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Recortes de Prensa     Miércoles 9 Abril  2003
El PNV y la dictadura
Germán Yanke Libertad Digital 9 Abril 2003

Carta abierta a Rodríguez Zapatero (y II)
Pío Moa La Razón 9 Abril 2003

El sueño eterno
Aleix Vidal-Quadras  9 Abril 2003

Hipocresías varias
Cartas al Director ABC 9 Abril 2003

Decepción con el PSOE
Cartas al Director ABC 9 Abril 2003

Batalla campal en la Universidad del País Vasco tras irrumpir cien radicales con piedras y tornillos
Vasco Press - Bilbao.- La Razón 9 Abril 2003

Reparten en colegios a los niños suscripciones para «resucitar» la revista abertzale «Kili-kili»
D. Mazón - Madrid.- La Razón 9 Abril 2003
 


 

El PNV y la dictadura
Germán Yanke Libertad Digital 9 Abril 2003

Hace poco menos de dos años, con esa típica insensibilidad del nacionalismo vasco hacia las víctimas del terrorismo, el actual consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, dijo a la prensa que el verdadero enemigo de ETA era el PNV. No, claro, porque fuera atacado por el crimen nacionalista más que otros, sino porque era el que podía “minar su estrato social de apoyo”. Esa es la pelea en la que ahora están. Si la primera edición del Pacto de Estella fracasó porque los pistoleros presionaron más de lo que el posibilismo del PNV podía aceptar a corto plazo, ahora el partido de Sabino Arana quiere dar muestras de arrojo, plantar cara al Estado, sumar los votos más radicales con una mimética aceptación del programa etarra y convertirse en los dominadores del conglomerado nacionalista. Todo vale para ello y, tras las ofertas de colaboración, viene, como ha ocurrido este martes, la vuelta a pedir el acercamiento de presos de la banda al País Vasco.

Pero no es sólo una lucha por la hegemonía en el seno del nacionalismo. Para lograrla, los que pierden –sin que al nacionalismo le duela– son los ciudadanos, las libertades y los derechos humanos. En definitiva, la democracia. Para que el PNV se haga con el control del nacionalismo, colocando a ETA de su lado –nunca terminando con ella–, se pergeña un plan totalitario y se pretende, con la coacción, el desistimiento de los no nacionalistas. La tregua parece el señuelo, pero ya tenemos experiencia de estas trampas: ETA vigilante, rearmándose, mientras la política le hace el trabajo sucio. Lo que nos ofrecen es la dictadura.

Carta abierta a Rodríguez Zapatero (y II)
Pío Moa La Razón 9 Abril 2003

El otro día publicaba la prensa la foto de un grupo de chicas pacifistas, desnudas, riéndose en plan lúdico-exhibicionista. Si la gente sensata y moderada fuera tan experta en propaganda como ustedes, divulgaría masivamente esa foto, con el pie: «chicas pacifistas, angustiadas por las víctimas inocentes»; o la de los sujetos robando joyas y un jamón: «el pacifismo no excluye ciertas diversiones». En esta campaña abundan las imágenes mejores que mil palabras, que ponen al descubierto la feria de la impostura en que está degenerando la política en España, so pretexto de la guerra en Iraq. Por cierto, acabo de leer un informe sobre la guerra civil persistente en el Congo, a la que se estima ya un costo humano de tres millones y medio de vidas. También los cristianos y animistas masacrados en Sudán por el fundamentalismo islámico suman millones. ¿Nada que decir, señor Zapatero? ¿Nada que decir, señores de los jamones y las joyas, señoras en pelotas, multitudes manifestantes pro Sadam? ¿O no les hemos entendido bien, y es pro víctimas de Sadam?

