AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 2 Julio  2003
Nazionalistas y 155
Román Cendoya La Razón 2 Julio 2003

Zapatero se sube al monte para despeñarse
EDITORIAL Libertad Digital  2 Julio 2003

Maragall
ALFONSO USSÍA ABC 2 Julio 2003

El de(com)bate
José María Carrascal La Razón 2 Julio 2003

Una Euskadi libre
ARTURO MANEIRO La Voz 2 Julio 2003

El lenguaje de la bomba

Editorial El Correo 2 Julio 2003

Savater refrenda a Aznar y añade que el País Vasco está dominado por la superstición
Redacción - San Lorenzo de El Escorial.- La Razón 2 Julio 2003

Basta Ya dará una fiesta en Andoain para celebrar que ya no gobierna Batasuna
AGENCIAS/SAN SEBASTIÁN El Correo 2 Julio 2003

Las víctimas del atentado de Hipercor denuncian su abandono por la Administración
M. SÁIZ-PARDO/COLPISA. MADRID El Correo 2 Julio 2003

Juaristi resta mérito a los países hispanohablantes en la expansión del español en EEUU
EFE Libertad Digital  2 Julio 2003

El Instituto Cervantes descata el sorprendente auge del estudio del español en Europa
EFE Libertad Digital  2 Julio 2003

La política proteccionista de Bush frena el avance del libro español en EE UU
Susana Jarandilla - Madrid.- La Razón 2 Julio 2003

Hurgando en la herida
Juan Ignacio Jiménez Mesa Estrella DigitalEFE Libertad Digital  2 Julio 2003

Nazionalistas y 155
Román Cendoya La Razón 2 Julio 2003

La cuestión estaba en la cuestión. El entrevistador formuló la pregunta trampa: «Sr. Mayor Oreja, ¿no hay ninguna posibilidad de suspender la Autonomía vasca?» Para valorar la respuesta es importante reflexionar sobre la pregunta «no hay ninguna posibilidad de » Si Mayor hubiera respondido que no hay ninguna posibilidad faltaría a la verdad, y cabría preguntarse ¿qué no plantearían los nazionalistas sabiendo como saben que existe el 155 y están haciendo lo que están haciendo? Jaime Mayor dio la única respuesta que un político con visión de Estado podía dar.

Recordó que existe y tiene vigencia el 155. Recordó que las leyes están para cumplirlas íntegramente y dejó claro que los únicos que pueden hacer que se tenga que aplicar el 155 «por el poder del Estado al que le corresponda» son los propios nazionalistas con sus actuaciones. Ni más, ni menos. La respuesta no gusta a los nazionalistas porque les coloca ante su propia responsabilidad. Tienen que saber, y Mayor Oreja se lo recuerda, que si multiplican su desafío al Estado, éste tiene medidas de defensa como el 155. Una salvaguarda sin explicitar (lean el artículo) y que sólo el desafío nazionalista puede hacer realidad. Para que España siga siendo lo que en la democracia quisimos que fuera son imprescindibles políticos como Mayor Oreja.

Zapatero se sube al monte para despeñarse
EDITORIAL Libertad Digital  2 Julio 2003

Si de algo han servido las intervenciones de los representantes del Grupo Mixto es para que Aznar confirme la espléndida forma de la que ya hizo gala frente a Zapatero en la primera jornada del Debate sobre el Estado de la Nación. Las intervenciones de los representantes del Bloque Nacionalista Galego, Eusko Alkartasuna, Esquerra Republicana, Iniciativa per Cataluña o Chunta Aragonesista también han evidenciado la similitud de los discursos de estos grupos radicales y el que protagonizó el día anterior el secretario general y —todavía— aspirante del PSOE a la Presidencia del Gobierno.

Aznar pudo de nuevo brillantemente —no sólo con retórica, sino también con datos— ir desmontando y refutando uno a uno los exabruptos y apocalípticos reproches a la totalidad que le lanzaban —al igual que Zapatero el día anterior— los exaltados representantes del Grupo Mixto. A la disparatada radicalidad de estos últimos ya estábamos acostumbrados, pero oírla a tan sólo 24 horas de la intervención de Zapatero ha servido para poner aún más de relieve su similitud con la huída hacia adelante por la que Zapatero ha optado ante la evidente falta de regeneración ideológica y de cohesión interna que padece su partido. Su intervención ha servido, en este sentido, para evidenciar que esa suicida estrategia no sólo se reduce al caso del culebrón madrileño, sino a casi todos los asuntos tratados en el Congreso de los Diputados.

Al menos, se podía esperar que Zapatero hubiera dejado algo de margen de diferenciación a los nacionalistas respecto a los pulsos que estos echan al Estado de Derecho y a la Constitución. Sin embargo, el todavía candidato socialista ha optado también en este asunto por echarse al monte: Si el lunes Zapatero anunciaba a Aznar —con la típica chulería felipista— que no sólo no iba a expulsar a sus ediles navarros sino que iba a levantarles el expediente, pese a su fragrante violación del Pacto por las Libertades, ayer el Partido Socialista se negaba a votar junto al PP en contra de una resolución que respaldaba el desacato del parlamento vasco al Tribunal Supremo.

