AGLI

Recortes de Prensa     Martes 11  Noviembre  2003
Discriminación positiva
Carmen Leal Libertad Digital 11 Noviembre 2003

Las catalanas
Iñaki Ezkerra La Razón 11 Noviembre 2003

EL PP Y CATALUÑA
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 11 Noviembre 2003

Hagamos memoria
ROSA DÍEZ  El Correo 11 Noviembre 2003

Aún quedan godos por desollar
Lorenzo Contreras La Razón 11 Noviembre 2003

Nuevo catalanismo
Antonio Martín Beaumont La Razón 11 Noviembre 2003

Carod aguarda
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  11 Noviembre 2003

Kapritxos ortográfikos
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 11 Noviembre 2003

AGUR, AGUR, AGUR
Alfonso USSÍA ABC 11 Noviembre 2003

Dilemas en Vigo
Andrés Freire Libertad Digital  11 Noviembre 2003

El desafío del PNV
Cartas al Director ABC 11 Noviembre 2003

La Fiscalía pide al TSJ Vasco que anule el Plan Ibarreche por vulnerar la Constitución
F. Velasco - Madrid.- La Razón 11 Noviembre 2003

El PP mostrará el legado racista y xenófobo de Sabino Arana al PNV con motivo de su centenario
Libertad Digital  11 Noviembre 2003

La Fundación para la Libertad llama a la movilización para frenar el plan Ibarretxe
L. S./VITORIA El Correo 11 Noviembre 2003

UPN y el PSOE unen sus fuerzas en Navarra ante el desafío
B. LÓPEZ ABC 11 Noviembre 2003

Villar afirma que ETA estaría en «las últimas» si no fuera por la ayuda del PNV
AGENCIAS/LOGROÑO El Correo 11 Noviembre 2003
 
Imposición del catalán
Discriminación positiva
Carmen Leal Libertad Digital 11 Noviembre 2003

En el debate televisivo de los cinco líderes que se presentan a las elecciones autonómicas, Carod-Rovira de ERC sacó a relucir la anécdota que cuenta Qim Monzó en La Vanguardia del actor Joel Joan, que le echaron de un restaurante por hablar en catalán. Es curioso que en período de elecciones saquen a pasear el fantasma de la agresión lingüística que padece desde tiempo inmemorial la lengua catalana. Ese pretendido “acoso” a la lengua “propia” de Cataluña sorprende, porque basta darse un paseo desde la metrópoli hasta la última aldea, para ver que no hay ninguna rotulación viaria en castellano y que en hospitales o en cualquier edificio público todo está escrito en catalán. Puede usted entrar en cualquier Escuela, Instituto de Enseñanza Media o Universidad y ver que no hay indicios de que allí haya alumnos de lengua castellana, pero si se detiene un momento en los pasillos notará que se habla también en castellano. Tanto, que esta lengua, que es la lengua materna del 53% de la población catalana, se le llama ahora la lengua de la libertad.

Pero volvamos a la anécdota. Si lo que cuenta el Sr Monzó es verdad y no una boutade para animar el debate y acallar las protestas de los castellanohablantes a los que han hurtado su lengua, deberían interpretarlo con sumo cuidado, porque es una clara manifestación del “conflicto lingüístico” que existe en Cataluña. En el congreso de Cultura catalana de 1978, los sociolingüistas catalanes, Valverdú, Aracil y Ninyoles, definieron el concepto de “conflicto lingüístico” de la siguiente manera: Hay conflicto lingüístico cuando en un mismo territorio dos lenguas claramente diferenciadas se enfrentan, una como políticamente dominante (uso oficial, uso público) y otra políticamente dominada. Las formas de dominación son variadas, desde las netamente represivas (como las que ha practicado el Estado español bajo el franquismo-sic- ) hasta las políticamente tolerantes, cuya fuerza represiva es fundamentalmente ideológica (Actas I,13) Para la sociolingüística catalana dicho conflicto puede ser latente o agudo, según “las condiciones sociales, culturales y políticas del momento” y el conflicto se resuelve sustituyendo una lengua por otra. Hay que pensar que esa sustitución se realiza a favor de la lengua “políticamente dominante”. Ahí estamos.

La imposición del catalán por parte del gobierno de CiU con la ayuda por pasiva o por activa de los partidos políticos nacionalistas y no nacionalistas, ha sido de tal natureleza que está generando un rechazo popular, hasta ahora de forma no violenta, pero que está ahí como la yesca, y bastará que se encienda una cerilla para que pueda ocasionar un incendio.

¿Alguien puede entender cómo la mitad de los ciudadanos abandona su lengua (castellano) para utilizar la lengua de la otra mitad (catalán) sin protestar?¿Alguien puede pensar que se hace voluntariamente? ¿Alguien puede entender que si los individuos de estas dos comunidades con lenguas distintas (catalán/castellano) se entienden perfectamente entre sí hablando cada uno su lengua materna se pretenda que se utilice exclusivamente una? ¿Por qué si las dos son cooficiales? Si las lenguas son de los ciudadanos y no de los territorios, ¿por qué la mitad de los ciudadanos de Cataluña tienen unos derechos que se les niega a la otra mitad, si pagan los mismos impuestos?

A todas estas preguntas el nacionalismo identitario responde con un perfecto oxímoron: “discriminación positiva” hacia el catalán. Por lo tanto, discriminación bien negativa hacia las personas que hablan castellano, que han de cambiar su lengua si quieren tener un trabajo por humilde que este sea. Como C., mujer de la limpieza del Ateneo de Barcelona, que está sufriendo lo indecible porque hasta las notas por escrito ha de hacerlas en catalán. Este curso, al profesor de Primaria J. B. le ha advertido el Inspector X. Ch. que si se empeña en dar las clases en castellano “iniciará los tramites disciplinarios” que pueden ser : a) suspensión de empleo y sueldo, b) suspensión de la plaza en propiedad definitiva, c) traslado forzoso. Al profesor de Historia de secundaria F. O. le prohíben utilizar el castellano en las actividades lectivas y sufre amenazas de la directora M. C. S. y del inspector S. P.

Son 14.000 los profesionales de la enseñanza que se han visto forzados a pedir traslado por cuestiones lingüísticas y el dato es del periódico Avui. Esto viene sucediendo desde hace muchos años. El 20 de febrero de 1985 la Generalidad de Cataluña manda el siguiente telegrama; “Estando obligado a participar en el concurso de traslados y habiendo recibido vuestra solicitud de vacantes sólo en Cataluña, se os requiere a fin de que en término de cinco días naturales solicitéis plaza fuera de Cataluña, ya que no ha superado la prueba de catalán. Atentamente.

Carmen Leal es secretaria de la Asociación de Profesores por el Bilingüismo de Cataluña

Las catalanas
Iñaki Ezkerra La Razón 11 Noviembre 2003

Cuando Felipe aprovechó su intervención en un mitin de Baracaldo para decir que el PSE-EE. debía pactar con el PNV irrumpiendo de ese modo en la campaña para las autonómicas del l3-M que capitaneaba en la dirección opuesta Redondo Terreros, éste se limitó a no hacer comentarios y a seguir con su inequívoco mensaje. Hay gente, como Felipe, a la que todo le sale gratis. Cuando Jaime Mayor, sin moverse de su sitio, hace una comparación obvia entre los nacionalismos vasco y catalán que los propios interesados explicitaron por escrito en la Declaración de Barcelona ¬que Arzalluz deja en herencia la radicalidad de ETA como Pujol lega la de Esquerra Republicana¬ gritan algunos que ha irrumpido en la campaña de Piqué.

