AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 14 Julio  2003
Se abre el segundo frente nacionalista
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  14 Julio 2003

El 155 es el plan de Ibarretxe
Iñaki Ezkerra La Razón 14 Julio 2003

PNV y Batasuna afinan sus coincidencias
PABLO PLANAS ABC 14 Julio 2003

Independencia judicial
Editorial La Razón 14 Julio 2003

Una isla en libertad
Jaime CAMPMANY ABC 14 Julio 2003

España: verano del 2003
José María Carrascal La Razón 14 Julio 2003

El hijo del edil de Leitza asesinado por ETA lamenta que «aún haya miedo»
AGENCIAS/LEITZA El Correo 14 Julio 2003

El PSC de Maragall se desploma y reduce su ventaja de 8 a 2,6 puntos en seis meses
Libertad Digital 14 Julio 2003

Hacerse notar en San Fermín
Editorial El Ideal Gallego 14 Julio 2003

Balza: 15 años de retraso
Miguel Ángel Rodríguez La Razón 14 Julio 2003

Aznar subraya que la identidad histórica no puede ser excusa para romper la democracia
LUIS AYLLÓN, ENVIADO ESPECIAL ABC 14 Julio 2003

El PP retrocede en Cataluña
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital  14 Julio 2003

Desactivada una bomba colocada por ETA en una cafetería de Pamplona en plenos Sanfermines
EFE Libertad Digital  14 Julio 2003
 

Se abre el segundo frente nacionalista
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  14 Julio 2003

Aunque la caída del PSC en intención de voto puede alegrar a quienes piensan que el partido de Pujol es menos amigo de aventuras que el caótico y asimétrico Pasqual Maragall, lo cierto es que el panorama que dibujan las encuestas, particularmente la última de La Vanguardia, es inquietante, por no decir abiertamente catastrófico. La consolidación de Esquerra Republicana como tercera fuerza política catalana augura un horizonte de radicalismo, nacionalista si su socio es CiU o izquierdista si su socio es el PSC, pero en cualquier caso nada favorable al entendimiento con el Gobierno de la Nación, particularmente si el Gobierno es del PP. E incluso si el inquilino monclovita a partir de marzo fuera el PSOE, porque para Mas, Carod, Esteve e incluso Maragall el problema no es el Gobierno sino la nación. La española, por supuesto.

Pero lo peor de la previsible escalada de tensión y reivindicación por parte del nacionalismo catalán es que va a coincidir con el órdago del nacionalismo vasco, tan separatista en el fondo como el catalán, pero mucho más radicalizado y además ligado indisolublemente el terrorismo etarra. El Plan Ibarreche, tal vez aliñado con unas elecciones vascas anticipadas, va a coincidir con el más que previsible desafío catalanista, cuya complicidad con el PNV es tradicional y se actualizó de forma inequívoca con la Declaración de Barcelona. Como siempre, el catalanismo irá un paso detrás del nacionalismo vasco, pero sólo uno, y cada vez más cortito. Como la tendencia en Madrid, empezando por el inquilino monclovita y terminando por los medios de comunicación, es creer que existe un nacionalismo “bueno”, el de Barcelona, y otro “malo”, el de Vitoria, cabe temer lo peor en la estrategia de cesiones y capitulaciones.

Por desgracia, el PSOE no existe en Cataluña y el PP se ha aproximado mucho a la extinción. Al abdicar de sus principios, al renunciar a su identidad nacional, al prescindir de la lucha ideológica, al plegarse al nacionalismo ambiental, acaso más sofocante aunque menos criminal que el vasco, Aznar ha entregado sin combatir el futuro político de Cataluña a las distintas facciones nacionalistas. La tesis, inveterada y madrileñísimamente cómoda, es que el estado no se puede permitir dos frentes abiertos. Pero negarse a luchar en uno no es la mejor manera de conservar el Poder. Ni siquiera de salvar los muebles.

El 155 es el plan de Ibarretxe
Iñaki Ezkerra La Razón 14 Julio 2003

A raíz de la polémica montada sobre la alusión, extraída de contexto, de Jaime Mayor al artículo 155 de la Constitución y a la posibilidad de suspender la autonomía vasca hay una frase que se ha repetido mucho y lleva camino de convertirse en un axioma inquietante aunque quiere ser sedante: «Ese artículo se escribió para no ser aplicado jamás».

No es tranquilizador reducir ningún artículo de nuestra Constitución a pura retórica y papel mojado. Como todo documento de semejante naturaleza, el texto constitucional fue redactado en su día con un criterio de precisión conceptual y verbal, con una meditada voluntad de consenso que obligaba a llevar al papel un acuerdo de mínimos, no a poner cosas por poner en ese papel ni a inventar artículos innecesarios y polémicos que pudieran suscitar gratuítamente objeciones y resistencias, como las que de hecho suscitó este artículo en el propio nacionalismo.

No se escribe un artículo tan conflictivo como ése para no ser aplicado jamás. Se escribe, en todo caso, con el deseo de no tener que aplicarlo, que es cosa bien distinta. Se escribe pese a lo indeseable que es contemplar la mera posibilidad de que un día sea necesaria su aplicación y justamente porque no se puede obviar esa posibilidad aunque resulte improbable y no se desee.

