AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 18 Junio  2003
Afrontar los hechos
Pío Moa Libertad Digital 18 Junio 2003

Nos pudieron linchar
SANTIAGO ABASCAL ESCUZA El Correo 18 Junio 2003

Sostiene Varela
Luis María ANSON La Razón 18 Junio 2003

Nostalgia del Guerra
M. MARTÍN FERRAND ABC 18 Junio 2003

Zapatero y su partido
Editorial La Razón 18 Junio 2003

Llamazares
Cartas al Director ABC 18 Junio 2003

El chiringuito
TONIA ETXARRI/ El Correo 18 Junio 2003

El Foro Ermua recuerda a Ibarretxe que no hay «igualdad de condiciones» para debatir su plan
O. BARRIUSO BILBAO El Correo 18 Junio 2003

Detenidos en París más de 160 miembros del principal grupo terrorista opositor al régimen de Irán
Agencias Libertad Digital  18 Junio 2003

Nacionalistas y radicales impondrán al PSOE comisiones de euskera y que ondee la ikurriña
Diego Mazón - Madrid.- La Razón 18 Junio 2003

El Constitucional rechaza las recusaciones de la Generalitat y el Parlament contra Jiménez de Parga
Madrid /Efe Estrella Digital 18 Junio 2003

Lapsus linguae.
Carlos Luis Rodríguez  El Correo Gallego 18 Junio  2003

Afrontar los hechos
Pío Moa Libertad Digital 18 Junio 2003

Un asesinato etarra sería uno de tantos crímenes que llenan las páginas de sucesos si algo no le diera una especial peligrosidad. Ese algo es que no sólo atenta a la vida de las personas sino, más todavía, a la convivencia democrática y al estado de derecho. Su mensaje es una jactancia publicitaria: la ley no puede con nosotros; y una amenaza: por lo tanto, la ley tendrá que doblegarse a nuestra fuerza efectiva.

Desde ese punto de vista es todavía más peligrosa la política del PNV de desprestigiar, vulnerar administrativamente y poner continuamente en tensión la Ley. Lo hace en simbiosis evidentísima con los terroristas, pero, aunque no fuera así, se trata de un ataque sistemático a nuestra democracia, y como tal debe ser abordado. Muchos políticos y periodistas han estado confundiendo a la gente durante años con la idea de que la actuación del PNV es “legítima” y “democrática” mientras no emplee la violencia. Nada de eso. Es simplemente legal, al menos mientras no se le pueda demostrar una cooperación material y orgánica con los asesinos, como en el caso de Batasuna. Pero legal no equivale a legítima ni democrática. De lo último tiene tan poco como el ideario y aficiones de IU, el partido del Gulag y de Fidel Castro en España.

No saber, o mejor dicho, no querer saber la clase de adversario con que hay que lidiar, ha contribuido a empeorar la situación. Aun ahora tenemos una vaga sensación de falta de firmeza en el Gobierno ¿Qué significa, por ejemplo, eso de que la autonomía no corre riesgos de ser suspendida, o de que suspenderla respondería a los intereses de Ibarreche? Una democracia, salvo las de estilo latinoamericano, no puede plantearse la ley como una cuestión de conveniencias o “generosidades” de los gobernantes. De hecho, el PNV está tensando la situación hasta un punto que muy bien podría hacer preciso suspender la autonomía, y así lo prevé y señala la Constitución. Ciertamente debe hacerse lo posible por no llegar hasta ahí, pero el Gobierno tiene la obligación, no sólo de cumplir y hacer cumplir las normas, sino también de hacer consciente a toda la ciudadanía española, empezando por la vasca, de que el PNV está socavando la autonomía y el estado de derecho hasta extremos intolerables, siendo ese partido el completo responsable de una eventual suspensión del estatuto. Si esta convicción, tan real y razonable, es transmitida a los ciudadanos, la suspensión de la autonomía no tendría consecuencias negativas, salvo para los causantes del desaguisado. Sin amenazas ni amagos, la alternativa debiera quedar muy clara. Las democracias han fracasado por claudicar ante quienes las retan, no por replicarles con la energía adecuada.

La táctica del PNV tiene una larga tradición. Uno de sus episodios típicos ocurrió en verano de 1934, con motivo de unas tasas sobre el consumo del vino que, según el PNV, vulneraban el concierto económico. A partir de ahí, y a pesar de las constantes cesiones del Gobierno, dicho partido, de acuerdo con los socialistas, los republicanos y la Esquerra catalana, lanzó una serie de desafíos y maniobras desestabilizadoras culminantes en una asamblea ilegal de diputados y alcaldes en Zumárraga. La prensa nacionalista y de izquierdas anunciaba que si el Gobierno no se humillaba cediendo en toda regla, el país entraría en una fase de “violencia mayor”, incluso de “guerra civil”, y echaba sobre los gobernantes, de centro, toda la responsabilidad de cuanto se avecinaba. Por una vez, el gobierno fue un poco enérgico, prohibió la asamblea a los alcaldes y llevó a la policía a impedirla. ¿Qué pasó? Que la asamblea fue impedida efectivamente y el alboroto, la “guerra civil”, la “violencia mayor”y las amenazas se desinflaron.

Las cosas nunca se repiten de igual modo, y eso debe tenerse en cuenta, pero también hay modelos de comportamiento que vemos reaparecer una y otra vez.

