AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 6 Noviembre  2003
Ante las elecciones catalanas. Por la Tolerancia
Asociación por la Tolerancia Libertad Digital 6 Noviembre 2003

Juventud manipulada
Pío Moa Libertad Digital  6 Noviembre 2003

El verdadero problema en Vasconia
Pío Moa Libertad Digital  6 Noviembre 2003

Farsa y tragedia del nacionalismo en el País Vasco
MIKEL BUESA ABC 6 Noviembre 2003

Hamlet es catalán
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 6 Noviembre 2003

La polémica sobre ERC
Francisco Marhuenda La Razón 6 Noviembre 2003

Las armas de Anasagasti
Editorial El Ideal Gallego 6 Noviembre 2003

El camuflaje del Bloque
Editorial El Ideal Gallego 6 Noviembre 2003

Monumento a Sabino Arana
Cartas al Director ABC 6 Noviembre 2003

Imperdonable
Cartas al Director El Correo 6 Noviembre 2003

Francia sienta las bases jurídicas para ilegalizar el entorno de ETA
FERNANDO ITURRIBARRÍA. Carcasona Heraldo de Aragón 6 Noviembre 2003

El Gobierno recurrirá el plan separatista con argumentos de los asesores de Ibarretxe
EFE Libertad Digital  6 Noviembre 2003

«Cobardes y rebeldes»: cara y cruz en la actitud de los ciudadanos ante el terrorismo
ABC 6 Noviembre 2003

Vázquez también se desmarca de Ferraz y pide un frente PP-PSOE contra el Plan Ibarreche
Redacción - Madrid.- La Razón 6 Noviembre 2003

La vieja, ingrata y antisemita Europa
EDITORIAL Libertad Digital  6 Noviembre 2003
 

Ante las elecciones catalanas. Por la Tolerancia
Asociación por la Tolerancia Libertad Digital 6 Noviembre 2003

Comunicado de prensa ante las próximas elecciones autonómicas

La Asociación por la Tolerancia propugna una transformación en profundidad en la vida política, social y cultural catalana

Desde la instauración de la Generalitat estatutaria se han ido estableciendo unas reglas de juego no escritas, tanto en el terreno político como en el social y cultural, que producen situaciones de desigualdad en el libre ejercicio de los derechos de los ciudadanos catalanes. Estas reglas de juego no derivan de normas democráticas, como la Constitución y el Estatuto, sino de una ideología nacionalista que, instalada de forma transversal en las cúpulas de los partidos y de muchas instituciones, actúa de filtro imprescindible para legitimar cualquier actuación política, social y cultural. En esto ha consistido el mal llamado “oasis catalán”.

Los firmantes de este Manifiesto consideran que las próximas elecciones autonómicas pueden ser el comienzo de una nueva etapa que permita eliminar estas reglas no democráticas si se dan los presupuestos siguientes:

1. La condición de ciudadano sólo se fundamenta en la ley
La condición de ciudadano no la otorga una determinada identidad cultural y lingüística sino la igualdad de derechos y deberes que garantiza nuestro Estado de Derecho. De acuerdo con ello, no puede exigirse a los ciudadanos en nombre de una supuesta identidad colectiva catalana, nada que no esté previamente establecido en las leyes y sea de acuerdo con la Constitución. Ello es de aplicación no sólo a todos los ciudadanos catalanes sino también, de forma muy especial, a los ciudadanos extranjeros residentes en Cataluña.

2. Las instituciones públicas catalanas deben respetar la pluralidad social, lingüística y cultural de los ciudadanos
El pluralismo es un principio básico de toda democracia que está seriamente limitado por las instituciones públicas de Cataluña. Esta limitación se manifiesta de forma especialmente grave en las administraciones y en los medios de comunicación públicos que, sin respetar el bilingüismo de la sociedad, han impuesto un modelo prácticamente monolingüe y sólo admiten una de las muy variadas expresiones de nuestra diversidad cultural. En consecuencia, tanto a las unas como a los otros, se les debe exigir que traten igual a todos, sin discriminar, como ahora ocurre, a sectores significativos de la sociedad catalana. Es incoherente exigir de las instituciones estatales el reconocimiento de la realidad pluricultural y plurilingüística de España y, a la vez, no admitir en Cataluña esa misma diversidad.

3. El debate electoral debe centrarse en las materias que afectan al bienestar de los ciudadanos
Como puede comprobarse por la escasa participación en las elecciones autonómicas catalanas, una parte importante de la sociedad no confía en la representatividad y eficacia de la Generalitat y no se identifica con ninguna de las opciones políticas representadas en el Parlament. La desmesurada atención política que se ha prestado y se presta a los temas identitarios y a las relaciones de Cataluña con el resto de España va en detrimento de la que corresponde a los problemas que realmente afectan a la vida diaria del ciudadano. Con ello se trata de evitar que el debate se centre en aquello que se quiere ocultar: la política regresiva y la mala gestión de las competencias de la Generalitat, muy especialmente en materias como la enseñanza, la protección social, la vivienda, la seguridad, la sanidad, el transporte y, en general, las que afectan al bienestar social de los ciudadanos.

4. Todos los partidos políticos deben ser objeto de igual respeto
Son representantes de los ciudadanos de Cataluña tanto los pertenecientes a partidos políticos de ámbito catalán como estatal. Todo partido que respete en sus actuaciones las normas jurídicas vigentes es plenamente legítimo por cuanto expresa los deseos y aspiraciones de una fracción de la sociedad catalana. En consecuencia, calificar a los partidos de ámbito estatal como no catalanes o sucursalistas responde a criterios discriminatorios de orientación xenófoba, incompatibles con los principios democráticos.

5. La Constitución y el Estatuto son condición indispensable de la necesaria estabilidad institucional
El Estatuto es la norma institucional básica de la autonomía catalana y, obviamente, al igual que la Constitución, puede modificarse cuando una mayoría cualificada de ciudadanos lo crea conveniente, de acuerdo con los procedimientos previstos. En estos momentos, sin embargo, los diversos proyectos de reforma del Estatuto no obedecen a necesidades prioritarias de la sociedad catalana sino que son simples instrumentos electoralistas que contribuyen a alimentar, una vez más, la permanente frustración victimista consubstancial al nacionalismo identitario.

Mientras Convergència i Unió siga ocupando el Gobierno y dirigiendo la Administración autonómica resultará imposible desmantelar la tupida red clientelar de intereses tejida durante estos 23 años y acabar con la confusión entre instituciones políticas, partido en el Gobierno e ideología que ha practicado, desde siempre, la coalición nacionalista. Para que algo empiece a cambiar, es imprescindible que otros partidos gobiernen en la Generalitat. Sin embargo, una mera sustitución de partidos y personas, siendo una condición necesaria, no es suficiente para alcanzar las transformaciones que se precisan.