Porque en esta feria hay muchos pacifistas, pero muy pocos pacíficos. Repare usted, señor Zapatero, en que si por los pacifistas fuera, Europa estaría hoy bajo la bota nazi o la soviética. Siempre estos movimientos han rechazado la defensa de la libertad y la democracia frente a quienes las amenazaban. «Antes rojos que muertos», gritaban no hace tanto, dando balones de oxígeno a un sistema soviético sumido en crisis terminal. Según ellos, la democracia carece de valor, es un sistema de explotación de los pobres por los ricos. Idea coincidente con la de los totalitarios marxistas y nazis. Y preste atención, señor Zapatero, a sus otros acompañantes en esta cruzada «por la paz». Ante todo, el señor Llamazares, representante de la tradición del GULAG, del muro de Berlín, de las cárceles castristas. De la tradición más genocida y belicista del siglo XX, la de Stalin, Pol Pot o Mao, la de Ceaucescu o Kim Il-sung, con quienes tan buenas migas hizo siempre el PCE. Llamazares no es nada mejor, ¿en absoluto!, que un jefe neonazi, y sin embargo se permite, y se le permite sin la menor protesta, llenarse la boca de palabras de paz, invocar a las víctimas, acusar a otros de asesinatos. Y lo hace codo a codo con usted, sin que sea posible diferenciar las posturas de ambos partidos.

¿Y qué representa Anasagasti, otro de los que más gritan ahora, muy capaz de irse a cenar cocochas después de hacerse la víctima solidaria enarbolando el «Guernica» (cuadro, por cierto, de un pintor maketo)? Representa la política de «recoger las nueces» del terrorismo, de amparar (o no perseguir, que es lo mismo) a los asesinos en nombre del nacionalismo vasco, de justificarlos y acosar a las víctimas reales, a quienes protestan y se defienden del crimen con la palabra, culpándolas de «tensionar» la sociedad y equiparándolas a los criminales. Representa al partido que ha reducido la democracia en las Vascongadas a una parodia sangrienta, que escupe a diario sobre los muertos que hacen allí sus hermanos de ideología nacionalista, y llora lágrimas de cocodrilo por los que caen a cuatro mil kilómetros, en la guerra contra la dictadura iraquí. ¿Cómo este demócrata no va a intentar confundir, mediante el «Guernica», a Bush con los nazis y a Sadam con las víctimas! Anasagasti es el racismo, la farsa y la hipocresía hechas política. Y usted marcha a su lado, señor Zapatero, pese a que el PSOE nunca dejó de sufrir el «espíritu de Santoña», connatural a los anasagastis.También, ha dicho alguno, tienen a su lado al Papa. ¿Qué significa ese argumento en boca de quienes rechazan la «intromisión» del Papa en política, y han buscado siempre destruir a la Iglesia, unas veces por el fuego, otras por la calumnia y siempre socavándola de mil modos? ¿Comparten con el Papa las mismas razones para oponerse a esta guerra? ¿Hombre!, Anasagasti es otra cosa. Va de católico por la vida, y el PNV sigue teniendo mucho de teocrático. Además ha logrado poner a un sector del clero al servicio de su programa racista y separatista. Al servicio, incluso, del terrorismo. El Papa ha criticado esa vileza, y los nacionalistas se hacen los sordos, o los locos, para utilizar ahora su figura, cuando lo creen conveniente.
¿Es casual esta especie de coalición de enemigos de la democracia volcados, pretendidamente, en la defensa de la paz? Ni casual ni nueva. Quienes tenemos cierta edad recordamos esa cantinela, año tras año, el ataque a la democracia utilizando las banderas de la paz, o de la defensa de los pobres o del proletariado. Consignas de los regímenes policíacos de Stalin, Bréshnef, Mao, etc., donde los obreros, sometidos a una capa de burócratas privilegiados, se repartían pobreza e intentaban huir de aquel paraíso, incluso a riesgo de la vida, según testimonia el muro de Berlín. Regímenes capaces de promover, en nombre de la paz, incontables genocidios y guerras. eso sí, todas ellas «de liberación». Y contra las que nunca protestaron adecuadamente los pacifistas ni la mayoría de las izquierdas europeas. Toda su furia e indignación recaían sobre las agresiones, reales o imaginarias, de las democracias.

