AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 3 Mayo  2003
EL ACELERÓN INDEPENDENTISTA CON EL EUSKERA: El Gobierno vasco busca acabar con el modelo de enseñanza exclusivamente en castellano
Agencias Libertad Digital 3 Mayo 2003

La convertirán en maldita
Germán Yanke Libertad Digital  3 Mayo 2003

LOS HIJOS DE SETIÉN
Jaime CAMPMANY ABC 3 Mayo 2003

530 CURAS VASCOS, 530
M. MARTÍN FERRAND ABC 3 Mayo 2003

El demócrata Juan José Ibarretxe
Fermín Bocos El Ideal Gallego 3 Mayo 2003

Alumnos aventajados
Editorial El Ideal Gallego 3 Mayo 2003

Ángel Acebes: «ETA exigió a Udalbiltza que seleccionara a leales para las candidaturas»
Á. COLLADO / D. MARTÍNEZ ABC 3 Mayo 2003

Garzón dice que ETA empleó Udalbiltza para financiarse con dinero de los municipios
M. SÁIZ-PARDO/A. TORICES/COLPISA. MADRID El Correo 3 Mayo 2003

Los presos etarras dejarán de tener privilegios en la UPV tras la reforma de la Ley Penitenciaria
EFE Libertad Digital  3 Mayo 2003

Ortega Lara se integra en la lista del PP por «solidaridad» con los amenazados
MAR GONZÁLEZ ABC 3 Mayo 2003

VIENTO DE SECESIÓN: LA ECONOMÍA POLÍTICA DEL NACIONALISMO VASCO
MIKEL BUESA  ABC 3 Mayo 2003

La prueba del algodón de AuB
JAVIER ELZO El Correo 3 Mayo 2003

EL ACELERÓN INDEPENDENTISTA CON EL EUSKERA: El Gobierno vasco busca acabar con el modelo de enseñanza exclusivamente en castellano
Agencias Libertad Digital 3 Mayo 2003

En el País Vasco la educación contempla tres modelos: el “A”, en castellano y con el euskera como asignatura; el “B”, bilingüe, y el “D”, íntegramente en euskera, el favorito de Ibarretxe. Ahora la consejera Ángeles Iztueta dice que quiere “reforzar” el primero introduciendo asignaturas que se impartan en euskera porque la lengua vasca está en “una situación de debilidad” frente al castellano.

Hace tres meses, el candidato del PP a la alcaldía de Bilbao, denunciaba que elegir el modelo educativo para un niño de seis años en su ciudad es “una utopía”. Ya que las materias didácticas –sobre todo asignaturas de Historia y Geografía– que se imparten en muchos centros del País Vasco proyectan una idea falsa del País Vasco, muchos padres quieren al menos que sus hijos no olviden el castellano. Pero eso también es difícil. El único modelo que se imparte en castellano, con el euskera como asignatura, corre peligro. Este viernes, la consejera de Educación de Ibarretxe dice estar dispuesta a “reforzar” el modelo “A”. Pretende introducir alguna asignatura –no como idioma– que se imparta en euskera. Y lo dice precisamente en Bilbao.

Allí presentó los datos sobre el tratamiento "integrado" de las lenguas en el sistema educativo vasco. La consejera dice que el euskera "necesita de una atención especial" porque está "aún lejos el bilingüismo real". De hecho, considera que la lengua de Sabino Arana está en "una situación de debilidad" frente al castellano.

Los idiomas de los parlamentarios vascos
Resulta curioso acudir a las fichas de los parlamentarios vascos que exhibe la página web de esta sede. Allí puede comprobarse el sibilina reparto de conocimientos sobre los idiomas. Cualquier diputado que se nacionalista presume de conocer al menos dos lenguas: siempre en este orden: “Euskara y castellano”. Si conoce más, se apunta: “Euskara, castellano, inglés”. Pero cuando consultamos la ficha de un diputado del PP que sabe inglés, leemos: “Inglés”, sin más. Es decir, los nacionalistas quieren hacer ver que saber castellano es conocer una lengua foránea aunque, de forma incongruente, añaden el “euskara”. Eso sí, cualquier defensa del vascuence la hacen –para que les entiendan– en castellano. Lo más curioso es que en la ficha de Ibarretxe no aparece idioma alguno. Sólo dice “economista”.

La consejera Iztueta, que abogó este viernes por el trilingüismo, criticó el decreto del Ministerio de Educación sobre el número de horas de lengua castellana que deben estudiar los escolares de Primaria -cuatro en las autonomías bilingües- y consideró "conservador, caduco y monolingüe" el modelo ministerial en materia de tratamiento de las lenguas. Iztueta dice que "en Madrid se tiene miedo a la pluralidad y el multilingüismo".

Los datos de Iztueta
Según los datos que aportó, recogidos por la agencia EFE, el sistema educativo vasco concede la misma carga horaria a las asignaturas de lengua vasca y lengua española, con cuatro horas semanales en el primer ciclo de Primaria y 3,5 horas tanto en el segundo y tercer ciclo de Primaria como en la ESO. La consejera aseguró que el País Vasco "cumple los objetivos" en enseñanza de castellano e inglés, con resultados ligeramente por encima de la media estatal.

La consejera destacó "el lugar prioritario" que ocupan las lenguas en el sistema educativo vasco, que "ha apostado", según dijo, por que los alumnos logren al final de su escolarización obligatoria competencia comunicativa normalizada en euskera y castellano y buena competencia en al menos una lengua extranjera, mayoritariamente el inglés.

Metas para 2020
En este contexto, el próximo curso se pondrá en marcha un nuevo programa experimental de enseñanza trilingüe en una docena de centros públicos vascos de ESO y Bachillerato, en los que se impartirán unos mínimos horarios de asignaturas en euskera, castellano e inglés (y en algún caso francés). Ello se une, según recordó, a que en el País Vasco se ha introducido el inglés como asignatura de lengua extranjera a la edad de cuatro años y no a los ocho años como es preceptivo en el ámbito estatal.

Para Iztueta, el País Vasco "es un referente europeo y mundial en bilingüismo e introducción temprana del inglés". De cara al futuro, la consejería de Educación pretende que para el año 2020 el País Vasco tenga homologadas las certificaciones de capacitación en euskera, castellano e inglés con las certificaciones europeas.