En conclusión, dirigimos este manifiesto a las fuerzas políticas de Cataluña para que en esta campaña electoral definan abiertamente sus posiciones acerca de los aspectos señalados y abran un debate –público y en profundidad– sobre los mismos, en el convencimiento de que son ésas las materias que más preocupan a la mayoría de los ciudadanos.

Barcelona, octubre de 2003
En nombre de la Asociación, Marita Rodríguez, presidenta
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Además de los miembros de la Asociación, a este Manifiesto se adhieren inicialmente las personalidades que se relacionan, quedando abierto a posteriores adhesiones tanto de personas como de entidades:
Rafael Abella, Manuel Artacho Gallardo, Jordi Bernal, Albert Boadella, José Castellano, Julián Delgado Aguado, Justo Domínguez, Arcadi Espada, Francesc de Carreras, Gabriel Jackson, Javier Nart, Olegario Ortega Lajusticia, Félix Ovejero Lucas, Félix Pérez Romera, Xavier Pericay, José Ribas González, Juan Antonio Rodríguez Tous, José María Royo, Jesús Royo Arpón, Ivan Tubau
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Teléfonos de contacto:
José Domingo, vicepresidente: 650569991
Marita Rodríguez, presidenta: 652442199

Nacionalismos
Juventud manipulada
Pío Moa Libertad Digital  6 Noviembre 2003

Un fenómeno visible en Cataluña, Vasconia y Galicia, es la llegada a la edad de votar de promociones de jóvenes formados en el nacionalismo. Estos jóvenes, con el ardor y la inexperiencia propios de la edad, tienden a mostrarse radicales y exigentes, y su influencia sólo los necios pueden menospreciarla. Ahora mismo, en Cataluña, esa juventud manipulada ha aupado a los secesionistas no disimulados, y puede convertir a ERC en árbitro de la política regional, creando una situación sumamente inquietante. Acierta Mayor Oreja al señalar que esa es la verdadera herencia de Pujol, aunque se queda corto: es también la herencia de un PSOE y una derecha españolas que han permitido esa deriva con necia pasividad y hasta con sonrisa complaciente.

El problema no es nuevo. España ya sufrió, especialmente en 1923, una ofensiva concertada de los balcanismos, que, junto con el terrorismo y la campaña de destrucción del régimen liberal aprovechando la guerra de Marruecos, amenazaba no sólo a la Restauración, sino también la integridad de España. Resumiré aquella olvidada crisis, porque muestra hasta qué punto es difícil aprender de la experiencia.

Lo propio del momento fue que los secesionistas vascos, gallegos y catalanes, muy animados por la impresión de decrepitud que ofrecían los sucesivos gobiernos, unieron por primera vez sus fuerzas en un pacto, llamado de la Triple Alianza, para propiciar “la acción conjunta y mutua ayuda en la campaña por la libertad nacional de los tres pueblos”, y exigir “la plena soberanía política”. A ese fin reclamaban “el derecho a la apelación heroica para el caso de que la voluntad nacional de los pueblos de Cataluña, Euzkadi y Galicia siguiese desconocida y pisada por el Estado español”, llegando, si preciso fuere, a “mezclar la sangre [de vascos gallegos y catalanes] en el sacrificio”.

El pacto, pues, era abiertamente secesionista y dispuesto a la acción armada, y creaba una situación nueva. Nada en común con las estrategias de Cambó, en cuyo “tablero de ajedrez Cataluña, Euzkadi y Galicia eran piezas de la España grande”, señalaba el 10 de septiembre La Publicitat, órgano del nacionalismo radical catalán. Ahora luchaban “no por el engrandecimiento de España, sino por la libertad nacional de los tres pueblos amigos y aliados”.

Los firmantes rebosaban optimismo. Como decía Aberri el día 12, “Cataluña vibra hace tiempo en ansias de libertad. Euzkadi se yergue altiva y cada día más brava contra el dominador; Galicia no se resigna”. En Vasconia y Cataluña, en menor medida en Galicia, proliferaban actos, conferencias, campañas de agitación e información en la prensa. “El entusiasmo despertado con este motivo es grandioso, justificado por la enorme trascendencia de acto tan importante como la celebración de la alianza ofensiva-defensiva entre Galicia, Cataluña y Euzkadi, cuya acción mancomunada cambiará, tal vez muy pronto, los destinos de las tres naciones”, cantaba Aberri, el día 7. Gallastegui, un líder del PNV, pronosticaba: “Euzkadi es hoy esclava, mas pronto será libre y gloriosa”.

El pacto de la “Triple Alianza” se firmó el 11 de septiembre, aprovechando la Diada, y se registraron tumultos y gritos de “¡Muera España!” y “¡Muera Castilla!”, protagonizados por las juventudes partidistas. La preocupación suscitada queda reflejada expresivamente en comentarios como éste de La correspondencia de España sobre “los excesos de una juventud educada en principios absurdos, envenenada por propagandas de abominable separatismo. Se ha ido en la condescendencia más lejos de lo que era prudente, y hoy empieza a divisarse cuál puede ser el porvenir (…) Los nacionalismos del norte se robustecen y avanzan, acusando cada día mayor gravedad”. O este otro, de La voz de Guipúzcoa: “¿Qué otra cosa sino sonreír puede hacerse ante quienes se proclaman víctimas de la tiranía de un Estado que les consiente vejar el nombre de la patria y subvertir sus más fundamentales instituciones? (…) A nuestra risa se mezcla un poco de dolor, porque pensamos en los payeses y en los casheros, en los hombres del agro y del taller a quienes se capta con apóstrofes, con sentimentalismos, con imprecaciones, con todo menos con argumentos. Y en este aspecto nos parece reprobable la pasividad gubernamental ante los energúmenos que dan mueras a España”.

Nada nuevo, por tanto, ni en la táctica de los balcanizantes ni en la pasividad de los gobiernos. Los historiadores no suelen dar importancia a aquella experiencia porque pocos días después el golpe de Primo de Rivera cambió totalmente la situación. Cambó señala que la causa principal de la dictadura fue el intolerable terrorismo en Cataluña, pero Primo mencionó también, en primer plano, el auge de los separatismos.

