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Recortes de Prensa     Lunes 8 Septiembre  2003
El PP en Cataluña y la dramática debilidad nacional
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  8 Septiembre 2003

Unos pocos felices
Borja Gracia Libertad Digital  8 Septiembre 2003

LA INVIABLE PROPUESTA DEL LENDAKARI
Editorial ABC 8 Septiembre 2003

Un ex ministro, Piqué, para un retroceso
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 8 Septiembre 2003

La unión más evidente
Editorial El Ideal Gallego 8 Septiembre 2003

PSOE: Expediente X
Iñaki Ezkerra La Razón 8 Septiembre 2003

Procesan a una parlamentaria de SA por amenazar a un decano de la UPV
BILBAO EL CORREO  8 Septiembre 2003
 

El PP en Cataluña y la dramática debilidad nacional
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  8 Septiembre 2003

Si el viaje de Rajoy a Vitoria y Pamplona ha confirmado el punto fuerte, virtuoso e incluso heroico del proyecto nacional del PP, la televisada y televisiva expedición de seis ministros, Aznar y el propio Rajoy a Barcelona para respaldar la candidatura de Piqué a la Generalidad catalana confirma también la debilidad del único y acaso último partido con vocación española del Principado. El punto flaco del PP, que es Cataluña, no es una debilidad electoral de partido sino el reflejo de una auténtica capitulación nacional a la que Aznar y el PP no son ajenos. Un buen resultado de Piqué, especialmente si convirtiera al PP catalán en fuerza decisiva para formar gobierno, sería un bálsamo para el partido y para toda España, pero ni las expectativas electorales ni el discurso político de Piqué, Aznar y Rajoy avalan ningún optimismo. Al contrario: todo tenía, al menos en las imágenes, un aspecto burocrático y crepuscular. Como si lo único que se negociara fuera el cierre de las instalaciones o el traspaso de la sucursal.

Y es que un partido español que no lucha contra el discurso nacionalista allí donde el nacionalismo antiespañol existe no es, en rigor, un partido político sino una “sucursal” electoral. Y este “sucursalismo” nada tiene que ver con la dependencia de Madrid que tradicionalmente denuncian regionalistas o nacionalistas. El PP en el País Vasco o en Navarra, no es “sucursalista”. Casi al contrario: podría decirse que el PP es un partido nacional precisamente por el carácter nacional que conserva y defiende en el País Vasco. En Cataluña, en cambio, no es que tenga poca fuerza, aunque se haya quedado en la mitad de la que tenía: es que ha renunciado a luchar. Y es paradójico, significativo y dramático que con un PP asentadísimo en el Gobierno de Madrid se haya venido abajo la representatividad catalana del PP.

Puede decirse que el punto de inflexión y deterioro lo marca la defenestración de Vidal-Quadras en 1996, como precio del pacto de Gobierno con Convergencia. Pero siendo eso totalmente cierto, no sería toda la verdad. También pactó con el PNV y no por ello se sometió al nacionalismo vasco. En Cataluña, de hecho, sí. Y era seguro, fatal que, sin un discurso de oposición con tantas aristas como merece la apisonadora nacionalista, aunque fuera sin la brillantez de Vidal Quadras, el PP de Cataluña, este PP de Piqué, sumiso a la política lingüística de CiU-ERC-PSC, clave deslegitimadora de todo lo español, entrara en proceso de liquidación y se convirtiera en una fuerza residual, que es lo que pasará si ERC lo sustituye como tercera fuerza política y también como garantía de desestabilización nacional. Frente a ello, Piqué y el PP de Cataluña son, qué duda cabe, un mal menor. Pero Mayor Oreja y el PP del País Vasco son un bien mayor, para la libertad y la nación. Nótese la diferencia. Y nótese que nadie o casi nadie la advierte, para buscar remedio o siquiera para lamentarlo. Este abandonismo es, con mucho, lo peor.

