AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 10 Abril  2003
German Yanke y la dictadura nacionalista
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Abril 2003

Cae Sadam, ¿se alegra la izquierda
EDITORIAL Libertad Digital  10 Abril 2003

Réquiem por un nazi metafísico
Iñaki EZkERRA La Razón 10 Abril 2003

Otegi y sus amenazas
Cartas al Director ABC 10 Abril 2003

Los estudiantes a la calle
Andrés Freire Libertad Digital  10 Abril 2003

Germán Yanke firma el acta como candidato del PP por Bilbao en la presentación de su libro
Libertad Digital  10 Abril 2003

Concejales vascos exponen en la UE el drama cotidiano de las víctimas de ETA
FERNANDO PESCADOR CORRESPONSAL. BRUSELAS El Correo 10 Abril 2003

El PP denuncia la «afinidad» de Ibarretxe con los objetivos de ETA
ABC 10 Abril 2003

Jesús Gutiérrez analiza las claves del nacionalismo y el carlismo en el País Vasco
Redacción  A Coruña El Ideal Gallego 10 Abril 2003
 

German Yanke y la dictadura nacionalista
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 10 Abril 2003

La presentación del último libro de Germán Yanke Euskal Herria, hora cero. La dictadura de Ibarreche, además de suponer un emocionante acto cívico en la Casa de América, me confirmó en la tesis de que uno de los rasgos distintivos del nacionalismo antiespañol frente a los españoles antinacionalistas es que ellos carecen por completo de lo único que realmente nos sobra: sentido del humor. El libro versa sobre ese inminente proyecto totalitario de Ibarreche que, si los españoles amigos de la libertad no lo remedian, acabará con el Estado nacional y constitucional. Y tiene en cada uno de sus breves capítulos una estampa de la vida cotidiana tras el triunfo del separatismo bizcaitarra y un análisis de las razones de fondo que han llevado a esa tragedia individual y a esa ruina colectiva. Hay un humor sutil y forzosamente negro en los cuadros costumbristas de esa dictadura nacionalista en ciernes a la que le falta sólo el último capítulo de la tragedia, el que ojalá nunca se escriba, pero también hay pena y melancolía, un lamento de la razón ante los monstruos que, cuando la razón no se defiende, acaban devorándola.

Creo que el libro de Germán Yanke, además de un logro literario indiscutible, contiene los dos ingredientes necesarios para vencer al totalitarismo: la razón y la voluntad de defenderla contra los fanáticos liberticidas y frente a los frívolos dispuestos a pagar el chantaje de la comodidad aunque suponga la fuente de infinitos crímenes futuros. Las dos especies son abundantes en España: los ibarreches y los miñones, los tussellones y los pujolines. O lo que es lo mismo: los maragállidos y los piquétidos. El nacionalismo antiespañol está interiorizado entre sus víctimas y legitimado por ellas mismas. Libros como éste ayudan a ver de frente al enemigo político e intelectual. Y el que lo lea, mirará.

Cae Sadam, ¿se alegra la izquierda?
EDITORIAL Libertad Digital  10 Abril 2003

Los agoreros de la izquierda, que con un insufrible tono de suficiencia siempre están dispuestos a dar sus sesgadísimas lecciones de democracia, de humanitarismo, de moral internacional, de geoestrategia y de sensatez al país del mundo que, probablemente, menos ha demostrado necesitarlas, tienen la costumbre de vaticinar un nuevo Vietnam en todas las guerras en las que participa EEUU. Y, como de costumbre, han vuelto a quedar en evidencia, como también les ocurrió en la I Guerra del Golfo y en la guerra de Afganistán.

No se han producido las dantescas catástrofes humanas anunciadas con tanto desparpajo –se habló de centenares de miles de muertos y de millones de refugiados y apenas hay que lamentar un millar de víctimas civiles–, quizá el argumento de mayor peso que impulsó a la mayoría de los españoles a expresar su legítimo rechazo a una intervención militar que, aparentemente, iba a producir más daño que bien. También parece bastante claro –Bush y Blair no han cesado de repetirlo desde el principio– que EEUU y Gran Bretaña no necesitan ni desean el petróleo del lacerado pueblo iraquí. El cual, por cierto, sólo ahora tendrá ocasión de disfrutar de esa riqueza que administraban para su propio provecho y fines criminales Sadam y su camarilla –como pone de manifiesto la colección de palacios del tirano y el tren de vida que llevaban sus colaboradores. Y tampoco desean EEUU y Gran Bretaña perpetuar su presencia en Irak más allá del tiempo necesario para pacificar y reconstruir el país y organizar un gobierno democrático –como ya hicieron en Alemania y Japón después de la II Guerra Mundial– que permita a los iraquíes decidir libremente sus propios destinos.

