AGLI

Recortes de Prensa     Martes 17 Junio  2003
Expedientes en Navarra
Editorial La Razón 17 Junio 2003

Locos de atar
ALFONSO USSÍA ABC 17 Junio 2003

Compromiso civil frente al desencanto
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 17 Junio 2003

El negro de Zapatero
Iñaki Ezkerra La Razón 17 Junio 2003

Zapatero, en evidencia
Antonio Martín Beaumont La Razón 17 Junio 2003

El caso contra Irán
GEES Libertad Digital  17 Junio 2003

La cuestión iraní
FLORENTINO PORTERO ABC 17 Junio 2003

Dirigentes del PSOE navarro empiezan a dimitir por el acercamiento a nacionalistas y radicales
J. Arias Borque - Vitoria.- La Razón 17 Junio 2003

Al menos trece detenidos en el País Vasco y Francia en una operación contra la violencia callejera
Efe - Madrid.- La Razón 17 Junio 2003

Isabel San Sebastián presenta su última obra, “Los años de plomo”
I.M. • A Coruña El Ideal Gallego 17 Junio 2003
 

Expedientes en Navarra
Editorial La Razón 17 Junio 2003

El hecho de que el PSOE se haya hecho con las alcaldías de cinco importantes localidades de Navarra gracias al apoyo de los nacionalistas vascos, es decir, de unos partidos que creen que la Comunidad Foral debe desaparecer como tal para integrarse en un ente superior, soberano, llamado Euskadi, indica de por sí la falta de coherencia ideológica en la que se mueven muchas de las agrupaciones locales socialistas.

Que un absurdo así podía ocurrir, venía denunciándose desde hace tiempo. Meses antes de las elecciones municipales, cuatro militantes de peso de los socialistas navarros, entre ellos el ex-secretario de organización y la ex-presidenta del parlamento, habían decidido abandonar el partido tras sospechar lo que se estaba gestando. Pese a todas las advertencias, y pese a que era un secreto a voces que se estaban llevando a cabo negociaciones previas entre los candidatos socialistas y los de EA, PNV e, incluso, los de formaciones próximas a la deslegalizada Batasuna; la Dirección del PSOE no comunicó la orden por la que se prohibían tales pactos hasta doce horas antes de la constitución de los ayuntamientos.

Naturalmente, dada la escasa disciplina interna socialista, donde los intereses personales aparecen, como en Madrid, con mayor influencia de la que sería deseable, los cinco alcaldes implicados se negaron, pura y simplemente, a acatar la orden de José Luis Rodríguez Zapatero. Ahora, el PSOE ha anunciado la apertura de expedientes informativos y el propio secretario general ha afirmado que no está de acuerdo con lo ocurrido en Navarra, pero sin la contundencia empleada en la Comunidad de Madrid. Como pronostica el flamante alcalde de Sangüesa: «se abrirá un expediente informativo que se archivará y punto». Y la incoherencia del PSOE brillará con nueva luz.

Locos de atar
Por ALFONSO USSÍA ABC 17 Junio 2003

«ESTOS romanos están locos» es frase recurrente de Obelix, el gordo guerrero de la invencible aldea gala y amigo de Asterix, que cayó de niño en la caldera de la pócima mágica. Cuando Obelix se adentra en el bosque para capturar jabalíes y se topa con una patrulla de romanos, antes de liarse con ellos a trompazos y coleccionar sus casos, acostumbra a comentarle a su colega Asterix: «Estos romanos están locos». Y posteriormente, actúa.

Con todos mis respetos, y trasladando la impresión de los guiones de Goscinny a la realidad española de hoy, se puede decir sin ánimo de ofensa y con pocas probabilidades de yerro que algunos en el PSOE están locos. Las ansias de poder han enloquecido a muchos y sensatos socialistas. En cambio, los socialistas que llevan gobernando años y años ven las cosas con más lógica y mejor perspectiva. Así, el presidente Rodríguez Ibarra, ante la chusca gamberrada de Madrid -la chusca gamberrada se inicia en la confección de las listas-, ha declarado que «el PSOE ha perdido la autonomía de Madrid, y cuanto más hagamos por recuperarla, será peor». Coinciden esas palabras de Rodríguez Ibarra con la encuesta publicada en ABC, que demuestra que más del cincuenta por ciento de los electores socialistas madrileños no están de acuerdo con el pacto para gobernar con IU. Y se han vuelto tan locos que han llegado a insinuar que, antes que unas nuevas elecciones, sea el Partido Popular -el más votado, con diferencia-, el que vote a favor de Simancas para que el pobre hombre saque su proyecto adelante. El PSOE e Izquierda Unida saben que unas nuevas elecciones les llevan, a ambas formaciones, a la frontera de la catástrofe.