La convertirán en maldita
Germán Yanke Libertad Digital  3 Mayo 2003

Sí, convertirán la lengua vasca en maldita porque la identifican con el proyecto de “construcción nacional” y la imponen como ésta. Ahora, el Gobierno vasco pretende introducir, en contra de todos los pactos precedentes, asignaturas en vascuence en el modelo de enseñanza en castellano. Convertirán la lengua vasca en maldita y vulnerarán, como hacen sin vergüenza alguna, el derecho y la elección de los padres que han preferido ese modelo. Nada es nuevo (antes fueron los funcionarios, el imponente e injustificado gasto para la “euskaldunización”, el incumplimiento de la exigencia legal de asignaturas en castellano en los modelos bilingües, etc.), pero este nuevo gesto demuestra que el nacionalismo vasco no va a dejar de lado ningún elemento de la inmersión general de la sociedad en los parámetros del nacionalismo.

Apelan a la “situación de debilidad” del vascuence. No es una debilidad institucional, porque es la neolingua del nacionalismo y del funcionariado, de la consecución de trabajo en una comunidad autónoma fuertemente intervenida por los poderes públicos. No es una debilidad económica, porque el gasto en su desarrollo es ingente. No es una debilidad legal, porque el proceso de “euskaldunización” ha superado, a lo largo de los años de gobierno nacionalista, hasta las más mínimas cautelas, desbordando cualquier consejo de los que consideraban que apabullar a los contribuyentes con ello sería perjudicial. Si hay una “debilidad”, no es otra que el hecho de que la elección de los ciudadanos no es exactamente la de los poderes públicos nacionalistas. Y ahora la quieren resolver por la imposición.

La convertirán en maldita, sí, en un país en el que llaman al vascuence “lengua materna” los que no la hablan.

LOS HIJOS DE SETIÉN
Por Jaime CAMPMANY ABC 3 Mayo 2003

EL obispo Setién abandonó su silla episcopal de Donostia, pero se ha dejado todo el País Vasco sembrado de hijos clérigos. Hasta quinientos treinta hijos de Setién, todos ellos curas y pertenecientes, según dicen, a la «Iglesia de Euskal Herría», han salido ahora con una carta a Juan Pablo II en defensa de la autodeterminación y de la independencia. Estos quinientos treinta clérigos («clerigalla batasuna» los ha calificado alguien, quizá con tanta precisión como inclemencia) pertenecen a las diócesis de las provincias vascas, las sedes episcopales de Bilbao, San Sebastián y Vitoria, más la sede navarra de Pamplona-Tudela y la francesa de Bayona, y suman una tercera parte de todo el clero de aquella zona.

Naturalmente, no se trata de hijos de la carne, que habría sido un exceso incluso para el excesivo Setién, sino más bien del espíritu, y sobre todo, hijos ideológicos o políticos. El obispo José María Setién, asistido por el rebotado Arzalluz, ha fundado así, no sólo una iglesia política antiespañola y segregacionista, sino también antiecuménica y cismática, una iglesia de Euskal Herría separada de la Iglesia de Roma, puesto que sus ministros niegan muchas veces la caridad de ofrecer el consuelo de las honras funerales a los muertos que no son suyos. Si no conociéramos de antiguo el favor que los asesinos etarras han encontrado en templos y conventos desde la fundación de la banda, ahí tendríamos un «indicio vehementísimo».

Estos curas, mambís de sacristía, se rebelan contra la Conferencia Episcopal Española, por un lado, y lejos de condenar el terrorismo separatista etarra, condenan muy especialmente lo que ellos llaman el «terrorismo de Estado». En realidad, parecen activistas disfrazados de curas, y mejor que pastores espirituales, se muestran como curas trabucaires, que algunos de ese cariz deambulan por las páginas de nuestra Historia. Aprovechan en esta ocasión dos circunstancias casi simultáneas para hacer ruido con sus voces de insurrección: la visita del Papa y la proximidad de las primeras elecciones que se celebran en el País Vasco sin candidaturas de proetarras. Ante este hecho, los curas batasunos se remangan metafóricamente la sotana y entran en combate, en este caso sólo dialéctico, menos mal.

Hablan los curas en su epístola al Papa de «derechos colectivos» expresados democráticamente. Pero ocultan cuidadosamente que en un país donde actúa el terror, organizado en banda y en comandos que matan, extorsionan y amenazan, los instrumentos democráticos o no existen o carecen de la libertad necesaria. Detrás o debajo de lo que la «clerigalla batasuna» denomina «derechos colectivos» no hay sino el intento político y sólo político, sin mezcla alguna de catolicismo, para que el criterio enloquecido e irrealizable de una minoría se imponga por la violencia sobre el criterio de una mayoría del pueblo. El obispo José María Setién dejó el País Vasco sembrado de hijos, pero no tantos como para desgajarlo de España por muchos asesinatos que bendigan sus hijos, que ya van casi mil, el doble de los curas de la carta.

530 CURAS VASCOS, 530
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 3 Mayo 2003

POR razones alfabéticas, en el examen de ingreso en la Escuela de Periodismo, cuando al menos se pretendía una formación cabal de los profesionales de la información, me correspondió sentarme junto a José Luis Martín Descalzo, a quien los lectores veteranos de ABC no habrán podido olvidar. Ingresé con su ayuda. Una de las preguntas del examen-test que abría las puertas de aquella casa exigía conocer los Frutos del Espíritu Santo. Martín Descalzo, con las prisas y los nervios, me sopló los Dones; pero a la magnanimidad del tribunal no le importó demasiado aquel deslizamiento por los conocimientos sagrados. De ahí nació una cordial relación con aquel cura que era, además, un extraordinario periodista.

Coincidimos en la Escuela con algunos otros clérigos de menor garbo que, a diferencia con Martín Descalzo -un modelo de cortesía y tolerancia- trataban de llevarnos «por el buen camino», el de la sumisión a lo establecido, a los jovencitos e impetuosos alevines que integrábamos aquella promoción. Yo solía discutir, incluso con acaloramiento, con aquellos curas inquisidores y Martín Descalzo, más sabio y pragmático, me aconsejaba: «No discuta con curas, en el seminario les enseñan a tener razón». Nunca me he olvidado de aquel les, tan poco corporativo y gremial, que es, de hecho, una vía de sabiduría y prudente distanciamiento.

Ahora, aunque les hayan adoctrinado en la razón nacionalista me gustaría debatir, en desmemoria de las prudentes enseñanzas de mi querido y desaparecido colega, con los 530 sacerdotes de las Diócesis de San Sebastián, Bilbao, Vitoria, Pamplona y Bayona que le han escrito al Papa, aprovechando su visita a España, en defensa del derecho de autodeterminación de los vascos. Por muy aleccionados que estén para tener razón, y no pudiendo recurrir al dogma para tan temporal cuestión, habría que verlos discurrir para defender su homologación de todas las formas de terrorismo, incluso «y de una manera especial, el ejercido desde el poder y dirigido por los Estados».

