AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 12 Abril  2003
Vázquez afirma que la educación está sometida a manipulación sectaria
Agencias • Madrid El Ideal Gallego 12 Abril 2003

El olor del miedo
Jesús Fonseca La Razón 12 Abril 2003

Chumy Chúmez dejó preparado un libro sobre su vida de «maketo» en San Sebastián
Redacción - Madrid.- La Razón 12 Abril 2003

Saber a qué atenerse
JOSÉ MARÍA LASALLE ABC 12 Abril 2003

Ataque terrorista con bomba contra la sede asturiana del PP en Candás con la excusa de la guerra
EFE Libertad Digital  12 Abril 2003

Expertos constitucionalistas dicen que el plan Ibarretxe no cabe en el marco legal
ABC 12 Abril 2003

Cuentas tramposas
TONIA ETXARRI/ El Correo 12 Abril 2003

«Lo grave del nacionalismo es que debilita a Estados capaces de una actuación internacional relevante»
J. G. C. (Eric Hobsbawm)  ABC 12 Abril 2003

Pacifistas sin fronteras
Pío Moa Libertad Digital  12 Abril 2003

San Gil se presenta como la «única» que no pactará con el nacionalismo en San Sebastián
SAN SEBASTIÁN EL CORREO 12 Abril 2003

“MARAGALL PARECE MÁS NACIONALISTA QUE SOCIALISTA: Vázquez teme la ruptura de España mientras Zapatero y Maragall creen que es una estrategia del PP
Libertad Digital 12 Abril 2003

Cree que el BNG se quitó la careta y se muestra como un partido radical
Vázquez afirma que la educación está sometida a manipulación sectaria
Agencias • Madrid El Ideal Gallego 12 Abril 2003

El alcalde de A Coruña, el socialista Francisco Vázquez, sostuvo ayer que la educación que están recibiendo los menores en los colegios gallegos adolece de una importante “manipulación sectárea” y “pretende imponer diferenciaciones en el lenguaje que desemboquen en el alejamiento de Galicia con respecto al resto de España”. Según aseguró en declaraciones a la Cadena COPE, éste es un fenómeno que se da ya en la comunidad gallega “abiertamente”, al igual que se está dando en el País Vasco y Cataluña, puesto que se “tergiversa la realidad histórica”.

Por ello, indicó que “a nadie le puede extrañar que las generaciones de entre 15 y 21 años que han sido educadas en democracia lo hayan mamado y aprendido en las aulas desde pequeños”.

Lengua gallega
Así, recordó que la Xunta utiliza la lengua gallega “en exclusiva” en cuestiones tales como los documentos oficiales necesarios para matricular a los menores en los colegios, institutos y hasta la universidad, pasando por los trámites a la hora de acudir a los ambulatorios y centros de salud en caso de enfermedad.

Sin embargo, Francisco Vázquez destacó que en la comunidad gallega, afortunadamente “nunca ha habido confrontaciones, porque desde siempre ambas lenguas han convivido perfectamente”.

En su opinión, lo que se intentó con esto fue una política de “lavado de imagen para atraer a ciertos sectores nacionalistas de la sociedad”, lo que consideró “una grave equivocación”.

Municipales
Respecto a las elecciones municipales, Francisco Vázquez señaló que la ciudadanía “valorará los resultados de lo que cada uno ha hecho”, no tanto las “expresiones”, en referencia a la repercusión que tendrá en las urnas la catástrofe del petrolero “Prestige”.

Así, recordó la “indignación de los gallegos” al comprobar que “por sexta vez se hundía un petrolero en las costas gallegas y no se disponía de medios para afrontar la catástrofe”.

“Afortunadamente, el tema se ha ido enderezando, gracias a que la primera reacción de los ciudadanos fue ayudar y luego ocuparse de depurar responsabilidades”, señaló el alcalde de A Coruña.

Un partido radical
En este sentido, recordó que tras estos hechos el Bloque Nacionalista Galego (BNG) “se ha quitado la careta y se ha mostrado como es, un partido radical, que intenta crecer desde la algarada callejera, desde la confrontación y la política de eslóganes”, añadiendo que “pretende confrontar la idea de Galicia y España”. Indicó que esta actitud busca “que la semilla de este enfrentamiento vaya creciendo poco a poco, en especial en el corazón de los más jóvenes”.

Además, destacó que el PP de Galicia, durante la catástrofe del petrolero, “se dedicó a sostener una pelea interna tremenda”, lo que consideró un “verdadero espectáculo y la caída de todo un sistema”.

