AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 5 Diciembre  2003
Reformar (o no) la Constitución
Julián Lago La Razón 5 Diciembre 2003

Independentismo con piel de cordero
Aleix Vidal-Quadras La Razón 5 Diciembre 2003

TODOS, MENOS EL PNV
Editorial ABC 5 Diciembre 2003

Entre Perón y Milosevic
JOSE MARÍA CALLEJA La Voz 5 Diciembre 2003

Indecisión en el Constitucional
Editorial La Razón 5 Diciembre 2003

Otro éxito contra ETA
Editorial La Razón 5 Diciembre 2003

Doce horas de desafío nacionalista
Lorenzo Contreras Estrella Digital 5 Diciembre 2003

El plagio de Anasagasti
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 5 Diciembre 2003

EL ARABISTA
Alfonso USSÍA ABC 5 Diciembre 2003

Sin memoria, sin escrúpulos
Cristina Losada Libertad Digital  5 Diciembre 2003

El esperpento de Arzalluz
Editorial El Ideal Gallego 5 Diciembre 2003

El racismo y Arzalluz
JUAN J. MORALEJO La Voz 5 Diciembre 2003

La maraña como táctica
Ramón Pi El Ideal Gallego 5 Diciembre 2003

La imagen española
Cartas al Director ABC 5 Diciembre 2003

El desacato de Atutxa
Cartas al Director ABC 5 Diciembre 2003

Ánimo
Cartas al Director El Correo 5 Diciembre 2003

La Fundación para la Libertad celebra hoy en Bilbao su jornada a favor del «cambio» en Euskadi
O. B./BILBAO El Correo 5 Diciembre 2003

Las víctimas convocan la manifestación del día 13 con el lema «contra ETA y sus cómplices políticos»
Diego Mazón - Madrid.- La Razón 5 Diciembre 2003

La Policía francesa vuelve a detener a «Susper»
J.M. Zuloaga / R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 5 Diciembre 2003

La falta de relevos obligó a la banda a reincorporarlo en la dirección
D. M. / J. P. ABC 5 Diciembre 2003

Un partido regionalista edita en «extremeño» la Constitución de 1978
Raúl Valencia - Mérida.- La Razón 5 Diciembre 2003

«Los terroristas tienen mentalidad narcisista», asegura Francisco Alonso
a coruña La Voz  5 Diciembre 2003
 

Reformar (o no) la Constitución
Julián Lago La Razón 5 Diciembre 2003

Anda que no ha llovido lo suyo, y escampado también, desde que Arzallus calificara en 1978 de «virguería marxista» el derecho de autodeterminación ése que ahora defiende como verdad revelada, por supuesto. Vamos, que hasta con las orejas aplaudió entonces Arzallus, y no digamos el viejo Juan Ajuriaguerra, que sabía del dolor acíbar de una guerra civil y el exilio, la Constitución que hoy tanto denosta, lo cual convendría recordar, el primero Arzallus. Cuestión distinta sería saber si su deslealtad constitucional resulta sobrevenida o es de origen, como nos tememos, dada la desespañolización sufrida las dos últimas décadas en el País Vasco de la que él no ha sido ajeno.

A estas alturas de la historia, nadie dudará de que la sociedad española ha evolucionado, y para bien, por lo que un cuarto de siglo después en teoría carece de sentido negarse al debate sobre reformas posibles de la Constitución, sean las que sean, que el debate nunca viene mal, pensamos. Hasta ahí, todos de acuerdo, o casi, incluyendo a sus propios padres, a los de la Constitución, claro, algunos de los cuales están por la labor de abrir el melón ya, cuanto antes, ahora mismo.

Desde un Herrero, que para eso tiene muchos amigos nacionalistas, y clientes, a Roca que defiende las «interpretaciones generosas» de la Constitución, generosas para Cataluña mayormente, sin olvidarnos de Fraga, cuyo nacionalismo puede dejar pequeño a Castelao como siga evolucionando. Aunque, eso sí, todos ellos dentro de un orden, o lo que es lo mismo, dentro de los mecanismos reformistas de la propia Constitución, que ahí está la madre del cordero.

O sea, que a la vista de la praxis política dudamos muy mucho del darwinismo de los nacionalismos, que no creen en la evolución sino en la ruptura de las reglas del juego, y por la tremenda. Llegado a este punto, cabría preguntarse cómo habrían reaccionado si se hubieran aplicado los Estatutos de la II República, tal cual en su día sostuvo Antonio Fontán entre otros. ¿Se hubiera producido igual escalada secesionista con aquellos viejos estatutos, por cierto más restrictivos que los actuales, cuya legitimidad histórica no podrían esgrimir para sus reivindicaciones?

Aunque resulte un pretérito futurible, probablemente también por la esencia de los nacionalismos, intrínsecamente insaciables: siempre quieren más que los demás. Dicho todo lo anterior, sobre el papel nada habría de reprocharle a la metamorfosis del nacionalista vasco, si no fuera por cuanto supone de insolidaridad amén de desafío al Estado, que es lo que ha hecho Atucha, el cual, tras pasarse al Supremo por el arco del triunfo, ha comparecido ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en plan llorón, mártir y victimista. Especialidad ésta con la que los del PNV podrían montar un máster, o dos, por el mismo precio, si lo subvenciona el Estado, claro.

Independentismo con piel de cordero
Aleix Vidal-Quadras La Razón 5 Diciembre 2003

Josep Lluis Carod-Rovira es una persona inteligente, que tiene muy claros sus objetivos y que ha trazado una cuidadosa estrategia a largo plazo, cuyos pasos se van cumpliendo con la precisión de un reloj bien ajustado. La primera etapa del plan quedó cubierta con la defenestración de Ángel Colom, aunque la verdad es que el hoy representante de Jordi Pujol en Marruecos se lo puso bastante fácil y, en cualquier caso, poca resistencia pudo presentar la errática y vulnerable personalidad del ex líder republicano frente a la fría e implacable determinación de su oponente. La segunda fase consiste en sustituir a CiU como fuerza hegemónica del nacionalismo en Cataluña. Este propósito pasa por enviar a los cachorros pospujolistas a la oposición y desde el Gobierno autonómico ocupar sus redes clientelares y su espacio social. Para ello, cuenta Carod con la inestimable colaboración de un Maragall debilitado por su insuficiente resultado electoral y hecho un lío por su imposible intento de armonizar un catalanismo demasiado particularista con su pertenencia al PSOE. Sin embargo, en el largo y paciente camino hasta la ansiada meta secesionista, una vez afianzado su partido como tercer grupo político y llave del Parlament, es indispensable apaciguar a los posibles adversarios tanto de dentro como de fuera del Principado. De ahí la imagen de moderación, amabilidad y sensatez que estos días Carod se esfuerza en transmitir con notable éxito.

La independencia es una meta lejana, los Países Catalanes un deseo utópico, cualquier pretensión autodeterminista se llevará a cabo por métodos pacíficos y democráticos y con pleno respeto a la legalidad, la identidad catalana no se basa en el apellido o la lengua, sino en la libre voluntad de adquirirla y ejercerla, el republicanismo es más un cuerpo de pensamiento abstracto que un rechazo efectivo a la dinastía reinante, el énfasis de su acción en el poder se pondrá en las medidas de mejora social, educativa y económica y no en las reivindicaciones soberanistas, los catalanes han de dominar el catalán, el castellano y el inglés, y así sucesivamente. El nuevo hombre fuerte de Cataluña domina, además, las técnicas de la comunicación. Aparece como un tipo amable, educado, simpáticamente socarrón, razonable y capaz de dialogar. La antítesis, por tanto, del revolucionario peligroso y desestabilizador que pintan sus adversarios «madrileños». Cataluña es otra cosa, repite sonriente, aquí todos nos entendemos, compartimos una misma cultura de pacto, mesura y sentido práctico, ustedes no se preocupen que no pasa nada. Dejen que administremos nuestro cotarro y nuestros impuestos, que nosotros no somos conflictivos como esos salvajes del PNV.

