AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 16 Febrero 2004
Las fugas, frustradas, de Eta
Editorial La Razón  16 Febrero 2004

... Y ELLOS SE JUNTAN
Editorial ABC 16 Febrero 2004

Maragall-Rovireche: ¿en qué quedamos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  16 Febrero 2004

Acuerdo de fondo
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 16 Febrero 2004

Y Rajoy se fuma un puro
Joaquín Vila La Razón  16 Febrero 2004

Más allá del seny y la rauxa
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  16 Febrero 2004

Ibarretxe ha pinchado
Iñaki Ezkerra La Razón  16 Febrero 2004

Esperanza
Cartas al Director El Correo  16 Febrero 2004

Sin desprecio
Cartas al Director El Correo  16 Febrero 2004

Ángel Acebes: «Me gustaría que la Justicia actuara lo más rápido posible en el caso Atutxa»
A. COLLADO / D. MARTÍNEZ ABC 16 Febrero 2004

Raffarin garantiza la «cooperación total» con España frente al terrorismo
M. J. O. ABC 16 Febrero 2004

 

Las fugas, frustradas, de Eta
Editorial La Razón  16 Febrero 2004

Un cd hallado en poder de uno de los cabecillas de ETA, Gorka Palacios, detenido en diciembre en Francia, ha revelado que la banda tenía previsto, y con detalles, ejecutar operaciones de fuga de activistas encarcelados en prisiones de Francia y España. La información, facilitada por la Policía francesa que descifró la información codificada del disco, motivó de inmediato el traslado de centro penitenciario de algunos etarras en territorio galo.

No constituye, en absoluto, una novedad que la banda ayude a la fuga de sus terroristas presos, pero sí lo es que los cabecillas preparen un plan minucioso, que afecta además a varios lugares en España y Francia. El hecho parece inscribirse en el capítulo de intentos, uno más, de elevar el ánimo de los militantes de una banda que pasa por sus peores momentos. De haberse producido las fugas, ETA habría asestado un duro golpe a las instituciones penitenciarias y, además, lo que sería más importante, habría dado esperanzas a centenares de etarras que purgan penas de prisión sin posibilidad alguna de salir en libertad antes de cumplir condena. Desde el interior de las cárceles, y a pesar de los esfuerzos por continuar en la movilización de familiares y conseguir ayudas económicas, la moral de sus activistas no puede por menos que resquebrajarse cuando no dejan de ingresar nuevos presos y las victorias del Estado de Derecho se multiplican. En el último año han sido muchos más los terroristas capturados y los atentados frustrados, que los crímenes ejecutados con éxito por ETA.

La banda pasa, es cierto, por un pésimo momento y es precisamente ahora cuando las Fuerzas de Seguridad deben extremar sus precauciones, pues ETA tiene capacidad para matar y, en el más puro estilo mafioso, volverse especialmente peligrosa y tratar, con sangrientos atentados, de recuperar parte de lo que entiende que debe ser su fuerza.

... Y ELLOS SE JUNTAN
Editorial ABC 16 Febrero 2004

ESQUERRA Republicana de Cataluña y Eusko Alkartasuna han acordado la constitución de un grupo parlamentario común, si el resultado de las elecciones generales del 14-M les otorga más de cinco diputados. La decisión se basa en el buen entendimiento que ambas formaciones separatistas han tenido tradicionalmente. Las expectativas electorales les han animado a dar este paso, que, como efecto más visible, les liberará de las estrecheces presupuestarias y parlamentarias del Grupo Mixto. Claro está que no es sólo este nuevo espacio parlamentario lo que ambos partidos buscan con un grupo propio en el Congreso. También aspiran a atender sus respectivas necesidades tácticas frente a sus socios de gobierno en Cataluña y el País Vasco. Eusko Alkartasuna ha administrado sus coaliciones electorales con el PNV con el dilema de no ser fagocitado por el partido del que se escindió, ni emprender aventuras solitarias que la reduzcan a una formación testimonial en la Cámara vasca. Por eso ahora tocaba ir por separado a las urnas del 14-M y ganar volumen en Madrid.

La posición de Esquerra Republicana es distinta en este proyecto común con EA, porque su relación con el PSC y con Maragall es de evidente superioridad, a pesar de contar con muchos menos votos y escaños. Precisamente por la sobredimensión que los socialistas han dado al partido de Carod-Rovira, los republicanos acuden a las generales no a sobrevivir sino a competir directamente con su principal socio de gobierno y, sin embargo, adversario. La posibilidad de que ERC cuente con un grupo parlamentario, aunque sea mancomunado con Eusko Alkartasuna, no es una expectativa tranquilizadora para Maragall y menos aún para Rodríguez Zapatero. Si cuaja la iniciativa, ERC será la única formación del tripartito con voz propia en el Congreso, dando lugar a un escenario muy temible para sus socios, dada la acreditada deslealtad de Carod-Rovira con el presidente Maragall y la sinceridad con que el contertulio de ETA pone al descubierto las contradicciones con el PSC. En estas condiciones, difícilmente podrá Maragall permanecer mucho tiempo con los brazos cruzados antes de forzar la creación de un grupo para su partido, idea defendida y publicada por él mismo en más de una ocasión.

