AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 19 Mayo  2003
PASIONES INTRANSITIVAS
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 19 Mayo 2003

Cinco países contra el terrorismo
Editorial La Razón 19 Mayo 2003

¿La mejor prueba
Germán Yanke Libertad Digital  19 Mayo 2003

Y, al fondo, Arabia Saudí
Alberto Míguez Libertad Digital  19 Mayo 2003

El «talgo mediático»
Iñaki Ezkerra La Razón 19 Mayo 2003

De Argel a Casablanca
Luis González Seara La Razón 19 Mayo 2003

El ama de llaves
TONIA ETXARRI El Correo 19 Mayo 2003

El batacazo
José María Marco Libertad Digital  19 Mayo 2003

Los últimos coletazos
Ignacio Villa Libertad Digital  19 Mayo 2003

Evolución social
Cartas al Director El Correo 19 Mayo 2003

Ajuria Enea
PABLO MOSQUERA La Voz 19 Mayo 2003

El PP europeo propone que las fronteras internas sean inalterables para evitar movimientos nacionalistas

EP Palma de Mallorca La Estrella Digital 19 Mayo 2003

Independientes firman un manifiesto de apoyo a San Gil como garantía de un País Vasco libre

EFE Libertad Digital  19 Mayo 2003

Manifiesto de apoyo a San Gil por ser el único candidato que defiende la Constitución
Ep - San Sebastián.- La Razón 19 Mayo 2003

Estalla un artefacto en la tienda de una edil del PP en Zumárraga
Agencias  San Sebastián La Voz 19 Mayo 2003
 

PASIONES INTRANSITIVAS
Por ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 19 Mayo 2003

EL futuro no está escrito en ningún sitio, y no sabemos qué se votará en el País Vasco el día 25. Pero existe un escenario que resultaría imprudente excluir del libreto político: el de una insubordinación explícita de los nacionalistas que aún circulan bajo la denominación de «moderados». Podrían llegar a ese extremo, si se estiman autorizados por un apoyo popular suficiente. Las consecuencias serían gravísimas, lo mismo dentro que fuera de las tres provincias. Se ha publicado una literatura copiosa sobre los excesos del nacionalismo vigente en la zona, y las voces disidentes, comprensivas o cómplices, harto numerosas hasta hace no tanto, son cada día más escasas, o menos persuasivas. Creo, sin embargo, que continúa subestimándose el carácter destructivo del ideario peneuvista.

En ocasiones, se procede por elevación, y se ubica la denuncia del sabinismo en una denuncia genérica del nacionalismo. Esto es un error, porque no todos los nacionalismos son homologables. Mazzini, Hitler, Churchill o Teodoro Roosevelt fueron nacionalistas sin excepción. Pero de esa condición común no se siguieron conductas o peligros comparables. Otras veces, se interpreta al PNV en clave clientelista u oligárquica. Y es cierto que esta clave es importante. Con todo, no es suficiente. El PNV cultiva una ideología peculiar, que se superpone al cálculo de intereses pero que no es reducible a éste. En lo que sigue, me acercaré al partido tocando un registro raro: el metafísico. La metafísica es ahuyentadora. El que habla de metafísica, deja desierto el patio de butacas. Me urge subrayar por tanto que el valor de la metafísica no reside en las virtudes o poderes de penetración que a la asignatura atribuyen los profesores del ramo. Hay que hacer un bucle, y tomarse la metafísica en serio por las mismas razones por las que nos tomamos en serio la gramática onírica que estudió Freud. En los dos casos la logomaquia extravagante encubre, y al tiempo expresa, emociones reales. Keynes plasmó la idea en una frase célebre: «Los hombres prácticos, que se creen libres de toda influencia intelectual, son por lo común esclavos de algún economista difunto. El alienado con mando en plaza, que oye voces en el aire, está extrayendo su delirio de los papeles que poco antes emborronaba un autor en el rincón de una universidad» (Teoría General, VI, 24). Va marchando, pues, una de metafísica.

Hace dos años, punto arriba, punto abajo, el Gobierno de Ibarreche sacó a relucir un lema altamente revelador: «Ser para decidir». Desde cierto punto de vista, esto no extraordinario en absoluto. Si usted decide comprarse un yate, la decisión será vacua si no toma antes la precaución de hacerse rico. Si usted quiere ganar una medalla olímpica en salto de pértiga, tendrá que convertirse primero en un saltador de pértiga mucho mejor que mediano. Y así sucesivamente. Cabría hacer un traslado de estas reflexiones perfectamente prosaicas al campo de la actuación política, y pensar que el PNV se ha propuesto ciertos fines, y aspira a dotarse de los medios que hagan esos fines posibles. Subir en el ranking del PIB per cápita es un fin posible, y presupone determinados esfuerzos y determinadas políticas. Obtener la independencia, es otro fin, y presupone tales y cuales transformaciones del cuerpo social vasco.

Pero lo que acabo de decir no atrapa de ninguna manera el ethos, la sustancia, del lema peneuvista. ¿Por qué? Porque, detrás de «decidir», no hay un complemento directo. Los nacionalistas no nos están explicando para qué quieren ser lo que fuere que quieran ser. No nos revelan qué horizontes, qué asombrosas oportunidades, se abrirían para ellos si lograran ser esto o lo de más allá. Lo que nos están diciendo es otra cosa, por entero distinta, y de carácter, en el fondo, no finalista. Lo que anhelan, el deseo que les desvela, es el de recuperar su esencia, extraviada o malograda o mancillada en algún tramo del pasado -un pasado literalmente mítico; un pasado que se pierde en la noche de los tiempos-.

