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Recortes de Prensa     Martes 14 Octubre  2003
EMPRESARIOS, ENTRE ETA Y EL PLAN IBARRETXE
Editorial ABC 14 Octubre 2003

Empresarios por la libertad
Iñaki Ezkerra La Razón 14 Octubre 2003

Camioneros
Faustino F. Álvarez La Razón 14 Octubre 2003

CUANDO SE VAYA AZNAR
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 14 Octubre 2003

Los idus de octubre
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 14 Octubre 2003

Las patronales vasca y navarra piden firmeza ante el chantaje de ETA
I. U / R. L. V. / J. M. Z. - Pamplona / Madrid.- La Razón 14 Octubre 2003

EEUU añade a su lista negra el terrorismo callejero del País Vasco y los alias de ETA
Libertad Digital  14 Octubre 2003

Diseño incompatible
Cartas al Director El Correo 14 Octubre 2003

Aznar defiende el patriotismo constitucional ante al plan Ibarretxe
Agencias / Madrid El Ideal Gallego 14 Octubre 2003
 

EMPRESARIOS, ENTRE ETA Y EL PLAN IBARRETXE
Editorial ABC 14 Octubre 2003

LA campaña de extorsión a los empresarios vascos y navarros y el atentado contra dos camiones de la empresa Olloquiegui en Irún vuelven a demostrar que a ETA le han hecho mucho daño las acciones de desmantelamiento de sus tramas financieras. También la ilegalización de Batasuna -causante de una alta tasa de desempleo en la izquierda abertzale- y su exclusión de las instituciones locales vascas han contribuido a reducir las arcas terroristas, al quedar bloqueadas las fuentes de financiación institucional que, por caminos enrevesados y estructuras interpuestas, acababan en la caja única de ETA. Por eso es imprescindible que la clase empresarial vasca y navarra no ceda al chantaje y se niegue a pagar el impuesto terrorista. El no de los empresarios a ETA es tan necesario ética y políticamente como lo está siendo el de la sociedad vasca no nacionalista desde 1997, un compromiso colectivo espontáneo que opuso al terrorismo y a sus complicidades la determinación de cambiar el curso de una historia demasiado complaciente hasta entonces con los discursos políticos del nacionalismo. La cuenta de resultados no se forma sólo con compras y ventas, también con la implicación en un estado social y político del que nadie puede sentirse ajeno, aunque sólo fuera porque está en juego el privilegiado marco económico que la Constitución y el Estatuto, y sólo una y otro, han concedido al País Vasco.

No es fácil, sin embargo, para el empresariado vasco combinar su oposición a ETA con el mantenimiento de su actividad en la Comunidad vasca. La amenaza del terrorismo siempre es cierta e inminente, pero sin respaldo político se hace aún más insoportable. Lo que ven los empresarios es que el futuro del País Vasco diseñado por el Gobierno nacionalista no ofrece ningún estímulo para plantar cara a ETA. El análisis es simple e irrebatible: si las opciones de los empresarios vascos, a la vista del discurso del propio lendakari ante el Parlamento de Vitoria -dijo que su plan iba «a expulsar a ETA de nuestras vidas»- son la propuesta de libre asociación o la continuidad del terrorismo, realmente se les está presentando una alternativa diabólica entre aislamiento o violencia. El lendakari lo sabe y no le ha gustado, porque se lo han dicho desde Confebask y el Círculo de Empresarios con comunicados y declaraciones que piden estabilidad política, lealtad institucional y respeto a la legalidad.

La virulencia de las réplicas nacionalistas contra las díscolas organizaciones empresariales no sólo no ha despejado sus temores, sino que ha aumentado la disposición de muchas empresas a abandonar el País Vasco. La encuesta elaborada por un equipo de profesores de la Universidad Complutense, dirigido por el catedrático Mikel Buesa, ofrece datos significativos al respecto, que apuntan claramente a la deslocalización de los centros productivos o de las sedes centrales y a una política de desinversiones por reducción de ventas. Sin certidumbre política ni seguridad jurídica, es imposible la actividad industrial y la creación de riqueza. Ningún empresario sensato puede secundar un plan que reducirá la competitividad de la economía vasca, rebajará su producción y provocará un aumento del desempleo. La obcecación de los dirigentes nacionalistas ya se ha convertido en suicida si no es capaz siquiera de advertir los riesgos que conlleva el plan secesionista para el nivel de vida de los ciudadanos vascos, el activo principal de su autopropaganda como buenos gestores. Lo peor, con todo, es la inversión de prioridades en el nacionalismo: el poder antes que la sociedad, aunque sea a costa de sumar el desánimo al terror.