El olor del miedo
Jesús Fonseca La Razón 12 Abril 2003

Soy de ETA y vengo a matarte. Algo así dijo el pistolero que asesinó a Joseba. Nos lo cuenta el palentino Matías Antolín, entre los mejores del periodismo español, en su libro «El olor del miedo». El terrorismo en las provincias Vascongadas no es, como pretenden algunos nacionalistas iluminados, un conflicto político. Es repugnante delincuencia. Sicarios a sueldo de otros asesinos que se pasean con traje y corbata. Se mete Matías Antolín en las tripas de esa banda. Nos muestra, a las claras, las alianzas, extorsiones, el pesebre de esa dictadura. Acabo de leer la última página. Es un libro valiente, verdadero, que nos hace sentir el olor del miedo. La admiración por quienes allí plantan cara. Un libro que no imparte doctrina, que no alecciona. Que hace lo que un periodista tiene que hacer: decir lo que es como es. Gracias, Matías Antolín, por este libro que nos permite decir contigo: sois unos asesinos. No nos callaréis.

Chumy Chúmez dejó preparado un libro sobre su vida de «maketo» en San Sebastián
El autor cuenta la experiencia de un joven castellano en un barrio de emigrantes de la capital vasca
Chumy Chúmez dejó mucho proyectos en el tintero, entre ellos un libro que había entregado ya a su editor hacía unos meses, «Vida de Maketo», donde rememora sus felices tiempos de niño en San Sebastián, su ciudad natal, y cuando más tarde descubre «su condición de foráneo en su propia tierra», declaró su editor Melquíades Prieto a Efe. Escrito en su habitual tono de sorna, sarcástico en muchos momentos, el libro trata el tema de «la limpieza de sangre y los apellidos». Chumy Chúmez ofrece un paisaje en momentos desolador, pero nunca carente de su humor implacable.
Redacción - Madrid.- La Razón 12 Abril 2003

En sus páginas, Chumy Chúmez afronta «sincero, abierto y claro» las vivencias de un muchacho castellano en uno de esos barrios de la capital guipuzcoana que acogían a los emigrantes y donde tomó conciencia de ser un «maketo» como él mismo se definió, despreciado. Allí mismo el dibujante y humorista había vivido una infancia de dicha tal que, como él decía, ni siquiera la contienda civil pudo empañar, hasta el punto de atreverse a titular un libro «Yo fui feliz en la guerra». Salpicados con historias posteriores, sus recuerdos de esos primeros 20 años van engranándose en los capítulos «La angustia de ser un maketo», «Barrio de casas viejas», «Fuerza de sangre y mestizaje», «Los años triunfales», después de la guerra, o «Maketos viejos y Maketos jóvenes», sobre las sucesivas oleadas de inmigrantes que iban llegando al País Vasco.

Lo mismo se ríe de su delgadez en «Maketo raquítico», que bromea de su fuerza en «Julio César cruzó el Rubicón, yo crucé el Urumea» o evoca la época del florecimiento económico en el País Vasco en «Cuando Euskadi fue Florencia». En «Madrid y sus Españas» recuerda cuando su madre le aconsejaba ir a la capital a hacerse un artista, en «Apátrida» alude a ese acento fuertemente vasco que siempre conservó y sigue en «Las infinitas Españas» para acabar con «La soledad de los maketos».

«La soledad de los maketos es desoladora en los pueblos pequeños a los que hemos emigrado ¬escribió Chumy Chúmez¬, pueblos pequeños con un par de empresas pseudo industriales situadas lejos del Nueva York que esperaban encontrar. La mayoría acaban por marcharse desengañados al pueblo que abandonaron». El editor del libro, Melquíades Prieto, de Edaf, la editorial que los seis últimos años publicó los escritos del humorista, lamentaba ayer el rápido desenlace de su enfermedad: «Chumy Chúmez no hace mucho me advirtió no te preocupes, ya no necesito el dinero , pasó de su casa al hospital y sólo volvimos ya a hablar por teléfono». Su antología «Del silencio al grito».

Por su parte, el editor barcelonés Jorge Herralde dijo que hace unos meses había recibido una llamada de Chumy Chúmez en la que le dijo que tenía preparada el libro «Vida de Maketo» y que se lo iba a enviar, aunque nunca lo hizo.

Saber a qué atenerse
Por JOSÉ MARÍA LASALLE. Profesor de Filosofía del Derecho. Universidad Carlos III de Madrid ABC 12 Abril 2003

La principal enseñanza que se desprende de la crisis de Iraq es que la sociedad abierta sigue amenazada en España y fuera de ella. El Muro berlinés cayó, aunque para algunos más que para otros. Las nociones elaboradas por Popper continúan vigentes. Y no sólo porque la sociedad abierta sea un modelo que exija permanentes cuidados y desvelos, sino porque sus enemigos no dejan de perpetuarse en su empeño de minar la atmósfera de libertad que la sustenta. Convertida en una especie de Sísifo colectivo, la sociedad abierta nunca tiene tregua. Los totalitarismos mueren pero pronto encuentran otros que les sucedan. Pese al cambio de uniforme su bandera es siempre la misma: ese miedo resentido que provoca en muchos hombres el contacto con la libertad.