Recuperar su esencia es su obsesión, su idea fija. Lo demás es secundario. Mejor: lo que se haga tras la gran reparación, tras el gran reencuentro, será bueno, no de acuerdo a categorías o criterios objetivos -riqueza, libertad, pleno empleo-, sino en la medida, y sólo en la medida, en que surta o brote de la esencia rehabilitada. En esto, la esencia nacionalista es conmutable con la esencia divina, en un sentido técnico/teológico muy preciso. Dios, o la esencia nacionalista, no se distinguen meramente por obrar cosas buenas. Hay más: ellos definen lo que es bueno. A la postre, es bueno lo que ellos hacen, por el solo hecho de que lo hacen. En el sagrario que los nacionalistas llevan incrustado en el pecho, no hay por tanto proyectos, planes, diseños evaluables por terceros. Hay sólo un imperativo de recogimiento. Recogerse en sí hasta que la propia anatomía, infelizmente desvirtuada por la mala suerte o la saña de los enemigos, se constriña a los contornos de una silueta castiza, original.

Nos encontramos, en resumen, ante un impulso mucho más pindárico que político. Y también, y esto es nuevo y diferenciador, ante un impulso esencialmente reaccionario. «Sé el que eres», conminó Píndaro; «Llega a ser el que eres», añadió Fichte. Y ambos extendían el índice y apuntaban, virtualmente, hacia delante. Pero los nacionalistas no extienden el índice sino el pulgar, y no apuntan hacia delante sino hacia atrás: «Sé el que fuiste», dicen. Y se retrotraen al Neolítico.

Retiro lo del Neolítico, porque no me gusta mezclar los argumentos y el sarcasmo. El problema es otro. El problema es que los proyectos que no son proyectos, que no se articulan en una serie ostensible de fines y de caminos para llegar a esos fines, derivan, fatalmente, en violencias totalitarias. La izquierda ha sido propensa a decir que no sólo el pueblo vasco es una entelequia, sino que el pueblo español es también una entelequia. De acuerdo. Pero no nos quedemos aquí. España está organizada institucional y socialmente por siglos de historia, y más o menos sabemos lo que es ser español. A qué obliga ser español, y qué ventajas se sacan de serlo. En comparación, lo vasco esencial a que apelan los nacionalistas constituye una abstracción. Un esfuerzo de la voluntad pura, una tensión desesperada por adquirir no se sabe qué forma. Imaginemos que obtienen la independencia, después de una serie de carambolas. ¿Qué dirían a los suyos? ¿Y qué a los que no son de los suyos?

Existen los planes de normalización lingüística. Supongamos, por simplificar, que en cuatro años todos los habitantes dominan el vascuence. ¿Qué otras cosas distintas se podrían hacer? Dominar el mundo no es una opción realista; prosperar inauditamente en el plano industrial o científico, tampoco. En estos terrenos, y otros muchos, la independencia sería, probablemente, contraproducente. ¿Entonces? Sólo se me ocurre una alternativa. La ambición de ser vasco, vasco a las bravas, se transformaría, por la fuerza de las circunstancias, en una tarea mucho más mundana, casi administrativa. A falta de otras opciones inteligibles, ser vasco sería ser del PNV, o estar en su órbita. Sería lo único concreto que uno podría ser, si quisiera ser vasco en la inasible acepción que defienden los nacionalistas. Por eso el sueño nacionalista es totalitario. Porque pende de un hilo, y ese hilo es un partido. El menú de Churchill, de Mazzini, estaban muy surtidos. Churchill o Mazzini, de paso que eran nacionalistas, eran otras muchas cosas, casi todas buenas considerando qué ofrecían sus rivales. Aquí hay plato único. Y sin derecho a levantarse de la mesa.

Cinco países contra el terrorismo
Editorial La Razón 19 Mayo 2003

Los ministros del Interior de los cinco mayores países europeos ¬España, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia¬, comenzaron el domingo una reunión de trabajo, que continuará durante el día de hoy, para acelerar los procesos de coordinación en la lucha contra el terrorismo y la inmigración ilegal. Antes incluso de comenzar los trabajos, los representantes español, Ángel Acebes; y francés, Nicolás Sarkozy, han recordado que Europa hace frente a un mismo enemigo común en el terrorismo de origen islamista y que nadie puede considerarse a salvo de unos fanáticos ya bien conocidos en nuestro continente por su peligrosidad, y que no actúan a cuenta de la guerra de Iraq o de la crisis de Palestina.

Francia está de acuerdo con España y con sus socios de la UE en que el riesgo de atentados es tan elevado que hace urgente la coordinación de la lucha contra el terrorismo internacional. Sabe Sarkozy que su país, a pesar de haberse opuesto al ataque contra Sadam, ha sufrido ataques de radicales islamistas en el pasado y que puede perfectamente sufrirlos en un futuro próximo, por lo que la cooperación es imprescindible. La reactivación de las células de Al Qaida, ya sea en Bali, Kenia, Arabia Saudí o Marruecos, es motivo más que suficiente para justificar una reunión urgente de los responsables del Interior de cinco países que mantienen abiertas sus fronteras comunes y deben afrontar el riesgo que supone reforzar la seguridad en sus respectivos territorios y garantizar al mismo tiempo la libre circulación.

En esta guerra mundial que se ha desatado contra el terrorismo, no deben existir espacios vacíos, siempre aprovechables por los terroristas. Las consideraciones temporales, las estrategias de política internas, no cuentan a la hora de luchar contra una red como la de Al Qaida, que tiene desde hace años sus objetivos meridianamente claros. Todo Occidente, con Estados Unidos a la cabeza en razón de su actual y evidente liderazgo en el mundo, es para la organización de Ben Laden un mismo campo de operaciones y se engaña quien considere que, desde una estricta política de neutralidad, puede mantenerse al margen de una lucha que tiene mucho que ver con el concepto de «globalización», en la que todo el «primer mundo» es, a lo ojos de los desfavorecidos, y con lógica aplastante, culpable de la precariedad que lastra a los países del tercer mundo.

