AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 2 Agosto  2003
La cara dura de Ibarretxe
Germán Yanke Libertad Digital  2 Agosto 2003

Getxo, avanzadilla del Plan Ibarretxe
EDITORIAL Libertad Digital 2 Agosto 2003

Sin orden ni concierto
José Antonio Vera La Razón  2 Agosto 2003

Lo normal y lo anormal
EDURNE URIARTE ABC  2 Agosto 2003

Euskadi en el mundo (VII)
BENIGNO PENDÁS ABC  2 Agosto 2003

De nazionalismos
ANDRÉS MONTERO  El Correo 2 Agosto 2003

Semilla nazionalista
Nota del Editor 2 Agosto 2003

Alzar la voz
Cartas al Director El Correo 2 Agosto 2003

Atentado de ETA sin víctimas contra un concesionario de coches de Vizcaya
Bilbao. Agencias ABC  2 Agosto 2003

El alcalde nacionalista de Getxo amenaza y humilla a dos ediles del PP y PSE
Agencias Libertad Digital   2 Agosto 2003

En prisión el dueño del piso de Berriozar tras admitir que lo prestó a ETA
AGENCIAS/DDN. MADRID/PAMPLONA. Diario de Navarra  2 Agosto 2003

El Foro Ermua acusa al obispo Uriarte de dejar «tirado» a Larrínaga
Ep - Madrid.- La Razón  2 Agosto 2003

El Gobierno declara incompetente a la Generalitat para abrir delegaciones en el exterior
EFE Libertad Digital  2 Agosto 2003

La cara dura de Ibarretxe
Germán Yanke Libertad Digital  2 Agosto 2003

La verdad es que se leen en los periódicos cosas pasmosas. Entre ellas que el Gobierno vasco, liderado de modo personal por su presidente, quiere “implicar a los partidos en un plan de apoyo a los amenazados”. Ibarretxe es el campeón del cinismo y la desvergüenza. En el País Vasco, los amenazados son los que no comulgan con su diseño de la dictadura etnicista vasca y los amenazadores pertenecer a su familia nacionalista. ETA mata y el PNV persigue a los demócratas buscando ambos el desistimiento de quienes se oponen a la secesión totalitaria. Y viene ahora, justo la antevíspera de que, por citar sólo un ejemplo, el cura Larrínaga tenga que abandonar –perseguido por los fieles de Ibarretexe– la parroquia de Maruri, y nos dice que quiere “implicar a los partidos” y dar calor humano a los perseguidos. La desfachatez de los dictadores es ya conocida, pero verla tan cerca produce escalofríos.

Ibarretxe no es el adalid de la defensa de las víctimas, sino buena parte de sus problemas. Los perseguidos, para empezar, quieren que ETA sea aniquilada y que el Gobierno vasco respete y ampare sus derechos. No necesitan del presidente del Gobierno vasco ni cínicas palmaditas ni campañitas de prensa, pagadas por los mismos perseguidos y adjudicadas a mayor gloria del dictadorzuelo, sino que la Policía Autónoma ponga a los criminales a disposición de los tribunales en vez de someterse a una estrategia de convergencia nacionalista en la que se promete que ETA “se parará” cuando se negocie con ella el futuro político y ciudadano de los amenazados. Los perseguidos saben que parte de la maquinaria que les agrede es Batasuna y quieren que, de acuerdo con el Estado de Derecho, sea eliminada del mapa político y social, en vez de protegida por el PNV mientras Ibarretxe se pavonea entre La Habana y Vitoria. Los amenazados quieren el cumplimiento de la legalidad y, por dar una pequeña muestra, mientras Ibarretxe daba cuenta ante los periodistas de las dimensiones y la dureza de su cara dura, el alcalde nacionalista de Getxo mandaba a un sótano sin ventanas a los grupos municipales del PSOE y PP, que suman tantos concejales como el suyo ya que gobierna, y persigue, gracias al apoyo de Izquierda Unida.

Y, además, quiere “implicar a los partidos”, como si la persecución de los dirigentes, concejales y militantes de los partidos constitucionales –que ya es implicación en la materia– tuviera su causa en la despreocupación de aquellos. Este personaje vergonzoso y vergonzante tiene en su comunidad autónoma la situación más parecida a la de la actuación de los grupos paramilitares en las dictaduras: se ataca a la oposición, que ha de protegerse como puede, mientras el Gobierno cómplice, que no quiere destruir a los grupos violentos de su cuerda, se dedica a la retórica. Y la retórica, como este nuevo plan indignante, es parte de la persecución que sufren los amenazados.

Getxo, avanzadilla del Plan Ibarretxe
EDITORIAL Libertad Digital 2 Agosto 2003

En el municipio vizcaíno de Getxo, las elecciones del 25 de mayo dieron como resultado un empate a concejales entre las fuerzas constitucionalistas y el PNV-EA. Los constitucionalistas, PP y PSE, obtuvieron doce. Los mismos que el PNV-EA, que, gracias a la miseria moral del partido de Madrazo y Llamazares (que obtuvo un solo concejal), gobernará nuevamente en el ayuntamiento de la mano de Iñaki Zarraoa.