El peligroso error de quienes dicen que «ese artículo se escribió para no ser aplicado jamás» está en que culpabilizan a priori y tendenciosamente a quien pudiera hallarse en la necesidad de aplicarlo ante una situación de emergencia ¬y que no sería otro que el Gobierno de la Nación¬ en vez de cargar apriorísticamente y de forma objetiva esa culpa en quien pudiera crear tal situación de emergencia y que no es otro que el nacionalismo vasco.

Puestos a decir algo rigurosamente tranquilizador, el 155 fue escrito con carácter disuasorio, o sea efectivo si llegara el caso, y para que nadie lleve a una autonomía a una situación crítica de desafío a la legalidad. Puestos a decir lo mismo pero usando unas licencias poéticas más pertinentes que las criticadas, «ese artículo se escribió para que jamás nadie haga necesaria su aplicación».

Otro lugar común que repiten algunos es que la aplicación del 155 crearía un «absurdo jurídico» o un «vacío legal».

Lo raro es que esas mismas personas callaran cuando, se propuso desde el PSOE la suspensión de elecciones en Euskadi cuando eso sí que crearía ese vacío y ese absurdo: que sigan gobernando sin votos quienes han creado el problema. La verdad es que el verdadero 155 es el Plan Ibarreche y su desactivación es un fallo del Constitucional. ¿Qué va a hacer Ibarretxe ante un fallo del Constitucional? ¿Sublevar a la Ertzaintza? Una cosa es que Arzalluz sea un nazi. Otra que tenga tanques como Hitler.

PNV y Batasuna afinan sus coincidencias
PABLO PLANAS ABC 14 Julio 2003

Tanto el PNV como Batasuna lanzan el mismo mensaje: el País Vasco necesita un nuevo marco político que debe estar basado en un acuerdo similar al de Estella. Mientras Batasuna habla de «profundizar» en el pacto suscrito en el 98, el PNV defiende la presencia de Batasuna en la vida pública. Siguen los contactos para que ETA acepte abandonar las armas a cambio de impunidad y un referéndum

MADRID. No hay unidad de objetivos, no hay estrategias coordinadas, no hay contactos; luego, no hay nada de nada. Cada uno va por libre. Este es el resumen de lo que responden la coalición nacionalista PNV-EA y la ilegal Batasuna cada vez que trascienden las conversaciones entre representantes de los sindicatos ELA (de filiación peneuvista) y LAB (el frente de los trabajadores abertzales) o cuando se tiene conocimiento de las giras del sacerdote redentorista irlandés Alec Reid por diversos puntos del País Vasco poniendo en contacto las opiniones de unos con el estado de ánimo de otros. No hay nada, pero Juan María Atutxa, el presidente del Parlamento vasco, se encastilla en la no disolución del grupo batasuno en la Cámara de Vitoria. No se puede hablar de unidad de acción, pero Arzalluz ocupa con un discurso cada vez más duro el espacio radical mientras todo el aparato institucional autonómico se vuelca en criticar la ilegalización de Batasuna; el Pacto por las Libertades, que simboliza el acuerdo de los constitucionalistas contra el terrorismo; y cualquier iniciativa que tienda a cancelar las tradicionales áreas de impunidad de los violentos y sus tramas de financiación.

Paso previo y consecuencias
No hay contactos, pero en las declaraciones periodísticas y en los gestos, los mensajes de Batasuna y el PNV confluyen en el mismo punto: la imposición de un nuevo marco político para el País Vasco es un paso previo a que ETA abandone definitivamente la violencia. Y en ese esquema, el diálogo es imprescindible, tan imprescindible como saber hasta dónde está dispuesto a llegar el PNV y que está dispuesta a aceptar ETA. Lo demás, la condena de la violencia por parte del PNV y la no condena por parte de Batasuna, la letra pequeña de los comunidados terroristas, la defensa de Batasuna bajo la retórica de la autonomía parlamentaria, las críticas de Batasuna al PNV por haberse aprovechado de su ilegalización y las del PNV a Batasuna por su maximalismo territorial componen el ruido de fondo con el que ambas fuerzas pretenden encriptar el andamiaje de una operación que sirva para extender la tesis de que el diálogo entre nacionalistas es la solución para acabar con ETA. Y eso pasa, en estos momentos, por convertir el «Plan Ibarretxe» en algo tan perfectamente aceptable para los nacionalistas moderados como para quienes creen que Navarra y el País Vasco francés son tan irrenunciables como una salida pactada y basada en la impunidad para los que empuñan las armas.

Más de un mes después de celebradas las primeras elecciones municipales sin los portavoces de ETA en la legalidad, Arnaldo Otegi, su portavoz, declaraba ayer al diario «Gara» que hay que «profundizar» en el pacto de Estella. Es decir, el único «error» cuando se ha informado sobre la preparación de una tregua táctica ha sido nominarla como «Estella II». El reconocimiento de Otegi llega hasta el punto de que ese «proceso» emprendido en 1998, y que arrojó la «tregua-trampa», «no está parado», dice. Además, afirma en la entrevista que «estamos convencidos de que el proceso que se inició entonces (y del que dice que «cuajó» en el «Acuerdo de Lizarra-Garazi», en «Udalbiltza» y la tregua) no está parado y ha llegado el momento de dar un nuevo paso profundizando en él». También apunta a que se debe «articular un foro de debate sin exclusiones, abierto, en el que cada cual pueda defender sus propuestas». Es decir, ha llegado el momento de dar al interruptor de la luz y admitir la presencia de testigos en la «renovación» del pacto de Estella. Batasuna, que en este caso es como decir ETA, llega a ese punto con una descalificación blanda del plan Ibarretxe, lo que quiere decir que le sirve, tal como admite Otegi, como punto de partida y con la advertencia clara de que el gran acuerdo «nacional» se debe basar en lo que se quiere conseguir para el País Vasco desde el independentismo y no en lo que haga ETA, aunque admite que la banda «por lo que dice en sus comunicados» está abierta al debate con los nacionalistas.