Los balcanismos en España han contribuido poderosamente, junto con otras fuerzas, a traer dos dictaduras en el siglo XX, y una guerra civil. Nada de ello hubiera ocurrido si los gobiernos liberales de la Restauración, absortos en frívolas y suicidas rivalidades, hubieran atendido el problema con políticas adecuadas a su gravedad, y no sólo con ocasionales medidas represivas. Y un aspecto crucial de esa política debiera consistir en combatir la manipulación de los jóvenes por los artistas del “apóstrofe, el sentimentalismo y la imprecación”.

El verdadero problema en Vasconia
Pío Moa Libertad Digital  6 Noviembre 2003

El PNV quiere convencer a los vascos y, si puede, a los demás españoles, de que el problema que envenena su región es el de la autodeterminación. Los contrarios al desvarío nacionalista consideramos que el problema es la democracia, y que lo que llaman autodeterminación no pasa de ser un pretexto para seguir aplastando la libertad real de los vascos y amenazando la de los demás españoles.

Pues en nombre de la autodeterminación, el nacionalismo terrorista no ha cesado de asesinar, robar y hostigar a cuantos no comparten sus objetivos, mientras el nacionalismo teóricamente no violento le ha amparado y hecho el juego de mil maneras, desde paralizar a la policía autónoma hasta aprovechar la “tierra quemada” por los asesinos para extender su propia influencia, y sabotear la Constitución. La consecuencia es la práctica eliminación de la democracia en las Vascongadas. Por tanto, la máxima prioridad para todos los demócratas debe ser restaurarla. Jaime Mayor Oreja ha señalado ya esa dirección, pero conviene que ella se transforme en un plan amplio y preciso para reparar el inmenso daño causado por muchos años de desidia y de cesión del terreno a los liberticidas.

Una parte del trabajo debería consistir en poner de relieve la falacia del lema de la autodeterminación, concepto-trampa al estilo del de “soberanismo” y otros en que constantemente se enredan los políticos demócratas, para contento de los discípulos de Sabino Arana Las encuestas, entre otras cosas, indican que la mayoría de los vascos no está por la separación, y por eso el PNV evita presentar su objetivo con claridad. Habla de profundizar en el autogobierno, y pretende que las violencias provienen de que a los vascos no se les reconoce su derecho a “determinarse”. Naturalmente, mucha gente ve con simpatía esa preocupación peneuvista por el respeto a la libre decisión del “pueblo vasco”, quedando a la defensiva quienes se oponen a la argucia, pintados como opuestos a la voluntad popular, o temerosos de que ésta se “manifieste”.

La consigna de autodeterminación, tal como la usa el PNV, empieza a oler mal cuando constatamos que sólo ha servido, en la práctica, para aplastar las libertades y justificar el crimen organizado. Y aparece en toda su miseria si examinamos sus implicaciones. Si los vascos necesitaran autodeterminarse sería porque estarían oprimidos, como, por ejemplo, el Tibet bajo la dictadura china. Pero no ocurre nada semejante. Los vascos han estado siempre en España por propia decisión, no por haber sido invadidos, y han votado el estatuto como la forma actual de relacionarse con el gobierno central y las demás regiones. El único problema grave de la autonomía ha sido, precisamente, su utilización por los nacionalistas para, en nombre de unas reivindicaciones artificiosas y falsas, acosar las libertades e inficionar a parte de la población con ideas de superioridad y victimismo que sólo pueden abonar la violencia y una mayor opresión.

El desafío puede y deber ser contenido, si es preciso, aplicando la Constitución y suspendiendo una autonomía manipulada y desvirtuada por el PNV. Pero antes todo el mundo debe haber entendido que el problema no es la autodeterminación, sino la democracia, en cuya defensa no debe haber un solo retroceso más.

Farsa y tragedia del nacionalismo en el País Vasco
Por MIKEL BUESA. Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid ABC 6 Noviembre 2003

TENÍA que ocurrir. Inevitablemente, la presentación oficial del plan Ibarretxe, su plasmación documental en el proyecto aprobado por el Gobierno Vasco y presentado ante el Parlamento de Vitoria para su tramitación, debía conducir a la evocación de su único inspirador político: el ínclito Sabino Arana, un hombre de mediocres ideas que, seguramente, no habría pasado de ser un perfecto desconocido o, como mucho, de ser tratado como uno de tantos individuos curiosos, por lo grotesco, entre los estudiosos del pensamiento reaccionario español, si no fuera porque esas mismas ideas resultaron ser las inspiradoras de una religión política en cuyo nombre se han empuñado las armas, cometiéndose todo tipo de crímenes, se ha alimentado por generaciones el odio a España y se ha sostenido un fanatismo que oscurece la inteligencia y aproxima la acción política al ejercicio del poder con vocación totalitaria.

Tenía que ocurrir... La predicción hegeliana que Karl Marx recuerda en la que es quizás su obra más memorable -El 18 Brumario de Luis Bonaparte- vuelve a ser corroborada. «Hegel dice en alguna parte -señala Marx- que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen, como si dijéramos, dos veces...»; y añade que la primera adopta la forma de una tragedia, y la segunda la de una farsa. Tal vez debiéramos, en nuestro caso, invertir los términos, pues farsante es aquel personaje que dedicó su pluma a redactar «escritos absurdos sobre batallas medievales contadas con el rigor de un novelón decimonónico», a ofrecer una «visión esperpéntica y racista de España» y a «encontrar neologismos que alejasen el euskera del castellano», tal como ha destacado el profesor Antonio Elorza en su reciente obra La hora de Euzkadi.

Y farsa es su biografía de amante exclusivo de la patria y de la caza de fieras; de lector de libros de leyendas y de converso a «la verdad de la patria bizkaína»; de frustrado oligarca que no pudo emular ni a su abuelo ni a su padre, y ser alcalde de Abando pues esta anteiglesia se había anexionado a Bilbao en 1879, o acudir a Guernica como apoderado en las Juntas de Vizcaya tras la abolición foral de 1876; de racista, paranoico e imaginario perseguido por «el maketo recién llegado que todo ha destruido», según escribe en un poema de 1897; de misógino que oculta su dificultad para relacionarse con el sexo femenino en la descalificación de éste -«la mujer es vana, es superficial, es egoísta, tiene en sumo grado todas las debilidades de la naturaleza humana», dirá ese mismo año- y que, arrastrado por su beatería, sólo consintió en desposar con «una sencilla y humilde aldeana de la anteiglesia de Sukarrieta, ... hija menor del caserío Arbina, del cual fue natural la abuela de San Antonio de Padua», y ello tras haber comprobado previamente, con obsesión xenófoba, que «son ya 126 los apellidos de mi futura esposa que tengo hallados, todos ellos euskéricos», según cartea a uno de sus seguidores en el final del siglo; de gafe que, pese a tal exhibición de pureza de sangre, casi sin haber llegado a Amorebieta, enferma en su viaje de novios a Lourdes y pasa en esa ciudad francesa la que describe como su «luna de mierda» en carta del 10 de noviembre de 1900; de protomártir detenido y encarcelado -aunque por poco tiempo- por la ridícula acción de haber enviado en 1902 un telegrama elogioso a Theodore Roosevelt por su apoyo a la insurrección cubana; y, en fin, de olvidado por su viuda que, un tiempo después de su muerte el 25 de noviembre de 1903, se casó con un marino de Mundaca, aunque las malas lenguas, no se sabe si de filiación nacionalista o conservadora, hicieron correr la leyenda de que Nicolasa Achica Allende acabó sus días amancebaba con un guardia civil.