La guerra contra el régimen de Sadam ha permitido alcanzar en España ese «saber a qué atenerse» que era tan querido por Ortega. Nos ha proporcionado inesperadamente una radiografía política que ha colocado a cada uno en su sitio. Hay que decirlo en voz baja porque avergüenza admitirlo, pero un pequeño sarpullido de «anormalidad» hispánica ha rebrotado de nuevo gracias al casticismo de pandereta intelectual que ha sacudido nuestra geografía en las últimas semanas.

Quienes aducen que España ha traicionado el espíritu de Europa tendrían que preguntarse si no lo están matando ellos cuando se oponen a la guerra con grosería y formas tabernarias.

De hecho, amordazar a otros y negarles el derecho de réplica está muy lejos de aquella Europa ilustrada desaparecida en el periodo de entreguerras y que, en palabras de Zweig, permitía la convivencia dentro de «una atmósfera civil y educada, sin irritación y odio». En este sentido, basta recordar cómo se ha vivido la crisis iraquí en el resto de Europa para ver que lo sucedido en España no ha sido «normal». El ceño apocalíptico de los portavoces del pacifismo y la violencia callejera con la que han concluido sus manifestaciones han marcado la diferencia.

En realidad, la «excepcionalidad» schmittiana que hemos vivido colectivamente ha desvelado lo que algunos sentían en silencio contra el partido gobernante y el liberalismo que ha sostenido desde 1996 su política de compromiso constitucional con la idea de España. El linchamiento colectivo padecido por el Partido Popular es la expresión de un resentimiento que estaba agazapado a la espera de una oportunidad que la crisis iraquí ha puesto en bandeja. Sólo hace falta ver la actitud y el gesto de los críticos con el Gobierno de Aznar para comprenderlo. Cada uno ha gritado dónde le dolía y ha exteriorizado su malestar con el talante que le es propio. Se han puesto la máscara y han hecho lo que decía Malraux: acentuar los rasgos de su carácter descubriendo quiénes son y lo que piensan. Y así, gracias a tan sincera teatralización, hemos podido ver desde el estilo oportunista de la alternativa de gobierno a la nostalgia con olor de formol de nuestros estalinistas, sin olvidar, claro, el odio antiespañol que subyace bajo la ambigüedad nacionalista y, sobre todo, la perpetuación de ese opio fanático de los intelectuales que sigue acaparando de forma totalitaria la imagen que proyecta públicamente el mundo «institucionalizado» de la pseudo-cultura.

En cualquier caso, el desenlace doméstico de la crisis iraquí está por llegar y verse. Sea cual fuere el mismo, la actitud de quienes han planteado una posición de defensa de la sociedad abierta en España desde un liberalismo atlantista deben seguir en su empeño. El coste ha sido grande y la hostilidad cosechada también. Sin embargo, mayores serían ambos si se retrocediera en lo que ha sido un ejemplo de convicciones ejercidas desde la responsabilidad de servir a los intereses de España.

La brecha que se ha producido entre los defensores de la sociedad abierta no tiene por qué agrandarse. Por eso, hay que persistir en el esfuerzo de seguir explicando a la opinión pública los motivos de la intervención en Iraq y tratando de dialogar con el oponente al objeto de superar un desencuentro que nace más de una coyuntura preelectoral que de verdaderas discrepancias. La defensa de España y el modelo de sociedad abierta exigen que se reconduzca la crispación entre los grandes partidos nacionales, máxime cuando en el fondo ha sido azuzada por los enemigos de una y otra. Ya se conoce el refrán y del río revuelto de la política española de estas últimas semanas han surgido las primeras voces de pescadores torticeros.

La proliferación de banderas republicanas, las críticas a la Corona o al modelo autonómico surgido de la Constitución de 1978 tendrían que llevar a muchos a pensar con quién van del brazo en las manifestaciones pacifistas. Con todo, a pesar de los insultos, las agresiones y los tumultos, hay que reconocer que sigue siendo más lo que nos une que lo que nos separa a los españoles. Por mucho que se empeñe esa perniciosa especie de Savonarolas que ha emergido al abrigo de la causa antibelicista, el clima de respeto y tolerancia edificado durante la Transición no va a comprometerse porque se acuse de «terroristas» y «asesinos» a quienes hemos defendido una intervención militar en Iraq; especialmente cuando los españoles saben desgraciadamente en dónde deben localizarse tales calificativos. Y lo que se dice con respecto a la política nacional debe aplicarse también a la internacional. Aquí, España debe permanecer fiel a su vocación europea y atlántica. Una Europa sin América sería un contrasentido, y los alemanes y franceses lo saben desde Humboldt y Tocqueville.

