AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 17 Septiembre  2003
La debilidad de ETA
José Cavero El Ideal Gallego 17  Septiembre 2003

Batasuna y Cía
Germán Yanke Libertad Digital  17  Septiembre 2003

EL JOVEN ACTIVISTA
Jaime CAMPMANY ABC 17  Septiembre 2003

El caso del activista descarriado
FERNANDO ÓNEGA La Voz 17  Septiembre 2003

El PNV en su laberinto
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 17  Septiembre 2003

Sobre el lamento del PNV
Román Cendoya La Razón 17  Septiembre 2003

Esquizofrenia por partida doble
Lorenzo Contreras Estella Digital 17  Septiembre 2003

Cardenal dice que la deslegalización es un «hito» contra las candidaturas que justifican asesinatos
J. P. / F. V. - Madrid.- La Razón 17  Septiembre 2003

Hernando emplaza a los jueces a no asistir impasibles a los ataques contra la Constitución
MANUEL MARÍN ABC 17  Septiembre 2003

Gotzone Mora e Iñaki Ezquerra piden a Julio Medem no salir en su película La pelota vasca
Agencias Libertad Digital  17  Septiembre 2003

La lengua, factor económico
Joaquín Marco La Razón 17  Septiembre 2003

La mayor cadena de librerías de EE UU amplía sus títulos en español
Redacción - Nueva York.- La Razón 17  Septiembre 2003
 

La debilidad de ETA
José Cavero El Ideal Gallego 17  Septiembre 2003

Han coincidido varios observadores, se supone que bien informados y que transmiten los datos de la lucha antiterrorista, en señalar la probable debilidad que demuestra ETA en sus más recientes actuaciones, en particular la última, desarrollada en Álava por los terroristas Otazua y Mardones, el primero de ellos muerto en el combate con los policías autónomos. Un periódico no ha dudado en hablar de “chapuza criminal”. Otro ha señalado las dificultades que parecen presentarse a la banda para recuperar infraestructuras desmanteladas, reconstituir comandos, reparar las vías de financiación, establecer nuevos santuarios y menos aún regresar a las instituciones vascas. Y describe la situación de la banda como desorganizada y confusa.

Ojalá el panorama fuera así de feliz para los demócratas, siempre amenazados por la sombra criminal de los etarras, y ojalá, también, la lucha antiterrorista de los últimos años haya resultado así de eficaz. Sería una de las noticias más felices que pudieran recibir los ciudadanos. Y, sin embargo, será difícil que esos ciudadanos tengan la tentación de lanzar las campanas al vuelo. Ni siquiera con el anuncio de que los etarras abandonan la violencia llegaría la tranquilidad, probablemente en un tiempo largo, hasta verla asentada.

Pero de vez en cuando resulta satisfactorio comprobar que una tarea de la envergadura de ésta, en la que se han empeñado profesionales de la lucha antiterrorista durante tres décadas, muestra frutos tan deseables. Pero lo indeseable es bajar la guardia un instante. Todavía quedan descerebrados, en el mando y en las bases, decididos a seguir matando, y es probable que aún deban mantenerse las alarmas durante largo tiempo. Para algunos terroristas, matar llegó a convertirse en dedicación laboral a cambio de la cual perciben un salario y un reconocimiento entre los suyos. Otros han mamado la idea de la “lucha armada” durante muchos años. Cambiar esos esquemas mentales es tarea de larga paciencia y de mucha eficacia policial.

Batasuna y Cía
Germán Yanke Libertad Digital  17  Septiembre 2003

El procesamiento y la detención de algunos dirigentes de la ilegal Batasuna ha hecho que estos lamelibranquios del nacionalismo vasco totalitario (lo digo por lo de moluscos, pero sobre todo por lo de acéfalos) comparen a los policías autonómicos con los “acusicas” que tenían en clase. Cree el ladrón que todos son de su condición y quieren comparar ahora el cumplimiento de la legalidad con su colaboración con los pistoleros, a los que facilitan nombres, pistas, datos, coartadas y pretendidas justificaciones.

Que Batasuna es precisamente eso, lo que el Departamento de Estado norteamericano calificó gráficamente de “alias de ETA”, ya lo sabíamos. No deberíamos olvidar que un grupo tan impresentable, desde el punto de vista moral y político, tiene sus protectores. En el Parlamento Vasco se han convertido en tales, como lo vienen siendo en otros foros, el PNV, EA e Izquierda Unida. Si ellos no tienen vergüenza, que se aplique la ley.

Por cierto, esta patulea de protectores que gritan estos días al Gobierno español, demostrando su ignorancia estratégica y hasta geográfica, que haga como Francia. Y he recordado que, cuando un militante de un grupo ultraderechista llamado Unión Radical atentó contra Chirac, ese grupo fue ilegalizado y disuelto por decreto del Consejo de Ministros.

