AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 12 Diciembre  2003
Particularidad de Cataluña (de algunos)
Nota del Editor  12 Diciembre 2003

Una hipoteca como una losa
Ignacio Villa Libertad Digital 12 Diciembre 2003

ERC y la Cataluña real
Editorial La Razón 12 Diciembre 2003

Dos razones más para ir a la manifestación
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  12 Diciembre 2003

Aprender de los vascos
Cristina Losada Libertad Digital  12 Diciembre 2003

La Constitución une, la crispación separa
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 12 Diciembre 2003

Ciudadanos contra la crispación
JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 12 Diciembre 2003

Una buena iniciativa
Pío Moa Libertad Digital  12 Diciembre 2003

Hartos
David Gistau La Razón 12 Diciembre 2003

Lo dos mil hijos de Pujol
Luis del Val El Ideal Gallego 12 Diciembre 2003

«En esta lucha, la paciencia es casi más importante que el valor»
LUIS SALA/BILBAO El Correo 12 Diciembre 2003

Pagaza pide a los nacionalistas que afeen la conducta de sus jefes en la manifestación de Basta Ya
Libertad Digital 12 Diciembre 2003

PSOE e IU mostrarán su división en la convocatoria de Basta Ya contra la exclusión nacionalista
Libertad Digital  12 Diciembre 2003

El Gobierno encuentra elementos de inconstitucionalidad en el pacto del tripartito catalán
Ep - Madrid.- La Razón 12 Diciembre 2003

«Sé que estoy condenado a muerte, pero no me iré de mi tierra»
MIGUEL PÉREZ/BILBAO El Correo 12 Diciembre 2003

Oreja dice que el PNV y ETA «van a repartirse el poder político»
AGENCIAS/VITORIA El Correo  12 Diciembre 2003

“Estamos ganando la batalla a ETA sin la ayuda del PNV”
Redacción / A Coruña El Ideal Gallego 12 Diciembre 2003

La nueva Generalitat extenderá la inmersión lingüística a la secundaria
BARCELONA. ABC 12 Diciembre 2003

El gobierno del PSE y ERC contratará antes a empresas que usen el catalán
ABC 12 Diciembre 2003

La Academia ha catalogado 4,7 millones de palabras científicas
J. Luis Álvarez | madrid  La Voz 12 Diciembre 2003

¡VIVA CATALUÑA LIBRE!
MIQUEL PORTA PERALES ABC (Cataluña) 12 Diciembre 2003
 

Particularidad de Cataluña (de algunos)
Nota del Editor  12 Diciembre 2003

Realmente, es muy interesante el tinglado que están armando los nuevos señores feudales de la Particularidad de Cataluña (llamarlo Generalidad es un constrasentido), con más vueltas de tuerca de "normalización lingüística", vacua base conceptual de su sueño independentista con limpieza étnica incluída, ya que hace falta que sigan con su constante proceso de laminación de derechos de los ciudadanos y empresas hispanohablantes con sus anticonstitucionales normas de implantación lingüística de su lengua "propia" para que ciudadanía, sociedad y estado despierten de su letargo y tomen las medidas oportunas, como venimos reclamando los ciudadanos de segunda clase que sufrimos el escarnio de ser hablantes del idioma "impropio" el idioma común español, desde que los políticos iniciaron el disparatado proceso de las "autonosuyas".

Una hipoteca como una losa
Ignacio Villa Libertad Digital 12 Diciembre 2003

No será porque el señor Zapatero no estuviera avisado. La que se va a montar en Cataluña se veía venir. Y lo que viene es una auténtica bomba. La política errática y sin sentido que desde hace meses está organizando el secretario general del PSOE con la ayuda –¿inestimable?– de su equipo está llegando a su final. El escalofriante pacto de gobierno que Pascual Maragall ha firmado con ERC e IC es el pacto de la renuncia a todos los principios del Partido Socialista; es el pacto de lo políticamente increíble y de los estratégicamente inexplicable. Zapatero y Maragall, Maragall y Zapatero están dinamitando cualquier dimensión nacional del PSOE. Han conseguido explosionar cualquier vestigio de sentido común en el partido más importante de la oposición, y eso es de una gravedad que el tiempo nos irá enseñando y demostrando.

Del documento firmado y suscrito por los tres partidos que van a conformar la nueva mayoría en Cataluña, hay muchas cuestiones de una gravedad institucional y constitucional inaudita. Es más, no podemos olvidar que desde el Gobierno central se han recordado las raíces inconstitucionales que puede entrañar este pacto. Pero, en esta ocasión, nos quedaremos con una cuestión que puede significar el final político de Zapatero, y que será una pesada losa para quien le suceda como secretario general tras los previsibles resultados de las generales de marzo.

Nos referimos al acuerdo para que PSC, ERC e IC mantengan una disciplina de voto unificada en el Congreso de los Diputados –como si de un grupo parlamentario único se tratara– en la próxima legislatura. Dicho de otro forma, el Partido Socialista perderá un buen grupo de diputados catalanes en las votaciones. Todos ellos, antes de apretar el botón, no tendrán que mirar hacia los escaños que ocupe la dirección parlamentaria socialista; sino que tendrán que mirar dócil y humildemente hacia la exigua representación de ERC para saber qué tienen que votar. Digan lo que digan, es muy difícil creer que esto ilusione a muchos dirigentes socialistas. Lo más grave no es que haya una disciplina de voto en Madrid del "tripartito" catalán, lo escandaloso es que los diputados catalanes del PSOE pierdan toda autonomía en el voto y dependan, se esclavicen a las decisiones, por arbitrarias que puedan parecerles, de los republicanos catalanes.

De este modo lamentable, la dirección del PSOE hipoteca su independencia y su prestigio, su historia y su trayectoria parlamentaria. Zapatero está batiendo todos los récords. Es imposible cometer más errores en menos tiempo. Dejar enajenado hasta tal punto el futuro del partido no puede entusiasmar a nadie. Sin embargo, Almunia, Solana, Chaves, Bono, Ibarra, incluso el propio González, asisten enmudecidos a la almoneda. Como nadie levanta la voz, Zapatero sigue. A este paso, en marzo, Ferraz será un solar.

ERC y la Cataluña real
Editorial La Razón 12 Diciembre 2003

Dado que Esquerra Republicana de Catalunya es un partido declaradamente separatista, hay que interpretar que su obsesión por dictar normas, leyes y prohibiciones en materia lingüística está estrechamente relacionada con su estrategia final de conseguir la independencia de Cataluña. Es decir, que, con desprecio de toda la experiencia histórica, los republicanos de Carod-Rovira creen que la lengua catalana es un factor de separación entre los españoles; un error de fondo bastante habitual entre quienes confunden nación con nacionalismo.
De ahí que una de las principales exigencias planteadas por ERC a los socialistas de Maragall haya sido la de hacerse con el control de la política lingüística, que pasa a depender directamente, nada menos, que de la presidencia del Gobierno autonómico. Pero si las urgencias de Pascual Maragall por llegar a la presidencia de la Generalitat pueden habernos hecho olvidar que el partido de Carod-Rovira no ha obtenido más que el 16 por ciento de los votos emitidos, la realidad de Cataluña refleja a diario, con absoluta tranquilidad, el hecho incuestionable de que el independentismo radical es muy minoritario.

Las reiteradas encuestas sobre la situación de la lengua en esa comunidad afirman que, mientras el conocimiento del catalán aumenta, su uso social disminuye. La mayoría de las asociaciones de profesores coinciden en este diagnóstico y creen, por lo tanto, que se debe potenciar su enseñanza; petición absolutamente legítima y que nada tiene que ver con la intencionalidad torticera de los sectores más extremistas del catalanismo político que pretenden, simplemente, borrar el castellano en Cataluña, aun cuando sea ésta la lengua materna de un amplio sector de la población.

Si de extender el conocimiento del catalán se trata, nosotros no tenemos nada que oponer. Al contrario, debe ser tarea de todos los poderes públicos, catalanes o no, el apoyo a las distintas lenguas españolas, tal y como establece la Constitución. Otra cuestión muy diferente es la «ingeniería social» que pretende imponer ERC a una población que demuestra diariamente estar muy por encima de esas pequeñas miserias.

En este sentido, vale la pena recordar el estudio de la Universidad Abierta de Cataluña, dirigido por Manuel Castells, en el que los jóvenes de Cataluña afirmaban abrumadoramente que la lengua no condicionaba en absoluto la construcción de su identidad. Carod-Rovira, con el 16 por ciento de los votos, actúa sobre una ciudadanía que, en un 80 por ciento, se siente muy cómoda con su doble condición de española y catalana. Conviene recordarlo. Como conviene recordar que sólo la debilidad del PSOE le ha puesto en el lugar en que está.

Dos razones más para ir a la manifestación
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  12 Diciembre 2003

Por si el desarrollo genuinamente golpista y totalitario del Plan Ibarreche y por si el refuerzo entusiasta que Carod Rovira, el nuevo caudillo separatista catalán, le dispensa al Plan de marras no fueran capaces de movilizar a mucha gente para ir el sábado a la manifestación de “Basta Ya” en San Sebastián, dos nuevos argumentos refuerzan lo atractivo de la convocatoria, tanto moral como políticamente.

El primero es que el que decida pasear por san Sebastián con los amigos de la libertad y de España, no correrá el peligro de tropezarse con su alcalde Odín Elorza. El valeroso donostiarra, que huye de su ciudad cuando hay manifestaciones contra el terrorismo, ha celebrado el vigésimo quinto aniversario de la Constitución Española como corresponde a su peculiar idiosincrasia: flanqueado, a su derecha, por el recalificador de la finca de los Franco y premio Sabino, Arana Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón; y, a su izquierda, por el héroe de Paracuellos, Santiago Carrillo, monumentos vivientes a la corrupción y al genocidio, y que entonaron con Odín un cántico a las excelencias del Plan Ibarreche. El Trío Calaveras, vamos.

