AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 10 Diciembre  2003
Todos contra el miedo
Aleix Vidal-Quadras La Razón 10 Diciembre 2003

Cuenta atrás para ETA
Éditorial ABC 10 Diciembre 2003

Nuevo golpe a ETA
Editorial La Razón 10 Diciembre 2003

Un nuevo sentido a las detenciones de etarras
EDITORIAL Libertad Digital  10 Diciembre 2003

El órdago soberanista
José Luis Manzanares Estrella Digital 10 Diciembre 2003

La decadencia de ETA
Opinión El País  10 Diciembre 2003

ETA, decapitada
JAIME CAMPMANY ABC 10 Diciembre 2003

La vía policial funciona
Editorial Heraldo de Aragón  10 Diciembre 2003

ETA, el principio del fin y el fin del principio
LUIS IGNACIO PARADA ABC 10 Diciembre 2003

Victoria de la democracia
Editorial El Correo 10 Diciembre 2003

Golpe a la cúpula de ETA
Editorial El Ideal Gallego 10 Diciembre 2003

Se consigue ganar a ETA
FERNANDO ÓNEGA La Voz 10 Diciembre 2003

Héroes vascos
Cartas al Director ABC 10 Diciembre 2003

El pacto de Maragall
Editorial La Razón 10 Diciembre 2003

Dos tardes de economía y una noche de política
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  10 Diciembre 2003

Pujol y González empiezan a ser añorados
Lorenzo Contreras Estrella Digital 10 Diciembre 2003

Bon cop de falç!
IGNACIO RUIZ QUINTANO ABC 10 Diciembre 2003

Entre el silencio y el clamor
EDUARDO SAN MARTÍN ABC 10 Diciembre 2003

Gobiernos de derechas
José María Carrascal La Razón 10 Diciembre 2003

El PP y el pacto del PSOE con ERC
Francisco Marhuenda La Razón 10 Diciembre 2003

La cúpula de ETA se reduce a Josu Ternera y Mikel Antza tras el duro golpe policial
Libertad Digital  10 Diciembre 2003

Basta Ya dice que su manifestación es «contra los no demócratas»
A. GONZÁLEZ EGAÑA/SAN SEBASTIÁN El Correo 10 Diciembre 2003

¿Dónde está Josu Ternera
Revista de Prensa Libertad Digital  10 Diciembre 2003

 

Todos contra el miedo
Aleix Vidal-Quadras La Razón 10 Diciembre 2003

La plataforma ¿Basta ya! ha convocado una gran manifestación el próximo sábado en San Sebastián contra el Plan Ibarretxe. El significado de esta demostración pública, que se anuncia multitudinaria, de oposición a la propuesta del lehendakari para hacer saltar en pedazos el orden constitucional vigente y el marco de relaciones entre el País Vasco y el resto de España dentro la común matriz nacional, va mucho más allá de lo político para entrar netamente en el terreno de lo ético. Porque un proyecto de organización de la convivencia planteado de forma pacífica, democrática y respetuosa con los cauces institucionales existentes siempre es legítimo, incluso aunque su contenido no se ajuste a la legalidad en una determinada coyuntura histórica. Nadie discute la capacidad de los partidos políticos o las organizaciones sociales de poner sobre la mesa alternativas a la Constitución del 78 o a los Estatutos de Autonomía si desde su particular perspectiva estos instrumentos jurídico-políticos admiten mejoras sustanciales. Este tipo de debates es perfectamente posible en una sociedad abierta como la española y, de hecho, tales enfoques, incluido el Plan Ibarretxe, encuentran acomodo todos los días en los medios de comunicación y sus impulsores los defienden sin traba ni impedimento de ninguna especie. Por tanto, en un contexto de normalidad, tanto el propósito soberanista del Gobierno vasco como las tesis contrarias al mismo son admisibles en la esfera pública en pie de igualdad y los ciudadanos pueden ser llamados a participar y a pronunciarse asimismo libremente sobre las cuestiones discutidas.

Pero el Plan Ibarretxe es otra cosa muy distinta. De entrada no se produce pacíficamente dado que aquellos que persiguen los fines en él expuestos o algo muy parecido ya han asesinado a cerca de un millar de personas y el lehendakari y sus acólitos se han secado la boca de afirmar que su invento conseguirá acabar con la violencia, o sea, que la consagra como un método correcto de acción política. Además, su confesada intención de convocar una consulta popular fuera de las previsiones constitucionales lo sitúa claramente fuera de la ley. Y, por supuesto, no tiene nada de democrático porque la democracia casa mal con los tiros en la nuca a los discrepantes.

La convocatoria del trece de diciembre sobrepasa por consiguiente los límites de lo político para transformarse en una apelación a las conciencias, en una llamada a la consistencia moral. Acudir a engrosar las filas que recorrerán las calles de la capital de Guipúzcoa será una excelente terapia contra el miedo que atenaza a demasiados vascos y pondrá en evidencia que el terror no ha conseguido amilanar a muchos millares de donostiarras, cuyo compromiso con la decencia y con la libertad sigue insobornablemente en pie. Todos, pues, a San Sebastián, con buen ánimo, sin complejos y sin temor.

Cuenta atrás para ETA
Éditorial ABC 10 Diciembre 2003

LA detención de Gorka Palacios Alday y otros tres terroristas más en Pau (Francia), tras la de Ibon Ferndández Iradi la pasada semana, afianza el curso de la lucha antiterrorista hacia la derrota incondicional de ETA, como puso de relieve desde Marruecos el presidente del Gobierno, José María Aznar. Palacios era el máximo responsable de los comandos operativos y junto a él ha sido detenido un terrorista tan significado como José Luis Rubenach, responsable de «adiestramiento» de los nuevos miembros de la banda. El saldo de este éxito policial se resume en un nuevo desmantelamiento de la cúpula etarra, que desde la operación de Bidart, en 1992, no ha conseguido dotarse de una dirección estable y, sobre todo, blindada frente a los servicios de información de las Fuerzas de Seguridad. La diferencia con Bidart es que, en la actualidad, las detenciones al más alto nivel se producen sin solución de continuidad, lo que muestra tanto la calidad de la información que manejan las Fuerzas de Seguridad como la extrema vulnerabilidad de los máximos dirigentes de la banda terrorista y, sobre todo, el grado de compenetración alcanzado entre los Gobiernos de España y Francia en la lucha contra ETA.

La derrota policial de la banda terrorista ha dejado de ser esa aspiración quimérica, tan lejana que obligaba a enfocar el terrorismo con una visión fatalista y derrotista y a aceptar la hegemonía nacionalista como única forma de lograr una situación de mínimos democráticos en el País Vasco. El punto de inflexión histórico se produjo en 1997, cuando se demostró la falsedad de ambas premisas, lo que ha constituido a su vez el punto de partida para avanzar de forma inequívoca en el desmantelamiento de ETA, sin atender a las alarmistas consecuencias que se pronosticaban si el Estado se decidía a tomar iniciativas drásticas. Se han tomado y ETA y sus entramados están en la posición más débil de su historia, gracias exclusivamente a la decisión política de armar al Estado de Derecho con recursos legales que han desvelado en su integridad el entramado terrorista.

Por otro lado, el desmantelamiento de ETA es tan evidente que más pronto que tarde tendrá repercusiones directas en el discurso político construido por el nacionalismo en torno al plan Ibarretxe. La involucración de ETA como condición del éxito de la propuesta de libre adhesión aprobada y remitida al Parlamento de Vitoria por el Gobierno tripartito no es una obsesión de conspicuos criminalizadores del nacionalismo vasco, sino una decisión estratégica del Ejecutivo nacionalista, del PNV y muy singularmente del lendakari. Es Ibarretxe el que ha vendido la consulta popular en «ausencia de violencia» y es en el preámbulo de su discurso ante el Parlamento vasco, el pasado mes de septiembre, donde se afirma que el plan traerá la paz. No fue así en 1998, cuando el nacionalismo se limitó a pactar con ETA una tregua táctica y no un cese definitivo de la violencia, verdadero modelo irlandés, en la mejor coherencia del planteamiento que Arzalluz expuso con su preferencia por una ETA quieta, pero no vencida. La incógnita -para el nacionalismo es una auténtica amenaza- es saber en qué quedaría el plan Ibarretxe si la «ausencia de violencia» es el efecto de la derrota de ETA y no de una claudicación ante las exigencias nacionalistas, como pretende la propuesta nacionalista. El error del PNV ha sido vincular la suerte de su proyecto político al futuro de la banda terrorista. Sin ETA, el plan del lendakari pierde presión como solución al «conflicto», porque dejaría de existir el único conflicto realmente existente en el País Vasco, que es el de la falta de libertades y derechos de los no nacionalistas.

Nuevo golpe a ETA
Editorial La Razón 10 Diciembre 2003

En una de esas ironías del destino, parece que los jefes de los pistoleros etarras se habían reunido en una casa de Pau (sur de Francia) para analizar, precisamente, las consecuencias que podía traer para la banda la reciente detención de Ibón Fernández Iradi, alias «Susper». Sorprendidos de pleno por las fuerzas especiales de la Policía gala, los cuatro terrorristas se entregaron sin ofrecer resistencia. Les han intervenido, además de las armas, una serie de ficheros informáticos, lo que, con toda seguridad, obligará al resto de la cúpula etarra a redoblar las medidas de autoprotección.