Pero esas locuras son comprensibles. Lo que no se puede permitir, y ahí de nuevo queda descalificado el secretario general Rodríguez Zapatero, que está convirtiendo el PSOE en el camerino de Manolita Chen, es lo de Navarra. Lo de Navarra certifica la incompetencia gerencial de Zapatero. Que en varios municipios navarros el PSOE se haya unido a los comunistas, nacionalistas vascos e independentistas ex-etarras para arrebatar las alcaldías a Unión del Pueblo Navarro, dice mucho, demasiado, de la falta de proyecto común del partido de Zapatero y, permítaseme que lo escriba, de su falta de principios constitucionales y su desprecio a la ciudadanía. Con ser alcaldes, sus electos son capaces de gobernar con quienes, meses atrás, no condenaban que destrozaran las nucas de sus compañeros con un tiro por la espalda o los despedazaran con un coche-bomba. Y esas locuras, esas vilezas, esas ambiciones, se terminan pagando en las elecciones generales. Y de esas traiciones y desvergüenzas, el responsable es Rodríguez Zapatero.

Sólo si la cúpula de mando del PSOE reconoce su incapacidad de imponer la disciplina y la coherencia en su partido, Rodríguez Zapatero podría considerarse a salvo de la ignominia. En ese caso, su culpabilidad se reduciría al ámbito de la incompetencia, y ante esa evidente falta de liderazgo, Rodríguez Zapatero tendría que dimitir. En una democracia como la española, joven aún y atribulada, la existencia de un partido socialista fuerte se hace imprescindible. Un partido cohesionado y con un proyecto común, no una casa de citas un sábado por la noche, que es lo que parece en estos momentos. Ha bastado una chusca deslealtad para que se hiciera polvo su falsa estructura de poderío y grandeza. Y ha saltado por los aires el sentido común, la honestidad y la decencia. De igual manera que el PSOE pretende recuperar las actas de diputados de sus dos electos desleales, debería esforzarse para demandar lo mismo a los ediles socialistas que han pactado en Navarra con los nacionalistas y «abertzales» -entre comillas su significado-, unidos en su proyecto soberanista, que es la moda última para definir el separatismo respecto a España.

Lo de Madrid ha sido un problema de golfos. Lo de Navarra es una vergüenza. Zapatero no sirve para esto. Ha convertido a su partido en un manicomio.

Compromiso civil frente al desencanto
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ/PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PSICOLOGÍA DE LA VIOLENCIA El Correo 17 Junio 2003

Las últimas elecciones municipales y autonómicas asemejan un epicentro simbólico para un seísmo que tiene imágenes especulares aquí y allá, sembrando el caos en los siempre irascibles aledaños de la política. En Euskadi, Juan María Atutxa, en la Presidencia del Parlamento cuya autonomía su partido quiere desbordar, está escenificando un pulso con el Tribunal Supremo por la disolución de Sozialista Abertzaleak, ordenada judicialmente por ser adláteres de ETA.

Dos traiciones individuales a un grupo, el PSOE, están haciendo hervir la política madrileña y tambalearse el endogámico y nepotista sistema de organización interna de los partidos. Tamayo y Sáez, que así denominados podrían referirse muy bien a un bufete o incluso a una constructora, no son tránsfugas porque en puridad no se han unido a otro partido político para beneficiarlo. Bien es cierto que, con su calculada ausencia intencionada de la sesión que debía elegir al presidente del legislativo autonómico de Madrid, le dieron el máximo sillón de la Asamblea a una presidenta, Concepción Dancausa, del principal adversario político, el PP. Mas no se trata de una maniobra de transfuguismo clásico, de cambiar de grupo o familia política, de travestirse con la chaqueta de los colores rivales, sino claramente de un ejercicio de deslealtad, de traición, de apostasía con inquina.

Tampoco se trata de una táctica puesta en juego para favorecer al Partido Popular por dos descorazonados socialistas. Por el contrario, es una manifestación paradigmática de violencia, pudiéramos decir, estructural u orgánica, en donde sus planificadores y ejecutores conforman un esquema dedicado, expresamente, a dañar al colectivo, probablemente personificado en sus cuadros dirigentes orgánicos, en su imagen, en sus posibilidades de gobernar y sobre todo, permítanme el atrevimiento racional, en su cohesión interna. Porque el ardid ha sido una granada de fragmentación dispuesta a dinamitar la delicada ligazón interna del PSOE abriendo al tiempo un hueco para cimientos urbanísticos más favorables a intereses torticeros, de las partes conspiradoras, se entiende.