El segundo es que el jefe de los comunistas españoles, Gaspar Llamazares, matasanos facturado en Cuba y camarada y principal apoyo de Madrazo, uno de los impulsores del Plan Ibarreche, ha dicho que él tampoco va a ir a la manifestación, porque dice que abunda en la confrontación y no en el diálogo. Llevamos un año viendo a Llamazares al frente de cualquier manifestación, sólo o en compañía de Zapatero, contra cualquier cosa que signifique libertad, así que su argumentación es contradictoria risible, hipócrita, falsa y miserable. Pero qué duda cabe de que la mera posibilidad de tropezarse con Llamazares al lado de Zapatero podía disuadir a mucha gente de acudir a la manifestación de Basta Ya. Despejada tan lúgubre hipótesis, hasta puede que haga sol.

Con estos dos argumentos nuevos, no dudamos de que aumenta la capacidad de los convocantes de la manifestación y también de que habrá menos polución en San Sebastián. Los de “Basta Ya” deberían emitir un comunicado dándoles las gracias.

Manifestación de ¡Basta Ya!
Aprender de los vascos
Cristina Losada Libertad Digital  12 Diciembre 2003

Me hice fan del grupo ¡Basta Ya! el mes de mayo pasado. Por casualidad asistí a la inauguración de la última Feria del Libro de Compostela, patrocinada tanto por el Ayuntamiento, entonces en manos del dúo PSOE-BNG, como por el gobierno autónomo del PP. La ceremonia le hacía retrotraerse a uno a los tiempos de los coros y danzas, sólo que ahora se hablaba en gallego –de laboratorio– y al menos la mitad de los que allí se aldeanizaban al son de la gaita se consideraban de izquierdas.

Los libros que se ofrecían a la vista armonizaban con el ritual: la mayoría era fruto de la aportación que la Xunta de Galicia hace al mundillo editorial en gallego, el cual hubiera quebrado hace tiempo sin esa generosidad de la derecha, que, por supuesto, no despierta gratitud. Rodeada por el almíbar lacrimógeno en que suele degenerar la liturgia galleguista, busqué una tabla de salvación y la encontré. Era el libro: ¡Basta Ya! Contra el nacionalismo obligatorio (Aguilar, 2003), que milagrosa, casi subversivamente, ofrecía una librería. Lo compré y me puse a leerlo enseguida. Fue un acto instintivo de autodefensa. Y el libro era, es, extraordinario.

Este sábado, 13 de diciembre, ¡Basta Ya! celebra una manifestación contra el Plan Ibarretxe bajo el lema “Con violencia no es plan sino chantaje. Estatuto y Constitución”. Algunos no podemos ir a San Sebastián, pero sabemos que con ese acto, como con otros que organizan corriendo graves riesgos los constitucionalistas vascos, se están defendiendo las libertades y los derechos de todos los ciudadanos españoles. Aunque algunos no se quieran enterar y otros no se hayan enterado todavía.

Cierto que para la mayoría de los españoles el terrorismo es el problema número uno de nuestra democracia, pero no son tantos los que comprenden o aceptan que el combate contra él debe ir más allá de la condena de los métodos criminales, y extenderse, como dice ¡Basta Ya!, a su ideología y sus fines políticos, es decir, al nacionalismo totalitario: a quienes tratan de imponer su ideología y excluir a todas las demás a través de un dominio absoluto de las actividades sociales. Y las fuerzas que empujan en esa dirección totalitaria no sólo están en Euskadi. En Cataluña hace tiempo que tomaron el poder y en Galicia van ocupando parcelas bajo el paternal regionalismo de Fraga.

De la larga y terrible experiencia de los vascos, el resto tenemos mucho que aprender. Primero, lo bueno: el valor y el heroísmo de tantas personas, que nos recuerdan que hay momentos en que “todo el que quiera defender su libertad, tendrá que luchar por ella” (José María Muguruza); y el esfuerzo intelectual que nos ha brindado un corpus analítico y argumentativo para hacer frente a la ofensiva de los nacionalismos excluyentes en cualquier parte.

Pero también hay que aprender de lo malo: de los vascos que durante muchos años han apartado la vista y han dado su plácet a lo que hacía, y a lo que dejaba de hacer, el nacionalismo gobernante. Cuando está en juego la libertad, la ceguera voluntaria, la indiferencia y la comodidad no retrasan el camino hacia el infierno sino que le sirven de empedrado. Se les reprocha a los de ¡Basta Ya!, especialmente desde las filas del supuesto progresismo, que provocan la confrontación. Como si la confrontación ideológica y política no fuera consustancial a la democracia. Y como si la cesión de parcelas de poder al nacionalismo pudiera moderarle el apetito. Al revés.

¡Basta Ya! encarna el paso de la resistencia a la defensa activa. Al contrario que los nacionalistas, no se proponen eliminar al contrincante, sino desarmarlo. Sus fans del resto de España admiramos su clarividencia y su valentía y debemos tomar nota: si no queremos perder libertad, hemos de decir ¡Basta Ya! cuanto antes.

La Constitución une, la crispación separa
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 12 Diciembre 2003

EL GOLPE policial contra la dirección de los criminales ha conseguido convencer, incluso a los más renuentes, de que la vía policial es una de las más eficaces para acabar con los que matan. Aunque parezca lo contrario, explicar lo obvio es una de las tareas más difíciles que tenemos los humanos, sobre todo cuando andan de por medio la muerte y el miedo. Y durante años ha sido imposible explicar que la mejor forma de acabar con los que asesinan es detenerlos. Cada vez que algunos de los pocos que nos hemos atrevido en esta tarea lanzábamos tan sencillo aserto recibíamos las invectivas del coro de diletantes de lo complejo que nunca se alegraban de una detención de etarras y que siempre tenían en la comisura de los labios frases con las que trataban de justificar su eterna parálisis en la lucha contra los asesinos. Estaba mal decir que la vía policial era imprescindible y siempre decían que eran necesarias las medidas políticas porque el asunto, enarcaban las cejas, era muy complejo. Hoy incluso alguno de esos radiopredicadores parecen caerse del burro y reconocen, ¡milagro!, que para acabar con los etarras lo primero que hay que hacer es detener etarras.

Con motivo de la detención de la cúpula de los criminales en Bidart, el 29 de marzo de 1992, uno de los mayores golpes dados a los terroristas -por cierto, como se habrá percibido sin esfuerzo, en pleno gobierno socialista- que inauguró el actual declive, escribí que la eficacia policial tenía innegables consecuencias políticas, en un esfuerzo por tratar de enganchar a todos aquellos a los que lo policial les da siempre calambre cuando se trata de los asuntos de los demás. El coro nacionalista se rasgó las vestiduras y los periodistas de guardia del batzoki dijeron no es esto, no es esto; sólo algunos saludaron el hallazgo de vincular lo policial con lo político en función del alto voltaje de lo primero. Hoy, hasta el consejero de Interior del Gobierno vasco, del PNV, reconoce que ETA es sólo un problema policial y podemos comprobar cómo en el año en el que ETA ha asesinado a menos gente -toco madera- es el periodo en el que más detenciones de pistoleros se han producido, menos violencia callejera hemos soportado y menos influencia del grupo terrorista en la agenda política se ha podido registrar.

De manera -que bien que vamos llegando a lo obvio- que para acabar con ETA hay que detener a los etarras, cuantos más etarras se detengan, menos habrá en disposición de asesinar, y cuanto más perciban los etarras que su tiempo se termina, menos estarán dispuestos a incorporarse a la leva. Bien, un parcial menos para la próxima evaluación.

Quizá ahora es el momento propicio para avanzar en otra materia. Por ejemplo, cuán significativo resulta que cuanto más debilitada está ETA, cuando su brazo político está prácticamente clausurado, cuando lo que antes vivían de la sopa boba del crimen se hallan en paro, va el PNV y despliega una panoplia de gestos de aproximación y complicidad: invita a Otegui al batzoki de Andoain -como si la gente del PNV no supiera lo que piensa este sujeto-, se empapa de estética peronista y paraguas en ristre mientras lanza cánticos de luchadores antes de subirse al coche oficial y se ofrece como abogado defensor, enlace sindical y jefe de prensa de lo que queda del grupo etarra en el Parlamento vasco.

Esperemos que no tenga que pasar tanto tiempo para que los que ahora se caen del guindo de lo policial, perciban que esta estrategia actual del PNV rompe radicalmente con su pasado reciente, cuando estaba en el pacto de Ajuria Enea con socialistas y populares, nos lleva a los vascos al abismo, crispa las relaciones, levanta muros y, sobre todo, no resuelve los viejos problemas y crea otros nuevos.

Contra ese plan crispador nos vamos a manifestar mañana en San Sebastián. Con una idea clara: nada se puede construir sobre 30 años de terror y miedo y casi mil asesinados, nada se puede construir con la idea excluyente de considerar a los vascos constitucionalistas como residentes de segunda frente a los ciudadanos de primera que serían los nacionalistas, nada se puede construir con delirios etnicistas que niegan la condición de ciudadano a todos aquellos que no queremos formar parte de la tribu.

La Constitución española demuestra que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa a los vascos. El plan crispador quiere ahondar en lo que nos separa y pulverizar lo que nos une.

