AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 18 Febrero 2004
ETA y los diálogos
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ El Correo 18 Febrero 2004

El talón de «ZP»
Editorial La Razón  18 Febrero 2004

TERRITORIO CONSTITUCIONAL
PEDRO GONZÁLEZ-TREVIJANO ABC 18 Febrero 2004

Lo de España, muy bien; con debates, mejor
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  18 Febrero 2004

Intelectuales por la calidad democrática
Pío Moa Libertad Digital  18 Febrero 2004

El péndulo catalán
Román Cendoya La Razón  18 Febrero 2004

Bravatas electorales
TONIA ETXARRI El Correo 18 Febrero 2004

ETA, tregua indecente
Pablo Sebastián Estrella Digital 18 Febrero 2004

TREGUA TRAMPA TRAS LAS CONVERSACIONES CON CAROD
Libertad Digital 18 Febrero 2004

ETA anuncia que deja de matar sólo en Cataluña
Ep/Efe - Barcelona.- La Razón  18 Febrero 2004

ETA no atenta en Cataluña desde su «campaña de verano» de 2001
Ep - Madrid.- La Razón  18 Febrero 2004

La Fundación Víctimas del Terrorismo califica la tregua de «insulto» y pide que el Fiscal General investigue a Carod-Rovira
Madrid. Agencias ABC 18 Febrero 2004

Aznar considera incompatible que el PSOE mantenga el pacto antiterrorista y el acuerdo con ERC
San Javier (Murcia), agencias ABC 18 Febrero 2004

Zapatero «esconde» a España en su eslogan de Cataluña
Rocío Colomer - Barcelona.- La Razón  18 Febrero 2004

El Tribunal Superior admite el tercer recurso contra el proyecto de Ibarretxe
L. PÉREZ/VITORIA El Correo 18 Febrero 2004

Ibarreche insertó 53 anuncios en «Gara» el año en que 24 empresas dejaron de hacerlo
Redacción - Madrid.- La Razón  18 Febrero 2004

Palabra de vasco
J. PAGOLA ABC 18 Febrero 2004

«El lenguaje soberanista no pretende explicar la realidad sino velarla»
OLATZ BARRIUSO BILBAO El Correo 18 Febrero 2004

«El lenguaje de los nacionalistas encubre una trampa moral»
J. O. - Madrid.- La Razón  18 Febrero 2004

Asociaciones de Cataluña, Aragón, Baleares y Valencia se unen contra los Países Catalanes
Marcos S. González - Madrid.- La Razón  18 Febrero 2004

 

ETA y los diálogos
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ/PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PSICOLOGÍA DE LA VIOLENCIA El Correo 18 Febrero 2004

En el afrontamiento democrático del terrorismo en España hay dos escenarios de diálogo. Uno imposible, indeseable y execrable, que es cualquiera que se fragüe con la agrupación terrorista ETA. El otro posible, deseable y esperanzador, conformado por la unidad de los partidos políticos en una estrategia de Estado para sacar a ETA de nuestras vidas, de nuestras muertes. Paradójica y periódicamente, la sociedad española tiene que asistir convulsionada a intentonas del diálogo imposible con el mundo criminal, mientras son muy pocos quienes ponen sus recursos intelectuales y volitivos al servicio del diálogo entre partidos políticos, entre gobiernos central y autonómicos.

Parecía que José Luis Rodríguez Zapatero se había propuesto impulsar esa unidad de los partidos políticos frente a ETA, para despolitizar finalmente a ETA desde los aparatos de representación ciudadana una vez que la sociedad ya sólo la considera una sanguinaria banda criminal que nos está asesinando. Sin embargo, o bien el secretario general del PSOE ha sido tímido en su iniciativa o bien ha decidido administrarla en pequeñas dosis.

En Bilbao ha propuesto que la información sobre el avance en la investigación sobre ETA la comparta el Gobierno central, en sede parlamentaria, con el resto de formaciones políticas en la Comisión de Secretos Oficiales. Esta porción de la medida estaría encaminada a que el colectivo de diputados con habilitación para conocer secretos se sienta involucrado en la lucha contra el terrorismo, de la misma manera que lo va estando la inmensa mayoría social. No obstante, Zapatero no ha propuesto un nuevo pacto por la unidad de partidos ante el terrorismo etarra. Cierto que ha insinuado que pactaría la política antiterrorista, pero no que haría todos los esfuerzos por recuperar el consenso de Ajuria Enea. Zapatero, aspirante a presidente del Gobierno y con claras convicciones de diálogo político, debería moverse hacia el liderazgo en la recuperación de la unidad política contra ETA.

Y aquí viene el segundo diálogo que mencionaba, el imposible. El diálogo con la banda terrorista ETA es inviable. No sólo porque pretender la interlocución con un grupo criminal desde los poderes públicos sea una aberración democrática, o por cuanto suponga de afrenta a las víctimas. Es inviable porque es inútil. Con una banda terrorista absolutamente introvertida hacia sí, desconectada de la realidad de Euskadi, enclaustrada endogámicamente en el nacionalismo étnico más radicalizado y, sobre todo, centrada en el asesinato como imposición totalitaria, el diálogo es un contrasentido y su pretensión, una peligrosa alternativa.

Cada vez que un político abraza siquiera el horizonte onírico de hablar con ETA está reforzando la creencia desvariante y residente en la banda de que sus crímenes tienen trasfondo político. Junto al execrable apoyo social de cada vez menos individuos en Euskadi, y la repulsiva comprensión o idiocia moral de ciertos irreductibles, el factor todavía determinante en la pervivencia del terrorismo etarra es que han parasitado la ideología nacionalista. La voladura por algunos del Pacto de Ajuria Enea y la mediocridad sectarista que a veces empantana la política española en el afrontamiento del terrorismo también han facilitado que ETA continúe maquinando sus asesinatos en términos de influencia política.

La nocividad de acercarse a ETA desde la política es abrumadora. La sociedad ya despolitizó a ETA en 1997 y el bochornoso turno para culminar el proceso lleva un dramático ratito en el patio de la política profesional. El PSOE también emprendió una negociación estéril con ETA en instantes coyunturales de una joven democracia en que, tal vez, el peso de los complejos que arrastraba la sociedad española empujaron al socialismo a estirar el Estado de Derecho más de lo soportable. Los resultados fueron funestos porque ETA se autoafirmó en un momento en que el terrorismo maquinaba obtener contrapartidas del Estado asesinando a sus ciudadanos.

Es que, además, pretender el diálogo con ETA es de una necedad incombustible. Revela un analfabetismo supino sobre las dinámicas del terrorismo. El psiquiatra estadounidense Hervey Cleckley describió hace más de sesenta años que una de las peculiaridades del psicópata es su afasia semántica. A tenor de esta disfunción, que no tiene que ver con la enfermedad mental, en el psicópata se produce una desconexión entre el significado de ciertas palabras con contenido emocional y la sensación de las emociones que esas palabras denotan. De tal manera, el psicópata puede hablar acerca del miedo, el dolor, la piedad o la empatía sin que su cerebro sepa exactamente cuál es el contenido sentimental del vocablo. Las evaluaciones de psicología o psiquiatría forenses con psicópatas son el escenario más adecuado para saber que jamás se puede dialogar con un psicópata.

La mayoría de etarras no son psicópatas, sino asesinos cargados ideológicamente. Una rehala pistolera de fanáticos totalitarios entregados al desvarío de someter a la sociedad a sus dictados mediante la práctica sistemática de la violencia. Sin embargo, el terrorismo fanático comparte con la psicopatía la posesión de una estructura mental validadora de la violencia que es absolutamente impermeable a la discusión racional. El diálogo es imposible con terroristas. Al igual que Josu Jon Imaz, que no descarta hablar con el diablo aunque renuncia, afortunadamente, a la negociación con Lucifer, el 'conseller en cap' y algunos otros desconcertados por una cierta retroprogresía romántica permanecen en la ilusión, desacreditada por el conocimiento que vamos atesorando sobre la violencia, de que el diálogo es siempre posible. Ya les adelanto que no.

Así como el psicópata no puede dialogar con un forense cuando se aborda el capítulo de las emociones de una víctima a la que ha descuartizado, un asesino de ETA es incapaz de dialogar sobre cualquier epígrafe relativo al núcleo duro del modelo mental que valida su terrorismo. Los asesinos sistemáticos suelen monologar y matar para reafirmar su monólogo perseverante.

Si ETA fuera proclive a departir sobre sus alineamientos políticos, sencillamente no asesinaría, ni coaccionaría, ni propiciaría la limpieza ideológica en Euskadi y en España. ETA mata a seres humanos y cuando utiliza el verbo, de palabra en sus raquíticas asambleas asediadas por la Policía o por escrito en sus 'zutabes' y demás panfletos, es con propósitos instrumentales, es decir, para autoafirmarse. Dialogar con ETA es una contradicción en términos. Pues el diálogo requiere el empleo de la palabra y el pensamiento con interlocutores situados en el mismo plano de realidad, en una dimensión común dotada de referentes que los participantes de la palabra reconozcan y adopten, con códigos compartidos. De ello se sigue que el diálogo entre cualquier ciudadano demócrata y pedestre integrado en su sociedad y un criminal de naturaleza transgresora antisocial, como un etarra, es un ejercicio de planos semánticos y conceptuales divergentes, irreconciliables, una imposibilidad objetiva salvo que el ciudadano asimile y valide el soliloquio en que acaba convirtiéndose todo discurso criminal. Nadie con sensatez mínima puede pretender dialogar con ETA. Sondeos, calibraciones de temperatura, en definitiva, contactos periciales. Nunca diálogo o negociación. Con ETA se puede hablar, de acuerdo, pero sólo del proceso hacia su desaparición.