Tenía que ocurrir y ha ocurrido. El segundo acto de esta historia se perfila con aires de tragedia. La religión política fundada por Sabino ha dado fruto un siglo más tarde y expresa todas sus aspiraciones redentoras en el plan Ibarretxe, verdadero preludio de la independencia, de la secesión añorada por quienes creyeron en aquel mensaje maniqueo de «ideas escasas pero duras como piedras», en el que lo único «que cuenta es el antiespañolismo justificado en términos estrictamente racistas» (Antonio Elorza). Otra vez la observación de Marx se hace cierta: «Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen arbitrariamente bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo circunstancias directamente dadas y heredadas del pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos». Y así, como expresó Jon Juaristi en un poema que ahora evoca con cierta vergüenza por su carga exculpatoria de los hombres de su generación que se vieron arrastrados, en su radicalidad, por el nacionalismo, las preguntas de por qué algunos de ellos murieron jóvenes y de por qué mataron tan estúpidamente, sólo tiene una respuesta: «Nuestros padres mintieron: eso es todo».

Segundo acto trágico porque el plan Ibarretxe busca extraer el definitivo rédito político de más de tres décadas de terrorismo y se asienta así sobre los cadáveres de centenares de asesinados, las lesiones de miles de heridos y los estragos de incontables destrucciones del patrimonio personal y social de las víctimas causadas en el nombre de la patria vasca. Ibarretxe nos dice ahora con claridad meridiana que el final de esa cadena de atentados y crímenes -un final que él ni siquiera puede garantizar- tiene el precio político de dar la razón a las aspiraciones secesionistas que ya enunció Sabino, que heredaron todos los nacionalistas, fuera cual fuera su afiliación, y que ETA puso en el frontispicio del ejercicio de la violencia. Nos dice también, de manera implícita, que, lejos de la inocencia, esas víctimas fueron culpables -así, en abstracto, sin que se sepa qué ley conculcaron- y nos insta al silencio a quienes un día tras otro, cada uno a la nuestra, las recordamos dolorosamente. Y, de esta manera, hace virtud del ejercicio de la impiedad, del sarcasmo contra los que cayeron, de la burla de sus deudos, del silencio ante tanto sufrimiento; impiedad, sarcasmo, burla y silencio que han acabado por impregnar, enfermándola, a una gran parte de la sociedad civil en el País Vasco, dando así materialidad al miedo y haciendo de éste una fuente esencial del ejercicio del poder.

Acto trágico también porque ese plan no es un mero proyecto sujeto a discusión, sino que se acompaña de una insurrección contra el sistema constitucional, lo que se expresa en el sistemático desprecio de las instituciones, en la búsqueda de su descrédito y en el desacato a las legítimas decisiones adoptadas por sus órganos administrativos y judiciales. Y ello, con actitudes y argumentos que más recuerdan a los prolegómenos de la instauración de regímenes fascistas o totalitarios, que a los de las revoluciones democráticas. Esa insurrección no ha dado más que sus primeros pasos -como ejemplifican Atutxa con su desobediencia a las sentencias del Tribunal Supremo, la consejera de economía al tratar de impedir la liquidación del cupo o el lehendakari al extralimitarse de sus competencias e inaugurar embajadas en otros países o firmar tratados internacionales-, pero nada excluye que se vaya mucho más lejos -según han anunciado tanto Ibarretxe en México como Zenarruzabeitia en Vitoria- y entonces sea imprescindible apoyar e imponer las disposiciones del Estado mediante el ejercicio de la fuerza.

Sabino Arana falleció hace ahora un siglo. Con su muerte debiera haberse desvanecido también su pensamiento. Pero no fue así. Mas vale, por ello, que, aún tardíamente, sus ideas acaben enterradas con sus huesos allá en el cementerio de Pedernales, frente al paisaje eternamente cambiante de la desembocadura de la ría de Guernica, entre Chacharramnedi y Laida, de donde nunca debieron haber salido.

Hamlet es catalán
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 6 Noviembre 2003

LOS nacionalistas y los socialistas catalanes han encontrado en el PP un chivo expiatorio. Para ellos el partido de Aznar es una pieza extraña al sistema que les justifica. Ven en él la representación de las tensiones «territoriales» que existen hoy entre «Cataluña y España» (sic) y el culpable de una involución del sistema autonómico y del pluralismo. En el fondo, es su justificación, como vamos a ver.

La verdad es que ni Mas, ni Maragall, ni Carod-Rovira son capaces de explicar en qué ha podido consistir la involución ni en qué se puede advertir ese menor pluralismo. Pero lo repiten como si se tratara de un eslogan. Diariamente. Y se hacen eco como loros los tontos útiles de Madrid. Por cierto, que en contra de ese deterioro autonómico está el hecho brutal del apoyo del PP al gobierno de Pujol y está el rebajamiento del perfil «español» de Josep Piqué hasta extremos patéticos. Quiero decir de la indiferenciación. Por otra parte, los socialistas saben que si alguien se lo propusiera, podría reventar el PSC desde dentro o desde fuera. Vidal-Quadras pudo hacerlo y se lo impidió Aznar. No por ello se le ha reconocido al PP esta renuncia o, como ellos podrían decir, esta aportación a la paz civil catalana. Por el contrario, el gasto anti-autonómico ha corrido a cargo de Maragall, sobre todo. Después de asumir de forma definitiva la idea de «nación catalana», no ha dejado de luchar contra el frente constitucionalista en el País Vasco y ha terminado por avergonzarnos a todos con sus histrionismos y sus excursiones historicistas.