EL JOVEN ACTIVISTA
Por Jaime CAMPMANY ABC 17  Septiembre 2003

EL PNV lamenta la muerte del «joven activista» que murió tiroteando a los ertzainas. Era en efecto muy joven y se llamaba Arkaitz Otazua Aboitiz, naturalmente vasco por los cuatro costados. La calificación de «activista» pone un poco de compasión en la dedicación del joven al ejercicio del terrorismo, pero es perfectamente correcta, pues comprende la «acción directa» de un miembro dentro de un grupo o partido. Se trata, pues, de una misericordia que no está reñida con la previsión del lenguaje. Bien por el redactor de la nota.

Vamos a la lamentación. El PNV lamenta la muerte del joven que hemos llamado «activista» eludiendo las calificaciones más severas de terrorista, asesino o criminal. Eso no llega a ser un eufemismo ni la lamentación es una declaración de solidaridad, pero está claro que el PNV pone en el mismo plano, como siempre, a las víctimas y a los verdugos. Pues claro que esa muerte es lamentable. Yo también la lamento. Cualquier ser humano lamenta la muerte de otro ser humano, incluidos los homicidas, los malvados, los perversos. Cualquier ser humano, menos ellos, los terroristas de corazón y dientes de hiena, que no sólo no lamentan la muerte de otros seres humanos sino que la provocan, la ejecutan y la celebran.

Pero hay casos en que la tristeza por la muerte de un ser humano, siempre lamentable, necesita una puntualización. Cuando se trata de la muerte de un asesino habitual y profesional, y con ella se evitan nuevas muertes de personas inocentes y de ciudadanos pacíficos, parece natural que esa lamentación vaya acompañada de una cierta sensación de descanso. La palabra de compasión tiene que ir acompañada de un suspiro de alivio. Se trata de la muerte de un culpable que ahorrará vidas de inocentes. No se trata de hacer palmas, pero la muerte de los que matan siempre produce una cierta tranquilidad. Claro está que esa tranquilidad es sobre todo para los que mueren. Quizá es menor para los que están a salvo de la amenaza, que este es el caso del PNV.

Añade la declaración nacionalista que este «joven activista» ha sido arrastrado a la violencia. Alguien lo ha agarrado de donde sea (mente o corazón), lo arrancó del amor y la costumbre de la paz y lo arrastró, tiró de él, hasta llevarlo a la dedicación, profesión y costumbre de la violencia. Alguien en el País Vasco se dedica a arrastrar a jóvenes hacia la violencia. «Alguien». ¿Pero quién? Claro está que en la última instancia los jefes de la banda asesina que encargan a los «jóvenes activistas» que a ella llegan acciones de terror y de muerte, de muerte individual a veces y a veces colectiva.

Pero antes, «alguien» ha instruido a estos jóvenes, cuando todavía eran niños y estaban sentados en los pupitres de las ikastolas, en el odio a España, les ha enseñado que ellos pertenecen a un pueblo privilegiado, étnicamente superior, que ha sido sojuzgado por una nación vecina, poblada de individuos inferiores, perezosos, inmorales y blasfemos, según las teorías del loco Sabino Arana, el apóstol de Javier Arzalluz. Y «alguien» les ha dicho que deben liberarse heroicamente de ese yugo infamante.

El caso del activista descarriado
FERNANDO ÓNEGA La Voz 17  Septiembre 2003

ESTA VEZ, al nacionalismo vasco se le fue la mano. Quiere ser tan omnicomprensivo de lo euskaldún, que a punto estuvo de identificarse con un terrorista. Fue hace dos días, cuando difundió el famoso comunicado donde lamenta la muerte del «joven activista». Con ello, los lindes de la comprensión de la lucha armada limitan con el Manuel Fraga de la transición que proclamó como «único terrorista bueno, el terrorista muerto» y el PNV de hoy, que se resiste a incluir esa definición en su diccionario. Un ciudadano que tiende una trampa a la policía, dispara con evidentes intenciones de matar y no mata porque el agente lleva chaleco antibalas no es un asesino. Ni siquiera un homicida. Es un «activista».

Por si no resultara hiriente la definición del miembro de una banda que ha causado casi un millar de víctimas, el PNV casi disculpa su acción. Para el nacionalismo oficial, ese joven no es un malvado por sí mismo, sino alguien arrastrado por el clima de violencia que se vive en Euskadi. Y, a la hora de dar el pésame a las familias, se da igual a los parientes del presunto homicida que de los ertzainas heridos en un hospital. Es decir, cae manifiestamente en el pecado que le reprochan los partidos constitucionalistas: sitúa en pie de igualdad al agresor y a su víctima.