Empresarios por la libertad
Iñaki Ezkerra La Razón 14 Octubre 2003

En la presentación bilbaína de su libro «Euskal Herria, año 0. La dictadura de Ibarretxe», que recomiendo al lector por su actualidad y su lúcido análisis, Germán Yanke comentó hace un par de semanas con una mezcla de indignación y de ironía el silencio del empresariado ante la ofensiva nacionalista y unas recientes declaraciones del propio Presidente del Círculo de Empresarios Vascos que habían sido muy elogiadas desde los sectores constitucionalistas. «Tiene narices ¬decía Yanke¬ que a estas alturas los empresarios no tengan otra cosa que decir que el Plan Ibarretxe genera incertidumbre económica, como si no hubiera otras cosas en la vida que también están siendo amenazadas en el País Vasco antes que la economía; como si acabaran de aterrizar en la realidad y todo lo demás no tuviera que ver nada con ellos». Tenía razón. El mundo empresarial suele quejarse de que se le acusa de deshumanizado cuando son sus representantes los empeñados en comportarse como extraterrestres, sacándose la calculadora para ponerse a hacer números ante un problema que es, antes que nada, humano.

A favor de ellos y como disculpa a su falta de compromiso hay que decir también que carecen de un discurso ideológico y moral que los ampare, así como del reconocimiento social que merece cualquier posicionamiento comprometido que venga de ese mundo. Mientras el intelectual que planta cara a ETA y al totalitarismo nacionalista recibe al menos la compensación de la gratitud y el prestigio públicos, el empresario que se niega a pagar el llamado «impuesto revolucionario» está condenado como el que paga, a una tradicional mala prensa heredera del izquierdismo más maniqueo, demagógico y rancio que descarta de antemano en ese sector todo valor cívico y mete a todo patrono en el mismo saco de la falta de ideales y la búsqueda egoísta del beneficio. ¿De qué me sirve enfrentarme a ETA ¬puede preguntarse el hombre de empresa¬ si haga lo que haga siempre tendré encima el sambenito de «cerdo capitalista»?

Gaspar Llamazares ha animado a los empresarios a hacer frente al terrorismo. Para una cosa buena que hace Llamazares hay que reconocerla. Hay que animarle a él y a IU a que profundicen en ese discurso y aparquen los tópicos mohosos. Para luchar contra el nazismo es necesario fijar unas señas de grupo que saquen al individuo de su soledad, un código de valores en el que se reconozca y sea reconocida una ética de la libertad que no sea sectaria y le ayude a superar su miedo y su interés personal. Para comprorneter al empresario contra el nazismo vasco es preciso un discurso que no sea excluyente, sino capaz de sacar a la luz democrática su duro heroísmo privado.

Camioneros
Faustino F. Álvarez La Razón 14 Octubre 2003

En la madrugada del pasado domingo, cuando ETA atentó contra camiones aparcados en un estacionamiento de Irún, respuesta terrorista contra los empresarios que no pagan el chantaje mafioso (mal llamado «impuesto revolucionario» por respeto a tantas revoluciones en nombre de la libertad), varios conductores que dormían en las cabinas de sus vehículos pudieron morir calcinados. Sólo se registraron daños materiales, que han cercenado la economía de algunos transportistas autónomos, además de los graves daños a la empresa navarra Olloquiegui contra la que los terroristas se han ensañado en más de una ocasión. Pudo ser una masacre, y basta con ver las imágenes del cementerio de hierros retorcidos y de cenizas grises como una nube que baila al son del viento sobre los residuos de máquinas otrora poderosas y hoy cadáveres desollados e inertes.

