AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 24 Septiembre  2003
CONVIVENCIA
RAMÓN IBERO ABC 24 Septiembre 2003

Basta Ya: Claves para oponerse al Plan Ibarretxe
EFE Libertad Digital  24 Septiembre 2003

EL “PLAN IBARRETXE”: UNA AMENAZA NACIONALISTA
CONTRA LA DEMOCRACIA EN EL PAIS VASCO www.bastaya.org 24 Septiembre 2003

El separatista y el estratega
Germán Yanke Libertad Digital  24 Septiembre 2003

El plan imposible
Editorial La Razón 24 Septiembre 2003

Ibarretxe gana tiempo
Esther Esteban El Ideal Gallego 24 Septiembre 2003

El debate sobre el País Vasco
José Cavero El Ideal Gallego 24 Septiembre 2003

LA BERREA ETARRA. LA NUCA CONTRA EL PLOMO
Ignacio RUIZ QUINTANO ABC 24 Septiembre 2003

Víctimas intransigentes
Juan Ignacio Jiménez Mesa Estrella Digital 24 Septiembre 2003

ETB, Medem y «ETA no»
Román Cendoya La Razón 24 Septiembre 2003

Alegría acusó hace medio año a Permach y Salaberría de dirigir la cúpula política de ETA
Libertad Digital  24 Septiembre 2003

LA FEALDAD
Alfonso USSÍA ABC 24 Septiembre 2003

El pájaro oblicuo
Aleix Vidal-Quadras La Razón 24 Septiembre 2003
 

CONVIVENCIA
RAMÓN IBERO. Escritor ABC 24 Septiembre 2003

DURANTE siglos, los españoles pudieron desplazarse con entera libertad por todo el territorio nacional, trabajar e instalarse donde querían, sin otras limitaciones que las nacidas de las condiciones concretas de cada persona. Este panorama determinaba un modelo de convivencia único y universal. No había fronteras internas. Lamentablemente, la situación cambió en el último cuarto del siglo XX, cuando, en dos de nuestras regiones -Vascongadas y Cataluña-, empezaron a aparecer barreras institucionales, territoriales y lingüísticas.

Ahora, por mor de esa forma de insolidaridad llamada nacionalismo, en España hay, además del modelo de convivencia tradicional, otros dos: el vasco y el catalán.

En el espacio geográfico donde aún está vigente el modelo de convivencia tradicional (más del 90 por ciento del territorio nacional), los españoles siguen disfrutando de todos sus derechos cívicos y pueden acceder al puesto de trabajo que quieran de acuerdo con sus aportaciones. Ejemplo de lo que decimos es la Comunidad de Madrid, donde viven y trabajan en condiciones de absoluta igualdad gentes llegadas de todas partes de España y, detalle importantísimo, la Administración pública está abierta a todos los ciudadanos y no es feudo exclusivo de los adictos a una determinada ideología. En la práctica, ése es el ámbito de nuestro Estado de derecho.

El modelo de convivencia vasco, inspirado en el del Ulster, se basa en la existencia de dos comunidades de desarrollo vertical enfrentadas por su sentimiento de pertenencia o no pertenencia a España, pero conviene recordar que la situación actual arranca de la usurpación de la soberanía nacional y la implantación de un régimen de terror por parte de los independentistas. Los crímenes cometidos con la comunidad de lengua y sentimiento españoles obligan a hablar de indefensión de la mitad de la sociedad vasca y, por lo tanto, de quiebra del Estado de Derecho.

El modelo de convivencia catalán se basa igualmente en la existencia de dos comunidades, pero en este caso embutidas en una sociedad civil única de desarrollo horizontal. Su referente inmediato es el Estado de Israel, deudor del apartheid sudafricano como éste lo fue del colonialismo angloeuropeo del siglo XIX. Aquí, bajo una apariencia democrática, se intenta ocultar una realidad constituida por la existencia de una comunidad opresora y una comunidad oprimida. La primera acapara, además de las actividades económicas propias de una burguesía de corte europeo, todos los cargos superiores de una Administración pública percibida como feudo y patrimonio, mientras que la comunidad oprimida se dedica a trabajar, a producir y, por lo tanto, a servir de base de sustentación a la comunidad opresora y al conjunto de la sociedad. Los miembros de la primera comunidad tienen derecho de voto y representación; los miembros de la segunda comunidad, sólo derecho de voto, pues ni pueden elegir a sus representantes ni éstos defienden sus intereses. Ésa es la clave del sistema político, sólo formalmente democrático, implantado en tierras del Principado por los Jordis y los Maragalles.

Aquí, el gran delito consiste evidentemente en primar un proyecto político -la independencia de Cataluña- en detrimento de la función específica de una Administración autonómica, que no es otra que atender a las necesidades de la sociedad civil en su conjunto.

Y, como no puede ser por menos, la población inmigrada es la que lleva la peor parte de esa convivencia caracterizada por la monopolización unilateral y, en consecuencia, discriminatoria de la actividad pública y la instrumentalización política tanto de los fondos como de los organismos y los resortes de poder.