Para los fundamentalistas de origen islámico, ninguna democracia, por serlo, está a salvo del castigo de este terrorismo que debe ser combatido en todos sus frentes. No basta con blindar nuestras fronteras y reforzar la vigilancia interna. Es preciso, ante todo, ayudar a los países musulmanes que como Argelia y Marruecos, cada cual a su manera, han apostado por un camino de progreso, por una liberalización de sus sociedades, que Al Qaida y sus iguales quieren detener.

¿La mejor prueba?
Germán Yanke Libertad Digital  19 Mayo 2003

No puedo creerlo. De Llamazares, que está abonado al totalitarismo demagógico, uno se puede esperar cualquier cosa, pero no de José Luis Rodríguez Zapatero, que lidera un partido que se sitúa en el territorio de la sociedad abierta y que, además, tiene reales esperanzas de ser en el futuro presidente del Gobierno español.

Del señor Rodríguez Zapatero no se puede esperar sin escándalo que, ante los últimos y dramáticos episodios de terrorismo, acuda a la demagogia electoral, a la indigencia intelectual, y afirme que, como España apoyó a Estados Unidos en la guerra de Irak, ahora estamos “en la lista de objetivos del terrorismo internacional” por lo que el Gobierno debería reflexionar y no seguir la estrategia del presidente Bush.

Cuesta trabajo reproducir su “tesis” y querer ver en él un líder del socialismo europeo contemporáneo. No hay modo alguno, sin saltarse a la torera la lógica y los criterios elementales de la geoestrategia, de establecer esa causalidad. Ni el terrorismo islámico ataca a los países que estuvieron con Estados Unidos, ni lo hace porque haya habido guerra en Irak. Son atacados otros y antes y después, y lo hacen porque son intereses y valores occidentales, para presentarlos como chivo expiatorio y tratar de conseguir una unidad del mundo musulmán basada en el fundamentalismo islámico. Para “librarnos”, Zapatero tendría que sugerir que nos alejemos de Occidente, de la democracia, de la defensa en todo el planeta de los derechos y libertades individuales.

Imagino que Zapatero, pasado el calentón que le ha llevado a tan irracional comentario (adornado con la barbaridad de que los atentados son “la mejor prueba”), rectificará antes de que los españoles vayan a las urnas el próximo domingo. Ya sé que se eligen sólo alcaldes y gobernantes autonómicos, y que se dice que se discuten políticas de gestión, pero cabe el peligro de que algún votante piense que alcaldes y presidentes de comunidades autónomas se ven obligados, por aquello de la disciplina de partido, a obedecer instrucciones de un líder en ese lamentable estado intelectual.

Rectificará, no hay duda. Rodríguez Zapatero, salvo en un arrebato mitinero, no puede sostener más de un día que el problema de Oriente Medio es un escenario de acción-reacción protagonizado por Sharon y Bush, al que se ha sumado Aznar. No es posible. Ya le ha tenido que explicar algún asesor que hasta el primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina sabe que los terroristas islámicos no quieren la paz y matan precisamente porque no la quieren. Porque, de otro modo, el secretario general de los socialistas españoles tendría que ponerse en contra de ese proceso de paz para que los terroristas no sientan necesidad de seguir actuando. La “mejor prueba”, vamos.

Y, al fondo, Arabia Saudí
Alberto Míguez Libertad Digital  19 Mayo 2003

Aunque según el ministro del Interior marroquí ninguno de los catorce terroristas (trece murieron, uno fue detenido cuando intentaba explosionar la bomba que portaba) responsables de los atentados del viernes por la noche en Casablanca era extranjeros o ciudadanos de otro país árabe, existen pocas dudas sobre quién inspiró, subvencionó y organizó la masacre.

Todo apunta, en efecto, a la organización Al-Qaeda pero eso no significa mucho. Al-Qaeda es una nebulosa de organizaciones criminales que aparentemente carece de mando central y que alberga a una serie de grupos, grupúsculos, sectas y hermandades religiosas sunnitas todas inspiradas por la escuela wahabita, nacida, desarrollada y activa en Arabia Saudí, cuya monarquía se enorgullece con su adscripción a esta interpretación radical y fundamentalista del Islam.

Ben Laden y sus seguidores instalados en Afganistán eran y siguen siendo devotos seguidores de la vía wahabita, lo mismo que cientos de profesores, predicadores y guías espirituales expedidos por las autoridades de Arabia Saudí a "tierras de misión" en el mundo árabe, asiático y africano. Este padrinazgo no es un secreto para nadie y las madrazas o medersas (escuelas coránicas) de bastantes países africanos, asiáticos y árabes han vivido y siguen viviendo a cuenta del presupuesto del Estado saudí. No es un secreto a voces. Ni siquiera es un secreto.

Aunque obviamente sería injusto acusar a Arabia Saudí y a su monarquía de haber inspirado o subvencionado directamente los más recientes atentados de Bali, Filipinas o Casablanca, no cabe duda de que alguna responsabilidad tiene este reino arcaico y semifeudal convertido en pilar de Estados Unidos en la zona a causa de una geoestrategia discutible.

En un libro recién aparecido titulado La amenaza, un especialista francés en el reino saudí, Stephane Marchand, describe con implacable minuciosidad cómo la monarquía reinante y sus 30.000 príncipes son cómplices objetivos de la actual marea terrorista islámica a nivel global aunque también sean ellos mismos víctimas de su ignominioso patrocinio, como se vio hace cinco días con los atentados contra residentes extranjeros en Riad.

