AGLI

Recortes de Prensa     Martes 6 Mayo  2003
La independencia televisada
Gabriel Albendea La Razón 6 Mayo 2003

Tensar la cuerda
Editorial La Razón 6 Mayo 2003

El diputado integrista
Germán Yanke Libertad Digital  6 Mayo 2003

UN PREMIO PARA SASTRE
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  6 Mayo 2003

Periodistas
Pío Moa es escritor La Razón 6 Mayo 2003

¿FUERA DE LA DEMOCRACIA
EDURNE URIARTE ABC 6 Mayo 2003

La traición del PNV
Editorial El Ideal Gallego 6 Mayo 2003

Camino de postración
MIKEL BUESA El Correo 6 Mayo 2003

Aznar pedirá a Bush que incluya a Batasuna en la lista de EE.UU. de grupos terroristas
LUIS AYLLÓN ABC 6 Mayo 2003

Ángel Acebes: Un partido terrorista no puede presentarse a las elecciones
EFE Libertad Digital  6 Mayo 2003

El PSE sigue su purga contra los «redondistas» y fulmina a otros cinco de las Juntas Generales
Diego Mazón - Madrid.- La Razón 6 Mayo 2003

Vidal Quadras dice que el nacionalismo es «maligno» si se apoya en la etnia
BILBAO EL CORREO 6 Mayo 2003

El Gobierno dice que el PNV ha «perdido el norte» y busca un «escondrijo» para ETA
AGENCIAS/MADRID El Correo 6 Mayo 2003

Colocan pasquines contra el cura de Trucíos que va en una lista electoral del PSE
L. SALA/BILBAO EL Correo 6 Mayo 2003

El oxígeno de ETA
Antonio Casado El Ideal Gallego 6 Mayo 2003

La independencia televisada
Gabriel Albendea es escritor La Razón 6 Mayo 2003

Los partidos que sustentan el Ejecutivo vasco se han tomado a pies juntillas la teoría, ya expuesta por los sociólogos, según la cual la televisión no sólo es un instrumento de comunicación, sino que tiene el poder específico de dotar de existencia a lo que aún no la tiene o de aniquilar la de aquello que goza de ella. Y no sólo se han tomado en serio la teoría, sino que la han puesto en práctica. Si a los sufridos telepolitas vascos se les bombardea a todas horas con la cantinela del sueño hipnótico de Arana acabarán creyendo que ese fantasma llamado Euskal Herria existe. Y, además, como Estado independiente o libre asociado, como nación o lo que se les antoje a los dirigentes nacionalistas. Así creen haber encontrado el modo más simple y directo de proclamar la independencia, su televisada independencia de esa odiada España, ya ninguneada en la pantalla provinciana y tribal, al conjuro de la fórmula, consagrada en la ETB, «el Estado», anónimo al parecer.

Al fin y al cabo, en la tele integrista que han pergeñado para ellos solitos, los nacionalistas disfrutan con las masturbaciones esencialistas de esa telenovela que se narran a sí mismos de una ilusión conquistada, pero sin el esfuerzo y el dolor de sus antepasados carlistas, sino con la sangre y las lágrimas de quienes han decidido tomar por enemigos. Está claro que se sienten triunfadores de esa lucha incruenta de la pantalla, mientras sus opositores sufren la kale borroka y las redadas mortales de los fieles compañeros de ideales patrios de aquéllos.

La telebasura de lo políticamente correcto, o sea, de la necesaria independencia, aflora en la programación de la cadena vasca con la obscenidad nauseabunda del deseo crudo de poder y dinero, bajo las máscaras de la libertad, la identidad nacional, la cultura propia y los señuelos de la gestión eficaz y democrática. ¿Democrática? Cualquier observador imparcial que ignore lo que se cuece en el entramado televisivo vasco pensará que el segundo partido del Parlamento euskaldún por el número de escaños es Batasuna. Dado el descarado favoritismo de que goza la formación abertzale aún después de ilegalizada. Por lo demás, hace tiempo que la tele vasca anticipaba en imágenes lo que luego ha sido el auténtico plante antidemocrático del nacionalismo que pactó con ETA la tregua trampa que la oxigenara, la sustitución del Parlamento por un embrión informe de soberanía popular, y ahora ya, sin tapujos, la rebelión inconstitucional contra las sentencias de la Justicia. Da toda la impresión de que el nacionalismo, obcecado por la visión extática de la patria libre, ha perdido por completo la idea de lo que es la democracia. Y, como dice G. Albiac, «quienes sigan pensando que lo del referéndum de lbarretxe es cosa de retórica no han entendido nada». («El Mundo», 24/04/2003).

Hacer de la lengua causa de su proyecto separatista, acusando a los no nacionalistas de despreciar el euskara con el objeto de apropiárselo, es otra estrategia nacionalista que lleva a incrementar el vasco en la ETB, teóricamente en castellano. Para ello nada mejor que utilizar el deporte masivo ¬fútbol, frontón, etcétera¬ como herramienta de política lingüística. Puesto que el nacionalismo no sólo emplea como soporte mediático la cultura de masas, sino que tiene el modo de ser de la masa. El nacionalista es un hombre-masa, que expulsa de sí al hombre crítico. En aquél ha visto Ortega y Gasset «la psicología del niño mimado», quien cree que todo se le debe a nativitate y a nada está obligado. Por suerte los nacionalistas no pueden evitar que los ciudadanos libres cambien de canal. E1 mismo medio que les sirve para extender su mensaje integrista lo hace imposible. Afortunadamente también el intento de que su tele sediciosa invada el espacio francés ha sido frustrado, ya que cualquiera sabe que la programación de la cadena vasca no tiene otro objetivo que hacer creer a los telespectadores que ya son libres de «la opresión extranjera» o que la independencia está a la vuelta de la esquina. Con el acomplejado mapa de su tierra imaginaria, ya que incluye Navarra e Iparralde, que aparece en la pantalla, los vascos tienen difícil saber el tiempo del resto de España y del mundo. Por lo visto no viajan.

Además, ciertos programas de lavado de cerebro nacionalista me recuerdan al No-do franquista de la posguerra: Del País de los vascos; La leyenda del biskaino; Ésta es mi gente; Cosas de casa; Música popular vasca; Políticamente incorrecto; la guerra civil en Euskadi... La noche mágica es un buen programa que fusiona naturaleza y arte del terruño, pero la voz del locutor es tan meliflua y cursi en su sonoridad misteriosa que parece estar describiendo el paraíso terrenal. Que, por cierto, no es entre el Tigris y el Éufrates, como se recuerda ahora con lo de Iraq, donde se encontraba, sino en Euskadi, aunque todavía habiten ahí el miedo y la sangre.