Dar la espalda a América es, como decía Ortega, renunciar a la esperanza. Sin ella el Viejo Continente estará más y más perdido en la nebulosa nostálgica de un pasado en el que España no puede embarrancar. La defensa internacional de la sociedad abierta demanda una política de seguridad atlántica que esté dispuesta a proyectar una idea de Occidente que recupere el sentido de la Historia o, si se prefiere, el deseo de seguir progresando en pos de un mundo mejor, pues, como señalaba Popper: «creo que, a pesar de todos los fallos que justificadamente pueden encontrarse en ella, nuestra civilización occidental es la más libre, más justa, más humanitaria y la mejor de todas las que hemos conocido a lo largo de la historia de la humanidad. Es la mejor porque es la que tiene más capacidad de mejorar».

Precisamente porque la esencia de Occidente está detrás de esas palabras, el desenlace de la crisis iraquí debe poder certificarlo en la práctica post-bélica. Los fallos que se hayan podido cometer deben ser enmendados tras la derrota de Sadam Husein. En realidad, Occidente se juega su credibilidad moral en este nuevo siglo inaugurado con horror el 11-S. Decía Tocqueville -mientras se dibujaba en el horizonte una revolución- que: «habría amado la libertad en cualquier época, pero en los tiempos que corren estoy inclinado a adorarla».

Hoy en día debe asumirse, además, que la mejor forma de perpetuar esa adoración es luchar por difundir la libertad y, sobre todo, por seguir estando dispuestos a defenderla.

MIENTRAS RADICALES CERCAN LA SEDE DE LLODIO
Ataque terrorista con bomba contra la sede asturiana del PP en Candás con la excusa de la guerra
EFE Libertad Digital  12 Abril 2003

La ola de violencia contra el PP ya no se para en siquiera en los cócteles molotov. Esta madrugada lo que ha destruido la sede del partido en Candás (Asturias) ha sido una bomba enriquecida con combustible. Para el presidente del PP asturiano se trata de un “atentado con tintes pseudoterroristas”. Mientras, radicales disfrazados de militares cercaron la sede del PP en Llodio.

Ovidio Sánchez, presidente del PP de Asturias, ha calificado el ataque sufrido por la sede de esta formación en Candás durante la pasada madrugada de "atentado con tintes pseudoterroristas". El diagnóstico de Ovidio Sánchez sorprende a juzgar por las características del ataque. Se trataba de una bomba con un depósito de combustible adosado que podría haber provocado víctimas de haber estado ocupado el edificio. Sánchez reclama una "reflexión" de los partidos constitucionalistas "para que sean más cuidadosos y sepan hasta donde se puede llevar la excitación de una sociedad".

Según los vecinos de los inmuebles cercanos, a la fuerte deflagración del explosivo siguió un incendio que hubo de ser sofocado por una brigada de bomberos y el inmueble, de cuatro plantas, tuvo que ser desalojado de inmediato. En este edificio residen los padres del eurodiputado del PP Salvador Garrigue, que interrumpió sus labores en Bruselas para acudir a Asturias y atender a sus padres, que se mostraban esta madrugada visiblemente nerviosos y conmocionados por el atentado.

Los antisistema dejan firma
Efectivos de la Guardia Civil dedicaron toda la mañana a buscar pruebas en las inmediaciones de la sede donde localizaron unos pasquines de pequeño tamaño en los que se podía leer: "Ni PP ni PSOE ni Casa Real, asesinos, terroristas, hipócritas y fascistas". Para el presidente del PP de Asturias, "se empieza por tirar papeles a una ministra un día, otro día se tiran huevos, otro se rompen los cristales de las sedes del PP, y al final se crea un caldo de cultivo que termina en esto". Abogó porque "esto acabe aquí y los incidentes no lleguen a ser mucho más graves" y lamentó que en Asturias haya "unos cuantos radicales que aprovechan la excitación general para hacer un atentado de este tipo, generando una gran alarma social y una gran inseguridad para el partido y para los vecinos del inmueble". A su juicio, la "profusión" de banderas no constitucionales en las manifestaciones genera la impresión de que "lo que se quiere es una especie de involución constitucional".

Radicales disfrazados de militares cercan la sede del PP en Llodio
Dos personas fueron detenidas el jueves por la Ertzaintza por negarse a ser identificadas cuando participaban en una protesta contra la guerra delante de la sede del PP en Llodio. El Presidente del PP de la comarca de Ayala, Santiago Abascal, explicó que una veintena de radicales rodearon la puerta de la oficina de este partido en Llodio, vestidos de militares y portando cascos y armas simuladas para impedir el acceso de la gente a las dependencias del PP. El Presidente del PP de Ayala ha asegurado que "los miembros de la ilegalizada Batasuna están aprovechando esta ola de protestas para enmascarar su estrategia de acoso y terror hacia los no nacionalistas, con el objetivo de seguir amedrentando a quienes no piensan como ellos".