Sólo así dispondría del instrumento adecuado para neutralizar el protagonismo y el discurso de ERC y, también, para afirmarse frente al PSOE, más aún si los resultados del 14-M son como se anuncian. El «efecto dominó», en tal caso, llegaría directamente al secretario general de los socialistas, Rodríguez Zapatero.

Maragall-Rovireche: ¿en qué quedamos?
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  16 Febrero 2004

Mal debe de andar Maragall en las encuestas cuando de pronto ha recordado que Carod Rovira, alias Rovireche, le debe una explicación a él como presidente de la Generalidad de Cataluña por su reunión con los cabecillas de ETA. Hasta ha recordado también que debe explicar los detalles de esa reunión al Gobierno español, que es el máximo poder ejecutivo legítimo y la máxima instancia operativa en la lucha antiterrorista. Tan súbita recuperación de la memoria no la esperaba ya nadie. O ha sido fruto de un accidente, por ejemplo caerse de un guindo, o de una profunda etapa de meditación, por ejemplo ver que los votos que sube ERC son casi tantos como los que pierde el PSC.

Podría ser un ataque de sentido común, de coherencia política o de mala conciencia, pero no son tres especies con las que guste aliñar sus guisos este cocinero tan peculiar. Al contrario, la doctrina del PSOE hasta la fecha era que la culpa del encuentro de Carod con la ETA era del Gobierno de Aznar, por contarlo. Luego hemos sabido que la entrevista la conocía media Cataluña, quizás porque Rovireche es, ante todo, el jefe de prensa de Rovireche, pero el polanquismo andante y el felipismo ambulante habían mantenido contra viento y marea que la culpa era, cómo no, de Aznar. Como todo.

También era ya conocida la posición del PSC de negarse a los requerimientos de Zapatero y escenificar una salida por mes y medio del Gobierno catalán de Rovireche, el tiempo para quitarle unos cuantos votos a Convergencia y volver a ocupar su sitio. De pronto, resulta que Carod no ha dado explicaciones, que Maragall ha perdido la confianza en él y que el Gobierno de España también merece que le cuenten los detalles de ese gran encuentro en el fango del separatista y los terroristas. ¿Le guarda o no le guarda el sitio? ¿Están dadas todas las explicaciones -como le espetó el otro día a Mas- o no está dada ninguna? ¿Merece un mínimo respeto el Gobierno español o sólo coces? En definitiva: ¿en qué quedamos?

Acuerdo de fondo
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 16 Febrero 2004

Los dos aspirantes a presidir el próximo Gobierno de España, Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero, dieron a conocer ayer domingo las propuestas electorales de sus respectivos partidos para combatir el terrorismo y hacer frente al plan Ibarretxe. Los dos coincidieron en situar el combate contra ETA como una de sus prioridades principales, prometiendo una lucha sin cuartel y sin concesiones.

El líder socialista eligió Bilbao para exponer cuáles son sus compromisos si llega a La Moncloa. Frente a sus compañeros vascos ratificó su voluntad de mantener el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, por si en algunos sectores había dudas acerca de la estrategia futura del PSOE después del distanciamiento con el PP registrado en los últimos meses. Rodríguez Zapatero fue el padre de la idea del Pacto (hay que recordar el desdén con que lo acogió el PP en un principio) y ahora no renuncia a que continúe siendo un pilar sustancial del combate contra ETA. Ello implica que los dos grandes partidos, gane quien gane las elecciones, deberán volver a entenderse en el futuro, una vez que las tensiones propias de la campaña hayan pasado.

Con la misma firmeza con que defendió la continuidad del Pacto Antiterrorista, el candidato del PSOE expresó su rechazo al plan Ibarretxe, solicitando su retirada. Si los nacionalistas pensaban que las tensiones entre el PP y el PSOE podrían terminar provocando un giro de los socialistas respecto a la propuesta del lehendakari, las palabras de Zapatero suponen el final de esa esperanza.

Desde diferentes ideologías, desde el Gobierno y desde la oposición, los dos grandes partidos pusieron ayer de manifiesto la existencia de un acuerdo de fondo basado en la voluntad de combatir al terrorismo sin tregua y en la de enfrentarse con igual decisión al plan Ibarretxe. Con la oposición del PP y del PSOE, aunque ambos no llegaran a ponerse de acuerdo sobre otros aspectos del modelo de Estado, la propuesta del jefe del Ejecutivo vasco está abocada al fracaso. El nacionalismo debería empezar a tener en cuenta este dato.

Populares y socialistas comparten la idea de que ETA se encuentra en una situación de extrema debilidad y de que hay una oportunidad histórica de derrotarla. Zapatero, incluso, llegó a decir que se podía acabar con ETA la próxima legislatura. Posiblemente, las decisiones adoptadas en el seno del Pacto por las Libertades tengan mucho que ver con la derrota política de ETA, que está a punto de conseguirse, y con la derrota organizativa, que puede tardar algo más. De esta voluntad compartida del PP y del PSOE quienes deberían tomar nota son los terroristas.

