AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 24 Agosto  2003
La turbonada que viene
JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS ABC 24 Agosto 2003

Manías incurables
Editorial El Ideal Gallego 24 Agosto 2003

La «doctrina Zorrilla»
JAIME CAMPMANY ABC 24 Agosto 2003

El poder fáctico vasco
José Cavero El Ideal Gallego 24 Agosto 2003

Impresentable tibieza
Cartas al Director ABC 24 Agosto 2003

No sorprenderá
Cartas al Director El Correo 24 Agosto 2003

Gabriel Elorriaga: «Zapatero debe explicar si acepta el ataque de Maragall a la Constitución»
J. L. LORENTE, GONZALO CRUZ ABC 24 Agosto 2003

Conflicto de intereses
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 24 Agosto 2003

Catalan y contratos
Pedro Crespo El Ideal Gallego 24 Agosto 2003

La pérdida del español
Antonio Sempere - Santander.- La Razón 24 Agosto 2003

Candidatos de EEUU estudian español para ganar más votos
Agencias / Washington El ideal Gallego 24 Agosto 2003
 

La turbonada que viene
Por JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS ABC 24 Agosto 2003

SI no fuera por la obviedad de la metáfora bien podría afirmarse que el socialismo español está al borde del fracaso multiorgánico propio de los golpes de calor que cursan con hipertermia. Siguiendo con la figuración, a las altas temperaturas es tradicional que le sigan las turbonadas que, como compensación, desatan los elementos climáticos opuestos a los inmediatamente anteriores. Mañana, José María Aznar, en Menorca, va a provocar una auténtica gota fría tras el calentamiento ambiental que ha desatado el PSOE con su discurso incoherente y desarticulado sobre las dos grandes cuestiones de la política en España: las relaciones exteriores, y en especial, la participación de España en el conflicto de Irak y la cohesión nacional.

Con ser llamativo -por la agresividad y mala selección de los insultos- no es lo más importante que José Luis Rodríguez Zapatero se haya referido al presidente como «vil» y «cobarde»; lo más grave es que el PSOE no tiene un proyecto alternativo serio al del Gobierno ni en las relaciones con Estados Unidos ni en otros ámbitos de la política exterior. Ya se vio esa carencia antes del 25-M, pero ahora vuelve a manifestarse el vacío en toda su voluminosa ausencia. No le queda a los socialistas ni la hostilidad franco-alemana hacia Bush porque bastante tienen ambos gobiernos con transitar por la senda de la recesión económica, a la que se ha incorporado también Italia.

De puertas adentro el PSOE sigue siendo un guirigay. Tras fracasar en los intentos de demostrar una «trama» en Madrid que explicase la defección de Tamayo y Sáez -recuérdese que se comparó con el 23-F-, el grupo municipal socialista de Marbella le ha echado vinagre a la herida con un transfuguismo de la peor factura, confirmando que el control de la organización es una de las asignaturas pendientes después de tres años de dirección de la nueva Ejecutiva socialista.

Pero como las penas nunca llegan solas sino bien acompañadas, el PSOE se ha empantanado absurdamente en la cuestión nacional. La tozudez de no unirse en una estrategia conjunta con el PP ante Ibarretxe y el PNV implica un cierto infantilismo político porque la diferencia de estrategia, al parecer, consistiría en decirle cara a cara al lendakari que el PSOE no está de acuerdo con su proyecto de «Comunidad Libre Asociada», cosa que ya sabe el de Ajuria Enea, al que regocija que los socialistas planteen al buen tuntún y sin necesidad objetivada la reforma de los Estatutos de Autonomía. Al secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, le atrae mucho la propuesta de Maragall, que considera la Constitución y el Estatuto de Sau como «dos grandes disposiciones transitorias» y al que se le ocurre ahora una nueva región europea que abarcaría, además de Cataluña, parte de Francia y otras comunidades autónomas españolas, como la de Aragón y Baleares, pasando, como es de rigor, por Valencia. Elorza, por su parte, tiene que emplear toneladas de «tolerancia» con «María San Gil y Fernando Savater», pero no, al parecer, con Arzalluz u Otegi.

