AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 19 Junio  2003
Responsabilidad personal
Editorial El Correo 19 Junio 2003

Los flecos de la farsa
Germán Yanke Libertad Digital 19 Junio 2003

Joan Tugores, clónico
Iñaki Ezkerra La Razón 19 Junio 2003

Giscard y los vascos del siglo XXI
Fernando Jáuregui La Razón 19 Junio 2003

Gotzone Mora: «La ciudadanía no ve con claridad el proyecto de los socialistas vascos»
M. ALONSO ABC 19 Junio 2003

El Supremo acusa a Atutxa de deslealtad constitucional por obstaculizar la disolución de SA
Madrid. Agencias ABC 19 Junio 2003

Aula vasca
MARTA SANTOS/ El Correo 19 Junio 2003

Responsabilidad personal
Editorial El Correo 19 Junio 2003

El auto que la Sala Especial del Tribunal Supremo acordó dictar ayer por unanimidad insta a la ejecución material de la disolución del grupo parlamentario Sozialista Abertzaleak, precisando la responsabilidad que, a tal efecto, contraen el presidente de la Cámara, los miembros de sus órganos de gobierno, los componentes de las comisiones parlamentarias, así como el letrado mayor-secretario general y el interventor del Parlamento. Ésta es, sin duda, la novedad fundamental que aporta en relación a la sentencia acordada por la Sala el pasado 20 de mayo. El señalamiento expreso de la responsabilidad personal en la que, en caso de incumplimiento de la resolución del Alto Tribunal, podrían incurrir los citados miembros -electos o no- de la Cámara entraña, de hecho, un apercibimiento cuya trascendencia no debería ser soslayada por los mismos.

El nuevo auto revela que dicho órgano judicial no cuenta con la posibilidad de hacer efectiva la sentencia de disolución de SA más que a través de la actuación de los responsables y órganos colegiados del Parlamento vasco. Parece evidente que, de perseverar en sus tesis, Juan María Atutxa y los demás responsables citados podrían bloquear de facto esta última decisión de la Sala Especial del Supremo. Pero tal facticidad no puede ser interpretada como la existencia de un derecho que exima a los integrantes del Parlamento vasco de acatar y cumplir las decisiones de los tribunales, aunque crean albergar razones fundadas para disentir del contenido de las mismas. Si, siguiendo este último criterio, los órganos de gobierno de la Cámara hubiesen decidido en su día aplicar la resolución judicial por la que se declaraba disuelto el grupo SA ahora el clima institucional en Euskadi se encontraría infinitamente más sosegado. Pero el señalamiento de las responsabilidades personales advierte sobre la inexorable actuación que la Fiscalía se vería obligada a seguir, y que eventualmente podría desembocar en el procesamiento de los miembros más relevantes del Parlamento autonómico.

Los órganos de la Cámara están a tiempo aún de rectificar. Porque de lo contrario sería muy difícil que acabara prevaleciendo la potestad de autoorganización del Parlamento frente a una sentencia firme del Supremo. Como sería difícil que el letrado mayor-secretario general de la Cámara y el interventor de la misma pudieran justificar una negativa a cumplir con las indicaciones del auto en razón de que su función pública se debe antes a la voluntad de los órganos rectores del Parlamento que al mandato judicial.

Los flecos de la farsa
Germán Yanke Libertad Digital 19 Junio 2003

Se acabó lo que se daba. Los diputados díscolos del PSOE no querían un Gobierno del PP, como han venido balbuceando algunos de sus compañeros, sino darse un atracón de venganza en las ya tradicionales y largas batallas de la Federación Socialista Madrileña. La carta en la que anuncian que votarán al candidato socialista Simancas ha sido calificada por este de “parte de la trama”. Tiene razón: la trama era votarle a él sacando tajada, la tajada que tenían previsto sacar otros de su partido y que a ellos se les negaba.