Aunque parezca paradójico, el asombroso bajo coste en vidas humanas que ha tenido la caída de Sadam se debe fundamentalmente a la voluntad de los gobiernos norteamericanos de invertir en alta tecnología militar, no para producir armas de destrucción masiva, como Sadam Husein, sino para reducir al máximo el número de bajas civiles y militares. Los bombardeos de precisión sobre objetivos militares son, además de un impresionante logro técnico, quizá la mejor muestra de la superioridad moral de los norteamericanos y británicos respecto de sus enemigos; un aspecto, por cierto, muy poco valorado por la prensa internacional, menos aún por la española.

Ciertamente, habrá quienes aleguen que no valía la pena causar la muerte a más de mil inocentes para arrojar del poder a Sadam Husein. Sin embargo, no hay que perder de vista que el único responsable de esas muertes –como señala José María Aznar y, doce años antes, Felipe González– es Sadam, uno de los dictadores más criminales y sanguinarios que ha conocido el pasado siglo XX. Ni tampoco hay que olvidar que, de haber permanecido más tiempo en el poder, Sadam Husein hubiera causado muchísimas más muertes de inocentes –sin contar las penurias, la miseria y la represión en que mantenía al pueblo iraquí– que las que hay que lamentar ahora con motivo de la guerra.

Pero, sea como fuere, la guerra toca a su fin, el régimen de Sadam ya casi es historia, y es bien patente el júbilo de la inmensa mayoría de los iraquíes liberados; aunque algunos medios de comunicación se obstinen en ocultarlo. ¿Se alegra la izquierda de la caída del tirano? ¿Seguirá exigiendo el fin inmediato de la guerra y la retirada de las tropas angloamericanas para que Sadam vuelva a fabricar armas de destrucción masiva; a financiar, armar y cobijar terroristas; a torturar, masacrar y encarcelar a disidentes y opositores, mujeres y niños incluidos? Y, una vez organizadas las redes e infraestructuras internacionales para decir “no a la guerra” ¿aprovechará el Foro Social Mundial –al que pertenecen IU y PSOE a través del Foro Social de Madrid– ese potencial para dedicar sus insultos y sus protestas violentas a alguna de las casi tres docenas de guerras que actualmente existen en el mundo sin permiso de Naciones Unidas? ¿Se concentrarán estudiantes y profesores ante la embajada francesa para llamar asesino a Chirac por implicarse en la guerra de Costa de Marfil? ¿Protestarán ante los consulados de Ruanda, Burundi y Zimbabwe por la horrible guerra de agresión que iniciaron en 1998 para quedarse con los recursos naturales del Congo? ¿Irá la Plataforma Cultura contra la Guerra a la embajada Cubana para exigir que Castro deje de encarcelar disidentes por navegar en Internet? ¿Se manifestarán actores, actrices, cantantes y escritores contra la “experiencia democrática” de Chávez ante la Embajada de Venezuela?

¿O aguardarán tranquilos e indiferentes ante conflictos que causan más víctimas inocentes en un solo día que las que se han producido en las dos guerras del Golfo juntas hasta que los EEUU –el chivo expiatorio de los pecados y crímenes de la izquierda– se vean obligados a sostener otra guerra en defensa de la paz y la seguridad mundial retransmitida por televisión? No hay que discurrir mucho para encontrar todas las respuestas a todas estas preguntas. Especialmente a la primera: lo menos que puede decirse es que PSOE e IU parecen disimular muy bien su alegría.

