AGLI

Recortes de Prensa     Martes 28 Octubre  2003
¿Por qué tensan la cuerda
Miguel Ángel Jiménez La Razón 28 Octubre 2003

Al despertar, el dinosaurio continúa ahí
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  28 Octubre 2003

El “derecho de autodeterminación”
Gorka Etxebarría Libertad Digital  28 Octubre 2003

Blues del euskobús
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 28 Octubre 2003

Las falacias de Juan José Ibarretxe
Antonio Casado El Ideal Gallego  28 Octubre 2003

Final del camino
Cartas al Director El Correo  28 Octubre 2003

Álava sola
Cartas al Director El Correo  28 Octubre 2003

La Diputación de Alava presenta ante el TSJPV el recurso contra el plan Ibarreche
Efe - Vitoria.- La Razón 28 Octubre 2003

UA propone un Estatuto de Álava, alternativo al proyecto del PNV
ABC 28 Octubre 2003

Profesionales de los medios de comunicación piden «no ser neutrales» ante el terrorismo
Redacción - Madrid.- La Razón 28 Octubre 2003

Es otra historia
SANTIAGO DE PABLO El Correo 28 Octubre 2003
 

¿Por qué tensan la cuerda?
Miguel Ángel Jiménez La Razón 28 Octubre 2003

La gran pregunta que en este momento pende sobre las cabezas de los empresarios vascos, es saber si el jefe de su ejecutivo, es consciente del callejón en el que puede meter a la economía vasca, como consecuencia del delirio de su plan soberanista.

A los empresarios vascos no se les escapa que la venta de sus productos en el resto de España pueden resentirse. De hecho, ya hay muchas empresas de aquellas provincias que ocultan deliberadamente el origen de los mismos, para no verse rechazadas en el mercado español.

También son conscientes de que fuera de España, y de la UE lo único que hay es el abismo. Por ello, el nerviosismo empieza a cundir en sus filas. «Si nos callamos y no levantamos la voz, salvaremos la vida, pero las empresas no hay quien las salve de seguir ese camino» me comentaba el pasado fin de semana un emprendedor de aquella región.

Hasta ahora, el dominio del PNV de la sociedad, ha pivotado sobre dos resortes; el generoso presupuesto con que cuenta el ejecutivo, que permite todo tipo de prebendas y dadivas para quien este de su parte; y que bajo el paraguas del PNV sé esta a salvo de las balas de ETA.

La partida está alcanzando un nivel tan asfixiante, que la sociedad vasca esta al borde de la ruptura. Y quizás el Lendakari no sea consciente de que puede haber iniciado un camino de no retorno.

Espero que todo se quede en lo que me decía recientemente un estudioso de la economía española «el país vasco desde el siglo XIX hasta finales del XX ha sido el gran explotador de las regiones españolas, su oligarquía financiero industrial, la gran beneficiada de nuestro aislamiento. Con la Constitución, con el Estado de las Autonomías, dejaron de explotar la ubre, y ahora, le echan un pulso al Estado para obtener más privilegios, saben que la independencia es imposible, pero son insaciables. No se olvide que la Autonomía Vasca es receptora de dinero de España, no aporta nada a su Hacienda, y son conscientes de que este juego se puede acabar si se acaba la violencia».

Al despertar, el dinosaurio continúa ahí
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  28 Octubre 2003

Tras la agotadora noche electoral madrileña, tras el contundente y merecido triunfo de Esperanza Aguirre, tras el primer gran arreón presidencial de Rajoy y tras un nuevo alarde de desprendimiento y sacrificio por parte de Aznar (y también de Ana Botella), renunciando a su última y legítima ración de foco triunfal en el balcón de Génova (qué doble ejemplo para Gallardón), conviene recordar que, como en el cuento de Augusto Monterroso, “al despertar, el dinosaurio continuaba ahí”. Ahí sigue, sí, el antediluviano, anticonstitucional, antiestatutario y prebalcánico Plan Ibarreche, y está bien que el presidente del Gobierno lo haya recordado en Barcelona, ciudad donde ETA mata cuando puede pero cuya clase política (nacionalista y socialista, en eso allá se andan) siempre acaba respaldando al PNV, que a su vez es uña y carne –o padrastro– con ETA.

