AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 9 Octubre  2003
Problemas para Ibarretxe
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 9 Octubre 2003

El amenazado-trampa
Iñaki Ezkerra La Razón 9 Octubre 2003

El péndulo de Gredos
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 9 Octubre 2003

Vía judicial y policial
EDITORIAL El País 9 Octubre 2003

Tentaciones peligrosas: el 155
Ernesto Ladrón de Guevara y M. Enriqueta de Benito Bengoa La Razón  9 Octubre 2003

La Policía desbarata el aparato de captación de ETA con 34 detenciones
MADRID. D. MARTÍNEZ / J. PAGOLA ABC 9 Octubre 2003

«No pasaría nada por aplicar otras medidas constitucionales para velar por la unidad de España», dice Cuevas
MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO ABC 9 Octubre 2003

Las dádivas, con el DNI
Carmen Gurruchaga La Razón 9 Octubre 2003

Pujol da calabazas al Senado
Lorenzo Contreras Estrella Digital 9 Octubre 2003

Varios detenidos estaban libres pese a que habían sido capturados antes
Vasco Press - Bilbao.- La Razón9 Octubre 2003
 

Problemas para Ibarretxe
Por CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 9 Octubre 2003

LA gran redada ordenada ayer por los jueces Garzón y la francesa Laurence Le Vert ha producido una magnífica cosecha en el momento más oportuno. Entre los detenidos figuran miembros de Segi y, no es la primera vez, del sindicato LAB. Esto último merece cierta reflexión. Los dos sindicatos nacionalistas, ELA -asociado al PNV- y LAB, son los verdaderos motores del soberanismo nacionalista. Fue Xabier Elorrieta, secretario general de ELA, quien, para contradecir al «espíritu de Ermua», declaró muerto el Estatuto vasco en 1997. Su pretensión de expulsar de Euskadi al «sindicalismo español» -aprovechando la pasividad suicida de UGT y la colaboración impagable de IU en CC.OO.- persigue monopolizar rigurosamente el «marco vasco de relaciones laborales», es decir, mucho dinero y poder en las empresas públicas y privadas de Euskadi. Ese «marco sindical» exclusivamente abertzale forma parte destacada del Plan Ibarretxe.

Igualmente conocida es la vinculación de LAB con ETA; varios liberados suyos han sido detenidos por integración en ETA, recaudar la extorsión o blanquear capitales muy negros. Es evidente que LAB deberá seguir el mismo camino que Batasuna: o se libra de sus terroristas «infiltrados» para exonerarse de la acusación de pertenencia a ETA, o asume las lógicas consecuencias. Si no se actúa en el terreno sindical quedará intacta una parte sustancial del entramado etarra. Justo cuando las operaciones policiales y judiciales han debilitado fuertemente a sus comandos e ilegalizado al brazo político. Y esto afecta de lleno al futuro del Plan Ibarretxe. Para ganar, necesitan una ETA debilitada que el nacionalismo pueda utilizar para ofrecer paz a cambio de soberanía (un chantaje), pero no tan débil que no asuste a nadie, en cuyo caso la paz llegará a cambio de nada (un acto de justicia). Tal como van las cosas, esa reina del ajedrez soberanista que es el terror producido por ETA puede acabar fuera del tablero. Por eso cabe esperar un toque a rebato en defensa de LAB y del resto del tinglado de intimidación y control social, sin el cual el Plan soberanista daría risa en vez de miedo. De hecho, Ibarretxe y compañía ya han anunciado que la Justicia no frustrará la voluntad del Pueblo: que es la suya, naturalmente. Pero eso ya lo veremos.

El amenazado-trampa
Iñaki Ezkerra La Razón 9 Octubre 2003

Hubo una tregua-trampa igual que ha habido y hay un lehendakari-trampa como Ibarretxe, un consejero-trampa de Interior como Atutxa (Balza no logra engañar ni a Gabilondo, que ya es decir), unos obispos-trampa como Setién o Uriarte y unos amenazados-trampa, entre los que se encuentra el propio hijo de Arzalluz que temía que ETA le fastidiara la boda, digo yo que con bombas fétidas, que ciertamente son tan bombas como las otras, las que te hacen volar por los aires, pero con alguna ligera diferencia.

El amenazado-trampa existe gracias a la desfachatez nacionalista y a la candidez constitucionalista. Es la estrategia más elemental, más burda y más previsible que podía idear el nacionalismo vasco para negar el sufrimiento de las víctimas y los amenazados. Es ese escarnio que consiste en ponerle escolta al propio Arzalluz en persona en una perdida tarde dominguera para que le dediquemos las mismas palabras de solidaridad que podemos dedicarle a quien le han matado al hermano o al padre. Uno debe ser muy cruel pero le falta fe para creer en las amenazas a un nacionalismo que jamás tiene víctimas auténticas. A uno le faltan lágrimas para llorar por esos batztokis que, a diferencia de las casas del pueblo, arden un poquito en pleno Lizarra o en pleno Frente Ibarretxe y cuando casualmente no hay nadie dentro. ¿Alabado sea Dios!