Esta es la mayor perversión de la situación vasca. Los violentos siguen ganando la guerra del lenguaje. Y, en cuanto a la comprensión de la violencia, hay una influyente corriente de opinión que parece haber asumido la tesis radical: la violencia no es generada sólo por la banda terrorista. También la genera el ambiente . Y, como escuchábamos hace días al prelado Uriarte, la difunden los poderes públicos con sus leyes, sus decisiones administrativas y sus actuaciones policiales. La deducción es terrible: no existen homicidas. Existen circunstancias que llevan a la necesidad de empuñar un arma.

Sobre esas ideas se ha construido ETA. De esas falsedades ha conseguido alimento ideológico para mantener apoyo social. Lo alarmante es que ya no es Batasuna quien piensa así. Reflexiones con ese sentido se escuchan desde el altar de una iglesia o desde el meditado escrito de un partido que tiene la responsabilidad de gobernar la comunidad autónoma. A partir de ahora, será difícil que el PNV pueda negar que tiene alguna afinidad con ETA. Ha quedado claro que tiene, cuando menos, alguna simpatía; que comprende la actuación de sus comandos; y que lamenta la muerte de un activista casi como si fuera un accidente, un caso de mala suerte, una acción desgraciada de un chico equivocado¿ ¡Qué pena! ¡Qué lejos sitúan la paz!

El PNV en su laberinto
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 17  Septiembre 2003

«PARECE que el demonio dirige las cosas de mi vida». Con esta frase, triste e inquietante, tomada de una carta escrita por Bolívar en 1823, abre Gabriel García Márquez uno de sus libros más hermosos, El general en su laberinto , en el que el admirado premio Nobel colombiano se acerca, con su prosa recia e inigualable, a la vida del gran libertador.

Eso mismo («Parece que el demonio dirige las cosas de nuestra vida») podrían decir hoy Ibarretxe, Arzalluz, Egíbar o cualquiera de los altos dirigentes de un partido, el PNV, que malvive también, desde hace mucho, en su propio laberinto. ¿Cómo explicar, si no, los acontecimientos increíbles que se han encadenado en aquella tierra castigada en tan solo una semana?

El martes 9 de septiembre el Gobierno vasco anunciaba su decisión de demandar al Estado español ante el Tribunal Europeo de Estrasburgo por supuesta violación del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos, a consecuencia de la disolución judicial de Batasuna, organización no sólo ilegalizada en España, sino incluida, al propio tiempo, en la lista europea y nortea-mericana de organizaciones terroristas.

El mismo martes, el PNV y sus socios de Gobierno acordaban en la Mesa del Parlamento de Vitoria reconocer el derecho de los diputados de la ilegalizada Batasuna a obtener las subvenciones reglamentariamente previstas para los grupos adscritos a partidos que actúan dentro de la ley, violando con tal acuerdo de un modo flagrante los mandatos taxativos contenidos en sucesivas resoluciones del Supremo.

Entre tanto, un día sí y otro también, se han venido sucediendo a lo largo y ancho de las tres provincias vascas minúsculas manifestaciones trampa convocadas por cualquier particular, pero decididas en realidad por Batasuna, que no puede, por orden de Garzón, convocarlas por sí misma. En todas ellas se ha gritado a favor de ETA y de sus presos, que lo son por haber cometido horrendos actos delictivos.

La última de esas manifestaciones tenía lugar este domingo, un día antes de que dos pistoleros de ETA tendiesen una emboscada a dos miembros de la Ertzaintza, uno de los cuales resultó gravemente herido en el ataque.

Una Ertzaintza que dirige el Gobierno vasco a través de su Consejería de Interior. Una Consejería que controla el PNV. Un PNV que ha convertido la defensa de Batasuna en uno de sus objetivos prioritarios de política interior. Una Batasuna cuya razón para existir no es otra que la defender a los etarras. Unos etarras, en fin, que acaban de intentar asesinar a dos miembros del cuerpo policial que dirige el PNV. Tal es su laberinto. Y tal su falta de decencia. Pero así, por desgracia, están las cosas.

Sobre el lamento del PNV
Román Cendoya La Razón 17  Septiembre 2003

El PNV «lamenta la muerte del joven activista a quien gentes tan sobradas de odio como carentes de ética han arrastrado a una militancia ». Esas gentes son ellos y su política. Cerraron HABE para que el euskera lo enseñara la ilegalizada AEK. Han aprobado textos escolares que enseñan odio asesino. Emiten por la ETB raps juveniles o vísperas de San Juan que se convierten en postas. Autorizan manifestaciones para que las calles se inunden del grito «¿ETA, mátalos!» Políticas nazionalistas que arrastran a una militancia. El PNV nos vuelve a poner a los periodistas en el punto de mira, cuando convierte este atentado terrorista en «rotundo mentís» a quienes decimos y aseguramos que el Plan Ibarretxe está bendecido por ETA. No lo decimos nosotros, lo dice ETA en el «Zutabe» 101 cuando «anima a la izquierda abertzale a resituarse de modo positivo y constructivo ante el Plan Ibarretxe» y añade que «favorece la construcción nacional». Que alguien se salte sus pactos no es culpa de los demás. La historia de ETA es cíclica. Podemos estar ante el retorno de las dos ETAs y la vuelta a sus orígenes. La ETA «política» de Antza y del Zutabe y la «militar» de las postas. Como el PNV hoy, el de Josu Jon y el de Egibar.

