Madrid.- La Razón 8 Abril 2003

Nuevo boicot a Fernández Díaz en Barcelona mezclado con consignas a favor de los presos de ETA
EFE Libertad Digital  8 Abril 2003

Necesitamos el protagonismo público de las víctimas
ANTONIO BERISTAIN  El Correo 8 Abril 2003

Mayor Oreja asegura que el nacionalismo catalán se ha contagiado del vasco
Madrid EFE La Estrella Digital  8 Abril 2003

Aprender mejor la lengua
JOSÉ LUIS GARCÍA GARRIDO ABC 8 Abril 2003

Cultura firma un acuerdo para incrementar la enseñanza del español en Polonia
Santiago Recio - Varsovia.- La Razón 8 Abril 2003
 

Autonomía y solidaridad
Por JOSÉ MARÍA MUGURUZA. Abogado ABC 8 Abril 2003

Si ya la situación política vasca está muy complicada e irradia sus efectos hacia el conjunto de la política española, estamos observando en estos momentos la emergencia o, mejor dicho, la concreción de flujos procedentes de Cataluña que van a contribuir a enrarecer todavía más el debate político con la concurrencia de proyectos diferentes que afectan a los mismos cimientos de la estructura del Estado.

El proyecto que más desarrollo ha alcanzado hasta el momento, es el que el lehendakari Ibarretxe presentó para el País Vasco en la sesión parlamentaria del mes de septiembre último, proponiendo eso que llama estatus de libre asociación con España, si bien su propio partido ya se ha ocupado de precisar que no es su último proyecto, sino un paso más hacia la construcción de Euskal Herria como estado soberano.

El candidato a president, Artur Mas, ha anunciado un proyecto similar, aunque no tiene la segunda parte que de modo explícito proclama el Partido Nacionalista Vasco, sino que ha manifestado su disposición a implicar a Cataluña en el futuro de España e, incluso, a participar en su gobierno.

Por su parte, va tomando cuerpo ese proyecto que Pasqual Maragall llama federalismo asimétrico, que se plasmaría en una reforma del Estatuto catalán por los cauces previstos en la Constitución, con la modificación de ésta si fuera necesaria, que está impregnando ámbitos cada vez más extensos del socialismo español y vasco. Salta a la vista que estos proyectos tienen diferencias esenciales entre sí, pero también es evidente que tienen algo en común que identifica a los tres y que no es otra cosa que su carácter de simples reivindicaciones de poder político.
Frente a ellos, se alza la Constitución española, que en su artículo segundo fundamenta la unidad de España y su vertebración territorial en el reconocimiento y garantía del derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas. Es decir, autonomía y solidaridad como bases de la integración territorial.

Difícilmente hubiera sido posible concentrar en dos palabras un proyecto de tanta profundidad y alcance como la articulación territorial de España. Era necesario otorgar rango constitucional a la diversidad de los pueblos que la componen, así como al encuentro de todos ellos en un conjunto que tiene la fuerza de los lazos no solamente políticos, sino afectivos, culturales, mercantiles y de todo orden que han creado muchos siglos de historia en común. Solidaridad y autonomía son dos conceptos que se complementan y necesitan recíprocamente, cuya conjunción puede y debe servir para fortalecer la identidad de las partes y del todo. El más simple análisis comparativo de este planteamiento constitucional con los proyectos antes mencionados, pone de manifiesto una clara superioridad conceptual de aquél sobre éstos. La armonización entre el reconocimiento de poder político a las nacionalidades y regiones que componen España con la solidaridad entre todas ellas, contrasta con el carácter eminentemente egocéntrico de proyectos esencialmente reivindicativos. A mí, personalmente, me atrae más un proyecto solidario que un proyecto exclusivo. ¿Es que alguna vez hemos oído hablar al lehendakari Ibarretxe de solidaridad? Sí, pero solamente de solidaridad entre vascos, cuando la solidaridad no debe tener fronteras, mucho menos entre pueblos fuertemente vinculados. Y no deja de ser sorprendente que en este momento se estén produciendo aproximaciones entre la izquierda y los nacionalismos, por ejemplo el proyecto de Pasqual Maragall quiere ser una especie de síntesis entre ambos, cuando la solidaridad ha sido siempre una de las banderas más preciadas de la izquierda. Solamente la Constitución española contiene una proclamación expresa de la conjunción entre autonomía y solidaridad. Pero si queremos situar la cuestión en el momento actual, es conveniente analizar la forma en que se ha desarrollado esta definición constitucional a partir de su aprobación.

Desde un principio, todos los debates políticos relacionados con la división territorial de España lo han sido de reparto de poder, en tanto que la solidaridad no ha tenido más concreción que el Fondo de Compensación Interterritorial, de cuyo funcionamiento apenas se habla y del que, por tanto, conocemos muy poco. Por ejemplo, en el País Vasco, el Gobierno vasco gestiona actualmente un presupuesto de un billón de pesetas, en tanto que el cupo que se paga a la Administración del Estado por el ejercicio de las competencias que mantiene en nuestra Comunidad solamente alcanza a ciento ochenta mil millones, es decir, un ochenta y cinco y un quince por ciento aproximadamente. Pero como en estos datos no se incluye la Seguridad Social, los nacionalistas reclaman la transferencia de su gestión rompiendo el concepto de caja única. Es decir, más autonomía y menos solidaridad. A mí, como vasco, me produce sonrojo.

Así pues, a mi juicio, antes de hablar de nuevos proyectos políticos, lo primero que hay que hacer es compensar el desfase que hasta ahora se ha producido en el desarrollo de los dos pilares básicos de la vertebración territorial de España, que proclama el artículo segundo de la Constitución, haciendo real la idea de solidaridad en su más amplio sentido.

No quiero con esto decir que los Estatutos o la propia Constitución sean dogmas inmutables en su aspecto de distribución de poder, sino únicamente que hay que profundizar y desarrollar más el concepto de solidaridad, para evitar que aquéllos se conviertan en un disolvente por olvidar el concepto verdaderamente integrador.

Yo creo firmemente que es necesario volver a traer al juego político el artículo segundo de la Constitución, volver a pensar en la armonización de autonomía y solidaridad y compensar el desfase que se ha producido entre el desarrollo de ambas en beneficio de la primera y en perjuicio de la segunda.

La falta de coordinación en este desarrollo produce y producirá disfunciones que nos alejarán del objetivo deseado, que no debe ser sino la más perfecta armonización entre los dos pilares para la más perfecta vertebración territorial de España.

El fin del régimen de Sadam
Editorial La Razón 8 Abril 2003

Las columnas blindadas de los marines penetran estos días en espectaculares operaciones hasta el mismo corazón de Bagdad, la capital de Sadam, con el doble objetivo de explorar las defensas del Ejército iraquí ¬los aliados no terminan de creer que las poderosas divisiones de la Guardia Republicana se hayan disuelto en los primeros combates¬ y de mostrar a los habitantes de Bagdad que si pueden pasear a su antojo con sus tanques es porque Sadam ha sido derrotado y no puede impedirlo.

En esta misma estrategia se encuadra la captura del más moderno de los palacios de Sadam, cuyo interior ha sido desvelado ante todo el mundo, con sus lujos y sus habitaciones más reservadas abiertas a las cámaras de televisión y a la curiosidad de los marines convertidos en accidentales turistas. Es, de nuevo, el mismo mensaje a los iraquíes para convencerles de que las tropas de la Coalición no sólo dominan el aeropuerto internacional Sadam Husein, sino que son ya los dueños absolutos de Iraq, desde Basora a Bagdad pasando por las ciudades más sagradas como Kerbala. Lo que es tanto como decir que no vale la pena resistirse ante lo inevitable, que la derrota es un hecho y que Sadam no tiene ya la mínima capacidad para impedir la rendición o de vengarse de quienes se nieguen a enfrentarse al todopoderoso Ejército aliado. La estrategia busca ante todo evitar un combate calle por calle en Bagdad que, además de sangriento y peligroso para los aliados, dejaría un elevadísimo número de víctimas civiles, algo que el mando de la Coalición quiere evitar por todos los medios.

