AGLI

Recortes de Prensa     Martes 21 Octubre  2003
En las escuelas no se aprende castellano
Carmen Leal Libertad Digital 21 Octubre 2003

Una alternativa al soberanismo
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 21 Octubre 2003

De la sensatez y el 155
Iñaki Ezkerra La Razón 21 Octubre 2003

El cumple del Estatuto
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo  21 Octubre 2003

Un Gobierno en rebeldía
ANTONIO ELORZA El Correo  21 Octubre 2003

Una amenaza abierta a la cultura navarra
Pascual Tamburri La Razón 21 Octubre 2003

Mayor Oreja llama a todos los constitucionalistas a levantar una alternativa de poder en el País Vasco
MADRID. CRISTINA DE LA HOZ ABC 21 Octubre 2003

PP y PSOE acuerdan en Álava salirse de una «Euskadi unida» si gana el Plan Ibarreche
L. R. N. - Vitoria.- La Razón 21 Octubre 2003

Visca Andorra
Bruno Aguilera La Razón 21 Octubre 2003

Demócratas
Nino Muñoz/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 21 Octubre 2003

Los docentes del campus prefieren el castellano
OURENSE La Voz 21 Octubre 2003
 

En las escuelas no se aprende castellano
Carmen Leal Libertad Digital 21 Octubre 2003

La consejera de Educación Carmen-Laura Gil presento la semana pasada un estudio de “competencias básicas” realizado por la Generalidad de Cataluña a niños de 10 años durante el curso 2002-2003. El estudio incluye la competencia asumida en las dos lenguas oficiales catalán y castellano Por primera vez se admite públicamente que los resultados en catalán son mejores que los de castellano. Claro que los exámenes, siempre según la “consellera”, no se pueden comparar porque “las pruebas han sido diferentes para cada lengua” (ABC 11/10/2003) Teniendo en cuenta que casi dos tercios de la población escolar es de habla castellana, el cambio de lengua en la escuela para los niños castellanohablantes de forma obligatoria (no hay elección), total (todo en catalán) y precoz ( desde los tres años) llamada “inmersión lingüística”, y diseñada solo para los niños de lengua materna castellana aprendan catalán está dando sus frutos. La sustitución lingüística ya es un hecho.

Los Profesores de aula, los que estamos día a día en clase, no necesitamos estudios, ni encuestas; verificamos el desconocimiento que tienen los alumnos del castellano/español, como no puede ser de otra manera. La lengua castellana ha desaparecido como vehículo de transmisión de conocimientos en las escuelas de Cataluña. Frente a un “input”de 20 horas semanales de lengua culta catalana que recibe el escolar, se imparte una o dos horas de castellano en cursos de Primaria, y a lo sumo tres en Secundaria. (Lo que ordene la Ministra de Educación de aumentar en una hora la asignatura de castellano se interpreta como “agresión a la identidad catalana”, y ya veremos si se acata). De 3 a 16 años todas las materias sólo en catalán. Hay centros en los que, interpretando el concepto de catalan lengua “propia” (castellano lengua “impropia”,aunque oficial), hasta la sintaxis española se imparte en catalán. Otros, en los que no hay ni un libro en castellano como ocurre en 1º de Primaria del Colegio Roc Blanc sito en el carrer Pintor Casas s/n de Viladecaballs. ¿Para qué quieren libro en castellano si son 45 minutos de clase a la semana de castellano?

Pujol se incomoda si se compara la situación actual del castellano con la del catalán en el franquismo. Tiene razón, no se puede comparar una dictadura con una democracia, donde se supone que se salvaguardan todos los derechos de los ciudadanos. Pero el resultado es el mismo: la mitad de los ciudadanos de Cataluña aprenden y utilizan su lengua materna, catalán, en la escuela, y la otra mitad carece del mismo derecho a conocer y utilizar la suya, castellano. Que el señor Artur Mas, diga que “aprenden el castellano en el entorno” no es otra cosa que pretender ocultar la evidencia: no se respeta la Constitución. La política de CiU obliga a los escolares a la ignorancia de la terminología científico-técnica y humanística española, y al desconocimiento del castellano necesario para desarrollar una actividad que exija un nivel culto. Conocimiento al que tienen derecho todos los españoles. Porque el derecho a la educación es también derecho a la calidad de la educación. La TV y “el entorno”, la calle, no garantizan el conocimiento correcto del idioma. Los escolares de Cataluña procedentes de una clase sociocultural baja están condenados a un castellano barriobajero y vulgar que les puede impedir un ascenso en la escala social.