Es de temer que la campaña electoral confirme los peores augurios y asistamos a un ocaso sin gloria y a un crepúsculo descolorido. Sin que nadie parezca reclamar luz y aunque sea en Barcelona, no en Vitoria, donde España se está quedando a oscuras.

Unos pocos felices
Borja Gracia Libertad Digital  8 Septiembre 2003

En el libro “Hitler y Stalin, Vidas Paralelas” Allan Bullock habla, refiriéndose a la Alemania Nazi y a la Unión Soviética, de la ‘conpiración del silencio’ en la que todos estaban involucrados y que produjo un miedo permisivo que no sólo destruyó la confianza entre la gente sino que creó la sensación de inevitabilidad contra la cuál era inútil luchar permitiendo así la existencia de un régimen brutal en una sociedad en la que la mayor parte de sus miembros podía desarrollar una vida ‘normal.’ Pero la ‘conspiración del silencio’ requiere de algo más en sociedades modernas una vez las medidas coercitivas se han establecido, todos los recursos se emplean en ganar la aquiescencia complaciente (obligatoriedad voluntaria se denominaba en Rusia) para convencer a la gente de que, si cooperaban, todo era posible, y para ofrecerles oportunidades y recompensas, no sólo en sus carreras profesionales sino también en su educación y vida social y cultural. La única condición era que esa actividad fuera ofrecida por el estado o el partido o controlada por ellos con el sello oficial. Así se estableció en esas sociedades un régimen de terror y represión para unos grupos muy concretos de la población a la vez que la mayor parte de la sociedad podía simular una vida normal siempre que mirara para otro lado y que no hablara del vecino desaparecido. Una gran conspiración, la del silencio, que se apoderó de una sociedad moderna y educada como era la alemana.

En el País Vasco existía y existe todavía, una conspiración del silencio en la que las víctimas son en parte culpables de lo que les sucede pues podrían vivir una vida ‘normal’ simplemente callando. Callando y permitiendo que otros hagan. La segunda condición planteada por el profesor Bullock se cumple también en el País Vasco, en el que hacer negocios, obtener ayudas o becas públicas, organizar exposiciones, y toda actividad económica, social o cultural de relevancia pasa tarde o temprano por el PNV y el entramado institucional nacionalista creado a lo largo de todos estos años. ETA genera el terror, las medidas coercitivas, (agita el árbol en términos nacionalistas siniestramente ilustrativos) que el nacionalismo ha aprovechado para crear una sociedad en la que ellos podían hacer (recoger las nueces), la mayoría callaba y unos pocos desaparecían.

Pero algo ha cambiado. Y ha sido la intransigencia del gobierno del PP a buscar compromisos o acuerdos con el terrorismo etarra en su vertiente criminal por un lado y con el nacionalismo en sus ambiciones anticonstitucionales por otro. Una intransigencia democráticamente sana producto de una convicción profunda en la democracia y un compromiso personal con la libertad y la vida. Nadie mejor que Jaime Mayor Oreja ha representado esa firmeza política como ministro del Interior y ese compromiso personal como presidente del PP en el País Vasco. Ahora que no es el candidato a la presidencia del gobierno, el abandono de la vida pública de Jaime Mayor sería la mejor noticia para los nacionalistas vascos (terroristas o no). La historia no es determinista y se hace camino al andar. El camino andado en los últimos años gracias a su liderazgo político y moral no puede ni debe ser desandado en los próximos por su ausencia. La España de hoy sigue necesitando a Jaime Mayor para afrontar los retos del mañana.