El talón de «ZP»
Editorial La Razón  18 Febrero 2004

El recurso directo al nombre de España, como motivo central de la campaña electoral socialista, fue considerado por la mayoría de los observadores políticos como un gesto apropiado en un momento en el que se ponía en duda la coherencia de la actual dirección del PSOE frente al modelo territorial del Estado. Muchos atribuyeron, incluso, el lema a la presión de algunos «barones» del partido, muy preocupados por la imagen de indefinición nacional que se estaba extendiendo en buena parte del electorado, muy especialmente tras la peripecia política catalana, donde los independentistas de ERC habían tomado un protagonismo a todas luces contraproducente para las posibilidades de la candidatura de José Luis Rodríguez Zapatero.

Ayer, la portavoz del PSOE, Carme Chacón, intentó justificar el hecho de que el lema «Nos merecemos una España mejor» vaya a ser utilizado en todo el territorio nacional, menos en Cataluña, explicando que es una tradición de los socialistas catalanes que, salvo en 1982, siempre han diferenciado su propaganda de la del resto del partido. El argumento sería válido si no fuera por el hecho de que la palabra «España» sí aparece en los carteles del PSC, aunque en pequeño tamaño. Y ahí está el verdadero problema, porque el eslogan de los socialistas catalanas contiene un significado cuando menos equívoco y que se presta a muchas interpretaciones.

Así, cuando dice que «otra España es posible», cabría responder afirmativamente, pero siempre que esa «otra España posible» esté dentro de lo establecido por la Constitución vigente. Desde el PSOE se podrá aducir que el argumento es demasiado sutil, incluso retorcido, y que presupone un juicio de intenciones aventurado. Sin embargo, la experiencia acumulada sobre el comportamiento de los nacionalistas radicales nos obligan a ser precavidos y, al fin y al cabo, no podemos olvidar que el Partido Socialista catalán gobierna gracias a un pacto con uno de estos grupos que, además, ha declarado abiertamente que aspira a la consecución de una Cataluña independiente.

Incluso se podría ir más lejos en la interpretación de los lemas escogidos por el equipo de Maragall, si no fuera porque no dudamos en absluto de la españolidad y el compromiso con el modelo constitucional del candidato Zapatero. Porque decir desde el socialismo que «si gana Zapatero, gana Cataluña» puede resultar obvio, pero no significa lo mismo si quien lo afirma es, por ejemplo, Carod Rovira.

De cualquier forma, el cambio de mensaje en Cataluña inutiliza la estrategia tan brillantemente diseñada por el PSOE para alejar de la sensibilidad de los votantes el recuerdo de las ofertas de «todo a 17» y el federalismo asimétrico. Y no ayuda, precisamente, la incontinencia verbal del destituido «conseller en cap», que no se recata en proclamar una repetición de la jugada catalana a escala nacional. Un Zapatero que dependiera de los votos de ERC para gobernar, puede ser bueno para el independentismo de Carod, pero no para Cataluña.

TERRITORIO CONSTITUCIONAL
por PEDRO GONZÁLEZ-TREVIJANO. Rector de la Universidad Rey Juan Carlos ABC 18 Febrero 2004

EL espacio es un referente común en la vida y el pensamiento del hombre. En un reciente libro dedicado a Eduardo Chillida, Elogio del Horizonte, se nos recuerda que para filósofos como Aristóteles, Descartes, Leibniz -que acuñó incluso la expresión «análisis situs»- o Heiddeger, hasta científicos, como Einstein, y matemáticos, como René Thom, el espacio se vislumbra como un atributo consustancial a la materia. Un espacio que, cuando hablamos del Estado, recibe la denominación de territorio.

El examen del Estado constitucional impone el análisis, sin embargo frecuentemente postergado, del territorio nacional: del Estado como marco territorial y del territorio como uno de sus elementos nucleares. Todo Estado constitucional, y el nuestro no es una excepción, se encuentra constituido simultáneamente por tres elementos. El primero, el pueblo, a quien se atribuye la soberanía, y del que emanan todos sus poderes. El segundo, el poder político, legítimo y legal, pues se afinca en una Constitución democrática. Y, finalmente, el territorio, el ámbito geográfico que lo conforma y permite desplegarse. No es concebible un Estado sin la concurrente disponibilidad y sujeción a un territorio. El Estado se revela como el proyecto político de un pueblo erigido sobre su exteriorización física: el territorio.

La comunidad de espacio es así una condición obligada. En ausencia de territorio no existe Estado real, ni Constitución verdadera, ni régimen constitucional vertebrado. Piénsese, por ejemplo, en el ejercicio de las libertades de circulación y residencia, o en los derechos de asilo o refugio; o, por qué no, en la misma noción de nacionalidad. El territorio forja, de manera considerable, el modo extrínseco de ser y estar del Estado.

En este sentido el territorio perfila la estructura del Estado a través de tres manifestaciones. En primer lugar, de su potestas sobre todos, con independencia de particulares cualidades y de posibles vinculaciones singulares con quienes nos gobiernan. Cumple pues un papel de despersonalización del poder, de dignificación de la obediencia política, de unificación jurídica y de afirmación de la igualdad entre los miembros de la comunidad. Además el territorio articula, en segundo término, el contexto donde el Estado impone su imperium, predeterminando y haciendo cumplir la validez, eficacia y justicia del Derecho, posibilitando una ordenada clarificación de su hacer, y redistribuyendo eficientemente el poder político. Y, por fin, el territorio es una explicitación de su dominium, ya que el Estado se muestra como su titular soberano.

Una trascendencia que explica la atención, aunque adopte modalidades diferentes, del constitucionalismo. La primera, las Constituciones especifican su extensión y, por tanto, sus límites, lo que sucede en aquellos países con frecuentes ocupaciones externas y conflictos fronterizos (artículos 9 y 10 de la Constitución de Honduras de 1982 o artículo 5 de la Constitución de Costa Rica de 1949). La segunda, se hace referencia a determinados territorios, como, por ejemplo, la mención singularizada de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla (Disposición Transitoria Quinta de la Constitución). Y, finalmente, los Textos constitucionales que proclaman además su indivisibilidad; véase el artículo 1 de la Constitución francesa de 1958, que prescribe la naturaleza de «República indivisible», el artículo 5 de la Constitución italiana de 1947, que habla de «República, una e indivisible», o el artículo 2 de la Constitución española de 1978, que consagra «la indisoluble unidad de la Nación española».

Por eso, cuando se esgrimen desleales derechos de secesión, ficticias potestades de autodeterminación, forzadas incorporaciones de territorios de otras Comunidades Autónomas, imposibles competencias arrogadas de ordenación territorial, burdas alteraciones de fronteras o insensatas modificaciones de los límites geográficos del Estado, se impone un saludable recordatorio sobre los rasgos de nuestro territorio constitucional.

Primero. Su naturaleza única. El ámbito geopolítico del Estado español es el resultante de una Historia común, milenaria y enriquecida con las peculiaridades de sus «nacionalidades y regiones». El artículo 1. 1 declara, abriendo la Constitución, que «España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho», mientras el artículo 56. 1 indica que «el Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia». El ex presidente uruguayo Sanguinetti lo ha expresado con lucidez: «Cuesta comprender, muchas veces, cómo esa España exitosa todavía discute su identidad con vascos, catalanes y gallegos, a quienes vemos todos bajo la misma bandera».

Segundo. Su carácter indivisible e indisponible. Las Partidas de Alfonso X El Sabio señalaban ya su indivisibilidad: «El señorío del Rey nunca fuese departido ni enajenado». Y, en la actualidad, el mentado artículo 2 de nuestra Carta Magna no deja tampoco resquicio: «indisoluble unidad de la Nación española». Su indisponibilidad impide, por su parte, inventadas y desafortunadas cotitularidades y cosoberanías. Un Estado español que está hormado, en consecuencia, desde su intangible clausura e impermeabilidad.

Tercero. Su dimensión institucionalizada e inalienable. No cabe la personalización, ni la cesión de sus partes. La Constitución de Cádiz mandaba ya que «la Nación española no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona» (artículo 2). Y hoy, por ejemplo, el artículo 97. 1 de la Constitución holandesa manda a las Fuerzas Armadas proteger los intereses del Reino y fomentar el ordenamiento jurídico internacional, mientras el artículo 8 de la Constitución española encomienda a las Fuerzas Armadas velar por su integridad territorial. La futura Constitución europea proscribe también la alteración de las fronteras de sus Estados.

Cuarto. El territorio común satisface una garantía de solidaridad e igualdad, ya que asegura a todos los ciudadanos unos mismos derechos y obligaciones, así como un adecuado equilibrio social y económico interterritorial entre sus distintas partes.

Así las cosas, el territorio no predetermina hoy el telos de la comunidad, ni la essentia del Estado, pero sí la previa subsistencia e integración de su voluntas compartida. Por ello las palabras con que Carl Schmitt pone fin a su Diálogo de los nuevos espacios son metafóricamente aleccionadoras: «Así creo yo, que después de una noche de amenazas por bombas atómicas y horrores semejantes, el hombre despierta una mañana y se reconoce, con gratitud como hijo de la tierra firme». Cuidemos pues la preservación de nuestra tierra más firme, del cuerpo cuajado, cual traje inseparable, de la España constitucional.