Ciudadanos contra la crispación
JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 12 Diciembre 2003

El último sartenazo policial a lo que queda de ETA pone a esta banda ante sus propias miserias, demuestra la eficacia de la por algunos denostada vía policial y destierra el tópico, interesadamente difundido, según el cual los criminales eran invencibles.

Once años después del principio del fin de Bidart, los criminales comprueban en sus propias carnes cómo se acortan extraordinariamente los plazos: de la violencia callejera pasan pronto a la dirección y de ahí, en un plis plas, a la cárcel. Con la creciente paranoia de sentir que están penetrados por la policía, los etarras consuman un año aciago en el que no han hecho otra cosa que caer criminales en las comisarías, perder peso en la agenda informativa y constatar el rechazo creciente que la opinión pública les dedica.

A esta situación no hemos llegado casualmente. Durante años, conviene recordarlo, aquí ha habido gente, todavía queda alguna, que sostenía, muy seria, que para acabar con el terrorismo no había que detener a los terroristas. La vía policial ha sido largamente denostada, especialmente por algunos dirigentes nacionalistas, hasta que se ha comprobado que de la vía policial también se derivan consecuencias políticas: ETA no ha sido la misma desde Bidart. También ha habido que pelear tenazmente y a veces en solitario contra el prestigio social de la muerte. Durante años, demasiados, no pocos vascos jaleaban la muerte ajena, la celebraban o la frivolizaban con expresiones hirientes como 'tres goles y dos postes', para referirse a tres policías asesinados y dos heridos. Hoy es cada vez más difícil encontrar a alguien que defiende abiertamente el crimen, como sí ocurría en los ochenta.

El trabajo realizado por políticos constitucionalistas, por intelectuales, gentes de la universidad y periodistas ha sido decisivo para conseguir que lo obvio sea percibido como tal.

Pero en esta situación de adelgazamiento del terrorismo nos encontramos con que la dirección del PNV rompe su tradición y pasa de decir que «para ser vasco no hace falta ser nacionalista» (Discurso del Arriaga, enero de 1986) y de sostener que «de ETA nos separan los medios y los fines» (Ardanza, julio de 1997), a invitar a un tal Arnaldo al batzoki de Andoain, entonar el 'Eusko Gudariak', en una escena de sabor peronista, y, sobre todo, a poner en pie un plan crispador. Un plan que rompe la trayectoria del PNV, que levanta muros que no existían antes entre los vascos, que siembra nuevos odios, que crea problemas inexistentes y no resuelve los viejos y que resta convivencia y no suma paz.

Hasta ahora la inmensa mayoría de los vascos han compatibilizado de forma armónica y civilizada sus varias identidades, conscientes como somos de que son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan; ahora se pretende agarrar a los vascos por las solapas y obligarles a elegir entre lo que han sido de forma natural y lo que no saben si quieren ser de forma artificial. Este plan crispador no ha cosechado más que rechazos, tanto dentro de la CAV como entre nuestras vecinos navarros, riojanos, cántabros o franceses, que comprueban cómo con iniciativas disparatadas como ésta crece el abismo abierto antes por el terrorismo.

El plan crispador se plantea en una sociedad previamente macerada por la muerte y el miedo y se aprovecha de algunas preguntas sin respuesta. ¿Qué habría sido de Álava, de toda la CAV, con un líder socialista como Fernando Buesa vivo? ¿Qué habría sido de Guipúzcoa, de toda la CAV, con un líder popular como Gregorio Ordóñez vivo? Aquí se quiere jugar un partido abrumadoramente desigual con un equipo formado por once y otro en el que faltan siete, porque han sido asesinados, y no hay banquillo porque está en otras partes de España o se ha clausurado como ciudadano y mantiene en la clandestinidad sus opiniones y sentimientos.

Ahora que se cumplen 25 años de Constitución queda claro que esta norma es todo lo contrario que el plan crispador. La Constitución necesita la discrepancia, resuelve armónicamente la lógica existencia de ciudadanos que pensamos de formas diferentes y no considera residentes de segunda a los que no piensan como quien gobierna. El plan crispador considera vascos fetén a los nacionalistas y al resto les coloca extramuros, consagra su actual limitación de derechos y pretende anular los valores ciudadanos para establecer la hegemonía de una idea de pueblo trasnochada y predemocrática.

Para que triunfen, también en la CAV, los valores de la convivencia entre distintos, para que quede claro que es más lo que nos une que lo que nos separa a los vascos, para que se recupere el estilo de hacer política sin aniquilar al contrario, todos tenemos una cita mañana, sábado, día 13 de diciembre, a las cinco de la tarde en San Sebastián. Todos, incluidos aquellos nacionalistas de buen corazón que en privado te confiesan su espanto ante la deriva de la actual dirección nacionalista, que rompe su tradición.

Cataluña
Una buena iniciativa
Pío Moa Libertad Digital  12 Diciembre 2003

Con ocasión de una conferencia en la Universidad de Barcelona de la que he hablado en Libertad Digital, tuve ocasión de oír bastantes lamentaciones sobre la opresión nacionalista, difusa pero efectiva, ejercida en todos los planos, desde una semicensura casi unánime en los medios de comunicación, hasta mil aspectos de la vida cotidiana. Debo reconocer que esas letanías me fastidian un poco, porque llevan al victimismo resentido, tan cultivado por los nacionalistas. Mi consejo –claro que era un consejo algo facilón, porque no vivo allí— fue: ¡menos quejas y más acción! Ahora un amigo barcelonés me ha enviado esta nota:

“La fundación Boscán convoca un premio anual de literatura catalana en castellano o español común, en las modalidades de novela, poesía y teatro.

“Al hacerlo, la fundación se ve obligada, con harto dolor, a denunciar un ambiente propagado en los últimos años desde el poder y con enormes medios económicos para imponer la idea de que no existe otro idioma propio en Cataluña que el catalán, ni otra literatura catalana que la escrita en catalán.

“Esta es una interpretación tosca y fanatizante de Cataluña, pues niega de plano la realidad y pretende borrar siglos de interrelación fructífera entre nosotros y el resto de España. En la medida en que los catalanes nos hemos sentido españoles a lo largo de los siglos, el idioma compartido con las demás regiones no puede sernos extraño ni opuesto al catalán. En la medida en que Cataluña ha contribuido a ese idioma común de mil modos, no puede renunciar a una espléndida literatura, a un brillante periodismo etc., de tan larga y fértil tradición en nuestro suelo. En la medida en que el idioma común nos abre magníficas perspectivas en todos los ámbitos, desde el cultural al económico, en el mundo entero y especialmente en América, sería una locura cultivar hacia él un forzado desdén o despecho. Es un idioma también nuestro.

“Esa actitud, artificialmente difundida, empobrece a Cataluña y a todos los catalanes, privándonos de una dimensión fundamental de nuestra cultura y de nuestra historia, para sustituirla por un victimismo estéril. Pues si bien no todos los momentos de nuestra relación con el resto de España han sido felices –eso sería imposible en cualquier relación humana–, el balance es eminentemente positivo. Y no nos une sólo el interés material, sino un vínculo mucho más íntimo, que no debe ser roto por ese sentimiento estrecho y torvo que algunos impulsan muy equivocadamente.

“Valga la figura del gran Boscán como emblema de nuestra aspiración, que, en definitiva, no consiste en otra cosa que en lograr el reconocimiento de una realidad para todos visible, pero absurdamente rechazada”.

Concluye mi comunicante, que por el momento prefiere el anonimato: “Ni la fundación Boscán existe ni se oye por ninguna parte decir estas cosas. Pero ya va siendo hora de que esto cambie, ¿no cree?”. Lo creo.

Hartos
David Gistau La Razón 12 Diciembre 2003

Vamos a suponer que es al revés. O sea, que nosotros tenemos más razones que ellos para estar hartos. Hartos de que en nuestro propio suelo ¬en nuestro propio país¬ nos discriminen proyectos xenófobos, racistas ¬¿qué coños maquetos?, ¿qué coño charnegos?¬, que con frecuencia usan palabras como «izquierda» y «progreso» a modo de antifaces con los que disfrazar su abyeccióin moral: Carod está a un nombre, el de Haider, de ser tenido por fascista.

Hartos de que nos estén matando uno a uno ¬a nuestros soldados, a nuestros políticos, a nuestra «ordinary people»: usted y yo¬ desde hace treinta años, durante muchos de los cuales jamás se levantaron ni protestaron esos indignados profesionales de la periferia que se ponen a firmar manifiestos como locos en cuanto alguien corta un clítoris en Somalia.

Hartos de no poder izar nuestra bandera. Hartos de que, en España, el patriotismo español sea el único al que la intelectualidad no concede derecho a existir, ni prestigio, ni romanticismo.

Hartos de que, por el contrario, haya sido estigmatizado con una coacción intelectual, propagada desde la periferia con la complicidad de unos cuantos tontos mesetarios, según la cual el patriotismo español es cutre, folclórico y fascista, «ergo» cualquiera que defienda a España es cutre, folclórico y fascista: Zapatero y toda la izquierda anti-española que va al Alphaville a ver películas iraníes subtituladas al tagalo son la consecuencia de ese complejo. Hartos de que la historia siempre haya sido manipulada ¬la Leyenda Negra, la falsificación de la memoria de la Guerra Civil¬ para que la idea de España siempre quede vinculada a la crueldad, a la perfidia: para que cualquiera que combata a España sea dueño de una causa justa, hasta Eta, en su momento, según juglares tipo Sabina.
 