ETA, como los Grapo
En paralelo y en el periódico nacionalista «Deia», el consejero de Interior del Gobierno Vasco, Javier Balza, lanza un mensaje para iniciados: «Lo que queda de ETA se ha de abordar de forma policial». Balza niega que haya relaciones entre el PNV y la banda y que se trabaje en una declaración de tregua, aunque augura un final para ETA similar al del Grapo, esto es, una actividad residual, más fanatizada si cabe, pero con menor impacto social. «Creo -manifiesta el consejero a «Deia»- que la conciencia social ha avanzado lo suficiente incluso en la propia izquierda abertzale para decirle a ETA que esto se ha acabado». Sentadas estas bases, sólo cabe esperar qué momento consideran PNV y Batasuna oportuno para gestionar y presentar una tregua como la consecuencia de un gran acuerdo nacionalista -o la reactivación de Estella- que una sociedad hastiada, tal como indican las encuestas, acepte someter a referéndum. Tal es el convencimiento del consejero de Interior, que llega a basar todo su diagnóstico de la violencia en que Batasuna y las tramas de financiación acosadas judicialmente no forman parte de ETA, que representan a un diez por ciento de la sociedad y que terminar con el terrorismo no es la cuestión principal de este debate: «Durante mucho tiempo, hemos mantenido la tesis de que para desmontar y acabar con ETA había que avanzar socialmente, en conciencia social, en diálogo con la izquierda abertzale... Ahora, ya se ha avanzado lo suficiente para que ETA no pinte nada en nuestras vidas». En cuanto a los últimos atentados, Balza sugiere que se trata de «una estrategia para hacerse presente en las clases más normales (sic) del empresariado vasco». En suma, el PNV no necesita siquiera que Batasuna se desmarque de ETA, aunque se mantiene en tono más formal que práctico la petición de una dialéctica de condena que por otra parte y en sus hipótesis será innecesario puesto que profundizar en Estella implica asentar sus claves, entre ellas la tregua.

Independencia judicial
Editorial La Razón 14 Julio 2003

Es de todo punto imposible examinar en términos simplemente jurídicos el conflicto suscitado entre el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), a causa de la querella contra el presidente de la cámara autonómica vasca por desobediencia al Tribunal Supremo. Para entender lo que ocurre, y lo que puede suceder en el futuro, no hay otro remedio que revisar el asunto a la luz de la evidente politización de la Justicia, y de la situación de falta real de libertades que se sufre en el País Vasco.

De entrada, extraña que una sala de Justicia se constituya con un número par de magistrados, algo que puede dar lugar a empates que no estaban previstos cuando se pensó en este tipo de salas mixtas civil/penal. Pero no es bueno resolver ese empate con la designación de tres magistrados por un procedimiento que, cuando menos, resulta tan discutible como falto de suficientes garantías o de apariencia de imparcialidad. Es más, parece indicar que tiene razón el fiscal cuando impugna un nombramiento de magistrados que, más que garantizar la independencia judicial, da la impresión de vienen a reforzar la opinión del presidente y resolver el desempate a su favor. Hay, gracias al Consejo, una nueva oportunidad para la Justicia porque está en juego la capacidad del Tribunal Supremo para hacer cumplir sus resoluciones.

Los jueces precisan de libertad y normas claras para dictar sentencias, y lo que hoy sobran en el TSJPV son presiones políticas y, sobre todo, la amenaza constante: los magistrados saben perfectamente cuáles de sus compañeros han caído asesinados y por quiénes; conocen la postura del nacionalismo y su coincidencia de objetivos con el brazo político de ETA. Por eso, porque hay una banda mafiosa que asesina, cuando se insiste desde el PNV en crear un Poder Judicial propio y se ataca ferozmente a los jueces que mantienen su independencia, señalándoles públicamente, hay que reconocer en ello más que una simple politización, y recordar que allí el miedo es parte fundamental del conjunto de factores que envenenan el principio de la independencia judicial. Que es, precisamente, el derecho básico que el CGPJ está obligado a garantizar.

Una isla en libertad
Por Jaime CAMPMANY ABC 14 Julio 2003

CON su sólita arrogancia, ha dicho Javier Arzalluz que hay que vigilar «qué magistrados vienen a Euskadi y a qué vienen». Lo normal es que los jueces destinados en el País Vasco, como los que van a cualesquiera otros lugares de España, vayan a hacer justicia. Lo que sucede es que, a lo que se ve, la justicia no le va bien a Arzalluz. Él prefiere desde hace muchos años que las leyes allí las imponga el terror. Al juez que llegue a Vasconia demasiado decidido a impartir justicia, los etarras le dan matarile y Arzalluz recoge las nueces.