Réquiem por un nazi metafísico
Iñaki EZkERRA La Razón 10 Abril 2003

Cuentan que, cuando Mussolini tomó el poder en Italia, el poeta Ezra Pound le hizo llegar una serie de escritos y de planos repletos de instrucciones para una revolución estética y una transformación arquitectónica que cambiarían la faz de Roma y reflejarían su interpretación cultural del fascismo. Y cuentan también que el Duce miró con extrañeza aquellos papeles y los apartó de su mesa de un manotazo. Sobre este jugoso episodio Pere Gimferrer hace en sus «Dietarios» una hermosa y lúcida reflexión. Yo creo que, verídica o falsa, la escena resume todas las desavenencias de Oteiza con los jerarcas del régimen nacionalista vasco. El largo rosario de broncas que el escultor tuvo con la administración de Vitoria no se debieron a que él no fuera nacionalista sino a que era el más nacionalista de todos. Sus enganchadas con el PNV fueron de la misma naturaleza que los ascos de Heidegger al nazismo o ¬por usar un ejemplo más burdo¬ que el desengaño que ciertos intelectuales falangistas se llevaron con un Franco que no necesitaba ninguna de las dos cosas: ni falangistas ni intelectuales. Franco sólo necesitaba franquistas a secas como el PNV sólo necesita peneuvistas y estómagos agradecidos.

Además de sus enfrentamientos ¬siempre relativos¬ con el nacionalismo oficial contribuyó a darle un falso aire rebelde, demócrata y progresista su oposición ¬más cultural que lo que se dice política¬ al franquismo. Pero, como ocurre con tantos libros, películas e ideologías que dimos por buenas solamente por opuestas a la Dictadura, cuando ahora una mentalidad contemporánea aborda realmente la lectura del «Quosque Tandem», ese tocho que es el testamento ético y estético de Oteiza, se le cae el alma a los pies. Las apelaciones más burdas y sectarias a la raza como elemento definitorio y conformador del arte vasco aparecen desde las primeras páginas envueltas en el sutil manto de un arte de ruptura y una retórica impostación eusko-experimental, una sintaxis rota en efecto, entre abrupta y taquigráfica, entre autóctona-paródica, etno-automatista y sencillamente incorrecta. Oteiza procede en ese singular libro a un rudimentario rescate del Heidegger más reaccionario, el que sostenía que el «ser sólo podía ser pronunciado en lengua alemana». Oteiza importa al peor Heidegger y decide qué es arte vasco y qué no es arte vasco. Lo que hace colar su nazismo como presentable y hasta como innovador es que esos criterios raciales y exclusivistas los aplica al arte de vanguardia. El disfraz vanguardista le sirve para encubrir un ideario tan limitado como pedestre.

Terrateniente de Euskadi
Cuando se relaciona con el nazismo al nacionalismo vasco hay quien cree que es por una indignación exenta de rigor y reflexión sosegada o que el nexo se limita al aberzalismo violento de Eta y su brazo político. Pero sería precisamente el rigor el que reconocería las pistas más inquietantes de un Heidegger «nazi-esencialista» que al parecer ha creado «escuelilla» según delatan consignas como la de «ser para decidir», lanzada por Arzallus para la apuesta soberanista de Lizarra. Guiños como éste demuestran que, si en el nacionalismo vasco no hay unas coincidencias masivamente conscientes con la ideología más catastrófica del siglo XX, algunos en sus filas hacen todo lo posible para dar a entender que sí las hay y muy asumidas.

Oteiza es el hombre capaz de ver reminiscencias religiosas y la reconstrucción del vacío metafísico del cromlech en la manera de distribuirse por el césped los jugadores del Athletic de Bilbao. Es esta originalidad delirante la que puede hacer ver como inocua y simpática una doctrina que se entretiene en las mismas especulaciones de Alfred Rosenberg y las aplica ¬eso sí¬ a campos de investigación ¬y de fútbol¬ a los que los teóricos nacional-socialistas nunca se habrían atrevido. Oteiza es el personaje que presumía de tener una pistola heredada de Eta que les hacía mucha gracia a esos discípulos suyos que en realidad no heredaron de él su credo ¬porque no era comercial¬ y que venían siempre diciéndote con un tonillo afectado e inconfundible lo de «vengo de estar con el Viejo» o «voy a ver al Viejo». La pistola de Oteiza acabó protagonizando un episodio en un hospital tan chusco como el de aquellos falangistas que se sentían caciques de la patria y sacaban la suya en cualquier bar de la posguerra. Oteiza se creía un terrateniente de la Euskadi de hoy. De ahí venían sus peleas con los verdaderos terratenientes, los nacionalistas.