Nos pudieron linchar
SANTIAGO ABASCAL ESCUZA/PRESIDENTE COMARCAL DEL PP DE AYALA Y DIPUTADO POR ÁLAVA El Correo 18 Junio 2003

Decía Quevedo que tener razón en un país que no tiene justicia es peligroso. No es de extrañar lo que pasó el sábado en Llodio, donde los concejales electos del PP y otros cargos del mismo partido fuimos insultados, agredidos, escupidos y maltratados. Tenemos un presidente de un Parlamento gobernado por nacionalistas que no cumple la ley. Lo mismo podemos decir del consejero Azkarraga y, por supuesto, del lehendakari, que es el máximo responsable. Por cierto, que el señor Ibarretxe es natural de Llodio, el pueblo donde estuvimos a punto de ser linchados. Y todavía esperamos una muestra de solidaridad por parte de los nacionalistas.

La mañana empezó de forma agresiva, cuando los concejales electos intentamos tomar posesión en el Ayuntamiento de Amurrio. Por supuesto, no nos vimos protegidos ni por un solo miembro de la Ertzaintza, sino que fueron nuestros propios escoltas quienes nos tuvieron que defender de numerosos insultos, gritos y amenazas.

Pero lo realmente grave ocurrió a las 13.00 horas en el Ayuntamiento de Llodio, cuando los concejales del PP entraron al pleno para tomar posesión de sus cargos. Más de cien energúmenos radicales se lanzaron contra los tres concejales del PP, quienes sufrieron agresiones, insultos, escupitajos, forcejeos, patadas y amenazas. También fuimos agredidos varios miembros del PP que acudimos en su defensa. Tuvimos gravísimos problemas para poder salir del Salón de Plenos, y gracias a la intervención de nuestros propios escoltas y a varios agentes de la Policía Municipal de Llodio pudimos escapar al asedio.

Finalmente, los concejales electos tomaron posesión de sus cargos en una sala contigua, a puerta cerrada. Los fanáticos terroristas de Batasuna continuaban sin desalojar el Ayuntamiento, pero tampoco nadie les ordenaba hacerlo. Una vez constituido el nuevo Ayuntamiento, el alcalde nos propuso salir por la puerta trasera, pero Carlos Urquijo, portavoz del PP de Llodio, se negó y pedimos que avisara a la Ertzaintza, cosa que no hizo. Las diez personas del PP más los quince escoltas decidimos abandonar el Ayuntamiento por nuestros propios medios. Por la puerta de atrás salen los delincuentes o quienes tienen algo que ocultar, nunca los representantes de los ciudadanos, elegidos democráticamente en las urnas para defender el Estado de Derecho.

Camino de la salida, por las escaleras, sufrimos nuevamente agresiones, insultos, patadas y amenazas. Salimos sin consecuencias más graves que unas contusiones por auténtico milagro y por la profesionalidad de nuestros escoltas. Seguidamente, fuimos a poner una denuncia a la Comisaría de la Ertzaintza de Llodio, donde nos encontramos con 25 ó 30 agentes antidisturbios que no habían acudido a socorrernos. No culpamos a los agentes porque sabemos que cumplen órdenes. El responsable final de todo es el señor Balza, consejero de Interior, por lo que solicitamos su cese o dimisión inmediata. ¿Por qué mantuvo usted a la Ertzaintza al margen de los graves disturbios que ocurrían en Llodio y que pudieron saldarse con víctimas? ¿Son ustedes cautivos del voto de Batasuna hasta el extremo de permitir a sus seguidores campar a sus anchas con total impunidad, poniendo en peligro la integridad física de los concejales y cargos no nacionalistas?

Pero también nos dirigimos al lehendakari, primer responsable del Gobierno vasco. ¿No se siente usted avergonzado de los hechos ocurridos en su pueblo, sin que haya sido usted capaz de poner un solo medio para proteger a las gentes del PP? Aún estamos esperando oírle a usted o a cualquier otro miembro de su Gobierno condenar y rechazar los disturbios que ocurrieron en Llodio, en Sestao, en San Sebastián... Pero, como siempre, ustedes miran a otro lado. Ahora ya sabemos a dónde.

Sostiene Varela
Luis María ANSON La Razón 18 Junio 2003
de la Real Academia Española

La torrentera de artículos, declaraciones, editoriales y comentarios tertulianos sobre la crisis de la Comunidad de Madrid ha producido una inundación en la que todo se ha anegado salvo la histeria inextinguible de la cadena Ser, ventilador que todo lo agita y manipula, hasta los albañales. En medio del naufragio, un político, Ignacio Varela, treinta años militando en el PSOE, subdirector que fue del Gabinete de Felipe González, ha escrito un artículo sobresaliente, publicado (donde menos se espera brinca la liebre) en una página perdida del buque insignia de la Armada Vencible de Polanco. El artículo en cuestión se titula Desahogo y alienta en él un grave acento de verdad.

Sostiene Varela: «Hoy vive el PSOE su crisis más grave desde los tiempos de Roldán. Y quizá convenga ahora hacer algo de lo que entonces debimos hacer y no hicimos. Por ejemplo, reconocer públicamente nuestras culpas y negligencias».