Para entender algo de lo que ocurre en el País Vasco hay empezar por convencerse de que allí no existe la libertad, que aquella es una tierra irredenta de libertades y que los derechos constitucionales que disfrutamos los españoles allí son un sueño irrealizable. En el País Vasco, los políticos no tienen la libertad necesaria para predicar y actuar; los profesores no alineados carecen de la libertad de enseñanza; los ciudadanos no tienen libertad para votar, y los jueces no tienen libertad para hacer justicia. «A ver quiénes son y a qué vienen», anuncia Arzalluz. Y a aquellos que no le complazcan, enseguida, hala, amenaza, aviso, masculillo y en último caso, bomba lapa o pistoletazo en la nuca. Arzalluz vigila y los otros operan.

La actuación del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) en el asunto de la denuncia contra Juan Maria Atucha y sus dos cómplices es un caso claro de obediencia política o de miedo insuperable. Los dos magistrados que han intentado defender la ley merecen la consideración de héroes. Intentar hacer justicia en el País Vasco, o defender una opción política, o aspirar con probabilidades de buen éxito a un cargo, cuando algo de eso contraríe los designios de Arzalluz, es sencillamente un heroísmo. Ya se sabe que quien a eso se arriesga no se juega un recurso o una apelación, o una objeción argumentada y brillante, o un fracaso electoral; se juega ni más ni menos que la vida.

El aviso de Arzalluz es claro. Se dispone a vigilar «qué» jueces llegan al País Vasco y «a qué» llegan. Bien, ya está cumplida esa vigilancia. Y unos jueces le parecen dignos de su agrado y otros no. Estos otros despiertan sus recelos soberanistas, anticonstitucionalistas, segregacionistas y arrogantes. Bueno, ¿y ahora, qué? ¿Qué sigue? ¿Cómo continúa la vigilancia? ¿Les denuncia Arzalluz públicamente y les coloca en la picota hasta que llegue la hora de la ejecución? ¿Les impulsa a que pidan el traslado con urgencia perentoria y se alejen del peligro cierto? ¿Permanecen los jueces en sus puestos sin abdicar de su integridad ni de sus convicciones profesionales en un ejercicio de valor casi temerario? ¿O doblan el espinazo jurídico y se ponen a las órdenes del «capo»?

El juego está claro como el agua clara. La banda etarra va matando alternativa y sucesivamente a los miembros de aquellos cuerpos, instituciones o colectivos que molestan a Arzalluz: policías, guardias civiles, políticos, jueces, periodistas. El País Vasco es una isla en la libertad general de España.

España: verano del 2003
José María Carrascal La Razón 14 Julio 2003

Llevo casi un mes por el norte, huyendo de los calores y peleas madrileñas, aunque sus ecos retumban por toda España. ¿Menudo ejemplo están dando la capital y sus líderes, cada uno mirando para sí, incapaz de elevar la mirada sobre el conjunto! Luego se quejan de que la política empiece a ser una actividad sospechosa, no demasiado lejos de las mafias.

Pero no era de eso de lo que quería hablarles, aunque no he tenido más remedio que citarlo ya que forma parte de este tórrido en todos los sentidos verano del 2003. Lo que quería decirles era que nunca he visto España más plural y, al mismo tiempo, tan igual. Las peculiaridades de cada región, de cada comarca, de cada pueblo incluso se han desarrollado hasta extremos que rozan lo cómico. Por todas partes se hacen esfuerzos descomunales por acentuar el rasgo característico, en buscarse una historia propia, una identidad exclusiva, un hecho diferencial. No es ya que León marque diferencias con Castilla o que las Rías Bajas las marquen con las Altas. Es que dentro de León, el de la montaña marca distancias con de la llanura, como cada ría gallega pretende ser, y de hecho, es, diferente a la vecina. Por este camino estamos llegando a la atomización, al cantonalismo más ínfimo, con cada núcleo de población, urbano o rural, reivindicando una personalidad exclusiva. Que sin duda la tiene, pero que va a hacer cada vez más difícil gobernar, no ya España, sino cada una de las Autonomías en que la hemos dividido.

Y sin embargo, esta España convertida en mosaico polícromo, es cada vez más igual, más uniforme, más homogénea, sin darse cuenta de ello y, en la mayoría de los casos, contra la voluntad de sus habitantes, o por lo menos, de sus políticos, empeñados en hacernos diferentes. Poniendo la mano sobre los ojos a modo de visera, para que no nos deslumbre el resplandor de la policromía, y algodones en los oídos, para poder pensar en medio de la cacofonía, se da uno cuenta que este país de países es hoy más homogéneo que nunca en su larga y accidentada historia. No sólo se han igualado los niveles, sino también los hábitos de vida. Pese al afán de acentuar los elementos diferenciales, de restaurar monumentos característicos y desenterrar costumbres ancestrales, no sólo las ciudades, también los pueblos españoles se parecen cada vez más. Las autovías, el deporte, las televisiones, los periódicos, las estaciones de radio están haciendo que los españoles hablemos de las mismas cosas, nos preocupemos de lo mismo, nos parezcamos cada vez más. Incluso los escándalos sirven de cemento de unión, pues hacen que nos indignemos al mismo tiempo de lo mismo. Miren ustedes por donde como el escandalazo de Madrid tiene también su lado positivo. Ya dicen que no hay mal que por bien no venga. Aunque en este caso, preferiríamos habérnoslo ahorrado.

