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Recortes de Prensa     Viernes 8 Agosto  2003
Importancia del idioma español
Cartas al Director El Correo  8 Agosto 2003

El enemigo dentro
Aleix Vidal-Quadras La Razón 8 Agosto 2003

Todo menos el desánimo
SERAFÍN FANJUL ABC 8 Agosto 2003

La peste del siglo XXI
José Javaloyes Estrella Digital 8 Agosto 2003

Terrorismo en Bagdad
Editorial El Correo 8 Agosto 2003

Maragall, una psicología del fracaso
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  8 Agosto 2003

Sebastián y el Plan Ibarretxe
Iñaki EZKERRA La Razón  8 Agosto 2003

Rosa Díez rechaza la deriva nacionalista del PSOE por caer en el juego de los secesionistas
Agencias Libertad Digital 8 Agosto 2003

El PP acusa a Ibarretxe de negociar su propuesta «con ETA-Batasuna»
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 8 Agosto 2003

UPN denuncia el apoyo del PSOE a los herederos de Batasuna en la localidad navarra de Tafalla
EFE Libertad Digital  8 Agosto 2003

El ex peneuvista Guevara tacha a Ibarreche de iluminado por su plan secesionista
Redacción - Madrid.- La Razón  8 Agosto 2003
 

Importancia del idioma español
Cartas al Director El Correo  8 Agosto 2003

En tanto que las comunidades autónomas se afanen en conservar idiomas diferentes al español esto será siempre un factor que hará a sus ciudadanos sentirse diferentes. Y si encima de todo poseen Parlamento propio, cámaras y un presidente con idénticos poderes al del presidente del Gobierno central, las Comunidades darán una imagen de «ruedas sueltas» dentro del proceso histórico de la nación española.

Lenguas latinas como el español, el francés, el portugués, el italiano, el rumano, como su nombre lo dice, derivan del latín, hoy lengua muerta. Caso insólito a mi modo de ver -soy apenas un observador extranjero también de habla hispana- es que en España aún se pretende denominar a la lengua que aquí se habla como «castellano» y que en algunas comunidades se la haya clasificado como una segunda lengua, desconociendo de esa manera la supremacía del idioma español, cuyo encubrimiento alcanza nada menos que a veintiún países latinoamericanos, en donde en tiempos pasados se decía «clase de castellano» y hoy se la denomina «de español y literatura».

Si no sabes hablar catalán es probable que tu vida en Cataluña sea un poco difícil y llena de obstáculos. Entonces el predominio de otros idiomas o dialectos sobre el español en este país fractura, por decirlo así, el concepto de soberanía que en un futuro podría conducirla a una coyuntura separatista.

La soberanía del pueblo permanecerá viva mientras se conserve bien su lengua. De tal manera que resulta un contrasentido que si en tantos países que fueron colonizados por España y en donde se habla español como lengua madre, en España todavía no se le llame por su verdadero nombre.

El intenso regionalismo que viven los españoles no les permite ver más allá de las fronteras de sus comunidades, lo que terminará mermando ese sentimiento nacionalista, membrana que cubre y protege a una nación.    William Mebarak Chadid.   Tenerife.

El enemigo dentro
Aleix Vidal-Quadras La Razón 8 Agosto 2003

En un artículo reciente, Odón Elorza, con un lenguaje de inusitada dureza, coloca en un mismo saco a ETA, al PNV y al Gobierno central, empeñados, según él, en el bloqueo de cualquier iniciativa imaginativa que conduzca a una evolución constitucional que traiga por fin la paz al País Vasco. En su furor crítico, el alcalde de San Sebastián lanza un dardo envenenado a sus compañeros socialistas impulsores de la plataforma ¿Basta Ya!, a los que acusa de haber adoptado a Jaime Mayor Oreja como líder. Por supuesto, se prodiga en elogios al dictamen del Tribunal Supremo del Canadá sobre el derecho de Quebec a la secesión y al proceso de paz en el Ulster promovido por Tony Blair, ejemplos, a su juicio, dignos de la mayor atención a la hora de enfocar el conflicto nacionalista en su comunidad.

No cabe duda que este campeón de la equidistancia entre el terrorismo y sus víctimas está envalentonado por su éxito electoral en las últimas municipales y por la debilidad desorientada que percibe en José Luis Rodríguez Zapatero frente al problema planteado por el plan Ibarreche.

