AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 15 Febrero 2004
Generalidad de Cataluña
Marita Rodríguez ABC (Cataluña) 15 Febrero 2004

Desde el autobús
FERNANDO SAVATER El Correo  15 Febrero 2004

Una insignia en la solapa
LUIS DÍAZ ARCOCHA El Correo  15 Febrero 2004

LOS ÚLTIMOS TOTALITARIOS
César Alonso DE LOS RÍOS ABC 15 Febrero 2004

Nacionalismo (y III)
José Luis Alvite La Razón  15 Febrero 2004

Odio en España
Cartas al Director El Correo  15 Febrero 2004

Mayor avisa de que empieza la legislatura del «desafío de ETA, Ibarretxe y Carod»
MADRID. J. L. LORENTE ABC 15 Febrero 2004

Rajoy y Aznar acusan PSOE de «insolvente» por no tener un proyecto para España
Efe - Madrid.- La Razón  15 Febrero 2004

Los constitucionalistas preparan una lista para sacar al nacionalismo del Rectorado de la UPV
Marcos S. González - Madrid.- La Razón  15 Febrero 2004

 

Generalidad de Cataluña
Marita Rodríguez, presidenta Asociación Tolerancia ABC (Cataluña) 15 Febrero 2004

Barcelona, 12 de febrero de 2004
HBLE. CONSELLER DE COMERÇ, TURISME I CONSUM DE LA GENERALITAT DE
CATALUNYA

Hble. Conseller:

Se ha tenido conocimiento a través de los medios de comunicación que, por parte de ese Departamento, se ha impuesto a un empresario una sanción de 600 euros por tener los rótulos y la documentación destinada al público exclusivamente en castellano.

La gravedad de la decisión que conlleva la imposición de una sanción por la utilización de una de las dos lenguas oficiales en Cataluña, nos lleva a hacerle las siguientes reflexiones:

a) La medida adoptada en nada va a promover la imagen de la "Cataluña amable" que se pretende promocionar desde las Instituciones Públicas. Es más, desde ese Departamento que entre otras competencias tiene la de velar por la mejora del comercio y del turismo, se han de tener en cuenta las graves repercusiones que en esos ámbitos ocasionará la aplicación de políticas coactivas en materia lingüística.

b) En todo caso, si la razón de la sanción es velar por los derechos lingüísticos de los consumidores y usuarios que se consideran vulnerados por prácticas monolingües, no deja de ser paradójico que no se proceda a adoptar medidas similares con todas aquellas Administraciones e Instituciones públicas en Cataluña, que adoptan como única lengua de comunicación y de identificación la lengua catalana. Entre ellas, lamento decirle, que se encuentra su propia Consejería.

c) No pretendo con esta carta hacer un debate sobre las normas jurídicas que regulan la política lingüística en Cataluña, normas éstas que han sido muy cuestionadas por nuestra Asociación, como ya conoce, sino apelar a su buen sentido y hacerle reconsiderar la conveniencia de una política lingüística basada en la coacción y en
el amedrentamiento de los ciudadanos. Sinceramente, creemos que no es ése el camino adecuado para construir una sociedad regida por los parámetros de la tolerancia y de la libertad.

A la vista de lo anterior y atendiendo a que las prácticas monolingües en catalán son la pauta usual de su Departamento y de tantos otros de la Administración catalana, consideraríamos oportuno que, en aras del principio de igualdad de trato y para ejemplaridad ciudadana, proceda a dar las órdenes oportunas para que se incoen los correspondientes expedientes sancionadores a todos los Departamentos de la Generalidad de Cataluña -incluido el suyo- por vulnerar los derechos de los consumidores y usuarios castellano-hablantes, atentar contra la pluralidad lingüística en Cataluña, y convertir en pura burla la cooficialidad de los dos idiomas en esta Comunidad Autónoma.                        Marita Rodríguez, presidenta
 

