AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 21 Febrero 2004
Generalidad de Cataluña
Marita Rodríguez  Asociación Tolerancia 21 Febrero 2004

POR EL DERECHO A LA ENSEÑANZA EN LENGUA CASTELLANA A LA COMUNIDAD  CASTELLANO HABLANTE EN CATALUÑA. ¡SOCIEDAD BILINGÜE, ESCUELA BILINGÜE!
Asociación Tolerancia 21 Febrero 2004

Lingüicidio infantil
Carmen Leal Libertad Digital  21 Febrero 2004

El PSOE y Maragall
Editorial La Razón  21 Febrero 2004

El drama, su autor y Zapatero el apuntador
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  21 Febrero 2004

PARALOGISMOS
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 21 Febrero 2004

ERC REFUERZA SU PODER ANTE MARAGALL
Editorial ABC 21 Febrero 2004

Propaganda o política
Agapito Maestre Libertad Digital  21 Febrero 2004

NI IRRUMPE, NI BENEFICIA
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 21 Febrero 2004

Lo que busca ETA
Editorial Heraldo de Aragón  21 Febrero 2004

Zapatero, Maragall, Carod
Luis María ANSON La Razón  21 Febrero 2004

PORNOGRAFÍA POLÍTICA
Jaime CAMPMANY ABC 21 Febrero 2004

Esperando a Carod
José Antonio VERA La Razón  21 Febrero 2004

¿No quiero vuestro perdón!
José Clemente La Razón  21 Febrero 2004

El terrorismo en campaña
Editorial El Correo  21 Febrero 2004

Y a ZP que le coja confesado
Julián Lago La Razón  21 Febrero 2004

Etarras en la nieve
Faustino F. Álvarez La Razón  21 Febrero 2004

Inteligencia del terrorismo
Antonio García Trevijano La Razón  21 Febrero 2004

Queremos más
TONIA ETXARRI El Correo 21 Febrero 2004

Llave de judo
Juan Pablo Colmenarejo La Razón  21 Febrero 2004

¿Ilusionante y precioso
Cartas al Director ABC 21 Febrero 2004

«Si España no asume como propios los nacionalismos locales, no habrá solución»
Marta Borcha - Madrid.- La Razón  21 Febrero 2004

Profesionales de Cataluña rechazan la tregua y piden unidad política contra la banda ETA
Redacción - Madrid.- La Razón  21 Febrero 2004

El PP pregunta al PSOE si no siente «remordimiento» ante la «indignación» de las víctimas
Redacción - Madrid.- La Razón  21 Febrero 2004




 

Generalidad de Cataluña
Marita Rodríguez, presidenta Asociación Tolerancia 21 Febrero 2004

Transcribimos la carta y el Manifiesto que la Asociación ha querido entregar al Conseller de Ensenyament en persona, aunque éste no ha tenido a bien recibir a su representante.
La entrega ha tenido lugar este mediodía en el Departamento que dirige Bargalló, mientras en la calle un grupo de miembros de la Asociación exhibía pancartas reclamando el bilingüismo en la escuela en nombre del derecho que asiste a los castellano-hablantes a ser educados en su lengua. Al mismo tiempo, se ha simbolizado el efecto
de la inmersión y la inminencia de sanciones a quienes incumplan la Ley de Política Lingüística anunciadas por el citado Conseller, colocando entre rejas a un "niño" de habla castellana, vigilado por un policía lingüístico.

HBLE. CONSELLER D'ENSENYAMENT DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA
Barcelona, 20 de febrero de 2004
Honorable Conseller:

Aprovechando que mañana es el Día Internacional de la Lengua Materna, creemos oportuno señalar que su Departamento parece ignorar que el castellano o español es lengua materna de la mayoría de escolares de Cataluña. La inmersión ¡para todos! que practica –y que usted quiere extender al 100% de los colegios financiados en mayor o menor grado con fondos públicos– atenta contra toda la normativa de los distintos organismos internacionales competentes en el ámbito pedagógico y de derechos de los niños, hasta el punto que
instituciones como el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) de la ONU, y la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) vienen instando, año tras año, al Gobierno español para que ponga los medios necesarios para corregir la discriminación que sufren los niños castellanohablantes en esta comunidad autónoma.

Pero es que, además, la práctica docente en las aulas incumple los artículos 3, 10.3, 14 y 27.5 de la CE; el 3.3 del Estatuto de Autonomía de Cataluña; y el artículo 21.2 de la LPL de 1998 –que usted dice querer hacer cumplir a rajatabla–, que establece que: los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua
habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano. La Administración ha de garantizar este derecho y poner los medios necesarios para hacerlo efectivo. Los padres o tutores lo pueden ejercer en nombre de sus hijos instando a que se aplique.

Por estos motivos, hacemos público el manifiesto que le adjuntamos, y cuyas razonables peticiones esperamos atienda.

Atentamente,
Marita Rodríguez, Presidenta de la Asociación por la Tolerancia

POR EL DERECHO A LA ENSEÑANZA EN LENGUA CASTELLANA A LA COMUNIDAD
CASTELLANOHABLANTE EN CATALUÑA. ¡SOCIEDAD BILINGÜE, ESCUELA BILINGÜE!