El régimen se desmorona de hora en hora, pero también es cierto que la guerra no ha terminado y las fuerzas iraquíes resisten, y combaten con valor, como demuestran los duros enfrentamientos en algunas zonas de Bagdad, donde ayer un proyectil acabó con la vida del periodista español Julio Anguita Parrado, enviado especial del diario «El Mundo», que murió junto a otro periodista, alemán, y dos militares norteamericanos.

Aún sin resolverse la gran duda de cuánto y cómo resistirán los hombres de Sadam, George Bush y Tony Blair se reúnen hoy en Irlanda del Norte ¬significativo escenario elegido por un británico que gana otra guerra para el Reino Unido¬, para comenzar a diseñar el día después. Y eso que nada se sabe aún del paradero de Sadam, de su poder real y de su determinación a resistir o de las argucias que puede guardar en secreto. Pero incluso en el caso de que pudiese huir, tampoco supondría demasiados problemas.

Al contrario que el líder terrorista Ben Laden, que siempre se movió en el secreto, el poder de Sadam reside únicamente en Iraq y, por si fuera poco, el dictador no es precisamente un hombre querido en el mundo árabe donde ni un solo dirigente derramará una sola y sincera lágrima por él.

Nuestra querida Guerra Civil
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 8 Abril 2003

¿QUÉ sucede en España? se preguntan desde Joscka Fisher a George Bush. ¿Por qué en España la oposición ha aprovechado la guerra de Irak para emprenderla contra el Gobierno, como no ha sucedido en parte alguna del mundo? ¿Por qué el Partido Socialista español no tiene unos comportamientos similares a los de otros europeos? ¿Por qué este intento de resolver los problemas interiores del poder y la alternancia mediante el recurso de la «paz»? ¿Por qué son asaltadas en España las sedes del partido que apoya a la coalición angloamericana? ¿Por qué desde la oposición dirigentes socialistas y comunistas especulan con la posibilidad de llevar incluso al jefe del Gobierno a un banquillo internacional cuando, por otra parte, ni siquiera la participación del Gobierno es de tipo militar sino humanitaria?

Si en EE.UU. Clinton apoya a Bush y los demócratas a los republicanos; si en Gran Bretaña, los conservadores le prestan a Blair los votos que le faltan para proseguir la guerra con el respaldo del Parlamento; si en Francia y en Alemania Chirac y Schröder rectifican y con ellos sus contrarios ya sean verdes o trotskos, comunistas o socialistas; si, en definitiva, en todos los países al final se llega a un acuerdo nacional por encima de las fronteras ideológicas puesto que se trata de una causa occidental y común ¿por qué en España no sucede lo mismo? En definitiva ¿por qué «España es diferente»?

Siempre hemos encontrado la explicación a este tipo de hechos por la ausencia de España en las dos guerras mundiales. Es obvio que eso favoreció el ensimismamiento y el desentendimiento de la sociedad española de los problemas internacionales. Hemos tenido una incapacidad real para «estar» en los problemas mundiales. Incluso la baja estima por la Patria se explica en buena medida por el hecho de no haber tenido que sentirla de forma muy viva en momentos dramáticos como son los de una invasión. Desde la guerra de la Independencia los españoles no han vinculado los intereses propios y colectivos al destino de la Nación. La de Cuba fue también una guerra civil. En España no ha habido un pacifismo real porque nunca hemos visto en peligro nuestra convivencia a causa de un peligro externo. Nadie pudo escribir aquí «Le feu» de Barbusse ni ninguno de nuestros intelectuales han podido reflexionar sobre el hecho de la guerra como Junger que combatió en las dos mundiales, ni por lo mismo ha habido un Malaparte español. Cuando aquí Blas de Otero pide con la palabra la «paz» se está refiriendo a la interior. Los lectores de los manifiestos de estos días deberían saberlo.

Pero la explicación de lo que nos está pasando estos días no se agota en la escasa experiencia internacional. Hay que buscarla en el rescoldo de la guerra civil. La «diferencia» del comportamiento de la oposición española -primitivo, primario y violento- se debe a que con motivo de la experiencia terrible de Irak intenta dividir en dos a la sociedad española. Es una revisión de la reconciliación nacional. Es una revisión de la transición. La reivindicación de una nueva transición a partir de otro modelo de Estado en el que la derecha -responsable del 36 y de las deficiencias de hoy- quede barrida y de ese modo se cree una nueva relación de fuerzas. Por esto se intenta trasladar un cierto grado de violencia del exterior al interior. Es una violencia simbólica que disculpa Llamazares cuando dice que no es comparable la brutalidad que vive Irak con la que sufre el PP por el acoso a sus sedes. La izquierda quiere ver en el diputado del PP un «asesino» porque quiere rememorar la experiencia de la guerra y pasarle la factura de aquella con el niño muerto de ahora; pretende ganar una causa sesenta años después, vengarse de la derrota, atraer hacia la actualidad la legitimidad moral que se atribuye a los vencidos...

La guerra civil y no el pacifismo está en el fondo de lo que nos está sucediendo.

Madrazo, contumaz en la infamia
EDITORIAL Libertad Digital 8 Abril 2003

Netchayev, maestro de asesinos con pretensiones políticas –Lenin fue uno de sus alumnos más aventajados–, acuñó en su Catecismo del Revolucionario la frase que mejor define el modus operandi de todos los totalitarios: "Contra los cuerpos, la violencia; contra las almas, la mentira". Esta fue la divisa de la Alemania nazi, de la Rusia soviética y de todos sus satélites. Es el lema de Kim Jong Il, de Sadam Husein y de Fidel Castro. Y es la máxima que intenta poner en práctica Hugo Chávez, el protodictador venezolano. Asimismo, la violencia y la mentira son también los instrumentos habituales de ETA-Batasuna, con la que los nacionalistas “moderados” y el partido de Javier Madrazo, IU-EB firmaron el pacto de Estella.

El abandono del entendimiento con los etarras por parte de IU-EB después de que los pistoleros dieran por concluida la tregua-trampa no fue sino un gesto vacío para guardar una apariencia de rechazo incondicional del terrorismo que no se ha correspondido con los hechos. Madrazo ha demostrado este extremo con su integración en el Tripartito gobernante en Vitoria –plenamente identificado con las tesis de Estella– que apoya el plan secesionista de Ibarretxe y que se opone –proponiendo “plantes democráticos” al Estado de Derecho– a la ilegalización de la pantalla institucional de ETA decretada por el Tribunal Supremo.

Además, el gobierno en el que se halla integrado Madrazo mantiene unas excelentes relaciones con la Cuba de Castro, cobijo de etarras, precisamente gracias a los buenos oficios del líder de IU-EB como “embajador plenipotenciario” de Ibarretxe ante el “modelo referencial”, calificativo con que Madrazo definió a la isla-cárcel después de su visita en enero de 2002. Visita que repitió su jefe de gobierno, Ibarretxe, para estrechar lazos políticos y comerciales con el dictador más veterano del mundo, los cuales se han concretado en tres protocolos de financiación de intercambios comerciales por valor de 156 millones de euros (casi 26.000 millones de pesetas), cien de ellos destinados a la modernización del aparato represivo (los seis ministerios más importantes) del coma andante, otros cuarenta y seis a la compra de acero cubano y el resto a potenciar la mano de obra esclava de los complejos turísticos de la isla, por la que Castro cobra en divisas y paga en pesos. Por si fuera poco, el gobierno vasco ha suscrito tres convenios para la informatización de la ¿justicia? de Castro, la cual podrá ahora condenar con mayor eficacia y agilidad a los 80 opositores que se obstinan en no compartir la opinión de Madrazo respecto del régimen “referencial”.

