AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 30 Abril  2003

 

 

Euskal Herria: el mito de la nación
Gabriel Albendea es escritor La Razón 30 Abril 2003

Quitar la máscara a la red de la trama de ETA
EDURNE URIARTE ABC 30 Abril 2003

SS Llamazares
Lucrecio Libertad Digital  30 Abril 2003

El rastro de ETA
Editorial ABC 30 Abril 2003

Una institución nazi
Germán Yanke Libertad Digital  30 Abril 2003

Ausencia de violencia
Román Cendoya La Razón 30 Abril 2003

PSOE-IU: El lobo ha enseñado las orejas
Pío Moa Libertad Digital  30 Abril 2003

Udalbiltza: Cuestión de ideas
Susana Moneo Libertad Digital  30 Abril 2003

Los planes de ETA
Editorial El Ideal Gallego 30 Abril 2003

El juez Garzón desmonta el aparato de candidaturas fraudulentas de Batasuna
BILBAO. M. ALONSO ABC 30 Abril 2003

La SGAE trató de impedir una obra teatral benéfica a favor de las víctimas del terrorismo
Libertad Digital 30 Abril 2003

El socialista Carlos Pera denuncia la consigna de Zapatero de eliminar al sector crítico del PSE
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 30 Abril 2003

ETA admite que Udalbiltza ha sido uno de sus «principales logros»
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 30 Abril 2003

José María Muguruza recibe la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort
ABC 30 Abril 2003

Fracasa la OPA de Gas Natural
El Conspirador La Estrella 30 Abril 2003

Euskal Herria: el mito de la nación
Gabriel Albendea es escritor La Razón 30 Abril 2003

Hoy se emplea el argumento de la tercera vía como el argumento aristotélico del tercer hombre contra Platón. Entre dos vías siempre hay una tercera. La socialdemocracia busca una tercera vía entre el socialismo y el liberalismo. Entre cualquier derecha y cualquier izquierda siempre hay un centro. Siempre se puede acortar la distancia entre dos puntos políticos cualesquiera. Para el nacionalista, el uso implícito de este argumento es esencial. Como entre la realidad presente y su ficción estatal siempre advierte un abismo, éste tiene que reducirse por medio de terceras vías o nuevos contratos. El nacionalista que gobierna no lo hace como nacionalista, ya que es consciente de que su proyecto político ilusorio es imposible aquí y ahora. Pero a la vez sus realizaciones prácticas de cada día sólo pueden funcionar como táctica instrumental de sus fines últimos. Incluso su conducta democrática sólo es un medio para el objetivo de la independencia, camuflada con variopintas denominaciones, al margen de cualquier caracterización moral de aquélla. Esto se ha visto claramente en el País Vasco a partir de la tregua de ETA.

Convencidos los nacionalistas de que la violencia no era inmediatamente rentable para su proyecto, redefinen su estrategia usando las instituciones democráticas a su arbitrio y haciendo más apremiante y radical su exigencia: el cambio de estrategia no obedece a reflexión ética alguna sobre la superioridad de aquéllas sobre la violencia. Frente al arrepentimiento o, al menos, la confesión de inutilidad de treinta años de muerte, se pretende que la nueva estrategia dé sus frutos inmediatamente, ya que parte de un pacto con la banda terrorista: tregua a cambio de independencia. No se pide un tiempo de reflexión, de perdón por parte de los criminales para su posible reinserción e integración democráticas, sino que se quiere un premio inmediato por dejar la violencia y aun antes de que se haya abandonado del todo. Tal es el fanatismo que engendra el mito de la nación a conquistar.

Contra lo que dicen los dirigentes del PNV y sus socios, el análisis de todos los elementos de la situación, desde los comunicados de la banda, pasando por el pacto de Estella, la creación de un organismo municipal independiente y la provocación de poner a los asesinos en los escaños de un parlamento hasta el plan soberanista señalan la pretensión de obtener un premio por el cese de la violencia.

Como la reivindicación nacionalista no tiene límites hasta la consecución de la independencia, el resultado electoral de la contienda política siempre se considera provisional. Cualquier pacto político entre nacionalistas y no nacionalistas está sujeto a revisión constante por parte de aquéllos. Siempre se exigirá un nuevo contrato como entre los dos hombres de Platón siempre puede haber un tercero. El pacto autonómico de la transición que trataba de mediar entre el centralismo y la independencia se intenta obviar como si no hubiera existido. Ese contrato democrático de la transición, refrendado por los vascos, tiene sus reglas de juego. Éstas permiten gobernar a los nacionalistas de acuerdo al principio de la alternancia democrática, pero no les permite cambiar las reglas de juego para ganar una partida que no se juega. A esto lo llaman resolver el contencioso vasco, que ya se resolvió con el pacto autonómico. Cada lenguaje tiene sus reglas de juego, y en la partida democrática de España la independencia de sus regiones está fuera de juego. En esa ceremonia de la confusión político-lingüística orquestada con precisión por los nacionalistas se equiparan víctimas con verdugos, las leyes democráticas aplicadas por los jueces con los exabruptos de una banda y se identifica al País Vasco con pueblos sin territorio, masacrados, cuya historia nada tiene que ver con la suya. Pura mitomanía que nos recuerda la del fascismo.

Roland Barthes (Del mito a la ciencia) ha hecho un análisis exhaustivo del mito desde la perspectiva semiológica, perfectamente aplicable a la idea de nación que acuñan los nacionalismos periféricos. El significante del mito, según Barthes, es ambiguo: a la vez sentido y forma. El sentido es completo y postula un saber, una memoria, un orden de hechos y de ideas. Pero en cuanto forma, el sentido rechaza su contingencia, se empobrece, la historia se desvanece, sólo queda la letra. El sentido sería suficiente, si el mito no hiciera de él inmediatamente una forma parásita. Entonces toma el sentido a su disposición. Mediante el concepto toda una historia nueva le es implantada al mito, un saber confuso formado por asociaciones ilimitadas. Así, el mito es una palabra definida por su intención imperativa, interpeladora. Esta palabra mítica, coagulada en generalidad, condena a cualquier cosa a no ser sino un significante instrumental.