La monarquía marroquí ha mantenido tradicionalmente lazos de amistad muy intensos con la saudí. Marruecos se ha convertido para los poderosos príncipes y hombres de negocios de Djedda o de Riad en un cómodo destino para sus vacaciones y entretenimientos. Pero la presencia saudí en Marruecos ha sido también de carácter religioso y misionero: son muchos los predicadores y dirigentes religiosos marroquíes que abrevaron ideológicamente en las fuentes saudíes y se beneficiaron de la generosa política misionera de la monarquía. Muchas de las mezquitas construidas en Marruecos durante los últimos años gozaron de suculentas subvenciones provenientes del Golfo Pérsico. Muchos jóvenes marroquíes fueron becados en Arabia Saudí en las universidades coránicas, tan numerosas como lujosas.

La paradoja de un país que defiende una política exterior favorable a Estados Unidos y Occidente mientras promueve un Islam intransigente y sanguinario en otros países árabes no debería pasar desapercibida como seguramente no pasó desapercibo el hecho de que 14 de los 19 terroristas del 11-S tenían nacionalidad saudí.

Tal vez ha llegado el momento para que Estados Unidos, protector tradicional de la corrupta monarquía saudí, extienda a este país su campaña antiterrorista a nivel mundial y advierta seriamente a la familia real, a sus príncipes y funcionarios que es imposible e indecente solicitar la protección militar del Pentágono y al mismo tiempo patrocinar a los predicadores wahabitas en Malasia, Nigeria, Sudán o... Marruecos. El oro saudí se encuentra al fondo de muchas masacres recientes. Ya es hora de que se diga. Y que se actúe en consecuencia.

El «talgo mediático»
Iñaki Ezkerra La Razón 19 Mayo 2003

En el País Vasco los hechos están discurriendo al revés de lo que vaticinaba el nacionalismo. Auguraron que los partidos constitucionalistas ¬el PP especialmente¬ iban a hacer una campaña muy victimista y muy política en lugar de centrarse en las cuestiones domésticas de la vida municipal. Sin embargo, está ocurriendo más bien lo contrario. Son los nacionalistas los que resisten a hablar sólo de las farolas, los que están haciendo victimismo y politizando una campaña en la que el protagonista es, sintomáticamente, Ibarretxe y en la que el único candidato a alcalde al que se le ha visto un poco la cara ¬y por cierto bastante desmejorada¬ es al decadente Azkuna. Los de Vitoria y San Sebastián nadie sabe ni quiénes son.

Son los nacionalistas los que «están llevando muy mal la campaña», dramatizando y asustando, apelando todo el día a la ilegalización de AuB y recibiendo además la ayuda impagable de ETA, que ha prometido atacar hasta al Opus Dei como rabieta por el viaje del Papa en el que los nacionalistas no han tenido el protagonismo que deseaban y sobre todo como castigo a la reacción navarra de legítima defensa frente a un avasallamiento que empieza por incluir a esa comunidad autónoma dentro del mapa de la Gran Euskal Herria.

Y, al contrario que el nacionalismo, el PP vasco sí está hablando de farolas. La prueba es que son sus candidatos a las tres capitales vascas ¬María San Gil, Alfonso Alonso y Antonio Basagoiti¬ los únicos realmente conocidos de esta campaña y los que no perderían ni un solo voto si las elecciones se hicieran con las últimamente tan cacareadas listas abiertas. Por hacerlo bien, esos tres alcaldables populares lo están haciendo mejor que los socialistas capitaneados por un inconsistente Patxi López que se ha empeñado con torpeza en «politizar las elecciones» purgando en plena campaña a los redondistas y abrazando el «federalismo asimétrico» de Maragall, que el pobre no sabe ni lo que es (en el PSE-EE sólo sabe de esas cosas Eguiguren). ¿Pero qué tiene que ver todo eso con las farolas?

Lo que uno echa de menos en estas elecciones vascas del 15-M es la felicitación al PP de toda esa peña que en las del 13-M hablaba del «choque de trenes», del «gravísimo error» de dramatizar y politizar una consulta que el propio nacionalismo había hecho más política y dramática que nunca. Echo de menos la enhorabuena de lo que podríamos llamar el «Talgo Mediático», o sea, de toda esa pandilla amante de las alegorías ferroviarias que nos da siempre lecciones a los de la «Brunete Mediática». ¿Por qué no hablan del choque de trenes, del Plan Ibarretxe o de la tragedia aún peor de que halle la vía libre?

De Argel a Casablanca
Luis González Seara La Razón 19 Mayo 2003

El terrorismo ha vuelto a protagonizar su momento estelar de una matanza. Es sabido que los herederos postmodernos de la antigua «propaganda por el hecho» del anarquismo revolucionario son unos consumados idólatras del espectáculo, sobre todo televisivo. Lo cual se une a su pericia en el uso de los medios de masas, en sintonía con los degradados gustos del público.

Si nos guiamos por lo que se ve en televisión, se puede pensar que nuestra sociedad se compone de famosos descerebrados y de asesinos y ladrones en serie. Circunstancia que no propicia la reflexión crítica ante las manipulaciones verbales y simbólicas de los actores del terror, y ante quienes se dedican a dar cobertura ideológica y moral a sus inadmisibles crímenes.

En el caso de la última matanza de Casablanca, se ha dicho que constituye una sorpresa la elección de tal lugar por los terroristas. La verdad es que tiene un alto grado de simbolismo. No tanto porque ello signifique una represalia contra España por la guerra de Iraq, como ha opinado Llamazares, sino por la impronta europea de la ciudad y las resonancias bélicas y conspirativas de la película mundialmente famosa. La organización terrorista de Ben Laden es muy dada a la espectacularidad televisiva y cinematográfica de sus acciones asesinas, desde el vuelo de las Torres Gemelas a los vídeos propagandísticos del líder oculto.