Basta Ya: Claves para oponerse al Plan Ibarretxe
El colectivo Basta Ya ha remitido a partidos, cargos públicos y medios de comunicación españoles y extranjeros un folleto que recoge argumentos contrarios a la propuesta de cambio de marco jurídico político que defenderá el próximo viernes en el Parlamento Vasco el lehendakari, Juan José Ibarretxe.
EFE Libertad Digital  24 Septiembre 2003

El folleto que consta de 16 páginas, lleva el título de "El plan Ibarretxe, una amenaza nacionalista contra la democracia en el País Vasco" y contiene varios artículos sin firma e informaciones en los que se analizan distintos aspectos del plan y sus posibles consecuencias para los ciudadanos del País Vasco. Basta Ya sostiene que, de imponerse el plan Ibarretxe, "el País Vasco quedaría fuera de España y de la Unión Europea" porque "no prevé la posibilidad de una negativa: de ser rechazado, la secesión queda sobreentendida".

Esta organización recuerda, en el preámbulo de su publicación, que "basta oponerse públicamente a los fines comunes de los nacionalistas para convertirse en objetivo de ETA y ser marginado por las instituciones que controlan los nacionalistas", lo que a juicio de Basta Ya constituye "un chantaje que por sí mismo convierte este plan en una completa perversión de la democracia".

"Ibarretxe ni siquiera tiene la honradez de llamar a las cosas por su nombre: la fórmula política que propone -la Comunidad Libre Asociada de Euskadi- es una independencia subrepticia, con todas las ventajas de la soberanía y sin ninguno de sus inconvenientes", agrega esta organización. Según explicó a Efe el portavoz de Basta Ya Mikel Iriondo, se han editado 2.000 ejemplares de este cuaderno, que se traducirá a varios idiomas para que los medios de comunicación e instituciones del extranjero conozcan la opinión de este colectivo respecto al plan Ibarretxe.

Además del folleto, Basta Ya ha editado un resumen en forma de tríptico, que será repartido en la calle el próximo viernes, en la concentración que este colectivo celebrará junto al Parlamento Vasco bajo el lema "No al chantaje del plan Ibarretxe", mientras el lehendakari expone en el pleno su propuesta.

EL “PLAN IBARRETXE”: UNA AMENAZA NACIONALISTA
CONTRA LA DEMOCRACIA EN EL PAIS VASCO www.bastaya.org 24 Septiembre 2003

Texto completo en :  http://www.bastaya.org/acciones/FollPlaIbarES.htm 

El mes de septiembre del año 2002, Juan José Ibarretxe, lehendakari (presidente) del Gobierno Vasco por el PNV (Partido Nacionalista Vasco), anunció solemnemente en el Parlamento Vasco que a lo largo del año siguiente presentaría un plan para instituir una nueva relación política con España que permitiera avanzar en la solución del contencioso vasco, el conflicto histórico que, según los nacionalistas, tiene su origen en la supresión violenta de los derechos vascos perpetrada por españoles y franceses.

En julio de 2003 la prensa española publicó un borrador del Plan Ibarretxe muy parecido a la Constitución de un Estado soberano: el lehendakari ha admitido su autenticidad. La práctica totalidad de los analistas no nacionalistas que lo han estudiado lo consideran incompatible con la Constitución española y con el proyecto de Constitución Europea. De imponerse, el País Vasco quedaría fuera de España y de la Unión Europea, pues el Plan no prevé la posibilidad de una negativa: de ser rechazado, la secesión queda sobreentendida.

Así pues, el Plan Ibarretxe pretende imponer a todos el programa nacionalista por la vía de los hechos consumados, presentando como intento de “diálogo” y “negociación” una propuesta que, por su partidismo unilateral, ningún Estado podría aceptar sin admitir su quiebra constitucional. Dado que la mayoría de la sociedad vasca no quiere la independencia ni la ruptura con España ni Europa, el programa nacionalista para obtener la independencia sólo puede triunfar explotando al máximo los efectos perturbadores del terrorismo y de la violencia, y presentando el Plan Ibarretxe como la única vía a la paz. Lo cierto es que basta oponerse públicamente a los fines comunes de los nacionalistas para convertirse en objetivo de ETA y ser marginado por las instituciones que controlan los nacionalistas. Un chantaje que por sí mismo convierte este Plan en una completa perversión de la democracia. Ibarretxe ni siquiera tiene la honradez de llamar a las cosas por su nombre: la fórmula política que propone –la Comunidad Libre Asociada de Euskadi- es una independencia subrepticia, con todas las ventajas de la soberanía y sin ninguno de sus inconvenientes.

El separatista y el estratega
Germán Yanke Libertad Digital  24 Septiembre 2003

Ibarretxe sigue adelante porque es un fanático. El viernes presentará de nuevo su propuesta con el contenido, esta vez, del proyecto de ley que el Gobierno vasco piensa aprobar, para su tramitación en el Parlamento vasco, el día 25 de octubre.

