AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 26 Julio  2003
Ante el proyecto de "Estatuto Político de la Comunidad Libre  Asociada de Euskadi"
Comunicado de la Fundación Para La Libertad 26 Julio 2003

IMPERIO DE LA LEY
IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 26 Julio 2003

Cuando lo obvio resulta heroico
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  26 Julio 2003

Un poco de sentido común
Germán Yanke Libertad Digital  26 Julio 2003

NAPOLEÓN DIJO NO
PEDRO GONZÁLEZ-TREVIJANO ABC 26 Julio 2003

Más terror
Editorial El Correo 26 Julio 2003

Siempre quieren más
José Antonio Vera La Razón 26 Julio 2003

Justicia en el caso Hipercor
José Clemente  La Razón 26 Julio 2003

La Galicia democrática
Editorial El Ideal Gallego 26 Julio 2003

Alberdi no está sola
Ignacio Villa Libertad Digital  26 Julio 2003

Vigilando la barbacoa
ANTONIO RIVERA  El Correo 26 Julio 2003

El Gobierno hace un llamamiento para una acción conjunta con el PSOE que frene el plan Ibarretxe
MADRID/LEÓN. C. DE LA HOZ / B. MOLLEDA ABC 26 Julio 2003

Los violentos intensifican el acoso al PSE de Andoain con dos ataques en una noche
O. B./SAN SEBASTIÁN El Correo 26 Julio 2003

Bandas organizadas queman sucursales bancarias
La Razón 26 Julio 2003

Los radicales atacan con cocteles molotov varias oficinas bancarias
Agencias / Santiago El Ideal Gallego 26 Julio 2003

Las comunidades bilingües impartirán un mínimo de cuatro horas de castellano
Agencias / Madrid El Ideal Gallego 26 Julio 2003

El Gobierno rechaza la propuesta nacionalista de incorporar las lenguas cooficiales al pasaporte
Redacción - Madrid.- La Razón 26 Julio 2003
 

Ante el proyecto de "Estatuto Político de la Comunidad Libre
Asociada de Euskadi"

Comunicado de la Fundación Para La Libertad 26 Julio 2003

La Fundación Para La Libertad manifiesta su más profunda preocupación ante el conocimiento del borrador de la propuesta que el lehendakari quiere presentar en septiembre ante el Parlamento Vasco. Cualquier hipótesis sobre el contenido del mismo en cuanto a su carácter de ruptura traumática se ha visto superada tras su lectura. Preocupación que se acrecienta, si cabe, ante las frívolas explicaciones del propio lehendakari, minimizando su impacto tras el comentario de que "es uno entre los ocho borradores que baraja". Reclamar a la vez a las fuerzas políticas democráticas y a la ciudadanía "que no se pongan nerviosos, ni metan ruido" es la manifestación añadida
del carácter antidemocrático de la actitud política permanente del lehendakari, que desnaturaliza, de manera tan grave como constante, su propio papel, que viene determinado por el marco constitucional y estatutario por el que él mismo es lehendakari.

Ante la gravedad de la situación consideramos necesario promover encuentros entre instituciones, asociaciones
empresariales, sindicales, colectivos sociales, etc., para realizar un diagnóstico serio sobre la trascendencia de este proyecto, que al poner en riesgo el Estatuto, incluso la Constitución, pone en peligro el nivel de libertad, convivencia y bienestar de la ciudadanía que el Estado debe amparar.

La propuesta del lehendakari constituye una etapa más, no definitiva, en el proceso de segregación "soberanista"
anunciada tiempo atrás, y coloca a toda la sociedad vasca y española, incluso a la UE, ante un escenario de inseguridad política y jurídica insostenible por ningún ordenamiento moderno. Ante ello reclamamos al Estado la prudencia necesaria, y la aún más necesaria firmeza frente a tan peligroso y desestabilizador proyecto.

Castigados por el azote del terrorismo nacionalista, y tras la cruel experiencia de tantos años, sabemos que el Estado de derecho tiene capacidad e instrumentos para asumir las políticas conducentes a su erradicación. A pesar de la omisión del nacionalismo en sus deberes institucionales, y al apoyo moral y político que las negociaciones con Batasuna, las constantes críticas a las medidas políticas y judiciales, y el cuestionar el marco democrático institucional en sintonía con el proyecto secesionista del terrorismo, da a su entramado. Lo que el Estado no puede asumir, bajo ninguna premisa democrática que pueda ser constitucionalmente amparada, es el propio Plan Ibarretxe.              Bilbao, 24 de julio de 2003

IMPERIO DE LA LEY
Por IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 26 Julio 2003

EL borrador del llamado «estatuto político de la comunidad libre asociada de Euskadi» es el mayor «freak» jurídico de la historia española contemporánea, quizá de todos los tiempos. Como ha dicho Savater, sería una payasada si no hubiera violencia. Mas como la hay, cabe concluir que es una payasada criminal. Y eso sin necesidad de apelar al terror etarra, pues la letra y el espíritu del borrador entraña la violación de la Constitución y, como ha escrito en estas páginas Carlos Martínez Gorriarán, un golpe a plazos. Si no fuera por la existencia de ETA y por provenir de quien ostenta una alta magistratura sustentada, por cierto, sólo en el mismo Derecho que pisotea, la cosa no pasaría de la categoría de chirigota gaditana, con mucho menos ingenio. Sin el Derecho español, Ibarretxe no es lendakari.

Capítulo de infamias. El texto infame de Ibarretxe casi supera la abyección de los viejos textos de la banda terrorista y de la alternativa KAS. Un presidente autonómico compite literariamente con los pistoleros. El terrorismo no es síntoma que revele un problema. Es el problema. Mientras exista ETA, no suspender las reclamaciones nacionalistas es pura inmoralidad, es complicidad con el terror y aprovechamiento de sus efectos. Aunque no hubiera terrorismo, entrañaría una violación del orden constitucional y una traición. Los promotores de la patraña secesionista no apelan a la mayoría nacional ni a la reforma legal de la Constitución, sino a la imposición totalitaria. No apelan al diálogo sino a la fuerza. El derecho a la autodeterminación y la asociación voluntaria con el Estado español en un régimen de cosoberanía e igualdad no sólo son incompatibles con la Constitución sino que entrañan su destrucción, pues no es la Carta Magna la que consagra la unidad de España sino que, por el contrario, se fundamenta sobre ésta. La soberanía pertenece al pueblo español. Modificar el titular de la soberanía es destruir la Constitución. Pero, aunque no fuera así, el PNV no apela a la reforma de la Constitución sino a la imposición totalitaria. Quienes no cuentan ni con la mayoría absoluta ni, menos aún, con la mayoría social aspiran a hablar en nombre de todos y a excluir a los demás. Eso es puro totalitarismo.