Porque ha sido esta nueva actitud de apoyo y reconocimiento explícito a las víctimas del terrorismo, en particular a los que se juegan la vida a diario sólo por el hecho de vivir, ellos sí, una vida normal, lo que ha permitido que surjan movimientos de resistencia cívica dentro del País Vasco (Basta Ya, Foro de Ermua…). Algo impensable hace sólo unos años. Son estos movimientos los que han ‘conspirado’ contra la conspiración del silencio y han alzado la voz negándose a mirar para otro lado. Y hablan fuerte y claro. Son ellos los que están frustrando los planes independentistas del nacionalismo que requieren de ese silencio cómplice para tener éxito. De esto son conscientes los nacionalistas vascos, que han reaccionado contra estas organizaciones con mayor furia y firmeza que nunca mostraron contra los terroristas y sus cachorros (Batasuna, Egunkaria, Jarrai, Gestoras…)

Nada más ilustrativo que las palabras de Rosa Díez tras la muerte de Joseba Pagazaurtundua: …que digamos alto y fuerte lo que pensamos…que denunciemos a los responsables de lo que nos están haciendo…para que se sepa dentro de unos años, cuando sus nietos les pregunten a Martiarena, a Atutxa, a Ibarretxe, a Artzalluz, a Gabilondo, cuando les pregunten ‘¿qué hacíais vosotros mientras mataban a tantos amigos y compañeros?’ Para que no puedan decir que no sabían. Para que toda Euskadi, toda España y todo el mundo sepa que sabían y callaban y que se aprovechaban de nuestra falta de libertad…para eso tenéis que hablar fuerte y cada día, para que no digan que no sabían y tengan que agachar la cabeza y morirse de vergüenza. Saben y callan.

Son ellos, los miembros de estas organizaciones, los que desde hace tiempo empezaron a hablar fuerte y cada día y por ello arriesgan su vida. Son ellos, unos pocos, unos pocos felices, un bando de hermanos, los que, cuando ETA sea parte del pasado, y lo será, podrán levantar la cabeza y dar sentido a las palabras de Enrique V antes de la batalla de Agincourt en la obra de Shakespeare, el que sobreviva a este día volverá sano y salvo a sus lares,… se crecerá por encima de sí mismo ante el nombre de San Crispín… invitará a sus amigos y les dirá:. ‘Mañana es San Crispín’. Entonces se subirá las mangas, y, al mostrar sus cicatrices, dirá: ‘He recibido estas heridas el día de San Crispín…otros se considerarán como malditos por no haberse hallado aquí, y tendrán su nobleza en bajo precio cuando escuchen hablar a uno de los que han combatido con nosotros el día de San Crispín’. Son ellos los que se podrán alzar orgullosos cuando otros se consideren malditos por cobardes o cómplices. Son ellos los que garantizan el triunfo de la libertad en el País Vasco. Y por ello, Rosa, Jaime, a todos vosotros, gracias.

LA INVIABLE PROPUESTA DEL LENDAKARI
Editorial ABC 8 Septiembre 2003

GRACIAS al informe que le ha preparado un grupo de expertos, Ibarretxe es consciente de que su plan de libre asociación de Euskadi con España es, además de un dislate político, un despropósito jurídico. La lectura del documento de los expertos, que hoy publica ABC, demuestra que no hay margen para que la propuesta del lendakari discurra por los cauces legales y constitucionales vigentes. Simplemente porque representa una quiebra del orden constitucional. Redactado sin conocimiento -al menos, así lo dice- de un texto normativo como el que reveló ABC, el documento pretende marcar la ruta procedimental del plan de libre asociación a partir de la «Propuesta para la convivencia» que Ibarretxe expuso en la Cámara vasca el pasado septiembre. Las directrices de esta propuesta se reflejaron con exactitud en el texto normativo que dio a conocer este diario, por lo que las dudas de los expertos a partir del discurso del lendakari aumentan su gravedad a la vista del texto articulado, que no resuelve ni una de ellas.