Esquizofrenia por partida doble
Lorenzo Contreras Estella Digital 17  Septiembre 2003

Si es verdad que el último zutabe, o boletín interno de ETA, no era apócrifo, que todo puede pasar, el atentado de la banda contra dos ertzainas en el puerto de Herrera, entre Álava y La Rioja, supondría la existencia de una esquizofrenia etarra. Pero no menos esquizofrenia que la del PNV, que por una parte lamenta en términos conmovidos y románticos la muerte del terrorista seducido por los ideales del independentismo vasco y, por otra, exalta la eficacia de la policía autónoma y pregona su sacrificio en la lucha contra la violencia ilegal.

La esquizofrenia de ETA se deduciría del presunto zutabe, ya que el acercamiento que el documento refleja hacia el Plan Ibarretxe debería estar en contradicción con el atentado de Álava. Si tal acción, no obstante, responde a una vieja estrategia de la banda, prácticamente del stop and go y luego el go and stop, habría que considerar que todo continúa dentro de Euskadi en la línea de la anormalidad como normalidad o viceversa.

La interpretación del hecho sangriento como una muestra de debilidad de ETA forma parte de un rutinario ritornello que atribuye a lo más fatídico las propiedades de lo más esperanzador. Una vez más, la banda terrorista estaría agonizando y actuaría a la desesperada, sometida a la tenaza hispano-francesa y satanizada por la justicia internacional y sus poderes represivos.

Este permanente y crónico consuelo es perfectamente compatible con la popia cronicidad del desengaño. Todo es cuestión de saber esperar las lecciones del tiempo, por más que las lecciones hayan resultado hasta ahora decepcionantes. Y la verdad es que hay razones para la meditación perpleja. El PNV, y el Gobierno del señor Ibarretxe, habrían sido teóricamente dañados por la irrupción etarra en un nuevo turno de ataques a la Ertzaintza. Ello equivaldría, en este sentido, a un nuevo fracaso de la política nacionalista y una constatación de la división entre demócratas y abertzales radicales. Ahora bien, el PNV, en perfecta conexión disciplinada con los puntos de vista de Ajuria Enea, entiende oficialmente que el atentado desmiente la propaganda españolista de que ETA “bendice” el proyecto soberanista de Ibarretxe.

Sin embargo, no sería la primera ocasión en que la banda se hace sentir sobre el terreno del crimen precisamente para, en cierto modo, “marear la perdiz” introduciendo factores de confusión en la opinión pública, tanto nacional como vasca. Sería algo muy aproximado a establecer “estoy poco a poco contigo, PNV, pero muy poco a poco mientras me convenga privarte de alimentar excesivas ilusiones”.

Por otra parte, ETA, al movilizar a dos activistas “legales”, es decir, no fichados por la policía y seguramente reclutados en las franjas más fanatizadas de la kale borroka, intenta dejar sentada la premisa de que sus bases armadas son inagotables. El ataque a la policía autónoma representa una reiteración de la condena o rechazo de su concepto fundacional. Los “cipayos”, como la banda llama a los ertzainas, han acabado profesionalizándose en un terreno oficial, controlados más por los sindicatos de diversa obediencia política que por los infiltrados etarras, cuyo peso en la Ertzaintza no ha acabado de ser determinante.

Cardenal dice que la deslegalización es un «hito» contra las candidaturas que justifican asesinatos
Recuerda que la Constitución «no ampara ofertas que hacen pagar al disidente de la locura totalitaria»
El fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, aseguró ayer, durante el solemne acto de apertura del Año Judicial que la Ley de Partidos Políticos, cuya aplicación por parte del Tribunal Supremo permitió la deslegalización de Batasuna, «definirá un hito en la evolución de nuestro constitucionalismo», y expresó la convicción de que dicha Ley ha «sumado a la superioridad moral de los pacíficos la ventaja de la razón jurírica». Por otra parte, Cardenal subrayó que la Constitución «no ampara ofertas electorales insensibles al sufrimiento de las víctimas del terrorismo».
J. P. / F. V. - Madrid.- La Razón 17  Septiembre 2003

Jesús Cardenal destacó ayer, en su intervención en el acto de apertura del Año Judicial, que la Ley de Partidos Políticos, que permitió la deslegalización de Batasuna, es «un hito en la evolución de nuestro constitucionalismo», y permite decir que «a partir de ahora nada será como antes».