Si bien la larga experiencia de lucha contra la banda terrorista nos llama a la cautela, lo cierto es que la operación llevada a cabo ayer por las policías francesa y española merece la felicitación y la alegría de todos los ciudadanos de bien. Es un golpe certero contra la hidra que culmina un año de éxitos y que demuestra que se puede vencer al terrorismo si todos los implicados, jueces, policías, gobiernos y ciudadanos, colaboran sin estrecheces de miras. La banda etarra se encuentra, efectivamente, tocada, pero, tal vez, lo más importante de toda la operación sea el mensaje, alto y claro, de que, pase lo que pase, al final todos los terroristas acaban por ser detenidos y enfrentarse ante los tribunales de Justicia. Gorka Palacios Alday se había hecho con la responsabilidad de los pistoleros, junto a «Susper», hace menos de quince meses. Ahora, a ambos les aguardan largas décadas de cárcel en Francia y España.

No hay que olvidar, por otra parte, que si los éxitos policiales no acercan a la paz, es, también, necesario que se vean acompañados por una decidida actuación política que trasmita la firmeza de una convicciones democráticas irrenunciables. Nunca, bajo ningún concepto, se debe consentir que el terror obtenga el menor rédito de cualquier clase. Para los pistoleros y sus cómplices no hay otro horizonte, no debe haberlo, que el que se puede ver a través de las rejas de un penal.

Un nuevo sentido a las detenciones de etarras
EDITORIAL Libertad Digital  10 Diciembre 2003

El ministro del Interior ha dado por descabezada la “cúpula directiva de ETA” con la detención en Francia del presunto jefe de comandos Gorka Palacios, Juan Luis Rubenach, responsable de la “logística operativa”, Iñigo Vallejo Franco, también con responsabilidad en el “aparato militar” y José Miguel Almendoz, miembro no fichado. Acebes ha considerado que “es uno de los días más importantes contra la banda terrorista”, una afirmación en absoluto exagerada si, junto al importante papel que desempeñaban en las banda estos detenidos, tenemos en cuenta que a estas detenciones se suma la larga serie de operaciones policiales que han debilitado enormemente la operatividad de la organización terrorista. El pasado jueves, sin ir más lejos, era detenido también en Francia Ibon Fernández Iradi, “susper”, que dirigía los comandos junto a Palacios, y que ha permitido las pesquisas que han llevado a la última acción policial contra la banda.

Acebes, por otra parte, ha sido lo suficientemente prudente y realista para no dejarse llevar por la euforia y advertir que, pese a las detenciones, ETA puede seguir matando. Sin embargo, no hay duda de que asistimos a una campaña sistemática de acoso a la banda que la deja en una situación más precaria que la que padecía en 1998, justo antes de declarar la tregua.

Para justificar esta optimista visión, que también se evidencia en la reducción de los atentados, no sólo hay que basarse en el alto número de detenciones que se están produciendo. En estas décadas de lucha contra el terrorismo ha habido otros años de muchas detenciones que sin embargo no permitían juicios tan optimistas. Pero con el Gobierno del PP, esta “solución policial” no queda aislada sino que va acompañada de una tardía pero ya firme determinación política y judicial de combatir hasta derrotar a los terroristas. La verdad es que no siempre ha sido así, incluida la primera etapa del Gobierno del PP. Desgraciadamente el “a por ellos, con todo el Estado de Derecho, a por ellos” que gritara la periodista Victoria Prego como portavoz ciudadana de las multitudinarias manifestaciones que siguieron al asesinato de Miguel Ángel Blanco se convirtió en un “a por ellos” para “dialogar” con ETA. Se probaba de nuevo —sólo que esta vez ante los focos de la opinión pública— la errada vía de las negociaciones de Argel. El imperio de la Ley y el combate contra el terrorismo pasó en esa etapa a ser un “proceso de paz”.

Sin embargo, el Gobierno tras la tregua, y después de comprobar que su predisposición a hacer concesiones penales era traducida —una vez más— por los terroristas como una posibilidad de lograr un precio político por la paz, decidió poner en marcha ese endurecimiento del Estado de Derecho que tenía aparcado en su programa electoral y que España había mantenido prácticamente al ralentí desde los inicios de la transición política. El Ejecutivo dejó de señalar en el horizonte la posibilidad de indultos y una “salida dialogada” que contemplaba el Pacto de Ajuría Enea y que mermaba el efecto disuasorio de las detenciones hasta entonces. Por el contrario, el Gobierno, en estos últimos tiempos, ha endurecido la penas y se ha comprometido en su cumplimiento, tanto para el terrorismo como para la kale borroka, al tiempo que ha reducido la escandalosa prodigalidad de muchos jueces a la hora de decretar la libertad provisional a la espera de juicio y que era aprovechada por muchos terroristas para darse a la fuga.

Junto a ello, el Gobierno ha sacado adelante —con el PSOE— la ley de partidos que trata de impedir la financiación pública de ETA a través de sus representantes políticos. Ya lo ha conseguido en Navarra y parece que hay determinación para forzar a los nacionalistas a que lo hagan en el País Vasco. Junto a ello, hay una critica —desgraciadamente sólo ejercida con rotundidad por el PP— dirigida no sólo a los medios de los terroristas sino también a los fines políticos que les inculcó el PNV, partido que ya no es visto como solución sino como parte del problema del terrorismo nacionalista.

Si echamos un vistazo a las vicisitudes de las últimas detenciones, podemos compartir el optimismo del ministro que precisamente debe radicar en la disposición a no cometer los errores que en el pasado se han producido. Por ejemplo, cuando Gorka Palacios —ahora con menos de treinta años— tuvo conciencia de sí mismo, España ya era una democracia y no sufría “opresión” alguna como aquella en la que se excudaban quienes habían iniciado su actividad criminal en tiempos de la dictadura. La falsa opresión que Palacios “combatía” a base de asesinatos, no era otra que la que le había inculcado el nacionalismo gobernante, el mismo que le aseguraba que se podían recolectar frutos del árbol que él sacudía, el mismo nacionalismo —¡ay!— que los constitucionalistas no han dejado hasta ahora de intentar contentar.

Del otro de los detenidos, Iñigo Vallejo, podríamos decir otro tanto. Con la diferencia, además, de que se trata de un militante de la kale borroka que ya había sido anteriormente detenido, pero que la Audiencia Nacional decidió dejar en libertad provisional en 1998. Cuando fue condenado a 17 años de cárcel, se había fugado con el resto de procesados, quedando abocado a la clandestinidad y a la militancia en ETA, en un periplo similar al de innumerables terroristas de la banda.

No menos relevancia para entender el nuevo marco en que se produce estas detenciones es el hecho de que se han producido en Francia. Durante demasiado tiempo, especialmente bajo mandato socialista, el país vecino ejercía de refugio y asilo de los terroristas sin que Madrid elevase queja alguna a Bruselas. Y es que, por entonces, el único dirigente y socio europeo que era merecedor de crítica para nuestro Gobierno era... Margaret Thatcher

Finalmente, hemos de tener en cuenta que, según fuentes de la investigación, uno de los posibles encargados de reconstituir la organización terrorista tras estas últimas detenciones, es el veterano Josu Ternera, en paradero desconocido desde que se inicia el procedimiento de imputación por los multiples asesinatos —entre ellos la matanza de Hipercor. Hasta su fuga, Ternera era parlamentario —con derecho a voz, voto y subvención— en el parlamento vasco y presidía la comisión de derechos humanos de la Cámara de Vitoria...

Ciertamente, esperemos que ETA no tenga más vida que la que todavía le dan los últimos coletazos de nuestros pasados errores.

El órdago soberanista
José Luis Manzanares Estrella Digital 10 Diciembre 2003

En ocasiones, uno tiene la impresión de que el separatismo vasco aparece y desaparece de su vista como la bolita negra que tan habilidosamente manejan los trileros. Hay tres cubiletes distintos, pero la bolita negra pasaría de un cubilete a otro conforme a una voluntad única. No es que haya acuerdos puntuales entre tres voluntades, sino que existiría, como en tiempos de Franco, un solo poder con división de funciones o, si no se me tacha de irreverente, una versión mundana de tres personas —aquí serían tres ramas del movimiento secesionista— con una misma esencia. E incluso, si se repara en el comportamiento de buena parte de la Iglesia de Euskadi, no sería aventurado fijar en cuatro el número de jugadores, cada uno de ellos con su particular aportación a la empresa común. Y hasta puede que los fulleros sean cinco. También son cinco los lobitos del pie y cada uno cumple su papel para que al final, y entre las risas del niño, el gordo se coma el condumio que le prepararon sus hermanos.