Uno esperaba, quizás porque nunca acabamos de convencernos de que el PSOE no tiene remedio, que Zapatero iba a salir del trance madrileño, de esa “dulce derrota” que, por mucho que le consuele la seradicción prisaica, debe saberle a acíbar, cerrando filas con el vencedor, el PP, y contra Ibarreche, que no es simplemente el adversario sino el auténtico enemigo de ambos. Por desgracia, el “todavía Secretario General del PSOE”, como cruel aunque merecidamente lo llamó Aznar al final de la campaña madrileña, ha preferido encenagarse en el rencor de la derrota que buscar otros horizontes más despejados para su partido y, sobre todo, para su persona. Allá él.

Pero el Presidente del Gobierno y líder moral de la derecha española debe estar en su sitio hasta el final, hasta ese admirable final que él mismo ha escrito, tanto al pie del Presupuesto, cuya última edición en esta legislatura comienza mañana, como en la defensa de la Nación y la Constitución, que es su obligación esencial. Nos complace comprobar que sigue ahí, como también estaban los cazadores de dinosaurios. Lástima que, de momento, parezca solo, pero es una des-ilusión óptica: aunque le falte Zapatero, nunca le va a faltar España.

El “derecho de autodeterminación”
Gorka Etxebarría Libertad Digital  28 Octubre 2003

Ya tenemos delante el Plan Ibarretxe, el referéndum y el sacrosanto “derecho de autodeterminación”. Sobre qué es un referéndum y un "Estado libre asociado" hemos oído bastante. Ahora bien, ¿en qué consiste el derecho de autodeterminación? Por lo que explican los acólitos de Arzalluz, supone que los vascos decidan su destino como nación.

Entonces, ¿qué es? ¿Un derecho colectivo o individual? Si es un derecho colectivo, el sujeto es el pueblo vasco, ente abstracto que decide el futuro de los vascos. Sin embargo, el pueblo vasco no existe bajo demarcaciones territoriales como las provincias, pues las supera. Esto supone que Álava no podría autodeterminarse como provincia en el caso de que la voluntad del pueblo vasco fuera constituir el pomposo "Estado libre asociado".

Por tanto, el derecho de autodeterminación, para ser democrático, debería ser un derecho individual. De este modo, no sólo Álava podría negarse a ser parte de ese "Estado libre asociado", sino que Bilbao podría separarse del modelo de Estado nacional y socialista del lehendakari (ya ha dicho el comisario político del PNV, el venezolano Anasagasti, que su partido es de centro-izquierda).

De modo que el derecho de autodeterminación supone que cada individuo puede decidir constituirse en su propia unidad de gobierno voluntario. Esta conclusión anarco-individualista le rechina a los nacionalistas vascos, que predican un tribalismo arcaico. Además, llegados al día del referéndum con una única opción sobre la que dar nuestro voto, algunos podrían pensar que parecía algo poco liberal.

Siguiendo la lógica del derecho de autodeterminación, creen algunos que cada individuo debería decir sí o no al plan de Ibarretxe y sí o no, por lo menos, a la secesión de su pueblo o villa o de su barrio respecto de la unidad territorial inmediatamente superior. Asimismo, consideremos que si no nos permiten que el derecho de autodeterminación sea verdaderamente ejercitado, el PNV estaría dando muestra de dar escasa cuando no nula relevancia a los derechos individuales. Esto desmonta cualquier apología del PNV del sufragio individual.

Por otro lado, cabría analizar los cambios políticos que pueden originar los posibles resultados del referéndum. Si el resultado es favorable, “nos confederamos”. Como el pueblo vasco a través de unos vasquitos lo ha decidido, el destino está fijado de forma perenne. Las futuras generaciones no podrán cambiar el destino, pues el pueblo elegido ya tiene su camino. El ‘no’, supondría un berrinche y nuevos referendos, pues al pueblo vasco le habrán intoxicado las fuerzas mediáticas “españolizantes” para votar ‘no’, y hasta que esas injerencias no desaparezcan, no es posible descubrir la “verdadera voluntad de los vascos”. Eso sí, cuando Ibarretxe obtenga su ansiado resultado, no habrá vuelta atrás...

De todo lo anterior podemos concluir que el “derecho de autodeterminación” defendido por los nacionalistas es circular y colectivista, conduce a una anarquía lógica o, en caso de restringirse su desarrollo, al centralismo expansionista.