Una de las primeras medidas que Zarraoa –ex director de EITB, la cadena pública vasca, cargo que abandonó cuando fue elegido alcalde de Getxo por primera vez en 1999– tomó una vez constituido el Ayuntamiento fue subirse el sueldo un 12 por ciento (hasta 71.500 euros anuales) y mejorar también las retribuciones de sus colaboradores más directos (que cobrarán casi 60.000 euros anuales). Los ediles del PP y el PSE apenas cobrarán 8.000 euros anuales, negándose el tripartito siquiera a equiparar en sueldo a dos miembros de cada partido constitucionalista para que puedan ejercer, en calidad de liberados, las tareas de la oposición. Y para confirmar el respeto y la consideración que le merecen sus adversarios políticos –que representan a la mitad de los ciudadanos de Getxo–, Zarraoa confinaba hace unos pocos días los despachos de los grupos del PP y del PSE en un sótano sin ventanas del Ayuntamiento.

Continuando ayer mismo en la misma línea de “diálogo”, “tolerancia” y “calor humano para con los perseguidos por ETA” que predica el lehendakari –quien antes de entrar en la basílica de Loyola para asistir a la misa oficiada por Juan María Uriarte con motivo de la festividad de San Ignacio, manifestaba que era necesario “abordar de una vez por todas un debate político que permita alcanzar acuerdos entre los partidos”–, Zarraoa intentó expulsar del salón de plenos a las ediles Marisa Arrúe (PP) y Gotzone Mora (PSE) durante la recepción a unos regatistas franceses que hicieron escala en Getxo, increpándolas en público y amenazándolas con enviar a la Policía Municipal si volvían a acudir a algún acto municipal. Tras lo cual, el alcalde dio como si nada la bienvenida a los regatistas, ponderando la tradicional hospitalidad de Getxo.

La propia Gotzone Mora advertía en la campaña electoral del “hondo significado político” de las elecciones del pasado día 25 en el municipio vizcaíno, pues Getxo se ha convertido con Zarraoa, tal y como ella señalaba, en el “máximo exponente municipal del proyecto soberanista e independentista auspiciado por el lehendakari”. Zarraoa, en un municipio especialmente castigado por el chantaje y la violencia etarra, ha mantenido una actitud indiferente –ahora marcadamente hostil– para con los amenazados por ETA, prodigando al mismo tiempo su tolerancia, calor y comprensión para con los verdugos de la banda y sus simpatizantes, como ha podido verse en el pregón y el programa de los recientes festejos, donde se incluyeron anuncios con mensajes de apoyo a los presos etarras admitidos por la Comisión de Fiestas, integrada por un grupo de proetarras subvencionados por el Ayuntamiento para la preparación de las fiestas.

Con estos antecedentes, no hay que cavilar demasiado para imaginar cuál sería el destino de los vascos no nacionalistas en el Euskorrico totalitario de Ibarretxe, del que el Ayuntamiento de Getxo es avanzadilla y experiencia piloto: sometimiento y conversión a la “verdadera fe” nacionalista so pena de constantes amenazas, agresiones, chantajes y humillaciones... a las que seguirían la destrucción de negocios y propiedades, como en el Hotel Tamarises el pasado junio o en el concesionario de coches de Lejona, municipio limítrofe, la pasada noche. Y, en último término, el exilio o la eliminación física del disidente.

Sin orden ni concierto
José Antonio Vera La Razón  2 Agosto 2003

Lo de las autonomías está cada día más entretenido. Antes eran sólo los catalanes y los vascos los que nos animaban el verano. Este año, pese a la torrentera de calor que nos azota la mollera, hemos descubierto que Madrid y Marbella también existen. Ya era hora. Madrid no podía estar por debajo de Cataluña y Euskadi en lo que a chóu autonómico se refiere. Marbella tampoco, aunque en lo municipal. Madrid está demostrando que tiene la misma capacidad para el escándalo y el insulto, para atraer a la plebe con maratonianas sesiones de boberías en la asamblea de Vallecas.

El otro día me lo decía un amigo: menos mal que tenemos la comisión de investigación de la eféseme, porque la telebasura está últimamente aburridísima. ¿Qué es la telebasura de Dinio y Malena Gracia comparada con el vertedero político de la comunidad de Madrid? Ibarreche y Pujol no pueden ni soñar con las puntas del cuarenta por ciento de audiencia logradas en estos días por Tamayo y Sáez. Ya lo escribí hace un par de sábados: el tamayismo es hoy por hoy todo un fenómeno social y mediático. Sabíamos del tirón de Tamayo, de su capacidad para machacar a los comunistas y enervar a los socialistas, pero desconocíamos el encanto de su colega Sáez para mantener embobado al personal frente a la caja tonta. Y vaya si lo vimos. María Teresa, la otrora diputada muda, es todo un espectáculo, tiene un nosequé populachero que arrastra y que cautiva, cierto gracejo de Lavapiés que conecta con la peña cuando se despacha contra sus inquisidores diciendo «oiga, Noya, no me busque usted las vueltas, que se está usted obsesionando con las películas de fugas, que se está usted poniendo muy rollo y pesadito siempre con lo mismo, que como no sé muy bien lo que me está preguntando, pues le digo que no a todo». En fin, llevábamos dos meses esperando a que Mayte hablara, y ahora que ha hablado nos hemos dado cuenta de lo bien que da en pantalla y de cómo puede dejar en ridículo a sus perseguidores con cuatro frases extraídas con gracejo del glosario popular. Tal ha sido su éxito, que ya hay por ahí productores intentando ficharla para tertulias y debates.