En el Salón de Plenos del Tribunal Supremo, y bajo la Presidencia del Rey, Cardenal se volcó en elogios con la Ley de Partidos, promulgada en julio de 2002, que definió como un «poderosísimo instrumento jurídico», y señaló que el pluralismo político «no puede interpretarse de forma tan elástica que dé cabida a grupos que persiguen la destrucción del propio sistema democrático».

El fiscal general subrayó que «la Constitución no ampara ofertas electorales insensibles al sufrimiento de las víctimas del terrorismo», ni protege «candidaturas que explican el asesinato como la obligada contribución que ha de pagar el disidente no identificado con la locura totalitaria».

Sistema más fuerte
En opinión de Cardenal, la sentencia de la Sala Especial del Supremo que deslegalizó Batasuna «cierra un proceso que, a buen seguro, hará más fuerte nuestro sistema».

También destacó en su intervención la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo, plasmada en la euroorden (orden de detención y entrega inmediata de terroristas entre países de la Unión Europea), y apoyó el endurecimiento del cumplimiento de las penas por los terroristas, que entiende que no presenta ningún problema de constitucionalidad.

En cuanto a la reforma del Estatuto Fiscal, que limitó a cinco años el mandato de los fiscales jefes, indicó que «el carácter vitalicio de las jefaturas del Ministerio Fiscal no podía considerarse sino como un anacronismo impropio de una Administración de Justicia moderna».

Caída del terrorismo
Jesús Cardenal detalló por otra parte los datos más significativos de la actividad de la Fiscalía en 2002 y la evolución de la delincuencia.

Según la Memoria de la Fiscalía presentada ayer públicamente, la actividad terrorista ha descendido un 52,8 por ciento respecto al año 2000 y un 44 por ciento respecto a 2001.

Según esta Memoria, la actuación policial y judicial ha provocado el descenso del número de atentados mortales, que ETA haya recurrido a acciones con un mínimo riesgo para sus miembros y que hayan disminuido de manera notable los ataques de «kale borroka» o terrorismo urbano. En concreto, los datos de la Fiscalía indican que el número de asesinatos perpetrados por la banda pasaron de 15 en 2001 a 5 en 2002, y el número de atentados de 59 a 33.

La Memoria destaca que, aunque el objetivo de los etarras sigue siendo «matar y hacerlo siempre que pueden», sus dificultades operativas hacen que haya recurrido en mayor medida al coche bomba frente a los «atentados personales directos», en los que los terroristas tirotean a sus víctimas. Por lo que se refiere a la «kale borroka», durante 2002 hubo un importante descenso, al haberse registrado 415 acciones frente a las 193 de 2001.
Según la Memoria, este descenso se debe tanto a la «presión policial», como a operaciones como las desencadenadas contra las organizaciones Jarrai, Segi o Ekin, así como al aumento de las penas para delitos de «kale borroka».

Hernando emplaza a los jueces a no asistir impasibles a los ataques contra la Constitución
MANUEL MARÍN ABC 17  Septiembre 2003

MADRID. Su Majestad el Rey declaró ayer abierto el nuevo año judicial en un acto solemne celebrado en el Tribunal Supremo, durante el cual el presidente de esta institución, Francisco Hernando, emplazó a los jueces y magistrados españoles a «comprometerse» y a no «asistir impasibles» ante las embestidas de algunos nacionalismos -como el vasco, al que no citó expresamente- contra la Constitución.

Hernando centró buena parte de su discurso en resaltar la vigencia de la Carta Magna ante la plana mayor del Poder Judicial, del Tribunal Constitucional y del Supremo, de la Fiscalía, del Ministerio de Justicia y de los distintos colectivos profesionales y políticos de este ámbito, y calificó el texto constitucional como «pieza central de nuestro ordenamiento jurídico» e «instrumento idóneo de ordenación política y de convivencia».

«Es ésta una realidad -sostuvo en velada alusión a los nacionalismos excluyentes con ambiciones independentistas- ante la cual los responsables públicos, aún los judiciales, hemos de estar comprometidos». «Y es que aquellos que hacemos del Derecho nuestra forma de vida y de servicio ciudadano -añadió- no podemos asistir impasibles, o como meros espectadores, ante pretensiones de sustitución del orden jurídico por el puro poder de hecho, aunque formalmente pudieran revestirse esas mismas pretensiones con el ropaje de propuestas de apariencia democrática».

Prestigio de la Constitución
El presidente del Supremo, que también lo es del Consejo General del Poder Judicial, órgano de gobierno de los jueces, hizo hincapié en el «prestigio» de nuestra Constitución, «que ha convertido a España en ejemplo para muchos de los países del mundo que pretenden transitar el espinoso camino que discurre entre formas de Estado dictatoriales y la verdadera democracia». Por ello, censuró los planteamientos de aquellas formaciones políticas que propugnan iniciativas al margen de la Constitución: «Resulta cada vez más injustificado que por algunos se estime ya llegado el tiempo de poner fin a esta situación; acaso, incluso llega a parecer que esos intentos se realicen aprovechando el hito cronológico» que supondrá, dentro de unas semanas, la celebración del vigésimoquinto aniversario de la Carta Magna.