Asociación Tolerancia 21 Febrero 2004

La UNESCO, en 2003, declaró el día 21 de febrero DÍA INTERNACIONAL DE LA LENGUA MATERNA y con tal motivo la Asociación por la Tolerancia quiere poner en conocimiento de la opinión pública lo
siguiente:

PRIMERO.- En palabras del Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, la lengua materna es única en la medida en que marca al ser humano desde el nacimiento, le imprime un modo peculiar de aprehender la realidad que nunca llega a borrarse del todo por muchos idiomas que aprenda a lo largo de la vida.

SEGUNDO.- Ha sido tradición pedagógica en Cataluña la defensa de la enseñanza en lengua materna, y buena prueba de ello es que tanto la ley de Normalización Lingüística del año 1983 como la Ley de Política Lingüística de 1998 reconocen el derecho de los niños a ser educados –durante la primera enseñanza– en su lengua habitual. Este derecho, sin embargo, viene siendo hurtado de forma sistemática y deliberada por las autoridades educativas a los padres de niños castellanohablantes o bilingües, de tal manera que no hay ni un solo
colegio público en toda Cataluña que ofrezca esa reconocida etapa de lecto-escritura en castellano.

TERCERO.- El artículo 27.5 de la Constitución española establece que los poderes públicos garantizarán el derecho de todos a la educación mediante una programación general de la enseñanza. Por otro lado, el artículo 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y el artículo 14 de la Constitución recuerdan que la educación debe garantizarse a todos los niños de acuerdo con el principio general de no discriminación y, para ello, es necesario que la Administración ponga los medios para garantizar el derecho a la enseñanza en la lengua materna a los niños castellanohablantes o bilingües al igual que hace con los niños catalanohablantes. Es
necesario recordar que, a esos efectos, el artículo 1º de la Convención Relativa a la Lucha Contra Todas las Formas de Discriminación en la Esfera de la Enseñanza, adoptada por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, declara que se entiende
por "discriminación" toda distinción, limitación o preferencia fundada en el idioma que tenga por finalidad o por efecto destruir la igualdad de trato en la esfera de la enseñanza en sus diversos tipos y grados, y comprende: el acceso a la enseñanza, el nivel y la calidad de ésta, y las condiciones en que se da.

CUARTO.- Entendiendo que la lengua materna mayoritaria de los niños catalanes es el castellano, es escandaloso y gravemente discriminatorio que éstos no puedan ser escolarizados en su lengua habitual y que las Autoridades educativas impidan de facto la educación en lengua castellana a cientos de miles de niños. Es
radicalmente falso que los programas de inmersión hayan sido avalados por el Tribunal Constitucional, como arteramente se viene manifestando por las instituciones catalanas. En todo caso, una inmersión global, que no respeta la libertad de los padres o de los tutores, para elegir la lengua de enseñanza es claramente contraria
a los principios que proclama la UNESCO con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna, y por ello

SOLICITAMOS:
A) Que por el Departamento de Enseñanza se establezcan los mecanismos que permitan la enseñanza en pie de igualdad en lengua materna –sea ésta el castellano o el catalán– a los niños escolarizados en Cataluña.

B) Que en el Decreto de matriculación y preinscripción que está elaborando el Departamento de Enseñanza se observe expresamente el derecho a la enseñanza en la lengua habitual que reconoce la Ley de Política Lingüística (artículo 21.2), y con tal finalidad se pregunte explícita y claramente a los padres sobre la lengua
familiar en los impresos destinados a la preinscripción y a la matriculación.

C) Que se programe sin discriminación la educación en las dos lenguas oficiales, castellano y catalán, que son propias de la mayoría de los niños escolarizados en Cataluña, y que se hagan prevalecer los valores de "laicidad" escolar sobre los de una escuela nacionalista.

D) En definitiva, que la escuela sea bilingüe, como corresponde a una sociedad mayoritariamente bilingüe. Esa es la verdadera transformación que han de contemplar como meta las autoridades académicas.

Barcelona, a 20 de febrero de 2004.

Cataluña
Lingüicidio infantil
Carmen Leal Libertad Digital  21 Febrero 2004

Hay en el nacionalismo catalán, sea secesionista explícito o no, una cierta habilidad para el engaño, para la reconversión de “lo dicho” por una interpretación de “lo dicho”. En términos populares se alude con la frase donde dije digo, dije Diego. Ahí están las “interpretaciones” de la conversación de 6 horas de Carod Rovira y ETA. Pero me voy a referir ahora a otra “falacia”, a la que se está perpetrando en Cataluña hace muchos años con los niños castellanohablantes, a los que se les cambia la lengua en la escuela de manera total, obligatoria y precoz, llamada “inmersión lingüística”, con la “falacia” de que es la única manera de aprender el idioma catalán.

Lambert en Quebec (Canáda) acuñó el método y la palabra inmersionar (introducir ) al niño en el otro idioma desde el primer día y enseñarle todas las materias y todo su entorno en ese idioma que desconoce. Se utilizó con niños ingleses que, teniendo como lengua materna el inglés, aprendían francés y en francés. Los resultados fueron óptimos. Aprendían otro idioma y se desarrollaba mejor su inteligencia. Trasladado el experimento a EEUU con los hispanos para que aprendiesen inglés, los resultados fueron catastróficos. No aprendieron inglés y su coeficiente de razonamiento lógico y verbal bajaba.