Una alternativa al soberanismo
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 21 Octubre 2003

Son varios los pucheros que se calientan en las cocinas de la política en el País Vasco. Según anunciaba ayer el diario ABC, especialmente atento a esa parcela de la actualidad, el Gobierno y el PP, en acción conjunta, están dispuestos a trabajar para la creación de una alternativa válida que incluya independientes y representantes de la izquierda. Es la respuesta tradicional de los “grandes remedios” que se corresponde a la provocación de los “grandes males”.

La escalada soberanista —independentista, si no queremos perdernos por los bosques del lenguaje— que impulsa el lehendakari Ibarretxe, y que se acentúa con los movimientos internos que vive el PNV conducentes al relevo de Xabier Arzalluz, ha provocado infinidad de consultas y planteamientos tendentes todos ellos a que, en las próximas elecciones autonómicas que se celebren en el País Vasco, las fuerzas nacionalistas pasen a la oposición.

No es ajeno a esos bosquejos de acción electoral el hecho de que Ángel Acebes y Nicolás Sarkozy, los titulares español y francés de Interior, redoblen los planes conjuntos de lucha contra ETA. Ambos han estado reunidos este pasado fin de semana y es significativo que un grupo de parlamentarios franceses acabe de rechazar una invitación del Gobierno de Vitoria para que Ibarretxe les explicara las notas maestras de su “plan”. El adelgazamiento creciente de la banda terrorista, fruto de una esforzada y bien conjuntada labor policial, es pieza fundamental para el fortalecimiento del Estado y la reconducción del nacionalismo a los límites que establecen la Constitución y el Estatuto de Guernica.

En el puchero separatista de Ibarretxe ya se observan los primeros hervores; pero ¿cuáles serán los ingredientes del que ahora quieren calentar el Gobierno y el PP? Según escribía Jesús Molina en ABC, “la alternativa plural que está en elaboración no se basaría sólo en los círculos más afines a las políticas del PP”. Algunos grupos sociales muy presentes en la sociedad vasca —desde Basta Ya al Foro de Ermua pasando por la Fundación para la Libertad— estudian el plan y los oteadores populares buscan, sin más límites que la Constitución, otros posibles aliados para la difícil, pero necesaria, tarea que se propone.

Este proyecto, aún embrionario, recuerda el que, en su día, intentaron Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo. Sería complicado hoy el entendimiento, para tal fin, de los dos primeros partidos nacionales, demasiado crispados y atentos a las mutuas descalificaciones con ocasión de las elecciones autonómicas de Madrid; pero dada la gravedad del caso, nada se puede descartar.

Por el momento, poco más ha trascendido sobre ese nuevo puchero en la lumbre vasca; pero los constitucionalistas, a cuenta de lo que esté por venir, preparan para el mes de diciembre una magna manifestación —seguramente en Bilbao— que pueda servir de inicio y primera sustancia para el guiso que se pretende. Sólo por ahí, por la vía de las soluciones políticas originales que complementen el trabajo policial, puede llegar una solución definitiva y solvente para ponerle tasa a un problema mal llamado vasco siendo, como es, el gran problema español.

De la sensatez y el 155
Iñaki Ezkerra La Razón 21 Octubre 2003

Hay que empezar por reconocer que pronunciarse desde el constitucionalismo sobre el artículo 155 no es nada fácil y que precisamente por lo difícil que es hay que hacerlo con un total y exquisito equilibrio, huyendo tanto de la pusilanimidad como de la bravata. Tan peligroso y tan insensato es decir que no se aplicará nunca o que no debe aplicarse nunca como calentarse la boca y andar chuleando con él, como demostrando que se tiene ganas o que no pasa nada por aplicarlo. Naturalmente que pasa. Sería una verdadera desgracia. Otra cosa es que se hiciera para evitar una desgracia mayor.

Pero conviene dejar claro que con la suspensión de la Autonomía, perderíamos todos, no sólo los nacionalistas, que son los primeros en querer cargarse hoy esa Autonomía, en finiquitar el Estatuto y aplicar su 155 particular que es el Plan Ibarretxe, tan apoyado por Joseba Egibar como por Josu Jon Imaz, los dos que quieren echarle a Arzalluz. Sería una desgracia para todos los que hemos creído con sinceridad en el autonomismo, para los que a la muerte de Franco veíamos bien clara la necesidad de una descentralización pendiente desde antes del franquismo y de la misma Guerra Civil. Sería una desgracia para los autonomistas que gritamos tanto como los nacionalistas y al lado de los nacionalistas por conseguir ese Estatuto. Sería una desgracia para todos aquellos que, de buena fe, permitimos al PNV que encabezara esa reivindicación porque era, históricamente, el que la había demandado con más fervor religioso, y, de este modo, no supimos hacer valer a tiempo un autonomismo laico ni hacer fraguar un discurso autonomista de raíz ilustrada y liberal, de talante realmente moderno y democrático, eso es sin ikurriña, sin cruces nacional-católicas de Jaun-Goikua ni aspas totalitarias de san Andrés, sin Dios ni leyes viejas.