Por todo esto, y reclamando nuestro derecho a estar hartos, ¿por qué no nos separamos nosotros de ellos? Quedaría una España abreviada, sí, pero cohesionada y orgullosa de sí por fin. Una España sin traidores ni conspiradores en la que se cumpliría la exigencia de Kennedy para el ciudadano modelo: «No te preguntes qué puede hacer el país por ti. Pregúntate qué puedes hacer tú por el país». Por España. Por lo que quede de España.

Lo dos mil hijos de Pujol
Luis del Val El Ideal Gallego 12 Diciembre 2003

Unos dos mil hijos de Pujol o de CiU, deberán dejar sus cargos en la Generalitat, ganados con la simpatía del dedo que les señaló. Serán unas navidades teñidas de melancolía por el poder perdido, aunque como las leyes físicas también están presentes en la sociedad, ésta nostalgia quedará neutralizada por los dos mil hijos de Maragall, Carod y Saura que estrenarán empleos de no escasa remuneración. Pero hay muchos más hijos, administrativamente hablando, funcionarios que lograron la plaza en los cuatro lustros de gobierno nacionalista, y sólo por eso la alternancia es conveniente, porque conviene que las oposiciones restringidas se abran a todas las opciones políticas.

El enchufado de hoy por Maragall, Carod y Saura, con un contrato temporal, podrá lograr plaza oficial mañana, gracias a las oposiciones restringidas, que son el camino que ha nutrido la mayoría del funcionariado autonómico. En ese aspecto no se observa carácter diferencial alguno. Sea la autonomía que fuere, lo primero que hacen los padres autonómicos es nutrir de funcionarios afines los despachos. Más aún, como el acuerdo tripartito necesita de más consejerías para contentar a todos, se crearán nuevas consejerías, lo cual lleva consigo la creación de más plazas de directores generales, asesore etcétera, con lo que se podrá calmar el afán de servicio a la sociedad intrínseco a toda fuerza política. Porque no les guía la ambición, sino el espíritu de servicio, y no se puede servir sin una consejería que llevarse al reparto, así que habrá más madera, o sea, más cargos, para estar más cerca de los administrados que son los que pagan los sueldos. Los dos mil hijos de Pujol pueden estar contentos. No sólo tendrán sucesores, sino que serán más numerosos. Todo por Cataluña.

FERNANDO SAVATER, PORTAVOZ DE BASTA YA
«En esta lucha, la paciencia es casi más importante que el valor»
Denuncia «el chantaje» que supone el plan Ibarretxe, en la víspera de la manifestación contra la propuesta
LUIS SALA/BILBAO El Correo 12 Diciembre 2003

Fernando Savater (San Sebastián, 1947) es «el ensayista más influyente de la nueva España democrática», en palabras de su paisano Juan Pablo Fusi. Pero en la Euskadi de hoy, el filósofo donostiarra es conocido, principalmente, por ser el 'alma máter' de Basta Ya, la plataforma ciudadana que ha convocado para mañana por la tarde una manifestación en San Sebastián para denunciar que, con terrorismo, el plan Ibarretxe «es un chantaje».

-'Con violencia no es plan sino chantaje', dice el lema de la marcha. ¿Lo del nacionalismo obligatorio ya está olvidado?
-No, pero esta vez nos ha parecido que, como asunto previo a discutir si el plan Ibarretxe está bien, mal o regular, no es de recibo plantearlo en estas circunstancias, como si esta sociedad fuera normal, todos tuviéramos libertades y cada uno pudiera decir lo que le parece. Eso es lo que nos parece mal. Plantear un proyecto de esta envergadura en la situación actual lo convierte en una especie de rescate que hay que pagar por acabar con la violencia. Y eso es lo que no se puede aceptar.

-Entonces, sin terrorismo, podría ser aceptable...
-En otro momento podría ser un plan más, entre otros, y ya veríamos a quién le interesaba. Pero mientras haya violencia es un chantaje. Mientras no haya libertades reales para todo el mundo, querer sacar adelante un plan de estas características es un chantaje.

-Un chantaje que usted no limita a los vascos, sino que extiende a todos los españoles.
-Porque vivimos en un Estado de Derecho en el que los ciudadanos lo son de punta a punta del país y no solamente de la comunidad en la que transitoriamente viven o en la que han nacido. Esto no es una comunidad étnica, sino una ciudadanía basada en el derecho. Y el derecho de los ciudadanos españoles está vigente desde el norte hasta el sur. Si alguna vez, ya sin violencia, se quiere pensar en transformar el Estatuto o la situación del País Vasco, habrá que oír a los ciudadanos vascos y a los españoles en general, porque es algo que habrá que decidir de acuerdo con el conjunto del país y no como un golpe de mano.

-Igual hay muchos españoles que ya están hasta el gorro de los vascos.
-Cansados están, lógicamente, porque también padecen el terrorismo. Mucha gente en España no entiende por qué una de las regiones ricas y privilegiadas del país da este tipo de problemas. Hay regiones que pueden quejarse de muchas más cosas y es lógico que sus ciudadanos no entiendan de qué se quejan los vascos, pero bueno...

-¿Vendrá gente de toda España a la manifestación?
-Sí, sí. Afortunadamente tenemos adhesiones de todas partes. Hay tantísimas que hemos tenido que seleccionar a la hora de hacerlas públicas.

-¿Alguna le ha agradado especialmente?
-Yo agradezco todas. Muchas son de personas que nos acompañan desde las primeras manifestaciones que hicimos. También hay personas que uno admira mucho, como Félix de Azua, Javier Marías, Jorge Semprún, Elías Querejeta... Hay tantas que uno las aprecia todas.

-También han anunciado su presencia Rajoy y Zapatero, los líderes del PP y del PSOE. ¿Cuál es la relación de Basta Ya con estos dos partidos?
-Nosotros intentamos movilizar fundamentalmente a la sociedad. Los representantes de los partidos vienen no tanto como políticos, sino como ciudadanos. En ese sentido, Zapatero fue el primer líder que mostró su apoyo a nuestra manifestación y luego también la gente del PP, pero nosotros no hacemos manifestaciones de políticos. Hacemos manifestaciones de ciudadanos.

Donaciones
-Y el dinero para las vallas publicitarias y para los faldones de los periódicos, ¿de dónde sale?
-Desde luego, lo que no tenemos son subvenciones del Gobierno vasco ni loterías, como tienen otros, ¿verdad? Nosotros lo que tenemos son donaciones. Hay muchos vascos que dan dinero para apoyar a Basta Ya. Muchos empresarios no quieren que se sepa porque, precisamente, dar dinero para causas constitucionales en el País Vasco puede estar penado. Pero muchas personas que están hartas de impuestos revolucionarios de otro tipo prefieren ayudar a una organización como la nuestra. De ahí viene nuestro dinero y, además, estamos muy orgullosos de recibirlo. ¿Ojalá las personas que lo dan pudieran decirlo en voz alta!

-La encuesta de Isabel Bergareche que publicó este periódico revela que el plan ocupa un lugar muy secundario entre las preocupaciones de los vascos.
-Por eso decimos que, sin violencia, a lo mejor la gente ni se planteaba estas cosas. Aún hoy, con violencia, el plan es una preocupación artificial. Es una preocupación no de los vascos, sino de los nacionalistas, que no es lo mismo. Desgraciadamente, la actual dirección del PNV va a intentar sacarlo adelante y, si no se le pone un freno, ellos van a seguir empujando. La cosa es seria y la reacción social no puede ser encogerse de hombros.

-Y el domingo, al día siguiente de la manifestación, ¿qué?
-A seguir. Yo suelo decir que en esta lucha contra el terror, la paciencia es casi más importante que el valor. Es una cuestión de tenacidad en la defensa de algo que hay que defender todos los días. La manifestación es el primer acto de una serie de actividades que vamos a llevar a cabo a partir de enero, no solamente en el País Vasco sino en toda España, para concienciar a todo el país de lo que implica un proyecto como el plan Ibarretxe.

ELORZA, LLAMAZARES Y MONTERO, AUSENTES EN EL ACTO
Pagaza pide a los nacionalistas que "afeen la conducta de sus jefes" en la manifestación de Basta Ya
La concejala socialista en Urnieta y miembro de Basta Ya, Maite Pagazaurtundua, está convencida de que este sábado las calles de San Sebastián "se van a llenar de vascos" en la manifestación contra el Plan Ibarretxe. Ha apelado a los nacionalistas, "a esa gente de bien que existe en el País Vasco", a que "afeen la conducta de sus jefes".
Libertad Digital 12 Diciembre 2003

La lectura del manifiesto en el que Basta Ya pide la movilización pública contra la propuesta de nuevo Estatuto del lehendakari cerrará la marcha que esta iniciativa ciudadana ha convocado para mañana en San Sebastián.

El filósofo Fernando Savater, en castellano, y el sindicalista de CCOO, Jon Azkue, en vasco, serán los encargados de leer el texto desde el quiosco del Bulevar donostiarra donde concluirá la manifestación, que partirá a las cinco de la tarde de los jardines de Alderdi Eder y a la que asistirán los secretarios generales del PP y el PSOE, Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero. Una pancarta con el lema "Con violencia no es plan, sino chantaje. Estatuto y Constitución" abrirá la marcha, a la que se espera que asistan los escritores Félix de Azúa, Antonio Muñoz Molina y Elvira Lindo, así como Jacques Betvedere, miembro de la asociación "Vivre ensemble", organización similar a Basta Ya en Francia.