Así ahora, los crímenes de Sadam apenas les merecen una condena distraída, o ni eso, ni la centésima parte de la energía con que denuncian los desdichados e inevitables errores cometidos por Usa en el lanzamiento de bombas. Eso no es luchar por la paz. Al contrario, es fomentar la guerra, las muchas guerras causadas por los dictadores. Si le pido que se fije en la catadura política de sus acompañantes, señor Zapatero, es, en primer lugar porque, si de ellos dependiese, se vendría abajo la democracia en España, y la misma España. En las provincias donde domina el PNV, en combinación ¬y no es casualidad¬ con IU, apenas subsisten las libertades. Su empeño común es romper la Constitución, es decir, la democracia y la unidad españolas. Si tuviéramos la desgracia de que su demagogia triunfara en el resto del país, todos nos veríamos sometidos a las más graves e imprevisibles tensiones. Y ahora esos partidos y tendencias engordan como buitres gracias al histerismo, la exageración y la demagogia de esta campaña, en la que usted no consigue diferenciarse de ellos, ni parece intentarlo.

Se lo pido también porque, como usted sabe, el PSOE cometió en el pasado inmensos errores, culminados con la guerra civil, querida y planificada por el sector marxista o bolchevique del partido, el cual arrastró al resto y barrió a Besteiro, único opuesto a aquella locura. Durante la transición, el PSOE pareció rectificar, abandonando el marxismo, la ideología más funesta en el siglo XX junto con el nazismo. Pero los ciudadanos, antes esperanzados, constatamos en su partido una desdichada inclinación al extremismo, a hacer frente común con los enemigos de la libertad o los indiferentes a ella, y a olvidar principios elementales de la convivencia democrática en aras de una ganancia oportunista de votos.

La campaña pro Sadam puede tener las más nefastas consecuencias en España. Si, al calor de ella, usted llegara a gobernar, no podría hacerlo sin el apoyo de esos partidos anticonstitucionales y contrarios a la unidad de España. Además, estaría al frente de un PSOE falto de cohesión interna, plagado de separatismos semejantes a los de Mas o Ibarreche, o de tendencias semejantes a la de Llamazares. La entrada de usted en el gobierno sería prematura, y abriría a España las mayores posibilidades de retroceder a los períodos convulsos del pasado, que creíamos superados con la transición y la primera Constitución española hecha por consenso, tan insoportable para algunos.
Como ciudadano común, consciente de una historia no tan lejana, le escribo esta carta abierta para expresarle mi más profunda ansiedad por el camino que parece dispuesto a seguir su partido, y el deseo de que rectifique a tiempo.

El sueño eterno
Aleix Vidal-Quadras  9 Abril 2003

Jordi Pujol ha vuelto a levantar por enésima vez el estandarte del nacionalismo reivindicativo tras un largo período de sordina de sus pretensiones particularistas debido a su pacto tácito con el Partido Popular en el Parlamento de Cataluña durante los últimos cuatro años. En el acto del pasado domingo en el Palau Sant Jordi, repleto de cargos públicos de CiU dispuestos a mecerse a los sones de la música de Burt Bucharach ¬la conservación del poder bien vale un brindis a la globalización¬, un nostálgico Ubú próximo a la jubilación desplegó sus gastadas artes escénicas en apoyo de su prefabricado «hereu». Si es cierto el dicho de «renovarse o morir», los encendidos discursos que se escucharon en Barcelona hace tres días son una muestra inequívoca de que la cúpula de la coalición pujolista está resignada a perder las elecciones, aunque no renuncia a la belleza melancólica del canto del cisne.

Tras un cuarto de siglo de sonsonete soberanista sin otros resultados que una gestión mediocre, un nivel de corrupción apreciable, un clientelismo desaforado y una contumaz negativa a respetar la pluralidad cultural y lingüística de la sociedad catalana, el regreso a las esencias secesionistas con abundancia de recursos emocionales en forma de trémulas apelaciones al «país de nuestro sueños», confesiones a lo Martin Luther King de haber tenido una «visión» y exigencias de «plenitud» en la realización del objetivo camufladamente separatista, suena a estas alturas de la película a patético disco rayado que sólo conmueve a los más allegados o insufla esperanzas vanas a los pesebre-dependientes.

