AGLI

Recortes de Prensa     Martes 9 Septiembre  2003
TIEMPO DE MENTIRAS (DE IBARRETXE)
JAVIER MINA ABC 9 Septiembre 2003

EL EJEMPLO DE GORKA
Jaime CAMPMANY ABC 9 Septiembre 2003

Ismos moderados
Libertad Digital Germán Yanke 9 Septiembre 2003

El Gobierno del PP endurece su discurso contra el plan «rupturista» del lehendakari
LAURA R. VILAMOR/COLPISA. MADRID 9 Septiembre 2003

El Gobierno vasco retrasó la operación contra el «Vizcaya» por razones políticas
R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 9 Septiembre 2003

Redondo cree que “están sucediendo cosas muy parecidas” a las ocurridas antes de la tregua-trampa
Libertad Digital  9 Septiembre 2003

Atacan, por cuarta vez, el domicilio de un senador del PP en San Sebastián
ABC 9 Septiembre 2003

La AVT y Convivencia Cívica denuncian a Muguruza por apología del terrorismo
D. Mazón - Madrid.-La Razón 9 Septiembre 2003

La UE creará un fondo para indemnizar a las víctimas del terrorismo
ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL ABC 9 Septiembre 2003

LEALES E INMADUROS
JUAN CARLOS RODRÍGUEZ IBARRA ABC 9 Septiembre 2003

El Nacionalismo del PP
Nota del Editor 9 Septiembre 2003

La pluralidad fingida (II)
ANDONI UNZALU GARAIGORDOBIL El Correo 9 Septiembre 2003
 

TIEMPO DE MENTIRAS (DE IBARRETXE)
JAVIER MINA ABC 9 Septiembre 2003

Puede que el documento que se conoce como Plan Ibarretxe Articulado no sea más que un borrador entre ocho, lo que sí es cierto es que no contiene ni una octava parte de verdad. De hecho, el plan del lendakari se asienta en una falacia que le es previa y lo funda. La que sostiene que los vascos tienen que decidir porque llevan 8.000 años sin poder hacerlo. Con lo grande que era la Edad de Piedra hubieron de tropezar en un impedimento llamado España. Y se dedicaron a construir cromlechs para capturar a Dios, como soñó Oteiza, a falta de poder capturar mayores competencias. Hoy los herederos del Neolítico y de Arzalluz tienden sus cromlechs o sus planes para cazar incautos. Y no deja de tener su gracia que recurran a un concepto marxista para ello, porque será la cantidad -los 8.000 años acumulados- la que se traducirá en calidad mediante el famoso salto cualitativo marxiano.

Truco que les debe repatear y mucho a los supuestos marxistas de la izquierda abertzale que no supieron trascenderse y se limitaron a postular un paso intermedio, el llamado ámbito de decisión. Un ámbito o poder paralelo que habría de surgir de la desobediencia civil apoyada en las herriko tabernas y la coordinadora de municipios Udalbiltza bajo la cobertura de la lucha armada hasta que cambiara la correlación de fuerzas y les cayera el poder como un higo maduro. En cambio llegan los Picapiedra y concluyen que se empieza a ser algo distinto desde el mismo momento en que se desea serlo. Nada de conquistas paulatinas, basta con un gesto fundacional. El Plan Articulado de Ibarretxe, por ejemplo.

Ahora bien, puede que la falacia original autorice y refrende el Plan pero se vendría abajo si no hubiera una serie de falacias adicionales que la prolonguen. Todo por culpa del tiempo. Introducir 8.000 años en la ecuación conlleva el riesgo de la cronología, es decir, de la Historia. Y la única manera de contrarrestarla es sustituirla por una historia sagrada: la cueva produjo un territorio por el que no pasaron ni los romanos, la Edad Media hizo de todos los vascos hidalgos autónomos, las Guerras Carlistas fueron intentos de independencia, la Civil una lucha contra España, la Transición una filfa, Franco vive... El preámbulo del propio Plan Articulado prueba que historia y fe son intercambiables: «Nosotros, ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad Autónoma de Euskadi, integrada por los territorios de Araba, Bizkaia y Guipuzkoa, proclamamos nuestra pertenencia al Pueblo Vasco o Euskal Herria, y como parte integrante del mismo, manifestamos que El Pueblo Vasco o Euskal Herria es uno de los pueblos más antiguos de Europa y, como tal, tiene derecho a la existencia y a preservar su propia identidad en el conjunto de naciones y pueblos europeos».

La fe se entiende al mismo tiempo como triunfo de la voluntad. Y construye una pescadilla que se muerde la cola: creer que se fue, a despecho de cualquier soporte probatorio, autoriza a querer ser... como se fue. Esta falacia de orden teleológico cierra el ciclo del péndulo patriótico y retroalimenta el proceso en cada oscilación. El Pueblo Vasco cuasi perfecto del pasado -salvo la posibilidad de decidir, se vivía la vida buena vasca de las tradiciones- exige un Pueblo Vasco redondo. Si el pasado fue un paraíso perdido, el futuro habrá de ser el paraíso recobrado, una suerte de Edén en la Tierra regido por el principio de no contradicción. Se trata de un ensueño típicamente nihilista y como tal lleva en germen el totalitarismo. Al que se accede con predicar que el distinto no tiene derecho a la vida sólo por ser distinto. Ahí queda para la Historia aquella bravuconada o lapsus de Arzalluz sobre los sacudidores de árboles y los recolectores de nueces que ilustra cómo se comparte nihilismo y aclara por qué no se debe desalojar a Batasuna del Parlamento ni reprimirle manifestaciones prohibidas no vaya a ser que dejen de llover otra clase de nueces, las batasunas, para la conjura de Ibarretxe.