Elorza, Llamazares y Montero, anuncian su boicot al acto

Globos y banderas de todas las comunidades autónomas irán tras la pancarta y delante de los líderes políticos y personalidades más destacadas que acudan a esta protesta contra el Plan separatista de Ibarretxe. Dos zepelines sobrevolarán el cielo de San Sebastián a lo largo del recorrido, al que también se incorporará una pancarta de las tres asociaciones de víctimas del terrorismo que existen en España, la andaluza, Covite y la AVT.

El Grupo Popular Europeo (PPE-DE), la UGT, la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar (IU), el productor Elías Querejeta y los escritores Mario Vargas Llosa, Juan Marsé, Jorge Semprún, Javier Marías, Rosa Montero y Vicente Molina Foix son algunas de las entidades y personas que se han adherido al manifiesto de Basta Ya. El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, el rector de la Universidad del País Vasco, Manuel Montero y el coordinador de IU, Gaspar Llamazares, están entre quienes han anunciado públicamente que no acudirán a esta manifestación.

"Las calles se van a llenar de vascos"
Maite Pagazaurtundua, en una entrevista en Radio Euskadi recogida por la agencia EFE, señaló que "si los nacionalistas nos ayudaran a hacer la regeneración política que necesita Euskadi (...), nosotros moderaríamos nuestro perfil y tal vez desapareceríamos". "Nosotros necesitamos de la ayuda de los nacionalistas", añadió.

La edil socialista recordó que Basta Ya surgió "como reacción" a lo ocurrido en 1998 cuando "PNV y EA negociaron con ETA y pactan Lizarra" y "el aislamiento institucional y social de los no nacionalistas vascos" y admitió que la organización de la que forma parte ha tenido "un perfil muy duro, desabrido". "Pero creo que estamos madurando como colectivo y es preciso hacer ese trabajo de despertar conciencias", señaló.

Pagazaurtundua, hermana de Joseba Pagaza (asesinado por ETA), se mostró convencida de que este sábado las calles de San Sebastián "se van a llenar de vascos" en respuesta a la convocatoria de Basta Ya y afirmó parecerle "muy bien" que personas procedentes de otros puntos de España "también vengan". Defendió, en este sentido, que si el Plan Ibarretxe habla de libre adhesión al Estado "todos tendremos que tener la posibilidad de hablar".

GRACIAS A ELORZA Y LLAMAZARES
PSOE e IU mostrarán su división en la convocatoria de Basta Ya contra la exclusión nacionalista
Este sábado el colectivo Basta Ya volverá a llenar las calles de San Sebastián de lemas contra la exclusión nacionalista del Plan Ibarretxe. Pero además, podrá comprobarse la postura de los dos partidos de la oposición. Zapatero acude sin desautorizar el boicot de Elorza, alcalde de la ciudad anfitriona que, una vez más, niega su apoyo a las víctimas. Desde IU, será Rosa Aguilar la que dejará de nuevo en evidencia a Madrazo y a su jefe, Gaspar Llamazares, que sólo ven "frentismo" en esta manifestación.
Libertad Digital  12 Diciembre 2003

No es nuevo que el alcalde socialista de San Sebastián, Odón Elorza, niegue su presencia a una manifestación que se celebra en su ciudad. Lo ha hecho en muchas ocasiones y con distintas excusas. Esta vez, ni siquiera se oculta. No acude porque no comparte sus fines. Y el PSOE no le exige responsabilidades por discrepar. Sin duda, se trata de una situación muy diferente a la vivida por la ex ministra Cristina Alberdi.

El colectivo Basta Ya volverá a demostrar este sábado que también hay vascos no nacionalistas. Sus oportunidades de demostrarlo son escasas y por ello, las manifestaciones que convocan los colectivos de víctimas suscitan muchas críticas y temores desde el nacionalismo. No en vano, el Pacto de Estella –la alianza del nacionalismo con la izquierda proetarra y con la propia banda– se selló como reacción al llamado Espíritu de Ermua tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Un alcalde contra Basta Ya
Pero los dos principales partidos de la oposición no serán un frente común en las calles de San Sebastián. El PSOE contará con la presencia de su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, que, una vez más, no ha sido capaz de desautorizar al alcalde de la ciudad que se levanta en protesta contra el Plan Ibarretxe, Odón Elorza. De hecho, esta vez el alcalde socialista confiesa su antipatía por el colectivo Basta Ya que, a su juicio, "se está pasando". Es ya algo personal. No ocurre lo mismo cuando quienes protestan son colectivos de apoyo a los presos etarras o incluso portavoces de partidos y formaciones ilegalizados. Ellos suelen hacerse oír en los Plenos municipales que preside el alcalde pese a no tener turno de palabra. En la última ocasión, el representante del colectivo Etxerat pudo leer completo un manifiesto mientras los concejales del PP y PSE –no todos– abandonaban el Salón de Plenos. Por cierto, su manía personal contra Basta Ya también se reflejó cuando este colectivo solicitó el Salón de Plenos para celebrar un acto y le fue negado porque se trataba, a su juicio, de un "acto político inapropiado". Semanas después, se lo cedió a Elkarri –que defiende la teoría del diálogo incondicional hasta con los que están más próximos a las tesis terroristas– sin pedir explicaciones, por simpatía.

Elorza prefirió comparar a Basta Ya con el grupo de nacionalistas convocados por Arzalluz frente al Palacio de Justicia de Bilbao mientras Atutxa declaraba ante el juez acusado por un delito de desobediencia al Tribunal Supremo. El todavía presidente del PNV, paraguas en mano, dirigió a un "improvisado" coro que entonó el eusko gudariak, himno que se canta en los entierros de etarras y que ni siquiera identifica al partido de Sabino Arana (ellos tienen himno propio, el Gora ta Gora, compuesto por el propio nacionalista vizcaíno a principios del siglo pasado).

Mayo del 68, menos en el País Vasco
En cuanto a IU, ya no es sólo Javier Madrazo quien se aleja de las teorías de partido. Ahora le acompaña el propio coordinador general, Gaspar Llamazares. Presume de ser el líder que ha sido capaz de echar al PSOE a la calle con motivo de la guerra de Irak y de estar al lado de la "sociedad crítica" que reaviva el espíritu de mayo del 68. Pero si las pancartas son en el País vasco, la cosa cambia.

La alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, ha criticado con dureza a Javier Madrazo por aparecer en la foto que inmortalizaba la aprobación en el Consejo de Gobierno del Plan separatista de Ibarretxe. Pero tampoco Aguilar ha sido capaz de reprochar a Llamazares –a quien escuchaba este jueves en el Club Siglo XXI invocar el mayo del 68– su rechazo a la manifestación.

Apoyo del Gobierno y de los sindicatos
La manifestación de este sábado contará con una nutrida presencia política. Acudirán el vicepresidente primero del Gobierno, Rodrigo Rato, el ministro de Interior, Angel Acebes, el de Trabajo, Manuel Zaplana y el de Justicia, José María Michavila. La presencia de los cuatro ministros a la movilización, que tendrá por lema "Con violencia no es plan, sino chantaje. Estatuto y Constitución", se suma así a las ya confirmadas de los secretarios generales del PP, Mariano Rajoy, y del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, así como a la del presidente de Castilla-La Mancha, José Bono.

Otros dirigentes del PP y del PSOE, así como de UGT, junto a todas las asociaciones de víctimas del terrorismo participarán en esta protesta, a la que también han anunciado su asistencia numerosas personalidades del mundo de la cultura. La Federación de Servicios y Administraciones Públicas del sindicato Comisiones Obreras de Euskadi anunció su presencia en la manifestación y criticó la reciente nota de prensa del sindicato en Euskadi contraria a la misma por "no haber sido consultada con ninguna federación". A través de un comunicado propio, tachan de "clandestina" la citada nota de CC.OO. de Euskadi del pasado día 10, por la que se remitía una carta del Secretario general, Josu Onaindi al colectivo Basta ya, en la que se anunciaba su no participación en la marcha.

El Gobierno encuentra elementos de inconstitucionalidad en el pacto del tripartito catalán
Ep - Madrid.- La Razón 12 Diciembre 2003

El ministro de Trabajo y Seguridad Social, y portavoz del Ejecutivo, Eduardo Zaplana, calificó hoy el «Pacto para un Gobierno catalanista y progresista» suscrito entre el PSC, ERC e ICV, de «disparate», y advirtió de que contiene elementos de inconstitucionalidad.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el portavoz se extendió en analizar algunos de los aspectos del pacto tripartito y alegó que plantear que el Tribunal de Justicia de Cataluña sea la última instancia en los asuntos que afecten a Cataluña es un «incumplimiento clarísimo» de la Constitución española. «Por lo tanto, lo que hace este documento es incumplir la Constitución», resumió. Otro elemento de preocupación para el Gobierno es que se plantee una revisión del Acuerdo de financiación autonómica de 2001, que, según recordó Zaplana, fue suscrito por todas las Comunidades Autónomas y logró valoraciones «tremendamente positivas».

El portavoz del Gobierno salía así al paso de las declaraciones de Rodríguez Zapatero en las que recordaba que Aznar fue investido tras subir la financiación a Cataluña de 15 al 30 por ciento de IRPF. Al respecto, mencionó que no ha escuchado a un sólo dirigente socialista reclamar la revisión del sistema de financiación y que, si ahora surge este asunto, es porque está en la agenda de ERC y el PSC lo pone encima de la mesa. También apuntó que la convocatoria de una consulta popular, contemplada en el texto, es «ilegal», aunque dejó claro que el Gobierno «no quiere que nadie vaya a la cárcel».

Después de mencionar algunas causas de inconstitucionalidad, pasó a detallar lo que al Gobierno realmente le provoca más «desasosiego» y que no es sino la actuacion del PSOE y de su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien acusó de haber «abdicado» de hacer del PSOE un partido de ámbito nacional. «Ni los más pesimistas -se dolió- podrían aventurar un sometimiento del PSOE como el que se ha producido».