El País Vasco, y con él toda España, se encuentra amenazado por el cierre de un círculo en el que el terror ha sido el instrumento fundamental de una estrategia con fines compartidos. Se recolectan alborozadamente las nueces que los asesinatos, secuestros y extorsiones desprenden del árbol constitucional. Se justifica o disculpa a los criminales, mejor considerados que sus propias víctimas y objeto de homenajes públicos. Se busca la imposible equidistancia entre el Gobierno legítimo de un Estado democrático y una organización criminal. Se ponen trabas a cuantas iniciativas pretenden acabar con el terrorismo y su brazo político batasuno. Y se desobedece sistemáticamente al Tribunal Supremo para que la serpiente, acosada dentro y fuera de España, cuente al menos con el refugio sacro del Parlamento de Vitoria.

El salto adelante de la estrategia independentista se produce cuando empiezan a quedar lejos los años dorados de ETA, aquellos tiempos en los que sus atentados se multiplicaban y —conviene no olvidarlo— tanto el Rey como Aznar salvaron la vida de milagro, uno en Palma de Mallorca y otro en Madrid. El primero estuvo en el punto de mira de un rifle de precisión en los muelles de Palma de Mallorca, y el segundo escapó por décimas de segundo a la explosión de un coche-bomba. No sería razonable seguir jugando la partida como antes, porque las cartas marcadas son menos y hay que aprovecharlas de otro modo. El órdago a la grande no puede retrasarse más. Ahora la banda terrorista serviría más bien como una amenaza latente que el triunfo del Plan Ibarreche desactivaría de forma definitiva. No habrá referéndum mientras que no cese la violencia, pero ETA continuará allí, agazapada, recordando que o se aceptan sus exigencias en una consulta amañada o será preciso continuar forzando voluntades como enseñan los manuales del terror. Anasagasti lo ha dejado bien claro. El rechazo del plan soberanista sería dar alas a los violentos.

La decadencia de ETA
Opinión El País  10 Diciembre 2003

La hipótesis de que es posible acabar con ETA por la vía policial, enunciada el pasado verano por el consejero de Interior del Gobierno vasco, resulta cada día más verosímil. Horas después de que la dirección de la banda anunciase en un comunicado su intención de volver a matar, la policía francesa detenía ayer, cerca de Pau, a Gorka Palacios, considerado por el ministro Acebes como número uno de la jerarquía de ETA, y a otros tres dirigentes. Estas detenciones, cinco días después de la de otro miembro de la cúpula, parecen confirmar la decadencia de ETA, cuyos sucesivos intentos de reorganización vienen siendo abortados sistemática y regularmente desde hace tres años.

La situación puede ser similar, en ese sentido, a la que siguió a la caída de sus jefes en Bidart, en 1992. Con la diferencia de que ahora la eficacia policial va acompañada del acoso contra el entorno violento juvenil en el que la banda reclutaba a sus activistas. Casi tan importante como las detenciones de estos días es el hecho de que octubre pasado fuera el primer mes en los últimos 13 años en el que no se produjo ningún atentado de violencia callejera. La estrategia de persecución policial y judicial del conjunto del entramado está consiguiendo que el terrorismo pierda a la vez capacidad operativa y de regeneración.

También ha perdido capacidad desestabilizadora, y sus últimos escritos transmiten la impresión de estar a la búsqueda de objetivos nuevos para justificar su permanencia. En el comunicado que ayer mismo aparecía en la prensa reivindicaba algunos sabotajes relacionados con la extorsión a empresas y amenazaba con atacar a las Fuerzas Armadas, entre las que incluía a la Ertzaintza. En septiembre, un comando intentó asesinar a dos agentes de ese cuerpo. Cada vez que ETA ha querido presionar al nacionalismo gobernante ha atacado a la policía vasca. Quizá esa fuera su intención ahora.

El lehendakari se comprometió a llevar su plan hasta el final sólo en condiciones de "ausencia de violencia". Durante meses, el entorno de ETA ha estado dudando sobre su actitud en relación a ese plan: emitiendo llamamientos al diálogo entre abertzales, por un lado; denunciando, por otro, su carácter continuista por no abarcar a toda Euskal Herria. Hasta que el pasado sábado se conoció, por los cauces habituales, que ETA misma había zanjado la discusión dictaminando que el plan Ibarretxe era un "fraude", "un nuevo error histórico del PNV". Un día después emitió su amenaza especialmente dirigida a la Ertzaintza, y a las pocas horas la policía francesa detenía a sus jefes en Pau. Los aspirantes a sucederles ya saben que ése es el destino que les espera también a ellos.

ETA, decapitada
Por JAIME CAMPMANY ABC 10 Diciembre 2003

DESDE Francia nos llegan excelentes noticias acerca de la lucha antiterrorista. Aunque esas novedades todavía no anuncian el fin definitivo de la banda etarra, nos traen un suspiro de alivio en estos días prenavideños porque suponen un avance muy importante en el largo y sangriento camino que España recorre para librarse del terror. ETA, la siniestra organización con un millar de asesinatos en su historial, ha quedado decapitada. Ya sé yo que a la banda etarra le crecen de nuevo las cabezas cortadas como a la Hidra de Lerne que Hércules se tomó el trabajo de matar. Se le corta una cabeza y le nace otra. Pero la muerte total de la bestia etarra se ve cada vez más cercana.

La detención en Francia de ese Ibon Fernández, alias «Susper», responsable del «aparato militar» de la banda, ha hecho posible seguramente este nuevo golpe a la cúpula de ETA. Cuando se confirmó la detención de ese peligroso «Susper», ya nos avisaron de que quedaba libre el asesino que con él compartía la dirección de la organización criminal. Se trataba de un sujeto llamado Gorka Palacios. Ahora ha caído también en manos de la Policía francesa, que ha actuado en colaboración con la española. Junto a Gorka Palacios, han sido detenidos dos asesinos fichados: Íñigo Vallejo y Juan Luis Rubenach. De un cuarto detenido, llamado José Miguel Almendoz, no poseía datos la Policía.

Gorka Palacios ha llegado joven a la cúpula etarra. Cuenta ahora 29 años. Podemos decir que es, por tanto, «flor de ikastola». En la «ikastola» sería trabajado e inficionado y en la lucha callejera de la «kale borroka» recibiría su «bautismo de fuego». A medida que la acción policial, con la colaboración de Francia, que antes nos faltaba, se hace más acertada, miembros más jóvenes e inexpertos llegan a los puestos de mando. Las renovaciones obligadas en esos puestos deben efectuarse cada vez con más rápido ritmo. ETA ha entrado en una fase de inexperiencia, de fracasos y de relativa inoperancia.

El ministro de Interior merece la felicitación de todos los españoles en general y de los vascos en particular. Y los gobiernos de Francia merecen nuestra gratitud. Después de muchos años de negarnos su apoyo, nuestros vecinos han comprendido que la misión de acabar con la banda etarra es un objetivo común en la defensa de la libertad y seguridad de ambas naciones, y nos prestan una ayuda inestimable y eficacísima.

Digo que todos los vascos deberían ser los primeros en felicitar al ministro Ángel Acebes, que nos ofrece muy frecuentemente tan buenas noticias como las de hoy. Pero ya sé que le faltarán entre tales felicitaciones, donde pongo también la mía, la congratulación de los nacionalistas rabiosos. El ministro puede esperar sentado la felicitación de Arzallus, de Atucha, de Ibarreche, de Anasagasti, de Eguibar y de los demás recogedores de nueces. Jamás llegará. En su lugar se prepararán homenajes a los asesinos, que ellos llaman «héroes». Para esos extraños vascos, el ministro Acebes ha sido el portavoz de un enorme contratiempo.

La vía policial funciona
Editorial Heraldo de Aragón  10 Diciembre 2003

La detención en Francia del presunto jefe de los comandos de pistoleros de ETA, Gorka Palacios, y de otros tres responsables de los mismos es una excelente noticia. No sólo por la operación en sí, que sin duda ya ha ahorrado vidas, sino por la confirmación que supone del extraordinario momento que vive la cooperación internacional en la lucha antiterrorista y porque valida, de nuevo, el buen trabajo policial. Francia, aceptando su plena responsabilidad en esa lucha, dentro de un contexto europeo cada vez más propicio, ha dejado de ser un "santuario" terrorista, actitud que ha contribuido notoriamente a desmantelar en los últimos tiempos buena parte de las infraestructuras de la banda y a la detención de destacados dirigentes. Ejemplo que sería bueno cundiese -particularmente, en Bélgica- en los pocos países que siguen manteniendo alguna condescendencia con este fenómeno inhumano y criminal.

El nuevo golpe a ETA es muy significativo, pues la descabeza una vez más y dificulta de forma notable su reorganización y continuidad. La segunda captura del etarra Susper, tras su sorprendente fuga en Francia, ha sido tan fructífera como la primera a la hora de proporcionar información valiosa. Gracias a ella han sido posibles las operaciones de ayer, desarrolladas de forma cooperativa, sigilosa y eficiente. La satisfacción del Gobierno y de los políticos demócratas es reflejo directo de la que hay en la calle. Para Aznar, estas detenciones están en el "camino para la derrota definitiva del terrorismo" y para el ministro del Interior Acebes, hoy "es uno de los días más importantes de la lucha contra ETA".