Expertos constitucionalistas dicen que el plan Ibarretxe no cabe en el marco legal
ABC 12 Abril 2003

VITORIA. Expertos constitucionalistas reunidos en Vitoria con motivo de unas jornadas organizadas por la Diputación Foral de Álava coincidieron ayer en que el plan soberanista de Ibarretxe no tiene cabida en el actual ordenamiento jurídico, por lo que su aplicación solamente sería posible mediante la «ruptura» con el resto de España.

El profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Valladolid Juan María Bilbao, apuntó que si el lendakari quiere sacar adelante su proyecto deberá «infringir el ordenamiento jurídico necesariamente», salvo que las Cortes Generales apoyen sus planteamientos. En su opinión, la pretensión de Ibarretxe encierra «una serie de trampas y mentiras» y «supone un riesgo» para la convivencia. Bilbao aseguró que Ibarretxe «lo que busca en realidad es la independencia». Por su parte, el catedrático de Derecho Constitucional de la UPV Javier Corcuera comentó que la aplicación del plan soberanista originaría la «exclusión» de «casi la mitad de la población» del País Vasco. Además, abundó en la idea de que para ponerlo en práctica habría que acometer la reforma de la Constitución y del Estatuto de Autonomía.

No obstante, recordó que el proyecto nacionalista no incluye ni la intervención de las Cortes Generales ni la revisión de la Constitución, por lo que calificó de «irresponsable» que Ibarretxe «no prevea los caminos para conseguir sus objetivos».

El profesor de Historia de la Universidad del País Vasco Javier Ugarte indicó que el plan «está desajustado con la tradición del nacionalismo» y manifestó que este documento «tampoco consigue pacificar el país», sino que es una «salida bastante poco reflexionada y poco lógica». A su juicio, además, «jurídicamente, históricamente y socialmente» el plan «está fuera de lugar». Así las cosas, concluyó con que «cualquier político que tenga dos dedos de frente no apostaría por eso».

Cuentas tramposas
TONIA ETXARRI/ El Correo 12 Abril 2003

De la misma forma que los periodistas recriminaban, con razón, al presidente Aznar su falta de sensibilidad y calor humano con los cámaras que habían perdido a su compañero Couso, asesinado en Bagdad, aquí en Euskadi la falta de calor con los que sufren el acoso del terrorismo sigue siendo la nota predominante del talante de quienes nos gobiernan. Esos 580.000 votantes (una minoría sin importancia, una minucia para Arzalluz) que depositaron su confianza en los dos partidos, PP y PSE, más perseguidos por ETA, han vuelto a ver que las famosas prioridades de algunos nacionalistas cambian según las oportunidades políticas.

Sólo cuando se le ha puesto en un aprieto, Ibarretxe ha dicho que quería acabar con la violencia antes que defender cualquier proyecto político. Al calor de un luctuoso acontecimiento, después de que el sello de ETA hubiese quedado estampado en el cuerpo de un ciudadano no nacionalista. Pero la realidad es otra. Pasan los días y del sufrimiento de los Pagazaurtundua, que han estado esta semana en Bruselas, algunos dirigentes nacionalistas ya ni se acuerdan. Arzalluz y Egibar siguen con lo suyo. Y con la obsesión por «acumular fuerzas nacionalistas», que dirían otros, caen en su propia trampa. Cuando dicen que PP y PSE «aquí no son mayoría» (25.000 votos menos que la coalición de Ibarretxe) y se refieren a «la mayoría absoluta» de los nacionalistas, tendrán que contar, para que les salgan los números, con Batasuna. No hace mucho, al portavoz Imaz le parecía un «escándalo» que PP y PSE pudieran coincidir, en su oposición, con un grupo como Batasuna, «al que acusan de ser cómplice de ETA». Pero si el grupo de Otegi es necesario para hacer bulto, no sólo no le escandaliza a Arzalluz, sino que lo utiliza para sumar, aunque esta táctica incomode a Otegi, que no se fía ni un pelo.

Pero la afición por engrosar esa mayoría genuina, euskaldun y 'pata negra' no tiene límites. El jefe del PNV ha empezado ya su campaña. Sin una referencia a ETA. Curioso. Habla de la «tiranía» de Aznar pero no de la bota militar de los terroristas. ¿Qué queda de la llamada que hizo a sus afiliados para que se convirtieran en «escudos humanos» de los socialistas y populares que sufren la persecución de ETA? ¿Qué queda de esa inteligencia y humildad a la que apelaba Ibarretxe en la noche de su triunfo electoral? ¿Por qué su representante se abstuvo en el manifiesto de la UE que denunciaba las amenazas contra los ediles vascos?

El presidente del PSE, Eguiguren, ha vuelto a decir que el plan del lehendakari es un grave error histórico porque no refleja el anhelo de autogobierno de todos los vascos. Pero el PNV, ni caso. El Gobierno no tiene mayoría en el Parlamento, pero Arzalluz niega la evidencia aunque, para hinchar el globo nacionalista tenga que recurrir a Batasuna, de la que muchos jelkides han dicho, no pocas veces, que no es democrática.