Y, como no lo hicimos en la Transición, debemos hacerlo ahora. Del mismo modo que hemos creado con retraso el discurso constitucionalista (la expresión «constitucionalista» en el sentido ideológico que hoy le damos no tiene más de cinco años), tenemos que empezar a crear el aplazado discurso autonomista, a ahondar en los valores del autonomisino, a cargar esa opción mayoritaria del sentido intelectual y moral que en realidad siempre tuvo pero que ha permanecido silenciado por la mordaza del nacionalismo. Y sobre todo es preciso que el constitucionalismo sepa hoy presentarse como la alternativa sensata. Que los malos se disfracen de buenos en Euskadi no sería un problema si los buenos no nos empeñáramos a veces en disfrazarnos de malos y en agitar el dichoso 155 antes que esa bandera legible de la pura sensatez.

El cumple del Estatuto
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo  21 Octubre 2003

Lehendakari, preside usted el único Gobierno del mundo cuyos consejeros quedan para salir los sábados. Entregados durante los cinco días de la semana a la gestión de los asuntos ciudadanos, sólo les ha quedado el sábado para aprobar el proyecto de Estatuto de Comunidad Libre Asociada. Da la casualidad de que ese día se cumplen 24 años de la aprobación del Estatuto en referéndum y han querido ustedes echarle una simbólica paletada de tierra encima, que será, supongo, su disposición derogatoria. También se cumplen años, 164 exactamente, de que empezaran nuestros disgustos con los fueros por aquel «sin perjucio de la unidad constitucional de la monarquía», por más que Sabino situara la pérdida de la independencia en 1876, en el texto fundacional del nacionalismo, El discurso de Larrazabal .

No sé a usted, lehendakari, pero a los que estamos educados en la celebración gozosa de los cumpleaños, no nos acaba de parecer correcto que vaya usted a conmemorar el aniversario del Estatuto extendiéndole el certificado de defunción. Debería tener en cuenta que todo lo que usted es y representa se lo debe a él y de bien nacidos es ser agradecidos.

Otra curiosidad es que tres partidos que forman el gobierno tengan tres proyectos, en vez de haber negociado uno, todo era cosa de haber practicado más el diálogo que predica. Da la impresión de que usted presenta el plan del PNV y que sus socios lo aceptarán como mal menor, por la paz un avemaría, después de haber expuesto los suyos propios. Impresionante la advertencia de Madrazo de que hará su propia consulta si la suya no resulta. Es más, uno le animaría a que la convocara el mismo día y otro tanto a EA. El que niega la consulta a los vascos nos insulta, es un eslogan que le propongo desde el espíritu constructivo que anima estas columnas. ¿Por qué no ha de tener Madrazo su momento de gloria para convocar su consulta? ¿Por qué los vascos y las vascas no van a poder optar a su estatuto, su estado o su federalismo de libre asociación? ¿Qué de malo hay en ello?

Empiece usted por recibir a los diputados de su partido, que Anasagasti se quejaba el otro día razonablemente de que intentan practicar la elegancia social del diálogo con usted hace tres meses y que no hay manera, que usted no transversaliza , por decirlo con un palabro de los que le gustan a Jonan. O que usted no traslada, por emplear un verbo que le gusta mucho a usted. Consejos vendo y para mí no tengo, que dirían su aitite y el mío. El que niega el diálogo, niega la solución, podríamos decir, con uno de esos dicharachos tan amables como insustanciales que hoy constituyen los cimientos de su plan y de los que tan magistralmente escribía ayer aquí Aurelio Arteta. Ah, pero ¿es que hay un problema?

Un Gobierno en rebeldía
ANTONIO ELORZA/CATEDRÁTICO DE PENSAMIENTO POLÍTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE El Correo  21 Octubre 2003

Los intelectuales vascos viven sentados en sillas, arropados por un paisaje idílico que puede ser de acantilados, montañas o caseríos, pero siempre en el marco de un mundo rural tan impoluto como resistente al cambio. Y así son sus ideas, entre los patriotas, duras como la piedra y vueltas hacia esas señas que más que de identidad son de eternidad. Tal es la enseñanza principal que se extrae de la película de Julio Medem La pelota vasca , en la que tuve el dudoso honor de intervenir con unas cuantas frases cuidadosamente seleccionadas (por el director, obviamente). Además, ya sabemos que este pueblo de recia raigambre prehistórica tiene planteado un pleito de siglos con la opresión española, aun cuándo hasta Sabino Arana nadie se enterase de ello, y que ETA es la consecuencia de semejante conflicto irresuelto, no el producto de la convergencia entre el ideario de la violencia xenófoba sembrado por el padre fundador y el impacto de la represión franquista. Para resolverlo, una vez constatada la impotencia del bondadoso PNV, cercado por la violencia del PP y de los medios de comunicación españolistas de Madrid, la otrora llamada Brunete mediática , solamente cabe acudir a la panacea del diálogo -¿entre quienes? ¿para qué?- por el que clama en la película con aires de víctima de una ignota Inquisición Iñaki Gabilondo, dispuesto a proponer su aplicación en todas las circunstancias. Y entre tanto diálogo, con cura irlandés incluido, tantas menciones positivas a la autodeterminación, tanta denuncia de la España cerril encarnada por el PP y Aznar, sale de las aguas el plan Ibarretxe, expresión pura de las soluciones que los vascos esperan para poner fin al sufrimiento y a la frustración (sic).