Y así, poco a poco, de suave balido en alegre trotecillo, el lobo cubierto de nívea y rizada lana, se relame de gusto pensando en el festín que le espera.

TODOS, MENOS EL PNV

Editorial ABC 5 Diciembre 2003

LA detención de Ibón Fernández de Iradi, «Súsper», aparte de un indudable éxito de la cooperación antiterrorista entre los Gobiernos de España y Francia, es la confirmación de que el cerco a ETA es más estrecho que nunca. Tras su fuga de una Comisaría francesa hace ahora un año, Fernández de Iradi asumió un papel protagonista en la dirección etarra, dato reflejado en las últimas investigaciones del juez Baltasar Garzón. Precisamente, el arsenal de información que fue incautado en el piso que ocupaba Fernández de Iradi en la localidad francesa de Tarbes ha desencadenado las principales operaciones de los últimos meses contra los aparatos de captación y de reorganización de la banda terrorista. La detención de «Súsper» permitirá, sin duda, ampliar la información sobre los nuevos planes de ETA, con el valor añadido de que los acuerdos con Francia aseguran el acceso inmediato de la Policía española a la investigación. Por otro lado, aunque la banda terrorista mantiene un criterio colegiado en su cúpula para facilitar la sustitución de los terroristas que sean detenidos, ETA ya se resiente de los golpes a su «cantera» y de la inseguridad en que se hallan sus principales dirigentes por el acoso policial. Por eso es tan importante privar a la banda terrorista de sus infraestructuras financieras y de redes de pisos francos y encubridores. La recomposición les resulta cada vez más complicada.

El balance de la lucha antiterrorista es claramente favorable al Gobierno, aunque esto no signifique que ETA haya perdido definitivamente su capacidad asesina. Para matar basta un terrorista. Pero es cierto que se ha entrado de lleno en una etapa en la que el Estado ha decidido ganar incondicionalmente a ETA en todos los frentes de la estrategia terrorista, no sólo el estrictamente violento. Los resultados ya han enfilado la acción del Estado hacia la derrota final de la banda. El contrapunto sigue siendo la desvinculación del nacionalismo vasco en esta empresa democrática y ética que es la erradicación del terrorismo. En el momento de mayor debilidad de ETA, cuando todos los verdaderos demócratas estar ilusionados con una victoria limpia e incondicional sobre la violencia terrorista, que traiga finalmente la plena libertad para el País Vasco, el nacionalismo vasco se ha descolgado sin ningún rubor del esfuerzo solidario contra el terrorismo y ha salido nuevamente al paso del Estado para oxigenar a ETA y a sus secuaces políticos. Hoy en día, la única esperanza de la banda terrorista y del entramado batasuno para mantener una cuota de influencia en el futuro del País Vasco es el plan del lendakari Ibarretxe, convertido en centro de reclutamiento del frente nacionalista, cuyos guionistas, como se vio en las escaleras del Tribunal Superior de Justicia, parecen empeñados en empujar a los vascos al enfrentamiento civil.

Entre Perón y Milosevic
JOSE MARÍA CALLEJA La Voz 5 Diciembre 2003

LA ESCENA de las mesnadas nacionalistas ante el palacio de Justicia de Bilbao, ambientada por cánticos y esencias victimistas, cabalga a horcajadas entre actitudes propias del peronismo y discursos como el de Milosevic. Nada democrático, en cualquier caso.

No tienen bastante los jueces de la CAV (Comunidad Autónoma vasca) con sobrevivir a los atentados del grupo terrorista ETA -que hace ahora dos años asesinó en Vizcaya al juez Lidón-, como para tener que hacer frente a toda la panoplia de intimidación propia del régimen nacionalista que sufrimos y que el miércoles se escenificó de forma grosera ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. La democracia consiste, entre otras cosas, en que la ley es igual para todos y todos deben cumplirla por igual. De manera que si después de reiteradas resoluciones del Tribunal Supremo para que se disuelva el grupo parlamentario de un partido, que se ha declarado ilegal por ser parte de ETA, los encargados de cumplir esa resolución se niegan a ponerla en practica y amparan de hecho a esos terroristas, lo lógico es que la justicia actúe. No vale decir que la justicia es como un embudo y ponerse siempre del lado más grandes. La misma justicia que ha citado a tres de los miembros de la mesa de Parlamento vasco, es la que ha reconocido al PNV el derecho a recibir una golosa indemnización por un asunto pendiente desde la guerra civil. Resulta como mínimo sangrante que los conspicuos dirigentes del PNV digan que estamos ante un estado de excepción, expresión que no han empleado jamás para definir la situación que atraviesan los cargos públicos socialistas y populares, los empresarios, los profesionales, los periodistas que viven en el punto de mira del terrorismo nacionalista, ese terrorismo al que los tres citados del miércoles amparan con su actitud.

De la misma forma resulta hiriente que ayer Madrazo corriera raudo a hacerse la foto abrazando a los citados con un énfasis y una pasión que jamás le he visto demostrar hacia ni una sola de las víctimas del terrorismo. La izquierda español que sigue a IU quizá debería reflexionar sobre las razones que llevan a Madrazo y a Llamazares a apoyar con tanto ahínco a un partido, el PNV, que en su discurso califica como «pobrerío», textual, a aquellas gentes del resto del mundo que no gozan de la opulencia de chuletón y cococha de la que gozamos en esta esquina del Cantábrico.

En la misma plaza donde se ha producido el aquelarre del miércoles, acaban de erigir los nacionalistas una estatua de Sabino Arana, fundador de la cosa nacionalista, personaje perfectamente reaccionario y xenófobo, tal y como se puede comprobar con la lectura de alguno de sus pensamientos, con perdón por lo de pensamientos.

Es curioso que la desaparición de la violencia callejera y los reiterados golpes a ETA se hayan saldado con mucha menos reacción en la calle que esta simple citación ante una jueza, que ha desatado las pasiones tribales y predemocráticas de este partido nacionalista que corre desesperado hacia atrás, que involuciona cada día más hacia el aranismo originario y abandona los leves destellos de modernidad que pudo tener en 1986 -«para ser vasco no hace falta ser nacionalista»- o en 1997 -«de ETA nos separan los medios y los fines»-. Hoy los dirigentes del PNV mienten con trazo grueso al decir que Rajoy es heredero de los que bombardearon Guernica mientras olvidan que fue el PNV el que traicionó a la República. Mienten al decir que estamos en un estado de excepción porque les citen a declarar ante el juez, cuando la falta de libertad es la que ha llevado a que socialistas, como Fernando Buesa, o populares, como Gregorio Ordóñez, hayan sido asesinados por el terrorismo nacionalista.

Cumplimos ahora 25 años de la Constitución. Hay en España nueve millones de personas que desde que han nacido no han conocido otro régimen que el de la libertad y la democracia que garantiza precisamente la Constitución. Quizá la virtud fundamental de la Constitución es que asegura la discrepancia civilizada entre distintos, que garantiza a unos y a otros la facultad de decir sus opiniones en voz alta, sin que les cueste la vida. Frente a esos valores de convivencia, nos quieren imponer un plan crispador, que siembra odios, levanta muros, crea problemas nuevos y no resuelve los fundamentales. Un plan que considera ciudadanos a los nacionalistas y al resto les pone el cartel de residentes de segunda.

La movilización ciudadana debe empezar a parar los pies a este despropósito, a este plan crispador.