El asalto al tiempo necesario para que la Jerusalén Vasca pueda existir se completa con la destrucción del presente por la vía de convertirlo en un lugar inhabitable. No se puede vivir en el País Vasco porque está sometido a todo tipo de vejaciones, opresiones y desfalcos. España no hace sino agraviar como si no se hubiera cansado en los últimos 8.000 años. Y cuando los agravios inventados flaquean se recurre a provocarlos ya sea sustrayendo 32 millones del Cupo ya hinchando una lista de transferencias pendientes donde se mezclan las importantes -un puñado- y el chocolate del loro de las transferencias, la cosa es llorar y victimizarse. Por no mencionar el astuto recurso a las profecías autocumplientes: ¿veis cómo van a venir a por nosotros tal como os habíamos anunciado? Y eso porque estamos haciendo todo lo posible -ilegalidades incluidas- para que vengan a por nosotros... No hay más nacionalismo porque no se atiendan las demasías nacionalistas sino que el soberanismo provoca la cerrazón del Estado para mejor vender el nacionalismo del presente, esa molesta fase en la larga marcha hacia la Patria. Claro que se trata de una molestia bastante llevadera. Euskadi acaba de alcanzar una renta per cápita de 20.000 euros, lo que le sitúa por encima de muchos países europeos, y tiene un saldo a su favor con el Estado de 1.000 millones anuales. Hay dinero y poder de sobra para alimentar la propia clientela y volver invisible a esa otra mitad de la población que por haber cometido el error de no pensar nacionalista vive amenazada y está siendo excluida del proceso mediante el recurso a una serie de mentiras en cascada. Sondeos como el Euskobarómetro muestran que la gente que vive en el País Vasco se ve plural, mixta -tan española como vasca-, y nada deseosa de esa independencia que el plan de Ibarretxe garantiza y dice necesaria. ¿Dónde están las masas por centenares de miles exigiendo independencia en la calle? Incluso Arzalluz se siente obligado a dorar la píldora asegurando que no se trata de un proyecto de independencia por más que vaya implícita en la noción de cosoberanía y figure explícitamente en el Plan que transcurrida una primera fase se obtendrá como sea.

¿Que la inmensa mayoría de sectores a los que Ibarretxe presentó su aventura la rechazaron? Patrañas, Ibarretxe no hizo ahí sino mostrar su talante dialogante. ¿Que los vascos ya están decidiendo cuándo gracias a leyes fundamentales como la Constitución y el Estatuto -que goza de la conformidad de un 74 por ciento de los vascos- eligen y pueden ser elegidos? Sólo cabe contestar que el Estatuto es una carta otorgada, la Constitución un fetiche monolítico y todo lo que sale de ellos una trampa con forma de urna para desterrar lo vasco. ¿Qué ETA ha asegurado que no le moverá a la paz el Plan Ibarretxe? ¿Cómo va a ser cierto si el lendakari ya ha expuesto que su plan traerá la paz pese a que no sepa decir cómo conseguirá esa ausencia de violencia que necesita para la coronación de su conjura? Pero, ¿hay quien pueda tragarse que una ETA en activo, y el lendakari hace poco para que desaparezca, va a permanecer impasible en un proceso de independencia cuando su totalitarismo le exige la toma del poder? Engañabobos. Como eso de que el Plan no tiene cabida en la Constitución europea. Lo único que cuenta es el discurso apodíctico convenientemente aderezado de falacias. Y la presencia de una ETA amenazando en la sombra. Amparado en el sexo (de los ángeles), las mentiras y las cintas de vídeo, el Plan Ibarretxe Articulado no puede ser más que la hoja de ruta entre ninguna parte y ninguna parte. Una oscilación del péndulo patriótico que no es de este mundo pero que sin duda contribuye a hacerlo un poco peor.

EL EJEMPLO DE GORKA
Por Jaime CAMPMANY ABC 9 Septiembre 2003

TOMÁNDOSE el trabajo de leer el documento de estrategia que encargó secretamente el PNV para poner en marcha el «Plan Ibarretxe», queda claro que ni el Estatuto de Guernica ni el Reglamento de la Cámara Vasca ofrecen coladeros jurídicos para sacar el Plan adelante. Eso, independientemente de los obstáculos propiamente políticos para atraer la aceptación de la ciudadanía. Gracias a la diligencia de este periódico conocemos esos dos documentos básicos del Plan Ibarreche (o Ibarretxe): el borrador del texto articulado y el documento de estrategia para echarlo a rodar formalmente por las instituciones.

Y esos dos reveladores documentos demuestran que el PNV pretende conseguir algo imposible. No hay manera de que las líneas esenciales del Plan encuentren vías jurídicas de debate legal, ni en el Parlamento Vasco ni mucho menos en el Congreso de los Diputados. Es natural. No se trata de introducir una reforma útil en nuestro ordenamiento jurídico, sino de romper el esqueleto fundamental del Estatuto y convertirlo en un mueble inservible destinado al desván de la Historia. Y además, con ello, echar abajo también algunas líneas maestras de la Constitución, aprobada, acatada y celebrada por la sociedad española.

Sólo ahora, con la cercanía de unas elecciones especialmente reñidas en Cataluña, donde el socialismo aspira a descabalgar del poder al nacionalismo triunfante en todas las urnas democráticas, y lo intenta presentándose ante el electorado como más nacionalista que los nacionalistas (más papistas que el Papa), surgen posiciones políticas cercanas o semejantes al irrealizable sueño del Plan Ibarreche. En Cataluña, el nacionalismo radical ha terminado por contagiar a los socialistas de Maragall. Lo que ya es viejo en Vasconia es nuevo en Cataluña.