Sostiene Varela: «Admitamos que éste ha sido un episodio inesperado, pero no totalmente sorprendente. Todos sabemos que desde hace años se ha instalado en el seno de la FSM un grupo de oportunistas desaprensivos encabezados por un impresentable (en el estricto sentido literal del término) que, a partir de una cierta porción de poder orgánico, se han dedicado a condicionar todos los procesos internos de reparto de poder mediante prácticas que incluyen el chantaje, la traición, la compra de voluntades y la más absoluta elasticidad en la formación y ruptura de alianzas».

Sostiene Varela: «Ahora llevamos años ocupándonos del tal Balbás y otros personajes similares: un síntoma desolador del estado de salud de una organización. Da la impresión de que en los tiempos del descontrol y la manga ancha anidaron en nuestro organismo varios tumores malignos que no hay forma de extirpar. A ratos permanecen silentes, pero de vez en cuando -casi siempre cuando hay botín a la vista- se activan y nos recuerdan que estamos conviviendo con la peste».

Sostiene Varela: «Lo grave es lo siguiente: todos los dirigentes del PSOE son conscientes desde hace años de que tenemos dentro este cáncer. Y las actitudes han sido diversamente irresponsables: desde quienes se han beneficiado claramente de sus manejos o han permitido que otros lo hagan hasta quienes han fingido ignorar su existencia, pasando por quienes simplemente han hecho la vista gorda. Pero ninguno ha hecho lo único que hubiera sido sensato en un caso como éste: ponerse de acuerdo con los demás habitantes de la vivienda para sacar a la calle la basura y depositarla en un contenedor. Siempre han encontrado una oreja dispuesta a escuchar sus ofertas. Con una excepción: Joaquín Leguina, que perdió conscientemente la oportunidad de ser candidato a la alcaldía de Madrid por mandar a paseo al nocturno mensajero del chantaje balbasiano».

Sostiene Varela: «Empecemos, pues, por decir las cosas como son: somos culpables por haber presentado a los ciudadanos, con la pretensión de que los votasen, a unos individuos a los que ninguno de nosotros prestaría la cartera durante cinco minutos. Y lo hemos hecho a sabiendas, llevados por el sacrosanto respeto a los equilibrios internos. El día en que seamos capaces de deshacernos de los equilibrios internos y nos limitemos a hacer lo que sabemos que hay que hacer, nos irá mucho mejor».

Sostiene Varela: «El caso es que los electores tienen derecho a estar indignados: les hemos inducido a votar a unos indeseables. Si no hubieran cometido esta última fechoría, él y ella -y el resto de sus compinches- hubieran permanecido durante cuatro años como respetables diputados socialistas y hubieran participado golosamente en el festín del reparto del poder recién adquirido».

Sostiene Varela que «en el devenir de nuestra democracia falta aún por comprobar cómo abandona el poder el Partido Popular» y sostiene además Varela que «los signos no es que sean inquietantes, es que son ominosos».

El artículo de Ignacio Varela, al que faltan algunos matices y veladuras, responde a la verdad. Es la verdad, la pura verdad. No es toda la verdad porque Valera debería haber sostenido también que otorgar el 50 por ciento del poder y de los presupuestos de la Comunidad madrileña a Izquierda Unida, es decir, al Partido Comunista, que sólo obtuvo el 7 por ciento de los votos, resulta antidemocrático, desvirtúa la voluntad popular y, por eso, muchos socialistas (no sólo los cuestionados Tamayo y Sáez) sin necesidad de caramelos inmobiliarios, están contra esos porcentajes desmesurados que el pacto regaló gentilmente a la avidez de los comunistas.

Por la transcripción, en fin, del artículo de Ignacio Varela, Luis María Anson.

Nostalgia del Guerra
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 18 Junio 2003

NO sé si está suficientemente claro que «nosotros», así en plural mayestático como habla el Papa y como decían los oradores antiguos, no somos socialistas. Pero mi desvío del socialismo y mi falta de entusiasmo socialero no me ofusca tanto como para desear su descomposición, que es el mal que ahora amenaza al partido de Pablo Iglesias, hoy en manos de Zapatero. Para la buena salud de la democracia española, es deseable que exista y funcione un partido socialista sano y fuerte, capaz de ser, frente a la derecha («centro reformista» le llama Aznar) una alternativa normal de gobierno.

Antes de que llegara a la política este culebrón mejicano de la Comunidad de Madrid, vengo confesando en mis columnas la preocupación creciente por los síntomas de descomposición que se observan en el PSOE. Desde hace algún tiempo, el enfermo va a peor y es lógico que a los doctores de la política no les guste el pis del niño. Hacen falta remedios, no sé, lavativas jabonosas, parches de Santa Rita, algunos chufletazos de penicilina, baños alternos en agua fría y en agua caliente, un tratamiento de quinina, o alguna purga severa, una docena de onzas de aceite ricino, por ejemplo, porque este atranque que tiene el partido socialista ya no se arregla con una rama de perejil en el culito. Que lo digan los médicos, los médicos de su cuerpo y los de su honra, pero a lo mejor el paciente está necesitando un tratamiento más enérgico, la diálisis, el trasplante de hígado o la extirpación de un tumor en el cerebro.