No tiene apoyos más allá de la “familia nacionalista” con la que ya ha emparentado claramente Izquierda Unida. El portavoz del Gobierno de Ibarretxe ha señalado claramente que la propuesta del lehendakari es la del Gobierno, es decir, la de los tres partidos que lo componen. No tiene tampoco estudios sobre las consecuencias sociales y económicas de su proyecto. No ha conseguido, ni con presiones, el aval de los empresarios, ni incluso de los nacionalistas. No tiene nada más que una doctrina, que es lo fundamental del plan, para conformar un “pueblo” con características étnicas y totalitarias que nada tiene que ver con una sociedad democrática. Con ella espera tener el apoyo de ETA y dar por buena la “solución final”.

Y en eso está, porque no le interesa tanto la prisa con la que el Parlamento vasco pudiera aprobar esta barbaridad, como el mantenimiento de un plan antidemocrático que busca el control nacionalista y el desistimiento de los demócratas. Tardará lo que haga falta, lo menos posible, y seguirá avanzando.

Entonces aparece el estratega. El secretario de los socialistas vascos, Patxi López, declara a una emisora de radio que Ibarretxe adormecerá sus propuestas a la espera de que el PSOE gane las elecciones y cambie “la política en relación al nacionalismo”. Afirma que los socialistas, aún en el Gobierno, no aceptarán su plan, pero revela lo que Ibarretxe parece ver en ellos. El lehendakari, por cierto, en la reunión que celebró el pasado día 30 de julio con ex consejeros nacionalistas de los gobiernos de Garaikoetxea e Ibarretxe, ya hizo alusión a contactos con los dirigentes del PSOE de Ferraz. El gran estratega, como se ve, agita la pócima y cree que, de este modo, va a convencer a los ciudadanos de que son tan malos los nacionalistas como los populares. Nada nuevo: el PSOE pretende oponer al separatista un estratega ignorante. Vamos aviados.

El plan imposible
Editorial La Razón 24 Septiembre 2003

Las líneas del «Plan Ibarreche», que esbozó ayer el portavoz del Ejecutivo autónomo vasco, Josu Jon Imaz, chocan, pese a su ambigua redacción, con los artículos 123, 145, 149 y 152 de la Constitución Española, por lo que cualquier modificación en el sentido propuesto por los nacionalistas vascos entrañaría, necesariamente, abordar una reforma de la Carta Magna que la inmensa mayoría de los españoles, en quienes reside la soberanía de la Nación, no considera conveniente. Como parece difícil que los redactores del plan soberanista no hayan tenido en cuenta estos hechos, habrá que interpretar la presentación ante la Cámara vasca del llamado «Pacto para la Convivencia», en clave de política doméstica.

Porque decir, por ejemplo, que se desea un «poder judicial autónomo» no significa nada en sí mismo, a menos que se incluya en el proyecto la pretensión de eliminar en el territorio autónomo las atribuciones y potestades del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional. Lo mismo ocurre con el resto del proyecto soberanista: lo que no está ya recogido en el Estatuto simplemente desborda el actual marco de convivencia.

Por lo tanto, la discusión en el parlamento regional vasco de este tipo de propuestas es perfectamente superfluo, salvo que la intención sea, como así parece, forzar una ruptura que permita conformar el autodenominado «ámbito vasco de decisión». Y frente a ello, el Estado de Derecho tiene los suficientes mecanismos de defensa.

Ibarretxe gana tiempo
Esther Esteban El Ideal Gallego 24 Septiembre 2003

“Aún no sé cómo explicarles a mis hijos pequeños por qué han matado a su tío. A mi hermano lo mataron mientras estaba leyendo el periódico, simplemente porque no tenían las mismas ideas que sus asesinos”. De esta forma directa y desgarradora la socialista Maite Pagazaurtundua denunció en Nueva York lo que en el País Vasco es una terrible realidad. Su voz, como la de Luis Portero, en el foro organizado por la ONU era una llamada de atención sobre la realidad cotidiana que vive la mitad del pueblo vasco y una denuncia sobre la complicidad que el nacionalismo tiene con ETA. Ambos hablaron de miedo, de ese mal que atenaza a una sociedad cuando sus dirigentes no hacen distingos entere las víctimas y los verdugos.

El viernes, el lehendakari presentará su cacareado plan, ese proyecto secesionista que lo sitúa cerca de los planteamientos de ETA. Dice Mayor Oreja que “el PNV, entre acabar con ETA o heredar a ETA, prefiere lo segundo”. El problema es que esa herencia está manchada de sangre y sufrimiento, y sólo tendría una excusa medianamente aceptable si -en una hipótesis hoy imposible- los pistoleros decidieran entregar las armas.

Pero lo llamativo es que, como sostienen algunos, de ser legítima la votación que propone Ibarretxe, éste debería dimitir en el momento que se diera por finiquitado el Estatuto gracias al cual ha sido elegido lehendakari y, dado que su plan no contempla la celebración de elecciones, el poder autonómico le sería devuelto al Estado de donde salió.