Lo de España, muy bien; con debates, mejor
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  18 Febrero 2004

Pues sí, señor. Lo del mapa de España como cartel electoral es un acierto total del PP, que puede captar hasta el último voto de quienes ven, porque a la vista está, el peligro que corre la nación española a manos de Ibarreches y Rovireches, con la complicidad de madrazares y polanqueches y ante la pasividad culposa de Zapatero y su cuadrilla. No hay duda de que el gran reto que amenaza la vida española, el que pone en cuestión la heredad moral, histórica, cultural y política de una de las naciones más antiguas y gloriosas del mundo, además de liquidar la prosperidad material de sus habitantes, sin precedentes en nuestra larga historia, es el separatismo catalán y vasco, o viceversa. Y tampoco debe caber duda de que España sobrevivirá, amputada o entera, en paz o sin paz, a este plan de liquidación por derribo en el que colaboran desde los terroristas etarras del Goyerri a los melifluos democristianos leridanos, desde el pelón Anasagasti hasta el alopécico Madrazo, y desde el hirsuto Maragall hasta el esculpido a navaja Artur Mas, si es que Pujol no da marcha atrás en esa galopada hacia el precipicio.

Pero que los terroristas sean terroristas y los separatistas sean separatistas es lo normal. Lo que no es normal es que un partido que se llama PCE, con E, y otro, mucho más grande, que se llama PSOE, también con E, se olviden de la E y de esa solidaridad de la que tanto presumen, pero que archivan o combaten en el medio más propicio para ejercerla, que es precisamente la nación como hecho político, económico, legal y cultural. Se ponga como se ponga Zapatero y bramen cuanto bramen la SER, Zeta y demás medios, no nos convencerán de que lo que pretende Carod al reunirse con los etarras es el bien de todos los españoles y no la colaboración más eficaz para destruir España, que es el último fin de ambos. Y tampoco nos convencerán de que lo único que realmente puede permitirles a los separatistas esperanzas de victoria es que la izquierda española no se comporte como española sino como izquierda y contra la nación. Una izquierda así no merece ganar las elecciones. Y es muy justo que la derecha plantee el problema en el terreno que más le conviene, porque además es el que nos conviene a la gran mayoría. Ah, y si quiere Zapatero recuperar la idea de España perdida, ya sabe: a recuperar a Redondo Terreros.

Pero España es una democracia y en esta democracia, después de ocho años de Gobierno del PP hay cosas que no funcionan, hay instituciones enfermas, hay aspectos de la vida nacional bochornosos y ruinosos. Por ejemplo, la televisión, onerosa máquina de propaganda de la clase política en la que, además, no comparecen cuando llegan las elecciones. Bien está lo del mapa y superior la defensa de la nación, pero hay que defender también un cierto orden moral en la vida pública. Nuestros antepasados liberales decían: Viva España con honra. Lo que en español actual podría traducirse así: Viva España y vengan debates, viva la Constitución y venga regeneración. Queremos una España, sí, pero una España decente. Y la decencia en democracia es gratis.

Manifiesto de la AID
Intelectuales por la calidad democrática
Pío Moa Libertad Digital  18 Febrero 2004

El servicio de miles de intelectuales a la falsificación, la manipulación y la tiranía a lo largo del siglo XX no necesita recuerdo, porque está muy fresco en la memoria. Una de sus máximas destrezas siempre fue la de vestir como democracia sus aspiraciones despóticas, destreza bien conocida de quienes participamos otrora en los mil montajes comunistas “por las libertades”. Ya no existe la URSS, pero el hábito permanece. Tales montajes se distinguen fácilmente, porque los tópicos son siempre los mismos, e igual su pesado lenguaje, lleno de invocaciones abstractas a los “derechos humanos”, la “libertad”, el “bienestar”, la “miseria”, la “desigualdad”, etc., para desviar la atención de los hechos concretos. Antes, con esos métodos defendían la dictadura soviética, ahora cualquier movimiento que ataque o socave las democracias auténticas, entre ellas la española.

Y así acaba de saltar a la palestra una nueva tanda de tales manipuladores, próximos al grupo de Polanco muchos de ellos, reunidos en una “Asamblea de Intervención Democrática”, cuyo manifiesto conviene desenmascarar. Afortunadamente no es muy difícil, porque su táctica es vieja.

Estos señores proclaman su afición a la democracia y consideran que está en peligro. Muy edificante. Todos sabemos que el mayor peligro para la democracia española ha sido en estos años, y sigue siéndolo, el terrorismo y los nacionalismos balcanizantes, cuya simbiosis ya ha logrado erradicar en gran medida las libertades en una parte de España, las Vascongadas. Esto es muy grave y muy serio, pero, misteriosamente, apenas provoca reflexión en estos “demócratas”. Es más, quieren convencernos de que la culpa de la tensión creada recae sobre el gobierno que combate estos peligros, y no sobre quienes los crean.

Como suele suceder a los mentirosos, se les pilla pronto. Afirman: “Estamos de acuerdo en que, en Euskadi, el plan Ibarretxe contradice la legalidad constitucional y divide a la sociedad vasca, en la que muchos de sus ciudadanos no tienen la posibilidad de ejercer sus derechos políticos con entera libertad; pero la respuesta del Gobierno del PP enarbolando reformas ad hoc del Código Penal para combatirlo es inaceptable, pues de hecho introduce el delito político, criminalizando al adversario”. Ahí reluce su hipocresía y su incoherencia. El plan Ibarreche intenta acabar de destruir la democracia en Vascongadas, como reconocen con eufemismos estos intelectuales, y agrietarla en toda España. Pero, dicen, no debe hacerse nada práctico y legal contra sus autores, porque eso es “criminalizar al adversario” ¿Al adversario de qué? Al adversario de la libertad, claro, eso lo disimulan, dando a entender que es sólo adversario del PP. ¿Y quién criminaliza a ese adversario sino éste mismo, cuando ataca la ley, acosa a los demócratas y rompe la convivencia no sólo en lo que nuestros confusionistas llaman tonta y servilmente “Euskadi”, sino en toda España? ¡Qué equívocos los de estos intelectuales demócratas! Se diría que defienden el derecho a atacar impunemente la Constitución y la convivencia.

Y olvidan también que el plan Ibarreche se apoya en una larga cooperación con el terrorismo, cuyos objetivos pretende cumplir para que “se acabe la violencia”. Olvidan que el PNV desobedece a los tribunales, sigue pagando con fondos públicos a organizaciones terroristas, las mantiene en un Parlamento regional al que desacredita, hace apología de los asesinos y cómplices presos, utiliza a la policía autonómica como policía de partido, impidiéndole perseguir a la ETA o tan siquiera la kale borroka, etc. etc. Omitir o disimular estas fechorías no deja de ser una forma de colaborar con ellas. Es más, en la línea del chantaje nacionalista-terrorista nos advierte nuestra asamblea de lumbreras de que la aplicación de la ley “desembocará en un choque de consecuencias nefastas”. Es muy posible. Tras muchos años en que a ese adversario de la libertad se le ha permitido vulnerar impunemente la ley, con la vana esperanza de que rectificase, las cosas van cambiando, con consecuencias nefastas… para la kale borroka, la ETA-Batasuna y también para un PNV cada vez más al descubierto. Y excelentes para los demócratas opuestos a la opresión, a quienes olvidan asimismo estos palabreros.

El truco es sencillo, pero efectivo si uno no se fija. Estos maestros del intelecto fingen un reconocimiento parcial de la realidad para inmediatamente desviar la atención hacia puntos secundarios. Por supuesto, el gobierno puede tener fallos en la lucha contra los asesinos, pero no se pueden equiparar tales fallos al terror mismo y menos aún echarles la culpa principal del peligro contra la democracia. Con sus manipulaciones, estos maestros del intelecto criminalizan efectivamente la lucha contra el terrorismo y escamotean los efectos de éste, como si no tuvieran mayor importancia. Quizá añoran los tiempos en que la izquierda combatía a la ETA con una mezcla de claudicación y crímenes.

El péndulo catalán
Román Cendoya La Razón  18 Febrero 2004

La política catalana sigue el movimiento del péndulo. De un extremo al otro, pero siempre en el eje nacionalista de la reforma constitucional y estatutaria. Ningún partido político está sabiendo salirse de ese eje y de ese movimiento. La política catalana oscila en la contradicción continua. Los ejemplos son muchos. Carod ha pasado de tener la puerta abierta del Gobern a perder la confianza de Maragall sin que nada nuevo haya sucedido. La posición del PSOE y el PSC es tan complicada que difícilmente pueden resolver, de manera creíble, su posición política. El PSC se presenta en coalición con Esquerra al Senado. Esquerra estará en el Congreso con la independentista EA. Esquerra acelera el péndulo desde su posición determinante. CiU está a por lo suyo que es conseguir poder y prebendas como sea. El PP mejoró en las últimas autonómicas de forma cuantitativa pero perdió toda su fuerza cualitativa. Eso le permite tener plena libertad para fijar su posición constitucionalista, lo que en territorio nazionalista vasco le ha colocado como segunda fuerza política. La política catalana, disfrazada de reforma, está orientada hacia la ruptura constitucional. El PP tiene una magnífica oportunidad para salir de esa dinámica instalada por Carod. El PP puede fijar una posición propia. ¿Está haciéndolo?

Bravatas electorales
TONIA ETXARRI El Correo 18 Febrero 2004

De las bravuconadas pedrestres de los últimos tiempos (el gesto chulesco del ministro Trillo regalando moneditas a la Prensa debería merecer un escarmiento en su gloriosa carrera) resultan más inquietantes las detectadas en Euskadi; en el Parlamento, sin ir más lejos. La actitud de permanente fiscalización que pretende ejercer el entorno de ETA (Batasuna según los jueces) sobre el Gobierno vasco, obedece, más que a un gesto electoral, a una estrategia de gran calado. Y si se permite la altanería de pedir explicaciones al PNV por no haber participado en la manifestación contra la tortura, por ejemplo, es porque puede hacerlo. Porque, en el Parlamento, donde el Gobierno minoritario de Ibarretxe depende de las alianzas para sacar adelante sus iniciativas, le tiene contra las cuerdas.

