AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 13 Febrero 2004
Vuelta a los orígenes
Editorial La Razón  13 Febrero 2004

El nacionalista Maragall
Agapito Maestre Libertad Digital  13 Febrero 2004

¡Qué caro es pertenecer al pueblo elegido!
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital  13 Febrero 2004

LA LARGA AGONÍA DE ETA
Jaime CAMPMANY ABC 13 Febrero 2004

Eficacia policial y parla nacionalista
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 13 Febrero 2004

La mensajería express de Josu Jon
Julián Lago La Razón  13 Febrero 2004

Cuando el PNV hace política pequeña
MARÍA ANTONIA IGLESIAS La Voz 13 Febrero 2004

¿Más de lo mismo, señor Imaz
Cartas al Director ABC 13 Febrero 2004

Sarkozy asegura que Francia y España deciden juntos su estrategia contra ETA
FERNANDO ITURRIBARRÍA CORRESPONSAL. PARÍS El Correo 13 Febrero 2004

Se mantiene el acoso a la «logística» de ETA con la detención de un francés
D. M. / J. P. ABC 13 Febrero 2004

 

Vuelta a los orígenes
Editorial La Razón  13 Febrero 2004

La presentación de la campaña electoral del PSOE ha conseguido, desde luego, uno de los objetivos más elementales: sorprender. Pese a ello, no cabe duda de que los redactores de la propaganda han corrido, conscientemente o no, un riesgo cierto al emplear el juego de siglas como uno de los motivos principales del mensaje. Ese «ZP», «Zapatero (para) Presidente», que pareciera inspirado en el conocido lema de las campañas estadounidenses, puede acabar actuando como un boomerang contra el candidato socialista, y más en un país como el nuestro de siempre dado a los chistes fáciles. Aún así, no se pueden negar los aires de modernidad del diseño, que emplea colores y logotipos muy del gusto de la publicidad y que en las campañas norteamericanas tienen una efectividad contrastada.

Y sin embargo, esa brillantez de la forma puede ocultar a los electores menos avisados el hecho fundamental de que los ideólogos del PSOE han cambiado el eje fundamental de la campaña. No es casualidad que se ponga el acento en la palabra «España», entendida en su pleno sentido de Nación, en detrimento de otras expresiones tan cercanas a la izquierda como «progreso», «socialismo» o «gasto social». De un plumazo, han quedado fuera de los guiones electorales los largos meses de discusiones sobre el modelo de Estado y las reformas estatutarias del «Todo a 17».

No hay que preguntarse por qué. Las encuestas sobre intención de voto que obran en poder del PSOE, vienen advirtiendo con insistencia de la preocupación de la mayoría de los españoles ante los ataques a la unidad nacional por parte de los movimientos nacionalistas en el País Vasco y Cataluña. La falta de coherencia territorial en el mensaje socialista, puesta en evidencia por políticos tan veteranos y conocedores de su electorado como José Bono y Juan Carlos Rodríguez-Ibarra, ha sido, ciertamente, la razón de este cambio de estrategia.

La cuestión ahora es saber si el impacto de esta campaña electoral, de este nuevo lema, será suficiente para compensar el daño que han causado a las expectativas de Zapatero operaciones políticas como el pacto con Carod-Rovira en el gobierno catalán.

En esta situación, se entiende menos la espectacularidad de los adornos de la campaña, siglas incluídas, que puede distraer al elector del mensaje fundamental que se quiere trasmitir. Cuando menos, poner los focos en «ZP», evita el ruido de fondo provocado por un exceso de voces desafinadas en el coro socialista.
Aún así, es difícil que la postrera apelación a España y el cambio de imagen del candidato sean suficientes para dejar fuera del debate las confusas propuestas y contrapropuestas económicas que con tanta generosidad han llenado los polvorines dialécticos del partido en el Gobierno.