Es sólo una hipérbole imposible, afortunadamente para todos. Sea como fuere, la sesión del viernes es otra maniobra de dilación que no conduce a ninguna parte. Eso sí, se sigue ganando tiempo. El lehendakari controla sus tiempos a la perfección, a la espera de que el PNV despeje la sucesión de Arzalluz y las elecciones de marzo el futuro de nuestro país. ¿Qué sería del nacionalismo si no estuviera en la reivindicación y el victimismo permanente? Desaparecería. ¡Esa es la cuestión!

El debate sobre el País Vasco
José Cavero El Ideal Gallego 24 Septiembre 2003

Estamos a pocos días de que el lehendakari abra el debate sobre el futuro de Euskadi, exponiendo su plan soberanista. Ibarretxe ha sabido marcar los tiempos. Primero, el largo tiempo de la espera desde que anunció su plan. Luego, la filtración de unos de los borradores de reforma del estatuto que ha barajado presentar. Luego, su viaje al Palacio Real. Más tarde, la filtración sobre el comentario que él mismo habría hecho sobre los propósitos de ese viaje. Y ahora, las especulaciones acerca del apoyo que le darán IU y Eusko Alkartasuna. La una, para que se someta a la Constitución, y la otra para que vaya más allá y se apunte a tesis separatistas.

Se cree que en las próximas horas, Ibarretxe comenzará a proporcionar nuevos elementos antes del debate. ¿Qué grado de soberanismo habrá decidido plantear? ¿Tendrá máximos y mínimos su propuesta? ¿Hasta qué punto estará decidido a retar al Estado con su propósito de que Euskadi se adhiera libremente a España? Los interrogantes son inacabables, como también los son las advertencias. Ibarretxe es consciente de que tiene ante sí la legalidad y a un Gobierno decidido a llegar hasta el final para impedir lo que entiende inaceptable. Desde la aplicación del artículo de la Constitución que pudiera suponer la suspensión de la autonomía vasca, hasta el recurso ante el Tribunal Constitucional, toda reacción es posible. Es consciente, además, de que ni cuenta con la unidad de su partido ni de la sociedad vasca. Los alaveses y sus representantes ya han advertido acerca de su rechazo. No digamos las autoridades navarras, que rechazan de manera terminante cualquier aspiración nacionalista vasca a incorporar el antiguo reino de Navarra. Complicada tarea la que se propone Ibarretxe

LA BERREA ETARRA. LA NUCA CONTRA EL PLOMO
Por Ignacio RUIZ QUINTANO ABC 24 Septiembre 2003

ESTO de elevar a los cómicos a un pedestal intelectualista para hacerlos depositarios del último grito en la industria del pensamiento es cosa de pueblos analfabetos, como lo es hoy el nuestro. La letra mata el espíritu, dice Bergamín, que hace el elogio de los analfabetos. Bienaventurados los que no saben leer ni escribir porque ellos preferirán el cine al libro. Como los niños.

Todos los niños, mientras lo son, son analfabetos. La razón del niño, razona Bergamín, es una razón puramente espiritual: poética. El niño piensa solamente en imágenes como, según Goethe, hace la poesía. Y cuando empieza a vocalizar su pensamiento, grita. El niño dice a voz en grito su pensamiento. ¿Y qué hace el niño con su razón, si no la usa, si no la utiliza? ¿Que qué hace? Pues lo que hace con todo: jugar. Juega.

Así ese Médem, o Medem, cineasta con fama de poeta, aunque ya no es un niño, con su obra «La pelota vasca. La piel contra la piedra», que no juzgo. Juzgo sus opiniones políticas, distribuidas como lanzamiento comercial de la película. Desde luego, no están sacadas del Touchard. Son frases de camiseta, pintadas de pancarta: lo malo del nacionalismo español, lo estrecho de la libertad de expresión, lo catastrófico de la «democracia totalitaria» (?) de Aznar... (Pero ¿no fue Aznar el que voló en el coche? Sí, pero... ¡es tan de derechas!) El mal bachiller obra la confusión de Aznar con Leovigildo, que creó el Estado hace catorce siglos. Parecen, en fin, las opiniones de un merluzo. Mas, tratándose de un cineasta, diremos que son las de alguien que ha caído en un estado poético.

El estado poético, aclara Bergamín, es un estado de añoranza infantil o popular: de añoranza del analfabetismo, porque es una añoranza paradisíaca del estado del hombre puro. El poeta añora ignorar, añora la infancia, añora la inocencia, la ignorancia analfabeta que ha perdido; añora el analfabetismo perdido. Y esta añoranza de la ignorancia es lo que Nicolás de Cusa denominaba una ignorancia docta, una ignorancia doctrinal; y así escribió su «Docta ignorancia», que es una perfecta doctrina matemática del analfabetismo. Del analfabetismo cristiano.

¿ES cristiano el analfabetismo del tal Médem o Medem? El sueño de Otegui, por nombrar a un analfabeto que ha salido de ver la película más contento que unas pascuas, es una república laica, deportista y cinematográfica, como la de Cuba. «Pero ser nacionalista no es una aberración», protesta Médem o Medem en este paisaje de agonía. No. No lo es. El gran Juan Bautista Erro y Azpiroz, en su obra incompleta «El mundo primitivo», nos demostró que la lengua del Paraíso fue el vascuence, lo cual no es una aberración. Aberración es que bajo un gobierno nacionalista la oposición tenga que ir al Parlamento con escolta por el terror de la berrea etarra -la nuca contra el plomo, si nos ponemos todos cursis-, ese vitalismo de los matarifes que pretenden celebrar su danza como movimiento político.