El oficio de camionero ya es, en sí mismo, duro y arriesgado para que unos malhechores le añadan nuevos sufrimientos. Salir a la alta mar de la red viaria, que a veces está compuesta de caminos de cabras para los grandes vehículos, y atravesar la noche para llegar, de madrugada, a los mercados centrales con el cargamento de legumbres frescas o de pescado recién salido de la lonja, es un ejercicio de titanes, que han de afrontar la climatología adversa, el riesgo de averías, las imprudencias de conductores irresponsables que regresan de una juerga en los aledaños de las ciudades, y además hay que llegar a tiempo y cumplir las leyes de tráfico, y hasta descargar las mercancías, y lavar el camión y hacer unas gestiones burocráticas ante tal departamento municipal o autonómico de la población de destino, y dormir unas horas, muchas veces en el mismo camión, y regresar al lugar de carga, y volver a empezar, siempre el mismo viaje y la misma tensión aunque la ruta sea distinta.

Sería poco rigurosa una generalización, pero hay razones más que suficientes para considerar la profesión de camionero como un ejercicio para gentes formadas y forjadas con una pasta especial. También en este gremio podríamos incluir a los conductores de autobús, los de la extenuante noria urbana, que han de dar cuenta de cuestiones tan distintas como el cobro de los billetes y el mantenimiento del orden cuando entre los pasajeros se les cuela un faltón o un delincuente, además de permanecer en alerta y responsabilidad permanentes ante cualquier eventualidad, como si fuesen capitanes y tripulantes únicos de un barco en aguas internacionales, o a los conductores de vehículos que atraviesan Europa por las ciudades de la emigración, o simplemente en excursiones de la tercera edad donde el chófer termina por convertirse en el guía espiritual y material de la aventura.

Por eso, porque somos muchos quienes tenemos un respeto sagrado a los conductores de grandes vehículos, la acción de ETA, que añade sufrimientos intencionados a los muchos consustanciales al oficio, nos parece especialmente vil y torturadora.

CUANDO SE VAYA AZNAR
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 14 Octubre 2003

SLOMO Ben Ami, que ha sido ministro de Exteriores de Israel y, anteriormente, embajador en Madrid, explicaba el domingo en el programa de Sánchez Dragó sus ideas sofisticadas y seductoras sobre el final del conflicto árabe-israelí. Pero no habrá sido eso lo que no haya gustado a los socialistas españoles, sus compañeros de Internacional, sino las alabanzas que hizo a la política española en relación con Oriente Próximo. Para él hay líderes que en realidad no lo son ya que se dedican a hacer surfing, es decir, a montarse en la ola de la opinión pública. Por ejemplo, Arafat. Para Slomo Ben Ami hay, en cambio, otros políticos que tienen la grandeza de oponerse a las corrientes mayoritarias en su país, e incluso en su propio partido, como es el caso de Tony Blair; como es el caso de José María Aznar.

¿Se diluirá la política exterior de Aznar cuando éste desaparezca de La Moncloa y de la calle Génova?

Hace una semana, el mismo día en que Giscard d´Estaing reconoció ante el mundo que el objetivo de la Convención europea había sido terminar con la situación privilegiada que había conseguido España en la reunión de Niza, Rodrigo Rato se dedicó a alabar a Francia por las medidas que iba a tomar contra el endeudamiento. El mismo día en que el «mucamo» de los gobiernos de la Unión Europea (como le ha llamado con toda propiedad Pérez-Maura en este periódico) se atrevió a agraviar a España, nuestro vicepresidente primero intentaba exonerar a Francia de la multa que debería imponerle Bruselas. El mismo día en que este viejo amparador del terrorismo etarra no supo mantenerse siquiera en los márgenes de la hipocresía que le es requerida a un diplomático, nuestro ministro de Economía echaba un cable al Gobierno francés. En suma, mientras los políticos franceses no olvidan jamás la norma maquiavélica de arrinconar a España, por vecino y competidor, los políticos españoles -Rato en este caso- dan muestras de una torpe y sospechosa generosidad.

¿MANTENDRÁ Rajoy la misma línea, tan poco gratificadora como audaz, que ha impulsado José María Aznar en política internacional y que está llevando a España a desempeñar un papel relevante en estos comienzos de siglo? Y por lo mismo, es decir, por determinadas actitudes de ciertos políticos del PP uno se pregunta sobre lo que podrá suceder con nuestra política nacional, eufemísticamente llamada «territorial», el día en que el presidente se vaya a su casa. Si una personalidad del PP como Miguel Herrero R. de Miñón, que pudo llegar a ser presidente de este partido, ha llegado a un grado de identificación con el PNV y si uno de los fundadores del PP como Francisco Álvarez-Cascos confiesa su admiración y su amistad con Arzalluz como declaró ayer en «El Mundo», uno tiene derecho a preguntarse si el actual secretario general del PP y quizá futuro jefe de Gobierno puede descubrírsenos también -si no como un admirador de los nacionalistas- como un político comprensivo con Arzalluz e Ibarretxe.