En el País Vasco, el intento de convertir socialistas al nacionalismo va precedido o acompañado del tiro en la nuca. El nacionalismo vasco juega a los dos paños desde la inauguración de la democracia. Ese sujeto de Amorebieta, Gorka Martínez Arkarazo, es todo un símbolo nacionalista. Trabajaba por las mañanas con la policía municipal y por las tardes con ETA. Al fin y al cabo, es lo mismo que hacen Balza, Atucha, Anasagasti, Arzalluz o Ibarreche.
El País Vasco siempre ha querido compaginar un antiterrorismo de boquilla con la recolección de nueces que practica Arzalluz. Es decir, la negociación de estatus jurídicos con el «Gobierno de Madrid» sin prescindir del entendimiento con los batasunos, brazo político de la banda etarra. Para ellos, el terrorismo es un mal que no se acaba porque los gobernantes de Madrid no conceden lo que el PNV pide. Tienen, desde la Edad Media, un viejo complejo de país conquistado. Y dicen que los demás españoles no les entendemos. Pero, hombre, si toda España, todas las Españas que hacemos España fuimos alguna vez país conquistado. Lo que pasa es que la Historia no nos hace caer en la imitación de Gorka. Para los «gorkas» del PNV, como ese de Amorebieta, ETA no es una banda criminal. ETA es un pluriempleo.

Ismos moderados
Germán Yanke Libertad Digital 9 Septiembre 2003

La gran baza de Piqué, dicen los expertos, es el “catalanismo moderado”. Es la gran recomendación, la que vale en cualquier lugar, la gran pócima. La verdad es que uno no se imagina al Partido Socialdemócrata de Alemania o a los laboristas y conservadores en el Reino Unido presentándose a las elecciones con un programa tan triunfador: “alemanismo moderado”, “britanismo moderado”.

Si no lo es, es porque, en países normales, los programas, mejores o peores, son ideológicos y no ponen en revisión las cuestiones nacionales. “Catalanismo” debe ser distinto de “catalán”, como si lo catalán interesara de una manera peculiar, que sólo es dable allí mismo, algo autonómico, medio nacionalista, ya que nadie piensa a estas alturas que se puede presentar a las elecciones con un “españolismo moderado”. EnEspaña hay que presentar proyectos, ideas, programas. En las nacionalidades, ismos. Quizá a alguno le suene esto seductor,pero la experiencia nos muestra que el catalanismo, como el vasquismo o el galleguismo, es una suerte de estado carencial, en el que hay que pedir siempre algo al Estado o al Gobierno, reclamar para evitar responsabilidades, echar la culpa de los problemas a la falta de entendimiento. Por eso hay que serlo moderadamente, sin pasarse, sin el radicalismo de otros.

Parece que, con estas técnicas, uno se sitúa en el paisaje catalán, se integra en él. No es de extrañar, porque no es modo de integrarse en la ciudadanía catalana, que es lo que uno esperaría encontrarse allí. La ciudadanía no sirve en estas elecciones porque es, en todo caso, catalana, no catalanista. El concurso es para enfermizos, para imitadores de Pujol. Cada uno con su estilo, claro, pero todos catalanistas.

El Gobierno del PP endurece su discurso contra el plan «rupturista» del lehendakari
Arenas advierte a los socialistas y al PNV de que «no hay demanda social» que justifique cambios autonómicos
LAURA R. VILAMOR/COLPISA. MADRID 9 Septiembre 2003

Miembros del Gobierno y dirigentes del Partido Popular endurecieron ayer su discurso para denunciar la carrera emprendida por el lehendakari y por algunos partidos para modificar el actual perfil del Estado de las autonomías. El plan de libre asociación con España de Juan José Ibarretxe fue objeto de múltiples críticas. El nuevo vicepresidente segundo del Gobierno, Javier Arenas, lo calificó como «un desafío al Estado y a todos los españoles»: «Ese proyecto no sólo pretende romper la Constitución, sino dividir a la sociedad vasca -afirmó-, por lo que no vamos a prestar atención a iniciativas que apuesten por la ruptura del marco constitucional».

Fue el titular de Justicia, José María Michavila, quien cargó con mayor dureza contra esta iniciativa. A su juicio, el objetivo del lehendakari es el de «disolver el País Vasco», a través de un mecanismo «inviable desde los puntos de vista jurídico social, económico y político». Le reclamó que lo guarde «en el cajón del que nunca debió haber salido». Sin restar trascendencia al asunto, el ministro trató de caricaturizar el plan de Ibarretxe, y aseguró que es imposible que «un partido democristiano intente sacar adelante una iniciativa con un partido ilegalizado por terrorismo y con un partido comunista».

El Ejecutivo del PP también mostró su preocupación por la «deriva» que, en su opinión, han emprendido los socialistas. El Gobierno considera que la apuesta de Pasqual Maragall por una profunda reforma del Estatuto de Cataluña pudo abrir una brecha en el PSOE que José Luis Rodríguez Zapatero trató de cerrar con la aprobación de un documento en Santillana del Mar que no sólo ampararía las pretensiones del dirigente catalán, sino también las menos conocidas del presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves.

Hay ministros que temen que la respuesta de los socialistas vascos al plan de Ibarretxe sea también una propuesta de reforma estatutaria, aunque de menor calado que la defendida por el nacionalismo vasco.

«Mantener el rumbo»
Con relación al documento de los socialistas y al plan de Maragall, Arenas negó que exista «demanda social alguna que justifique tantos afanes por modificar el modelo autonómico». El vicepresidente segundo añadió que la Constitución, que cumplirá en diciembre veinticinco años, no necesita cambios, porque su contenido pasa por un momento de «plena madurez y validez».

La nueva ministra de Administraciones Públicas, Julia García-Valdecasas, dejó clara su intención de «mantener el rumbo marcado» en las relaciones Estado-autonomías: «cooperación, diálogo e integración de las diferentes posiciones», pero sin renunciar nunca a defender «con firmeza» los valores constitucionales.