Se dirá que esta “abstención” del PSOE en el Congreso contrasta con el aún más intolerable voto positivo con el que el PSC respaldó recientemente esta misma resolución nacionalista en el Parlamento autonómico catalán. Sin embargo, por mucho que esta disparidad ponga en evidencia la falta de coherencia de este partido, lo más relevante es la flagrante violación al Pacto por las Libertades que ambas actitudes reflejan. Es sencillamente intolerable que el PP aún arrope con el digno manto del Pacto por las Libertades a un partido socialista cuya dirección, por no votar con el PP, es capaz de abstenerse ante una resolución que trata de dar legitimidad al golpe institucional vasco contra el Estado de Derecho.

Si algo hay que reprochar a Aznar en su, en términos generales, espléndido enfrentamiento dialéctico contra Zapatero, fue la forma apocada con la que el presidente de Gobierno respondió a la chulería de Zapatero de levantar el expediente a sus ediles navarros: “No, si yo ni entro ni salgo. Solo digo que si ahora les levanta el expediente, ¿por qué se los abrió en su momento?”, balbuceó un sorprendido presidente en forma de pregunta.

No por puntual deja de ser grave esta timorata respuesta de Aznar a la felipesca chulería de Zapatero. Tal vez, si el presidente le hubiera respondido a Zapatero advirtiendole que levantar el expediente supondría la inmediata ruptura del Pacto por las Libertades, hoy el Partido Socialista se lo hubiera pensado dos veces antes de dar una nueva vuelta de rosca “absteniéndose” en el pulso de los nacionalistas al Tribunal Supremo. Y es que es mucho más fácil poner los cuernos —valga la expresión— cuando se sabe que el cónyuge es consentidor...

No faltarán los de siempre que llamen a la “cautela” al Gobierno para que consienta y mire para otra parte en un momento en que el Pacto es tan “necesario” para hacer frente al desafío nacionalista. Eso, a pesar de la enésima evidencia de lo poco que sirve tal y como lo entienden los socialistas. Lo que garantiza la fortaleza de la política contra el secesionismo nacionalista —debería ya estar claro a estas alturas— no es Pacto alguno —menos aún los que no se cumplen— sino el respaldo electoral de la inmensa mayoría de los ciudadanos a esa política de firmeza.

Si el Pacto por las Libertades sólo sirve para impedir al PP hacer públicos y airear los incumplimientos al mismo del PSOE, se logrará algo peor que hacerlo estéril. Se cerrará la posibilidad de apoyarse en las urnas. Y son estas las únicas que pueden despeñar a los suicidas que se suben al monte de la radicalidad y de la irresponsabilidad.

Maragall
Por ALFONSO USSÍA ABC 2 Julio 2003

ME conmueve Maragall. Puede parecer un marino escocés contando batallitas de ballenas y bacalaos en una vieja taberna costera. Ojos claros y nariz de porrón. No de porrón moñudo, que es anátida. Sólo he estado con él en una ocasión y me pareció simpático y chicolero. Era el alcalde de Barcelona, y me cayó bien. Después he seguido sus pasos a través de las informaciones y se me antoja que ha perdido el norte. Ahora quiere recuperar la Corona de Aragón. Más que recuperarla, arrebatársela al Rey, que lo es de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Menorca, de Cerdeña, del Rosellón, Conde de Barcelona y Señor de Molina. Para mí, que esas cosas tan divertidas se le ocurren cuando cena con la «gauche divine» barcelonesa, que ya no está para muchos trotes, pero le quedan supervivientes.

Menos divertido es su cariño y admiración por Elorza, el alcalde socialista de San Sebastián, que no precisa de escoltas. Maragall -en eso coincide con CiU- se ha puesto del lado de Atucha y los nacionalistas en el embrollo del Parlamento vasco. A Maragall le parece bien que el Tribunal Supremo sea desobedecido, o mejor escrito, chuleado. Su compañero de partido, el alcalde socialista de La Coruña, Francisco Vázquez, ha recalcado que «Maragall no defiende la autonomía del Parlamento vasco, sino la comisión continuada de un delito de desobediencia». Es lógico. Si por las noches sueña con la Corona de Aragón, lo normal es que por las mañanas defienda atropellos y tonterías. Y a todas estas, Zapatero en su sitio. Es decir, en Babia.