Ahora ETA amenaza en un comunicado a los responsables de Euskal Irrati Telebista, entre ellos a su director Andoni Ortúzar, alguien que ha hecho tantos méritos para que ETA le amenace como su antecesor Iñaki Zarraoa, quien justificó un debate televisivo en el que se planteaba la pregunta de «si Aldaya merecía o no estar secuestrado». No seré yo quien diga que Ortúzar sea un amenazado-trampa. Lo que sí digo es que echo de menos en quienes se solidarizan con él la perplejidad ante la amenaza. ¿Es que no saben cómo es de insufrible la Radio Televisión Pública Vasca desde Lizarra? Si lo supieran, pensarían que la amenaza de ETA es una inocentada, una amenaza-trampa o una muestra del delirio de la banda.

Y digo también que es una broma sangrante el comunicado de la dirección de la EITB en el que se reafirma en el compromiso de seguir siendo una televisión «veraz, plural y completa» cuando no es ninguna de las tres cosas.

Hace unos días, esa misma televisión anunció un programa en el que íbamos a participar frente a cuatro nacionalistas Gotzone Mora y yo con un lema publicitario tan democrático como «Oirás a gente a la que no quieres oír y verás a gente a la que no quieres ver». Yo no digo, en fin, que Hitler no sea capaz en un momento determinado de amenazar a Goebbels y ETA de amenazar a Otegi. Digo que me sorprende.

El péndulo de Gredos
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 9 Octubre 2003

AQUÍ en Gredos -viento de cristal, claror frío- se han reunido los redactores de la Constitución para celebrar los 25 años de ésta. Supongo que quien eligió el escenario conocía su significado intelectual y político. Gredos, como Guadarrama o El Escorial, han sido siempre lugares muy queridos por nuestras elites culturales y políticas, desde Francisco Giner de los Ríos y sus institucionistas a Manuel Azaña y a los intelectuales del Régimen de Franco. Aquí al comienzo de los cincuenta los jesuitas Querejazu y Ceñal reunían, de forma discreta, a Pedro Laín Entralgo, Dionisio Ridruejo, José Luis López Aranguren, Luis Felipe Vivanco, Luis Rosales, Joaquín Ruiz Jiménez y un mozo catalán que se llamaba José María Castellet y que a veces se acercaba a Madrid, con Tapies u Oriol Bohigas, a la casa de Eugenio D´Ors. La mayoría de los que participaban en las Conversaciones Católicas de Gredos (que así se llamaban los encuentros) había pertenecido al grupo de Burgos, durante la guerra, y al «sub grupo católico» de la generación del 36. Les encantaba considerarse un gueto dentro del régimen aunque uno terminaría siendo ministro y otros rectores...

Por entonces para los protagonistas de las Conversaciones Católicas de Gredos la idea de una Constitución democrática no sólo no era imaginable sino tampoco deseable. Estaban entonces saliendo a tientas, torpemente, del Fuero de los Españoles, pero sí es cierto que, en poco tiempo, terminarían por convertirse en los líderes de los movimientos democráticos. En la vanguardia política, absolutamente decisiva en la evolución del Régimen de Franco. Se trata de una trayectoria que no se ha dado en ningún otro país: de la Falange a la democracia, del totalitarismo al sistema de partidos, del nacional catolicismo a los aledaños del protestantismo. Ellos fueron la clave de un movimiento pendular que iba a desembocar en lo que hemos dado en llamar la «transición» y que no ha sido otra cosa que el final de una evolución larguísima que comienza en estas altitudes de Gredos. La transición propiamente dicha fue el cambio de las instituciones, de las cuales la suprema fue esta Constitución que ahora cumple 25 años.

A la vista de toda esta historia el acto del lunes pasado en Gredos fue burocrático, yo diría que timorato, escurridizo, a la defensiva. Los periódicos han celebrado las alusiones que los redactores de la Constitución hicieron al «consenso» necesario para poder reformarla. Y yo lo entiendo. No se ha querido deslucir más el aniversario pero la verdad es que la foto de los siete (faltaba Solé Tura, que no ha estado nunca por la ilegalización de Batasuna) recordaba más un velatorio que una fiesta. Caras largas. Un texto de mínimos. Perces Barba había dicho unos días antes que los nacionalistas habían fallado al espíritu de lealtad con el que se había negociado la Constitución. A Pérez Llorca -«el zorro plateado» de entonces- le asaltaban los escrúpulos de haber contribuido con el Estatuto vasco a los objetivos independentistas. A Herrero R. de Miñón se le supone asesor de Elkarri y del Plan Ibarretxe. A Fraga no le dolerían prendas si hubiera de aplicar el 155. Cisneros es el sacrificado de la película. Porque Roca, garganta de pavo, traga lo que le echen... en Barcelona o en Madrid.