Asuntos internos
El nacionalista Maragall
Agapito Maestre Libertad Digital  13 Febrero 2004

Permítanme un pregunta ingenua: ¿por qué es necesario hablar en esta campaña electoral del nacionalismo “socialista” catalán? Porque Rodríguez Zapatero es Secretario General del PSOE gracias al ardid nacionalista del partido de Maragall, el PSC, que tiene, según Triginer, primer secretario de la extinta Federación Catalana del PSOE, autonomía completa respecto de cualquier otra fuerza política española. Más aún, por si alguien lo dudaba, los fundamentos jurídicos de la fundación del PSC, sigue diciendo Triginer, son inequívocos sobre la absoluta autonomía del PSC respecto del PSOE. Así las cosas, es conveniente discutir sobre los fines perversos del PSC, que forma parte del PSOE a la hora de elegir al líder del socialismo español, pero que, cuando tiene que gobernar con los independentistas de Esquerra, no quiere saber nada de un partido socialista con votantes y militantes que aún creen en la nación española.

El partido de Maragall, el PSC, no es sólo un partido autónomo del PSOE, sino que ha sido el caballo de Troya para destruir, primero, al PSOE y, después, la idea de España como nación. Resulta, pues, imposible comprender el proceso de desnacionalización de España sin atender a la breve pero funesta historia de este partido durante la democracia española. Hay, sin embargo, actitudes cobardes que quieren eludir esta cuestión inventándose falsos enfrentamientos entre un nacionalismo civil, el catalán, y un nacionalismo étnico, el vasco. ¡Falso! Es una contradicción en los términos hablar de nacionalismo civil. El nacionalismo es siempre una forma de tribalismo al margen de cualquier concepto de identidad ciudadana. El nacionalista lleva un primitivo, quizá un salvaje perturbado, en su interior. Sólo hace falta ver la cara que se le pone en los foros públicos a Maragall, la comparecencia de éste en la primera sesión de control parlamentario es todo un ejemplo, para hacerse cargo de la carga destructiva que contiene su ideología.

El cinismo político del PSC ha sido descubierto por un político populista y totalitario. La negociación política de un miembro del Gobierno de Cataluña, Carod-Rovira, con la banda terrorista ETA no sólo ha recordado la obsesión de todos los nacionalistas por considerar a los criminales como “luchadores políticos”, sino que ha desenmascarado, por si alguien aún no se había percatado del problema, el verdadero rostro de un partido que nació para competir por el espacio electoral del nacionalismo por un lado, y para robarle votos a quienes creían en España como nación, fueran de derechas o de izquierdas, por otro. El PSC fue creado para servir a un puñado de oportunistas y siguen siendo un partido de políticos cobardes, incapaces de defender con claridad su idea de España. Este caballo de Troya sigue siendo un conglomerado de intereses nacionalistas para manejar el PSOE a su antojo y, de paso, destruir la clave fundamental de la política democrática, la idea de nación.

Ha bastado poco tiempo en el poder para que Maragall exhiba sin pudor su talante autoritario. Comienza a ser preocupante su lenguaje amenazador y violento contra el Gobierno de España, contra la oposición en el Parlamento Catalán y, por supuesto, contra sus “primos” del PSOE, así como contra todos aquellos que pretendan criticar algunas de sus acciones, pero nadie piense que esto es un novum en el nacionalismo delirante de Maragall. Su seny siempre fue extraño. Lean sus discursos y extraerán cientos de frases desestabilizadoras de las instituciones democráticas. He aquí un ejemplo: “Cuatro años más de deriva” –se refiere al Gobierno del PP en Madrid– “y España perdería el norte. Y nunca tan bien dicho”. Falta ironía. O sea inteligencia.

País Vasco
¡Qué caro es pertenecer al pueblo elegido!
Pedro Fernández Barbadillo Libertad Digital  13 Febrero 2004

Uno de los argumentos más habituales al que recurren los peneuvistas para convencer de su superioridad racial y política consiste en el “nosotros lo hacemos mejor”, en contraste con los españoles, sucios, vagos y chapuceros.