La opinión de los expertos es un trasunto jurídico del método falsario seguido por Ibarretxe para presentar su propuesta de libre asociación. Aquellos, como éste, saben que ninguna norma jurídica se crea de la nada ni es posible, en un Estado consolidado, atribuirse una potestad legislativa originaria, como si de unos «padres fundadores» se tratara. Los expertos abordan una necesidad apremiante: hay que situar la propuesta de libre asociación en un contexto legalizante, para no viciar su origen y para poder construir un procedimiento legislativo que permita a los nacionalistas, mediante un espejismo jurídico, presentar la implicación instrumental del Parlamento vasco y la celebración de la consulta popular como fases de un proceso de decisión ajustado a Derecho. Para lograr esta base argumental, ficticia, los expertos desdramatizan la propuesta secesionista y le atribuyen una condición legal, suave y amistosa, que no tiene, al calificarla sin rubor como una «reforma estatutaria». Así, a las premisas políticas falsas sobre las que Ibarretxe ha construido su plan le siguen unas premisas jurídicas no menos falsas. La más grave es la que actúa como punto de partida, porque calificar la propuesta como una reforma estatutaria es, sin más, conscientemente falso. El término «estatutario» implica una naturaleza formal y sustantiva constitucional. Los estatutos de autonomía son derivaciones de la Constitución y forman con ésta el bloque de constitucionalidad, es decir, de la más alta legalidad política e institucional de España. Sólo es estatutaria aquella norma que desarrolla las previsiones constitucionales sobre la ordenación del Estado, tarea reservada al legislador constituyente y a la conformidad del pueblo español, único y exclusivo titular de la soberanía nacional.

EL plan Ibarretxe no puede ser una reforma estatutaria porque es un proyecto contra la Constitución. La definición nacional de Euskadi, la identificación de un pueblo vasco como sujeto histórico del derecho de autodeterminación y la idea misma de la asociación con el Estado español -lo que se hace mediante la configuración de una Euskadi como ente estatal- quiebran el Título Preliminar de la Constitución. La tozudez de la realidad es siempre mayor que el voluntarismo más conspicuo, incluso para juristas de encargo. Por eso, los expertos se refieren a la propuesta como una norma con «carácter fundacional» y señalan que su objetivo es «la institucionalización política de Euskadi». Esto es lo que revela el documento que publicó ABC, en el que la Comunidad Libre Asociada de Euskadi asumía personalidad jurídica internacional, creaba su propio Poder Judicial y desplazaba al Estado de todas la políticas públicas salvo las que aceptaba compartir en un régimen similar a la confederación.

PARA este propósito secesionista no hay procedimiento establecido en el ordenamiento vigente, porque ningún ordenamiento regula su destrucción, sí su reforma. Pero tampoco es reforma lo que propone el plan de Ibarretxe sino la extinción del pacto constitucional de 1978. Esta consecuencia es tan obvia que los expertos vuelcan en el documento continuas apelaciones al consenso político y al acuerdo social en torno a la propuesta secesionista, porque ésta pretende subrogarse en la posición suprema de la Constitución vigente. Es muy significativo que los expertos reconozcan que la Mesa del Congreso puede calificar la propuesta del Parlamento vasco -si éste la apruebas- como una reforma constitucional, lo que supondría el fin irreversible del procedimiento paralegal de este plan. Obviamente, los expertos no dicen que haya que mentir sobre la naturaleza de la propuesta de Ibarretxe, pero de hecho es lo que proponen al insistir en la importancia de calificarlo como reforma estatutaria; cualquier otra opción desnudaría su inconstitucionalidad congénita. Sin embargo, esa mentira original es también necesaria, porque a partir de ella todas las falsedades posteriores se hacen más digeribles en la medida en que permitan al plan secesionista circular con vitola de legalidad por las instituciones vascas, aunque sea con el coste de ir segando a su paso la legitimidad constitucional que les dio origen.