LA celebración del aniversario de la Constitución ha tenido los caracteres de un acto político en el sentido más estricto del término, es decir, cuando la realidad se oculta en el manto de la hipocresía, por otra parte asumida por todos. En este caso no por razones cínicas sino posiblemente por miedo.

El XXV aniversario de la Constitución no ha estado a la altura de Gredos, en otro escenario de esperanza. Ahora de temores. Es este movimiento pendular tan nuestro. Esta inquietante cercanía de la montaña y el abismo.

Vía judicial y policial
EDITORIAL El País 9 Octubre 2003

Las 34 personas detenidas ayer por orden del juez Garzón trataban de reconstruir el entramado de ETA, según el ministro del Interior. Se trata de personas muy jóvenes, casi siempre con antecedentes de violencia callejera, y que se dedicaban a tareas de captación de nuevos efectivos, por una parte, y de recopilación de información sobre eventuales objetivos de la banda, por otra. El declive de ETA no se manifiesta sólo en una menor capacidad operativa, sino en la rapidez con que son abortados los intentos de recomposición de sus estructuras tras cada detención por efecto de la acción policial y judicial.

Ese declive es efecto sobre todo de la eficacia policial y judicial en la persecución tanto de los comandos como de las estructuras de reclutamiento, que en el pasado garantizaban la continuidad organizativa. Pero también de la mayor implicación internacional y del descrédito creciente del terrorismo entre la población. En los años ochenta y primeros noventa, la vida activa media de los comandos de ETA era de algo menos de tres años, y la permanencia de los dirigentes liberados, de cinco años y medio. Desde el fin de la tregua, los comandos duran nueve meses de media y más de la mitad de ellos son detenidos tras cometer su primer atentado o antes de comenzar a actuar.

Según opinión reciente del consejero vasco de Interior, Javier Balza, es posible acabar con la actual "ETA residual" por vía policial. Ello sería consecuencia, en su opinión, del rechazo que, desde la ruptura de la tregua, suscita ETA en medios que antes le eran favorables o mantenían una actitud de neutralidad. Según el Euskobarómetro, el apoyo a ETA, que a comienzos de los ochenta se situaba en torno al 10%, apenas supera el 2% desde la ruptura de la tregua.

Auunque no todos los dirigentes del partido de Balza son consecuentes con su planteamiento, ya casi nadie contrapone medidas políticas y policiales. Más bien tiende a aceptarse que la eficacia policial es la mejor pedagogía para hacer desistir a los jóvenes tentados por la violencia. Acabar con ETA es interrumpir sus mecanismos de reproducción generacional. Las detenciones de ayer no garantizan el fin del terrorismo, pero sí confirman la eficacia del camino abierto por el juez Garzón a fines de los noventa para poner fin a la sensación de impunidad en que se movió durante muchos años el entorno juvenil de ETA. Y acabar con esa impunidad es condición necesaria para acabar con ETA.

Tentaciones peligrosas: el 155
Ernesto Ladrón de Guevara es secretario de Política Institucional y portavoz en las JJ GG de Álava de Unidad Alavesa. M. Enriqueta de Benito Bengoa es secretaria general de Unidad Alavesa y parlamentaria vasca. La Razón  9 Octubre 2003

En febrero de 2000, ETA asesinó en Vitoria a Buesa y su escolta Jorge Díez. Aquello fue la ruptura, hasta hoy, entre nacionalistas y no nacionalistas. En Madrid, el alto estado mayor del PP optó por una campaña mediática para convocar, anticipadamente, elecciones al Parlamento vasco. Quién sabe si, además, se quería que Mayor Oreja dejara el Gobierno y se la jugara en el País Vasco.

Lo que sí es verdad es que fue la historia de un fracaso. Se podía haber optado, entonces, por aplicar el famoso artículo 155 de la Constitución, y no se hizo, a pesar de estar justificado por Lizarra y por ETA. Se apostó por resolver la situación con más democracia, sobre la base de elecciones en las que se hizo lo posible por movilizar al máximo el cuerpo electoral de los ciudadanos vascos. Y se perdió...