PERO su aportación a la insolidaridad ha sido la creación de un estado de animadversión contra Madrid como la expresión capitalina de una nueva versión de la España que domina y retiene a la periferia en el atraso, en la dependencia mientras ella «se va». Insidioso, Maragall es mucho más perturbador de la convivencia que Pujol o Carod-Rovira, quizá porque éstos están en un discurso más externo.

Decir que hay menos «pluralismo» hoy que en tiempos de González o que se ha producido una «involución» autonómica es una bajeza intelectual y una falta de honradez política. Pero entonces, ¿por qué lo hacen? ¿Por qué insisten en una torpeza tan obvia? Lo necesitan. No pueden escapar a su condición hamletiana, a su ser o no ser independientes cuando el desarrollo del autonomismo les exige una clarificación. Por eso necesitan negar éste.

UNA de las características de los partidos catalanes es la necesidad que tienen de demostrarnos que su nacionalismo es consecuencia no ya de sus aspiraciones y su ideario sino de la situación a la que les lleva el unitarismo, el centralismo, el españolismo del PP. Se diría que necesitan justificarse. Así que, a pesar de que resulte una indecencia política hablar de centralismo cuando hay diecisiete parlamentos, no pueden dejar de afirmarlo. Necesitan engañarse. De lo contrario la coherencia -y el reconocimiento de la realidad- tendría que llevarles o bien a aceptar el Estado autonómico y dejarse de mandangas territoriales o bien a separarse de España, lo cual terminaría con su condición hamletiana, con su naturaleza misma, con su incapacidad «nacional»... Para ser como son necesitan a España y, sobre todo, necesitan al PP como residencia de todos los males que les dan razón de ser... aunque sean males imaginarios.

La polémica sobre ERC
Francisco Marhuenda La Razón 6 Noviembre 2003

Los nacionalistas se ofenden con gran facilidad. Ahora se ha creado una polémica artificial por unas palabras desafortunadas de Jaime Mayor Oreja en la forma, aunque no en el fondo. Es evidente que ETA y ERC no son lo mismo y que la situación de crispación y enfrentamiento que existe en el País Vasco no se reproduce en Cataluña.

Una vez constatadas estas dos realidades, no es menos cierto que tanto el Plan Ibarreche como la posibilidad de que ERC sea el árbitro de la gobernabilidad son un riesgo para la unidad de España. No entiendo por qué alguien se tiene que ofender por ello, ya que es cierto porque Carod-Rovira propugna la independencia. El líder de ERC nunca ha escondido sus posiciones, que cuentan con la adhesión unánime de su partido, y quiere una reforma del Estatut que convierta a Cataluña en un Estado Libre Asociado y se le reconozca el derecho a la autodeterminación. Es evidente que es el paso previo para alcanzar la independencia y que se opta por esta fórmula por la misma razón que Ibarreche, para no tener que salir de la Unión Europea.

CiU y PSC han engordado artificialmente a ERC. Durante años, Pujol y los dirigentes de la federación nacionalistas han estigmatizado al PP y han abominado de un pacto que garantizaba la estabilidad tanto en las Cortes como en el Parlamento catalán. En lugar de venderlo en positivo se ha optado por agitar el radicalismo nacionalista y ahora tienen las consecuencias sobre la mesa. Artur Mas ha dicho hasta la saciedad de que no volvería a pactar con el PP y ha pedido que Carod aclarara si pactaría con ellos o con el PSC. En este mismo sentido, Maragall, que olvida que sus electores votan a un partido nacional y no nacionalista, como muy bien recordó Rajoy, ha reclamado el apoyo de los independentistas y los quiere en el gobierno de la Generalitat si gana las elecciones. Cataluña y el País Vasco son dos realidades distintas, pero se equivocan los que minimizan la deriva que está tomando la política catalana.

La diferencia entre el PP y el PSOE es que Rajoy representa a un partido sólido y cohesionado, mientras que lo de Zapatero es una amalgama de voluntades e intereses alrededor de una formación que tiene voces y mensajes distintos en cada comunidad.

Otra cosa es que puedan existir debates internos, pero a ningún candidato del PP se le ocurriría pactar con el independentismo.

Las armas de Anasagasti
Editorial El Ideal Gallego 6 Noviembre 2003

Recurrir a la manipulación desde su escaño en el Parlamento es una de las mayores infamias en las que puede incurrir un político; cuando al hecho de falsear la realidad se une la incitación a la violencia, la conducta pasa de ser una vileza a convertirse en muy grave. Iñaki Anasagasti debería reflexionar con seriedad, planteándose incluso la posibilidad de renunciar a su condición de diputado, después de que ayer afirmase en el Congreso que el Gobierno, al negarse a que se debata el plan secesionista de Ibarretxe, está empujando a los jóvenes a la “lucha armada”, ese eufemismo que refleja la cobardía de los nacionalistas vascos para referirse al terrorismo.

El portavoz parlamentario del PNV sabe que ha mentido y, si fuese sensato, debería ser consciente también de que quien incita a la violencia es él, ya que el Ejecutivo no ha hecho otra cosa que valerse de instrumentos legales para tratar de paralizar un proyecto que considera contrario a la Constitución, mientras que él invita a ETA y a los proetarras a volver a cometer atentados.

El camuflaje del Bloque
Editorial El Ideal Gallego 6 Noviembre 2003

El Bloque atravesaba hace un año uno de sus peores momentos. El apretón de manos entre Manuel Fraga y Xosé Manuel Beiras tras la investidura del líder popular como presidente de la Xunta y la disposición del portavoz nacionalista al diálogo institucional, ratificada durante el debate sobre el estado de la autonomía, había puesto en pie de guerra la UPG, cuyos dirigentes cuestionaban en público sin ningún recato a Beiras.

Sin embargo, la situación empezó a írseles de las manos y lo que hasta ese momento había sido un férreo control sobre la formación frentista empezó a resquebrajarse, produciéndose hechos inusitados como que desde los otros grupos integrados en el BNG se contestase a los “coroneles”.

La tensión era máxima, ya que la amenaza de que el Bloque saltase por los aires estaba cada día más cerca de ser realidad. Los “upegallos”, llevados por su fervor marxista-leninista, recurrieron a la ortodoxia y se valieron de un problema para tapar otro.

La catástrofe del “Prestige” se presentó como la cortina de humo ideal con la que ocultar la lucha interna y la UPG se entregó con todas sus fuerzas a esa causa; esa sucesión de hechos encajaría perfectamente en los años más oscuros de la antigua Unión Soviética, pero así se recoge en el informe de gestión de la formación frentista en el que se analizan los últimos 16 meses y en el que también se admite que se exigió a los militantes que renunciasen al derecho a discrepar. Es difícil encontrar en una agrupación política un ataque más repugnante a los valores democráticos.