Como el mensaje de Redondo Terreros fue claro pese a esa irrupción real en su campaña y como recogió los frutos que debía recoger, el mensaje de Piqué en las catalanas resulta inequívoco ¬o equivocamente inequívoco para ser exactos¬ y recogerá los frutos que debe recoger de esa táctica ambigua. Ha quedado clara cuál es su apuesta en Cataluña y que no se le eche la culpa luego a Jaime Mayor ni a nadie del fracaso de esa táctica.

Por pillar dudosos votos nacionalistas Piqué renuncia a recoger la enorme ola de votos que podía haberle venido de los desengañados de Maragall. Renuncia a copiar la ya trillada experiencia vasca del trasvase de electores del PSE-EE al PP. Allá Piqué. Que juegue esa carta pero no niegue unos paralelismos entre el País Vasco y Cataluña que los nacionalistas de ambas comunidades son los primeros en vocear y silenciar según les conviene. Si esas situaciones no Tienen nada que ver, ¿qué hace Maragall metiendo las narices en Euskadi? ¿Qué hace el Parlamento catalán aplaudiendo al lehendakari que pactó con ETA? ¿Qué hace ETA reclutando independentistas catalanes?

Si Arzalluz y Anasagasti fueran vascos de verdad les heriría está cínica escrupulitis que de pronto le entra al nacionalismo catalán de desmarcarse de la pomada vasca, esas frasecitas de «nosotros no tenemos que ver nada con aquella barbarie», «no somos comparables». De pronto los vascos ¬no el nacionalismo vasco sino el País Vasco, los vascos en general¬ somos unos apestados que no podemos ser comparados con nadie. Nuestra bestialidad es única.

Y lo más ridículo y autovejatorio es que la comparación indigna también al PNV, como si el sospechoso de chantaje mostrara solidaridad con el sospechoso de estafa y se indignara de que se le compare con él. Es como si dijera: «Está bien que digan que yo soy un chantajista pero no que a ese acusado de estafa lo comparen conmigo porque ¿todavía hay clases, por favor!, y yo soy de la más baja y despreciable».

EL PP Y CATALUÑA
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 11 Noviembre 2003

EL «comportamiento autonómico» que ha tenido el PP en Cataluña en estos años ha sido ingenuamente generoso. Tanto como lo fue el de UCD. Ha sido generoso porque no ha sabido negociar duramente las competencias y ha sido ingenuo porque, a pesar de ello, no ha dejado de ser considerado y tratado como la representación del fundamentalismo españolista y, por supuesto, no ha conseguido satisfacer las exigencias de los nacionalismos.

¿Cabe mayor ironía histórica que CiU siga tratando a los «populares» como a gentes extrañas a la comunidad catalana, irreconciliables con lo que ellos entienden como el «ser» mismo de Cataluña, a pesar de haber sido éstos quienes les vienen permitiendo gobernar?

Como en el caso de UCD, los errores del PP se explican a partir de un complejo de culpabilidad histórica y de un desconocimiento llamativo de lo que es el nacionalismo. En este sentido, muchos «populares» coinciden con militantes de izquierda en minusvalorar los objetivos nacionalistas, pero hay una diferencia fundamental entre el PP y el PSOE: éste ha podido hacer una política cambiante -oportunista si se quiere- gracias a las fuertes federaciones que tiene en el País Vasco y en Cataluña. Así el PSOE pudo hacer una política de contención de los nacionalismos cuando González estaba en el Gobierno central. Practicaba una convivencia tensa con éstos, basada por un lado en el retraso del desarrollo autonómico y, por otro, en el reparto del territorio según lo que yo he llamado teoría de las tres patas, según la cual González se reservaba el poder central y concedía Cataluña y el País Vasco a los nacionalistas. A «sus» vascos y catalanes les compensaba con ministerios en Madrid.

CUANDO todo se viene abajo al negar Pujol su apoyo a González en los presupuestos, todas las energías del PSOE se van a dedicar a denunciar las cesiones del PP a los nacionalistas, al tiempo que ellos comienzan a extremar sus aristas vasquistas y catalanistas hasta el punto de compartir los cánones de los nacionalistas. Para entendernos, Maragall y Odón Elorza confiesan su creencia en Cataluña y el País Vasco como naciones y se lanzan a la formulación de una alternativa al Estado, una vez agotados los Estatutos.

A la vista de este proceso (de ingenuidad por parte del PP, de tozudez por parte de los nacionalismos y de dobles juegos por parte del socialismo), las elecciones catalanas del domingo tienen para mí un interés bastante distinto al que observo en la mayoría. No me inquieta tanto con quién gobernará ERC sino qué hará con su vida el PP. Lo que provoca mi curiosidad es ese partido que ha tenido en España una mayoría absoluta y que es el cuarto en Cataluña. Siento una gran curiosidad por ver el comportamiento que podrá tener el PP en el caso de que CiU llegue a formar gobierno con ERC. ¿Se dará cuenta entonces de que el nacionalismo de CiU no era tan distinto del que profesa el PNV? Y si una coalición de socialistas, republicanos, comunistas y verdes llegara a dejar fuera del gobierno al partido de Pujol, ¿se acercará el PP tanto a CiU como para tener la tentación de disolverse en ella?

Hagamos memoria
ROSA DÍEZ /EURODIPUTADA, PRESIDENTA DE LA DELEGACIÓN SOCIALISTA ESPAÑOLA El Correo 11 Noviembre 2003

Defender lo obvio suele ser algo habitual para una mujer. Si además eres de izquierdas, más aún. Sirva como ejemplo la cantidad de tinta que se ha empleado -y se sigue empleado- para defender algo tan democráticamente elemental como la igualdad. Pido perdón de antemano porque voy a dedicar este artículo a reiterar algunas obviedades sobre lo que representa el plan Ibarretxe. Y es que frente a las mentiras reiteradas e institucionalizadas del nacionalismo -acompañadas de su huésped Izquierda Unida-, insistir en lo obvio sigue siendo necesario.

Dice Manu Escudero en un reciente artículo sobre la situación del País Vasco que la 'nueva posición' del PNV empieza a tomar cuerpo cuando muchos bienpensantes -políticos, periodistas, tertulianos...- se autoconvencen de que la 'deriva soberanista' es una 'sobrereacción' ante la política del PP. Tiendo a creer que esa equívoca reacción de la que habla Escudero es producto del vértigo que les entra al considerar que el PNV va en serio y que no hay causa externa que provoque la 'nueva' posición. Prefieren minimizar la importancia del ataque, esperando así que el empellón no se los lleve por delante. Además, si la culpa la tuviera el PP, antes o después -la alternativa en el Gobierno español está asegurada-, se arreglaría el problema. Pero el efecto que se produce es el contrario del que se pretende: la incorrecta evaluación del problema, la falta de reacción, es lo que envalentona a Ibarretxe y le anima a seguir adelante.