-También muestro a una chica torturada.
ESO. Médem o Medem también muestra a una chica torturada. Debe de ser el otro extremo. Tenemos, pues, dos extremos. Y tenemos que en Paraíso-Emundía los días pasan mansamente. «Tenemos que hablar», dice la Serpiente a Eva, que luego dice lo mismo a Adán. «Voilà!»: el diálogo. Los peripatéticos cultivaron esa delicia de andar, hablando, bajo los plátanos de Atenas. Y en suave estrategia de dialogadores, aprendieron a andar hacia atrás, para poder charlar con los que vienen de frente, tradición que, según Foxá, han heredado los jesuitas en sus coloquios por los claustros. Esta cinematografía platonizante de Médem o Medem sobre el juego del diálogo sólo tiene una pega: los muertos ¿de qué hablan?

Víctimas intransigentes
Juan Ignacio Jiménez Mesa Estrella Digital 24 Septiembre 2003

Si Julio Medem hubiese sido un cineasta de excepcional valía y reconocido prestigio, que no lo es, tampoco contaría con suficiente autoridad moral como para vendernos su visión del problema vasco como una visión objetiva. Pero si además él mismo se adscribe a una de las partes, como reconoce, y expone una visión intencionadamente sesgada en defensa de las tesis nacionalistas, no sé a cuento de qué se queja de que los ofendidos protesten.

Tiene gracia el asunto porque, a la postre, y con sorprendentes apoyos mediáticos y políticos, resulta que quien clama en defensa de la libertad de expresión es él, que presenta a bombo y platillo su documental, en tanto que son enemigos de esa libertad quienes no pueden salir a la calle sin escolta para decir simplemente lo que piensan. Medem se beneficia de los presupuestos públicos para hacer su documental y para presentarlo en un festival, y vive en paz y puede manifestarse en Madrid o en San Sebastián, donde todos los periódicos y emisoras de radio y televisión, los nacionales y los locales, le entrevistan, en tanto que los otros, los que tímidamente han querido decir que ya está bien, se juegan la vida diariamente con el silencio cómplice de aquellos medios que paga o subvenciona el Gobierno vasco, en especial su televisión autonómica, que ni siquiera admite anuncios de las víctimas del terrorismo en demanda de paz. Y encima nos dan lecciones de libertad de expresión. Lo que Gotzone Mora e Iñaqui Ezquerra pedían no era que silenciaran a Medem, sino que éste quitara la intervención de ambos en un documental que consideran amañado y tendencioso. Y estaban en su derecho, aunque voces tan mal intencionadas o más que la de Medem, les nieguen la razón y los consideren intransigentes y enemigos del diálogo.

Hemos llegado a un punto tan absurdo en este tema que todavía hay quienes, en aras de un presunto progresismo y anhelo de paz y diálogo, admiten como la cosa más normal del mundo que hay dos extremos, ETA y el Gobierno de Madrid, que impiden los acuerdos, mientras que el resto de las fuerzas políticas, incluido naturalmente el nacionalismo vasco, están dispuestas a negociar una salida pacífica y justa. Ésa es la tesis de Medem, cosa lógica para una mentalidad como la suya, pero también es la consigna del PNV y, asombrosamente, una idea no del todo desdeñada por otros partidos de ámbito estatal y grupos de opinión.

Ya no llama la atención, por ejemplo, que Odón Olorza, el alcalde socialista de Donosti, se sume a la desconsideración sistemática hacia las víctimas, pero es que tampoco hacemos muchos aspavientos al comprobar que la dirección central del PSOE, desde Madrid, disimula y mira para otro lado cuando ve que sus militantes asesinados por ETA son tratados en el documental como víctimas propiciatorias, sacrificios necesarios para liberar a la patria vasca. Y lo peor, asistimos ya impávidos a ver el posicionamiento de algunos comentaristas y tertulianos de los periódicos y las radios de Madrid, bastante satisfechos de que el partido que gobierna, el PP, sea puesto al mismo nivel que el terrorismo de ETA y con el mismo grado de culpa en la falta de diálogo. Les parece el colmo del progresismo pensar así y difundir la falacia de un ultranacionalismo españolista que no existe por ningún lado, como si necesitasen un contrapunto que, mentalmente, les libere de la obligación de condenar el terrorismo. O mejor dicho, como si condenar el terrorismo supusiese de alguna forma ayudar a un gobierno concreto.

Hay grupos mediáticos enteramente dedicados a esa consigna. Llegan a decir que, en tanto que el Gobierno actual de Aznar ha hecho de la causa antiterrorista una obsesión, la oposición tiene que relativizar esa condena. Qué estúpida manía la de convertir la dialéctica política en posiciones fijas y opuestas, sin puentes de acuerdo en las cosas más elementales. Los mismos que aplauden la ruptura del Pacto de Justicia son los que alientan al PSOE a marcar diferencias en la lucha contra el terrorismo y a negociar salidas no constitucionales, dando baza así a los nacionalismos más radicales, los que ya no admiten ninguna forma de autogobierno sino que pretenden figuras soberanistas de secesión.