A Zapatero le preguntó, entre otras cosas, si realmente tiene un modelo de España, a la luz de su última iniciativa para que cada Autonomía pueda proponer un modelo fiscal propio. «¿Qué modelo de España defiende el PSOE, dónde esta el concepto de solidaridad del que siempre ha hecho gala la izquierda. Es necesaria o no la existencia del Estado y hace falta o no una Administración de Justicia en toda España?», cuestionó Zaplana. «Es legítimo llegar al Gobierno de Cataluña, el problema es si, para llegar, hay que hacer lo que sea», recalcó el portavoz gubernamental, quien subrayó la idea de que lo que está en juego es «la idea de España» y las reglas de convivencia democrática. En línea con este argumento, auguró que «todo» el PSOE se verá «comprometido» con las decisiones que adopte el Parlamento catalán una vez constituído.

En este contexto, Zaplana relacionó también la intención del PSOE de recurrir la decisión del Gobierno de modificar el Código Penal para hacer frente al Plan Ibarretxe, con la situación a la que ahora se enfrenta el PSOE tras haber pactado en Cataluña con ERC. El ministro sugirió que, como el PSOE sabía que firmaría en Cataluña un programa de Gobierno que recoge la idea de una consulta popular, no podía apoyar en Madrid la reforma penal planteada por el Gobierno. «No quiero extralimitarme en mis comentarios pero, precisamente porque sabían que eso se iba a firmar, no podían apoyar una reforma del Código Penal», dijo.

En cuanto a la decisión en sí adoptada por el Ejecutivo, Zaplana argumentó que los Gobiernos «aciertan y se equivocan» pero que, en este caso, el que encabeza José María Aznar «tiene la conciencia absolutamente tranquila» porque no había otra alternativa salvo quedarse «cruzado de brazos». La cuestión de fondo es, según Zaplana, si se permite que una ilegalidad, como la convocatoria de un referéndum, se pueda realizar «con total impunidad». No obstante, admitió que si se hubiera estado "en otro momento a lo mejor se hubiera utilizado otro mecanismo», pero recalcó que en este momento no había otro y que es absolutamtente democrático.

Pese a todo, el portavoz garantizó una relación institucional «exquisita» con el futuro Gobierno de la Generalitat catalana, aunque dejó claro que «no negociará sobre cuestiones claramente inconstitucionales». En cuanto a si el presidente Aznar recibiría a Pasqual Maragall o, por el contrario, el líder del PSC tendría un tratamiento similar al que recibe el lehendakari Ibarretxe, Zaplana no fue muy explícito. Recordó que Aznar se reúne con todos los presidentes de Comunidades Autónomas y dialoga con ellos y les escucha salvo, «como es lógico, sobre cuestiones que, por inconstitucionales representan un ataque al marco de convivencia de los españoles».
Preguntado varias veces si Maragall podría acabar en la cárcel por plantear la consulta popular, remachó que la idea de fondo es que, «si se tolera todo y si todo es planteable, incluso lo que vulnera la ley, hay que pensar a medio plazo qué hay después».

EMPRESARIO EXTORSIONADO, OBJETIVO PRIORITARIO DE LA CÚPULA MILITAR DE ETA
«Sé que estoy condenado a muerte, pero no me iré de mi tierra»
El empresario vasco contra el que ETA pensaba atentar de forma inminente asegura que el «repudio a los amenazados es muy grave»
MIGUEL PÉREZ/BILBAO El Correo 12 Diciembre 2003

«Pueden dispararme ahora o dentro de cinco años, pero sé que estoy condenado a muerte. En cualquier caso, me matarán aquí porque renuncio a marcharme fuera de mi tierra». Las palabras pertenecen al empresario vasco contra el que ETA pretendía atentar de forma inminente, según desvela el estudio de la documentación intervenida por la Policía a Ibon Fernández Iradi, 'Susper', detenido el pasado viernes en Las Landas. Un guardia civil y dos concejales socialistas, todos ellos afincados en Euskadi, también aparecían como «objetivos inmediatos» de la banda.

El industrial ha querido romper su silencio, aunque salvaguardando su identidad. Ya es suficiente con que su nombre figure desde «hace meses» unido a una orden de asesinato. En las siguientes líneas faltarán también referencias a su residencia o datos sobre su profesión que vayan más allá de su vinculación con el sector naval. «Le aseguro que el repudio que sufre un amenazado es muy grave, y no quiero que esto afecte a mi actividad».

«Eso sí, estoy dispuesto a que me maten, pero no a callarme», asevera este hombre de 63 años con la determinación del que está acostumbrado a «tratar con adultos desde niño». Uno de sus cuatro hijos le advirtió ayer de que había una diana contra su nuca. «Al marchar a trabajar, me salió al paso: 'Cuidado, cuidado, que el periódico habla de un amenazado y creo que eres tú'». En su despacho le esperaba una llamada. La Policía. Madrid. Unidad Central de Información. Descolgó. «¿Vais a decirme que iban a matarme?» «Sí».

Con indisimulado enfado -«me gustaría hacerles a esos cabrones lo que ellos quieren hacer conmigo»-, el industrial pasó la jornada encerrado en su despacho, a la espera de los seis escoltas privados que ahora son ya su sombra y su póliza de vida. «Que sepan que voy a defenderme». ¿Miedo? «Más bien, una sensación de abandono» porque en su primer día de «condenado» el teléfono sólo sonó para recibir la solidaridad de su familia -«mi esposa aún no lo puede creer»- y un puñado de amigos. «Ni de Vitoria ni de Madrid. Ni siquiera me ha llamado el Departamento de Interior para decirme que enviaba unos ertzainas».

Según ha trascendido, la cúpula etarra le acusa supuestamente de ser un «delator» de las FSE, lo que él atribuye a la caída en enero de un 'talde' en Francia, después de que les entregara el 'impuesto revolucionario'. «Supongo que la Policía, española o francesa, me tenía 'pinchado', que alguien me seguía. Sería una tontería que, después de pagar, fuera un delator. Exijo a ETA que se ponga en contacto conmigo y me demuestre, dónde y cuándo quiera, que soy un confidente. Ha habido un error y me han tomado por cabeza de turco». En su mente quizá pase una y otra vez el asesinato en 1996 de Isidro Usabiaga, al que la Ertzaintza logró grabar cuando entregaba dos maletines con el dinero de la extorsión a los terroristas, cinta que posteriormente sería utilizada en el juicio contra el aparato financiero de la organización etarra.

Al empresario ahora amenazado, la primera carta de chantaje de ETA le llegó en 1979. «Di largas al asunto». Tres años más tarde, los terroristas colocaron una maleta con una bomba delante de su oficina. Se equivocaron de puerta y quien recogió la cartera fue un vecino que perdió la pierna en la explosión. «En diciembre de 2001 volvieron a extorsionarme». De nuevo, «me hice el remolón». Un año más tarde, amenazaron a su familia. Así que pagó los 144.000 euros exigidos. En Francia. En dos partes. Cree que en la segunda cita ya iba «'pinchado'».

La entrevista con los terroristas fue breve, en una carretera. «Les di el dinero y les pedí que no me exigieran más porque no iba a tener 24 millones de pesetas todos los años». Los etarras le entregaron un papel. Su cinismo asombra: «Mediante este documento, ETA certifica que ha pagado 144.000 euros con los que se da por cumplida su contribución para la construcción de Euskal Herria al menos hasta 2005. Firmado: ETA».

Media hora más tarde, mientras el industrial regresaba a España, la Policía gala detenía a los tres firmantes del 'pagaré': Carlos Saez de Egilaz, Cristina Goirizelaia González y Ane Miren Alberdi Zubirrementeria. Los agentes descubrieron en su poder «una fuerte suma de dinero», que el ministro de Interior, Ángel Acebes, atribuyó posteriormente al chantaje a empresarios. Para el industrial, allí se dictó su «sentencia de muerte».

'Paga, vete o muere'
El pasado verano, fue detenido cuando se encontraba trabajando en las islas Canarias y conducido a la Audiencia Nacional por orden del juez Baltasar Garzón bajo la acusación de «colaboración con banda armada». «Estos idiotas de ETA tenían una lista de todos los empresarios que estábamos pagando. Al lado de mi nombre, debían de haber anotado algo así como 'con esta persona se puede tratar'», relata el industrial. «Demostré que yo había sido extorsionado y al día siguiente me dejaron libre. Los investigadores querían saber cómo había llegado hasta los terroristas, pero no dije nada porque sabía que me condenaba. Todo aparece en mis declaraciones judiciales, que están incluso en manos de la juez Le Vert», dice citando a la juez antiterrorista francesa.

La siguiente ocasión en que supo de la Unidad Central de Información fue el pasado miércoles. Los agentes le comunicaron que le visitarían al día siguiente (por ayer) en su empresa. «Pensaba que venían para detenerme de nuevo e incluso tenía la maleta preparada».

Ahora no quiere saber nada de maletas. «Me quedo, aquí o en el camposanto. Quizá yo no tenga el RH de Arzalluz, pero trabajo y vivo aquí y no quiero rendirme al 'paga, muere o vete'». Además de sus convicciones, cabe la posibilidad de que continúe porque de su empresa dependen 400 familias y porque prevalezca el recuerdo de su padre, que abandonó Euskadi en 1979 después de que un comando intentara asesinarle a la puerta de su casa. «Se fue a los 65 años y el pobre murió a los 75 sin poder volver».