Y Rajoy se fuma un puro
Joaquín Vila La Razón  16 Febrero 2004

El próximo 14 de marzo se van a celebrar en España las elecciones generales más desequilibradas de la democracia. Nunca un gran partido político ha presentado un candidato tan endeble y aturdido como Rodríguez Zapatero. Y ni el estruendo mitinero ni la histeria de la campaña pueden disimular que el PSOE salta derrotado al cuadrilátero electoral. Adolfo Suárez, Felipe González , José María Aznar, hasta Almunia protagonizaron brillantes combates que se decidían en el último asalto. Las derrotas, incluso las más crueles, se conocieron al contar las papeletas, pues nadie fue capaz de adivinar el contenido de las urnas. Los analistas políticos y las encuestas fallaron con estrépito. Ahora, en cambio, la única duda que queda por despejar ante el 14-M es si Rajoy logrará la mayoría absoluta. Que vencerá nadie lo discute.

Es verdad que el PSOE, al igual que el PP, mantiene un voto cautivo millonario, que le permite ocupar un centenar de largos escaños en el Parlamento. Pero como dicen los expertos en bolsa, eso ya está descontado. Para ganar con holgura y poder gobernar, los grandes partidos necesitan contar con el apoyo de los llamados indecisos, esos ciudadanos independientes del poder, sin afiliación ni simpatías políticas determinadas, que votan más con la cabeza que con el corazón y que protegen así la democracia del papanatismo partidista. Son los árbitros de la situación, los que inclinan la balanza. Pero no tienen intereses ni a babor ni a estribor, por lo que el barco suele navegar en línea recta. Son los que hicieron morder el polvo a Suárez, por melifluo, y a González por amparar la corrupción, y son los que van a mandar a Zapatero a León a recuperar el tiempo perdido.

El candidato socialista todavía no entiende el revolcón electoral que sufrió en las elecciones municipales de abril. Estaba seguro de que iba a arrasar en las urnas, después del zafarrancho organizado por sus huestes ante la catástrofe del «Prestige» y las ruidosas caceroladas por la guerra de Iraq. Sus hombres de confianza, José Blanco y Jesús Caldera, le convencieron de que la mejor estrategia para ganar en las urnas pasaba por colgarse de la pancarta abrazado a Llamazares y convocar cada día una algarada. Se sentía en la cresta de la ola. A la hora de la verdad, sin embargo, los votantes castigaron sus callejeos trasnochados y terminó salpicado hasta las cejas y zarandeado por su progresía oxidada.

Pero en política todo se olvida, y un día dura un siglo. Zapatero, como si nada, se tragó el chapapote, volvió a maquillarse de candidato y se dispuso para la siguiente contienda electoral con nuevas ínfulas. Desenvainó el manual de guerra sin cuartel al Gobierno del PP y soñó, de nuevo, con llegar pronto a la Moncloa. En estas apareció Maragall, que se instalaba en el Palau Sant Jaume de la mano de Carod-Rovira, borrachos ambos de poder, felices de pisar por fin moqueta de pura lana y de pasear en sus Audi A-8 forrados de cuero y caoba. Y, de pronto, el secretario general del PSOE se encontró a los pies de los caballos independentistas y republicanos en vísperas de unas elecciones generales. Fue el principio del fin. El candidato socialista se quedó solo ante la realidad de su incompetencia. No supo frenar los desvaríos federalistas de Maragall y se perdió patéticamente en el sangriento laberinto de Carod-Rovira y sus amigos terroristas. A partir de ese momento, se esfumaron las escasas posibilidades que tenía para gobernar, pues ya era imposible captar un solo voto de los indecisos. Porque si Zapatero hubiera sabido lidiar ese toro, y llegar a embridar al interlocutor de los etarras, a Rajoy se le atraganta el puro. Pero no pudo con este miura y salió empitonado por los cuatro costados. Carod-Rovira y Maragall le han toreado con recochineo y con la plaza llena. Se acabó la fiesta.

Por eso, no se equivocan mucho los socialistas que acusan a Maragall de hacerle campaña al PP. Recuerdan, por ejemplo, que el actual presidente de la Generalidad logró con sus maniobras que el PSOE eligiera a Zapatero en detrimento de Bono, que éste sí hubiera sido un candidato de altura para enfrentarse a Rajoy. Y ahora, espanta a los votantes cada vez que abre la boca. La última bufonada del político catalán ha sido remontarse a la guerra civil e invitar a su particular baile electoral a todos los fantasmas del pasado. Lo que se dice un buen amigo.
También contribuye Maragall, a la hora de recabar el voto para las arcas socialistas, cuando plantea sus propuestas insolidarias con el resto de España, provocando las iras de las distintas familias socialistas y obligando de paso a su jefe de filas a silbar y mirar para otro lado so pena de quedar de nuevo a los pies de los caballos, en este caso andaluces o extremeños. Zapatero se ha convertido, ahora sí, en un pelele en manos de los barones que se dan patadas entre sí en el culo de su secretario general.