De Oteiza no son hoy rescatables ni sus teorías ni su abroncado estilo civil. La única reivindicación que cabe de este hombre es la poesía que ciertamente puede hallarse en esa producción escultórica que abandonó hace muchos años. Y sería ésta una reivindicación formulada desde el laicismo, no desde donde se colocan quienes ahora en su muerte, para elogiarle, relacionan con el arte conceptos tan antagónicos de éste como el de etnicismo, patriotismo, telurismo, tribalismo o religiosidad identitaria. Lo único que rebaja y desdramatiza el nazismo metafísico de Oteiza y obra en su favor es su intemperancia extravagante, la misma que le hizo llevar a los nacionalistas ¬como Ezra Pound a Mussolini¬ unos planos sobre Bilbao según los cuales debían ser retiradas inmediatamente de todos los espacios y edificios públicos las obras de su colega Lucarini, un escultor entusiasta de un helenismo y un romanismo burgueses al que debía de odiar a muerte porque congenió bien con las autoridades del finiquitado régimen.

Otegi y sus amenazas
Cartas al Director ABC 10 Abril 2003

Otegi vuelve a la carga con sus amenazas al Gobierno español, ahora afirmando que ETA dejaría de matar si por fin consigue su ridícula intención de secesionar España. El fin justifica los medios, entonces. Le diría a Otegi que deje de soñar con tan ridícula teoría, por lo menos, hasta que gente como yo no estemos en este planeta para luchar por una España plural pero única, tal como recoge la Constitución que a todos obliga, también a él. Le diría a este individuo que muchos miles de personas han muerto a manos de los asesinos de ETA por defender la integridad y unidad de España, y que no creo que nuestro Gobierno, que es también el gobierno de Otegi, sea del signo que sea, deje que estas muertes hayan sido en vano. Parece también que a los partidos nacionalistas se les está viendo poco a poco el plumero: patético es que los que acuden a las manifestaciones portando pancartas a favor de la paz (PNV-EA) estén en contra de la ilegalización de HB, brazo político de los terroristas de ETA y no sólo eso, sino que amparen dentro de sus formaciones políticas a los que respaldan los asesinatos de ETA como Otegi.

Quiero dejar claro con esto mi inquietud ante la radicalización generalizada del nacionalismo vasco y sus prisas por la independencia; ahora ya no ocultan sus deseos y cada vez son más claras sus intenciones. Mientras existan millones de personas que, como yo, consideran a España como un Estado democrático en el que las decisiones que afectan a su carácter se encauzan a través de los caminos establecidos por consenso, puede tener claro Arzalluz que no se saldrá con la suya de forma fácil.   Enrique Pascual.   Madrid.

Los estudiantes a la calle
Andrés Freire Libertad Digital  10 Abril 2003

Al día siguiente del atropello de una estudiante viguesa durante una manifestación, el Faro de Vigo publicó una de las columnas de opinión más infames que uno haya podido leer. Su autor fue Xosé Luis Méndez Ferrín, quien pasa por ser el gran escritor gallego y presunto candidato a Nóbel. Presentemos al personaje: nacionalista de ultraizquierda que considera al BNG como un partido vendido a España y al capitalismo; enemigo irredento del Estado (aunque funcionario de educación) y, sobre todo, del gobierno Fraga, quien financia la edición de sus obras y obliga a los muchachos a leer alguna de ellas.

Méndez Ferrín aseguraba en su columna que “un grupo de mozos e mozas europeos” (A Ferrín, la palabra España y español le produce urticaria) protestaba la guerra, tal como hacían sus colegas londinenses en Picadilly Circus. Pero fueron arrollados por “seguramente un automovilista máis incomodado polo contido da manifestación (contra a guerra, contra o PP) ca polo retraso”. Y va más lejos: “Pueden Ustedes estar seguros de que el automovilista no era políticamente neutro. Todos Ustedes saben por qué herida respiraba, por qué estaba indignado y por quién votó en las últimas elecciones. Ellos, sólo ellos, son los violentos”. Así, donde creíamos contemplar a un conductor irritado al que se le cruzaron los cables, el lector de almas Méndez Ferrín adivina un asesino político.

Unas anotaciones: La Plaza de América que obturaban unos cuantos muchachos es una gran rotonda donde se entrecruzan siete vías principales de Vigo. Un corte en la plaza en una mañana laborable supone el bloqueo de buena parte de la ciudad. Además, la televisión local ha mostrado imágenes de cómo uno de los muchachos insultaba y provocaba a los automovilistas que se quejaban. El bloqueo se había hecho, por supuesto, sin permiso ni aviso –algo que jamás permitirían en Picadilly Circus. Por último, el conductor que perdió los nervios no aparece en las listas de militantes del Partido Popular.