El socialista López Aguilar sigue insistiendo, sin embargo, en que hay una trama “para impedir que el Gobierno de Simancas tenga una oportunidad”. ¿Qué Gobierno? Porque en la retórica socialista de estos días da la impresión de que ya había un Gobierno de Simancas, lo que no debe extrañar ya que, desde antes, decían que habían ganado las elecciones cuando en realidad eran la segunda fuerza, tras el PP. López Aguilar y sus asesores legales han tenido, en esta misma línea, la ocurrencia de presentar en la Audiencia un papel en el que, por arte de magia, una larga relación de actividades que no son delito se convierten, por agregación, en sospechosas. Nada tienen probado, ni incluso la línea de investigación, y pretenden que el tribunal se ponga a hacerles el trabajo.

Pero el único trabajo, además de la convocatoria inmediata de elecciones, es limpiar la casa de los socialistas de Madrid y hacerlo pronto. El PSOE, a pesar de su larga experiencia, comete una y otra vez el mismo error: dejar que todo pase (desde las tonterías de Elorza hasta los pactos de Cantabria, pasando por la descoordinación y la vergüenza de Navarra) con la esperanza de que el caos sea más digerible si se ganan las elecciones. Pero así, desde luego, no se ganan. Aparece Aznar en la tribuna del Congreso y, como es el único que logra hacer visible y serio el partido, se desmoronan las opciones de Zapatero. En Génova necesitan un cursillo de Álvarez Cascos, una terapia contra la blandenguería, un argumentario inteligente, un poco de ironía. Pero Zapatero, que no está en su mejor momento, pregunta a Aznar por la delincuencia. Y se extraña luego de que el presidente le hable del PSOE de Madrid.

Joan Tugores, clónico
Iñaki Ezkerra La Razón 19 Junio 2003

A Gotzone Mora, la profesora que ha denunciado la trama de ETA en la Universidad del País Vasco, el rector Joan Tugores le organizó la semana pasada una conferencia-trampa en la Universidad de Barcelona. En su día Tugores había comparado a Gotzone con la propia ETA en un alarde de rigor académico y le había impedido impartir en ese mismo foro universitario una conferencia de verdad, no como ésta de ahora que era más bien de pega, un acto silenciado adrede, no anunciado con la habitual y debida publicidad, una chusca y simple encerrona para humillarla y para lavarse él la mala conciencia, para que no se pueda decir de él que «le negó el uso de la palabra» a una mujer que, para mortificación de Tugores, ya es una heroína de la democracia, un referente ético, un símbolo de la resistencia y un ejemplo para la ciudadanía que planta cara al totalitarismo en Euskadi, en Cataluña y donde haga falta.

El rector Tugores quería quitarse el sambenito de censor invitando a Gotzone Mora a esa universidad que él gobierna de manera nada recta sino más bien ondulada a juzgar por los bandazos de sus opiniones, sus reacciones y contradicciones. ¿Por qué Tugores obra así? ¿Qué representa? ¿Cuál es la clave de esa conducta entre infantil y siniestra? ¿A qué responden todas estas eses que va haciendo el hombre en la acera de los medios de comunicación? ¿Por qué tan pronto veta e insulta a una profesora honesta como la invita a su feudo pero con racanería, como quien te convida a comer pero al final le sale el gesto mezquino de obligarte a pagar el postre y el café?

No. Yo no creo que Tugores sea un nacionalista catalán. Los nacionalistas catalanes, como todos los nacionalistas, cuando te vetan te vetan de verdad, como la española cuando besa. No tienen mala conciencia ni complejos, ni afán de disimular. El secreto, el misterio de Tugores me lo explicó muy bien Marita Rodríguez, la presidenta de la Asociación por la Tolerancia de Cataluña, al distinguir los nacionalistas de verdad de los clónicos. El nacionalista clónico es el que jamás ha tenido que ver nada con el nacionalismo, ni política ni culturalmente, pero ahora hace como que es nacionalista. Se distingue de los otros en que ejerce su inquina anticonstitucionalista de un modo inseguro y vacilante, con la misma inseguridad y las mismas vacilaciones con las que se hizo nacionalista y ejerce de tal.