Elorza se manifiesta partidario de la consulta sobre la autodeterminación y de la reforma de la Constitución hasta donde haga falta con el fin de desactivar el proyecto soberanista del lendakari. Su receta consiste, en esencia, en darles la razón a los nacionalistas en sus pretensiones secesionistas y así ganarse a su electorado. Semejante astucia podría ser asimilada a la de un médico que recomendase una dieta de pasteles azucarados para curar la diabetes. La audacia mostrada por el criptonacionalismo vasco en el seno del PSOE coincide con la propuesta de Maragall de reforma del Estatuto de Cataluña que, por mucho que Chaves, Bono e Ibarra hagan el paripé de aquí a las elecciones generales afirmando su compatibilidad con el ordenamiento constitucional vigente, está plagado de elementos de ruptura con el gran pacto civil de 1978.

Nos encontramos ante la ofensiva final de los nacionalismos identitarios para acabar con la cohesión nacional española que sostiene nuestra democracia y es justo en este crucial momento histórico cuando la fuerza que aspira a ser alternativa demuestra que tiene al enemigo dentro royendo incansable los fundamentos del sistema. Zapatero parece incapaz de comprender que o sujeta a sus barones periféricos del nordeste peninsular o sólo será candidato a la Moncloa una vez. De hecho, el candidato más cualificado a sucederle le está dando sospechosas facilidades para que se entregue a esta estrategia insensata de distanciamiento del PP en la resistencia a las tensiones centrífugas provocadas por PNV y CiU. Pero el actual secretario general del PSOE, tal como ha puesto en evidencia la crisis en la Federación Socialista madrileña, es un pardillo bienintencionado al que se comerán vivo los que hoy acuden solícitos a sus llamadas de auxilio.

Todo menos el desánimo
Por SERAFÍN FANJUL ABC 8 Agosto 2003

La civilización occidental, que arrastra graves responsabilidades históricas por su papel hegemónico en los últimos cinco siglos, ha sido capaz simultáneamente de engendrar conceptos de convivencia y de desarrollarlos a escala universal; de ellos se ha beneficiado la humanidad entera: la libertad, la igualdad básica de todas las personas (lo cual incluye a las mujeres, recordatorio innecesario si las feministas de izquierda no padecieran de amnesia en cuanto toca al Islam), un sentido abierto de tolerancia y permisividad general fruto del respeto a todos los seres humanos y todas las culturas y de unas corriente autocríticas bien utilizadas desde fuera contra nosotros mismos.

Estas aportaciones constituyen nuestro haber, pero en el debe, entre otros rasgos negativos crecidos desde la II Guerra Mundial, se cuenta el olvido de ideas como sacrificio, abnegación, esfuerzo colectivo que trascienda los inmediatos intereses materiales. Nuestras sociedades están -cada vez más- inermes ideológicamente, dispuestas a la rendición incondicional con tal de salvar el próximo fin de semana. Y entiéndase la imagen. No exageramos: en la reciente preguerra y guerra contra Saddam Husein, el pacifismo a ultranza y a cualquier precio dio buenas muestras de insolidaridad irresponsable, bien envueltas en soflamas éticas.

En consecuencia, en los países occidentales sorprende, choca, amedrenta la sonrisa desafiante y convencida de un condenado a muerte por terrorismo. La conclusión parece obvia: si están dispuestos a todo, pueden ganar. Y ahí es donde la superioridad y universalidad de nuestros valores han de probar su valía. Respeto ante las creencias religiosas, apertura para todas las ideas, libertad de cultos en nuestras tierras impensable en los países islámicos: sí a todo eso, pero también firmeza implacable frente a la barbarie en nombre de Dios o de patrias muy chiquitas. La última concesión -porque no lo olvidemos: sería la última- es aceptar y asumir «que no hay nada que hacer». Muy al contrario, hay muchísimo que hacer y debemos hacerlo. Por fortuna para los occidentales -y pese a la desgracia que significa el asesinato de 3.000 personas-, el 11 de septiembre y cuanto ha venido detrás han contribuido mucho a refrescarnos la memoria.