El nacionalismo opera la significación mítica de la nación. La palabra «nación» tiene un sentido, tiene detrás una historia real, unas causas concretas. En la edad contemporánea la nación surge de un acto burgués revolucionario de exclusión de la aristocracia. Pero como toda institución política, tiene un carácter funcional. En cambio, el nacionalismo le concede el estatus de una entidad metafísica, le da una forma genérica, abstracta, la empobrece y la deja sin historia. O se inventa una historia nueva, lo que equivale a suprimir la historia real, a ver la nación como una entidad natural, basada en la lengua, la raza o la cultura. Toda la complejidad de la mezcla histórica y racial que ha forjado a los habitantes de un territorio se simplifica en una unidad esencial, seudomística, natural y cultural a la vez. La forma nacional se hace parásita de cualquier lenguaje, manipula y deforma su significado. El significante nación acapara todos los significados. La negación de la historia es negación de la evolución. La fórmula política del fundador del nacionalismo vasco era «Dios y leyes viejas». ¿Cuánto de viejas? Pues antiquísimas, casi naturales. Ningún lema puede ser más reaccionario. Costumbres, artes, modos de construcción, folclore e instituciones deben ser nacionales. Hasta la naturaleza cae bajo el significante de la nación. Politizadas vacas y gallinas ¬hay una eximia gallina vasca, sin bromas¬, se muestran al televidente como un ejemplo de ancestral peculiaridad.

Lo nacional mitificado se convierte en una obsesión que asocia los lenguajes más diversos, como metalenguaje, parásito de todos los lenguajes-objeto. El nacionalismo fagocita todo y lo transmuta en expresión de la esencia patria. Sobre todo se politiza la lengua, deja de ser instrumento de comunicación que habla de las cosas para convertirse en medio de la diferencia con los otros. George Orwell ha visto que el nacionalismo es inseparable del deseo de poder, lo que no sucede con el patriotismo, que se limita a ser defensivo y cultural. Gracias al prestigio de esta última palabra se ha podido hablar de patriotismo constitucional, pero no de nacionalismo. El nacionalismo mitificado comete la falacia naturalista. Pretende convertir lo natural en ideal, los hechos nudos en derechos. La anécdota natural de la pertenencia a una raza, lengua o cultura se quiere elevar a categoría ético-política, a principio de justicia: el llamado derecho de autodeterminación.

Los tics antidemocráticos que pueden aflorar en la democracia en forma de lenguaje mítico o demagógico adquieren toda su fuerza en el lenguaje totalitario nacionalista. Por eso Finkielkraut ha visto el resurgir del nacionalismo como «la derrota del pensamiento». Carente de ideas y de programas, la independencia se convierte para el nacionalista en el programa total, como se está viendo con el plan soberanista de Ibarreche. El acuerdo de gobierno entre tres partidos tan opuestos ideológicamente como el PNV, EA e IU muestra hasta qué punto sólo interesa ahí la cuestión nacional. La cuestión nacional es también lo que más preocupa, al parecer, a la Iglesia vasca, que defiende con uñas y dientes la posición ambigua del PNV frente al terrorismo y, al tiempo, deciden protestar por la ilegalización de Batasuna, nada menos que con una pastoral, unánimemente criticada, excepto por el nacionalismo y algunos despistados. Como ejemplo de crítica de la pastoral de los obispos es interesante el artículo de Antonio Elorza, El mal pastor («El País»,7-6-2002). Y como ejemplo de despiste un artículo de Ramón Jáuregui, quien tras decir que la pastoral «comete errores graves» acusa al Gobierno de manipularla. Digna también de reseñar la salutación fascista de Gaspar Llamazares, que habla de «calabazas a un Gobierno ebrio de poder, absolutista, que es el Santo Oficio y quiere llevar a la hoguera» a no sé quién. El comunista convertido a la ortodoxia nacionalista episcopal. ¿Si Marx levantara la cabeza!

La independencia, para el nacionalista, se convierte en la panacea que por arte de magia resolverá todos los problemas sociales e individuales, aunque nunca nos diga de qué manera. Como el imperialismo fáctico no le resulta accesible por ahora se sustituye por el imperialismo del lenguaje. Euskal Herria (tierra de euskos, según voces autorizadas) es el nombre de ese sueño imperial que, de modo freudiano, expresa un desajuste entre la conciencia de lo real y el inconsciente colectivo de un ilusorio superyo. La megalomanía de ese sueño revela un complejo de inferioridad, lo mismo que lo manifiesta el nombre de países catalanes dado a Cataluña. Reducido el lenguaje a puro nominalismo, pretende suplir las deficiencias de la realidad, de la cual viven los verdaderos conceptos,y hacerlo valer por sí mismo, sin referencia a lo posible, a la historia.

Quitar la máscara a la red de la trama de ETA
Por EDURNE URIARTE ABC 30 Abril 2003

La red de organizaciones del entramado etarra tiene la tupidez y la complejidad que los métodos totalitarios y la impunidad le han permitido desarrollar todos estos años. Tras la apariencia de alegres y participativas organizaciones juveniles, culturales o municipales, como en el caso de Udalbiltza Kursaal, ETA articula el control social y la preparación de los instrumentos necesarios para sus objetivos políticos. Porque, no lo olvidemos, los asesinatos, la extorsión y las amenazas tienen un objetivo que es la Euskal Herria independiente y totalitaria.

Y la atención hacia los «comandos» ha oscurecido el papel de los «comandos» políticos, sociales o culturales. En parte, porque todas estas organizaciones del entramado etarra, como Udalbiltza Kursaal, están constituidas por individuos con un contacto directo con la organización terrorista, pero también por otros que, si bien apoyan los asesinatos, aparecen formalmente desvinculados y contribuyen al espejismo de que estamos ante inocentes organizaciones políticas.

Además, la eficacia del terror ha permitido a los componentes de esta red reproducirse o reconstituirse bajo otra apariencia cuando lo han considerado conveniente. El último intento es la plataforma AuB. Y un aspecto muy importante de las últimas detenciones es el papel de Udalbiltza Kursaal en la articulación del sustituto de Batasuna.

Por eso el interés de estas detenciones no está sólo en el desenmascaramiento, sino también en el golpe a la reproducción. Porque ni la lucha contra ETA es eficaz, ni la Ley de Partidos cumple sus fines si la banda terrorista cuela una y otra vez en la normalidad y en la legalidad sus múltiples formas políticas.