La senda por la que discurre el nacionalismo, aparte de irracional, es extremadamente peligrosa. Las cartas están repartidas y al Gobierno central le han tocado las más difíciles: impedir la quiebra de la legalidad ¿Habrá suficiente voluntad política cuando los nacionalistas apuren el envite?

Blues del euskobús
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 28 Octubre 2003

Hasta ahora, lehendakari, no sabíamos si su plan era un plan de paz, un plan de soberanía, un camino hacia la independencia, un plan para completar el Estatuto, un plan para superarlo, un procedimiento para desterrar túneles o un artilugio que nos permita ver a través de barreras invisibles. Desde el sábado hay una cosa más que no conocemos: la naturaleza del engendro.

No sabíamos si era niño o niña, sólo que venía criatura, por emplear la expresión de Arzalluz, pero parece que la criatura no es proyecto de ley, tal como usted había prometido. Si fuéramos mal pensados, diríamos que en el Consejo de Gobierno que precedió al paseíllo del microbús hasta el Parlamento, no pudo usted ganar el apoyo de sus socios de gobierno para el proyecto de ley y que por eso lo envió como una propuesta del lehendakari (Él).

Ahora depende de Juan María Atutxa, la sintaxis, y sus estajanovistas servicios jurídicos la calificación de esa cosa. Que su partido haya encomendado a este hombre la presidencia del Parlamento y a Egibar, la palabra, la portavocía del grupo es un fenómeno raro, pero no exento de una íntima concordancia.

Pero a lo que vamos, lehendakari. Tiempo habrá para hablar de eso que ustedes presentaron el sábado en el templo de la palabra. Lo chocante es la ocurrencia de fletar un autobús para recorrer los 200 metros que separan la Cámara vasca de Ajuria Enea. Mejor dicho, dos: uno para el Gobierno y otro para el séquito, formado por los periodistas y la clase de tropa. La avería del segundo obligó al microbús que les llevaba a ustedes a dar una vuelta por Vitoria para dar tiempo a los periodistas a inmortalizar el momento de su encuentro con el presidente Atutxa.

Cualquiera podría decir que es un negro presagio para el futuro de su plan, pero no lo crea, mi admirado Juan Josué. Más bien al contrario, estamos ante la señal del pueblo elegido, la preceptiva travesía del desierto antes de la tierra prometida.

Uno no puede evitar acordarse de la tarde en que una cuadrilla fue al Congreso de los Diputados en autobús un 23 de febrero. Viajar en autobús al Parlamento tiene mucho significante desde entonces. Le recuerdo que hace 24 años, el proyecto de ley del Estatuto fue llevado en mano a las Cortes por el diputado de UCD Juan Echevarría Gangoiti, en un avión fletado por el Consejo General Vasco. Tantos años después, usted lleva su plan en autobús. No le veo yo el progreso, lehendakari. Cuando este proyecto también se les quede estrecho, llevarán el próximo en carreta de bueyes, quizá no al Parlamento, sino al dolmen cuya imagen se congela en el fotograma final de la película de Julio Medem, no me extraña que les guste a ustedes tanto. Pero no será el monumento megalítico, sino un rudimentario espejo, la fuente de Narciso que les devuelve su propia imagen.

Las falacias de Juan José Ibarretxe
Antonio Casado El Ideal Gallego  28 Octubre 2003

Una gran mentira: el derecho del pueblo vasco a “decidir” -dicen los nacionalistas-; o sea, a autodeterminarse. Es el pueblo español y no el pueblo vasco la fuente y el titular de ese derecho desde hace cinco siglos. Si nos remontamos a la Alta Edad Media, lo serían en todo caso los llamados territorios históricos (Álava, Guipúzcoa y Vizcaya).

Y dos falacias. Una, que, dice Juan José Ibarretxe, “nadie nos puede arrebatar ese derecho”. Claro, nadie puede arrebatar a alguien lo que éste no tiene. Y otra, “menos insultos y más debate”. No puede haber debate si una de las partes niega la mayor. Aquí la niegan las dos partes. La mayor de unos es proponer una nacionalidad distinta a la española y la de otros es rechazarla de inicio. ¿Qué debate puede haber?

Así las cosas únicamente nos queda presentar el llamado plan Ibarretxe como una hoja de ruta hacia el abismo. Donde unos vemos el abismo, los dirigentes del Partido Nacionalista Vasco ven el paraíso soñado por Sabino Arana, qué le vamos a hacer. Y ya se sabe que cuando alguien, a contrapelo y desafiando la lógica de las cosas, ve en el horizonte lo que no ve nadie, una de dos, o es un genio o es un loco.