En el País Vasco de nuevo, la ETA matona que arropa a Sozialista Abertzaleak ha tenido la ocurrencia de ofrecer al PSOE no asesinarle a cambio de una reorientación política más favorable a la deriva soberanista. El reforzamiento identitario de ETA, que ya me han leído ustedes diseccionar aquí en varias entregas, resultado transitorio de la estrategia de desbordamiento y 'superación' del marco estatutario emprendida por el PNV, tiene en el reverdecimiento de la realidad apócrifa de la banda terrorista un factor de alimentación central. Al modo de cualquier asesino sistemático, ETA ha construido una realidad paralela sobre Euskadi y sobre España que le proporciona el decorado racionalista para matar. Esa realidad tiene un guión de referentes políticos que, evidentemente, se valida a los ojos de sus pergeñadores con cualquier chance política que venga del exterior, en este caso del PNV. ETA siempre ha pensado que es un actor político, armado, eso sí, y el plan soberanista le confirma con poco disimulo que, en efecto, tiene capacidad de acción política, para lo que no hace falta que tenga armas. En lógica respuesta, la ETA que conoce perfectamente que su reconocimiento procede de su capacidad para torturar, como cualquier matón, asesina de nuevo retroalimentando ese perverso ciclo perceptivo de 'soy actor político porque mato para imponer mis ideas'.

Los socialistas de nuevo y los populares después, esta vez en Álava, siembran las dudas del ciudadano sobre la genuina implantación de eso que se ha llamado alianza constitucionalista, pero que siempre tendría que haberse denominado libertad. Las fisuras y desencuentros entre los partidos políticos de Euskadi, afirmo de nuevo, constituyen una de las fuentes ancestrales de fuerza de ETA y una de las claves que debilitan el entregado esfuerzo policial, judicial y legislativo para desactivar el terrorismo, no el ignominiosamente bautizado terrorismo vasco, sino el terrorismo de ETA.

La política en Euskadi no para de recordarnos el precio que pagan las víctimas por su fragilidad y pusilanimidad. Podríamos soñar con el ideal de un grupo popular y otro socialista en una misma lista electoral en el País Vasco, hasta que ETA comprenda que no tiene suficiente munición para aniquilar a la mitad del país. Sin embargo, únicamente se pide menos ruindad política partidista y mayor generosidad ética. Negocien ustedes en privado, declaren menos en público, y presenten una postura sólida y articulada de acuerdo firme para Álava, porque no se trata de hacer política sino de hacer democracia en un espacio donde asesinos quieren socavarla.

Ante semejante confluencia de escenarios en donde la política no aparece como el reservorio de virtudes capaz de seducir a los ciudadanos para que cedan parte de su soberanía a personas que conocen, a fin de que representen sus intereses, se extiende la sensación del desencanto. Porque la soberanía, no lo olvidemos, reside en el pueblo. Con cada votación, usted y yo cedemos una magnitud determinada de nuestra libertad a unas señorías que administran esa confianza depositada con generosidad. A veces ni siquiera a nuestros familiares y amigos otorgamos tal potestad de una manera tan ciega, tan desprendida. De este ejercicio no puede derivarse nunca el desencanto, la desazón. En tanto demócratas de convicciones más allá de la etiqueta, no deberíamos dejar prender esa llama. La solución no pasa por la apatía política, por la dejación de nuestras funciones de libertad debido a que algunos de aquéllos en quienes confiamos son desleales con las expectativas que les atribuimos y las promesas que nos hicieron.

La libertad es un derecho, pero también es un deber. Es momento de que tomemos consciencia. La libertad hay que ejercerla. La sociedad civil tiene que 'empoderarse', como se dice ahora (un anglicismo de 'empower', dotar de poder), para exigir a quienes institucional y políticamente la administran que deben hacerlo con probidad. Mirar para otro lado, dejar hacer porque un político defrauda, no es opción. En Euskadi y en España aprendemos que la libertad es patrimonio de cada persona cuando un vecino es asesinado por ETA y hay que salir a la calle a gritarlo. La sociedad civil se organiza contra el terror de ETA. Los medios de comunicación social, la Prensa, han sido los tradicionales adalides de la vigilancia desde una cuarta dimensión de los tres poderes institucionales, legislativo, político y judicial. Los 'media' han sido en cierto modo, desde el Watergate hasta los GAL, los valedores de un ciudadano que alzaba el rostro y advertía que aquello no era tolerable. Pero no es suficiente. A mi modo de ver, la democracia global del futuro exige la capacidad global del ciudadano para comprometerse consigo mismo. La participación política es un escalón sectorial que a veces queda sobrepasado por las circunstancias. La guerra de Irak lo ha demostrado con su corriente planetaria de rechazo social mientras la política profesional dejaba a veces que desear.