Además, el Molt Honorable parece haber perdido el sentido de la oportunidad estratégica. Salir ahora con la reforma estatutaria en unos momentos en los que en el Principado no eres nadie si no propones una atrevida reforma constitucional en sentido autodeterminista equivale a confundirse con el tropel renunciando a una imagen diferenciada. El President en su largo ocaso ya no sabe sacar conejos de la chistera y se limita a repetir el número de costumbre pero sin su legendaria finura para medir la longitud del salto. Mecánica repetición de su propio estereotipo, ha llegado al fin de su larga carrera agotado mental y políticamente. Y su sucesor carece del carisma y de la fuerza requeridos para tomar el relevo con unas mínimas garantías de éxito.

El empeño permanente en transformar al PP catalán en un residuo se vuelve ahora, en el crepúsculo de la hegemonía convergente, contra sus impulsores. La sociología electoral más elemental demuestra que un centro-derecha constitucionalista diminuto y sumiso ante el nacionalismo no le proporciona a éste ni un voto, mientras simultáneamente pierde eficacia para atraer sufragios socialistas. Este grave error de perspectiva llevará sin duda a Pujol a ver cumplido su sueño, pero será un sueño del que no despertará.

Hipocresías varias
Cartas al Director ABC 9 Abril 2003

El ritmo de la actualidad es trepidante, las noticias se quedan viejas en pocas horas. Tras meses de acaloramiento por una guerra inevitable cuando aún no había comenzado, algunos desean quedarse con esa foto fija, como regodeándose en la tragedia; pero la historia no se detiene, y la guerra en sólo tres semanas de lucha parece tener un final muy próximo. Sabemos que el 91 por ciento de los españoles estábamos contra la guerra, pero, producida ésta, ¿quién desean los españoles que la gane?: la coalición internacional, con combatientes norteamericanos, ingleses, australianos, polacos... o el genocida Sadam y quienes apoyan su régimen dictatorial y de terror; no hay encuestas al respecto o, al menos, no se han publicado. Supongo que la pregunta puede resultar muy incómoda para quienes hacen del conflicto un arma electoral y para los que protestan contra la guerra haciendo la guerra contra los militantes indefensos del PP, sus sedes, sus actos y sus candidatos; incluso aquí en el País Vasco, el nacionalismo, tan solidario «de boquilla» con los kurdos («pueblo hermano, también sin estado»), a quienes incluso pretendió ceder las instalaciones del Parlamento de Vitoria para crear a España un conflicto con Turquía, prefieren mirar para otro lado, en lugar de consultar a «su» admirado Pete Cenarrusa, el de Idaho, porque ya saben lo que les diría...    Fernando Sánchez.   Bilbao.