Desde el autobús
FERNANDO SAVATER El Correo  15 Febrero 2004

El Ismael de Herman Melville, al comienzo de su imperecedera 'Moby Dick', nos dice que cuando la vida en la ciudad se le hace insoportable y se siente irritado contra el mundo sabe que le ha llegado la hora de embarcar. En circunstancias parecidas, a algunos de nosotros nos entran ganas de viajar en autobús. Y es lo que hicimos tempranito en la mañana del pasado 31 de enero, saliendo de San Sebastián rumbo a Burgos para luego llegar a Madrid, a Toledo, a Córdoba, Sevilla y rematar nuestra travesía en Cádiz, cuatro días después. ¿Ah, no hay nada como un buen autobús moderno -de ésos que hasta tienen WC y todo- para conocer el mundo! El avión va demasiado alto, el AVE demasiado deprisa, el automóvil es demasiado autista y el barco exige demasiada agua para funcionar. Nada, no hay nada como un buen autobús, créanme: marcha a la velocidad justa, permite hacer vida familiar con los compañeros de viaje y favorece trabar amistades con la población local de los sitios por dónde pasamos. ¿Sienten ustedes síntomas de neurastenia o de claustrofobia? Pues dejen de maldecir a la tele o a la oficina y permítanse un fin de semana en autobús.

En el nuestro iba la fauna más variopinta que pueda imaginarse: era como una especie de Arca de Noé (el primer día tuvimos hasta diluvio, maldita sea) pero no de parejas sino de fieras singulares. Había populares y socialistas, pero también miembros de un partido sin representación parlamentaria, independientes y mediopensionistas en opciones políticas varias. Contábamos con concejales y alcaldes, con víctimas del terrorismo, con periodistas, con profesores, con obreros, con algún cineasta... y con un chófer estupendo, dispuesto a prestarnos la mayor de las complicidades. Cuando uno aborda una expedición de este tipo, siempre teme que la gente desconocida no esté a la altura de las circunstancias. Es lo que le pasó a Lawrence Durrell al iniciar su gira turística en autobús por Sicilia (lo narra en su estupendo libro 'Sicilian Carrousel'), hasta que uno de sus compañeros de viaje -un viejo coronel inglés- le tranquilizó: «Estos grupos son como los regimientos: al principio inquietan un poco pero luego, al entrar en combate, todo el mundo se porta bien». Así fue, soy testigo. Si tuviese que ir al fin del mundo en autobús, largo trayecto, no querría llevar otros compañeros.

¿Y por qué fuimos? Porque para la gente del resto de España no es lo mismo leer en el periódico que los concejales no nacionalistas tienen que llevar escolta en el País Vasco que hablar de tú a tú con personas a las que han atacado, a quienes les han quemado la casa o el coche y cuya familia ha sido amenazada día tras día. Gente totalmente normal, cuya única 'anormalidad' es tener que soportar la vecindad de brutos intolerantes de la peor calaña que creen que es suya por derecho divino no sólo la tierra que pisan sino la que pisan también sus vecinos, junto a ellos.

Fuimos para recordarles a nuestros compatriotas del resto de España que lo que pasa en el País Vasco no es sólo problema de los que vivimos en la CAV sino también de ellos, porque éste es un país de todos y no una yuxtaposición de tribus, cada cual independiente de las demás y cerrada a los otros. Les dijimos que mientras dure la violencia y no puedan regresar libremente a Euskadi quienes tuvieron que irse de aquí por la fuerza de las circunstancias (¿y cuántos de ellos se nos acercaron, en todas las ciudades que visitamos!) el plan Ibarretxe o cualquier otro semejante no es sino un chantaje, el precio que debemos pagar a los violentos porque nos perdonen la vida por el momento... hasta que decidan mañana someternos a cualquier otra imposición. Les recordamos, aunque por fortuna no hacía falta en la mayoría de los casos, que los agresores no defienden los derechos de un pequeño pueblo sino que quieren mutilar los de un pueblo grande en el que cabemos todos.

En alguna publicación nacionalista se ha escrito que poco mérito tiene lograr apoyo para las tesis constitucionalistas en Toledo o Sevilla. Pues no deberían pasar ese detalle por alto, porque lo único cierto es que, mientras esté vigente nuestro Estado de Derecho, ningún proyecto político para el País Vasco podrá prosperar en contra de la voluntad y de los votos del resto de España. De modo que ya pueden ir intentando ganárselos también ellos, si quieren ver sus propuestas realizadas alguna vez. ¿Cómo lograrlo? Bien fácil lo tienen: basta con que cojan un autobús.