Si la pantalla es el medio por el que todo adviene a la existencia o la abandona, como dije al principio, ¿no podrían contentarse los nacionalistas con esa independencia vicaria televisiva de la que hacen gala y en la que tan a gusto se encuentran? Porque, de acuerdo a la teoría que comenté, esa independencia virtual es tan real como la política de verdad y carece de todos los riesgos económicos y sociales de ésta.

La sociopsiquiatría tenía antes un campo abonado para estudiar esa locura colectiva consistente en tomar los sueños por realidad. Sin embargo, gracias a su televisión todos los nacionalistas pueden seguir tomando tranquilamente los molinos de viento por gigantes, sin que ello suponga ningún desdoro mental, pues se congracian así las expectativas surrealistas de su inconsciente con la gratificación sustitutiva, pero muy real, de las imágenes independentistas. De ese modo podrán, además estar muy orgullosos de deber la realización de sus más ancestrales deseos no a ninguna Constitución española, que aborrecen, ni a ningún Estatuto, que desprecian, ni a ninguna lucha terrorista, de la que dicen abominar, sino a algo tan inocente, moderno y políticamente neutral como ETB.

Con estas premisas, hay que exhortar vivamente a lbarretxe para que renuncie a ese complicado referéndum de autodeterminación, ya ocioso, y a Arzalluz para que no amenace a los españoles con el apocalipsis, si no satisfacen sus irreprimibles antojos. Les resultará mucho más cómodo arrellanarse ante su televisor y permanecer arrobados contemplando el objeto de su amor, la Ínsula Vasca independiente, lo mismo que Don Quijote a Dulcinea.
«Numerosos nombres propios se han transformado en empresas», dice J. Echeverria, en Telépolis, «nombres propios que pueden ser entes de ficción». Es el caso de Eulkal Herria, palabra que los nacionalistas pretenden convertir en el negocio más rentable, asociando a ella toda la descarada publicidad de la casa, como si fuera la nación-anuncio.

Tensar la cuerda
Editorial La Razón 6 Mayo 2003

Representantes de las llamadas «plataformas electorales AuB», la última tapadera del brazo político etarra, han comenzado negociaciones en Navarra con varias formaciones nacionalistas para encontrar fórmulas que permitan, hablando claro, a los batasunos burlar la Ley de Partidos y presentarse a las elecciones municipales. El asunto más grave es que, entre los interlocutores de los proetarras se encontraba un representante del PNV, Joseba Eguibar, un partido que ha manifestado públicamente su desconformidad con la decisión del Tribunal Supremo, por la que se han impugnado las candidaturas «clónicas» de los batasunos.

Mientras los nacionalistas del PNV se limiten a mantener la postura a la que nos tienen acostumbrados, con declaraciones rayanas en el histerismo e insultos que van desde el Supremo al Vaticano, el asunto, aunque preocupante por lo que pudiera tener de incitación a la violencia, no supone gran novedad. Pero otra cuestión muy diferente es la asunción de cuaquier tipo de acuerdo electoral con unos individuos que se encuentran inhabilitados para concurrir a las urnas por decisión judicial firme y de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico vigente. Porque pasar de las palabras a los hechos, a la pura y simple desobediencia de las leyes, algo que todavía no ha hecho el PNV por más que haya tratado de retrasar todo lo posible su cumplimiento, supondría un salto cualitativo de graves consecuencias en la estrategia de la tensión.

Con su actitud, los nacionalistas vascos están corriendo el riesgo de que ETA les tome la palabra y les empuje a una colaboración pública más allá del apoyo verbal, haciendo inevitable un proceso de ruptura que el Estado no va a poder permitir. Tensar la cuerda conlleva el riesgo cierto de que se rompa. Y las leyes, todas las leyes, también son de obligado cumplimiento para el PNV, incluidos sus cargos públicos, so pena de incurrir en un delito claramente tipificado en el Código Penal: el de desobediencia.

El diputado integrista
Germán Yanke Libertad Digital  6 Mayo 2003

Caramba con Anasagasti… El diputado nacionalista no tiene sentido del ridículo y le falta el de la orientación hasta el punto de que parece que su partido le va a destinar pronto a otros quehaceres. Tanto afán por hablar, tanto empeño por contentar a unos y otros en su familia política, tanto deseo de estar atento a los aires de Sabin Etxea, son difíciles de compatibilizar sin una inteligencia práctica superior, que no es lo que Anasagasti tiene.

Ahora descubrimos que a Anasagasti le duele más no tener una Conferencia Episcopal propia (sí, propia) que la reprimenda que la Comisión Europea endosó al PNV por su antidemocrático Plan Ibarretxe. Quería guerra el diputado y el Papa habló de paz, es decir, de los peligros del nacionalismo exasperado. Al PNV se le ven los calzoncillos sucios cada día en este asunto de su pretendida pelea con los eclesiásticos. Habla la Conferencia Episcopal de “nacionalismo totalitario” y se sienten aludidos. Habla el Papa de “nacionalismo exasperado” y lo toman como una confabulación contra ellos.

Anasagasti es un católico fundamentalista desde antaño. Ahora sale con lo del cristianismo primigenio y con Cristo echando a los mercaderes del templo para defender una suerte de absurda conexión natural entre los vascos (nacionalistas) y el Vaticano que no se sabe bien quién (Aznar, Bush, Rouco, hasta Zapatero) trata de impedir. En ocasión memorable, cuando Adolfo Suárez visito en una campaña electoral la Basílica de Begoña de Bilbao dijo aquello de que, a pesar del gesto, “la Virgen de Begoña ya sabe a quién hay que votar”. A la inteligencia de este hombre, hasta el más sencillo catecismo le parece ininteligible. Todo lo demás es falta de sentido del ridículo.

Lo que sí ha conseguido el PNV es que los herederos de Batasuna le exijan el apoyo moral prometido, sobre todo porque es a los únicos que el PNV ha prometido apoyo moral en medio de la barbarie de terror que se vive en el País Vasco. Atutxa podrá retrasar todo lo que quiera la disolución del grupo proetarra en el Parlamento Vasco pero veamos si el PNV considera antidemocráticas las elecciones, es decir, si deja de presentarse y pierde el poder concreto, que es lo único que mantiene unido a ese magma totalitario que han ido creando a lo largo de los años. Ya vemos quiénes son los que responden: Montero, el rector de la UPV, que se siente ofendido porque le han impedido hacer lo que el mismo debería haber impedido hace tiempo si tuviera un poco de vergüenza: los etarras aprovechándose de la Universidad pública, amenazando a profesores, beneficiándose de trampas indecentes, entrando en el claustro, sentándose después de salir de la cárcel en sus oficinas. Dice que la Universidad ha sido “ninguneada”. Nada de eso: las medidas han sido posibles porque, saltando por encima de su cobarde silencio, los profesores han podido explicar al Gobierno y al PSOE lo que realmente estaba pasando.