No de otra forma presenta nuestro lehendakari su propuesta de convivencia , que por lo visto el día 26 de septiembre sólo en los plazos ha mitigado la dureza de lo diseñado el 27 del mismo mes del pasado año y confirmado por la filtración de julio. A la vista de su presencia en la ceremonia presidida por el Rey, algunos soñamos con una rectificación parcial de lo anunciado, teniendo en cuenta la dureza de las oposiciones recibidas en medios empresariales y políticos constitucionalistas, de manera que fuese viable una conciliación fundada sobre una extensión de las competencias estatutarias y algunas concesiones simbólicas. Pero no sucedió así. Ibarretxe no ha rectificado lo más mínimo en lo esencial, y sobre todo insiste en que si las negociaciones con Madrid fracasan, su referéndum se llevará a cabo por encima de todos y de todo. Es decir, el diálogo anunciado es el del atracador: si me entrega la cartera por las buenas, gracias; de otro modo la tomaré por la fuerza. La pelea de carneros está servida, sin que por otra parte la pretensión del Gobierno vasco tenga el menor encaje con el proyecto de Constitución europea. A eso llama el portavoz gubernamental Imaz una amable iniciativa.

Ibarretxe insiste en todas y cada una de sus ideas ya conocidas. Es claro que cuando invoca el diálogo es simplemente para desautorizar a quienes no comparten el proyecto, ya que en este año se ha convertido en un auténtico frontón contra el cual rebotan las objeciones sin la menor atención a su contenido. Seguimos en el marco de la conocida inversión de significados, heredera del escasamente democrático Arbeit macht frei . Diálogo equivale a aceptación tanto del soberanismo como del procedimiento adoptado; convivencia es sumisión de los ciudadanos no nacionalistas a los postulados y objetivos propios de la izquierda abertzale; atención a las víctimas de la violencia desemboca en el pago de los viajes a los parientes de los terroristas encarcelados. Voluntad de entendimiento es para el Gobierno central la advertencia de que haga lo que haga la propuesta de convivencia se convertirá en realidad. Etcétera, etcétera. Así las cosas, de poco ha de valer que el PSOE intente discutir el proyecto ofreciendo más estatuto . Ibarretxe se servirá de esa actitud para cargar contra el PP y ni siquiera renunciará a su condena de los socialistas por seguidismo. Hay que entender la lógica de su discurso si se aspira a evitar por lo menos la burla y la manipulación. La única salida consiste en afinar la argumentación crítica y buscar los medios para oponerse al despropósito. Lo demás son fuegos de artificio.

La propuesta sigue apoyándose en una breve sucesión de falsas evidencias repetidas una y otra vez. Tenemos un pueblo de piedra forjado ya en los albores de la historia , dotado de una soberanía que ahora es preciso actualizar de la manera y con el alcance geográfico que nuestro líder supremo determine. Frente a él, una política española que por su propia esencia es la negación de la libertad y de los intereses vascos. El Estatuto sirvió por un tiempo, pero ahora ha de ser superado por obra y gracia de esa voluntad vasca que necesariamente coincide con lo que piensa Ibarretxe, y tras él su Gobierno. Y como ya explicó con claridad hace un año, ni constituciones ni fronteras pueden oponerse a semejante propósito. ¿Qué hay de malo en la creación del caos, si éste sirve a los deseos políticos de la comunidad nacionalista identificada con el pueblo vasco ? Al otro 50% de la población, le toca convivencia , es decir aceptación. La clave de bóveda de la propuesta es bien simple y puede resumirse en su consideración como gran sacerdote que conoce e interpreta la voluntad del pueblo , ya que no de la sociedad vasca en su conjunto. Euskadi soy yo debería ser el lema político de nuestro presidente.