Oreja dice que el PNV y ETA «van a repartirse el poder político»
El líder del PP vasco afirma que «ahora es más necesario que nunca impulsar el cambio y construir la alternativa constitucional»
AGENCIAS/VITORIA El Correo  12 Diciembre 2003

El líder del PP vasco, Jaime Mayor Oreja, sostiene que el PNV y ETA van a repartirse durante los próximos meses el poder político en Euskadi y van a trabajar para que la sociedad acepte con normalidad la presencia de «los representantes de los terroristas» en el Gobierno vasco. Mayor Oreja ha argumentado que ahora más que nunca resulta necesario trabajar para construir una alternativa «constitucional».

El dirigente popular afirma que los nacionalismos están abriendo una nueva etapa caracterizada por su «radicalización» a raíz precisamente del proceso de «debilitamiento y desarticulación» de ETA. El líder del PP cree que esta realidad se puede percibir tanto en el País Vasco como en Cataluña con la entrada en el Gobierno de la Generalidat de un partido nacionalista «radical» como ERC.

Para el ex ministro, esta nueva etapa consiste en el abandono por parte del nacionalismo de su tradicional ambigüedad para «abrazar de lleno la radicalidad» y trasladarla a las instituciones autonómicas. Mayor ha puesto como ejemplo el pacto entre PSC, ERC y ICV para gobernar en Cataluña, un pacto que, a su juicio, «supone pasar de un gobierno nacionalista moderado a un gobierno dirigido en el fondo por un nacionalismo radical».

El dirigente popular compara la situación política catalana con la situación que se vive en el País Vasco. Así, sostiene que «ETA ha impuesto su proyecto en el seno del PNV» y aventura que la formación jeltzale y la organización terrorista van a proceder durante los próximos meses a «repartirse el poder político» en Euskadi e introducir «la radicalidad de ETA en el Gobierno vasco». «Van a empezar a negociar de qué forma los hombres de ETA, las personas que representan a ETA pueden entrar de forma normal y natural en el futuro Gobierno vasco», ha añadido.

Mayor Oreja indica que de la misma manera que los republicanos de ERC van a asumir el control de parcelas de poder importantes en el Ejecutivo de Cataluña «la cuestión en el nacionalismo vasco es cómo hacer dentro de unos meses que sea lógica y normal la presencia de los representantes de ETA en el Gobierno» de Vitoria.

«En la buena dirección»
Por esta razón, argumenta el líder del PP vasco, resulta ahora más necesario que nunca «impulsar el cambio en el sentido contrario» y construir una alternativa «constitucional». En este punto, ayer subrayó que su partido está a disposición de todos los foros, movimientos ciudadanos y entidades para fomentar «el cambio en la buena dirección».

Mayor Oreja considera que las últimas detenciones de los miembros de la dirección de ETA confirman que la Constitución y el actual marco jurídico sirven para «desarticular una organización terrorista» y demuestran que «tenemos razón quienes apostamos por la efectividad del Estado de Derecho para desarticular a ETA».

Nicolás Redondo Terreros analizó la situación de Euskadi en una conferencia en Derecho
“Estamos ganando la batalla a ETA sin la ayuda del PNV”
Redacción / A Coruña El Ideal Gallego 12 Diciembre 2003

“Estamos ganando la batalla contra ETA sin la ayuda del PNV”. Así de rotundo se mostró ayer el ex secretario general del PSOE vasco, Nicolás Redondo Terreros, en una conferencia organizada por el grupo de estudiantes de Derecho Gaded.
En su ponencia, Terreros analizó la situación de Euskadi y criticó duramente al nacionalismo vasco, al que acusó de no haber trabajado nunca para terminar con la banda terrorista. “El PNV no quiere ganar a ETA, sino que supedita su fin a la superación del Estatuto”, aseguró el ex candidato a Lehendakari, que repasó en su intervención la evolución de la política nacional durante los 25 años de la Constitución.

La transición
Según Terreros, la transición se caracterizó por la voluntad de consenso de las fuerzas políticas por encima de su ideología: “Todos hicimos un esfuerzo por entender al otro por encima de las siglas de partido, todos, excepto el nacionalismo vasco”.

El ex secretario general del PSOE vasco denunció la opresión que sufren los no nacionalistas. “La libertad no es un privilegio, es como el aire, tiene que ser para todos o no existe, y en un lugar donde media sociedad lleva escolta es evidente que no la hay”, denunció Redondo.

La nueva Generalitat extenderá la inmersión lingüística a la secundaria
BARCELONA. ABC 12 Diciembre 2003

Los republicanos quieren que las sanciones queden introducidas dentro del articulado de la ley de Normalización, aunque se asegura que habrá también incentivos

El próximo gobierno de la Generalitat extenderá la inmersión lingüística en lengua catalana a la enseñanza secundaria, tras el acuerdo alcanzado entre el PSC y ERC en materia de «normalización». Extender la «inmersión» como estrategia para normalizar el uso del catalán a la enseñanza secundaria es, según precisó el dirigente de ERC Joan Puigcercós, «algo que CiU había dejado pendiente después de 23 años de gobierno», y no tiene por qué generar polémicas, ya que ya hay muchas sentencias judiciales que la avalan.

Según los dirigentes republicanos, existen datos que reflejan que el uso del catalán como lengua «vehicular» en la enseñanza secundaria «está retrocediendo en numerosos institutos, especialmente del área metropolitana barcelonesa», por lo que consideran que extender la «inmersión» a la etapa secundaria puede frenar este proceso.

El pacto incluye, además, abrir la posibilidad de reformar la ley de Normalización Lingüística para actualizarla a las necesidades de la era audiovisual y tecnológica y desplegarla sin dificultades. Según Puigcercós, habrá sin embargo un cambio de línea, y se optará por aplicar fórmulas alternativas a las sanciones para garantizar el cumplimiento de la ley, y la más destacable es que «se pasará la responsabilidad al mercado». Según ERC, la Generalitat fijará como condición preferente para optar por unas u otras marcas las que etiqueten en lengua catalana, al margen de que también puedan usar otras lenguas. Respecto a las sanciones por incumplir la actual ley de normalización, ERC desea que queden introducidas dentro del articulado de la propia ley, «pero a la hora de aplicarlas, haremos lo que no ha hecho nunca CiU: empezaremos por arriba y serán multinacionales como las del sector farmacéutico las primeras en lugar de los pequeños comercios».

De forma paralela, la nueva Generalitat «de izquierdas» aumentará los recursos para que la «nueva inmigración» tenga acceso al aprendizaje del catalán, y propondrá que el Ministerio de Cultura sea convertido en un «Consejo de las Culturas».

NUEVO GOBIERNO CATALÁN
El gobierno del PSE y ERC contratará antes a empresas que usen el catalán
ABC 12 Diciembre 2003

La Generalitat ampliará la inmersión lingüística a la ESO y prescindirá del Ministerio de Cultura
Las negociaciones sobre doblaje de cine se hará directamente con productoras de Hollywood
Zapatero recuerda que Aznar llegó al poder cediendo a CiU el 30% del IRPF
Iniciativa se hace con Medio Ambiente-Vivienda y Relaciones Institucionales
Rajoy apuesta por un sistema del bienestar sin discriminaciones entre autonomías

El nuevo gobierno catalán primará las empresas que utilicen el catalán en las concesiones de bienes y servicios de la Generalitat, y extenderá a la ESO la inmersión lingüística (hasta ahora, el catalán es lengua vehicular de enseñanza sólo en Primaria). Así lo anunció ayer el vicesecretario general de Esquerra Republicana de Catalunya, Joan Puigcercós, que explicó los detalles del pacto de gobierno sobre política lingüística, materia que pasará de la Consellería de Cultura a la Consellería en Cap, que ocupará el líder d ERC, Josep Lluís Carod-Rovira.

Puigcercós aseguró que la enseñanza también tendrá «una atención especial al castellano, que es patrimonio de Cataluña, y al inglés», y criticó que haya universidades extranjeras con más cursos de catalán que las del resto de España. En cuanto a las otras autonomías, el Ejecutivo quiere que el currículum de la enseñanza obligatoria incluya «elementos que expresen la diversidad de lenguas» en el Estado, dijo.

Puigcercós explicó que la Generalitat adjudicará «lo que haga falta», use o no el catalán la empresa productora. Pero defendió la medida —que afectará a todos los ámbitos y se incluirá en el pliego de condiciones de los concursos— como una manera de que el Gobierno se ponga a la cabeza del uso social del catalán. En contraposición, el político republicano denunció que el ejecutivo de CiU «ha dejado el catalán a los pies de los caballos del mercado».

Doblaje de cine
También cambiará la estrategia para ampliar el catalán en el cine, con subtítulos y sobre todo con doblaje, con «más subvenciones» pero fundamentalmente yendo «a negociar directamente a Hollywood», donde «están acostumbrados a negociar», y «no a Madrid ante los directivos españoles de las grandes empresas». Asimismo, dijo que «el ámbito infantil del cine debe ser mimado» especialmente.

Los miembros del nuevo gobierno también han acordado reclamar la sustitución del Ministerio de Cultura por un Consejo de Culturas que refleje la diversidad cultural y lingüística, algo que también quieren que quede reflejado en el DNI, pasaporte, moneda, sellos y etiquetaje de productos.

Además, pedirán una ley de lenguas del Estado que reconozca la oficialidad de catalán, vasco y gallego, como paso imprescindible para la cooficialidad de estas lenguas en la UE, lo que sería aprobado «automáticamente». También quieren del Gobierno que las concesiones gubernamentales en telecomunicaciones tengan en cuenta el uso del catalán.