Afortunadamente, podemos hablar ya en pasado de la impunidad de la reproducción. Por todos los últimos golpes al entramado político, y también por la impugnación de las candidaturas de AuB que presentarán la Abogacía del Estado y la Fiscalía General y cuyo resultado será fundamental para el éxito de la lucha antiterrorista.

SS Llamazares
Lucrecio Libertad Digital  30 Abril 2003

Muy pocos partidos comunistas en Europa se hubieran atrevido a ir tan lejos. Quizá, ninguno. Pero es que Europa sabe demasiado bien cuál es el coste colectivo del antisemitismo. Y un político que se atreviera, como Llamazares en España, a exhibir su hartazgo por el demasiado hablar de esa nadería que son los 6 millones de judíos asesinados por el nazismo, sería una vergüenza nacional y un cadáver político irrecuperable. Por desdicha, en este país nuestro, la judeofobia sigue saliendo gratis; puede, incluso, llegar a ser electoralmente rentable.

Digámoslo: la actitud de Llamazares, inmoral hasta más allá de lo soportable, roza lo delictivo; si no incurre plenamente en ello. Pero es mejor así. Mejor, que un sujeto moralmente inmundo no insulte con su presencia la memoria de las víctimas del acto más extremo de cuantos nuestra inhumana especie –sólo los hombres son, en rigor, inhumanos– consumó en la edad de mortales artesanías que ha sido la edad moderna.

No sé, lo confieso, si es maldad o ignorancia, lo de ese sujeto. Porque hace falta ser, en verdad, muy malo o muy ignorante para amalgamar la solución final hitleriana con las cifras de los soldados –soviéticos u otros– muertos en el campo de batalla de la segunda guerra mundial.

El horror de la Shoah no viene sólo de las cifras (aunque 6 millones de asesinados sobre una población mundial de 18 es más que una cifra); no viene ni siquiera del dato frío de que esos 6 millones lo fueran de población civil, ajena a enfrentamiento armado, ni siquiera del dato helado de que buena parte de esos 6 millones estuviera compuesta por niños, mujeres, ancianos; tampoco, ni siquiera eso, del modo indescriptiblemente cruel en que esos asesinatos fueron perpetrados; ni de la inocultable y gozosa participación colectiva del pueblo alemán, por encima de ideologías y creencias, en la carnicería.

El horror sin equivalente de la Shoah, lo que hace de ella laboratorio único de un mal metafísico, absoluto, asentado en las tinieblas más blindadas del alma humana, es el rigor lineal de su supuesto básico. Hitler lo planteó en términos de los cuales toda ambigüedad queda excluida: “Opongo mutuamente al ario y el judío, de manera que, si doy al primero el nombre de hombre, me veo obligado a buscar otro nombre para el segundo... Y no es que diga que el judío es un animal... Es un ser ajeno al orden natural, un ser fuera de la naturaleza”, una enfermedad, un virus cuya presencia amenaza de enfermedad y exterminio a la naturaleza toda.

Si el judío, ese no-humano, es menos que animal, menos que naturaleza, apenas cosa aberrante que contamina el mundo, ¿a qué sino a su higiénica depuración de la faz terrestre puede dedicar su esfuerzo una sociedad purificadamente humana, como la que el nazismo sueña? El horror de la Shoah, lo que no tiene equivalente en la historia conocida de los hombres, es el proyecto de sustraer a una población entera –sin distinciones ni reparos– de la condición humana. Y, en el límite, aun de la animal. Abominación de la naturaleza, sólo. Su posterior gaseado apenas si es la trivial consecuencia de esa alambicada metafísica, rezumante de bárbara filantropía.

Puede que Llamazares piense estar insultando al pueblo judío al escupir sobre el Holocausto. Se equivoca. Escupe sobre la especie humana. Porque el Holocausto no es un problema judío; es la tragedia, primordial e infinita, del hombre contemporáneo. No hay perdón en este mundo que lave una indecencia así.

El rastro de ETA
Editorial ABC 30 Abril 2003

EL juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha demostrado nuevamente su sentido de la anticipación -ya lo hizo en agosto pasado, cuando suspendió Batasuna antes de que el Congreso instara su ilegalización- al ordenar una operación de desmantelamiento de la Udalbiltza radical, asociación formada por cargos electos pertenecientes a la izquierda proetarra, cuyos resultados pueden y deben converger con la ejecución de la sentencia de disolución de Batasuna, dictada por el Tribunal Supremo. Las ocho detenciones practicadas ayer en el País Vasco y Navarra y el registro de diversas sedes de la citada asociación serían la prueba del enlace entre la banda terrorista y las formaciones que han sustituido a la disuelta Batasuna, es decir, la plataforma AuB y las diversas candidaturas de «independientes» que han reclutado a los principales dirigentes del entramado batasuno. En un momento crítico para la ejecución de la sentencia de ilegalización dictada por la Sala Especial del Tribunal Supremo, la operación dirigida por el juez Garzón y la Fiscalía de la Audiencia Nacional puede aportar los elementos de prueba necesarios para acreditar que las candidaturas de AuB y otras de corte abertzale radical constituyen el fraude de ley que, con acertado pronóstico, previeron los redactores de la Ley Orgánica de Partidos Políticos. De esta forma, la Fiscalía podría solicitar con mayor seguridad jurídica la extensión de los efectos de la sentencia a las nuevas formaciones y evitar su presentación a las elecciones del 25 de mayo.

A tenor de las informaciones sobre la operación dirigida por Garzón, basada en el material incautado tras la detención, en diciembre de 2002, del etarra Ibón Fernández Iradi («Súsper»), la Udalbiltza batasuna sería el instrumento elegido por ETA para cubrir sus necesidades tácticas en el terreno político, provocadas por el desmantelamiento de las tramas Ekin-Xaki y de la doble acción judicial contra Batasuna: por un lado, la suspensión cautelar de este partido acordada por Garzón, y por otro, la disolución dictada por la Sala Especial del Tribunal Supremo. Es evidente que todas las cautelas que requiere la valoración de operaciones de este calado se han hecho compatibles con un principio contrastado de forma inexorable, según el cual nada se ha movido ni se mueve en el entramado batasuno sin la decisión o el consentimiento de ETA y sin que aproveche a los objetivos de la banda terrorista. ETA siempre deja rastro y no hay más que seguirlo. Esta realidad, a la que no escapa la Udalbiltza desmantelada ayer, es el mejor fundamento para respetar y apoyar la decisión del juez Garzón y, en general, el curso que han tomado sus investigaciones sobre los diversos frentes creados por ETA.