La falacia de su línea argumental queda de manifiesto al abordar el tema de ETA, dando prueba de una siniestra duplicidad. El buen hombre tranquiliza la propia conciencia y la de sus seguidores mediante un breve exorcismo dirigido a alejar el espectro de la organización terrorista, que al parecer causa dolor -«y daña terriblemente la imagen del País Vasco en el mundo» (sic)-, pero que ya es inocua políticamente, «no marca la agenda política de este país». Ninguna reflexión sobre el envilecimiento provocado por la intimidación y el terror en la efectiva convivencia de los vascos. De modo que hacia las víctimas, caridad cristiana (y hacia los verdugos patriotas algo más sustancioso: viajes pagados). No existen consecuencias políticas a extraer de la supervivencia del terror, y como contrapartida el intento de poner fuera de la ley al sector político de ETA constituye la prueba del horroroso recorte de libertades a que está procediendo Aznar contra los vascos. Lamento por las víctimas de los gángsters, y protección a sangre y fuego de sus organizaciones contra la ley. No se trata de una simple complicidad. Es un escenario digno de El padrino de Mario Puzzo.

Nada tiene de extraño que para cumplir sus fines Ibarretxe haya decidido hablar de un acuerdo de irrealizable cosoberanía para seguir en Europa y amenazar al mismo tiempo con la secesión por sí y ante sí. Propuesta o independencia , confirmó Arzalluz. Tampoco es casual que sus acólitos hablen de escenarios apocalípticos de guardias civiles y carros de combate contra la consulta acordada. Son los primeros en saber que a partir del 25 de octubre, cuándo apruebe y promulgue el texto articulado del plan, el Gobierno vasco se constituye como Gobierno en rebeldía contra las mismas instituciones en que basa su legitimidad y en definitiva contra la construcción nacional vasca.

Una amenaza abierta a la cultura navarra
Pascual Tamburri es doctor en Historia y vicepresidente de la Fundación Leyre La Razón 21 Octubre 2003

Dice el diario «Gara» ¬un monumento a la libertad de expresión¬, en su editorial del martes 12 de agosto, que «UPN controlará la historia de Nafarroa». Los cambios en el organigrama del Departamento navarro de Cultura y Turismo quedan así reducidos, en la opinión siempre autorizada de los compañeros de Arnaldo Otegi, a una maniobra política. La política es un arte delicado y a menudo sorprendente. Que el independentismo vasquista, y además en su vertiente más próxima a las armas, descalifique a sus adversarios políticos por su «manipulación de la historia y de la cultura de Navarra» no deja de asombrar. Bien es cierto que el nacionalismo es una fe, y que la fe mueve montañas, pero todo tiene un límite. Más de un siglo de imaginativos esfuerzos y mucho dinero público y privado han tratado de convertir a «Euskalherria» en una realidad milenaria, en una nación neolítica de cromañones en lucha contra la represión españolista ya antes de conocer la rueda; y por supuesto sin fisuras, al menos, desde Cortes hasta las Encartaciones (o desde Santander hasta Burdeos, según versiones). Esto es lo que «Gara» podría llamar «moldear la realidad para adaptarla a sus propios intereses».

Sin embargo, la Institución Príncipe de Viana merece algún respeto, incluso en foros dados a crear realidades virtuales. Fundada por la Diputación Foral en 1940, con el recuerdo de la Comisión de Monumentos y con los ejemplos de la Junta de Ampliación de Estudios y del Institut d Estudis Catalans, la Institución fue un ejemplo de inquietud cultural en circunstancias muy difíciles. Y si de algo puede acusársele, desde su origen hasta hoy ¬es decir, desde José María Lacarra hasta Juan Ramón Corpas¬, ha sido de un exquisito respeto del pluralismo y de una indudable atención a las innovaciones culturales y científicas. El independentismo quiere sin duda pescar en el río revuelto del cambio de Gobierno, que precisamente ha elevado la categoría de la gran institución cultural navarra de Dirección General a Consejería. Puede haber decisiones opinables del momento presente, como las hubo en el pasado y las habrá sin duda en el futuro, mientras el hombre sea hombre. Pero el separatismo, con sus raíces hundidas en una nebulosa histórica y en la invención de una identidad, teñido de sangre y con su provenir ampliamente abierto a la confrontación civil, no es el más indicado para acusar a nadie de manipulaciones. Y hacerlo con acepción de persona, como se ha hecho en este caso, puede contemplarse como una amenaza menos que velada, que ningún hombre libre está obligado a tolerar.

