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Recortes de Prensa     Domingo 13 Julio  2003
Seis años después
Editorial El Ideal Gallego 13 Julio 2003

El sociómetro
Alfonso USSÍA ABC 13 Julio 2003

Aviso a navegantes
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 13 Julio 2003

Sí hay solución
Cartas al Director El Correo 13 Julio 2003

«Como Miguel Ángel, por la libertad»
La Razón 13 Julio 2003

Vecinos de Ermua se echan a la calle en homenaje a Miguel Ángel Blanco
ABC 13 Julio 2003

La Fiscalía podría recurrir la composición de la Sala de la Discordia por sus vínculos con el PNV
Libertad Digital  13 Julio 2003

Seis años después
Editorial El Ideal Gallego 13 Julio 2003

Seis años han pasado ya desde el brutal asesinato de Miguel Ángel Blanco, aquel joven concejal del Partido Popular en Ermua, y, por desgracia, la ola de indignación, de protesta que sacudió los cimientos del país, ha dado paso a la más absoluta de las indeferencias. Todo sigue igual, si no peor. El hecho de que los etarras fueran capaces de matar a un joven a sangre fría y una vez que se había cumplido el plazo dado para la liberación de los terroristas apresados conmovió al país y al mundo entero. Pero pasado el tiempo. Aquellos que con lágrimas en los ojos se preguntaban el porqué de tanta barbarie, siguen sin respuesta.

Ver a todos los políticos que no respaldan la violencia como medio para conseguir un fin juntos de la mano, codo a codo con el pueblo, el otro gran protagonista es, ahora mismo, un recuerdo y una utopía. Recuerdo porque no se ha vuelto a producir. Utopía porque es imposible que, con las condiciones actuales, con un PNV echado descaradamente al monte, aprovechando el rédito que les ha dado la ilegalización del brazo político de los criminales, se pudiera generar una reacción similar. Y, del otro lado, todo sigue igual.

ETA hizo ayer público un comunicado en el que asegura que ahora intentará alejar o dificultar la inversión extranjera en España. Quiere imponer su terror para que los inversores busquen tierras más tranquilas. No es una novedad, sus últimos ataques, dirigidos contra empresas y empresarios ya indicaban cuál iba a ser la línea de su actuación, que, al final, no es otra que la de seguir matando con el único objetivo de imponer su dictadura.

El sociómetro
Por Alfonso USSÍA ABC 13 Julio 2003

AL Gobierno vasco siempre le ha gustado gastarse el dinero en encuestas para conocer la realidad del sentimiento independentista de sus gobernados. El último Sociómetro le ha recordado, una vez más, que no le salen las cuentas. Sólo un 22 por ciento se manifiesta independentista, y el porcentaje es bajo si tenemos en cuenta que declararse contrario a la independencia es, para el Gobierno de Ibarreche, un grave delito.

En Álava, el independentismo supera la impresionante barrera del 13 por ciento. A pesar de la impresión, dudo mucho que pueda llevarse a cabo un plan de soberanía con el sostén del 13 por ciento de los ciudadanos. Es decir, que si Ibarreche y Arzallus -mejor al revés- insisten en su cosa, Álava nos la quedamos el resto de los españoles. También Vizcaya, que vuela sobre un 22 por ciento de sueños independentistas. Para España también. Y con todos los respetos posibles y por haber, asimismo Guipúzcoa, el territorio más proclive a la independencia, con un 30 por ciento de ciudadanos deseosos de la independencia. Un 30 por ciento contra un 70 por ciento que, matices arriba y prismas abajo, no quiere la aventura.

El método empleado por el Sociómetro de Ibarreche puede desencajar el entendimiento a cualquiera. El sondeo ofrece cinco posibilidades, que son muchas, en mi opinión. Manifestarse únicamente vasco, más vasco que español, tan vasco como español, más español que vasco y únicamente español. El grupo más numeroso, y es lo lógico, es el que se considera tan español como vasco, que es también el grupo más numeroso en el resto de las provincias de España.