El secesionismo es una aberración moral si se apoya en el terror organizado. Si prescinde de él, pero no apela a la reforma legal, es ilegítimo e ilegal. Mas, aunque aspirara a imponerse por vías legales, lo que no es el caso, sería un desatino histórico y una traición a la Nación española, basado en apelaciones a la irracionalidad y en mentiras históricas. Los mentores del desafuero dicen que se trata sólo de uno de los ocho borradores que manejan. Quiere decirse que puede haber alternativas aún peores.

Las reacciones institucionales han sido correctas, pero acaso tibias. No basta con decir que carece de posibilidades de imponerse. El Derecho es razón, pero es la razón hecha fuerza. Apelar al imperio de la ley obliga a recordar que si la ley es razón, el imperio es mando, fuerza. Es la fuerza de la razón, o la razón hecha fuerza. El poder legítimo no es pura fuerza, no descansa en ella, pero contiene la posibilidad (y la necesidad) del empleo legítimo de la fuerza. No nos engañemos. Quien no acata la Constitución y el Derecho no puede alegar la asunción de principios pacíficos y democráticos. Es un simple golpista que no utiliza, al menos directamente, las armas. Otros se encargan del trabajo más sucio.

Cuando lo obvio resulta heroico
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  26 Julio 2003

Lo grave de las declaraciones de Cristina Alberdi no es que diga lo que piensa sino que lo que piensa y dice sea noticia. Probablemente el ochenta por ciento de la militancia y el noventa por ciento del electorado del PSOE tienen la misma opinión sobre el esperpento de Madrid, sobre el comportamiento de Zapatero, Blanco y Simancas, sobre el disparate programático de Maragall y sobre las taifas y mafias internas del partido. Sin embargo, lo que dice la ex-ministra de González ha caído como pedrada en una charca. No faltará quien achaque su locuacidad al descarrilamiento de las expectativas de su hermana Inés, pero al margen de las razones personales para que se le haya soltado la lengua, lo importante es si lo que denuncia es cierto, porque la verdad es la verdad, dígala Agamenón, su porquero o la prima hermana de la vecina del porquero.

No es fácil saber lo que sucederá en el PSOE tras estas declaraciones. Aunque lo normal sería que se organizase un follón más que mediano, lo previsible es que le pongan sordina al trémolo de Cristina Alberdi y proclamen una y otra vez la doctrina adelantada por el responsable (es un decir) de Prensa de la FSM: los trapos sucios se lavan en casa. ¿Pero no habíamos quedado en que los trapos sucios eran los del PP?

Evidentemente, no. Pero es tan grave lo que sucede en el PSOE que sólo caben dos salidas: la revolución o la continuidad. A pocos meses de las generales y a menos meses aún de dos o tres elecciones autonómicas, cualquier reforma sería técnicamente difícil y resulta políticamente imposible. Al mismo tiempo, sin reformas radicales o revolución al canto, el desastre se ve venir. Y arrastrará a Zapatero, si es que Zapatero no es el desastre mismo. Lo chocante es comprobar una vez más que el abundante alimento espiritual que diariamente les procura a los sociatas el Imperio Prisaico ni les engorda ni les quita el apetito. A lo mejor por meterse con Zapatero y Maragall no le pasa nada, pero dar por hecho que todas las sandeces de la SER y EL País son eso, sandeces, sin relación alguna con la verdad ni con el sentido común, puede provocar una auténtica tormenta, aunque sea en una desportillada taza de té. ¡Quién iba a pensar que Cristina Alberdi acabaría llevándole la contraria al periódico de Leguina y de Solana! A estos desastres conduce la falta de criterio y autoridad de Zapatero.

Un poco de sentido común
Germán Yanke Libertad Digital  26 Julio 2003

Cristina Alberdi no es más de derechas que José Blanco ni más de izquierdas que Jesús Caldera. La antigua ministra no es más socialista que Pascual Maragall ni menos que el omnipresente señor Pérez Rubalcaba. Sus últimas declaraciones, seguramente cansada de la semana que llevamos, no aportan al PSOE un punto de vista ideológico distinto de los acuerdos de los congresos del partido, sino, sencillamente, un poco de sentido común.

El PSOE, para ser una alternativa creíble de Gobierno, no puede enfrentarse a la ofensiva secesionista de Ibarretxe diciendo que el PP aumenta las tensiones territoriales. Ni sentarse a la mesa del Pacto por las Libertades y el Terrorismo dando palmaditas y parabienes a la estrafalaria doctrina del líder de los socialistas catalanes. Ni renovar el partido buscando, cuando se encuentra con el gran escándalo de la Federación Socialista Madrileña, que se busque a las personas del PP que hablaban con los “malditos”. Ni puede seguir diciendo a cualquier militante que sí, que acierta (ya quiera reducir impuestos o pactar con los secuaces de Batasuna en Navarra), y devaluando la representación interna, buscando mediocres aplaudidores en vez de críticos enriquecedores. Y tampoco ir de la mano, cada día, de Izquierda Unida.

Zapatero, cuando su política era la contraria a la de ahora, avanzaba en los sondeos, amenazaba el triunfo del PP y subía enteros en la cotización política. Se iba convirtiendo en una alternativa real. Quienes le recomendaron que empezara a golpear la mesa y a desbaratar su propio plan, deberían comprobar ahora, como el mismo secretario general, que van desbaratando el partido y sus posibilidades electorales. Cristina Alberdi, aunque seguramente podría, no le ha proporcionado un programa. Le ha dicho, sencillamente, que, sin sentido común, todo se va al traste.

NAPOLEÓN DIJO NO
Por PEDRO GONZÁLEZ-TREVIJANO, Rector de la Universidad Rey Juan Carlos ABC 26 Julio 2003

HACE pocos días Córcega, la llamada Île de la Beauté, rechazaba un Proyecto de Estatuto Especial de Gobierno, y van cuatro en los últimos veinticinco años, impulsado directamente por el Presidente de la República francesa. Con dicha denegación se echaban por tierra los tímidos esbozos de descentralización del Estado francés, arquetipo, como ninguno, del Estado unitario y centralizado. La reforma se había iniciado allá por el mes de marzo del presente año, cuando las dos Cámaras, Asamblea Nacional y Senado, aprobaban una revisión de la vigente Constitución de la V República de 1958 por la que se declaraba el reconocimiento de las peculiaridades de la isla mediterránea. Antes, en enero, el Consejo Constitucional había declarado sin embargo, y era un toque de atención, la inconstitucionalidad de transferir competencias legislativas plenas a las instituciones corsas.

El resultado del referéndum, es cierto, ha sido muy ajustado: el 50,98 por ciento de los 191.000 corsos llamados a votar -la participación ha sido del 60 por ciento-, lo han hecho en contra, frente al 49,02 por ciento, imponiéndose la negativa por sólo mil ochocientos votos; pero eso sí, su relevancia política es de primer orden. Una propuesta rehusada por la población de las dos principales ciudades: Ajaccio (52,2 por ciento) y Bastia (70,3 por ciento). Una consulta en la que no se ha cumplido la denominada por Maurice Duverger, regla de Panurgio, pues ante la pregunta formulada -«¿Aprueba usted las orientaciones propuestas para modificar la organización institucional de Córcega?»-, la población se ha decantado, frente a la regla general que suele ser afirmativa, por su desestimación.