Si hace meses consiguió que el PNV y EA se enfrentaran a raíz de su apoyo inicial a la polémica ley de Universidades y, más tarde, se sumó al rechazo de la oposición democrática, ahora, con su socorrida abstención, ha permitido al Gobierno vasco salvar una ley que, por cierto, ya había sido rechazada en Pleno. Pero así está el panorama en el Parlamento. Que después de que una iniciativa legislativa se rechazó en pleno y el resultado no fue del agrado del Gobierno, se vuelve a dar una vuelta al trámite, a ver si esta vez, gracias a la aportación de Batasuna, entra el proyecto por el carril único; como así ha ocurrido. Y aquí paz (con perdón) y después gloria. ¿Ni se quieren imaginar desde la oposición cómo les habría puesto Atutxa si se les hubiera ocurrido revivir una iniciativa (antes llamada 'proyecto' y ahora 'proposición') que ya había sido rechazada en pleno! La socialista Isabel Celaá no da crédito a tanta 'desconsideración' hacia la democracia parlamentaria; ni tampoco a que los campeones del diálogo, representados por el parlamentario de EA, Martín Aramburu, nieguen el derecho a que se considere las enmiendas de la oposición.

Pero lo más descarado son los pactos entre el tripartito y la ilegalizada Batasuna mientras los nacionalistas pretenden negar la mayor. Y Ormaetxea, tan chistoso él con los recados a Powell, se queda sin argumentos cuando dice que PP y PSE están empeñados en decir que el Gobierno mantiene un pacto con SA mientras Jone Goirizelaia se encarga de confirmar la existencia de dichos acuerdos. La oposición insiste en que este incumplimiento de la palabra del lehendakari que, como Imaz, ha sostenido que no pactaría con Batasuna, no le puede salir gratis en la campaña electoral. Hoy, con la abstención del grupo de Otegi ha sido suficiente. Dicen los socialistas que el PNV ha pactado con ellos 'la dosis' necesaria. Es un pacto 'con la puntita' nada más. Pero pueden llegar tiempos mejores. Para el frente nacionalista, se entiende.

ETA, tregua indecente
Pablo Sebastián Estrella Digital 18 Febrero 2004

La anunciada tregua de ETA en favor del territorio de Cataluña constituye una decisión indecente de la banda terrorista que, de ninguna de las maneras, puede ser aceptada por el gobierno de la Generalitat como no será aceptada por nadie en el resto España, ni lo sería en cualquier sociedad democrática que se precie de serlo, aquí incluido el gobierno vasco.

La iniciativa de la banda constituye una malvada jugada política, con la que ETA intenta paliar sus dificultades internas ante el acoso policial, y a la vez, asumir protagonismo en la campaña electoral en curso, ampliando el eco que tuvo su anterior entrevista con el líder de ERC, Carod Rovira, que quedará en entredicho por esta decisión de la banda por cuanto negó que en su conversación con ETA se hablara de una tregua exclusiva para Cataluña.

La decisión de la banda desmiente a Carod y da la razón a quienes desde la Moncloa filtraron al diario ABC la noticia del encuentro de Carod con ETA y el contenido donde ya se citaba la idea de la tregua exclusiva para Cataluña. Una tregua general de ETA habría tenido, sin lugar a duda, otros efectos en la vida nacional y en el proceso electoral, pero la tregua catalana va a poner, de nuevo en entredicho, al PSOE y a su gobierno tripartita catalán porque complica, mas si cabe, la situación de Carod y pretende transmitir a la opinión pública española que ERC, partido socio del gobierno de Maragall, quiere que ETA no mate en Cataluña y que allá la banda con todo lo que haga en el resto del territorio español.

Y por muchos desmentidos y condenas que hagan Zapatero y Maragall, e incluso ERC, sobre este modelo de tregua parcial (que se parece en mucho a la inmunidad que reciben los que pagan el impuesto revolucionario), lo cierto es que el PP y el gobierno de Aznar saldrá beneficiado de la iniciativa de la banda que siempre actúa en pos del peor escenario posible ("cuanto peor mejor"), de desestabilización política nacional.

A sabiendas que de esta manera en vez de ayudar desestabiliza el gobierno catalán y lo deja al borde mismo de la ruptura. A la vez que hace un aviso al nuevo líder del PNV, Jon Josu Imaz quien ayer se declaraba abierto a debatir, sin condiciones previas - en alusión al Plan Ibarretxe- la situación política del País Vasco con Zapatero y Rajoy.

No cabe la menor duda sobre la infamia de ETA a la hora de "indultar" ellos, en su código brutal de pena de muerte a todos los españoles, a los ciudadanos de Cataluña. Ni tampoco sobre la habilidad de entrar, de nuevo en tromba, en la campaña electoral y en la crisis del PSOE y del gobierno de Pascual Maragall. Aunque la noticia incluye un dato positivo: ETA habla de tregua, aunque sea parcial, por que está en debilidad operativa y de esa manera justifica, al menos en parte, su incapacidad o escasez de recursos para actuar.

Esperemos lo detalles y la reacciones a la tregua, aunque todo indica que, de momento, todo ello pone patas arriba el curso actual de la campaña electoral.

TREGUA TRAMPA TRAS LAS CONVERSACIONES CON CAROD
Maragall se niega a romper su pacto con ERC tras el montaje de ETA en Cataluña
Con alusiones al "mensaje bomba" de ETA y una llamada a que "todos juntos" lo desactiven, el presidente de la Generalidad, Pasqual Maragall, ha dicho que nada "condicionará la formación del gobierno catalán". El secretario general del PSOE ha dejado abiertas dos salidas que implicarían "consecuencias políticas" para ERC "o bien" para el gobierno catalán. Pero el presidente del Gobierno, José María Aznar, ha sido más claro al pedir a Maragall la ruptura del pacto catalán.
Libertad Digital 18 Febrero 2004

El montaje de la banda terrorista ETA anunciando, en su momento de mayor debilidad, una tregua sólo para Cataluña ha provocado una tormenta política en la que Pasqual Maragall se sitúa en el centro.

Desde que el líder de ERC, entonces presidente en funciones de la Generalidad, se reuniera con ETA, el pacto de gobierno ha estado en la cuerda floja. Este miércoles, la presión sobre Maragall es decisiva aunque en su opinión "no condicionará" los pactos de gobierno.

El propio presidente del Gobierno, José María Aznar, ha hablado por teléfono con el presidente catalán y le ha pedido que rompa su acuerdo con ERC. Desde Murcia, donde visitaba la base aérea de San Javier, el presidente consideró "incompatible" que los socialistas permanezcan dentro del Pacto Antiterrorista mientras mantengan su acuerdo con ERC. Aznar apremia al PSOE para esta vez que tome "decisiones inmediatas". También se ha dirigido a la formación independentista para que rechace los términos del acuerdo con la banda terrorista ETA y destituya "inmediatamente" a su líder Carod Rovira.

Por su parte, el candidato del PP a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, reforzó la petición de Aznar exigiendo también al PSOE la ruptura de la candidatura conjunta que el PSC y ERC han llevado al Senado. Todo lo que no pase por esa actuación sería, a su juicio, salir del Pacto Antiterrorista.

La reacción del líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido casi simultánea a la del presidente del Gobierno. Sin pasar por alto lo que a su juicio es un uso electoral de un comunicado de ETA por parte del PP, en concreto por la intervención de Rajoy, el secretario general se ha expresado en términos de alternativa. El anuncio de la banda, a su juicio, "debe tener consecuencias políticas, o bien en ERC después de que se conociera la reunión que hubo entre el señor Carod Rovira y miembros de la banda terrorista ETA, y si no es así deberá producir consecuencias políticas en el Gobierno de Cataluña".

Pero Pasqual Maragall, como ya hiciera en su intervención cuando estalló la crisis en enero, no ha dado muestras de reacción alguna. Su comparecencia ante los medios de comunicación ha sido la última de entre los líderes políticos y se ha limitado a la condena por el comunicado de ETA. "No queremos su perdón, nos da asco", ha recalcado. Sin embargo, el alcance político de lo que él ha llamado "mensaje bomba" no supone la asunción de responsabilidades en los términos que desde el Gobierno y desde su partido le exigen. Lo ha dejado claro, dos horas después de su primera intervención, en el transcurso de la sesión de control al Ejecutivo Catalán. Descarta la ruptura con ERC. Ni la tregua en Cataluña anunciada por ETA ni las elecciones generales del 14 de marzo "condicionan ni condicionarán la composición del gobierno catalán".

De hecho, lejos de centrar el problema, ha pedido "de corazón" que se renueve el Pacto Antiterrorista con la inclusión de "todas las fuerzas democráticas", petición que englobaría desde su punto de vista a la propia ERC y al PNV, pese a que el preámbulo del texto que suscribieron PP, Gobierno y PSOE contra ETA vetaba la presencia de estos partidos. En ningún momento de su primera intervención de este miércoles Maragall ha mencionado a ERC y menos aún, las conversaciones de Carod Rovira con la banda terrorista ETA. Sí lo ha hecho dos horas después, para defender la composición de su gobierno. De momento, Maragall no rompe.

ETA anuncia que deja de matar sólo en Cataluña
Ep/Efe - Barcelona.- La Razón  18 Febrero 2004

La banda terrorista ETA ha anunciado, en un comunicado, que ha interrumpido todas sus «acciones armadas en Catalunya» desde el 1 de enero de 2004, con el «deseo de unir los lazos entre el Pueblo Vasco y el catalán, en base a los principios de respeto, no injerencia y solidaridad». La organización terrorista ETA ha declarado la tregua por la «fuerza importante del independentismo» y del apoyo al derecho de autodeterminación en los últimos años en Cataluña.