En Maragall y Elorza se da el paralelismo de lo cateto. Son más nacionalistas que sus nacionalistas inmediatos. Y caen de continuo en el ridículo conceptual. Con Maragall en la Generalidad de Cataluña, Ibarreche va a quedar como «Manolo el del bombo». O sigue sus pasos y reclama a la Corona el señorío de Vizcaya y el Reino de Navarra. Quieren ser más reyes que de sus casas, que estoy seguro de que lo son. A Maragall, la edad y tanta espera le han llevado a una vanidad preocupante. Su invento del federalismo asimétrico está empantanado y necesita más alardes para llamar la atención. Lo malo es que juega con fuego. Pero ya se ha disparado y a ver quién es el guapo que detiene su marcha. A todas estas, Zapatero en su sitio. Controlando. Controlando no se sabe qué, pero controlando.

El controlador habla de la cohesión de España y su cónsul en Cataluña le sale por peteneras. No quiere los «paissos catalans», como su cercano Carod Rovira, sino la Corona de Aragón, que manda dídimos. Esas cosas se decían antes en «Up and down», pero me parece que en eso me he quedado antiguo. Ignoro el local de reunión de lo que resta de «Gauche divine» por tres razones fundamentales. Porque no pertenezco a la «gauche», nada tiene mi persona de «divine» y no vivo en Barcelona. Pero en algún lugar tendrán que reunirse para acuñar tanta tontería.

Sin ánimo de ofender, por las cosas que leo de Maragall y el entorno entusiasta que agita su egolatría, creo que su característica fundamental es la frivolidad. De tener la oportunidad de organizar una cena con personas chispeantes no dudaría en convidarle. Una sobremesa larga y distendida con Maragall tiene que resultar amena y sonriente. Pero otra cosa es la política y sus riesgos. Los riesgos en la política no los protagoniza el frívolo, sino toda la ciudadanía. Y eso son palabras mayores.

Maragall es una pérgola decadente -como la cantada por Jaime Gil de Biedma-, un profesional de la sonrisa y un contertulio a tener en cuenta. Pero no da la talla. «Ridículo», ha dicho de él Pujol, del que se pueden dudar muchas cosas, pero nunca de su grandísima sabiduría política. En esas estamos con Maragall. En la Corona de Aragón. Y Zapatero, en su puesto de mando, imponiéndose. Imponiéndose a lo que queda de Simancas, es un suponer.

El de(com)bate
José María Carrascal La Razón 2 Julio 2003

Le llaman el Debate sobre el Estado de la Nación. En realidad es sobre el estado de sus líderes. Un combate a cara descubierta para medir sus golpes, sus reflejos y su capacidad de encaje. Por lo que vimos ayer y anteayer, Aznar se encuentra en mejor forma que nunca, ahora que anuncia su retirada, para alivio de rivales y tristeza de seguidores. El que empezó siendo un parlamentario farragoso y cansino, se ha convertido en un orador temible, eficaz y contundente, con instinto de yugular y pegada asesina. Para convertirse en leyenda parlamentaria le falta de ironía lo que le sobra de sarcasmo, pero aún así, hoy por hoy, no tiene rival en el hemiciclo, como comprobaron cuantos salieron a batirse con él, saliendo todo ellos más o menos tocados. El que más, Zapatero. El líder socialista demostró tener una mandíbula de cristal. Su boxeo es a distancia, con rápido juego de piernas y elegante movimiento de brazos. Pero Aznar no le dejó irse, buscando en todo momento el cuerpo a cuerpo, con golpes secos que retumbaban incluso por televisión. Sin que el aspirante lograse llevar la iniciativa en ningún momento. Parecía el combate entre un peso ligero y un semipesado, tan desigual que daban ganas de pedir a la presidenta que lo detuviera. Nunca se vio a Zapatero tan desvalido ni a Aznar tan contundente. Incluso no hacía falta oír sus parlamentos. Bastaba ver sus caras, sus gestos, la forma cómo abandonaban la sala para darse cuenta de quién había sido el ganador y quién había perdido por K.O. técnico.

Llamazares estuvo bien. Su problema es que la pelea que libra no es la que se está librando. Llamazares, como la inmensa mayoría de los comunistas españoles, siguen peleando contra el franquismo, cuando el franquismo es ya historia en nuestro país. Pero es lo único a lo que pueden agarrarse tras el desplome de la Unión Soviética y cuanto había tras el Muro berlinés. Así que enarbolan, una y otra vez, los viejos fantasmas, los viejos mitos, los viejos eslóganes, las viejas utopías, sin querer enterarse de que estamos en 2003. Son puro anacronismo. Lo que nos extraña es que los socialistas se hayan unido a ellos. Que lo hagan los nacionalistas vascos, bueno. Pero que lo haga un partido con aspiraciones de gobernar España y tener un papel en Europa, sorprende.