Gotzone Mora fue a Barcelona sabiendo que la invitación de Tugores era una encerrona, una conferencia-trampa, una humillación programada. Pero aún así fue porque es de verdad y porque cree en lo que dice. Porque no es como Tugores. ¿Que se quede el nacionalismo con toda la gente que es como él!

Giscard y los vascos del siglo XXI
Fernando Jáuregui La Razón 19 Junio 2003

Hay que ver aquel monsieur Giscard, que tan escasamente colaboraba con España a la hora de combatir el terrorismo cuando era presidente de Francia, la que les acaba de hacer a los independentistas vascos. Si es que del gabacho no te puedes fiar, y menos si ni siquiera es de la zona en la que Euskal Herria está comprendida. Fíjate que ahora el Giscard este, al frente de un centenar de personas sin la menor sensibilidad hacia los pueblos oprimidos, va a presentar en las próximas horas a los primeros ministros de la UE, en Tesalónica, un proyecto de Constitución en el que no se contempla ni la Europa de las nacionalidades sojuzgadas ni tampoco la menor posibilidad de que surjan nuevas naciones en el Viejo Continente, que bastante movida ha tenido ya en según dónde, aunque ese según dónde ha sido siempre el Este y no el consolidado Occidente.

Bueno, pues es el caso, mecachis, que este proyecto de Constitución no viene nada bien a las tesis que piden autodeterminaciones, independentzias y segregaciones. La tesis viene a ser más bien la contraria: Europa camina hacia una cierta unidad económica y hacia una incierta unidad política, incierta porque está basada en el respeto a la configuración actual de naciones. No es la Europa de las regiones la que se prima, ni hay una sola idea en las tesis de los abertzales (y pocas en las de los nacionalistas moderados) que pueda caber en ese proyecto de Constitución que van a votar cientos de millones de europeos y que va a primer sobre las veinticinco constituciones de los países de la UE. Entre otras cosas, porque no hay proyectos independentistas ni segregacionistas que puedan ya ser alentados dentro de esta Carta Magna.

Sé que esta constatación irritará a los exclusivistas del pensamiento único, a los manifestantes del «cuanto peor, mejor» y a quienes se refugian en las pistolas no tan lejanas para cimentar sus tesis sobre las de todos los demás. Sé que a quien suscribe le acabarán ridiculizando en la prensa de ellos, donde no se admite la discrepancia. No me culpen a mí, culpen a Giscard, que, vaya por Dios, no ha entendido ni la herencia del legado ideológico de Sabino Arana ni la evolución más extrema y loca de esta ideología, la que se fundamenta en la violencia asesina de ETA. No, Giscard no ha pensado, parece, en nada de esto a la hora de redactar «su» Constitución, y pese a los reparos que podamos ponerle en algunos artículos, «nuestra» Constitución, también la de ellos, qué le vamos a hacer.

Gotzone Mora: «La ciudadanía no ve con claridad el proyecto de los socialistas vascos»
M. ALONSO ABC 19 Junio 2003

Gotzone Mora y otros treinta socialistas que creen que la actual dirección del PSE-EE no ofrece un proyecto claro a la sociedad vasca han formado una corriente interna de opinión en su partido

-Casi dos años después de que Patxi López ganara en el congreso del PSE a quienes defendían la estrategia de unidad constitucionalista, surge una corriente interna en el socialismo vasco. ¿No ha sido posible la integración?
-Tras el congreso no hemos visto integración sino marginación. Quienes no compartíamos la posición de la actual dirección dimos a López un margen de respeto y confianza. Pero ha pasado el tiempo y hemos visto que la sociedad vasca se crispa cada día más y que la ciudadanía no ve con claridad el proyecto del PSE.