Así, Xabier Arzalluz declaró lo siguiente a un asombrado Adam Michnik (agosto de 2001): “Cada vez que el Estado ejerce una facultad, las cosas van peor que cuando esas facultades pasan a nuestras manos. No es orgullo. Sencillamente somos más ordenados, más trabajadores. Sabemos hacer las cosas mejor y con menos dinero. No necesitamos a Madrid para nada”.

Con motivo del Plan Ibarretxe, se ha difundido entre sus defensores la consigna de repetir que con él se busca el bienestar de todos los vascos. El propio lendakari afirmó en Buenos Aires (Clarín, 1-12-2002): “Lo que hemos visto con el autogobierno es que cada vez que hemos tenido una nueva competencia, hemos hecho mejor las cosas. Cuando hemos tenido la capacidad de autogobernarnos hemos tenido capacidad de generar mayor bienestar. Autogobierno político para nosotros ha sido igual a mayor bienestar”.

Para refutarlo, se podría replicar con hechos tan simples como el precio de la vivienda en Bilbao y San Sebastián, o que la Ertzaintza es el cuerpo policial mejor pagado de Europa (afirmación del consejero Balza), pero la campaña electoral nos permite fijarnos en otro asunto: el autogobierno hace de los vascos los españoles que más impuestos pagan.

Después de la última reforma del IRPF aprobada por el Gobierno español, el tipo mínimo de la escala del impuesto en territorio común (todo salvo la comunidad vasca y Navarra) es del 15% y el máximo del 45%. En cambio, en las provincias de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava los mismos porcentajes son del 17% y del 50%. Con la propuesta de Mariano Rajoy de proceder a una nueva rebaja de los tipos del IRPF, éstos en territorio común quedarían entre el 12% y el 40%.

Como explicó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en una reciente entrevista en un periódico de Bilbao, los privilegios fiscales suponen que “una pareja que tenga un hijo menor de 3 años y en el que cada uno de los dos aporte una renta anual de 10.000 euros, en el País Vasco pagará 317 euros en el Impuesto sobre la Renta, mientras que en el resto de España no pagará nada”. El Gobierno vasco prefiere mimar a las empresas a través del Impuesto de Sociedades y exprimir a las personas, que no suelen mudarse por razones tributarias.

Algunos explican la actitud del PNV por su origen democristiano y su vinculación con el sindicato ELA-STV, punta de lanza en los ataques del abertzalismo a lo español. Sin desechar los motivos ideológicos (a fin de cuentas el PP es, aparte de español, liberal y salvaje), yo añado otro más simple. Los miles de funcionarios y el gasto público, que se derrocha por ejemplo en la llamada Acción Exterior del Gobierno vasco y su red de seudo embajadas, exigen una recaudación imparable.

He aquí un lema que podría usar el PP: los nuevos fueros empobrecen. Además debería de explicar las irregularidades en el servicio de Inspección de la Hacienda Foral de la Diputación de Vizcaya. Por ahora, el presidente de esta institución, José Luis Bilbao (PNV) destituyó al investigado, Juan Ramón Ibarra, el 5 de febrero, aunque mantiene que es inocente y que lo hizo por “el bien público”.

Ojalá que los candidatos del PP se atrevan a recalcar el mal negocio que para los vascos que no están conectados al Presupuesto supone la autonomía y que no se amedrenten por las previsibles acusaciones de que atacan la base del autogobierno. A veces pienso que éste es el nombre que en algunos lugares de España recibe el caviar.

LA LARGA AGONÍA DE ETA
Por Jaime CAMPMANY ABC 13 Febrero 2004

ES muy probable que Ángel Acebes sea el ministro del Interior (incluidos los que antes fueron de Gobernación) que haya alcanzado resultados más contundentes, y más evidentes también, en la ya larga lucha contra la banda criminal etarra. Hago esta afirmación, que no parece discutible, sin querer inventar y dirimir una competición antietarra entre ministros, ucedeos unos, socialistas otros y populares ahora.