Monumento a Sabino Arana
Cartas al Director ABC 6 Noviembre 2003

Me parece indignante que el alcalde de Bilbao haya decidido colocar una enorme estatua de Sabino Arana en pleno centro de la capital vizcaína. Al margen de la descarada propaganda nacionalista que supone, lo que me parece más grave es que el personaje en cuestión representa unos valores tan deplorables como arcaicos. De hecho, a ninguna persona ajena al PNV se le puede ocurrir dedicar monumento, calle o estatua alguna a Arana.

Iñaki Azkuna debería saber que racismo, xenofobia, insolidaridad, separatismo, clericalismo y primitivismo fueron algunas de las constantes doctrinales del fundador de su partido. A pesar de lo cual, y de modo increíble, Sabino tiene dedicada a su persona toda una fundación política potenciada al unísono por el PNV y el Gobierno vasco con la única finalidad de premiar a quienes mejor zahieren a España. ¿Hasta cuándo se va a tolerar tanto dislate ofensivo a nuestra patria y al progreso?  Juan Santoro Ruiz.  Madrid.

Imperdonable
Nino Muñoz/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 6 Noviembre 2003

Durante más de veinte años, los nacionalistas, con toda clase de artimañas, al borde de la ilegalidad, se han venido apropiando de la representatividad, del sentimiento, la lengua, la historia y hasta de la propiedad de toda la sociedad vasca. Después del tiempo transcurrido y de lo preparado en la sombra, con el consiguiente zarandeo, no se contentan con la fruta y presentan el plan «con uñas y dientes» del lehendakari, de «amable iniciativa» de Josu Jon, que sólo «la intervención militar puede detener» de Arzalluz y de convivencia con... para apoderarse del huerto.

Saben que su órdago secesionista está perdido por ilegal, frentista y antisocial. Pero no renunciarán (harían bien si lo trataran de conseguir con honestidad y legalmente) e intentarán con repliegues temporales, pactos de familia y victimismo, atraerse los votos y el 'apoyo moral' prestado del entramado violento y de todos los nacionalistas de buena fe para mantenerse en el poder y después imponer 'democráticamente' la autodeterminazioa independentista.

Para lograrlo, mientras no se les retire el poder con los votos, utilizarán todos los medios: gubernamentales y parlamentarios, movilizaciones, obstruir las resoluciones judiciales, etcétera. Emplearán el victimismo, la ambigüedad, la demonización y la hipocresía frente a la opresora España y la maldad de los 'españoles', el vienen a por nosotros, lo del estado de excepción legislativo y judicial, el 'atraco' a la cartera de los vascos, la persecución al euskera y a la pureza vasca.

Seguirán con su plan y su cancionero. Mientras tanto los no nacionalistas, los representantes de la Iglesia y los cristianos vascos, ¿seguiremos callados por miedo sin ser consecuentes con las víctimas por la libertad ni con sus familias? ¿Dejaremos a su suerte a amenazados, extorsionados, excluidos y exiliados? ¿PSOE, PP y UA seguirán divididos por un plato de lentejas? Sería imperdonable.

Francia sienta las bases jurídicas para ilegalizar el entorno de ETA
El Consejo de Estado galo confirma la extradición de Juan María Olano, ex portavoz de Gestoras pro Amnistía.
FERNANDO ITURRIBARRÍA. Carcasona Heraldo de Aragón 6 Noviembre 2003

El Consejo de Estado galo (máximo tribunal administrativo) puso las bases jurídicas para ilegalizar en Francia las organizaciones del entorno de ETA al validar la extradición a España de Juan Mari Olano, ex portavoz de Gestoras pro Amnistía. La resolución, inapelable y que sienta jurisprudencia, se produjo la víspera de la cumbre franco-española de Carcasona, que aprueba la creación de equipos conjuntos antiterroristas con participación de policías, jueces y fiscales de los dos países.

La decisión del equivalente francés a la Sala Tercera del Tribunal Supremo confirma el decreto de extradición firmado por el Gobierno de París en contra de Olano el pasado 25 de noviembre. El Ejecutivo tiene ahora las manos libres para ejecutarlo una vez desestimado el recurso interpuesto por el afectado al cabo de casi un año de contencioso, seguido muy de cerca por el Ministerio de Justicia galo.

De esta manera, el ex dirigente de Gestoras se va a convertir próximamente en el primer acusado de pertenecer a organizaciones en la órbita de ETA ilegalizadas por el juez Baltasar Garzón que será entregado por Francia. Más allá de este episodio concreto, la decisión abre la puerta a otros casos similares -como el de Eneko Aizpuru, responsable de Segi- y otorga carta de naturaleza jurídica a la vía emprendida por la Audiencia Nacional para declarar la ilicitud de la sopa de siglas que conforma la galaxia del MLNV.

Inculpación
El alcance principal del veredicto reside en que admite que el cargo de "integración en organización terrorista a nivel de dirección" imputado por Garzón es punible en el derecho francés al constituir "el delito de participación en un grupo formado con vistas a la preparación de actos de terrorismo". Esta inculpación está materializada por "el apoyo financiero a miembros de la organización terrorista ETA-KAS-EKIN", su reclutamiento, el señalamiento de responsables de su encarcelación que "pueden así convertirse en objetivos de actos de terrorismo " y el control de campañas de colecta de fondos "de manera coercitiva".

El Consejo de Estado considera que el hecho de que estas infracciones "hayan sido cometidas en el marco de una lucha por la independencia del País Vasco no basta, habida cuenta de su gravedad, para contemplarlas como revestidas de carácter político". Además, insiste en que no resulta de la demanda que la extradición "haya sido solicitada por las autoridades españolas con fines de perseguir al interesado en razón de sus opiniones políticas".

La resolución subraya que, "en contra de lo que sostiene Olano, el sistema judicial español respeta los derechos y libertades fundamentales de la persona humana" y permite al encausado "dar a valer contradictoriamente sus derechos antes de ser juzgado". Tras juzgar que los hechos cometidos a partir del 12 de febrero de 1995 no están prescritos, rechaza el recurso y desestima la indemnización reclamada por Olano, por importe de 3.000 euros.