EN el plano político, esta operación ha puesto de relieve otra vez el lugar que ha decidido ocupar el nacionalismo vasco gobernante en la lucha del Estado contra la banda terrorista. Cada golpe a las tramas de ETA desvela un mayor grado de insolidaridad del PNV y del gobierno de Ibarretxe, que miden los acontecimientos exclusivamente por su incidencia en la agenda soberanista del lendakari. El cerco a ETA y a sus tramas perturba la gestión de la libre asociación propuesta por Ibarretxe, poco exitosa hasta ahora, porque tiene que administrar simultáneamente la complicada comercialización política de una propuesta que se presentó como democrática e integradora -sin serlo- y una escalada de radicalización verbal y programática -el «plante» conjunto al Estado, la «casi» declaración de guerra con España- que busca no perder al electorado de Batasuna, a pesar de las críticas de la banda terrorista al plano soberanista del lendakari.

LA derrota policial de ETA no sólo no entra en las previsiones del PNV, tampoco en sus deseos, porque entonces la paz no se lograría a cambio de más nacionalismo, única ecuación que acepta el PNV. En este contexto, el adelanto de las elecciones autonómicas, del que ayer informaba ABC, cobraría todo sentido. Se trataría de una decisión estratégica que resolvería varios frentes abiertos al PNV: absorber los votos extremistas dispersos, anticiparse a un mayor debilitamiento de ETA, evitar nuevas escenificaciones de debilidad parlamentaria en la aprobación de los presupuestos y, sobre todo, lograr definitivamente la mayoría en la Cámara de Vitoria, necesaria para aprobar cualquier reforma estatutaria que recoja la declaración de soberanía y utilizarla como aval de una posterior consulta de libre asociación. Por todo esto, no es de extrañar que el PNV acusara ayer el golpe contra Udalbiltza, «síntoma -según Josu Jon Imaz- de una voluntad del señor Aznar y de su Gobierno de desestabilizar a la sociedad vasca antes del 25-M».

Una institución nazi
Germán Yanke Libertad Digital  30 Abril 2003

La detención de ocho personas pertenecientes o directamente vinculadas a ETA que la Policía ha llevado a cabo este miércoles por orden del juez Garzón tiene, sin duda, una relevancia muy especial.

Todas ellas, al parecer, utilizaban Udalbiltza como la estructura de apoyo de las candidaturas municipales con las que ETA pretendía vulnerar la legalidad y zafarse de las exigencias de la disolución judicial de Batasuna como parte del entramado de ETA. Como las organizaciones nazis en Alemania, ETA ha tratado de disimular su organización criminal en distintas asociaciones y grupos, un sistema que, además, le facilitaba su acción delictiva y contraria a la democracia en distintos sectores. Tras la disolución de Batasuna, la Fiscalía aseguró que estaría atenta para evitar las trampas de los etarras de cara a su actividad y específicamente a las próximas elecciones municipales.

Si no era de extrañar que inventaran nuevas caretas –como las candidaturas de AuB–, es sorprendente, y significativo, que sea Udalbiltza la maquinaria con la que ahora maquinaban. Udalbiltza es una institución nazi, totalmente ajena a la democracia y a la representación de los ciudadanos, que se denomina a si misma, de modo oficial, como “primera institución nacional vasca”. Parte de los acuerdos de Estella como instrumento para construir, a ambos lados de la frontera, la nación totalitaria y excluyente de los nacionalistas vascos. Responde, evidentemente, a la doctrina de ETA, pero está avalada por el resto de partidos nacionalistas y, de vez en cuando, Arzalluz y sus colegas de EA señalan sus virtudes, aportan medios, inventan el DNI vasco y se gastan los cuartos en infraestructuras que sirven de apoyo a los militantes del nazismo vasco. La gravedad de que se esté utilizando para vulnerar la legalidad y apoyar a ETA y sus organizaciones satélites es, como se ve, extraordinaria. Si PNV y EA moderaron su entusiasmo ante un engrendro político de esa naturaleza, no era, se está comprobando, por recelar de su radicalismo antidemocrático. Lo pagan y lo dejan en manos de ETA-Batasuna. Eso debe ser el “diálogo”.

Ausencia de violencia
Román Cendoya La Razón 30 Abril 2003

El lehendakari dice que probablemente el próximo año se den las condiciones necesarias para poder convocar su referéndum secesionista. Ibarretxe asegura que lo celebrará en «ausencia de violencia». La expresión «ausencia de violencia» no significa que ETA haya desaparecido. Una tregua-trampa, o cualquier otro ardid, es suficiente para que el PNV decida que ya se da esa situación. Disfrazan de democrático lo que no deja de ser otro fraude. Disfrazan de paz lo que no es otra cosa que intentar recoger los frutos del terrorismo.

Los vascos llevamos sometidos al Régimen nazionalista (con z) desde el fin del Régimen franquista. Llevamos más de treinta años sufriendo el terrorismo. La rapidez en la consulta responde a la necesidad de impedir que el constitucionalismo tenga tiempo y condiciones para explicar su proyecto y su modelo de convivencia. También responde a la necesidad de que quedemos excluidos de la consulta todos los exiliados. El nazionalismo (con z) no puede dejar tiempo a que la libertad y la igualdad circulen por la sociedad. El nazionalismo (con z) siempre dibuja sus escenarios desde la imposición, la ilegalidad y la ventaja. No nos entienden, nos ofrecen la «ausencia de violencia» y les criticamos. No entienden que lo que queremos es la libertad y la igualdad.