Una insignia en la solapa
LUIS DÍAZ ARCOCHA El Correo  15 Febrero 2004

Poco tiempo después de fundarse Covite, Colectivo de Víctimas del Terrorismo, este hombre entero y de alma honrada, corazón abierto y arte en sus manos, llamado Agustín Ibarrola, diseñó y nos regaló el logotipo que representaría en adelante todo lo que encierra el significado de las tres palabras: 'Víctimas del terrorismo'. Desde entonces llevo con doloroso orgullo ese logotipo como insignia prendida en mi solapa. Nunca me la quito, ni me la quitaré. Hubo un tiempo, no hace mucho, que era peligroso enseñarla. Ahora no. Creo que no. Quiero suponer que no. Pero tampoco resulta beneficioso para el que la lleva, en el sentido actual del beneficio. He tenido experiencias muy diversas, desde el jovenzuelo que señalándome la insignia me llamó asesino fascista, hasta el albañil que, tras secarse la mano con un trapo, la adelantó para estrechar la mía, en un gesto de anónimo reconocimiento y amistad. Entre ambas vivencias, una larga colección de gestos indiferentes.

Hace unos días tuve una reunión con unos amigos. Viejos amigos de mi juventud. Uno de ellos me señaló la insignia, al tiempo que me preguntaba : «¿Qué es eso?». «Víctimas del terrorismo», le contesté. Él estaba sentado y yo de pie. Cruzó los brazos sobre la mesa y hundió su cara en ellos, lanzando una exlamación ininteligible para mí. Me pareció que estaba harto. Harto de oír, de leer y de ver referencias a las víctimas del terrorismo en los medios de comunicacón. A mi amigo, buen amigo a quien aprecio de veras, no se le ocurrió pensar en mi hermano asesinado, en mi dolor y mis recuerdos aún vivos, si no manifiestos, en la vida destrozada de mi cuñada, en la semilla de odio plantada por ETA y regada con la prudencia política de tantos y tantos ciudadanos de a pie, por no citar a quienes en razón de su cargo y ministerio tuvieron y tienen la obligación de marcar el camino de la Verdad.

Yo también estoy harto. Y cansado, muy cansado. Son muchas y demasiado manifiestas las mentiras disfrazadas de solidaridad, manoseada palabra vaciada por la conveniencia del momento, que nos sueltan nuestros gobernantes, en abierta oposición a su actuación real. Resulta descorazonador comprobar la tendencia, cada vez más acusada, de meter a los asesinados por ETA en un mismo lote, para zarandearlo de mano en mano, de boca en boca, para hacerlo objeto de todo tipo de promesas y actos 'solidarios', para hacer ver que son merecedores del voto quienes así, a su modo y al que permite su corta sensibilidad, recuerdan a las víctimas. A todas las víctimas metidas en un saco.

Otra cosa muy distinta es cuando se trata de honrar la memoria de una persona concreta, arrancada de la vida por ETA. Entonces las expresiones compungidas y 'solidarias' se vuelven serias, circunspectas, doctrinales. Entonces, la posible pérdida de votos prima por encima de la Verdad. Entonces, la disciplina del partido, el qué dirán tan arraigado en esta tierra nuestra, la posible metedura de pata de puertas adentro y, al final, la soberbia que nos llevará al desastre, todo ello junto hace que la víctima concreta se acompañe sólo por una parte de la sociedad, por la que se ha dado en llamar 'los otros'. Así la he oído nombrar a más de un burukide. Precisamente a quienes acusan a 'los otros' de fomentar esta división real y ya presente entre todos nosotros.

Me dolió la expresión de mi amigo. Y pensé que podría ser la expresión de mucha gente, si se hiciera una encuesta general. Todo el mundo es solidario con las víctimas del terrorismo, pero muy pocos lo son de verdad con aquel guardia civil asesinado de un tiro en la cabeza, aquel militar reventado por una bomba en el coche, aquel funcionario destrozado y rematado a balazos o con el compañero que no vino a la reunión de amigos porque se encuentra, no un poco raro, sino amenazado de muerte por ETA y con escolta. Gran parte de la sociedad está harta, es cierto, y se pregunta ¿pero qué quieren las víctimas de ETA? Ya tienen homenajes conjuntos, declaraciones de apoyo, indemnizaciones, medallas, ¿qué más quieren?

Es muy simple. Las víctimas de ETA quieren lo que siempre han exigido y aún no se les da. La verdad para cada uno de los familiares asesinados, la justicia en cada asesinato sancionado y el arrepentimiento sincero no sólo de los criminales directos, cosa improbable, sino sobre todo de quienes los comprendieron, justificaron y aprobaron. De los que todavía creen en su espíritu patriótico. De aquéllos que, desde sus confortables sillones políticos, sin arriesgar ni sufrir físicamente nada, alientan los últimos estertores de la bestia, con agua financiera que mana no de sus manantiales, que no los tienen, sino de los nuestros, y con la medicina internamente aduladora de su propia soberbia.