En un vídeo de 3,5 minutos remitido a la radio-televisión pública vasca (EITB), que todas las emisoras del grupo han emitido a las 14:00 horas, dos presuntos miembros de ETA, que portaban una capucha blanca y una boina y sentados en una mesa con un escudo de Euskal Herria y una bandera independentista catalana, leyeron el comunicado, de un folio y medio en su versión escrita, en el que se declara que las «acciones armadas» en Cataluña han sido suspendidas desde el pasado 1 de enero. En el comunicado, titulado «Catalunya-Euskal Herria, solidaridad y respeto», ETA justifica la tregua por el cambio de la situación política.

La noticia del anuncio se ha dado a conocer esta mañana cuando un portavoz de ETA, cuya voz ha sido recogida por las emisoras de la Generalitat, afirmaba que «con el deseo de que los lazos entre nuestros pueblos se estrechen en base a los principios de respeto, no injerencia y solidaridad, ETA comunica a Euskalerría y al pueblo catalán la suspensión de su campaña de acciones armadas en Catalunya a partir del 1 de enero de 2004. Un saludo revolucionario a todos los independentistras catalanes». Terminó el portavoz de ETA con un Gora Euskadi Askatuta y Visca Catalunya Lliure.

En su comunicado, ETA recuerda que en la década de los años 80 ETA decidió cometer también atentados en Cataluña contra los intereses de los estados español y francés, pero «ahora la situación es otra». La banda terrorista dice haber «tenido en cuenta» la nueva situación política en Cataluña.

Pasqual Maragall, que a primeras horas de la mañana ya se había reunido en privado con algunos de los líderes políticos catalanes, como por ejemplo el convergente Artur Mas, ha convocado formalmente a todos los presidentes de grupo parlamentario un poco antes de las doce del mediodía. En esta última reunión, han estado presentes además de Maragall, Artur Mas, Josep Lluís Carod-Rovira, Josep Piqué y Joan Saura, que son los respectivos presidentes de grupo de CiU, ERC, PPC e ICV-EUiA.

ETA no atenta en Cataluña desde su «campaña de verano» de 2001
Ep - Madrid.- La Razón  18 Febrero 2004

La organización terrorista ETA no atenta en Cataluña desde el 18 de agosto de 2001 cuando hizo estallar un coche-bomba frente a un hotel de Salou sin causar víctimas. Este atentado se produjo cinco meses después que colocara otra bomba en la localidad de Roses perpetrando su último asesinato en esta comunidad autónoma y que le costó la vida al mosso d’Esquadra Santos Santamaría.

El atentado de Salou se produjo dentro de la «campaña de verano» de la organización terrorista en el año 2001. En aquella ocasión colocó 50 kilos de dinamita en un coche-bomba aparcado frente al hotel Cala Font. Los terroristas avisaron de la colocación del explosivo, lo que permitió desalojar a 750 personas del establecimiento hotelero y a otras ochenta de los alrededores y no se produjeran víctimas mortales. La mayoría eran turistas españoles y extranjeros y algunos de ellos, concretamente trece, sufrieron heridas leves, la mayoría contusiones y cortes por la rotura deflagración. Peor suerte corrió el mosso d’Esquadra Santos, quien falleció el 17 de marzo de ese mismo año cuando acordonaba la zona donde ETA había avisado de la colocación de un coche-bomba. Con 32 años se convirtió en el primer policía autonómico catalán fallecido en un atentado de ETA. Santamaría fue la última de las 55 víctimas mortales del terrorismo etarra en la Comunidad Autónoma Catalana.

Seis días después del último atentado en Cataluña, el de Salou, fue desarticulado el último comando estable que la banda terrorista dispuso en Cataluña. En aquella operación fueron detenidos Fernando García Jodrá, Nerea Bengoa y Unai López de Ocáriz, como miembros del ‘comando Gorbea’ y cuatro personas más como colaboradores del mismo, residentes en Cataluña. Esta era la séptima desarticulación por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado del ‘comando Barcelona’, desde que lo hicieran 1986 por primera vez. Se les intervinieron 275 kilos de explosivos y un gran número de armas. El atentado de ETA que mayor número de víctimas mortales fue el cometido en el Hipercor de Barcelona el 19 de junio de 1987. Fallecieron 21 personas y más de treinta resultaron heridas.

La Fundación Víctimas del Terrorismo califica la tregua de «insulto» y pide que el Fiscal General investigue a Carod-Rovira
Madrid. Agencias ABC 18 Febrero 2004

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) condenó hoy la actuación de ERC y de su secretario general, Josep Lluis Carod-Rovira, por considerar que su complicidad con ETA ha quedado "manifiestamente demostrada" con el anuncio de una tregua en Cataluña realizado hoy por la banda terrorista.

En un comunicado, la AVT señaló a los miembros de ERC como "cómplices políticos" de ETA, al tiempo que solicitó al Fiscal General del Estado, Jesús Cardenal, que actúe con "contundencia" contra Carod-Rovira.

Asimismo, anunció que ha trasladado al Tribunal Supremo la misma querella que había presentado anteriormente en la Audiencia Nacional contra el ex ´conseller en cap´ de la Generalitat por un supuesto supuesto delito de colaboración con banda armada y encubrimiento presuntamente cometido al reunirse en secreto con ETA en Francia el pasado mes de enero.

En este sentido, la AVT expresó su deseo de que el Alto Tribunal admita a trámite su querella, ya que, a su juicio, los delitos imputados a Carod-Rovira se han demostrado en el día de hoy. "Es imposible no creerse que Carod-Rovira no fue a pactar una tregua con ETA a Francia en su encuentro con la banda terrorista", explicó la
asociación.

"La poca vergþenza y la gran bajeza moral que este señor ha demostrado con las víctimas del terrorismo de toda España se hace hoy palpable en una tregua en la que una banda de desalmados están pidiendo oxígeno con todo el descaro a Cataluña", afirmó la AVT en su escrito, que concluye con la petición de que el PSOE rompa el pacto de Gobierno que mantiene con ERC en la Generalitat de Cataluña.

Aznar considera incompatible que el PSOE mantenga el pacto antiterrorista y el acuerdo con ERC
San Javier (Murcia), agencias ABC 18 Febrero 2004

El presidente del Gobierno, José María Aznar, hizo pública hoy una declaración tras conocer el anuncio de tregua de ETA en Cataluña en la que considera «incompatible» que el PSOE permanezca en el Pacto Antiterrorista ymantenga su acuerdo con ERC.

El texto integro de la declaración es el siguiente:

"El pasado día 26 de enero el secretario general de Esquerra Republicana de Catalunya y consejero jefe de la Generalidad manifestó públicamente haberse reunido con miembros de la dirección de la banda terrorista ETA. Ese mismo día dicho partido hizo pública una declaración en la que dio cumplimiento a un acuerdo con la banda
terrorista.

Hoy la banda terrorista ha anunciado su contribución a esta estrategia repulsiva promovida por ERC. La banda terrorista seguirá matando, pero no lo hará en una parte del territorio nacional.
Sabemos que la contrapartida es la cobertura política de ERC a los objetivos de la banda terrorista y cerrar los ojos ante el terrorismo, siempre que no afecte a sus intereses partidistas.

El Gobierno de la nación quiere manifestar de manera inequívoca su rechazo a toda forma de negociación que no consista en la entrega de las armas a las autoridades legítimas y de los criminales a los Tribunales. Por supuesto, el Gobierno continuará persiguiendo a los terroristas con la misma determinación dentro y fuera de España, y
confío en que podamos hacerlo con la misma eficacia que hasta ahora o, si cabe, con una eficacia aún mayor.

La única vía democrática para acabar con el terrorismo consiste en su derrota completa mediante la acción policial, judicial, con la colaboración internacional. Esa y ninguna otra es la respuesta propia de un Estado de Derecho.

Toda negociación con una banda terrorista en los términos que acabamos de ver confirmada es profundamente antidemocrática e implicaría una complicidad política con los terroristas. Estamos ante un pacto entre una banda terrorista y ERC, salvo que este partido rechace expresamente el acuerdo y destituya inmediatamente a quien lo negoció.

El PSOE forma parte en este momento de una coalición con ERC que gobierna Cataluña; igualmente, forma parte el Partido Socialista de una coalición electoral que presenta candidaturas conjuntas con la Esquerra Republicana en las próximas elecciones generales.

El Partido Socialista, como partido nacional que se presenta como alternativa de gobierno y como firmante del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, tiene que adoptar decisiones inmediatas, leales a sus compromisos y a la democracia. Ya no se puede alegar ignorancia, no se puede mirar hacia otra parte.

Considero que es incompatible con el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo el mantenimiento de gobiernos de coalición y de coaliciones electorales con el partido de la Esquerra Republicana de Cataluya, en tanto en cuanto no se cumplan las condiciones que he mencionado.

Todos los españoles llevamos muchos años sufriendo el terrorismo de ETA, hemos combatido y combatimos desde hace décadas contra él, no estamos lejos de vencerlo y para ello hemos empleado la legitimidad de nuestra democracia, la fortaleza de nuestro Estado de Derecho y la solidez de nuestra unidad nacional.

El acuerdo alcanzado entre Esquerra Republicana de Catalunya y la organización terrorista ETA, lejos de acercarnos a la paz y a la libertad, nos aleja de ellas, porque ni más ni menos que supone una rendición moral y una complicidad política absolutamente inaceptables.