En la lista de los ministros de los Gobiernos de UCD, con Suárez y con Calvo-Sotelo, me encontraría un viejo y querido amigo como Rodolfo Martín-Villa y con otro amigo del alma como Juan José Rosón, que acabó con aquellos terroristas que se llamaban poli-milis. Por aquel Ministerio anduvo también el general Ibáñez Freire, que salió un día por televisión a decir que detendría a los autores de un atentado aunque tuviera que buscarlos en el centro de la Tierra. Yo escribí un artículo en el que le decía al ministro que no era necesario hacer un viaje tan difícil. Habría bastado con detenerles en Bilbao, pues allí aparecieron en un acto público. Al ministro no le gustó mi comentario y lo envió al juez para que me empapelara. Al final, como en el soneto de Cervantes, Ibáñez Freire «fuese y no hubo nada».

Durante la dilatada etapa de Felipe González, la lucha antiterrorista adoptó un carácter peculiar, absolutamente reprobable en una democracia y en un Estado de Derecho, y la cosa terminó en los tribunales para juzgar crímenes de Estado y con un ministro y sus colaboradores en la cárcel. Lo más triste del caso es que aquello no trajo ningún buen éxito a la lucha antiterrorista y sólo sirvió para que se enriquecieran unos cuantos sinvergüenzas.

Mariano Rajoy y Jaime Mayor Oreja fueron dos buenos ministros del Interior, ya en la etapa del Partido Popular y de los Gobiernos de José María Aznar. Pero la eficacia mayor y más visible en la interminable lucha contra el terror etarra la ha alcanzado el joven ministro actual, Ángel Acebes. Hace ya meses que ETA fracasa en la mayor parte de sus atentados, y que cada vez tiene más dificultad para encontrar reemplazos de terroristas, colaboración y medios. El último éxito de Acebes, actuando al alimón las Policías española y francesa, es la detención de esos cuatro etarras que portaban unos y esperaban otros un arsenal para matar en no sabemos qué lugar de España. Me refiero naturalmente a Gárate y Elorrieta, detenidos el lunes, y a «Oier» y González, cazados el miércoles en Francia, cerca de Cognac.

Sería injusto no señalar que la gestión de Acebes en ese Ministerio ha coincidido con un período de máxima colaboración de Francia en la tarea de acorralar y desactivar a ETA. La alianza internacional contra el terror, viejo empeño de Aznar, apareció absolutamente necesaria después del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, y cada vez se hace más patente. Y además, Francia ya le habrá visto las orejas al lobo al contemplar como los etarras, no sólo querían disponer de un «santuario» francés, sino que incluían en sus planes separatistas las tres provincias vascas del país vecino. La agonía de ETA es larga, pero cada día más cercana a la muerte.

Eficacia policial y parla nacionalista
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 13 Febrero 2004

EL APOCALIPSIS anunciado por los nacionalistas vascos el día en que se ilegalizara la trama civil de los criminales, también conocida por Batasuna, se ha saldado con un contundente silencio, ausencia de algaradas y fría reacción por parte de la ciudadanía vasca y del resto de España. De siempre los nacionalistas vascos se han postulado como guías imprescindibles para conducir al hombre blanco por las enrevesadas rutas que conducen al corazón de la tribu, ininteligibles al parecer para él dado su carácter aparente de extranjero. Lo cierto es que esta reclamada posición de guía ha desvelado en muchas ocasiones una profunda ignorancia de la realidad vasca. Por ejemplo, Anasagasti llegó a la conclusión de que había violencia callejera el mismo día en que su madre fue atacada en un autobús por los llamados por Arzalluz, con deje cómplice, «chicos de la gasolina», ni un minuto antes.