A favor del texto se habían expresado, sin embargo, las fuerzas de centro derecha del Gobierno, los socialistas y los nacionalistas moderados de Corsica Nazione. Así, para Jacques Chirac, «el Estatuto confirmaría el puesto de Córcega dentro de Francia». Jean-Pierre Raffarin, Primer Ministro, había esgrimido que éste era «el primer paso para la transformación de Francia en una República descentralizada». Y Nicolás Sarkozy, Ministro del Interior, había defendido el texto «para parar la violencia del terrorismo desde la generosidad y la firmeza del Estado francés». Aunque de poco sirvieron tales consideraciones, ya que la postura contraria, auspiciada por comunistas e independentistas del Frente Nacional de Liberación de Córcega, terminó por imponerse.

Pero no nos equivoquemos. El Proyecto de Estatuto no establecía una auténtica descentralización política como la que conocemos en España por obra del desarrollo de nuestro Estado autonómico. Se trataba, sin más, de dotar a la isla de unas instituciones únicas, que pusieran fin a la división vigente en dos departamentos (Alta Córcega y Córcega del Sur), y constituir una Asamblea Regional representativa más fortalecida, suprimiéndose los Consejos Regionales. Lo que se completaba con la implantación de un sistema electoral proporcional, que dotara de mayor peso político a las fuerzas nacionalistas, junto a la confección de listas electorales paritarias de hombres y mujeres, pretendiéndose con ello el rejuvenecimiento de la clase política y atajar el exagerado clientelismo de sus representantes públicos. Si bien, no podemos ignorar otras razones que han lastrado el Proyecto: el miedo a la modernización de las anquilosadas estructuras sociales y económicas isleñas, la desconfianza a una explotación turística exagerada y el temor del funcionariado (alrededor de un 15 por ciento del cuerpo electoral) a perder sus privilegios.

Al día de hoy, Córcega dispone desde el 30 de julio de 1982 de un Estatuto particular (artículo 72 de la Constitución francesa) que ha dotado a la isla de una Asamblea parlamentaria con ciertas competencias, especialmente en materia cultural y ecológica. Y asimismo de un Consejo Ejecutivo, con un Presidente a su cabeza, de un Consejo Económico, Social y Cultural y, por supuesto, de un Representante del Estado en la isla, que ejerce funciones de legalidad, control electoral y presupuestario, y de vigilancia en la aplicación de las leyes. Un régimen recogido en la Ley de 13 de mayo de 1991 que se caracteriza por las tres siguientes notas: en primer lugar, el Estatuto fue aprobado por el Parlamento francés; en segundo término, dispone de libre administración; y, finalmente, se encuentra fiscalizado por el propio Estado.

Los corsos parecen querer seguir, en consecuencia, enraizados en Francia según las directrices más jacobinas impulsadas por Napoleón. Los lejanos deseos de cambio de Chateaubriand, que añoraba la vuelta a los tiempos anteriores a la Revolución de 1789 y al bonapartismo, han quedado, otra vez, en la nada. Hoy Francia sigue el paso marcado por el Emperador, y sus posteriores estadistas, que desde De Gaulle, en los años cincuenta, Giscard d´Estaing, en los setenta, y Mitterrand, en los ochenta y noventa, han mantenido un statu quo centralista con escasas excepciones. A los corsos les ha sucedido lo mismo que a su hijo más célebre, a quien poco duraron sus sueños nacionalistas de juventud al lado de Pascal Paoli. «El título más hermoso que existe sobre la Tierra es haber nacido francés. Es un título dispensado por el cielo, que nadie en el mundo debería tener el poder de retirar». De pretensiones secesionistas, por lo tanto, nada. El artículo 2 de la Constitución gala de 1958 -«Francia es una República indivisible»- no es simplemente un pedazo de papel escrito, sino que preside la vida pública de nuestro país vecino. Por otra parte, no está de más recordar que la futura Constitución Europea prohíbe las modificaciones territoriales de sus Estados miembros.

¿Pero, qué caracteriza a un Estado unitario y centralizado? La Teoría del Estado diferencia dos grandes modelos de organización territorial: el Estado centralizado y el Estado federal. El primero, el supuesto francés, caracterizado, como recuerda López Guerra en su Introducción al Derecho Constitucional, por tres rasgos: Primero, sólo existe un ordenamiento jurídico en todo el Estado. Segundo, hay un único conjunto de instituciones cuya competencia se extiende por la totalidad del territorio. Y, tercero, los poderes públicos, con la excepción del poder legislativo, ordenan jerárquicamente sus diversas instancias territoriales. Un sistema que arranca de la misma Monarquía absoluta, como demostró Alexis de Tocqueville (El Antiguo Régimen y la Revolución), con la finalidad de simplificar el confuso sistema de privilegios personales y territoriales heredados del feudalismo. Después llegaría su exaltación más moderna, tras el triunfo de la Revolución francesa y la centralización impulsada por Napoleón desde la Ley de 28 de Pluvioso del año VIII (19 de febrero de 1800).

Jean Jacques Rousseau escribía en 1762 refiriéndose a Córcega: «Su valor y la constancia con que este pueblo supo revestir y defender su libertad bien ameritan que algún sabio le enseñe a conservarla. Tengo el presentimiento de que algún día esta islita asombrará a Europa». Y a ciencia cierta, que sigue haciéndolo, aunque las razones no sean las que con toda certeza defendía el filósofo ginebrino.

Más terror
Editorial El Correo 26 Julio 2003

El paquete bomba que estalló ayer en los juzgados de Estella y los artefactos que atentaron contra el domicilio de una concejal del PSE-EE en Andoain y contra la sede socialista en la localidad guipuzcoana, son una demostración más de que ETA y todo su entramado criminal están empeñados en romper cualquier atisbo de normalidad en esa sociedad a la que en su delirio dicen querer rescatar. Apenas tres días después de que Alicante y Benidorm sufrieran su presencia destructora, Navarra ha servido una vez más para que la banda esgrimiera su despreciable lenguaje del terror. En Levante, ETA atentó contra el turismo y el ocio, contra la expresión más libre de una ciudadanía que quiere disfrutar de la vida y hacer de ella un ejercicio de convivencia. En Estella, ha agredido a uno de los pilares de la lucha contra su totalitarismo, la Justicia, pero de paso, como recordaba su alcaldesa, ha querido inocular dolor en las vísperas de las fiestas patronales, como antes lo intentó -por suerte sin consecuencias- en el corazón festivo de Pamplona. Y en Andoain, sus aprendices han buscado intimidar a una política y a un partido dispuestos a vencer el miedo y disputarles el dominio con las armas de la democracia. Un ejercicio obsceno de la peor violencia de persecución.