Hoy sabemos por el propio Lambert que para que este método de aprendizaje, la inmersión, tenga éxito debe cumplir tres requisitos: 1º. Alto nivel sociocultural de los padres. 2º. Lengua materna del niño prestigiada. 3º. Tratamiento pedagógico específico y voluntario. Los programas de inmersión masiva diseñados exclusivamente para castellanohablantes en Cataluña no cumplen ninguna de las condiciones que estableció Lambert y está bajando el nivel de razonamiento lógico y verbal a niveles preocupantes, con un fracaso escolar cercano al 60%.

1º. El nivel sociocultural de la masa de la población castellanohablante es bajo.

2º. La lengua materna de los niños esta desprestigiada en Cataluña: el castellano no se emplea en la escuela, libros de texto, en el Parlament, textos administrativos, letreros, ni siquiera en el metro; hay un consciente y programado desprestigio social del castellano. 3º. Este tipo de escolarización es forzosa para la gente trabajadora. Todos los centros públicos y concertados tienen la obligación de inmersionar, pero los colegios privados respetan la lengua materna de cada niño. La Constitución y el Estatuto de autonomía es convenientemente interpretado de tal forma que el bilingüismo escolar se convierte en monolingüismo catalán. Si los padres solicitan enseñanza en castellano aplican la "atención individualizada", verdadera aberración pedagógica, ya que consiste en explicarle al niño fuera de clase y en 10 minutos lo que se ha dicho en catalán durante toda la clase. A esta práctica de inmersión precoz a los 3 años, cuando el niño no tiene fijadas las estructuras de su propio idioma se le llama técnicamente “lingüicidio”.

Desde el punto de vista lógico y teniendo en cuenta la obligatoriedad de la enseñanza de los 5 a los 16 años es fundamental la “inmersión lingüística” para el nacionalismo catalán que ha hecho de la lengua catalana su bandera y su seña de identidad. El número de niños de lengua materna castellana es considerablemente mas alto que el de niños de habla catalana, ahora reforzado además por los hijos de inmigrantes de habla española. El cambio de lengua castellano/catalán a los 3 años, permite que no se incurra en la contradicción de escolarizar obligatoriamente a un niño en una lengua que desconoce, ya que aprender presupone entender la lengua en la que se transmiten los conocimientos.

La ley de Política lingüística de 1998 consagra el catalán como única lengua vehicular de la enseñanza. El hecho de que hayan estado “inmersionados” todos los niños castellanohablantes de 3 a 5 años totalmente en la lengua catalana permite en la enseñanza Primaria la utilización exclusiva de la lengua catalana sin problemas ni lógicos, ni legales. Y ahora también la Secundaria Obligatoria y el Bachillerato, según el anuncio hecho por la Consejería de Enseñanza del Sr. Bargalló, con lo que el cambio lingüístico a favor del catalán esta consumado. El costo es el concienzudo desconocimiento de la lengua culta española, porque la lengua culta solo se aprende en la escuela, y la percepción de que Cataluña es distinta y cada vez mas distante de España.

El día que la UNESCO ha propuesto para conmemorar el orgullo de conocer y practicar la lengua materna de cualquier grupo humano del mundo, en Cayaluña se sigue practicando un lingüicidio con el consentimiento de todos los partidos políticos por activa o por pasiva, con la excepción del PP cuando fue dirigido por Vidal–Quadras. Se esta perpetrando el mayor atropello pedagógico y cultural a toda la comunidad castellanohablante. No hay problemas lógicos, ni legales. Los éticos y psicopedagógicos son terreno aparte.

Carmen Leal es secretaria de la Asociación de Profesores por el Bilingüismo

El PSOE y Maragall
Editorial La Razón  21 Febrero 2004

El presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, tiene razón cuando advierte de que el Partido Socialista de Cataluña es un partido «jurídicamente» independiente del PSOE, a quien sólo le une una serie de acuerdos de participación en los órganos federales. Este hecho suele olvidarse cuando se analizan las últimas reacciones de José Luis Rodríguez Zapatero en torno a la crisis desatada por los socios catalanes de ERC. Pero es un olvido perfectamente comprensible, si se tiene en cuenta que la gran mayoría de los votantes del PSC en Cataluña se consideran simplemente socialistas, sin que influyan las consideraciones «jurídicas». Ayer, el presidente extremeño, Rodríguez Ibarra, en un ejercicio de sabiduría política, digna de su ya larga carrera, alababa la serenidad de Zapatero en términos lo suficientemente equívocos que hacen innecesarias las explicaciones. Así, cuando el socialista extremeño entonaba su mea culpa por la meridiana claridad con la que se había expresado en días anteriores sobre el cómo se debía resolver la crisis provocada por Carod-Rovira, no hacía más que reconocer que su secretario general había llegado, exclusivamente, hasta donde podía llegar.

Ocurrió lo mismo que cuando se supo que el líder de ERC y consejero en jefe de la Generalitat había acudido a una llamada de ETA para entablar conversaciones cuyo contenido, por lo visto después, parece claro. En los primeros momentos, Rodríguez Zapatero, sorprendido por la noticia y bajo la presión de los barones de su partido, exigió a Maragall una decisión firme y drástica con respecto a su díscolo socio en el gobierno; decisión que, al final, se redujo a una componenda impresentable.

Tras el comunicado de ETA, recibido por toda la ciudadanía como una burla sangrante que a quien más dolía era a la propia sociedad catalana, el líder socialista y actual candidato a la presidencia del Gobierno volvió a plantear las mismas exigencias y a obtener idéntico resultado. Carod-Rovira sigue al frente de su partido, se presenta a las elecciones generales y mantiene la misma cuota de poder en el gobierno autónomo catalán, que es absolutamente desproporcionada a su porcentaje de votos, que antes de su desleal comportamiento.