A los nacionalistas catalanes se les nota ya la horfandad de Pujol. Atacan el PP, pero saben que su verdadero enemigo es el PSOE. Y no saben, en realidad, qué hacer. En cuanto a los vascos, su queja de siempre se ha convertido en llanto desconsolado. Todo el mundo está contra ellos, ¿habrase visto mayor injusticia? Ellos, demócratas, dialogantes, europeístas, constitucionalistas, acosados por todos. El Rey incluido, claro que por estar prisionero del PP. Nunca habíamos sospechado que el PNV estuviera tan preocupado por un monarca, que nunca han reconocido como suyo. Fue la única buena noticia en aquel mar de lágrimas.

Una Euskadi libre
ARTURO MANEIRO La Voz 2 Julio 2003

UNA EUSKADI libre de conflictos, eso es lo que está deseando el ciudadano medio español, tanto si vive en el País Vasco como el en resto del mundo. Unos ciudadanos que esperamos mucho de las decisiones del Tribunal Supremo a la hora de neutralizar a los etarras que ocupan escaños en aquel Parlamento autónomo. Todos queremos una Euskadi libre de confrontaciones, libre de esos permanentes desafíos al Estado, libre de pistoleros, libre de violencia, liberada de mentalidades totalitarias, libre de enfermos mentales que quieren imponer sus criterios por la fuerza, y libre de sueños. Porque no se puede olvidar que todo lo que está pasando en el País Vasco en los últimos treinta años tiene su origen en un sueño romántico de Sabino Arana. Una supuesta nación propia, con raza propia.

Un sueño tan poco consistente que el propio Sabino se arrepintió de difundirlo en los últimos años de su vida. Un sueño parecido al que le atribuye George Orwell al cerdito de la Rebelión en la Granja. Si por lo menos todo lo que están sufriendo los vascos fuese por defender algo real casi podría comprenderse, pero no es así, como bien saben Arzallus, Anasagasti o Atutxa, inmersos en su realidad virtual.

Cuando el País Vasco inició sus primeros pasos autonómicos, al final de los 70, las juventudes nacionalistas difundieron folletos y todo tipo de impresos en los que se describía el fantástico jardín en que se convertiría Euskadi al cabo de cuatro años. Un país con paisajes de ensueño, sin energía nuclear, con una gente viviendo feliz y tranquila construyendo progreso sin destruir la naturaleza. Mucho de lo allí descrito lo están consiguiendo ahora, pero sólo en el plano paisajístico, porque en el plano humano sigue el miedo y la opresión social que ejerce ETA. Soñaban con una policía autónoma como la inglesa, unos bobbys sin armas, amables, casi una ONG de ayuda al prójimo. Pero se han despertado con unos agentes armados hasta los dientes y encapuchados. El PNV soñaba con integrar a los batasunos en las instituciones para que se civilizaran y dejaran de extorsionar o matar, pero sólo consiguieron que utilizaran los organismos públicos vascos para tener más información, matar con más eficacia y tener más presupuestos.

Sin embargo, en algunas ocasiones todavía se puede disfrutar de un País Vasco libre de todos estos elementos. En esas ocasiones se puede comprobar que es una tierra llena de atractivo, por su paisaje, por sus campos, por sus productos, por sus deportes, por sus mares, sus playas y sus montes.

Hace poco he tenido la oportunidad de comprobar el encanto de las calles antiguas de San Sebastián sin kale borroca; el placer de pasear por sus plazas sin temor a agresiones; la satisfacción de hablar con sus gentes sin la tensión y la utopía del nacionalismo; la tranquilidad de entrar en una cafetería sin miedo a que maten al que está a tu lado; la alegría de observar la presencia de turistas, muchos turistas españoles y franceses, en las calles, en las playas, en las tabernas, bares y restaurantes.

Y uno piensa que la vida bien podía seguir siendo así, que todos los aberzales despertaran de su sueño y comprobasen que para trabajar por su gente y por su tierra no es necesario ser nacionalista, ni ejercer la violencia, ni tener terroristas en el Parlamento o chivatos en los ayuntamientos. Por eso muchos queremos una Euskadi libre, con una libertad radical... Y desconfiamos de los nacionalismos.

El lenguaje de la bomba
Editorial El Correo 2 Julio 2003

ETA eligió ayer el barrio bilbaíno de Larraskitu para colocar su cuarta bomba desde que los ciudadanos vascos volvieran a dejar claro con su voto en unas elecciones que su apuesta por la democracia, la convivencia y la paz va más allá de los delirios totalitarios y disgregadores de una banda terrorista. Sólo la profesionalidad de los especialistas de la Ertzaintza y su capacidad para desactivar el artefacto y la trampa mortal preparada contra ellos, evitaron una nueva tragedia. ETA no tiene más savia para nutrirse que su propio fanatismo asesino, no tiene otra forma de perpetuarse que encadenar horror con horror y vileza con vileza. Aunque la bomba no estallara -en el ánimo del terrorista siempre está que explote y mate-, logró su miserable objetivo: sembrar el caos, hacer crecer el desconcierto, propagar la desolación y el desánimo.