Digo que hay que construir movimientos civiles que trabajen para la democracia 'per se', que sean un referente social del verdadero poder 'trans-poderes', el ciudadano. En España tenemos ciudadanos libres en una joven democracia. Ningún movimiento civil global que represente los ideales democráticos. Ahora que la Constitución europea de Giscard va a consagrar la libertad, la seguridad y la justicia como principios rectores de la ciudadanía europea, habría que ir reflexionando sobre comprometernos con nosotros y nosotras mismos y mismas.

El negro de Zapatero
Iñaki Ezkerra La Razón 17 Junio 2003

Está claro que Zapatero tiene un negro que le hace bien los deberes de vez en cuando y le permite sacar sobresaliente. Está claro que esto sólo ocurre de vez en cuando y por eso las notas de Zapatero son de cero patatero normalmente. Por eso su «obra» posee en general un estilo facilón y mediocre. El estilo político ¬y literario¬ de Zapatero es la pancarta, el lema breve y ramplón, el eslogan demagógico y carente de auténtico discurso, el grito de la manifa, la bandera regalada por el azar, la catástrofe, el siniestro... Y de pronto, en medio de ese estilo tontorrón y barato, surge la idea con garra, la iniciativa con fuerza ideológica, el trazo firme, el chocante rasgo de sensatez y criterio. Surgen el Pacto por las Libertades o el zapatazo en la mesa que obliga al PSE-EE de Javier Rojo a apoyar al PP de Ramón Rabanera para presidir la Diputación de Álava.

Resulta evidente que los zapatazos de Zapatero no son de Zapatero sino de otro que está detrás y le pasa la chuleta en el examen. Es obvio que los escasos aciertos de Zapatero se los debe a su negro porque hay unos cambios, unas fallas en ese estilo que llaman la atención de cualquier crítico literario. Y es que la política no es otra cosa que literatura. Literatura con aspiraciones a ciencia, a incidir en la realidad, pero literatura a fin de cuentas, discurso donde el verdadero autor pone su sello personal, su vida, y donde el impostor, el plagiador sólo repite lo que le han dicho pero sin convicción, sin alma.

Mi teoría es que el negro de Zapatero es Pérez Rubalcaba. No es que tenga la menor prueba sino que lo deduzco a base de descartar ineptos. Mi teoría es que Zapatero tiene en realidad dos negros que luchan en Ferraz como Dios y el Diablo en el corazón de Dostoyevski. Uno (Rubalcaba) tiene cerebro ¬quizá el único cerebro que queda en el PSOE¬ y otro (Felipe) es el descerebrado que, por falta de talla política, ha mezclado su drama personal con el destino de su partido y lo está llevando no ya al desastre sino a la infamia, que es más imperdonable. Y memorable. En la crisis más grave de la etapa democrática, en medio de una ofensiva de ETA que puebla de escoltados el País Vasco y de un reto del PNV a nuestro marco de convivencia que no tiene precedentes ni en la Transición, Felipe y unos amigos de la Prensa se dedican a mamonear con El Nazi y con el Lehendakari loco. ¿A quién le conviene que sea el PP el único partido coherente ante este peligro? ¿Quién no quisiera que el PSOE fuera tan coherente como el PP para no temer el relevo de éste? No hay explotación más fea que la de firmar el trabajo de otros. Si existe el negro de Zapatero ya es hora de que salga de la sombra y le den el puesto de secretario general que merece.

Zapatero, en evidencia
Antonio Martín Beaumont La Razón 17 Junio 2003

Los socialistas se han quitado la máscara en Navarra y han conseguido las alcaldías de varias localidades con los votos de los nacionalistas. ¿Es un hecho inesperado conocido tan sólo el sábado 14? En fin, algunos veníamos advirtiéndolo tiempo atrás: hay en el seno del PSOE una importante corriente de opinión, afín al nacionalismo vasco, que no considera esencial la defensa de la Constitución y a la que le trae sin cuidado dejar en evidencia a Zapatero.