ETA, el principio del fin y el fin del principio
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 10 Diciembre 2003

HA hecho bien el ministro del Interior en ser razonablemente prudente al dar cuenta ayer del descabezamiento de la cúpula directiva de ETA, tras la detención del presunto jefe de comandos, Gorka Palacios, un histórico de los comandos Madrid y Andalucía, tenido por uno de los etarras más sanguinarios, junto con Juan Luis Rubenach responsable de la logística operativa, Iñigo Vallejo, alto responsable del aparato militar, y un tercer miembro de la banda, no fichado. La gran envergadura de la operación, que se une a la detención de ´Susper´, el jueves pasado, supone la desactivación del equipo que planificaba y ordenaba los atentados. Eso no impide que la debilitada estructura terrorista pueda actuar con coletazos esporádicos e indiscriminados. La eficacia desplegada por las fuerzas de seguridad y la colaboración francesa han abierto el principio del fin en la lucha contra el terrorismo etarra. Pero no presupone que la meta esté próxima. Significa, aunque resulte odioso caer en el juego de palabras, tan solo el fin del principio. Porque lo que queda pendiente, probablemente para más de una generación es lo que eufemísticamente suele llamarse «pacificación del País vasco». Una pacificación a la que, en modo alguno, contribuyen las reticentes declaraciones del Portavoz del Gobierno autónomo, dirigidas más calmar los nervios del nacionalismo más extremista que a felicitarse por el éxito de una operación que puede distorsionar la estrategia y el calendario del Plan Ibarretxe.

La magnitud de la operación ha eclipsado la otra gran noticia de la jornada: la confirmación de que el próximo presidente de la Generalitat será Pasqual Maragall, en un Gobierno catalán de izquierdas en el que el líder republicano, Carod Rovira jugará a fondo el papel de «conseller en cap», algo que, también, es el final de una etapa, sobre llano, pero el principio de otra, que bordea el abismo.

Victoria de la democracia
Editorial El Correo 10 Diciembre 2003

La detención de la considerada cúpula operativa de ETA ha sido una de las mejores noticias que la sociedad podía recibir a punto de que finalice el año 2003. La eficaz actuación policial francesa respondió a la necesidad que sienten los ciudadanos y en especial las víctimas del terror de que las atrocidades cometidas acaben siendo purgadas por sus ejecutores. Pero además aporta una tranquilidad inmediata a tantas y tantas personas amenazadas que cifran en la vulnerabilidad de ETA su más sólida esperanza de recuperar una vida normal. Después de que una vez más la banda terrorista hiciera público su bárbaro propósito de continuar sembrando de miedo y de dolor el País Vasco y España, la colaboración internacional ha permitido situar la bravata etarra en el lugar que le corresponde: a disposición de la Justicia. La prudencia exige valorar este segundo éxito policial, tras la detención de Fernández de Iradi 'Susper', a sabiendas de que la barbarie mantiene aún fuerza suficiente para provocar nuevas tragedias. Pero la demostración de que es posible reducir al mínimo la capacidad mortífera de ETA constituye un argumento de enorme peso para desbaratar el propósito de los terroristas de someter a la sociedad vasca a su régimen totalitario, o la pretensión que otros pudieran albergar de obtener réditos políticos especulando con la paz.

La actuación policial y la colaboración internacional están despojando al denominado 'conflicto vasco' del poder coactivo de su vertiente terrorista, que durante décadas ha atenazado voluntades y conciencias. Cada nueva desarticulación obliga a los partidos que han diseñado su proyecto de futuro como trueque por la paz a confrontarse con lo que realmente representan en la sociedad, nada más. El poder fáctico del terror cuenta cada día menos en la mesa de la transacción política. Tras las últimas detenciones, la libertad se abre camino; porque la puesta a disposición judicial de los terroristas refuerza la democracia. Las ideas -todas las ideas- serán más legítimas si ni directa ni indirectamente pueden valerse de los argumentos del terror. Nadie podrá blandir en exclusiva la llave de la paz porque ha sido el Estado de Derecho el que ha abierto su puerta. Ahora todas las instituciones se encuentran comprometidas por un mandato ciudadano que no permite discusión: acabar con ETA de una vez y para siempre.

Golpe a la cúpula de ETA
Editorial El Ideal Gallego 10 Diciembre 2003

Ibon Fernández Iradi, alias “Susper”, es un filón inagotable para las fuerzas de seguridad. Hasta ayer había arrastrado en su caída a más de cincuenta miembros de ETA, pero a esa larga lista se ha unido ahora la cúpula militar de la banda terrorista, formada por Gorka Palacios y sus lugartenientes Juan Luis Rubenach Roig e Iñigo Vallejo Franco. Es difícil que hasta la labor de un “topo” infiltrado en la organización asesina resultase más efectiva, por lo que cabe suponer que “Susper” caerá en desgracia, ya que la documentación de la que se ha incautado la policía, tanto cuando lo arrestó hace un año como cuando lo hizo el pasado jueves, ha permitido golpear de forma muy seria a sus compañeros de armas. Sin duda, la operación desarrollada ayer en Francia es una de las más exitosas de la lucha antiterrorista y confirma que ni los pactos ni las “treguas-trampa” ni las negociaciones tienen sentido cuando se trata de acabar con los nacionalistas vascos asesinos. La vías judicial y policial son las únicas que caben para arrinconar a ETA y hacerle comprender (en el caso de que sus dirigentes fuesen capaces de entender algo) que no tienen cabida en el mundo. No obstante, sería un error tomarse esta acción como el golpe de gracia a la banda, porque desgraciadamente con la organización etarra ocurre como con la hidra y cada vez que se le corta una cabeza, se le reproduce otra. Por lo tanto, hay que sentirse orgullosos del golpe asestado a los terroristas, pero al mismo tiempo continuar de manera implacable el acoso que llevará a su exterminio.

Se consigue ganar a ETA
FERNANDO ÓNEGA La Voz 10 Diciembre 2003

ENHORABUENA. Hay que decirlo así, con todas las letras, porque la guerra de la democracia contra el terrorismo está siendo ganada por los demócratas. Después de más de 30 años y un millar de asesinatos, la batalla policial y judicial arroja un saldo positivo para la paz. Da miedo escribir esto, porque una bomba la puede poner cualquier criminal, pero el año 2003 pasará a la historia como el periodo más eficaz de la lucha contra la mafia terrorista. Así debe constar en el haber del presidente Aznar, del ministro Ángel Acebes y de los cuerpos y fuerzas de seguridad.

El balance es sencillo. Este año han sido detenidas cerca de doscientas personas. Es un síntoma de eficacia policial. Otro dato relevante es que apenas quedan libres autores materiales de delitos de sangre. Y lo más espectacular es que la dirección de la banda dura poco en sus puestos. Susper , por ejemplo, ha dirigido los comandos durante solamente quince meses. Desde la acción desarrollada en Bidart en 1992, la cúpula de la banda ha sido siempre provisional. La contrapartida feliz ha sido la disminución de las acciones mortales. Los meses transcurridos de 2003 han sido casi periodos de tranquilidad, si se comparan con cualquier otra etapa de actividad terrorista.

No conviene, de todas formas, hacerse ilusiones sobre la aniquilación de ETA. En terrorismo, como en toda actividad asesina, se debe aplicar siempre el principio jurídico tantas veces invocado: donde hay un criminal dispuesto a matar, se puede cometer un crimen. Y en el entramado de ETA existen todavía esos criminales. Existen ciudadanos dispuestos a agredir a concejales. Existen autores de comunicados como el que ayer se conoció. Existe una extracción de jóvenes de la kale borroka , que han sido preparados y adoctrinados para actuar. Existe un fondo de alimentación ideológica de la cultura de la violencia, que ha sostenido a ETA desde sus comienzos. Y sería frívolo descartar que se produzca la temida reacción de la fiera herida, que busque demostrar que todavía conserva poder de agresión.

Pero los datos de hoy son los más positivos que un cronista podía aspirar a comentar. Gracias a Francia, gracias a la eficacia policial y gracias a las tecnologías de investigación, que impiden la reorganización de la banda. Lástima que todos estos éxitos no sean acompañados todavía por la normalización de la vida en el País Vasco. Esa normalización no existirá mientras tengan que llevar escolta todos los personajes públicos que no comulgan con el nacionalismo. Y es que caen las cúpulas, son detenidos los grandes activistas, pero quedan en la sociedad vasca muchos aprendices de etarras capaces de atemorizar a la mitad de la sociedad.

Héroes vascos
Cartas al Director ABC 10 Diciembre 2003

Cada día que pasa me sorprende más que un numeroso grupo de personas acepte seguir en el País Vasco. Se levantan cada mañana porque siguen vivos y su casa sigue intacta; salen a la calle acompañados de escoltas; revisan los coches antes de utilizarlos; no acompañan a sus hijos al colegio, ni a esposas o maridos a sus trabajos, tratando de evitar andar junto a ellos por la calle; trabajan en lugares vigilados sólo moviéndose por zonas seguras; vuelven a su casa de día pero bajan las persianas; ya no se fían de todos sus amigos de infancia porque piensan de manera diferente y eso se lo pueden hacer pagar con la vida; gente de sus familias les rechazan; en algunos locales no son bien recibidos; son insultados y atacados de manera habitual; y cada mañana, cuando se levantan, como continúan vivos, salen a la calle a seguir con su vida como si todo fuera normal.