Pero quiero recordar que la historia reciente de la ofensiva antidemocrática del PNV no empezó ahí. La traición a los valores democráticos, a los derechos de la ciudadanía vasca, comienza cuando el PNV pacta con ETA la exclusión de los no nacionalistas. Es el Pacto de Lizarra. De ahí nace todo lo demás: la tregua que no fue tal, la retirada de escoltas a políticos vascos a pesar de que ETA había advertido al PNV en septiembre de 2000 que iba a volver a matar, a pesar de que asesinó en enero de 2001 al teniente coronel Blanco. El mantenimiento por parte del Gobierno de Ibarretxe y del PNV de la ficción de tregua hasta que asesinaron a Fernando Buesa, las insultantes declaraciones de Arzalluz ante la multitudinaria expresión de duelo en Vitoria, la indigna actitud de Ibarretxe, que tardó días en romper con Batasuna y muchos días más en darle el pésame a la familia de Buesa. La inmoral manifestación de exaltación que organizó Ibarretxe a mayor gloria suya. Y así un largo suma y sigue de traiciones, rupturas e irresponsabilidades. Hasta la presentación, en septiembre de 2002, del Plan Lizarra 2. Y finalmente, por ahora, la representación, en septiembre de 2003, del mismo amenazante plan.

Sí. Todo empezó en Lizarra, en aquel septiembre -otra vez septiembre- de 1998 en el que nos anunciaron el acuerdo y, como consecuencia de él, la «tregua unilateral e incondicionada» de ETA. Sin aquel acuerdo, nada de lo sucintamente descrito para contar nuestra reciente historia habría sido igual. Por eso conviene analizar el momento político de ese pacto; para extraer conclusiones correctas y, a partir de ahí, actuar. Conviene recordar que el momento en el que el PNV empieza las negociaciones con ETA -como después se ha sabido-, es el inmediatamente posterior al asesinato de Miguel Angel Blanco. Conviene recordarlo no sólo porque el hecho en sí resulte particularmente expresivo de la inmoralidad de ese partido político que acababa de anunciar en los funerales de Miguel Angel Blanco su radical distancia con los medios y también con los fines de ETA. También es relevante, desde la perspectiva política, que en ese momento el PNV gobernaba con los socialistas en Vitoria y se entendía -y estupendamente, por cierto-, con Aznar en Madrid. O sea, que no rompió con los demócratas y eligió pactar con los terroristas ante su soledad en Euskadi y/o su incomprensión en Madrid, lo que también habría sido rechazable. No. Optó libremente, sin más condicionante que su propia debilidad democrática. Allí se visualizó lo que es verdaderamente el PNV: un partido aferrado al poder, que no está dispuesto a competir en igualdad de condiciones con el resto de fuerzas políticas vascas. Un PNV que rompe las reglas del juego, porque es consciente de que, si se atiene a ellas, si no invoca los sacrosantos siete mil años de historia, si no consigue -como en la Transición-, que se le vuelva a reconocer como el 'único' depositario e intérprete de las esencias del pueblo vasco, antes o después, perderá las elecciones.

Es importante recordar las fechas, las circunstancias, la coyuntura. Sobre el porqué o el para qué lo hicieron, podemos discutir. Sobre el cuándo y el cómo, sólo hay que ir a la hemeroteca. Para no errar una vez más en el diagnóstico y en el tratamiento. Que es lo que a mi juicio les ocurre a quienes califican de 'error' la propuesta de Ibarretxe, por hacerla, dicen, en un momento de «desventaja extrema para una parte de la población vasca». No es un error, es una estrategia. Antidemocrática, sí, pero una estrategia. Porque Ibarretxe sabe que su iniciativa, planteada en una situación de libertad del conjunto de la ciudadanía vasca, sería un chiste. Conseguiría algunas viñetas cómicas, un par de guiñoles y la carcajada general en Europa. No es un error: es un chantaje. Un chantaje que, para tener éxito, requiere que se cumplan al menos cuatro condiciones. La primera de todas, que no lo parezca, que incluso quienes la rechazan estén dispuestos a seguir creyendo que es un error o que la culpa la tienen otros. La segunda, que siga habiendo miedo y falta de libertad entre vascos. La tercera, que quienes viven esa situación de angustia pierdan la esperanza y desistan. La cuarta, que el Estado de Derecho no salga en defensa de la libertad de todos y no ponga en marcha todos los instrumentos de que dispone para defender la democracia. En definitiva, el plan necesita de ETA. Sin ETA, con libertad, nadie se lo tomaría en serio.

Pero aunque las condiciones no se dan -al menos todas juntas-, y el Estado de Derecho tiene instrumentos para evitar que el chantaje tenga éxito, la presión del chantajista empieza a hacer mella entre las gentes. Así vemos cómo toma cuerpo la idea de que 'hay que ofrecer una salida al PNV'. O eso tan manido de 'los trenes que chocan', como si hubiera que aplicar la misma regla al tren que va por su vía que al que se ha metido en dirección prohibida. Por cierto, que la única manera de no chocar sin perder el buen rumbo es sacar el tren de Ibarretxe, cuando aún hay tiempo, a una vía muerta. Claro que si los maquinistas del tren del constitucionalismo no se ponen de acuerdo, (el uno quiere frenar, el otro desviarse, el otro acelerar...) cabe que ocurra lo peor: que estemos parados y nos lleven por delante.

Sí, el chantaje empieza a hacer mella. Y no sólo porque demasiados posibilistas anden buscando ayudar al PNV en vez de ayudar a sus víctimas, a sus víctimas políticas. También porque éstos, los que sufren cada día el desprecio y la prepotencia del nacionalismo gobernante, la impunidad con que actúan -¿qué espectáculo el de Atutxa en el Parlamento!-, empiezan a perder la esperanza. Están cansados de nuestras disputas. Reclaman, y con razón, que no olvidemos lo fundamental. Uno: el problema de los vascos es la falta de libertad y no la falta de diálogo. Dos: la libertad no sólo nos la quita ETA. También nos la quita el PNV, que fue el que pactó con la organización terrorista nuestra exclusión.

Por eso algunas 'hojas de ruta' que nos proponen, basadas en la idea de que ellos se equivocan y hay que convencerles, resultan totalmente erróneas; en fin, son el único diálogo imposible. Si fuera posible no estaríamos donde estamos. Porque el PNV sabe que sin ventajismo, sin miedo, con libertad, no tendría nada que hacer. Y no porque quienes defendemos la vigencia del Estatuto le pusiéramos condiciones previas, sino porque la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, ese derecho universal esencia de la democracia, hace inviable el plan Ibarretxe. Si el pueblo vasco no tiene intérpretes genuinos, si sólo los votos de ciudadanos iguales determinan su futuro, se acabó el plan.

Por cierto, y ya que hablamos de diálogo, les haré una confesión. A veces pienso que más nos valdría recuperar nuestra memoria, la de los demócratas en general y la izquierda en particular, una memoria que no es de diálogo con el absolutismo, sino de lucha contra él. Más que nada para que los absolutistas de hoy no vayan por la vida, y sobre todo no pasen a la historia, como los campeones de la democracia. Vamos, para que no se repita la historia.