Desearía que mi amigo y los demás que están hartos como él, pensaran más intensamente en el sufrimiento de las viudas, los hijos, los padres y los hermanos de más de ¿900! víctimas mortales de ETA y en las familias deshechas de miles de torturados con su vida amenazada, para que así, pensando en la profundidad de esta situación, se ayudaran entre sí a comprender la necesidad de hacer realidad los tres conceptos citados de verdad, justicia y arrepentimiento. Después y sólo después podrá venir el voluntario perdón. El perdón a los que quieran y en su arrepentimiento, lo pidan. Pero ni los asesinos directos se arrepienten, ni los indirectos pedirán jamás su perdón. Hay demasiada soberbia. ¿Será ya demasiado tarde?

LOS ÚLTIMOS TOTALITARIOS
Por César Alonso DE LOS RÍOS ABC 15 Febrero 2004

HAN pasado a llamar fachas a los dirigentes del PP no ya en los discursos, sino en el trato coloquial, de tal modo que ya es difícil saber si es más grave la trivialización que la izquierda hace del fascismo o el ultraje al partido y a las personas que, hoy por hoy, son los más firmes defensores del sistema. Desde luego se trata de un discurso totalitario, en cuanto descalifica la realidad por sistema. Les basta insinuar que la derecha viene de una costilla del franquismo para deducir que su relación con la democracia ha sido oportunista y coyuntural.

El salto atrás que dan estos volatineros de la historia me recuerda una anécdota que viví allá por 1978. Estábamos tomando café en La Castellana Federico Melchor y yo, cuando se nos pegó un viejo militante del PCE. Nada más sentarse comenzó a defender la necesidad de una limpieza de fachas en la Administración. «Reconozco -dijo- que ha sido muy útil la política de la reconciliación nacional, incluso para la legalización del partido, pero, una vez conseguidas las libertades, habría que pasar a otra fase». Al director de «Mundo Obrero» le tembló la mandíbula inferior durante bastantes segundos antes de responder. Cuando su amigo se fue, me dijo: «Ya lo ves. No ha sido fácil meter en cintura a seres como éste».

UN cuarto de siglo más tarde, los descendientes de aquel camarada oscuro están en la idea de la limpieza ideológica. Todos contra el PP. Por facha. Desde Llamazares y Madrazo, a Saura y Carod-Rovira. Y los socialistas. Esos viejos luchadores antifascistas que son Zapatero y Blanco sonríen complacidos ante las descalificaciones del PP que hacen sus no menos heroicos militantes. No dirigen sus críticas a los Heider vascos, ni a los seguidores del racista Heribert Barrera, ni a su propio partido cuando se enfangó en el terrorismo de Estado. Tachan de fachas a Aznar y a Rajoy por haber apoyado al fascista Bush (Blair pasaba por allí), por manipular los medios de comunicación públicos y así ganar las elecciones, por rendir homenajes interesados a las víctimas del terrorismo, por criticar a Medem, que explica la existencia de ETA a partir de la persecución del pueblo vasco..., pero, sobre todo, por descender del franquismo.

Yo creo que ha llegado la hora de que la derecha vuelva a explicar con toda claridad y contundencia cuáles han sido sus vinculaciones y sus rupturas en relación con el franquismo, así como el papel representado por la Monarquía -el propio Rey- y por políticos como Suárez. Hay un punto clave en el que la derecha no insiste, en parte por pacatería, en parte por cobardía. Me refiero a su protagonismo en la transición, a su defensa de la Ley de Reforma Política frente a la izquierda y a la creación posterior de un bloque político y social -de derechas e izquierdas- que hizo posible la Constitución.

En este sentido me pareció especialmente oportuna la intervención del presidente de la Academia de la Historia en la presentación de un libro sobre el constitucionalismo español. Gonzalo Anes hizo referencia a dos ofuscaciones colectivas en nuestra historia contemporánea. Por un lado, a la incapacidad de reconocimiento de los españoles de principios de siglo para con el dinamismo de aquella sociedad. Por otro, a la infravaloración del nuevo clima político que se dio a partir del Plan de Estabilización y que terminó creando unas condiciones propicias al cambio institucional y, en definitiva, a la Constitución. Si hubo transición sin traumas (digo por mi cuenta) fue gracias a las transformaciones que había hecho posible un determinado franquismo.