Indecisión en el Constitucional
Editorial La Razón 5 Diciembre 2003

El Pleno del Tribunal Constitucional, después de dos días de deliberaciones acerca de la admisión a trámite del recurso del Gobierno contra el Plan Ibarreche, ha dado un plazo de diez días al Ejecutivo y al Parlamento vasco para que presenten alegaciones antes de adoptar una decisión definitiva. En un ámbito jurídico estricto, es posible que se trate del único camino, el más seguro, antes de pronunciarse sobre un asunto especialmente grave, pero a primera vista lo que evidencia la decisión de los magistrados es que el producto de dos jornadas de discusiones es una seria e inadmisible división en el Tribunal.

Ante quienes no vestimos la toga del Constitucional, no parece que existan demasiadas dudas acerca de que el Plan, al menos en partes fundamentales, está clara y manifiestamente al margen o en contra de la Constitución. Quizá pueda discutirse la capacidad de un Ejecutivo regional a la hora de hacer propuestas en el mero plano de la política por lo que afecta a la libre expresión de las ideas. Pero lo que no debería ofrecer muchas dudas, y menos a un experto magistrado, es que una Cámara autonómica tramite una propuesta, que es un acto administrativo, que incluye artículos evidentemente contrarios al ordenamiento constitucional. La opinión pública tiene el derecho a esperar firmeza de unos magistrados que, en el cumplimiento de su deber, y al margen de oportunidades políticas o conflictos ideológicos, están obligados a ser estrictos cuando se ataca directamente a nuestra Constitución con un acto administrativo.

Otro éxito contra ETA
Editorial La Razón 5 Diciembre 2003

La captura en Francia del etarra Ibón Fernández Iradi, alias «Susper», que se había fugado hace un año de la comisaría de Bayona, en el sur de Francia, es un indudable éxito policial y de la creciente colaboración antiterrorista entre España y Francia. La actividad gala es, a ojos vista, mucho más efectiva como demuestran las últimas detenciones de miembros de la banda.

Junto a «Susper», los agentes arrestaron a otros dos etarras, Francisco Abad, que escapó recientemente de una operación contra el aparato de captación, y Gracia Aldana. La operación policial no puede venir en mejor momento para España, pues supone estrechar aún más el cerco en torno a la organización terrorista, obligada a revisar una y otra vez sus métodos de funcionamiento y poner en cuarentena sus planes más inmediatos, cuando crece la incertidumbre política a cuenta del desafío nacionalista expresado en el Plan Ibarreche. Y es también un durísimo golpe para ETA porque no deja de anotar bajas en su lista de militantes detenidos a ambos lados de los Pirineos, y sufre además la pérdida de los que se consideraban entre sus más activos dirigentes.

Hay en los reiterados éxitos policiales otro mensaje: pase lo que pase, al final todos terminan por caer y enfrentarse a los Tribunales. Ni siquiera la fuga, como fue el caso de «Susper», sirve para mucho más que retrasar la inevitable cita con los calabozos. Porque, en democracia, la cárcel es el único horizonte posible para los criminales y para quienes les ayudan.

Doce horas de desafío nacionalista
Lorenzo Contreras Estrella Digital 5 Diciembre 2003

Para quienes se sientan españoles, entre ellos un servidor de ustedes, por ejemplo, las derivaciones propagandísticas de Atutxa, presidente del Parlamento de Vitoria, y de los miembros de la Mesa del Gobierno cameral Gorka Knorr y Kontxi (Conchita) Bilbao, ante la jueza Nekane Bolado, por un presunto delito de desobediencia contra la orden judicial de disolución de Socialistas Abertzales, resultan preocupantes. Los nacionalistas autores de este reto han interpretado y aprovechado su situación para potenciar la idea de que son víctimas de una persecución de tipo fascista. Se ha procurado convertir esa comparecencia, dilatada durante doce horas, en una especie de detonante de acción ciudadana protestataria. La idea de desobediencia civil desaparece o se diluye en la marea de una supuesta represión que, si en realidad fuese tal, sería incompatible con la insolencia y el desafío impunes de los comparecientes y sus acompañantes. pero la escenificación da resultados. Y la sensación de que España va perdiendo esta batalla política se va imponiendo inexorablemente.

Cuando los encausados, con Atutxa al frente, entraron en la sede judicial de Bilbao, nombre que utilizan los abertzales y nacionalistas para no usar mucho el nombre del Palacio de Justicia —una justicia en la que ya no creen porque sólo es justicia, esta vez con minúscula, la suya—, se habían desplegado en su apoyo y respaldo “cientos de personas”, inconcreción numérica que procura ofrecer la noción de una gran masa, de una especie de convulsión ciudadana amenazante y vindicativa. La supuesta muchedumbre desplazada a las inmediaciones de la “sede judicial” no habría respondido, en interpretación de Arzalluz, a “ninguna consigna precisa”. Bueno, admitamos que no sea tan precisa. Basta con que sea suficiente.

Atutxa dijo ante los periodistas, seguramente tampoco avisados, ni falta que hacía, que se sentía tranquilo. Claro. Así cualquiera. Esa impavidez y ese valor del gudari civil le permitió exigir o conseguir que su declaración, y las de sus compañeros de supuestas fatigas, se desarrollaran en euskera, antes vascuence hasta que Sabino Arana modificó la nomenclatura con su profunda sabiduría de filólogo.

El caso es que, entre la improbable fluidez de los euskéricos y la necesidad de traducción, los interrogatorios duraron cerca de doce horas. La prensa abertzale procuró dar a conocer los nombres y apellidos de los jueces, fiscales y abogados de la Asociación querellante, denominada Manos Blancas. Aquí nadie se salva de las represiones, presiones y acosos, que no todo va a ser, por supuesto, persecución policial y gubernamental española. Arzalluz ya procuró hacer saber a la opinión vasca más proclive a recibir un mensaje previamente bien aprendido, que una condena contra Atutxa supondría “una gloria para nosotros, una más, en contra de la opresión”.

Como si los congregados en apoyo de los comparecientes necesitaran dosis de sosiego, Atutxa los despidió con el clásico Eskerrik asko, acompañando estas palabras estimulantes: “Tranquilos, que estamos totalmente serenos y no puede ser de otra manera”.

Y tanto que no. La represiva acción del “Estado español” no impidió que a José María Aznar le llamasen en una de las intervenciones públicas “enano con bigotes”. ¿Y por qué no había de tenerlos? Lo mejor vino al final, cuando Arzalluz, paraguas en mano, lo instrumentó a modo de batuta para llevar el compás del Eusko Gudariak, el himno oficial separatista.

El plagio de Anasagasti
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 5 Diciembre 2003

He escrito aquí esta misma semana, en “El pez grande”, que siendo Iñaki Anasagasti, en razón de su rabioso nacionalismo, el más ideológicamente distante entre los trescientos cincuenta diputados que pueblan el Congreso, era su discurso, al hilo de la última comparecencia de José María Aznar, el que más me había interesado e, incluso, aquel en el que me sentía mejor representado. Ya sé por qué. El discurso de Anasagasti tenía truco, era un descarado plagio de un artículo de Juanjo Sánchez Arreseigor, historiador y arabista, publicado en las páginas de El Correo.

De una gente que idolatra la memoria de un locoide xenófobo y racista como Sabino Arana, y que en pleno siglo XXI levanta en Bilbao un monumento a su memoria, puede esperarse cualquier cosa. Yo, lo confieso, no esperaba eso del máximo representante del PNV en la Carrera de San Jerónimo. Daba por bueno, en virtud de la experiencia, que Anasagasti era un excelente parlamentario e, independientemente de su extravagancia política, un hombre honrado. Parece que hay que rectificar.

El común de las personas, que tiende a bueno, repudia con asco a los amantes de lo ajeno, a quienes se apropian de lo que no es suyo. Aunque sean diferentes en el orden penal, en el moral es una misma cosa robarle a alguien la cartera que plagiarle un artículo o un libro. El artículo de Sánchez Arreseigor era magnífico. Comparaba la guerra de la Independencia española contra Napoleón en los conflictos de Iraq para matizar las diferencias que separan el terrorismo de la guerrilla. Anasagasti se apropió de la idea, en fondo y forma, y, lo que es aún peor, la utilizó con un fin muy diferente que el pretendido por el autor primero de la tesis. Añadió escarnio al latrocinio intelectual.