El bárbaro conjunto de los atentados de Casablanca forma parte de la batalla del fundamentalismo étnico y religioso contra el Occidente opresor y corrupto. Ya sabemos que no se trata de un choque de civilizaciones, como nos recuerdan a todas horas los pensadores políticamente correctos de la culpa occidental, pero, hablando con títulos de cine, la batalla de Casablanca bien pudiera continuar la batalla de Argel, en la que Gillo Pontecorvo escenificó la sangrienta y real explosión de una bomba terrorista del FLNA en una cafetería llena de jóvenes franceses entregados al desenfreno de beber y bailar. Este terrorismo del FLNA ya fue, en aquel tiempo, no sólo justificado sino exaltado como expresión avanzada de la liberación del hombre.

Valga como muestra de esta sanción de la progresía occidental al terrorismo del FLNA lo que escribió Sartre en un prólogo a un libro de F. Fanon: «Liquidar de un disparo a un europeo es matar dos pájaros de un tiro, es acabar simultáneamente con un opresor y con el hombre oprimido: lo que resulta es un hombre muerto y un hombre libre». Esta argumentación sartriana de la liberación del oprimido por el asesinato del opresor era una deriva existencialista para lectores apresurados de la dialéctica del amo y del esclavo de Hegel, que tuvo amplia difusión.

Ahora, los nuevos predicadores de la culpa de Occidente, que nunca se ocuparon del terrorismo doméstico y «liberador» de ETA, pueden orientar su activismo hacia una filmación postmoderna de la nueva batalla de Casablanca. Con ello se cerraría el ciclo del hombre libre y del opresor occidental.

El ama de llaves
TONIA ETXARRI El Correo 19 Mayo 2003

Lo mejor de este fin de semana es la publicación de los sondeos de intención de voto para el 25-M; aunque no le gusten a Arzalluz, tan entretenido él en alertar del peligro «! que vienen a por nosotros!», refiriéndose no a ETA, claro está, sino al PP y PSOE; como si le inquietara más la aplicación de la legalidad que la ejecución de las penas de muerte ideadas por los encapuchados que se ponen la txapela para salir en la tele. Pero ésa es otra historia de nuestra Historia.

Si de algo sirven las encuestas, aunque los consultados despisten al enemigo, se hagan los suecos o alemanes en Mallorca, es para hacer un 'parón' para la reflexión. Que se agradece. Los sondeos revelan que es preciso pactar después de votar porque ningún partido va a salir elegido como el 'rey del mambo'. Una vez calculado que unos 150.000 votarán a los amigos de Otegi con las papeletas traídas de casa, IU sabe que se va a beneficiar de esa mayor disponibilidad de escaños, a pesar de su responsabilidad en el Gobierno vasco. En la Alcaldía de Bilbao, sin embargo, según la encuesta de EL CORREO, el 'clan Madrazo' no podría salvar al nacionalista Azkuna en el caso de que el popular Basagoiti y el socialista Sañudo sumaran sus votos.

En Álava en general, y en Vitoria en particular, Unidad Alavesa podría contribuir a que el alcalde Alfonso Alonso gozara de una amplia mayoría. No por casualidad Mosquera está 'echando los restos' en esta campaña, propagando su grito de rebeldía por la soberanía alavesa, para ayudar a Enriqueta Benito.

La novedad de Aralar tendrá unas consecuencias más discretas que en Navarra. Pero la formación que lidera Patxi Zabaleta, representando a una izquierda abertzale desmarcada del terrorismo de ETA, va a ser la llave para que los independentistas encuentren la puerta de la política con mayúsculas. Con la aportación de Aralar no hay excusas. Cualquiera que diga que se siente huérfano de coalición será porque sigue justificando a ETA.

El batacazo
José María Marco Libertad Digital  19 Mayo 2003

Hay varios motivos para suponer que el resultado de las próximas elecciones municipales y autonómicas van a suponer un serio revés, por no decir un batacazo, para el PSOE y más concretamente para sus líderes actuales.

En primer lugar, los líderes socialistas han perdido la batalla de la opinión pública en la Segunda Guerra del Golfo. Apostaron por una guerra larga y sangrienta, y la guerra fue corta y relativamente poco costosa, en cuanto al número de víctimas. Nunca propusieron posiciones alternativas, ni se reservaron una vía de salida en caso de que las cosas no fueran como ellos pensaban que iban a salir. En contra de lo que decían acerca de la necesidad de diálogo, mantuvieron una posición de principio, radical, cerrada a cualquier negociación. El resultado es que han dado la sensación de tener una posición puramente ideológica, que ni siquiera intentaba dar respuesta a las cuestiones que la gente común se plantea, aunque en el PSOE parezcan no creerlo, como las que se derivan de la nueva posición de España en el mundo. Aún peor, tras los atentados de Casablanca, no han resistido la tentación de responsabilizar al gobierno del terrorismo: es una táctica ya ensayada y que nunca ha dado resultados. Al contrario.

Pero además de poco realista, la posición del PSOE ha radicalizado y enrarecido la vida española. Esa tendencia puede responder a lo que se vive en el mundo estrecho y cerrado de la universidad pública o de algunas redacciones de periódicos, pero no al conjunto de la sociedad. El PSOE no ha condenado con la firmeza necesaria los ataques contra el PP, ha intentado deslegitimar al gobierno español y en consecuencia ha puesto en cuestión la democracia en España. No es una buena táctica, ni para los votantes de centro, que no creen en aventuras como las que han parecido proponer los socialistas, ni para los de derecha más caracterizada, que se movilizarán en contra del nuevo radicalismo.

Los socialistas podían haber compensado este error con otra estrategia en el terreno estrictamente municipal y autonómico. No ha sido así. En Madrid presentan a dos cabezas de lista poco conocidos y sin experiencia. Los socialistas, en todos estos años de oposición en el Ayuntamiento y en la Comunidad, no han sido capaces de formar equipos que presenten alternativas creíbles de gestión y política local. Los populares lo hicieron en la etapa socialista, esos equipos alcanzaron el poder, y hoy siguen gobernando. Los socialistas ni siquiera han empezado a hacer este trabajo.