Un ex ministro, Piqué, para un retroceso
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 8 Septiembre 2003

La suerte del PP ya está echada en Cataluña. El propio José María Aznar ofició ayer, en Barcelona, la ceremonia que convierte a Josep Piqué, ex ministro de Ciencia y Tecnología, en cabeza de la lista electoral del Partido Popular en las próximas elecciones autonómicas catalanas. Con ese candidato, y en las actuales circunstancias, no cabe incluir a Piqué entre las piezas del ajuar que integra la dote que el presidente del Gobierno ha preparado para el elegido entre sus hijos políticos.

El diario La Vanguardia publicaba el pasado mes de julio un interesante sondeo electoral, con la vista puesta en las próximas autonómicas, efectuado por el Instituto Noxa. Es ilustrativo recordarlo hoy, sin olvidar que el Parlament tiene una capacidad de 135 escaños.

PARTIDO   Actuales Estimados
PSC               52           49-52
CiU               56           48-51
ERC              12           20-21
PP                 12             9-10
ICV                3                   5

Está claro que el PP decae en Cataluña. Los estrategas del partido de la calle Génova creyeron descubrir la pólvora con la promoción del varias veces ministro Josep Piqué a la condición de aspirante a la Generalitat. Ahí están, según la encuesta, los vaticinios.

El PP pasará a convertirse en la cuarta fuerza política del Parlament con un descenso de más del veinte por ciento sobre los resultados obtenidos en 1999. Es natural. Piqué, ministro sin resultados, es un personaje polivalente, zigzagueante, escasamente adecuado a la demanda potencial catalana. Muy “nacionalista” para los españolistas y demasiado conocido, en sus constantes evoluciones, para los nacionalistas propiamente dichos. Lo digo ahora, pero no es nuevo. Como espectador atento a la realidad catalana, lo vengo anunciando desde hace meses, desde que brotó la idea de Piqué como gran oportunidad en la coincidencia con la jubilación, es un decir, de Jordi Pujol.

Habría que ver una encuesta más reciente para observar en ella los efectos que haya podido tener, en el ámbito de la opinión pública catalana, la ceremonia por la que Aznar nombró sucesor a Mariano Rajoy; pero, en cualquier caso, todo parece indicar que CiU ha paralizado su otrora vertiginoso descenso, que el PSC es un incógnita ascendente y que ERC se perfila como la bisagra que permitirá abrir y cerrar puertas en el Parlament.

Pablo Sebastián entrevistaba ayer, en La Estrella de papel, al candidato Piqué. Algunas de las expresiones del ex ministro —“El estatuto de Artur Mas incluye los elementos de destrucción y división del Plan Ibarretxe”— pueden entenderse como un análisis lúcido, aunque ya repetido, de la situación autonómica; pero, ¿cuál es su propuesta alternativa? He repasado con atención la entrevista, todo un latifundio periodístico, y no he podido encontrar una sola propuesta alternativa. Así no se hace política. Así, quizás, pueda hacerse periodismo, pero ésa es una tarea menor.

Este Piqué, muy formal y redicho, dice, cuando dice algo, cosas sin sentido. Afirma en esa entrevista, por ejemplo, que es contrario a que las televisiones locales emitan en cadena. Vale, es una teoría tan buena como la contraria; pero, ¿por qué, después de siete años en el Gobierno del Estado, con responsabilidades directas en el asunto, no puede avalar sus ideas con recortes del BOE?

Seguiremos otro día con el asunto porque me da la impresión de que Piqué —¡viva Piqué!— nos deparará grandes alegrías periodísticas en estos próximos meses. Es de esos personajes que tratan de sustituir el talento por la ficción de la seriedad, y eso siempre da juego.