El acordonamiento de la zona, el desalojo de las oficinas de Iberdrola y de las viviendas más próximas al coche bomba, la evacuación de las piscinas de El Fango y las largas horas de tensión y angustia, componen una insoportable fotografía de lo que realmente es Euskadi bajo su terror. Un retrato bronco, que mezcla ocio y vitalidad con amenaza y destrucción, que debería impulsar a quienes tienen la máxima responsabilidad política a priorizar de una vez por todas la lucha contra el terrorismo y la protección a ultranza del derecho a la vida y a la libertad. Cuando por las calles vascas circulan vehículos cargados de explosivos para asesinar, cuando los pistoleros acechan a sus víctimas, cualquier objetivo político, por legítimo que sea, debe quedar subordinado a la causa de su persecución y desactivación.

ETA, que atenta cuando puede, ya ha matado este año a un socialista, Joseba Pagazaurtundua, y a dos servidores públicos, los policías nacionales Bonifacio Martín y Julián Embid, y ha hecho de la extorsión y la bomba su forma de hablar ante la comunidad. Por eso, la lucha frente a su amenaza criminal debe ser no sólo una acción preferente de la Justicia y la Policía, sino el auténtico elemento aglutinador de la labor política y la actividad social. Para quienes son capaces de colocar 15 kilos de explosivos contra sus conciudadanos, la fractura y la desunión son síntomas de debilidad, pura energía para seguir matando.

Savater refrenda a Aznar y añade que el País Vasco está dominado por la superstición
Redacción - San Lorenzo de El Escorial.- La Razón 2 Julio 2003

Fernando Savater compareció ayer en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense para hablar de un tema que le toca íntima y personalmente, «Los requisitos de la libertad», dentro del curso «La insoportable levedad de la libertad». Para ejercer la libertad, dijo, es necesario en primer lugar conocer el mundo en el que la persona se mueve, aunque ésta puede sufrir enfermedades como la ignorancia, el falso conocimiento o la superstición, que, posteriormente, afirmó que se padece en el País Vasco.

Savater precisó que las supersticiones se provocan a veces involuntariamente, sin saberlo, pero que generalmente existe un esfuerzo por combatirlas, mientras que en el caso del País Vasco los que podrían combatirlas o denunciarlas «están amenazados de muerte». Savater confesó que es cierto que en su vida han existido muchas polémicas, quizá por su «habilidad para llevar la contraria» y precisó que «la labor intelectual es comparable a ser un tábano y picar a la gente».

«Con manos y pies»
Savater señaló también ayer que suscribe «con las dos manos y con los pies» todo lo que el lunes dijo José María Aznar al portavoz del Partido Nacionalista Vasco en el Congreso, Iñaki Anasagasti. El presidente del Gobierno afirmó que desde las instituciones vascas se sabotea al Estado y se crea una situación imposible, además agregó que el PNV está instalado en la provocación. En opinión de Savater, el Parlamento Vasco, si desobedece la ley, debe ser juzgado lo mismo que tiene que serlo cualquier persona cuando incumple la ley.

Otras de las condiciones para que se cumpla la libertad ¬siempre con el País Vasco de fondo¬ es, según Savater, la capacidad del hombre para decidir o elegir, porque «la libertad empieza en el conocimiento, sigue con la imaginación y termina con la existencia de alternativas y la toma de partido ante ellas».

Basta Ya dará una fiesta en Andoain para celebrar que ya no gobierna Batasuna
AGENCIAS/SAN SEBASTIÁN El Correo 2 Julio 2003

La iniciativa ciudadana Basta Ya ha organizado para el próximo viernes en Andoain un «homenaje festivo» para recordar a todas las víctimas del terrorismo del municipio y celebrar que, tras la ilegalización de Batasuna y la victoria constitucionalista de las últimas elecciones municipales, «ha terminado el gobierno de la impunidad».

El acto central de la fiesta será un concierto del grupo Suburbano, uno de los favoritos de Joseba Pagazaurtundua, el jefe de la Policía Local de Andoain y militante socialista y de Basta Ya asesinado por ETA en febrero pasado en este municipio guipuzcoano.

La iniciativa fue presentada ayer en San Sebastián por los miembros de Basta Ya, Carlos Martínez Gorriarán, Maite Pagazaurtundua, el alcalde de Andoain José Antonio Pérez Gabarain (PSE-EE) y el portavoz del PP, Juan Carlos Cano. Martínez Gorriarán explicó que este acto, cuyo lema es 'De libertad', pretende «celebrar el cambio político» en Andoain, que en la legislatura anterior fue gobernada por Batasuna, y precisó que no está «dirigido contra nadie». Se tratará, añadió, de una cita para celebrar la libertad y tributar un «recuerdo jubiloso» a las víctimas del terrorismo de Andoain y a las personas amenazadas de un municipio especialmente azotado por la violencia callejera.