Decepción con el PSOE
Cartas al Director ABC 9 Abril 2003

Los miembros de mi familia fuimos votantes fieles al PSOE, desde el inicio de la democracia, excepto en las dos últimas votaciones, en las que, hartos de soportar roldanes, filesas, comisiones, pelotazos, etcétera, les quitamos nuestro voto y me temo que, con dirigentes como los actuales, jamás se lo volveremos a otorgar. ¿Cómo podrá, a partir de ahora, Zapatero protestar, sin ruborizarse, cuando en el País Vasco, después de las manifestaciones promovidas por PNV y la ilegalizada Batasuna, se produzcan desórdenes causados por encapuchados que ataquen sus sedes, cuando hay encapuchados, en las manifestaciones del PSOE e IU, que originan desódenes del mismo tipo que los ocasionados por los esbirros etarras, atacando sedes y acosando a representantes de otro partido por el simple hecho de no opinan como ellos? ¿Cómo pueden llamarse demócratas los líderes de un partido que no alzan su voz y claman cuando cargos políticos del mismo promueven altercados contra las sedes de otro partido opositor y atacan a sus representantes? ¿Qué es lo que ellos sienten cuando los proetarras protestan y atacan a Carmen Diez, Redondo o Rojo (a quienes admiro por su honestidad y valentía)? ¿Qué futuro espera a nuestra sufrida España, si estos «demócratas», que de forma tan asombrosa garantizan la libertad de expresión, llegan a gobernar? ¿Tendríamos entonces, con el PSOE e IU, una kale borroka en todas nuestras ciudades y pueblos, igual que la tienen las ciudades y pueblos gobernados por el PNV, HB e IU? ¿Intentan Zapatero y Llamazares amordazar y atenazar de miedo al resto del país, como Arzalluz, Ibarretxe y Madrazo han hecho en el País Vasco? ¡Pobre España si llega a caer en mano de los Zapatero, Odón Elorza, Maragall, Llamazares, Madrazo... que la acechan!    Fabián Herreros Hidalgo.  Las Rozas (Madrid).

Batalla campal en la Universidad del País Vasco tras irrumpir cien radicales con piedras y tornillos
Los incidentes de la «jornada de lucha» se saldan con cuatro heridos y siete detenidos
Lluvia de piedras y tornillos sobre el Aula Magna de la Universidad del País Vasco. La «jornada de lucha» convocada por el sindicato estudiantil Ikasle Abertzaleak, afín a la izquierda «abertzale», se convirtió en una batalla campal que se saldó con dos guardas y dos manifestantes heridos, y siete detenidos que hoy pasarán a disposición judicial. Los agentes tuvieron que utilizar material antidisturbios para alejar del Aula Magna al grupo de radicales, que luego se trasladó al edificio de Ciencias para proseguir con su retahíla de insultos y destrucción de mobiliario y cristales.
Vasco Press - Bilbao.- La Razón 9 Abril 2003

El claustro de la Universidad del País Vasco estaba reunido en el Aula Magna para debatir los estatutos del centro cuando un centenar de radicales desató una lluvia de piedras y piezas de tornillería lanzados con tirachinas.
Los desórdenes tuvieron lugar dentro de la «jornada de lucha» convocada por el sindicato estudiantil Ikasle Abertzaleak, afín a la izquierda «abertzale», en contra del proyecto de estatutos que iba a debatir el máximo órgano de gobierno universitario. La organización había convocado en primer lugar un encierro en la cafetería del recinto universitario para la noche del lunes al martes, acto secundado por 108 personas que fueron desalojadas por los guardas que se encargan de la seguridad dentro del campus de la UPV. Aun así, las paredes de este recinto estaban llenas de pintadas con aerosol que convocaban a la «jornada de lucha» de ayer y contenían descalificaciones a la universidad y al proyecto estatutario.

La convocatoria estaba repetida en numerosos carteles distribuidos por los edificios del Campus de Lejona. Hacia las diez y media de la mañana, con los miembros del claustro reunidos en el Aula Magna para discutir el proyecto de estatutos, un centenar de personas, algunas de ellas encapuchadas, se acercó al edificio en manifestación y, cuando se encontraban junto al Aula Magna, comenzaron a lanzar piedras y tornillos.

El ataque provocó la salida de los guardas de seguridad que custodiaban las puertas del Aula Magna en el interior del recinto. Los vigilantes privados fueron los primeros en intervenir con sus porras para alejar a los agresores y dos de los guardas resultaron heridos, uno en la cabeza y otro en una pierna, por lo que tuvieron que ser trasladados a un centro sanitario para recibir atención.

Minutos después intervenieron las dotaciones de cuatro furgonetas de la Ertzaintza que se encontraban estacionadas en los aparcamientos de la UPV en previsión de que se registraran incidentes por la «jornada de lucha». Los agentes tuvieron que utilizar material antidisturbios para alejar al grupo de radicales y detuvieron a tres personas.
Los atacantes se retiraron después hasta la zona del edificio de Ciencias, desde donde continuaron insultando a los policías y dando gritos de «PNV español».