NO tengo ningún derecho a desconfiar de Rajoy y de los equipos que pueda montar. Diré más: necesito no desconfiar. Sencillamente me resultan excesivamente inquietantes ciertas posiciones, determinados descubrimientos. Ha dicho Álvarez-Cascos que jamás se sintió engañado por Arzalluz. ¿Acaso no se da cuenta de que es mucho más grave haber conocido de antemano planes como el pacto de Lizarra, por ejemplo? Abrumador.

Los idus de octubre
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 14 Octubre 2003

A un servidor, lehendakari, el agradecimiento y el abrazo con que inmovilizó a Arzalluz en Foronda durante el Alderdi Eguna, le parecieron una versión incruenta del asesinato de César a la vista del público. Imagínese el desconcierto de Julio César si Bruto llega a hacerle un discurso de agradecimiento antes del abrazo letal, mientras el personal, emocionado, se rompía las manos a aplaudir. Idéntica perplejidad mostraba el abrazado ante aquella jubilación anticipada que había sancionado usted en su discurso: «Se supone que ahora yo tendría que llorar, si fuese normal. Pero esos que todos sabéis me han secado los sentimientos ». El día siguiente pedía pista en Radio Euskadi para expresar su desconcierto afectivo por el abrazo de usted: «No sé por qué lo hizo, pero de despedida, nada».

Unos días más tarde, la prensa y la radio amigas volvían a enterrarle antes de tiempo, con la noticia de que había enviado una carta con su renuncia a la comisión de garantías del partido. Por segunda vez en dos semanas tuvo que desmentir Xabier Arzalluz la información de los suyos mediante una breve nota de prensa en Deia , en la que denunciaba «intenciones debajo de la mesa de quienes tienen intereses propios en las citadas elecciones».

Cualquier malpensado podría llegar a la conclusión de que los jóvenes turcos del partido, -lo que han aprendido en casa-, no saben lo que es piedad en la lucha por el poder y que controlan con mano de hierro el aparato informativo. Erraría. Esta es una profesión que se ejerce entre las prisas. Seguramente en los medios citados no encontraron el teléfono del gabinete de prensa de Sabin Etxea a la hora de cerrar la información y eso es todo.

Recordará usted que hace menos de tres años Emilio Guevara escribió un artículo, El PNV de Arzalluz , que le costó la expulsión del partido por recomendar a Euskal Telebista la emisión de la película de Edward Dmytryk El motín del Caine , «que cuenta cómo y por qué unos oficiales de un buque de la Armada estadounidense se consideraron legitimados para relevar en plena tormenta a su capitán». No hará falta que le explique la metáfora. Ustedes expulsaron a Guevara por violar conceptualmente la máxima ignaciana «en tiempo de desolación no hacer mudanza» y ahora se empeñan en sustituir al gran timonel en medio del temporal que es el plan Ibarretxe.

Qué lejos estábamos de pensar que el propio Arzalluz iba a acabar siendo un michelín para los jóvenes turcos del partido-guía. Guevara fue un precursor del momento político presente, lehendakari. Deberían hacerle ustedes un homenaje, un desagravio y, si no quiere volver al partido, un reconocimiento póstumo por haber tenido la razón antes de tiempo.

Las patronales vasca y navarra piden firmeza ante el chantaje de ETA
El caos organizativo de la banda provoca que algunas de las misivas contengan errores
Las asociaciones de empresarios vascos y navarros rechazaron ayer el atentado de ETA del pasado domingo contra una empresa de la Comunidad Foral. Los colectivos pidieron firmeza frente al chantaje de la banda porque «ceder ante ellos sólo serviría para causar más daño a bienes y personas».
I. U / R. L. V. / J. M. Z. - Pamplona / Madrid.- La Razón 14 Octubre 2003

La Confederación de Empresarios de Navarra (CEN) ha recomendado al empresariado de esta comunidad «que mantenga la mayor firmeza frente al chantaje y la coacción terrorista». La petición está recogida en un comunicado en el que el colectivo expresa su condena «más radical» por el atentado perpetrado en Irún contra el patrimonio de diversas empresas de transportes, que «presumiblemente está enmarcado dentro de la estrategia terrorista de coaccionar y presionar a aquellos empresarios que, conscientes del destino final del dinero extorsionado, no pagan el chantaje mafioso mal llamado impuesto revolucionario ».