¿Quién lo iba a decir? Quién iba a pensar que el psoé se metería en una comisión de investigación sin haber investigado nada, sin tener nada que esgrimir, sin una acusación armada ni una argumentación preparada. Hombre, Ruth Porta-de-vil es mala con ganas, mira que asusta, escupe bilis negra, echa fuego por la boca cada vez que habla, pero de nada sirven sus graznidos si resulta que en el fondo de todo el embrollo no aparece ninguna cosa convincente.

Esa es la cuestión. Que no aparece nada, que no demuestran nada, que nada de lo que esgrimen está probado y andan siempre con lo mismo, preguntando por qué se fue Tamayo y por qué no les votó y por qué les traicionó. Ha tenido que salir al escenario Cristina Alberdi para decir clarito lo que ya muchos comentaban en el psóe: que aquí lo único que se ve es una guerra sin cuartel dentro de la eféseme, una gran chapuza a la hora de pactar con los comunistas, un desastre de organización y unas tramas de cemento y de ladrillos que nos retrotraen a los tiempos de la péseuve. Y es que han calculado mal.

No puede uno echarse al monte y hablar de golpe de Estado y de terrorismo, de los famosos despojos humanos, cuando resulta que no saben nada de lo que ha pasado y cuando cada vez parece más claro que todo es fruto de una guerra de familias, del enfrentamiento entre Benedicto y Balbás, de Lissavetzky and company ( Mayte Sáez sic), del cacao-maravillao que tiene Simancas en Madrid y Zapatero en su partido. No es normal tal espectáculo. No es normal este gallinero en el que cada gallo gallea a su aire y sin libreto.

No es normal que Maragall diga una cosa en Barcelona y Bono la contraria en Toledo. No es lógico ni se entiende que Odón Elorza se entregue al péneuve sin que nadie le llame la atención ni lo eche del partido.

Más allá del ridículo de Madrid, más allá de la deshonra de verse sometidos al vapuleo de los tránsfugas, el problema que tiene ahora el psóe es de coherencia. Cuando no hay autoridad ni hay norte ni hay orden ni concierto es que algo gordo está pasando. No se puede tener a favor una guerra y un Prestige y no rentabilizarlos. No se puede perder la Comunidad de Madrid de forma tan humillante y tan ridícula. Cómo es posible que después de todo lo que está ocurriendo no haya dimitido nadie en el partido.

Pues es posible. Es posible ver que no tienen una estrategia definida ni común ante el embate independentista de Ibarreche, que no hay un proyecto claro ni uniforme en Cataluña, que a lo más que algunos aspiran es a gobernar aquí o allí pactando con comunistas o independentistas. Esto es lo que queda de la formación que ganó tres veces por mayoría absoluta y a la que el pueblo español confió durante más de quince años su destino.

Si este es el proyecto que ofrece el psóe, mal va el psóe. Si lo que hay hoy en este partido es el espectáculo grotesco de Madrid, pobre partido. Porque llegamos a pensar que se había producido la regeneración. Pero está visto que aún les queda mucho por cambiar y por regenerar. Y por si fueran pocos los desmanes, ahora les estalla la bomba de Marbella. Cinco ediles socialistas van a pactar con Gilygil para tumbar al Pantojo. Lo del alcalde con la tonadillera era infumable. ¿Pero éstos que se alían con el GIL son tránsfugas, o qué son? No, si al final Tamayo va a acabar siendo un santo. A este paso van a tener que readmitirle y hacerle cabeza de lista en las autonómicas. Tirón y gancho popular, tiene. Y, hasta el momento, no han podido demostrar las acusaciones contra él. Menudo fiasco, tú.

Lo normal y lo anormal
Por EDURNE URIARTE ABC  2 Agosto 2003

LA colaboración ciudadana en operaciones antiterroristas todavía constituye una noticia sorprendente. Es un comportamiento normal pero en la práctica de nuestro país es más bien anormal. Por eso el descubrimiento de un piso franco de ETA en Valencia se convierte en una noticia mucho más reconfortante aún cuando sabemos que se ha llegado a él a través de las llamadas de numerosos ciudadanos.

Son los ciudadanos los que persiguen a Troitiño y Eceiza y no al revés. Porque uno de los grandes problemas del terrorismo es que los roles parecen intercambiados; y también hoy en día, a pesar de los cambios de actitudes. Los ciudadanos permanecen prudentemente callados y temerosos mientras los terroristas se muestran desafiantes y seguros.