Se olvidó, por ejemplo, de que dos militantes socialistas fueron quemados vivos y perdieron la vida, en 1997, por culpa de esos mismos energúmenos y pasó por alto el guía este hecho evidente, ocurrido mucho antes de que la bendita madre de Anasagasti fuera agredida por nacionalistas vascos entonces más radicales que su hijo. Tampoco se enteraron los nacionalistas vascos guías de la necesidad de aplicar la vía policial para detener a los criminales. Yo entiendo que se trataba de una idea compleja: para acabar con los criminales, lo primero que hay que hacer es detenerlos. Pero lo cierto es que cada vez que la policía detenía a los etarras -pongamos el sartenazo a la cúpula, en Bidart, en marzo de 1992-, salía el nacionalista guía de guardia y decía: no es esto, no es esto; la vía policial no resuelve el problema. Luego, los nacionalistas subvencionaron a un colectivo que acuñó el término «empate infinito», para retratar lo que creían que iban a ser las relaciones entre los defensores de las libertades y los que pretendían cargárselas a base de asesinar a quienes luchaban por ellas. Hoy, incluso el consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, dice que la vía policial acabará con ETA y que el fin de la banda llegará más pronto que tarde. Bien.

Ibarretxe dijo que poner en pie la ley de partidos -por la que se ha ilegalizado la trama civil de los criminales- era una forma de perseguir ideas; su adjunta sentenció, nada menos, que era una ley antivasca. Ahora, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha dicho que la ley está bien, y sobre todo, ha establecido que el Gobierno vasco forma parte del Estado español y, por tanto, no tiene mucho sentido que una parte del Estado vaya contra el Estado. Es otra idea compleja, que espero que cuaje en menos tiempo que la anterior.

Lo cierto es que hoy los asesinos de la trama civil están más preocupados en buscar trabajo que en buscar víctimas, se han quedado sin poder, sin dinero y sin capacidad de intimidación en los pueblos que controlaban antes como matones de taberna. Hoy los criminales son detenidos -¡gracias a la policía española!-antes de asesinar, de poner en marcha sus matanzas. Y, a pesar de todo esto, la ley de la gravedad no ha cambiado. Podrán asesinar más, pero están derrotados.

La mensajería express de Josu Jon
Julián Lago La Razón  13 Febrero 2004

Correveidiles, oficiosos, interpuestos, amigos de amigos, conocimientos, vamos, cualquier persona que tenga acceso a Rajoy le sirve a Josu Jon Imaz para enviar recados de paz al candidato popular, que él no es Arzallus, eso que quede claro. Tampoco es que el flamante presidente del Euskadi Buru Batzar se haya caído del caballo del soberanismo de caserío y égloga, sino que, como no es ningún membrillo, ha comprendido que las uvas no están maduras por mucho que la zorra insista en colocarse debajo de ellas a ver si caen.

Oséase, que Imaz sabe que, más allá de tanto blablabla contra el Estado opresor, el independentismo, al día de hoy, tiene menos futuro que Marlene Mourreau con Fabio Testi en el «GH Vip» ese. No por nada, sino porque no se van a comer un colín ambos dos, ni la Mourreau ni el soberanismo vasco, que sólo hay que ver cómo andan las cosas: los etarras cayendo como moscas, moscas vivas, claro, que los constitucionalistas caen como moscas muertas, y a la mitad del empresariado vasco preparando las maletas para el Día A, es decir para el día antes del referéndum, y las resoluciones de los Tribunales pintando bastos para Ajuria Enea, la última, la del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, un ejemplo.

Así que Imaz intenta tender puentes con Génova, ahora que Aznar está yéndose, para poder abandonar el nacionalismo de testosterona practicado por Arzallus, que no es sino el nacionalismo de «para cojones, los nuestros», con perdón. Hecha esta aclaración, el joven presidente peneuvista parece decidido a salir del callejón sin ídem en que el soberanismo de menudillos se ha metido en su pulso con el Estado, pese a lo que los más radicales, léase Eguíbar, sigan echados al monte, tal cual quedó demostrado en Andoain con el homenaje a Joseba Pagazaurtundua, al que no se sumaron los ediles nacionalistas, los muy canallas.

Dicho lo dicho, y para quien no lo sepa, que Imaz en Guipúzcoa no pinta un mona, por lo que lógicamente busca un aliviadero, que a él menos que a nadie le conviene no seguir de rehén de los «Eguíbar-boys», que se han puesto los pasamontañas. Todo ello, claro, antes del próximo 14 de marzo a poder ser, no sea que el PP vuelva a obtener mayoría absoluta, lo cual es posible, para llegado el caso al menos salvar la cara del PNV.