«Lo grave del nacionalismo es que debilita a Estados capaces de una actuación internacional relevante»
J. G. C. (Eric Hobsbawm)  ABC 12 Abril 2003

-¿Cree que entidades como la UE podrán superar los problemas de la globalización?
-La característica de la globalización es que casi todos los aspectos se globalizan, salvo la política. Nada se ha creado hasta la fecha que pueda reemplazar el sistema de Estados naciones. Pasa igual con instituciones que permiten la vertebración de la vida civil, parlamentos y tribunales, que a nivel internacional son muy diferentes. Y la presión de la opinión pública, que casi no hay modo de expresar fuera de su estado. La UE es un progreso, qué duda cabe, pero muy limitado, más débil en lo político que en lo económico y jurídico.

-Estas estructuras supranacionales conviven con el auge de nacionalismos disolventes del Estado nación. ¿Cuál es su apreciación?
-Lo más curioso es que éste es un fenómeno europeo, no mundial, salvo alguna excepción. Iberoamérica, por fortuna, no tiene este problema de movimientos étnico-lingüísticos, en gran parte por la unificación del español. En EE.UU. está prohibido el separatismo por la Constitución, pero su autonomía no tiene comparación con una federación de base étnica o lingüística como en España. El problema es bastante grave, porque me parece que está debilitando Estados grandes, capaces de una actuación relevante y de resistir los elementos transnacionales. También me parece que hay peligros de una provincialización que nace en contra de culturas y, sobre todo, lenguas capaces de actuar en modo internacional, como en Inglaterra con Gales. Es importante que se conserve la lengua galesa céltica, pero es inevitable que la comunicación de los galeses con el mundo no se haga en galés. No puede ser un idioma análogo al inglés. Éste es también el caso de España con el euskera. El galés lo habla el 20 por ciento de la población. En las universidades galesas hay una preocupante tendencia en insistir que el personal docente hable galés. No se puede escoger un profesor de física o de geografía en función de su conocimiento del galés.

-Eso ocurre también por aquí.
-Estos problemas son una provincialización excesiva, cuyo costo lo paga la población general. En estos lugares suele haber minorías que se convierten en beneficiarios de esa provincialización. La mayor parte de la población no suelen ganar nada con ello. No son problemas que se resuelvan solos, pero hay que evitar los excesos.

-En la Viena de su infancia había pluriculturalismo y no plurinacionalismo. ¿Es menos peligroso?
-Es difícil decirlo. Hay que definir pluriculturalismo. EE.UU., por ejemplo, tiene una cultura y una lengua -aunque tal vez será pronto bilingüe- pero allí ha habido pluriculturalismo antes de que se institucionalizase como tal. Diferentes culturas tenían allí sus barrios, pero sin reconocimiento oficial. Por eso no es problema el multiculturalismo hasta que hay competencia por el control de algunas instituciones. En EE.UU. el gran principio que está en su Constitución es la tolerancia, sobre todo religiosa. Pasó lo mismo con la India de Nehru. Un país que era por su ser multirreligioso.

Pacifistas sin fronteras
Pío Moa Libertad Digital  12 Abril 2003

Por Internet me han llegado estos dos avisos:

“ZAPATERO, ANASAGASTI, OTEGUI, LLAMAZARES, MADRAZO, MAS, MARAGALL, BEIRAS Y TODA LA COMPAÑÍA: ¡¡FELICIDADES!! Gracias a vuestros heroicos esfuerzos ¡LA GUERRA DE IRAK SE HA PARADO! Por desgracia, en el proceso ha caído la dictadura de Sadam Husein, lo que ha significado un gran daño para la AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS, como dirían Almodóvar y los esclarecidos intelectuales que ilustran al pueblo del Estado español y de otros Estados extranjeros. Pero ha sido un daño menor dentro del objetivo principal, plenamente alcanzado. A SEGUIR POR ESE CAMINO TODOS JUNTOS. LA UNION HACE LA FUERZA”.

El segundo anuncio reza:
“Comunicado conjunto de Zapatero, Otegui, Anasagasti, Mas, LLamazares, Maragall, Madrazo, Beiras y toda la ILUSTRE COMPAÑÍA DE LUCHADORES POR LA PAZ:

"Después de que la presión de los ciudadanos del Estado español, dirigidos por nosotros, así como de los demás pueblos del mundo amantes de la paz, haya parado la guerra en IraK, hacemos un llamamiento a no olvidar que la tarea no ha terminado. ¿Cuál debe ser nuestro próximo objetivo?