Aún quedan godos por desollar
Lorenzo Contreras La Razón 11 Noviembre 2003

En este tiempo de retiradas políticas emplazadas a 2004, Javier Arzalluz ha aprovechado en Bilbao el «Gudari Eguna» o Día del Soldado para lanzar un mensaje de guerra basado en la idea de que no hay que temerla porque siempre los españoles que la emprendieran contra el independentismo vasco la tendrían perdida. Esta baladronada en el fondo delata el convencimiento de que ningún Gobierno español aplicará el artículo octavo de la Constitución pues, entre otras razones, España se habría quedado sin ejército, para convertirlo en una especie de oenegé uniformada.

El presidente del PNV debería considerar que no hay nunca o casi nunca enemigo pequeño y cabe decir «enemigo» porque es el concepto que él mismo aplica a su dialéctica político-bélica. Es que, so pretexto de riesgo de golpismo, el PSOE de González comisionó desde el Gobierno a Narciso Serra para transformar la democratización de las Fuerzas Armadas en ninguna fuerza armada. De manera que al final sólo nos queda Perejil y las misiones humanitarias para aderezar el espíritu combativo.

La verdad es que el enemigo, es decir, la respuesta combativa, puede revestir diversas formas. Ahora se comenta que Aznar, en la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas, expresó el pasado día 20 la teoría de la la guerra «anticipatoria» contra el terrorismo internacional para después, con el paso de la fechas, advertir en respuesta al coordinador de IU, Gaspar Llamazares, que esas acciones podrían también prevenir los ataques del terrorismo interior.

Nunca hasta ahora, desde el Poder Ejecutivo, se había empleado un lenguaje «tan delicado» como este, lo cual no deja de ser políticamente incorrecto. Tales nociones, cuanto menos se manejen, mejor. Pero conviene recordar que son los nacionalistas vascos quienes abusan de los términos. Anasagasti ya acusó al Gobierno, en la última sesión de control parlamentario, de empujar a la juventud vasca hacia la lucha armada.

En este esquema de tensiones verbales le toca a José María Aznar cargar con los peores reproches. Y ahora Arzalluz le llama «el última godo» imitando a Manuel de Irujo cuando en la agonía de la II República denominó así a José Calvo Sotelo. Es posible que el hasta ahora líder del PNV peque de optimismo. Es muy difícil anticipar que Aznar sea «el último godo». Puede ser el penúltimo o incluso el antepenúltimo. O tal vez uno más en una larga lista de penúltimos o de últimos.

El nacionalismo vasco se ha atracado de euforia. Cree que lo tiene todo hecho y a lo mejor se equivoca. El Gobierno central no carece necesariamente de recursos. De momento, por supuesto, se evidencia una debilidad. Atucha por desobediencia civil, ya podría haber probado o estar a punto de probar la pena de banquillo.

Nuevo catalanismo
Antonio Martín Beaumont La Razón 11 Noviembre 2003

La jubilación de Jordi Pujol no será fácil. Sea quien sea su sucesor en la Generalitat, Pujol deja una herencia difícil, incómoda para casi todos y especialmente molesta para quienes se reconocen en los postulados nacionalistas. Consolidada ya la autonomía, sólo el Partido Popular se reconoce autonomista en Cataluña; y lo que fue un triunfo histórico que se plasmó en la Constitución de 1978, ha dado paso a muchas incertidumbres.

Nadie duda hoy de la importancia de la participación catalana en el debate constitucional de la Transición. Catalana fue la solución de reconocer a España como nación soberana, donde la soberanía nacional reside única y exclusivamente en el pueblo español. No por casualidad, y con el voto favorable de los constituyentes catalanistas, la Constitución se fundamenta en la unidad indisoluble de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles.

Como se recordará, sólo después la Constitución afirma que España es una realidad plural, y como consecuencia de esta diversidad existencial de la nación española, se garantiza el derecho a la autonomía de las regiones que integran España y la solidaridad entre todas ellas. Para satisfacer un prurito más formal que ideológico, Miquel Roca creó de alguna manera el neologismo «nacionalidades», tal vez para no dar a Cataluña categoría de nación pero para crear ciertas diferencias entre las regiones españolas. También de él procede la expresión, esencialmente contradictoria pero tal vez eficaz, de España como «nación de naciones». Pero es claro, y lo fue para todos, que la soberanía era y es un atributo de la nación -española- mientras que la autonomía es derecho de las regiones.

Ha pasado mucho tiempo desde 1978, y Jordi Pujol se retira. Sólo un problema real de los planteados a España en aquella fecha sigue vivo: el separatismo y el terrorismo de ETA. Sin embargo, en esta nueva coyuntura histórica, en la que el nacionalismo vasco se juega el todo en la apuesta por una independencia no imposible se echa a faltar una voz catalana, con buen sentido, en la tradición de la Lliga. Un catalanismo sin complejos, que afirme la variedad de España pero no tema aceptar lo evidente, su unidad. Una vertiente catalana del patriotismo español como solución profunda del cáncer separatista vasco.

Elecciones Catalanas
Carod aguarda
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  11 Noviembre 2003

Salvo que las encuestas yerren mucho, la cosa pinta mal en la Cataluña del postpujolismo. La confirmación de la ventaja estratégica de ERC dibuja el escenario más temido por quienes conocen los efectos devastadores de la inestabilidad institucional. Un escenario que se han ganado a pulso los nacionalistas, con veintitrés años de discurso victimista, y el PSOE, con la disolución de su proyecto nacional.

El independentismo del partido de Carod-Rovira no es un juego sino un proyecto real en el que trabajan duro desde que barrieron a Hortalà. Fue una operación dirigida desde fuera y que contó con varios centenares de jóvenes disciplinados procedentes del movimiento Crida per a la Solidaritat que habían obtenido el carné pocos meses antes. Aquel congreso que Colom ganó por sorpresa debió haber encendido las alarmas. En vez de eso, el PSC no ha hecho más que alimentarlos con el poder y el presupuesto del Ayuntamiento de Barcelona. La esquerra gobierna ya en municipios que acogen al 60 % de la población de Cataluña y posee un eficaz aparato de propaganda. Su imagen es de impecable diseño y modernidad. Sus líderes no ocultan jamás sus intenciones secesionistas y se declaran enemigos de la violencia.

Lo alarmante es que creen de verdad en la pronta viabilidad de su proyecto. No hay guiños, sobreentendidos ni ambigüedades para consumo de masas. Piensan convocar su referéndum, quepa o no en la Constitución. ¿Les suena? Pues eso, como en el País Vasco, aunque sin muertos. Otro foco de inestabilidad, otro desafío al Estado, pero con más visos de éxito.

Apenas se está mencionando en la prensa la eventualidad de que el líder republicano no se contente con dos o tres conselleries. Curiosa miopía de los medios, pues Carod es claro al explicar su intención de encabezar un gobierno “de concentración nacional” que incluya a todos los partidos “de tradición catalanista y democrática”. Se refiere, claro, a excluir al PP. Podría decirlo de este modo y sonaría más sincero, pero prefiere apelar a la tradición. Será la del golpe de estado de Companys en 1934. El PSOE, claro, también cuenta para él con mejor tradición que el PP: de la revolución de Asturias a los GAL, de las checas a Lasa y Zabala. En cuanto a la tradición democrática del PSUC, ¿quién podría dudar? Ya no queda nadie del POUM para hacerlo. Que alguien le cuente de una vez a ERC que en 2003 todos los partidos de Cataluña son democráticos. ¿O no?