ETA, y lo va demostrando día tras día durante este verano de violencia continuada, no acata otra realidad que no sea la de su terror, la de la imposición brutal y el amedrentamiento. No entiende de pautas de convivencia, ni de funcionamiento democrático, ni de derechos humanos, ni de respeto a las mayorías. Es el suyo un proyecto totalitario donde sobran todos, partidos, Estado de derecho, poderes democráticos, asociaciones, colectivos; todo lo que no forme parte de su estructura criminal, incluidos los ciudadanos, simples números en su estrategia de muerte. Y en su odio no hay mayor enemigo que el que intenta convivir. Por eso seguirá poniendo bombas y matando, mientras pueda y le dejen. Una ofensiva criminal que debería tener en su contra una unidad política y social sin fisuras. Pero ese frente contra el terror sigue fracturado por la desavenencia partidista y la irrealidad de quien cree que la utopía vale más que la verdad de una sociedad amenazada y una clase política diezmada y condicionada por el terror.

Siempre quieren más
José Antonio Vera La Razón 26 Julio 2003

Lo que ocurre es que no nos queremos enterar. Y así vamos: como tontos, como gente inocente que cree en la buena fe de los que hoy te piden una cosa, y mañana el doble. De los que nos han estado engañando durante meses y años sin que nos demos cuenta; o mejor, dándonos cuenta, pero siendo cómplices de sus trampas.

El problema, en fin, es que les hemos dado todo lo que han pedido y ahora quieren más. Siempre quieren más. El nacionalismo es insaciable y cuando logra una competencia, pide de inmediato la siguiente, y después otra, y así hasta el infinito. El final no podía ser más que el que plantea el caprichoso lendakari vasco en ese engendro de proyecto para la independencia que se presenta con el candoroso nombre de «comunidad libre asociada». Primero lo sueltan. Después ya se encargarán de negociarlo. No tienen prisa. Así lo han venido haciendo desde el setenta y siete. Saben que, más tarde o más temprano, lo que piden caerá como fruta madura. Sólo tienen que esperar. Sólo tienen que insistir en su reivindicación hasta hacerla cotidiana para todos.

Suponen así, y suponen bien, que dentro de unos meses, quizás de un año, la opinión pública tendrá asumido ese runrún como algo natural, como algo que les corresponde y les debemos por no sabemos qué derechos históricos o deuda contraída. En realidad, no se les debe nada ni les corresponde nada. Tienen más de lo que nunca pudieron imaginar. Pero el problema es que el nacionalismo siempre pide más, siempre quiere más, siempre llora y reclama porque es su estado natural y su única razón de ser y de existir.

Cuando no tenían nada pidieron la autonomía, y con ella la policía y el concierto. Lo lograron pronto, y después reclamaron la educación y la sanidad, y ahora la justicia, las cárceles y todo lo que queda. El Estado se ha ido vaciando, y hoy en algunos sitios casi no existe.

Los símbolos de España apenas se ven ya en el País Vasco. Hasta el Ejército ha sido recluido en sus cuarteles fuera de la comunidad para que nadie lo vea o pueda increparlo. Ellos saben que, al final, siempre terminan ganando. Saben que, mientras Eta exista y continúe matando, ellos podrán seguir reivindicando. Saben que nos terminarán cansando y que siempre llegará un gobernante que se harte y ceda, que esté lo bastante débil como para creerse un fenómeno por llegar a un acuerdo que permita entregarles nuevas competencias. Aunque ya no queda nada que entregar, la verdad. Lo único que se puede entregar ahora es el Estado, los pilares fundamentales del Estado, un poder ejecutivo que no dependa en nada de Madrid, un poder legislativo que legisle con prevalencia sobre el nacional, un poder judicial independiente del central. También la política exterior y la defensa, por supuesto. Aunque eso vendrá después. Ahora sólo quieren insistir en que les corresponde el estatus de «comunidad libre asociada», y están seguros de que ese estatus llegará, más tarde o más temprano.

Con los precedentes que tenemos, cualquiera apostaría por ello. Eso sí, conviene saber también que cuando logren esa identidad, pedirán todo lo demás: empezarán a insistir sobre Navarra, y más tarde sobre territorios puntuales de Cantabria, La Rioja y, por supuesto, Francia. Dirán que les debemos dinero y, cualquier día, ya independizados, se inventarán una guerra o una invasión para cobrarnos o quitarnos lo que según ellos les corresponde. Siempre quieren más. Siempre piden y siempre les damos lo que piden. Es el problema. No entienden la política de otra manera. Se han instalado en el absurdo de trasladar a los ciudadanos debates que no lo son, reivindicaciones que apenas preocupan a la gente, pero con la capacidad de convertirlos en problemas reales.

A los ciudadanos, a la mayoría, les da igual quién ejerza una determinada competencia. Lo que les importa es que se ejerza. Les importa, por supuesto, que haya trabajo y calidad de vida, y que sus hijos puedan educarse como deben. Pero no tienen interés en montar un conflicto por cualquier cosa. El interés lo tienen ellos, los políticos, los nacionalistas que viven de la política. Son los que crean la necesidad y quienes terminan convenciendo al ciudadano de que esa necesidad es vital para sus vidas. Ya ocurrió en Cataluña con las matrículas. Montaron un tinglado descomunal a cuento de la ausencia del cat y dijeron que el pueblo catalán jamás perdonaría la afrenta. Luego nos dimos cuenta de que al pueblo catalán, como al madrileño o al canario, le importaba poco que en las matriculas de sus coches pusiera cat o eus o la é de España como hoy figura. No ha pasado nada por ello. Se tomó la decisión y todo fue normal. Nadie montó un circo ni nadie se tiró al monte. Era mucho más fácil de lo que nos dijeron. Nos hemos dado cuenta de que no pasa nada porque se obligue a cumplir la ley a quienes habitualmente la vulneran.

A veces se trata de presentar como un problema general lo que no deja de ser una aspiración particular de cuatro o cinco que viven del cuento del nacionalismo y siempre piden más para poder vivir mejor y tener más y mandar mucho más. Nada pasó por la condena de la Mesa de HB. Nada ha ocurrido por la deslegalización de Batasuna. Ahora nos anuncian grandes males para el día que a alguien se le ocurra aplicar un artículo de la Constitución previsto para hacer que cumplan la ley los que no quieren cumplirla. Y bien, pensemos. La única alternativa a ésto es la de seguir dándoles lo que piden. Les corresponda o no. Sea justo o injusto. Por eso lo que ahora procede es decir que no. Ni un chantaje más. Ni una coacción más. Ni una competencia más. La ley está para aplicarse. Y el que la vulnere, que se atenga a las consecuencias.