Por ello, pide que no se acceda al chantaje «conscientes de que ceder ante ellos sólo servirá para causar más daño a personas y bienes, prolongando por más tiempo el terror y la propia extorsión, de la que no se verá libre cada vez que los terroristas necesiten dinero». Igualmente, agrega la CEN, «queremos hacer hincapié en que los extorsionados deben denunciar ante las autoridades la situación de terror y acoso que sufren a fin de que éstas tengan conocimiento de la auténtica dimensión del problema».

Por su parte, la Asociación Navarra de Empresarios de Transporte por Carretera (ANET) exigió el «fin del acoso de ETA contra las empresas de transporte y una política de protección real a los transportistas que garantice el desarrollo de nuestra actividad». Tras expresar su «más contundente rechazo y absoluta condena al cobarde y criminal atentado de ETA contra empresas y autónomos de nuestro sector», animó a los transportistas y al resto de empresarios «a mantener la firmeza contra el terrorismo».

Al igual que los empresarios navarros, diferentes organizaciones vascas del sector repudiaron también el atentado. El Círculo de Empresarios expresó públicamente su condena más tajante al «chantaje» terrorista que padecen los empresarios y sus trabajadores «desde hace tiempo», así como la violencia terrorista de que son objeto. Además, demandaron «estabilidad política y ausencia de violencia» para que la economía del país pueda desarrollarse de una forma «óptima», según informa J. Arias Borque.

Por su parte, la Asociación Empresarial de Transportes de Vizcaya (ASETRAVI) mostró igualmente su «repudio más firme» al atentado de Irún y afirmó que «los terroristas nos han vuelto a recordar que todos estamos en su infame catálogo de víctimas potenciales».

Fuentes de Interior informaron, a propósito de la última remesa de cartas enviadas por ETA a los empresarios para pedirles el chantaje terrorista llamado «impuesto revolucionario», que, dentro del caos organizativo que sufre la banda, tanto las personas a las que se han dirigido estas misivas como las cantidades exigidas demuestran que los pistoleros no tienen actualizados sus «archivos».

Según precisaron las citadas fuentes, en algunos casos los industriales receptores de las cartas ya no trabajaban en las empresas y, en otros, el dinero pedido excedía por mucho las posibilidades económicas de algunas sociedades.
Esta manera de proceder tan precipitada hace pensar que la banda necesita dinero urgentemente debido, entre otras cosas, a que las organizaciones de su entramado, deslegalizadas por la Justicia, han dejado de percibir las decenas de millones de euros que recibían en concepto de subvenciones oficiales.

No obstante, en medios antiterroristas se subraya que esta situación puede hacer especialmente peligrosa a ETA, ya que podrían intentar una «acción espectacular» para amedrentar a los empresarios que aún se niegan a pagar. Aunque la banda tiene problemas de infraestructura, nunca se puede descartar que intenten un secuestro.

ACENTÚA LA COOPERACIÓN CON ESPAÑA
EEUU añade a su lista negra el terrorismo callejero del País Vasco y los alias de ETA
La cooperación de EEUU con España ha dado un nuevo paso en materia de antiterrorismo. El Departamento de Estado ha ampliado las organizaciones que dependen de ETA y que deben ser perseguidas en cualquier parte del mundo. El terrorismo callejero de Jarrai-Haika-Segi, que este lunes ha recibido un nuevo varapalo judicial, es una de las nuevas entradas en la lista de bandas terroristas. Ekin, KAS, Xaki y Askatasuna, completan la ampliación.
Libertad Digital  14 Octubre 2003

El Departamento de Estado de EEUU ha publicado una ampliación de su lista de organizaciones terroristas en la que detalla los alias de ETA. Bajo la denominación de ETA (Basque Fatherland and Liberty), inscrita el 31 de octubre de 2001, aparecen ahora KAS, Ekin, Xaki, Askatasuna y las denominaciones de la rama juvenil terrorista, Jarrai-Haika-Segi. Cuando Batasuna pasó a engrosar esta lista, el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que no pasaba de ser un gesto simbólico.