Creo yo que aceptan ese tipo de vida porque son de allí, porque ésos son su pueblo y su gente, porque su casa y su familia pertenecen a esa región y, además, porque tienen mucha fe en la democracia. Pero también aceptan ese tipo de vida porque son unos valientes. Seguir viviendo en sus pueblos, con sus trabajos y su vida habitual, es arriesgar la vida cada día, cada hora y cada minuto. Y hoy en día que la vida ha adquirido tal valor, que casi todo el mundo está dispuesto a aceptar lo que sea con tal de seguir viviendo, nos están dando una increíble lección de valentía, de honor y de extrema categoría moral. El hecho de arriesgar su vida y permanecer allí defendiendo democráticamente lo que creen que es suyo les convierte en héroes. Y en todos los países de este planeta a los héroes se les honra y condecora. Si son cien, pues a cien; y si son mil, pues a mil o cien mil, pero hay que condecorarlos. Por su valor diario y su defensa de lo que les pertenece, que, además, es lo que nos pertenece a todos. Que yo sepa, no hace falta esperar a que mueran para condecorar a los héroes.  José María S. Casal. La Coruña.

El pacto de Maragall
Editorial La Razón 10 Diciembre 2003

Ya es prácticamente oficial el pacto tripartito entre el PSC, ERC e ICV que deja fuera del poder, después de dos décadas, a CiU. Pascual Maragall cumplirá en breve su sueño de verse investido como presidente de la Generalitat de Cataluña. Tendrá como segundo a Carod Rovira, quizás manteniendo el mismo cargo de «conseller en cap» creado por Pujol para su frustrado delfín Mas, y deberá templar las relaciones con los rojiverdes de la coalición ICV-EUiA. Porque, en el fondo, aunque se hayan presentado ante los electores con tres listas diferentes, el pacto de Gobierno catalán está integrado por hasta siete partidos, todos los cuales tienen la aspiración, muy lógica, de recibir su correspondiente cuota de poder y de capacidad de influencia en la forma de gobernar. Las exigencias planteadas ayer por Saura para firmar el pacto son buena muestra de ello. No será un Gobierno ciertamente fácil, sobre todo cuando los independentistas fuercen a Maragall a abanderar reivindicaciones sobernistas del estilo de una agencia tributaria propia, y tan contrarias a la Constitución como acostumbran a ser las de un grupo independentista.

El nuevo pacto, que deja fuera del Ejecutivo al partido de Pujol, el que obtuvo mayor número de escaños, supone el fin de toda una época y el comienzo de una Cataluña sin CiU en el poder por vez primera desde su nacimiento como Comunidad autónoma. Pero es también fiel reflejo tanto de un sistema electoral que concede extraordinaria influencia a los pequeños partidos «bisagra», como de una particular forma de entender la política desde el PSOE que parece basarse, por encima de todo y como gran objetivo, en el acceso al poder. Las consecuencias no cuentan si logra elevar la cuota de despachos y coches oficiales, que estaba bajo mínimos desde la derrota de Felipe González en 1996. Así, se pactó, contra el PP y con quien fuese, en Baleares, donde el desgobierno aseguró la mayoría absoluta para el PP a la primera oportunidad; se ha hecho en Aragón y en Cantabria dando el poder a grupos minoritarios; se ha repetido en municipios gallegos en cohabitación con los independentistas y, sin ir más lejos, ocurrió en su día en el País Vasco, donde el PNV supo aprovechar la ocasión para subirse a una posición de privilegio en la que desde entonces se mantiene.
 
Pactar con quien sea, en una alianza de todos a una contra el PP, ha permitido al PSOE de Rodríguez Zapatero algunos pequeños logros, pero está por ver el efecto que la alianza con tan diversos compañeros de cama tenga sobre el votante socialista en las próximas elecciones generales. Zapatero es bien consciente del riesgo que corre aunque puede decirse que, dadas las encuestas y visto el fracaso de su última oposición de pancarta, prefiere la realidad tangible, el pájaro en mano de los gobiernos regionales, a la esperanza de una victoria de la izquierda contra el Partido Popular de Mariano Rajoy en primavera, algo que en Ferraz, donde a pesar de no se da todo por perdido, se cree cada vez más improbable.

Dos tardes de economía y una noche de política
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  10 Diciembre 2003

Cuanto más explica Zapatero el pacto de los hermanos Maragall con los separatistas de ERC, peor se lo pone a su partido, y a sí mismo como candidato a la Moncloa. Algunas de sus declaraciones producen cierta lástima intelectual, como esa de que el nuevo modelo de financiación autonómica no es el del cupo vasco, como nos habían explicado, sin duda por ignorancia, los que han firmado el acuerdo de Gobierno. Los que no han tenido ocasión de aprender economía en dos tardes, como Zapatero bajo la batuta de Jordi Sevilla, entenderán con dificultad qué es eso de “pagar por renta y recibir por población”. Uno pensaba, en su ignorancia, que siempre se pagaba por renta y se recibía por población, o que pagaba toda la población y se repartía según la renta. Pero eso son nociones antiguas, de la cuenta de la vieja, muy anteriores al federalismo asimétrico de Maragall. Así que, a fin de no extraviarnos en la sabiduría económica zapateril, le pediríamos modestamente que nos aclarase un par de cosas: ¿esa nueva fórmula significa que Cataluña va a aportar más que ahora al conjunto de España y hemos entendido mal a Carod cuando decía que quería aportar menos? Y otra pregunta: ¿Van a adoptar Andalucía, La Mancha, Asturias y Extremadura una fórmula tan progresista en materia fiscal? ¿También va a defender Ibarra esa fórmula de pagar por renta y recibir por población?

Pero mientras Zapatero nos explica en un par de tardes la doctrina económica del PSOE para este año o el que viene, convendría que nos aclarase la noche política que nos ha caído encima al oírle eso de que “Cataluña esté en el puesto de mando del destino de nuestro país”. Teniendo en cuenta que de esa Cataluña el Secretario General del PSOE (y Traductor General del PSC) excluye al PP y a CiU, sin duda porque no encajan en la “sensibilidad plural de Cataluña” que define al nuevo Gobierno, y dado que todavía desconocemos si desde ese “puesto de mando” Carod y Maragall van a llevar a todas las instituciones del Estado a asumir, por ejemplo, el Plan Ibarreche, que tanto le gusta a ERC, le pediríamos a Zapatero un poco más de claridad. Porque si “el destino de nuestro país” está en manos de esa pareja de oportunistas de izquierdas, unos venidos arriba y otros venidos abajo, muchos pensarán que nuestro destino pinta fatal. No tanto como si, además, les acompañara Zapatero desde la Moncloa pilotando –solo o en compañía de otros– la “nave del Estado”, metáfora que tanto le gustaba a Franco cuando estaba en el “puente de mando” del destino de nuestro país. Con Carod y Maragall en el “puesto de mando” ya tenemos bastante. Añadirles a Zapatero sería francamente excesivo.

Pujol y González empiezan a ser añorados
Lorenzo Contreras Estrella Digital 10 Diciembre 2003

Lo que acaba de ocurrir en Cataluña con la combinación de fuerzas que, tras las elecciones de este diciembre, ha unido a republicanos independentistas de Carod con socialistas más o menos federalistas de Maragall es algo que ha conmocionado y sigue conmocionando a la opinión política especializada. En efecto, los partidos se han inclinado de codos sobre el mapa de la situación y se han puesto a estudiarla. Y no deja de ser curioso que la primera gran interrogación que se plantea, o una de las primeras, resulte ser qué pueda ocurrir en el PSOE y en torno a su actual líder, José Luis Rodríguez Zapatero. Es razonable creer que el ascenso de Carod-Rovira y de ERC es mucho más importante que el significado aritmético puramente numérico de su victoria. Estaba el Gobierno pendiente del problema vasco y resulta que se agudiza el problema catalán. Porque de problema se trata. Y qué problema. Sucede que el mayor enemigo potencial de Rajoy, a quien, como suele decirse, le crecen los enanos, es precisamente el que constituyen Carod y Maragall. Y no sólo enemigo de Rajoy en su aventura sucesoria de José María Aznar, sino también, si prescindimos de la dureza del concepto de enemigo, del actual líder socialista. Ahora cabe pensar que los socialistas echan de menos la presencia de Felipe González. Con él en la dirección del PSOE habría sido más difícil, incluso muy improbable, que la combinación PSC-ERC se produjera. González habría atisbado el peligro que para su liderazgo hubiese representado este acontecimiento. Es curioso. Pero en la nostalgia de otras figuras políticas tiene que entrar igualmente, o incluso más que nadie, Jordi Pujol. En la actual política española se cumple el dicho de que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. La capacidad de Pujol para amagar y no dar en la proporción lo que puede “dar” un Carod Rovira a la hora de condicionar a Pasqual Maragall tiene por fuerza que echarse en falta.