Con semejante bagaje, causarían risa las quejas del “embajador” de Ibarretxe ante Castro sobre el “genocidio” que la coalición internacional está llevando a cabo en Irak –un “genocidio” tremendamente ineficaz, pues transcurridos 20 días de guerra e intensísimos bombardeos, las víctimas civiles aún no superan el millar, afortunadamente– si no fuera porque, sin haber dedicado ni una sola palabra de condena contra el auténtico genocida en ejercicio que todavía ocupa el poder en Irak, Madrazo se ha permitido acusar al presidente del Gobierno –con la insolencia y la mendacidad propias de los alumnos de Netchayev– de “ser un terrorista como los de ETA”. Y, lejos de rectificar semejante infamia, se ha permitido la desfachatez de perseverar en ella y añadir que Aznar, quien sufrió en sus propias carnes la mordedura de la víbora etarra antes de ser presidente del Gobierno, “no tiene ninguna autoridad moral para rechazar el terrorismo de ETA” si no es capaz de “denunciar esta guerra terrorista”, pues según Madrazo, Aznar es uno de los responsables de “este genocidio”.

Adicto a las migajas de poder que caen de la mesa de Arzalluz e Ibarretxe –manchadas con la sangre, el sudor y las lágrimas de los defensores de la libertad en el País Vasco– y con la confianza que le da el encontrarse del lado donde no caen las balas y las bombas de los terroristas, Madrazo se ha creído con el derecho de dedicar impunemente al presidente del Gobierno, con la excusa de la guerra, las mismas calumnias e infamias largo tiempo proferidas por ETA-Batasuna hacia los constitucionalistas y los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Aunque hay que admitir que la pusilánime actitud que el PP y el Gobierno han mostrado hasta ahora ante la oleada de insultos y agresiones –incluidas las bombas– que han recibido a cuenta de la guerra, puede haber inducido a Madrazo –también a Maragall, que comparó a Aznar con Herman Goering, o a Beiras, el líder del BNG, que justificó las “reacciones violentas” de los “pacifistas” contra el PP– a creer que el insulto y la infamia al Gobierno y al partido que lo sustenta son “gratis” y, además, rentables para sus fines políticos.

Afortunadamente –no sólo para el PP, sino también para las libertades democráticas, amenazadas por la batasunización de la izquierda–, aunque con mucho retraso, Javier Arenas, en su calidad de presidente del PP, se ha decidido a presentar batalla contra la violencia y las mentiras con que la izquierda nostálgica del GULAG pretende amedrentar y marginar a un partido con diez millones de votos. A la querella presentada el pasado sábado contra “noalaguerra.org”, Arenas ha anunciado el lunes otra contra Madrazo y el estudio de una más contra contra Maragall; aunque también debería plantearse una reprobación en la Cámara gallega contra Beiras, como acertadamente señala Francisco Vázquez.

Jamás deben tolerarse la violencia o la infamia en política con la excusa de dar ejemplo de moderación. Mucho menos cuando éstas son empleadas conscientemente –como recomendaba Netchayev– con el objeto de anular y expulsar de la escena al adversario, pues la consecuencia directa de no oponerse a ellas con firmeza es casi indefectiblemente la pérdida de la libertad. Esperemos que el PP haya aprendido, por fin, la lección.

Un lío
Por ALFONSO USSÍA ABC 8 Abril 2003

EL cónsul probatasuno de Llamazares -que también lo es- en el Gobierno vasco, Javier Madrazo, que ha pactado siempre con Otegui y «Ternera», ha dicho que «Aznar es un terrorista como los de la ETA». Además de vil y miserable, un mentiroso. Si Aznar fuera un terrorista como los de la ETA, Madrazo y Aznar se llevarían estupendamente. Pero en fin, si el Fiscal se calla, para qué sirven mis palabras.

El domingo, de nuevo, guateque de cantautores con el juez Baltasar Garzón en plan Saramago. Poca gente. Zapatero a las órdenes de Llamazares, cumpliendo con su papelito. Los mensajes, los mismos. Las banderas, las republicanas, feúchas y caribeñas. Del Caribe, a propósito, nada de nada. Fidel Castro es intocable. Y de Sadam Husein, menos aún. Cuando termine la guerra, algo se tendrán que inventar. Veinte mil personas asistieron al concierto cultural. Entrada floja, a pesar de su gratuidad. Preocupación compartida por el rápido curso de la guerra en Iraq. Canta Gurruchaga. Tiene mejor voz que Garzón. Y los de siempre, Sabina, Ana Belén, Víctor Manuel y una ristra de meritorios. Intenta subir al estrado una víctima de la ETA y los organizadores le cierran la boca y lo mandan a paseo. No es conveniente ni deseable para la causa la figura de un mutilado por los etarras. A Llamazares no le gustan esos mutilados tan desagradables. Y a Zapatero tampoco, que le ha dicho Odón Elorza que no se fije en esas cosas. Canta Miguel Ríos. También con mejor voz que Garzón, que se ha llevado a la hija. El magistrado denunció a los «que quieren callar la voz y la palabra de los que dicen no a esta guerra». No sé que entiende el juez Garzón por callar la voz y la palabra. Nadie les ha impedido hablar. Sí lo hicieron a la víctima de la ETA que quería denunciar a los organizadores del guateque musical de insensibles ante su dolor y el del resto de las víctimas. Canta Labordeta. Mejor voz que la de Garzón. Fidel Castro, en ese momento, firmaba doce sentencias de cadena perpetua por hacer uso de la voz y de la palabra contra doce ciudadanos de Cuba. En ese momento, el encantador Sadam Husein ordenaba sembrar de minas los campos de Iraq para que los iraquíes que huyen de las ciudades sitiadas se queden sin piernas y sin brazos. Canta Joaquín Sabina recién llegado de Cuba. Garzón sonríe al fin. Su voz es mejor que la de Sabina. Zapatero se empieza a aburrir y Llamazares lo nota. «Tú aquí, quieto y hasta el final, José Luis»; «lo que tú ordenes, Gaspi».

A pesar del sol y de la temperatura, sólo veinte mil asistentes. Escasa capacidad de convocatoria. Noticias terribles al término del concierto. Los americanos y los ingleses han entrado en Bagdad y Basora. En Basora, los británicos han sido recibidos con júbilo por los iraquíes. En el aeropuerto de Bagdad se ha descubierto y filmado el pabellón especial del camarada compañero Sadam Husein. Lavabos y grifería de oro macizo. Arriba los pobres del mundo, en pie famélica legión. Lo canta Llamazares. Zapatero lo tararea, porque no se sabe la letra. «El próximo día te la sabes, José Luis»; «lo que tú digas, Gaspi».

Gurruchaga de vuelta de la fiesta. Unos extranjeros, confundidos por su uniforme, le piden que les pare un taxi. Un viandante reconoce, al fin, a Simancas. La ilusión es tan grande que Simancas se emociona. Entretanto, varias sedes del Partido Popular son apedreadas y asaltadas. «Victimistas», dice Zapatero, que ha aprendido la palabra de Pepiño Blanco, el intelectual del grupete. Un jilguero procedente del Retiro sobrevuela a Inés Sabanés y mancha su vestido. «¡Maldito pájaro, te voy...!», y Leire Pajín que le dice: «Tranquila, Inés, que eres ecologista».