530 curas constituyen un alto porcentaje del total del censo clerical en un territorio tan pequeño. El número total de sacerdotes en las tres provincias vascongadas y Navarra asciende a 1.700. Una proporción de casi un tercio de curas trabucaires en el territorio es todo un síntoma para la gran enfermedad vasca y española; pero, cuidado, es también un problema serio para el Vaticano. No se trata de un caso aislado, de una rareza ocasional, sino de todo un cuerpo de discrepancia constitucional que, en virtud de los acuerdos vigentes, goza de la ayuda presupuestaria del Estado. En España, desde el rigor histórico, resulta excesivo decir que «una de las formas más dramáticas de discriminación consiste en negar a grupos étnicos y minorías nacionales el derecho fundamental a existir como tales». Sin analizar si los 530 curas vascos firmantes de la carta al Papa constituyen un grupo étnico, que pudiera ser, la generalización del concepto, con violencia de la Historia, es un despropósito. Habría que oírles hablar de la Santísima Trinidad.

El demócrata Juan José Ibarretxe
Fermín Bocos El Ideal Gallego 3 Mayo 2003

Aunque está en su derecho, el presidente del Gobierno de Euskadi, Juan José Ibarretxe, defiende la idea que más irrita a una porción mayoritaria del resto de los españoles: la idea de un País Vasco que se lo monta solano, repudia las raíces históricas comunes y quiere reescribir los libros de Historia. Tiene un plan al que con palabra ajena al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española hemos dado en llamar “soberanista”. Un plan que podría intentar someter de manera indirecta a referéndum convocando de manera anticipada elecciones en el próximo otoño.

Tamaño órdago no sería posible sin culminar con éxito una fase previa: la victoria sonada del PNV en las próximas elecciones municipales. Quiere pues decirse que lo que está en juego el próximo 25 de mayo es mucho más que un plan de viviendas para Bilbao, otro ambulatorio para San Sebastián o el nuevo alumbrado para Vitoria.

Todos los actores de este drama están al tanto del metalenguaje que va a rodear la campaña en Euskadi. Campaña que ningún caso podrá discurrir con normalidad, pues a esta circunstancia, ya de por sí anómala, se une el hecho impensable en el siglo XXI, pero cierto, de que la mitad de los candidatos que concurren a las elecciones se ven obligados a llevar escolta por estar amenazados por ETA.

Estamos tan acostumbrados -la vida pugna por abrirse paso incluso en el erial- que ya hemos descontado esos elementos, pero la anomalía que supone esta asimetría a la hora de disponer de margen de libertad -situación de la que se deriva una desventaja para los candidatos del PP y del PSE-PSOE-, acabará pasándoles factura política.

Sobre todo en aquellos municipios donde por ser escasa la población, todos se conocen. Es en esos escenarios donde el miedo jugará su baza, favoreciendo en este caso a los nacionalistas quienes, además, también se beneficiarán de la ilegalización de Batasuna y sus diferentes marcas políticas.

Juega, pues, con ventaja, el PNV. Sólo por eso Ibarretxe debería reconsiderar sus planes secesionitas. Winston Churchill decía estar dispuesto a dar su vida para que quienes no pensaban como él pudieran defender sus ideas. Sería magnífico que los nacionalistas vascos que tanto se han mirado históricamente en el espejo británico -Arana copió o se inspiró en la Unión Jack para diseñar la ikurriña-, tomaran ejemplo de quienes por encima de su ideología e intereses de clase primaban su condición de demócratas.

Alumnos aventajados
Editorial El Ideal Gallego 3 Mayo 2003

El Gobierno puso ayer fin a una situación injusta. Porque no se puede definir de otro modo que los presos etarras dispongan de un privilegio por el cual pueden estudiar en la Universidad del País Vasco mientras que el resto de los reclusos no. De esta manera, todos aquellos terroristas que deseen ampliar sus conocimientos tendrán que recurrir, como sus compañeros de presidio, a matricularse en la UNED. Este hecho lo único que hace es acabar con una situación injusta y normalizar la vida académica y penitenciaria. Sin embargo, lo más llamativo del asunto es lo mal que le ha parecido al PNV la decisión del Ejecutivo.

En un alarde de victimismo y demagogia, la consejera de Educación del Gobierno vasco, Anjeles Iztueta afirmó que la medida es injusta y antidemocrática. Evidentemente, tiene razón cuando pide que no se olvide que muchos de los detenidos etarras son presos preventivos y que tienen derecho a la enseñanza, pero de lo que no se acuerda es de que tendrán que ejercitar ese derecho como el resto de reclusos y no recurriendo a una prebenda por la cual una universidad que no contempla la enseñanza por libre o no presencial, sí se lo consienta a un grupo de, cuando menos, supuestos delincuentes, cuando no asesinos confesos.

Curiosamente, la reacción contraria del PNV contrasta con la alegría demostrada por los profesores de la propia universidad, que agradecieron la decisión del Gobierno porque servirá para normalizar la vida en una institución docente en la que el miedo cuenta hasta a la hora de aceptar la matrícula de un alumno o calificar su examen.

Ángel Acebes: «ETA exigió a Udalbiltza que seleccionara a leales para las candidaturas»
Á. COLLADO / D. MARTÍNEZ ABC 3 Mayo 2003

«Si las plataformas son ilegalizadas, ellos no van a parar. Su estrategia será la del voto nulo y la de dificultar la normalidad del proceso electoral con los medios que tienen. Por eso tenemos que seguir plantándoles cara para reducir sus posibilidades»

-¿Qué han detectado las Fuerzas de Seguridad que para usted haya advertido de la inminencia de un atentado?
-En ETA no se ha producido ningún cambio: está muy golpeada, muy desorientada y muy desconcertada. Pero esto no quiere decir que no tenga capacidad para matar, pues de hecho lo está buscando. Si no ha atentado antes es porque no ha podido. Cuando advertí a los ciudadanos de que ETA cometería lo antes posible un atentado y de la mayor gravedad posible, me estaba basando en las operaciones realizadas en España y Francia que han impedido que la banda consumara sus planes de reorganización en el País Vasco y Navarra. ETA quiere estar siempre presente al margen de cualquier acontecimiento, ya sea la ilegalización de Batasuna o las próximas elecciones.

-¿Qué instrucciones dio ETA a Udalbiltza para los comicios?
-Dos: una, controlar el proceso electoral, y otra, la más importante, seleccionar a los candidatos de las agrupaciones de electores con la singularidad de que los elegidos fueran leales a Udalbiltza. Este requisito lo debían cumplir sobre todo los candidatos con posibilidad de salir elegidos. Es muy significativo que ETA exigiera a Udalbiltza que seleccionara a los leales ya que, por un lado, demuestra la importancia de Udalbiltza dentro de todo el entramado y, por otro, que esta asamblea de municipios nacionalistas es otra marca del mismo producto.