Es notorio que, si juzgamos el contenido del último discurso del Rey en la conmemoración parlamentaria de la Constitución, la alarma ha cundido y ha llegado a las supremas alturas del Estado de las llamadas autonomías. Y eso que el monarca, en sus palabras seguramente asesoradas por sus consejeros políticos, no conocía aún la combinación de fuerzas que iba a producirse en Cataluña. No debe extrañar que Don Juan Carlos de Borbón se resista a ser el Rey desde cuyo trono se atisbe el alto riesgo de una desintegración territorial de España. Las últimas declaraciones de Rajoy salen al paso de esos temores. Dice el probable jefe del Gobierno —tras las elecciones de marzo— que la unidad de españa no corre peligro. Puede que, en efecto, no corra peligro, pero más de un sobresalto va a causar el curso de los acontecimientos.

Algunos observadores pensaron que, puestas las cosas en el disparadero de la dispersión territorial y política de España, los nacionalistas e independentistas catalanes serían más temibles que los vascos. Los catalanes, aplicando el famoso seny o sentido común que les caracteriza, pueden hacerlo “mejor” que los Ibarretxe de turno. En este sentido, aquella expectativa tiende a adquirir fundamento. Y cada día que transcurre es más acentuado el interés ante lo que pueda ocurrir en las elecciones generales de marzo. Pujol, según dicen, va a permanecer en el puente de mando de CiU. Es sorprendente que ésa, precisamente ésa, llegue a ser, o simplemente sea, una noticia tranquilizadora.

Bon cop de falç!
Por IGNACIO RUIZ QUINTANO ABC 10 Diciembre 2003

A raíz de un pacto de progreso que huele a vinazo, los catalanes ya pueden sentarse a escribir el guión de la utopía: Cataluña para los catalanes, Ruritania para los ruritanos, y para los ingleses, el Corte Inglés. Según Rovira y Virgili, que sigue siendo el abogado catalanista que mejor se explica, el triunfo de esta utopía representaría para España la pérdida de una provincia espiritual.

No se trata, pues, de dineros, sino de espíritus. Del mal gobierno español también sufren los castellanos, pero los castellanos no sufren la imposición de otro espíritu. Y esta imposición es, en suma, lo que constituye la cuestión catalanista. Tampoco se trata de que los políticos de Madrid nos gobiernen bien, avisa Rovira y Virgili; se trata de que dejen de gobernarnos. Y, cien años más tarde, Zapatero, ese político absurdo como un zapato impar, da la razón a Rovira y Virgili.

Obligación del pancatalanismo es ahora comunicar estos anhelos nacionalistas a Valencia, y a Baleares... Porque la Cataluña nacional y total está formada, no por el Principado, sino por el conjunto de regiones donde es hablado el lenguaje catalán. Hablamos de la unión de todos los pueblos de la lengua de Oc. Una Occitania vaga, vaga como una visión de ensueño -cursilea Rovira y Virgili-, ha aparecido a veces en la imaginación de nuestros poetas. Y saca los versos del abuelo de don Pascual: «Yo no sé cómo, pero vendrá un día / en que el Pirineo reinará.»

Y ya ven cómo el día ha venido, gracias, sobre todo, a cabezas como las de don Pascual -ahora que llegan las Pascuas todas las «pubillas» se llamarán Pascualas- y el señor Carod Rovira, el «polític més trempat» de Cataluña, porque, siendo más español que Fernando Esteso, sólo para negociar con Otegui desciende a hablar español. Cuando el doctor Robert, que fue alcalde de Barcelona, afirma la superioridad de los cráneos catalanes sobre los del resto de los habitantes de España, uno piensa en la frente lombrosiana de Laporta, pero en realidad debe pensar en las cabezas romas de don Pascual y el señor Carod Rovira. Ya lo dice Rovira y Virgili: «En la reunión de los payeses que acuden al mercado de Reus, por ejemplo, las caras nos recuerdan las que vemos en las esculturas y monedas romanas.»

Los perfiles numismáticos de don Pascual y el señor Carod Rovira nos están diciendo que el primer eslabón conocido de la raza catalana es, como sostiene Rovira y Virgili, la «etnos ibérica». Es natural. La nacionalidad catalana está formada por la combinación de dos elementos principales: el ibérico y el romano, el señor Carod Rovira y don Pascual. Por eso un francés de estilo «preciosa ridícula», el que hoy llamamos «estilo Villepin», no se abstuvo de escribir que todo en Cataluña nos hace recordar que estamos en tierra latina, como todo, en la España castellana, parece hacérnoslo olvidar.

¿No es una pena que fueran los castellanos, que son semi-africanos, los destinados a conquistar la «América Latina», teniendo a los romanos en Cataluña? Rovira y Virgili echa espuma por la boca cuando la cuestión sale a colación. «Aquel gran azar que puso un nuevo mundo en manos de España fue para Cataluña un hecho fatal -escribe-. Castilla no ha sido nunca un pueblo colonizador, como lo es Vasconia, como lo es Cataluña.»

TOTAL, que Cataluña, con don Pascual y el señor Carod Rovira -ya viene el cortejo, ya se oye el rumor de las hoces rebeldes, hoces de progreso-, vuelve a ser una nación, y constituye un crimen de lesa cultura contrariar este movimiento. Que sepa, quien lo hiciere, que se expone a un «bon cop de falç». Y Zapatero, al estribillo, animando al Barça.

Entre el silencio y el clamor
Por EDUARDO SAN MARTÍN ABC 10 Diciembre 2003

¿CÓMO el silencio se puede convertir en clamor en el corto espacio de seis meses? Antes del verano, y dejando a un lado el desafío constitucional del nacionalismo vasco, nadie en España hacía suya la necesidad de una revisión urgente de la Constitución de 1978, y casi nadie la de reformar los Estatutos aprobados a su amparo. ¿Cómo entender entonces que, en ese breve lapso de tiempo, algunas fuerzas políticas hayan convertido en una prioridad de sus agendas la modificación de determinados aspectos de nuestra Carta Magna, y en una necesidad imperiosa la reforma de algunos Estatutos?

Hace apenas unos meses, en vísperas de las elecciones catalanas, conspicuos analistas de la realidad de aquella Comunidad, nada conservadores, señalaban que las propuestas de reforma estatutaria avanzadas por socialistas y nacionalistas no respondían a ninguna demanda social. El propio Maragall, interrogado al respecto, admitía implícitamente la corrección de ese aserto cuando, a preguntas de este periódico, aseguraba que en determinadas cuestiones «los políticos deben adelantarse a las demandas de los ciudadanos».

Con un Maragall que caminaba por libre y con el vértigo que provocaba el eco de sus demandas en otras Comunidades socialistas, los dirigentes del PSOE intentaron hacer virtud de la necesidad maragalliana y, en Santillana del Mar, convirtieron en política oficial esa urgencia por la «anticipación». Y, una vez formulada la solución, había que encontrar el problema. Ayer, en el Foro ABC, José Luis Rodríguez Zapatero atribuía a las políticas de la segunda legislatura del PP el «bloqueo» provocado en las «perspectivas de futuro» de nuestro país, y justificaba sus propuestas de reformas constitucionales como una «necesidad para seguir avanzando». Pero si ese análisis fuera certero, si han sido las políticas del PP las que han aventado las corrientes nacionalistas aquí y allá, y han convertido en irremediable todo este furor revisionista, ¿por qué no hubo antes clamor donde sólo había silencio? El PSOE apela a un nuevo consenso, pero en Cataluña ha convertido en obligaciones programáticas de un gobierno autonómico reformas que comportan cambios profundos en el marco institucional y que difícilmente podrían limitarse a un concreto territorio. No es la mejor apelación al consenso.

Gobiernos de derechas
José María Carrascal La Razón 10 Diciembre 2003

¿Es un gobierno de izquierdas el que se dibuja en Cataluña, como proclaman a sus componentes? Si nos atenemos a los primeros acuerdos entre ellos, es un gobierno de derechas, a fuer de nacionalista. ¿Exageraciones madrileñas? Ya me gustaría que fuesen. Aquí, el único que ha exagerado es el Sr. Maragall, que para conseguir la Presidencia de la Generalitat ha pagado un precio exorbitante y muy poco en la línea de su partido, por más que intenten disimularlo. ¿Quieren que se lo demuestre? Es muy fácil: ¿qué significa la izquierda? Espero que estemos todos de acuerdo en que su principal característica es la solidaridad, el apoyo mutuo, el quitar a los ricos para dárselo a los pobres, como hacían los bandidos generosos de otros tiempos. Pero como esos tiempos han pasado ¬los bandidos de hoy suelen ser bastante mezquinos¬, se les ha sustituido por Hacienda, cuya función es la misma: quitar a los que tienen más para dárselo a los que tienen menos.