NO me atrevería a decir que nunca ha sido tan necesaria la defensa de la verdad como ahora porque no sé si alguna vez fue tan peligroso el totalitarismo de la izquierda.

Nacionalismo (y III)
José Luis Alvite La Razón  15 Febrero 2004

Parece claro que el nacionalismo gallego no guarda celosamente en secreto las ansias expansionistas del nacionalismo del III Reich, entre otras cosas porque la fuerza ideológica del BNG, por ejemplo, carece de la industria pesada que se necesita para que cuaje el expansionismo. Pocos pueblos son tan celosos como el gallego a la hora de conservar su identidad cultural, su folclore, su gastronomía e incluso el tesoro de sus supersticiones. Sin embargo, se trata de una militancia en la nostalgia más que de un posicionamiento hacia adelante. Vivimos en permanente estado de restauración, no solo idiomática, sino paisajística, inmobiliaria y emocional. Le hemos devuelto a la piedra su peso en el paisaje catastral e incluso en la gastronomía, en la que tiene creciente éxito el «pulpo á pedra». Desconfiados de los principios de la física tradicional, hay gallegos que se sentirían más a gusto si pudiesen volar a Nueva York en un avión de granito.

La piedra nos conecta a la tierra. Somos un pueblo panteísta que no aspira a la independencia tanto como a la soledad. Tuvimos la enorme ventaja de que por estar mal comunicados, ni siquiera llegó aquí al guerra civil. Fue una suerte, habríamos tenido que tomar una decisión, con lo que nos cuesta pronunciarnos Yo creo que en una guerra civil, a los gallegos nos harían prisioneros los dos bandos en contienda. Es cierto que muchos gallegos combatieron en la guerra del 36 pero yo creo que más que como una «cruzada», se lo tomaron como una emigración. Nadie aquí reconoce haber disparado un solo tiro en defensa de nada ni de nadie. Mi abuelo materno me juró haber leído tres novelas aprovechando la luz de los obuses durante la batalla del Ebro. Cuando se licenció, mi abuela le echó una bronca por haber vuelto tan tarde a casa.

Obviamente, no hablo en serio del nacionalismo. Creo que sólo un enfermo mental puede tomarse en serio una doctrina que propone que los pájaros aprendan a volar en el interior de un féretro.

Odio en España
Diego Ortega/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo  15 Febrero 2004

Tras leer la última ponencia del PNV me llama la atención el trato tan distinto que otorgan los nacionalistas a los dos estados con los que pretenden mantener un litigio: España y Francia. A España la desprecian con insultos, calificándola de Estado fascista y a Francia la tratan con respeto. Y ello pese a que el País Vasco español está constituido en comunidad autónoma con amplias competencias y el francés no. En España, el País Vasco mantiene un Concierto Económico que le permite aportar menos dinero al Estado que el resto de las comunidades, en Francia pagan igual que el resto. Aquí el euskera es lengua oficial en la comunidad, y en Francia no. Y sin embargo allí los nacionalistas respetan a los vascofranceses que también se sienten franceses y aquí a los vascoespañoles que también se sienten españoles, incluso habiendo sido asesinados por ETA como 'Pagaza', les niegan el mínimo respeto.

¿Cuál es el origen de tanto odio a lo español? No creo que venga de la Edad Media, cuando los guipuzcoanos pedían protección a los monarcas castellanos ante los ataques navarros. O de las guerras carlistas, en las que los vascos reaccionarios de las aldeas asediaban a los vascos liberales de las ciudades, como en el sitio de Bilbao. O de la Guerra Civil, en la que buena parte del País Vasco se alzó junto a Franco contra la República. Que le pregunten a Arzalluz por su padre. Habría que analizar su propio 'yo'. Quizá sea que en el fondo se saben españoles y creen que ese odio desterrará su contradicción interna. Quizá sea porque no hay peor cuña que la propia astilla. O quizá sea verdad que Caín nació en España.

Mayor avisa de que empieza la legislatura del «desafío de ETA, Ibarretxe y Carod»
MADRID. J. L. LORENTE ABC 15 Febrero 2004

El Partido Popular abre su Convención Nacional con una cerrada defensa de la democracia ante el riesgo de los nacionalismos y la inconsistencia del PSOE

La defensa contra la amenaza nacionalista y las críticas a la inconsistencia del PSOE centraron la primera jornada de la Convención Nacional que el Partido Popular celebra este fin de semana en Madrid. El protagonismo en el cónclave del PP se lo llevaron ayer los tres vicesecretarios generales del partido, Rodrigo Rato, Javier Arenas y Jaime Mayor Oreja, que se mostraron convencidos de la victoria de su partido en las elecciones generales.