Si no le ceden la presidencia, Carod podría impedir la formación de gobierno. En tal caso, para evitar nuevas elecciones, la responsabilidad obligaría al PSC a dar sus votos a CiU, o viceversa. O a formar gobierno juntos, una opción que cuenta con no pocos partidarios. Pero, en campaña, ni Mas ni Maragall se enfrentarán en serio a Carod porque el lunes tendrán que ir a llamar a su puerta. En cuanto a Piqué, la prensa le está poniendo enormes dificultades para llegar al público. La Vanguardia, el medio más influyente de Cataluña, prácticamente lo ignora. Además, un hecho inesperado ha venido a desviar la atención de los votantes: la prueba del nueve de que los catalanes somos tan españoles como los murcianos es que ahora mismo en el Principado sólo se habla de Doña Leticia Ortiz. ¿Será algún día también nuestra reina, o sólo una reina extranjera? A lo mejor presentándolo así alguien se da cuenta de lo que está pasando en Cataluña.

Kapritxos ortográfikos
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 11 Noviembre 2003

Es usted, lehendakari, el primer español (dicho sea sin voluntad de ofender) que ha manifestado su propósito de acudir a La Boda y, ya puestos en este plan (dicho sea sin ánimo de señalar), me gustaría hacerle una consideración. Siempre me ha parecido notable que su konsejera de Edukazión se llame Anjeles (sik) Iztueta. Son cosas que pasan en las Mejores Familias. La futura reina de España se llama Letizia (siz) Ortiz. No hay comparación, claro, pero ambos caprichos ortográficos crean escuela:¿cómo vamos a reprochar a nuestros hijos que confundan la 'b' y la 'v' o la 'g' y la 'j', si la máxima responsable educativa de la comunidad escribe así? En el segundo caso, y aunque la familia real no sea constitucionalmente responsable, el mal ejemplo va a tener peores consecuencias. No hay, que sepamos, niñas inscritas con el nombre de Anjelines, pero nos espera una generación de Letizitas, porque miles de madres españolas (y vascas), ilusionadas e implacables, impondrán a sus hijas el nombre de la futura Prinzesa de Asturias. Algo tendrían que hacer la Real Academia y Luis María Anson, que con tanta tenacidad le niega la 'z' a Xabier Arzalluz.

Viene esto a cuento, lehendakari, porque están ahora todos sus portavoces (Imaz, Egibar, Errazti y sus alkartasunos, Madrazo Ké Planazo y su Izkierda Unida Sinkopada, usted mismo) machacando la misma consigna: el Gobierno quiere impedir el debate. En estos 14 meses se ha negado usted a debatir su plan hasta con sus socios de gobierno. No ha ganado una sola adhesión en ese tiempo. Todos menos usted lo han debatido por tierra mar y aire mientras tanto. Yo mismo le he escrito un montón de cartas sobre el plan, sin haber tenido ni un solo acuse de recibo, aunque ya imagino que habrá tenido mucho lío. Dice usted que su plan es negociable hasta la última coma, pero ni siquiera corrigió la ortografía en la web que lo divulgó, pese a que un servidor le advirtió lealmente de la falta. Aquel 'ingerencias' con 'g' estuvo allí colgado hasta que desapareció la web.

Ni es usted un modelo de diálogo, ni todas las ideas son legítimas, ni todas se pueden debatir en un Parlamento. Si no es un proyecto de Ley, ni una disposición, ni una resolución, debería debatirlo en 'Esta es mi gente'. Una Cámara regional no puede debatir una propuesta para declarar no vigente el artículo 15 de la Constitución, que declara abolida la pena de muerte, por ejemplo. No digamos si el proponente hubiera anunciado su voluntad de no desistir aunque el debate le resulte adverso en algún punto de su recorrido parlamentario o el Tribunal Constitucional lo suspenda. Alguien debería impedir legalmente ese debate. Por el bien del país y de las instituciones autonómicas. Para que el prestigio del Parlamento vasco pueda sobrevivir al de su presidente Juan María Atutxa.

AGUR, AGUR, AGUR
Por Alfonso USSÍA ABC 11 Noviembre 2003

SE va. En enero ha dicho. A cuidar del huerto y jugar con los nietos. Pobres nietos. Horas libres para el paseo y la meditación. Nostalgia, quizá, de tiempos pasados, acuarelas descoloridas por la memoria débil, de sotanas y rezos entre los setos y frutales de la Casa de Ignacio, allá en Loyola, tan cerca de su cuna, en el valle más triste del alma guipuzcoana. Misas y homilías en la Embajada de España en Bonn, con el embajador Sebastián de Erice pendiente de su capellán, tan español, tan vasco, tan directo, tan espiritual. Dios abandona su futuro y cuelga la sotana. Lectura de los pensamientos de Sabino Arana, justificación del mañana. Hermanas monjas, hermano jesuíta. «Cuando me muera, mi esquela en español». Se cumplen sus deseos. Las hermanas, entre oraciones, lo comentan. «Javiercho ha cambiado, y mucho». El padre, ardiente vasco carlista, español hasta la médula, duerme para siempre en la melancolía del desaparecer, pincelada de Foxá. La madre agoniza y Javier se planta, firme y emocionado, ante el lecho de su última referencia. En la calle, decenas de banderas autonómicas vascas, las «ikurriñas», consuelan la tristeza del hijo que, a un soplo de vida está de perder a su madre. Y Javier abre las ventanas, para que la madre vea el flamear de los verdes, rojos y blancos de las ikurriñas. Y con la voz llagada por la inmediatez de la muerte, con la autoridad ancestral de las mujeres vascas, regaña al hijo y le ordena que cierre las ventanas. «Ésa no es mi bandera. Tú sabes bien cuál es mi bandera, Javier. La de España».

Pero Javier ya está decidido. Su destino no puede ser otro que el del libertador. Sabino Arana moldea con sus consignas racistas un nuevo Simón Bolívar, sin tiempo ni territorios. Todo lo guarda para él. En sus comparecencias públicas, Javier mide sus palabras, pacta, tira y afloja. Hasta Madrid viene con frecuencia y acude al Palacio de la Zarzuela. «Siempre nuestra lealtad, Señor». Se lo dice al Rey de España, Señor de Vizcaya. El pacto de la Corona. Ya ha engañado a los centristas de UCD y a los socialistas de Felipe González. Y consigue engañar a José María Aznar durante los primeros meses de su presidencia en el Gobierno. «Allí tengo que decir estas cosas, porque no está el horno para bollos, y ETA nos apunta, pero contad siempre con nuestra lealtad». Como ya hiciera en los días de la transición, acude a Francia de cuando en cuando, y habla con los dirigentes de la banda terrorista. «Más caña, más movimiento de árboles. Necesitamos los frutos».