Pongamos los pies en el suelo. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, está intentando cobrar por las buenas la factura que la banda terrorista ETA nunca ha podido cobrar por las malas. El concepto del que se valen ambos es el mismo: la llamada construcción nacional de Euskadi.

En la gestoría de Ajuria Enea el nacionalismo que gobierna se ha comprometido con el nacionalismo que mata a tramitar esa factura. El primer paso ha sido presentar el documento ante el Parlamento autonómico, donde Juan María Atutxa, que es de confianza, se ha hecho cargo del mismo para darle curso, con una copia a ETA y otra al Gobierno de Madrid.

Entretanto, Juan José Ibarretxe envolverá una piedra en el documento, a modo de lastre, y lo lanzará hacia el cielo, como hacía el pastor enamorado de la Luna. Den ustedes por seguro que la carta de amor nunca llegará a la Luna. Nunca ha llegado a pesar de los intentos del nacionalismo vasco, año tras año. La carta, la factura, el plan Ibarretxe, jamás llegará a su destinatario, pero ya sabemos que, en las fiestas de sus pueblos, Juan José Ibarretxe, Xabier Arzalluz, Joseba Egibar, Josu Jon Imaz y compañía, siempre quedarán los primeros en un concurso de lanzamiento de piedras.

Final del camino
Endika Arana Idígoras/San Sebastián Cartas al Director El Correo  28 Octubre 2003

Se me ocurren muchos adjetivos para el plan Ibarretxe , e ilusionante no es uno de ellos. Al menos no para la mitad de este pueblo, que después de lo que ha pasado en 23 años de régimen nacionalista ve con estupor cómo éste asume finalmente, de lleno y sin ningún rubor, las tesis de ETA. La prueba del algodón ha sido la bendición de la criatura por Otegi y la comprensión de la propia ETA. Éste es el final del camino, un camino empedrado con casi mil muertos, con decenas de miles de vascos huidos de su tierra y cientos de miles condenados al miedo y al silencio. No sé, señor Ibarretxe, si con esta huida hacia adelante, y con la ceguera de su locura, ha decidido conducir a este pueblo al precipicio para comprar una vez más su inmunidad. Lo que sí sé es que el fuego que pretenden apagar ustedes con gasolina amenaza con devorarnos a todos. Su plan no me ilusiona, más bien me avergüenza y me aterra.

Álava sola
Andrés Posada González/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo  28 Octubre 2003

Desearía exponer mi opinión sobre el actual momento político que vivimos con la sinceridad y sencillez que nos caracteriza a los alaveses, gente honrada, trabajadora, y en otra época más considerada y respetada. Apenas entendemos de política, pero nos damos cuenta de que estamos siendo manipulados y perdiendo nuestro estilo y personalidad, en beneficio de manipuladores. Nos han impuesto unas normas de convivencia, un folclore, etcétera, que no sentimos ni necesitamos, lo que supone la peor de las dictaduras. El euskera, siendo un idioma minoritario en Álava, se ha convertido en obligatorio para alcanzar o conservar el puesto de trabajo. Nuestra Hacienda estaría mucho más saneada no perdiendo, punto a punto, año tras año, ni liquidez ni competencias hasta que llegue un día en que desaparezca su capacidad de gestión para que sea el Gobierno vasco quien decida por nosotros y gestione nuestros fondos. Por eso, el plan Ibarretxe ni nos beneficia, ni tenemos necesidad de él. Aspiramos a ser alaveses sin más connotaciones, simple y llanamente alaveses. Y si no, que nos consulten. De lo contrario cabrá pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Por otro lado, nuestra afinidad con La Rioja, Navarra e incluso con Cantabria es mucho mayor que con el resto del País Vasco. Deseamos que se realice una consulta popular para que Álava sea una comunidad autónoma.

La Diputación de Alava presenta ante el TSJPV el recurso contra el plan Ibarreche
Efe - Vitoria.- La Razón 28 Octubre 2003

La Diputación de Alava presentó hoy un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra la aprobación por parte del Consejo de Gobierno Vasco de la propuesta de reforma del Estatuto. La presentación del recurso fue anunciada tras la reunión habitual del Consejo de Diputados de Alava, por el diputado general de este territorio, Ramón Rabanera (PP).