-¿Como AuB?
-En efecto, AuB es otra marca del mismo producto que era Batasuna. Sus concejales, sus cargos electos son los que formaban Udalbiltza, institución alternativa que ETA pretendía imponer tras destruir las instituciones recogidas en el Estatuto y en la Constitución. Es decir, ETA había elegido a Udalbiltza como instrumento para alterar la legalidad vigente y pretendía hacerlo con la máxima perversión: desde dentro de la legalidad. Contaba con concejales y alcaldes de Batasuna para destruir las instituciones. Esto evidencia la enorme importancia que tenía Udalbiltza: continuar con el proyecto de construcción nacional -así lo denominan ellos-, que supone la destrucción de la legalidad a través de la desobediencia civil -dni vasco, carta de derechos de los vascos ...- Y ahora lo querían hacer de nuevo con AuB.

-¿Una vez más se ha adelantado Garzón?
-Garzón está haciendo un trabajo muy positivo que no merece nada más que elogios. Desde el máximo respeto al Estado de Derecho y desde la competencia que cada uno tiene, todo el mundo está haciendo lo que debe. Lo hacen los jueces, el Gobierno, el Parlamento, el Tribunal Constitucional y, por supuesto Garzón; todos menos el PNV, que hace exactamente lo contrario.

-¿Cree que al PNV le ha molestado tanto la operación contra Udalbiltza porque compartieron la creación de esa asamblea después de que fuera impuesta por ETA?
-El PNV siempre ha puesto obstáculos a cada una de las decisiones tomadas contra el entramado etarra. Lo hizo cuando presentamos la reforma del Código Penal y la ley de Responsabilidades del Menor para acabar con el terrorismo urbano; cuando presentamos la legislación para impedir que un partido político terrorista siguiera siendo legal, y mintió a la sociedad vasca cuando dijo que el objetivo de la ley de Partidos era también el PNV. Su actitud siempre ha sido la de ponerse al lado del entramado terrorista y en contra de las instituciones democráticas que luchan contra ETA. Ahora ha vuelto a ponerse al lado de Udalbiltza, cuyo origen es el acuerdo de Estella que firmó con Batasuna, o sea, con ETA -no olvidemos que el Supremo ha dicho que Batasuna es ETA-. Esta estrategia de defensa del entramado etarra y el plan Ibarretxe van fundamentalmente en perjuicio de los vascos. Esto está generando división y aislamiento, mientras que lo que necesita el País Vasco es seguridad y colaboración de todos en un proyecto.

-¿Qué fondos públicos han llegado a Udalbiltza Kursaal y cuál ha sido su destino?
-Lo malo no es sólo que hayan recibido subvenciones, sino que algunos han anunciado que las van a seguir dando pese a la intervención de la Justicia.

-¿Y para qué fines?
-Para los fines que tenía Udalbiltza: la desobediencia civil. No olvidemos, que era el ariete que estaba utilizando ETA-Ekin para destruir las instituciones estatutarias y constitucionales, así como la propia legalidad en el País Vasco. Luego, si esto era lo que tenía encomendado, el dinero que recibía era para poner en práctica esos fines.

-¿Teme que los votos de la izquierda abertzale vayan a parar al PNV?
-Si los votos no van a ETA ya se ha conseguido lo más importante, que una organización terrorista no tenga una formación actuando en democracia. Batasuna es un partido terrorista y quien pretenden sustituirlo, AuB, tiene el objetivo de convertirse en partido político. Si ellos consiguieran presentar todas las plataformas a las elecciones y obtener concejales, el paso siguiente que darían sería constituir un nuevo partido. Y persiguen esta meta porque Batasuna ha sido uno de los instrumentos más eficaces que ha tenido ETA para desarrollar sus objetivos, para su proyección interna e internacional y para otras muchas necesidades que van desde la financiación hasta la difusión de sus mensajes a través de la tribuna que la democracia da a los partidos políticos. Por eso, durante estos meses han volcado sus esfuerzos en AuB y en lograr su presencia, sobre todo, en los ayuntamientos, instituciones a las dan una enorme importancia.

-¿Cuál será la reacción de los proetarras si ilegalizan sus plataformas?
- Ellos no van a parar y por eso tenemos que seguir plantándoles cara para reducir sus posibilidades. Otegi ya ha anunciado lo que van a hacer: si Aub es ilegalizada y no consiguen presentar las agrupaciones o plataformas, su estrategia será la del voto nulo. Además, intentarán interferir y dificultar la normalidad del proceso electoral con los medios que tienen a su alcance. También sacarán sus consecuencias a los votos nulos y, desde ahí, pretenderán deslegitimar las elecciones, las instituciones y la propia democracia, porque ese es su objetivo permanente.

-¿El Gobierno tiene ya articulada una respuesta jurídico-política para el momento en que Ibarretxe decida convocar un referéndum?
-El Gobierno va hacer exactamente lo mismo que viene haciendo: actuar desde la legalidad y con los instrumentos del Estado de Derecho. Nuestro ordenamiento jurídico impide, en virtud de las competencias que tiene atribuidas el Gobierno vasco, convocar un referéndum. No pueden hacerlo, sería absolutamente ilegal y, por tanto, no tendría efecto. Por eso ningún gobernante responsable debería realizar un acto de estas características.

-¿Y si lo hace?
-El ordenamiento jurídico tiene los mecanismos para responder.

-¿Cuáles son?
-Ahora no podemos ir más lejos de hacer cumplir la legalidad y de que no tenga ningún efecto un acto manifiestamente ilegal. ¿Cuál va a ser la actitud? ¿Va a tener una responsabilidad administrativa, penal...? Eso depende del acto que se haga. Por ahora no puedo definirlo, repito, sería ir muy lejos.

-¿Ibarretxe adelantará las elecciones autonómicas?
-Es no descartable y, por los objetivos que se han marcado, pueden considerar que un adelanto de las elecciones autonómicas puede constituir una salida. El plan de Ibarretxe es altamente perjudicial para los vascos. Es una propuesta grave, que conforme vaya avanzando generará mayor inseguridad, incertidumbre, riesgos, aislamiento y confrontación. Todas sus consecuencias son negativas. Y, además, sin la posibilidad de tener efecto porque, insisto, es manifiestamente ilegal.

-¿Ibarretxe pasará a la historia como el lendakari que llevó al País Vasco a la fractura social?
-Puede pasar como el lendakari que desarrolló una política gravemente perjudicial para los vascos. El PNV, tanto por el plan Ibarretxe como por su postura ante la lucha antiterrorista, está cometiendo un error histórico. Estamos en un momento histórico porque es posible derrotar a ETA desde el Estado de Derecho. Sin embargo, el PNV, que gobierna en el País Vasco desde hace más de veinte años, en lugar de aprovechar esa fortaleza social e institucional, no se coloca en la dirección correcta para reducir el terrorismo, sino que se instala a su lado.