El resultado es que a falta de otra cosa, los socialistas madrileños tienen que volver al discurso ideologizado y radical en contra de la Guerra del Golfo, una batalla ya perdida. Pero es evidente que los madrileños no están tan ideologizados y radicalizados como para preferir, en vez de Esperanza Aguirre, a un Simancas, un candidato que mucha gente sigue sin conocer, y que tendría que gobernar con el apoyo del candidato comunista al que la gente conoce aún menos.

El único efecto de la radicalización a la que el PSOE ha querido someter la vida española en estos últimos meses es que la gente se está callando el sentido de su voto. Vean ustedes con un poco de atención las encuestas publicadas, incluidas la última de El Pais, y comprenderán lo que está pasando. Veremos quién sobrevive de esta.

Los últimos coletazos
Ignacio Villa Libertad Digital  19 Mayo 2003

Entramos ya en la recta final de la campaña electoral y lo hacemos con la intensidad de unas elecciones sobre las que el Partido Popular y el Partido Socialista han creado una gran expectativa. Recta final de una campaña en la que previsiblemente se van a ordenar ideas, se van a reparar estrategias y se van a configurar nuevos mensajes. Estamos ya en el ultimo tramo, antes del 25 de mayo, y por lo tanto desde ahora unos y otros van a dejarse cuerpo y alma en los mítines que faltan hasta el próximo domingo.

En el Partido Popular se respira satisfacción por la alta implicación con que Aznar está actuando en la campaña. El presidente del Gobierno se lo ha tomado muy en serio y esa actitud provoca una gran confianza entre los militantes y simpatizantes populares. El discurso de Aznar ha estado desde el primer momento bien engarzado y bien expuesto. Ha sido coherente y sobre todo ha sido defendido con una gran fuerza y seguridad. Ahora con el paso del ecuador comienzan a percibirse algunos cambios de estrategia. Por ejemplo, el presidente Aznar ha comenzado a ignorar a Gaspar Llamazares y está centrando las criticas en Rodríguez Zapatero. Ha personalizado al máximo su gestión al frente del Gobierno. En sus intervenciones enfrenta dialécticamente dos modelos, el modelo Aznar de gestión y eficacia frente al modelo Zapatero de inoperancia y ausencia de propuestas. Además, el presidente ha comenzado a insistir en seguridad ciudadana y en la necesidad de que el Partido Popular consiga en Ayuntamientos y Comunidades unas mayorías amplias y solventes para gobernar. Junto a ello el Jefe del Ejecutivo seguirá perseverando en la lucha contra el terrorismo, en los éxitos económicos del Gobierno y en la necesaria articulación de España.

Por su parte en el Partido Socialista intentan, por el momento sin éxito, marcar la iniciativa que nunca han conseguido en lo que va de campaña. Zapatero ha ido en todo momento por detrás de las propuestas de Aznar y de eso son conscientes en el cuartel general del PSOE. Desde ahora veremos, con casi toda seguridad, a un secretario general buscando cuestiones en las que pueda moverse con más solvencia, como la seguridad ciudadana o los precios de la vivienda. De todas formas, a los socialistas no se les escapa un cierto desfondamiento en contenidos.

Zapatero ha sido inconstante en los mensajes, poco acertado en algunos planteamientos, cobarde e inconexo a la hora de hablar de lucha contra el terrorismo y acercamiento al nacionalismo, ha abusado de frases hechas y de titulares simplones y nunca ha hablado de economía. Los estrategas socialistas quieren cambiar, van a intentar cambiar, pero han perdido mucho tiempo en cuestiones superficiales y equivocadas para quien busca una victoria electoral. El PSOE no tiene programa alternativo y eso, guste o no guste, termina pasando factura. Zapatero deberá buscar debajo de las piedras la credibilidad que por el momento no ha sabido transmitir. Le cuesta ir contra corriente y se ha venido abajo antes de tiempo. La semana que queda será definitiva. Puede recuperar algo de terreno, pero siempre con el paso cambiado, o lo que es peor, podría hundirse del todo con las repercusiones que eso puede tener.

En fin, última semana de campaña electoral. Último empujon y últimos retoques. Algo se puede cambiar, pero desde luego el trabajo importante ya está hecho. Ahora sólo valen algunos maquillajes. Aznar, por el momento, en este “sprint” final saca unas cuantas vueltas a Zapatero.

Evolución social
Ángel Rodrigo/Bilbao Cartas al Director El Correo 19 Mayo 2003

Pues sí, al igual que los nacionalistas de pro tienen su RH negativo y demás condiciones físico-motrices 'singulares', el resto de la sociedad vasca tenemos nuestro músculo 'singular' especialmente desarrollado: el famoso esternocleidomastoideo. Este raro vocablo da nombre al músculo que une el cuello con el hombro y es el responsable de que los humanos podamos girar la cabeza hacia un lado u otro. Es más, los hay para todos los gustos, los hay que giran de derechas y otros que giran de izquierdas.

¿Quién no se ha fijado en ese amigo, vecino o tal vez usted mismo que cada vez que pronuncia las palabras prohibidas 'Constitución', 'Estatuto', 'España', gira la cabeza de un lado al otro para comprobar si alguien le está escuchando? Podríamos decir que hemos evolucionado físicamente debido al miedo existente en la sociedad vasca. Ahora, sólo nos resta evolucionar socialmente. Hemos de demostrar que nuestra voz está presente y que no estamos dispuestos a tolerar ni un día más de opresión, extorsión y caciquismo. Una cosa es el conformismo y la mansedumbre y otra muy distinta es la ceguera y la estupidez de no querer admitir que estamos sufriendo un auténtico y severo 'apartheid'. El 'apartheid nacionalista'.