Justicia en el caso Hipercor
José Clemente  La Razón 26 Julio 2003

Dieciséis años después del atentado de Hipercor en Barcelona, el más cruel y sanguinario de la historia de ETA, ha llegado la sentencia. En el banquillo de los acusados no estaban todos los que fueron, aunque sí eran los dos que estaban: Rafael Caride Simón y Santiago Arróspide Sarasola. Otros dos integrantes de aquel sanguinario «comando Barcelona», Domingo Troitiño Arranz y Josefa Mercedes Ernaga, ya fueron condenados en 1989 a 794 años de cárcel, mientras que el principal inductor del brutal crimen y a la sazón número 2 de la banda terrorista, José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias Josu Ternera, permanece huido de la justicia española por su también participación en el atentado contra la casa-cuartel de Zaragoza, en la que murieron cinco niños. Con ese criminal currículum y el apoyo del PNV, Ternera llegó a ser miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco, una vergüenza para todos los españoles de bien y una burla para las víctimas del terrorismo, en especial, las de esos dos atentados por los que ha sido condenado y se encuentra fugado y en paradero desconocido, quién sabe si en casa de algún destacado dirigente nacionalista del PNV.

Pero al margen de la tardía condena contra esa pandilla de hijos de puta, o de hideputas, como dice mi presidente-editor, Luis María Anson, lo que quería destacar en esta galerada es que la sentencia reconoce los derechos de víctima del terrorismo a la joven Jessica López Rodríguez, a la que conocí por primera vez cuando apenas tenía cuatro años y su madre y el delegado de la AVT en Cataluña, Roberto Manrique, luchaban para que la Administración reconociera que la sordera de nacimiento que padecía fue provocada por el atentado de Hipercor, en el que su madre, embarazada de siete meses, trabajaba de cajera. Ahora, las madres que perdieron a sus fetos en otros tantos atentados podrán reclamar. ¡Estamos de enhorabuena!

La Galicia democrática
Editorial El Ideal Gallego 26 Julio 2003

La celebración del 25 de Julio reflejó de la manera más fidedigna la imagen de la Galicia actual, un país en el que los valores democráticos priman por encima de cualesquiera otros. La práctica totalidad de los ciudadanos abrazan esos principios y gracias a ellos expresan sus ideas con libertad, dentro de los cauces establecidos por la ley, cuya propia esencia permite la discrepancia siempre que se haga desde el respeto a la convivencia. En un espacio muy reducido se vivieron en Santiago actos de muy distinto signo político, pero todos ellos estuvieron inspirados por un mismo sentimiento de tolerancia, que sirvió a los participantes para mostrar sus ideas y sus desos para la comunidad autónoma sin temor a que el “rival” contestase de una forma extemporánea.

Sólo un reducido grupo marginal optó por la salida de tono y prefirió recurrir a la violencia para transmitir lo que quiere para Galicia. Esa forma de actuar, contraria a la tolerancia innata en los gallegos, condena a los jóvenes radicales a ser siempre una banda residual, cuyo protagonismo se reduce a protagonizar actos de terrorismo callejero. Cuentan con un apoyo prácticamente nulo, pero es necesario que llegue a ser inexistente, una tarea en la que no se pueden regatear esfuerzos. De cualquier manera, su actuación no puede ensombrecer la jornada de fiesta que vivió ayer la comunidad autónoma, el mejor ejemplo para otros territorios donde los políticos han provocado una fractura social al anteponer sus intereses particulares al general de los ciudadanos a los que representan.

Alberdi no está sola
Ignacio Villa Libertad Digital  26 Julio 2003

Nadie se puede sorprender por las declaraciones explosivas realizadas este viernes por Cristina Alberdi desde Asturias. Nadie puede decir, a estas alturas, que Alberdi sea una "suicida" de la política. Nadie puede calificar de oportunista a una mujer que estuvo en el Gobierno con Felipe González en su etapa terminal. Nadie puede catalogar de protagonista a esta dirigente y diputada socialista que desde hace tiempo no busca nada personal en la política. Cristina Alberdi bandera socialista, en otros tiempos, de renovación y feminismo ha irrumpido en plena crisis interna del Partido Socialista para hablar sin pudores ni ataduras.

Alberdi ha hablado en primera persona, pero la ex-ministra de Felipe González no es una isla dentro del PSOE. Alberdi no esta sola, con ella hay más personas que piensan lo mismo sobre lo que está ocurriendo en la filas socialistas. Por el momento, el resto no ha hablado, por el momento no han dado la cara; pero no hay duda de que con estas declaraciones se acaba de abrir la puerta de la autocrítica interna y pública en el Partido Socialista. Y eso a siete meses de unas elecciones generales es la tumba para el candidato Rodríguez Zapatero.

Cristina Alberdi, teniendo en cuenta su larga carrera política, no se ha equivocado al apuntar a la diana, en estas declaraciones. Ha pedido un Congreso Extraordinario del PSOE para aclarar cuál es el modelo de Estado de los socialistas ante la deriva consentida y apoyada de Pascual Maragall; y además ha sido muy crítica con la actual dirección federal por los modos y las formas de llevar la crisis de Madrid. Alberdi, que fue "recuperada" por Felipe González como un rostro nuevo y renovado de sus Gobiernos en pleno desastre final, conoce perfectamente lo que es vivir en política aturullada por los escándalos propios. Alberdi, que fue ministra en los momentos más bajos del Partido Socialista, sabe a la perfección lo que es sufrir cada día el deterioro de la corrupción. Alberdi, que llegó al Ministerio como un último intento del "felipismo" de renovar un Ejecutivo adocenado por tantas y tantas cosas, entiende de estrategias y de huidas sin destino que no llevan a ninguna parte.

Precisamente por todo ello, Cristina Alberdi, que ha demostrado en más de una ocasión su fidelidad al PSOE, tiene una autoridad contrastada a la hora de criticar el funcionamiento interno de la actual dirección socialista. Si Cristina Alberdi habla en público y lo hace de esta manera, es que hay mucha tensión acumulada en los pasillos socialistas.

"¿Quién puede estar detrás de Cristina Alberdi?", se preguntan angustiados en la calle Ferraz. "¿Qué apoyos puede tener?" se repreguntan en los despachos de la dirección socialista. Y es que Cristina Alberdi es la voz de muchos dirigentes del PSOE de la vieja guardia y también en ella se sienten representados algunos de la nueva, que no entienden dónde quiere llegar Rodríguez Zapatero acompañado por Blanco, Caldera y Perez Rubalcaba. Con Alberdi están los mismos que hace tres años dejaron el sitio a un equipo nuevo, renunciaron a muchos méritos de guerra, realizaron un gesto de generosidad política dejando paso a una nueva generación que llegaba con la intención de cambiar la cara al PSOE. Estos mismos ahora, a pocos meses de unas elecciones generales, se encuentran con un partido desorientado en lo ideológico, hundido en los disciplinario y demolido en lo estratégico. El PSOE de Zapatero, tres años después está peor que el PSOE de Almunia. No han sabido aprovechar los muchos y variados errores del Gobierno del PP, han sido incapaces de solucionar correctamente las crisis internas que han ido surgiendo, han recuperado todos los "tics" de la corrupción con el desaguisado de la Asamblea de Madrid y además han comenzado a borrar las señas nacionales de identidad del PSOE al dejar hacer a su antojo a Pascual Maragall.