En mi caso, por aquello de las raíces, yo me considero tan español como madrileño, tan vasco como español, tan español como andaluz, tan cántabro como español y tan español como catalán. Es decir, cinco veces español y una madrileño, vasco, andaluz, montañés y catalán. Tengo un amigo con ocho apellidos de otros tantos orígenes. Se llama Pepe, y en el Pepe no tiene más claro si es más español que Pepe o más Pepe que español, pero acepta compartir los sentimientos patrióticos y pepísticos. Su primer apellido es gallego, el segundo catalán, el tercero canario, el cuarto vasco, el quinto castellano, el sexto asturiano, el séptimo valenciano y el octavo extremeño. Cuando le he llamado para que me indique la prioridad de sus sentimientos por cada una de sus raíces, me ha amenazado con hacer público que en mi juventud fui una noche expulsado de una sala de fiestas donostiarra por interpretar ante el micrófono la canción «Tombe la neige», de Adamo. En efecto, así ocurrió y su amenaza queda en agua de borrajas porque lo acabo de reconocer. No estuvo muy cariñoso el público con mi versión de «Tombe la neige» («Cae la nieve») y en el momento más emocionante de la rapsodia un energúmeno me acompañó a fuerza de empujones a la calle. Ya en la calle, terminé la canción, pero las olas que rompían en la Concha no tuvieron el detalle de aplaudirme.

Para mí, que Ibarreche no consigue dar con la clave. Más de quinientos años de Historia en común, vida en común y todo lo que se quiera en común, no se borran de los sentimientos por un plan tan chungo como el del «Lehendakari». El próximo Sociómetro saldrá peor, si es que se atreven a pagarlo. Mientras tanto, y a pesar de los resultados catastróficos, Arzallus y los suyos se mantienen en el empeño, y contra los empecinamientos poco se puede hacer. Bueno, hacer otro y que los alaveses decidan crear su propia autonomía. Que a eso vamos.

Aviso a navegantes
Por ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 13 Julio 2003

El lunes pasado, Maragall escribió un artículo en «El País» -«Madrid se ha ido»- que considero de alto valor indiciario. Por razones que no termino de comprender bien, pero que tal vez estén relacionadas con ciertas inercias residuales de la Transición, Maragall goza de impunidad política e intelectual. Dice cosas que se criticarían acerbamente en otros, y hace afirmaciones cuyas consecuencias se prefiere no extraer. Esto carecería de importancia si Maragall fuera, meramente, un testigo o un autor de artículos. Pero Maragall es una persona que puede llegar a ser decisiva en los asuntos españoles. Por ello, me parece obligado, y hasta un imperativo de cortesía, anotar sus observaciones y tomarlas al pie de la letra. A este modestísimo fin está consagrada mi columna de hoy.

El artículo de Maragall, vaya por delante, es errático, y técnicamente defectuoso. Aloja errores de hecho que debería haber evitado un profesional de la política. Es falso, por ejemplo, que el gobierno Gallardón no haya legislado ambiciosamente en materia de viviendas sociales. Según la Ley del Suelo ahora vigente en la Comunidad de Madrid, el 50 por ciento de terreno urbanizable debe destinarse a la construcción de esa clase de viviendas. En mi opinión, no se trata de una buena ley. Primero, porque los constructores se resarcen de esa imposición transfiriendo los costes a la vivienda privada, cuyos precios se disparan hacia arriba. Segundo, porque sólo un porcentaje pequeño de la vivienda protegida aflora al mercado. Lo más sustancioso se dispersa en las redes conectadas a los partidos y los sindicatos. Pero éste no es el punto. El punto reside en que es absurdo proponer la reforma de lo que ya está reformado. Esto, como reflexión hecha sobre la marcha, y con el solo propósito de que el lector se forme una idea general del artículo. Lo interesante de verdad, es que la requisitoria de Maragall no está dirigida, en esencia, contra Aznar o el aparato popular. La diana de Maragall es el cuerpo electoral madrileño, y por contigüidad, la sociedad española que se ha decantado por la derecha. Citaré sus palabras. Únicamente, sus palabras. Apenas rebasado el ecuador del artículo, escribe Maragall: «Recapitulemos: Madrid fue una pieza esencial del cambio a la derecha de 1996. El PP ganó entonces por tan sólo 300.000 votos sobre 30 millones. Pero en Madrid comunidad ganó por 600.000. Por decirlo así, España no había abandonado a los socialistas, pero Madrid, sí».

Es obvio que la imputación afecta al votante madrileño, responsable último de ese gran peligro que es el PP. El votante madrileño, no obstante, vale como una sinécdoque del votante españolista. El cual, en aquellos casos en que se hace estadísticamente dominante, se confunde con el votante español, a secas. O si se prefiere, con el votante español más probable. La identificación aparece clarísima un poco más adelante: «En el año 2000, ETA decidió por nosotros, y no ingenuamente. Terminó la tregua un mes y medio antes de las elecciones. Y tres semanas antes asesinó a Fernando Buesa. España entera -salvo Catalunya y el País Vasco- abonó entonces la dureza antiterrorista de Aznar».