«¿Y qué hacemos con las pegatinas de «No a la guerra» cuando se acabe la guerra?», le pregunta Zapatero a Llamazares. «¡Y yo qué sé!», responde el líder. Y es que la preguntita tuvo su miga. Un lío.

La «leal» oposición
Antonio Martín Beaumont La Razón 8 Abril 2003

Contrariamente a la idea más extendida, la democracia parlamentaria no consiste sólo en el gobierno representativo de la mayoría. La existencia de una oposición legitimada, de una tutela de las minorías y de una posible alternancia en el poder es consustancial al sistema democrático. Por consiguiente, la estabilidad del sistema no recae sólo en quien ostente la mayoría sino también en la oposición, que comparte el peso del Estado en la medida en que aspira pacíficamente a gobernarlo.

Explicar esto es tarea, probablemente, de los profesores de Bachillerato. Pero en la oposición, y particularmente en el PSOE, no termina de entenderse. La izquierda, unida en buena parte al nacionalismo, está mostrando en estas últimas semanas su verdadero rostro: nada importa, todo vale, con tal de llegar al poder. No se acepta el resultado de las elecciones, no se asume el rol de oposición.

No hace falta siquiera recordar las recientes y bochornosas imágenes del Parlamento, de las calles, los asaltos a sedes populares, los boicots a actos del PP, tan dañinos para España en la medida en que la oposición no asume los intereses generales del país. Por ejemplo, Pasqual Maragall, representante muy cualificado del socialismo catalán, cree que la Guardia Civil es capaz de torturar a un colaborador de Eta. Y el PSOE prefiere callar y dar credibilidad con su silencio a un proetarra antes que apoyar con firmeza a las instituciones que desea gobernar en 2004. Otro ejemplo, el PSE se niega a presentar listas municipales conjuntas con el PP en los lugares más amenazados del País Vasco. Porque el PSOE no descarta pactar luego con ese nacionalismo si con ello puede gobernar.

Los españoles debemos tener estos hechos presentes. La imagen del gobierno del PP en algunos aspectos no es buena, en parte porque ha cometido errores destacables y más aún porque no ha sabido explicarse ante la gente común. Pero el PSOE así no tiene nada que ofrecer, mientras no enderece su rumbo.

Dar cobertura a los asesinos
Editorial El Ideal Gallego 8 Abril 2003

Mientras los responsables de Eusko Alkartasuna y Batasuna se reúnen para ver el modo de transgredir la ley y formar una alianza electoral, la fiscalía y el Gobierno han decidido ejecutar la sentencia por la que se ilegaliza al brazo político de ETA. Este es el nivel de la política que se puede llegar a realizar para conseguir una cota de poder en forma de votos. Lo que tendría que ser un día feliz para todos los demócratas se ha convertido, gracias al avance en las negociaciones entre los nacionalistas vascos, en la demostración de que para algunos el Estado de Derecho existe sólo en beneficio propio y, cuando no se obtiene el rédito deseado, se obvia y punto. Es de suponer que al final fructificará el pacto y nacionalistas vascos de derechas se juntarán con los radicales que defienden los asesinatos para conseguir el fin que buscan ambos y que no es otro que la independencia. Sin embargo, a estas alturas cabría preguntarse cuánto más tienen que soportar los españoles, cuál es el nivel que marca lo tolerable y lo intolerable. Otegi aseguró recientemente que la ruptura del PNV con España significaría, automáticamente, una tregua de ETA. No deja de ser curioso que quien niega que tenga cualquier relación con la banda armada sea capaz de hablar por ella con la prontitud con la que reaccionó el líder de Batasuna. Lo peor es que tanta desfachatez está propiciada por la actitud del lehendakari y su partido, que por aferrarse al poder son capaces de entregar Euskadi a los criminales que sólo quieren imponer su dictadura.

El 'planto' de Egibar
SANTIAGO GONZÁLEZ/ El Correo 8 Abril 2003

No me ha llamado mucho la atención esta semana, lehendakari, la oferta que los portavoces de EA y el PNV en el Parlamentro vasco, Rafa Larreina y Joseba Egibar respectivamente, hicieron al portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi. Estamos en vísperas de Semana Santa y es éste tiempo de cirineos, especialmente para creyentes. ¿Qué es mejor, ser cirineo o crucificado? O, como diría su vicelehendakari, gentil y desprejuiciada criatura, ¿qué es mejor, ser ilegalizador o ilegalizado? Depende. Woody Allen explicaría que ninguna de las dos cosas si tu índice de colesterol sobrepasa los 600.

Ha de reconocerme, lehendakari, que Rafa Larreina ganó por la mano al portavoz de su partido. Su oferta mereció la respuesta atenta de Otegi, mientras que la de Joseba Egibar, por decirlo con palabras del interesado, fue un «fino dardo que cayó al vacío después de acariciar la piel de un paquidermo».

Larreina hizo una oferta que era, en realidad, un brindis al sol, lehendakari. Mostrar «a título personal» su predisposición a compartir listas es no decir nada. Esos ofrecimientos debería hacerlos como portavoz de la coalición PNV-EA. A título personal, Rafa Larreina sólo puede ofrecerle a Arnaldo un plato de sopa, si las cosas le van muy mal dadas, salvo que compartir listas quiera decir que el dirigente de EA se ofrece a encabezar la candidatura de AuB por Vitoria-Gasteiz. Para ofrecerle puestos en las candidaturas propias, debería contar con la anuencia de su socio de coalición, que es su propio partido, lehendakari, y que no parece estar por la labor, que una cosa es predicar y otra dar trigo.

Más llamativa fue la oferta de Egibar, que mostró su proclividad a «hacer un planto al Estado», si la izquierda abertzale «previa o simultáneamente hace un planto a ETA». Dijo «planto» y no «plante» las dos veces, lehendakari y ésta es la parte más colorista del asunto, porque planto, según el diccionario de Manuel Seco, significa: «Llanto o lloro.//Lamentación, especialmente por una persona muerta». Planto es el oficio de las plañideras, esa predisposición a entonar en los funerales el 'Lepoan hartu ta segi aurrera'.

Quiere la tradición que los pueblos escogidos nos salgan un poco llorones, lehendakari, habituales moradores de un valle de lágrimas. Ahí tiene a los judíos que han convertido en ágora mundialmente famosa el muro de las lamentaciones. De ello daba cuenta hace ya tiempo el escritor judío Philip Roth en su mejor novela, significativamente titulada 'El lamento de Portnoy': «Generalmente, mi madre llora en la cocina, mi padre llora en la sala de estar -ocultando los ojos detrás del 'Newark News'-, Hannah llora en el cuarto de baño y yo lloro por el camino entre nuestra casa y la máquina tragaperras de la esquina».

El pacifismo hipócrita
Cartas al Director ABC 8 Abril 2003

Aún inmersos en el grave conflicto bélico que estamos viviendo, empezamos a respirar un clima de post-guerra; se barajan hipótesis en las que la ONU y Estados Unidos coordinarían la recostrucción política y económica de Irak.