En fin, un desastre, del que en la Ejecutiva Federal eran conscientes desde hace mucho tiempo. La voz de Cristina Alberdi no está sola, Y aunque ahora los Caldera y Blanco de turno intenten apagar el fuego, la cuenta atrás para el "equipo Zapatero" está en marcha. Lo grave es que, lejos de rectificar y de reorganizar estrategias, insisten en los mismos errores. Y como la piedra de sus equivocaciones sigue en el mismo lugar, con ella se tropiezan una y otra vez. Ya veremos hasta cuando.

Vigilando la barbacoa
ANTONIO RIVERA/PROFESOR DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE LA UPV/EHU El Correo 26 Julio 2003

El ciudadano puso su nombre y apellido completos debajo de la carta remitida para su publicación al director de este medio. No le cabía ni duda ni temor porque se conociera la filiación concreta del quejoso. Apuesto un brazo a que mi desconocido firmante es un probo ciudadano, honrado padre de familia, amante esposo, 'jatorra' con los amigos y generoso con sus vecinos. Un hombre de bien que se quejaba de que habiendo acudido con la familia a disfutar de uno de esos parques de los que alardeamos los alaveses, había visto ensombrecida la jornada al coincidir allí con algún político amenazado/escoltado que, con similar intención de disfute que él, le había obligado a degustar de las chuletillas a la brasa vigilado por los guardaespaldas del referido representante público. «Personas anónimas que no participan de la política ni quieren hacerlo», decía en su queja, «tuvieron que aguantar una situación desagradable» al tener que soportar «la vigilancia impuesta».

El probo y quejoso ciudadano prescinde del hecho de que ese o esos políticos no solo tuvieron que vivir con él la 'situación desagradable' de estar rodeados de guardaespaldas mientras disfrutaban de un día de solaz y asueto; incluso de que obligaran a personas como él a padecer esa misma circunstancia al coincidir en un mismo lugar y actividad. Prescindía de la circunstacia de que esos políticos viven todo el día, veinticuatro horas, con esa incómoda compañía que les obliga a dar cuenta anticipada de cada uno de sus movimientos, empezando por los más banales o cotidianos (comprar tabaco, tomar un vino en un bar, acompañar a sus hijos o ir al cine), y enajenar su autonomía personal más inmediata al hacerla dependiente de las circunstancias de seguridad y oportunidad de cada momento.

Seguro que el ciudadano se quejaba sin mala intención al no conocer ni preguntarse por la insoportable vida de estas miles de personas, vascos y vascas, que viven junto a nosotros. La variedad de situaciones estrambóticas pero cotidianas que provoca el país que vivimos/sufrimos es extraordinaria: escoltas custodiando bajo el sol a un campesino riojano concejal de su pueblo mientras ara la tierra con el tractor, automóviles circulando a baja velocidad mientras persiguen a su protegido que hace 'footing', vigilante leyendo aburridamente durante horas, días y semanas al tener encomendada la protección del empleado de una librería, los que esperan de madrugada a la puerta de un pub mientras su vigilado termina la copa a que tiene derecho a disfrutar con sus amigos... Hay más situaciones, estrambóticas y lamentables. Un conocido político de mi ciudad tuvo que mudarse de vivienda porque sus vecinos le exigían un seguro para la casa y le reprochaban que les ponía en peligro. Casi todos sus vecinos, menos el servicio, le votaron para el cargo público que hoy ocupa. Pero no tiene que ver. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

El honrado ciudadano no se hacía la pregunta original: ¿por qué muchos políticos y cargos públicos tienen que llevar escolta?, ¿quién obliga a que tengan que llevar escolta?, y en última instancia, ¿quién es el responsable final de que ese político lleve escoltas y de que la presencia vigilante de éstos le estropeen degustar tranquilamente unas chuletillas a la brasa con su familia en uno de esos flamantes parques de la geografía alavesa? Mejor no hacerse preguntas. Al fin y al cabo, nuestro ciudadano «no participa en política ni quiere hacerlo». No se mete en política.

Eso quiere decir que hay quienes se meten voluntariamente en política y que, de alguna manera, llevan en el castigo la penitencia. ¡Claro que los políticos y los cargos públicos deciden voluntariamente serlo! ¡Faltaría más! Incluso, ya lo he dicho, algunos lo son gracias al voto particular de ese mismo ciudadano, metido en política para la ocasión electoral. Se podría arreglar la cosa evitando que se presentaran. Es una idea. O eligiendo sólo a aquellos que no van a estar amenazados. Hay políticos de partidos, por si no lo sabe nuestro reclamante, que no están amenazados. Y hay pueblos vascos felices, pocos, desprovistos de cargos públicos de esos partidos amenazados, donde sus ciudadanos comen chuletillas sin esa incómoda compañía. Es otra idea. En el fondo, es una idea genial. En tiempos de la dictadura, los perseguidos obtenían a veces el reproche callado de los suyos por haberse metido en líos políticos y complicar la vida a sus familiares y amigos, acosados en su conjunto por la presión policial. Ahora ocurre algo similar a los ojos de este ciudadano quejoso. La ironía es que, con todo lo que ha cambiado la situación política, algunos no han dejado de estar en ese lugar incómodo que genera problemas a los suyos. Pertinaces que son.

El reclamante se hacía al final de la carta esta pregunta: «¿Por qué no hacen estos actos de forma privada, sin implicar al resto de ciudadanos?». Eso es lo que le gustaría a media sociedad vasca. Igual que nos fastidia ese anuncio de los leprosos que cuestiona nuestro bienestar trayéndonos imágenes dramáticas mientras comemos nuestras chuletillas, así nos estropea la vida la visión cotidiana de que miles de conciudadanos nuestros están las veinticuatro horas del día acosados y vigilados por sus implacables asesinos, y limitados al extremo en sus movimientos por sus inevitables protectores. Siempre es mejor ocultar la realidad que afrontarla para mejorarla.

Este maravilloso país sigue funcionando cada día porque al menos la mitad de sus habitantes piensa como nuestro ciudadano vindicante. No hace falta que un pueblo esté encanallado o que lo formen miserables para explicarnos con rigor por qué acepta situaciones inaceptables para cualquier ser humano. Los que aplaudían en los pueblos y ciudades alemanas de los años treinta eran honrados ciudadanos y probados padres de familia, no unos ogros. Simplemente (sic), la situación superaba a esa sociedad y le llevó a aceptar con su anuencia todo tipo de atropellos. Ha pasado docenas de veces en la Historia, pasa hoy y puede volver a pasar si interpretamos una queja como la que esgrime nuestro ciudadano con la misma entidad moral que si se protestara del mal estado de las papeleras de aquel parque o de la mala calidad del fango de ese jardín, si estamos interesados, como lo estamos, en que la rana bermeja no se extinga.

Este es el país que tenemos y vivimos. ¡Menudo Plan!