La situación de penosa división que atraviesa nuestro socialismo hace añorar aquellos tiempos de Alfonso Guerra en los que no se movía una hoja sin permiso suyo. «Quien se mueva no sale en la foto». Y era verdad. Aquello funcionó como un reloj durante unos cuantos años, hasta que al final, la «corrupción generalizada» echó abajo el tinglado. Todo empezó en los cafelitos andaluces, en el «dos por el precio de uno», el despido del Guerra, los desacordes del «Pianista» de los pies planos, el reparto de los gastos reservados, Filesa, Malesa, Time Export y lo que coleaba, Amedo y Domínguez, Lasa y Zabala, los amiguetes hispanoamericanos, el déficit galopante, la economía por los suelos, más de las cuatro quintas partes de los españoles con el culo en las goteras, la cultura del pelotazo y el desmadre del trinque, del mangui y de la mamandurria.

Total, la derecha. Aznar, en la Moncloa, pero con mayoría precaria. Felipe González creía que iba a volver en pocas semanas. Ya vamos para ocho años. Empezó el pimpampúm en la sucesión de «dios». Almunia, kaputt. Borrell, kaputt. Barones y taifas. Las deserciones y las ratas del barco. Y al final Zapatero, que no acierta con los remiendos en el zapato. Los socialistas gallegos, en el «Nunca mais» con el Bloque. Asturias entre Fruela y el oso. Elorza, independiente. Navarra, autóctona. Maragall, en el federalismo asimétrico, tóquese usted el níspero don Pasquall. Simancas, sin carlancas, a trancas y barrancas y las dos manos mancas. Ibarra y Bono, leña al mono. ¿Sigo?

Zapatero y su partido
Editorial La Razón 18 Junio 2003

No ha pasado tanto tiempo como para olvidar que el actual secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, se convirtió en líder de los socialistas españoles y, por lo tanto, en aspirante a la Presidencia del Gobierno, tras unas elecciones internas marcadas por el acoso interno a José Borrell, la derrota sin paliativos de Joaquín Almunia, quien dimitió de todos sus cargos, y una batalla contra José Bono, salvada in extremis por un sector de la Federación Socialista Madrileña, encabezada por Balbás y Tamayo, ambos expulsados del partido tras el escándalo de la Comunidad de Madrid.

En estas circunstancias, a nadie debe extrañar que hayan quedado muchas heridas abiertas en el seno del PSOE y que, además, existan sectores que se consideren deudores de puestos y prebendas a cuenta de los apoyos aportados en el cambio de liderazgo. Madrid, Navarra, Valencia y, ahora, Santander son el reflejo de una situación evidentemente inestable, donde se suceden los abandonos, las críticas y las desobediencias públicas a las directrices que emanan de la madrileña calle de Ferraz. Causa una cierta piedad recordar, asimismo, la fallida maniobra en las Cortes de la oposición socialista, con el apoyo prescindible de Izquierda Unida, por lo que en plena ofensiva militar anglonorteamericana sobre Iraq se forzó una votación secreta para intentar dividir al Partido Popular. Visto lo visto, cabría preguntarse qué habría pasado con el PSOE de haberse vuelto las tornas.

A estas alturas del calendario político, y pese a la experiencia previa del asunto Borrell, que, por cierto, cayó en medio de un escándalo inmobiliario, ni siquiera se puede asegurar que el PSOE mantenga a su actual candidato a la Presidencia del Gobierno, aunque parezca lo más probable. Pero si la memoria histórica de los españoles recuerda lo ocurrido con la UCD, es igual de probable que le pase factura a un partido cuyos militantes anteponen sus cargos públicos, aun a costa de pactos contra natura, a unas directrices que deberían ser de obligado cumplimiento. Más importante que conseguir las alcaldías de cinco o seis localidades navarras, más importante que arrebatar al PP una comunidad autónoma a costa de votar a una derecha regionalista, es transmitir a la ciudadanía una sensación de coherencia ideológica y política, algo que el PSOE, en estos momentos de querellas, expulsiones, expedientes y abandonos de militancia, está muy lejos de conseguir.

El problema no sería, de todas formas, demasiado grave si en algunas regiones no estuviera en juego el modelo de Estado que ampara nuestra Constitución. En esas comunidades, como en Navarra, la responsabilidad histórica del Partido Socialista no debe quedar al albur de las decisiones personales de algunos de sus dirigentes.

Llamazares
Cartas al Director ABC 18 Junio 2003

Es Gaspar Llamazares el menos indicado para hablar de «conspiración contra la democracia», puesto que su partido sigue pactando en las Vascongadas con el PNV, quien, a su vez, apoya a AuB y, por ende, a ETA.

Si se considera un político demócrata debería unir su voz a la de la Justicia y ser el primero en pedir que a Atutxa se le retire la inmunidad parlamentaria para que pueda ser procesado por rebeldía contra el estado y la Justicia y por apología del terrorismo, que es lo que hace cuando apoya el plan Ibarretxe, un golpe de mano peor que el de Tejero -al que él alude-, puesto que el 23-F no hubo sangre y, en cambio, desde que se empezó a fraguar el plan Ibarretxe ha corrido mucha sangre.

Sangre de aquellos que luchan por la paz, la justicia, el orden público y la seguridad de los ciudadanos de esta nuestra España, tan maltratada por los mismos españoles, algo que no sucedería en ningún país del mundo, sólo «en este país».   Isabel González Marín.   Almería.