-¿No hay proyecto, o no se sabe explicar?
-Sí hay proyecto, pero nosotros no somos capaces de entenderlo. El otro día oía a mi secretario general hablar de un proyecto que suponía una «España en red», y no supe lo que quería decir. Y me imagino que la gente de la calle tampoco. Ante esa falta de claridad, pensamos que nuestras aportaciones pueden enriquecer la posición del partido y aportar criterios de actuación para nuestros ediles.

-¿Cómo han visto los integrantes de la corriente crítica la política de pactos del PSE tras el 25-M?
-Creemos que se ha producido un auténtico desconcierto y probablemente esto ha ocurrido porque no hay directrices claras. Nuestros representantes han tomado decisiones en las instituciones sin tener una guía a la que atenerse. La ciudadanía nos está demandando claridad en nuestros planteamientos y en los principios en los que vamos a fundamentar nuestra actuación.

-¿Han entrado en contacto con quien encabezó la candidatura afín a Redondo en el último congreso del PSE, Carlos Totorica?
-Estamos hablando ahora con él y con otros compañeros, pero la iniciativa ha partido de la margen izquierda, la margen derecha y el centro de Bilbao. Somos treinta personas entre las que están Martín Martínez, ex diputado vizcaíno de Transportes; Juan José Mezcorta, ex alcalde de Abanto; José Ángel Quintanilla, ex vocal del Tribunal Vasco de Cuentas o José Luis Cámara, secretario de la agrupación de Algorta. Los nombres de quienes nos respaldan los daremos cuando hagamos público el documento que presentaremos en los próximos días.

-¿Está Rosa Díez con ustedes?
-Tenemos previsto hablar con ella.

-¿Cuentan con el apoyo de Nicolás Redondo?
-Nos ha dicho que colaborará con nosotros en la redacción del documento.

-¿Reflejará ese documento la estrategia de unidad constitucionalista que defendió en su día Redondo?
-Sí, porque estamos preocupados con lo que ha pasado en las elecciones y con el desconcierto posterior que vemos entre nuestra gente, y en la ciudadanía en general, por lo que pueda ocurrir en otoño cuando los nacionalistas pongan sobre la mesa su plan soberanista. Nos preguntamos qué tenemos preparado nosotros, los constitucionalistas, para hacer frente a ese plan, tanto desde el punto de vista práctico como teórico.

-Ante esa ofensiva nacionalista, ¿consideran que el PP tiene que ser el aliado natural del socialismo vasco?
-Pensamos que hay espacios en los que los constitucionalistas nos tenemos que unir. Aquí estamos defendiendo la libertad, la vida, el Estado de Derecho y la democracia. Y en eso los constitucionalistas tenemos que ir de la mano. No tenemos más remedio que unirnos porque si no, al final, siempre nos ganan. Ellos son capaces de unirse PNV, EA y lo que haga falta. Y nosotros a veces somos tan mezquinos que no nos unimos por bobadas y, al final, lo que hacemos es fortalecer al nacionalismo.

-La dirección actual del socialismo vasco querría, no obstante, aliarse con un PNV que no defendiera el plan Ibarretxe.
-Eso es lo que plantea, pero eso es como hacer un brindis al sol, porque ese PNV no existe. Puede que existiera hace siete años, pero ahora el PNV real es el proyecto de Ibarretxe. Y contra eso tenemos que actuar. El nacionalismo gobernante se nos ha subido al monte y lo que le interesa es que nos vayamos todos los que no pensamos como ellos. Hay que hacerles entender que no nos vamos a ir, porque al final los ciudadanos que optan por partidos constitucionalistas son cada día más numerosos.

-¿Cree que el PSE hubiera obtenido mejores resultados el 25-M con la estrategia que defendía Redondo?
-El País Vasco no ha mejorado y nuestros resultados electorales tampoco son los que quisiéramos. Nicolás Redondo fue un buen secretario general del PSE y tengo la convicción de que si hubiéramos aguantado hubiera llegado a demostrar que con sus planteamientos este país puede ir por otro camino.