PSOE-IU: El lobo ha enseñado las orejas
Pío Moa Libertad Digital  30 Abril 2003

En las manifestaciones con pretexto de la guerra de Irak, las izquierdas –y no creo que hayan sido sólo los residuos comunistas–, han gritado repetidamente aquello de “¡Vosotros, fascistas, sois los terroristas!”, la consigna empleada en otros tiempos para desviar la atención del terrorismo real, el de la ETA, y darle así apoyo encubierto. Los “fascistas”, ahora, eran los del PP. De modo parecido han intentado disimular su apoyo a los crímenes de Castro con la argucia de que también se condena a muerte en Usa, como si la ejecución de un violador y asesino en un país democrático pudiera compararse a la de unos desesperados que trataban de huir de una tiranía monstruosa.

Creíamos superado ese mal, pero, como vemos, sigue afectando a la izquierda española. Pues tanto el castrismo como la ETA son a su vez movimientos de izquierda, ante los cuales aquella se siente débil, por efecto de su mala conciencia. Castro y la ETA son consecuentemente antidemócratas y anticapitalistas, y no hace tanto tiempo que la izquierda proclamaba aquí que la democracia “burguesa” era un camelo del capital para encubrir la explotación de las masas, y que el capitalismo vivía sus últimos tiempos. Ya no lo dicen, y muchos tampoco lo piensan, pero persiste en ese ambiente una nostalgia por las certidumbres del pasado, cuyo derrumbe no acaban de entender. Se ha visto en las semanas de la guerra iraquí, cuando Zapatero marchaba al lado de Llamazares, al lado de anarquistas y jacobinos con la bandera de la II República (que no la republicana, pues la república de 1873 mantuvo la bandera tradicional). Al lado, directa o indirectamente, de Ibarreche, Otegui o Madrazo. Al lado de pancartas, gritos y consignas histéricas, de asaltos, amenazas y actos de violencia que por unas semanas extendieron por toda España el ambiente siniestro impuesto en Vascongadas por los nacionalistas con apoyo comunista. Parecía resurgir algo parecido al Frente Popular.

Algunos opinan que ha sido simplemente un episodio extraño, una especie de desliz deplorable, pero poco significativo. Eso quisiéramos todos. Pero si en apariencia las aguas están volviendo a su cauce, no se debe a que Zapatero y compañía hayan recapacitado, sino al hecho, tan lamentable para ellos, de que la guerra terminó muy pronto. En realidad todos se enardecían con la perspectiva de una guerra que durase, por lo menos, hasta las elecciones municipales, y que les permitiese crear el clima de excitación y demagogia propicio para hundir al PP.

La realidad ha vuelto a manifestarse en relación con Castro. ¿Dónde han estado ahora los llamamientos, las pancartas y las movilizaciones? Sólo algunas protestas febles, aisladas, retorcidas y forzadas.

Y mientras la izquierda siga aquejada de ese mal, no podremos dar por definitivamente asentada la democracia en España. Estas semanas el lobo ha asomado las orejas. No se trata de ponerse histéricos, pero sería una frivolidad olvidarlo.

Udalbiltza: Cuestión de ideas
Susana Moneo Libertad Digital  30 Abril 2003

Después de escuchar a Juan José Ibarreche, o incluso a Atucha, el que fuera la cara amable del PNV, cuando dicen que se ilegaliza a un partido por cuestión de ideas, caben varias posibilidades. Por ejemplo, se les puede contestar que no, que se trata de resoluciones judiciales, acogidas a derecho, por una serie de delitos, hechos inapelables, como dar cobertura al terrorismo, cuando no estar implicado directamente en él.

Pero también se les podría dar la razón. Sí, cierto, es cuestión de ideas. Las que van contra las libertades, los derechos humanos, contra la vida. Postulados que no son ideas. Es la deformación gramatical, la perversión lingüística de quien no quiere ver una realidad. Peor, desean ocultarla porque la protegen y comparten.

Amenazar es tener la idea de matar. Y eso lo vienen haciendo desde hace mucho tiempo todos esos llamados concejales de Batasuna y aledaños. Está recogido en todos los manuales. Tienen las agravantes de premeditación y alevosía. Esas son sus ideas.

Los planes de ETA
Editorial El Ideal Gallego 30 Abril 2003

Cualquier operación policial contra ETA es un motivo de satisfacción. Pero cuando la acción de las Fuerzas de Seguridad no sólo supone retirar de la circulación a algunos terroristas sino que también sirve para frustrar los “planes políticos” de los nacionalistas vascos asesinos, la alegría debe ser doble. Ése es el desenlace propiciado por la redada que permitió detener ayer a ocho miembros Batasuna pertenecientes a Udalbitza, la asamblea de cargos electos de Euskal Herria, otro engendro alumbrado por los ideólogos del tiro en la nuca para violar la legalidad constitucional.

Ya se han escuchado los lamentos victimistas de los proetarras, coreados por algunos que “oficialmente” respetan el sistema político establecido en la Carta Magna y en el propio Estatuto de Autonomía, pero que de puertas para dentro no hacen otra cosa que conspirar contra ambos textos normativos. Ese afán por derribar el ordenamiento vigente para establecer uno nuevo que recoja en exclusiva sus deseos a costa de pisotear el interés general les hace ignorar la realidad hasta el punto de no darse cuenta de que Udalbitza es sólo un instrumento de ETA y que ellos encarnan el papel de los tontos útiles que hacen falta para alcanzar el “paraíso vasco”.

No obstante, ese objetivo está ahora un poco más lejos, lo que debería hacer recapacitar al lehendakari y la cúpula del PNV, que mantienen su intención de disolver el Parlamento autonómico en el otoño y convocar unas elecciones a través de las que quieren consagrar su proyecto secesionista, en el que serían básicos los votos que hasta su ilegalización recibía Batasuna y esos votos están manchados de sangre.

El juez Garzón desmonta el aparato de candidaturas fraudulentas de Batasuna
BILBAO. M. ALONSO ABC 30 Abril 2003

El juez Garzón dio ayer un paso más en el cerco judicial a ETA al ordenar la detención de ocho miembros de la Udalbiltza de Batasuna, una escisión de la asociación de municipios que el PNV, EA y EH crearon en septiembre de 1999, un año después de que ETA pidiera al PNV, en las conversaciones que mantuvieron con anterioridad a la firma del pacto de Estella, que pusiera en marcha una «institución nacional vasca».