Pero así están las cosas. El hecho es que Rodríguez Zapatero no puede forzar la crisis con el Partido Socialista Catalán, que es independiente, como nos recordaba otra vez ayer Pascual Maragall, sin poner en riesgo la representación en Cataluña del único gran partido de carácter nacional, un riesgo de ruptura que entraba, sin duda, en los cálculos de los redactores del comunicado etarra. Tendrán que ser, pues, las propias bases del socialismo catalán quienes calibren si, a la larga, les perjudica o les beneficia mantener una dirección política como la actual, que nunca ha conseguido llegar por sí misma al gobierno y que, cuando lo ha hecho, ha sido de la mano de un partido que, en lo que se refiere al modelo de España, está en las antípodas.

El drama, su autor y Zapatero el apuntador
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  21 Febrero 2004

Por desgracia, no es una comedia bufa. Lamentablemente, no es una simple payasada, ni siquiera la Gran Parada del Circo Price, con elefantes, tigres, monos y sabandijas. Cuando Maragall dijo que si las Cortes españolas no aceptasen lo que quiera decidir dentro de unos meses el Parlamento de Cataluña “el drama está servido”, apenas exageró. Porque ver a este personaje sin principios, sin ideas, sin más ambición que la de seguir en el cargo a costa de la mayor de las indignidades, que es pactar con la ETA que asesine a unos españoles y no a otros, dirigir de hecho al PSOE es realmente dramático. Y cuando por la falta absoluta de valor personal, de autoridad moral y de criterio político que ha demostrado Rodríguez Zapatero es Maragall, líder de otro partido, el que anticipa lo que hará el PSOE en el Parlamento español cuando se debata acerca de la soberanía nacional, si no dan ganas de reír es porque dan ganas de llorar.

Como Zapatero no impone su autoridad a Maragall, sucede lo único que podía suceder: que Maragall se la impone a Zapatero. Cuando el PSOE acepta que el PSC intervenga decisivamente en su dirección mientras el PSOE no interviene en el PSC, es inevitable que esa asimetría desemboque en desnivel, plano inclinado, tembleque y batacazo. Por cierto, que ya empezamos a entender el “federalismo asimétrico” de Pasqual I: el “terrorismo asimétrico” que su Gobierno (no sólo Carod y no sólo ERC, sino todo su Gobierno que lo asume y defiende) ha pactado con ETA es, sin duda, el modelo para todo lo demás. Ya sabemos lo que entiende Maragall por solidaridad nacional, en lo fiscal y en lo criminal. Pues bien, a este tipo le ha entregado el PSOE la dirección de la Izquierda Española. El drama está servido, qué duda cabe. Maragall lo escribe a medias con Roviretxe, lo dirige y también lo interpreta, con el PSOE de comparsa y Zapatero de apuntador.

Como Carod Rovira y como casi todo el nacionalismo antiespañol, Maragall miente más que habla. Sólo por equivocación dice la verdad, pero como lo suyo es la equivocación sobre el equívoco, se le ha escapado una: si el PP no tiene mayoría absoluta, en un año Zapatero habrá votado obedientemente, en nombre de España, lo que decida Maragall, entiéndase Carod, en Cataluña. Sin duda es una llamada a las urnas. Para los españoles con un mínimo de conciencia nacional, a votar a Rajoy.

PARALOGISMOS
por ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 21 Febrero 2004

EN España está perfilándose, a velocidad considerable, una figura muy impertinente y retozona: la del nacionalismo fiscal. Las más de las veces, el nacionalismo fiscal es una hijuela que le nace en el costado al nacionalismo a secas. Pongamos que es usted nacionalista de andar por casa. Como las emociones son expansivas, usted considerará al cabo de un rato que el otro -para el nacionalista siempre hay un otro hostil- le roba, además de su idioma o lo que fuere, su dinero. Y redondeará su nacionalismo primario con una herida o agravio fiscal.

Está menos estudiado el itinerario que conduce, desde el agravio fiscal, al agravio genéricamente nacionalista. Pero se han registrado ya algunos episodios interesantes. Tomen el caso de Italia. Bossi está intentando construir un nacionalismo septentrional, con más o menos fortuna. En principio, el proyecto bossiano constituye una contradictio in terminis. El Mezzogiorno fue incorporado a la corona de Saboya por la fuerza, en el curso de un denuedo piamontés por forjar la unidad de Italia. La expedición garibaldina que derribó a los borbones del sur, no sin resistencias autóctonas considerables, estaba formada, ante todo, por jóvenes burgueses de Milán y Venecia. Cayó el Reino de las dos Sicilias, y se fundó después, con la incorporación de Roma, el Estado nacional italiano. La cosa, sin embargo, empezó a torcerse pronto -la referencia clásica para todo esto, dentro de la literatura, nos viene dada por una mala novela de Pirandello: I vecchi e i giovani-. Y sigue sin enderezarse, o expuesto lo mismo en términos económicos, parece que el sur no arranca, y que los del norte lo padecen en su bolsillo. Por supuesto, los del norte no pueden decir que les ha invadido el sur. O que el sur les quita su ser.