El presidente del Senado, Juan José Lucas, mostró su rechazó al plan reformista de Maragall porque, proclamó, «no soy partidario de modificar, a voluntad de un partido político, ningún estatuto de autonomía». Lucas añadió que la estabilidad del Estado autonómico español «es indiscutible».

El Gobierno vasco retrasó la operación contra el «Vizcaya» por razones políticas
El Gobierno vasco hizo coincidir las detenciones con la visita de Rajoy a Vitoria
La Ertzaintza retrasó una semana la operación contra el «comando Vizcaya» por cuestiones políticas, según han explicado a este periódico fuentes policiales. El motivo por el que la Policía vasca postergó las detenciones fue que el Gobierno vasco quiso hacerlas coincidir con la visita de Rajoy al País Vasco para así eclipsar el viaje. Ni siquiera el hecho de que la Ertzaintza tuviese conocimiento de que dos etarras habían huido una semana antes de los arrestos precipitó el operativo para evitar más «fugas».
R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 9 Septiembre 2003

La operación que, en la madrugada del jueves de la semana pasada, permitió a la Ertzaintza desarticular parte de la infraestructura del «comando Vizcaya» de ETA, tras la detención de cuatro de sus miembros ¬a los que se unieron otros dos arrestos más el domingo¬, fue retrasada una semana «por razones políticas», según han explicado fuentes policiales a este periódico.

El operativo iba a ser ejecutado, según el plan inicial, la madrugada del jueves 28 de agosto. Para entonces, los «liberados» ¬miembros a sueldo de la banda¬ Juan Pedro Preciado y su acompañante ya habían escapado al descubrir a los ertzainas que los vigilaban y la Ertzaintza tenía miedo de que el resto de miembros del «comando» que tenían localizados siguiesen su ejemplo, por lo que estaba preparada para actuar.

Elección de Rajoy
Sin embargo, según las citadas fuentes, el anuncio que en aquellos fechas hizo el presidente del Gobierno, José María Aznar, de que en los primeros días de la semana siguiente designaría a su sucesor fue razón más que suficiente para que los mandos de la Ertzaintza, por orden del Departamento de Interior vasco, mantuviesen en suspenso el operativo una semana, incluso arriesgándose a que todos los terroristas controlados pudiesen darse a la fuga. «No es la primera vez que actúan de este modo, incluso sabiendo que pueden tirar por la borda el trabajo de muchos meses», aclararon los consultados.

Una vez que Rajoy fue elegido sucesor de Aznar y anunció su intención de visitar el País Vasco, la dirección de la Policía vasca, siguiendo indicaciones del Ejecutivo de Vitoria, llevó a cabo la operación haciéndola coincidir en el tiempo con la visita del secretario general del PP para eclipsar así su llegada a Vitoria y reivindicar frente al nuevo líder de los populares el compromiso del Gobierno vasco en la lucha antiterrorista. «De algún modo, pretendían hacer ver a Mariano Rajoy que, como luego dijo Javier Balza, ellos también están comprometidos en el lucha contra ETA, algo que se les presupone, aunque si tanto lo repiten, por algo será», añaden las fuentes.

La manera de proceder de la Ertzaintza ha causado cierta perplejidad en algunos medios policiales, que no entienden cómo el consejero de Interior se arriesgó a perder a todo el «comando» retrasando una semana la operación por cuestiones políticas y no consultó nada de lo que iba a hacer.

Elsemanaldigital.com, citando fuentes de la Policía vasca, afirma que el operativo iba a ser ejecutado el 20 de agosto.

OREJA DICE QUE EL PNV VA AL "REBUFO" DE ETA
Redondo cree que “están sucediendo cosas muy parecidas” a las ocurridas antes de la tregua-trampa
Libertad Digital  9 Septiembre 2003

 En declaraciones a Antena 3, Nicolas Redondo Terreros dijo que su “impresión” sobre el nuevo modelo de Estado propuesto por el PSOE tras la reunión del Comité Territorial en Santilla del Mar es “un debate innecesario”. Terreros, que se definió como un simple “militante de base”, explicó que “después de 25 años de cultivar la diferencia y pluralidad en España, es el momento de hacer lo contrario. Hay que fortalecer lo que nos une”. Por ello, reiteró que la apertura de debates sobre el modelo de España “no es bueno para este país”. En su opinión, “España tiene que estar dedicada a la Unión Europea. Y se lamentó que estemos aún como los “intelectuales del 98, preguntándonos ¿qué es España?” “Tenemos que tener orgullo de país. No debemos nada a nadie", añadió.

En cuanto a la estrategia separatista del PNV, Redondo recordó que “están sucediendo cosas muy parecidas” a las que ocurrieron antes de la tregua-trampa. Así, tras el golpe de la Ertzaintza al Grupo Vizcaya de hace unos días, el político socialista recordó que antes de la tregua con ETA se produjo otra “operación policial importantísima en Guernica en la que salió muerta una terrorista de ETA”. En concreto, fue la desarticulación el 5 de junio de 1998 del “Grupo Vizcaya” y la terrorista muerta fue la etarra Zeberio.

Terreros afirmó que “en aquella ocasión lo que hicieron con Estella fue ponerle un precio a la paz. Y en el momento que pagas por la paz, no tienes paz”. Añadió que el PNV está siguiendo ahora la misma estrategia e intenta “justamente eso, que aprobando su plan ETA deje de matar”. Por su parte, el líder del Partido Popular en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja, ha acusado a los nacionalistas vascos de ir siempre "a rebufo" de la banda terrorista ETA. Oreja afirmó que el plan separatista que el lendakari, Juan José Ibarretxe, presentará el próximo 26 de septiembre al Legislativo autonómico, es "la herencia de ETA".