Ante la presencia del candidato del PP a la Moncloa, Mariano Rajoy, los dos vicepresidentes del Gobierno se encargaron de arremeter contra el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, y descalificar el proyecto que representa las siglas «ZP», mientras el líder del PP vasco hizo una análisis de la próxima legislatura para poner el acento en el riesgo que supone para la democracia el desafío nacionalista que protagonizan ETA, el PNV y ERC.

La Convención Nacional del PP va a servir para demostrar el clima de unidad que vive el partido tras el proceso sucesorio y el respaldo unánime que los populares quieren dar al programa con el que Mariano Rajoy concurre a los comicios generales del próximo 14 de marzo. Precisamente, el secretario general del PP será, junto al presidente del Gobierno, José María Aznar, el protagonista de la clausura del evento, que tendrá lugar hoy en Madrid.

La estrategia del nacionalismo
En su intervención ante 2.000 dirigentes y cargos públicos del Partido Popular, Mayor Oreja advirtió de la importancia de acudir a votar en las elecciones de marzo para frustrar la estrategia de los nacionalismos, que quieren «anestesiar» a la sociedad para lograr sus planes. El presidente del Grupo Popular en el Parlamento vasco explicó que una mayoría de españoles «debate y discute» con una «minoría nacionalista» que quiere «imponer sus dogmas». En su opinión, esas minorías saben que no son sus elecciones, pero creen que sí puede ser «su legislatura» y, por ello, su único objetivo consiste en que el PP no obtenga la mayoría absoluta.

El líder del populares vascos advirtió de que, para lograrlo, los nacionalistas intentan que se desmovilice el electorado. «Van a tratar de anestesiar a la sociedad», afirmó tras mostrarse convencido de que «es el momento del escondite, el disfraz y la sordina». Así, se preguntó «¿dónde está Ibarretxe?», para responder a continuación: «Está escondido ante las elecciones del 14 de marzo».

Con estos argumentos, la conclusión de Mayor Oreja es que ésta no va a ser «una legislatura cualquiera», sino la del «desafío nacionalista» y los actores de esa amenaza serán ETA, el PNV y ERC. En su exposición recordó que la banda terrorista es la «única organización» que combatió la transición y «ahora quiere pasar factura, dar patentes a los que quieren romper con el Estado y reservarse los derechos de autor». Así, señaló que la banda terrorista da el visto bueno al PNV en Estella y a ERC en Perpignan. Pero considera que ETA «ya no es la vanguardia», ya que, precisó, el grueso de los nacionalismos «ha sustituido a la banda» en ese papel.

Dos planes simultáneos
La vanguardia, dijo, vendrá del Gobierno de Ibarretxe a través del plan que ya se conoce y del «arbitraje político que ERC imponga en el Gobierno de Cataluña». Por ello, consideró que en esta legislatura, una mayoría de españoles tendrá que hacer frente, desde el Gobierno de España, a dos planes simultáneos, en paralelo, pero con ritmos y presentaciones distintas. El primero viene del País Vasco, donde se intenta reagrupar dos realidades -ETA y el PNV- con un objetivo común, que en su hoja de ruta culminan con lo que significará «el reagrupamiento de los hombres de ETA alrededor de un Gobierno vasco en las siguientes elecciones autonómicas».

El segundo, aclaró, viene de Cataluña, donde el arbitraje de Carod-Rovira impulsará una reforma «radical de la Constitución», aunque en apariencia parezca «una reforma estatutaria». La diferencia entre una estrategia y otra será que el Gobierno vasco pondrá más el acento en la ruptura por el protagonismo de ETA, mientras que el proyecto de Rovira subrayará la «reforma rupturista», ya que la Generalitat la preside un socialista, Pasqual Maragall.

Ante semejante estrategia, Mayor destacó la importancia de que «la mayoría que cree en la Constitución y apuesta por las instituciones sea consciente de la trascendencia y de los riesgos de las elecciones» y no deje de acudir a las urnas. El líder de los populares vascos pidió a los dirigentes y cargos públicos del PP reunidos en Madrid que no renuncien a decir la verdad de lo que ocurre en el País Vasco y que no se rindan de luchar contra quienes persiguen una «ruptura a plazos» con el Estado de Derecho. «Atrevámonos a decir siempre la verdad», sentenció entre los aplausos de los asistentes a la Convención.