Aquel resultado electoral de 2001 sorprendió a muchos, desalentó a otros, y encumbró a la generación Ibarretxe al poder y al prestigio en el PNV, apartando a gentes como Ardanza, Arregui, incluso puede que a Arzallus.

Hoy, con ETA muy incapacitada, con HB ilegalizada, con todo el entramado económico-político-social del entorno político etarra declarado terrorista, sólo queda la actividad parlamentaria y gubernamental que controla, legítimamente PNV-EA-IU.

Cada vez que hay una crisis con el nacionalismo vasco siempre hay alguien que reclama impetuosamente la aplicación del artículo 155 de la Constitución que permite dejar sin efecto alguna área de gestión autonómica o suspender la autonomía para proteger los intereses generales de los españoles u obligar al cumplimiento de la legalidad vigente.

Ahora también vuelven algunas voces, con motivo del plan secesionista de Ibarretxe, o si se prefiere de independencia camuflada bajo el manto etéreo de la libre adhesión. Vienen con esa historia de la supresión de la autonomía in extremis porque son incapaces de formular una alternativa al denominado plan, salvo recalcar de forma aburridamente reiterativa que la Constitución y el Estatuto son inmutables, como si cualquier obra humana como es el derecho positivo no fuera modificable.

Recurrir al 155 para responder al Plan Ibarretxe supone declarar un estado de excepción en el País Vasco, sentar un precedente para cualquier otra Comunidad que haga uso, aunque sea indebido, de sus facultades para legislar, amenazándole con la disolución de sus instituciones privativas de autogobierno.

Hay unos argumentos, usados por el nacionalismo insistentemente, que tienen bastante fuerza en sí. Al cual los grandes partidos constitucionalistas son incapaces de replicar con razón, que es que los ciudadanos son los que tienen la última palabra, que no hay por qué evitar el debate y que hay una serie de generaciones de ciudadanos jóvenes que no tenían el derecho al voto cuando se promulgó la Constitución y el Estatuto. Esas razones tienen suficiente peso argumental como para llevarnos a afirmar a quienes tenemos el deber de hacer políticas en positivo para los ciudadanos que debemos coger necesariamente el guante de ese reto si no queremos ser sojuzgados de poco democráticos. La también razón argumental de peso de que en Euskadi no hay libertad para la mitad de los vascos no debe ser obstáculo para que se plantee someter al veredicto popular las propuestas que haya sobre la mesa para que la sociedad vasca decida.

No hay pueblo vasco como afirman los nacionalistas, como no hay nación, pues no hay etnias ni comunidad con elementos diferenciadores suficientes como para afirmar que exista pueblo distinto al del resto de los españoles, de la misma manera que no hay una historia ni una cultura claramente diferenciada. No hay más que comprobar que sólo el 30 por ciento de la sociedad vasca usa el euskera y pocos más lo saben más allá del uso del léxico más común.

Sí hay ciudadanos vascos diferenciados por comunidades naturales definidas por instituciones privativas acuñadas por el paso de los siglos. Hay comunidades forales, hay territorios forales con usos y tradiciones que arrancan de la Baja Edad Media.

Por tanto, no hay razón para negarse al uso democrático del voto.

Ahora bien, de la misma manera que el PP del Sr. Aznar se niega sistemáticamente a buscar vías que no sean la aplicación del 155 en última instancia, el PNV y sus acólitos también se niegan a admitir el derecho de las comunidades naturales forales a ser consultadas de forma no vinculante entre sí. Y no sólo sobre el Plan Ibarretxe sino sobre la posibilidad ¬¿por qué no?¬ de formar entes autonómicos diferenciados. Nosotros nos someteríamos con gusto a una consulta popular que, además de plantear el Plan Ibarretxe, ofreciera la posibilidad a los ciudadanos de alcanzar un nuevo ámbito de soberanía compartida con España como pudiera ser una Comunidad Autónoma de Álava separada del instrumento por antonomasia para el independentismo en el que se ha convertido ¬por manipulación¬ el Estatuto de Guernica.

Cabrían otras muchas fórmulas como someter al único ámbito constitucional de soberanía que es la ciudadanía española la consulta sobre qué hacer con Euskadi, si darle la independencia o disolver esa Comunidad como remedio paliativo, y muchas otras opciones siempre bajo el signo democrático. Pero la aplicación del 155, que deja sin efecto total o parcialmente la autonomía vasca, trae más riesgos y perjuicios que beneficios. No hay más que ver el efecto hipnótico que tiene la formulación nacionalista sobre la mitad de la sociedad vasca para comprender que es una solución descabellada. A nadie con sentido común se le ocurriría salvo que se prevea un Estado de Excepción para cortar de raíz el problema vasco. De soluciones radicales tenemos muy sangrientas y frustrantes experiencias en la historia española. Por si acaso no nombremos la bicha no sea que retrocedamos a tiempos de los que no queremos acordarnos.