La operación se inició en la madrugada con la detención de ocho responsables de Udalbiltza Kursaal, la mayoría de los cuales son también concejales de Batasuna, acusados de pertenecer al entramado ETA-EKIN y de seguir órdenes de ETA para crear una estructura que les permitiera concurrir a las elecciones en caso de ilegalización de Batasuna.

El ministro del Interior, Ángel Acebes, manifestó que Udalbiltza Kursaal se ha convertido en «la columna vertebral del proyecto de desobediencia civil y de construcción nacional» diseñado por ETA tras la firma del Pacto de Estella con un objetivo fundamental, «destruir las instituciones del Estado de Derecho». Acebes relacionó también a algunos de los detenidos con el «control de la formación de candidaturas independientes» con la intención de «hacerse presentes a través de una plataforma que constituyese la garantía de presencia de concejales en las instituciones» para proseguir así el trabajo de ETA.

La pista de «Susper»
La operación se basa en un escrito intervenido el pasado diciembre al dirigente etarra Ibon Fernández Iradi, «Susper», y otro incautado en las operaciones desarrolladas en febrero y abril contra el «aparato de captación» de ETA a raíz de ese arresto. En ambos figura la estrategia etarra para burlar la ilegalización de Batasuna, que se acordó verbalmente en varias asambleas de Udalbiltza celebradas en 2001.

A varios dirigentes del «aparato político» de ETA, EKIN, se les encontraron documentos que acreditan que son los «dinamizadores» de ese proyecto y que, desde hace unos meses, han venido utilizando Udalbiltza para ocultar las nuevas candidaturas con las que pretenden que ETA-EKIN siga teniendo presencia en las instituciones democráticas.

En Bilbao fueron detenidos el portavoz de Sozialista Abertzaleak (SA) en el Ayuntamiento y responsable de euskera de Udalbilitza, Lander Etxebarria; la encargada de los temas económicos de la asociación, Leira Idoyaga, y la responsable de relaciones internacionales, Miriam Campos. En Baracaldo fue arrestada la concejala de SA Eider Casanova.

En Guipúzcoa fueron detenidos la secretaria de la sede central de Udalbiltza en Astigarraga y cabeza de la candidatura de la plataforma sustituta de Batasuna para las próximas elecciones en Urnieta, Karmele Urbitzondo, y la concejala de Oyarzun Larraitz Sanzberro. En Navarra fueron detenidos el concejal de la ilegalizada Batasuna en Vera de Bidasoa, Oscar Goñi, y el portavoz de Udalbiltza y concejal de Villava, Juan Manuel Jurado.

Oficinas precintadas
En la operación se han registrado y precintado las oficinas de Udalbiltza en Bilbao, Vitoria y en el Ayuntamiento de Astigarraga. La Policía se ha incautado de material informático y documentación, que está siendo analizada. El Ministerio del Interior señaló que «todos los detenidos han venido contribuyendo a dar continuidad al proyecto de ETA de mantener su frente político institucional» de forma que «la operación tiene una importante significación en relación con los intentos de continuar con las actividades» de HB-EH-Batasuna. Asimismo, acusó a Udalbiltza Kursaal de intentar «impulsar el proyecto político auspiciado por ETA desde la desobediencia civil».

EXIGÍA EL 10 POR CIENTO DE LA RECAUDACIÓN
La SGAE trató de impedir una obra teatral benéfica a favor de las víctimas del terrorismo
Libertad Digital 30 Abril 2003

Después de conceder el premio Max de honor a Alfonso Sastre, la SGAE sigue acosando a la AVT. Este sábado, en Badalona, reclamó el 10 por ciento de la recaudación de una obra teatral benéfica destinada a la asociación. El representante de Tedy Bautista amenazó con parar la representación si no le pagaban y llegó a calificar de “camelo” a la AVT.

Según ha podido saber Libertad Digital, todo ocurrió el pasado sábado en el Teatro Blas Infante de Badalona. Allí, el grupo aficionado de teatro “Badiu Divà” tenía previsto representar “Mujeres de Puebla”, de los hermanos Álvarez Quintero. La entrada costaba tan sólo 3 euros y la recaudación sería donada a la Asociación Víctimas del Terrorismo, en concreto a su delegación catalana.

Sin embargo, antes de que se llenara el aforo apareció un representante de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Preguntó por “el responsable de esto” y localizó a Eva Giménez, una de las actrices principales y portavoz del grupo teatral aficionado. En declaraciones a Libertad Digital, la actriz asegura que el representante de la SGAE dijo que la obra no podía empezar porque no tenían pagados los derechos de autor. Entonces reclamó su 10 por ciento. Se le explicó que era una obra benéfica con precio de taquilla simbólico, pero amenazó: “Yo, si quiero, paro todo esto”.

El grupo teatral reclamó la presencia de Roberto Manrique, delegado en Cataluña de AVT, para que le aclarara los términos benéficos de la representación. Según confirmó Manrique a Libertad Digital, fue entonces cuando el representante de la SGAE no atendió a razones: “¿Víctimas, qué víctimas? Yo no sé si esa asociación existe o es un camelo”, dijo. Al final, tras un enfrentamiento verbal en el que, según las fuentes consultadas, el representante de los autores no ahorró en malas formas, la AVT le citó para este lunes –aún no ha aparecido– con el objeto de pagarle lo que reclamaba y no complicar más las cosas. La recaudación fue de 640 euros, 64 para la SGAE.

Después de la burla de los Max, el acoso
La obra fue un éxito, pese al retraso de media hora y a pesar de que la SGAE pretendía suspenderla o cobrar. Pero los actores del grupo y la AVT coinciden en denunciar que, con estas actuaciones, se contribuye poco a que iniciativas como la del sábado prosperen entre los representantes del mundo de la cultura, el cine o el teatro. La indignación supera todos los límites cuando se acuerdan de que la semana pasada, la misma sociedad que quiere cobrar el 10 por ciento en concepto de derechos de autor, otorgaba el premio de Honor de los Max al dramaturgo Alfonso Sastre, vinculado a ETA y HB y una de las piezas clave en el entramado proetarra amparado bajo el amplio paraguas del euskera.