Cuando ya la sociedad está definitivamente dividida, cuando el miedo se ha apoderado de sus propios correligionarios, cuando se ha establecido la diferencia brutal entre los buenos vascos -los nacionalistas- y los vascos que no merecen serlo -los constitucionalistas-, Javier se quita el disfraz y exige el desarrollo de su estrategia. Separación de España, aceptación sin reservas de los fundamentos de la ETA, discriminación racial e ideológica, desobediencia civil, depuración de los resistentes. En los verdes melancólicos que rodean las tumbas de sus padres y hermanos, los prados y los bosques se estremecen. Ya es él, y no lo que aparentaba. El gran traidor no se esconde, ni calla ni oculta. Pero se siente acabado, viejo. Le han fallado los plazos. Álava se escurre, Guipúzcoa sostiene su delirio, Vizcaya, incomprensiblemente, no le obedece. Navarra es una quimera inconquistable y Laburdi, Benavarra y Zuberoa, los tres territorios vascofranceses, nada quieren saber de la esquizofrenia. Todo es consecuencia de su constante y callada traición. Y advierte que el fracaso es inmediato, y que sus títeres no van a conseguir su propósito. Ahí le alcanza la melancolía del vasco viejo. Y sueña con su caserío, su huerta, sus árboles, sus nietos. Y anuncia que se va. Os lo dejo todo. Es dedir, os dejo la cosecha de mi locura. Galerna y chubascos. Horizonte negro. Pero Javier Arzallus no mira hacia atrás. Su futuro lo tiene claro. El caserío le aguarda. Agur, agur, agur.

Dilemas en Vigo
Andrés Freire Libertad Digital  11 Noviembre 2003

Hace un mes, Ventura Pérez Mariño, independiente en las filas del PSOE y alcalde de Vigo, expulsó por deslealtad al BNG de su gobierno municipal. A partir de esos momentos, estalló en la ciudad y por extensión en toda Galicia, una crisis política de difícil solución. Mientras los analistas observan sus funestas consecuencias para la credibilidad de las izquierdas en Galicia, los vigueses simplemente se echan las manos a la cabeza y se preguntan si hay acaso alguna solución para el gobierno de su ciudad. Hoy no lo parece.

A los dirigentes locales del PP y Bloque es claro que les gustaría pactar. Han trabajado juntos varios años y no encuentran problemas en un gobierno del PP, como lista más votada (10 concejales PP, 8 del PSOE, 7 del BNG), con apoyos puntuales del BNG. Ambos partidos se sienten, además, amenazados por la reacción de la opinión pública viguesa a la crisis. Pérez Mariño se ha convertido en un alcalde popular y creíble. Si no acaban con él ahora, puede quedarse con el cargo durante muchos años. De ahí que saboteen su gobierno con una pinza innoble.

El PP es quien más siente el peligro: su electorado empieza a apreciar a Mariño. A diferencia de los poco atractivos candidatos con los que el dedo insigne de don Manuel Fraga castiga a Vigo, Ventura es un profesional respetado, le ha hecho frente a los bloqueiros y no se avergüenza por hablar en castellano, dato esencial para entender el odio visceral que el nacionalismo gallego siente hacia él (por cierto, nadie del PP le ha defendido en esta postura). Pero ni militantes locales ni mandos nacionales comprenderían este acuerdo. Las elecciones generales están cerca, y la fiabilidad del PP en la cuestión nacional frente a los pactos ambiguos del PSOE va a ser una de las ideas fuerza de la campaña popular. Tengamos además en cuenta que el líder del partido en la provincia es el candidato Rajoy. Ya ha dado órdenes de que nadie se mueva.

El BNG, por su parte, se ha convertido en un partido profundamente impopular más allá del núcleo duro de sus fieles. El llano pueblo en cartas al periódico y llamadas a la radio les acusa de sectarios que van a lo suyo sin que la ciudad les importe y de profesionales de la política en defensa de sus privilegios. Pero tal es la inquina con la que miran al alcalde Mariño que esto no les preocupa. Quieren su cabeza. Para reforzar su postura, han condicionado todos los pactos gallegos a lo que ocurra en Vigo. El más jugoso de ellos es el de la Diputación de La Coruña.

El PSOE no puede ni quiere ceder. Mariño es una elección personal de Touriño, secretario gallego, y el propio Zapatero. Además, si aguantan la presión pueden asegurarse el control de Vigo, lo que les convertiría en el partido de las ciudades de Galicia. Ya dominan Coruña, Lugo y, en menor medida, Santiago. Su esperanza es sobrevivir hasta que entre en vigor la Ley de Grandes Ciudades, que da mayor poder a los alcaldes.

El caso es que, mientras las cúpulas políticas se apuñalan torvamente, la ciudad de Vigo está paralizada. El PP gallego se frota las manos, pues esta querella corrobora su doctrina de “o nosotros o el caos”. A mí, sin embargo, me parece que lo que ocurre en Vigo –como lo de Marbella y otros muchos concejos– demuestra la necesidad de cambiar el sistema de elección de los alcaldes. Es preciso avanzar en la elección directa, para evitar que las ciudades se conviertan en rehenes de las disputas partidarias de responsables políticos.

El desafío del PNV
Cartas al Director ABC 11 Noviembre 2003

Me gustaría expresar mi apoyo al Gobierno por su posicionamiento con respecto al plan Ibarretxe. Desde el Ejecutivo de Ajuria-Enea se ha planteado su plan soberanista como un desafío al Estado, en el convencimiento de que el Gobierno tomaría medidas drásticas que pusieran en tela de juicio el régimen de libertades existentes en España desde 1978. A diferencia de lo que esperaba el ejecutivo de Ibarretxe, las medidas adoptadas por el Gobierno central van encaminadas a desmontar con argumentos legales y jurídicos las pretensiones secesionistas de Ibarretxe.

Lo dicho por el máximo dirigente del PNV, Javier Arzalluz, con respecto a la existencia de un estado de excepción en Vascongadas es del todo cierto. Lo que Arzalluz no se ha parado a pensar es que ha sido el PNV quien lo implantó hace 23 años, cuando comenzó a gobernar la Comunidad autónoma vasca. En materia lingüística y educativa la dictadura del PNV es total, imponiendo a los jóvenes vascos la educación en euskera y obligando a estudiar la pseudo historia inventada por Sabino Arana y sus seguidores. No es de extrañar que las ikastolas sean consideradas como centros de formación política más que escuelas, donde la máxima es inculcar el odio a todo lo relacionado con España.

Resulta paradójico que Arzalluz denuncie un «estado de excepción», cuando las únicas víctimas que sufren persecución y son asesinadas pertenecen a la oposición política del PNV. Espero que sea cual sea el Gobierno que surja de las urnas el próximo mes de marzo, actúe con la misma firmeza y calma con que está actuando el Gobierno de José María Aznar.   Juan Ignacio Medina Muñoz. Madrid.

La Fiscalía pide al TSJ Vasco que anule el Plan Ibarreche por vulnerar la Constitución
El Plan busca también la «ruptura con la legalidad estatutaria» e imponer una reforma constitucional
Ruptura con la legalidad estatutaria, desbordamiento del sistema constitucional y extralimitaciones competencias claramente «ofensivas» a la Constitución. Estos son algunos de los argumentos que utiliza la fiscalía en el escrito presentado ayer ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en el que pide que se admita el recurso interpuesto por la Diputación Foral de Álava contra el acuerdo del Consejo de Gobierno vasco del pasado 25 de octubre por el que se aprobó el denominado «Plan Ibarreche» y que éste se declare nulo.
F. Velasco - Madrid.- La Razón 11 Noviembre 2003

La fiscalía solicita la nulidad del acuerdo del Consejo de Gobierno vasco con tres argumentos esenciales: «incompatibilidad manifiesta» con la Constitución», ruptura con la legalidad estatutaria vigente y la clara oposición frontal con otras normas jurídicas que integran el «bloque de constitucionalidad». Junto a ello, entiende que el recurso de la Diputación de Álava debe admitirse a trámite porque la «Propuesta» del «plan Ibarreche» no supera «el más elemental test de razonabilidad» y contiene «extralimitaciones» competenciales «clamorosamente ofensivas» a la Constitución.