En su opinión, lo importante es la actitud que se adopte frente a el desafío nacionalista y dejó claro que ahora, los españoles tienen una «oportunidad histórica» para abordar sus problemas territoriales y para que «una mayoría deje de estar acomplejada por la minoría nacionalista».

También apuntó que mientras el PP advierte de los riesgos de esas minorías, el PSOE se limita a decir que «el problema es el PP y pacta con ERC y con quienes pretenden exactamente lo mismo que el Plan Ibarretxe».

Rajoy y Aznar acusan PSOE de «insolvente» por no tener un proyecto para España
Efe - Madrid.- La Razón  15 Febrero 2004

El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, y el jefe del Ejecutivo, José María Aznar, reprocharon hoy a los socialistas su «insolvencia» por no tener un proyecto para España, por la «hipoteca» de pactar con «radicales» y por tener como único discurso de campaña la situación en Iraq. Rajoy y Aznar intervinieron en el acto de clausura de la Convención nacional del PP celebrada en Madrid y en la que, con presencia de unos dos mil dirigentes, se presentó el programa electoral del partido ante los comicios del próximo 14 de marzo.

El candidato y el jefe del Ejecutivo aprovecharon sus intervenciones para subrayar la seriedad de las propuestas del PP frente a las que consideran inexistentes del PSOE. Mariano Rajoy aseguró que el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, es «la mayor expresión de insolvencia política» porque carece de modelo de Estado y de proyecto económico ya que está «hipotecado» por sus pactos con nacionalistas y por las disputas internas del PSOE. Frente a ello, explicó que el PP presenta un programa económico «austero, coherente y riguroso» que permitirá crear dos millones de puestos de trabajo en la próxima legislatura y con un modelo de Estado que considera «elemento irrenunciable» la pluralidad, pero no admite la autodeterminación «que significaría la mutilación de España y la destrucción de la propia Constitución».

Rajoy señaló que ante las elecciones generales, el debate político debería girar en torno a «lo esencial», la idea de España, la primacía de la libertad y la mejora del bienestar, pero que a los socialistas sólo les interesa hablar de Iraq y «sólo hace apuestas de pasado y ni un sólo planteamiento ilusionante de futuro». La razón, «el verdadero drama» del PSOE -dijo Rajoy- es que «no tiene programa porque no puede tenerlo, porque saben que su única alternativa es pactar con todos» y en el «improbable y mejor de los casos», tendrán que asumir las propuestas de los demás. «Les queda Iraq y la crispación», señaló Rajoy, quien dijo que Zapatero «está obligado a explicar por qué y para qué» el PSOE se presenta en coalición con ERC para el Senado, debe aclarar «hasta donde llegan sus compromisos» con los independentistas, por qué «se aparta» de la trayectoria histórica de su partido y «por qué renuncia a sus siglas en Cataluña y si su eslogan electoral va a ser el mismo en Cataluña».

Por su parte, Aznar instó al PP a afrontar los comicios «con mucha ambición» e hizo un símil futbolístico para señalar que los equipos que llevan ventaja y salen a conservarla, acaban empatando, y los que salen a empatar, terminan perdiendo. Por ello, subrayó que no se conforma «con cualquier resultado» ni con un «resultado aceptable» el 14 de marzo y quiere que se consigan «los mejores resultados de la historia del PP».
Aseguró que no ve ninguna alternativa enfrente del PP y añadió irónicamente que «si ese gran demócrata dechado de todas las virtudes de la civilización y la democracia que sólo asesinaba a centenares de miles de compatriotas llamado Sadam Husein siguiese en el poder, como a algunos progres de pacotilla les gustaría -precisó-, no tendría nada que decir el señor Zapatero en esta campaña».

El presidente del Gobierno reprochó a los socialistas que mantengan sus pactos con ERC y conserven como «única aspiración» llegar al Gobierno «de la mano de los comunistas y de la de aquellos que se quieren liquidar a España». Además, les acusó de querer «exportar» a España el modelo del tripartito catalán y advirtió de que la apuesta por la inestabilidad política pondría en riesgo el progreso económico.