Tras la presentación hoy del recurso, el Tribunal pedirá al Gobierno Vasco el expediente administrativo de la aprobación de la propuesta, y posteriormente la Diputación aportará los motivos por los que presenta el recurso. Los motivos son, según explicó Rabanera, la «falta de audiencia» de Alava en la elaboración de una propuesta que, a juicio de la Diputación, afecta directamente a los derechos forales de este territorio, falta de consulta que la Diputación considera un defecto de forma. «Para nada se habla de los derechos históricos de los territorios históricos, del Concierto Económico, o de competencias exclusivas de las Diputaciones e incluso se cambia el nombre del territorio alavés, que ahora nada más se llama Araba. Hay una serie de decisiones en esa iniciativa que yo tengo que intentar impedir». agregó Rabanera.

Además, la Diputación ve otro posible defecto de forma en que la la propuesta supone una modificación de la Constitución española, para lo que no está autorizado el Consejo de Gobierno Vasco. Rabanera explicó que la Diputación de Alava entiende que lo aprobado por el Gobierno vasco el pasado sábado es una iniciativa legislativa, y agregó que los servicios jurídicos forales creen que el recurso va a ser admitido a trámite.

Fuentes de la Diputación consultadas por Efe calcularon que el Tribunal Superior vasco tardará entre uno y dos meses en decidir si admite o no a trámite este recurso, y si lo admite, entre un año y dos para pronunciarse sobre el fondo del asunto. El diputado general explicó que por el momento la actuación de la Diputación se va a limitar a este recurso administrativo, descartando el presentar como Diputación un recurso ante el Tribunal Constitucional.

Rabanera recordó que la Diputación de Vizcaya presentó en su día un recurso ante el TC por una ley sobre las elecciones a Juntas Generales y entonces el TC estimó que una Diputación no podía presentar recursos. Sin embargo, matizó Rabanera, «siempre tendremos la vía de (presentar un recurso con) 50 diputados o senadores».

El diputado general aseguró que la iniciativa para presentar este recurso partió de la Diputación alavesa, y afirmó ver «cierto nerviosismo en los dirigentes del PNV al ver que Alava ha estado pronta en su respuesta». «Luego vienen las descalificaciones personales, lo de pitufo», agregó Rabanera, en alusión a las declaraciones de Xabier Arzalluz que ayer aseguró que el Gobierno había enviado al pitufo -en referencia a Rabanera- a presentar recurso.

Rabanera recordó que «cuando el “lendakari” dijo que ellos iban a defender esa propuesta sin insultos y descalificaciones; pues esto es el diálogo y los sininsultos que está demostrando el máximo dirigente del PNV. Yo no le voy a contestar, allá él», aunque agregó que «esos adjetivos demuestran el talante del señor Arzalluz».

UA propone un Estatuto de Álava, alternativo al proyecto del PNV
ABC 28 Octubre 2003

Defiende que una vez que el texto articulado del plan Ibarretxe tenga «razón jurídica», la Diputación foral de Álava «paralice» las aportaciones económicas

VITORIA. El portavoz de UA, Ernesto Ladrón de Guevara, anunció ayer que su grupo ha presentado tres mociones en las Juntas Generales de Álava que tienen como «trasfondo» la presentación de un texto articulado de Estatuto alavés, como «alternativa» a la «Propuesta de Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi» aprobada el pasado sábado por el Ejecutivo vasco.

Ladrón de Guevara explicó que en la primera iniciativa se pide a las Juntas Generales que pongan en marcha un «proceso plebiscitario», con el objetivo de que la sociedad alavesa se pronuncie «en torno a este litigio al que nos llevan los nacionalistas rompiendo el consenso que dio lugar al pacto de Guernica».

Así, la iniciativa de UA propone que en caso de que los alaveses rechacen el plan Ibarretxe, las Juntas alavesas iniciarán «los trámites pertinentes para la elaboración, mediante ponencia, de un Estatuto para la Autonomía alavesa, tomando como punto de partida la trayectoria histórica de nuestra tradición foral y los precedentes propios y ajenos de autogobierno uniprovincial».

Paralizar las aportaciones
Por otro lado, Ladrón de Guevara señaló que su grupo también ha presentado otra moción en la que plantea que en el momento en el que el texto articulado del plan Ibarretxe tenga «razón jurídica», la Diputación foral de Álava «paralice» las aportaciones económicas a las arcas comunes al «Estado Libre Asociado», puesto que, a su juicio, supone un «fin ilícito, que es la ruptura de las relaciones entre la Comunidad Vasca y España».