El hijo del edil de Leitza asesinado por ETA lamenta que «aún haya miedo»
Familiares, amigos y representantes políticos rinden homenaje a José Javier Múgica en el segundo aniversario de su muerte
AGENCIAS/LEITZA El Correo 14 Julio 2003

Daniel Múgica, el hijo del concejal de UPN de Leitza José Javier Múgica, asesinado por ETA hace hoy dos años, se congratuló ayer en un acto de homenaje a su padre de que «algo haya cambiado» desde entonces en la actitud de la sociedad hacia el terrorismo. Pero advirtió, al tiempo, de que «muchas personas aún continúan con miedo» a posicionarse públicamente contra la violencia.

El edil fue recordado por sus familiares, amigos y compañeros con una misa y una ofrenda floral en Leitza al cumplirse el segundo aniversario de la muerte del corporativo, al que ETA asesinó con una bomba lapa colocada en los bajos de su furgoneta. Su hijo Daniel, que ahora es también concejal de UPN en la localidad navarra, rememoró «el terrible trago» que tuvo que soportar su familia aquel 14 de julio. «Desde entonces hemos aguantado, y lo hemos hecho con bastante fuerza. Seguimos adelante, pero cuando llega esta fecha se recuerda todo», se dolió.

En este tiempo, Daniel Múgica cree que «algo ha cambiado» en la sociedad, aunque en su pueblo y otros municipios vascos y navarros él percibe que aún sigue presente «el miedo»; por ejemplo, «a participar en manifestaciones». El hijo del concejal asesinado cree, incluso, que antes del atentado todos los vecinos del pueblo vivían «más juntos», mientras que ahora se «han separado en dos grupos». Y se muestra presimista sobre un próximo final del terrorismo.

«No sé si los etarras padecen alguna enfermedad o qué puede ser, pero a ellos no veo posible cambiarles», aseveró. Pero pese al drama del asesinato y a la amenaza que pende sobre todos los responsables municipales de UPN, Múgica se reafirmó en su empeño de proseguir la tarea de su progenitor. «He tenido siempre sus mismas ideas y quiero ayudar a mi localidad», justificó.

«Amante de su pueblo»
Esas palabras enlazaron con las pronunciadas por Miguel Sanz. El presidente de la comunidad foral instó a recordar a un hombre que perdió la vida «por sus ideas de libertad» y que siempre fue «amante de su pueblo, un pueblo vasco y un pueblo navarro, que por ser navarro es español».

Hoy se cumple también el segundo aniversario de la muerte del mando de la Ertzaintza Mikel Uribe, asesinado el mismo día que Múgica en la localidad guipuzcoana de Leaburu. Los terroristas hicieron coincidir los crímenes con la toma de posesión en Gernika del lehendakari Ibarretxe.

El PSC de Maragall se desploma y reduce su ventaja de 8 a 2,6 puntos en seis meses
Libertad Digital 14 Julio 2003

Las elecciones autonómicas de Cataluña pueden suponer un nuevo varapalo para los socialistas. Según una encuesta de “La Vanguardia”, el PSC se desploma en los últimos sondeos y tan sólo mantiene una ventaja sobre CIU de 2, 6 puntos. En seis meses esta ventaja se ha reducido en seis puntos y supone en la práctica un empate a escaños, 49-52 de Maragall frente a 48-51 de Mas. El PP se estabiliza y lograría 10 escaños y ERC unos 20.

 La batalla por Cataluña se calienta. A menos de tres meses de las elecciones sólo 2,6 puntos en estimación de voto separan al PSC de Maragall de su inmediato perseguidor, CIU de Mas. Este es el dato más significativo del sondeo realizado por el Instituto Noxa para el diario catalán “La Vanguardia”. En seis meses, la distancia entre CiU y PSC en intención de voto se ha reducido en más de cinco puntos. La distribución en escaños calculada ofrece unas horquillas que, siendo favorables al PSC, no descartan que vuelva a producirse lo que ocurrió hace cuatro años: que el PSC gane en votos y CiU en escaños. En cualquier caso, ninguno de los dos partidos obtendría una mayoría suficiente y sólo Esquerra Republicana estaría en condiciones de pactar una mayoría de gobierno. En cuanto a escaños, el PSC obtendría entre 49 y 52; CIU entre 48 y 51; ERC 20 o 21; PP 10 e ICV 5.

A día de hoy, el partido más votado en las elecciones catalanas, según la encuesta de "La Vanguardia", sería el PSC, con el 36,3%, seguido de cerca por CiU, con el 33,7%; ERC se consolidaría como tercera fuerza (14,5%), y el PP quedaría en cuarto lugar (7,8%). Iniciativa sería el quinto partido con el 5,9% de los votos. La distancia entre PSC y CiU se reduce. Respecto a la encuesta del mismo instituto demoscópico realizada en enero, CiU baja un punto en estimación de voto. Lo que ocurre es que el PSC pierde, en relación con el mismo sondeo, 6,7 puntos, lo que los técnicos de Noxa subrayan como un “quiebro en la tendencia al alza” que los socialistas han venido manteniendo, para volver a situarse en niveles inferiores al de 1999. Sin lugar a dudas, los principales beneficiarios del cambio de tendencia del PSC son ERC e ICV. La formación de Carod-Rovira gana casi cuatro puntos en estimación de voto y se calcula que podrían aumentar su representación en cinco o seis diputados. ICV pasa del 2,2% al 5,9%, y de dos a cinco diputados. En cuanto al PP, su estimación de voto no experimenta cambios enlos últimos seis meses. Mantiene inalterable un voto estimado del 7,8%, que le proporcionaría una decena de diputados.