Pero no es el futuro de Irak lo que me preocupa y lo digo sin complejos, aunque deseo que el Medio Oriente alcance un grado de estabilidad mayor del que ha disfrutado hasta hoy. Lo que me interesa es el porvenir de España y por ello he reflexionado sobre el pacifismo que hemos visto en este período, no pudiendo evitar el preguntarme qué harán los pacifistas cuando acabe la guerra. ¿Enrollarán sus alegres banderas, capaces de arrastrar menores sin criterio y mayores con poco, ya que exponen a sus propios hijos al peligro de la violencia de los «manifestantes pacíficos» que acuden a defender la paz con una barra de hierro en la mano, o de un gran número de «irresponsables políticos» que encabezan protestas con una carga de odio histórico más peligroso que cualquier otra arma? ¿Nadie les ha explicado a estos exaltados que la paz es una actitud interior que dista mucho del espectáculo que estamos presenciando? ¿Qué haremos con tanto deseo vehemente de atacar a quien según ellos utilizan la violencia de modo ilegítimo? Sería una pena que todo ese espíritu desinteresado y voluntarioso se esfumase finalizada la guerra.

Propongo que el relevo lo tome un tema que a los españoles nos afecta especialmente; el terrorismo de ETA. Para quien lo haya olvidado, considerándolo un problema de menor actualidad, les recordaré que existen españoles que sufren extorsión, que llevan escolta, que deben exiliarse por motivos políticos, que viven bajo amenaza de muerte y, lo más grave, que son asesinados de un tiro en la nuca como mi hermano y su mujer, o con una bomba lo suficientemente inteligente como para matar a una niña de seis años que bailaba en su casa. Sin olvidar los otros ochocientos muertos arrancados a la vida de forma violenta. La mayoría de estas muertes fueron celebradas descorchando una botella de champán. ¿Necesitarán estos pacifistas olvidadizos ver en televisión los cadáveres de los niños asesinados por ETA, las caras de desamparo de quien ha perdido a su padre y a su madre o la desesperación de una madre que llora a su hijo, para reaccionar como lo hacen ahora?

Me siento con la fuerza moral de pedir a aquellos entre los miles de manifestantes, que con una auténtica actitud pacífica han llenado las calles de España, que sigan agitando sus banderas y que no las descuelguen de sus balcones y que si quieren gritar algo que no sea paz, que sea «ETA asesina». Porque la nuestra es una guerra que combatimos desde hace veinticinco años y que si no nos revelamos nunca dejaremos de combatir.

¿Querémos acabar con la violencia? ¡Acabemos! Ante el próximo atentado de ETA no querría ver sólo un grupo de políticos y amigos que lloran resignados, sino cientos de miles de personas, ondeando banderas que defienden la paz.

Si así no fuese, sospecharía de un pacifismo cómodo, manipulador y selectivo y no me arrepentiría de no haberlo apoyado. Pongo como ejemplo lo que tuve que presenciar en Turín, cuando el Consulado de España fue tomado por un grupo de manifestantes pseudo-pacifistas, quienes, junto a la bandera de la paz, desplegaron una Ikurriña, mientras exigían la liberación de los presos de ETA. Mi reacción no fue pacífica, pero sí sincera, les grite varias veces «bastardi» y me volví a casa, con miedo a ser agredida pero satisfecha de no participar en la defensa de una paz que no sabe prescindir de la violencia.

Teresa Jiménez-Becerril, presidenta de honor de la Fundación Alberto Jiménez-Becerril.

La Diputación de Álava se querella contra EITB por vetar un anuncio sobre la Constitución
EFE Libertad Digital 8 Abril 2003

El consejo de la Diputación de Álava ha aprobado la interposición de una querella contra la radio televisión pública vasca. El motivo de la querella es que EITB, en un ejemplo de sectarismo, rechazó la emisión de un anuncio de la campaña de la institución foral sobre la Constitución y el Estatuto. La denuncia será efectiva "de manera inminente".

La mayoría del Consejo de Administración de EITB rechazó la emisión del anuncio de la campaña de la Diputación alavesa, por considerarlo "propagandístico". En el anuncio aparece una joven que aparta un libro titulado "Cuentos" y escoge otro libro sobre la Constitución y el Estatuto de Autonomía. El teniente de diputado general, Carlos Samaniego, ha anunciado el inicio del proceso judicial para defender el derecho a emitir en la radio televisión pública vasca los anuncios de su campaña. Uno de los representantes del PP en el consejo de administración de EITB, el parlamentario Carlos Urquijo, ya explicó que "la decisión (de no emitir) ya estaba tomada de antemano. Es una decisión política que se veía venir después de las declaraciones de Ibarretxe afirmando que la campaña de la Diputación era un insulto a su plan".

Para la Diputación, la no emisión de los anuncios en la televisión vasca ni de las cuñas –en este caso en Radio Vitoria– constituye "una eventual vulneración y lesión de los derechos constitucionales de libertad de expresión, información y participación en los asuntos públicos". Según precisaron fuentes forales, la Diputación de Álava interpondrá una querella y sendas denuncias, contra ETB y Radio Vitoria, ante la Audiencia Provincial para denunciar la no emisión de su anuncio.

Las demandas se presentarán "por separado" y en el caso de Radio Vitoria, la Diputación recurrirá tanto a la vía penal como a la vía civil para denunciar lo que, a su juicio, supone "dolo" (mala intención), ya que "rechazaron las cuñas de radio sin escucharlas siquiera".

«Cuando han volado las Torres Gemelas y nos piden apoyo no podemos mirar a otro lado»
Mariano Rajoy / Vicepresidente del Gobierno
J. L. - Madrid.- La Razón 8 Abril 2003

En una entrevista realizada por Julián Lago en el programa «Panorama de actualidad» de Canal 9, el vicepresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha repasado la situación sobre Iraq.

¬ ¿Por qué el presidente Aznar se ha significado tanto, cuando hay otros presidentes europeos que tienen la misma postura que el gobierno de España y no lo han hecho?.
¬ Bueno, se dan dos circunstancias. Primero España forma parte del Consejo de Seguridad en estos momentos y como es sabido en el Consejo de Seguridad solamente forman parte cuatro países europeos en estos momentos. Uno de ellos es el Reino Unido, que ha adoptado una posición similar a España y los otros dos son Francia y Alemania pues que en este momento estan matizando, como puede ver la opinión pública, mucho su posición. Pero yo creo que ha pesado decisivamente en la posición del presidente Aznar una firme convicción que es que el enemigo más importante que en este momento tiene la comunidad internacional es el terrorismo y desde luego en España. Y no olvidemos que España ha dado una gran batalla en la lucha contra el terrorismo; ha sido prácticamente el eje de nuestra política exterior, es decir, nosotros en Europa hemos liderado todas las reformas que se produjeron, todas después del 11 de Septiembre. Todo por lo que llevamos luchando durante varios años solo pudo ser realidad después del 11 de Septiembre. Y ahí se aprobó la lista Europea de organizaciones terroristas, ahí se aprobó la tipificación del delito de terrorismo, ahí se aprobó la entrega temporal, bueno, y Aznar, su Gobierno y España tuvieron un papel muy decisivo. Hemos pedido también el apoyo de EE UU, hemos pedido el apoyo y la comprensión de muchos países iberoamericanos, donde había militantes de ETA. Se hicieron entregas temporales, se le hizo mucho más difícil la vida a estas personas en estos países y lógicamente, hombre, ni es coherente y le voy a decir una cosa, ni siquiera es moral, cuando uno está dando una batalla a fondo contra uno de los principales problemas, el mirar para otro lado cuando se nos pide el apoyo para luchar contra el terrorismo. Y es coherente porque podíamos pensar, a lo mejor este terrorismo no es tan peligroso para nosotros como el de ETA. Pero el de ETA no es peligro ni para EEUU ni para nadie, ni para la UE y sin embargo nos han brindado su apoyo en momentos difíciles.