Todo esto atenta al sentido común más allá de ideologías o concepciones territoriales; todo esto es una frivolidad y una improvisación; todo esto es una insolvencia política y jurídica gravísima; todo esto que ocurre en el Partido Socialista es una evanescencia que trata de sustituir con lucubraciones una acción política y un discurso programático minimamente convincentes. Y lo es tanto que no hay modo de que otros, próximos al PSOE, demuestren su afecto a los socialistas poniéndoles en bandeja hinchando el debate sobre los (pocos) fallecidos por el calor, los accidentes laborales (Puertollano), la emigración (pateras), la inseguridad ciudadana (crímenes y malos tratos de género) y demás argumentarios para la discusión política. Son ingenuos o incompetentes y no atrapan los temas con rentabilidad social y ciudadana. Están empeñados los socialistas en remover los pilares del sistema y cada vez que golpean los cimientos y retumban los golpes en la estructura, los inquilinos, los ciudadanos, discretamente, esperan las urnas para testimoniar que no están por la labor de aventuras ocurrentes. Aznar lo sabe, se ha tomado su tiempo, y mañana, desde Menorca, comenzará su última partida: ganar para su sucesor y el PP, así lo cree firmemente, las elecciones del próximo año. Porque Rodríguez Zapatero, Maragall, Simancas, López, Chaves et alii se lo han puesto a huevo. La próxima semana, turbonada.

Manías incurables
Editorial El Ideal Gallego 24 Agosto 2003

Va a hacer un año -se cumplirá el martes- del cierre de las sedes de Batasuna y los proetarras siguen repitiendo, al cabo de doce meses, la misma letanía. El papel de víctimas que tan bien saben interpretar continúa siendo su recurso favorito para presentarse ante el mundo. Incluso ahora que anuncian que se concentrarán en señal de protesta ante los locales clausurados vuelven a emplear los mismos argumentos para proclamar a los cuatro vientos el martirio permanente al que están sometidos. No por mucho repetir la misma cantinela conseguirán que varíe la opinión general sobre ellos, pero a base de machacar y machacar quizá algún incauto llegue a creerse que tienen razón. Lo peor es que su ejemplo va calando en otros ámbitos y Zapatero de quien se presumía un poco más de inteligencia también ha adoptado la táctica de reiterar hasta la saciedad el mismo argumento. El secretario general del PSOE se ha empeñado en insultar a Aznar por la decisiones adoptadas por el Gobierno respecto a la crisis de Irak, llegando a calificar de “cobardía política y personal” la actitud del presidente del Ejecutivo. Si tuviera razón, la perdería al recurrir a la ofensa, que es uno de los peores instrumentos en los que se puede apoyar un político, porque además corre el riesgo de encontrarse con respuestas como la que le dio Ana Mato, recordándole que el verdadero cobarde es quien se esconde para no resolver los problemas que tiene en su propio partido. Imitar a los proterras siempre ha sido malo, pero en el caso de Zapatero aún es peor.

La «doctrina Zorrilla»
Por JAIME CAMPMANY ABC 24 Agosto 2003

LA ciencia jurídica española está en auge y atraviesa por un momento de gloria y de fecundidad. Loado sea san Raimundo de Peñafort. A la originalidad sorprendente de la «doctrina Pollo del Pinar», campeón de lucha canaria, si a Felipe te opones, llave a los riñones, la ya famosa en al menos dos continentes «doctrina Bacigalupo», primero condeno y después chupo, y la doctrina conocida como «doctrina en ez y en ejo», o sea, Fernández Bermejo y Jiménez Villarejo, nos llega la aplicación repetida de la «doctrina Zorrilla», corre que Otegui te pilla, debida al ilustre magistrado Manuel María Zorrilla, que es quien naturalmente le da nombre.

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha hecho suya la «doctrina Zorrilla», y es lógico que así sea porque este juez en diminutivo preside ese alto Tribunal. ¿Qué otra institución judicial en el ámbito del Estado español está más obligada que el Tribunal Vasco a asumir y aplicar la doctrina de su presidente? Es obvio que nadie. Si su propio Tribunal no la aplicara, ¿cómo podría pasar la incontestable «doctrina Zorrilla» a la virtualidad de su aplicación práctica tras el ejercicio brillantísimo de su exposición teórica? Y de otro lado, ¿no es cierto que la aplicación inicial de la «doctrina Zorrilla» autorizó la manifestación de Donosti-San Sebastián, que motivó los reconfortantes vivas a Eta, los compasivos clamores a favor de los asesinos encarcelados y el acto histórico de la heroica quema de la bandera de España mientras el glorioso etarra Otegui se tapaba las narices para no aspirar el mal olor? Pues loor a la doctrina.