Lamentablemente, y como consecuencia de esa postura política de confrontación preelectoral, Basta Ya, el Foro de Ermua, Savater, Goztone Mora, Iñaki Ezkerra y tantos otros que han luchado por defender a las víctimas ya no gozan del favor mediático de los enredadores de siempre. Ahora los consideran instrumentos de la propaganda del PP y del Gobierno de Madrid y se quedan tan frescos, sin el más mínimo atisbo de vergüenza. Los clasifican así simplemente porque no han aplaudido la consigna peneuvista de los dos extremos y el centro dialogante, sin más averiguaciones sobre su intención y su verdadero ideario político. Sin embargo, critican a la ministra de Cultura porque condenó la intención de la película de Medem, no su contenido, sin haberla visto. Tampoco la he visto, y por tanto no opino sobre su contenido, sino sobre las frases con las que su autor ha pretendido justificarse. Para opinar de la película esperaré a verla en Canal +.     j.i.jimenez@estrelladigital.es

ETB, Medem y «ETA no»
Román Cendoya La Razón 24 Septiembre 2003

En la ETB, hasta en alguna noche vieja, han proyectado «La fuga de Segovia». Me temo que a partir de ahora tendremos un atracón de pelota vasca de Medem. Los documentales de Arteta, premiado en EE UU, o el de Zorrilla, que recoge el último testimonio hablado de Joseba Pagazaurtudua ni están ni se les espera. Tampoco hay tiempo para emitir los anuncios de la Fundación de Víctimas del Terrorismo. Soñar con que la ETB hiciera un reportaje sobre la comparecencia ante Naciones Unidas de las víctimas del terrorismo, que han denunciando la persecución y la falta de libertad que se vive en Euskadi, es una alucinación. Trabajos como el de Medem hacen daño y son rentables. ¿La equidistante estética puede tapar el drama y la dureza de lo que son las víctimas? Hacer cine a favor de las tesis del nazionalismo supone adquirir un bono para que no te maten, no te persigan y además el Gobierno Vasco te lo compre. Hacer cine y contar la realidad de las víctimas es otra cosa. Prestigiosos directores españoles han rechazado la oportunidad. Los directores saben que ponerse frente a ETA y los nazionalistas te cambia la vida. Quizás por eso, jamás ninguno de los «progres» que en la guerra fueron de chapa y camiseta, en el Festival se ponen un «ETA NO».

CONFESIONES ANTE LA GUARDIA CIVIL Y EL JUEZ
Alegría acusó hace medio año a Permach y Salaberría de dirigir la cúpula política de ETA
La declaración de Xabier Alegría viene a reforzar las investigaciones del juez Garzón según las cuales el complejo de ETA englobaría a Batasuna, Gara y Ekin. El lunes Telecinco informaba de las reuniones de Otegi con la cúpula etarra. Ahora, según las mismas confesiones, Joseba Permach y Jon Salaberría dirigirían la cúpula política de ETA en la sombra. Alegría, ofreció hace siete meses al juez Del Olmo una lista de nombres que empieza a cerrar el círculo.
Libertad Digital  24 Septiembre 2003

Informativos Telecinco ha completado este martes su información sobre los vínculos directos entre Batasuna y ETA. El veterano dirigente de ETA-Ekin, Xabier Alegría, confesó ante la Guardia Civil que existe una cúpula política de ETA que estaría actuando en la sombra. Estaría dirigida por Joseba Permach, coordinador de la Mesa Nacional de la ilegalizada Batasuna, y el parlamentario de SA, Jon Salaberría, acompañados por Xavier Larralde (que era el portavoz de Batasuna en Francia), Aiora Epelde e Iñaki Altuna (subdirector del diario GARA). Además, estarían implicados conocidos del entramado de la banda y Batasuna como Jon Emparantza (abogado de ETA).

Joseba Permach era coordinador de la Mesa Nacional de la ilegalizada Batasuna y fue imputado por un delito de pertenencia a banda armada. El 21 de noviembre de 2002, tres meses después de que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón suspendiera las actividades de Batasuna (antes de la ilegalización), el mismo magistrado le imputó un delito de pertenencia a banda armada junto a otras 21 personas, que "han formado o forman parte" de la dirección de Batasuna "con perfecto conocimiento y alcance de la integración de ésta en el marco del complejo terrorista liderado por ETA". El 19 de diciembre siguiente, Garzón dejó en libertad bajo fianza de 12.000 euros a dieciocho de los diecinueve dirigentes de Batasuna que comparecieron en el tribunal, a los que considera "delegados" o "enlaces de ETA" en la formación política y acusa de pertenencia a banda armada. Todos ellos negaron pertenecer a haber pertenecido a ETA o a organizaciones del entramado terrorista como KAS o EKIN.