«El terreno de las obsesiones»
Con el llamado «Plan Ibarretxe» como fondo, Hernando denunció que este tipo de iniciativas puedan llegar a ser transportadas «al terreno de las obsesiones, único lugar -dijo- donde perviven las razones justificativas de la violencia sin destruir, sólo aparentemente, a quienes la administran». Por ello elogió que «los españoles hayamos sabido renunciar a separar a unos de otros; renunciar a separar en dos a las Españas; renunciar a imponer a los demás una determinada concepción de la sociedad; y renunciar a modificar los planteamientos políticos a través del miedo, a través de la angustia que produce la amenaza».

Hernando, quien presidió el Tribunal que ilegalizó Batasuna el pasado marzo, lógicamente no aludió directamente a este asunto, algo que sí hizo el fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, quien se felicitó por la aprobación de la Ley de Partidos que posibilitó esa sentencia. Sin embargo, Hernando recurrió de nuevo al mensaje velado para censurar el incumplimiento de los fallos judiciales, como ocurre en el Parlamento vasco, donde aún no se ha ejecutado la orden de disolver el Grupo Parlamentario de Sozialista Abertzaleak, heredero de Batasuna.

«Las reglas del Derecho -afirmó-, aunque generales, no tienen una existencia abstracta o que permanezcan en el puro mundo de las ideas, sino que para poder ser calificables de esa manera deben gozar de imperatividad, coactividad y capacidad de proyección individual». «Y ello demanda -continuó- un Poder que las declare y lleve a efecto incluso en la eventualidad de que surja resistencia en alguno de los afectados». Según Hernando, el poder judicial pone un «broche de cierre» a las leyes aprobadas «por los mismos ciudadanos», sin que ello «afecte al principio de división de poderes ni se anteponga a los demás».

Sueldos hasta fin de mes
De otro lado, pidió a los jueces un esfuerzo para «mitigar nuestro defecto principal, la excesiva duración de los procedimientos judiciales» y reclamó del legislador medidas para «dimensionar adecuadamente nuestra planta judicial». Según Hernando, en 2002, el incremento de la litigiosidad fue de casi el 6 por ciento (mas de siete millones de asuntos ingresados en nuestros Juzgados), un dato negativo que el presidente del CGPJ quiso contrarrestar aseverando que también se han resuelto por los jueces un 5 por ciento más de casos que en 2001.

Además, elogió la nueva ley de juicios rápidos y la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial -ésta aún en trámite parlamentario-, así como el proceso de profesionalización de la Justicia y la Ley de Retribuciones que, en su opinión, permite «que el juez no esté más preocupado por llegar a fin de mes que de administrar justicia».

Antes que Hernando intervino Jesús Cardenal, uno de los impulsores de la ilegalización de Batasuna, quien destacó que «el pluralismo político, como valor superior del ordenamiento jurídico, no puede interpretarse de forma tan elástica que dé cabida a aquellos grupos que persiguen la destrucción del propio sistema democrático». «La Constitución -dijo- no ampara ofertas electorales insensibles al sufrimiento de las víctimas del terrorismo. La Constitución no protege candidaturas que explican el asesinato como la obligada contribución que ha de pagar el disidente no identificado con la locura totalitaria».

Mejores leyes contra el terrorismo
Cardenal elogió tanto las reformas penales que permiten «introducir un criterio más riguroso en el cumplimiento de las penas por terrorismo» como la cooperación jurídica internacional -especialmente la euroorden- como medidas eficaces en la lucha contra este tipo de delincuencia.

De otro lado, resaltó la «singular importancia» del nuevo Estatuto que regula el funcionamiento de la carrera fiscal, que pone fin al «anacronismo» que suponía el carácter vitalicio en las jefaturas, y destacó el impulso que, en el enjuiciamiento de determinados delitos y faltas, está imprimiendo la nueva ley de juicios rápidos. «Es fácil suponer -dijo Cardenal- que con esta nueva reforma pasaremos a multiplicar como mínimo por diez la cifra de juicios rápidos», toda vez que sólo en junio se habían celebrado casi 3.000 en las diez principales ciudades, cuando en años anteriores el total de juicios rápidos en toda España apenas superaba los 4.000.

Finalmente, reclamó medidas educativas y sociales -más allá de las jurídico-penales- para tratar de erradicar la violencia doméstica o el «preocupante» fenómeno de la inmigración ilegal, y lamentó que la siniestralidad laboral siga ofreciendo «una evolución estadística que no autoriza, desde luego, el optimismo».