Dice el juez en diminutivo que el Ministerio Fiscal no es quién para interponer un recurso contra la autorización de la manifestación. El Ministerio Fiscal, que se calle y que se aguante. La actividad administrativa no puede ser objeto de impugnación. Olé los jueces con las puñetas bien puestas. Y además, el derecho de manifestación debe prevalecer sobre la prevención de incidentes, que incidentes y sólo incidentes fueron los actos de la manifestación donostiarra, y eso de hablar de enaltecimiento del terrorismo y ultraje a la bandera son ganas de enredar. Prever que la manifestación de Bilbao va a cometer los mismos «incidentes» que aquella, puede suponer un juicio temerario si no una ofensa, injuria o calumnia contra los pacíficos y ejemplares ciudadanos que la organizan.

¡Viva el juez Zorrilla! ¡Viva el magistrado en diminutivo! ¡Viva el Defensor del espíritu de las leyes! ¡Viva el Cid del Derecho español! Que su nombre figure por encima de los más ilustres de nuestra historia jurídica: Sáenz de Andino, Alonso Martínez, Antón Oneca, Montero Ríos, Felipe Clemente de Diego, Castán Tobeñas, Jiménez Asúa, Ferrer Sama, etc. Es una pena para todos y una catástrofe para la administración de justicia que se halle cercana la fecha de jubilación de Zorrilla. Esperemos que el PNV le busque una canonjía, prebenda o mamandurria como premio a su talento y laboriosidad. Yo seré uno de los primeros en felicitarle. Bueno, mejor me adelanto y me quito de ese cuidado. Ya está.

El poder fáctico vasco
José Cavero El Ideal Gallego 24 Agosto 2003

Perdón por la autocita: en un libro que tuve oportunidad de publicar en 1990 señalaba en qué medida la existencia de ETA había sido un poder fáctico con capacidad para arrastrar a los restantes poderes. Me ha recordado aquella reflexión la que ahora han hecho los dirigentes batasunos, para quienes no hay duda de que es un triunfo de la izquierda abertzale, que se discuta la necesidad de modificar el estatuto vasco actual. Como en su momento, los centenares de víctimas de ETA fueron acicate para la construcción del estado de las autonomías. Por lamentable que sea, así viene sucediendo, y ahora mismo estamos viendo en qué medida, los batasunos ilegalizados se apuntan como triunfo propio el que el lendakari haya planteado cambiar el marco jurídico. Por más que en medios próximos a Arzalluz se niegue una y otra vez que él pronunciara la pavorosa y expresiva frase que se le atribuye -unos agitan el nogal y otros recogemos las nueces-, pocas cosas aparecen tan relacionables como el mundo etarra y los impulsos que vienen caracterizando al PNV, por más que una y otra vez los dirigentes del partido vasco expresen su diametral diferencia en métodos con la banda. Pero nadie ha ayudado y ayuda tanto a estos aliados de la banda como el PNV, en todo el interminable proceso de su ilegalización. Hasta el punto de que el ministro de Justicia, Michavila, ha calificado al PNV de ser “el único sponsor oficial de ETA”.

En la manifestación de Bilbao, curiosamente convocada o auspiciada por una mujer de 90 años, y que sigue a la desarrollada días atrás en San Sebastián, volvieron a escucharse gritos a favor de la independencia, de la amnistía, de la ilkurriña, contra la bandera española y en contra del “español PNV” Lo de menos es ya la razón de cada movilización: Por los derechos humanos, por la ikurriña, por la amnistía de los etarras presos, o por la reforma del estatuto vasco que propugna Ibarretxe. Lo importante es mantener la tensión política, ganar velocidad de crucero y crispación de cara al otoño que viene, cuando el Estado habrá de plantarse ante aspiraciones inaceptables.