¬ Algunos dirían que ese es un gesto de correspondencia hacia los servicios de inteligencia de EE UU en la lucha contra ETA. Los comandos están cayendo más que nunca y están siendo detenidos en una labor de gran eficacia policial. Si eso es así, ¿por qué no se explica que la gente no lo entienda?.
¬ Bueno, hemos hecho el mayor esfuerzo del que somos capaces, pero es verdad que hay cosas que son más fáciles de explicar que otras. Ahora, usted me dice si es un gesto de correspondencia hombre yo creo que es un gesto de coherencia, es decir, nosotros hemos dado una gran batalla en el tema del terrorismo, la hemos dado aprobando leyes, hemos aprobado leyes para bloquear las cuentas de las organizaciones terroristas, leyes que prohibían las subvenciones a los partidos políticos que aprobaban las subvenciones, hemos aprobado la ley de partidos, en este mes de Enero la ley que establece el cumplimiento íntegro de las penas de los terroristas. Por tanto, hemos dado una batalla en la que nos ha ayudado mucho la sociedad, la existencia de grupos como Basta Ya, como el Foro de Ermua, la asociación de víctimas del terrorismo, universitarios que han dado la cara y tantas y tantas personas. Bueno pues eso ha sido muy positivo. Pero luego ha habido, que es la tercera pata de la acción antiterrorista española, el apoyo internacional. Y ahí nos hemos sentido muy respaldados, muy apoyados, yo mismo he estado poco tiempo después del 11 de Septiembre donde le brindamos también nuestro apoyo a la lucha contra el terrorismo a EE UU, con el vicepresidente de EE UU, con el Ministro de Justicia que es también Fiscal General del Estado, con el director del FBI. Nosotros le hemos pedido respaldo y apoyo, nosotros hemos recibido respaldo y apoyo y claro no se puede andar por la vida, cada uno a la suya y luego cuando vuelan las Torres Gemelas, donde por cierto murieron miles y miles de personas, y no vimos ni una sola imagen en fotografías pues decir que eso como no nos afecta a nosotros no nos interesa no. Yo creo que algunos principios y una cierta coherencia hay que tener cuando se está en el gobierno.

Nuevo boicot a Fernández Díaz en Barcelona mezclado con consignas a favor de los presos de ETA
EFE Libertad Digital  8 Abril 2003

El candidato del PP a la alcaldía de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, intervino este lunes en la Universidad de Barcelona en medio de abucheos y gritos de "asesino" proferidos por más de un centenar de estudiantes y un grupo de independentistas que accedieron al Aula Magna. Esta vez, no faltaron claras consignas a favor de ETA y hasta de "Terra Lliure" banda terrorista desarticulada.

Fernández Díaz, junto el rector Joan Tugores –conocido también por vetar a miembros de Basta Ya en sus aulas– esperó durante media hora a que cesaran los gritos contra la guerra y las peticiones de dimisión de José María Aznar y sus réplicas desde las filas de los seguidores del PP que inicialmente esgrimieron como principal consigna el grito de "libertad", pero que acabaron llamando "asesinos" a los estudiantes.

El candidato sólo ha podido hablar diez minutos y apenas ha podido ser escuchado por los asistentes. Los insultos y gritos han provocado un enfrentamiento dialéctico entre estos jóvenes y la mayor parte del auditorio, entre los que había miembros del partido y de sus juventudes, quienes, puestos en pie, replicaban a los jóvenes con aplausos dirigidos a Fernández Díaz y gritos de "libertad" y "libertad de expresión".

En algunos momentos, el intercambio de gritos ha subido de tono y miembros de ambos grupos han estado a punto de llegar a las manos, aunque finalmente no se han producido agresiones.

La mezcla, ETA y hasta “Terra Lliure”, presentes
Entre los estudiantes que han boicoteado el acto había un sector que criticaba con dureza la postura del PP en la crisis de Irak y gritaba consignas como "No a la guerra" o bien "Aznar dimisión", mientras que otro, formado por jóvenes que portaban banderas independentistas y en favor de la libertad de los presos de ETA, insultaba constantemente al dirigente popular y le tildaba de "terrorista" y "fascista".

Junto a Fernández Díaz se encontraba el rector de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores, quien apelaba a los asistentes a "no romper la trayectoria de convivencia de Barcelona" y a "no enturbiar la imagen de la ciudad a favor de la paz", pero su llamamiento no ha tenido éxito. Tampoco había muchos precedentes tras los vetos a la profesora Gotzone Mora.

Si el inicio de la conferencia estaba previsto para las 19:00 horas, los continuos gritos e insultos al dirigente popular han hecho que comenzara a las 19:30. En ese momento, Fernández Díaz ha empezado apelando al carácter "plural" de la universidad, pero el ensordecedor ruido provocado por las protestas en su contra y los aplausos en su favor ha hecho que apenas se le pudiera oír. "Fuera fascistas de la universidad", "No a la guerra", o "Fascistas, vosotros sois los terroristas" son algunas de las consignas que han gritado los estudiantes, aunque otros también han proferido gritos a favor de "Terra Lliure" y han mostrado una pancarta en contra del Gobierno y del PP.

El boicot a esta conferencia en la UB, en la que Fernández Díaz debía exponer sus propuestas para la alcaldía de Barcelona, se suma a las coacciones a miembros del PPC durante las últimas semanas por la postura del Gobierno en la crisis de Irak. La semana pasada, Fernández Díaz optó por pronunciar una videoconferencia en la Universitat Pompeu Fabra ante la posibilidad de que se produjeran incidentes si acudía en persona a este centro universitario.

Necesitamos el protagonismo público de las víctimas
ANTONIO BERISTAIN S.J./MIEMBRO DEL CONSEJO DE DIRECCIÓN DE LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE CRIMINOLOGÍA El Correo 8 Abril 2003

Los ecos del asesinato anunciado de Joseba Pagazaurtundua, el sábado 8 de febrero, no se han apagado ni se apagarán en mucho tiempo, en muchos años. Procurar o permitir su silencio, su olvido, sería una segunda erosión de la conciencia cívica, otra devaluación axiológica, sería añadir un crimen a otro crimen. Con frecuencia nos llegan sus ecos, amargos como olas del océano; también, paradójicamente, pletóricos de esperanza. Esta acrece al percibir que los líderes jurídicos, criminológicos, victimológicos y culturales de los cinco continentes colocan a las víctimas de las graves violaciones de los derechos de la persona en el sitial que tradicionalmente ocupaba la atención a los delincuentes. Así lo confirma -entre otros testimonios que después aduciremos- un libro presentado en París (enero 2003), 'Victimes: du Traumatisme à la Restauration', que recoge investigaciones de diecinueve especialistas de distintos países (Bélgica, Canadá, Francia, Reino Unido), de complementarias disciplinas académicas y de personas comprometidas en programas humanitarios. Robert Cario, de la Universidad de Pau y Países del Adour, dirige este libro que edita la Escuela Nacional de la Magistratura Francesa. Afortunadamente, rebasa los límites de la Magistratura y del Derecho Penal. Llega al terreno fértil de la Criminología victimológica después de Auschwitz, radicalmente distinta y más multi, inter y transdisciplinar que aquél.

También elevan nuestra esperanza los mensajes paradigmáticos que hemos escuchado, desde el trágico 8 de febrero, quienes hemos asistido a las manifestaciones de miles de personas que, en Andoain y Vitoria, enarbolaban banderas de todos los colores y cantaban himnos de colectivos muy diversos. No menos, las Jornadas donostiarras (14 y 15 de febrero) de ¡Basta ya! (www.bastaya.org), y su libro 'Contra el Nacionalismo obligatorio' (Madrid, Aguilar, 2003), con artículos de veinte escritores, adalides del quinto mandamiento, que ETA y sus colaboradores-encubridores ningunean.