Por otra parte, Maite Pagazaurtundua asistió ayer en el Juzgado de Instrucción número 2 de Tolosa a un juicio de faltas contra Koldo Otamendi Gutiérrez, que no se personó, como presunto autor de un delito de amenazas contra su hermano Joseba. La concejala del PSE en Urnieta aseguró en declaraciones a los periodistas que «no es legítimo asociarse» para «desear la muerte de otros y después pasar el chivatazo a quienes van a asesinar a una persona».

Las víctimas del atentado de Hipercor denuncian su abandono por la Administración
Supervivientes testifican en el juicio por la masacre en la Audiencia Nacional
M. SÁIZ-PARDO/COLPISA. MADRID El Correo 2 Julio 2003

Hasta quince supervivientes y familiares de víctimas de la masacre terrorista de Hipercor en Barcelona, el 19 de junio de 1987, revivieron ayer entre sollozos y lágrimas en la Audiencia Nacional el más sangriento atentado en la historia de ETA. Un recuerdo emocionado a hijos, padres y hermanos durante el juicio contra el autor material de aquel «infierno», Rafael Caride Simón, y el inductor de aquella «carnicería», Santiago Arrospide, 'Santi Potros', que los familiares y víctimas quisieron convertir, también, en una protesta por el «abandono» al que se sienten sometidos por las diferentes administraciones.

«Hemos sido siempre los grandes olvidados, sin ayuda de nadie. Nadie se ha preocupado por nosotros. Tras el atentado, el olvido ha sido total». Con estas palabras, José Vargas Rincón, el primero de los supervivientes del atentado que compareció en el juicio, puso punto final a su sobrecogedor relato.

Vargas explicó que pudo salir del edificio con su mujer y su hijo, y que trató de salvar a una joven que se había quemado el pelo y los brazos. «Al tirar de ella me quedé con parte de la piel; todo el fuego se nos vino encima, estábamos a oscuras, no veíamos nada, oíamos los gritos de la gentes, y se caían las placas del techo», añadió. El testigo precisó también que, cuando aparcó su coche, advirtió más movimiento de lo habitual en el 'parking', preguntó a uno de los policías que registraban el garaje, pero le dijo que no pasaba nada.

Entre los que mayor malestar mostró por el «desamparo» de las víctimas de Hipercor fue el delegado en Cataluña de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Roberto Manrique, carnicero del hipermercado, que resultó con quemaduras en 30% de su cuerpo. Después de cuatro operaciones y con innumerables heridas por la metralla, Manrique rememoró cómo logró salir de aquel horno de «3.000 grados de temperatura con los pies totalmente quemados». Pese a todo, nadie -aseguró - se ocupó de su caso y le costó siete años de recursos lograr su baja laboral definitiva.

Indemnizaciones
El representante de la AVT aprovechó para denunciar que más de 30 víctimas de aquella masacre aún no ha cobrado sus indemnizaciones después de que en 1989 la Audiencia Nacional condenara al Estado a pagar a los heridos y familiares de fallecidos por su responsabilidad subsidiaria por la negligencia de las fuerzas de seguridad, que se negaron a desalojar los grandes almacenes.

Juaristi resta mérito a los países hispanohablantes en la expansión del español en EEUU
EFE Libertad Digital  2 Julio 2003

El director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi, cree que España no debe protagonizar en solitario la batalla por la expansión del español en Estados Unidos, donde "el protagonismo" corresponde a los países hispanohablantes con mayor presencia allí, como México.

"No creo que el Instituto Cervantes tenga que dar la batalla al inglés en Estados Unidos, ya que ese idioma es el elemento de integración nacional. Lo que nos interesa es que el español se consolide como la segunda lengua de relación en ese país", dijo este miércoles Juaristi durante la presentación del nuevo Anuario del Cervantes, en el que se analiza la situación del español en diferentes zonas del mundo.

Juaristi hizo hincapié en que la lengua española "no es monopolio de España, sino de todos los países hispanoamericanos, especialmente en estos tiempos de globalización y de predominio del inglés, en los que el español se está convirtiendo "en la segunda gran opción de lengua internacional". A esa expansión del español contribuye sin duda el que sea una lengua "homogénea y unitaria", pese a la dispersión que suponen las distintas variantes del español hablado, dijo Juaristi, para quien, además, hay un factor añadido: el español "es una lengua fácil de aprender", más que el inglés o el francés, para los habitantes de países como Hungría, Polonia, Bulgaria o Croacia.

Antes de acudir a la presentación de la sexta entrega del Anuario, Juaristi mantuvo un encuentro rutinario con el presidente del Gobierno, José María Aznar, en La Moncloa, para someter a su consideración los planes de expansión del Instituto y preparar la reunión del Patronato que tendrá lugar en octubre. Tras los centros que se acaban de abrir en Berlín y en Lyon, esta misma semana se inaugurará una nueva sede del Cervantes en Tetuán y, en el segundo semestre del año, está prevista la apertura de otros centros en Budapest y Belgrado. En 2004, el Instituto Cervantes estará representado en Estocolmo y Praga, y tendrá una nueva sede en Varsovia.