Se trata de un añadido a la Orden Ejecutiva 13224 de septiembre de 2001 y a las sucesivas ampliaciones. EEUU no dudó en incluir a ETA como organización terrorista que debe ser perseguida en cualquier parte del mundo. En mayo de 2003, el Departamento de Estado daba un nuevo paso y Batasuna pasaba también a engrosar la lista negra. La medida suponía un estrangulamiento económico del brazo político de la banda y la prohibición de entrada a los EEUU a miembros de esa formación ilegalizada. En aquella ocasión, el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, redujo la medida a un simple gesto que no significaría nada en la lucha contra el terrorismo. De hecho, su única reacción fue criticar que Aznar apoyara la guerra de Irak por motivos como ese.

Ahora, un nuevo anuncio del Departamento de Estado matiza todavía más su lista y publica –con fecha de publicación de 10 de octubre de 2003– una ampliación con los alias de ETA. En consonancia con todas las pesquisas policiales y judiciales contra la banda terrorista, aparecen Ekin y KAS, las partes fundamentales del llamado MLNV, grueso del sumario 18/98 instruido por el juez Baltasar Garzón que ha supuesto múltiples ilegalizaciones y suspensión de actividades de organizaciones que sostienen a ETA.

Diseño incompatible
F. de Urquijo/Getxo. Vizcaya Cartas al Director El Correo 14 Octubre 2003

¿Qué puede pretender el plan Ibarretxe ? Un intento de reunir ideológicamente a los nacionalistas vascos en torno a una hoja de ruta actualizada tras el viraje de Estella. Por lo pronto, ha conseguido: la adhesión de Otegi, hasta donde se podía esperar; reticencias en cuanto a su viabilidad y oportunidad por parte de uno de sus asesores y de las dos organizaciones empresariales; rechazo explícito de quienes lo contemplan teniendo en cuenta a la sociedad o conjunto de cuantos vivimos en los territorios afectados; un cara o cruz de dudoso resultado (por el secreto con que se contestaría) en la consulta que hipotéticamente se llevaría a cabo durante una declaración de tregua de ETA. La unidad ideológica, buscada como referencia respecto al cuerpo electoral , ha suscitado reacciones de la oposición constitucionalista , que coincide en calificarlo de impertinente en el aquí y ahora (señores Montalbán y Maura). Expresión más dura, pero equivalente a la inoportunidad que apuntaron los no parciales per se , arriba mencionados. El diseño del Estado en el que se transformaría la comunidad autónoma es, por centrípeto, anticuado e incompatible con la europeización que lenta y trabajosamente estamos viviendo ya.

Euskadi, Cataluña y Baleares, las más partidarias de la independencia
Aznar defiende el patriotismo constitucional ante al plan Ibarretxe
Agencias / Madrid El Ideal Gallego 14 Octubre 2003

El presidente del Gobierno, José María Aznar, llamó ayer a todos los españoles a asumir el “patriotismo constitucional”, un compromiso con la defensa de las instituciones y la Carta Magna, ahora que se cumple su XXV aniversario y están en marcha planes “secesionistas” como el del lehendakari, Juan José Ibarretxe. Para Aznar el respeto a los principios constitucionales incluye el evitar hablar “demasiado alegremente” de reformas para las que no existe “ni demanda social, ni consenso político ni necesidad jurídica”.
Durante el Foro ABC, señaló que el Estado de Derecho utilizará todos los resortes a su disposición, incluida la suspensión de la autonomía vasca, “en el momento en que se considere oportuno para garantizar la unidad constitucional”, y pidió una mayoría fuerte en 2004 para que Mariano Rajoy pueda enfrentarse a dichas “amenazas”.

Por otra parte, ayer se conoció que Euskadi, Cataluña y Baleares son las comunidades con un mayor número de habitantes que quieren que sus autonomías sean naciones independientes. Así se refleja en un informe del Centro de Investigaciones Sociológicas, que revela que el 69% de los encuestados en Galicia prefiere el término región y el 13% nación.

Según los datos, el 23% de los vascos, el 17% de los catalanes y el 15% de la población de Baleares quiere la independencia.

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