-¿Confía en que el PSOE mantenga el aislamiento a los nacionalistas como firmó en el Pacto Antiterrorista?
-El PSOE no está dando muestras de coherencia interna. No tiene lógica que presente como candidato a la presidencia de la Generalitat a una persona que pone en cuestión el modelo de organización territorial. No obstante, confío en que el PSOE no haga nada que ponga en riesgo el Pacto. Haré todo lo posible para el acuerdo se mantenga en el tiempo gobierne quien gobierne.

Garzón dice que ETA empleó Udalbiltza para financiarse con dinero de los municipios
La Policía estima que los consistorios pudieron desviar hasta 2,6 millones de euros al año al entorno de la banda
M. SÁIZ-PARDO/A. TORICES/COLPISA. MADRID El Correo 3 Mayo 2003

La investigación de Baltasar Garzón sobre la asamblea de concejales de la ilegalizada Batasuna, Udalbiltza-Kursaal, no ha hecho más que empezar. El magistrado prepara para la semana próxima nuevas actuaciones contra el aparato económico y mercantil de esta plataforma, a la que acusa de haberse convertido en una mera vía de financiación de ETA, a través del dinero que los 62 ayuntamientos gobernados por la coalición desviaban a esta asamblea.

A fin de bloquear cualquier malversación de fondos de los consistorios, el juez de la Audiencia Nacional ha citado el próximo miércoles a los gerentes de las tres sociedades vinculadas a la asamblea de cargos públicos -Udalbiltzaren Elkartea, Udalbiltza Partzuergo y Euskal Garapen eta Kohesio Fondoa- para comunicarles la suspensión inmediata, cautelar e indefinida (hasta cinco años) de las tres empresas.

Según Garzón, estas compañías se crearon siguiendo «directrices de Ekin», el supuesto aparato político de ETA, a partir del verano de 2001, poco después de la expulsión de los ediles de Batasuna de la Udalbiltza original, formada también por cargos electos de PNV y EA. Las entidades nacieron, sostiene el instructor, con el único fin de «dotar a Udalbiltza-Kursaal de cierta capacidad jurídica que le permitiera su actuación en el tráfico jurídico mercantil», incluido el contrato de trabajadores y la apertura de locales y cuentas bancarias.

El juez denuncia que ETA-Ekin ha intentado beneficiarse incluso de ayudas europeas a través de los ayuntamientos. Así, Euskal Garapen habría centrado su búsqueda de dinero para la organización armada en los 21'7 millones de euros de un plan de ayuda al desarrollo financiado por la UE, el Gobierno francés y el departamento galo de Pirineos Atlánticos. «De esta forma Ekin controla no sólo Udalbiltza-Kursaal, sino también las pantallas legales que ésta ha constituido para posibilitar otras vías de financiación complementarias con las de los ayuntamientos», añade el magistrado.

Las investigaciones de la Unidad Central de Inteligencia (UCI) de la Policía Nacional desvelan que la supuesta transferencia de fondos al entorno terrorista se hizo a través de asociaciones vinculadas a varios ayuntamientos controlados por Batasuna, particularmente Urdiain en Navarra y Astigarraga, Zaldibia y Oiartzun en Guipúzcoa. Para Garzón, los «responsables de las corporaciones» incluidas en Udalbiltza-Kursaal que desviaron fondos son también miembros «de la estructura alegal ETA-Ekin».

Tres tesoreras
Según la información policial, los 62 ayuntamientos gobernados por Batasuna en el País Vasco y Navarra destinaron a Udalbiltza-Kursaal entre el 1% y el 1'4% de sus presupuestos anuales, con lo que la estimación global ascendería a entre 1,9 y 2,6 millones de euros. Este dinero terminó en diferentes cuentas bancarias ya localizadas a nombre de Udalbiltza Aldea Elkartea, Udalbiltza Partzuergoa y Udalbiltza.

Pese a la premura con que Garzón y la Policía Nacional quieren suspender las sociedades vinculadas a la asamblea de municipios, lo cierto es que los investigadores creen que el trasvase de fondos desde Udalbiltza-Kursaal a Ekin está prácticamente bloqueado tras la detención el pasados martes de ocho responsables de la plataforma, entre ellos las tres mujeres a las que el magistrado considera «responsables de finanzas y tesorería» de la asamblea.

Se trata de Leire Idoyaga, antigua responsable de Jarrai; Karmele Urbistondo, concejal de Urnieta; y Larraitz Sanzberro, edil de Oiartzun. La Policía llegó hasta ellas tras intervenir el teléfono móvil del ex dirigente de KAS Xabier Alegría, detenido en la operación contra 'Egunkaria', y comprobar que éste dio a las arrestadas las directrices para financiar Udalbiltza.

APROBADA POR EL CONSEJO DE MINISTROS
Los presos etarras dejarán de tener privilegios en la UPV tras la reforma de la Ley Penitenciaria
EFE Libertad Digital  3 Mayo 2003

La reforma de la Ley Penitenciaria, que ha recibido este viernes el visto bueno del Consejo de Ministros, pretende que “la Universidad del País Vasco no sea un instrumento al servicio de condenados por terrorismo”. Muchos de los presos de ETA matriculados en la UPV ni siquiera se tienen que presentar a los exámenes para aprobar. La mayoría están becados.

 El Consejo de Ministros de este viernes ha aprobado una modificación de los criterios de acceso de los presos de ETA a la enseñanza universitaria. El ministro de Justicia ha aclarado que el objetivo es que “la Universidad del País Vasco no sea un instrumento al servicio de condenados por terrorismo”. Se trata de modificar un artículo de la Ley General Penitenciaria para cambiar los criterios de acceso de los presos a la enseñanza universitaria. De esta forma, los reclusos que deseen matricularse lo harán sólo con las Universidades Públicas que hayan firmado convenios con la Administración Penitenciaria.

Con estos cambios se quiere poner coto a los beneficios que disfrutan los presos de ETA matriculados en la UPV. La mayoría de ellos aprueban sin necesidad de presentarse a los exámenes, sus tutorías siempre las imparten profesores del entorno abertzale y reciben becas para matricularse y pagar el material de estudio incluso pese a estar fugados. En el caso de los etarras matriculados en Periodismo, reciben como manual de estudio el libro de estilo de Egunkaria, el périódico de ETA cerrado por orden de judicial.

Una injusticia, según el Gobierno vasco
Dentro de la campaña que ha emprendido el lehendakari para cuestionar todas las decisiones del Ejecutivo central y extender la idea de que el Gobierno trata de “criminalizar a los vascos”, la consejera de Educación no ha tardado en cuestionar la decisión aprobada este viernes en el Consejo de Ministros.