O lo que es lo mismo, que el presidente del Euskadi Buru Batzar necesita reunirse cuanto antes con Rajoy como el comer, para lo que parece dispuesto a maquillar el soberanismo programático del Plan Ibarretxe, sin que se note demasiado. Cosa esta que está pidiendo con urgencia con su mensajería express, ahora que lo express lo ha puesto ETA de moda con los secuestros express a empresarios, pero en plan siniestro, que es lo propio. O sea, que en ésas está ahora Josu Jon Imaz, san Josu Jon que dicen por ahí, en broma, claro.

Cuando el PNV hace política pequeña
MARÍA ANTONIA IGLESIAS La Voz 13 Febrero 2004

NO ESTUVO el PNV. La ausencia de los concejales nacionalistas del ayuntamiento de Adoain, en el homenaje a Joseba Pagaza, fue lo más destacado y destacable del acto. Y no porque la ausencia de los nacionalistas no se pudiera explicar, sino porque era inexplicable para el común de los ciudadanos de a pie, que vieron cómo las expectativas creadas por el nuevo presidente del PNV, Josu Jon Imaz, se desmoronaban como un globo pinchado... ¿Dónde estaba ese escudo protector que, según Imaz, iban a construir todos los vascos en torno a las víctimas del terror? ¿Dónde esa Euskadi de todos que se propone construir el sucesor del demonizado Arzalluz? Éstas, y no otras, han sido las preguntas que mucha gente de buena fe, que no comparte la política de tierra quemada que Aznar ha impuesto contra el PNV, se han hecho. Porque aquel acto era de reparación y reconocimiento al dolor de una familia que, por encima de adscripciones ideológicas bien conocidas, había que situar al margen de la polémica, del dilema perverso en el que se encuentra inmerso el PNV y su nuevo presidente.

No hay motivos para dudar de que a Imaz le hubiera gustado que el acto de Andoain hubiera tenido otro desenlace. En primer lugar para evitarse esa insostenible situación en la que ahora se encuentra, rehén de sus propias palabras y promesas que no ha cumplido, en cuanto ha tenido la primera ocasión. Y, en segundo lugar, en política todo cuenta, porque la ausencia de los concejales del PNV en Andoain ha venido a ser un regalo electoral para el PP, que se ha llenado de razón en su envenenado argumentario contra los nacionalistas a los que -como hace ¡hasta con Zapatero!- no combaten desde la política, sino desde la utilización de un material tan sensible como es el dolor de las víctimas del terrorismo... Y poco importa que el PNV estuviera cargado de razones que pudieran explicar, que no justificar, su ausencia: la imposición de un texto cerrado que venía a suponer una autoinculpación respecto al terrorismo, el asilamiento y el hastío que sufre el portavoz del PNV Mikel Arregui, reiteradamente amenazado por ETA, que el microclima creado por el PP en Andoain haga imposible cualquier acercamiento de los nacionalistas como no sea en clave de rendición política, sin condiciones... Todo esto es letra pequeña frente al error que no ha sabido buscar una fórmula para que el PNV estuviera en el homenaje a Pagaza. Como lo estuvo en su día el propio Imaz cuando Pagaza fue asesinado. Ya entonces, y desde mucho, reconoce en privado que «todos hemos cometido pecados», sobre todo de omisión, en cuanto a la solidaridad con las víctimas del terror. Por eso, y por la imposible situación en que se ha colocado, el nuevo presidente del PNV no debería caer en las trampas de la política pequeña.