La peste del siglo XXI
José Javaloyes Estrella Digital 8 Agosto 2003

Es la peste del Siglo XXI. El terrorismo islámico, en su creciente fértil y expansivo, golpea dónde le resulta más hacedero. Después del 11-S, las dificultades para atentar en los EE.UU. han crecido de manera exponencial. Antes de sus actuaciones catastróficas en Nueva York y Washington, Al Qaeda – precedida por los ataques de los Hermanos Musulmanes egipcios contra turistas occidentales - había golpeado contra las embajadas norteamericanas en Kenia y Tanzania; después, las gentes de Ben Laden han regresado al escenario africano (una sinagoga en la isla tunecina de Yerba; un hotel en Mombasa frecuentado por turistas judíos; atentados en Casablanca…), pero también ha ampliado su acción al mundo asiático. Pakistán y Arabia Saudí se inscriben así en la nómina de escenarios endémicos del terrorismo islámico, como la propia Indonesia, con el atentado de Bali y sus 200 muertos, hace diez meses, y el del pasado martes en Yakarta, contra un establecimiento de una emblemática cadena hotelera norteamericana.

Aunque esta actividad terrorista se desarrolla habitualmente en escenarios alternativos de más bajo riesgo para sus ejecutores, especialmente desde el 11-S, no quiere ello decir que los terroristas renuncien a objetivos de interés preferente, de alta densidad simbólica de lo occidental, o, si se quiere, sólo de lo norteamericano. Nada más expresivo del capitalismo que las Torres Gemelas, ni del poder militar norteamericano que el Pentágono. Los del 11-S fueron golpes irrepetibles, aunque no excluyentes de otros en los EE.UU. Ello determina el espectacular crecimiento de la burbuja de seguridad en la que el Gobierno de G.W. Bush ha encapsulado el uso internacional de sus aeropuertos, aparte de restringir de modo muy sensible ámbitos de la privacidad y de la intimidad personal tenidos por intocables. La percepción del riesgo terrorista ha disparado el precio político de la seguridad. Una cultura de lo necesariamente seguro se expande en la propia medida que se retrae la cultura de las libertades colectivas y de la privacidad individual.

En Indonesia, dónde todo parece discurrir de forma un poco distinta, el terrorismo de la Yamaa Islamiya –marca regional de Al Qaeda – le ha echado un pulso al Estado: habrá más atentados si se ejecuta a Amrozi Nuhasyim, como responsable del ataque de Bali, y si se condena a Abu Bakar Bachir, en su condición de líder de la organización responsable de aquel atentado en octubre del año pasado. Se repiten hoy en Yakarta las mismas preguntas que se hicieron después del ll-S: ¿cómo si la policía conocía el atentado que se preparaba , al disponer incluso de un croquis que incluía el hotel en cuestión, no fue capaz de evitarlo?

Parece que la transparencia política es una de las condiciones necesarias para combatir esta peste del Siglo XXI, lo mismo en la variante islámica que en otras cepas de violencia ideológica. Fuera del conocimiento y del convencimiento del por qué se restringen las libertades y se reduce la privacidad, se sitúa un mundo en el que la gente pasa a padecer de otra manera –incruenta y poco soportable – el peso del terrorismo. Falta quizá una didáctica pública de los sacrificios privados que el problema impone.          jose@javaloyes.net

Terrorismo en Bagdad
Editorial El Correo 8 Agosto 2003

El brutal atentado que ayer destrozó la Embajada jordana en Bagdad y acabó con la vida de al menos once personas posiblemente marque un peligroso punto de inflexión en la delicada situación que vive Irak. Los ataques a patrullas militares, que hasta la fecha el comando central estadounidense atribuía a células aisladas de combatientes del partido Baas y fedayines de Sadam, han dado paso a una planificada operación que buscaba causar el mayor número posible de víctimas civiles.

Washington ya había advertido de la presencia de combatientes extranjeros en Irak -en concreto de la reorganización del grupo ultraintegrista Ansar al-Islam- y definido la situación como un imán para potenciales terroristas llegados de fuera. El mismo general Sánchez, jefe de las tropas estadounidenses en Irak, señaló a «grupos terroristas bien entrenados» como responsables de la matanza. Aunque en principio podría parecer poco razonable que los insurgentes iraquíes dirijan ahora sus ataques contra sus propios ciudadanos, la historia de la represión interna en Irak desmonta semejante suposición; de un régimen que asesinó a más de 200.000 de sus compatriotas poco se puede esperar en su derrota. El lugar elegido, la Embajada de Jordania, país vecino pero tradicionalmente aliado de Estados Unidos, y el hecho de que un grupo de jóvenes entrase en la destrozada legación diplomática quemando los emblemas jordanos y los retratos de los reyes Abdalah y Hussein antes de ser dispersado por las fuerzas del orden, hacen pensar también en una posible represalia por haber cooperado intensamente con Washington en la invasión de Irak. Pero también es cierto que hace pocos días el rey Abdalah tomó la difícil decisión personal de dar asilo, por razones humanitarias, a las dos hijas de Sadam Hussein y sus familias, sin mencionar que la permeable frontera jordano-iraquí se convirtió durante los años del embargo en uno de los mejores respiraderos para el Gobierno del dictador depuesto.