Ni siquiera Mariano Rajoy debe de estar satisfecho con el descalabro del PSOE, pues partir con tanta ventaja en la carrera electoral restará méritos a una victoria que, probablemente, hubiera alcanzado igual enfrentándose a un Bono cualquiera. Lo extraño, en fin, es que Zapatero haya llegado hasta aquí; lo increíble es que este desconcertado político leonés, que cambia de la noche a la mañana su programa de gobierno, incapaz de pronunciar una frase de corrido, pueda representar al PSOE en unas elecciones generales. El 15 de marzo más de uno dará un puñetazo en la mesa de Ferraz y es muy probable que el 16 comiencen las luchas internas entre Bono, Solana o incluso Chaves para hacerse con los rescoldos del poder socialista. Entretanto, Rajoy puede fumarse un puro y preparar las maletas para su viaje a la Moncloa.

Cataluña
Más allá del seny y la rauxa
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  16 Febrero 2004

Según el tópico, a los catalanes nos asiste la virtud del seny. No lo crean. Se trata de una excusa para no prestar dinero y, de paso, quedarse uno convencido de que hace lo correcto. Hay una versión estrecha de lo catalán alimentada por dichos ciertos que el habla común reserva a los que se salen del camino trillado. Del ambicioso, del que trata de escapar de la medianía, se dirá que no toca de peus a terra o que es un somniatruites. Mucho más interesante, y quizá igual de falso por lo escaso, es el catalán arrauxat que encarna el maravilloso personaje de Dalí.

Por la ruta daliniana de Figueres pasa más de un millón de visitantes al año. Hace ya mucho que la capital del Alto Ampurdán extrae incontables beneficios del hijo iluminado de aquel notario, y la ubre no dejará de dar su leche. Pero los mayores del lugar recordarán lo que se decía del pintor en su propia tierra cuando ya había reventado el movimiento surrealista de Breton en París, se había convertido en el pintor de moda en Nueva York y recibía encargos de Hitchcock y Walt Disney. ¿Qué pensaban de él los assenyats? Que no tocava de peus a terra, etc.

El centenario de Dalí agrandará un poco más una figura que ya está entre los grandes iconos del siglo XX, pero la Cataluña oficial de principios del XXI se siente sumamente incómoda con este personaje imposible de etiquetar y con una obra escrita blindada a los maniqueísmos nacionalistas. Ahí está el hecho innegable de su apoyo a Franco (se acostaba con el himno nacional, según testimonio de Racionero), ahí está la evidencia de que su legado fue a parar al pueblo español, “sin ningún género de diferencias”, se empeñó en aclarar. El nacionalismo catalán tiene un problema con los grandes nombres de Cataluña. Al más universal le han de rendir ahora homenaje, y lo hacen a disgusto, disfrazando en lo posible al auténtico Salvador Dalí, normalizándolo, amputándolo. A su mejor prosista, Josep Pla, lo detestan porque también fue franquista y porque nadie fue más brillante ni más mordaz en el retrato de las izquierdas y del nacionalismo durante los convulsos años treinta. ¿Qué diría hoy este otro ampurdanés de Pasqual Maragall?

Da casi miedo comprobar el creciente parecido de Maragall con Companys. Se le está poniendo la misma cara y se le están descubriendo parejos errores. Es una especie de maldición que habría que investigar. Aclarar las raíces de esta voluntad de perder, de volver al drama, de pasear por el borde del precipicio, puede enseñarnos mucho sobre ciertos patrones que no son nuestra identidad pero que se confunden con ella.

La obsesión de periodistas, escritores y ciudadanos de a pie con el quiénes somos, cómo nos ven, etc, es un síntoma recalcitrante. Acaso jamás desaparecerá mientras los catalanes que no estamos dispuestos a pasar por el lecho de Procusto del nacionalismo no rompamos con las premisas de la cuestión identitaria, onanismo inútil, estéril sacrificio de energía. Creemos al margen de los maniqueos, creemos en catalán y en castellano, las dos lenguas de Cataluña, creemos en libertad y que les frían un pimiento.

Ibarretxe ha pinchado
Iñaki Ezkerra La Razón  16 Febrero 2004

El Plan Ibarretxe ha pinchado. La frase que Romano Prodi ha dirigido a los nacionalistas vascos ¬«arreglen en España sus asuntos internos»¬ ha sido la puntilla, pero ese plan ya había sido derrotado antes por Letizia Ortiz y por Carod-Rovira. Los órdagos nacionalistas han sido siempre, y ante todo, mediáticos ¬Plan Ardanza, Lizarra, Uldalbiltza ¬, y esa naturaleza virtual que poseen los hace especialmente vulnerables y dependientes de los mismos medios de comunicación a los cuales deben su propia existencia. En cuanto tales órdagos dejan de estar «en el candelabro» se desvanecen y se tornan fantasmales porque no hay detrás de ellos unas verdaderas masas que los demanden, un clase obrera o un campesinado revolucionario alzados en armas, una realidad sólida en la que se basen y que los apoye.