Imagino la osadía y la suficiencia con las que estos dos personajes se habrán movido por Valencia en sus preparativos criminales. Sin olvidar el ingrediente de la limitada inteligencia que caracteriza a los integrantes de los «comandos» etarras, los terroristas han interiorizado unos modos de vida y un ambiente social entre los que se sienten dominantes e intocables. Saben que no serán tratados como simples delincuentes, porque a ellos les temen, y hasta les justifican, y a los demás delincuentes no.

No hay más que verlos en sus exhibiciones de muecas y risas en la Audiencia Nacional. Criminales que en una apoteosis de maldad, estupidez y chulería celebran sus propios crímenes. Están poco acostumbrados a sentir el desprecio y el cerco ciudadanos. No se sienten delincuentes. Por eso, no sólo es necesario que acaben en la Audiencia Nacional, que acaban, sino que sepan que están allí por la exigencia y la colaboración de toda la sociedad. Como el resto de criminales.

Euskadi en el mundo (VII)
Por BENIGNO PENDÁS ABC  2 Agosto 2003

SÉPTIMA tesis: el contenido del Proyecto en materia de acción exterior del País Vasco vulnera la Constitución tanto respecto de las relaciones internacionales en general como de la Unión Europea en particular. La Comunidad Libre Asociada cuida con esmero su proyección universal. Es cierto que las «relaciones internacionales» se incluyen entre las pocas políticas «privativas» del Estado, pero la cláusula «sin perjuicio» -siempre servicial- contribuye a salvar «las actuaciones con repercusión exterior» que se reconocen a Euskadi en el Estatuto Político (artículo 37.1). Para empezar, en el plano simbólico: deporte y cultura.

Las selecciones nacionales propias podrán participar «con carácter oficial» en las competiciones deportivas internacionales (artículo 11.4). La Administración del Estado, literalmente expulsada del territorio vasco, queda obligada sin embargo a garantizar «el respeto a la representatividad internacional de la identidad nacional vasca en todas sus manifestaciones», en especial, la producción y creación literaria, artística, científica y técnica; además, la Comunidad estará representada en los «órganos» (sic) internacionales -Unesco, siempre generosa, se adivina como objetivo- y podrá suscribir acuerdos con instituciones internacionales o de otros países para promocionar la cultura vasca (artículo 41.3). Por supuesto que no aparece, ni siquiera para imponer su derogación «ad hoc», el artículo 149.2 de la Constitución, que considera a la cultura como «deber y atribución esencial del Estado».

Ni equipos de fútbol, ni ciclistas en el Tour de Francia, ni museos y bibliotecas, ni patrimonio artístico, ni festivales de cine...: no se permiten los sentimientos en común con el resto de los españoles. Así las cosas: ¿sirve para algo mantener lazos débiles y asépticos de orden jurídico-público? Dejamos la respuesta para otro día.

El título V del Proyecto se refiere a las «relaciones en el ámbito europeo e internacional». Europa, primera referencia. Por supuesto, el texto desconoce la Constitución Europea, poco propicia para sus fines particularistas: no magnifica a los pueblos ni admite nuevas fronteras. De momento, hay miedo a perder el «estatus» económico. El Estado, tratado con desdén, se encarga de la solución: tiene el deber de incorporar (¿de forma unilateral?) los compromisos del presente Estatuto a los tratados de la Unión Europea, en orden a garantizar su reconocimiento y respeto. Traducción política: España sólo es útil a la hora de estar en Europa. Sigue una vieja reivindicación: «De conformidad con la normativa comunitaria europea» (¿cuál?), Euskadi dispondrá de representación directa en los órganos de la Unión, a cuyo efecto el Gobierno español habilitará los cauces precisos. Además, representantes del País Vasco formarán parte de las delegaciones del Estado en el Consejo de Ministros en asuntos que afecten a sus políticas privativas.

Solucionada la «fase ascendente», como dice la doctrina, veamos ahora la «fase descendente». Corresponde a las instituciones vascas la transposición de las directivas comunitarias (habrá que adaptar el nombre) en el ámbito de sus competencias: no hay novedad. La Comunidad quiere también participar en los diferentes fondos comunitarios y que el Estado le garantice el acceso al Tribunal de Justicia, mientras las normas europeas -poco propicias al respecto- no permitan el acceso directo.

Otro salto político: Euskadi como circunscripción electoral única para el Parlamento Europeo. Votar junto con los demás españoles: cuanto menos veces, mejor. Además, la circunscripción única española complica la vida a los estudiosos del régimen de partidos. El paquete se cierra con un precepto retórico dedicado a la cooperación transfronteriza como base para edificar una Europa basada en los pueblos y colectividades. Visto lo cual, es razonable preguntarse por el sentido del voto del PNV y asociados en el próximo referéndum constitucional europeo.

Plan ambicioso de política exterior. Las instituciones vascas podrán suscribir acuerdos, convenios y protocolos con instituciones internacionales. El redactor del texto debería saber que son tratados internacionales los acuerdos celebrados por escrito entre Estados (en su caso, organizaciones internacionales entre sí o con los Estados), regidos por el Derecho Internacional, ya consten en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y cualquiera que sea su denominación. Basta leer el artículo 2.1 del Convenio de Viena de 1969.