El Supremo acusa a Atutxa de deslealtad constitucional por obstaculizar la disolución de SA
Madrid. Agencias ABC 19 Junio 2003

La ´Sala del 61´ del Tribunal Supremo considera "contraria al principio de lealtad constitucional" la actuación del presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, al no acatar la orden de disolución del Grupo SA, y le acusa de haber creado "un artificio con el fin de obstaculizar la final materialización de lo resuelto por este tribunal".

El alto tribunal realiza estos reproches a Atutxa en el auto de 14 folios en el que embarga las subvenciones correspondientes a SA y da instrucciones precisas para "la desaparición radical y definitiva" de dicho Grupo Parlamentario, tras recibir la contestación del presidente del Parlamento en el sentido de que era imposible cumplir sus órdenes.

La resolución fue remitida hoy a la Cámara de Vitoria por correo certificado, ya que las medidas deben ser ejecutadas por el presidente del Parlamento, el letrado mayor de la Cámara, el interventor general, los miembros de la Mesa y los presidentes de comisiones permanentes, todos ellos bajo apercibimiento de que se les exigirán responsabilidades personales en caso de incumplimiento.

El auto comienza recordando el contenido de los artículos 117 y 118 de la Constitución, que establecen que corresponde a los tribunales hacer ejecutar lo juzgado, y que sus sentencias son de obligado cumplimiento.

El Supremo cree que, con su actuación, tanto el presidente como la Mesa de la Cámara se sitúan contra el principio de lealtad constitucional, ya que simplemente tenían que materializar una orden de disolución de un grupo parlamentario que había sido adoptada por el alto tribunal.

Por ello, según los magistrados, no cabía ampararse en ninguna laguna del Reglamento del Parlamento vasco, ni en dificultades de interpretación, ni acudir a la Junta de Portavoces para solucionar el asunto, iniciativas que el tribunal califica de "artificio" empleado por Atutxa para obstaculizar el cumplimiento de la disolución.

Decidió SA
Además, el auto destaca que en la Junta de Portavoces que trató el tema se dió entrada al Grupo Parlamentario disuelto, cuyo voto fue decisivo para rechazar el cumplimiento de la orden de disolución, con lo que Atutxa "dejó, en buena medida, en manos del mismo Grupo disuelto (respecto del cual persistían los graves reproches de reparto funcional con una organización terrorista y de no menos grave actitud constante de deterioro del sistema democrático y los derechos fundamentales) la final ejecución de los dictados del tribunal".

El Supremo recuerda al Parlamento vasco que autonomía no equivale a soberanía, y que la división de poderes tampoco permite la existencia de zonas resistentes al Estado de Derecho por parte de los órganos parlamentarios, protagonistas de alumbrar las normas jurídicas y por ello mismo primeros obligados a su cumplimiento.

Añade que, se estuviera o no de acuerdo con la decisión del Supremo, "lo que en modo alguno cabía era afirmar la existencia de laguna normativa de clase alguna, sino tan sólo la opción por la colaboración en régimen de lealtad constitucional o por la desatención".

Ante "la actitud obstruccionista" de los responsables del Parlamento vasco, el Supremo toma las medidas pertinentes para "la desaparición radical y definitiva del Grupo en la vida jurídica", y hace notar que pudieran quedar viciados de nulidad absoluta toda clase de actos jurídicos, públicos o privados, en los que intervenga el Grupo SA, "pues es obvio que una misma realidad no puede dejar de existir y existir simultáneamente para sectores distintos del ordenamiento jurídico".

Ello sin perjuicio de los actos en los que, los seis parlamentarios del Grupo disuelto, puedan participar individualmente como diputados o como miembros del Grupo Mixto, a lo que no afecta la decisión.