UPN ha denunciado que el PSOE «ha reeditado el Pacto de Lizarra al conseguir las alcaldías de varias localidades navarras con los votos de los nacionalistas». Estella, Burlada, Tafalla, Barañain y Sangüesa, «ahora van a depender de los firmantes del Pacto de Lizarra y de quienes defienden el plan soberanista de Ibarretxe». Lástima. El PSOE dice una cosa en Madrid, habla de lealtad constitucional, pero hace otra en el País Vasco y Navarra, donde permite a sus cargos públicos que se codeen con los Arzallus y Otegi de turno. Las prohibiciones de Zapatero de nada sirven; ETA, en cambio, ha insinuado en sus últimos comunicados que «no atentará» contra los electos que colaboren en iniciativas «independentistas». Esto y la ambición de poder puede más que cualquier disciplina de partido.

El caso contra Irán
GEES Libertad Digital  17 Junio 2003

La presión diplomática no deja de aumentar. Desde Washington se manejan tres razones para poner en su punto de mira, una vez eliminado Sadam, a los ayatolas iraníes: las ambiciones nucleares de la línea dura en Teherán; su continuado apoyo al terrorismo islámico y palestino, factor de complicación para el éxito de la “hoja de ruta”; y su injerencia, a través de los shiíes del sur y centro, en el futuro e Irak. De estos tres argumentos, el primero parece ahora el más preocupante.

Hace apenas un año, Irán reconoció poseer dos nuevas instalaciones nucleares, en Arak y Natanz, teóricamente para el desarrollo de aplicaciones civiles, pero susceptibles de ser utilizadas para uso militar en caso de necesidad. En teoría, Irán, un país signatario del Tratado de No Proliferación debería anunciar su retirada del mismo con 90 días de preaviso, pero todos los expertos apuntan a la posibilidad de que las autoridades iraníes no tendrían que hacerlo y que muy bien pudieran poner en marcha un programa clandestino para el enriquecimiento de uranio con fines militares. Esta tesis es generalizada en Washington, donde creen que la facción dura de los ayatolas no sólo se siente rodeada por las tropas norteamericanas, en el Este (Afganistán) y en el Oeste (Irak), sino que cree que la diferencia de trato al Irak de Sadam respecto a Corea del Norte radica en la posesión de armas nucleares por ésta última. Su interés más urgente es dotarse de un arma atómica, la primera bomba islámica fundamentalista.

Un Irán nuclear, dotado con misiles de medio y largo alcance gracias a la cooperación norcoreana y rusa, sería una fuente de inestabilidad regional. Por un lado, obligaría a Israel a buscar medidas de protección de todo tipo, pues los ayatolas siguen viendo en Israel un país a eliminar; por otro, Arabia Saudí volvería a sentir una fuerte tentación por dotarse de elementos de disuasión suficientes (posiblemente también nucleares) para no caer rendida ante un Irán hegemónico en el Golfo. Dos implicaciones muy peligrosas para el futuro de la zona. Y eso sin recurrir al propio temor americano ni a la posibilidad de que el terrorismo patrocinado por los iraníes amenazara también con armas de destrucción masiva.

La cuestión iraní
Por FLORENTINO PORTERO ABC 17 Junio 2003

DESDE hace tiempo se vienen haciendo públicas las sospechas de que el régimen de los ayatolás está desarrollando un programa nuclear militar, apoyado en el programa civil que realiza con la colaboración de Rusia. Tanto la Agencia Internacional para el control de la Energía Atómica como la Unión Europea han manifestado su preocupación, haciéndose eco de declaraciones previas de dirigentes norteamericanos.

Los ayatolás han aprendido la lección de la Guerra de Iraq. Saben que Estados Unidos tiene la capacidad militar para actuar con éxito y a bajo coste en cualquier parte del planeta y el convencimiento de que sólo la instauración generalizada de regímenes democráticos puede garantizar la paz. Para evitar la coacción de Washington tratan de incorporarse al selecto club nuclear lo antes posible. Creen que sólo entonces podrán garantizar su independencia. Sus nuevos misiles Shahab III, realizados a partir de la tecnología y la colaboración de Rusia y Corea del Norte, les permitirán generar una disuasión muy superior a la de sus actuales Fuerzas Armadas. Para Israel un Irán dotado de armamento nuclear implicaría un cambio estratégico regional inaceptable. De la misma forma en que se adelantó al programa iraquí, bombardeando sus instalaciones, tratará por todos los medios de impedir la culminación del iraní. Junto con Siria, este régimen representa la principal amenaza para su seguridad, al apoyar al grupo terrorista chiita libanés Hizbolá, a los islamistas palestinos de Hamás y Yihad e incluso a Al Fatah. Ambos estados son el principal obstáculo para el Itinerario del Cuarteto de Madrid y, por lo tanto, para la paz que tantos israelíes y palestinos ansían.