Impresentable tibieza
Cartas al Director ABC 24 Agosto 2003

Desde hace demasiado tiempo muchos jueces del País Vasco, con su inexplicable proceder, están haciendo más que presumible cierta forma de complicidad, por tibieza, inoperancia o vaya usted a saber, con los criminales de ETA y su barbarie. Los ciudadanos de a pie no podemos sustraernos al convencimiento de que no pocos de esos togados, por inhibición, acaso fruto de su cobardía, están dando alas a la peste etarra, conscientes, además, de que ése es precisamente el efecto de muchas de sus decisiones. Con ello, están sumiendo al País Vasco en una de las dictaduras más crueles y sanguinarias de Occidente, para vergüenza de las personas de bien de cualquier ideología civilizada o nacionalidad sustentada en los principios de la verdadera justicia.

Es muy triste, pero parece muy cierto que una de las herramientas que ETA utiliza con mayor acierto y provecho, aparte de otras siniestras instancias, es, precisamente, la impresentable tibieza (por decirlo de algunas manera), de muchos jueces (y juezas, con perdón) a los que la alta dignidad juzgar y prevenir les viene ancha. El aprecio que tales conductas nos merece es del más absoluto desprecio, con el deseo de que tales funciones se cubran, en adelante, con personalidades de mayor talla jurídica, moral y consecuentes con la alta responsabilidad social que la sociedad les otorga. Y ese milagro es posible.     Julia Rubio.   Madrid.

No sorprenderá
Garikoitz García Ruíz/Balmaseda. Vizcaya Cartas al Director El Correo 24 Agosto 2003

El Gobierno español mantiene con los nacionalistas vascos una relación que parecía imposible que pudiera ir peor. Pues sí, va peor. Demasiado acostumbrados a jugar fuerte y apostar sobre seguro, los indignados nacionalistas se están encontrando, cada día y enfrente, con otro jugador implacable, frío en los modos, y con unas cartas con las que devuelve con creces cada bofetada que recibe. Así, el lehendakari nos prepara a todos los españoles un plan de asociacion del País Vasco... con España, en plan de igualdad, estructurado y organizado como otra mini-carta magna, con el que se supone va a encandilar y sorprender a... ¿a quiénes? ¿A los radicales, que les parece insuficiente? ¿A los vascofranceses? ¿A los navarros? ¿A los vascos no nacionalistas? Desmontada la prevista sorpresa de su plan, veremos por dónde sale definitivamente el modoso inquilino de Ajuria Enea. Lo que sea noo va acoger ni desprevenido ni desarmado al Ejecutivo nacional. Tampoco a los propios ciudadanos vascos que aguantamos este nacionalismo torvo y soberbio, apoyado en un terror del que dice abjurar, pero que le ha permitido administrar, como finca propia, una tierra y una gente que no les merecen. Seguiremos atentos a las noticias.

Gabriel Elorriaga: «Zapatero debe explicar si acepta el ataque de Maragall a la Constitución»
J. L. LORENTE, GONZALO CRUZ ABC 24 Agosto 2003

Secretario de Estado de Organización Territorial y coordinador de Estudios y Formación del PP

-El presidente del Gobierno abrirá el lunes uno de los cursos políticos más trascendentales para el PP. ¿El relevo de Aznar va a suponer un cambio importante en su partido?
-El PP tiene un planteamiento político muy consolidado en la sociedad y lo va a mantener inalterado cualquier que sea el candidato. Dicho esto, es verdad que el elegido imprimirá un liderazgo personal y un programa de gobierno que no podrán ser los mismos que los de Aznar. Entre esos dos elementos (continuidad en el proyecto político y la novedad que supone un candidato distinto), se moverán las pautas de comportamiento en el PP.

-¿Como compatibilizará la Ejecutiva del partido la bicefalia?
-No habrá bicefalia en sentido estricto. En una etapa electoral, que es en la que se va a producir la coincidencia de Aznar como presidente del Gobierno y del partido y un candidato distinto, cada uno de ellos tendrá responsabilidades y áreas de actuación claramente diferenciadas. Por lo tanto, no va a ver concurrencia de dos direcciones. No me parece fácil que, en esas circunstancias, haya algún tipo de disfunción. El protagonismo lo tomará de manera creciente el candidato para consolidar las líneas de su actuación política.