De ahí que la izquierda haya pedido siempre subir los impuestos, mientras la derecha haya pedido bajarlos. Pues bien, el primer y más importante acuerdo alcanzado por los Sres. Maragall y Carod-Rovira ha sido que Cataluña debe tener Hacienda propia. Algo muy nacionalista, pero muy poco de izquierdas, al significar que Cataluña recaudará los impuestos en su territorio, como hacen ya los vascos, y negociará con el Gobierno central su contribución a las arcas comunes, pero no bajo el principio de «si tengo más, pago más», como venía haciendo, sino bajo el de «tanto doy, tanto recibo». Y como Cataluña, que es más rica, daba a las arcas comunes más de lo que recibía, ese pacto entre el PSC y ERC significa, sencillamente, que es insolidario y conservador. Vamos a ver cómo Maragall explica su pacto a Chaves, Rodríguez Ibarra y otros presidentes de comunidades autónomas que, por ser más pobres, vienen recibiendo más de lo que aportan. Y cómo luego Rodríguez Ibarra y Chaves explican a extremeños y andaluces que por obra y gracia de un compañero socialista van a tener que recibir menos prestaciones sociales.

Si a esto se añade que Carod-Rovira será en el nuevo Gobierno catalán no sólo el «conseller en cap», sino el «super conseller en cap», con mayores atribuciones de las que Artur Mas tenía bajo Pujol, nos damos cuenta de que el pacto entre el PSC y ERC, más que un pacto entre un partido mayor y otro menor, es un pacto de tú a tú, en el que el más pequeño lleva la voz cantante, debido a las difíciles circunstancias que atraviesa el más grande. A menos que los hechos nos quiten la razón, el precio pagado por Pasqual Maragall por ser presidente de la Generalitat es exorbitante para él, para su partido y para España. Excusado es decir que nada celebraríamos tanto como equivocarnos y que don Pasqual consiga convencer a su socio de que se puede ser catalán sin dejar de ser español. Aunque quien convenza de eso a don Josep-Lluis buen convencedor será.

El PP y el pacto del PSOE con ERC
Francisco Marhuenda La Razón 10 Diciembre 2003

El principal objetivo de ERC era desalojar a CiU del poder y lo ha conseguido. Cataluña tendrá un gobierno de coalición presidido por el socialista Maragall, una figura debilitada por su derrota el 16-N, con un conseller en cap independentista, Carod, que será el hombre fuerte y un reparto de departamentos entre socialistas, independentistas y comunistas, que en realidad son seis partidos y plataformas, que refleja fielmente el éxito de ERC, que sacó el 16 por ciento de votos en las autonómicas. Maragall se convierte en una figura decorativa, tutelado por Montilla y su equipo, y con un Carod que ejercerá de presidente de gobierno. En este sentido, asume la política lingüística, las relaciones institucionales y deportes así como las propias del departamento de presidencia. El PSC paga un precio muy alto para que Zapatero consiga la foto de un presidente de comunidad autónoma socialista.

Es un éxito efímero que le costará entre cinco y diez diputados en las próximas generales. No es que pacte con un partido nacionalista, sino que lo hace con uno que tiene la independencia como objetivo. El PP tiene que administrar este cúmulo de errores de su adversario. El discurso de la coherencia, la moderación y la eficacia es una excelente baza electoral. Le han servido en bandeja el argumentario en el resto de España y el PSOE queda muy debilitado. Esto sirve también para Cataluña. El PP tiene la oportunidad de recuperar la segunda posición que tuvo en su día UCD. Las justificaciones de los socialistas son frágiles y la moderación de ERC muy poco creíble. Un buen resultado permitiría pararle los pies al independentismo. Este es ahora el reto.

CAEN GORKA PALACIOS, RUBENACH Y VALLEJO
La cúpula de ETA se reduce a Josu Ternera y Mikel Antza tras el duro golpe policial
La operación policial de este martes se ha comparado con la decapitación de la cúpula de ETA en Bidart, en 1992. Pero ahora, los expertos en lucha antiterrorista coinciden en que la banda está mucho más debilitada gracias a la asfixia económica y política. El objetivo se centra en encontrar al que fue diputado en Vitoria, José Antonio Urruticoechea, alias "Josu Ternera", huido poco antes de ser procesado por la masacre de Hipercor. Junto al veterano asesino Mikel Antza, son los únicos que podrían intentar recomponer lo que queda de ETA.
Libertad Digital  10 Diciembre 2003

La detención este martes de Gorka Palacios Alday junto a otros tres etarras, cinco días después de la de Ibon Fernández de Iradi, alias "Susper", también en Francia, ha supuesto un golpe tan grave para la banda criminal que el ministro del Interior, Ángel Acebes, ha dicho que "es uno de los días más importantes de la lucha contra ETA".

Fuentes de la investigación, citadas por la agencia EFE, compararon las detenciones de "Susper" y de Palacios Alday con la desarticulación de la cúpula de ETA en Bidart (Francia) en 1992.

Las mismas fuentes estimaron que ahora los veteranos en la dirección política de ETA, José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias "Josu Ternera", y Mikel Albizu, alias "Mikel Antza" (en la foto), serían los encargados de reconstituir lo que queda de ETA, y añadieron que la banda está muy debilitada tras los últimos golpes. Ternera huyó de la Justicia cuando se le reclamaba por la masacre de Hipercor que, hace 16 años, dejó 21 muertos y medio centenar de heridos. En aquellas fechas, el diputado era el "jefe supremo de ETA".

Una casa que servía de centro de adiestramiento
Los cuatro detenidos este martes en Francia son: Gorka Palacios (en la foto), número uno de ETA, Juan Luis Rubenach, Íñigo Vallejo y José Miguel Almendoz Erviti. Una vez más, la pista de "Susper" ha llevado a un gran éxito policial. Los cuatro terroristas, que estaban armados, no opusieron resistencia en el arresto, que tuvo lugar a primera hora de la mañana en una casa a las afueras de Pau, en el sur del país vecino.

Tras los registros efectuados en la vivienda, que había sido alquilada en noviembre de 2002, la Policía se incautó de cuatro armas cortas, una pistola ametralladora, papeles de identidad falsos y "una importante" documentación, además de dos coches robados. La Policía judicial francesa sospecha que la casa donde fue detenida la cúpula de ETA era un "centro de paso y formación" de miembros de grupos terroristas. La amplitud de la vivienda y la presencia de muchos lechos "provisionales" son los principales elementos que llevan a la policía a pensar que la casa cumplía esta función de centro de adiestramiento y refugio.

La detención de "Susper" sigue dando frutos
El arresto de Gorka Palacios, fruto de la cooperación ciudadana y de la colaboración policial entre Francia y España, se produce cinco días después de la captura de Ibon Fernández de Iradi, "Susper", en Mont-de-Marsan (Las Landas, suroeste). Los servicios de la lucha antiterrorista confirmaron que, precisamente, gracias al arresto de "Susper" han podido llegar a la detención de Palacios y del resto de miembros de la cúpula etarra.

Palacios sucedió a Fernández de Iradi al frente de los pistoleros de ETA cuando "Susper" fue detenido por primera vez, el 19 de diciembre del año pasado en las Landas. El jefe de los pistoleros de ETA, de 32 años, se fugó de la comisaría de Bayona (sur de Francia) dos días después de su primera detención. Según fuentes policiales, La captura de Gorka Palacios y de los otros tres etarras, cinco días después de la de "Susper", ha "decapitado" al aparato encargado de dar las órdenes a los pistoleros de ETA, según subrayaron las fuentes antiterroristas.

Satisfacción de Acebes y Aznar
Las detenciones se producen el mismo día en que la banda ha asumido, a través del diario Gara, los atentados contra la empresa de transporte Olloquiegi y el cuartel de la Guardia Civil en la localidad navarra de Aisoain. "Hoy se produce esta acción cuando conocíamos el comunicado de amenazas de atentados" dijo el ministro del Interior, Ángel Acebes, en la rueda de prensa tras las detenciones de los responsables de la cúpula etarra. Acebes aprovechó la ocasión para mandar un mensaje al Gobierno vasco: "Cuando oímos tantas voces que si treguas tácticas que si planes en ausencia de violencia quiero decir que esta es la única forma de acabar con ETA".

El presidente del Gobierno, José María Aznar, expresó su satisfacción por esta operación que "asegura el camino para la derrota definitiva del terrorismo". Para Aznar, la desarticulación de estas organizaciones denota una "gran eficacia" de las fuerzas de seguridad y demuestra que se está en un momento muy importante en el ámbito de la cooperación internacional. Desde Marrakech, donde se celebra la Reunión de Alto Nivel con Marruecos, Aznar concluyó: "Estoy convencido de que tarde o temprano, y espero más bien que sea temprano, esa derrota se producirá de un modo irreversible".

Basta Ya dice que su manifestación es «contra los no demócratas»
Tres colectivos de víctimas del terrorismo irán juntos a la marcha del sábado en San Sebastián detrás de una pancarta «contra ETA y sus cómplices políticos»
A. GONZÁLEZ EGAÑA/SAN SEBASTIÁN El Correo 10 Diciembre 2003

La iniciativa ciudadana Basta Ya aseguró ayer que la manifestación convocada para este sábado en San Sebastián «será un frente contra los no demócratas». «No es una movilización contra el nacionalismo, sino contra una manera perversa de entender la política», subrayó el profesor de la UPV Carlos Martínez Gorriarán, quien hizo un llamamiento a acudir a la marcha que comenzará a las cinco de la tarde en los jardines de Alderdi Eder y recorrerá las calles del centro de la capital guipuzcoana bajo el lema 'Con violencia no es plan, sino chantaje. Estatuto y Constitución'.