Considerando los ofensivos y necios barruntos de Ferrín, no sorprenden los actos de sus alumnos. ¡Qué insolencia la suya al creer que tienen derecho a paralizar a su arbitrio una ciudad! ¡Qué desprecio hacia los demás, que tienen su vida, sus obligaciones, sus citas y cuitas y un sueldo que mantener! (Por cierto, a 200 metros de la plaza de América, hay una plaza peatonal) En Nueva York, los manifestantes también intentaron atascar la ciudad, pero allí hay policía que se toma en serio sus obligaciones. Por tanto, para bloquear el tráfico, los pacifistas organizaron brigadas autónomas que se enzarzaban en un juego de gato y ratón con las fuerzas de orden público. Cuando éstas les pillaban, se dejaban arrastrar hasta el furgón, conscientes de haber cometido una infracción, que acarrea detención y multa.

Aquí, en cambio, buena parte de las protestas consisten, parece ser, en ventilarse las clases. Los profesores lo aceptan, incluso lo incitan: “no importa perder una clase, pues hay una guerra”. Al hacerlo, rebajan ante sus alumnos la importancia de la educación, deslegitiman los propios conocimientos que imparten. Les están mandando un mensaje: Los estudios tienen una importancia secundaria. (Lo de los profesores de primaria “movilizando” a sus niños es otra cosa: pura y simple corrupción de menores). En estas circunstancias, no extraña que, cuando los estudiantes tienen una querella con el poder, no sepan argumentar sin insultar, ni imaginen formas de protesta que no impliquen fastidiarle la vida a los viandantes. Claro que, con profesores como Ferrín...

Germán Yanke firma el acta como candidato del PP por Bilbao en la presentación de su libro
Libertad Digital  10 Abril 2003

La presentación del libro “Euskal Herria, año cero. La dictadura de Ibarretxe” ha sido el acontecimiento elegido por Antonio Basagoiti y Germán Yanke para escenificar la entrada del escritor en las listas municipales del PP por Bilbao. Tras la firma, se abrió un interesante abanico de reflexiones ante el cercano horizonte del 25 de mayo.

Este miércoles se ha presentado en la Casa de América un libro que refleja la realidad del proyecto independentista del PNV. Editado por Temas de Hoy, “Euskal Herria, año cero. La dictadura de Ibarretxe”, no se detiene en el mero análisis crítico del nacionalismo vasco. Da un paso más para recrear lo que ya significa el acelerón separatista y cómo cristalizaría en un hipotético Estado vasco.

La realidad de un “año cero” de dictadura nacionalista
El propio autor, el escritor y periodista Germán Yanke, ha explicado que una de las claves es no caer en la trampa de interpretar los pasos de Ibarretxe como “un globo sonda” sino como “una realidad que quiere imponer”. El libro desgrana cómo la única figura política imaginable tras una hipotética imposición del plan del PNV sería la dictadura, marcada siempre por la presencia de ETA. De hecho, según Yanke, los pistoleros dejarían de pertenecer a una banda “para formar parte de un Estado terrorista”.

Pero el año cero que recrea el escritor arroja también los resultados negativos en la Economía, la educación, la cultura, la religión y –como refirió Federico Jiménez Losantos– “hasta en el fútbol”, todo un ejemplo de cómo la metástasis nacionalista impregnaría todas la facetas de la vida en el País Vasco con tal de separarla de España.

La lista de Basagoiti, un ejemplo de unidad constitucional
Con la presencia de Nicolás Redondo Terreros, Jon Juaristi y Federico Jiménez Losantos, el escritor inició un debate en el que se abordó la realidad del nacionalismo no sólo en el País Vasco sino también en Cataluña. Entre el numeroso público asistente a la presentación en el anfiteatro de la Casa de América, destacaba la asistencia de Edurne Uriarte, Mikel Buesa y el propio cabeza de lista del PP por Bilbao, Antonio Basagoiti. Antes de que acabara el acto, el candidato popular ofreció a Germán Yanke la formalización de su candidatura como número 27 de la lista en la que también se encuentra el presidente del Gobierno, José María Aznar, los escritores Jon Juaristi e Iñaki Ezquerra, la catedrática de la UPV, Edurne Uriarte o el miembro del Foro de Ermua, Vidal de Nicolás.