LENGUA
La Academia ha catalogado 4,7 millones de palabras científicas
Sánchez Ron cree que el español todavía tiene poco peso en la terminología científica
La escasa aportación hispana a la investigación facilita el dominio de vocablos anglosajones
La rápida evolución propicia que surjan nuevos tecnicismos
J. Luis Álvarez | madrid  La Voz 12 Diciembre 2003

«El español, por desgracia, tiene un largo camino que recorrer para ser una lengua pujante en terminología científica». Esta es la opinión del académico de la lengua José Manuel Sánchez Ron, que considera que la situación del español dentro del mundo científico, donde predominan los términos anglosajones, es consecuencia de las escasas aportaciones de los investigadores hispano hablantes.

José Manuel Sánchez Ron explicó que, a su juicio, la única solución para solventar este déficit es «ser productores de conocimiento para nombrar». Este hecho contrasta en que «los países que hablan español no son líderes mundiales en la ciencia, por lo que la mejor fórmula es que la ciencia y la tecnología penetre en la cultura de la gente».

Resultado de esta tendencia es la aparición de palabras o acrónimos en castellano, en lugar de ingles, tal es el caso de sida en lugar de aids o de ADN en lugar de DNA. Por el contrario, a mediados de los 50, surgió el big-bang, en lugar de gran estallido, «porque se impuso como fenómeno cultural en los países de habla hispana», explicó Sánchez Ron.

Facilitar la traducción
De momento, según este académico y doctor en Física, que desea que el español tenga un mayor campo de acción y presencia en el mundo de las ciencias, la RAE y el resto de las academias trabajan «para facilitar la traducción de todo el conglomerado terminológico científico y tecnológico».

Los expertos hablan de unos 40 millones de conceptos técnicos en todo el mundo, de los que aproximadamente dos millones están en español. La mayoría de los restantes son términos en inglés o francés.

En esta línea de trabajo, José Manuel Sánchez Ron explicó que la Real Academia ha creado un grupo que ha aglutinado 4,7 millones de términos científico-técnicos en español. En su mayoría corresponden a la botánica (35%) y a la biomedicina (18%).

¡VIVA CATALUÑA LIBRE!
MIQUEL PORTA PERALES Crítico literario y ensayista ABC (Cataluña) 12 Diciembre 2003

Al bajar por la Rambla de Cataluña de Barcelona llegamos a la calle Vergara esquina con Plaza de Cataluña. Allí, podemos entrar en la Fnac y comprar periódicos, revistas, libros, música y juegos editados en diversas lenguas. Al salir, a unos cien metros de distancia, pasamos por delante de la terraza del Café Zurich, llena de clientes de distintas nacionalidades. Ya en las Ramblas, entramos en el supermercado Champion donde la cajera devuelve el cambio a unos compradores de tez morena. Cerca; en pleno barrio del Raval, vemos contenedores de basura rotulados en catalán y bereber, tiendas de alimentación con letreros en urdú que anuncian productos orientales, y peluquerías de estilo afro con música ídem. Del Instituto de Educación Secundaria Miquel Tarradell -situado frente a Edicions 62, la editorial en lengua catalana por excelencia- salen alumnos de varias etnias que, pese a la inmersión lingüística en catalán, se comunican en castellano. Camino de la estación de metro de Cataluña, sorteamos media docena de adolescentes magrebíes que practican el monopatín en la explanada del Macba, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. Más adelante, comprobamos que de la Universitat Ramon Llull a una tienda de productos chinos media lo que se dice un suspiro. El metro es una mezcla de colores. Y llegamos al rodorediano barrio de Gracia en el que predomina lo catalán. Observamos que en el quiosco del chaflán los periódicos en lengua castellana y catalana se exhiben junto al lnternational Herald Tribune, el Fipancial Times, Le Monde y La Repúbblica. Compramos una revista de viajes y diseño editada en Suecia llamada CLIC. Hojeamos un artículo de Per Anderson que sostiene que, contrariamente a lo defendido por la televisión estatal sueca y el Partido Socialdemócrata, Suecia nunca ha sido una sociedad monocultural. Lo que ocurre, concluye Anderson, es que ahora «nos damos cuenta de eso». Cerramos la revista y decidimos entrar en una tienda de discos y electrodomésticos. Elegimos uno de Mayte Martín y otro de Toti Soler, cantantes catalanes en castellano y catalán. Mientras tanto, las televisiones emiten programas de canales autonómicos, nacionales y extranjeros.

La Barcelona que hemos recorrido es la imagen en vivo y en directo de una sociedad catalana donde lo que ocurre fuera es también lo que ocurre dentro. O, si se prefiere, donde la distancia entre Nosotros Y Ellos se ha difuminado. No hay más remedio que aceptarlo y actuar en consecuencia... y es bueno que sea así. Y necesario en la Cataluña catalana, es decir, en la Cataluña virtual ideada por el nacionalismo de derecha e izquierda; una izquierda extraña que cambia internacionalismo por nacionalismo. Sí, hay que aceptar la realidad y actuar en consecuencia. Pero, ¿por dónde empezar? Utilizando la terminología del politólogo Anthony D. Smith hay que admitir que Cataluña no es una realidad geológica, sino gastronómica. En otros términos, la identidad de Cataluña no está formada únicamente por un conjunto de sedimentos históricos que se superponen, sino también y, sobretodo, lo está por un conjunto de elementos de procedencia diversa que, por seguir con la metáfora smithiana, se cocinan de una manera particular. Y el resultado es una identidad en minúscula, sinónimo de pluralidad; una identidad que se va forjando en el crisol recalentado por el préstamo; el intercambio y la mezcla culturales.

Una vez admitida la realidad, no hay más remedio -como decíamos- que actuar en consecuencia. Es decir, adiós al esencialismo y al patrimonialismo que es propio de un nacionalismo catalán, que de facto, piensa en términos de intrusión y tiene miedo a la desnaturalización de lo que considera genuino. Y actuar en consecuencia es asumir que la identidad catalana -definida por el nacionalismo con los criterios excluyentes de la lengua, la historia y la cultura propias- no existe como entidad singular. ¿Qué alternativa? Pues, aceptar que la identidad catalana es plural. Tan plural que en ella cabe por poner un ejemplo, la sardana y el flamenco. Y está, por supuesto, la lengua: el nacionalismo catalán debe aceptar que la lengua catalana y castellana son las propias -mejor sería decir comunes, porque los territorios no hablan- de Cataluña. Es decir, de los catalanes. Se trata, en definitiva, de reconocer el país real -no el soñado- que se sustenta en el contrato social y en las instituciones y prácticas democráticas propias de la sociedad liberal.

La noche del 16-N, un eufórico Josep Lluís Carod-Rovira -emocionado por la felicitación de Ibarretxe- concluyó su primer mitin postelectoral con la expresión «¡Viva Cataluña libre!». La mañana del 5 de diciembre, Ernest Benach, recién elegido presidente del Parlamento catalán, también concluyó su discurso con un sonoro «¡Viva Cataluña libre!». Pues bien, yo también acabo este artículo con un «¡Viva Cataluña libre!». Pero, sin estridencias: mi grito nada tiene que ver con el de los líderes de Esquerra Republicana que nos amenazan con una «nación plena», con algo parecido a la unidad de destino en lo universal. Y es que yo deseo una Cataluña libre de los estériles, obsesivos y enfermizos ejercicios autoflagelatorios que se preguntan una y otra vez sobre el ser de Cataluña, libre de la concepción romántica y esencialista que sacraliza ciertos rasgos identitarios, libre de la idea según la cual Cataluña poseería unos derechos históricos de carácter preconstitucional, libre del irredentismo y la demagogia autodeterminista que no tiene cabida en Europa y puede escindir la sociedad, libre de la deriva monolingüe y monocultural que se intenta imponer de forma más o menos solapada, libre de la cultura de la queja que necesita inventar enemigos sobre los cuales cargar las insuficiencias propias, libre de los profesionales de la tensión política que deslegitiman- el sistema haciendo creer que Cataluña vive en un estado de sitio permanente por culpa -el enemigo español siempre acecha- de una supuesta involución autonómica, libre del neocarlismo eclesiástico que manifiestan algunos clérigos que exigen -¡vuelve el ius sanguinis!- obispos «catalanes o del área catalana», libre del revisionismo fiscal que cuestione la solidaridad entre territorios, libre de la penevitis y el síndrome de Vitoria que aqueja a buena parte de una clase política catalana que ríe las gracias de sus hermanos en la fe nacionalista y puede intentar la euskadización política de Cataluña a través de una reforma del Estatuto en la línea de la libre asociación de ese amigo de Carod-Rovira que es Ibarretxe. Deseo, en fin, una Cataluña libre del pensamiento único nacionalista que todo lo impregna y mide con el rasero de la dichosa cuestión nacional.

Hoy, en la era de la sociedad abierta y la globalización, la chispa patriótica no puede obedecer al inefable amor al terruño predicado por la Renaixença (para entendernos, el romanticismo catalanista del XIX) y sus herederos. Hoy, la chispa patriótica no puede empeñarse en la construcción de una Cataluña que ya está construida, ni puede reivindicar una afirmación heráldica que separe el Nosotros del Ellos. Hoy, la chispa patriótica, al modo rawlsiano, debe inspirarse en una idea política, basada en valores liberales, que respete la legalidad constitucional y apueste por cosas poco heroicas como el refuerzo de la práctica democrática, la toma de decisiones compartidas y el respeto a la identidad privada del individuo. Parafraseando a Goethe, no se trata de fabricar buenos catalanes (?), sino ciudadanos libres.

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