Ángeles Iztueta ya ha dicho en Radio Euskadi que “no es justo ni democrático” que se modifique la Ley Penitenciaria en el capítulo que afecta a la Enseñanza universitaria. Como era previsible dentro del discurso del nacionalismo vasco, ha criticado que el Gobierno del PP haya puesto “bajo sospecha” a casi 5.000 profesores de la UPV. “Ahora le toca a la Universidad, pero luego tocará a otras instituciones”, “nos van a dejar sin derechos, ni civiles ni políticos, a todos los vascos y a todas las vascas y a todas las instituciones vascas”.

Gotzone Mora, satisfecha
La portavoz de la Plataforma de Profesores de la UPV para la Libertad, Gotzone Mora, ha manifestado su satisfacción por que se haya aprobado la reforma que, en su opinión "acaba con los privilegios que tenían los reclusos de ETA". Añadió que "hoy es un día importantísimo en la lucha contra el terrorismo de ETA" y que, con esta medida, la Universidad pública del País Vasco -UPV-, "va a recuperar parte de su dignidad perdida ante el mundo de ETA" y "va a dejar de pagar lo que yo llamo el impuesto revolucionario educativo a ETA que paga desde hace más de 15 años".

La profesora de la facultad de Periodismo y portavoz de los 737 profesores universitarios vascos que se han adherido a la citada Plataforma criticó también las declaraciones realizadas hoy contra esta reforma por la consejera vasca de Educación, Ángeles Iztueta, de EA.

Tras indicar que no es nueva esta postura de Iztueta contraria a "acabar con los privilegios de los presos de ETA", Mora señaló que la consejera "no dice la verdad cuando habla de la situación en que va a quedar el derecho de estos presos" a cursar estudios universitarios. "La mejor educación que se les puede dar es en la UNED y no en la UPV que no está preparada para dar una educación a distancia". Concluye Mora interpretando que "lo que en verdad ha pedido hoy la consejera, según me ha parecido entender, es que se mantengan los privilegios a estos presos de la banda terrorista, muchos de ellos con delitos de sangre, y no defender el derecho a su educación universitaria".

Ortega Lara se integra en la lista del PP por «solidaridad» con los amenazados
MAR GONZÁLEZ ABC 3 Mayo 2003

En sus primeras declaraciones desde su liberación, el 1 de julio de 1997, afirma que llega a la política desde «la experiencia que me ha tocado vivir»

BURGOS. El ex funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, sometido por ETA a la tortura de un secuestro durante 532 días, afirmó ayer que forma parte de la candidatura del Partido Popular al Ayuntamiento de Burgos por su vinculación al partido y en solidaridad con todos los concejales del País Vasco amenazados por la banda terrorista.

Ortega Lara realizó sus primeras declaraciones a la prensa desde que fue liberado por la Guardia Civil el 1 de julio de 1997, minutos antes de la presentación pública de la candidatura en la que ocupa simbólicamente el penúltimo puesto. Así, comentó que llega a la política desde «la experiencia que me ha tocado vivir» y destacó que su presencia en la lista del PP en Burgos es un gesto de «solidaridad con todos los concejales de todos los partidos que diariamente se juegan la vida por defender sus ideas, esencialmente en el País Vasco». En este sentido, insistió en «no hacer distinciones entre partidos».

El ex funcionario de prisiones dejó claro, además, que su participación en la lista popular responde en primer lugar al «apoyo al PP», en el que milita desde 1986, y personalmente al candidato a la alcaldía de Burgos, el ex ministro de Trabajo Juan Carlos Aparicio, al que conoce desde 1989 y quien le invitó personalmente a incorporarse a la candidatura. Partiendo de esa base, y ante las críticas que su decisión provocó entre algunos representantes socialistas, señaló que considera «legítima» su candidatura «porque siempre he estado en el PP».

Respecto a su posición en el penúltimo puesto de la lista municipal, José Antonio Ortega explicó que, ante la propuesta de Aparicio, aceptó «un puesto atrás como punto de apoyo pero no para entrar en el Ayuntamiento», ya que ello «requiere casi una dedicación exclusiva» para la que no dispone de tiempo. En este sentido, dejó claro que «no quiero ir a un ayuntamiento a figurar, porque si uno va es para trabajar y yo no dispongo de tiempo ahora para eso».

Participación activa
Por lo que respecta a la campaña electoral, el ex funcionario de prisiones anunció que estará «en la calle en todos los actos con el resto del partido, hasta donde pueda». De hecho, ya ha participado en algunas convocatorias de los populares celebradas en la precampaña.

VIENTO DE SECESIÓN: LA ECONOMÍA POLÍTICA DEL NACIONALISMO VASCO
MIKEL BUESA. Catedrático de la UniversidadComplutense ABC 3 Mayo 2003

Si a alguien, en su ingenuidad, le cabía alguna duda acerca de la voluntad del nacionalismo gobernante en el País Vasco para llevar adelante su pretensión de independencia, los discursos del Aberri Eguna no han podido ser más elocuentes: el plan de Ibarretxe, bajo la retórica pervertida de su lenguaje, no contiene otra cosa que un llamamiento insurreccional a la secesión.

El nacionalismo se reencuentra así con sus esencias originarias, que hasta el pacto de Lizarra parecían sólo patrimonio de ETA, y parece dispuesto a llevar a efecto el compromiso que, en 1893, en «El discurso de Larrazábal», enunciara Sabino Arana: «levantando el corazón hacia Dios, ofrecí todo cuanto soy y tengo en apoyo de la restauración patria, ... disponiéndome, en caso necesario, al sacrificio de todos mis afectos, la hacienda y la misma vida».

La economía política del nacionalismo parece reflejar este compromiso, aunque hay que matizar inmediatamente que, si bien el fundador estaba dispuesto a la privación personal, sus sucesores actuales más bien parecen inclinados a ofrecer la hacienda y la vida de los demás, la de los vascos de a pie, antes que la suya propia. Esa economía política se asienta en cuatro premisas que, como tantas veces ocurre en el abigarrado pensamiento de quienes la predican, aúnan, sin solución de continuidad, certezas y falsedades.

La primera alude a la idea de que los procesos de desarrollo económico son irreversibles. Si hoy gozamos de un buen nivel de bienestar, se piensa, lo mismo ocurrirá en el futuro, sean cuales sean las condiciones institucionales y la organización social que se establezca. Para el nacionalismo, contra toda la evidencia que pone sobre el tapete la historia económica, incluso la referida al propio País Vasco, no es posible la regresión, el declive industrial, el retroceso en el nivel comparativo de desarrollo.