Según se desprende del párrafo, la tesis maragalliana es mucho más extrema aún de como yo la he pintado. «Toda» la España no catalana o vasca, aprobó algo erróneo y odiosamente centralista: la política antiterrorista de Aznar. Están comprendidos, en esa presunta torpeza, los electorados de Rodríguez Ibarra, Bono o Chaves. O sea, el costado más sólido del PSOE. Malos presagios... para la dirección nacional del partido.

Maragall lamenta el pinchazo socialista en Madrid. Y levanta el índice admonitorio: «Es preciso que los ciudadanos de toda España tengan una idea clara de lo que pasa en Madrid. Porque si no hay una reacción en toda España frente a la deriva de la política en la capital, podemos pagarlo muy caro».

Esta advertencia de tono oracular y catastrofista, sólo admite una interpretación: o el votante español repara el desastre político de la comunidad madrileña dando el poder a la izquierda en las legislativas, o se arma la gorda. ¿En qué consistiría que se armara la gorda? Lo anuncia el remate del artículo. Se perderá el norte, en sentido figurado... y literal. ¿El norte vasco, o también el catalán? Entiendo que los dos, puesto que fueron el País Vasco y Cataluña las dos únicas excepciones en el seguimiento insensato a la estrategia de Aznar en el asunto del terrorismo.

¿Se reserva Maragall algún papel en el desprendimiento que teóricamente tendría efecto si renuevan poder los populares, y se perpetúan sus lamentables fijezas centralistas? Ustedes juzgarán. Para mí, la respuesta no es demasiado complicada.

Sí hay solución
Mª Concepción Monsó/Laukariz, Mungia-Vizcaya Cartas al Director El Correo 13 Julio 2003

En respuesta a su carta del 7 de julio, señor Fernández Elejabarrieta, le aseguro que sí hay una forma justa para que los que están perseguidos y los que, por desgracia, vieron cómo su padre, madre, hijo... fueron asesinados por ETA dejen de sentirse desprotegidos y vuelvan a sentirse libres y con plenos derechos. ¿Ha tenido oportunidad de leer las doctrinas de Sabino Arana? Son difíciles de encontrar y caras. Yo me pregunto por qué el Gobierno vasco no las edita íntegras, las regala a bibliotecas y colegios y las pone a la venta a precio simbólico. Quizá no les interese que los vascos sepan cómo pensaba y qué directrices siguen los partidos nacionalistas. Hay una solución, claro que la hay. La desaparición de ETA, tener un Gobierno que defienda a 'todos' los vascos y a los que vivan aquí, independientemente de su ideología. No se pueden imponer unas ideas a la fuerza, eso no es democracia. La democracia se basa en la tolerancia y la libertad para todos.

«Como Miguel Ángel, por la libertad»
La Razón 13 Julio 2003

La representante de Nuevas Generaciones en el País Vasco, Carmen Carrón, leyó tras la manifestación silenciosa celebrada en Ermua un manifiesto en el que recordó que el corporativo asesinado entró en el PP y en NNGG «para intentar hacer más fácil la vida de las gentes de Ermua».

Carrón destacó que Miguel Ángel Blanco «trajo la luz a Ermua y al resto del País Vasco, hizo despertar a una sociedad atenazada por el miedo y puso los cimientos de la libertad en la comunidad».

La representante de Nuevas Generaciones en el País Vasco apuntó que muchos jóvenes vascos abandonan la comunidad autónoma ante la «incertidumbre» que les depara «el proyecto de exclusión y ruptura con España que representa el plan Ibarreche», aunque señaló que en Nuevas Generaciones quedan «muchos jóvenes comprometidos con la defensa de la libertad».

Los jóvenes del Partido Popular se comprometieron a recoger el testigo del edil asesinado y a «luchar por un País Vasco en el que se destierre, definitivamente, el sectarismo, el fanatismo y las ambigüedades».

«Queremos construir un País Vasco sin miedo, sin complejos, un país de vascos libres y, hasta entonces, lucharemos con todas nuestras fuerzas, como Miguel Ángel, por la libertad», concluyó el manifiesto.

Entre los presentes estuvo el dirigente del Partido Popular vasco Leopoldo Barreda, quien aseguró que el Gobierno vasco de Juan José Ibarreche no está a la altura de las circunstancias como sí lo estuvo el de José Antonio Ardanza.

A su juicio, las víctimas deben estar «presentes en la sociedad y se debe recordar su sufrimiento y también su ejemplo».