Jon Salaberría, parlamentario de Sozialista Abertzaleak y ex dirigente de "Jarrai", acusado por Xabier Alegría de ser el correo de ETA y sobre el que actualmente pesa una condena a un año de cárcel por defender a ETA en el Parlamento vasco. En las elecciones autonómicas celebradas en el País Vasco en 1998, fue elegido parlamentario por Euskal Herritarrok. Perdió su escaño en los siguientes comicios de 2001, en los que su formación pasó a tener la mitad de diputados pero, sustituyó a Aiora Epelde, en prisión por orden de Garzón dentro de la causa de la ilegalización de Haika, motivo por el Salaberria sigue siendo aforado.

Más conexiones que se conocen desde febrero
Según Alegría, en la década de los 90, la dirección política –entonces se denominaba "KAS técnico"– estaba formada, además de por él mismo, por Maitane Inchaurraga, de la asociación feminista Egizan; José Antonio Etxeberría, coordinador de los que sería la Fundación "Joxemi Zumalabe"; Mikel Zubimendi, entonces líder del terrorismo callejero de "Jarrai", ya detenido en Francia hace dos años junto a Kantauri. Alegría sitúa también a Rafael Díez Usabiaga, el líder del sindicato abertzale LAB, a Gorka Martínez (fallecido), que dirigía KHK y, por último, a Floren Aoiz y José María Olarra, conocido en ETA como "Eneko".

A esta cúpula política o "KAS técnico", Alegría añade otros nombres bien conocidos como el de Juan María Olano, ex líder de las Gestoras Pro Amnistía, suspendidas de actividad por auto del juez Garzón y que estuvo burlando a la Justicia francesa y española durante varios meses. Se lo conoce con el alias de alias "Adidas".

Otra identidad que reaparece tras la declaración de Alegría es la de Rufino Etxeberria Arbelaiz, conocido como "Txinparta", uno de los financieros de la banda, veterano miembro de la Mesa Nacional de HB y conocido por su dilatado expediente en ETA en la que ingresó de la mano del etarra Domingo Iturbe Abasolo, "Txomin". El 29 de abril de 2002, fue detenido junto a otras diez personas, miembros de Batasuna y otras organizaciones del conglomerado de ETA, por integración en la organización terrorista y concretamente en sus entramados de financiación, en una operación policial dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en el País Vasco y Navarra. Etxeberria fue arrestado cuando salía de la sede nacional de Batasuna en Pamplona en compañía de su portavoz, Arnaldo Otegi, y del dirigente de esta formación en Navarra Pernando Barrena.

Las confesiones de Xabier Alegría constan en los atestados de la Guardia Civil a los que ha tenido acceso Informativos Telecinco y pese a que en un principió alegó que fueron obtenidas bajo tortura, después las mantuvo a preguntas del fiscal y en presencia del juez Juan Del Olmo que es a quien corresponde decidir medidas en la trama. Su compañero de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, ha tratado de demostrar en el grueso del sumario 18/98 la conexión directa Batasuna-ETA.

Por su parte, el ministro de Justicia, José María Michavila, consideró "lógico" que aparezcan "nuevos datos y nuevas evidencias" de la relación entre Batasuna y ETA, puesto que la formación ilegalizada es "un instrumento" y "está al servicio" de la banda terrorista.

LA FEALDAD
Por Alfonso USSÍA ABC 24 Septiembre 2003

LO más guapo que hay sobre la tierra para un sapo macho es un sapo hembra. Lo mismo le sucede al ornitorrinco. Para el ser humano no hay sapos u ornitorrincos guapos o feos. Hay sapos y ornitorrincos. Pero sí establece diferencias y comparaciones entre los hombres y las mujeres. La escala de excelencias estéticas es variable según cada cual, pero existe un conjunto de armonías físicas que se consideran aceptables. A mí, que nada se me ha perdido en los armarios, no me produce ningún desasosiego reconocer públicamente que Gary Cooper, Gregory Peck, Russel Crowe y David Beckham eran y son guapísimos. La mayoría de mis amigos están de acuerdo con mi apreciación. Por inclinación natural, la relación de mujeres guapas o atractivas es infinitamente más amplia, y no me importaría desayunar con Nicole Kidman, Meg Ryan, Valeria Mazza o Emma Suárez, para cubrir ambos hemisferios. La mayoría de mis amigos, en este caso, no estarían de acuerdo con mis preferencias. Estarían celosos y rabiosos, sencillamente.

Llevo décadas observando y analizando las fotografías que se publican de manifestaciones, reuniones, comparecencias ante la prensa y demás convocatorias batasunas. Y he llegado a la conclusión de que una buena parte de sus dirigentes y militantes están ahí porque son feos. Ellas más que ellos, que ya se sabe que el hombre -mi propio caso es elocuente-, se siente menos afectado anímicamente por su fealdad que la mujer. Decía Chesterton que la fealdad es una desgracia que hace la infelicidad de una mujer y la dicha de todas las demás. De todas las demás que no se consideran feas, está claro.