Para la fiscalía, la realidad que el Gobierno vasco pretende con esa «apariencia formal» de iniciativa política de modificación del Estatuto no es otra que lograr el «desbordamiento del sistema constitucional y de ruptura con la legalidad estatutaria hasta ahora vigente». Por ello, esa «Propuesta» es «la más genuina expresión de una estrategia jurídica de camuflaje», mediante la cual se pretende, en realidad, redefinir «un marco político de verdadero alcance» que va «mucho más allá de la reforma del actual Estatuto de Autonomía, que es para lo que está facultado».

Por contra, el objetivo es, a juicio de la fiscalía, lograr una reforma de la Constitución, «cuya vigencia pretende fragmentarse territorialmente, propugnando su arbitraria inaplicación a una parte del territorio». De esta forma, «nos hallamos ante una verdadera reforma constitucional, que el Gobierno Vasco pretende imponer, haciendo un uso de sus facultades legales y apartándose de forma deliberada del procedimiento descrito» en la propia Carta Magna.

«El respeto a los propios mecanismos legales de reforma y, sobre todo, la exigencia de un presupuesto competencial, son absolutamente indispensables para su legitimidad constitucional y para su aceptación como iniciativa política acorde con la Ley», añade la fiscalía al respecto.

Por ello, afirma que el orden contencioso-administrativo no puede permanecer al margen «de tan flagrante vulneración de los principios estructurales del sistema constitucional», ya que lo contrario, añade, sería «propugnar una inadmisible concepción del papel de los tribunales de Justicia en un Estado democrático».
Además, el Ministerio Público esgrime que el «Plan Ibarreche», junto con la «manifiesta» incompatibilidad con la Constitución, incurre en clara «oposición frontal» con otras normas jurídicas que integran el «bloque constitucional».

«No se dejarán asustar»
Por otro lado, el ministro de Justicia, José María Michavila, manifestó ayer en Valencia que los jueces españoles «no se van a dejar asustar ni acobardar por la tromba de insultos, amenazas y chantajes que todos los nacionalistas vascos que hablan les están dirigiendo». En esta línea, defendió que la impugnación del «Plan Ibarreche» ¬será el próximo jueves ante el Tribunal Constitucional, es «la obligación democrática de un Gobierno que va a seguir defendiendo los valores de convivencia, pluralismo, constitucionales y democráticos».
Por otro lado, la Abogacía del Estado pide al TS que rechace el recurso del Parlamento Vasco contra el acuerdo de la Sala que anuló cinco acuerdos de la Cámara de Vitoria adoptados con los votos de Sozialistas Abertzaleak.

CON UNA MOCIÓN EN EL AYUNTAMIENTO DE BILBAO
El PP mostrará el legado "racista y xenófobo" de Sabino Arana al PNV con motivo de su centenario
El próximo día 25 el nacionalismo vasco celebra el centenario de la muerte de Sabino Arana Goiri, su fundador. Desde el PP de Bilbao, su portavoz, Antonio Basagioti, ha impulsado una moción basada en dos puntos. El primero, rechazar los postulados "racistas, xenófobos y etnicistas" desarrollados por el ideólogo del PNV. El segundo, editar y difundir su obra para que se conozca, de una vez por todas, al protagonista de los homenajes.
Libertad Digital  11 Noviembre 2003

La moción se presentará en el Ayuntamiento de Bilbao en el Pleno del día 27 de noviembre. La decisión del PP es que, a la vez que se condenan los postulados racistas que defendía Sabino Arana, se difundan de forma textual para comprobar cuál era la base de su pensamiento.

La propuesta de acuerdo que deberá debatirse en el pleno municipal consta de dos puntos que, según el comunicado del PP, son los siguientes:

1. El Ayuntamiento de Bilbao manifiesta su más absoluto rechazo a los postulados racistas, xenófobos y etnicistas ideados y escritos por Sabino Arana Goiri.

2. El Ayuntamiento se compromete a editar y difundir, entre la ciudadanía de la Villa, las obras de Sabino Arana junto con la declaración del punto primero de la presente propuesta de acuerdo.

Dado que el pensamiento racista de Sabino Arana tiene como origen el nacionalismo vizcaíno –luego extendido a todo el País Vasco– el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, Antonio Basagoiti, ha considerado que es necesario que este ayuntamiento sea el primero en rechazar de plano cualquier homenaje y, de paso, difundir las principales ideas del aranismo, basadas en fomentar el odio a España.

Para contextualizar, el PP de Bilbao explica así, en una nota de prensa, la justificación de la moción: "Sabino Arana Goiri nació el 26 de enero de 1865 en lo que hoy conocemos como Bilbao (anteiglesia de Abando) y comenzó la difusión de su obra también en nuestro municipio (Caserío Larrazabal de Begoña). La obra de este autor pronto superó los límites de nuestra localidad para convertirse en el origen, la base y el fundamento del nacionalismo vasco.

Pero Arana y sus tesis no forman solo parte de un pasado lejano en el que se aceptaban los sentimientos y las ideas totalitarias. Este ideólogo del nacionalismo vasco va a ser homenajeado en nuestra propia Villa entrados ya en el siglo XXI y existen colectivos que sustentan en la actualidad sus ideologías, sus fines y planes en los preceptos difundidos por este pensador.

El Ayuntamiento de Bilbao no puede permanecer impasible ante los próximos actos de halago de un Sabino Arana que, aparte de escribir textos llenos de racismo, xenofobia y etnicismo, defendió abiertamente la utilización del recurso de la violencia para imponer ideas. Violencia que cien años después de su fallecimiento aun sigue padeciendo la sociedad vasca. El Ayuntamiento de la Villa en la que nació y en la que se pretende homenajear a Arana tiene la obligación moral de censurar públicamente sus terribles principios que atacan a la inmensa mayoría de la sociedad actual y que aún pueden ser utilizados como base ideológica de la violencia".

Algunos ejemplos
Pero lo más revelador de esta moción será sin duda la difusión de parte del ideario aranista. De hecho, el PP considera que así no se interpretará la iniciativa "como un exceso de un partido oponente del que le pretende homenajear". Serán muchas las frases de Sabino Arana Goiri que volverán a convertirse en actualidad. Como ejemplo, sirvan las siguientes:

" El bizkaino es de andar apuesto y varonil; el español o no sabe andar, o si es apuesto, es tipo femenino" Bizkaitarra en su numero 29.

"Es preciso aislarnos de los maketos. De otro modo, aquí en esta tierra que pisamos, no es posible trabajar por la gloria de Dios". Bizkaitarra en su número 19.

"Nosotros, los vascos, evitemos el mortal contagio, mantengamos firme la fe de nuestros antepasados y la seria religiosidad que nos distingue, y purifiquemos nuestras costumbres, antes tan sanas y ejemplares, hoy tan infestadas y a punto de corromperse por la influencia de los venidos de fuera". La Patria en su numero 39.