Vecinos de Ermua se echan a la calle en homenaje a Miguel Ángel Blanco
ABC 13 Julio 2003

BILBAO. Varios centenares de personas se manifestaron ayer en la localidad vizcaína de Ermua para recordar al concejal del PP Miguel Ángel Blanco, de cuyo asesinato por ETA se cumplen seis años. La marcha fue convocada por la organización juvenil del PP bajo el lema «Como Miguel Ángel, por la libertad» y transcurrió entre el Ayuntamiento y el cementerio en el que está enterrado el edil. El acto contó, entre otros, con la presencia de los padres de Miguel Ángel Blanco y del presidente del PP de Vizcaya, Leopoldo Barreda.

Al término de la manifestación, desarrollada en silencio, se celebró una ofrenda floral ante la tumba del concejal asesinado. Carmen Carrón, presidenta de Nuevas Generaciones del País Vasco, leyó un manifiesto en el que decía que habían acudido allí para «para honrar la memoria de Miguel Ángel y para reivindicar su lucha por la libertad en el País Vaso, que le costó la vida». «Miguel Ángel trajo la luz a Ermua y al resto del País Vasco. Hizo despertar a una sociedad atenazada por el miedo. Miguel Ángel puso los cimientos de la libertad en Euskadi».

El alcalde de Ermua, el socialista Carlos Totorika, manifestó ayer que en esta localidad «se vive con mucha más libertad que en otros pueblos de Euskadi» y recordó «el daño enorme que le hicimos a ETA» cuando los ciudadanos se manifestaron en toda España con motivo del asesinato del concejal. «ETA -agregó- empezó en un descenso brutal porque la opinión pública entendió que era una banda criminal y fascista».

La Fiscalía podría recurrir la composición de la "Sala de la Discordia" por sus vínculos con el PNV
Libertad Digital  13 Julio 2003

La Fiscalía podría recurrir la composición de la nueva Sala que debe decidir si admite a trámite o no la querella por desobediencia contra Atutxa. Tras el empate a dos en la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco la ley plantea la incorporación de otros tres magistrados a una "Sala de la Discordia" que resolverá el caso. Su composición ha levantado las sospechas por la relación del presidente del TSJPV con miembros del PNV.

La Fiscalía se plantea el actuar ante el bloqueo que pretende el TSJPV de la querella del Supremo contra Atutxa. Según publica ABC, las relaciones entre el presidente del TSJPV, Manuel Zorrilla, contrario a la admisión de la querella, con el dirigente del PNV, Emilio Olabarría, han levantado las sospechasa la hora de la composición de la nueva Sala de decisión (Sala de la Discordia). Varios diarios madrileños publican este sábado como tras estancarse la Sala de lo Civil y Penal sobre si existen o no indicios de responsabilidad de Atutxa en la comisión de un delito de desobediencia por no disolver, como le ha ordenado el Tribunal Supremo, el Grupo parlamentario de Sozialista Abertzaleak, heredero Batasuna, la composición de la nueva sala encargada de solucionarlo, la Sala de la Discordia, ha levantado revuelos.

Tras la fractura de la Sala en dos bandos: su presidente, Manuel Zorrilla, y la magistrada Nekane Bolado son contrarios a la admisión a trámite de la querella; los magistrados Antonio García y Roberto Sáiz creen que debe investigarse por qué Atutxa se resiste a cumplir el mandato del Tribunal Supremo, la solución adoptada por el Tribunal es la que establece la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) en su artículo 262, consistente en incorporar otros magistrados que permitan romper el “empate”. Y es aquí donde salen los problemas.

La llamada “Sala de Discordia”, que se reunirá el próximo lunes, estará formada por los cuatro magistrados iniciales más el presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJPV, Enrique Torres; la magistrada de esa misma Sala María Abelleira, y el presidente de la Sala de lo Social, Manuel Díaz de Rábago. La Fiscalía, sin embargo, ha decidido recurrir esta providencia al entender que se han cometido irregularidades de tipo formal en la designación de los tres nuevos miembros del Tribunal. Por ello, este sábado presentará el correspondiente recurso ante el TSJPV. El Ministerio Público estima que “no se han respetado los dos posibles criterios para formar la Sala que establecen la Ley Orgánica del Poder Judicial o las normas de reparto”, según ha informado la agencia Europa Pressi.

La Fiscalía cree que dicha norma legal establece que cuando es necesario incorporar nuevos jueces a un tribunal debe elegirse a aquellos que no tengan señalamientos y que sean, además, los más jóvenes. Conforme a las normas de reparto, tampoco correspondería designar a los elegidos este viernes para integrarse en la Sala. De esta forma, el presidente del TSJPV no habría respetado el orden legal establecido para su ampliación.

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