En la Constitución queda claro quién es titular del derecho a concertar tratados y lo mismo en la jurisprudencia constitucional, por ejemplo en la STC 137/1989. Además, el Gobierno vasco contará con recursos humanos y materiales para su propia acción exterior, incluyendo delegaciones y oficinas. El Tribunal Constitucional ha interpretado con mesura el artículo 149.1.3 de la Constitución: dice la STC 165/1994 que la proyección externa de las Comunidades Autónomas excluye actuaciones que impliquen tratados internacionales, den origen a obligaciones frente a poderes públicos extranjeros, incidan en la política exterior del Estado o supongan responsabilidad internacional del mismo. A estas alturas, el asunto de los despachos en Bruselas o donde sea está ya solucionado.

En todo caso, el Gobierno vasco quiere participar en los tratados negociados por el Gobierno español y exige que ningún convenio internacional afecte a las atribuciones de la Comunidad, sin previo consentimiento de las instituciones vascas: esto es, veto confederal o «pase foral» a la vieja usanza.

Voluntarismo puro. El País Vasco se cierra para España y se abre para el mundo. Sin embargo, la realidad geopolítica, la opinión pública internacional y el «derecho de gentes» contemporáneo no son propicios para esta clase de aventuras.

En síntesis muy rápida. Primero: en el plano político, el nuevo orden mundial tiende a reforzar a los Estados clásicos como garantía de equilibrio y estabilidad. La condición estatal es predicable ahora mismo de casi doscientas entidades, cuatro veces más que hace un siglo. Los analistas principales hablan de una tendencia restrictiva en el acceso al club: no siempre los nuevos socios han merecido el honor de la «bola blanca». Asunto muy serio, porque la política internacional impone sus propias reglas de juego. Segundo: en el ámbito sociológico, la opinión mundial está saturada de información acerca de la nueva ola de naciones emergentes: sabe el lector que no es fácil atender a tantos suplementos de prensa, programas de televisión o ferias de turismo. Una encuesta reciente revela la dificultad de muchos europeos para identificar con precisión a los diez países que han firmado ya el tratado de adhesión a la Unión. La curiosidad tiene sus límites y las campañas de promoción dejan de ser rentables a partir de cierto nivel. Tercero y último: en el plano jurídico, ya se ha dicho que el Proyecto excede con mucho de las previsiones constitucionales. Tampoco el Derecho Internacional Público otorga subjetividad plena a los «pueblos» y el derecho de autodeterminación no resulta aplicable para justificar la secesión respecto de un Estado democrático.

Al final, hay más apariencia que poder efectivo en las reivindicaciones en materia internacional que plantea el Estatuto Político. En contra, eso sí, del espíritu y de la letra de la Constitución española. En contra también del sentido de la historia, que suele imponer sus leyes propias sin atender a las preferencias subjetivas ni a los sentimientos personales.

De 'nazionalismos'
ANDRÉS MONTERO /PRESIDENTE SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PSICOLOGÍA DE LA VIOLENCIA El Correo 2 Agosto 2003

Actualmente el nacionalismo está bastante demonizado. En parte por la globalización, en buena medida por el proceso de integración europea, pero sobre todo a partir de la quemazón que han producido las cicatrices de las guerras balcánicas y lo que aún sangran las ex repúblicas soviéticas, el nacionalismo está sometido a la hoguera de una permanente inquisición. A semejante proceso de cuestionamiento el nacionalismo ha contribuido, desde luego, con la más nefasta variedad de argumentos, de suerte que nunca ha existido enemigo mayor para el nacionalismo que las propias desviadas criaturas crecidas a su sombra. Las versiones extremas de cualquier nacionalismo lo han adornado con la dudosa virtud de servir de canal para la expresión de una amplia gama de totalitarismos ejercidos por los personajes más siniestros.

En España, que es una reunión atípica de comunidades más o menos históricas, el nacionalismo es presa de una cirrosis con epicentro en Euskadi, resultado a su vez del parasitismo de ETA sobre el ideario nacionalista vasco y de la torcida definición del nacionalismo peneuvista a partir de negar al otro, de la exclusión y de la imposición. La intrincada articulación del escenario político y social del País Vasco ha visto como en pocos años era posible pasar de los pactos de Ajuria Enea a la propuesta de libre asociación de Ibarretxe, de un proyecto convergente a otro de tácita comunión patológica en el ámbito ideológico entre ETA y el nacionalismo vasco que ignora a las víctimas del terrorismo. Si alguien me hubiera invitado a leer el borrador del 'plan Ibarretxe' publicado por el grupo Vocento y me hago un poco el despistado sobre su autoría, habría tenido dudas sobre si semejante propuesta parte de un sector moderado de ETA o del dominante ala rupturista del PNV. Así están las cosas de dolorosamente confusas.