La unión más evidente
Editorial El Ideal Gallego 8 Septiembre 2003

Seguir declarando solemnemente que no se trata más que de casualidades es demostrar a todos que se es un idiota; pues aún así hay quien sostiene que ETA y Batasuna son “entes” distintos, entre los que no existe la mínima relación. Sin embargo, el “azar” ha deparado en los últimos días, desde la caída del núcleo central del comando Vizcaya, demasiados hechos que confirman que la banda terrorista y el ilegalizado partido político son lo mismo. Por un lado, está la detención del delegado de Sanidad del sindicato abertzale LAB, Roberto Saiz Olmo, a quien se relaciona precisamente con el comando Vizcaya; por otro, el arresto de Ziortza Fernández, encuadrada en el mismo grupo asesino, que fue candidata de Batasuna en 1997 y en 1999; y para terminar, la manifestación que ayer se celebró en San Sebastián, convocada por el profesor universitario y ex juntero de HB Fito Rodríguez, quien sostenía la pancarta que encabezaba la marcha con el antiguo concejal abertzale Iñigo Balda. Las pruebas no pueden ser más claras, como tampoco puede ser más evidente que los nacionalistas vascos asesinos salen a la calle cuando les da la gana, movilizándose con la más absoluta impunidad aunque el supuesto partido político que les daba cobertura en las instituciones haya sido declarado fuera de la ley y ésta haya prohibido sus marchas. Hay que poner de una vez para siempre freno a la burla de los etarras y a la clac que, amparándose en el cinismo, permite que un día y otro se rían de todos los españoles.

PSOE: Expediente X
Iñaki Ezkerra La Razón 8 Septiembre 2003

Patxi López ha aprovechado la apertura del expediente a Cristina Alberdi para pedir que se haga lo mismo con Gotzone Mora y todos los que le llevan la contraria en el País Vasco. Patxi López luego se ha desdicho de sus palabras y le ha exigido a Gotzone Mora y a los que, como ella, le llevan la contraria que sean coherentes. Patxi López está aquejado de intoxicación de incoherencia por una sobredosis de morro, pero se le ha visto el plumero oportunista y revanchista que lo dice todo de él y que era tan previsible que no desvela ningún misterio. El misterio socialista no está en quienes están hablando estos días sino en los que callan, en esos feos silencios que se están produciendo tanto en el PSE-EE como en todo el PSOE.

Aquí hay algunos que están callando demasiado ante cuestiones y hechos gravísimos (¿qué hay más grave que jugar con el marco de convivencia o no saber convivir con los que disienten de ese juego?). Aquí hay quienes se reservan para una era posterior a las elecciones madrileñas y generales así como al fracaso del Plan Ibarretxe; posterior a la caída de Simancas en Madrid, de Zapatero en Ferraz y de Patxi López en Euskadi, a la «deseada superación del crispador binomio Patxi López-Nicolás Redondo Terreros» y al «regreso conciliador» de la vieja ambigüedad de la escuela de Jáuregui que «jamás debió abandonarse»; a que el tiempo les haga, en fin, el trabajo sucio de despejarles el camino.

Aquí hay algunos y algunas que están invirtiendo su capital político en bonos de silencio a un plazo de seis meses y que, en esa táctica de apostar a última hora por el caballo ganador para cobrar su bonificación, están corriendo la voz de que «no es el momento de hacer declaraciones ni para defender siquiera a Cristina Alberdi porque hay tras ella otros intereses». ¿Pero qué intereses hay más claros que los de quien desea cobrar sin mojarse? ¿En qué momento puede ser más necesario hablar que cuando se cuestiona la Constitución y la libertad de expresión? Aquí ya no se trata de defender o no a Cristina Alberdi por ella misma, sino por la elemental sensatez de lo que ella dice.
No se ha abierto expedientes a Elorza ni a Maragall por más que hayan disentido de la línea que era oficial hasta hoy. No se les abrió a los que mancharon el Ministerio de Interior y se le abre a una mujer por decir lo obvio. Y va Patxi López y aprovecha el río revuelto ¬ese silencio misterioso, paranormal, que se ha hecho alrededor de la sensatez¬ para dar a Gotzone Mora lecciones de coherencia socialista cuando él no había nacido en la época en que a Gotzone Mora la daban de leches en las comisarías franquistas. A Patxi López y a varios alienígenas de ese partido sí que habría que abrirles un expediente. El Expediente X, naturalmente.