La segunda se deriva de una hipervaloración de la capacidad competitiva de la economía y de las empresas vascas, lo que no se compadece ni con su deficiente base científica y tecnológica -a pesar de los esfuerzos que, en este terreno, ha desplegado el Gobierno Vasco-, ni con el hecho manifiesto de que, en los últimos veinte años, en los que la política autonómica ha estado comandada desde el PNV, la región haya perdido una buena parte de su atractivo para el asentamiento de nuevas actividades productivas, lo que ha quedado reflejado en el retroceso de su participación dentro de España, tanto por lo que se refiere a la población -que ha descendido desde el 5,7 hasta el 5,1 por 100, entre 1981 y 2001-, al empleo -que lo ha hecho desde el 6,1 hasta el 5,5 por 100- y a la creación de riqueza (PIB) -que partiendo de un 7,3 por 100 se ha quedado por debajo del 6 por 100.

La tercera se asienta en la falsa idea de que, como ha dicho con machacona reiteración Xabier Arzalluz, «los vascos no necesitamos para nada la relación con España». Falsa porque dos tercios de las importaciones del País Vasco proceden de las demás regiones españolas, porque a éstas se orienta el 55 por 100 de sus exportaciones, y porque, en suma, el efecto de la proximidad entre Euskadi y el resto de España hace que sus mutuas relaciones comerciales sean veinte veces más intensas que las que se establecen entre el País Vasco y cualquiera de las demás naciones del mundo.

Y la cuarta concierne a la vana ilusión de que, al separarse de España, el País Vasco no quedará segregado de la Unión Europea. Contra toda lógica política y contra el más elemental análisis de los tratados constitutivos de la Unión, los nacionalistas afirman que es posible ser una nación independiente sin que nada cambie en cuanto a las instituciones que regulan y ordenan las relaciones económicas del País Vasco dentro del espacio europeo.

Digámoslo con claridad: si el País Vasco se independiza de España, entonces dejará de ser un socio de la Unión Europea. Y, al ocurrir esto, entonces aquel acto de secesión dejará una secuela de costes económicos que encaminarán al País Vasco hacia su definitiva postración, que empobrecerán a la población y que harán retroceder a sus territorios a aquel período histórico en el que una buena parte de sus naturales tenían que emigrar para poder ganarse el sustento cotidiano.

Cuatro son los planos en los que esos costes acabarán manifestándose. El primero es el de la reducción de la actividad económica y del empleo. Las empresas vascas, como fruto de las barreras exteriores de la Unión Europea que tendrán que atravesar, verán reducidas sus ventas.

Además, las mejor situadas en el mercado español, acabarán marchándose para no perderlo. Y, como resultado, según mis estimaciones, se producirá un descenso en el Producto Interior Bruto de entre el 10 y el 20 por 100, una destrucción de entre 90.000 y 178.000 puestos de trabajo y una elevación de la tasa de paro que acabará situándose entre el 19 y el 30 por 100.

El segundo es el coste de constituir un nuevo Estado y ejercer las competencias expresivas de su soberanía, principalmente las referidas a las relaciones internacionales, la defensa, la justicia y la regulación y supervisión monetaria y financiera.

Este coste tiene dos elementos. Por una parte, la renuncia al saldo fiscal positivo que, como resultado de la diferencia entre la aportación de impuestos y el gasto del estado en la región, el País Vasco recibe del resto de España, cuya cuantía puede estimarse entre un 3 y un 6,6 por 100 del PIB -o sea, entre 1.200 y 2.600 millones de Euros en el momento actual-. Y por otra, el gasto adicional que supone desarrollar las aludidas competencias, cuyo valor puede llegar a unos 400 millones de euros al año, y cuya financiación, si se aborda desde la fiscalidad directa, requerirá una elevación del impuesto sobre la renta del orden del 9 por 100.

El tercero es el coste del desequilibrio entre los ingresos y gastos de la Seguridad Social que inevitablemente se derivará de la menor actividad y del aumento del desempleo. Ese desfase puede oscilar, según los escenarios, entre 660 y 1.700 millones de Euros al año; y para financiarlo se necesitará aumentar las cotizaciones sociales entre el 3 y el 7,6 por 100, encareciendo así el factor trabajo y contribuyendo a deteriorar la posición competitiva de las empresas.

Y el cuarto es el coste del abandono del euro al constituirse un nuevo patrón monetario vasco. Éste, bajo la presión de fuerzas contradictorias, será difícil de manejar, estará sujeto a tensiones especulativas y acabará trasladando una severa incertidumbre a las empresas. El resultado de todo ello no será otro que el empeoramiento de los negocios, que dará así un impulso adicional en el ciclo depresivo de la economía.

En resumen, la promesa del plan Ibarretxe, su llamamiento independentista, su viento de secesión, lejos de ser un proyecto ilusionante es más bien el atisbo de un fracaso que, con toda seguridad, acabará arruinando la hacienda y, tal vez, la vida de los ciudadanos vascos. Las visiones paranoicas de la nación, los sueños excluyentes de la identidad, los delirios de la raza conducen a esto. Por ello, en el momento en el que llega la hora decisiva, debemos recordar con Imre Kertész esa lección fundamental del siglo XX: «el sentimiento nacional... ya no contiene un pensamiento creativo, un elemento positivo..., el nacionalismo no es hoy en día más que una de las múltiples caras de la destrucción, un rostro repelente».

La 'prueba del algodón' de AuB
JAVIER ELZO/CATEDRÁTICO DE SOCIOLOGÍA EN LA UNIVERSIDAD DE DEUSTO El Correo 3 Mayo 2003

Los 'Diez puntos para la reflexión en torno al conflicto político vasco' que AuB ha presentado a la sociedad vasca el 25 de abril me han hecho pensar. Harto de leer siempre lo mismo de los mismos, lo dejé pasar como tantos otros, hasta que me llamaron la atención algunos comentarios de personas independientes muy alejadas de ese mundo. Así que leí íntegra y repetidamente el documento.

La primera y grata sorpresa es el tono. Es una cuestión nada banal y aunque ya sé -¿cómo no saber?- que estamos en periodo electoral, en el que las cosas se miden en expectativas de votos, me sorprende un tono alejado, ¡al fin!, de las soflamas pseudorrevolucionarias de finales de los 60 y comienzos de los 70 que, todavía hoy, son el signo de distinción de los comunicados de ETA y de muchos de los de su mundo. Ahora encuentro un tono directo, propositivo y casi limpio de los latiguillos propios de ese mundo. Pero vayamos al contenido. Ciertamente hay afirmaciones de fondo simplemente falsas. Otras, rechazables desde una perspectiva democrática. Pero también hay afirmaciones que, por inusuales e inéditas en ese mundo, deben ser analizadas y sopesadas.