Mayor Oreja llama a todos los constitucionalistas a levantar una alternativa de poder en el País Vasco
MADRID. CRISTINA DE LA HOZ ABC 21 Octubre 2003

El vicesecretario general del PP propone poner en marcha una «agenda política del cambio» y recuerda a los socialista que «no basta con decir «no» al PNV»

«Lo urgente, lo que resulta inaplazable es poner en valor, revalorizar, volver a prestigiar un proyecto político de cambio y de alternativa en el País Vasco». Con estas palabras, el vicesecretario general del PP Jaime Mayor Oreja, daba carta de naturaleza a la pretensión del Gobierno y de su partido por revitalizar la llamada «alternativa para la libertad» y por empezar ahora, sin demoras. Mayor hizo estas consideraciones durante una conferencia en Madrid el mismo día en que se conocía que los populares desean contrarrestar el plan Ibarretxe con una ofensiva también en el terreno político que aúne a independientes y representantes de la izquierda. Así, defendió que a los vascos del PP y a los constitucionalistas «nos corresponde el esfuerzo político de volver a presentar una alternativa democrática en el País Vasco» en la que «no basta con decir no al plan Ibarretxe. No es suficiente una actitud, diríamos, de mera resistencia numantina o de negación».

El PP entiende que no hay que dilatar más los plazos, que es necesario comenzar a elaborar lo que Mayor llamó «Agenda política del cambio», una agenda «inaplazable», con acciones y calendarios concretos, pero flexible y abierta a nuevas incorporaciones.

A la altura de las circunstancias
El vicesecretario general del PP estuvo acompañado en el Club Siglo XXI por un buen amigo suyo, el ex secretario general de los socialistas vascos Nicolás Redondo Terreros, que tuvo a bien presentar su conferencia. Mayor explicó que no se trataba de ningún «revival» de aquel pacto por la alternativa que acuñaron PP y PSE en las elecciones vascas del 13 de mayo de 2001. «Lo que hemos querido significar es que, cuando los problemas políticos a los que se enfrentan los partidos son de tal dimensión y de tal envergadura que sobrepasan lo meramente partidario para afectar a las cuestiones más esenciales para la convivencia y para la libertad, quienes compartimos esa convicción, hemos de ser capaces de estar a la altura de las circunstancias». Independientemente del nombre de que quienes lo encabecen, «lo que importa es que, con la fórmula de aquel 13 de mayo o con cualquier otra fórmula, con estos o con otros actores, la alternativa política al nacionalismo en el País Vasco sigue siendo una opción política fundamental, la más urgente y decisiva, de la política española», señaló.

La «agenda política del cambio» -que será desarrollada en los próximos meses sin atender a otras eventualidades electorales como los comicios de Madrid, los catalanes, o las generales del año que viene- diseñará un plan estratégico dirigido «a cambiar el poder» en el País Vasco y a que las fuerzas constitucionalistas ganen las próximas elecciones vascas, que podrían adelantarse a otoño de 2004.

El conferenciante defendió que no se trata de un empeño meramente voluntarista al defender que en los últimos quince años se ha producido un declive constante del nacionalismo -que para sobrevivir ha tenido que reagruparse- frente a un crecimiento «constante y sin quiebras» de los no nacionalistas. Y que es precisamente esto lo que ha hecho que el PNV «haya decidido poner en marcha su plan independentista como último tren para tratar de impedir el cambio».

Se trata de movilizar a una mayoría social en contra del plan del lendakari en el que se impliquen, y así lo concretó Mayor, partidos, medios de comunicación, el mundo empresarial y sindical, en definitiva, «todos». En este sentido, subrayó que es necesario entender «que sería un suicidio nuestra división y nuestra fractura. El enfrentamiento entre constitucionalistas -agregó- sería el peor favor que le podríamos hacer a los valores constitucionales que defendemos». Ahí no pueden faltar, proclamó, los partidos que «hicimos del cambio político en España y de los valores constitucionales nuestra razón de ser en política».

Bajo el título «Dos Constituciones para la libertad», Mayor Oreja defendió que es precisamente la fortaleza de la Carta Magna y de la nueva Constitución Europea la que ha provocado la «huida hacia adelante» de los nacionalistas vascos. El PNV es, «ante todo, alérgico a la fortaleza democrática de España». Para sobrevivir «necesita de la crisis como sistema y de la debilidad», y se refugia en la radicalidad cuando un intuye «un fortalecimiento colectivo de España».

Redondo pidió, por su parte, a los dirigentes de PP y PSOE que «se pongan de acuerdo» para enfrentarse al «mayor desafío» de la democracia española, que es el plan Ibarretxe. Advirtió, además, de que el partido responsable de la falta de acuerdo «lo pagará en las urnas». Explicó que su presencia en el acto se debe a que es «amigo» de Mayor y a que comparte con él «la pasión por la libertad», pero aseguró que será militante del PSOE toda su vida.

Por otra parte, el portavoz de «Basta Ya», Carlos Martínez Gorriarán, puntualizó ayer que la manifestación que dicha plataforma prepara para el 13 de diciembre será «un acto para celebrar la Constitución en el País Vasco y mostrar nuestra oposición al plan Ibarretxe». Según dijo, no se trata de una manifestación que sirva de arranque a la iniciativa plural que intenta el PP. «El PP ha sido ejemplarmente respetuoso con nuestros actos y «Basta Ya» siempre se responsabiliza de sus propias iniciativas, sin que tengamos nada que ver con otras muy legítimas, pero ajenas a las nuestras», señaló.