En este sentido, dijo que su iniciativa pide que la institución foral «no contribuya con el dinero de todos los alaveses a ese terrible desafuero que se prepara y a ese atropello de los Derechos Históricos de los alaveses». Finalmente, el portavoz de UA indicó que ha presentado una tercera moción en la que se plantea a la Diputación alavesa que «practique el Pase Foral», que, tal como explicó, es una figura histórica «mediante la cual, Álava no ha cumplido las disposiciones que iban en contra de su autogobierno y de sus libertades, usos y costumbres». Ladrón de Guevara justificó estas medidas, porque es momento de «dejarse de milongas y palabrería y de pasar a hechos concretos».

Profesionales de los medios de comunicación piden «no ser neutrales» ante el terrorismo
Redacción - Madrid.- La Razón 28 Octubre 2003

El director general de RTVE, José Antonio Sánchez, aseguró ayer en que la información sobre terrorismo «no puede ser neutral». Así se pronunció durante su intervención en la presentación del libro «Terrorismo, Víctimas y Medios de Comunicación» que inauguró ayer el Seminario con Periodistas Internacionales que se celebra en Madrid.

El director general de RTVE, resaltó el cambio que ha supuesto el ascenso de la víctima a un primer plano de la información y la contribución de los medios de comunicación a ello. Además insitió en que en la información sobre terrorismo, los periodistas y los medios «no pueden ser neutrales», y subrayó la importancia de las movilizaciones ciudadanas en repulsa a los atentados de ETA.

Por otro lado, se refirió a la «propuesta de secesión que ha presentado el «lendakari» Ibarreche para incidir en que «hay otras víctimas, cantidad de vascos que les gustaría estar en su tierra, vivir y trabajar en ella, pero allí no sólo están amenazados, se les retira el óxígeno y sólo les queda plegarse al régimen o ser disidentes que molestan».

La inauguración del acto corrió a cargo de la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), Ana María Vidal, quien mostró su deseo en que la banda terrorista ETA «desaparezca». Aseveró que la presidenta de la FVT edita esta obra que recoge los testimonios y planteamientos de más de una treintena de directores y profesionales de periódicos, agencias, radios y televisiones.

Es otra historia
SANTIAGO DE PABLO /CATEDRÁTICO DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE LA UPV-EHU
El Correo 28 Octubre 2003

Tras la polvareda levantada antes del estreno de La pelota vasca: la piel contra la piedra , acaba de saberse que el Ministerio de Cultura ha dejado de subvencionar el London Film Festival por incluir en su programa el documental de Julio Medem. Medem no se merecía esto, como tampoco se merecía la avalancha de descalificaciones recibidas, incluso antes de haber visto la película, o la petición de retirada de la subvención estatal al Festival de San Sebastián. Máxime teniendo en cuenta que se trata de un documental claramente contrario al terrorismo de ETA, muy distinto, por ejemplo, a otras películas de los años ochenta que sí eran una apología, más o menos encubierta, de la violencia y que en su momento algunos de los que hoy se escandalizan con La pelota vasca defendían como manifestación de la libertad de expresión. En cualquier caso, con esta campaña sus detractores sólo han conseguido que el número de espectadores del documental -un género no demasiado comercial- se eleve hasta unos niveles con toda seguridad inesperados antes de la polémica. Quizás, en este sentido, el PP debería preguntarse cómo es posible que una persona que en 1997 señalaba que «el peor enemigo de los vascos son los propios vascos. El peor fascismo es el interno» haya podido reaccionar ahora así contra algunos aspectos de la reciente política gubernamental.

Hechas estas advertencias, lo que sí se merece Medem, como cualquier creador, es una crítica a su película. Crítica que no puede obviar -en mi caso, como historiador- que estamos ante un nuevo intento de llevar al cine la historia de la cuestión vasca . Los cineastas suelen recordar que ellos no son historiadores ni sociólogos, pero el hecho de que utilicen un medio diferente a la escritura -y que por tanto no se les pueda juzgar con los mismos parámetros de la historia escrita- no significa que no deban tener rigor metodológico.