En el acto intervino también la candidata del PP a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Teófila Martínez, quien aseguró que la gestión de Manuel Chaves al frente del Ejecutivo regional pone en evidencia la «inconsistencia» del programa del PSOE para gobernar España de la mano de José Luis Rodríguez Zapatero.
La tribuna de oradores contó igualmente con la presencia de los primeros ministros de Francia y Portugal, Jean Piere Raffarin y José Manuel Durao Barroso, respectivamente, quienes asistieron a la Convención en apoyo a la candidatura de Rajoy.

Raffarin, a quien tanto Aznar como Rajoy agradecieron la colaboración de su Gobierno en la lucha antiterrorista, afirmó que los retos a los que se enfrenta Europa hacen precisa una victoria del candidato del PP para que continúe el «formidable trabajo» del actual presidente del Gobierno y la estrecha colaboración con Francia.
Por su parte, Durao Barroso aseguró que sólo el PP y Mariano Rajoy garantizan la estabilidad política en España y garantizó su apoyo para seguir trabajando en común por el futuro de Europa y contra el terrorismo.

Los constitucionalistas preparan una lista para sacar al nacionalismo del Rectorado de la UPV
José Ignacio Pérez, que perdió con Montero por un voto, será el candidato del PNV
Marisol Esteban, catedrática de Economía, y Francisco Doñate, catedrático de Anatomía en la Facultad de Medicina. Estos son los dos nombres que se barajan en el bloque constitucionalista para sustituir a Manuel Montero al frente de la UPV. Por parte de los nacionalistas, José Ignacio Pérez, que perdió las pasadas elecciones por un voto frente al actual rector, captaría los apoyos del nacionalismo, desde los de la extinta Batasuna, hasta los del PNV. Pérez ha abogado reiteradamente por el acercamiento de los presos de ETA al País Vasco y ha diseñado el plan de Euskera de la UPV.
Gotzone Mora encabezó el sector constitucionalista en momentos críticos pasados por la UPV
Marcos S. González - Madrid.- La Razón  15 Febrero 2004

El bloque constitucionalista de la Universidad del País Vasco trata, mediante numerosos encuentros, de obtener una única candidatura para ocupar la plaza de rector. Fuentes del profesorado han relatado a este periódico que en estos momentos, los constitucionalistas se encuentran dividos entre dos personas que podrían representar sus intereses. Una de ellas es la catedrática de Economía, Marisol Esteban, y el otro es Francisco Doñate, catedrático de Anatomía en la Facultad de Medicina. Aunque no hay nada cerrado, las mismas fuentes creen que las negociaciones llegarán a buen puerto, ya que de otro modo, las posibilidades de obtener un rector constitucionalista se reducen considerablemente.

En cuanto al bloque nacionalista, el candidato será José Ignacio Pérez, llamado «Iñako» en el ámbito de la UPV y que, que en palabras de un docente, «aúna los votos de la extinta Batasuna, el sindicato LAB y el PNV». En las pasadas elecciones, «Iñako» perdió por un voto frente al antiguo rector, Manuel Montero, quien recientemente anunció que no optará de nuevo a la plaza argumentando motivos personales, a pesar de que las mismas fuentes aseguran que todos los escándalos surgidos en la Universidad durante su mandato han propiciado una gran carestía de apoyos.

Sea como fuere, el candidato nacionalista ha mostrado reiteradamente su apoyo a las campañas de acercamiento de los presos de ETA al País Vasco y ha sido el artífice del Plan de Euskera en la Universidad, lo que no deja de ser curioso, ya que este catedrático de Ciencias nació en Salamanca.

Además de los ya mencionados, es previsible que se presente Javier Muni, director de la Escuela de Ingenieros y que ya ha hecho sus pinitos en el mundo de la política cuando pasó por la Consejería de Educación. Según las citadas fuentes, este sería el candidato que «va por libre» y puede tomar decisiones en un aspecto u otro, «según convenga a sus intereses». A Muni, además de la Escuela de Ingenieros, le puede apoyar un sector de la Facultad de Medicina y otro de la de Ciencias.

Fuentes universitarias señalaron a este diario que el PNV busca un rector que se adecúe más al perfil del nuevo planteamiento nacionalista surgido a raíz del plan Ibarreche. Aunque Montero no centraba precisamente las simpatías del sector constitucionalista, el PNV busca a alguien más de su cuerda y que no suscite tantos problemas como ha tenido el anterior rector hasta el momento, especialmente salpicado por la polémica de las ayudas y becas concedidas a presos de ETA huidos de la Justicia y de las acusaciones de favoritismo con el profesorado nacionalista.

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