El terrorismo indiscriminado ha hecho su aparición en Bagdad acompañando a los continuos tiroteos y bajas en el Ejército norteamericano y añadiendo un punto más de inseguridad y desestabilización en las calles de la capital y el resto del país. El volcán iraquí dista mucho de estar apagado y los norteamericanos, incapaces tan siquiera de asegurar la continuidad del fluido eléctrico y del agua potable, se alejan cada día que pasa un poco más de la pretendida estabilización de la región.

Maragall, una psicología del fracaso
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  8 Agosto 2003

El concepto de "pensamiento grupal" viene apareciendo en los manuales desde que Irving Janis publicó Victims of Groupthink a principios de los setenta. Se trata de una distorsión selectiva de la realidad que puede conducir a la catástrofe al colectivo que la sufre. Si la psicología social tiene razón, eso es lo que le va a pasar al socialismo catalán, pues su cúpula está reproduciendo fielmente los rasgos definitorios del fenómeno. He aquí los más notables:

La ilusión de invulnerabilidad. El protagonismo de Maragall en los Juegos Olímpicos de 1992, que fueron un éxito indiscutible, y el hecho de sobrepasar en votos a Pujol en las elecciones autonómicas de 1999, que él interpretó como un triunfo electoral a pesar de perder en escaños, reforzaron su convencimiento de ser un elegido, un hombre cuyas acciones siempre son coronadas por la victoria. Esa conciencia de predestinación al éxito se refleja no sólo en el contenido de sus palabras, sino también en su particular prosodia, y se ha transmitido a la estrategia de comunicación de su partido, que alimenta la hipótesis, evidentemente falsa, de que el propio Pujol apuesta por él. El PSC incluye a Pujol en sus anuncios fingiendo un mundo en el que Artur Mas no existe, ni los partidos políticos. Existe sólo la continuidad de un espíritu que, tras agotar el envoltorio de Pujol, se dispone a encarnarse en Maragall.

La ilusión de unanimidad. Ahogar los desacuerdos latentes es necesario para mantener esta ilusión. Hace falta, por tanto, desconocer la obviedad de que a la inmensa mayoría de votantes del PSC (y a los catalanes en general) le trae sin cuidado la reforma del estatuto y el federalismo asimétrico. Maragall cree necesario dibujar nuevos horizontes y mostrarse más nacionalista que nadie. Ni la indiferencia ciudadana, ni la inviabilidad del proyecto, ni su vacuidad generan disensiones internas para no contrariar la estrategia personal del líder, un visionario que gusta prescindir de sus siglas y recrearse con la fantasía de encabezar un movimiento espontáneo de la sociedad catalana. El círculo del candidato filtra las informaciones de modo que sólo lleguen a discusión o análisis las que refuerzan sus esquemas.

La policía del pensamiento. Para eliminar la información que no se ajusta a dichos esquemas es preciso mantener la presión sobre los posibles discrepantes. Esa función de policía la cumple a las mil maravillas la parte del equipo socialista que procede de la vieja secretaría de organización de Sala, condenado por el caso Filesa. La mejor prueba de su eficacia es el silencio absoluto con el que un partido sustentado por la inmigración acoge un órdago antiespañol similar al Plan Ibarretxe y que despierta el aplauso de los independentistas.

La ceguera moral. Destaca en el pensamiento grupal una injustificada convicción de superioridad moral. Los jefes del socialismo catalán creen de verdad que el único aval ético que precisa un aserto, una propuesta o una crítica es provenir de ellos. Este mecanismo, construido unas veces sobre el vacío y otras (como es el caso) sobre una flagrante negación de la experiencia, les exime de sentirse avergonzados o culpables ante hechos imputables a su organización, como quedó claro durante la cleptocracia felipista.