El chiringuito
TONIA ETXARRI/ El Correo 18 Junio 2003

Tiene razón Emilio Guevara cuando dice que la política de tensión acaba envenenando la convivencia, pero convendrá en que la 'simpolítica' de alianzas no sólo acaba desconcertando a la ciudadanía sino que termina provocando la sensación de que, en muchos casos, el motor de la política sólo lo mueve el interés por mantener el chiringuito. «No se trata de política sino de negocios» decía don Vito Corleone en la película 'El Padrino'. Y algo de esa sensación está quedando como poso tras el espectáculo provocado por la corrupción en la Asamblea de Madrid. Si bien este siniestro capítulo ha golpeado a Zapatero en toda la línea de flotación de su imagen de líder de la oposición, su forma de afrontar la crisis provocada por tantos frentes abiertos (Cataluña, Euskadi, Navarra) está cuestionando su autoridad dentro de su propio partido.

Cerrado ya, y no con la mejor puesta en escena, el capítulo de la Diputación alavesa, no se entiende su tímida reacción a los pactos de los suyos en Navarra. Los cinco electos se pasaron por los fueros las directrices de su partido dejándose querer por los nacionalistas para desalojar del poder a UPN. Han hecho, a diferencia del alavés Rojo, lo que les ha parecido, rompiendo la disciplina diseñada para esta zona, y la única reacción de Zapatero ha sido decir que esta decisión no la comparte. Todo un secretario general diciendo: «no la comparto». Tan lobo en Álava; tan 'bambi' en Navarra.

De las dudas de algunos socialistas navarros, además de los donostiarras de Odón Elorza, ante la idea de reforzar el bloque constitucionalista allí donde el terrorismo anida, han venido estos lodos del desconcierto. Si a estas alturas todavía no tienen claro que la prioridad democrática es apoyar las mayorías constitucionalistas y no las mayorías que den más alcaldes ¿de qué tipo de alternancia están hablando? se queja el Partido Popular. Mientras, la creación de una corriente crítica en el seno del PSE va cobrando fuerza. Tal como están las cosas, es normal, incluso saludable y perfectamente legal dentro de los estatutos internos, que los que no se sienten representados por la actual dirección de Patxi López intenten hacer oír su voz.

Desde Eusko Alkartasuna intentan liberarse de la sombra alargada del PNV en la que se han cobijado durante la campaña, centrándose ahora en la promoción de Udalbiltza mientras sigue la tensión en no pocos ayuntamientos. Dice el popular Urquijo que el PNV es incapaz de aguantar 15 minutos de presión de los violentos. Algo más tendrá que soportar Egibar si se dedica un tiempo a la alcaldía de Lizartza. En Navarra, algunos alcaldes socialistas tendrán que apretarse un poco para hacer sitio a Aralar, que ya ha anunciado su intención de gobernar con quienes votó. El chiringuito es inmenso. Vayan pasando. Al fondo, a la derecha ¿O es a la izquierda?

El Foro Ermua recuerda a Ibarretxe que no hay «igualdad de condiciones» para debatir su plan
Plantea veinticinco preguntas al lehendakari sobre la viabilidad de su propuesta de cosoberanía
O. BARRIUSO/BILBAO El Correo 18 Junio 2003

El Foro Ermua ha elaborado «veinticinco preguntas básicas» dirigidas al lehendakari, en respuesta al emplazamiento que Juan José Ibarretxe hizo a los vascos para que planteasen aquellas cuestiones y sugerencias que creyesen oportunas en relación con su plan soberanista. El colectivo cívico ha recogido el guante y, en un documento de cinco folios, insta al jefe del Ejecutivo de Vitoria a arrojar luz sobre «los puntos oscuros» de un proyecto «tan arriesgado» y le recuerda, entre otras cosas, que no existe en Euskadi «igualdad de condiciones» para debatir sobre la propuesta, ya que a los no nacionalistas les resulta imposible «defender una posición contraria» sin que ello suponga «un riesgo para su vida».

En este sentido, la plataforma pregunta a Ibarretxe si le parece «legítimo, honrado y sensato» lanzar una iniciativa «de ruptura» con el actual marco jurídico-político cuando los constitucionalistas, asegura, «corremos serios riesgos de ser víctimas de la violencia, de sufrir amenazas, agresiones e incluso atentados terroristas si hacemos públicas nuestras discrepancias con su plan y nuestro apoyo a la Constitución y al Estatuto».

Las preguntas redactadas por el colectivo -que no tiene previsto enviar el texto al lehendakari, sino que lo contempla más bien como una crítica pública- subrayan también el carácter «unilateral» de la propuesta y el hecho de que sus apoyos se reduzcan al sector nacionalista de la sociedad vasca. Así, el Foro Ermua, que se refiere al plan como E.L.A. (siglas de Estatuto de Libre Asociación), compara el paso dado por Ibarretxe con una imaginaria decisión del Ejecutivo Aznar de «romper unilateralmente el consenso» alcanzado en su día en torno al Estatuto y «realizar una propuesta a la nación para reducir el autogobierno vasco». «¿Le parecería legítimo que el Gobierno realizara esa propuesta en el caso de que ustedes y todos los votantes nacionalistas no pudieran defender libremente sus ideas al encontrarse amenazados por un grupo terrorista que promoviera, precisamente, el fin del autogobierno vasco?», pregunta el Foro.