Pero desde la AVT también quieren llamar la atención de la SGAE y reclamarles el mismo celo en vigilar que grupos musicales como “Su Ta Gar” o “Soziedad Alkoholika” no jaleen el terrorismo en sus discos y puedan campar a sus anchas por los escenarios de media España. De hecho, el tesón de las víctimas del terrorismo y la colaboración de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha hecho posible que las amenazas cantadas no se oigan, al menos, en cuatro conciertos que estaban programados en la gira de estos grupos.

PARA BORRAR LAS HUELLAS DE REDONDO TERREROS
El socialista Carlos Pera denuncia la consigna de Zapatero de eliminar al sector crítico del PSE
EFE Libertad Digital  30 Abril 2003

El todavía alcalde de Barakaldo, Carlos Pera (PSE-EE), ha desvelado que "es una consigna instalada en la dirección del PSOE eliminar toda posición crítica en el partido". Según explicó, su defensa pública de las tesis de Nicolás Redondo ha sido el motivo por el que ha quedado fuera de lista electoral en la localidad vizcaína.

Una semana después de anunciar su renuncia a presentarse a la reelección, Pera ha acusado en rueda de prensa a la ejecutiva federal del PSOE de eliminarle de las listas electorales debido a su defensa pública de las tesis del ex-secretario de los Socialistas Vascos, Nicolás Redondo Terreros. Pera fue claro en su crítica tanto a la ejecutiva de Euskadi, como a la Federal, incluidos José Luis Rodríguez Zapatero y José Blanco: "No tengo ninguna duda de que mi partido ha tenido desde el principio la firme voluntad de que yo no encabezara esta candidatura".

El todavía alcalde de Barakaldo señaló que esta decisión "desproporcionada" del PSOE ha tenido dos razones, la primera de las cuales es que él representa "en la política municipal vasca el contrapunto a otros alcaldes socialistas y, en concreto, a Odón Elorza". El segundo argumento es, en opinión de Pera, su también "pública y manifiesta posición, desde el principio, defendiendo las tesis de Nicolás Redondo, antes y durante su dimisión, en todos los procesos congresuales".

El alcalde reiteró que "es una consigna instalada en la dirección del PSE-EE eliminar toda posición crítica y, sin duda, yo la represento y la seguiré representando". Además, quiso dejar claro que sigue en el Partido Socialista y que no renuncia, de momento, a sus cargos como miembro de los comités nacional y federal. Pera destacó que la de Barakaldo ha sido la única candidatura en la que el PSOE no ha permitido al cabeza de lista llevar a su propio "equipo de gestión".

La Ejecutiva de Euskadi se inhibió en este caso en favor de la Federal, que, con José Blanco como secretario, elaboró, "en franca connivencia con el partido en Euskadi", la propuesta finalmente rechazada por el alcalde. Ante esta situación, Pera expuso que no le quedaba otro recurso que solicitar una entrevista con el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, pero éste, hasta la fecha, no ha ofrecido respuesta, aunque también pidieron su intervención varios alcaldes y candidatos socialistas vizcaínos y guipuzcoanos. "Seguimos sin saber lo que piensa el señor Rodríguez Zapatero, nuestro secretario general, lo que me demuestra que a él poco le importa la opinión de los cargos públicos vascos –en este caso, de sus alcaldes–, a quien llama tan cariñosamente héroes vascos", concluyó Pera.

ETA admite que Udalbiltza ha sido uno de sus «principales logros»
J. M. Zuloaga - Madrid.- La Razón 30 Abril 2003

Entre los documentos que ha manejado el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en su investigación contra la Udalbiltza de Batasuna figuran varios boletines internos de ETA en los que la banda terrorista admite abiertamente la paternidad del proyecto, al margen de la información incautada al cabecilla etarra Ibón Fernández Iradi, «Súsper», tras ser detenido en Francia el pasado mes de diciembre.

En uno de los documentos publicados en un «Zutabe», de cuyo contenido informó LA RAZÓN el 12 de julio de 2002, ETA cita como el logro más importante del proceso de «construcción nacional» (para independizar el País Vasco de España), la creación y puesta en marcha de la Asamblea de Municipios Vascos, conocida como «Udalbiltza». Los terroristas aclaraban entonces que la citada Asamblea hay que enmarcarla en la estrategia de «territorialidad» (anexión de Navarra y de parte de Francia) y del «derecho de autodeterminación». En su boletín, ETA decía que Udalbiltza se encontraba entonces en fase de consolidación y «del mismo modo en que se aprende a andar, recorrerá su camino dando pasos adelante y atrás, a la derecha y a la izquierda». Asimismo, la banda señalaba que durante el franquismo se produjeron tres acontecimientos funda- mentales en el País Vasco: la fundación de ETA; el movimiento de las ikastolas (para impulsar la enseñanza del vascuence y el separatismo) y el movimiento de cooperativas. Entienden los pistoleros que todo ello es el germen de lo que hoy se conoce como izquierda abertzale. Todas estas afirmaciones están contenidas en un documento en el que se analizaban los procesos «revolucionarios» y de «construcción nacional» que se han desarrollado o se están desarrollando en distintas zonas del mundo.

Los pistoleros mostraban su admiración por los movimientos que lograron el poder mediante la utilización de las armas, como es el caso de Cuba y Nicaragua. En su particular forma de analizar los procesos de negociación, los etarras consideran que los que se desarrollaron en El Salvador y Guatemala fueron un fracaso ya que no se impusieron las tesis «revolucionarias». Todo ello, les llevó a concluir que lo que convenía era la «construcción nacional». Este proceso, en el que ETA consiguió implicar al PNV, no es otra cosa que la creación de un «contrapoder» frente a las instituciones del Estado español y francés. Los pistoleros señalan que, en su momento, renunciaron a las tesis de la «insurrección popular», es decir, la toma del poder mediante un proceso revolucionario ¬en otras publicaciones de la banda reconocen que jamás podrían haber vencido a España¬ . El concepto de «negociación», por la que, sin embargo, siguen apostando (mediante la presión de los atentados), ha quedado, según ellos, anticuado. De lo que se trataba, era de poner en marcha un proceso permanente sin esperar soluciones mágicas de dicha negociación. Los terroristas precisaron que en la lucha de liberación del País Vasco, además de las «acciones armadas», y sin cerrar la vía a la negociación con España y Francia, la izquierda abertzale volvía a apostar por la construcción nacional para toda Euskal Herria; es decir, con Navarra y el sur de Francia.