Sebastián y el Plan Ibarretxe
Iñaki EZKERRA La Razón  8 Agosto 2003

Las ganas que algunos tienen de ver cambios en la Iglesia con respecto al nacionalismo vasco llevan a menudo a elogiar precipitadamente las oscuras declaraciones de ciertos prelados y a tomar por democráticas, valientes, claras y comprometidas actitudes que no lo son tanto o que incluso son lo contrario. Pasa ahora con Miguel Asurmendi, obispo de Vitoria, quien ha afirmado en su homilía de la festividad de la Virgen Blanca que «la sociedad sufre por la incomprensión de unos gobernantes y la impaciencia de otros».

Sólo la ceguera puede hacer ver una crítica al Plan lbarretxe en esas palabras que son más bien una crítica al PP y un velado espaldarazo al nacionalismo. Llamar impaciente a alguien no es reprocharle sus objetivos sino la ansiedad y la prisa por alcanzarlos. También Juan María Uriarte reprochó a ETA «su impaciencia» durante la tregua trampa y luego, como el propio Asurmendi, firmó la pastoral del 29 de mayo de 2002, que era un anuncio del Plan lbarretxe.

Otro caso en el que se crean grandes expectativas en torno a una postura crítica hacia el nacionalismo que luego no es tal lo brinda Fernando Sebastián, arzobispo de Pamplona. Quienes resultaron decepcionados por su comparecencia en el espacio televisivo de Carlos Dávila no tienen más que ir a los textos del monseñor y leerlos con atención. Vayamos, pues, a los textos.

El apartado más peligroso de la pastoral «Preparar la paz» no era su rechazo a la ilegalización de Batasuna sino la exigencia de un nuevo marco político que descalificaba al Estatuto. Por no firmar aquel texto, Fernando Sebastián recibió toda clase de elogios y fue presentado como el gran disidente. Sin embargo, ese punto, que era el más peligroso del documento, aparecía en un párrafo que reproducía, a su vez, casi de forma literal otro anteriormente escrito por el propio Fernando Sebastián en el Epílogo al volumen «La Iglesia frente al terrorismo de ETA» de José F. Serrano Oceja publicado en 2001, o sea un año antes, Epílogo también indebidamente elogiado, por cierto. Veamos primero el fragmento de la pastoral: «Todos son ciudadanos de pleno derecho en esta comunidad y deben ser respetados como tales. Esta pluralidad conflictiva de identidades está reclamando el hallazgo de una fórmula de convivencia en la que cada uno de los grupos modere sus legítimas aspiraciones políticas en aras de una paz social que es un valor notablemente más precioso y necesario que el imposible cumplimiento de todas las aspiraciones de rodos los grupos».

Veamos ahora el párrafo del célebre Epílogo de Sebastián y comparemos: «En este contraste de pareceres está el problema real, en sus verdaderas dimensiones y con sus verdaderos perfiles, que requiere atención, que está pidiendo una clarificación y un acercamiento mutuo, con un esfuerzo de tolerancia, flexibilidad y buena voluntad para encontrar fórmulas de convivencia que respeten los derechos de todos y ofrezcan a todos la posibilidad de una convivencia tranquila, pacífica y estable».

Como puede observarse no ya sólo los conceptos sino las expresiones son casi literales: fórmulas de convivencia, aspiraciones de todos, derechos de todos... Hasta el mismo uso de los gerundios es reconocible en ambos documentos. «Está reclamando el hallazgo» se dice en uno. «Está pidiendo una clarificación, un acercamiento» se dice en el otro. Pero la cosa va más lejos. A su vez, ese párrafo del Epílogo de Fernando Sebastián está claramente inspirado en otro suyo anterior, publicado en febrero de 1999, como carta desde la fe y titulado «Hagamos la paz entre todos y para todos». Es el siguiente: «Las fuerzas sociales y las instituciones políticas de cualquier género y naturaleza deben seguir empeñadas en buscar la paz y en hacer posibles los pasos indispensables hasta el establecimiento de un marco de convivencia en el que todos se sientan suficientemente reconocidos en sus derechos y legítimas pretensiones culturales y políticas».