Desde el punto de vista cinematográfico, La pelota vasca no carece de aciertos, pues Medem logra mantener con relativo éxito el ritmo del filme, gracias a la belleza de muchas imágenes, al montaje y a una acertada utilización de la banda sonora. Supera así en parte el riesgo que supone, en los documentales montados a base de entrevistas, que el ritmo descanse en las posibilidades expresivas de los entrevistados o en el interés de sus testimonios (en este caso, alternan algunos impresionantes con otros absolutamente prescindibles). Bien es cierto que incluso en el montaje hay cierto déjà vu , pues algunas metáforas recuerdan demasiado a filmes cuyos fragmentos se utilizan en el documental, como Pelotari (1964), de F. Larruquert y N. Basterretxea, Rumores de furia (1973), de A. Merikaetxebarria, Yoyes (1999), de H. Taberna o incluso Vacas (1992), del propio Medem. Además, el mismo montaje no es inocente, pues -independientemente de aquellos entrevistados que se han quejado de habérseles seleccionado sólo unos fragmentos, pues esto es completamente inevitable- determinadas secuencias montadas en paralelo sí suponen una equiparación falseada.

Por lo que respecta a la historia, Medem da una visión muy parcial de la evolución histórica y de la realidad actual del País Vasco, comenzando por la selección de las fuentes, tanto orales como cinematográficas. En el primer caso, es cierto que la negativa del PP a participar ha dejado coja la película, pero también la selección de literatos, sociólogos, políticos e incluso víctimas no deja de ser significativa. En cuanto a las imágenes seleccionadas, los fragmentos de la conocida producción televisiva de Orson Welles recuerdan la visión de aquellos viajeros románticos que visitaban Vasconia en el siglo XIX y que extendieron los tópicos sobre los «indómitos montañeses» vascos. Tópicos que, con variaciones, ha heredado cierta extrema izquierda europea próxima a ETA, que todavía sigue hablando de este «pueblo fundamentalmente montañés y campesino», «de misteriosos orígenes que vive en un estado de medio-aislamiento», debido a «la despiadada política de las naciones que desde siempre lo han ( ) colonizado». En esta línea, una de las películas más utilizadas es Euskadi hors d Etat (1983), de A. Mac Caig, que identificaba constantemente a los vascos con los nacionalistas y a España con el franquismo.

Frente a afirmaciones de este tipo (algunas de las cuales aparecen en la película), historiadores como Juan Pablo Fusi introducen en el filme un poco de cordura. Sin embargo, el director incluye una serie de errores históricos sobreimpresionados sobre las imágenes que, al ir siempre en la misma dirección, no parecen ser casuales. Por ejemplo, afirmar que en 1876 se abolieron los Fueros de Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra, cuando la ley de 21 de julio de ese año no afectó para nada a la comunidad foral, supone una mitificación de los Fueros y de Euskal Herria como realidad no sólo cultural, sino también política.

Añadir que desde su fundación a finales del siglo XIX hasta nuestros días el PNV ha sido el partido mayoritario en la sociedad vasca (se supone que ahora sin incluir a Navarra) es un nuevo error, puesto que en sus cien años de historia sólo lo ha sido casi en las últimas décadas. Multiplicar al menos por tres el número de muertos que, según las investigaciones más recientes, se produjeron en el bombardeo de Gernika de 1937 significa alimentar uno de los símbolos, tantas veces mitificado, del nacionalismo vasco (incluyendo además en este caso algunas imágenes que no tienen nada que ver con Gernika). Concluir que sólo el 30% de los vascos aprobaron la Constitución de 1978 supone dar por buena la interpretación nacionalista -difícilmente sostenible desde el punto de vista empírico- de que todas las abstenciones significaron un rechazo del texto constitucional.

Se trata sólo de unos ejemplos de esa interpretación sesgada de la historia y de la realidad vasca que muestra la película, lo que -unido a la continua mezcla entre la cuestión política vasca y el problema del terrorismo, como si ETA tuviera que ver con las montañas o con los Fueros- hace difícil que se convierta en base para ese diálogo que, bien entendido, también yo pienso que es necesario en nuestra sociedad. Además, el principal especialista europeo en las relaciones entre historia y cine, Marc Ferro, ha destacado que en las películas, en relación con la historia, es más importante analizar lo que se silencia que lo que se dice. Y en La pelota vasca se dicen muchas cosas -unas muy interesantes, otras poco ajustadas a la realidad y auténticas barbaridades-, pero son muchas más las que se nos ocultan.
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