PARAR LA GUERRA DEL CONGO
"Como sabéis, en esa desdichada región del mundo se mantiene una guerra feroz que ha causado más de tres millones de muertos. Los causantes de la guerra, como siempre, son las multinacionales del petróleo, los diamantes y todas esas cosas, así como belicistas que se oponen a la autodeterminación de los pueblos, como BUSH, AZNAR y todos esos canallas. Convocamos a TODOS los gobernantes amantes de la paz, la libertad y la legalidad internacional, como son los dirigentes chinos, libios, franceses, es decir, a los rusos, cubanos, norcoreanos, etc., así como a los ciudadanos estatalo-españoles amantes de las mismas cosas, a una campaña de presiones, boicots, manifestaciones y huelgas generales para obligar a irse del Congo a las multinacionales y los gobiernos imperialistas y amantes de la guerra y de la esclavitud de los pueblos, y dejar que el pacífico pueblo congoleño resuelva sus problemas en un espíritu CONSTRUCTIVO Y DE CONCORDIA. Y CUANDO LO HAYAMOS LOGRADO, ¡A PARAR OTRAS GUERRAS!”


Confieso que al leer este último llamamiento me he quedado aterrado: ¿Otra campaña como la última? ¿No pararemos? ¿ No terminaremos en una guerra aquí mismo? Con todo, me asalta la duda de si esta convocatoria no será apócrifa. Tiene evidentes rasgos de verosimilitud, pues concuerda con lo que han hecho todos esos ilustres dirigentes durante la guerra contra Sadam. Además, dada su enorme sensibilidad hacia las víctimas, nada más lógico que se enfaden mucho más con lo que ocurre en el Congo. Pero, por otra parte, no puedo creer que no estén cansados después de la paliza de estas semanas.

No ignoro que personas tan amantes de la paz y la libertad como Otegui, Madrazo, Anasagasti, Beiras y hasta el mismo Zapatero, arrostrarán cualquier sacrificio para acabar con las guerras fuera de España. Pero, ¿no verán que también hay otras cosas que hacer? Ir parando una tras otra todas las guerras que existen y que vayan surgiendo nos dejará a todos completamente exhaustos. Como el comunicado difundido en Internet carece de sellos y firmas fiables, mantengo la esperanza de que dichos líderes convoquen una sesión urgente de las Cortes para desmentirlo. Mientras tanto, no me llega la ropa al cuerpo.

San Gil se presenta como la «única» que no pactará con el nacionalismo en San Sebastián
Azurmendi, candidato del PP, asegura que habría apoyado «cualquier lista socialista, menos la de Odón Elorza»
SAN SEBASTIÁN EL CORREO 12 Abril 2003

El profesor Mikel Azurmendi, Cristina Cuesta, del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), y José María Muguruza, antiguo decano del Colegio de Abogados de San Sebastián, dieron ayer su apoyo a la candidatura de María San Gil a la Alcaldía de San Sebastián como «la más sólida y valiente alternativa constitucional» y la «única» que garantiza que no pactará con el nacionalismo.

Los tres integrantes de los últimos puestos de la lista popular en la capital donostiarra, acompañaron ayer a la candidata en una conferencia de prensa en la que San Gil aseguró que, tras las elecciones municipales, el PP «llamará» al PSE-EE para formar una alianza constitucional y formar «un gobierno de sosiego, convivencia y tranquilidad para una ciudad que bastante convulsionada vive ya».

Respecto a posibles pactos con los nacionalistas, la edil popular aseguró que sólo serían posibles si el PNV «rectifica». «Si recapacita y se da cuenta de que el plan de Ibarretxe es nefasto para los intereses de los donostiarras, guipuzcoanos y vascos estamos absolutamente abiertos», concluyó.

Azurmendi, que abandonó el País Vasco por la amenaza terrorista, se definió como un «gran abstencionista» que rompe su tradicional desapego de los partidos para apoyar a «la única alternativa constitucional» en San Sebastián. En este sentido, señaló que, si se lo hubieran pedido, podría haber apoyado cualquier lista del PSE-EE en otro municipio, pero nunca la del alcalde y candidato a la reelección Odón Elorza, por sus «reticencias a una alianza» de los partidos constitucionalistas.

Cristina Cuesta, por su parte, manifestó su «alegría» por el fin de los combates en Irak y mostró su solidaridad a todas las víctimas de este conflicto «injusto e ilegal», en especial a las familias de los periodistas Julio Anguita Parrado y José Couso. Explicó que apoya a San Gil porque su candidatura es la «única» que «garantiza el no-pacto con el nacionalismo», al menos mientras éste no abandone las políticas excluyentes. «Mi urgencia política es la derrota de ETA y la consecución de la libertad para miles de ciudadanos que viven en precario, que sufren miedo, acoso e intimidación», añadió.

La portavoz de Covite confesó que su deseo para estas elecciones era que populares y socialistas conformaran «candidaturas conjuntas por la libertad» o alianzas postelectorales. «No ha podido ser», lamentó, por lo que pidió a Elorza que respalde los pactos políticos y las decisiones judiciales que han reforzado al Estado en su lucha contra ETA.