-¿Cuál sería el calendario idóneo para el proceso sucesorio?
-Desde hace mucho tiempo se ha repetido que la sucesión se produciría en otoño y esa sigue siendo la previsión. El candidato necesita tiempo para darse a conocer, aunque siempre será una persona sobradamente conocida. El hecho de que sea elegido en septiembre o en octubre no altera nada la situación.

-Aznar y el sucesor deberán enfrentarse al plan Ibarretxe. ¿Ha diseñado ya el Ejecutivo su estrategia contra dicho proyecto soberanista?
-El Gobierno, como es su responsabilidad, sigue con mucha atención todos los pasos que da el Ejecutivo vasco y tiene, siempre, preparadas alternativas de actuación y de respuesta ante las eventuales decisiones que pueda adoptar el Gabinete de Ibarretxe. En este momento, no hay una previsión especifica. pero estamos atentos a lo que pasa y preparados para dar una respuesta. El Estado de Derecho tiene una enorme fortaleza y lo que se está plantando, aunque no se sabe muy bien qué es, no cabe, en todo caso, en el marco constitucional. Son muchas las armas que tiene el Gobierno para mantener el orden constitucional.

-¿Será más difícil llevar a cabo esa estrategia sin un frente común con el PSOE?
-Desde un punto de vista jurídico, no. Es intrascendente. Desde un punto de vista político, el desistimiento del PSOE de formular una alternativa democrática a las fuerzas nacionalistas puede crear un clima de frustración muy importante en la sociedad vasca. La falta de respaldo del PSOE en un asunto de esta trascendencia no va a alterar la firmeza en la posición del Gobierno y la contundencia en su respuesta. Pero, lamentablemente, renunciar a una estrategia conjunta es tanto como privar de un horizonte de alternativa para la mitad de los ciudadanos vascos.

-¿Es conveniente que el pacto antiterrorista discuta este asunto?
-Sin duda. El problema es que el PSOE ha hecho, a veces, una lectura reduccionista del pacto, entendido como un mero acuerdo de acción conjunta contra la violencia, que no es poco, pero que no es sólo eso. Hay que volver a la literalidad del acuerdo. Para alcanzar pactos es importante que haya disposición y, por lo que sabemos, el PSOE no la tiene.

-¿Vulneraría el pacto una reunión de Zapatero e Ibarretxe?
-Es difícil entender para qué quiere mantener Zapatero esa reunión. En ocasiones, el PSOE parece sentir una atracción fatal por el nacionalismo, aunque la experiencia le demuestre que el conjunto de los votantes deploran esa actitud.

-¿Qué opina sobre los ataques de Maragall a la Constitución?
-Lo menos importante es lo que me parece a mí. Lo que me gustaría saber es que le parece al señor Rodriguez Zapatero, si acepta los ataques y si la dirección federal socialista está de acuerdo en que la Constitución y los Estatutos son una enorme disposición transitoria. Si ése es el planteamiento, se ha alterado sustancialmente el punto de partida de convivencia política.

Conflicto de intereses
Por ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 24 Agosto 2003

Acabamos de tener un anticipo de lo que serán las elecciones generales. Apenas inhumado el cadáver de Martín-Oar, Zapatero ha llamado a Aznar «vil» y «cobarde» y le ha instado a retirar la tropa desplegada en Irak. Vuelve Zapatero, pues, a las barricadas. Y vuelve cogiendo el rábano por las hojas. Martín-Oar, de hecho, no ha muerto por pertenecer al contingente español que supervisa la seguridad en la provincia de Diwaniya. Ha muerto en tanto que adjunto al delegado español de la ONU en Bagdag. Rodríguez Zapatero -y en esto empata con Anasagasti y Llamazares- se ha comportado como el estudiante que se presenta a un examen con una única lección aprendida. El estudiante se sabe, pongamos, los Reyes Católicos. Pero le toca Cánovas del Castillo. ¿Cómo sale del apuro? Dice que los Reyes Católicos son también muy interesantes, y se pone a hablar de la conquista de Granada.