Ajuria Enea
PABLO MOSQUERA La Voz 19 Mayo 2003

EL PALACETE que era la casa de la familia alavesa de los Ajuria fue regalado por la Diputación Foral de Álava al Gobierno Vasco, para que se convirtiera en la residencia oficial del lendakari. Pero el palacio pasó a la historia por ser la sede del pacto para la pacificación y normalización de Euskadi, la Mesa de Ajuria Enea. Las reuniones siempre fueron complicadas; pero también, un moderno método para buscar acuerdos entre Partidos muy distantes.

Hoy, en mi casa de A Mariña, casi retirado de la política vasca, contemplo fotos de aquellos tiempos, y recuerdo a Bandrés, que fue quien logró la desaparición de ETA político militar en tiempos de UCD. Me decía Bandrés que lo moderno en política era llegar a acuerdos que consolidaran grandes soluciones para beneficio de la sociedad.

¡Que lejos queda aquella mesa! Había dos cuestiones claras. Nada de contemplaciones con ETA y su mundo de violencia, deberían dejar las armas para ser tenidos en cuenta. Pero el otro pilar que nos unía y transmitió confianza a la sociedad vasca y española fue la declaración del Estatuto de Autonomía como un punto de encuentro.

Y llegó la generación de Ibarreche, elegido por Ardanza para impedir que fuera presidente del Gobierno vasco Eguibar, muy próximo a HB. Todos creíamos que los jóvenes del PNV habían aprendido que no se puede ser independiente, que sólo cabe el cambio de dependencia. Nos trajeron una confrontación sin precedentes. Quizá por tener enfrente a personalidades de mucha menor consistencia que los miembros de aquella Mesa.

Por eso, hoy, en plenas elecciones, no hay ningún acuerdo o encuentro entre nacionalistas y constitucionalistas, incluso los de Ibarreche llevan al nacionalismo democrático a tomar el relevo de los de las pistolas y de las versiones de Batasuna. De estas elecciones debería salir otra generación capaz de encontrar el camino de Ajuria Enea.

El PP europeo propone que las fronteras internas sean inalterables "para evitar movimientos nacionalistas"
Reclama la figura de un ministro de Asuntos Exteriores de la UE y aboga por un presidente de la Comisión del Partido Popular por ser el más numeroso
EP Palma de Mallorca La Estrella Digital 19 Mayo 2003

El secretario general de los populares europeos, Antonio López Istúriz, abogó ayer en Mallorca para que las fronteras internas de los países sean inalterables y, de esta forma, se pueden evitar "movimientos nacionalistas separatistas". El PPE acordó también impulsar la creación de un ministro de Asuntos Exteriores de la UE, con el objetivo de reforzar la política exterior de la institución, y abogó por un presidente de la Comisión Europea del mismo PPE, por ser el grupo parlamentario más numeroso en Europa.

Ayer se celebró en el municipio mallorquín de Calvià el seminario 'La Convención Europea. El futuro de Europa', en el que han participado el presidente del PPE-DE en el Parlamento europeo, Hans-Gert Pottering; el presidente del Grupo, Elmar Brok; Antonio López Istúriz y la cúpula del PP balear, encabezada por el candidato al Gobierno Balear, Jaume Matas, la candidata a alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, y el parlamentario europeo del PP, Carlos Ripoll.

Los políticos reunidos reclamaron que se impulse la figura de un ministro de Asuntos Exteriores de la Unión Europea y abogó por un presidente de la Comisión del mismo Partido Popular ya que, según han dicho, es el grupo parlamentario más numeroso.

La Convención abordó también las prioridades a tratar en la próxima cumbre que se celebrará en la ciudad griega de Salónica el próximo 20 de junio y Brok ha defendido que es necesario crear un concenso para que no se repitan "situaciones como las creadas en el reciente conflicto de Iraq", en el que la Unión Europea no adoptó una postura única y dio muestras de una gran fragilidad. Hans-Gert Pottering, por su parte, explicó que "no pretendemos crear una comisión de un solo color, pero el resultado de las elecciones debe reflejarse en la constitución" y el grupo parlamentario popular es el más numeroso.

Asimismo, solicitó que el objetivo de las políticas económicas europeas "vaya al mantenimiento del equilibrio de las finanzas públicas". Los representantes populares han solicitado más poder en materia económica para que los Estados cumplan con la estabilidad de los presupuestos y no caigan en déficits inesperados.

Según ellos, el presidente del Consejo debería ser "estable" y no rotativo y han explicado que los países "pequeños" se oponen a esta medida, aunque han añadido que estos países "deben tener un papel importante" en el equilibrio europeo.

Por su parte, Istúriz defendió el principio de respeto de la integridad territorial y abogó para que "las fronteras internas sean inalterables y evitar movimientos nacionalistas separatistas".

Para hoy estaba previsto que la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, abriera el seminario en Calvià, pero la reciente crisis creada a raíz de los atentados en Casablanca hicieron imposible la participación de la titular de Exteriores.

Independientes firman un manifiesto de apoyo a San Gil como garantía de un País Vasco libre
EFE Libertad Digital  19 Mayo 2003

Personas independientes y de ideología diversa han suscrito un manifiesto de apoyo a la aspirante del PP a la Alcaldía de San Sebastián, María San Gil, al entender que es la única candidata que garantiza la defensa de la Constitución y la construcción de un País Vasco de “ciudadanos libres”.

La casa de cultura Ernest Lluch de la capital guipuzcoana ha sido el lugar elegido para hacer público este manifiesto, que firman donostiarras seguros de que el nacionalismo, con el respaldo de IU/EB, “quiere convertir estas elecciones en algo así como un plebiscito del llamado plan Ibarretxe”, al que consideran “un elemento antidemocrático que busca dividir a los vascos en ciudadanos de primera y de segunda”.