PODRÍA PRESENTARSE LA PRÓXIMA SEMANA
El Gobierno recurrirá el plan separatista con argumentos de los asesores de Ibarretxe
No era intención de Ibarretxe que se filtrara el trabajo que habían realizado sus asesores jurídicos sobre el plan separatista. En él se cuestionaba la legalidad del mismo y se advertía de multitud de obstáculos para ponerlo en práctica sin incurrir en delito. Ahora, ese mismo informe se convertirá en "pieza jurídica esencial" para argumentar el recurso del Gobierno ante el Constitucional, según ha anunciado el ministro de Justicia, José María Michavila.
EFE Libertad Digital  6 Noviembre 2003

El ministro de Justicia, José María Michavila, anunció este miércoles que, posiblemente la próxima semana, el Gobierno recurrirá ante el Tribunal Constitucional tanto el "fraude" del acuerdo del Consejo de Gobierno sobre el "plan Ibarretxe" como el de la Mesa del Parlamento vasco en el que se aprobó su tramitación por el procedimiento ordinario.

En una conferencia de prensa, Michavila indicó que el próximo viernes informará al Consejo de Ministros del contenido de la iniciativa jurídica para llevar el "plan Ibarretxe" ante el TC y dijo que en el recurso se aportará como "pieza jurídica esencial" el "propio informe de los servicios jurídicos de Ibarretxe, que le dijo que lo que hace no está de acuerdo con la Constitución y con el Estatuto".

Fuentes jurídicas indicaron que cabe la posibilidad de que los servicios jurídicos del Estado incluyan los dos actos administrativos –el acuerdo del Consejo de Gobierno vasco del pasado día 25 y el de la Mesa del Parlamento de este martes– en un mismo recurso o bien se inclinen por presentar dos recursos, uno por cada acuerdo, ante el Tribunal Constitucional. En palabras del ministro: "Si alguien cree que el Estado de Derecho es tonto, que sepa que no se le puede tomar el pelo utilizando fraudulentamente las instituciones y los procedimientos".

Un recurso "singular"
Explicó además, que los servicios jurídicos del Estado están a la espera de la publicación del acuerdo de la Mesa del Parlamento Vasco en su Boletín Oficial, lo que está previsto que se produzca el próximo viernes, para poner en marcha el recurso, y que lo más posible es que se formalice la próxima semana ante el Tribunal Constitucional, aunque recordó que hay un plazo de dos meses para ello. El ministro de Justicia recalcó que este recurso contará con una "singularidad" como es que los servicios jurídicos del Estado pedirán a un Gobierno autonómico que cumpla su Estatuto de Autonomía. Habitualmente, recordó, cuando la Abogacía del Estado recurre un acuerdo autonómico ante el TC, invoca la Constitución y la Comunidad Autónoma invoca su Estatuto.

En cuanto a la decisión de la Mesa del Parlamento vasco de calificar el texto aprobado por el Gobierno vasco como propuesta de reforma del Estatuto, Michavila dijo que "es un nuevo fraude de ley, se llame como se llame, el inventar figuras jurídicas que, bajo el supuesto de una reforma del Estatuto de Autonomía, mutilan de una forma unilateral la Constitución". Indicó que si el PNV quiere abrir un debate sobre la reforma de la Constitución "lo puede hacer sin ninguna vergüenza" ya que hay cauces para ello pero, señaló, "no se atreve porque le da vergüenza por la frágil situación política en la que está", tanto por el proyecto que defiende de impulsar una propuesta unilateralmente, como por su contenido.

Además, para Michavila, un ejemplo de que "ese es el propósito del plan Ibarretxe" es que el mismo día en que se anunció la propuesta, del Parlamento vasco fue expulsada "una víctima de ETA y del terrorismo" como es el presidente del PP, Carlos Iturgaiz, mientras se mantiene en el mismo a "Otegui, Josu Ternera y todos sus compañeros, cuando el Tribunal Supremo y todas las democracias europeas han dicho que Batasuna es un instrumento de ETA".

«Cobardes y rebeldes»: cara y cruz en la actitud de los ciudadanos ante el terrorismo
ABC 6 Noviembre 2003

MADRID. «Cobardes y rebeldes. Por qué pervive el terrorismo». En su último libro, la catedrática de Ciencia Política y colaboradora de ABC, Edurne Uriarte, analiza las cinco actitudes de los ciudadanos ante el terrorismo: fanatismo, comprensión, indiferencia, cobardía y rebeldía.

En el libro también analiza la actitud del Estado -que se ha mostrado firme contra el terror a partir de mediados de la década de los noventa, al cerrar las vías de la negociación- y de los dirigentes del PNV. Uriarte cree que «los nacionalistas están negociando con los terroristas y van a vender el plan Ibarretxe a la sociedad, especialmente a la vasca, a cambio de una tregua «final»». Llegado a este punto, expresó su temor de que haya «mucha gente tentada a aceptar el chantaje», debido, «muy especialmente al miedo y al deseo de tranquilidad».

Sin embargo, Eduarte Uriante no cree que finalmente se celebre el referendum propiamente dicho, porque las instituciones del Estado tienen medios para evitarlo.No obstante, ante el hipotético caso de que se llevara a cabo la consulta, anuncia que los constitucionalistas van a intensificar sus movilizaciones. Al mismo tiempo, advierte una gran confusión en los ciudadanos nacionalistas, antes autonomistas que independentistas. En su opinión, el plan Ibarretxe es cosa de las «élites nacionalistas».

Vázquez también se desmarca de Ferraz y pide un frente PP-PSOE contra el Plan Ibarreche
Aznar responde que el alcalde coruñés es un referente político y ensalza su «sentido de Estado»
Francisco Vázquez, alcalde socialista de La Coruña, defendió ayer, en contra de las tesis que sostiene la dirección de su partido, la necesidad de hacer un frente común con el Partido Popular para poner freno al Plan Ibarreche. A su juicio, «cuando el interés de la nación lo exige», es necesario mostrar siempre una «lealtad acrisolada». El presidente del Gobierno, José María Aznar, ensalzó el «sentido de Estado» del primer edil coruñés y aseguró que se ha convertido en un «referente de integridad y de buen hacer» no sólo para la clase política, sino para los ciudadanos gallegos.
Redacción - Madrid.- La Razón 6 Noviembre 2003

Francisco Vázquez volvió a dejar claro ayer que los caminos de su partido y el suyo discurren, en muchas más ocasiones de a las que Ferraz le gustaría, por separado. Siempre crítico con la dirección del PSOE cuando lo ha considerado oportuno, ayer volvió a dejar clara su independencia de criterios. Durante el acto de entrega de la Gran Cruz de Isabel La Católica, que le impuso el presidente del Gobierno, José María Aznar, el alcalde coruñés declaró que «cuando el interés de la nación lo exige», es necesario mostrar siempre una «lealtad acrisolada. En esos momentos de dificultad, son muchas más las cosas que nos unen que las que nos pueden separar», añadió, haciendo extensivo este sentimiento hacia el Plan Ibarreche. En su opinión, el proyecto del «lendakari» es un intento de «cambiar la historia que nunca se conseguirá» y que se debe combatir por encima de cualquier ideología partidista.