Los incidentes se mantuvieron intermitentemente hasta casi la una y media del mediodía. Cuando los policías acudían a dispersar a los manifestantes, éstos se introducían en los diferentes edificios del campus y luego volvían a reagruparse y proseguían con sus gritos e insultos a los ertzainas, lo que provocó nuevas actuaciones de los agentes. Poco antes de la una y media, la Ertzaintza arrestó a otros cuatro manifestantes.

Los detenidos, dos de los cuales recibieron asistencia sanitaria por presentar lesiones, fueron trasladados a comisaría, donde permanecerán hasta hoy miércoles, cuando serán puestos a disposición judicial, según fuentes de Interior.

Reparten en colegios a los niños suscripciones para «resucitar» la revista abertzale «Kili-kili»
Por sólo seis euros, los escolares recibirán la publicación que animaba a vengarse de Aznar
La revista infantil «Kili- kili», que edita la federación de Ikastolas y que en su último número lanzaba proclamas contra Aznar y el juez Garzón ha vuelto a aparecer en escena poco después de que la consejera de Cultura, Miren Azcárate, asegurara que no habría más números ni más subvenciones a la publicación. En esta ocasión se trata de una hoja que invita a los niños a suscribirse y a mandar un cuestionario con el que entran en el sorteo de una bicicleta. Entre las preguntas, según denuncia el PP, hay algunas como «¿Qué es lo que Arana inventó y los españoles prohibieron?».
D. Mazón - Madrid.- La Razón 9 Abril 2003

El pasado mes de diciembre, el «lendakari» Juan José Ibarreche aseguraba que no habría más números de la revista infantil «Kili- kili» porque en el pasado número de octubre incitaba a vengarse del presidente del Gobierno, José María Aznar, y el juez Baltasar Garzón. Hace pocas semanas, en el Parlamento vasco, la consejera de Cultura del Ejecutivo de Vitoria, Miren Azcárate, reiteraba que la revista no aparecería más y que el Gobierno no daría más subvenciones a la publicación. Recientemente, el PP denunciaba la aparición en varios colegios de Vizcaya de unas hojas en las que se invitaba a los niños a suscribirse por sólo seis euros a esta revista publicada sólo en vasco.
Tal y como explicaron fuentes populares a LA RAZÓN, la hoja es un Din-A3 en el que aparece el nombre de la revista y en el que se incluyen una serie de juegos a modo de cuestionarios con adivinanzas entre las que se incluyen preguntas como «¿Con qué países limita Euskal Herria?», o «¿Qué es lo que inventó Sabino Arana y los españoles prohibieron?». El objetivo de este cuestionario es que los niños lo envíen a la revista para entrar en el sorteo de una bicicleta, aunque las fuentes citadas aseguran que de este modo, los responsables de la publicación envían una suscripción a los niños.

El parlamentario del PP, Iñaki Ortega, denunció la publicación de esta hoja durante el transcurso de una pregunta parlamentaria en la que la oposición cuestionaba al Ejecutivo de Ibarreche por las medidas que iba a tomar para evitar que se publicaran revistas de este tipo, con «contenidos despreciables que llaman a la violencia» mientras mostraba la citada hoja.

La consejera de Cultura respondió a Ortega que en caso de confirmarse la existencia de ésta, «analizaremos sus contenidos», aunque, tal y como señalaron fuentes populares, aseguró que «coincide con el nombre pero es una revista diferente». Asimismo, Azcárate señaló que desde diciembre no se distribuye «Kili- kili». Ante estas respuestas, Ortega, con la hoja en la mano, señalo que «poca credibilidad nos puede dar un Gobierno cuando tenemos la constatación de que Kili- kili sigue adelante».

La polémica con esta revista, que recibía subvenciones de la Diputación vizcaína y del Gobierno vasco, surgió tras la publicación de un número en el que se afirmaba que «los españoles son unos traidores que quieren destruir el euskera» y «que hay que vengarse de Aznar y Garzón».

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