UNA OBRA SESGADA Y OFENSIVA PARA LOS AMENAZADOS
Gotzone Mora e Iñaki Ezquerra piden a Julio Medem no salir en su película "La pelota vasca"
Agencias Libertad Digital  17  Septiembre 2003

Los miembros del Foro de Ermua Iñaki Ezquerra y Gotzone Mora han pedido al director de cine Julio Medem que sea eliminada su presencia de la película "La pelota vasca". Ezquerra y Mora le acusan de hacer una película sesgada, ofensiva para los amenazados, que presenta a la Guardia Civil y la Policía como torturadores, a la gente del entorno de ETA como víctimas y mistifica al pueblo vasco como lo entienden los nacionalistas, apostando "claramente" por el Plan Ibarretxe.

En declaraciones a Europa Press, ambos integrantes del Foro de Ermua explicaron que no se negaron de antemano a participar en esta película cuando les fue propuesta porque se trataba de una persona privada, quien la iba a dirigir, y a priori, precisaron, no llevaba el sello de Elkarri, la Fundación Sabino Arana o el Gobierno vasco. Sin embargo, comentan que han insistido en ver el film antes de que sea exhibido porque tenían algunos temores sobre su contenido. El lunes les fue mostrado por un integrante del equipo de Medem, Koldo Zuazúa. Explican que se sintieron "horrorizados y escandalizados" por lo que habían visto. "Hacía tiempo que no conseguían herirme como ayer a pesar de que estoy curtido ya en esta historia", apostilló Ezquerra.

Ambos cuentan que en la película hay multitud de entrevistas en las que se refleja una clara superioridad numérica de nacionalistas frente a constitucionalistas. Aparecen, entre otros, Xabier Arzalluz, Juan José Ibarretxe, José Antonio Ardanza, Carlos Garaicoetxea, Arnaldo Otegui, Javier Madrazo o Jonan Fernández. También hay entrevistas de socialistas como Felipe González, Eduardo Madina y Odón Elorza. Ezquerra explicó que Medem se escuda en que los del PP no han querido colaborar, pero considera que podía haber buscado otras personas que no tienen por qué ser de ese partido.

El resultado, aseguran ambos, es una película sesgada, que presenta al Estado español como "enemigo del País Vasco", a la guerra civil como guerra entre España y Euskadi y a la Constitución y a la Monarquía como una "imposición al pueblo vasco".

Una apuesta por el Plan Ibarretxe
La cinta, añaden, tiene una tesis de impostación del sufrimiento nacionalista y del pueblo vasco, realiza una apuesta "clara" por el Plan Ibarretxe, presentando una "mistificación" de lo vasco como lo entienden los nacionalistas; al mundo de la violencia, como una fatalidad que tuviera la sociedad vasca de la que no se puede deshacer y con "regocijo" en la tragedia. Añaden que realiza un "culto esteticista a la violencia", mezclando imágenes de atentados y explosiones con otras de arrastre de bueyes, gente jugando al soga-tira, carneros peleando unos con otros o personas que se dan cabezazos con otras.

Explican que no hay sensibilidad para ver el drama de las personas que viven con escolta a las que, dicen, se las ignora. "Se desdeña toda la realidad de los amenazados", apostillan. Incluso, denuncia Gotzone Mora, hay algunos entrevistados que manifiestan que muchas de las personas amenazadas se están aprovechando de su condición para vivir en mejores condiciones y alcanzar cotas personales y profesionales que no las hubieran alcanzado de otra forma. También, recuerdan, se presenta a la Guardia Civil y a la Policía Nacional como torturadores de forma constante y generalizada.

Aclaran que en la película aparecen algunas víctimas de ETA como María Isabel Lasa, o el hijo de un concejal de UPN asesinado por la banda terrorista. Pero precisan que estas víctimas aparecen como un modo de lavar la conciencia ya que, añaden, no sale ninguna víctima de la Guardia Civil y la Policía, por ejemplo y el director se centra más en gente del entorno de ETA a quienes presenta como víctimas. Así, comentan la intervención de una mujer que cuenta que fue detenida y hace un relato de supuestas torturas o las declaraciones de familiares de presos de ETA haciendo, añaden, "una dramatización de las excursiones en autobús a las cárceles". En resumen, hay una "épica borroka", aclaran.

No descartan acciones judiciales
Gotzone Mora considera que la película plantea la "mayor manipulación de la historia, con pretensiones estéticas, de un drama que ha supuesto la eliminación física por la violencia de ETA de casi 1.000 personas".
Ambos integrantes del Foro de Ermua aseguran que han pedido a Koldo Zuazúa que transmita a Julio Medem su deseo de que su presencia sea eliminada de esta película. En declaraciones a Europa Press manifestaron su esperanza de que éste acceda. Pero, Zuazúa ya les ha transmitido que para la presentación de la película el próximo día 21 de septiembre va a ser imposible. Por ello, ambos no descartan estudiar la posibilidad de emprender acciones judiciales contra el director de la película.