De no haber ponderado tan elogiosamente, como hice, el discurso del vasco en el debate sobre la situación iraquí me hubiera limitado a esbozar una sonrisa de desprecio; pero, comprometido en el juicio, me siento ahora en la obligación profesional y moral de rectificar mi criterio anterior. Es más, en la página web del PNV figuraba ayer, integro, el texto de ese discurso. Es decir, que añaden a la apropiación indebida la vanagloria ante su propia miseria.

Les ahorro a ustedes el trabajo de leer la reproducción de frases, repetidas en su literalidad, que acreditan la pereza mental —¿la escasez?— del diputado. Ni tan siquiera se tomó el trabajo de maquillarlas un poco, de extraer su sustancia para vestirla con un ropaje diferente. ¿Pensará el prócer que los maketos, destinatarios principales de su discurso, no merecen el trabajo de la originalidad? ¿Debemos interpretar el plagio de Anasagasti como una prueba más de distanciamiento racial?

EL ARABISTA
Por Alfonso USSÍA ABC 5 Diciembre 2003

DECÍA Bernard Shaw que no conoció a Francisco Rodríguez Adrados, que los helenistas se disfrazan de tales para camuflar sus inabarcables ignorancias. El señor Shaw era así y se desahogaba a su manera. Uno cree en Grecia y en Roma más que en uno mismo, y se siente muy orgulloso de ser hijo de ambas, culturalmente hablando. Más aún después de leer las casi memorias de Adrados en las que defiende desde su soledad la enseñanza de los clásicos griegos y latinos.

Con los arabistas me reconozco algo más despistado. Cuando visitó Granada, allá por la década de los sesenta, el príncipe heredero de Jordania, ningún catedrático de Árabe se prestó a actuar de intérprete, y terminó haciéndolo un limpiabotas que chapurreaba algo parecido y que lo había aprendido en el Sáhara, enrolado en Tercio. De ahí que mi interés por leer el artículo publicado en «El Correo» y escrito por el arabista Juanjo Sánchez Arreseigor merezca ser considerado menguado en fase decreciente o agonizante. Eso es lo que fundamentalmente me separa de Iñaki Anasagasti. A Iñaki Anasagasti le interesa una barbaridad lo que escribe este ilustre arabista que colabora en «El Correo». Le interesa, le gusta, le convence, le inspira y le seduce. Eso es lo que sucede cuando un arabista es nacionalista vasco y un nacionalista vasco nace en Venezuela. Que se sienten unidos por la lógica. Tan unidos, que lo que escribe uno lo copia el otro en el Congreso de los Diputados. Absolutamente razonable. Como el inicio de una novela de Stephen Leacock, que no era arabista y por lo tanto, no merece la deferencia lectora de Anasagasti. «La tormenta se encrespaba aquella noche en la costa oeste de Escocia. Por lo demás, eso no tiene importancia para esta historia, que no se desarrolla allí. El tiempo era igual de malo en la costa este de Irlanda, pero la escena de este relato se sitúa al sur de Inglaterra». Lógico y razonable.

Leyendo al arabista particular de Arzallus, Anasagasti se sintió plenamente identificado, y ni corto ni perezoso, aunque lo sea -corto y perezoso, quiero decir, que no arabista-, fusiló el artículo y lo soltó íntegro en la tribuna de oradores del Congreso como si fuera cosecha propia de su necedad. En ese aspecto, el arabista plagiado le tiene que estar sumamente agradecido al parlamentario copión. Porque lo pronunciado por el portavoz del PNV no tenía ni pies ni cabeza, o si acaso, un pie con juanete y una cabeza chochola, además de escasamente dotada de frondosidad pilosa, o sea calvorota, la de Anasagasti me refiero, que no conozco la del arabista, que dotada o no de frondosidad pilosa, es tan chochola como la del portavoz, porque uno y otro piensan lo mismo, aunque el arabista lo escriba y el parlamentario lo plagie. O sea, que a Anasagastia le ha sucedido lo mismo que a Ana Rosa Quintana, que se le intertextualizó un texto ajeno, y que ya intertextualizado le gustó tanto que lo intervocalizó en público, consiguiendo una intergilipollez clamorosa que me produce unas interganas de intermearme de risa que no se pueden interaguantar.

Escribo el presente artículo con la esperanza de que le guste a Iñaki Anasagasti y me lo copie para salir del paso en el siguiente pleno. Claro, que entre la esperanza y la realidad media trecho tan ancho como espinoso. El mismo trecho que establece la diferencia entre la cabeza de Camarón de la Isla, que en paz descanse, y la de Iñaki Anasagasti, que en paz descansa también porque trabaja muy poco. Lo malo es el ejemplo. Llamazares, que lleva años a la espera de recibir una idea, puede hacer lo mismo, y entre Anasagasti y Llamazares, terminan con el pobre arabista, que dicho sea de paso, tampoco se pierde demasiado. Y flasflás. (1).      (1) Flasflás no tiene significado.

Víctimas del franquismo
Sin memoria, sin escrúpulos
Cristina Losada Libertad Digital  5 Diciembre 2003

Con veinticinco años de retraso, estoy descubriendo cosas muy interesantes. Por ejemplo, lo que mola ser víctima del franquismo. A mí me interrogó Billy el Niño, al que ahora pintan como crudelísimo discípulo de Torquemada: ¿no merece eso cinco segundos de televisión? Ya no digo una pensioncita, porque me da un poco de repelús meter mano en el erario. Ahora bien, a los viejos que reunieron el 1 de diciembre en el Congreso, debían haberles dado unas pensiones menos miserables los primeros gobiernos democráticos. Les han hecho, en cambio, un homenaje, y eso después de haberlos tenido en un olvido ignominioso.

“Parece increíble que haya habido que esperar 25 años”, dijo uno de los que asistieron al acto. No lo parece, lo es. En El País resaltaban la frase, pero no adjuntaban la pieza que pedía la información. Podían haber llamado a Alfonso Guerra, que vuelve a sacar de paseo al doberman –con la edad se va necesitando un animal de compañía y no tiene otro, el hombre– o al propio González Márquez, y preguntarles por qué no hicieron ese homenaje cuando estuvieron dirigiendo España a su antojo. Seguro que hubieran tenido alguna ocurrencia. Seguro que no se compadecería con la realidad.

La realidad es que las víctimas les importan un pimiento. Las tuvieron a pan y agua cuando mandaban y las han sacado cuando gobierna la derecha para utilizarlas. Y no tienen escrúpulos de jugar con las emociones de los viejos si les sirven de munición contra el PP y de ocasión para revitalizar los mitos de la tribu. Buena falta les hacen para cubrir las vergüenzas de un paso por el poder devastador para el sistema democrático y la hacienda pública. Quieren que olvidemos su pasado reciente y real. ¡Y denuncian la desmemoria!

Claro que para desmemoria, la del PNV. Allí estaba Anasagasti, tronando contra la especie extinguida de los azules, y dándoselas de republicanismo, ¡él!, dirigente de un partido que traicionó a la República. “La batalla ideológica por la democracia continúa”, soltó. Fue quizá la única verdad que dijo. La batalla por la democracia continúa, sí, porque su partido se salta las reglas.

Mala memoria también la de los que dicen que la Transición fue “amnésica”. Al contrario, el recuerdo de la guerra civil estuvo tan presente en ella que definió su esencia. No se olvidó el pasado: se decidió no hurgar en él. Se renunció a revivir los agravios. Y ello beneficiaba a los herederos de los dos bandos, tanto como a una sociedad que ya no se identificaba con ninguno de ellos. Si no recuerdo mal, el PCE predicó durante años la “reconciliación nacional”. Y si supongo bien, de haber existido una Comisión de la Verdad, personajes como La Pasionaria y Carrillo, hubieran tenido que responder de sus crímenes.