Atacan, por cuarta vez, el domicilio de un senador del PP en San Sebastián
ABC 9 Septiembre 2003

«Vivir así es inhumano», afirmó tras la agresión Gonzalo Quiroga, quien denunció que los autores pertenecen a los mismos grupos que subvenciona Ibarretxe

SAN SEBASTIÁN. Los proetarras lanzaron a primeras horas de la madrugada de ayer varios cócteles molotov contra el domicilio en San Sebastián del senador del PP Gonzalo Quiroga, que ha sufrido ya cuatro agresiones de estas características.

Precisamente, los reiterados ataques llevaron a Quiroga a adquirir un extintor con el que él mismo sofocó ayer el fuego producido por los artefactos. Los daños han sido escasos, aunque el humo ennegreció la fachada y el balcón de la vivienda.

Quiroga denunció que vivir como lo hacen los no nacionalistas en el País Vasco es «inhumano» y que «permitirlo o mirar para otro lado es una expresión de nazismo». En su opinión, «ETA sería algo del pasado si el nacionalismo vasco hubiera querido en estos últimos 25 años». Tras advertir a los autores de este sabotaje que «no les servirá de nada» y que continuará con su labor, Quiroga insistió en que no desea «contar con un solo derecho más que alguien que se sienta nacionalista» pero tampoco con «uno menos».

Subvencionados por Ibarretxe
«Euskadi es la única zona de Europa en la que suceden este tipo de acciones terroristas y en la que se coacciona a sus habitantes mediante estos métodos y todavía no he visto a un representante del nacionalismo vasco al que se le caiga la cara de vergüenza después de llevar 25 años gobernando el País Vasco sin haber puesto en práctica solución alguna», lamentó. También denunció que los que atacaron su domicilio «pertenecen a los mismos grupos a los que el Gobierno vasco autoriza manifestarse, pese a estar ilegalizados», mientras profieren en «numerosas ocasiones gritos a favor de ETA» o queman banderas españolas.

A su juicio, los autores de esta nueva acción criminal integran además los grupos subvencionados por el Ejecutivo vasco «para que acudan a visitar a sus familiares encarcelados por actividades terroristas». Así, insistió en que el País Vasco es la «única zona del mundo libre en la que su Gobierno permite manifestaciones de apoyo a una banda terrorista y subvenciona a los familiares de los terroristas».

Eso sí, a quienes intentan extorsionarles les lanzó un mensaje nítido: «Me quedo». El senador lamentó no haber recibido ninguna llamada del Gobierno vasco y del PNV.

La AVT y Convivencia Cívica denuncian a Muguruza por apología del terrorismo
Una canción del batasuno celebra la huida de dos etarras de la cárcel
La Asociación de Víctimas del Terrorismo y la plataforma Convivencia Cívica Catalana denunciarán al cantante batasuno Fermín Muguruza, ex líder de Kortatu y Negu Gorriak, por apología del terrorismo, después de que éste cantara el pasado sábado en Rubí, según aseguran fuentes de los denunciantes, la canción «Sarri, Sarri», en cuya letra se celebra la huida de la cárcel de Martutene de dos presos de la banda ETA.
Fermín Muguruza ha sido denunciado por la AVT
D. Mazón - Madrid.-La Razón 9 Septiembre 2003

La Asociación de Víctimas del Terrorismo, conjuntamente con la plataforma Convivencia Cívica Catalana, presentará a lo largo de esta semana ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña una denuncia contra el cantante Fermín Muguruza por apología del terrorismo y violación de los artículos 18 y 578 del Codigo Penal. Ambas asociaciones basan la denuncia en la actuación que el pasado sábado llevó a cabo Muguruza en la localidad barcelonesa de Rubí, durante la cual interpretó, según aseguran fuentes de los denunciantes a LA RAZÓN, el tema «Sarri, Sarri». Esta canción, escrita cuando Muguruza pertenecía al grupo Kortatu, celebra la fuga de los presos de ETA Joseba Sarrionandia e Iñaki Picabea de la cárcel donostiarra de Martutene en el aoñ 1985.
Ambos terroristas escaparon escondidos en sendos altavoces tras un concierto del cantante Imanol Larzabal. Muguruza y sus dos compañeros de Kortatu conocieron a los presos semanas antes de su fuga, después de que la banda de rock ofreciera un concierto en la prisión.

El pasado sábado, Muguruza cantó esta canción, lo que para los denunciantes supone una clara «apología del terrorismo» y de actividades delictivas como supone la fuga de una cárcel.

En un principio, la denuncia estaba pensada con el fin de detener el concierto del sábado pasado, especialmente tras el precedente de la suspensión de los conciertos que Muguruza tenía previsto ofrecer junto a Manu Chao en Murcia y Málaga, pero finalmente ambas asociaciones decidieron esperar, una vez que el concierto de Rubí no fue suspendido, para observar los acontecimientos que allí sucedieran.

Batasuno
Fermín Muguruza comparte su oficio de cantante con la actividad política dentro de la izquierda abertzale. En una reciente entrevista con la revista de las Juventudes Comunistas de Murcia, Muguruza reconocía que «soy militante de Batasuna». De hecho, en las últimas elecciones celebradas en el País Vasco, el cantante fue número dos de la plataforma AuB en Bidasoa.

En la citada entrevista, Muguruza señalaba asimismo que «con la lucha armada se han conseguido muchísimas cosas». Aunque después asegura que no comparte actualmente esa lucha, Muguruza afirma que «ha servido para castigar al franquismo, cosa que muy poca gente consiguió y eso lo consiguió ETA». En este sentido, el cantante añade en la citada entrevista que «en el País Vasco, si no tenemos una central nuclear, fue debido, en gran parte, a la movilización popular, pero también a la acción armada de ETA».