Ibarretxe lleva unas semanas huido de los medios ¬como Garaikoetxea durante el 13-F¬ y de repente nadie habla ya de su plan porque el único que hablaba del Plan Ibarretxe era el propio Ibarretxe. Jaime Mayor nos está advirtiendo de que hay diseñada una estrategia nacionalista consistente en «adormecer a la sociedad» para que no sea capaz de ofrecer resistencia a la ofensiva secesionista cuando ésta vuelva a revelarse en toda su virulencia. Pero el problema que tiene adormecer a la sociedad es que también puede acabar adormeciéndose de paso el propio nacionalismo, o sea, pasar de «adormecedor» a «durmiente» sin comerlo ni beberlo y gracias a lo que podríamos llamar el «síndrome de la nana» por el cual la niñera acaba tan sopa como el mismo bebé al que pretende dejar en brazos de Morfeo. Si Josu Jon Imaz se está durmiendo como un bendito a base de cantarnos su estratégica nana, lo mejor que podemos hacer es apagarle la luz, no despertarlo y contarle nuestras pesadillas.

Ibarretxe ha pinchado y ahora hay que fijarse en la táctica socialista. La táctica del PSOE es escenificar la soledad del PP, no la del PNV, y ofrecer a Ibarretxe un paracaídas, es decir, ayudarle a rascar alguna transferencia ¬como la ruptura de la caja única de la Seguridad Social¬ que le salve la cara ante su electorado.

De este modo, el PSOE se presenta como el realista, el dialogante y el conseguidor de la paz social frente al inmovilismo del PP. Si Ibarretxe ha pinchado ya estamos en esa fase y debemos andar muy atentos a la llegada de ese momento crítico porque va a ser difícil no ceder a la tentación de un lote de oferta en el que vayan incluidas la condecoración socialista de «progres de solemnidad», una tregua de ETA y la promesa del nacionalismo de portarse bien, esto es, de librarnos de la amenaza que es él mismo. Es hora de decir «no» al nacionalismo, de encarar un problema que tiene más de un cuarto de siglo, no de eludirlo con parches como el que se nos va a proponer y que son pan para hoy pero hambre para dentro de cinco años. En los últimos 20 años, todo el arco político ha coincidido en la necesidad de reformar el Senado para dotarlo de alguna utilidad, pero nadie lo ha hecho. Y ahora cerramos el polideportivo. Descanse en paz.

Esperanza
Nino Muñoz/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo  16 Febrero 2004

La negativa de los ediles del PNV y EA en Andoain a apoyar el reconocimiento a Joseba Pagazaurtundua es el fiel reflejo de la falta de sensibilidad y de moralidad y de piedad por parte de los responsables políticos nacionalistas con respecto a los asesinados, víctimas y amenazados. Con el posicionamiento de los concejales en el Ayuntamiento, apoyados antes y después de la 'faena' por Imaz, se constatan sus farisaicos comportamientos, sus hipocresías, ambigüedades y las diferencias entre lo que dicen un día y hacen al siguiente. Si quienes negaron el reconocimiento al 'vilmente asesinado' y al apoyo a la familia, son respaldados por Imaz e Ibarretxe, ¿qué credibilidad puede tener su campaña de impedir el homenaje a Pagaza permitiendo que se le haga a Antxon con la entrega de la makila; se las apoya cuando estando de cuerpo presente Ibarretxe en lugar de arroparlas, se hace proclamar lehendakari? ¿Se las apoya no adhiriéndose al pacto antiterrorista, insistiendo en el rechazo a la Ley de Partidos, con la oposición a la expulsión de SA del Parlamento vasco o apoyando moral y políticamente a HB con recursos ante el Tribunal de Derechos Humanos? ¿Se les apoya con el plan Ibarretxe?

Es evidente que los nacionalistas han tenido a las víctimas en el olvido. Si hasta ahora las han olvidado y no las han reconocido, ¿será verdad que de aquí en adelante las van a apoyar? Si hasta ahora no se han acordado de ellas y han abandonado a su suerte a los amenazados, la campaña de la bala y el pintalabios, ¿no será una argucia para cubrir sus vergüenzas y engañar a ciudadanos de bien de cara a las elecciones?

La campaña de apoyo a las víctimas y amenazados, por lo experimentado hasta ahora, como mínimo, parece una hipocresía moral. Los responsables políticos nacionalistas han tenido mucho tiempo y muchas oportunidades para rectificar. ¿Lo harán ahora? Todos lo esperamos.

Sin desprecio
F. J. Guillén Bilbao Cartas al Director El Correo  16 Febrero 2004

Señor Azkarraga, usted ha manifestado que son un «desprecio» a la lengua vasca las declaraciones del nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco sobre el euskera y los magistrados. Es indignante y causa vergüenza ajena que todo un consejero de Justicia del Gobierno vasco catalogue como «desprecio» que se considere más importante que los jueces posean una buena preparación técnica a que sepan hablar vasco. Fernando Ruiz Piñeiro tiene toda la razón. Señor Azkarraga, lo importante es que los jueces dispongan del suficiente criterio y conocimiento técnicos para emitir sentencias justas y bien argumentadas. Esas manifestaciones no son ningún desprecio al idioma. Lo importante no es que el veterinario se entienda con los animales, sino que los cure por sus conocimientos sobre las enfermedades. Por cierto, que tan materna es para los vascos la lengua de Cervantes como la vasca. Dado su puesto de responsabilidad, le pediría que fuese más prudente y no favoreciese el clima de confrontación social de esta autonomía. No señale como enemigos del euskera a personas que únicamente expresan un orden de prioridades.