La manifestación fue presentada de forma oficial por varios miembros de la plataforma ciudadana, como el filósofo Fernando Savater, los socialistas Maite Pagazaurtundua y José Antonio Maturana, los populares Gonzalo Quiroga y Regina Otaola, el ex diputado general de Álava Emilio Guevara y el catedrático de Ciencia Política y director del Euskobarómetro, Francisco Llera. Guevara, que hizo un llamamiento a asistir a la manifestación a «nacionalistas, vasquistas y personas que aman profundamente a este pueblo», aseguró que en Euskadi «lo necesario es el frente de los demócratas contra quienes no lo son».

El otro frentismo, puntualizó, «es el que viene del pacto de Lizarra y del plan Ibarretxe, que es consecuencia de una estrategia que surge después de 1998, después del pacto con ETA, y que consiste en que el nacionalismo se impone al no nacionalismo, algo que, por tanto, no traerá la solución». Para el ex miembro del PNV, el plan Ibarretxe es un ejercicio de «cinismo», ya que «no supone ninguna urgencia, porque Euskadi funciona y prospera».

Savater, por su parte, aseguró que la manifestación cuenta con numerosas adhesiones como la del dramaturgo Albert Boadella, la catedrática Victoria Camps, el diplomático Emilio Cassinello, el periodista Luis del Olmo o el escritor Félix de Azúa. El filósofo expuso que la propuesta del lehendakari padece el «grave defecto de partir del pueblo vasco como algo separado del resto de España» y opinó que «lo que ocurre en Euskadi afecta a dos millones de vascos y al resto de los otros 38 millones de personas que viven en España».

La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) del País Vasco, Cristina Cuesta, anunció que su agrupación, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la Sociedad Andaluza de Víctimas participarán por primera vez juntas en una manifestación, a la que acudirán con una pancarta «unitaria» bajo el lema 'Víctimas del terrorismo contra ETA y contra sus cómplices políticos'.

Basta Ya explicó que esta manifestación es el comienzo de una serie de actos que tiene previsto organizar en los próximos meses para hacer llegar a la sociedad su rechazo a la propuesta del lehendakari.

¿Dónde está Josu Ternera?
Revista de Prensa Libertad Digital  10 Diciembre 2003

La detención de la cúpula de ETA en Francia, el acuerdo para la formación del Gobierno catalán, y el atentado en el centro de Moscú atribuido a los terroristas-separatistas chechenos, son noticias destacadas en las portadas de la prensa nacional. Tras la espectacular nueva operación contra ETA se esconde la eficacia de la lucha antiterrorista en todos los frentes del terror, pistoleros, políticos, sociales y medios de comunicación, todos íntimamente unidos. Además, la banda presenta problemas de "liquidez" ya que no tiene la facilidad para recoger miles de millones de pesetas del erario público a pesar del PNV. Separatismo y terrorismo van de la mano, ambos se sirven. En palabras del ex jesuita, profesor de la universidad de Deusto (a la que poco va a impartir derecho constitucional en Euskera) Javier Arzallus "el religioso" –con familia cercana en organizaciones religiosas civiles– "unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces".

Por cierto, en Gara ya empiezan con el tema de las torturas. Ayer denunciaban los malos tratos a "Susper", que fue a declarar "con las ropas desgarradas" y evidentes "signos de maltrato". Lo de siempre, sólo que hace unos meses estuvieron apoyados por Genma Nierga, Iñaqui Gabilondo y otros secuaces en la denuncia. Supongo que como las detenciones han sido en Francia no dirán nada, por eso de la confianza en el país vecino. En cualquier caso, por el norte, los prototipos de "borrokas" del teclado no cambian. Pero, como explica Libertad Digital, Josu Ternera, miembro de la comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco con el apoyo del PNV, es desde hace meses jefe de ETA. Ya lo era antes. Nadie lo duda. Igual sus compañeros de la Cámara vasca, los que no ilegalizan Atutxa e Ibarretxe, tienen su número de móvil, aunque sea internacional. Habrá que preguntarle a Pernach. Bueno o al hijo de Ternera, detenido repetidas veces en el sur de Francia como dirigente de organizaciones ilegalizadas en territorio galo.

Por lo que respecta a Cataluña, todo se interpreta. Pero la reflexión de que la ambición desmedida de poder a corto plazo puede suponer el hundimiento en el medio y el largo plazo. Al PSOE se le ve de lejos y ya no hay quien explique sus debilidades y conflictos internos. Pero lo grave de pactar con independentistas está por llegar. Zapatero, ahora sí, trabaja por el cambio del modelo territorial español como una huida hacia delante. No se sabe muy bien que es lo que pretende, o sí, poder. En cuanto al modelo, cada vez será distinto dependiendo de las oportunidades de alcanzar el poder. En marzo saldremos de dudas sobre que opinan los españoles de estas actitudes. Habrá que estar atentos a las diferentes maneras de intrerpretar este asunto en las dos cabceras catalanas. Este miércoles ya podemos atisbar por donde van ir los tiros en Godó y Zeta.

ABC cuenta como "Cae la 'cúpula militar' de ETA", "Zapatero asegura que el programa del PSC y ERC no implicará reforma constitucional", "ERC llevará Gobernación y las áreas culturales, y el PSC las económicas" y "Atentado en el Kremlin". En su editorial Cuenta atrás para ETA opina que "la derrota policial de la banda terrorista ha dejado de ser esa aspiración quimérica, tan lejana que obligaba a enfocar el terrorismo con una visión fatalista y derrotista y a aceptar la hegemonía nacionalista como única forma de lograr una situación de mínimos democráticos en el País Vasco".

EL MUNDO abre su edición con "La nueva cúpula de ETA, desmantelada cuando diseñaba su 'campaña navideña'", "Carod será 'un primer ministro' de Cataluña con 'todas las de la ley'", "Mueren 4 obreros en Madrid al chocar su furgoneta contra una máquina de asfaltado", "Aznar dice que Mohamed VI le ha garantizado que luchará contra las mafias de la inmigración" y "Atentado suicida a 100 metros del Kremlin". En La cúpula de ETA descabezada tres meses después de su reorganización afirma que "la batalla no ha concluido. El domingo pasado, ETA insistió en un comunicado en que continuarán con "sus ataques". Precisamente las últimas detenciones se produjeron mientras los etarras preparaban sus 'regalos' navideños. Aún pueden sorprender con un atentado a la desesperada de gran magnitud. Pero su suerte como banda terrorista está echada".

EL PAÍS dice que "La policía francesa detiene a los jefes militares de ETA", "Las cúpulas del PSC y Esquerra ratifican el pacto de izquierdas", "Dos mujeres suicidas matan a cuatro personas en el corazón de Moscú" y "Una audiencia de 50 minutos pone fin a la cumbre". En "Relevo democrático" dice sobre el acuerdo para la formación de un nuevo gobierno en Cataluña que "si el Gobierno catalanista de izquierdas es perfectamente legítimo, como cualquier otra fórmula que hubiera conseguido una mayoría alrededor de un programa, ésta es además la única fórmula que insufla aire nuevo en una Administración anquilosada después de más de dos décadas sin cambios. Y es también una fórmula plural, mucho más interesante que la mayoría CiU-ERC, que reunía dos elementos desaconsejables: el continuismo y el frentismo nacionalista".

LA RAZÓN abre portada con "El Partido Socialista, con tal de llegar al poder, pacta con quien sea", "Las policías de Francia y España asestan un duro golpe a ETA y desmantelan por completo su 'aparato militar'" y "Kamikazes chechenas matan a seis personas a 100 metros del Kremlin". En El pacto de Maragall señala que "pactar con quien sea, en una alianza de todos a una contra el PP, ha permitido al PSOE de Rodríguez Zapatero, algunos pequeños logros, pero está por ver el efecto que la alianza con tan diversos compañeros tenga sobre el votante socialista en las próximas elecciones generales".

El PERIÓDICO recoge en portada "El pacto del cambio. Acuerdo histórico de la izquierda catalana", "Cae en Pau la cúpula de ETA" y una entrevista al administrador civil de EEUU en Irak, Paul Bremer, en la que agradece a Aznar que "no haya cedido ante el terror". El editorial titulado Sí a este paso adelante se congratula de que "después de 23 años de pujolismo", los catalanes tendrán "por primera vez otra forma de dirigir Cataluña" y señala que "Cataluña abre una nueva etapa de su historia con un Gobierno que representa a todos sus habitantes".

LA VANGUARDIA titula en portada "Carod tendrá poderes de primer ministro", "La policía francesa descabeza el aparato militar de ETA" y "Siete muertos en un atentado a cien metros del Kremlin". El editorial titulado Una fórmula inédita analiza el pacto del PSC, ERC y ICV-EUiA para gobernar Cataluña, mientras que los otros dos editoriales abordan las detenciones de etarras y la fuerza del eje franco-alemán en vísperas de la -cumbre europea.
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