Zapatero «esconde» a España en su eslogan de Cataluña
El PP catalán muestra su indignación por el menosprecio del PSC al minimizar la palabra de «España» en el cartel
Los socialistas catalanes no excluyen los apoyos de CiU y ERC para formar un Gobierno de coalición en Madrid
El secretario general del PSOE y candidato a la Presidencia, José Luís Rodríguez Zapatero cedió ayer ante las presiones del PSC para minimizar el nombre de «España» en el cartel electoral de Cataluña. Así, el cabeza de cartel de los socialistas catalanes en el 14-M, José Montilla, presentó ayer el eslógan de campaña «Si gana Zapatero, gana Cataluña», acompañado por otro lema de menor tamaño «otra España es posible». Montilla, además, dejó la puerta entreabierta a la entrada al Ejecutivo de Zapatero abierta a CiU y a ERC, aunque ratificó la postura del PSOE de formar gobierno sólo si es la fuerza más votada. El PP catalán por su parte, mostró su indignación por la actitud del PSC y lamentó que los socialistas dibujen campañas diferentes.
Rocío Colomer - Barcelona.- La Razón  18 Febrero 2004

José Luís Rodríguez Zapatero, el candidato del PSOE a La Moncloa, cedió ayer ante las presiones de la sede del PSC en la barcelonesa calle de Nicaragua para minimizar el nombre de «España» del cartel electoral de Cataluña. Con este gesto, el secretario general de los socialistas evita manchar la imagen del equipo de Pasqual Maragall en el territorio catalán. Así, el cabeza de cartel del PSC en el 14-M, José Montilla, presentó ayer su cartel con un eslogan principal que reza «Si gana Zapatero, gana Cataluña» y en la parte inferior del anuncio, en una letra sensiblemente menor, añade «otra España es posible». Un lema distinto al anunciado por el propio Zapatero la semana pasada. El mensaje, se visionará durante los quince días de campaña en las vallas y banderolas que inundan los municipios catalanes.

Junto a este eslogan, aparecerá el lema diseñado por el PSC para la precampaña «Si tu quieres derrotaremos al PP», también acompañado por la afirmación de igual tamaño que la anterior «otra España es posible», tal y como confirmaron a este diario fuentes cercanas al partido de los socialistas catalanes. Desde 1992 el PSC y el PSOE diseñan estrategias electorales distintas, según informaron las mismas fuentes.

El candidato del PSC, por otra parte, barajó, en rueda de Prensa, la posibilidad de pactar con Convergencia i Unió, tras la cita en las urnas. «No hay razones para excluir a CiU», aseveró Montilla, al tiempo que recordó el acuerdo de gobierno sellado entre socialistas y convergentes en 1993. Montilla, no obstante, se afanó por apelar al voto útil puesto que, en su opinión, su formación es la única capaz de desbancar al Partido Popular del palacio de La Moncloa.

En este marco, el primer secretario del PSC advirtió al electorado que tenga la «tentación de votar opciones más radicales» ¬ en clara alusión a sus socios en la Generalitat ERC o ICV¬ que «no son partidos de gobierno» en Madrid. Para el dirigente socialista su formación es la única «adversaria del PP» en la cita electoral, a pesar de que los otros sean «más contundentes» con el partido liderado por Mariano Rajoy. Con todo, el mensaje lanzado por el candidato fue claro «si quieres hacer daño al PP vota al PSOE». Por contra, utilizando el juego de palabras del lema electoral, avisó al electorado que «si votas a Rajoy gana Aznar».

Montilla, además, ratificó su apoyo la postura del secretario general del PSOE y candidato a la presidencia del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, de sólo subirá al poder si logran ser la fuerza más votada en marzo. El socialista, aseguró que es la única vía para alcanzar la «legitimidad democrática más allá de lo estrictamente legal».
Entonces, el candidato socialista apuntó que «no nos preocupa los futuros socios de gobierno sino obtener una mayoría». Dejando, así, una puerta abierta a la eventual entrada de CiU o ERC en el Ejecutivo de Zapatero. No obstante, Montilla evitó hacer más precisiones puesto que, a su juicio, no se trata de «hacer política ficción». «Está por ver cómo quedará el panorama político español y con quién se podrá sumar», concluyó.

El cambio en España
Al hilo de estas consideraciones, Montilla aprovechó para lanzar una puya a la federación nacionalista, al tacharlos de «cómplices de los errores del Gobierno» de José María Aznar «en dos ocasiones (1996-2000)». Aunque, subrayó que su único rival en la carrera hacia La Moncloa es el PP pese que «la federación no está exenta de críticas». Tanto socialistas como populares apuestan por una bipolarización de las generales. En esta dirección, el candidato del PSC hizo un llamamiento al «cambio en España». Por ello, el PSC ideó un lema de precampaña gráfico y directo. Montilla, aseguró, en este contexto, que «es posible» derrocar al partido liderado por Rajoy. El socialista, no obstante, quiso matizar que no se trata de formar un gobierno «contra el PP ni contra nadie».

Dolors Nadal, candidata popular por Barcelona, por su parte, denunció la reducción de la palabra «España» en el cartel electoral del PSC y lamentó que los socialistas dibujen diecisiete campañas distintas.

justicia
El Tribunal Superior admite el tercer recurso contra el proyecto de Ibarretxe
La Sala de lo Contencioso tramita la impugnación del Gobierno de Navarra
L. PÉREZ/VITORIA El Correo 18 Febrero 2004

Los recursos presentados contra el plan Ibarretxe comienzan a acumularse en los despachos judiciales. Mientras el Constitucional aún no ha decidido si da cauce o no al interpuesto por el Gobierno de Aznar y paraliza, en consecuencia, el debate parlamentario del proyecto soberanista, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tiene ya tres impugnaciones pendientes de resolver: la primera, formalizada por la Diputación de Álava; la del colectivo de funcionarios Manos Limpias; y, por último, la del Gobierno de Navarra, que la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso admitió a trámite el pasado 9 de febrero, aunque la notificación de su providencia no se conoció hasta ayer. Junto a ello, el Ejecutivo foral tiene planteado un conflicto de competencias ante el propio Constitucional.

El Gabinete que preside Miguel Sanz, que instó, en vano, al lehendakari a revocar su iniciativa, considera que la libertad de relaciones con su comunidad contemplada en el plan «lesiona gravemente» el régimen foral y constituye una «intromisión en la autonomía» de la comunidad. A partir de ese planteamiento genérico, el Gobierno de Sanz recurrió el proyecto de Ibarretxe ante el Tribunal Superior vasco por perseguir una reforma no estatutaria, sino constitucional; por hacerlo a través de un órgano «manifiestamente incompetente» y mediante un procedimiento «inadecuado»; y por atentar contra los fundamentos de la Carta Magna.

La admisión fue resuelta el día 9 por la presidenta de la Sección Segunda, Ana Isabel Rodrigo, y los magistrados Ángel Ruiz y Luis Garrido, este último ponente del caso. La decisión ni siquiera fue sometida a votación, dado que la sala ya había sentado un precedente cuando aceptó la impugnación de la Diputación de Álava por un mínimo margen de tres a dos y tras una ardua deliberación técnica. La providencia dictada ahora, de apenas folio y medio, se remite a aquel auto y constituye casi un calco de la elaborada cuando los jueces tramitaron el recurso de Manos Limpias.

Envío del expediente
Como entonces, la única apelación posible es en súplica ante la propia sala en el plazo de cinco días, a partir de la notificación de la resolución judicial; junto a ello, el tribunal reinicia, por tercera vez, los pasos para que el Gobierno vasco le remita el expediente, el primer escalón en el largo proceso hasta que sentencie sobre el fondo del asunto. El Ejecutivo navarro tiene la referencia muy cercana: la Diputación de Álava, que presentó su impugnación hace cuatro meses, está en condiciones ahora de formalizar su demanda, para lo que dispone de 20 días hábiles una vez le sea notificada la correspondiente providencia. En el mejor de los casos, según las fuentes judiciales consultadas, no habrá veredicto hasta junio; y todo ello a la espera de lo que pueda acordar el Pleno del Constitucional sobre el recurso del Gobierno de Aznar.

El Ejecutivo vasco -al que el navarro acusa de «arrogarse indebidamente una representación de la que carece» al aludir a la libre determinación de la comunidad foral- volvió a lamentar ayer que el plan pueda debatirse siempre que sea «para condenarlo» y no en el «sitio legítimo» para hacerlo, el Parlamento de Vitoria. Miren Azkarate subrayó que el plan Ibarretxe asume lo dispuesto en la Constitución y «el Estatuto que nos une a todos», porque «lo único que se dice es que se respeta la voluntad de los ciudadanos navarros para que elijan libremente» su modelo de relación con Euskadi.

Ibarreche insertó 53 anuncios en «Gara» el año en que 24 empresas dejaron de hacerlo
El PNV también pagó siete publicidades en los pasados 12 meses
Redacción - Madrid.- La Razón  18 Febrero 2004

En octubre de 2002, la AVT publicó un informe en el que desvelaba como marcas comerciales «habían colaborado, con un alto volumen de publicidad contratado durante el periodo comprendido entre enero de 2000 y junio de 2001, a la subsistencia de Gara ».

A raíz de ese estudio, algunas de estas empresas reaccionaron inmediatamente «manifestando, pública o privadamente a los autores del informe, que no volverían a anunciarse en el Gara », según dice la AVT. Hasta 24 de las sociedades que se habían anunciado en el periódico en 2000 dejaron de hacerlo en 2003. Entre ellas, algunas como las ONG Unicef, Alcer y Domund; y otras como Halcón Viajes, Coca-Cola, Pepsi, Carrefour, Pryca, Telefónica, Aena-Renfe, Forum, 3 Sesenta, Reef, El Corte Inglés, Microsoft, Canal +, Caja Rural Navarra, Caja Navarra, Cara Rural Vasca y la Cámara de Comercio de Bilbao.