En lo que se refiere a la valoración de los candidatos a la presidencia de la Generalitat se registra un triple empate entre Maragall, Mas y Carod-Rovira a 5,7 puntos. Josep Piqué, con un índice de notoriedad del 90%, obtiene una calificación de 4,2.

Hacerse notar en San Fermín
Editorial El Ideal Gallego 14 Julio 2003

Era más o menos esperado. ETA tenía que hacerse notar en los sanfermines porque lo normal es que los terroristas aprovechen las grandes concentraciones de personas para perpetrar sus ataques. Un millón de almas son demasiadas como para desaprovechar la oportunidad y después de que en el chupinazo, a diferencia de otros años, la presencia de carteles alusivos a la independencia de Euskadi brillaran por su ausencia, lo normal es que intentaran una carnicería. Las fuerzas de seguridad estaban alerta y, al final, el objetivo elegido fue un hotel. Es inútil intentar preguntarse qué culpa tendrían los dueños del establecimiento o sus clientes para convertirse en objetivo de una bomba etarra.

No hay razones, sólo la búsqueda de la publicidad basada en el terror que supone que todos y cada uno de los ciudadanos sean considerados un objetivo por los asesinos. Eso sí, en esta ocasión la suerte jugó a favor de los inocentes. El explosivo estaba oculto en un contenedor instalado en un baño de señoras. Una mujer de la limpieza, ajena a la muerte que escondía en su interior, al comprobar que la papelera estaba llena la llevó hasta el sótano en un periplo que le pudo costar la vida a ella y a cientos de personas. Una llamada alertó de la colocación del artefacto y, tras las pesquisas, el contenedor fue localizado. El resto fue obra de los artificieros que, por prudencia, ordenaron desalojar el hotel y varios edificios colindantes. No llegó a producirse la explosión pero los terroristas lograron una vez más su objetivo: se hicieron notar y, al mismo tiempo, provocaron la indignación de todos los bien nacidos que sólo querían disfrutar del último día del San Fermín.

Balza: 15 años de retraso
Miguel Ángel Rodríguez La Razón 14 Julio 2003

El consejero de Interior vasco, Balza, sorprendió ayer con unas declaraciones ¬nada menos que en «Deia», periódico propiedad del PNV¬ en las que apostaba por una solución policial contra Eta y no en el diálogo con los terroristas. Esperanzadora declaración del PNV, aunque llega sólo con 15 años de retraso.

Hace tanto tiempo que Jaime Mayor Oreja viene diciendo lo mismo que ahora hay que preguntarse por qué ha sido maltratado e insultado por el nacionalismo vasco. La solución al terrorismo pasa por medidas policiales, por tratar a los terroristas como delincuentes y no como héroes románticos que buscan las raíces de un país imaginario. ¿Por qué el PNV ha tardado tanto tiempo en darse cuenta?

El Gobierno de Aznar decidió afrontar el problema terrorista de esta manera, frente a un PNV que entendía que así se zaherían los derechos del País vasco. Los resultados están claros: aún no se ha conseguido el éxito total de terminar con los terroristas, pero, desde luego, «ha avanzado la conciencia social contra Eta» ¬como dice Balza¬ y no ha sido por la política nacionalista, sino por la política del PP. Incluso el PSOE, hasta la llegada de Zapatero, creía que el diálogo era la única salida para Eta.

A pesar de los 15 años de retraso y tantas injusticias contra las gentes del PP vasco, a los que han llegado a desterrar de sus pueblos por decir lo mismo que hoy piensa Balza, bueno es reconocer que parece que el PNV ha entrado en una línea distinta.

Si Ibarretxe presentara su Plan Soberanista al mismo tiempo que ordenara actuar a la Ertzaintza con todas sus fuerzas contra Eta, estaríamos ante otra dimensión en la política vasca.

Podríamos decir que España se situaría en condiciones de discutir de Política, y no sobre el chantaje de los terroristas.

Han tardado 15 años en darse cuenta de sus errores, pero bien está lo que bien acaba, si es que esto acaba así.

Aznar subraya que la identidad histórica no puede ser excusa para romper la democracia
LUIS AYLLÓN, ENVIADO ESPECIAL ABC 14 Julio 2003

El jefe del Ejecutivo insiste en que nuestro país permanecerá al lado de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo para lograr un mundo más seguro y estable

AUSTIN. El presidente del Gobierno concluyó ayer su gira por varios Estados hispanos de Estados Unidos subrayando la forma en que los norteamericanos han sido capaces de configurar una nación «unida e indivisible» en la que caben las variadas procedencias de sus habitantes. Hablando en Austin ante la Conferencia Anual del Consejo Nacional de la Raza, la mayor organización hispana en Estados Unidos, José María Aznar afirmó que la identidad cultural o la herencia histórica no pueden ser excusas para romper las sociedades democráticas.