Anasagasti, el fundamentalista, el integrista desorientado, debería ocuparse de esta “guerra”. Pero eso es lo que quiere, guerra. Y seguir haciendo el ridículo, que se le da muy bien.

UN PREMIO PARA SASTRE
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  6 Mayo 2003

ALFONSO Sastre y Gabriel Celaya rompieron sus relaciones el día del estreno de «Oficial de tinieblas». Eva Forest, que estaba al fondo del patio de butacas (posiblemente para poder seguir las reacciones de cierto público), pudo ver cómo el poeta se dedicó a patear furiosamente la obra de su marido mientras aplaudía y gritaba bravo, bravo. «He pateado al autor y he aplaudido al amigo» dijo, a modo de justificación.

Yo creo que sería demasiado piadoso aplicar a la SGAE el juego doble que tuvo en aquella ocasión Gabriel Celaya: ni siquiera ha dicho que el premio que conceden al dramaturgo no supone un reconocimiento del defensor de la violencia terrorista. De momento el comportamiento de la SGAE es enterizo. Premian a Sastre y no se justifican. Porque la Sociedad General de Autores -españoles- no se pronuncia respecto a las actividades civiles de Sastre, no entra en ellas, no las juzga, hace abstracción de lo que representa políticamente el autor, pasa por encima de los muertos, juega en el plano de la estética, de la profesionalidad, de la dramaturgia, del ARTE. Exquisita la SGAE, neutral la SGAE. No así aquellos que «politizan» el premio.

Pobres diablos los jefecillos de la SGAE. Pero estos son los mimbres con los que nos jugamos la «paz» en el País Vasco.

Pero aun admitiendo el siniestro juego de la SGAE que consiste en premiar con dinero «del sistema» a quien se ha entregado a su destrucción ¿no tendríamos derecho los demás a recordar la personalidad política del premiado? Más aún debería ser un deber de los cronistas. Si los responsables de la SGAE piensan que en sus decisiones no deben entrar consideraciones de tipo político aun cuando estas tengan que ver con la convivencia en el País Vasco, al menos deberán aceptar que los periodistas informemos plenamente sobre el autor premiado (cosa arriesgada por otra parte como saben los listos de la SGAE). Es más: creo que al autor le gustará no aparecer como un autor más de tantos como hay vendidos, paniaguados, pequeñoburgueses. Yo creo que a Sastre le gustará incluso que se le defina como revolucionario, como un dramaturgo que siempre entendió el teatro como un instrumento de concienciación, como un arte de la agitación, y que hay que pasar a otros métodos de lucha cuando el sistema no permite la acción teatral en su plena dimensión... Estamos ante un ciudadano, ante un dramaturgo, ante un ensayista que viene diciendo desde hace mucho tiempo (más de un cuarto de siglo en relación con ETA) que no son comparables la violencia del opresor y del oprimido, que hay dos tipos de terrorismo: el estructural y el defensivo. Aquel le corresponde al «Estado español»; este al de ETA. Esta es la almendra del «pensamiento» de Sastre. Para él los guardias civiles, los parlamentarios «españoles», los concejales del PP y del PSOE son los representantes del Estado opresor mientras los etarras son los ejecutores de la liberación...

Yo sé que la SGAE es exquisita en sus planteamientos, que su discernimiento es puramente profesional y por tanto que en sus decisiones no interviene la vida y la muerte sino tan solo la preocupación por la calidad de los premiados. ¿Por qué iban a distinguir entre Sastre y cualquier otro autor? se preguntará extrañado el señor Batista. Y ¿por qué introducimos los demás, yo mismo, elementos espurios a la hora de juzgar la creatividad de un autor?

Comencé con una anécdota y terminaré con otra. En una de las críticas de Alfonso Sastre en la falangista revista «La hora», en 1950, escribió lo siguiente a propósito de la obra de Jacinto Benavente: «El ciclo benaventino debió acabar con el primer disparo del 36. Un nuevo teatro debió anunciarse entonces».

Llamativa la coherencia de Alfonso Sastre.

Periodistas
Pío Moa es escritor La Razón 6 Mayo 2003

Quizá el gremio periodístico no sea más narcisista que otros, pero se le nota mucho más, debido a su acceso privilegiado a los medios, del que usa y no pocas veces abusa. Quien se meta con los periodistas saldrá malparado casi siempre. Ellos son los defensores de la libertad de expresión e información, o de la libertad sin más, los «testigos» de la actualidad, criticarlos equivale a «matar al mensajero», etcétera, etcétera. Y por supuesto, son «excelentes profesionales». En un artículo publicado en Las Provincias, de Valencia, Fernando Bellón denuncia muy justamente el plante de periodistas a Aznar, pero, quizás por prudencia, no deja de ponderar la tópica «solidez» profesional.

Sin embargo, si algo han demostrado los periodistas españoles en la guerra de Iraq es un bajo nivel profesional. Un experto militar, Martín Quijano, ha resumido algunas de sus más gruesas faltas: «No se han informado sobre las nuevas tecnologías militares, ni han sabido discriminar sus efectos. No han atendido, calificándolas de propaganda, a las previsiones del mando aliado. Han magnificado la capacidad de resistencia de los militares iraquíes. Han atendido en demasía a los cacareos iraquíes respecto a la voluntad de resistencia del pueblo, milicias suicidas y demás grupos paramilitares. Han destacado con profusión las imágenes de víctimas civiles proporcionadas por los iraquíes, las que los servicios de información iraquíes se preocupaban de difundir. Han ignorado los datos concretos de los combates, limitándose a calificarlos genéricamente como encarnizados, sangrientos, etcétera. Se han permitido especular continuamente acerca de los acontecimientos por venir, vaticinando con frecuencia dureza progresiva y alargamiento del conflicto. Han mostrado continuamente escepticismo respecto a los progresos aliados, contraponiendo los informes en ese sentido con la información iraquí que los negaba (...) Más que información, los periodistas españoles han procurado transmitir opinión. Incluso se mostraban irritados porque el mando aliado tomase decisiones que no se ajustaban a sus previsiones ». Su nivel de profesionalidad ha sido, pues, algo bajo, y peor aún cuando han querido excusarse con pretextos éticos.