El Instituto Cervantes descata el "sorprendente auge" del estudio del español en Europa
EFE Libertad Digital  2 Julio 2003

El estudio del español ha experimentado "un sorprendente auge" en todos los países de Europa Central y del Este, aunque todavía queda bastante camino para que se convierta en la segunda gran lengua, detrás del inglés, según se desprende del nuevo Anuario del Instituto Cervantes que fue presentado el miércoles 2 de julio.

La presentación estuvo presidida por Jon Juaristi, director del Instituto Cervantes, y en ella intervinieron también Antonio Cid, director académico del Cervantes; Fernando Carro, director del Círculo de Lectores, y autores de los diferentes estudios como Abel Murcia e Ignacio Sotelo.

De radiografiar la situación del español en los países de Europa Central y del Este se han encargado Abel Murcia y Josep Maria de Sagarra, quienes llegan a la conclusión de que, desde los años setenta, en que empezó a implantarse la enseñanza reglada de este idioma, "se ha producido un sorprendente auge". Así, desde el curso 1997-98 la demanda de español ha aumentado el 158,5 por ciento en Rumanía, el 86,4 % en Polonia, el 69,6 % en Hungría, el 49,5 % en Eslovaquia y el 27,2 % en la República Checa. En Bulgaria, el español es la lengua extranjera con más rápido crecimiento

Estos son algunos de los datos que contiene el anuario del Instituto Cervantes, "El español en el mundo", en el que además de analizar el grado de implantación de esta lengua en los 16 países de la Europa centro-oriental y del Este, en el mundo árabe y en Israel, se dedican también al estudio del español como lengua de pensamiento y la presencia de este idioma en las nuevas tecnologías, entre otros temas. Sin embargo, mientras que de nuestro idioma "hay cada vez mayor demanda", otras lenguas extranjeras están "en fase de estancamiento o en regresión", salvo el inglés, "que en estos momentos de globalización -dijo Juaristi- es el aliado fundamental del español; su expansión y consolidación nos favorece".

La política proteccionista de Bush frena el avance del libro español en EE UU
El sector editorial descendió sus exportaciones en un 14 por ciento con respecto a 2001
La industria editorial es uno de los sectores que sigue aportando superávit a la balanza comercial. Así se desprende del informe del «Comercio exterior del Libro» que ayer se presentó en Madrid. A pesar del descenso de las exportaciones en un 14 por ciento con respecto a 2001 (de 602 a 514 millones de euros), el sector aportó 388 millones de euros. Las causas se encuentran en la crisis argentina (87,3 por ciento menos) y las restricciones a las bibliotecas públicas en Estados Unidos (27,4 por ciento menos).
Susana Jarandilla - Madrid.- La Razón 2 Julio 2003

Los atentados del 11-S, la devaluación del dólar y, sobre todo, las políticas proteccionistas del gobierno de Bush han hecho descender en más de un 27 por ciento las exportaciones de libros a Estados Unidos. El mercado norteamericano es uno de los objetivos clave para el sector del libro español, aunque las ventas han descendido con respecto a los dos últimos años, según se desprende del informe de «Comercio exterior del libro 2002», que ayer presentó en Madrid Luis Alberto de Cuenca, secretario de Estado de Cultura, y Jordi Úbeda, presidente de la Federación Española de Cámaras del Libro (Fedecali). Las cifras han pasado de 29,5 millones de euros en 2000 a 33,5 en 2001 y 24,3 el año pasado. Entre los motivos que dieron ayer los responsables del sector destacan los importantes recortes en las compras de libros para las bibliotecas públicas, que han repercutido seriamente en la introducción del producto español en el mercado norteamericano, que sigue siendo uno de los objetivos de Fedecali por la creciente expansión del español en el país.

México sigue subiendo
Aunque los datos que refleja el informe con respecto a Estados Unidos no son todos negativos, ya que ha pasado a ser el segundo país importador de libros españoles en el continente americano, sólo superado por México (106 millones de euros en 2002) y seguido por Venezuela (18,3).

México es uno de los pocos países, según el informe, que ha mantenido una línea ascendente con respecto a los datos de 2001. En total, el sector del libro descendió sus exportaciones en un 14, 63 por ciento sobre 2001, pasando de 602 millones de euros en ventas a 514. Este receso supone que el mercado editorial «no es ajeno a las dificultades de la situación económica internacional», según De Cuenca. También, por otra parte, se sufrieron las consecuencias de la crisis argentina, que redujo sus importaciones en un 87,30 por ciento, pasando de 44,9 millones de euros en 2001 a 5,7 el pasado año.

Los responsables del sector, sin embargo, se muestran optimistas a pesar del descenso de las exportaciones, ya que 2001 fue un año «excepcional» en ventas, casi inigualable, pero con respecto a 2000 las cifras han crecido en casi todos los países.