Los políticos -y los estudiantes- no incurren en estos dislates por casualidad. Sus fijaciones, sus obsesiones monotemáticas, suelen tener una causa absolutamente determinante: la falta de alternativas. La brevedad de la guerra malogró el intento socialista de desestabilizar al Gobierno; y el penoso episodio madrileño ha colocado a Zapatero en una posición muy delicada de cara a las legislativas. Así dispuestas las fichas sobre el tablero, al secretario general del PSOE sólo le resta una combinación: que se compliquen las cosas en Irak.

Ignoro cuáles son las probabilidades de que se produzcan bajas españolas durante los meses venideros. Pero a nadie se le oculta que, si ocurre una desgracia, oiremos palabras terribles, y asistiremos tal vez a una repristinación de las violencias lamentables de la primavera pasada. La experiencia demuestra que en política no es dable decir ciertas cosas, o asumir ciertas actitudes, sin transitar a otras actitudes. Uno empieza llamando «vil» al presidente del Gobierno, y al cabo de no mucho saca a la gente a la calle y proclama que es allí donde está la democracia, y no en el Parlamento. Ésto llegó a ocurrir hace unos meses. Rodríguez Zapatero no ha renovado aún las vociferaciones y excesos de entonces. Temo, sin embargo, que no se halle en grado de impostar la voz en registros intermedios. Cuando se dispone de un único mensaje, y el mensaje es explosivo, se termina por estallar.

Por cierto que apunta aquí, clarísimo, un conflicto de intereses. No me refiero al PSOE y al PP. Entre partidos que se disputan el poder, existe siempre, por definición, conflicto de intereses. El conflicto que tengo en la mira, enfrenta a Zapatero con el propio PSOE. ¿Por qué lo que es bueno para uno no habría de serlo, por fuerza, para el otro? Porque Zapatero es un individuo, o siendo más precisos, un profesional de la política cuyas esperanzas de sobrevivir en el único oficio que conoce se mide en meses: o sale entero de las generales, o tiene que irse. Pero el PSOE es una institución. Para el PSOE es importante ganar, aunque más importante todavía es no asumir riesgos que pudieran colocarlo en una situación insostenible. La prioridad del PSOE, del PSOE en cuanto organismo corporativo, es garantizarse escenarios que sean viables incluso en la contingencia de una derrota. Apostarlo todo a una única carta no le conviene. Se cruzan, y mutuamente interfieren, la perspectiva individual, y la institucional. El individuo no tiene nada que perder. La institución, sí.Y no sólo la institución. España, como país, tiene también mucho que perder.

No parece probable que el PSOE pueda ganar las elecciones en un clima de normalidad. Si las gana, será en un clima excepcional, y en alianza implícita o explícita con los nacionalistas. A tomar al pie de la letra a Maragall, en alianza perfectamente explícita. En mitad de la barahúnda, y por efecto de las complicidades que recomiende el objetivo predominante de hacerse con las llaves de la Moncloa, es fácil que se confunda el tocino con la velocidad: la presunta indignidad del Gobierno en política exterior, con la necesidad de darle un repaso al orden territorial y a la Constitución. No se repararía en gastos, ni se calibrarían las consecuencias de lo que, al calor de la batalla, se tuviera a bien vocear por aquí y por allá. En este contexto, y en la convicción de que Aznar es por completo sincero cuando expresa la preocupación que le inspira la integridad del Estado, no termino de entender por qué ha mandado tropas a Irak. Ese gesto voluntarioso no está autorizado por un control suficiente de la situación interior. No existe proporción entre los posibles logros, y los no inconcebibles costes.

Catalan y contratos
Pedro Crespo El Ideal Gallego 24 Agosto 2003

Es curioso lo que el entusiasmo puede llegar a hacer a las personas en dosis excesivas. Porque entusiasmarse con lo que uno lleva a cabo está bien: es como ponerle sal a la vida. Lo malo es pasarse. Si piensan lo contrario hagan el favor de echar una ojeada a lo que acaba de plasmar en documento el joven e inexperto presidente del Barcelona, que se ha creído aquello de que era mes que un club. Porque Laporta, siguiendo las consignas de su entusiasmo, ha indicado que en los contratos de su club con los jugadores se recomendará su integración con la sociedad catalana, a base de aprender catalán, y acaso, también, de bailar la sardana.