Bajo su ostentosa oposición a la guerra ha saltado a la vista su desilusión por la brevedad de ella, por la escasa resistencia de la dictadura de Sadam, por la quiebra de todas sus previsiones, que habrían significado una contienda muchísimo más sangrienta. Ética de pacotilla, visible también en su pose de indignación por la muerte de varios compañeros, presentando como asesinato un accidente perfectamente comprensible en una situación bélica, al cual han atribuido, además, la intención de impedir que el mundo conozca «la verdad de la guerra», que ya hemos visto cómo la transmitían. Esos periodistas han manipulado los sentimientos y el derecho a la información de la gente, prevaliéndose de un acceso privilegiado a los medios, repito, que por ser privilegiado, debiera hacerles más responsables. Como han observado algunos, con mucha pertinencia, los periodistas que han plantado corporativamente a Aznar, como si él fuese responsable de tales muertes, serían totalmente incapaces de hacerle tal cosa, no ya a Sadam o a Fidel Castro, sino a Ibarreche, uno de los causantes de la casi destrucción de la democracia en las Vascongadas, y corresponsable, por inhibición como mínimo, de tantos asesinatos del nacionalismo terrorista.

La prensa libre es indispensable en una democracia. Pero para que cumpla con su misión, debe tener un nivel de exigencia profesional y ética si no elevado, por lo menos aceptable. No ha sido así en esta guerra, en relación con la cual la mayoría de los medios han actuado con la misma demagogia que los partidos decididos a alimentarse políticamente de las víctimas, partidos que han extendido a toda España ¬esperemos que sólo por unas semanas¬ el clima desgraciadamente imperante en el País Vasco. Esas graves faltas deben ser señaladas con claridad. Generalmente mejoramos no mediante declaraciones de buenas intenciones, por sinceras que sean, sino más bien por la aceptación de la crítica razonable a nuestras actuaciones concretas. La complacencia o la resignación ante los errores de los periodistas resultaría peligrosa para las libertades.

¿FUERA DE LA DEMOCRACIA?
EDURNE URIARTE ABC 6 Mayo 2003

A pesar de tantos datos preocupantes, hay muchos que seguimos resistiéndonos a colocar a PNV y EA fuera de la fe y la práctica democráticas. En parte porque mantenemos la esperanza de que la tensión entre etnia y democracia se resuelva a favor de la segunda. Y en parte porque queremos inyectar todas las posibles dosis de optimismo al futuro del País Vasco. Y, sin embargo, la realidad se encarga de ofrecernos un día sí y otro también datos desoladores sobre las relaciones de los nacionalistas vascos con la democracia y el Estado de Derecho. Desde Estella, la radicalización del antiguo nacionalismo moderado ha subido sin descanso.

Acabamos de asistir a los últimos episodios, con un Arzalluz que en lenguaje preocupantemente semejante a ETA ha dicho a Gobierno y jueces que «pagarán caro» anular las listas de Batasuna, y con un Egibar que ha ofrecido ayuda a las listas de AuB cuyo vínculo con ETA ya ha sido probado. La resistencia a admitir la alternancia y el fanatismo étnico, exacerbado por el pánico a perder el poder, han hecho saltar por los aires todos los controles democráticos de los nacionalistas vascos. Todo vale con tal de impedir que los constitucionalistas ganen las elecciones. También la unidad de objetivos y acción con el entramado etarra.

Y ya no parece posible una revolución interna que devuelva la cordura a estos partidos, al menos a corto plazo. Tan sólo queda la esperanza de la firmeza de todos los demócratas y, sobre todo, la esperanza de la sensatez de los electores vascos.

La traición del PNV
Editorial El Ideal Gallego 6 Mayo 2003

Cuando los cargos electos del PNV, del mismo modo que el resto, juran o prometen acatar, respetar y hacer cumplir la Constitución empeñan lo más sagrado que posee cualquier político: su palabra. Los hechos dejan al descubierto que en el caso de los nacionalistas vascos no es más que un imperativo legal, un formulismo que sortean para acceder al poder. En realidad, del mismo modo que serpentean los terroristas a través de las formaciones “abertzales”, la cuestión es introducirse en el juego democrático para minarlo desde dentro. Basta la tímida reacción de la Justicia para que las caretas caigan a pares.

Tras la anulación de la mayoría de listas herederas de Batasuna, Arzalluz se apresuró a ofrecer su “apoyo moral” a Autodeterminaziorako Bilgunea (AuB) -nuevo collar para el viejo perro de los proetarras-. La respuesta ha sido inmediata. El brazo institucional de ETA, asfixiado por la situación, excava en el baúl de las facturas pendientes y reclama la promesa del PNV. Las pretensiones del nacionalismo radical son peligrosas. Muy peligrosas. Tanto, que si su proyecto sale adelante las elecciones del próximo día 25 se pueden convertir en una batalla campal en el País Vasco.

Los independentistas pretenden saltarse las decisiones de los tribunales imprimiendo sus propias papeletas, distribuyéndolas por su cuenta en los colegios electorales y -con el miedo como arma- obligar a que las mesas cuenten los votos como tales y no como nulos, que es lo que les corresponde. Toda esta patraña persigue un único fin: reventar el proceso electoral. No debe extrañar a nadie que quien es capaz de volarle la tapa de los sesos a cualquier inocente apuñale sin ningún tipo de complejos y por la espalda a la democracia. Lo que resulta nauseabundo es que el PNV se preste a afilar el cuchillo de la traición.

Camino de postración
MIKEL BUESA/CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID El Correo 6 Mayo 2003

Enfrentado a la inmediata contienda electoral, el nacionalismo gobernante y sus máximos dirigentes lo han dejado claro: su política se identifica con el proyecto de Ibarretxe y se plantea la secesión como objetivo a alcanzar en un plazo más bien corto. El nacionalismo se reencuentra así con sus orígenes, reafirma su identificación espiritual con las aspiraciones del Sabino Arana de «Bizkaia por su independencia» -otrora sólo sostenidas desde ETA- y hace sonar, como ha destacado Antonio Elorza en su libro más reciente, «la hora de Euzkadi, con la zeta de la ortografía sabiniana, arcaizante y secesionista». El método no es otro que la apelación a las masas, con el más rotundo desprecio del sistema constitucional y, con él, de las reglas democráticas; y el argumento estriba en una visión idealizada de los logros económicos de la sociedad vasca, dando por supuesto que éstos garantizarán la viabilidad de la futura estatalidad y, con ella, la definitiva pacificación del país.