¿Más de lo mismo, señor Imaz?
Cartas al Director ABC 13 Febrero 2004

El nombramiento de Josu Jon Imaz como sucesor de Arzalluz nos llenó de esperanza a muchos vascos. Otro talante y un discurso conciliador -con una encendida defensa de los amenazados, junto a la campaña de la bala y el pintalabios, que reflejaba, más vale tarde que nunca, el imposible maquillaje de la realidad de los amenazados- hizo que muchos viéramos en este hombre un atisbo de tiempos mejores para los no nacionalistas. Poco ha durado la alegría. La clamorosa ausencia del PNV en el homenaje a Pagazaurtundua en Andoain, y el que dieron los nazifascistas al etarra Antxón en San Sebastián, con el consentimiento de la Ertzainza, nos han despertado del sueño: más de lo mismo. ¿Cómo creernos ahora su discurso? ¿Cómo creer que la campaña del pintalabios era sincera, y no un mero recurso electoral, cuando no son ustedes capaces de un mínimo gesto de compasión para con el último vasco asesinado por no compartir sus ideas? ¿Qué más sentencias esperan ustedes, después de la última de Estrasburgo, para sacar a Batasuna del Parlamento de Vitoria? ¿Cómo quiere que le creamos, señor Imaz, si parece que el que manda sigue siendo Arzalluz? ¿Se enfrentará usted algún día a los verdugos en vez de a las víctimas? Empiezo a dudarlo, pero, en cualquier caso, el movimiento se demuestra andando.   Endika Arana Idígoras.    San Sebastián.

contra el terrorismo
Sarkozy asegura que Francia y España deciden juntos su estrategia contra ETA
El ministro del Interior galo dice a a los parlamentarios franceses «que el problema de ETA no es solamente el problema de España»
FERNANDO ITURRIBARRÍA/CORRESPONSAL. PARÍS El Correo 13 Febrero 2004

El ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, ha proclamado en una comparecencia parlamentaria que la cooperación gala con España en la lucha contra ETA «nunca ha tenido equivalente en ninguna otra parte». «Ni siquiera cuando Europa fue víctima de la ultraizquierda terrorista en los años 80», apostilló.

«Entonces los servicios franceses habían ayudado sustancialmente a los servicios italianos contra las Brigadas Rojas y a los servicios alemanes contra la Fracción del Ejército Rojo», recordó. «Sin embargo, ese esfuerzo no es para nada comparable con la colaboración que tenemos con los españoles en la lucha contra ETA», subrayó.

Sarkozy abrió ayer con el capítulo vasco una comparecencia ante la comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional (Cámara de los diputados) sobre el combate internacional contra el terrorismo y la inmigración ilegal. «La cooperación que tenemos con España es ejemplar», valoró antes de evocar la tentativa de magnicidio contra el Rey y el atentado contra José María Aznar en 1995 cuando era el jefe de la oposición.

El ministro del Interior admitió que la cooperación francesa «se puso en marcha progresivamente y, me atrevo a decir, lentamente». Se remontó a 1986 para atribuir al también neogaulista Charles Pasqua, uno de sus predecesores, «un papel destacado al dar instrucciones a la Policía francesa de iniciar acciones verdaderamente represivas contra ETA en Francia». «A partir de ese momento Francia se implicó de verdad contra el terrorismo vasco», dijo.

«Hemos comprendido»
En el balance oficial de 2003, comunicado a los parlamentarios, figuran 56 detenciones de presuntos miembros o simpatizantes de ETA, de los que 36 ingresaron en prisión, así como los hallazgos de 53 automóviles «utilizados por la organización» y de 14 «refugios clandestinos». Además atribuyó a la explotación de documentación descubierta en Francia los arrestos en España de «al menos 76 personas, de las que 42 fueron encarceladas».

Sarkozy desveló que «en diciembre, gracias a informaciones proporcionadas por los servicios franceses, la Policía española pudo evitar una probable matanza en la estación de Madrid». La revelación alude a las detenciones de Garikoitz Arruarte y Gorka Loran que frustraron un atentado con 50 kilos de explosivo en un tren la pasada Nochebuena.

«Hemos comprendido una cosa. Por principio, el problema de ETA no es solamente el problema de España», reconoció. «Además, sabemos que franceses combaten desde hace años en las filas de ETA militar y que los terroristas están dispersos por toda Francia y también en Europa», observó. Por consiguiente, al llegar al ministerio en 2002, Sarkozy exigió una cooperación «total y permanente» así como intercambios de información «lo más fluidos posible», según su relato ante los parlamentarios franceses.