Todo lo que pueden decir, en estricta lógica, es que una porción de sus impuestos rebosa lejos del lugar en que trabajan o viven. Esto, todavía, no da para que engorde el nacionalismo. Pero existe un abracadabra lógico que despista a más de uno. Discurre así: «Los lombardos (o los vénetos, o los piamonteses) transferimos a los sicilianos más de lo que estos transfieren a la Lombardía. Yo soy lombardo. Luego yo, en cuanto lombardo, estoy manteniendo a mi costa a los sicilianos». La falacia es evidente. Usted tributa en cuanto que es usted, no en cuanto lombardo. Si usted es un lombardo pobre, le estará costando dinero a un rico de Palermo. Ahora bien, se ha interpuesto, entre su realidad como contribuyente, y su adscripción a un colectivo adventicio, una suerte de fantasma estadístico. Los balances que dan negativo para la Lombardía, parece que le afectaran personalmente a usted, que ha dado en la gracia de identificarse hipostáticamente con la esencia lombarda. Y al ver las cuentas se enfada, y dice que le sacan los cuartos, aunque no haya un cuarto que sacarle. Asistimos, in nuce, a la aparición de un nacionalismo por razones fiscales. Este nacionalismo, fruto de un malentendido estadístico, es la percha a la que anhela engancharse Bossi para pintar algo en la historia de Italia.

Los nacionalismos son fenómenos socialmente objetivos sobre los que no tengo intención de pronunciarme ahora. No parece inteligente, con todo, abrazar el nacionalismo porque se ha hecho uno un lío con la estadística. De modo que expondré, con propósito preventivo, algunos extravíos clásicos, derivados del manejo temerario de variables y promedios. Uno de los más divertidos se relaciona con la llamada «paradoja de Simpson». Se hizo famosa en los USA cuando las feministas pusieron el grito en el cielo porque el índice de admisiones en Berkeley era menor para las mujeres que para los hombres. Se estudiaron los números, y se descubrió que, tomados los departamentos uno a uno, la probabilidad de que fuera admitida una candidata era siempre mayor que la probabilidad de que fuera admitido un candidato. ¿Cómo explicarse el contrasentido? La clave estaba en que las mujeres padecían el sesgo de optar por los departamentos más exigentes. Pensemos en dos departamentos, X e Y. X admite sólo al 5 por ciento, mientras que Y franquea la entrada al 90 por ciento. Si el grueso de las candidatas opta por X, mientras que el grueso de los candidatos opta por Y, terminará habiendo más hombres que mujeres en el conglomerado X+Y, por mucho que la esperanza de entrar en uno cualquiera de los dos departamentos sea mayor para una candidata que para un candidato. La dicotomía hombre/mujer, imprudentemente superpuesta al proceso de selección, que atendía sólo a la capacidad del aspirante, sin distinción de sexos, ocasionó un sentimiento de agravio feminista.

Los errores más frecuentes brotan de confundir correlaciones con procesos causales. Imaginemos un mundo enteramente virtual. Allá lejos, donde Cristo dio las tres voces, habita una comunidad que se distingue por lucir el pelo verde. A la vez, esa comunidad sufre un déficit crónico en materia educativa. De resultas, es muy raro que un miembro de la comunidad apruebe las oposiciones a notarías. La variable «lo verde», y la variable «aprobar las oposiciones a notarías», se hallan fuertemente correlacionadas, en sentido negativo. ¿Es causa el pelo verde de que se naufrague en los exámenes que dan acceso al cuerpo de notarios? De ninguna manera. Lo que causa el cate notarial, es la falta de formación académica. Pero como la última aflige de modo general a quienes gastan melenas verdes, se ha expandido la convicción de que un tipo que gasta verde la melena, está incapacitado para ser notario.

Es fácil hacer una traslación fiscal de esta historieta. En nuestro sistema planetario, versión «La guerra de las galaxias», los selenitas son muy ricos, y los venusinos muy pobres. En consecuencia, los selenitas pagan más impuestos, en promedio, que los venusinos. ¿Se sigue de aquí que Hacienda persigue fiscalmente a los selenitas? No. A igualdad de ingresos, un selenita tributa lo mismo que un venusino. Pero el flash estadístico torna a deslumbrarnos con su resplandor, y no hay quien saque a los selenitas de la idea de que pagan porque son selenitas, y no porque ganan mucho dinero.

Descendamos, desde las alturas galácticas, al piso terrero de la historia. En la Europa premoderna, o aun moderna, los territorios sujetos a la autoridad de un príncipe o un emperador no se hallaban expuestos a cargas fiscales homogéneas. Unos territorios disfrutaban de privilegios, otros, no; con frecuencia se solapaban las jurisdicciones, y había que bailarle el agua a más de un señor. La circunstancia expresada por un gentilicio gordo -«natural de la provincia X»-, o por un gentilicio menudo -«natural de la villa Y»- guardaba una conexión no contingente con el monto del tributo. El hecho de que alguien sea catalán, sin embargo, no permite anticipar que pagará más que un gallego. La renta media catalana es, cierto, superior a la gallega. Pero también lo es la estatura. Y el de «estatura», evidentemente, no es un concepto territorial. Cuando James Naismith inventó el baloncesto, no estaba pensando en perjudicar a Galicia y beneficiar a Cataluña.