El Gobierno hace un llamamiento para una acción conjunta con el PSOE que frene el plan Ibarretxe
MADRID/LEÓN. C. DE LA HOZ / B. MOLLEDA ABC 26 Julio 2003

El vicepresidente primero, Mariano Rajoy, reveló ayer que ya se ha producido una «reunión de alto nivel» que debe avanzar en reuniones «discretas»

La materialización del llamado «plan Ibarretxe» -en un proyecto del que ABC ofreció eltexto íntegro- ha tenido la virtualidad de crear un nuevo clima de entendimiento entre el Gobierno y el PSOE, muy deteriorado en los últimos meses. Si hechos como el hundimiento del «Prestige», la guerra de Irak o, más recientemente, la crisis institucional de la Asamblea de Madrid, supusieron en la práctica una ruptura de relaciones, sólo sujeta muy levemente por el «Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo», Ibarretxe ha actuado como nexo de aproximación entre ambos.

El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, hizo ayer un repaso crítico de lo que significa el nuevo «estatuto político» que el lendakari pretende presentar a la Cámara vasca en el mes de septiembre para colegir que «tengo la convicción de que esta apreciación la comparte el PSOE». De hecho, las reacciones públicas al plan el pasado miércoles no dejaron lugar a dudas. Rajoy agregó durante su comparecencia en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros que ha habido una «reacción unánime» en contra del proyecto soberanista del PNV «que debería hacer reflexionar a Ibarretxe».

«Abrir los ojos»
Tras hacer un llamamiento al «equilibrio» para tratar este asunto, rogó que se contraste la realidad del texto con lo que Ibarretxe dice que es. «El plan es de ruptura y de segregación y no de convivencia -dijo-. Es también de aislamiento, incompatible con la Unión Europea, además de un factor grave de desestabilización económica. y no supone una reforma del Estatuto de Guernica, sino enterrar éste».

«Todos deberíamos abrir los ojos ante estas maniobras de doblez» recomendó Mariano Rajoy para destacar que el PNV tiene que reflexionar «porque su juego queda en evidencia». Tras estas consideraciones, reveló que ya se ha producido una «reunión de alto nivel» gobierno-PSOE en referencia a un almuerzo que reunió el pasado jueves al secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos, con el diputado Alfredo Pérez Rubalcaba, personas en las que se sostiene la interlocución habitual del Pacto antiterrorista. «Si hay un tema en que debe hablarse conjuntamente, este es uno de ellos», sentenció Rajoy para expresar la disposición del Ejecutivo a mantener «una posición clara y conjunta» con los socialistas. «Estamos hablando y vamos a seguir haciéndolo» anunció.

En este sentido, el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó ayer en León que su partido está «abierto a recibir la llamada al diálogo» efectuada por Rajoy ya que se trata de un proyecto para el País Vasco que «no apoyamos, discrepamos y vamos a combatir».

Zapatero consideró que el «único plan» que debería tener el lendakari es «acabar con ETA y defender a los que tienen que mantener la libertad en Euskadi». Por ello, el líder del principal partido de la oposición expresó su apoyo al Gobierno «para reforzar la cohesión territorial de España», al tiempo que le recordó que el PP «sabe que ha contado y cuenta con la máxima colaboración del PSOE».

La cohesión de España
No obstante, pidió a los dirigentes populares que «reflexionen sobre determinados actos y acusaciones» contra el PSOE, partido que «es garante de la cohesión de España». Reiteró que «si de verdad (el PP) quiere sumar» sus esfuerzos «es imprescindible y tiene que respetar a quien cada día estamos luchando por la garantía de la cohesión territorial».

En una visita institucional al Ayuntamiento de León, ciudad en la que residió hasta hace tres años cuando fue elegido secretario general del partido, Zapatero se refirió a los artefactos que explotaron ayer en Estella y Andoain, unos actos delictivos sobre los que expresó su «condena radical a quien usa la violencia con fines políticos». «Nadie va a conseguir nada en este país con la violencia», dijo Zapatero, que mostró su «convencimiento de que antes o después acabaremos con el terrorismo de ETA y con esta lacra que tanto daño ha hecho en tantas ocasiones».

La nueva confluencia Gobierno-PSOE no parece, sin embargo, que vaya a materializarse, de momento, en una reunión entre Aznar y Zapatero, ni en la convocatoria del Pacto Antiterrorista, sino a través de «reuniones discretas», como cuando se pactó promover la petición de ilegalización de Batasuna. «No importa el órgano, sino que haya conversaciones ente los partidos», argumentó Rajoy.

Parlamento vasco
También parece difícil una estrategia común en el Parlamento vasco, habida cuenta de que el presidente del Grupo Popular, Jaime Mayor Oreja, y el líder del PSE, Patxi López, «ni se hablan», según comentaron fuentes de la Cámara autonómica. De este modo, aunque el rechazo de los populares y de los socialistas vascos al plan es igual de tajante, nada hace prever una unidad de acción cuando el lendakari presente en septiembre su plan. La estrategia parlamentaria, afirman desde la dirección del PSOE, «corresponde por completo al PSE». Cabe destacar que el día que se conoció el contenido del «plan Ibarretxe», sólo habló en nombre de la ejecutiva federal socialista su responsable de Política Exterior, Manuel Marín, por entenderse que tenía «más relevancia política» que fueran los dirigentes del País Vasco -como Patxi López o Javier Rojo- los que opinaran al respecto.

Interrogado asimismo Rajoy sobre si la aplicación del artículo 155 de la Constitución -que permite la suspensión de la autonomía- entra entre las opciones que el Estado de Derecho se puede plantear para responder al «plan Ibarretxe» , destacó que lo importante «es que todos hagan el mayor esfuerzo para impedir que se rompa un proyecto y se coloque otro de un partido político», al tiempo que advirtió de que ante una decisión como la del lendakari los demás «podrían adoptar otro tipo de decisiones unilaterales con la misma legitimidad». «Tengan la seguridad de que el Gobierno tiene muy claras cuáles son sus obligaciones», apuntó.

Los violentos intensifican el acoso al PSE de Andoain con dos ataques en una noche
Hicieron estallar sendas bombas caseras en la vivienda de una concejala y en la casa del pueblo
O. B./SAN SEBASTIÁN El Correo 26 Julio 2003

Exactamente dos meses después de recuperar la Alcaldía de Andoain, en manos de la ilegalizada Batasuna durante la anterior legislatura, el PSE volvió a convertirse ayer en blanco preferente del entorno terrorista que opera en la localidad guipuzcoana. El asfixiante acoso que los cargos y militantes socialistas del municipio sufren desde hace más de cuatro años -y que se ha cobrado dos víctimas mortales, el columnista José Luis López de Lacalle y el jefe de la Policía local, Joseba Pagazaurtundua- se reprodujo en la madrugada de ayer. Los radicales hicieron estallar, en un intervalo de poco más de media hora, sendas bombas caseras en la vivienda de la concejala Antonia Landa y en la casa del pueblo. Los artefactos no provocaron daños personales, pero sí algunos desperfectos materiales.