«Nuestros análisis son comunes, nuestra comprensión del fenómeno está compartida, decidimos juntos nuestros objetivos», afirmó. «Nuestras operaciones, en especial los seguimientos, son hechas en común, mutualizamos nuestros medios, nuestros magistrados se coordinan. Es un trabajo de hormiga que se fundamenta en la confianza entre los servicios», concluyó el ministro francés.

Se mantiene el acoso a la «logística» de ETA con la detención de un francés
D. M. / J. P. ABC 13 Febrero 2004

MADRID. Con la detención ayer en Biarriz del etarra Diego Ibarra, de nacionalidad francesa, son ya cinco los terroristas arrestados desde el pasado lunes en lo que ha supuesto un golpe al «aparato logístico» y un freno a los inminentes planes de ETA para atentar en España. Un informe policial pone de manifiesto la progresiva implicación de franceses en la actividad terrorista de ETA. Desde 1980 han sido capturados más de 400.

El arresto de Diego Ibarra, llevado a cabo a las seis de la mañana de ayer en su domicilio de Biarriz, fue posible a raíz de que en el piso de Limoges donde fueron sorprendidos Jon Kepa Preciado y Jon González los agentes encontraron un par de fotografías suyas. Todo parece indicar que estaban destinadas a la confección de documentos de identidad o carnés de conducir falsos, una actividad que depende del «aparato logístico». La Policía Judicial investiga el grado de implicación de este individuo y no descarta que se dedicara a alquilar pisos en Francia para alojar a los dirigentes o pistoleros de los «taldes de reserva». Además de la vivienda, los agentes registraron un estudio y el vehículo de Ibarra, donde se incautaron de documentación.

De Segi y Askatasuna a ETA
Tras ser conducido a la Comisaría de Bayona, por la tarde se procedió a su traslado por vía aérea a París, a las dependencias centrales de la División Nacional Antiterrorista de la Policía Judicial. Ibarra, natural de Biarriz, perteneció hace poco a Segi, la organización juvenil que sustituyó a Haika. Todo un vivero, una antesala para pasar a ETA. En la actualidad colaboraba con Askatasuna, la trama que tomó el relevo de las Gestoras pro Amnistía.

Un informe policial alerta sobre la cada vez mayor implicación de ciudadanos franceses en actividades de ETA, según han informado a ABC fuentes conocedoras de la lucha antiterrorista. Es una mayor implicación básicamente desde el punto de vista cualitativo, en el sentido de que cada vez realizan labores con mayor trascendencia para la persistencia del terror. De dedicarse a alojar a los etarras en sus casas, han pasado a mayores responsabilidades, relacionadas en la mayoría de los casos con el «aparato logístico», como la de montar redes de viviendas alquiladas con documentación falsa. Ha sido el caso reciente, por ejemplo, de Saroia Galarraga o Lorentza Guimón.

Por el contrario, el número de pistoleros etarras de nacionalidad francesa se limita prácticamente a cuatro -los integrantes del «comando» itinerante que mandaba Henry Parot-.

El citado informe subraya también que en los dos últimos años esa mayor implicación les ha llevado a muchos etarras franceses a la clandestinidad, con lo cual se trata de auténticos «liberados». Para la persistencia de ETA es fundamental contar con colaboradores galos, ya que, además de dedicarse a crear infraestructura y a cambiarla antes de que se «queme», hacen de «lazarillos» de los cabecillas en sus desplazamientos por todo el país. El mayor acoso de la Policía les obliga a alejarse, al menos por temporadas, del País Vasco francés que conocen más.

El perfil del actual etarra francés, según las fuentes conocedoras de la lucha antiterrorista, lo describe como joven, nacido en el País Vasco francés que, paradójicamente, se identifica con los movimientos antiglobalización más que con la «causa abertzale», que apenas conocen. «Es decir -precisan estos medios- se trata del típico radical que se acerca a ETA porque está de acuerdo, más que con sus fines, ésto es, la independencia del País Vasco, con sus medios, la violencia por la violencia».
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