Nicolás Redondo, “jubilado por una foto”
El ex secretario general del PSE bromeó ante la posibilidad de que su foto junto a los que presidían la presentación (Jon Juaristi, Federico Jiménez Losantos y Germán Yanke) tuviera aun peores efectos que aquella imagen simbólica de la alternativa al nacionalismo en la que Redondo estrechaba la mano a Mayor Oreja en presencia de Fernando Savater. Admite Redondo que “me jubilaron” después de aquella foto pero no duda en criticar que sea “desde la izquierda” de donde provenga más incomprensión sobre lo que ocurre en el País Vasco.

Pero el ex secretario general no cerró el círculo en el nacionalismo vasco. Coincidiendo de nuevo con el análisis de Mayor Oreja, destacó el “peligro” de los planes de Pasqual Maragall para Cataluña. De hecho recalcó que si algunos piensan que las pretensiones del socialista catalán no son graves, él opina que “son gravísimos” porque suponen la ruptura total con la España Constitucional. “Cada vez es más difícil ser español a secas”, añadió Redondo y lamentó que una de las claves es la “continua claudicación de la izquierda ante el nacionalismo”. La clave vuelve a ser el “superar la sigla política”, razón por la que Redondo sufrió una de las campañas de acoso y derribo político –desde sus propias filas– más intensa que se recuerde en democracia.

La conclusión de Redondo al hilo del argumento expuesto por Germán Yanke en su libro, es que “para ganar a ETA es imprescindible que los nacionalistas no ganen las elecciones” del 25 de mayo. La lista del PP para el ayuntamiento de Bilbao es, al menos, una primera esperanza (un “año cero” antitético al que describe el autor) aunque no sea el PSE el compañero de viaje. “¿Por qué en Cataluña el PSOE quiere ganar a Pujol y en el País Vasco no quieren vencer al PNV?”. Es la pregunta que dejó en el aire Nicolás Redondo Terreros.

Concejales vascos exponen en la UE el drama cotidiano de las víctimas de ETA
El pleno del Comité de las Regiones ovacionó a Maite Pagazaurtundua Karmelo Sainz de la Maza escuchó silbidos cuando afirmó que los electos del PNV están en la «lista de espera» de la banda terrorista
FERNANDO PESCADOR/CORRESPONSAL. BRUSELAS El Correo 10 Abril 2003

El Comité de las Regiones de la Unión Europea, una institución creada por el Tratado de Maastricht de 1992, rindió ayer homenaje a los concejales vascos amenazados por ETA. El acto, celebrado en la sede del Parlamento europeo de Bruselas, reunió a varias decenas de ediles, junto a una comisión integrada por los alcaldes Alfonso Alonso (PP), Ana Urchueguía (PSE-EE) y Karmelo Sainz de la Maza (PNV) y por Maite Pagazaurtundua, concejala de Urnieta y hermana de la última víctima de ETA, que tomaron la palabra ante el pleno de la institución.

La sesión fue extremadamente emotiva. Alonso, Urchueguía y Pagazaurtundua expusieron las duras condiciones en las que desempeñan su cometido en el País Vasco, bajo amenazas de muerte y coacciones de todo género por parte de la minoría radical. Destacaron, además, la paradoja que supone que en Euskadi sea la oposición la que tenga que llevar escolta, mientras los nacionalistas gobernantes pueden llevar una vida completamente normal.

El testimonio de Maite Pagazaurtundua, que intervino en representación de las víctimas de ETA, fue muy aplaudido por el pleno cuando la emoción le obligó a interrumpir su exposición por unos instantes. La concejala socialista narró las condiciones lacerantes en las que ejerce como madre para no poner en peligro la vida de sus hijas y las circunstancias que precedieron el asesinato de su hermano, con su retorno obligado a Andoain poco después del pacto secreto suscrito por PNV y EA con ETA. Pagazaurtundua leyó el punto tercero de este pacto, en el que PNV y EA asumían el compromiso de «abandonar todos los acuerdos que tienen con las fuerzas cuyo objetivo es la destrucción de Euskal Herria y la construcción de España (PP y PSOE)».