Consulte AQUÍ otras frases del fundador del PNV destacadas por el PP en su nota de prensa.

plan ibarretxe
La Fundación para la Libertad llama a la movilización para frenar el plan Ibarretxe
Pretende unir «a todos los que crean en la necesidad de relevar al nacionalismo» en el Gobierno vasco
L. S./VITORIA El Correo 11 Noviembre 2003

La Fundación para la Libertad quiere movilizar a todos los ciudadanos, sectores sociales, asociaciones cívicas y partidos vascos contrarios al plan Ibarretxe en un movimiento que aglutine «a todos los que crean en la necesidad de relevar al nacionalismo al frente de las instituciones vascas».

Para ello dio a conocer ayer un manifiesto en Vitoria y el próximo 5 de diciembre, víspera del 25º aniversario de la Constitución española, celebrará en Bilbao una convención bajo el título 'Cambiar para la libertad'. Esta jornada pretende reunir a personas del mundo de la empresa, la justicia y la universidad con el objetivo de trasladar a la ciudadanía la necesidad de que, después de 23 años de hegemonía nacionalista, se produzca la alternancia política en Euskadi.

Los responsables de la Fundación consideran que el freno al plan Ibarretxe y la posibilidad de que los constitucionalistas ganen las próximas elecciones autonómicas exige una movilización social amplia. Y es que, a su juicio, «ni el terrorismo terminará por sí solo, ni los planes excluyentes del nacionalismo desaparecerán por arte de magia o porque el Estado o alguien pueda neutralizarlos».

La campaña propagandística -con anuncios en prensa, radio, televisión- trasladará a los ciudadanos vascos en los próximos meses el mensaje de que resulta indispensable que se impliquen en la defensa de la Constitución y del Estatuto de Gernika, frente a los intentos unilaterales de variar el marco político que estan normas configuran.

La presidenta de la Fundación para la Libertad, Edurne Uriarte, presentó ayer el manifiesto contra un plan que «fractura a la sociedad vasca, margina a quienes no lo comparten, rompe con ocho siglos de historia común con el resto de España, es incompatible con la UE y abre una etapa llena de sombrías expectativas para la economía y el bienestar».

Al acto asistieron políticos del PP y del PSE-EE, como Jaime Mayor Oreja, Loyola de Palacio, Rosa Díez o Nicolás Redondo, así como miembros de foros cívicos constitucionalistas como Teo Uriarte y Agustín Ibarrola.

El manifiesto leído por Uriarte sostiene que la sociedad vasca se encuentra en una «encrucijada crítica» que coloca de forma inexorable a los ciudadanos «ante dos opciones políticas opuestas, divergentes y sin posibilidad de conciliación, ya que los nacionalistas no tienen más voluntad de encuentro que entre sí mismos».

Por eso apela a los «muchos vascos que defendemos la opción contraria, que implica la continuidad histórica de nuestra integración en España» y la estabilidad del actual marco institucional «como garantes de las libertades y la identidad vasca».

Superar las siglas
El líder del PP vasco, Jaime Mayor Oreja, y el ex secretario general del PSE-EE, Nicolás Redondo, coincidieron en apuntar la necesidad de que las organizaciones políticas y sociales constitucionalistas trabajen juntas para ofrecer una alternativa al nacionalismo. Mayor Oreja destacó que, en estos momentos «tan importantes», la política no puede quedar exclusivamente en manos de los partidos.

En la misma línea, Redondo abogó porque PP y PSE colaboren «desde la diferencia» para construir una alternativa política al PNV. En su opinión, ambas formaciones deben «superar las siglas para defender principios como el respeto del las reglas de juego». Por su parte, la eurodiputada Rosa Díez aseguró que las instituciones comunitarias manifiestan «cierta sorpresa» cuando saben del «intento de chantajear al sistema democrático desde un Gobierno, también democrático, como el del País Vasco».

UPN y el PSOE unen sus fuerzas en Navarra ante el desafío
B. LÓPEZ ABC 11 Noviembre 2003

PAMPLONA. El Gobierno de Navarra y el PSN-PSOE coordinarán actuaciones institucionales en el ámbito jurídico contra el plan Ibarretxe, según acordaron tras la reunión mantenida ayer por el presidente navarro, el regionalista Miguel Sanz, y el secretario general de los socialistas navarros, Juan José Lizarbe.

La propuesta que Lizarbe presentó al presidente foral se basa en cuatro puntos: establecer una línea abierta de comunicación sobre la tramitación y contenido del plan; encargar a las instituciones forales dos informes jurídicos para analizar la posibilidad de un eventual recurso y en los que se viera la afección del plan a Navarra; fortalecer el autogobierno y la identidad de la Comunidad Foral a través del repaso a las competencias pendientes; y la retirada de los recursos de inconstitucionalidad que el Gobierno central tiene sobre algunos temas navarros.

El líder socialista señaló que Sanz estuvo de acuerdo en todos los puntos salvo en la retirada de los recursos y el debate sobre el autogobierno. Por otro lado, Lizarbe quiso trasladar a los ciudadanos navarros la garantía de que el futuro de Navarra sólo lo decidirán los navarros, «como así lo demuestran la fortaleza de las instituciones navarras y la mayoría de los partidos navarros. El PSN-PSOE quiere trasladar su postura de firmeza, prudencia y sentido común respecto al plan Ibarretxe, no coincidiendo ni en su contenido ni en su estrategia». Finalmente, Lizarbe mostró el compromiso de que su partido no hará electoralismo de este asunto y pidió lo mismo al Ejecutivo foral, a Unión del Pueblo Navarro y al PP.

Por su parte, el consejero-portavoz del Gobierno, Alberto Catalán, insistió en la necesidad de mantener la firmeza en todos los foros frente al proyecto soberanista del lendakari porque, en su opinión, «lesiona la identidad y el estatus institucional de la Comunidad Foral, choca frontalmente con la Constitución española y no soluciona problemas reales incluida la falta de libertad en el País Vasco».

Catalán compartió la opinión de Lizarbe en el sentido de que las actuaciones contra el plan Ibarretxe deben estar al margen de las luchas partidistas. Por ello, declaró que se adoptarán las medidas institucionales pertinentes dentro de un cauce de comunicación permanente entre UPN, PSN y CDN.

Villar afirma que ETA estaría en «las últimas» si no fuera por la ayuda del PNV
AGENCIAS/LOGROÑO El Correo 11 Noviembre 2003

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Enrique Villar, aseguró ayer que «si no fuese por el PNV, ETA estaría en sus últimos estertores». Villar, que asistió en Logroño a la despedida del coronel Martín Goizueta, jefe de la Unidad de Acción Rural (UAR) de la Guardia Civil, con sede en La Rioja y creada como fuerza operativa para hacer frente a la lucha contra el terrorismo, recordó que, aun a pesar de todo, la banda terrorista «está en las últimas».

Villar aseguró que «ETA está tocada del ala hace mucho tiempo y que, poco a poco, la estamos derrotando pese a la ayuda «clara, concisa y exacta» que tiene del PNV, como es «no aplicar las leyes, protestar por cualquier medida cuando hay una detención y preocuparse por los detenidos en lugar de preocuparse por los cuerpos de seguridad».

Villar recalcó que hace un año «que ETA no levanta cabeza y la mejor prueba de ello es que no mata, no porque sea buena, sino porque no puede». En este sentido recordó que la colaboración internacional «es magnífica».
 

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