La coincidencia ideológica elemental que propicia la 'comunidad libre asociada' de Ibarretxe con la Euskal Herria que ha sustentado el modelo de conducta asesino de ETA durante más de treinta años, pero sobre todo a partir de la sarcásticamente denominada 'alternativa democrática' de ETA-Batasuna y del Pacto de Estella, es evidente sobre todo para el PNV. Saben ustedes que he venido defendiendo en estas páginas que la estrategia a largo plazo del PNV es maximalista y pasa por lograr independencia y desactivación de ETA al mismo tiempo. De este modo se trataría de definir un escenario tal de escisión que ETA calibrara que su terrorismo ya no es necesario porque, de facto, ya habrían conseguido las exigencias mínimas de eso que llaman 'la causa'. Incluso presiento que el propio proceso de desafección, de ruptura, que materializará Ibarretxe a partir de septiembre, incorpora altas expectativas por parte nacionalista de que ETA se plegará en cuanto comprueben que el PNV tiene ánimo firme de desgajarse de España. Por lo pronto ETA, que ya ha descalificado el plan, continúa poniendo bombas y fortaleciéndose identitariamente a corto plazo porque, más explícita que implícitamente ahora, le están dando la razón cuando se dice que en España no hay democracia, que la Justicia está manipulada por el Gobierno y que el pueblo vasco está oprimido.

Por su parte, la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia ha acusado al nacionalismo vasco del PNV de excluyente y agresivo. Y lo ha hecho, al margen de los sesgos interpretativos y políticos que se le quieran atribuir al informe que contiene sus valoraciones, observando la realidad social de Euskadi, cultivada de perseguidos, amenazados, muertos, excluídos y mutilados. Evidentemente, la visión de esta comisión europea está mediatizada por el horror de ETA, pero es que también el nacionalismo vasco más abusón está infestado por ella, por ETA.

A mi particular modo de ver, la actual definición del nacionalismo peneuvista se describe por contraste hostil con el exterior, con un 'alter ego' de referencia españolista al que se atribuye una intención de permanente amenaza. El resultado es una identidad nacionalista vasca defensiva, acomplejada, una identidad de cierre y de distancia adscrita a la lógica de los opuestos. Aseguraría no obstante que el nacionalismo del PNV no es ontológicamente así, como está, desquiciado por su obsesión de manejar unilateralmente el conflicto en Euskadi. Ustedes conocen militantes y simpatizantes del PNV que huyen del extremismo y la exclusión, que apuestan por la integración y la salud del hecho diferencial.

Además el euskera, uno de los signos identitarios de ese pueblo vasco del que tan pervertidamente se han hurtado etarras y nacionalistas al unísono, ha tenido y continúa teniendo dificultades de implantación en el País Vasco. Esta constricción en el bilingüismo vasco está intensificada nuevamente por la rémora de ETA, que ha prostituido el euskera hablándolo en sus asesinatos. La infiltración del microcosmos etarra en la euskaldunización de los vascos ha promovido una asociación perceptiva perversa que perjudica notablemente la normalización lingüística, como ponen de manifiesto los descalabros de medios de comunicación en euskera, prácticamente extirpados sin fina cirugía para depurar la metástasis filoterrorista. Una grave asignatura pendiente del Gobierno autonómico es forjar una auténtica política cultural y lingüística que se deshaga de la perniciosa sombra de ETA y logre que el euskera se identifique con la identidad vasca y con la palabra entre vascos, nada más.

La España de las autonomías, sobre todo aquéllas arraigadas en el hecho diferencial, incorpora de por sí el reconocimiento tácito de un sustrato regionalista en el marco de una realidad colectiva que es plural pero comprometida en un proyecto común, figurado tanto en la institución monárquica como en la Constitución. Ciertamente, el denominado nacionalismo moderado no debería ser negativo 'stricto sensu' salvo que discurriera por tentaciones totalitarias, un riesgo que siempre tiene bajo la piel y al que hay que inyectar profilácticamente con democracia. La reverberación totalitaria convierte al nacionalismo en 'nazionalismo'.

Semilla nazionalista
Nota del Editor 2 Agosto 2003

Como si nada, suelta el articulista "que el euskera se identifique con la identidad vasca y con la palabra entre vascos, nada más". Una frase aparentemente tan inocua, origen y sostén del nazionalismo. Suelta la denominación "identidad vasca", que será, será, identificada al euskera, querrá decir lengua vasca, y "palabra entre vascos ", que será eso de vasco, ¿ algo imposible sin la lengua vasca ?. Sr. Montero, se le ve el plumero.

Alzar la voz
Alfredo Villaescusa/Getxo-Vizcaya Cartas al Director El Correo 2 Agosto 2003

Esta semana conocíamos la marcha de Jaime Larrinaga, el cura de Maruri. Desde que Jaime cometió el crimen de denunciar la situación del País Vasco, hemos asistido a una campaña contra su persona orquestada por su propio alcalde y apoyada por altos cargos del PNV, como Xabier Arzalluz. No es de recibo que tengamos que considerar como normal la violencia de persecución ejercida desde instituciones supuestamente democráticas y desde su propio pueblo. El último hecho en esta escalada de intolerancia ha sido la prohibición de los padres a que Jaime diera catequesis a sus hijos. Hay que alzar la voz ante semejantes prácticas de índole fascista en las que se persigue al discrepante y que no cesan hasta que el díscolo se marcha del pueblo.