En el actual mundo democrático, los poderes públicos contribuyen cada día más a la indemnización de los daños y perjuicios que sufren las víctimas directas e indirectas de los delitos, como establecen la legislación y la jurisprudencia nacional e internacional al respecto y las muchas instituciones que trabajan en este ámbito. Sin embargo, falta por andar un camino todavía virgen, pero de necesidad urgente. Falta 'descubrir' que los ciudadanos, además de nuestra obligación de atender y ayudar a las víctimas, hemos de admitir su protagonismo como agentes sociales y morales de una convivencia altruista, lejos de todo victimismo. Por eso erigimos monumentos -horizontes abiertos- en su memoria, como el de Agustín Ibarrola que se inaugurará en breve en Vitoria.

Urge indemnizar a las víctimas inmediatas y mediatas, pero más importa devolverles su voz y su protagonismo axiológico. En este punto coinciden, con sólidos argumentos, autorizados investigadores como Ernesto Garzón Valdés y múltiples informes de la Sociedad Mundial de Victimología. A las universidades y a los medios de comunicación compete investigar y divulgar con mayor insistencia, desde otra hermenéutica, tres fenómenos antropológicos y sociales: 1º. La victimación y sus metástasis; su trauma, su dolor, sus heridas físicas, morales, psicológicas; las inmediatas -el día- de la victimación y las subsiguientes a ella. 2º. La restitución completa que se debe hacer efectiva con inmediatez y generosidad. Hemos de crear nuevos medios y técnicas de reparación de los daños que se les han causado a ellas, a sus familiares, etcétera. A tenor de la Recomendación 4ª, de 6 de marzo de 1998, del Consejo de Europa, pedimos que se elaboren más estadísticas cuantitativas y cualitativas de quienes sufren crímenes graves, pues sin más y nuevos datos empíricos no se pueden resolver elementales problemas victimológicos.

Y, en tercer lugar, pero el más importante y el más ignorado: el derecho de las víctimas a su rehabilitación, como proclama la Resolución 2002/44, de la Comisión de los Derechos del hombre, de las Naciones Unidas, sobre «Derechos a la restitución, la indemnización y la rehabilitación (subrayo) de las víctimas de violaciones graves de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales», comentado en Chicago por el profesor Cherif Bassiouni, presidente de la Asociación Internacional de Derecho Penal. La Comisión, al exigir a todos los gobiernos este innovador derecho de las víctimas a su protagonismo social -especialmente el formulado en los números 25 d) y 25 g)-, proclama públicamente el enriquecedor venero de ellas para el respeto y desarrollo de la convivencia privada y pública. Cae en la cuenta de algo que frecuentemente se silencia: el justo y primordial deseo de las víctimas cuando, más que su indemnización personal, piden que les reconozcamos su derecho a que les consideremos orfebres del bien común, de la reconstrucción social, de la ética cívica, de la cultura de la tolerancia y la justicia que engendra la paz. A este punto tercero le dedicamos unas líneas a continuación.

Hoy, la justicia exige que, además de indemnizar a las víctimas, se les otorgue el papel que pueden y deben representar -mejor que nadie- en la vida pública. Las respuestas a la victimación competen al aparato judicial, pero también a otras instituciones oficiales y privadas y a los ciudadanos. Veamos y experimentemos a las víctimas como los partenarios más altruistas y eficaces de la convivencia y de la cultura de la paz. Ha llegado la hora de que nuestras coordenadas sociales, políticas y religiosas les otorguen más protagonismo regenerativo en todos los ámbitos comunitarios.

Algo parecido propugna Paul Lebeau, S. J., con su biografía ('Un itinerario espiritual') sobre el Holocausto de Etty Hillesum, secuestrada por las SS hitlerianas en Amsterdam, el año 1941, y 'desaparecida' en Auschwitz, en 1943. Estas macrovíctimas ofrecen al mundo la profunda experiencia de la fraternidad que brota de los abismos de la angustia de su sufrimiento. Evocan el 'paso' existencial de Cristo que, frente al morir y el sentirse abandonado por todos, incluso por Dios, se entrega en sus manos haciendo de su muerte un acto filial, que 'desfataliza' así toda muerte humana y la transfigura en un acto de libertad, en una acción más que una pasión, un hacer más que un padecer.

No acallemos los ecos de quienes han vivido situaciones límite. Siguen el surco trazado por Cristo en la historia de la Humanidad. No sienten desaliento, sino al contrario una irresistible intensidad de amor y de talante altruista. Merecen que respetemos (y cooperemos a) su derecho de preferencial actividad social, pública y axiológica. Quizá con más exactitud digamos que nosotros, los ciudadanos y nuestras instituciones, necesitamos que se respete el derecho de las víctimas a su impar protagonismo en y para la convivencia más humana y fraternal. Son personas que viven en plenitud el hoy y aquí -como Joseba Pagazaurtundua- para los demás... para nosotros.

Mayor Oreja asegura que el nacionalismo catalán ''se ha contagiado del vasco''
El vicepresidente del PP dice que las ideas federalistas de Maragall pueden ''contaminar'' a algunos sectores del PSOE en el País Vasco
Mayor Oreja augura que los 'populares' lo van a pasar mal en las próximas semanas aunque confía en que obtendrán un buen resultado en las elecciones
Madrid EFE La Estrella Digital  8 Abril 2003

El presidente del Grupo Popular en el Parlamento Vasco, Jaime Mayor Oreja, afirmó ayer que "el nacionalismo catalán se ha contagiado del vasco" y auguró que existe un "riesgo de contaminación" de las ideas que defiende el PSOE en el País Vasco con el proyecto de su líder catalán Pasqual Maragall. En una conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI bajo el título 'Un proyecto político para España: el fortalecimiento democrático', Mayor Oreja advirtió que esta "doble vía" podría "alterar totalmente el modelo de Estado" consagrado por la Constitución.

El vicesecretario general del PP acusó además a los firmantes de la Declaración de Barcelona -CiU, PNV y BNG- de estar promoviendo "la alteración de la estabilidad, el cambio de marco constitucional y político y la ruptura del pacto constituyente". "Esto no es contribuir a la gobernabilidad y a la modernización de España, sino acentuar sus problemas, y por lo tanto, también los de Cataluña", añadió Mayor Oreja.

Para el líder popular, la "ofensiva nacionalista", en la que incluyó también el plan soberanista del lehendakari, Juan José Ibarretxe, representan "la apertura de una segunda transición".

El dirigente popular hizo hincapié en la reforma del Estatuto de Autonomía de Maragall y expresó su temor a que "se extienda a determinados sectores de otros partidos socialistas de España, muy especialmente a determinados sectores del PSOE en el País Vasco".

Las propuestas de Ibarretxe, de Artur Mas y de Maragall tienen, a su juicio, "distintos acentos" pero el "objetivo común" de "modificar los marcos jurídicos y políticos de España". Mayor Oreja subrayó que la reforma constitucional que defienden supone una "inoportunidad histórica para España" en la que los nacionalismos pretenden apoyarse para "subsistir".

Tras acusar al PSOE de no "frenar" el "desafío nacionalista", Mayor Oreja se mostró convencido de que "la única garantía y la gran esperanza" frente a esta ruptura reside en el "fortalecimiento democrático". En su opinión, esta vía ha demostrado ser el instrumento capaz de superar las tensiones y los desencuentros políticos históricos entre los españoles y de hacer frente al terrorismo.