Una mujer fea puede ser gloriosamente atractiva por su inteligencia. Pero si es fea, tonta y además bruta, todas las salidas que la vida le ofrece aparecen marcadas por el rencor. Cuando el rencor impera después de derrotar a la autoestima, el ser humano se deshace y surge la bestia. A los pocos días de surgir la bestia se procede a ingresar en Batasuna. Y ahí encuentra la liberación. Todas las colegas que pululan y berrean a su alrededor son, al menos, tan feas como ella. Entonces les dicen que griten «¡gora Eta!» y ellas lo hacen con entusiasmo y gratitud emocionada.

Porque esa fealdad extendida, no es sólo física. Es también anímica y antihigiénica. Las fotografías de las manifestaciones batasunas huelen a mugre corporal, a adherencias no desprendidas por el agua. Como aquella charla entre madre e hija en los tiempos del movimiento «hippy», que triunfó sobremanera en las clases altas. «Hija, llevas más de una semana sin bañarte»; «Mamá, es que soy «hippy»»; «tú lo que eres es una guarra». Lo que se llama conflicto generacional.

Pero ese problema se arreglaba con una ducha o un baño de amor en una playa del Mediterráneo. La clamorosa fealdad batasuna, en cambio, no tiene solución inmediata. La fealdad está en ellas y en ellos, enroscada en sus cinturas, manifestada en sus expresiones, triunfante en sus gestos. No es políticamente correcto basar militancias en la fealdad física, pero recuerdo un caso bastante divertido. A principios de la década de los setenta, las cuatro hijas de un muy conocido y afortunado matrimonio, con rentas sobrantes y título nobiliario, se abrazaron al unísono al Maoísmo. Por el día eran militantes maoístas y por la noche, hijas de familia, porque en su casa se vivía muy bien. Cuando un amigo le preguntó al padre de las maoístas esnobs la causa de los desvaríos filiales, la respuesta de éste fue tan sincera como contundente: «Porque son feísimas y no se comen una rosca». Todo un tratado de sociología resumido en una frase.

Algo de esto, o mejor escrito, mucho de esto, sucede con Batasuna. Que son feísimas, que no se comen una rosca, que huelen mal y encuentran en el rencor y la desgracia ajena el cobijo y consuelo que demandan sus desdichas. Pues que se fastidien.

El pájaro oblicuo
Aleix Vidal-Quadras La Razón 24 Septiembre 2003

Yo, al igual que la ministra de Educación, tampoco he visto el documental de Julio Medem La pelota vasca, la piel contra la piedra, pero sí he leído el extracto de la memoria escrita por el director donostiarra sobre su película, aparecida en un diario de ámbito nacional, y la entrevista que le ha hecho una redactora de este mismo rotativo. Por tanto, no opinaré sobre el film de marras, aunque espero que se me reconozca el derecho a expresar mis opiniones respecto a las vertidas por Medem en las mencionadas piezas impresas, derecho que por cierto es el mismo que ejerció Pilar del Castillo, siendo tildada por ello, en un despliegue de espíritu conciliador, de irresponsable por el autor de Lucía y el sexo.

Julio Medem no se muestra en absoluto objetivo en la visión que nos ofrece en torno al horror que padece su tierra. Un entrevistado de la solvencia moral de Joseba Arregui ha dejado claro que durante su conversación con la persona del equipo realizador de la película que le visitó para grabar su contribución, tuvo en todo momento la percepción de que las preguntas que se le dirigían no eran neutrales, sino que denotaban una inequívoca orientación favorable a las tesis nacionalistas y una no menos indisimulable hostilidad hacia el gobierno del Partido Popular. De acuerdo con el enfoque de Medem, el drama vasco está provocado por dos causas eficientemente perversas que actúan simultáneamente: ETA con sus asesinatos y el Ejecutivo presidido por Aznar con su negativa a dialogar. Su imagen del barranco entre las dos montañas igualmente ciegas, oscuras y siniestras es suficientemente elocuente.

Los dos extremos que tensan la cuerda del conflicto son culpables al unísono del desastre y corresponde a los intelectuales y artistas lúcidos, incontaminados y serenos como él propiciar que los distintos actores de la tragedia, terroristas, policías, víctimas, jueces, políticos, jerarquías eclesiásticas, médicos, bomberos, conductores de ambulancia y empresarios de pompas fúnebres, se conozcan entre sí, se escuchen, intercambien argumentos y bombas con espíritu receptivo y tolerante, para alcanzar al fin un clima en el que reine el consenso y la concordia. Después de lo visto en el País Vasco a lo largo del último cuarto de siglo, semejante presentación del proceso sólo es posible desde la adhesión acrítica a la doctrina y los objetivos del PNV o desde la debilidad mental. Resulta superfluo decir que yo le deseo al taquillero realizador una feliz militancia sabiniana.

La metáfora del pájaro que surca el aire entre laderas enfrentadas deviene así muy poco apropiada porque no se trata de un ave de mirada limpia y vuelo recto, muy al contrario, sus ojos están turbios por la parcialidad y su trayectoria oblicua la acerca a las guaridas pestilentes habitadas por las hienas sanguinarias que para Medem también tienen su parte de razón.

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