Estados Unidos ve cómo el pantano de Oriente Medio le va succionando más y más energías: las reconstrucciones de Afganistán e Iraq, la cuestión israelo-palestina, Irán y Siria, el peligroso aliado saudí... y como trasfondo el terrorismo islamista y la crisis social provocada por una demografía en expansión y unos estados corruptos e incompetentes. Estamos ante uno de los grandes temas de nuestro tiempo.

Dirigentes del PSOE navarro empiezan a dimitir por el acercamiento a nacionalistas y radicales
Lizarbe ha cumplido su promesa de pactar con cualquiera para arrebatar instituciones a UPN
El rumbo de acercamiento que el PSN ha tenido en el último año al nacionalismo se ha visto materializado tras las elecciones municipales y autonómicas del 25-M. Pero esto que para algunos ha sido una sorpresa no lo ha sido tanto para los destacados militantes socialistas que han abandonado el partido en este tiempo. Arbeola, Aramburo, López Mazuelas o Eguren levantaron la voz en el partido cuando comenzaron los coqueteos con los nacionalistas, y se marcharon cuando el el juego común con PNV-EA o Batzarre o el ansia de instituciones a cualquier precio ya era excesivo».
J. Arias Borque - Vitoria.- La Razón 17 Junio 2003

El pacto que han alcanzado los socialistas navarros con los nacionalistas vascos con representación en la comunidad foral ha sido una sorpresa para muchos, pero algo previsible para los que conocían el desorientado rumbo que ha seguido el PSN en los últimos tiempos, regido por Juan José Lizarbe. Esta ha sido la causa por la que importantes dirigentes del socialismo navarro han abandonado el partido a lo largo de los quince últimos meses.

El primero en hacerlo fue Víctor Manuel Arbeola, un histórico dentro del socialismo navarro. El que fuera fundador de la Agrupación Socialista de Euskadi, de la que después surgiría el PSN, fue el primer presidente del Parlamento Foral entre 1979 y 1983, senador, miembro del Consejo de Europa y europarlamentario desde 1986 y 1994, abandonó la política activa en el seno del PSN cuando cesó como presidente de la gestora que dirigió el partido tras la dimisión de Javier Otano con escándalo incluido en 1999.

UPN, única alternativa
Su decisión de abandonar el partido que él mismo había ayudado a crear saltó a los medios a mediados de marzo de 2002. Así, lo anunció en una entrevista en Onda Cero en la que se mostró preocupado «por la falta de rumbo del PSN, ya lo he dicho muchas veces, y sobre todo porque ni siquiera algunos se dan cuenta de que no tiene rumbo», para señalar que «UPN queda ahora casi como la única alternativa, eso es lo grave, que haya solo un partido que defienda las tesis incluidas en el Amejoramiento y la Constitución». Arbeloa aseguró que «es muy difícil para una persona navarrista, españolista y europeista como yo y como tantos otros pues... poder elegir».

Pero esos primeros días de marzo introdujeron al PSN en un círculo vicioso del que todavía no ha salido. Pocos días antes de la salida de Arbeola, una diputada de la Cámara Foral y ex alcaldesa de Burlada, Pilar Aramburo, había roto la disciplina de voto dentro de su formación para evitar que una proposición de IU de reprobar la política lingüística sobre el vascuence del Ejecutivo de UPN saliese adelante tras un pacto entre PSN, IU, Batasuna, PNV-EA y Baztarre, ya que CDN había anunciado su abstención. El voto de Aramburo fue decisivo para que la propuesta no pudiese salir adelante.

La dirección del PSN acordó iniciar procedimiento de expediente disciplinario contra al ex alcaldesa de Burlada, al mismo tiempo que ponía el hecho en conocimiento de la dirección federal. Incluso el mismo Lizarbe pidió a la diputada que dejase su escaño tras la votación. Ferraz conoció entonces que la situación interna del PSN empezaba a estar dividida entre la línea oficial de Lizarbe y los socialistas más moderados, que bajo ningún concepto querían acercarse a los nacionalistas. Pero por aquel entonces en Madrid estaban más pendientes de los cuchillos que se lanzaban los socialistas vascos, con Redondo Terreros y Patxi López disputando la secretaría general y una gestora rigiendo los destinos del PSE.