Atentado de ETA sin víctimas contra un concesionario de coches de Vizcaya
Bilbao. Agencias ABC  2 Agosto 2003

La explosión anoche de un artefacto en un concesionario de vehículos en la localidad vizcaína de Lejona causó daños en tres automóviles y provocó otros destrozos en el local, informaron hoy fuentes del departamento vasco de Interior.

Un comunicante que dijo hablar en nombre de ETA llamó poco antes de la medianoche a la Asociación de Ayuda en Carretera-DYA para avisar de la colocación de la bomba en el concesionario, situado en una zona industrial sin viviendas en los alrededores, lo que facilitó el rápido desalojo de la zona y que no se registrara daño personal alguno.

La bomba, cuya composición estudian los especialistas de la Ertzaintza, estalló cinco minutos después de la medianoche en el concesionario Goñi Motor, que vende vehículos de las marcas Opel y Cadillac y cuenta con exposición, talleres propios y venta de vehículos usados. La explosión afectó a tres vehículos situados en el expositor del concesionario, dañó las cristaleras del establecimiento y provocó otros destrozos en el local, además de ennegrecer las paredes, precisaron las fuentes del departamento de Interior.

Esta es la sexta ocasión en que ETA coloca una bomba en Vizcaya en el último mes y medio, y se trata del segundo artefacto colocado en el mismo día contra intereses económicos, ya que la Ertzaintza desactivó ayer un explosivo situado en las instalaciones de la empresa de transportes La Guipuzcoana, en Azkoitia.

El alcalde nacionalista de Getxo amenaza y humilla a dos ediles del PP y PSE
Agencias Libertad Digital   2 Agosto 2003

El alcalde de Getxo, Iñaki Zarraoa, del PNV, ha amenazado y humillado a Marisa Arrúe y Gotzone Mora, ediles por el PP y el PSE respectivamente, que acudieron a un acto al salón de Plenos este viernes por la mañana. Se trataba de una recepción a unos regatistas franceses y el alcalde les gritó que no estaban invitadas.

Según informa Europa Press, el alcalde de Getxo, el peneuvista Iñaki Zarraoa, intentó expulsar este viernes por la mañana del salón de Plenos a las ediles de PP y PSOE, Marisa Arrúe y Gotzone Mora, durante una recepción a unos regatistas franceses que hicieron escala en el municipio. Además, según las mismas fuentes, las amenazó con enviar a la Policía Municipal si volvían a acudir a algún acto organizado por el Ayuntamiento. Las dos concejalas explicaron que habían acudido a la recepción porque se trata de un acto de la corporación municipal y ellas son dos concejalas del citado municipio. En Getxo, el PP cuenta con 9 ediles y PSE con 3, es decir, representan a 12 concejales frente a los 13 que tiene el equipo de gobierno.

Arrúe y Mora han explicado después que, al llegar el alcalde y verlas en el salón de Plenos del ayuntamiento, las increpó delante de los invitados a la recepción. Les preguntó qué hacían allí, les dijo que no estaban invitadas y les dejó claro que él invitaba a quien quería. Las dos concejalas respondieron que habían acudido a la recepción como cualquier otro corporativo y que no podía expulsarlas del salón de Plenos. Arrúe y Mora explicaron que la reacción de Zarraoa fue la de amenazarlas con mandar a la Policía Municipal si volvían a aparecer en algún otro acto. Después de este incidente, el alcalde de Getxo dio la bienvenida a los participantes en la regata aludiendo a la hospitalidad de Getxo, lo cual fue todavía más hiriente para las dos ediles.

El próximo acto público de las fiestas de Getxo, que se están celebrando esta semana, se producirá el domingo, a la una del mediodía, con la entrega de los premios a los regatistas. Las dos concejalas dijeron a Europa Press que acudirán porque es un acto de la Corporación Municipal de la que forman parte. Marisa Arrúe y Gotzone Mora dijeron que se habían sentido "humilladas" por el alcalde de su pueblo. "Ha sido durísimo para nosotras", apostillaron ambas, quienes después explicaron lo ocurrido a algunos de los invitados que habían advertido la situación y se acercaron a hablar con ellas.

En prisión el dueño del piso de Berriozar tras admitir que lo prestó a ETA
David Cebrián Mayayo, de 33 años, cedió la casa a los dos etarras del `Comando Nafarroa´ arrestados el 15 de julio
AGENCIAS/DDN. MADRID/PAMPLONA. Diario de Navarra  2 Agosto 2003

El vecino de Berriozar David Cebrián Mayayo, de 33 años, ingresó ayer en prisión por orden del juez de la Audiencia Nacional Fernando Abreu por colaboración con banda armada. Cebrián era el propietario del piso donde el 15 de julio fueron arrestados en Berriozar dos presuntos etarras miembros del Comando Nafarroa y se encontraba desaparecido. Ayer se entregó y admitió haber prestado su piso a los miembros del comando de ETA a través de un intermediario.

Los dos presuntos etarras detenidos el 15 de julio en el piso de Cebrián, Ibai Aguinaga Guinea y Joseba Segurola Beobide, permanecen encarcelados desde el pasado 19 de julio.

El vecino de Berriozar se personó ayer en la Audiencia Nacional y el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 le tomó declaración en relación con el piso de su propiedad del número 16 de la calle Lekoartea de Berriozar.