Cada fragmento de los citados es falsilla del posterior y la génesis del Plan lbarretxe estaba ya dibujándose en un texto del arzobispo de Pamplona de hace cuatro años, cuando ya había tenido lugar el Pacto de Estella. Este hecho explica bien los inexplicables bandazos del prelado. En realidad, el misterio de esos pastores que, de repente, parecen cabales y, de repente, salen con una pata de banco es el mismo que el de muchos de nuestros políticos. En la Iglesia, sencillamente, hay también Odones Elorzas y Patxis López, gente que está en e1 nacionalismo aunque con cara de que le ha sentado mal la digestión y gente que tan pronto dice una cosa como otra. No busquemos para esas incoherencias claves teológicas y oscurantistas, que bastante oscurantista es por sí solo ese mundillo. La Iglesia reproduce los vicios del circo político. Y con el mismo espíritu critico que miramos a un partido hemos de mirar a ella y a sus representantes cuando se pronuncien políticamente. Aquí no vale jugar a los jeroglíficos, como es frecuente. No vale decir este obispo o arzobispo es de los buenos mientras eso no se demuestre con palabras claras, no digo ya ni siquiera con hechos. Y no vale la torpe estrategia de hacer como que se ve compromiso ético en la ambigüedad de un eclesiástico para así desplazarlo al campo constitucionalista. Con ello sólo se consigue otorgarle un reconocimiento que no merece y que usará mal sin duda. Sólo se logra legitimar -sus bandazos nacionalistas y los disgustos que nos dará en el futuro.

La Iglesia de Lizarra nos va a dar más disgustos. Me atrevo a pronosticar para el curso político que viene un documento aún más polémico y obsceno que la pastoral de mayo de 2002 que avale al Plan Ibarretxe. Podemos ya poner el cronómetro para esperarlo. Puede tardar seis meses o darse a conocer en septiembre para avalar el desafío del Lehendakari.

Rosa Díez rechaza la deriva nacionalista del PSOE por "caer en el juego" de los secesionistas
Agencias Libertad Digital 8 Agosto 2003

La eurodiputada del PSOE, Rosa Díez, ha dicho que el PNV ha planteado el Plan Ibarretxe para rentabilizar la existencia del terrorismo en España. Sobre la deriva nacionalista del PSOE, que plantea la reforma de los estatutos, Díez cree que es un error "caer en el juego" de los nacionalistas, pero le pide a Aznar que no sea "injusto" con Zapatero, porque "debilitar al PSOE es un error de Estado".

Poca gente en el PSOE habla con tanta claridad como Rosa Díez, que siempre ha mantenido el mismo discurso en defensa de la Constitución y el Estatuto de Autonomía del País Vasco. Este jueves, la eurodiputada socialista ha intervenido en una mesa redonda del seminario "Terrorismo: nuevos retos y respuestas sociales", organizado en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid, que se están celebrando en El Escorial. Allí, ha calificado la propuesta de Ibarretxe "inmoral", para afirmar a continuación que los nacionalistas vascos "saben que su única posibilidad de vulnerar el Estado de derecho es plantear el Plan secesionista antes de que muera ETA", que ya se encuentra "en fase terminal".

Para la eurodiputada, los nacionalistas vascos llevarán el Plan Ibarretxe hasta sus últimas consecuencias porque son conscientes de que el final de ETA está cerca y, una vez desaparecida la banda terrorista, el PNV ya no podrá "sacar beneficio del terror". También afirmó que la estrategia soberanista del lehendakari vasco no tiene cabida en la Constitución Europea, "no porque las fronteras sean inviolables, sino porque Europa es una democracia y en una democracia no puede existir una estrategia que restringe derechos a la ciudadanía". Además, subrayó que "no es casual" que en la Constitución de la UE, que tendrá que ser ratificada en los próximos meses por los países miembros, se hable de "ciudadanos y no de pueblos" y señaló que "ahora más que nunca", los Quince dicen "no" a esa propuesta.

Rosa Díez, a pesar de reconocer que no conoce "de forma oficial" la alternativa del PSE al Plan Ibarretxe, defendió que la única solución para hacer frente a los objetivos separatistas del PNV pasa por la formación de un "frente común" sustentado en la unidad de acción de todos los partidos constitucionalistas. "La respuesta del resto de partidos no puede ser más autonomía, porque no es lo que reivindican los ciudadanos y puede confundir a la gente", sostuvo Díez, quien aseguró que esta opción "no aplacará jamás" al PNV, que es "insaciable a cualquier oferta de la democracia española". A su juicio, "contestar con más autonomía es caer en el juego" de los nacionalistas, por lo que descartó la modificación del Estatuto de autonomía vasco como una respuesta válida a la situación actual, rechazando de esta manera el último giro nacionalista del PSOE promovido por su líder, José Luis Rodríguez Zapatero.