La UE creará un fondo para indemnizar a las víctimas del terrorismo
ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL ABC 9 Septiembre 2003

Esta es la primera vez que la Unión Europea reconoce como un objetivo la indemnización a las personas que han sido víctimas del terrorismo

BRUSELAS. La Comisión de Libertades Públicas del Parlamento Europeo vota hoy una enmienda propuesta conjuntamente por los grupos popular y socialista para que se cree un fondo europeo de ayuda a las víctimas del terrorismo. La iniciativa ha sido pactada por los portavoces españoles de los dos grupos, Gerardo Galeote y Rosa Díez, y su aprobación se daba ayer por segura, después de que el grupo liberal haya decidido sumarse también a esta iniciativa.

La enmienda hará que en los presupuestos de la Unión Europea para el año 2004 se incluya por primera vez una partida destinada específicamente a indemnizar a todos los que hayan sido damnificados por actos terroristas, en cualquier país de la Unión. El dinero dedicado a este fondo no será muy importante al menos en este primer ejercicio, tan solo un millón de euros, pero se considera que supone un primer paso decisivo ya que introduce el concepto de víctimas del terror dentro del entramado institucional europeo.

El Comisario de Interior, el italiano Antonio Vitorino, ha apoyado también la creación de este fondo que pondrá en marcha el programa piloto el año próximo y su departamento albergará los servicios encargados de administrarlo.
Esta es la primera vez que la Unión Europea reconoce como un objetivo la indemnización a las víctimas del terrorismo, aunque la idea llevaba ya varios años en los informes de algunos parlamentarios.

Un paso más
Con esta propuesta se avanza un paso más en la «europeización» de la lucha contra el terrorismo, que en los últimos años ha logrado avances tan importantes como la euroorden de detención, que supone en la práctica la extradición automática, y la institucionalización del principio de que puesto que todos los países miembros deben ser democráticos, no cabe la concesión de asilo político a nacionales europeos dentro de la Unión.

Por su parte, informa Efe, el obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, recordó ayer a las víctimas de la «implacable inhumanidad de ETA» y denunció las recientes ataques contra la sede del PSE-EE en la localidad guipuzcoana de Rentería y contra el domicilio del senador del PP Gonzalo Quiroga. En la homilía realizada en la Basílica de Santa María con motivo de la fiesta de la Asunción de María, el obispo donostiarra recordó que más de 800 personas han sido víctimas de los «terribles atentados» de ETA.

En este sentido, el prelado advirtió de que «ninguna causa del mundo» justifica el asesinato de ninguna persona ya que, indicó, «la vida humana es algo más que un derecho básico salvaguardado por la Palabra de Dios y la Declaración Universal de los Derechos Humanos».

LEALES E INMADUROS
por JUAN CARLOS RODRÍGUEZ IBARRA. Presidente de la Junta de Extremadura ABC 9 Septiembre 2003

LA filtración de un borrador con el esquema del proceso de creación de una «comunidad libre asociada de Euskadi» nos permite asomarnos al barranco por el que se desliza el país por culpa del choque de trenes de los nacionalismos enfrentados del PNV y el PP. A Aznar le ha dolido mucho que Zapatero repitiera con la máxima solemnidad en las Cortes una cosa que muchos decimos hace tiempo, que Aznar es, como mínimo, corresponsable del despertar del independentismo, que nunca había alcanzado el estatus de problema político de la agenda diaria hasta su gobierno. Antes, con Felipe González, era una hipótesis teórica, ahora es un programa, no ya de partido, sino de Gobierno.

Por eso, porque les ha dolido, es por lo que de repente nos ofrecen un pacto para preservar la estabilidad del modelo territorial, para resistir a los chantajes nacionalistas. Se entiende que el PP proponga un pacto para estabilizar el modelo autonómico, pero eso no puede querer decir paralizarlo por el hecho de que haya presiones nacionalistas, salvo que se les reconozca a los nacionalistas una especie de derecho de veto, que es lo que les gustaría. Estabilizar el sistema es también dotarlo de los mecanismos que ahora le fallan, que ahora le impiden ser mejor, por ejemplo el Senado o una mejor participación europea. Hay que enfrentarse a los nacionalismos, no con nada que huela a centralismo, sino todo lo contrario con sistemas y soluciones verdadera y profundamente autonomistas. Ellos seguirán pensando como piensan, es una cuestión ideológica, pero tendrán menos cobertura, menos coartadas. Perfeccionar el sistema autonómico es una solución para todos, para los territorios leales y para frenar a los nacionalismos.

Y a eso responde el documento aprobado por el PSOE hace pocos días. Yo creo que la opinión pública entiende que el sistema autonómico no puede pararse, ni por temores injustificados del PP ni por una especie de veto implícito del País Vasco. Si hubiéramos tenido que esperar a que el País Vasco fuese una balsa de aceite para plantearnos reformas políticas en España, a estas alturas no tendríamos ni Constitución. La situación vasca no puede ser la coartada para impedir desarrollos lógicos del sistema autonómico. Al contrario, los nacionalistas vascos deben ver cómo otros territorios alcanzan mayores cotas de poder y de corresponsabilidad, mientras ellos siguen bloqueados por el terrorismo y las propuestas nacionalistas. Es una transferencia del coste, las reformas avanzan para todos, salvo para aquellos que prefieren el vértigo a la felicidad de todos sus ciudadanos.
Nuestra idea de España puede ser parcialmente diferente a la de los populares (el PP a veces incurre en parecidos excesos nacionalistas a los que con tanto ardor combate en otros espacios), pero nuestro rechazo de los planes secesionistas es tan duro y tan franco como el del Gobierno.