Las aguas del PSN retornaron a su cauce durante unos meses, aunque las críticas de los moderados a Lizarbe no se acallaron y otros dirigentes socialistas abandonaron la formación. Con la llegada de las navidades, el Parlamento navarro terminó el 2002 con la votación de los presupuestos. Como inocentada, el mismo día 28 el PSN se alió con los nacionalistas para impedir que UPN pudiese sacar adelante los presupuestos. Aramburo abandono el partido ese mismo día, aunque no rompió esta vez la disciplina de voto.

El nuevo PSN
Las críticas internas dentro de la formación continuaron a la orden del día y el propio Lizarbe calentó las elecciones asegurando que buscaría una mayoría suficiente tras los comicios para desbancar a UPN, incluso pactando con los nacionalistas. Este hecho hizo que el pasado veinte de mayo, aprovechando un un acto de la hermana navarra de Basta Ya!, Libertad Ya!, los ex socialistas Arbeola, Aramburo, Manuel López Mazuelas (ex portavoz en la Cámara Foral y ex secretario de Organización del PSN) y Dolores Eguren (ex presidenta del Parlamento Foral) solicitasen el voto para UPN, donde fueron respaldados también por otro histórico del socialismo navarro, Javier Iturbe. La respuesta al día siguiente de Lizarbe es que había un «nuevo PSN» que ya no tiene en sus filas «gente atada con lazos políticos inconfesables a UPN». El nuevo PSN que ahora pacta con los nacionalistas.

Al menos trece detenidos en el País Vasco y Francia en una operación contra la violencia callejera
Efe - Madrid.- La Razón 17 Junio 2003

Policías franceses y la Ertzaintza han llevado a cabo hoy una operación contra la «kale borroka» en la que han sido detenidos al menos trece jóvenes en Vizcaya y el País Vasco francés. Entre los detenidos se encuentra el hijo de del ex dirigente de ETA «Josu Ternera».

En total siete jóvenes de la organización radical vasca Segi, ilegalizada en España, fueron detenidos hoy en el País Vasco francés, en una operación en la que también se arrestó a Egoitz Urrutikoetxea, hijo del ex dirigente de ETA «Josu Ternera», en relación con acciones de la «kale borroka».

Según informaron fuentes próximas a la investigación, los siete, que estaban en diferentes localidades del País Vasco francés, fueron arrestados en respuesta a una comisión rogatoria dictada por la juez antiterrorista parisiense Laurence Le Vert. Además de Urrutikoetxea, fueron apresados Patxi Etxart, Tomás Daguerre, Pettan Senacq, Jon Irigoyen, Mikel Berazaluce, Franck Gramont, según fuentes policiales y de Askatasuna, asociación de defensa de los presos etarras.

Urrutikoetxea es miembro de Batasuna, coalición independentista ilegalizada en España, y secretario del parlamentario europeo Koldo Gorostiaga.

Durante la misma operación, la Ertzaintza ha arrestado a otras seis personas en Bilbao. A los detenidos se les atribuye su participación en numerosos actos de violencia callejera, que incluyen la quema de cajeros automáticos, autobuses de transporte público y destrozos de mobiliario urbano, todos ellos cometidos en Bilbao a lo largo de los últimos años, según informó la Policía vasca. Entre los detendidos en el barrio bilbaíno de Rekalde, se encuentran los hermanos Naiara y Unai Mallabia. En el domicilio de los dos jóvenes, la Ertzaintza se incautó de dos cajas de documentación. Tras realizar el registro, los dos arrestados fueron trasladados por los agentes, poco antes de las diez de la mañana, a dependencias policiales. Otros dos de los detenidos en la capital vizcaína son Aner Gómez González y Oskar Pérez Hernández. Este último fue arrestado en el barrio de Altamira y Aner Gómez en el de Santutxu, lugar en el que también ha sido detenido otro joven todavía sin identificar. En los registros de estos domicilios, los ertzainas también requisaron diversa documentación.

Durante el dispositivo policial, se realizaron varios registros en distintos domicilios y se mantiene abierta la investigación. Además, a los detenidos se les han aplicado las medidas contempladas en el protocolo recientemente puesto en marcha por diversos departamentos del Gobierno vasco para reforzar las garantías legales de los detenidos. El protocolo «de asistencia a personas detenidas en régimen de incomunicación» incluye medidas como reconocimientos médicos forenses diarios, el primero de ellos antes incluso del ingreso en las dependencias policiales. Estos reconocimientos se complementan con auscultaciones médicas con pruebas analíticas que contribuyan a certificar el correcto estado físico y psíquico del arrestado. Todo ello supervisado desde el primer momento por la Autoridad Judicial responsable del caso.