Reclamar más autogobierno, más autonomía, más competencias, más capacidad para resolver, a la vasca, los problemas sociales de los ciudadanos de Euskadi, no debe escandalizar a nadie. Como tampoco que algunos deseemos que Álava sea una Comunidad Foral de Navarra, con Estatuto propio, diferentes de los planteamientos del PNV para una Euskadi independiente. Incluso, puede ser la salida para la incomodidad de los alaveses, obligados a formar parte de un conflicto que no quieren tener.

La Policía desbarata el aparato de captación de ETA con 34 detenciones
MADRID. D. MARTÍNEZ / J. PAGOLA ABC 9 Octubre 2003

«Se han golpeado las bases de captación, infraestructura e información de ETA. En definitiva, se ha impedido la reorganización de la banda». De esta forma resumió el ministro del Interior, Ángel Acebes, la operación antiterrorista llevada a cabo en la madrugada de ayer por las policías de España y Francia y que se ha saldado con treinta y cuatro detenidos y treinta y ocho registros. La misión de los capturados no era la misma en todos los casos. Las labores que realizaban iban desde la captación de activistas a la elaboración de informaciones sobre posibles objetivos, así como tareas de apoyo logístico para los «comandos» operativos. Este es el denominador común de los arrestados, aunque algunos de ellos, según fuentes de la lucha antiterrorista, pueden ser responsables de haber aportado datos para atentados que ya han sido cometidos. De entre los detenidos, uno es un miembro del sindicato LAB, Agustín Gorbea, y otro, Ramón López, es hijo de la concejal socialista de Alsasua, Julia Cid.

El punto de partida de este nuevo golpe a ETA se sitúa en la abundante documentación intervenida en una de las viviendas que ocupaba en Francia Ibón Fernández Iradi, ex jefe del «aparato militar» de la banda, que, tras ser detenido el pasado mes de diciembre, consiguió huir de la Comisaría de Bayona. «Susper» tenía en su poder una larga relación de personas que estaban en «lista de espera» para ingresar en la banda. Las investigaciones realizadas por el Cuerpo Nacional de Policía sobre este listado son las que han conducido a esta tercera operación contra la red de captación de la banda terrorista. Las dos anteriores tuvieron lugar el 19 de febrero de este año, con quince detenciones, y el 1 de abril, con otras nueve.

En la operación, dirigida en España por el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y en Francia por la juez antiterrorista Laurence Le Vert, intervinieron trescientos cincuenta agentes de la Policía que procedieron a la detención de once personas en Guipúzcoa, nueve en Navarra, siete en Vizcaya, uno en Álava, otro en Zaragoza y cuatro en Francia. Los detenidos en el País vecino están vinculados con Segi, organización juvenil de ETA ilegalizada en España por el juez Garzón. De entre los arrestados, fuentes de la lucha antiterrorista destacan especialmente la responsabilidad que puedan tener en el «aparato de captación» las hermanas María y María del Carmen Echebeste Susperregui. Asimismo, señalan que algunos de los capturados habían mantenido ya citas en territorio francés con dirigentes de ETA y otros habían recibido cartas proponiéndoles entrar o colaborar con la banda.

Abundante documentación
Otro de los detenidos es Ramón López, «Makana», hijo de Julia Cid, edil socialista en Alsasua, quien «se encuentra muy afectada porque no se podía esperar algo así», según manifestó Mariano García, miembro de la Corporación municipal. Nada más conocer la noticia de la captura, Julia Cid estuvo acompañada por sus compañeros de partido. También ha sido arrestado Eneko Compains Silva, que figuraba en el número 35 de la lista de AuB -plataforma abertzale sucesora de Batasuna- al Parlamento de Navarra.

En los registros, la Policía se incautó de diversa documentación y material informático. Concretamente, en una lonja de Guipúzcoa se hallaron numerosos informes de Segi. En Pamplona fue localizado otro local, en el número 28-30 de la calle Descalzos, donde también se encontró numerosa documentación de la citada organización juvenil, así como de Askatasuna, asociación de apoyo a los presos etarras.

El ministro del Interior subrayó que con esta operación se «impide» la reorganización de la estructura de apoyo a ETA. Y subrayó: «Si la banda había pensado en algún momento que iba a tener facilidad para reorganizarse después de los últimos golpes que ha recibido, se equivoca. No vamos a permitir de ninguna manera la reorganización de ETA, de su infraestructura en España, y la detención de 34 nuevos miembros es un buen ejemplo». También advirtió que «cualquier reorganización» de la banda en Francia «será combatida hasta hacerla imposible».