Pese a la aparente tranquilidad que se respiraba en la localidad desde que José Antonio Pérez Gabarain volviera a ocupar el sillón de alcalde, la familia socialista no había bajado la guardia y esperaba con «inquietud» el final de la calma chicha, máxime con Batasuna ilegalizada y sin lugar en el Ayuntamiento. De hecho, el vicesecretario del PSE de Guipúzcoa, Miguel Buen, reveló ayer que en las ocho semanas transcurridas desde las elecciones se han producido otros tantos ataques frustrados. Hace unos días aparecieron pintadas que tachaban a Gabarain de «ladrón» y al resto de los ediles no nacionalistas de «asesinos». Y, además, en la jornada posterior al concierto organizado por Basta Ya para celebrar el triunfo constitucionalista en las urnas se encontraron garrafas de gasolina escondidas en el pueblo, informa 'Vasco Press'.

Ayer los radicales sí lograron perpetrar los sabotajes que, según cree el PSE, podrían guardar relación con el descubrimiento por parte del nuevo equipo de gobierno de las «chapuzas, maniobras y connivencias con el terrorismo» cometidas por los corporativos radicales durante su gestión. Así lo denunció Buen, que, sin concretar los hechos, habló de subvenciones a «grupos en la órbita» de ETA.

La primera de las explosiones se produjo a las 2.40 de la madrugada en el balcón del domicilio de Antonia Landa quien, según sus compañeros de la agrupación, se encuentra «anímicamente afectada» pero decidida a continuar en su cargo. El artefacto, compuesto por dos bidones de gasolina y dos petardos pirotécnicos, provocó al estallar un pequeño incendio que afectó a la parte exterior de la fachada. A las 3.15, otro artefacto similar hizo explosión en la sede socialista de la calle Arrate, aunque en este caso el carburante no llegó a prender, por lo que sólo quedó ligeramente abombada la persiana.

«Nadie paga»
Tanto Buen como el portavoz del PSE en Andoain, Estanis Amutxastegi -víctima en innumerables ocasiones de sabotajes y amenazas-, coincidieron en destacar el clima de impunidad en que actúan los violentos, ya que «nunca se detiene a nadie, nadie paga por estos disparates». En este sentido, Buen se dirigió al consejero de Interior, Javier Balza, para recordarle que quienes acosan a los socialistas en Andoain «también son ETA» y, como tal «también se les debe vencer policialmente», por lo que le sugirió que tome la localidad como «campo de pruebas» para «empezar a acabar con los residuos violentos de esta sociedad».

También dejó claro el dirigente guipuzcoano que el PSE no piensan rendirse «por muchas canalladas que nos hagan», ni aceptar «tesis de exclusión y marginación» como es, dijo, el 'plan Ibarretxe'.

Bandas organizadas queman sucursales bancarias
La Razón 26 Julio 2003

Varias sucursales bancarias de la zona vieja de Santiago de Compostela, fueron atacadas por grupos organizados que arrojaron objetos incendiarios en la medianoche del jueves al viernes, cuando se celebraba el día grande de la ciudad gallega.

Los hechos ocurrieron mientras en la plaza del Obradoiro se lanzaban los Fuegos artificiales del apóstol Santiago. Agentes de la Policía Nacional detectaron varias zonas del casco antiguo, cerca de la catedral, donde estaban desplegados grupos de jóvenes violentos que habían montado barricadas con neumáticos. Estas barricadas, ubicadas en la esquina de la plaza de Cervantes con la calle Preguntoiro y en la calle de Rosalía de Castro, fueron incendiadas por los jóvenes, que hacia la medianoche comenzaron a romper los cristales de sucursales bancarias, arrojando en su interior objetos incendiarios. Además, varios contenedores se convirtieron también en objetivo de los ataques con fuego. Entre las oficinas atacadas por los violentos se encuentran una sucursal del Banco Gallego situada en la plaza de Cervantes y otra del Banco Bilbao Vizcaya en la esquina de la calle Preguntoiro con la plaza de Cervantes. Un total de cinco dotaciones de Bomberos trabajaron en las labores de extinción. El control del fuego pudo llevarse a cabo gracias a que esta noche había un dispositivo especial con motivo de los fuegos artificiales en la plaza del Obradoiro.

Las comunidades bilingües impartirán un mínimo de cuatro horas de castellano
Agencias / Madrid El Ideal Gallego 26 Julio 2003

El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, afirmó ayer que el ejecutivo ha aprobado una norma de obligado cumplimiento según la cual “en aquellas comunidades donde haya lengua cooficial, se impartirá un mínimo obligatorio de cuatro horas semanales en castellano” para los alumnos de primaria.

En la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, Rajoy respondió así a una pregunta en la que se le pedía que valorase la iniciativa de la Generalitat de reducir de cuatro a dos las horas semanales obligatorias para la enseñanza en castellano.

En este sentido, el ministro portavoz subrayó que “las normas deben cumplirlas los responsables institucionales, los gobernantes, los dirigentes políticos y los parlamentarios” y por tanto, añadió, “no hay nadie que deba negarse a cumplir una norma”.

Rajoy puso como ejemplo de cumplimiento de la norma el caso de Manresa, donde ayer las banderas española y europea volvieron a ondear en el balcón del ayuntamiento tras haber sido retiradas por una propuesta de ERC y CiU.

Añadió que “en un Estado de Derecho todos estamos sometidos al imperio de la ley, seamos del partido que seamos”.

El Gobierno rechaza la propuesta nacionalista de incorporar las lenguas cooficiales al pasaporte
Redacción - Madrid.- La Razón 26 Julio 2003

El Gobierno ha rechazado la reivindicación de los partidos nacionalistas para que el gallego, el vasco y el catalán se incorporen al pasaporte español aprovechando la modificación que había que hacer en este documento con el objetivo de sustituir el término «Comunidad Europea» por el de «Unión Europea».

El Ejecutivo argumenta que el castellano es la única lengua oficial de España en la Unión Europea. Así lo explica el Gobierno en una respuesta parlamentaria al portavoz adjunto de CiU en el Congreso, Jordi Jané. El político catalán quería saber si el Ministerio iba a aprovechar la adopción del nuevo pasaporte, que ayer comenzó a expedirse en algunas comunidades autonómas, para incluir las lenguas cooficiales.

En su pregunta, Jané alegaba que esto ya se ha hecho en otros países de la UE. Concretamente, ponía el ejemplo de Bélgica, que aprovechó el cambio en su pasaporte que acaba de aprobar España para introducir «la totalidad de las lenguas» que se hablan es ese país –neerlandés (hablado por 5,6 millones de belgas,; francés (4,5 millones) y el alemán (102.415 personas)–.

El Ministerio del Interior, que advierte de que la aceptación de esta demanda de las formaciones nacionalistas «iría en contra de las resoluciones europeas dictadas para regular este documento», responde al diputado de CiU subrayando que las resoluciones de la UE acerca de este documento hacen referencia a las «lenguas oficiales en cada Estado y no a aquellas que son cooficiales en determinadas zonas dentro de los respectivos Estados».

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