El discurso del jefe del Ejecutivo, pronunciado sólo unos minutos antes de emprender regreso a Madrid, fue, en cierto modo, un compendio de los asuntos que ha abordado en las numerosas intervenciones que ha tenido en Estados Unidos: la firme alianza con Estados Unidos en defensa de un mundo más seguro, con un vínculo trasatlántico fortalecido; el deseo español de aumentar sus relaciones con el mundo hispano en este país en todos los terrenos, y la voluntad de apoyar el progreso de la democracia en Iberoamérica en sintonía también con los norteamericanos.

Ayer, en la capita texana, al final de un viaje que ha recibido las críticas del presidente dela Generalitat, Jordi Pujol, Aznar expresó su «respeto y admiración» por el carácter diverso y, al mismo tiempo integrador, de la sociedad americana, algo que le llevó a elogiar «la manera en que gentes de procedencias distintas han sabido conjugar la fidelidad a sus orígenes con la conciencia de pertenecer a una nación unida e indivisible».

Ya ante las Cámaras Legislativas de California, y sobre todo de Nuevo México, el jefe del Ejecutivo había rechazado la utilización de las características propias religiosas, culturales o raciales como «arma arrojadiza», y quiso que sus últimas palabras en Estados Unidos fueran una firme advertencia contra quienes piensan de esa forma en España.

Y ayer, siguiendo con la idea que puso de relieve en una reciente reunión del Comité Ejecutivo del PP, sobre el reto soberanista que tendrá que afrontar en otoño, manifestó textualmente: «La identidad cultural, la herencia histórica no pueden ser muros de aislamiento y separación sino puertas de comunicación e intercambio. Por eso, el sentido de reivindicar una herencia cultural como la que nos une no es el de la confrontación ni mucho menos el de la exclusión de los otros». «No es una excusa -agregó- para romper todo aquello que integra a una sociedad democrática, no es una justificación para separar y dividir. No queremos mundos aparte sino sociedades plurales y enriquecidas por la expresión de su diversidad».

De igual modo, reiteró lo que ha venido expresando estos días, la determinación de trabajar «codo con codo» con Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo y las armas de destrucción masiva. En concreto, señaló que frente a la amenaza global que para el mundo representa el terrorismo -«el totalitarismo de nuestro tiempo», le llamó- no se pueden dar señales de debilidad o de duda en la defensa de las libertades. «Los terroristas -enfatizó- deben saber que nunca obtendrán ni ventajas, ni concesiones de las sociedades libres. Tengan la seguridad de que España, junto con sus amigos y aliados se mantendrá firmemente en la primera línea de la defensa de la libertad, la misma libertad que los españoles hemos defendido. La derrota del terrorismo es el triunfo de la libertad».

Fuerte comunidad hispana
El combate contra el terrorismo ha sido una constante en sus intervenciones en los distintos foros que le han acogido y que siempre lo han hecho en un clima de agradecimiento por la posición que España ha mantenido en la crisis iraquí. Esa actitud, le ha permitido un mejor acercamiento a la comunidad hispana, cada vez más fuerte en Estados Unidos. En ese sentido, ayer subrayó que ha encontrado siempre en el presidente George Bush un interlocutor «experimentado, comprometido y consciente de la importancia del mundo hispano para los Estados Unidos».

Por otra parte, a lo largo del viaje, tanto en las ruedas de prensa como en algunos coloquios, ha estado presente cuál será su futuro cuando abandone el Palacio de la Moncloa. Aznar no desveló nada sobre quién será su sucesor y apuntó su intención de seguir fomentando la relación de España con el mundo hispano estadounidense.

El jefe del Ejecutivo regresará hoy a Madrid, donde iniciará la ronda de entrevistas con los presidentes de las Comunidades Autónomas que resultaron elegidos en las elecciones del 25 de mayo. Hoy mismo se reunirá con Francisco Camps, responsable de la Comunidad Valenciana, y mañana lo hará con el socialista José Bono, presidente de Castilla-La Mancha, mientras que al de Castilla y León, Juan Vicente Herrera (PP), le recibirá el miércoles.

Asimismo, también se entrevistará con los presidentes de Navarra, Miguel Sanz (UPN), el día 22; del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces (PSOE), el 23; de Baleares, Jaume Matas (PP), el 24; de Aragón, Marcelino Iglesias (PSOE), el 25; de Juan Carlos Rodríguez Ibarra (PSOE), el 28 por la mañana; de La Rioja, Pedro Sanz (PP), el 28 por la tarde; de Murcia, Ramón Luis Valcárcel (PP), el 29; de Canarias, Adán Martín (CC), el 30 por la mañana; de Cantabria, Miguel Angel Revilla (PRC), el 30 por la tarde, y de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, respectivamente, el 31.

El PP retrocede en Cataluña
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital  14 Julio 2003

El denso horizonte electoral que se nos presenta al acabar el curso —¡qué calor!— ofrece especial interés, a cuatro meses vista, en lo que respecta a la renovación del Parlament de Catalunya. Salvo que llegue a producirse la repetición de las elecciones para la Asamblea de Madrid, algo que demanda la razón y dificultan los intereses de la coalición PSOE-IU, las autonómicas catalanas serán las primeras del otoño y, por muchas razones, marcarán rumbos en la vida política española.