Lo grave de este revival, que no huele a naftalina, sino a sectarismo, es que muestra que la izquierda, y sus satélites oportunistas, siguen apoderándose en exclusiva de la legitimidad democrática. Y no se consolidará la democracia en España mientras la izquierda quiera echar del sistema a la derecha, mientras persista en convertir al adversario en enemigo de la democracia. Pocos amigos tuvo la democracia tanto en la República como en la mitificada oposición al franquismo. Ahora tenemos que aguantar que incluso los que no arriesgaron nada entonces se presenten como “demócratas de toda la vida”. Bien calladito se lo tenían.

El esperpento de Arzalluz
Editorial El Ideal Gallego 5 Diciembre 2003

Si Valle-Inclán viviese en estos tiempos, no hubiera necesitado crear a Max Estrella; simplemente con retratar a Xabier Arzalluz tendría al personaje perfecto para sus esperpentos. El espectáculo que el presidente del PNV protagonizó a la puerta del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco fue la representación más parecida a una obra del escritor arousano, a la que añadió música, ya que cantó el “Eusko gudariak” (el himno del soldado vasco) -quizá, a causa de la edad, le falla la memoria al líder nacionalista, pero no estaría de más que recordase que miles de esos “valientes” militares traicionaron a la República y en plena Guerra Civil se pasaron al bando de Franco-. La exhibición de Arzalluz fue tan lamentable que hasta Gorka Knvrr, al que supuestamente apoyaba con su actuación, se ha quejado de su “megalomanía mediática”. La durísimas críticas que arrecian sobre el presidente del PNV son la mejor prueba del ridículo en el que ha incurrido. Su jubilación es cada día más necesaria.

El racismo y Arzalluz
JUAN J. MORALEJO La Voz 5 Diciembre 2003

HABLÁBAMOS hace una semana de un mentiroso compulsivo, Sabino Arana, que ensartó delirios y ficciones en los que finge creer Arzallus, si le conviene. Le convino ante el monumento a Arana en Bilbao y se despeñó por el octavo mandamiento abajo para molestar al que quisiera tomarse la molestia de molestarse y para darle alfalfa espiritual al forofo siempre dispuesto a que lo pongan en trance de infarto patriótico.

Dijo Arzalluz que Arana no era racista y que el racismo «es un concepto español», pero cuatro páginas de Arana bastan para ver al racista de tomo y lomo que, por supuesto, se educó en el racismo español y europeo de siempre y no pasó de simple aplicador de patochadas preestablecidas. Un nacionalista vasco sensato y prudente hasta podría ver como una jugada sucia que desde Madrid repartiesen por toda España una antología de las memeces que Sabino Arana se permitió en terrenos de raza y afines. Y tampoco fue manca la clerigalla vasca que aplicó a sus instituciones de caridad cristiana la exigencia de que el pobre a socorrer acreditase cuatro apellidos vascos. Esos cuatro apellidos podrían molar cantidad en la tertulia del PNV y allá cada cual con su ética y su estética ante semejante cretinez, pero en curas e iglesias fueron una perversión grave del Evangelio, en la mismísima línea de todos cuantos aperrearon judíos, moros, paganos, herejes, disidentes, heterodoxos, tibios, etcétera, aquí y en todas partes.

Arzalluz miente bellacamente al disimular que en el País Vasco el racismo español alcanzó cotas de recochineo en la manía de las hidalguías, de las limpiezas de sangre y demás majaderías antijudías, antimoras, etc. El repaso a la erudición e ilustración vasca de los siglos XVI al XX certifica el antojo que tuvieron por sentirse los primeros y mejores españoles (¡toma del frasco!), los puros e incontaminados, los resistentes a todo cuanto les vino de frente o les pasó al lado. De esas historietas y de otras, por ejemplo, de lo que fueron hasta hace poco en el País Vasco los agotes y la marginación en que se los tuvo, sabe Arzalluz mucho y bien, pero se sale ahora con que el racismo «es un concepto español» y no hace otra cosa que pisarse el morro.

Y también por aquí hubo algo de racismo, algo más, amigo Isaac, que lo que tú calificas como estro poético de nuestros vates. Hubo poco, por fortuna, pero hubo: Murguía, Fulgosio y algún otro celebraron la llegada de los celtas arios y la ruína de unos y caquécticos amarillos que esos celtas hicieron desaparecer. Risco no era vate ni lucía estros poéticos cuando proclamaba en 1920 que como celtas rubios los gallegos éramos europeos, superiores a los demás peninsulares, de origen ibero y norteafricano. Si Risco se espera unos años y se entera de que Soria, Teruel, Badajoz, Sevilla, Guadalajara, Cuenca, Zaragoza, Burgos... no eran menos celtas que Galicia, se piensa dos veces su tontería y mejor se la guarda, aunque sea tontería que ya viene de nada menos que San Isidoro.

La maraña como táctica
Ramón Pi El Ideal Gallego 5 Diciembre 2003

Juan María Atutxa (PNV), Gorka Knvrr (EA) y Kontxi Bilbao (EB-EA) son los miembros de la Mesa del Parlamento vasco que votaron desobedecer la orden del Tribunal Supremo de disolver Sozialista Abertzaleak. Los tres comparecieron como imputados ante el Tribunal Superior del País Vasco. Cientos de militantes del PNV, con Xabier Arzalluz a su frente, los acompañaron hasta la puerta del tribunal, y el presidente del PNV anunció grandes convulsiones sociales si Atutxa o Juan José Ibarretxe fueran encarcelados.

Lo que ve la gente detrás de esto es el pulso del nacionalismo vasco al Estado, con el tonto acompañamiento de IU. Lo que ven el fiscal y los acusadores es un delito de desobediencia previsto en el Código Penal. Lo que argumentan los defensores es que el Supremo cometió una intromisión en la soberanía del Parlamento. Lo que dijeron los imputados fue que “tienen la conciencia tranquila”. El barullo que forma la mezcla de planos tan distintos (el técnico jurídico, el político, el moral) produce un resultado confuso, pero es en la maraña donde el PNV y, en general, el nacionalismo vasco se mueve con más comodidad.

Si separamos los distintos planos del asunto, aunque sólo sea para la comprensión de su alcance, encontramos que la cuestión de fondo es la estrategia separatista emprendida por el PNV, debida a tres causas: la tendencia independentista inherente al PNV, el peaje que el PNV paga a ETA en virtud del pacto de Estella, y la necesidad de echar una mano a los terroristas cuando viven horas bajas.

Esto lo visten en el PNV con palabras de “gloria”, “lucha contra la opresión” y demás grandilocuencias propias de la oratoria de Arzalluz. Pero la realidad pegada a la tierra lo que nos muestra es que, en el desarrollo de esta estrategia, se acaban cometiendo actos que van contra la ley. El cometido por Atutxa, Knvrr y Bilbao está castigado por el Código Penal. Y como España es un Estado de Derecho, los mecanismos legales se han activado.

Dice Atutxa que tiene la conciencia tranquila. Eso está bien, sólo que el Estado no le pide que tenga remordimientos, sino que cumpla la ley o se atenga a las consecuencias. Pero a sus correligionarios esas cosas les conmueven. La maraña, la confusión, el barullo mental. Lo penoso no es que los implicados en este caso lo mezclen todo para defenderse, sino que haya gente seria que se los crea.

La imagen española
Cartas al Director ABC 5 Diciembre 2003

Una de las mayores razones que hacen que los que vivimos fuera de España estemos orgullosos de nuestra nacionalidad es la Constitución de la que disfrutamos desde hace 25 años, un ejemplo cuando es comparada con otras, dentro y fuera de Europa.