Proceso de paz
Karmelo Sainz de la Maza, presidente de Eudel, y José Muñoa, representante del PNV en el Comité de las Regiones, concentraron sus esfuerzos en mostrar al plenario que su partido y el Gobierno vasco son solidarios con los concejales amenazados. Ambos expresaron su rechazo a ETA, cuya desaparición exigieron, y se declararon convencidos de que la paz en el País Vasco requiere de un proceso «en el que extraigamos experiencias de otros ejemplos europeos» que conducen a una «solución basada en el Estado de Derecho».

Los dos representantes nacionalistas fueron silbados en determinados momentos de sus exposiciones, en particular Sainz de la Maza, cuando dijo que los electos del PNV están en la «lista de espera» de ETA para ser objeto de atentados en el momento en que la organización terrorista cambie de estrategia. José Luis Olivas, presidente de la comunidad valenciana, le contestó que «no se puede hablar de listas de espera cuando otros están en el corredor de la muerte».

El presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, uno de los promotores de la iniciativa de llevar a los ediles vascos ante el Comité de las Regiones, recriminó también al alcalde de Leioa su intervención en este acto. «El representante del PNV no se tendría que sentar en la mesa porque no está amenazado. No pinta nada», proclamó.

El socialista alemán Karl-Heinz Klar tuvo palabras extremadamente duras para la oferta del portavoz de EA a la ilegalizada Batasuna para compartir listas en las próximas municipales. «El punto de partida para el diálogo no está a medio camino entre la democracia y los criminales», aseguró.

Por su parte, el irlandés Martin McGuinness (Sinn Fein) dijo textualmente que «la tierra no es más importante que las personas. Las personas son sagradas y la tierra, no». Aseguró que «no se obtiene justicia por la violencia» y que ésta «no es un camino más corto, sino un callejón sin salida». Recordó que el proceso de paz irlandés se desencadenó «cuando las líneas principales de actuación terrorista habían sido abandonadas» y aseguró que «no se puede dialogar cuando hay terrorismo».

El comité aprobará hoy una moción de apoyo a los concejales vascos que han acordado populares y socialistas, y que no será enmendada «porque la libertad, ni se divide, ni se enmienda», en palabras del presidente del grupo socialista.

El PP denuncia la «afinidad» de Ibarretxe con los objetivos de ETA
ABC 10 Abril 2003

MADRID. El ministro del Interior, Ángel Acebes, advirtió ayer al Ejecutivo vasco de que la política penitenciaria del Gobierno obedece «a la ley y al Estado de Derecho», como «toda la lucha antiterrorista», por lo que no modificará la legislación para favorecer a los presos de ETA.

Acebes contestaba así a la decisión del Gobierno vasco de remitir a Interior una carta pidiendo el reagrupamiento de los reclusos etarras en cárceles del País Vasco. En su opinión, el Ejecutivo de Ibarretxe ha fijado entre sus prioridades «el poner obstáculos» a la lucha antiterrorista. En este sentido, recordó los recursos presentados contra las actuaciones judiciales para suspender e ilegalizar a Batasuna

Mientras, el secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, consideró que con esta solicitud, el Ejecutivo regional muestra su «escalada de afinidad y de identidad con los objetivos y criterios de ETA y Batasuna». También enmarcó esta iniciativa en la pretensión nacionalista de obtener votos entre el tradicional electorado proetarra.

En similares términos se expresó el portavoz del PSE Rodolfo Ares para quien la solicitud de reagrupar a los presos etarras es «simplemente un mensaje dirigido a intentar buscar votos en el mundo de Batasuna», en vísperas electorales. En su opinión, esta estrategia nacionalista no es ninguna novedad.

Jesús Gutiérrez analiza las claves del nacionalismo y el carlismo en el País Vasco
Redacción • A Coruña El Ideal Gallego 10 Abril 2003

“Carlismo y nacionalismo en Euskadi” es el título de la conferencia que el investigador de Historia Contemporánea de la UNED Jesús Gutiérrez impartirá esta tarde, a las 20.00 horas, en el Kiosco Alfonso. La actividad está organizada por el Ateneo Republicano de Galicia.

Gutiérrez es colaborador habitual en diferentes medios de comunicación vascos y en el año 2001 publicó el libro “La insurrección del 1934 y la segunda república en Eibar”. Actualmente, elabora un ensayo sobre el desarrollo de la Guerra Civil española en la línea de defensa que se situó en la frontera entre Guipúzcoa y Vizcaya.

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