En el inmueble fueron encontrados el pasado 15 de julio 150 kilos de explosivos, armas, además de un listado con direcciones de casas cuartel de la Guardia Civil, matrículas de vehículos policiales y de la Benemérita, así como de familiares de agentes.

Las mismas fuentes señalaron que Cebrián Mayayo declaró ante el juez que no conocía a Segurola ni a Aguinaga, pero admitió que sabía que eran de ETA.

Cebrián explicó que alguien contactó con él en el polígono industrial en el que trabajaba para pedirle que diera alojamiento a miembros de ETA, a lo que accedió. Este intermediario le preguntó a Cebrián si se prestaría a recibir "a quien fuera", y éste accedió.

Les dejó su coche
Añadió que también les prestó a los etarras su coche en los traslados en los que lo necesitaron.

La Policía Nacional había acudido a la casa en varias ocasiones, al igual que a la de sus padres, pero no pudo localizarle.

El pasado día 19, el juez Andreu también tomó declaración a Aguinaga y Segurola, quienes ingresaron en prisión por los delitos de pertenencia a banda armada y tenencia ilícita de armas y explosivos. Ante el juez Andreu tanto Aguinaga como Segurola reconocieron pertenecer a ETA, si bien el primero se negó a hacer más declaraciones. Segurola, en cambio, insistió en que todavía no habían cometido acciones.

Estos aseguraron en sus declaraciones policiales que el artefacto encontrado en una casa derruida de la localidad navarra de Viana iba a ser colocado en un hotel de Logroño.

Los objetivos del comando Irunberri, llamado así por dos terroristas muertos en la Foz de Lumbier en 1990, eran las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, lo que coincide con el listado encontrado entre sus documentos, políticos del Partido Popular y del PSOE, jueces y magistrados e intereses turísticos, para lo que tenían preparado el artefacto que pensaban colocar en un hotel logroñés.

Las investigaciones continúan abiertas para determinar si participaron en la colocación el pasado día 12 de una bomba en los baños del hotel Maissonave, en Pamplona, y en el atentado de Sangüesa, cometido el pasado 30 de mayo. En esta última acción murieron los policías nacionales Bonifacio Martín Hernández y Julián Embid Luna, al hacer explosión la bomba-lapa colocada en los bajos del vehículo policial. Aguinaga y Segurola tienen antecedentes por kale borroka y estaban reclamados por varios Juzgados por el delito de colaboración con banda armada.

Aguinaga ha sido relacionado con el asesinato del juez José María Lidón, perpetrado por ETA el 7 de noviembre de 2001 en Bilbao.

El Foro Ermua acusa al obispo Uriarte de dejar «tirado» a Larrínaga
Ep - Madrid.- La Razón  2 Agosto 2003

El portavoz del Foro Ermua, Ruben Múgica, respondió al obispo de San Sebastián, monseñor Uriarte, sobre el contenido de la homilía que pronunció ayer pues, según Múgica, «sigue a pies juntillas el discurso oficial del nacionalismo», y recordó que «ha dejado tirado» al cura de Maruri, Jaime Larrínaga, que decidió dejar su parroquia por las presiones de los proetarras.

Por otra parte, el Foro remitió un comunicado donde se valora el plan secesionista del «lendakari». En la nota señalan que el plan Ibarreche basaría su soberanía «en legitimidades etno-culturales incompatibles con la democracia». También confundiría el derecho de autodeterminación de los pueblos «con el derecho de secesión de quienes nunca han sido colonizados ni discriminados, sino que hemos sido parte fundacional de España»; «pretende la ruptura judicial de España y elimina la competencia de la Guardia Civil y la Policía Nacional en la lucha contra el terrorismo en el País Vasco». Asímismo, haría «desaparecer cualquier posibilidad de solidaridad interregional».

TAMBIÉN LE NIEGA LA GESTIÓN DE LA INMIGRACIÓN
El Gobierno declara incompetente a la Generalitat para abrir delegaciones en el exterior
EFE Libertad Digital  2 Agosto 2003

El Consejo de Ministros frenó este viernes las aspiraciones del Gobierno catalán declarando la incompetencia de la Generalitat para abrir delegaciones diplomáticas en el exterior. El Ejecutivo deja claro que las relaciones diplomáticas son competencia exclusiva del Gobierno central.

Según la referencia del Consejo de Ministros, el Gobierno central considera que los artículos tres y cinco de un decreto aprobado por el Ejecutivo catalán en junio del 2003 sobre regulación de las oficinas de Cataluña en el exterior y la apertura de delegaciones diplomáticas vulneran la competencia exclusiva estatal, tanto en materia de relaciones internacionales como de inmigración, emigración y extranjería.

En lo que se refiere a las relaciones internacionales, el Ejecutivo afirma que la actuación de las comunidades autónomas en el exterior tiene un carácter instrumental y está sometida a una serie de limitaciones para que no incida o perturbe la política exterior del Estado.

Respecto a los movimientos migratorios, el Gobierno señala que, de acuerdo con la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Cataluña, la Generalitat carece de título competencial alguno en materia de gestión de flujos migratorios.

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