Diez fueron, sin embargo, los nuevos «mecenas», como los califica el informe, que se incorporaron a la cartera de clientes del periódico ese año: el grupo musical Su Ta Gar, el cantante Fermín Muguruza, el polémico documental «La Pelota Vasca» y algunos partidos, como el PNV, que insertó 8 anuncios; AuB, con siete; EA; con 18; y el Gobierno vasco, que se anunció 53 veces.

Otras que ya eran clientes redujeron, sin embargo, sensiblemente sus inserciones a raíz del citado informe de 2002. Por ejemplo, el Athletic de Bilbao limitó sus anuncios de 43 en 2000 a 30 en 2003; Fagor, de cinco a uno; el Grupo Eroski, de 67 a 23; la Caja Laboral, de 27 a 12; la Kutxa, de 89 a 54; Euskaltel, de 68 a 20; la ETB, de 25 a 21; y Soziedad Alkoholika, de 17 a 12. Otros, sin embargo, aumentaron sus inserciones. Así, la Real Sociedad pasó de 6 anuncios en 2000 a 23 en 2003; IU, de tres a cuatro; el grupo La Polla Record, de dos a seis y Radio Euskadi, de dos a cuatro.

Un caso curioso es el de un concesionario de automóviles al que su proveedor, Ford, obligó a suprimir de su publicidad el nombre de la marca desde comienzos del año pasado. El establecimiento, dice el informe, ha reducido sus inserciones publicitarias, pasando de 364 en 2000 a 282 en los doce meses posteriores a octubre de 2002.

Las conclusiones que la AVT extrae de lo ocurrido tras la publicación de su informe de 2002 son tres. La primera, que de 50 empresas que se habían anunciado en Gara, en más de una ocasión, en 2000, se pasó a 35 en 2003. La segunda, que, si en 2000 se publicaron 2.365 anuncios comerciales en «Gara», entre octubre de 2002 y octubre de 2003 se publicaron 1950, lo que representa una reducción del 17 por ciento. Y la tercera y última es que de los 68 nombres de empresas, entidades, partidos políticos, grupos musicales y otros que se han anunciado en «Gara» en más de una ocasión desde 2000, 52 de éstos han reducido considerablemente la publicidad en el periódico, aunque otros 16 han recorrido el camino contrario.

Portavoz de ETA
El informe concluye enumerando los comunicados, entrevistas a miembros y presos de ETA o anuncios de «herriko tabernas» publicados en «Gara» en los últimos años y que, a su juicio, demuestran que el diario colabora con la banda y es parte de su entramado social.

Daniel Portero, hijo del fiscal asesinado en octubre de 2000 por pistoleros etarras y autor, junto a su hermano Luis, del informe, declaró a este periódico que con el estudio «lo único que pretendemos es hacer ver a la sociedad que la publicidad que insertan las empresas en Gara sirve para financiar a ese portavoz de los terroristas, y lo que solicitamos es que esto deje de ser así».

Palabra de vasco
J. PAGOLA ABC 18 Febrero 2004

El articulista de El Correo Santiago González desmantela en este libro «la fábrica de mentiras» en la que se ha convertido el PNV, con un lenguaje victimista, ambiguo y cómplice, que consiste en pretender que las palabras signifiquen lo que ellos quieren que signifiquen

«Palabra de Vasco. La parla imprecisa del soberanismo» es, en opinión de su autor, Santiago González, un «argumentario democrático» que pone a disposición de los constitucionalistas vascos para que se defiendan del «lenguaje-anestesia» con el que los nacionalistras «tratan de velar la verdad».

En la presentación se vio acompañado, entre otros, por el secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos; el secretario de Estado para la Seguridad, Ignacio Astarloa; el defensor del Pueblo, Enrique Múgica; los socialistas Rosa Díez, Juan Manuel Eguiagaray, José María Benegas y Teo Uriarte; el escritor Antonio Muñoz Molina, el miembro de ¡Basta ya! Carlos Martínez Gorriarán. Y arropándole, en la mesa, Elvira Lindo, Fernando Savater y José María Calleja. Fue una presentación presidida por el sentido del humor y, también, de la ironía. Y es que con el libro «te ríes, aunque duela», diría Savater. Risas porque el nacionalismo inventa un mundo absurdo, delirante y, dolor, porque amparados por ese contexto hay quienes empuñan la pistola.

González intenta, y lo consigue, desmontar el mito de «la palabra de vasco», tan usado por Arzalluz como, por ejemplo, cuando ETA decidió dar a conocer «las vergüenzas del PNV» y mostró el acuerdo -«un monumento a la ignominia»- firmado entre los nacionalistas y la banda que desembocó en el pacto de Estella. «Creíamos que estábamos hablando con vascos y un vasco es fiel a su palabra y no miente», fue la reacción de Arzalluz ante la traición de los hijos descarriados. El libro se prodiga en declaraciones de dirigentes del PNV, convertidas en prueba de cargo de ese «lenguaje desaprensivo» que practican. Lenguaje victimista, ambiguo, cómplice.

En opinión de Calleja, González logra «desarticular la fábrica de mentiras en la que se ha convertido el PNV». Dicho esto, envió una advertencia al autor: «Prepárate, Santiago, porque el «batzoki» mediático te va a morder y no te va a soltar en una semana».

Como ejemplo de la utilización del lenguaje para ocultar o camuflar la realidad, Savater recordó un debate con el ex dirigente de Herri Batasuna, hoy en Aralar, Patxi Zabaleta. «Cuando murió Gregorio Ordóñez», decía Zabaleta. «Será cuando ETA le asesinó», interrumpió el filósofo vasco. «Bueno, lo que sea», intentó zanjar el ex batasuno. Según recordó Savater, a modo de advertencia, «el lenguaje del nazismo se fue degradando poco a poco», y hoy, esa estrategia de la mentira parece tener buenos discípulos entre los nacionalistas vascos. A todo el mundo le gusta el diálogo, precisó. Pero desde el nacionalismo se manipula ese término para traducirlo como negociación con una banda de terroristas. «Entonces, si uno se niega a eso, se le acusa de no estar a favor del diálogo». Así pues, lo que hace el libro de Santiago González es «analizar ordenadamente esa perversión del lenguaje, ese discurso que poco a poco se va degradando». «Tenemos que defender el sentido del lenguaje», reivindicó Savater. Elvira Lindo subrayó su temor a esa inclinación que tienen los nacionalistas por considerar que su país es mejor que el resto, y que sus familias importan mucho más que las de los demás.

SANTIAGO GONZÁLEZ, PERIODISTA
«El lenguaje soberanista no pretende explicar la realidad sino velarla»
En 'Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo', disecciona el discurso oral y escrito de los nacionalistas
OLATZ BARRIUSO/BILBAO El Correo 18 Febrero 2004

«Cuando empleo una palabra significa lo que quiero que signifique», le dice Humpty Dumpty a Alicia. Cuando ella le pregunta si puede conseguir que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes, él replica: «La cuestión está en saber quién manda aquí». La cita, de Lewis Carroll, abre el último libro del periodista y columnista de EL CORREO Santiago González, 'Palabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo' (Espasa Hoy), y es toda una declaración de intenciones sobre lo que el lector va a encontrar. Una disección exhaustiva y no exenta de humor del lenguaje «anestésico» del soberanismo, trufada de citas, escritas y orales, de los principales líderes nacionalistas.

-Su libro habla con humor de asuntos muy serios, o incluso trágicos.
-El humor es una actitud ante la vida y una potencia del alma. Me fijo en Billy Wilder, que se asoma al abismo del alma humana pero siempre buscando un ángulo que permite la ironía, el humor, la sonrisa y a veces la carcajada. Wilder perdió a su madre, a su padrastro y a varios familiares en Auschwitz y aun así fue capaz de dirigir una comedia, 'Escala 17', ambientada en un campo de concentración nazi.

-¿Qué busca el nacionalismo con esa imprecisión lingüística, esa ambigüedad que da título a su obra?
-El título del libro pretende distinguir ese lenguaje del que emplea ese otro nacionalismo posible -el de Emilio Guevara o Joseba Arregi-, un lenguaje cívico, unívoco, en el que las palabras quieren decir una cosa y no al mismo tiempo su contraria. Lo característico del lenguaje soberanista es que la función de las palabras no es explicar la realidad sino velarla. Decía Orwell que «si una persona alberga en su mente un odio o lealtad nacionalista algunos hechos son inadmisibles aunque se sepa que son ciertos». Y hay un refrán de Gernika que dice que 'en Gernika hay cosas que son verdad aunque no hayan sucedido'.

-Intenta demostrar también la «falta de empatía» del nacionalismo con las víctimas.
-El nacionalismo es una expresión política del narcisismo, de una autocontemplación que no les permite tener ojos para nada que no sea ellos mismos. Esto era muy claro en Arzalluz. En el testimonio que dictó a María Antonia Iglesias para el libro 'Ermua, cuatro días de julio' sobre el asesinato de Miguel Ángel Blanco no hay en dieciocho páginas un párrafo entero dedicado a demostrar piedad por la víctima o empatía con sus familiares. Está lleno de consideraciones victimistas y agónicas sobre cómo todos se meten con nosotros. Lo expuso de forma magistral Juaristi: 'qué desgracia: a ti te han matado al padre y yo he perdido el bolígrafo'.