Ángel Acebes: «Me gustaría que la Justicia actuara lo más rápido posible en el caso Atutxa»
A. COLLADO / D. MARTÍNEZ ABC 16 Febrero 2004

El ministro del Interior afirma que las críticas más duras contra Carod-Rovira deberían haber partido del PSC y de Maragall por su «acción tan profundamente contraria a la lucha contra el terrorismo»

-¿Los éxitos logrados en la lucha antiterrorista contribuirán a que el PP obtenga la mayoría absoluta en las próximas elecciones?
-Los últimos ocho años de lucha contra el terrorismo han sido muy positivos para España y para la democracia, porque el Estado Derecho ha avanzado y ETA ha retrocedido. Y este es el camino que hay que seguir y no debe haber nada que nos desvíe de él. Este último aspecto adquiere mayor importancia cuando se lanzan mensajes de que se puede llegar a la ausencia de la violencia por determinados planes independentistas y cuando dicen que la paz puede tener un precio político. Ambos mensajes son falsos. Por ello, en el futuro se han de seguir los pasos que hemos dado en el pasado, es decir, eficacia policial, colaboración internacional y buscar desde el Parlamento y las instituciones todos los instrumentos para combatir y reducir a ETA.

-Luego si Rajoy llega a la presidencia del Gobierno no habrá ningún cambio en la lucha antiterrorista
-Rajoy sabe perfectamente cuál es la dirección correcta y de hecho la aplicó cuando fue ministro del Interior. Además, tiene una total firmeza y claridad de ideas sobre lo que es necesario para seguir combatiendo a ETA.

-¿En la próxima legislatura llegará el fin de la banda?
-No se puede poner una fecha, pero sí es posible derrotarla siempre y cuando nos nos desviemos de la estrategia que la democracia española está siguiendo. En la actualidad hay una luz al final de túnel. Hace años, había mucho escepticismo sobre si era posible acabar con ETA por al vía policial; ahora, incluso, los más escépticos aceptan que la vía policial es la correcta. Si seguimos confiando en las Fuerzas de Seguridad del Estado y haciendo planes con Francia, la derrota de ETA será posible.

-¿Cómo será la derrota de ETA?
-Los terroristas en las cárceles es el único escenario que contemplo para ETA y, además, cumpliendo íntegramente sus penas. Ese es el futuro de los terroristas.

-¿No hay otra alternativa?
-No nos planteamos ninguna otra.

-La oposición está indignada y dice que el Gobierno hace una utilización partidista de los éxitos policiales.
- Es falso, absolutamente falso, que el terrorismo se pueda utilizar con un fin partidista. Esa acusación es errónea porque todo el mundo sabe cuál es su origen: Si ERC, a través de Carod-Rovira, no se hubiera reunido con ETA, no se habrían realizado tales acusaciones. Pero el caso es que ERC, a través de Carod-Rovira, siendo número dos del Gobierno de Cataluña, se reunió con ETA para hablar de la posibilidad de poner un precio político a la paz y para acordar una distinción entre las víctimas. Es un comportamiento inmoral e injusto, contrario a lo que hay que hacer para combatir a ETA. Por el daño que esto produce, es absolutamente necesario e imprescindible que se critique y se denuncie de la forma más dura. Es más, las críticas deberían haber surgido del Partido Socialista de Cataluña y, en concreto, del señor Maragall hacia esa acción tan profundamente contraria a la lucha contra el terrorismo que ha hecho Carod-Rovira.

- ¿Esa reunión ha dado alguna pista sobre el paradero de los etarras «Josu Ternera» y «Mikel Antza»?
-No. Lo que nos hubiera llevado a la detención es si Carod-Rovira nos hubiera informado previamente de que se iba a reunir con ETA. Si hubiera cumplido con su obligación, los dos terroristas estarían hoy detenidos.

-Los jueces tampoco le van a pedir que informe sobre los dos cabecillas de ETA...
-Siempre he tenido un máximo respecto a lo que deciden el juez y la fiscalía. Pero si Carod-Rovira tiene una información útil para la lucha antiterrorista, y no la pone de manifiesto, seguirá incidiendo en su indignidad y en su inmoralidad.

-¿Si Rajoy llega a La Moncloa debería cambiar la política de Aznar con los nacionalistas vascos?
-El nacionalismo vasco utiliza el diálogo desde la falsedad y el victimismo, y cuando se plantea el diálogo poniendo sobre la mesa la ruptura de España, saltarse el marco constitucional y un proyecto secesionista, no hay nada de que hablar. La política de los nacionalistas es contraria al diálogo, es más, ni lo practican ni tienen pensado practicarlo. Sólo cuando existe voluntad de encuentro y de respeto a las reglas democráticas, es cuando puedes sentarte a dialogar, pero cuando se trata de romper el Estado de Derecho, la Constitución y la democracia no lo puedes tolerar, y no lo va a tolerar ni Mariano Rajoy ni nadie.