No creo que Bossi consiga reclutar a los jóvenes milaneses y venecianos para que inviertan la expedición de los Mil, y liberen al norte de la atadura del sur. No conseguirá nada, o si acaso, acelerará una bajada general de los impuestos. Y es que, como dije, el agravio fiscal tiende a derivar en agravio nacionalista allí donde había ya nacionalismo. He desgranado las observaciones que preceden con el solo intento de que no se eche, tontamente, leña al fuego. Sin mucha fe, la verdad. Allá donde hay fuego, viene un tonto corriendo, con su haz de leña bajo el brazo.

ERC REFUERZA SU PODER ANTE MARAGALL
Editorial ABC 21 Febrero 2004

SERÍA una demostración de optimismo asegurar que el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, ha cerrado en falso la crisis abierta por Carod-Rovira, primero por su reunión con la cúpula de ETA y después por la formalización etarra de una tregua para no atentar sólo en Cataluña. Y sería una demostración de optimismo porque la crisis sigue abierta y ni siquiera ha habido un intento por tapar la sangría de crédito institucional y político que todo este asunto provoca primero a la sociedad catalana, después a la institución autonómica y en tercer lugar al PSOE. Si la solución consiste en promover al cargo de consejero jefe del Gobierno catalán al consejero de Enseñanza e introducir a un nuevo consejero (la republicana Marta Cid) para cubrir el hueco, resulta obvio que ERC no asume ninguna responsabilidad ni Maragall le pasa ninguna factura. Pero es que, además, Carod-Rovira refuerza su liderazgo y se especula ahora con un posible retorno del líder republicano al puesto de conseller en cap una vez pasen las elecciones europeas. La degradación institucional que eso supondría sería de un calado desconocido. A medida que van trascendiendo detalles de las consideraciones de ERC, de las actitudes del PSC y de las estrategias de los implicados frente a la crisis, la credibilidad del PSC y de su líder en Cataluña es menor y da consistencia a la tesis de que Maragall y su partido están dispuestos a mantenerse en el poder aún al precio de hundir al PSOE. Pero no es éste el principal problema. El efecto que esta crisis puede tener sobre las instituciones catalanas, la confianza económica y la actividad pública es mucho más importante que el mero cálculo electoral.

Carod-Rovira no ha explicado -ni siquiera a Maragall- de qué habló en seis horas de reunión con Josu Ternera y Mikel Antza. Carod-Rovira no ha dado cuentas de esa charla a ninguna institución, judicial o política, ya sea catalana o del conjunto de España. Carod-Rovira no ha pedido ni siquiera perdón por las graves consecuencias sociales y políticas de su irresponsabilidad. De hecho, Carod-Rovira se muestra cada día más insolente, engrandecido y mesiánico, como si el daño causado a Cataluña fuera inversamente proporcional a sus expectativas electorales. En la medida en que empieza a ser más clamorosa la petición de que pase a un segundo plano, el dirigente de ERC da pasos al frente que demuestran el verdadero contenido de sus ambiciones políticas. Todo ese discurso moderado de la doble identidad, de la no exclusión, del diálogo y la colaboración con el que ERC sedujo a una parte del electorado de CiU en la pasada campaña autonómica ha quedado en papel mojado, en mera coartada argumental para acceder al poder. Una vez ahí, ERC ni siquiera está dispuesta a sacrificar a un líder que ha causado el mayor daño posible desde un punto de vista político a la causa que dice defender: Cataluña. Arropado por sus colaboradores, instalado en el método asambleario y con la mirada puesta en las próximas elecciones generales, que plantea como un plebiscito, podría decirse que Carod-Rovira está amparado por el PSC y por un Maragall que rechaza cualquier solución plausible a la crisis.

ETA y el Tripartito
Propaganda o política
Agapito Maestre Libertad Digital  21 Febrero 2004

El PSOE cerró en falso la crisis de hace menos de un mes, porque utilizó métodos opacos para analizar lo sucedido: mentir y culpar al adversario político de sus problemas. Ahora, una vez más, pretende no sólo ocultar su estulto comportamiento, sino llevarnos al precipicio a todos los españoles. La ineptitud y la inmoralidad de ese comportamiento tiene un soporte débil e ineficaz: la propaganda de carácter goebelsiano. Débil, porque los métodos del autor nazi tuvieron éxito para mantenerse en el poder, jamás para conquistarlo; ineficaz, porque de tanto utilizarlo la gente ya se está hartando (los socialistas más inteligentes empiezan a sentir vergüenza o asco). Pero, como si el PSOE no fuera el responsable de su ineptitud e inmoralidad, sale el estratega del fracaso, Pérez Rubalcaba, y vuelve a culpar al PP de la crisis de Cataluña.

La alianza entre ERC y ETA, y su principal consecuencia, que los asesinos dejen de atentar en Cataluña, es fruto, según esta lumbrera del socialismo cántabro, de la demoníaca táctica del PP. Los seguidores mediáticos del truchimán repiten sin cesar la mentira: el PP utiliza la lucha contra el terrorismo para ganar las elecciones. De maneras diferentes, pero con el mismo fondo goebbelsiano, Madrazo y la SER junto a El País no cesarán de repetir la infamia, la burda mentira que Pérez Rubalcaba ha urdido para ocultar la crisis política más importante que el PSOE ha tenido durante la democracia.