Es precisamente a esa visión a la que quiero aludir en este artículo, pues el plan de Ibarretxe parece planteado para culminar la decadente trayectoria que, oculta tras el velo del nivel relativo de renta por habitante, ha seguido la economía del País Vasco durante los últimos veinte años. Tal vez alguien se sorprenda con tan contundente afirmación, pues, en esta sociedad más basada en el tópico que en el análisis académico, se nos ha hecho creer que «aquí se vive divinamente», como dice el lehendakari, incluso casi mejor que en ninguna otra región europea. Por tanto, convendrá ceñirse a los hechos fundamentales y, apelando a la benevolencia de los lectores, a sus cifras más representativas.

Comencemos por la población. Si nos atenemos a los datos censales, entre 1981 y 2001 el País Vasco perdió algo más de 52.000 habitantes, constituyendo así, con Aragón, la excepción entre las regiones más desarrolladas de España que, en todos los casos, aumentaron el número de sus pobladores. Y, como consecuencia, la participación del País Vasco en el conjunto de la población española descendió desde el 5,7% hasta el 5,1%. Esta caída en la cifra de habitantes ha estado provocada por dos factores principales: el primero alude a la reducción de la natalidad y no se diferencia demasiado de lo ocurrido en el resto de España; y el segundo, que sí es en cambio singular, concierne a la existencia de un saldo migratorio negativo. Digámoslo con claridad: los vascos se van, y al irse lo hacen en mayor número que los que vienen desde otras localidades españolas. De este modo, en promedio, casi 16.000 personas abandonan la tierra vasca todos los años, en tanto que desde fuera sólo llegan unas 12.000, lo que arroja un saldo medio negativo de 4.000 individuos. Y los que se van, como ha destacado un reciente estudio de Eustat, son preferentemente personas en edad activa -el 61% entre 20 y 49 años- que cuentan con una buena formación -casi la mitad con estudios medios o superiores-, nacidas en el país (51%) y que buscan nuevas oportunidades bien en Madrid, bien en las regiones limítrofes (Navarra, La Rioja y Burgos).

Nuevas oportunidades. Ésta es la clave del abandono. En el curso de las dos décadas referidas, el País Vasco asistió durante quince años a un continuo deterioro del empleo, de manera que su participación en el mercado de trabajo español se redujo desde el 6,1% hasta el 5,5%. Y sólo desde mediados de los años noventa se ha logrado corregir esa trayectoria, aunque a un ritmo similar al del conjunto de España, de manera que aquella proporción ha quedado inalterada. En otros términos, el número de empleos en 2001, cifrado en 889.500, sólo fue un 20% mayor que el de veinte años antes, mientras que las cifras del total español arrojan un aumento de casi el 30%, al pasar de 12,6 millones en 1980 a 16,3 millones en 2001.

No puede resultar extraño, entonces, que la importancia de la economía vasca dentro de la española sea cada vez más pequeña. A comienzos de los años ochenta, el Producto Interior Bruto (PIB) del País Vasco representaba un 7,3% del español; y, desde entonces, siguió una senda descendente hasta 1996, cuando, tras perder un punto, se situó en el 6,3 %. Este último año cambió esa tendencia y, hasta 2000, se anotó un leve avance de apenas una décima, que lo dejó en el 6,4%. Pero en 2001 de nuevo el retroceso se hizo notorio, de manera que en un solo año se perdieron cuatro décimas y la aportación vasca a la economía española se quedó en el 6%.

Población, empleo y PIB. Tres variables fundamentales para la economía y las tres expresivas del declinar del País Vasco dentro de España, de su decreciente capacidad para atraer la actividad productiva, de su camino de postración. Y, sin embargo, la apariencia del nivel de vida medio de los vascos parece desmentir esta realidad disimulándola tras el valor de sus cifras relativas. Veámoslas: al comienzo de los años ochenta, el PIB por habitante llegó a ser en Euskadi casi un 28% más elevado que en la media española; pero al finalizar esa década el diferencial se había reducido hasta el 18% y así se mantuvo durante la primera mitad de los noventa, hasta que, durante su segundo quinquenio, volvió a aumentar de manera paulatina hasta alcanzar una cifra próxima el 23% en 2001. Pero si corregimos estos porcentajes del efecto que sobre ellos tiene el descenso de la población -pues no podemos olvidar que se trata de un cociente entre la renta y el número de habitantes-, entonces se evidencia con toda su crudeza la pérdida de posiciones de la economía vasca.

De este modo, si la población del País Vasco, en vez de disminuir, hubiera crecido de la misma manera que en el resto de España, entonces el PIB por habitante sería, en el momento actual, sólo un 8,5% mayor que la media española; es decir, casi veinte puntos porcentuales menos que hace dos décadas. Digámoslo de otra manera: en Euskadi se ha sostenido un nivel de renta superior al promedio nacional gracias principalmente a la expulsión de varias decenas de miles de vascos que no han podido encontrar un modo de vida digno en su propia tierra o que se han visto obligados a abandonarla bajo la presión del terrorismo y el ahogo excluyente del nacionalismo.

Terrorismo y radicalidad nacionalista son, precisamente, las claves explicativas de esta situación tan negativa. Ya lo destacaron, hace un par de años Alberto Abadie y Javier Gardeazabal en un conocido trabajo que, en su versión definitiva, acaba de publicar la 'American Economic Review'. En él se muestra cómo, a partir del comienzo de los años setenta y, sobre todo, tras la ofensiva de ETA para desestabilizar la democracia entre 1976 y 1982, la economía vasca se apartó muy intensamente de su capacidad potencial de crecimiento, manteniéndose después esta situación hasta nuestros días, gracias a la continuidad del terrorismo. Y, como consecuencia, el País Vasco ha soportado, durante veinte años, un coste superior al 10% de su producto potencial. Más recientemente, en un artículo aún inédito, los profesores Salvador Barrios y Eric Strobl, de la Universidad Católica de Lovaina, han cuantificado el importante efecto negativo que el terrorismo ha tenido sobre las inversiones de capital internacional en la economía vasca, haciéndole perder así oportunidades para su desarrollo.