Sin embargo, durante el debate suscitado en la mesa redonda en la que participó, Rosa Díez explicó que, a pesar de la falta de consenso que muestra el PSOE en Madrid, Cataluña y País Vasco, este partido "todavía tiene poso y tiene cuajo", ya que está compuesto por gente muy trabajadora y con gran sentido de la responsabilidad. La representante socialista en el Parlamento europeo también dijo que la falta de crédito nacional del PSOE no facilita la formación de una unión en el País Vasco que pueda hacer frente a los planes secesionistas del PNV, ya que sitúa al PSOE en una posición de debilidad en futuras negociaciones y, según dijo, "el Partido Popular le hace un flaco favor a la democracia española cuando agranda los problemas del Partido Socialista, extrema las consecuencias de los debates internos y lo plantea en términos de deslealtad constitucional".

Rosa Díez señaló además que, con esta estrategia, el PP "está tirando piedras contra su propio tejado", pues "debilitar al PSOE es un error de Estado". En este sentido, subrayó que a los populares no "les hace falta" emprender esta estrategia contra el PSOE y calificó de "injustos e inaceptables" los ataques del presidente del Gobierno, José María Aznar, al Secretario del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, en relación con el pacto antiterrorista.

El PP acusa a Ibarretxe de negociar su propuesta «con ETA-Batasuna»
Barreda exige al lehendakari que aclare «qué precio está dispuesto a pagar» al grupo de Otegi a cambio de su respaldo parlamentario
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 8 Agosto 2003

Los populares vascos están convencidos de que Juan José Ibarretxe y el PNV «están negociando con ETA-Batasuna» para lograr el apoyo parlamentario de los seis diputados de Sozialista Abertzaleak al plan del lehendakari, que se debatirá en la Cámara vasca a partir de septiembre. En su opinión, conocido ya el borrador del proyecto, la «gran incógnita» que queda por despejar es «qué precio están pagando o están dispuestos a pagar los nacionalistas a ETA-Batasuna» a cambio de su respaldo a la iniciativa del jefe del Ejecutivo de Vitoria, que sólo con los votos del tripartito no cuenta con mayoría suficiente para prosperar.

Así lo aseguró a este periódico el portavoz del PP en el Parlamento vasco, Leopoldo Barreda, quien exigió al lehendakari que aclare «qué se está cociendo» entre su partido y la ilegalizada formación de Otegi y alertó de que «tal vez el PNV está comprometiendo el futuro de los vascos más de lo que pensábamos» cuando puso sobre la mesa el plan, al pagar además «un precio político al mundo de ETA». Según el análisis que hacen los populares de la «amenaza» que representa el plan Ibarretxe para la ciudadanía vasca, los jeltzales «no están dispuestos a perder ni un milímetro de poder, aunque para ello tengan que ponerse en manos de un grupo de terroristas».

De hecho, Barreda aprecia similitudes entre el actual escenario político y el previo a la firma del Pacto de Lizarra. «Quizá no sepamos nunca qué están ofreciendo a ETA a cambio de su ayuda para impulsar el plan o quizá sí, cuando veamos un documento con el sello del PNV y el de la banda», apuntó.

La entrevista con Otegi
El dirigente popular observa otros «síntomas» que delatan «el trabajo de cocina» que, según cree su partido, se está produciendo entre radicales y peneuvistas. Entre ellos, la entrevista que mantuvo el lehendakari con Arnaldo Otegi un día después de que se divulgara el borrador de su proyecto, la voluntad expresada por algunos dirigentes del PNV y EA de canalizar la representatividad municipal de la izquierda abertzale o su «empeño en decir que Batasuna y ETA no son lo mismo» a nivel europeo e internacional.

Ante esta tesitura, la única estrategia que se plantea el PP vasco de cara al otoño es «fomentar el debate» público sobre las consecuencias que podría acarrear la transformación de Euskadi en comunidad libre asociada. «El lehendakari no soporta el debate sobre su plan, eso que él llama ruido. Pues si no quiere debate, va a tenerlo», remachó Barreda, que avanzó que, frente al «secretismo» pretendido por Ibarretxe, los populares vascos se implicarán de lleno en la campaña anunciada el miércoles por Eugenio Nasarre para alertar a la ciudadanía de los peligros del proyecto nacionalista. Además de los anuncios publicitarios y los actos políticos, el PP no descarta llevar el asunto ante las instituciones europeas.