-¿Es ese victimismo una constante en el discurso soberanista?
-Sí. Los nacionalistas acusan a los constitucionalistas de utilizar a las víctimas, pero no conozco casos tan palmarios de utilización como cuando la víctima ha sido nacionalista. Recuerdo la manifestación en Portugalete tras el asesinato del ertzaina Iñaki Totorika. No hubo ni una sola imprecación a ETA, pero se dijo, y está grabado, 'Iturgaiz, a la ría con él'. Cuando el periodista de EITB contaba que Arzalluz había ido a visitar a los familiares se creyó obligado a explicar que la víctima estaba afiliada al PNV. El mismo informativo mostraba imágenes de Jesús Eguiguren yendo a visitar a la familia, pero no había necesidad de explicar por qué.

-Dicen Eduardo Madina y otros cargos de PSE y PP que hasta que el PNV no sienta como propias las víctimas ajenas nada habrá cambiado.
-Esa es la clave de todo. Se trata de que los nacionalistas interioricen que todas las víctimas son propias y todos los victimarios son ajenos.

-¿Cuánto falta para eso?
-Está claro que PNV y EA rechazan sinceramente los crímenes de ETA. Pero el problema surge cuando se comparten los mismos fines. Se decía que en San Mamés si algún jugador del equipo contrario caía lesionado un jugador del Athletic tiraba la pelota fuera de la banda para que fuera atendido. Esa exaltación del espíritu deportivo de los vascos no casa con la actitud de los nacionalistas, que dicen 'lamentamos esto, pero ya que tenemos el balón vamos a tratar de llevarlo hasta la portería contraria y meter gol'.

-¿Las palabras se despojan en Euskadi de su verdadero significado?
-Exacto. Hay, por ejemplo, una palabra que pretende explicar todo: conflicto. 'Qué suerte tienen los vascos de tener sólo un conflicto', diría un recién llegado. Y lo mismo pasa con términos como paz o diálogo.

Palabras 'talismán'
-Lo que llama 'palabras talismán'.
-Son ejemplos del lenguaje paliativo y anestésico que se utiliza en Euskadi para quitar hierro a la cuestión fundamental: aquí no hay paz porque unos terroristas se creen investidos de autoridad moral para disponer de la vida ajena.

-¿Cree entonces que la sociedad vasca está anestesiada?
-Pues sí. Hay una parte de la sociedad vasca que acepta de buen grado y de manera acrítica esta defensa de los postulados que le son propios servida con eslóganes banales. Hay una expresión del lehendakari que me llamó mucho la atención: «No hay diques ni cauces que puedan contener la voluntad de este pueblo». Es evidente que sí, esa es la función del Derecho.

-También achaca al PNV ciertas carencias democráticas.
-No se puede generalizar, pero es cierto que Ibarretxe parece a veces ignorar los rudimentos del Estado de Derecho. Cuando se enfrentó a la doble moción de censura dijo en el Parlamento que se dirigía directamente a la sociedad. Sueña con una interlocución directa con la sociedad -un rasgo propio de líderes populistas- cuando es obvio que en una Cámara democrática la representación de la ciudadanía la ejercen los parlamentarios.

-El lenguaje es tal vez la diferencia más llamativa entre Arzalluz e Imaz.
-Imaz tiene otro talante. Pero se contradice al anunciar que va a impulsar el plan Ibarretxe para construir una nación para todos, cuando lo que se está planteando es un referéndum en el que la mitad más uno imponga su modelo de nación a la otra mitad. 'Referéndum' y 'entre todos' no casan.

-¿Es el plan Ibarretxe otro ejemplo de ambigüedad?
-¿Cómo puede ser un plan de convivencia amable con España si no tiene en cuenta la voluntad de la otra parte? Ha traído una quiebra fundamental en las familias, en las cuadrillas, que ven atravesado el salón de su casa por una divisoria que se ha trasladado de donde estaba antes -entre demócratas y violentos- al conjunto de la sociedad.

«El lenguaje de los nacionalistas encubre una trampa moral»
El periodista Santiago González analiza la perversión del idioma en «Palabra de vasco»
J. O. - Madrid.- La Razón  18 Febrero 2004

Cuenta Santiago González que «el lenguaje nacionalista es victimista y agónico, construido con eslóganes banales» y expresado con «términos anestésicos que encubren la realidad y en el que se integran proyectos perversos como el Plan Ibarreche». El periodista burgalés ha escrito «Palabra de Vasco. La parla imprecisa del soberanismo» (Espasa), en el que analiza y estudia, con ejemplos y anécdotas extraídas de la realidad po- lítica del País Vasco, «el lenguaje del soberanismo vasco».

Estas páginas nacen con la intención de convertirse «en un argumentario democrático para los constitucionalistas vascos», según el propio autor, quien no regateó ningún adjetivo para el empleo que los nacionalistas hacen del idioma: «Es ambiguo e impreciso, y las palabras pue- den significar en un momento una cosa, y en otro, su contraria». Luego lo calificó como «pervertido y mistificador, y encubridor de una trampa moral injustificada».
González explicó el título: «Palabra de vasco alude a la fidelidad a la palabra y al trato». Luego subrayó el uso reiterativo que Javier Arzalluz ha hecho de esta expresión: «Es como si dijera que el vasco puede asesinar, pero no puede mentir».

Durante la presentación del libro comentó el Plan Ibarreche, y contrapuso lo que propugnan sus defensores y su repercusión entre los vascos: «Fue presentado como un plan de convivencia amable con España, pero lo primero que ha logrado es dividir en dos a la sociedad vasca».

Aludió también a una realidad que él vive: «Ha dividido las cuadrillas de amigos y los ciudadanos se miran con desconfianza. Los amigos han apartado el tema de la conversación y conozco algunos hijos que por esta discrepancia no acuden a la cena navideña». Remató esta descripción con esta frase: «A veces el nacionalismo se revela más fuerte que la sangre. El Plan Ibarreche es un plan para el enfrentamiento».

No olvidó mencionar lo que él llama las palabras «talismán», como «paz», «conflicto» y «diálogo» que son usadas de manera habitual por los nacionalistas en sus discursos. «El lenguaje de los nacionalismos es especialmente manipulador con la realidad, por encima de otras ideologías políticas», afirmó González, quien reconoció que «los nacionalistas difunden sus consignas de manera homogénea y con mucha eficacia». Una de las contradicciones que resaltó es la falta de ediciones y la dificultad para encontrar las obras completas de Sabino Arana en las librerías: «El Partido Nacionalista Vasco no ha difundido sus obras, ni siquiera en una edición en rústica».

Asociaciones de Cataluña, Aragón, Baleares y Valencia se unen contra los Países Catalanes
La defensa de la Constitución y el Estatuto de cada autonomía ha movido a numerosas instituciones culturales de Cataluña, Aragón, Valencia y Baleares a crear una plataforma para defenderse de los proyectos independentistas de Maragall y la absorción catalana de sus costumbres y singularidades. Las asociaciones pancatalanistas de Aragón oriental han respondido creando una entidad similar que persigue el fin contrario.
Marcos S. González - Madrid.- La Razón  18 Febrero 2004

Entidades de las comunidades afectadas por la «invasión» catalanizadora han decidido defender sus señas de identidad mediante la creación de una plataforma constitucional y autonomista que se refugiará en los Estatutos y la Constitución ante la «ofensiva» contra sus costumbres y culturas propias. La entidad tendrá sede en Valencia y sus objetivos quedan recogidos en un manifiesto que se dará a conocer en una comparecencia pública que hoy adelanta este periódico.

El texto proclama «pública y enérgicamente nuestro rechazo y desprecio hacia cualquier propuesta que desde el nacionalismo y socialismo catalán pueda propiciar la aproximación geográfica y política de nuestras comunidades autónomas bajo la recurrente mentira de la unidad lingüística, que no tiene otro objetivo que subvertir el estado constitucional y su diseño autonómico».

Corona de Aragón
Asimismo, los firmantes recuerdan que «el instrumento de reivindicación de los países catalanes se nos presenta edulcorado bajo el subterfugio de los territorios de la antigua Corona de Aragón , cimentado sobre un supuesto idioma común que repudiamos no sólo por su falsedad histórica y su carácter contralegal, sino porque ofende los sentimientos mas arraigados de la personalidad aragonesa, balear, catalana y valenciana».

Ante la propuesta de Maragall de crear una «eurorregión» que, en realidad, engloba a los Països Catalans, los constitucionalistas aseguran que constituye «la antesala de una federación de comunidades sancionada y prohibida por la Constitución».

Asimismo, los «anti-Països» reafirman su «voluntad de combatir desde la legalidad cualquier viabilidad de dicho proyecto en todos y cada uno de los territorios afectados», para lo cual aseguran que promoverán «las acciones jurisdiccionales y las movilizaciones populares necesarias para impedir que la locura nacionalista y catalanista de Maragall llegue a los extremos pretendidos».

Entre los firmantes, figuran la Federación de Asociaciones Culturales de Aragón Oriental, la Academia de Sa Llengo Baleá y grupos culturales de Baleares, Convivencia Cívica Catalana, Nou Valencianisme, y Grup d´Acció Valencianista.

Como respuesta a la citada iniciativa, las asociaciones pancatalanistas de la parte oriental de Aragón se han unido para crear una entidad que luche por el «hermanamiento entre los Països Catalans» denominada «Institució Cultural de la Franja de Aragó». Se da la circunstancia de que entre esas asociaciones se encuentran dos centros filiales de la Diputación de Huesca y la de Teruel, respectivamente: el Institut dÉstudis del Baix Cinca-Instituto de Estudios Altoaragoneses y la Asociación Cultural del Matarranya.

En un editorial publicado en la revista pro-catalanista «Temps de Franja», ambas instituciones se unen al Centre d´Estudis Ribagorçans y los consells locals de la Franja para llegar a la conclusión de que actualmente se dan las circunstancias «de solidez» entre las cuatro asociaciones que trabajan por la consolidación de la lengua y cultura catalanas en las comarcas de la franja de Aragón.

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