José María Muguruza recibe la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort
ABC 30 Abril 2003

MADRID. El presidente del Gobierno, José María Aznar, contrapuso ayer la garantía que supone el imperio de la ley al proyecto del PNV y de los nacionalistas de imponer en el País Vasco «un pretendido derecho de admisión étnico e ideológico». Aznar hizo estas consideraciones en el Palacio de La Moncloa, durante el acto de entrega a la Sociedad El Sitio, de Bilbao, de la placa de la Orden del Mérito Civil, y al ex presidente del Colegio de Abogados de Guipúzcoa, José María Muguruza, de la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort.

El jefe del Ejecutivo explicó que la Sociedad El Sitio, con sus 125 años de historia, es un «ejemplo y lección de resistencia cívica frente al totalitarismo, primero carlista y, después, del totalitarismo etnicista vasco». «Representa -dijo- 125 años de modernidad de la que Bilbao ha sido ejemplo, y en el que El Sitio ha sabido condensar el mejor bilbainismo. No cabe mejor legado frente a la intolerancia».

De José María Muguruza destacó su figura respetada y prestigiosa en el mundo del Derecho y en la sociedad donostiarra, un derecho, añadió, que representa la prevalencia de la ley «frente a la arbitrariedad y la exclusión». El jefe del Ejecutivo insistió en que las leyes sirven a los españoles de «garantía de esperanza frente a quienes buscan la resignación».

El presidente de la sociedad premiada, José Manuel Azcona, dijo, al agradecer el galardón, que su colectivo defiende desde 1875 las libertades y el constitucionalismo, «y ahora lo sigue defendiendo en el único rincón de Europa donde no existe libertad».

Por su parte, Mugura manifestó que se siente comprometido con la causa de la libertad, y que en el País Vasco hay cientos de muertos y huidos, y «muchos miles de personas sumidas en un silencio opresivo que fomenta el nacionalismo». Añadió que como jurista su deber es enfrentarse a esta «afrenta al más elemental sentido de la justicia». «Ante esta injusticia flagrante -concluyó- me sumo a la alternativa. El País Vasco necesita una alternativa de gobierno. Nosotros no necesitamos ningún proyecto (soberanista), porque ya tenemos la Constitución y el Estatuto de Guernica, sí necesitamos una alternativa de gobierno para relevar del poder al nacionalismo y favorecer ese marco político».

Al acto asistieron, entre otras personalidades, el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica; el director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi; el presidente del Consejo General de la Abogacía, Carlos Carnicer; el presidente del Grupo Correo-Prensa Española, Santiago Ybarra; el consejero delegado, José María Bergareche; el director de «El Correo», Ángel Arnedo; el director de «El Diario Vasco», José Gabriel Múgica y el director de ABC, José Antonio Zarzalejos.

Como representantes del mundo de la política acudieron, entre otros, el ministro de Justicia, José María Michavila; el ex secretario general del PSE, Nicolás Redondo; la presidenta del PP de Guipúzcoa, María San Gil; el presidente del Grupo Popular vasco, Jaime Mayor Oreja y el ex ministro Marcelino Oreja.

Fracasa la OPA de Gas Natural
El Conspirador La Estrella 30 Abril 2003

La Comisión Nacional de la Energía ha dicho no a la OPA hostil planteada por Gas Natural contra Iberdrola, con el apoyo de La Caixa y la traición del consejero delegado de Gas Natural, José Luis López de Silanes, que estaba en ese consejo en nombre de Repsol. El fracaso de dicha operación debe conducir a la dimisión de los altos cargos de Gas Natural y a la recomposición del Consejo de Administración por parte de Gas Natural y de su socio industrial, Repsol.

El golpe de mano que Gas Natural ha querido dar contra Iberdrola, aprovechando las dificultades políticas por las que atraviesa el Gobierno de Madrid y la campaña electoral en ciernes, se ha venido abajo y con ello la operación del nacionalismo catalán y del futuro pacto de gobierno CiU-PSC, que pretendían así asegurarse una posición de privilegio en el ámbito energético español, donde los de Gas Natural llevan mucho tiempo intrigando con el apoyo de La Caixa, una caja de ahorros que está más dedicada a la política que a su propia función, a pesar del alto riesgo que soporta dicha entidad y que debería haber sido controlado desde hace tiempo por el Banco de España.

Esta vez la defensa planteada por Iberdrola tanto en el ámbito energético como empresarial y la firmeza de Repsol han puesto patas arriba esta operación contra natura con la que se pretendía desregular el marco energético en favor de una operación política. Una operación a la que seguramente no ha sido ajeno el ministro Piqué y otros intrigantes de la política, pero que esta vez ha sido frenada de lleno en la primera instancia de consulta, la Comisión Nacional de la Energía, en la que sin duda alguna el Gobierno de Aznar algo habrá tenido que decir aunque la decisión que se ha tomado tenga su propio apoyo argumental en el ámbito energético nacional y en las consecuencias que esta OPA habría provocado en el sector.

En esta ocasión el pez chico no sólo no se ha comido al grande, sino que se ha estrellado en su intentona y ahora veremos qué ocurre en el seno del Consejo de Gas Natural y qué pasa con el futuro de esta compañía que fue a por uvas y que ha vuelto con las manos vacías.

Si en su día las altas instancias de la competencia hicieron imposible la fusión pacífica entre Endesa e Iberdrola, hubiera resultado irrisorio que ahora Gas Natural se hubiera colado por la gatera de un apretado calendario político para dar un golpe de mano en el que, desde una posición minoritaria, quisieran controlar el núcleo duro del mercado eléctrico y energético español en su solo beneficio.

Naturalmente, la decisión de la Comisión de Energía tendrá sus lecturas tanto empresariales como políticas en Madrid y en Barcelona, pero el señor Brufau tenía que haber medido la capacidad de respuesta de las instituciones del sector, del resto de sus competidores y del entorno político antes de embarcarse en esta aventura que le ha salido tan mal.

Recortes de Prensa   Página Inicial