Rechazo
También requiere a Ibarretxe que aclare «cómo diablos» pretende sacar adelante un proyecto «que es rechazado por la mitad de la sociedad vasca», además de por los empresarios, las asociaciones ciudadanas no nacionalistas, el resto de España y el Estado. El Foro destaca además el mayor porcentaje de votos obtenidos por los constitucionalistas en las tres capitales vascas y en Álava y el porcentaje de sufragio nacionalista sobre el total del censo (35,53%) para concluir que tratar de desarrollar el 'plan Ibarretxe' sólo traería «más división, más conflicto y graves perjuicios para los vascos».

El colectivo también recuerda al lehendakari la imposibilidad de alcanzar un consenso «siquiera similar» al logrado en torno al Estatuto, la necesidad de que las Cortes Generales autoricen cualquier modificación de la Carta de Gernika y el rechazo de la Comisión Europea al proyecto, además de interrogarle sobre el «coste económico» que supondría su aplicación.

Detenidos en París más de 160 miembros del principal grupo terrorista opositor al régimen de Irán
Agencias Libertad Digital  18 Junio 2003

Más de 160 miembros de la organización "Muyaidines del Pueblo", el principal grupo terrorista opositor al régimen iraní, han sido detenidos por agentes franceses después de que el juez antiterrorista Jean-Louis Bruguiere lanzara una orden de búsqueda y captura. El movimiento figura en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea y EEUU. 50 exiliados iraníes también fueron detenidos en Hamburgo durante el asalto al Consulado iraní en protesta por las detenciones de Francia.

Agentes de la Policía francesa han arrestado a más de 160 personas durante la operación emprendida contra miembros del principal grupo opositor al régimen iraní radicado en Francia, los llamados “Muyaidines del Pueblo”. La vasta operación policial comenzó en la madrugada de este martes después de una orden de búsqueda y captura lanzada por el juez antiterrorista Jean-Louis Bruguiere. La operación de gran envergadura se desarrolla en trece lugares del oeste de París, zona de Yvelines y Val-d'Oise, y sobre todo en Auvers-sur-Oise (Val d'Oise).

Fuentes de seguridad han informado de que en el registro de la sede europea del grupo en Auvers-sur-Oise se descubrieron numerosos documentos, sistemas informáticos, equipos de comunicaciones, así como 1,3 millones de dólares en billetes de cien en una caja fuerte. Los arrestados fueron llevados al cuartel de Pontoise, pero una veintena de responsables han sido trasladados a los locales de los servicios franceses del contraespionaje (DST), precisaron. Se sospecha que el complejo de Auvers-sur-Oise, sede europea del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI), servía para la planificación y financiación de acciones del grupo.

En ese complejo fueron detenidos, entre otros, Maryam Radjavi, esposa del líder de los "Muyaidines del Pueblo", Masud Radjavi, y señalada por el grupo como la "futura presidenta de Irán", y el hermano de éste, Saleh Radyavi. La vasta operación policial fue lanzada al alba contra trece oficinas o casas del grupo en virtud de una comisión rogatoria del juez antiterrorista Jean-Louis Bruguiere, por supuesta asociación de malhechores con fines terroristas y financiación del terrorismo. Unos 1.300 agentes, incluidos miembros de los servicios del contraespionaje, Policía judicial y del grupo de intervención de la gendarmería, han participado en la operación. No se descarta que se lancen también operaciones policiales en otros países europeos contra el grupo, considerado como terrorista por EEUU y que desde mayo de 2002 figura en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea.

Tras estas detenciones, otros cincuenta exiliados iraníes fueron detenidos tras participar en un acción violenta de protesta contra el Consulado General de Irán en Hamburgo, informó la policía. Los detenidos tendrán que responder por grave alteración del orden público, lesiones personales y daño en propiedad ajena, según la información policial. Los manifestantes, que lograron irrumpir por la fuerza en el consulado, protestaban contra las detenciones de miembros de la oposición iraní en Francia y contra las medidas de las que son objeto los críticos del régimen en Teherán. La acción empezó a las 11 de mañana (09.00 GMT) cuando los manifestantes entraron en el consulado, tumbaron varias mesas e hicieron pintadas rojas en las paredes. Un empleado del consulado, según la policía, sufrió una lipotimia.

Nacionalistas y radicales impondrán al PSOE comisiones de euskera y que ondee la ikurriña
IU actuó de mediadora entre los socialistas y las fuerzas independentistas en los ayuntamientos
La llegada de los socialistas a los ayuntamientos navarros de Burlada, Tafalla, Estella, Barañaín y Sangüesa apoyados por las fuerzas nacionalistas lleva implícita una serie de reivindicaciones por parte de estas formaciones que ya se empiezan a vislumbrar.
Si Aralar ya empieza a reclamar poder en esos consistorios, Eusko Alkartasuna ya ha comenzado a imponer sus peticiones en otros.
Y es que el PSN se va a ver obligado a gobernar con los nacionalistas reclamando su parte por haberles apoyado, todo ello gracias a que IU, más en la línea de Madrazo que de Madrid, medió por todos.
Diego Mazón - Madrid.- La Razón 18 Junio 2003

En política nada es gratis. Lo saben los socialistas, los nacionalistas y lo saben aquellos que han perdido las alcaldías de cinco localidades de Navarra en manos de sendas coaliciones, que ya empiezan a vislumbrar las consecuencias de estos nuevos «gobiernos plurales». Ya en Tafalla, donde desde el sábado pasado gobierna la socialista Maite Mañú, se ha anunciado la creación de una comisión de vascuence que presidirá Maiorga Ramírez, de Eusko Alkartasuna. Asimismo, esta formación anunciaba hace unos días su intención de llevar al Ayuntamiento un referéndum o encuesta en la localidad con el fin de conocer la opinión de los ciudadanos respecto a la ikurriña o bandera vasca.