También se desprende del informe que, a pesar de la diferencia de idioma, la Unión Europea sigue siendo el mayor importador de libros españoles. Después de México, Francia (82,3), Reino Unido (67,8), Italia (35,6), Portugal (23,2) y Alemania (20,7) son los países que más compran, especialmente fascísculos, que suponen el 70 por ciento del total de adquisiciones. «Eso significa que la capacidad y competitividad de nuestras ediciones y empresas ¬dijo Úbeda¬ encuentran mercado fuera de nuestra área lingüística. En Iberoamérica, además de México, Ecuador, con un 21,5 por ciento, y Colombia, con un 5,98, fueron los únicos países que incrementaron sus compras.

Hurgando en la herida
Juan Ignacio Jiménez Mesa Estrella DigitalEFE Libertad Digital  2 Julio 2003

Quienes conocen al secretario general del PSOE y líder de la oposición dicen que Rodríguez Zapatero tiene mucha más cuerda de lo que parece y está muy lejos de rendirse ante la adversidad de una situación complicada dentro de su partido. En el debate Aznar parecía regodearse con la aparente falta de autoridad de su oponente, pero en su respuesta Zapatero apuntó algo que mueve la simpatía de todo el que aborrece los malos hábitos del poder: la falta de contestación dentro de un partido no siempre es señal de armonía; a veces es exponente de un abuso de autoridad, un ejercicio de despotismo que termina convirtiéndose en cáncer de la democracia interna.

Tal vez no sea ésa, todavía, la situación en el Partido Popular, pero tras las últimas elecciones autonómicas y municipales, y sin haberlas ganado, se produjo un cierto síntoma de caudillismo en las filas populares, cuyos integrantes, sobre todo los ministros y otros barones, líderes a su vez en provincias, atribuyen al “jefe” todo mérito en la recuperación del favor de los electores a lo largo de la campaña. Es curioso, pero nadie ha dicho en ningún momento que si perdieron expectativa de voto fue también por la acción directa del jefe, en este caso jefe del Gobierno y por tanto autor de todas las acciones políticas que, según las encuestas, les abocaban a la pérdida de las elecciones.

Esa conducta recuerda la resignada oración cristiana pero al revés: “el Señor me lo quitó; el señor me lo dio”, parecen decir los militantes del PP cuando juzgan lo ocurrido, pero lo cierto es que nadie se atreve en estos momentos, ni siquiera

Ruiz-Gallardón, que también ha marcado sus goles, a mantener un atisbo de independencia o de juicio libre sobre el futuro del partido. Están empeñados en que Aznar, como un rey godo, diga quién tiene que subirse al escudo cuando él se vaya. Así es que no tiene nada de extraño que los diputados le hayan aplaudido a rabiar al terminar el debate a pesar de que ha vuelto a ganar a los puntos, sin mucha brillantez, y más por la debilidad del contrario que por su propia fortaleza.

De todas formas, el único error importante de Zapatero que demuestra verdadera debilidad fue hacer como el zorro, y decir que las uvas estaban verdes, al levantar el expediente de los alcaldes socialistas de Navarra. Este episodio, algo apagado por el escándalo de la Asamblea de Madrid, es realmente el caso más grave de indisciplina que se ha dado en el partido socialista. No tanto por el hecho en sí, que en otras partes ha ocurrido y en contra de los aparatos de todos los partido, sino por el hecho de que sucede en Navarra y con unos socios tan poco deseables como el entorno abertzale. Fuera de esta circunstancia, los otros hechos, o son absolutamente imposibles de evitar, como la deserción interesada de Tamayo y su compañera Sáez en Madrid, o están aún en fase de problema en ciernes, como la actitud de Maragall, que intenta transferir al seno del PSOE la fuerza centrífuga con la que algunos sectores catalanistas quieren abrir, no puertas, sino brechas a la Constitución española.

Ciertamente no se encuentra Zapatero y su equipo en el momento más favorable para, firme y serenamente, sujetar las riendas del partido, especialmente frente al aire disgregador de los nacionalismos federados. Pero Aznar no se comporta precisamente como un estadista al hurgar en la herida. Todo lo que va a conseguir es que su oponente se equivoque de nuevo, como se ha equivocado ante el problema de Navarra, y le haga frente, temeroso de volver la cabeza para ver qué ocurre a sus espaldas. Temeroso no por ver lo que existe y conoce, sino por miedo a la que considera garra más peligrosa, que en este caso es la del que gobierna y está dispuesto a descabezar a la oposición para vivir tranquilo los meses que le restan.

Pero tanto como le gusta a José María Aznar sentirse estadista, ¿cómo no se ha dado cuenta de que si descabeza al PSOE le crecen problemas en las múltiples colas del dragón?       j.i.jimenez@estrelladigital.es

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