«Todos serán detenidos»
Acebes lanzó un mensaje a aquellos que están en proceso de captación por parte de ETA. «Todos serán detenidos -auguró- y se les aplicará la legislación. No va a haber ningún tipo de resquicio a la impunidad». El ministro, tras destacar la incidencia que la ilegalización de Batasuna y Segi está teniendo en cuanto a la captación de nuevos etarras, subrayó que esta operación pone de manifiesto que «si alguien está pensando en desaparecer, lo que no hace es reorganizarse».

El presidente del Gobierno, José María Aznar, felicitó a las Fuerzas de Seguridad por la operación y dijo que supone un paso más para derrotar al terrorismo de la mano de la ley. También Acebes resaltó el trabajo realizado por la Policía y extendió su agradecimiento a las autoridades francesas.

Con las 34 detenciones practicadas ayer, son ya 69 los arrestados como consecuencia de las investigaciones abiertas sobre la documentación intervenida a Fernández Iradi. A esa cifra hay que añadir otras nueve personas que se presentaron voluntariamente en la Audiencia Nacional al saber que estaban siendo buscadas por figurar en las listas de «Susper».

Las anteriores operaciones realizadas contra la red de captación permitieron a la Policía conocer cómo ETA tiene estructurado este «aparato», al que denomina «Arrantza». Integrado por «distribuidores» o «banantzailes», sus responsables, que pertenecen al «aparato militar», se encargan de la preselección de nuevos militantes y de la distribución de las cartas de captación.

«No pasaría nada por aplicar otras medidas constitucionales para velar por la unidad de España», dice Cuevas
MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO ABC 9 Octubre 2003

El jefe del Ejecutivo garantiza a los empresarios que «nadie va a quebrar las reglas, nadie va a quebrar la Constitución, nadie va a quebrar España»

MADRID. El responsable de la Confederación de Organizaciones Empresariales (CEOE), que invitó al presidente del Gobierno a asistir a la junta directiva de su organización, destacó que los «Gobiernos de Aznar han sido diáfanos en su lucha contra el terrorismo y en la preservación de la cohesión territorial de España». En esta cuestión, precisó, «hubo que destruir varios mitos» como la «imbatibilidad del terrorismo etarra» o la creencia de que era imposible cerrar sus órganos de prensa o ilegalizar su brazo político. Todo se ha hecho «y no sólo no se ha producido un recrudecimiento de la violencia terrorista, sino que ésta se mantiene en sus niveles más bajos». Con lógica deductiva, Cuevas dijo que « tampoco pasaría nada por aplicar otras previsiones constitucionales que obligan a velar por la unidad de España», en lo que parecía una clara referencia al artículo 155 de la Carta Magna, en el que se mandata al Gobierno para intervenir en la autonomía que incumpla sus obligaciones y no respete el interés general.

Cuevas explicó a Aznar las necesidades de futuro de los empresarios, si bien consideró que ante los próximos comicios electorales «presumimos que el debate sobre la unidad de España va a polarizar el escenario político», por lo que precisó con rotundidad que la postura de la CEOE ha sido y será siempre la defensa de la Constitución y de la unidad nacional. En este sentido, recordó que los empresarios también han pagado «un tributo de sangre a la vesania terrorista», sin olvidar secuestros, extorsiones u obligaciones de cambiar de residencia. Por este motivo, mostró su convencimiento de que los empresarios vascos «opinan lo mismo» sobre la unidad política de España, su unidad de mercado y su cohesión. No en vano, «hace un año Confebask (patronal vasca) expresó su rechazo al Plan Ibarretxe y fue «la clave» para que este proyecto no prosperara en ese momento.

«La unidad no se va a quebrar»
Ante las palabras de Cuevas, el presidente del Gobierno dejó claro a los empresarios que «os puedo decir que nadie va a quebrar las reglas, nadie va a quebrar la Constitución, nadie va a quebrar la democracia, nadie va a quebrar España».

Aznar, que aludía sin nombrarlo al plan Ibarretxe, reconoció el papel que la patronal ha desempeñado en el mantenimiento del actual modelo de convivencia y animó al empresariado español a seguir apoyando al Estado para que España no vuelva «al siglo XIX».