Afirmaciones falsas: el punto 5. ¿Dónde han constatado la «existencia de un conflicto entre el deseo de la 'mayoría social vasca por constituirse en comunidad soberana desde el punto de vista social, político y económico', y la persistencia de los Estados español y francés por impedirlo (entendiendo por sociedad vasca en ese mismo punto 5) 'a todas la personas en toda Euskal Herria' (el entrecomillado interno es mío)? Si eso fuera así, quizás Euskadi hoy sería como Lituania, Eslovenia, Chequia, etcétera, un Estado más en Europa. La principal razón de que no lo sea no está en «la persistencia de los Estados español y francés por impedirlo», que también, sino en la ausencia de una mayoría de vascos de Euskal Herria, las seis o siete provincias o territorios, como quieran contarlos, en desearlo. ¿Cómo es posible a estas alturas seguir en la ficción?

Afirmación rechazable: el punto 3, que dice en su literalidad y totalidad esto: «La actual existencia de expresiones multilaterales de violencia política, como atentados, detenciones, torturas, muertes, ocupaciones militares, eliminación de derechos fundamentales, cierres de periódicos, ilegalización de los proyectos políticos... nos sitúan ante un escenario de sufrimiento insoportable para la sociedad vasca». Se me agolpan las preguntas. ¿Por qué se llama muerte a lo que es asesinato político? ¿Por qué se habla, justamente, de torturas (aunque no quepa hablar de torturas generalizadas) y no se mienta al terrorismo, que éste sí es generalizado, pues conforma la seña de identidad del proceder de ETA? ¿Por qué se deja en silencio la extorsión, el amedrentamiento a tantos empresarios, la violencia de persecución a tantos policías, representantes de partidos no nacionalistas, periodistas, magistrados, etcétera? ¿Se puede despachar en la misma lista, sin más explicaciones, los «atentados» y las «detenciones» de las personas por la comisión de esos atentados? Sí, afirmación rechazable: no cabe meter todo en el mismo saco.

Afirmaciones inéditas: el punto 7. Dice así: «Respecto a esta realidad de violencia política, estamos convencid@s de que la represión utilizada por los Estados y sus diversas instituciones agrava la situación y de que ni la utilización inquisitorial de determinados conceptos, 'ni la contextualización de las acciones armadas de ETA en torno a la existencia del contencioso político vasco' se han demostrado suficientes para la efectiva resolución del mismo» (el entrecomillado interno, de nuevo, es mío). Carlos Etxeberri, en El Mundo del 26 de abril, ha visto en esta afirmación «una velada autocrítica a la actitud mantenida en ciertos sectores de la izquierda abertzale de contextualizar políticamente los atentados de ETA...». Pues sí, creo que teniendo en cuenta el tono del documento y del conjunto de las diez reflexiones de AuB, Etxeberri puede tener razón. Y aunque no la tuviera, aun a riesgo de parecer angélico (cosa admisible en un intelectual aunque menos en un político) habría que explotarla, no dejarla caer en saco rato.

Hace unos meses, comentando el libro 'Brigadas Rojas' (Ed. Akal, 2002), una larga entrevista a Moretti -uno de los fundadores de las Brigadas Rojas, responsable de su comité directivo hasta su detención en 1981 y ejecutor material de Aldo Moro- cuando aún seguía en la cárcel, traía a colación esta frase del propio Moretti: «Sé bien que es más fácil comenzar ese duro camino (el del terrorismo) que encontrar el modo de abandonarlo, 'incluso cuando es evidente que no conduce a nada'. Juegan tantos factores. Es preciso que te permitan hacerlo sin renunciar a tu identidad, es preciso que no signifique el abandono de los prisioneros a su suerte, es preciso que exista otra opción practicable, es preciso que alguna fuerza política externa sustraiga a los militares la delegación para llegar a una solución...» (pág. 239), (una vez más, el entrecomillado interno es mío). Pienso que el intelectual, y más aún el político esta vez, no pueden echar en saco roto las reflexiones de Moretti.

¿Es agarrarse a un clavo ardiendo ver en el decálogo de AuB una ilusión, un espejismo consecuencia del desierto de soluciones, ante el hartazgo de tantos años de violencia, de tanto dar vueltas a la noria, de tanto Sísifo subiendo, una y otra vez, desesperada e inútilmente a la montaña, de tanta gente sufriendo y de más gente aún sacando provecho político de tanto sufrimiento? ¿Mienten como bellacos cuando dicen, en el punto 4, que «AuB se compromete firmemente a trabajar en la búsqueda de soluciones reales y definitivas al conflicto violento (y que), abogamos firmemente por la desaparición de todas las expresiones de violencia del escenario político vasco, (afirmando que) el diálogo sin exclusiones es el camino para ello?» ¿Son cantos adormecedores de la serpiente que simboliza ETA en alguno de sus anagramas cuando afirman, en los puntos 9 y 10, que «proponemos la articulación de un proceso político, plural, dinámico, democrático y pacífico que nos conduzca a una Euskal Herria donde se respeten todos los derechos (¿sin jerarquizarlos?), e invitamos a participar en dicho proceso a todos los agentes presentes en la sociedad vasca (partidos políticos, agentes sociales y económicos, sindicatos, ETA...)» y que «en esa dirección, desde AuB nos comprometemos a aportar las iniciativas precisas para impulsar una salida pacífica y democrática al mismo?» ¿Es todo esto bla, bla, bla, puro juego político en periodo electoral?

La historia invita a la cautela que el corazón, anhelante de paz y sosiego, quiere sofocar. Pero la 'prueba del algodón' es, al menos sobre el papel, muy sencilla para AuB. Que sean claros. Digan esto, simplemente esto: 'Así como nos rebelamos y condenamos todos los actos de tortura y malos tratos, nos rebelamos y condenamos todos los atentados, persecuciones, torturas y extorsiones de ETA'. Sin tapujos, como dicen ellos mismos en el punto 2 de sus reflexiones con estas palabras: «Lejos de caer en juegos dialécticos que pretendan retorcer el significado de las palabras hasta cambiarlo, queremos aportar mensajes e ideas en positivo». Ahí tienen una propuesta de mensaje, claro y nítido, en positivo. ¿Es que aún no pueden decirlo? ¿O es que no quieren decirlo? Pues bien saben que la gran mayoría de la sociedad vasca, mayoría de sus simpatizantes incluida, se lo agradecería. Además pondrían en un serio aprieto a la, cada día menos independiente, Justicia española en su increíble empeño en impedir que bastante más de 100.000 vascos tengan representación politica tras las elecciones del 25 de mayo. Sí, todos tenemos nuestra 'prueba del algodón'. También AuB y hoy sólo de AuB quiero escribir.

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