Los ahora miembros de la oposición, UPN, temen que esta idea, que está prevista dentro del espacio de dos años, tenga como fin la inclusión de la ikurriña en la fachada del Ayuntamiento. Si bien las formaciones nacionalistas y el PSN niegan que exista un pacto firmado, sí han reconocido que hay un compromiso de palabra.

Este temor también se ha extendido a Estella, donde la nueva alcaldesa, María José Fernández, fue elegida con los votos favorables de PSN, PNV, EA, IU y CUE, formación independiente de la izquierda abertzale. Durante el final de la legislatura anterior, el concejal de EA solía sacar la ikurriña hasta que se la retiraba la Policía por orden de la anterior alcaldesa, algo que para fuentes locales induce a pensar que pedirá su consideración al igual que en Tafalla, más cuando todos los grupos que apoyaron la candidatura socialista a excepción de CUE (aunque fue en la lista de Batasuna en 1999) firmaron el pacto de Estella. En esta localidad, el vascuence ya estaba implantado en las instituciones desde el gobierno socialista local desarrollado entre 1991 y 1999, cuando el edil de EA ocupaba la concejalía de Cultura bajo la alcaldía del actual presidente del Parlamento navarro, José Luis Castejón.

Una situación parecida se repite en Barañaín, donde UPN considera que los nacionalistas pedirán contraprestaciones a su apoyo a los socialistas. En esta localidad, colindante con Pamplona, la promoción del vascuence ya cuenta con importantes partidas monetarias, aunque es posible que después del apoyo de Partido Nacionalista Vasco, EA, Izquierda Unida y Aralar, según fuentes locales, estas partidas se incrementen. En Barañaín, además, comienza a extenderse el rumor de que Aralar recibirá a la comisión de Juventud como agradecimiento por el apoyo recibido. De este modo, la formación escindida de Batasuna comenzaría a obtener parte de lo anunciado por Patxi Zabaleta el martes, quien aseguraba que tienen intención de compartir tareas de gobierno con los socialistas «porque para eso somos concejales»

Por último, Izquierda Unida, más cercana en el sector navarro a la línea de Javier Madrazo, ha desempeñado un papel importante en la consecución de estos pactos múltiples en las cinco localidades donde antes gobernaba Unión del Pueblo Navarro.

Según fuentes consultadas por LA RAZÓN, esta formación habría actuado de intermediaria entre las fuerzas nacionalistas y los socialistas navarros, al menos, en Tafalla y Barañaín, sirviendo de enlace y de negociador.

El Constitucional rechaza las recusaciones de la Generalitat y el Parlament contra Jiménez de Parga
El Gobierno catalán interpuso una demanda contra el presidente del TC por afirmar que la distinción entre las comunidades históricas ya no tiene sentido
Madrid /Efe Estrella Digital 18 Junio 2003

El Tribunal Constitucional ha decidido por unanimidad de sus miembros no admitir a trámite las recusaciones que habían presentado la Generalitat y el Parlamento de Cataluña contra el presidente de ese tribunal, Manuel Jiménez de Parga, a raíz de sus declaraciones sobre las comunidades históricas. En varias resoluciones hechas públicas ayer, el Pleno del TC señala que la Generalitat no ha argumentado suficientemente el supuesto "interés directo o indirecto" que Jiménez de Praga tendría en las causas de las que es parte el ejecutivo catalán.

Además, otra de las causas de recusación argumentadas por el gobierno catalán -la existencia de un pleito pendiente entre el presidente del TC y la Generalitat- ha desaparecido después de que hace unos días el Supremo rechazara la demanda civil interpuesta por la segunda contra el primero.

Jiménez de Parga afirmó durante un acto celebrado el pasado mes de enero que la distinción entre las comunidades históricas y las demás tuvo su "interés político" en 1977, pero no lo tiene en la actualidad, y añadió que "unos reinos de brillante trayectoria no pueden seriamente quedar reducidos a segundones frente a las comunidades que dicen que son distintas" porque tuvieron en la República un Estatuto de Autonomía.

A raíz de esas declaraciones y de artículos de prensa en los que mantuvo esa misma línea, la Generalitat decidió interponer una demanda civil contra Jiménez de Parga y pedir al propio TC su cese y, en caso de no concederlo, su recusación en todas las causas relacionadas con el Generalitat. Argumentaba como motivos de recusación la existencia de un pleito pendiente -el interpuesto ante el Supremo- y un "interés directo o indirecto" de Jiménez de Parga en las causas en las que la Generalitat es parte o, al menos, en las que versan sobre sus competencias, que suman un total de 62 asuntos.

Hace una semanas, el TC ya resolvió archivar la petición de cese y ahora ha resuelto las recusaciones. En un primer auto, da por extinguido el primer incidente de recusación -el referido a la existencia de un pleito pendiente- ya que, recuerda, el Supremo rechazó el pasado 5 de junio la demanda de la Generalitat sobre este mismo asunto. En otro auto, inadmite la otra causa de recusación con el argumento de que no puede hablarse, como hace la Generalitat, de un interés "genérico" o "en abstracto" por parte de Jiménez de Parga sino que la ley exige que se concrete en cada uno de los asuntos en los que se plantea la recusación.