Bueno, pues con este panorama, ahora resulta que, tanto demonizar a los nacionalistas, y sin embargo el PP quiere convencernos de que es Maragall quien pone en peligro la unidad nacional. El PP, cuarta fuerza política en Cataluña, va a tener que dar muchas explicaciones de por qué prefiere que en esa comunidad ganen los nacionalistas antes que gane el PSOE. Años lleva echando sobre CIU todas las responsabilidades, recortando compromisos que Aznar asumió cuando estuvo en minoría, y olvidando concienzudamente ese catalán que hablaba en la intimidad, como para que ahora nos creamos que CIU es fiable para la integridad nacional y, sin embargo, el PSC es la amenaza. Las propuestas de Maragall no atacan las bases de la Constitución, como sí hacen las de los nacionalistas. Y eso es lo que preocupa en el PP, un catalanismo no nacionalista, sino solidario y muy pendiente de lo que pase en Madrid. Ese nuevo aire que puede venir de Cataluña es lo que preocupa a Aznar, porque ya no tendrá un espantajo nacionalista con el que asustar en Albacete. Por eso las baterías se centran ahora en Maragall, porque su victoria no es peligrosa para España, sino peligrosa para el PP.

Se quiera o no se quiera, se vea o no se vea, la Constitución de 1978 dibujaba, pero no previó en toda su amplitud y complejidad la España resultante en el 2003. Las reformas que pedimos en el documento de Santillana no persiguen apaciguar a nacionalistas secesionistas; persigue que los que seguimos siendo leales a España y a su Constitución no estemos atrapados entre dos concepciones dogmáticas. Un Estado como el nuestro no puede funcionar mejor de lo que lo hace por la ceguera de unos y por la traición de otros. Dos administraciones paralelas, la central y la autonómica, sin encontrarse jamás y sin poder diseñar políticas comunes y corresponsables.

La Constitución diseñó un Senado para un país centralista; puede seguir como está el tiempo que se quiera pero no cumple la función que haría mejorar nuestro entendimiento y nuestra capacidad de cooperación. Esa misma Constitución no previó que en el 2003, España ya no sería un país de emigrantes sino que tendría que enfrentarse al fenómeno de la inmigración. Los inmigrantes, legales o no, se asientan siempre en una Comunidad Autónoma. ¿No es lógico reclamar un lugar de encuentro para poder abordar respuestas desde todas las Administraciones? El nuevo Estado constitucional diseñó un modelo de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado pensando en el Estado pasado y no en el que hoy existe. ¿A quién le parece insensato o rupturista que ese modelo se adapte a la nueva realidad plural y descentralizada? ¿Es más eficaz la mezcolanza de policías que existen hoy para que nos sintamos más seguros o la reflexión de abordar una policía estatal y otra local o regional definiendo claramente las funciones y cometidos de cada una y las responsabilidades de quien esté al frente de las mismas?

Los Tribunales Superiores de Justicia de las CCAA no son más que un remedo de las antiguas Audiencias Territoriales con la diferencia de que la Sala de lo Civil y Penal de los primeros sestean esperando que un político regional cometa un delito para poner en marcha el mecanismo, mientras el Tribunal Supremo se colapsa por una ciega interpretación de la Justicia en un país descentralizado.

¿En qué rompe estas propuestas la unidad nacional? ¿Cuáles son los peligros para la integridad territorial? ¿Que no van a solucionar el problema del independentismo? Ya lo sabemos. Ese es otro problema o mejor dicho el gran problema de nuestra convivencia, pero lo que yo propongo son soluciones para que España funcione mejor, los servicios sean más eficaces, los ciudadanos estén más seguros y los leales no veamos paradas nuestras justas demandas por el poder de veto de los desleales y de los inmaduros políticos que, al igual que los adolescentes, necesitan sentir el vértigo de abandonar el hogar familiar. Cuando vean que sus hermanos mejoran sus posibilidades y que su sentimiento de pertenencia convierten a España en un país avanzado, moderno y donde todos se encuentran cómodos sintiéndose españoles como quieren ser, sentirán vergüenza de ser tan cretinos y tan infantiles.

El Nacionalismo del PP
Nota del Editor 9 Septiembre 2003

Tiene razón JC Rodríguez Ibarra cuando habla del nacionalismo del PP, pero tendría que explicar que el PP es nacionalista en Galicia, con Fraga esperando con  la fotocopiadora encendida para subirse al carro de los nacionalistas normalizadores; por lo demás, trata de buscar el imposible equilibrio del PSOE y echar el ascua a su sardina, pero ya no nos puede engañar.

La pluralidad fingida (II)
ANDONI UNZALU GARAIGORDOBIL El Correo 9 Septiembre 2003

En el artículo anterior hacía mención a los problemas de entendimiento por carecer de un lenguaje común y, también, a una forma peculiar de entender la representación política. Hoy me detengo en dos temas seguramente de mayor trascendencia: entre quiénes se debe plantear el pacto de convivencia y la falsa pluralidad como aniquiladora de opciones diversas.

3. Cuál es el sujeto de negociación. Estamos acostumbrados a que machaconamente se definan dos frentes diferentes, y complementarios, a la hora de plantear los sujetos de negociación (de negociación o confrontación). Por un lado está el eje Euskadi-Madrid y por otro Madrid-nacionalistas vascos. Aceptando Euskadi-Madrid como los sujetos de negociación, el proyecto nacionalista actual plantea que la solución de un pacto de convivencia en Euskadi devendrá de un acuerdo favorable como resultado de la negociación entre estos dos sujetos. Es, sin embargo, un planteamiento falso, porque en realidad lo que los nacionalistas vascos actuales plantean es una negociación entre lo que entienden por Madrid y sus tesis nacionalistas, obviando totalmente los planteamientos de los ciudadanos vascos no nacionalistas y excluyéndolos en la práctica de esta negociación que decidirá el futuro de la sociedad vasca.