Personas que se definen de izquierdas, algunas de ellas vinculadas a sindicatos como CCOO y UGT, han respaldado con su firma a María San Gil, que se ha mostrado “orgullosa” de recibir este apoyo y ha abogado por acabar con las “falsas ideas” que hay en el País Vasco sobre los militantes del PP, “gente normal, como los demás y absolutamente democrática”.

Desde sus convicciones de izquierda, han pedido el voto para la candidata popular Juan Luis Fabo, miembro de CCOO y afiliado al PSE/EE; la portavoz del Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco, Cristina Cuesta, que forma parte de la lista de María San Gil; o el profesor Mikel Iriondo, delegado de UGT en la Universidad y miembro de la candidatura que los socialistas presentan al Ayuntamiento de Ermua y que encabeza Carlos Totorika. También lo han hecho el ex decano del Colegio de Abogados José María Muguruza, el decano de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco, Joaquín de Paul, y profesores o integrantes de colectivos como Basta Ya.

Todos ellos coinciden en que Odón Elorza no garantiza la defensa de los valores de la Constitución y el Estatuto y que María San Gil es “la única candidata con un compromiso serio, creíble, profundo y contrastado” para hacer que “los votos constitucionalistas y estatutarios construyan un País Vasco integrado por ciudadanos libres, diversos e iguales ante la ley y las instituciones”.

Manifiesto de apoyo a San Gil por ser el único candidato que defiende la Constitución
Ep - San Sebastián.- La Razón 19 Mayo 2003

Personas de diferentes ámbitos e ideologías suscribieron ayer un manifiesto de apoyo a María San Gil como candidata del PP a la Alcaldía de San Sebastián, al entender que es la única en la ciudad «con un compromiso, serio, creíble, profundo y contrastado en defensa de la Constitución y el Estatuto».

La firma se realizó en un acto por la «Convivencia y la Pluralidad» celebrado en la capital guipuzcoana, al que asistieron cerca de 80 personas, de las que muchas eran «fundamentalmente de izquierdas», según indicó el Partido Popular.

Entre los que suscribieron el texto se encontraban el miembro de «¿Basta Ya!», Carlos Martínez Gorriarán; Mikel Iriondo, que integra la candidatura del PSE-EE de Ermua; el sindicalista de CC OO Juan Luis Fabo; la portavoz de Covite Cristina Cuesta; el ex decano del Colegio de Abogados de Guipúzcoa, José María Muguruza, y el decano de la Facultad de Psicología de San Sebastián, Joaquín de Paul.

Durante sus intervenciones, algunos de los firmantes señalaron que no es «incoherente» ser de izquierdas y apoyar a San Gil, dado que consideran que es la única candidata que defiende la Constitución y el Estatuto.

Delirios etnicistas del PNV
En el manifiesto, que será difundido para recabar más adhesiones, afirman que «el nacionalismo que, con el apoyo de Izquierda Unida, gobierna en el País Vasco, quiere convertir estas elecciones municipales y forales en algo así como un plebiscito de apoyo al llamado Plan Ibarreche». Sostienen que ese plan es «un elemento antidemocrático que busca dividir a la ciudadanía vasca entre ciudadanos de primera (nacionalistas) y de segunda (el resto)».
Añaden que a los últimos se les destina un «papel secundario en su propia casa», de «residentes alemanes en Mallorca, según literal expresión de Arzallus».

Ante esa situación, explican que apoyan a María San Gil porque quieren confiar la Alcaldía de San Sebastián a una persona «inequívocamente opuesta a esos delirios etnicistas que amenazan con destruir la convivencia, llevarnos al enfrentamiento civil y a la ruptura con la España democrática y con la Unión Europea».

Estalla un artefacto en la tienda de una edil del PP en Zumárraga
-Lanzan dos cócteles molotov contra otro establecimiento en Lérida
-La concejala sustituyó a Manuel Indiano, asesinado por ETA, y es candidata popular.
Carlos Iturgaiz culpa a «los chicos de la gasolina del señor Arzalluz»
Agencias  San Sebastián La Voz 19 Mayo 2003

El País Vasco y Cataluña fueron escenario de la violencia callejera que aprovecha la madrugada. Un artefacto casero hizo explosión en la noche del pasado sábado en San Sebastián ante la entrada de un comercio propiedad de la concejal del PP en Zumárraga, Julia Tercero; no causó heridos pero sí daños materiales. En Lérida, desconocidos lanzaron cócteles molotov contra un establecimiento de Vielha, en el Vall d'Aran.

El ataque donostiarra se produjo en la plaza Biteri. Desconocidos hicieron estallar el explosivo pirotécnico, compuesto por una bombona de cámping gas y un bidón de gasolina, junto a una mecha a la que prendieron fuego. La deflagración ocasionó un pequeño incendio que tuvo que ser sofocado por los bomberos; el comercio -de venta de cuadros- sufrió daños materiales. Sin embargo, no fue preciso evacuar las viviendas colindantes.

La tienda atacada pertenece a la edil popular en Zumárraga, Julia Tercero, que sustituyó en su puesto al concejal asesinado por ETA el 29 de agosto del 2000, Manuel Indiano. Tercero ocupa el número dos de la lista del PP que concurre a las elecciones municipales por esta localidad guipuzcoana.

También Cataluña fue víctima de los actos de los violentos. Dos cócteles molotov fueron lanzados a primera hora de la mañana de ayer contra un establecimiento de Vielha, en la Vall d'Aran, según informaron los Mossos d'Esquadra, que han abierto una investigación.

Fabricación casera
Los dos cócteles molotov eran de fabricación casera -una botella de vidrio con un trapo y líquido inflamable- e impactaron contra el establecimiento cerca de las 5 horas. Sin embargo, sólo uno de ellos prendió, provocando destrozos en el escaparate del local.
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