"Esta carga de fundamentación no ha sido cumplida en el presente caso: el recusante se limita a enunciar una lista de los conflictos y de los recursos de inconstitucionalidad en los que se controvierte sobre las competencias de las instancias generales y catalanas del Estado", señala el auto. "Pero en ningún momento especifica, razona ni acredita en qué aspecto concreto las declaraciones efectuadas por el Excmo. Sr. Jiménez de Parga traslucen algún interés de su autor en los distintos y variados conflictos y recursos que únicamente se enumeran", añade.

Tampoco podría admitirse, señala el auto, que las declaraciones del presidente del Constitucional sean "manifestación de una animadversión personal" ya que en ninguna de ellas "se contienen observaciones sobre procesos pendientes ni críticas severas a ninguna persona o institución pública, ni insultos a ninguna autoridad". También el Parlamento catalán solicitó a raíz de esas manifestaciones el cese del presidente y, subsidiariamente, su recusación en todas las causas relacionadas con Cataluña.

La primera petición ha sido rechazada por el Pleno mediante un acuerdo que reproduce los argumentos con los que ya se negó en marzo al cese pedido por la Generalitat y que básicamente consisten en que las manifestaciones no fueron hechas "en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales ni gubernativas". Respecto a la recusación, se inadmite por sus "evidentes omisiones" ya que no concreta los motivos sino que hace una argumentación genérica que no cumple los requisitos legales.

Lapsus linguae.
Por Carlos Luis Rodríguez  El Correo Gallego 18 Junio  2003

La Mesa acaba de recordarle a Pérez Mariño que tiene pactos pendientes.
Se lo recordó a cuento del empleo del castellano en la toma de posesión, un pecado imperdonable si se tiene en cuenta que en Vigo nadie utiliza tal idioma, sólo algún forastero ocasional, emigrantes llegados de Sudamérica, o el zar Mostovoi. Don Ventura, en fin, empezó con mal pie, o mala lengua, y los fiscales de la normalización lingüística le ponen una falta temprana en su expediente.

Se trata tan sólo de un aperitivo. Poco a poco irán reapareciendo otros 'movimientos sociales' que intentarán intimidar al nuevo regidor, colgándole otras etiquetas. Ya tiene la de ser hostil a la lengua gallega, y
después vendrá la de ser anti-ecológico, o la de despreciar a las asociaciones vecinales. Hay todo un mundo de ultratumba que permaneció aletargado durante el mandato anterior, y que ahora subirá a la superficie, como en aquel vídeo de Michael Jackson donde salen monstruos y fantasmas.

Vigo es una ciudad muy dada a eso. No por culpa de sus habitantes, sino debido a sus gobiernos. La debilidad institucional llevó a la fortaleza de organizaciones espectrales que logran condicionar la política olívica con sólo un puñado de laboriosos efectivos. En muchos periodos de la vida local, el diálogo no se establece entre el consistorio y la sociedad, sino entre el concello y entes que suplantan a una mayoría ciudadana, que finalmente se cansa e inhibe.

Volviendo al supuesto lapsus linguae del alcalde, parece evidente que los señores de la Mesa Pola Normalización se arrogan una representación que no tienen. Ningún vigués sensato se habrá sentido ofendido porque su mandatario emplee el código lingüístico mayoritario en la ciudad. Ni siquiera los gallego-parlantes habituales sentirían esa agresión que tanto afectó a los meseros citados.

Pero la estrategia mesista consiste en hacer creer lo contrario. Saben que el ciudadano medio no va a dar ninguna nota, ni a convocar ninguna rueda de prensa, ni a poner pancarta alguna. Ellos en cambio se esforzarán por aparentar un gran conflicto social, un tremendo malestar que en absoluto existe. E igual que ellos, otros colectivos afines.

Todos tienen en común la insolencia. Hubiera merecido aplauso una queja sosegada y respetuosa, pero no es ése el tono. Se exige una negociación para 'resolver el conflicto', un conflicto que es creado artificialmente. Por cierto, que la expresión tiene ecos procedentes de otras latitudes.

Es la misma petulancia que se oía ayer en Compostela, por boca de los okupantes de la Casa Encantada. ¿Quiénes son unos y otros para ponerse a la altura de la autoridad democrática? ¿Dónde recibieron la credencial para velar por la normalización del idioma gallego, o declarar parcialmente abolido (se llevaron sus cosas) el derecho de propiedad?

El problema es que esa equiparación de legitimidades ha calado en algunos sectores, o se acepta por negligencia. Incluso se llega a pensar que un alcalde o conselleiro es tanto más democrático cuanto más ceda ante
este tipo de asociaciones, que son una expresión moderna de viejos y resesos corporativismos.

Don Ventura Perez Mariño, en este caso, ha sido aupado por la democracia real de los vigueses, pero se acaba de topar con la corporativa u orgánica. Ahora quieren recortarle su autodeterminación lingüística, y después querrán reducirle otras, siguiendo siempre un método similar. Antes de que hiciera nada, el mesetarismo lo declara hostil al gallego; es la fase intimidatoria. Pero en el mismo ataque se deja la puerta abierta a un pacto; es la claudicación. Ya sabe desde el aterrizaje en la acaldía lo que le espera. Ha de optar entre el alcalde libre, o el que sufre una suerte de libertad condicional.

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