La lengua, factor económico
Joaquín Marco La Razón 17  Septiembre 2003

El español (o el castellano, según la Constitución) es la lengua común de los territorios hispánicos. Una y otra vez se nos repite que constituye un factor unificador; un valor, incluso, económico. Se habla en el continente americano, en el norte, en el centro y en sur. Uno puede moverse por las capitales del Imperio ¬o sea, los EE UU¬ defendiéndose, aunque mal, con la lengua peninsular; pese a que sus hablantes sean chicanos, puertorriqueños, colombianos o argentinos. Me temo que la lengua común, el español literario y aceptado por una Real Academia flexible y aún avanzada, vaya empobreciéndose. Pero en Polonia, el español es la tercera lengua tras el inglés, como en Francia o Alemania. No es lo mismo que un camarero o un trabajador del campo en Arizona hable el español nativo, que lo elija un estudiante sueco o japonés, por razones que tienen que ver con el prestigio de la lengua, a la que los extranjeros que la han elegido añaden cultura y hasta literatura. Tampoco el hecho es comparable a aquellas regiones españolas donde la lengua oficial se comparte con la propia.

Cualquier lengua minoritaria, frente a la expansión del español, mantiene fundadas suspicacias. Su supervivencia resultará difícil, llena de obstáculos, simbólica desde una perspectiva político-nacionalista. La idea de que España es plural en cultura y en lenguas no ha calado aún en ciertas zonas del país que no entienden el bilingüismo, como no lo entienden en Francia, de forma mucho más radical, como puede preocuparle a un estadounidense la demografía acelerada de los hispanos.

Por otra parte, el Gobierno, de rebajas en la cultura, tampoco acaba de asimilar el significado de la lengua y de la cultura como avanzadilla comercial y de prestigio. Yo creo que se logra más potenciando los centros del Instituto Cervantes, la difusión del arte, la literatura o la ciencia españolas y su imagen exterior, que enviando tropas a Irak bajo mando polaco. Incluso, económicamente, aunque sea a medio plazo, ha de resultar más rentable lo primero que lo segundo. Dados nuestros recursos no está claro que puedan hacerse ambas cosas. En esta labor de la difusión de las lenguas pero, principalmente la del español, pueden hacer mucho las fundaciones, las universidades, la Prensa, las editoriales, los artistas de toda índole, los actores, los políticos. No disponemos de unos British Council, ni siquiera de unos liceos franceses, ni de los apoyos que el Gobierno alemán dispensa a la cultura germana.

La lengua debe entenderse como un factor de cohesión y no como una imposición, como un efecto uniformizador, un ataque solapado a identidades indiscutibles, ya sancionadas por la Constitución. La normalización del español en la Península debe consistir en aprovechar su papel de futuro económico. El presente, mal nos pese, se llama y seguirá llamándose inglés, como se temía Rubén Darío.

La mayor cadena de librerías de EE UU amplía sus títulos en español
Redacción - Nueva York.- La Razón 17  Septiembre 2003

La mayor cadena de librerías de Estados Unidos anunció el pasado lunes su decisión de añadir miles de títulos en español en respuesta a la creciente demanda y creó una nueva sección en su sitio de internet para acceder a su oferta de productos en español, incluidos discos compactos. A partir de este mes, 488 tiendas de Barnes & Noble en todo el país añadirán miles de títulos en español.

Asimismo, Barnes & Noble.com anunció el lanzamiento de libros en Español, una nueva sección en línea que ofrece miles de libros, CD y películas en español. La colección incluye obras escritas originalmente en español por autores de gran popularidad como Laura Esquivel, Isabel Allende, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez, y traducciones al español de «best-sellers» escritos en inglés.

Un gran mercado
«Hemos tenido en los últimos cuatro años incrementos de ventas en los dobles dígitos para los libros en español», dijo a Associated Press Mike Ferrari, director de comercialización de Barnes & Noble.
Durante los últimos años, esta importante cadena de librerías formó un programa nacional para títulos en español, en tanto Amazon.com inició una sección también en español. Otra cadena comercial, Borders, ha acrecentado de manera drástica sus ofertas para el mercado del libro hispano.

«Comprometiéndonos de un modo tan importante con los libros en español, estamos cumpliendo con la promesa de Barnes & Noble de servir a todos nuestros clientes con la mejor y más variada selección de libros posible», declaró Marie Toulantis, directora general de Barnes & Noble.com. A su vez, René Alegría, director editorial de Rayo, que edita en español títulos de la editorial HarperCollins, una de las más importantes de Estados Unidos, se declaró «muy entusiasmado».
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