Pues bien, lejos de reconocer y remediar estos problemas, el lehendakari, con su plan secesionista en el que, en definitiva, se asume el objetivo independentista de ETA, no hace más que agravarlos. No repetiré ahora, otra vez, las estimaciones que, acerca de sus probables efectos de reducción de la actividad económica y del empleo, de aumento del gasto público y de los impuestos necesarios para financiarlo, y de deterioro del sistema de protección social, con sus negativas secuelas sobre el coste del trabajo y la competitividad de la economía, ya he publicado en estas mismas páginas. Esos costes de la 'no España' han empezado ya a producirse, en los últimos meses, con la pérdida de mercados, el aplazamiento de los programas de inversión y la deslocalización de las actividades de algunas empresas. Ibarretxe lo supo, de primera mano, en su ronda inicial de entrevistas con los principales actores del mundo económico vasco. Pero ha sido inútil. Llevado de su autismo político, persiste en su intención de conducir a la sociedad vasca hasta el borde de la ruptura con España. «¿Adónde vamos?», se preguntó hace ya mucho tiempo el gran poeta Gabriel Aresti. Hoy visualizamos con claridad la respuesta: el País Vasco, de la mano de sus gobernantes nacionalistas, se encamina hacia su definitiva postración.

Aznar pedirá a Bush que incluya a Batasuna en la lista de EE.UU. de grupos terroristas
LUIS AYLLÓN ABC 6 Mayo 2003

El presidente del Gobierno pronunciará hoy en Nueva York un discurso ante la Comité Antiterrorista del Consejo de Seguridad, que preside nuestro país

MADRID. España quiere que Batasuna sea incluida en la lista de organizaciones terroristas más buscadas del Departamento de Estado norteamericano, en la que ya figura ETA, según fuentes gubernamentales. El Gobierno español ya ha hecho llegar su pretensión a Estados Unidos, después de que esa formación fuera ilegalizada en España, pero ahora José María Aznar insistirá en ello durante el viaje que emprende hoy a ese país, en el que se entrevistará con George Bush y con el secretario de Seguridad Interior, Tom Ridge, encargado de los asuntos de la lucha antiterrorista.

El ministro del Interior, Ángel Acebes, confirmó ayer que, tras la decisión del Tribunal Supremo del 17 de marzo, de declarar ilegal a Batasuna, las autoridades españolas iniciaron «los contactos necesarios» para que figure también en la mencionada lista.

El presidente del Gobierno viajará esta mañana a Nueva York, donde, además de entrevistarse con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, pronunciará un discurso ante el Comité Antiterrorista del Consejo de Seguridad, un organismo creado tras los atentados del 11-S, y que España preside desde hace un mes.

Programas de apoyo
Aznar expondrá a los miembros del Comité, que son los mismos que los del Consejo, una serie de ideas para fortalecer la cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo, en la línea en que ha venido actuando en el seno de la Unión Europea para acabar con los refugios de terroristas. Además, dará cuenta del programa que está desarrollando la presidencia española para cumplir los objetivos del Comité, que incluyen facilitar ayuda a aquellos países que pueden tener más problemas para controlar las actividades de grupos terroristas.

El terrorismo será una de las cuestiones principales en este nuevo desplazamiento a Estados Unidos, hasta el punto de que con Aznar viaja también el secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, para asistir al almuerzo que mañana mantendrá en Washington con Tom Ridge, con el Fiscal General, John Ashcroft, y con el secretario de la Vivienda, Mel Martínez, el hombre de la Casa Blanca para las relaciones con el mundo hispano y con quien el presidente del Gobierno ya se entrevistó en su visita a Washington en diciembre del pasado año.

La cooperación entre los dos países en la lucha contra el terrorismo, a la que Aznar y Bush se comprometieron en la reunión de la finca toledana de Quintos de Mora, el 12 de junio de 2001, se intensificó tras el 11-S. Desde entonces se practicaron en España detenciones de personas vinculadas con Al Qaida y Estados Unidos ha facilitado asistencia técnica a España para luchar contra ETA, pero, sobre todo, ha ayudado a que otros países hayan tomado conciencia de lo que representa la banda terrorista y el entramado que la apoya. En ese marco, aunque no se espera que durante la visita de Aznar se produzca una decisión de Washington, se considera que las conversaciones con Tom Ridge y con el propio Bush pueden ser clave para la inclusión de Batasuna en la lista de grupos terroristas.

Bush, que ha querido que Aznar se alojara en Blair House, la residencia para huéspedes en visita oficial, tendrá oportunidad de agradecerle el apoyo político prestado en la crisis de Irak. Así lo hizo hace sólo unos días en Madrid su secretario de Estado, Colin Powell, elogiando la determinación del jefe del ejecutivo español para mantener esa posición. Aznar basó insistentemente su postura en la necesidad de que España, que sufre el terrorismo, sea solidario con otros países que padecen la misma lacra, argumentando que el régimen de Sadam Husein tenía conexiones con grupos terroristas.

Ayer, en vísperas de la visita de Aznar, un portavoz de la Casa Blanca -Scott McClellan- declaró que «España figura entre los aliados más cercanos de Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo y los esfuerzos por establecer la paz y la democracia en Irak».

ANULACIÓN DE CANDIDATURAS DE AUB
Ángel Acebes: "Un partido terrorista no puede presentarse a las elecciones"
EFE Libertad Digital  6 Mayo 2003

El ministro del Interior, Angel Acebes, ha dicho que "las resoluciones judiciales tienen que cumplirse y un partido terrorista no puede presentarse a las elecciones", en referencia a la anulación de la candidaturas de AuB por los jueces.

 "A través de los sistemas que regulan un Estado de derecho, se va a impedir por primera vez y lo tendrán que cumplir todos los afectados, que podrán reunirse pero no podrán conseguir vulnerar la resolución judicial", añadió Acebes en declaraciones a Efe. El ministro también dijo que, con el incremento de penas, la reforma de la prisión provisional, la expulsión de "inmigrantes ilegales" que cometan delitos y los juicios rápidos, se va reducir la delincuencia en Madrid. Estas medidas, junto a otras del PP cuya reforma legislativa se están tramitando, "deben aplicarse y ponerse en marcha", dijo, "a pesar de que el PSOE no esté de acuerdo con ellas".

Para el PP, subrayó Acebes, la seguridad es una "prioridad permanente y hay que seguir trabajando, aunque otros sólo se acuerden de ella cuando hay elecciones, y, con los datos en la mano, en Madrid se producen menos infracciones penales que en la década de los ochenta". Y añadió: "Los ayuntamientos deben tener un mayor protagonismo con sus policías locales y medidas de coordinación con otras fuerzas de seguridad". El ministro del Interior hizo estas declaraciones en el teatro Federico García Lorca, donde presentó la lista que componen la candidatura del PP en Getafe, formada por treinta personas y encabezada por José Luis Moreno.

El candidato a la alcaldía aseguró que "el PP lleva cuatro años trabajando para que se conozcan nuestras propuestas con el fin de mejorar la calidad de vida de los vecinos, pero el gobierno local, haciendo uso de su mayoría, vota no de manera continua a cada una de nuestras iniciativas".