Las dádivas, con el DNI
Carmen Gurruchaga La Razón 9 Octubre 2003

El informe del Tribunal de Cuentas sobre las finanzas de los partidos políticos no ha causado sorpresa, pero sí escándalo. Hay asuntos, como éste que nos ocupa, de los que se habla abiertamente y a los que aluden los medios de comunicación señalando el bulto. Por eso no ha habido sorpresa. Pero el alto Tribunal administrativo, esta vez, ha dado cifras, las ha desglosado y, lo más importante, las ha servido a la publicidad con el monto de los donativos anónimos. Con ello ha provocado el escándalo y desperezado, a buen seguro, un proyecto de Ley de Financiación de partidos que yace amodorrado desde tiempo lejano. Lo más llamativo de la noticia ha sido la generosidad de los catalanes conservadores con sus dos partidos nacionalistas coaligados. Convergencia ¬que es la parte más importante de la coalición¬, y Unió, pese a su descompensación en militancia, reciben cantidades similares: bastante más de millón y medio de euros cada uno. Y entre los dos juntos, más donativos desde el anonimato que la suma del resto de los partidos nacionales o autonómicos. Vistas las cosas desde este lado, el restrictivo sentido económico que suele aplicarse a los catalanes se transforma en el pueblo más anchamente espléndido, y con enorme diferencia, de entre los españoles, cuando se trata de hacer ofrendas a los ideales políticos.

Los nacionalistas y también conservadores vascos obsequian a su PNV con parecida largueza, puesto que sus simpatizantes son menos, habida cuenta de la población. Su saldo en la colecta de 800.000 euros supone más de lo que obtienen de su cuestación el PSOE y PSC ( unos 650.000) y casi la mitad que el PP (algo más de 1.800.000). Queda resaltado que los partidos que gobiernan recaudan más. Aunque la desproporción de los catalanes y en menor medida de los vascos da mucho juego para especular. Y más cuando el PNV recoge, además, un buen «pellizco» de empresas en las que participa como ese beneficio declarado de más de 400.000 euros de un negocio inmobiliario. Esto último es el capitalismo llevado a extremos inauditos en la política. Si el ejemplo cundiera, la competencia desleal se elevaría a los altares. Las cifras ofrecidas por el Tribunal de Cuentas respecto a donativos (algo más de mil cien millones de las antiguas pesetas en toda España) no llamarían tanto la atención si no estuvieran amparadas por el anonimato. No puede argüirse que proceden del pase del «cepillo» en mítines y fiestas, porque varias organizaciones menores o autonómicas no estelares colectaron poco o ni un céntimo. Esas dádivas son de personas o empresas incógnitas, posiblemente por la vía virtuosa de la modestia. Pero mientras quepa la sospecha del «do ut des», del intercambio o correspondencia a cualquier tipo de protección o favoritismo, la virtud debe quedar supeditada a la transparencia. Y aunque haya que renunciar al pudor que proporciona el anonimato, habría que sacrificarse y con el óbolo mostrar el DNI. O la razón social.

Pujol da calabazas al Senado
Lorenzo Contreras Estrella Digital 9 Octubre 2003

Han querido en el Senado que Jordi Pujol fuese el portavoz de los demás presidentes autonómicos en el acto conmemorativo del 25 aniverasrio de la Constitución. Pero el molt honorable ha declinado la invitación que en nombre de todos los senadores le ha cursado, para tal compromiso solemne, el presidente de la institución, Juan José Lucas. Esta actitud de Pujol es perfectamente lógica y coherente con su posición y sus actitudes conocidas. El nacionalista presidente de la Generalitat, con un ojo puesto en Euskadi y el otro en su sucesor Artur Mas, ya en las proximidades de las elecciones catalanas, no se podía sentir en el papel institucional más representativo, en este caso, del Estado de las Autonomías. Si se hubiese tratado de Josep Tarradellas, la sensación de que Cataluña es esa parte importante que España necesita para ser más España al tiempo que Cataluña es más Cataluña, se habría producido. Pero Pujol no es Tarradellas, ni tiene su visión del futuro a la altura de lo que aquel inolvidable primer presidente de la Generalitat retornada demostraba y practicaba.

Pujol, eso sí, es civilizadamente separatista e independentista. Por eso mismo se dirigen a él desde el Estado con la esperanza de que eche una mano al proyecto pensado para todos a través de la Constitución que él, precisamente, no rechazó y en cuyo proyecto participó su colaborador íntimo de entonces, Miquel Roca. Sin embargo, los años han ido transcurriendo. Y con los lustros se han despertado hasta límites de prerruptura las ambiciones políticas y, por supuesto, soberanistas. El molt honorable no ha concebido el papel de nacionalista encargado de darle una lección a otros nacionalistas, especialmente los vascos. Una lección de sensatez y de conciliación. Naturalmente, era impensable que los nacionalistas vascos se adhiriesen al acto conmemorativo. Ya hicieron bastante, a través de Ibarretxe, cuando el lehendakari aceptó la invitación o tal vez ruego del Rey para que acudiera al Palacio Real, hace días, cuando se constituyó la comisión organizadora de los fastos correspondientes. La verdad es que aquello fue un milagro de la capacidad persuasiva del monarca.