Pérez Rubalcaba y Madrazo son los directores de la campaña para ocultar lo obvio. El primero será oído con simpatía por los aborregados socialistas, incluso seguirá dándole pasto a los enteradillos que votan socialista para ocultar su pasado franquista; pero su lenguaje de “penene” resabiado ya no confundirá a los más preparados, a los españoles, que se toman en serio ser ciudadanos. El segundo, el comunista que hace los trabajos sucios al nacionalismo vasco, repite el mensaje de Pérez Rubalcaba, pero con un lenguaje más brutal, casi salvaje; su jefe político, Llamazares, lo ha dicho con el estilo de su compañero de pancarta: “El comunicado de ETA sólo legitima el intento del PP de acabar con el Govern del tripartito”.

Pero la cuestión de fondo que manifiestan estos tres personajes es la misma: hay que ocultar, en las actuales circunstancias, que los socialistas, los comunistas y, por supuesto, todos los nacionalistas, acompañados por los ideólogos del diálogo, o sea, SER Y El País, quieran hablar, pactar, negociar, en definitiva, hacer “política” con ETA. Sospecho, sin embargo, que la propaganda goebelsiana ya no vale. La sociedad civil, a través de sus diversas asociaciones contra el terrorismo, y el PP han tenido claro que cualquier posición “dialógica” con el terror no sólo era una condena de la democracia, sino una manera de oxigenar al terrorismo y, por ende, a los nacionalismos, que sólo aspiran a ser ciudadanos de primera o a separarse de España. Por el contrario, según ha puesto en evidencia el comunicado de ETA, las posiciones del PSOE han sido ambiguas: por un lado, firma un pacto con el PP que niega cualquier posibilidad de negociar con ETA; pero, por otro lado, respeta, protege e, incluso, da cobertura ideológica a quienes en el seno de su partido colaboran con fuerzas políticas dispuestas a negociar con ETA. La salida es sencilla y los ciudadanos la saben: o el PSOE esta con la nación española o con los nacionalistas. Por esta opción, el PSOE tendrá que pagar, pues en el ámbito de la genuina política, en la democracia que exige transparencia y mensajes sencillos, o sea verdaderos, las tácticas goebbelsianas acaban pagándose muy caro. Quien quiere llegar al poder poniéndole una vela a Dios y a otra al diablo, acaba siendo presa de sus propios vicios.

NI IRRUMPE, NI BENEFICIA
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 21 Febrero 2004

EL comunicado de una banda terrorista como ETA es siempre un arma propagandística al servicio de sus objetivos criminales. Lo demás será pura excrecencia o escoria. Lo político será si acaso el móvil del crimen. Pero el móvil no altera la naturaleza criminal de la conducta. Queda luego margen para otros análisis y consideraciones. Pero el comunicado de la banda no añade nada a la ya conocida actitud de Carod-Rovira sobre lo benéfico de la exclusión de Cataluña del ámbito mortal del terrorismo, ni sobre la connivencia con ERC de quienes, como el PSC, pactan con ella. Poco o nada nuevo añade el comunicado.

Me ocuparé aquí sólo de un aspecto muy concreto del problema: la incidencia del comunicado etarra sobre la campaña electoral. Mi tesis es clara. ETA ni irrumpe en la campaña, ni la condiciona, ni beneficia o perjudica a ninguna opción política. ETA amenaza y mata. Y eso es todo. El único comunicado relevante será el que algún día anuncie su disolución y el final de su actividad criminal. Lo demás es propaganda. Que excluya a Cataluña de su teatro de crímenes es puro terror. También la exclusión arbitraria forma parte del método terrorista. La discriminación arbitraria es una forma de indiscriminación.

MI tesis es, pues, que el comunicado de ETA ni perjudica a los intereses electorales del PSOE ni beneficia a los del PP. Su neutralidad democrática y electoral es perfecta. Lo que perjudica electoralmente al PSOE y beneficia al PP son los errores encadenados por el primero, no ya desde que se conoció, por información de ABC, la entrevista de Carod con pistoleros de ETA, sino desde que selló su alianza de gobierno en Cataluña con un partido que odia a España y aspira a destruirla. Los males del PSOE residen en su propia casa y en quienes hoy, sin merecimiento ni justificación auténticos, la dirigen. No busques fuera; busca en ti mismo. En el interior del partido habita el error. Repasemos la crónica de errores encadenados. Primero. Fue un error la formación del tripartito catalán. Un partido nacional con vocación de gobierno no debe pactar con un partido separatista. Entre el poder y la ética ganó el primero. Entre el afán de poder de Maragall y el interés de España y, por tanto, de Cataluña, prevaleció también el primero.

SEGUNDO. Fue otro error la reacción, por llamarlo de algún modo, del PSOE a la crisis abierta por la entrevista, torpe, traidora e inmoral, de Carod en Perpiñán. El tripartito que nunca debió existir continuó vivo. Tercero. El comunicado de ETA es el texto de una banda criminal. Nada más. Pero, al menos, debió servir al PSOE para corregir los dos errores pasados y no cometer uno nuevo y doble: discrepar y no hacer nada. El mantenimiento del tripartito se convierte así para el PSOE en una especie de razón de Estado, de razón de ser. En realidad, es un camino hacia el no ser. Así lo ven sus dirigentes más clarividentes y responsables, entre los que no se encuentra, al parecer, Rodríguez Zapatero. Quien perjudica electoralmente al PSOE no es ETA, sino Zapatero y Maragall. Acaso me equivoque en lo anterior pero no en lo que sigue. La división interna y las declaraciones contradictorias de dirigentes del PSOE no son debidas al comunicado de ETA sino a la falta de una reacción decente y unánime a él, quizá a la falta de una reacción sin más. ETA amenaza y mata, pero ni irrumpe en la campaña, ni la condiciona, ni beneficia al PP ni perjudica al PSOE. Amenaza y mata. Eso es todo.