El PSE sigue su purga contra los «redondistas» y fulmina a otros cinco de las Juntas Generales
Gotzone Mora, Cabieces, Martín Martínez y Cámara por Vizcaya, y Urchueguía por Guipúzcoa, no repetirán candidatura
Tras la dimisión de Carlos Pera, alcalde de Baracaldo, porque la dirección del PSE no le dejaba elaborar su propia lista, las purgas contra los afines al ex secretario general del partido, Nicolás Redondo Terreros, continúan. El partido encabezado ahora por Patxi López ha decidido no renovar a cinco «redondistas» como candidatos a las Juntas Generales de Vizcaya y Guipúzcoa. En las primeras, no repetirán Gotzone Mora, Mikel Cabieces, Martín Martínez y José Luis Cámara, y en Guipúzcoa, no estará Ana Urchueguía, que en la anterior legislatura ejercieron en esa institución. Fuentes del PSE y del PP han señalado la posibilidad de que estas purgas vengan como maniobra de acercamiento al PNV tras los comicios.
Diego Mazón - Madrid.- La Razón 6 Mayo 2003

Y a lo decía Carlos Martínez Gorriarán, portavoz de «¿Basta ya!» y lo denunciaban desde las filas del Partido Popular. La actual dirección del PSE, encabezada por Patxi López, aparta a aquellos miembros del partido que se muestran afines a la línea ideológica que mantuvo su predecesor en el cargo, Nicolás Redondo Terreros. Después de que el alcalde de Baracaldo, Carlos Pera, tuviera que renunciar tras negarle la dirección la lista que tenía pensada para el municipio, ahora les toca el turno a los candidatos para las Juntas Generales de Vizcaya y Guipúzcoa. En las listas de candidatos a estas dos instituciones han desaparecido cinco nombres que ejercieron su labor en ese puesto en la anterior legislatura.

En Guipúzcoa, la alcaldesa de Lasarte, Ana Urchueguía, ya no optará a formar parte de las Juntas de esa provincia. En Vizcaya, la limpieza de «redondistas» es mayor. Hasta cuatro antiguos junteros no repetirán en esta legislatura: la profesora de la UPV y portavoz de «Profesores por la Libertad» Gotzone Mora, candidata del partido por Guecho, el alcalde de Portugalete, Mikel Cabieces, además de Martín Martínez, ex secretario de Organización del partido, y el histórico militante socialista José Luis Cámara.

Estos excluidos por la dirección del Partido Socialista en el País Vasco han mostrado su malestar porque no se les ha consultado su candidatura, «porque no se acercan a ellos» y se enteran por medios ajenos al partido, y por la justificación del secretario del partido en Vizcaya, José Antonio Pastor, que aseguró que se les apartaba de las candidaturas porque «son políticos de baja intensidad», algo que ha sentado muy mal entre los ex junteros.

El problema, según fuentes cercanas a los cuatro «redondistas» vizcaínos, es que su posición «incomoda» a la actual dirección del PSOE en el País Vasco, y su actuación en las Juntas Generales de Vizcaya siempre en contra, sin ninguna reticencia, de las posiciones nacionalistas y de cualquier acercamiento a la izquierda abertzale, no es del agrado completo de los seguidores de Patxi López. Por lo menos, señalan estas fuentes, no han podido suprimir las candidaturas municipales a Mora y Cabieces porque contaban con el apoyo de las bases del partido en sus respectivas localidades, Guecho y Portugalete, y desde la dirección no podían contravenir el deseo de las bases.
Los hasta ahora junteros vizcaínos han sido sustituidos por otros cuatro candidatos divididos en cuatro circunscripciones, dos en la margen izquierda y dos en la derecha.

Y al fondo, el PNV
De este modo, los cinco candidatos se suman a la lista de «purgados» iniciada por Carlos Pera, confirmando así las sospechas de los sectores más proclives a la anterior línea que llevaba la división del Partido Socialista en el País Vasco. Incluso entre ciertos sectores políticos de la Comunidad Autónoma se ha apuntado la hipótesis de que estas limpiezas dentro del partido se deban a una posible intención del partido de establecer pactos con el Partido Nacionalista Vasco tras las elecciones municipales del 25 de mayo. Aunque algunas personas del propio partido han señalado que esa hipótesis no es posible porque el secretario general del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, no lo permitiría después del trabajo desarrollado por su formación en el Pacto Antiterrorista, la posibilidad no queda cerrada desde otros ámbitos.

Esta idea ha tenido más protagonismo en San Sebastián tras señalar el candidato del PNV, Román Sudupe, al actual alcalde, el socialista Odón Elorza, que si quiere pactar que lo haga antes de los comicios municipales del veinticinco, porque después no será posible. La cuestión dentro de estas teorías es mantener una clara diferenciación con el PP, por lo que aquellos que se muestran más cercanos al partido de Jaime Mayor Oreja son excluidos, prefiriendo acercarse a la formación encabezada por Javier Arzallus, a pesar de la clara radicalización de éste.

Vidal Quadras dice que el nacionalismo es «maligno» si se apoya en la etnia
«Sólo un psicópata degenerado mata en nombre de la hipotética patria vasca», asegura
BILBAO EL CORREO 6 Mayo 2003

El eurodiputado del Partido Popular Alejo Vidal Quadras manifestó ayer que el nacionalismo es una «fuerza intrínsecamente maligna cuando se apoya en una concepción esencialista, étnico, lingüística», aunque agregó que es «potencialmente benéfico en su acepción racional, cívica y democrática». Vidal Quadras realizó estas declaraciones en un acto organizado en Bilbao por la formación popular sobre el encaje de los nacionalismos en Europa, en el que también participaron los eurodiputados Jaime Valdivielso y Marcelino Oreja. Según Vidal Quadras, el nacionalismo étnico «ha provocado tantas muertes y destrucción como los movimientos totalitarios de vocación internacionalista».

«El nacionalismo no es una ideología porque no aspira a explicar la realidad, sino sólo a explotarla al servicio de sus propósitos movilizadores en cada escenario local», indicó. En este punto se refirió a ETA y subrayó que «sólo un psicópata degenerado que vive en una de las sociedades más opulentas, más libres y con más autogobierno del planeta aprieta el gatillo para asesinar por la espalda a un inocente en nombre de una hipotética patria vasca».

Durante su intervención, Vidal Quadras realizó un repaso del movimiento nacionalista en el siglo XX y aseguró que como doctrina política deriva en un «mosaico variopinto de delirios inconexos e idiotizantes de efectos del Edén».