El eje Madrid-nacionalistas vascos hace exactamente el mismo planteamiento, pero a la inversa. Plantea la confrontación entre el Estado y los nacionalistas vascos, convirtiendo en la práctica a los ciudadanos vascos no nacionalistas en meros policías de los intereses del Estado central. En la situación de crispación actual lo que nos urge en realidad no es un acuerdo Ibarretxe-Aznar sino un acuerdo básico entre vascos. El pacto que se debe plantear y buscar es un consenso general entre los ciudadanos vascos. Lo que está deteriorando la política vasca no es, sobre todo, el desacuerdo entre Aznar e Ibarretxe, lo que crea crispación es el desacuerdo entre los diferentes ciudadanos vascos, nacionalistas y no nacionalistas. Ése es el gran acuerdo que nos urge para normalizar la vida pública en Euskadi. Los nacionalistas deben aprender que la primera negociación hay que hacerla aquí entre todos los ciudadanos vascos buscando un modelo compartido y asumido por todos los ciudadanos vascos. Los no nacionalistas deben, de una vez, perder sus complejos y hablar como ciudadanos vascos de derecho y plantear su propio modelo compartido, sin recurrir sistemáticamente a la autoridad del Estado central para avalar sus tesis.

4. La pluralidad falsificada. Como hay un término que utilizaré repetidas veces y en el discurso público actual no sabemos ya lo que quiere decir, definiré el sentido en el que lo utilizo. Estado: conjunto de normas e instituciones que regulan una sociedad.

Habitualmente se plantea la pluralidad como un mal menor, como la lluvia que nos obliga a llevar paraguas. La pluralidad así entendida es el reconocimiento, por imposición de la realidad social y la renuncia a la guerra física, de la existencia del otro para poder defender lo mío con más legitimidad y eficacia. Esta visión de la pluralidad aboca a concretar la pluralidad como la existencia de diferentes corrientes políticas, contradictorias entre sí, obligadas a (con)vivir en el mismo ámbito territorial -y por tanto en las mismas instituciones publicas- en un estado de permanente concurrencia que sólo se anula en el momento en que una de las corrientes adquiere el monopolio bien del Estado o bien de la opinión publica. Este acceso al monopolio de una fracción se plantea desde dos vías: una, la de la integración. Se plantea, desde el convencimiento de que la propuesta propia tiene una mayor legitimidad, el ofrecer a la población su adhesión, consiguiendo ésta bien por convencimiento o bien por desistimiento y renuncia de las otras facciones. Ha sido, me parece, el planteamiento del nacionalismo gobernante durante los años ochenta.

La segunda vía es la imposición a toda la sociedad de la tesis de uno mismo desde la legalidad del Estado (nuevo Estado). Para ello, lógicamente, es necesario hacerse primero con el control del Estado. En esta vía tenemos dos variantes en casa, que únicamente se diferencian en la forma de acceso al poder. Mientras que la terrorista plantea acceder al poder mediante el uso de la fuerza y la violencia, el nacionalismo actual plantea acceder al control del Estado por una mayoría cuantitativa. En el uso posterior del Estado como herramienta para homogeneizar a la población por la normativización de las propias tesis no se perciben en la actualidad diferencias perceptibles entre los dos planteamientos.

Hablamos aquí de la pluralidad desde la perspectiva política, pues es de lo único que trata este debate. Cada porción de pluralidad se resigna a convivir con el otro pero en busca de manera permanente de apoyos suficientes para elevar su propuesta diferenciadora a categoría de lo normativo, no renunciando en la norma a su carácter genérico y universal para todos los ciudadanos. Esta visión de la pluralidad es básicamente un pacto de buen comportamiento en la guerra de fracciones para dirimir quién será el vencedor. Algo así como las leyes internacionales de guerra. Cierto es que hace tiempo Clausewitz nos avisó de que la guerra, por su propio carácter de abandono de toda norma, salvo la de la fuerza y el poder, termina por no respetar ninguna, incluyendo las que regulan la propia guerra.

La pluralidad así entendida tiene a mi parecer dos consecuencias inevitables y funestas: primera, la anulación de la pluralidad, pues el objetivo de todas las fracciones es trasladar al resto de los ciudadanos su visión; y segunda, el no reconocimiento de la legalidad y del Estado. Una visión así nos plantea la convivencia en un Estado permanentemente provisional, para después matarlo y crear uno nuevo normativizando nuestro planteamiento. El Estado así entendido no es el pacto político que cohesiona y aglutina a todos los ciudadanos, sino una serie de normas provisionales que únicamente regulan la refriega para decidir quién creará el Estado definitivo.

Esta consecuencia, necesaria a mi entender, de definir el Estado como normas provisionales anteriores a la creación del Estado propiamente dicho tiene, creo yo, unas consecuencias de suma importancia. Por un lado, es incompatible con la lealtad hacia el Estado, ya que no tiene ese rango para nosotros. Es una categoría diferente y anterior. No se plantea aquí el rechazo frontal a un Estado al que, reconociéndole tal categoría, definimos como Estado extraño y ajeno a nosotros; planteamos otra opción: darle al Estado, que se reconoce y utiliza, una cualidad diferente. Y, por otro lado, entendiendo como normas que regulan la confrontación, se hace un uso sistemático del mismo exclusivamente en las facetas que nos puedan dar cierta ventaja en nuestro enfrentamiento con las otras fracciones. No existe una visión global solidaria de todas las normas e instituciones, no tiene sentido pedir responsablemente lealtades al Estado aun en los casos que no favorezcan directamente nuestra pretensión partidaria. Me parece a mí que es ésta la situación que nos está tocando vivir en la actualidad. Mientras el Partido Popular impulsa la homogeneización utilizando la imposición normativa desde un Estado que ya controla manu militari , el nacionalismo vasco actual basa su estrategia en conseguir en control absoluto del Estado autonómico para pasar a la segunda fase, cosa, por cierto, que está a punto de lograr.

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