José María Muguruza, por su parte, recordó a las más de cien personas que ETA ha asesinado en San Sebastián antes de reiterar que María San Gil es la «más sólida y valiente» alternativa al «proyecto partidista que tratan de imponer los nacionalistas».

“MARAGALL PARECE MÁS NACIONALISTA QUE SOCIALISTA": Vázquez teme la ruptura de España mientras Zapatero y Maragall creen que es una estrategia del PP
Libertad Digital 12 Abril 2003

Una vez más el PSOE muestra dos caras. La oficial, defendida por Zapatero y Maragall, cree que el peligro de ruptura de España es sólo un “fantasma” del PP para ganar votos. Y la responsable, expresada por Francisco Vázquez y Nicolás Redondo, teme que el nacionalismo rompa “pronto” con la unidad nacional. El alcalde gallego argumenta su pesimismo: “habrá que detenerles y eso generará una tensión enorme”.

 Lo que Jaime Mayor Oreja denominó “ofensiva nacionalista” no era una exageración. Pero el principal problema es que ese avance se esté propiciando con el PSOE haciendo de bisagra. Que Maragall y Zapatero defienden lo mismo no es novedad; el secretario general acude siempre que puede a los actos del socialista catalán y defiende sus intervenciones en buena medida como pago por el apoyo clave de Maragall en el Congreso que elevó a Zapatero a la dirección del PSOE. Este viernes la coincidencia entre ambos se ha centrado en diagnosticar la unidad de España. Para ninguno de los dos existe tal peligro. De hecho, entienden que es una estrategia del PP para ganar las elecciones. El líder del PSC lo tiene claro: El PP perderá aunque “utilice el fantasma del peligro nacionalista” que, según él, es un encargo directo de Aznar a Mayor Oreja.

Otra vez “las cosas de Paco” marcan la diferencia con Ferraz
Pero al menos hay dos voces socialistas que no comparten la línea de Ferraz. La primera de ellas –por seguir en activo– es la del alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez. En el PSOE suelen calificar de “cosas de Paco” los análisis más certeros del alcalde gallego. Pero este viernes su pesimismo ha marcado un punto de inflexión. Comparte la idea de Mayor Oreja –que Zapatero y Maragall ridiculizan– y alerta sobre la cercanía de la ruptura con España: posiblemente en otoño: "Nos estamos poniendo una venda delante de los ojos, y esto va a ser motivo de seria confrontación en España, y siento ser tan pesimista, en un horizonte cada vez más próximo". Ese horizonte lo vio más claro minutos más tarde en declaraciones a la cadena COPE: "en otoño posiblemente nos encontremos ante la comisión de un delito de desacato y de insumisión pública por parte del Gobierno vasco, que pretende plantear un referéndum". La conclusión es reveladora: "Habrá que detener a estas personas y eso generará una tensión enorme. Como demócrata admito el libre pensamiento pero no admito las deslealtad que han tenido. Los constituyentes tuvimos mucha generosidad".

Respecto a Cataluña, fue más allá. Dijo de Maragall que “parece más un político nacionalista que socialista”. Y estableció el vínculo con el País Vasco: respecto a “las posiciones de Maragall y Elorza, debemos pensar que mi partido es un poco de aluvión. En 1976 cometimos un error con el PSC, pero bueno así va, lo que no puede ser es que sólo hablen unos, porque sino parece que estamos asintiendo en posturas que son malas”.

Un socialista “jubilado por una foto”
La segunda voz clara del socialismo español es la Nicolás Redondo Terreros, “jubilado” del partido –como él mismo admite con ironía– por hacerse una foto con Mayor Oreja y Savater. En la presentación del libro de Germán Yanke “Euskal Herria, año cero. La dictadura de Ibarretxe” se produjo un debate demasiado interesante para figurar sólo como un acto social. Al ya rotundo título del libro se unió el análisis del ex secretario general del PSE y su denuncia: Coincidiendo también con el análisis de Mayor Oreja, destacó el “peligro” de los planes de Maragall para Cataluña. De hecho recalcó que “son gravísimos” porque suponen la ruptura total con la España Constitucional. “Cada vez es más difícil ser español a secas”, añadió Redondo y lamentó que una de las claves es la “continua claudicación de la izquierda ante el nacionalismo”.

Zapatero prepararía el camino a Ibarretxe
El secretario general del PSOE dice estar "preocupado" por el hecho de que "el PP alerte todo el día de la posible ruptura de la unidad del país y de la Constitución”. Dice Zapatero que “esto no pasa”, así que exige explicaciones.

Zapatero ha tenido tiempo para bromas: "cuánto tiene que agradecer el PP" a Maragall. Según el líder de la oposición "qué discurso tendría si no existiera". En declaraciones a la emisora catalana RAC1, Zapatero se mostró convencido de la victoria de Maragall en Cataluña y de su buena relación con este gobierno si él llega a La Moncloa. Es decir, la situación óptima que describió Ibarretxe para desatar su plan y separarse de España definitivamente.

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