PP y PSOE acuerdan en Álava salirse de una «Euskadi unida» si gana el Plan Ibarreche
Ambos aprueban una moción en las Juntas, que fue rechazada por PNV, EA, IU y UA
Las Juntas Generales de Álava han anunciado que podrían promover la salida del territorio histórico de Álava del País Vasco en el caso de que se materialice el proyecto secesionista preparado por el «lendakari», Juan José Ibarreche. La medida de las Juntas se ha materializado a través de una moción aprobada con los votos de PP y PSE-EE. El Parlamento Foral ha reiterado en este texto su rechazo a la propuesta separatista del jefe del Ejecutivo de Vitoria al considerar que supone un «chantaje político» y una «irreparable quiebra de la convivencia».
L. R. N. - Vitoria.- La Razón 21 Octubre 2003

Populares y socialistas llevaron ayer en el pleno de las Juntas Generales de Álava mociones de rechazo al Plan Ibarreche. Ambos partidos consensuaron finalmente un texto de síntesis que reafirma el compromiso de las instituciones alavesas con el Estatuto de Gernica y su desarrollo, se opone a la iniciativa del «lendakari» e insta a la Diputación de Álava a desarrollar una campaña institucional para dar a conocer estos acuerdos.

La moción, rechazada por PNV, EA, EB/IU y UA, reitera la voluntad de Álava de «mantener nuestro estatus jurídico y político junto a Guipúzcoa y Vizcaya en el seno de la Comunidad Autónoma Vasca y en el marco de autogobierno que dimana del Estatuto y la Constitución» y manifiesta el compromiso de desarrollar dicho marco y completar las transferencias pendientes en un clima de «lealtad institucional y respeto a las reglas democráticas». «Reclamamos compromiso para perfeccionar el modelo autonómico diseñado en nuestra Constitución haciendo posible tanto su adecuación a las nuevas realidades surgidas en estos últimos veinte años como su profundización en la idea del autogobierno de las nacionalidades y regiones», añade el texto. Las Juntas Generales de Álava rechazaron por tercera vez el Plan Ibarreche y exigieron al «lendakari» la retirada del mismo al considerar que «conduciría a la irreparable quiebra de la convivencia en la sociedad vasca». Además, argumentaron que esta propuesta «no puede ni debe ser debatida en el contexto de violencia de persecución que sufren los que no comparten los fines de ETA», informa Vasco Press. Según la moción aprobada por la Cámara Foral, la situación de amenaza que padecen las organizaciones no nacionalistas genera «una grave distorsión de las reglas del juego democrático» e impide que se den «las mínimas condiciones de igualdad política para abordar una propuesta de semejante calado».

Por otra parte, las Juntas de Álava discrepan de los «principios esenciales» del Plan Ibarreche y defienden un País Vasco basado en una comunidad de ciudadanos y «no como un pueblo irredento desde el principio de los tiempos. El texto considera «injusta y reprobable la asunción por el lendakari de que ETA continuará asesinando mientras no se acepte su propuesta» en relación a la tesis de que su propuesta sirve para acercar la paz.

Visca Andorra
Bruno Aguilera La Razón 21 Octubre 2003

Con los años, uno se va dando cuenta de que hoy en día para ganar unas elecciones no resulta indispensable confeccionar un programa razonable. Y es que la coherencia electoral resulta inútil en unos tiempos en los que el respetable empieza a estar hasta la coronilla de la política y sobre todo de los políticos. Como al final es el estilo Schwarzenegger el que se lleva el gato al agua, los contendientes de todo pelo y condición apenas suena el pistoletazo de salida empiezan a devanarse los sesos para encontrar alguna oferta lo suficientemente estrafalaria como para llamar la atención de tanto personal «blasé». Se abre así una singular subasta que se remata a favor de quien consigue despertar de su letargo al hastiado elector, lo que no deja de resultar complicado si tenemos en cuenta que por el momento las preferencias ibéricas se inclinan por el egregio tándem Pantoja-Muñoz, que gana por goleada al pulidito de Beckham, el cual pierde bastantes puntos por culpa de la pedorra de su cónyuge, a la que por lo visto no le gusta el ajo, lo que resulta singular considerando que antes era una «Spice girl» (consultar el diccionario).