Se refirió también al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, al que definió como un "líder silente" ante la "radicalización de los nacionalismos y de la izquierda".

A juicio de Mayor Oreja, el fortalecimiento democrático supondrá una serie de garantías como la derrota de ETA, la definitiva reafirmación y consolidación del constitucionalismo en el País Vasco, evitar la emulación de "lo peor del nacionalismo vasco" en otros puntos de España, obligar al nacionalismo vasco a realizar su transición y garantizar la libertad y pluralidad de la sociedad vasca.

Jaime Mayor Oreja consideró que la transición del nacionalismo vasco "es la auténtica transición democrática pendiente en España" y afirmó que la derrota de ETA obligaría a la izquierda abertzale a organizarse democráticamente en el País Vasco sin la referencia de la banda terrorista.

Mayor Oreja hizo un llamamiento a "todos los sectores políticos con sentido de Estado, con sentido de la Historia y con sentido común" para trabajar en un proyecto básico para España, "la España de las libertades, de la fortaleza democrática y de la Constitución de 1978".

Mantener la calma
Mayor Oreja auguró anoche que el PP "lo va a pasar mal en las próximas semanas y meses", pero recomendó "no perder los nervios" con el fin de lograr un buen resultado tanto en las próximas elecciones locales como en las generales de 2004. El vicesecretario general del PP se mostró confiado en que su partido logrará reponerse de la crisis derivada del conflicto de Iraq y del escenario del País Vasco.

A su juicio, el País Vasco es la Comunidad Autónoma "donde menos se va a sentir la guerra" en la postura que adopten los ciudadanos en las urnas en los comicios del próximo 25 de mayo debido a la "guerra particular próxima e inmediata" del terrorismo. Mayor Oreja manifestó su optimismo en los resultados que pueda obtener el PP, y pronosticó que Bilbao se ha convertido en "una de las grandes alternativas de los constitucionalistas" para desbancar al PNV del poder.

"Nuestra batalla está en las ciudades, no en los pueblos", afirmó el dirigente popular en referencia a la dificultad de hacerse con la alcaldía de los municipios donde gobiernan los nacionalistas.

Sobre el relevo de José María Aznar, se limitó a reiterar que "no hay carreras personales" en el seno del partido y que "la sucesión sólo tiene un nombre: el PP".

Mayor Oreja estuvo acompañado en su conferencia por el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy; el ministro de Administraciones Públicas y secretario general del PP, Javier Arenas, y el presidente del Senado, Juan José Lucas.

En representación del PP, estuvieron además la número tres en la lista al Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella; la candidata a la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el presidente en el País Vasco, Carlos Iturgaiz, así como diversos diputados.

Asistieron también, entre otros, el presidente de Iberdrola, Iñigo de Oriol, la catedrática de la Universidad del País Vasco Edurne Uriarte y el director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi.

Aprender mejor la lengua
Por JOSÉ LUIS GARCÍA GARRIDO ABC 8 Abril 2003

Acertada ha estado la nueva legislación educativa al incrementar en las escuelas el tiempo dedicado al aprendizaje de la lengua, que es la castellana para la gran mayoría de nuestra población y para el común entendimiento de todos los españoles. Por razones variopintas, su presencia en los planes de estudio había ido descendiendo o perdiendo fuerza ante tantas y tantas materias consideradas «necesarias» y «útiles». Hasta el punto de que al menos un 35 por ciento de los alumnos de Primaria y Secundaria (uno de cada tres) no alcanza a entender textos relativamente sencillos o, todavía menos, a expresarse con mediana corrección por escrito o de palabra, como con machacona insistencia nos han ido haciendo ver diagnósticos no sólo de ámbito nacional, sino internacional. Lo peor del caso no es, además, que no se sepa lengua, que no se aprenda bien qué es un sustantivo o cómo se conjugan los verbos, sino que, por causa de ello, dejan de aprenderse casi automáticamente casi todas las restantes materias del llamado currículo. El dominio del lenguaje es la llave que abre cualquier otra posibilidad de conocimiento, de enriquecimiento intelectual, de productiva comunicación con los otros, de integración en un medio cultural, social y profesionalmente aceptable. La lengua no es sólo una competencia básica, con ser esto importante, sino que es la más básica e imprescindible de todas las competencias. No habrá mejora posible de la «calidad» de nuestra enseñanza si no se comienza por mejorar el rendimiento en lectura, comprensión de textos, escritura, expresión oral, dominio de vocabulario, etc. Era elemental, en consecuencia, que la nueva legislación reparase en este punto.

Pero están produciéndose resistencias. Algunas, las menos ruidosas, proceden de quienes, al incrementarse el tiempo dedicado a lengua, temen una merma en sus asignaciones docentes. Habrá que recordarles que el sentido y el éxito de tales asignaciones depende sobre todo de que los alumnos sean capaces de leer y escribir. Otras resistencias son de mayor calado, y provienen de quienes entienden que las medidas ministeriales en favor de la lengua española menoscaban el aprendizaje de su «lengua propia», que, según ellos, no es la castellana. Poco tengo que oponer a estas voces, en parte justificadas. Sólo quizá recordarles lo mucho que van a pesar sus decisiones sobre el futuro de sus hijos... y de los hijos de los demás.

Cultura firma un acuerdo para incrementar la enseñanza del español en Polonia
Santiago Recio - Varsovia.- La Razón 8 Abril 2003

La visita oficial de la ministra de Cultura, Pilar del Castillo, a Polonia concluyó ayer con una apretada agenda de inauguraciones y entrevistas. A primera hora de la mañana, la titular de Cultura inauguró en Varsovia la nueva Consejería de Educación española en Polonia, cuyos objetivos, entre otros, son coordinar y desarrollar las Secciones Bilingües en este país centroeuropeo, es decir, que estudiantes polacos realicen su bachillerato en su idioma original y en español para concluir sus estudios con la doble titulación. Poco después, Del Castillo mantuvo un encuentro con su homóloga polaca de Educación, Krystyna Lybacka, con la que firmó una declaración conjunta para ampliar las Secciones Bilingües en Polonia, y en rueda de prensa anunció que «hay unas perspectivas excelentes en las relaciones entre ambos países que permitirán desarrollar las Secciones Bilingües en unas condiciones muy económicas». «Tras esta reunión, hay una posibilidad muy real de que en Madrid se instauren Secciones Bilingües para que los hijos de padres polacos que han emigrado hagan su bachillerato en su idioma natal y en español», señaló Del Castillo. La ministra polaca, por su parte, afirmó que, «tras el encuentro de hoy, nos hemos dado cuenta que en España ha habido un incremento del número de alumnos en formación profesional, y eso nos interesa mucho».

Problemas similares
Finalmente, la ministra se entrevistó con su homólogo polaco de Cultura, Waldemar Dabrowski, en la sede del Ministerio en Varsovia. Del Castillo destacó que «la reunión ha ido excelentemente bien, ya que sus puntos de vista son muy próximos a los nuestros en la percepción de problemas en la Cultura». Del Castillo comentó los resultados del Año de Polonia en España y el Programa de Cultura Española en Polonia en 2003, que comprende, entre otros proyectos, exposiciones de Antonio Saura y Rafael Canogar en Cracovia y Varsovia. «Hemos quedado en que una representación del Ministerio de Cultura en Polonia visite nuestro país antes de que termine este trimestre para que conozcan la estructura de nuestros museos, archivos y bibliotecas», concluyó Del Castillo.

Recortes de Prensa   Página Inicial