Como es lógico, la mayoría de gente no española no la conoce y sin embargo, lo que no es tan racional es que dicen comprender a aquéllos que se llaman oprimidos y sus deformaciones históricas. Y duele cuando se oye a gente o se leen documentos que hablan del pueblo vasco como sometido a la tortura a lo largo de la historia y, lo que es peor, que considera a los asesinos de ETA como un grupo con reivindicaciones políticas; o que critica la ilegalización de Batasuna al decir que se hizo simplemente por sus ideas independentistas, añadiendo que no hay libertad política en España.

Es triste ver que en la Europa de hoy, unida como nunca, hay tal desconocimiento de estos temas, incluso en países que han tenido, o tienen, problemas similares cuya situación ha mejorado mucho con concesiones muchísimo menores de las que la Constitución y el Estatuto vasco dio en su día a la Comunidad Autónoma.  
Carlos García de la Fuente. Londres.

El desacato de Atutxa
Cartas al Director ABC 5 Diciembre 2003

El señor Atutxa sigue haciendo denodados esfuerzos, incluida su resistencia al acatamiento de la legalidad, para favorecer la ilegal representatividad de quienes, fuera y dentro de esa cámara y para descrédito de la misma, propician el terror como argumentos primeros de su «quehacer político». Siendo esto así - los hechos son suficientemente reveladores- sólo queda sacar la presunción de que el señor Atutxa es, muy probablemente, uno de los activos más útiles para quienes niegan las libertades en Euskadi, poniendo cerco, además, y contra todo derecho, a quienes se muestran discrepantes con los fanáticos de la extorsión y la violencia. El señor Atutxa, cuyo coraje democrático brilla por su ausencia, ocupará, cuando se escriba objetivamente la historia de Euskadi de las últimas décadas, el lugar que le corresponde, junto a Arzalluz, Setienes, Ibarretxes, Egibares y otros personajes de similar condición, por su incalificable proceder y manga ancha (quién sabe si complicidad) con los de la barbarie y el asesinato como norma.

Por el momento, ya sabemos que Atutxa ha podido incurrir en grave desacato a sentencias legales del más alto rango, lo que, a todas luces, le descalifica para el desempeño del cargo que actualmente ocupa. Nos permitimos suponer, dado el peculiar sentido de la legalidad de este individuo, que lo de la presunción no durará mucho tiempo, y que el rigor de la Justicia acabará poniendo, por fin, a tantos nebulosos personajes frente a la gravedad de sus propias responsabilidades. El último numerito frente al Palacio de Justicia para presionar e influir sobre los jueces disipa cualquier duda sobre la condición de éste y la de sus vociferantes valedores.   Julia Rubio. Madrid.

Ánimo
Nino Muñoz/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 5 Diciembre 2003

Ánimo Rabanera. Rabaneras «españoles, pitufos y payasos», valientes representantes, que pese a estar jugando el partido en inferioridad de condiciones, con peligro de vuestra integridad física y con un árbitro parcial, los ciudadanos nos damos cuenta de vuestra entereza y de las jugadas que os hacen. Jugadas que quienes las han tramado no las admiten, otros no las quieren ver y los de la grada, la mayoría, se callan por miedo y precaución.

Jugadas del lehendakari pactando con Batasuna un nuevo marco de relaciones laborales. Jugadas y pactos que se irán sucediendo para intentar meternos el gol de la independencia. Jugadas de condena de 'ataques fascistas' de Josu Jon Imaz, como el reciente contra el edil socialista Amuchástegui, de condena al terrorismo para a continuación pactar con los agresores y legitimarles con la coincidencia en los objetivos. Jugadas 'del conflicto' que tiene y ha creado el mundo nacionalista al no poder imponer sus fines independentistas. Jugadas de 'ser para decidir' y de 'decidir nuestro futuro' con imposiciones, con miedo, escoltados y sin libertad. Jugadas de denuncias de incumplimientos del Estatuto y de transferencias, cuando España es el país más descentralizado de Europa, y cuando el País Vasco gestiona 9 de cada 10 competencias. Jugadas de 'diálogo' para que les den lo que piden y dejen de matar; de 'diálogo hasta el amanecer' del lehendakari sin dialogar, intentando imponer su plan, iniciado años ha y rubricado en Estella. Jugadas de victimismo, de agresión del 'enemigo' para su expulsión. Jugadas con IU y bendecidas por el obispo, que en lugar de bendecir debiera denunciar la falta de libertad. Jugadas de demonización de Madrid, de los representantes 'españoles' y del estado de excepción. Jugadas de 'debate' para debatir su plan, no para debatir primero un plan para garantizar la seguridad, la vida y la libertad.

Ánimo, pues, Rabaneras, Rojos, Enriquetas, Alonsos, Basagoitis, Sangiles, Iturgaiz o Amuchasteguis, porque los ciudadanos vemos cada día con más claridad, las jugadas, zancadillas y expulsiones, los penaltis señalados por el árbitro, los trucos, los engaños y las mentiras que figuran en el acta arbitral para la consecución de la finalidad que a lo largo de más de veinte años viene persiguiendo el régimen nacionalista. Ánimo porque aunque se pierdan partidos por estos 'goles', seguro que al final se ganará el gran campeonato del sentido común, el entendimiento, la convivencia y la libertad.

La Fundación para la Libertad celebra hoy en Bilbao su jornada a favor del «cambio» en Euskadi
Representantes de las víctimas, los exiliados, los movimientos sociales, los profesionales y la empresa ofrecerán su testimonio
O. B./BILBAO El Correo 5 Diciembre 2003

La Fundación para la Libertad celebra hoy en el Palacio Euskalduna de Bilbao la conferencia 'Cambiar para la libertad', con la que pretende estimular la movilización de los distintos sectores sociales contrarios al plan Ibarretxe y subrayar la necesidad de que el nacionalismo vasco pase a la oposición tras veinticinco años en el poder.

A partir de las diez y media de la mañana representantes de distintos colectivos, presentados por la edil socialista de Urnieta Maite Pagazaurtundua, desfilarán por el estrado del Euskalduna para ofrecer su testimonio, exigir «responsabilidades» al Gobierno vasco e insistir en la necesidad de que el constitucionalismo releve al nacionalismo al frente de las instituciones vascas.

Pagazaurtundua dará lectura también, a modo de recordatorio, al manifiesto que la Fundación hizo público el pasado 10 de noviembre en Vitoria, cuando dio a conocer su campaña de movilización para frenar el proyecto soberanista del lehendakari y «aglutinar esfuerzos» encaminados a lograr un «cambio político».

Aquel texto se posicionaba en contra de un plan que «fractura a la sociedad vasca, margina a quienes no lo comparten, rompe con ocho siglos de historia común con el resto de España, es incompatible con la UE y abre una etapa llena de sombrías expectativas para la economía y el bienestar». Frente a este panorama, la Fundación apostaba por el marco constitucional y estatutario, «que reconoce y garantiza las libertades individuales y la identidad vasca y asegura una estabilidad que redundará en beneficio de la economía y el bienestar».

Llamamiento ciudadano
Para afianzar el proyecto constitucionalista e impulsar la alternancia, la Fundación instó en aquella ocasión a la ciudadanía a «no quedarse de brazos cruzados» porque, advertían, «ni el terrorismo terminará por sí solo ni los planes excluyentes del nacionalismo desaparecerán por arte de magia».

Hoy se dará un primer paso en la campaña, con la participación en la conferencia de ciudadanos de a pie que han querido poner rostro y voz al llamamiento. En nombre de las víctimas tomará la palabra Concha Martínez, viuda del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, primera víctima de ETA tras la tregua. Como representantes del exilio intervendrán Diego García Borreguero, médico, y Gloria Castresana, promotora de las Euskal Etxeak en Estados Unidos. Vidal de Nicolás, presidente del Foro Ermua, y el profesor de la Universidad de Deusto Javier Barrondo darán voz a los movimientos sociales y a los profesionales. El turno de intervenciones lo cerrará un representante del empresariado.