El diario La Vanguardia publicaba ayer un interesante, por revelador, sondeo electoral efectuado por el Instituto Noxa. Vale la pena repasar sus datos fundamentales teniendo en la memoria que el total de escaños en el Parlament es de 135:

PARTIDO               ACTUALES           ESTIMADOS
PSC                         52                           49-52
CiU                         56                            48-51
ERC                        12                            20-21
PP                           12                            9-10
ICV                           3                                 5

Si siempre es caprichoso interpretar los resultados de una encuesta sociométrica, más lo es todavía en el caso de una prospectiva electoral a más de cien días de distancia; pero aquí tenemos algunos puntos para la reflexión. El primero, según mi parecer de atento seguidor de la vida política catalana y con los ojos puestos en la nacional, es señalar el decaimiento del PP en Cataluña. Los estrategas del partido de la calle Génova creyeron descubrir la pólvora con la promoción del varias veces ministro Josep Piqué a la condición de aspirante a la Generalitat. Ahí están, siempre según la encuesta de La Vanguardia, los primeros vaticinios. El PP pasará a convertirse, ya rotundamente, en la cuarta fuerza política del Parlament, con un descenso de más del 20 por ciento sobre los resultados obtenidos en 1999. Es natural. Piqué, ministro sin resultados, es un personaje polivalente, zigzagueante, escasamente adecuado a la demanda potencial catalana. Muy “nacionalista” para los españolistas y demasiado conocido, en sus constantes evoluciones, para los nacionalistas propiamente dichos.

El otro punto notable de la encuesta se ve, creo, en el parón del supuesto descenso que sufría CiU y, simétrica y simultáneamente, en el parón del PSC en su pasada línea de ascenso. Hoy la distancia entre ambas formaciones es de, sólo, 2,6 puntos de distancia y eso habla, también si-métrica y simultáneamente, del crecimiento en el aprecio y valoración de Artur Mas y en la fatiga de Pasqual Maragall. Recordemos que hace seis meses una encuesta del mismo Instituto para el mismo diario barcelonés daba 8 puntos de distancia entre los que, en cualquier caso, serán los dos primeros partidos de la representación autonómica catalana.

Los notables crecimientos que la encuesta señala para ERC —que será la tercera fuerza parlamentaria— e ICV no son extrapolables a la realidad nacional, pero nos dan ya una idea sobre las posibilidades eficaces para, tras las elecciones, formar mayorías de Gobierno en Cataluña. ERC sustituirá al PP —¡gran labor de Piqué!— en la potencialidad de formar mayorías.

Lo anterior, interesante en sí mismo, tiene especial trascendencia en el ejercicio de oteo de la realidad política española de cara a las elecciones generales del 2004. El ascenso, aunque mínimo, del socialismo catalán y el retroceso significativo del PP abren una gran incógnita sobre las posibilidades del “sucesor” de Aznar. Y al hablar del “sucesor” de Aznar no me estoy refiriendo, todavía, a José Luis Rodríguez Zapatero.

Desactivada una bomba colocada por ETA en una cafetería de Pamplona en plenos Sanfermines
EFE Libertad Digital  14 Julio 2003

El artefacto desactivado este domingo por los artificieros de la Policía Nacional en el Hotel Maisonnave de Pamplona era de "gran potencia", de unos cuatro kilos de explosivo, informó la Delegación del Gobierno en Navarra. Según indicó dicha fuente, este sábado se recibió en el hotel una llamada telefónica en la que una persona afirmó textualmente: "Hablo de parte de ETA. Por no pagar el impuesto revolucionario, en media hora hará explosión un artefacto explosivo. Procedan al desalojo".

A consecuencia de esta llamada, los equipos de explosivos de la Policía Nacional procedieron a registrar el hotel, con resultado negativo, por lo que a las 20,35 horas se levantó el dispositivo policial. En la mañana de este domingo, a las 12,25 horas, se recibió una segunda llamada, realizada desde una cabina telefónica ubicada en Estella, en la que se reiteraba la amenaza, por lo que se volvió a desplegar un dispositivo policial que culminó a las 17,25 horas con la desactivación del artefacto explosivo. El artefacto, señaló la Delegación del Gobierno, estaba colocado en los bajos de uno de los contenedores de compresas del baño de señoras del hotel Maisonnave, situado en el centro de Pamplona y muy concurrido durante las fiestas de San Fermín. Por este motivo, durante la desactivación del artefacto por los TEDAX de la Policía Nacional se desalojó el hotel y se avisó por megafonía a los vecinos de las viviendas colindantes como medida de precaución.

El jefe de recepción del hotel, Juan Luis Barber, explicó que hacia las 11,30 horas de este domingo se recibió en el hotel una llamada telefónica en la que una voz de hombre, grabada y distorsionada, informaba de que se había colocado un artefacto explosivo en una de las papeleras del baño de señoras de la cafetería del hotel. Los directivos del hotel hicieron entonces una primera inspección del lugar y comprobaron que los servicios de limpieza ya habían vaciado estos recipientes, por lo que se pusieron en contacto con estas trabajadoras. Una de ellas comentó que uno de los contenedores del baño de señoras estaba lleno y al levantarlo notó que pesaba excesivamente, por lo que lo reemplazó por uno nuevo y bajó el utilizado al sótano del inmueble, donde se almacena este tipo de material. La dirección del hotel llamó a la Policía Nacional que, tras revisar el material almacenado en el sótano con un perro, decidió desalojar el hotel y algunos inmuebles cercanos al mismo, mientras trabajaban los artificieros, que desactivaron un artefacto cuya composición todavía se desconoce.

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