- ¿Llegará el PNV a sentar en su gobierno a un miembro de ETA?
-Lo que es cierto es que ETA sólo está presente en las instituciones por la cobertura que le está dando el PNV en el Parlamento vasco, donde tiene voz y goza de los privilegios y las ventajas de la participación institucional. Y esto ocurre cuando todos los españoles y la mayoría de los países del mundo, sobre todo los de Europa, saben que Batasuna es ETA y, por ello, la han incluido en sus listas de organizaciones terroristas. Mientras, el PNV y el Gobierno vasco son los únicos interesados en impedir que Batasuna esté fuera de la legalidad en España con la sorprendente paradoja de acudir al Tribunal de Derechos Humanos para que los terroristas sigan estando en nuestra democracia gozando de los privilegios.

-¿Está tardando la Justicia en ocuparse del presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa?
-Me gustaría que en este asunto la Justicia actuara lo más rápido posible para terminar con esa situación, porque bastante indignidad provoca al conjunto de los ciudadanos seguir viendo a Otegi y al resto de parlamentarios de Batasuna interviniendo en la Cámara vasca. Desde mi máximo respeto a la Justicia y a sus procedimientos, me hubiera gustado que Batasuna, desde hace tiempo, ya no estuviera en el Parlamento vasco. La Justicia intervendrá con sus tiempos, pero no nos equivoquemos de objetivo, quien lo está permitiendo es el PNV y el señor Atutxa.

-¿ETA quiere compensar la ausencia de Batasuna en las próximas elecciones con una oleada de atentados?
-ETA intentará estar presente durante la campaña electoral, lo ha intentado siempre y ahora no hay ningún motivo para pensar lo contrario. Tiene posibilidades para cometer un atentado y lo está buscando como lo hemos visto clarísimamente la semana pasada. Si no lo lleva a cabo es porque no podrá hacerlo.

-El juez Garzón está investigando las finanzas de ETA y, en concreto, el pago del «impuesto revolucionario» por algunos empresarios. ¿El miedo insuperable justifica dar a los etarras el dinero que exigen?
-Es una eximente que está recogida en nuestro ordenamiento jurídico. Una de las labores meritorias que está realizando la Justicia es averiguar en qué supuestos se da el miedo insuperable y en qué otros no hay exactamente miedo insuperable. Este camino emprendido por la Audiencia Nacional es correcto para luchar contra la banda terrorista.

-¿Qué diría a los empresarios para que no sigan pagando a ETA?
-Si se entregan recursos económicos a la organización terrorista se la está ayudando a mantener sus objetivos, pero no tenemos que olvidar que la mayoría de los empresarios vascos son víctimas de ETA.

-¿Cómo están funcionando los policías tutores para las víctimas de la violencia doméstica?
-Tenemos a cientos de miembros de las Fuerzas de Seguridad que están cumpliendo las órdenes de protección. Recientemente, el Consejo General del Poder Judicial ha hecho públicos unos datos muy significativos y, entre ellos, destaca el que el 75 por ciento de las víctimas mortales de la violencia doméstica no había presentado denuncias. En estos casos la actuación policial preventiva es especialmente difícil, porque esa violencia es ejercida en la mayoría de las ocasiones en el ámbito de mayor intimidad que existe. Y a ello hay que sumar que, además de la denuncia previa, se necesita el consentimiento para que la presencia policial sea continuada. Frente a tanta complejidad, vamos a dedicar cada vez más recursos y personas especializadas. Junto a ello, hay que desarrollar una labor de formación y educación porque es necesario cambiar determinados valores para que esa conducta de violencia sea considerada intolerable desde la infancia.

-¿Habrá futuros cambios en la legislación para combatir con más eficacia este problema?
-Tenemos la obligación de perfeccionarla cada vez más.

-¿Por qué el PP incluye en su programa electoral la propuesta socialista que rechazó en el Congreso del carné de conducir por puntos?
-Se ha valorado siempre que el carné por puntos necesitaba de un periodo de adaptación y de una serie de reformas para que tuviera plena eficacia en de nuestro ordenamiento jurídico. Y lo que el PP dijo en el Congreso de los Diputados es que era necesario ese periodo de reflexión y de adaptación. Por lo tanto, es absolutamente coherente con nuestro compromiso y con el anuncio que ha realizado Mariano Rajoy, de que en un periodo de dos años se implantará el carné por puntos. Desde entonces se ha venido trabajando, es más, algunas de las reformas que hemos hecho han ido encaminadas a que tengamos un ordenamiento jurídico que dé respuesta a la necesidades del carné por puntos y a su aplicación con total eficacia.

-¿Incrementará la plantilla de la Guardia Civil de Tráfico?
-Estamos en un proceso de creación de 20.000 plazas de policías y guardias civiles. Hace poco, el Consejo de Ministros aprobó la última oferta de empleo para las Fuerzas de Seguridad, con la que hemos cumplido con el compromiso de crear 20.000 nuevas plazas en tres años. Además, Rajoy ha propuesto la creación de 32.000 nuevas plazas de policías y guardias, de los cuales 4.000 irán destinados a Tráfico, es decir, que en siete años habremos creado 52.000 plazas de policías y guardias civiles. Haremos, en definitiva, un esfuerzo histórico.