Las víctimas convocan la manifestación del día 13 con el lema «contra ETA y sus cómplices políticos»
Diego Mazón - Madrid.- La Razón 5 Diciembre 2003

La manifestación que tendrá lugar el próximo día trece de diciembre en San Sebastián tendrá por primera vez una pancarta portada exclusivamente por víctimas del terrorismo que lucirán el lema «Víctimas del terrorismo contra ETA y sus cómplices políticos». La movilización, organizada por el colectivo «¿Basta ya!», discurrirá con una pancarta en la cabecera que rechazará el Plan Ibarreche y defenderá la Constitución y el Estatuto. El rechazo a los «cómplices políticos» de la banda terrorista se explicita por «el clima de crispación social y político originado por el apoyo del tripartito PNV- EA- IU a un proyecto político con el que se pretende separar el País Vasco de España», tal y como señala un comunicado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, que augura «una de las mayores movilizaciones sociales en nuestro país».

Por otra parte, Madrid será los días 26 y 27 de enero del año que viene la sede del «I Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo», cuya inauguración correrá a cargo del presidente del Parlamento Europeo, Pat Cox, y será clausurado por el presidente del Gobierno, José María Aznar.

La Policía francesa vuelve a detener a «Susper»
Logró fugarse en 2002 por el conducto de ventilación de una comisaría gala cuatro días después de su arresto Fue detenido con otros dos individuos Gorka Palacios, con quien compartía cúpula militar, queda como único «responsable»
Agentes de la Policía Judicial francesa detuvieron ayer, en la localidad de Mont de Marsan, al cabecilla etarra Ibon Fernández Iradi, «Susper», que se había fugado el pasado mes de diciembre de una comisaría de Bayona. Junto a él fueron arrestados Francisco Abad, que había conseguido fugarse de una de las operaciones realizadas recientemente por la Policía en España contra el «aparato de captación» de ETA; y Gracia Aldana, hija del histórico pistolero de la banda Miguel Ángel Aldana Barrena. La operación ha sido posible gracias a la información facilitada por el Cuerpo Nacional de Policía que, desde que «Susper» se fugó hace un año, ha desarrollado una importante investigación para localizar su paradero.
J.M. Zuloaga / R. L. Vargas - Madrid.- La Razón 5 Diciembre 2003

Las detenciones, cuyos detalles fueron comunicados personalmente por el ministro del Interior francés, Nicolás Sarkozy, a su homólogo español, Ángel Acebes, se produjeron en torno a las seis y media de la tarde. «Susper» y Abad, que llevaban sometidos a una estrecha vigilancia unas 48 horas, fueron arrestados cuando se disponían a subir a un coche que estaba aparcado en un garaje. Ambos portaban documentación falsa y, aunque iban armados, ninguno de los dos mostró ninguna resistencia.

Tras estas capturas, los agentes franceses se dirigieron a una vivienda donde detuvieron a Gracia Aldana. En el interior de la vivienda, que aún estaba siendo registrada al cierre de esta edición, lo agentes se incautaron de diversa documentación ¬tanto en soporte papel como informático¬, así como de una serie de armas.

Cúpula de ETA
Fernández Iradi se había incorporado a la cúpula de la banda criminal y seguía teniendo responsabilidades dentro del «aparato militar», del que dependen los «comandos» operativos, como confirmó horas después de su arresto Acebes. De hecho, individuos que han sido detenidos recientemente han confirmado la celebración de entrevistas con «Susper» en Francia durante el presente año. Además, sus huellas habían aparecido en un piso ocupado por dirigentes de la banda.

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han buscado durante los últimos doce meses y desde el momento en que se fugó de Bayona, pistas que pudieran llevar a la localización de «Susper». Hace pocos días se supo que este individuo tenía previsto acudir a una casa de Mont de Marsan, en la que tenía una cita. Inmediatamente, se montó el correspondiente dispositivo que dio sus frutos ayer por la noche. Se trata de una importante operación antiterrorista, como así lo confirmó el ministro del Interior, no sólo por la detención misma de Fernández, uno de los responsables de los «comandos», sino por el efecto psicológico que va a tener entre los otros miembros de la banda que había celebrado como un gran triunfo la fuga de «Susper».

Ibón Fernández de Iradi fue detenido el 18 de diciembre del año pasado en las proximidades de Bayona tras haber asumido el mando del «aparato militar» de la banda sustituyendo a Juan Antonio Olarra Guridi y a Ainoa Múgica Goñi, que habían sido detenidos el 16 de septiembre. Su estancia en prisión, sin embargo, fue corta, pues cuatro días más tarde consiguió fugarse de la comisaría de Bayona en la que se encontraba confinado. Según demostró un informe posterior, el etarra fue encerrado en una celda usada para recluir a detenidos en estado de embriaguez y que, por tanto, no disponía de las medidas de seguridad necesarias para retener a un delincuente de esta importancia.

En la operación en que había sido detenido, las Fuerzas de Seguridad se incautaron de abundante documentación que ha permitido desarrollar a lo largo de todo el año una serie de importantes operaciones consecutivas que se han saldado con más de 80 detenidos. Tras fugarse, «Susper», en una «kantada» ¬un informe que los etarras pasan a la banda¬, reveló a la dirección etarra la naturaleza del material capturado por la Policía. Sin embargo, y, según fuentes antiterroristas, debido al importante grado de desorganización en que se halla sumida la banda, nadie avisó después a todos los arrestados de que estaban siendo controlados por la Policía.

Tras huir de Bayona, se especuló con que Fernández hubiese sido relevado al frente del «aparato militar» de la banda. Sin embargo, en julio, la Policía francesa descubrió, en un piso de ETA de la localidad de Pau, capital del departamento de los Pirineos Atlánticos, las huellas de Gorka Palacios y Fernández, lo que avala, según fuentes antiterroristas galas, que estos individuos actúan conjuntamente como máximos responsables del «aparato militar». Cuando Fernández fue detenido, se sabía que sus sucesores al frente de los «comandos» eran Palacios y Ainoa García Montero. Al ser arrestada esta pistolera el 10 de mayo en la localidad francesa de Saintes, las citadas fuentes informaron de que Fernández y Palacios se quedaban como máximos cabecillas del «aparato militar», lo que quedó confirmado tras desmantelar del piso de Pau.

La documentación incautada a «Susper» puso al descubierto un ambicioso plan para asesinar a la juez antiterrorista francesa Laurence Le Vert. En estos informes figuraban los resultados de las vigilancias efectuadas sobre la magistrada, desde sus costumbres y recorridos habituales hasta la marca, hasta la identidad de sus guardaespaldas, según aseguró la cadena de televisión «LCI», que también informó de un proyecto para acabar con la vida de la magistrada.

La Ertzaintza también figuraba como objetivo preferente de ETA en la documentación en poder de Ibon Fernández. Los miembros del PSOE y del PP también estaban en esa siniestra lista de «preferencias».

Antecedentes
«Susper» está acusado de pertenecer al «comando Buruntza» desde 2000 y hasta la desarticulación de esta célula criminal, en agosto de 2001. Fernández está procesado por el juez Baltasar Garzón como sospechoso de haber intervenido en el atentado fallido contra el PP vasco durante un homenaje al concejal asesinado José Ignacio Iruretagoyena, en 2001. También es sospechoso de haber intervenido en el tiroteo en el que resultó herido un gendarme en la localidad francesa de Monein, cercana a Pau, en noviembre del año 2001.