El protocolo contempla también medidas destinadas a informar a los familiares directos de los arrestados sobre las condiciones y circunstancias del arresto, facilitándose un teléfono de contacto con la Ertzaintza en el que se les informa durante las 24 horas del día sobre aspectos como el motivo y lugar de la detención, estado de salud del detenido, entrega de medicamentos u objetos personales, traslado del arrestado a dependencias judiciales, etc.
Según el Departamento vasco de Interior, dichas medidas, que están en vigor desde el pasado mes de abril, suponen un «plus» para reforzar las disposiciones legales que garantizan los derechos de los detenidos en base a explotar al máximo las competencias que tienen los departamentos del Gobierno vasco en las diferentes materias vinculadas con las circunstancias de la detención.

Isabel San Sebastián presenta su última obra, “Los años de plomo”
“Los vascos de bien agradecemos el compromiso de Francisco Vázquez”
I.M. • A Coruña El Ideal Gallego 17 Junio 2003

Amable, natural y con un indiscutible don de la palabra. Isabel San Sebastián no tiene pelos en la lengua y para demostrarlo llegará mañana, al Circo de Artesanos, donde presentará su última obra, “Los años de plomo”, libro en el que muestra el testimonio de víctimas del terrorismo que, hasta este momento, habían permanecido calladas. Su “padrino” será el alcalde, a quien define como “un muy buen amigo”. Sobre el “casi, casi imbatible” Francisco Vázquez, San Sebastián no puede decir otra cosa que no sean elogios: “Es un hombre valiente, coherente y un magnífico regidor, tal y como se ha demostrado en las pasadas elecciones”. Además, la periodista destaca su actitud ante ETA. “Todos los vascos de bien le estamos muy agradecidos por su compromiso”, manifiesta.

La periodista Isabel San Sebastián acudirá mañana al Circo de Artesanos para reivindicar y rendir homenaje a las víctimas del terrorismo. El alcalde, Francisco Vázquez, será el encargado de presentar un acto público que comenzará a las 19.30 horas en San Andrés.

­¿Qué aporta “Los años de plomo” a los múltiples libros, estudios y comentarios que se han realizado sobre el tema del terrorismo de ETA?
­La visión de las víctimas. La obra presenta testimonios de personas que habían estado calladas y que muestran qué sucede con quienes padecen el terrorismo una vez que pasan los fuegos artificiales de los medios de comunicación. Tendemos a pensar que las víctimas son sólo los muertos, cuando también lo son quienes los sobreviven.

Víctimas olvidadas
­¿No es una paradoja que, según da usted a entender, las víctimas sean las grandes olvidadas en medio de tanto análisis político sobre el denominado conflicto vasco?
­Pues sí. Nos hemos olvidado mucho de las víctimas. Es cierto que estamos hartos de dar vueltas al terrorismo desde la perspectiva política, hasta el punto de haber relegado a los principales perjudicados. También ésto se refleja en el libro, donde hay relatos estremecedores que narran desde el abandono social y económico hasta la injusticia que han vivido las víctimas.

­¿Por qué ese olvido?
­Porque nos recuerdan un fracaso, un problema que no nos gusta y que no hemos sido capaces de solucionar. Las víctimas son testigos muy incómodos y pensamos, de un modo más o menos inconsciente, que si nos mantenemos al margen del terrorismo, ese fenómeno pasará sin afectarnos, lo cual es un error.

­Francisco Vázquez será su “padrino” mañana, cuando venga a la ciudad a reivindicar la situación de las víctimas.
­Paco es muy buen amigo, un hombre valiente, coherente y un magnífico alcalde, tal y como se ha demostrado en las pasadas elecciones. Con su presencia en el acto organizado por la Fundación Víctimas del Terrorismo, Vázquez vuelve a mostrar su compromiso para con la causa del País Vasco. Y todos los vascos de bien le estamos muy agradecidos, porque es una de las pocas personas dispuestas a comprometerse con las víctimas.

­Habla de resultados electorales. ¿A qué atribuye la pérdida de 10.000 votos de Vázquez en A Coruña?
­Todo poder conlleva un desgaste, pero los resultados que ha obtenido a la vista están. Es un alcalde casi, casi imbatible (risas).

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