«Mi único objetivo es levantarme por las mañanas y luchar contra el terrorismo»
-Se va Aznar, se va Cascos, Rato no sabe, otros ministros dicen que desean seguir, ¿usted qué quiere?
-Como ahora somos más útiles al PP y a España es poniéndonos a disposición de quien dirige el partido que es Mariano Rajoy, que es quien con absoluta libertad tiene que configurar los equipos en el Gobierno y en el Parlamento.

-¿Pero quiere seguir?
-Mi predisposición es la que acabo de decir. La política es un actividad temporal y mis objetivos están fijados en la responsabilidad que tengo en este momento, que ocupa todo mi tiempo. Después será lo que decida Rajoy. Hoy no tengo más decisión tomada que levantarme cada día y luchar contra el terrorismo y demás objetivos del Ministerio del Interior. Yo no pretendí ser ministro, alcalde, o portavoz parlamentario. He dedicado un tiempo de mi vida al servicio a los demás y a España, pero siempre desde una predisposición temporal. No estoy preocupado por mi futuro personal.

-Como responsable directo de elaborar las listas en su partido, ¿quién hace más sugerencias, Aznar o Rajoy?
-No las he contado. Rajoy planteó algunos criterios, que creo que hemos cumplido, como el de tener en cuenta la opinión de las organizaciones territoriales, o el equilibrio entre continuidad y renovación -el 44 por ciento de los puestos de salida han cambiado- y los hemos hecho manteniendo la unidad del partido en toda España. También tenemos más mujeres de «números uno» que el PSOE.

-¿El hecho de que estén en las listas cinco miembros del gabinete de Aznar demuestra que el presidente del Gobierno pesa mucho en el PP?
-No seré yo quien ponga eso en duda, estaría bueno, por supuesto que pesa mucho. Pero que estén los miembros del Gabinete quiere decir que hay personas con magníficas cualidades para hacer un grupo parlamentario sólido.

-¿Da por hecho que el PP tendrá mayoría absoluta en las elecciones, le parece bien el tono de la campaña que marca Rajoy?
-Estoy completamente de acuerdo con el diseño de la campaña, lo comparto y soy corresponsable de la misma como miembro del comité correspondiente. Lo importante en unas elecciones es explicar el proyecto político para los próximos años y lo estamos haciendo. Hay partidos que proponen modificar el modelo de convivencia en España y nosotros no queremos otro modelo que el de la unidad de España que está en la Constitución, con Autonomías y descentralización. Y en el modelo económico defendemos seguir con el de desarrollo y creación de empleo de los últimos ocho años.
Además, tenemos lo que aporta el pasado: la credibilidad.

-Piden la mayoría en nombre de la unidad de España.
-No, nosotros creemos que para aprovechar las oportunidades, pero también para afrontar las dificultades que habrá en la próxima legislatura, hace falta un Gobierno con un amplio respaldo en el Parlamento.

Raffarin garantiza la «cooperación total» con España frente al terrorismo
M. J. O. ABC 16 Febrero 2004

El primer ministro portugués, Durao Barroso, que también intervino en la convención popular, destacó la importancia del vínculo hispano-luso en política exterior

MADRID. «Nunca aceptaremos que el terrorismo amenace nuestras sociedades democráticas». Así de contundente, y arropado por los aplausos de los asistentes a la clausura de la convención popular, se expresó ayer el primer ministro francés, Jean Pierre Raffarin, quien confirmó además la continuación de la «cooperación total» de su país con España en la lucha contra ETA. Se refería a una colaboración que permitió el año pasado la detención en el país vecino de 187 individuos vinculados al entorno etarra, y que se concretará en la creación de equipos de investigación franco-españoles, «tal y como lo prevé el acuerdo de 6 de noviembre de 2003 firmado entre nuestros ministros», apuntó Raffarin.

El jefe del Ejecutivo francés destacó la importancia de una «España fuerte y de una relación franco-española sólida» para la construccion de «la Europa del mañana», una Europa «que necesita -dijo-la victoria de Mariano Rajoy para proseguir el formidable trabajo emprendido por José María Aznar». «Debemos avanzar juntos para aportar respuestas comunes a los grandes retos de nuestro siglo», aseguró Raffarin, que situó la seguridad como la prioridad de las relaciones hispano-francesas, aunque también se refirió a los acuerdos con los países mediterráneos como medidas necesarias ante la inmigración irregular.

Entusiasmo y alabanzas
Si Raffarin se deshizo en elogios a la gestión popular durante los últimos ocho años, llegando hasta situar el PP español como paradigma en Francia de partido «democrático y de progreso», el primer ministro portugués, José Manuel Durao Barroso, no se quedó corto en alabanzas a los anfitriones y manifestó la certeza de que «con Mariano Rajoy, España proseguirá en la senda del progreso y en la defensa de los valores del centro reformista que compartimos». En tono vigoroso y entusiasta, Durao insistió durante su intervención en el refuerzo del vínculo hispano-luso como garante de una presencia firme de España y Portugal en el contexto internacional: «Juntos seguiremos trabajando para transformar esta Península Ibérica que compartimos en uno de los espacios más desarrollados y prósperos de nuestro continente», concluyó el primer ministro portugués.

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