Por todo ello, los populares creen un «error» la propuesta del PSE para reforzar el Estatuto. «Plantear alternativas al plan Ibarretxe , que no es sino política ficción, supone hacerle el juego al lehendakari y aceptar que lo que propone es viable», censuró Barreda.

UPN denuncia el apoyo del PSOE a los herederos de Batasuna en la localidad navarra de Tafalla
EFE Libertad Digital  8 Agosto 2003

Tras las elecciones del 25-M, el PSOE de Navarra pactó con los nacionalistas y los herederos de Batasuna en algunos ayuntamientos sin que Zapatero abriera ningún expediente por el incumplimiento del Pacto por las Libertades. Ahora, aprovechando la comprensión de la cúpula socialista, han colocado a los herederos de Batasuna en los órganos municipales de Tafalla, según denuncia UPN.

 Tras las elecciones del pasado 25-M, el Partido Socialista de Navarra llegó a acuerdos con varios partidos nacionalistas e independentistas para arrebatar las alcaldías a UPN, la marca electoral del PP en Navarra, incluso en los municipios en los que esta fuerza era la más votada. De inmediato, el PP denunció que estos acuerdos violaban el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y el PSOE anunció que habría sanciones para los miembros de su partido que llegaran a acuerdos con los nacionalistas y secesionistas de Navarra.

Sin embargo, José Luis Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE, dio marcha atrás y, durante el debate del estado de la nación, anunció que no habría ni sanciones ni expedientes para sus compañeros de Navarra, por lo que aquellos pactos siguieron adelante. En el caso del municipio de Tafalla, el PSOE se alió con Izquierda Unida, Eusko Alkartasuna y una formación local denominada Tafallaberri, nacida tras la disolución de Batasuna.

Ahora, Unión del Pueblo Navarro ha denunciado que los socialistas navarros han profundizado un poco más en sus acuerdos, entregando la presidencia de varias comisiones municipales en Tafalla a concejales de Tafallaberri, formación que mantiene la línea marcada por Batasuna, ya que, según UPN, "no condenó los atentados de la banda terrorista ETA llevados a cabo en Benidorm y Alicante", lo que lleva a esta formación a concluir que "todos sabemos a quién representan" los de Tafallaberri.

Entre las comisiones que presidirá Tafallaberri a partir de ahora están las de la Mujer, Medio Ambiente y Sanidad Pública, y tiene representación en el Patronato de Deportes y Cultura de la localidad, "todo ello a propuesta del PSOE y con el respaldo de sus socios de IU y EA". En un comunicado, UPN califica la situación en el consistorio tafallés de "grave" y exige a la dirección del PSOE que "tome cartas en el asunto" y no permita que "personas que no condenan la violencia terrorista tengan representación en los órganos municipales".

El ex peneuvista Guevara tacha a Ibarreche de iluminado por su plan secesionista
Redacción - Madrid.- La Razón  8 Agosto 2003

Emilio Guevara, ex militante del PNV, tachó ayer al «lendakari» Juan José Ibarreche de «iluminado» porque «se cree investido de una misión trascendental: llevar al pueblo vasco a la libertad idílica donde todos vamos a ser los mejores» y «de momento vende, como se venden los libros de autoayuda». Guevara, que intervino en el curso de verano en El Escorial, explicó que en el «Plan Ibarreche» «hay una voluntad deliberada y confesada de romper las reglas de juego de la Constitución», y argumentó que «en una democracia no todo vale por el hecho de que se presente simplemente sin pistolas».

   Para Guevara, el «Plan Ibarreche» es «una huída hacia delante», que sólo podrá frenarse si el PNV pierde el poder. Además, advirtió, la propuesta «convertiría en extranjeros a casi la mitad de los ciudadanos vascos», aunque en su opinión la construcción de «una nación vasca» no requiere esa evolución, «basta un estatuto de autonomía y de autogobierno profundo». En cuanto a la propuesta socialista de reforma del Estatuto vasco como alternativa al «Plan Ibarreche», Guevara cree que no se trata de una alternativa nueva ya que la opción que existe es el propio Estatuto de Guernica.

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