Como al final de lo que se trata es de saber quién da más, se entiende que don Arturo Mas, haciendo honor a su apellido, haya formulado urbi et orbe la imaginativa propuesta de que Cataluña se incorpore a Andorra; único país independiente del mundo mundial que además de ser catalán tiene dos jefes del Estado: el presidente de la República francesa, Monsieur Chirac, y el obispo de la Seu de Urgel, que sinceramente no sé cómo se llama; singular situación institucional que permite a los andorranos combinar sabiamente la eficacia administrativa de un sólido estado centralista laico con la plurisecular tradición de la Santa Madre Iglesia. Ya se sabe que los catalanes son mucho más pragmáticos que los vascos y por eso el prudente Pujol ¬de quien Paco Marhuenda escribe, con toda la razón, que le vamos a echar mucho de menos¬ ha conseguido mucha más autonomía que la que fray Arzallus pueda nunca obtener con su brutal incontinencia.

Por eso Mas ha decidido no perder más tiempo con la chorrada esa del Estado libre asociado y ha optado directamente por subirse al carro de un estado preexistente que, además, hace 10 años convirtió al catalán en idioma oficial de la ONU. La idea de Mas es más que genial y tiene mucho más calado del que aparenta, por lo que Maragall ya puede espabilar si quiere desviar la atención del electorado a su favor en la carrera por ocupar el sillón del Honorable. Es cierto que de entrada Mas no sugiere más que la posibilidad de que los deportistas catalanes puedan integrarse en el equipo olímpico de Andorra, formación deportiva que dicho sea de paso nos da sopas con ondas en esquí. Sin embargo, cualquier observador mínimamente avezado comprende en seguida que sólo se trata de un primer paso y que lo que en realidad ronda en la cabeza de don Arturo es que Andorra tiene una renta per cápita mucho más alta que la española. Lo que responde en gran parte a su condición de paraíso fiscal que hace soñar al sufrido contribuyente hispánico, pues en Andorra no se paga ni un solo euro de Impuesto sobre la Renta dado que el Estado andorrano se las apaña con ese turismo que representa más del 80 por ciento de su producto interior bruto. Y es que este pequeño gran país de 100.000 habitantes recibe nada menos que 10 millones de visitantes al año, lo que supone que cada andorrano acoge a una media de 100 personas por temporada.

Es pues en este aspecto crucial en el que la propuesta integradora de Mas resulta más interesante, sobre todo cuando uno piensa en el subidón lineal de sueldo que le correspondería si dejara de pagar a la Tributaria la pasta gansa que se llevan sus agentes. Entenderán pues ustedes que por aquello de que el euro es el euro, mi condición de diligente padre de familia me obliga a apoyar incondicionalmente a Mas. Así que «Visca Andorra».

Demócratas
Nino Muñoz/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 21 Octubre 2003

¿Son demócratas quienes firmaron pactos de imposición y de exclusión para con los partidos constitucionalistas; lo son quienes dan apoyo moral, político y económico a los terroristas o a su entorno; son quienes buscan subterfugios para incumplir la Ley, siempre en beneficio de los radicales? ¿Son demócratas quienes se aprovechan del miedo y la violencia para sus objetivos; lo son quienes se obstinan en impedir cualquier medida contra el entramado violento, ya sea policial, política o judicial; son quienes pretenden imponer la nacionalización de la sociedad vasca atacando su pluralidad, usando todos los resortes del poder uniéndose a ETA?

¿Son demócratas quienes están empeñados en una ruptura unilateral del Estatuto y la Constitución; dicen que «llevaremos la guerra política a Navarra hasta doblegar su voluntad» o «que salvo con tanquetas, no hay fuerza para evitar que la izquierda abertzale conserve sus representantes en el hemiciclo; quienes gobernando anteponen sus aspiraciones a la defensa de los amenazados, de la vida y la libertad? ¿Son demócratas quienes afirman que sacarán su plan adelante aunque sea rechazado por los Parlamentos vasco y español; quienes dijeron y lo siguen confirmando que no consentirían la derrota política de ETA; quienes defienden y apoyan más a los radicales que a las víctimas?

¿Son demócratas quienes no acatan resoluciones judiciales, desobedecen sentencias del Tribunal Supremo e tratan de romper las reglas de juego; quienes piden una tregua como apoyo a su plan; quienes intentan formar una plataforma política con el entramado etarra? ¿Son demócratas quienes tergiversan la realidad y la verdad, diciendo que se persigue el euskera, en lugar de reconocer que lo que se persigue es el delito; lo son quienes nadan en la ambigüedad, la equidistancia, y la xenofobia; son quienes presentan un proyecto excluyente, densintegrador y desligitimador de las instituciones democráticas?

Es necesario saberlo porque pretenden tener el poder legislativo, el ejecutivo y el judicial.

Los docentes del campus prefieren el castellano
OURENSE La Voz 21 Octubre 2003

Sólo el 36% de los profesores del campus imparten las clases en gallego, según una encuesta de la Universidade de Vigo. De los 80 docentes que respondieron al estudio, sólo el 13% utiliza el gallego habitualmente.
 

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