Jordi Pujol, en su comunicación de rehúsa de la invitación del Senado, argumenta que su discurso en tal ocasión no habría sido “representativo del sentir de muchos presidentes autonómicos”. Es decir, de casi todos. Lo cual significaba que en realidad, por mucho que fuese el sentido constructivo de Juan José Lucas, la invitación senatorial distaba de ser realista. A estas alturas de la política española, las posiciones respectivas están demasiado nítidamente diseñadas. Aquí ya nadie juega a confundir, sino, cuando corresponde, a desafiar. La falta de funcionamiento del Senado en cuanto Cámara regional y la ausencia de diálogo que Aznar ha establecido tras su victoria electoral del año 2000 por mayoría absoluta les ha venido a los nacionalistas y, por tanto, también a CiU y a Pujol, como anillo al dedo. Se les ha regalado el argumento clave que no dudarían, como así ha sido, en utilizar. Mantuvieron el principio de la “gobernabilidad”, pero siempre previo pago de su importe. Pero... Pujol lo decía en el Colegio de Abogados de Madrid el pasado 17 de septiembre: “En Cataluña flota un aire de decepción. Hay la percepción de que en España, una vez superados los riesgos de la transición y el reto de Europa, existe la idea de siempre sobre lo que debe ser España, con una visión excluyente de lo catalán. Y, sobre todo, centrándonos en los años más recientes de Gobierno del PP, existe la sensación de oportunidad perdida. No de fracaso, pero sí de oportunidad perdida”.

Desde luego, Jordi Pujol no ha estimado conveniente aprovechar esta otra oportunidad de hacer sentir el calor y la presencia de Cataluña en el Senado y, por consiguiente, en España.

Varios detenidos estaban libres pese a que habían sido capturados antes
La mayoría por «kale borroka» o colaboración
Algunos de los detenidos en la operación policial de ayer por su vinculación con ETA, una de las más importantes por el número de arrestados, tienen antecedentes policiales por terrorismo callejero o por otras acusaciones. Incluso se les acusó de colaborar con «comandos».
Vasco Press - Bilbao.- La Razón9 Octubre 2003

Iker Casanova Alonso, por ejemplo, fue encarcelado por Garzón el 16 de septiembre del pasado año acusado de ser uno de los responsables de Ekin, considerado por el juez parte de la organización terrorista ETA, aunque posteriormente quedó en libertad provisional. Casanova fue portavoz del grupo juvenil Jarrai en 1995.

Arantza Martín, por su parte, fue detenida por la Ertzaintza el 14 de septiembre de 2001, acusada de estar implicada en actos de violencia callejera. Permaneció cuatro meses en prisión antes de ser puesta en libertad bajo fianza el 13 de diciembre. El pasado 9 de julio, sus abogados pactaron con la fiscalía de la Audiencia Nacional una pena de un año y siete meses de cárcel por haber participado en un ataque a una oficina de la BBK en julio de 2001.

Eneko Sorzabal y su novia Naiara Landazabal fueron detenidos por la Guardia Civil el 23 de abril del pasado año, a raíz de la desarticulación del «comando Donosti». Eneko, que compartía piso con un presunto miembro de ETA, fue puesto en libertad tres días más tarde, al igual que Naiara.

Uno de los arrestados en Navarra, Jordi Purti Planet, fue detenido por la Policía el 13 de enero de 1998 y encarcelado durante seis meses acusado de lanzar «cócteles molotov» contra los agentes. El 8 de noviembre de 1999 fue condenado a dos años de cárcel por participar en el ataque a una sucursal bancaria, en julio de 1997, en el que resultó herido un empleado de la oficina.

También tienen antecedentes policiales los hermanos Joseba y Eneko Compains Silva, nacidos ambos el 12 de abril de 1981. Los dos, junto a un tercer hermano trillizo, fueron arrestados el 8 de octubre de 1997 acusados de intervenir en ataques con «cócteles molotov» contra coches patrulla y la Jefatura de Policía. Por ser menores de edad, la Audiencia Nacional los puso en libertad y pasó el caso al Juzgado de Menores. Los tres fueron arrestados de nuevo el 12 de enero de 1999 acusados de participar en actos de violencia callejera. En aquella ocasión, el Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional los puso en libertad bajo fianza de medio millón de pesetas.

En Pamplona ha sido arrestado también Garikoitz Mendioroz Lizarraga, de 25 años, quien ya fue detenido por la Ertzaintza en Irún el 6 de enero del pasado año, junto con otros seis, al abortar la Policía vasca un acto masivo de violencia callejera. Mendioroz fue puesto en libertad bajo fianza de 6.010 euros.

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