Procesan a una parlamentaria de SA por amenazar a un decano de la UPV
La Fiscalía del Tribunal Superior pide la inhabilitación de Araitz Zubimendi. «Algún día puede pasarte algo fuera de la facultad», le espetó al docente, que luego recibió una carta intimidatoria
BILBAO EL CORREO  8 Septiembre 2003

La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco solicita 15 meses de cárcel y la inhabilitación durante cuatro años para la parlamentaria de Sozialista Abertzaleak (AB) Araitz Zubimendi por lo s delitos de desórdenes públicos y amenazas. Zubimendi está acusada de haber amenazado al decano de la Facultad de Derecho de San Sebastián, Francisco Javier Ezquiaga. La UPV, personada como acusación en el caso, reclama para la parlamentaria 2 años de prisión y 5 de inhabilitación, puntualizaron fuentes judiciales.

Según la acusación particular, los hechos por los que se ha procesado a Zubimendi tuvieron lugar el 9 de mayo de 2002 en el campus de la Facultad de Derecho de San Sebastián, donde se celebraban las elecciones al claustro. Un grupo de radicales se presentó en el lugar donde estaban colocadas las urnas e «impidió el ejercicio del derecho al voto» a los alumnos.

El decano, que presidía la mesa electoral, pidió a los jóvenes que abandonaron el local, a lo que se negaron. Posteriormente, una joven arrojó un bote de pintura amarilla sobre las urnas y, cuando el decano intentaba impedirlo, «varias personas, entre las que se encontraba Araitz Zubimendi, le obstaculizaron el paso». Los incidentes continuaron en el campus, por lo que Ezquiaga ordenó a los servicios de seguridad que desalojasen el recinto. Ante los disturbios y la falta de quorum , fue necesario repetir días más tarde el proceso electoral.

Mientras los agentes procedían a retirar a los radicales, la parlamentaria de SA se acercó al decano. «Golpeándole con un dedo en el pecho, le dijo en tono agresivo: Tomamos nota de quién ha dado la orden de nuestro desalojo por la fuerza; ten cuidado porque un día te pueden dar un paraguazo », relata la acusación. Ezquiaga le preguntó entonces si era ella quien le iba a propinar los golpes. «No, yo no, pero igual cualquier día al salir de la Facultad puede pasarte algo», respondió Zubimendi.

Tras estos altercados, el decano recibió una carta con la frase «Gora Euskadi ta Askatasuna». En el escrito, se le conminaba a abandonar la Facultad de Derecho. Días más tarde, un grupo de cuarenta personas le rodeó en el bar del campus y comenzó a insultarle.

3.000 euros de fianza
Los hechos fueron denunciados por la UPV ante el Tribunal Superior, ya que Zubimendi está aforada, dada su condición de parlamentaria. Durante la fase de instrucción, la Sala de lo Civil y lo Penal fijó para ella una fianza de 3.000 euros.

Arantza Zubimendi, de 26 años, es parlamentaria de SA y ha sido dirigente de la organización juvenil radical Segi hasta su ilegalización. En el auto del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por el que se embargaban los bienes de Batasuna para que hiciese frente a los daños ocasionados por la kale borroka , se citaba a la joven como una de las responsables de la organización de las jornadas de lucha del MLNV.

Según el juez, Zubimendi se reunió en julio de 2001 con dos dirigentes de Segi para organizar las protestas por la muerte de la etarra Olaia Castresana, fallecida en Torrevieja al estallarle la bomba que manipulaba. En los incidentes que se produjeron posteriormente, se registraron daños por valor de siete millones de euros. Durante este verano, la parlamentaria ha realizado llamamientos públicos en nombre de la ilegalizada Batasuna para participar en manifestaciones.

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