El Gobierno dice que el PNV ha «perdido el norte» y busca un «escondrijo» para ETA
AGENCIAS/MADRID El Correo 6 Mayo 2003

Hasta tres ministros salieron ayer al paso de las manifestaciones de Xabier Arzalluz, quien denunció el domingo la «sumisión del alto Poder Judicial a las directrices» del Gobierno por la anulación de 241 listas electorales debido a su vinculación con Batasuna. Uno de los más rotundos fue Mariano Rajoy, quien acusó al PNV y a su presidente de haber «perdido el norte». Según el vicepresidente primero, la formación jeltzale ha apostado por «el monte, el disparate y la desobediencia civil», en lugar de tener como prioridad la libertad.

Por su parte, el ministro de Justicia, José María Michavila, reprochó a Arzalluz que «ahora que la Justicia tiene asfixiada a ETA, busca encontrarles un escondrijo». Michavila recordó, asimismo, a los que «hablan de indefensión» de las candidaturas anuladas que «quienes han estado indefensas son las víctimas del terrorismo y el propio Estado de Derecho del cual ETA podía burlarse».

Para el ministro de Interior, Ángel Acebes, las «disparatadas» declaraciones de Arzalluz prueban que en España «puede defenderse a través de un partido cualquier opción política». Acebes se refirió también al propósito de AuB de votar con sus propias papeletas, a juicio del ministro un intento de «encontrar una salida al golpe que la democracia ha dado a ETA».

Colocan pasquines contra el cura de Trucíos que va en una lista electoral del PSE
Pablo Villaroel sufrió hace un mes un ataque en su coche y tuvo pintadas amenazantes en el pórtico de la iglesia
L. SALA/BILBAO EL Correo 6 Mayo 2003

Pablo Villaroel, párroco de Trucíos, ha denunciado en la comisaría de la Ertzaintza de Balmaseda la aparición de pasquines contra su persona en varios pueblos de la comarca de las Encartaciones. Los escritos anónimos contienen expresiones injuriosas contra el cura, uno de los cuatro que integran listas del PP y del PSE-EE en Vizcaya a las próximas elecciones, en solidaridad con los ediles amenazados. El texto acusa al sacerdote de «hacer política», le compara con el párroco de Maruri, Jaime Larrinaga, y le pide que si quiere seguir ese camino se secularice, «como han hecho Arzalluz y otros». El documento utiliza como reclamo la cabecera del diario 'Egunkaria', impresa en el centro en grandes caracteres, y sustituye el punto final por el dibujo de una bomba.

Las hojas fotocopiadas, del tamaño de un folio, fueron colocadas la semana pasada en los paneles informativos que existen en Trucíos, Arcentales y Carranza para que los vecinos lean los avisos. Algunas fueron retiradas, pero volvieron a aparecer a los pocos días. Alertado por una vecina, el sacerdote puso uno de los carteles en conocimiento de la Policía, que le aconsejó que presentara denuncia por un presunto delito de difamación.

La Ertzaintza cree que el autor o autores de este escrito no tienen ninguna relación con los que el pasado mes de marzo destrozaron el coche del sacerdote y realizaron pintadas amenazantes contra él y contra el «clero español» en el pórtico de la iglesia de San Pedro de Trucíos. Numerosos feligreses, la Corporación -integrada en su totalidad por ediles de EA y PNV-, el Obispado de Bilbao y el Gobierno vasco condenaron entonces el ataque y mostraron su solidaridad al sacerdote. Incluso un vecino le cedió el garaje en el que ahora aparca su vehículo, ya reparado, a salvo de los sabotajes.

Villaroel, que atiende también la parroquia del Pilar de Villaverde de Trucíos, en Cantabria, ocupa el número 11 de la candidatura socialista de Leioa como gesto de apoyo a los concejales que «por ejercer la acción política en el País Vasco ponen en riesgo sus vidas y las de sus familias».

El oxígeno de ETA
Antonio Casado El Ideal Gallego 6 Mayo 2003

Hace unos días decía el ministro Acebes que no descartaba un acercamiento del PNV a ETA para intentar la unidad del nacionalismo a cambio de una tregua. Se basa en un análisis empírico. Puesto que en realidad el PNV y el mundo radical no han dejado de hablar nunca (“Cuando Arzalluz habla con Otegi es como si estuviera hablando con ETA”, decía el ministro), no cabe ninguna duda de que, “si pudiera lograr ese acercamiento, lo haría”, añadía Acebes.

Sin embargo, no creo que en esta ocasión las cosas vayan por ahí, cuando las terminales políticas de ETA han declarado su hostilidad al plan Ibarretxe, que consideran insuficiente, entreguista, incluso cómplice del Gobierno. O sea, que el nacionalismo que aterroriza podría ir de la mano del nacionalismo que gobierna, pero el guión nunca sería el diseñado por Ibarretxe.

No hay más que ver las reacciones de Otegi y su gente a los pasos que, en la defensa del Estado de Derecho, se van dando para echar del campo de la legalidad a las formas de blanqueo electoral adquiridas por la antigua HB cuando se trata de acudir a las urnas.

Cada vez que la legalidad da un paso más contra quienes quieren cargársela mientras la utilizan para sus fines, los Arzalluz, Ibarretxe, Egibar etcétera se rasgan las vestiduras y advierten a Madrid de que con ese tipo de medidas sólo se da oxígeno a ETA y sus brazos políticos.

Pero en duros alegatos de los dirigentes del entorno político de ETA, dirigidos contra el PNV en un pleito de familia, dicen aquellos que ya están hartos de recibir oxígeno de Madrid, que ya no quieren más oxígeno, que se han pasado de oxigenación, que por qué el PNV no acepta algo del oxígeno que a ellos les sobra.

Tienen razón. Hace tiempo que lo han descubierto: Madrid le está haciendo el trabajo sucio al PNV. Pues claro. Ésa es la clave. Ésa es la evocación del “Pacto de Santoña” (en plena Guerra Civil, cuando el PNV dejó colgados a los milicianos de la izquierda) que aflora en todos los análisis del entorno político de ETA.

Lo que esperan Arzalluz e Ibarretxe es oxígeno para su delirante plan. Y eso sólo se lo puede dar en estas circunstancias la desaparición de su gran competidor electoral en el campo del nacionalismo. Si a los cerebritos del PNV les salen las cuentas, sus alforjas electorales aumentarán el 25 de mayo con los votantes huérfanos de la ilegalizada Batasuna.

Y si esa previsión resulta confirmada, no descartemos una convocatoria anticipada de elecciones vascas que pudiera darle la mayoría absoluta que ahora no tiene Ibarretxe para seguir con su plan. Necesitaban la colaboración del Supremo. Y ahora, la del Constitucional.

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