Parece que los catalanes, que casi todo lo hacen bien, no aprenden en cabeza ajena que los excesos del nacionalismo, aunque sean marginales son siempre malos, se prestan a la burla ajena. Pensar que a golpe de talonario puede conseguirse que el holandés o el turco de turno vayan a cantar Els Segadors, para que nadie acuse al Barça de separatismo, porque sería un separatismo internacional, y a expresarse en catalán para hacerse más universales, es pensar con el cerebro de una ardilla. Al Barça le siguen muchos miles de socios pero cualquier se atrevería a hacer la apuesta de que ni siquiera la mitad de ellos habla catalán en la intimidad.

Después de los restallantes escándalos protagonizados por Núñez y por Gaspart, que llegue Laporta a poner las cosas aún más difíciles, a sentar las bases de un independentismo obligado y basado en la fuerza del dinero, resulta de lo más oportuno si se quiere que el Barcelona no levante cabeza en los próximos años y el fracaso se convierta en su moneda de cambio de cada temporada. Para cuantos han considerado al Barcelona el enemigo, actitudes mentecatas y provincianas como la descrita, no constituyen motivo de alborozo sino de tristeza. No tendrá el Madrid enfrente a su rival histórico, y el propio Barcelona habrá renunciado a buena parte de sus alas. Una cosa es que el vasco Begiristáin, director deportivo de la entidad culé hable el catalán, para dirigirse a la prensa local, y otra que a Rüstü, por contrato, le obliguen a fingirse catalán. No sea usted así, señor Laporta, y recuerde que lo del seny es también catalán. Tenga en cuenta que el único diario impreso exclusivamente en catalán no puede, competir con La Vanguardia. Y por mucho que se empeñe la Generalitat, a Superman y al resto de los héroes del cine, los catalanes prefieren oírles hablar en castellano. No estropee más un club señero en las competiciones españolas e internacionales, con patetismos de cuño estrecho.

Una exposición hará emerger la figura de Legazpi, conquistador de Filipinas
La pérdida del español
Antonio Sempere - Santander.- La Razón 24 Agosto 2003

Al hilo de la figura de Legazpi surge la pregunta del porqué en las islas Filipinas se perdió la lengua española. Para Leoncio Cabrero las razones son muy sencillas. «El español no se pierde por culpa de los americanos, no desde el 1898, sino porque a los misioneros, los agustinos, franciscanos y dominicos, que fueron los únicos españoles que estuvieron en los núcleos rurales, les resultó más cómodo aprender las lenguas indígenas que esforzarse en enseñar a los indios. El español no se pierde en Filipinas en los siglos XIX o XX, sino a partir de 1565. En cambio, tenemos una gran riqueza de vocabularios en la Biblioteca Nacional de diccionarios y catecismos en lenguas indígenas. No fue una presión la que obligó a la desaparición de nuestra lengua, sino el número minoritario de españoles que hicieron uso de ella en aquel territorio».

Candidatos de EEUU estudian español para ganar más votos
Agencias / Washington El ideal Gallego 24 Agosto 2003

Conscientes de que el español es de suma importancia para su supervivencia política, tanto demócratas como republicanos realizan cursos intensivos en este idioma, para sumar puntos entre la minoría más grande de Estados Unidos.

La comunidad hispana conforma ahora el 13% de la población y, de cara a los comicios generales de 2004, su creciente poder político y económico la ha colocado en el radar de los políticos y de las grandes empresas.

El Partido Demócrata auspicia, junto al grupo de legisladores hispanos, el primero de seis debates en inglés y en español de los nueve precandidatos demócratas que buscan disputar la Casa Blanca al presidente George W. Bush en 2004.

En total, más de una veintena de legisladores demócratas y republicanos se han inscrito en un programa creado exclusivamente para ellos y administrado por el Departamento de Agricultura en 1990. Entonces apenabas contaba con un puñado de legisladores, ahora el creciente número de alumnos da fe de la importancia que tiene el español para los miembros del Congreso.

Recortes de Prensa   Página Inicial