Embargo
La resolución requiere al presidente del Parlamento vasco, a los miembros de la Mesa de la Cámara y a los presidentes de sus comisiones permanentes, para que, en lo sucesivo, "bajo responsabilidad personal para el caso de incumplimiento", impidan toda participación en la vida parlamentaria del Grupo SA, precisando todos los escenarios y actuaciones en los que les está vedado asistir como Grupo, desde los plenos, la Junta de Portavoces, las comisiones, a la propuesta para designar lehendakari, o la elección de representantes en el Consejo de ETB o en el Consejo Asesor de RTVE en el País Vasco.

Las medidas incluyen también el embargo "de cuantas subvenciones o fondos públicos o privados pertenezcan al grupo disuelto, así como de los saldos de las cuentas corrientes que éste pudiera poseer en cualquier entidad de crédito".

Asimismo, el Supremo requiere al interventor general del Parlamento Vasco para que proceda a realizar las actuaciones oportunas para conseguir el reintegro de cuantas cantidades hayan sido entregadas al referido grupo a partir del pasado 20 de mayo, fecha en la que ordenó su disolución, así como para que se abstenga de abonarle cantidad alguna en lo sucesivo, bajo apercibimiento de responsabilidad personal.

El Supremo también requiere al presidente del Parlamento Vasco, Juan María Atutxa, y al letrado mayor-secretario general de la Cámara, para que de inmediato adopten las medidas necesarias para retirar al grupo parlamentario disuelto el disfrute de cuantos locales y medios materiales les fueron asignados por causa de su existencia como tal grupo.

Aula vasca
MARTA SANTOS/ El Correo 19 Junio 2003

Una empresa en expansión y a punto de invertir en nuevos locales, decide virar la brújula y emigra a tierras secas y soleadas: «por cambiar de aires», digo yo. Otra empresa en expansión y a punto de adquirir un nuevo almacén para sus productos, decide frenar el proyecto y el jefe emite esta frase:

-Es que esto 'de Ibarretxe' no lo tengo claro y lo mismo nos vamos a Santander.

Por cambiar de aires. Es que el anhídrido carbónico que emite cierto plantío político vasco es altamente tóxico para la meseta pulmonar y por mucho que Txumarri Alfaro nos recomiende vahos y compota, no hay manera. La versión más extendida en esos salones carbónicos es que los españoles y los franceses y los habitantes de Texas «nos odian», «no nos dejan tranquilos ni a sol ni a sombra». Son 'ellos', que es que «nos tienen manía» y nos suspenden trigonometría así porque sí, porque les molesta que entremos en el aula con el RH y la peonza colgando del bolsillo. Los franceses, los españoles y los tejanos son como 'la seño' malévola y anorgásmica que entraba en el aula y decía: «Mal, Federico, muy mal. Te has equivocado en la suma de los catetos y eso merece que te confisquen todos tus estatutos y tus rotuladores 'carioca'».

En ese clima de persecución escolar, lo mejor que puede hacer 'la seño' es dimitir y marcharse a dar clase a tierras secas y soleadas donde los niños que suspenden no salen a revolver el recreo con el juego del 'ball and chain', que es una canción que cantaba una mujer natural de Texas y aquí se ha convertido en un entretenido juego más divertido que la peonza y el truquemé.

Ya sabemos que es difícil que 'los niños del Ball & Chain' entiendan las cosas que se les explican. Una vez más, sin embargo, hay que intentarlo. Que los franceses están muy ocupados con su queso y su aspirina y con las noticias que aparecen en el diario 'Liberation', donde la palabra 'basque' aparece de vez en cuando en algún suelto, al lado de otro suelto sobre el cine de Buñuel. Que los habitantes de Texas están muy ocupados en hacer la digestión de la carne roja que consumen y en leer el 'Readers Digest', donde la palabra 'basquet' aparece por todas partes en sustitución de cualquier gentilicio europeo o asiático. Y que los españoles, tan frivolones, entretienen sus horas en tomar vino con gaseosa y hablar de fútbol, mujeres y conciertos de Raimundo Amador. De vez en cuando, leen el 'Marca' y entonces se acuerdan de lo 'basque', justo cuando el Athletic truena y mete un gol.

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