Satisfacción de Aznar
Las palabras de Vázquez fueron acogidas con satisfacción por parte del jefe del Ejecutivo, quien no dudó en ensalzar el «sentido de Estado» del socialista, asegurando que se ha convertido «en un referente de integridad y de buen hacer» no sólo para la clase política, sino para los gallegos. «Es un político de los que honran a la política y que merece el respeto de muchos», agregó Aznar.

El presidente del Gobierno insistió en que la condecoración «honra la principal virtud política» de Vázquez, que nace «de un profundo sentido de España», y que en su caso «entronca con una raíz gallega que es sentimiento abierto, no separador ni excluyente». Aznar afirmó que Galicia «ya no se siente periferia» y se mostró confiado en que «cuando el desastre del Prestige se haya olvidado, se recuerde el Plan Galicia y el compromiso del Gobierno con los sectores afectados y el desarrollo de la comunidad».

Aznar aseguró que España «no puede ser entendida como una limitación para nadie» porque «es la mejor oportunidad al ser un espacio de libertad ancho y cómodo donde pueden estar todos, no caben planes para separar ni son posibles etiquetas para discriminar a unos españoles frente a otros».

El presidente aprovechó la conmemoración del XXV Aniversario de la Constitución para recordar que la Carta Magna y los Estatutos de Autonomía «han marcado los pasos de España por el camino de la convivencia y prosperidad. Los últimos 25 años han demostrado que sumar esfuerzos no supone disminución para nadie sino beneficio para todos ¬dijo¬. Ante ciertos retos y amenazas, la unión hace la fuerza». Aznar también destacó que «lo más importante» entre las fuerzas políticas no son las diferencias «desde la legitimidad de sus posiciones», y que «se puede estar en desacuerdo en todo menos en lo fundamental».

La vieja, ingrata y antisemita Europa
EDITORIAL Libertad Digital  6 Noviembre 2003

Los resultados del último Eurobarómetro sobre la guerra de Irak y la situación en Oriente Medio han producido una lógica preocupación en Romano Prodi, quien ha anunciado la organización de un seminario antes de fin de año para analizarlos. Por que, ni siquiera para Prodi, tiene sentido que un 59 por ciento de los europeos considere a Israel como la mayor amenaza para la paz mundial, o que Irán y Corea del Norte, a ojos de los europeos, sean tan peligrosas para la seguridad internacional como EEUU. Estos resultados son aún más dramáticos en el caso de España, donde el "ranking" de peligrosidad lo encabeza EEUU con un 66 por ciento, seguido por Israel (53%), Irán (41%) y Corea del Norte (37%); o en el de Grecia, donde el enemigo público número uno es EEUU (88%), seguido de Israel (61%).

El Eurobarómetro arroja unos resultados que podrían muy bien calificarse como un brote de antisemitismo combinado con un igualmente incomprensible antiamericanismo. Precisamente en el continente donde se produjo el Holocausto, y que tuvo que ser liberado de los horrores nazis, y después protegido de la barbarie soviética, por los EEUU. Aunque la tradición antisemita europea se remonta a la alta Edad Media, pues los judíos eran considerados el pueblo deicida, no es menos cierto que la memoria del Holocausto debería haber enterrado para siempre cualquier tentación antisemita. Del mismo modo, la lógica más elemental debería llevar a la conclusión de que los EEUU, lejos de ser uno de los principales peligros para la paz mundial, son precisamente los artífices de la liberación de Europa y de la preservación de las libertades en su mitad occidental, allá donde no pudo llegar la Unión Soviética.

Sin embargo, la desinformación sistemática practicada por todo tipo de medios de comunicación –especialmente los audiovisuales, donde se manipulan burdamente imágenes y testimonios para presentar a israelíes y norteamericanos como imperialistas y carniceros sedientos de sangre y de poder– en contra de los dos países más comprometidos en la lucha contra el terrorismo ha acabado produciendo sus efectos. Tanto es así que Siria, principal santuario del terrorismo palestino, sólo ocupa el octavo lugar en la lista de países que, en opinión de los europeos, amenazan la paz mundial. Todo esto, unido a que Europa lleva 60 años sin preocuparse seriamente de su propia defensa –para eso estaban los americanos–, ha hecho concebir a una mayoría de europeos el falaz espejismo de que para vivir en paz basta con desearlo, y si el precio a pagar es la destrucción del estado de Israel –la única democracia liberal de la zona–, están dispuestos a pagarlo, a condición de que la marea terrorista no llegue a Europa.

Es difícil concebir una actitud más ciega, ingrata e insolidaria para con la causa de la paz, la seguridad y la libertad en el mundo, de la que, guste o no, los EEUU han sido los principales y casi únicos valedores durante más de sesenta años. Y, asimismo, es una auténtica infamia considerar al pequeño Estado judío –apenas 6 millones de habitantes– como la principal amenaza para la paz en el mundo, cuando no ha dejado de ser agredido por sus vecinos en los 55 años de su existencia, y cuando sus ciudadanos padecen el terrorismo más cruel y sanguinario del mundo. Ciertamente, Romano Prodi y el resto de las autoridades europeas habrán de reflexionar sobre las causas de "un prejuicio que debe ser condenado sin paliativos", pues "en una Europa nacida en la reacción a los horrores de la guerra y de la Shoa, no hay espacio ni tolerancia para el antisemitismo".

Pero lo cierto es que sí lo hay, y las autoridades y gobiernos europeos son en gran parte responsables de ello, al negar sistemáticamente a Israel el pan y la sal en su legítima lucha contra el terrorismo palestino y contra todos aquellos que niegan el derecho de Israel a existir. Y también al obstinarse en marcar diferencias con EEUU en los terrenos donde, precisamente, más sólido tendría que ser el llamado "vínculo transatlántico", como la defensa. Por ejemplo, el hecho de que en la lista de países de la encuesta no aparezcan Cuba, Sudán o la Autoridad Nacional Palestina –que ocupan los primeros puestos en la lista de países patrocinadores del terrorismo junto a Irán, Corea del Norte, Libia o Siria– y sí EEUU e Israel, que son víctimas del terrorismo, ya es suficientemente revelador de ese sesgo antisemita y antiamericano que impregna los rincones de las conciencias europeas.

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