La falta de relevos obligó a la banda a reincorporarlo en la dirección
D. M. / J. P. ABC 5 Diciembre 2003

Tras huir de los calabozos de Bayona, los cabecillas tuvieron que admitirle pese a considerarle «quemado» y sospechar que estaba controlado por la PolicíaMADRID. Tras su rocambolesca fuga de los calabozos de una comisaría de Bayona, en diciembre del pasado año, había dudas, hasta hace poco, acerca de si Ibón Fernández Iradi, «Susper», se había reincorporado a la dirección de ETA o si, por el contrario, se le consideraba «quemado».

En un momento en el que la psicosis de infiltrados está más que extendida en la banda terrorista, resultaría lógico que el resto de cabecillas sospecharan que la Policía podría haber preparado la «fuga» para seguir a «Susper» y esperar a que les condujera al «comité ejecutivo» en pleno. Las dudas también estaban sustentadas en el hecho de que Iradi había posibilitado la caída posterior de casi un centenar de etarras y, por tanto, podría haber caído en desgracia por «incompetente».

Sin embargo, tras las declaraciones realizadas por los terroristas detenidos en la última operación desencadanada por los «papeles» de «Susper», se desprende que, pese a todo, se había reincorporado a la dirección de ETA. De hecho, algunos de ellos mantuvieron con él recientes citas en Francia. Ayer lo confirmó el ministro del Interior, Ángel Acebes. Con todo, su paso por la dirección de la banda ha sido una de las más efímeras.

Fernández Iradi compartía ahora el «aparato militar» con Gorka Palacios Alday- hasta anteayer también en la «kale borroka-. Palacios es el auténtico número uno de los «comandos» operativos que también pertenece al «comité ejecutivo» junto a Félix López, «Mobutu»; Miguel Albizu Iriarte, «Mikel Antza»; y José Antonio Urruticoechea, «Josu Ternera».

Entre los responsables del «aparato logístico» figura Benito Martínez Vergara, «Demonio», y de adiestramiento, Juan Luis Rubenach. Al frente de los «taldes de reserva» podrían estar Juan Arriarán Ibarra y José Luis Campo Barandiarán.

Forzada a recurrir a «quemados»
La reincorporación de «Susper» supone un ejemplo más, el enésimo, de la precaria situación por la que atraviesa ETA, con capacidad para seguir haciendo daño en cualquier momento, pero también contra las cuerdas. En efecto, la banda se ve obligada a recuperar a miembros potencialmente «quemados» y, sobre todo, «incompetentes». Mantiene cierta capacidad de reorganizar «comandos» e infraestructura, pero no acaba de encontrar relevo para sus cabecillas. De hecho, en la actualidad una parte significativa de la estrategia terrorista la llevan a cabo ex cabecillas presos en Francia.

«En incompetencia, «Susper» le ha superado incluso a Francisco García Gaztelu, «Txapote», cuya detención también arrastró numerosas caídas», señalan a ABC fuentes antiterroristas. En poco menos de un año ha sido objeto de dos detenciones, la de ayer, se supone que será la definitiva.

La llegada de Ibón Fernández a la dirección del «aparato militar», junto a Bertzane Obanos, para sustituir a José Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica, también fue reflejo del declive de la banda terrorista.

El «triple salto» de «Susper»
En poco más de dos años dio el triple salto: de la «kale borroka» al «comando liberado» y de las pistolas a la dirección de ETA. De 32 años de edad, Ibon Fernández se incorporó al «comando Buruntza», dependiente del «complejo Donosti», en 2000. A «Susper» se le relaciona con los asesinatos del ex gobernador civil de Guipúzcoa, Juan María Jáuregui, del presidente de los empresarios guipuzcoanos, José María Corta, y del jefe de la Ertzaintza Mikel Uribe. Además, el 9 de enero de 2001 intentó, junto a Ainhoa García Montero, «Laia», Oskarbi Jáuregui y Hodei Galarraga, una matanza de la cúpula del Partido Popular del País Vasco en el cementerio de Zarauz, donde se rendía un homenaje al edil de esta localidad José Ignacio Iruretagoyena, asesinado por ETA. Un fallo en el mecanismo evitó la tragedia. El 8 de marzo de ese mismo año participó en el atentado que costó la vida al ertzaina Iñaki Totorika.

Tiroteo en Francia
Además, «Susper» se encuentra reclamado por el juez Garzón que le acusa de haber llevado a Francia una troqueladora robada en Eibar por otros miembros del «comando». También se le imputa haber ordenado la colocación de explosivos en camiones de dos empresas de Irún.

En agosto de 2001 huyó a Francia después de que la Ertzaintza desarticulara parcialmente el «comando Buruntza». El 28 de noviembre de ese mismo año fue identificado como el etarra que, junto a Agustín Figal, participó en el tiroteo en el que resultó gravemente herido un gendarme, cerca de Pau. Su identificación fue posible gracias a que antes de vaciar su cargador se vio obligado a entregar la documentación, falsa, a los agentes que les interceptaron. Tendrá que responder por este hecho criminal ante los tribunales franceses.

Un partido regionalista edita en «extremeño» la Constitución de 1978
Raúl Valencia - Mérida.- La Razón 5 Diciembre 2003

Según ha explicado el secretario general de esta formación política extremeña, Pedro Cañada, que también es doctor en Filosofía y el responsable de la traducción, lo que se pretende es «mostrar que las lenguas y diversos modos de hablar deben ser un vínculo de unión entre todos los españoles y una riqueza cultural que no debe usarse como arma de discriminación o xenofobia».

En este sentido, desde Extremadura Unida entienden que, aunque su agrupación sea regionalista, defienden la unidad de España, al mismo tiempo que «nuestra identidad como extremeños» y las reivindicaciones compatibles con la solidaridad del conjunto de las Comunidades Autónomas. Y es que esta edición en extremeño de la Constitución pretende ser una forma de demostrar la riqueza del lenguaje en la región.

«Los terroristas tienen mentalidad narcisista», asegura Francisco Alonso
El último libro del insigne psiquiatra fue presentado por el alcalde en el palacio municipal
Vázquez cree que esta obra incluye «uno de los más certeros análisis» del problema vasco
a coruña La Voz  5 Diciembre 2003

El alcalde Francisco Vázquez presentó ayer Fanáticos terroristas, último libro de Francisco Alonso-Fernández, eminencia de la psiquiatría. En un acto que casi llenó el salón de sesiones de María Pita, el regidor destacó que la obra incluye «uno de los análisis más certeros» que ha leído sobre el problema vasco. Pero no todo es ETA en este libro. El marco de la investigación es mucho más amplio.

A Vázquez le interesó especialmente el nacimiento de la definición de terrorismo, que data de la Revolución Francesa, y el apartado dedicado al asesinato de presidentes de los Estados Unidos. «Todos tienen las mismas características. La misma estatura, pues son bajos, problemas familiares, y de fracaso escolar...», se extendió el alcalde.

Las luces de la razón
Tomó la palabra Alonso-Fernández para denunciar que «los terroristas tienen mentalidad narcisista». Su fanatismo nace «de la sobrevaloración de sus ideas». «Se consideran en posesión de la verdad y creen que los demás son infrahombres». Este sistema de pensamiento «les hace perder la libertad interior, porque carecen de razón». Sintetizó esto último en una frase muy atinada: «Sin las luces de la razón no funciona la libertad». Los terroristas se desconectan de la realidad, y como prueba de ella puso una asamblea que celebró ETA en 1997 en la que concluyó «que nada había cambiado».

También se extendió el psiquiatra en los efectos emocionales que provoca el terrorismo. «Causa miedo y terror, dos sentimientos que debilitan el yo, que te infantilizan, que te hacen manejable. Son emociones que desorganizan la personalidad y que te acaban convirtiendo en una marioneta». «Además -resaltó-, el terror y el pánico son contagiosos».

Recortes de Prensa   Página Inicial