Lo que busca ETA
Editorial Heraldo de Aragón  21 Febrero 2004

POR ENCIMA de sus diferencias ideológicas e intereses electorales, el PP y el PSOE se han esforzado en mantener la unidad en algo tan esencial como la lucha antiterrorista. El Gobierno del PP se ha anotado logros notables y el PSOE no le ha regateado apoyos ni aplausos. Y así deben seguir. En esta semana tormentosa, a la insolvencia de Carod-Rovira y a la astucia granujienta de ETA no debe sumarse una lucha frontal entre los dos grandes partidos españoles. Las visibles debilidades del PSOE son subrayadas por voces propias, como las de Rodríguez Ibarra, Bono, Redondo o Rosa Díez, decididos a anteponer la Constitución y el Estatuto al aventurerismo de Ibarretxe, al abuso político de Esquerra Republicana y a la debilidad de Maragall. Éste ha puesto en riesgo la histórica unidad del socialismo español, cuya ruptura, dramática, no debería ser motivo de satisfacción para ningún político de talla. La fortaleza de los partidos -y, máxime, de los dos que, en un momento u otro, serán los de gobierno en España- es buena para el sistema. Partido Popular y Partido Socialista han de medir sus fuerzas en el terreno de los programas y dejar el Pacto Antiterrorista, en el que ambos tienen parecido mérito, a salvo por completo de la contienda electoral. Ninguno de los dos debe tomar determinaciones públicas sin consulta con la otra parte, so pena de entregar a una ETA acorralada y tan vituperable como siempre el triunfo inaudito en su querella permanente con las dos formaciones cuyos militantes y dirigentes constituyen ahora mismo el objetivo sanguinario de los asesinos. No se olvide: para la banda, PP y PSOE son la misma cosa.

Zapatero, Maragall, Carod
Luis María ANSON La Razón  21 Febrero 2004
de la Real Academia Española

O Zapatero se impone a Maragall o Zapatero rompe con Maragall. Esa es la cuestión. Muchos dirigentes del PSOE consideran inaceptable que los socialistas mantengan en la Autonomía catalana una alianza de Gobierno con un partido, ERC, cuyo secretario general ha pactado con Eta la atrocidad de que la banda no mate en Cataluña pero que siga asesinando en el resto de España. Esquerra Republicana sólo volverá a ser un partido democráticamente honorable si expele de sus filas a Carod-Rovira. Mientras le mantenga como secretario general ninguna agrupación democrática puede pactar con ERC sin descalificarse.

Todo esto se lo he escuchado a cualificados dirigentes del PSOE, algunos de los cuales lo han dicho además en público. Ciertamente Zapatero necesita a Maragall para no perder el próximo congreso del PSOE, que ahí está la explicación de fondo de tantas ambigüedades. Pero hay situaciones límite. Zapatero, habitualmente tan serio y equilibrado, no puede aceptar, como ha hecho, una solución-burla a la crisis de la Generalitat. El pacto de Carod-Rovira con Eta da asco. Es nauseabundo. Es el regreso a la caverna. Si ERC destituye a su secretario general, el PSOE puede seguir con el tripartito en Cataluña. Si Carod-Rovira sigue al frente de Esquerra, los socialistas tienen obligadamente que fracturar el tripartito y buscar otra fórmula de Gobierno en la región catalana. En caso contrario la credibilidad del PSOE de Zapatero descenderá a los zancajos.

PORNOGRAFÍA POLÍTICA
Por Jaime CAMPMANY ABC 21 Febrero 2004

(EL autor advierte que la lectura de algunos párrafos del artículo que a continuación se inserta puede herir la sensibilidad de los lectores, y no está recomendada para los menores de 13 años).

Al alzarse el telón, aparece en el centro de la escena política José Luis Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE, con los pantalones en los tobillos, los calzoncillos también bajos, el antifonario a la intemperie y el bolo colgando. A su izquierda, Pasqual Maragall, convenientemente inclinado, le manosea como jugando el bemol izquierdo, que se va disolviendo con el masaje, mientras Josep Lluís Carod-Rovira, alias Pérez, armado de escarapela tricolor y barretina, se aplica por la derecha a amasarle con entusiasmo la maraca derecha, ya casi desaparecida bajo la entristecida e indecisa morronga del cuitado.

Jesús Caldera y Pepiño Blanco, vestidos ambos con el rojo roquete de monacillo, sostienen al alimón una palangana de agua fría para refrescar los cataplines a Zetapé cuando termine la operación de la pasada catalana. Carme Chacón, asomada a las candilejas, inicia un striptease informativo. Las puñeteras bases contemplan la escena, y unos compañeros estupefactos y otros compañeros patitiesos elevan los brazos al cielo en desesperada imprecación. Artur Mas, con bufanda del Barça, entona Els Segadors y toma una pastilla de viagra para tratar de olvidar el gatillazo electoral, mientras Jordi Pujol se recrea en mostrar al aire su abultado «paquete» político.

Zetapé (Casi dulcemente).- No me toquéis más los compañones, amigos catalanes, que se me están quedando en nada con la falta de respeto, y como se me hinche la perinola, voy a tomar decisiones sin retorno que todos lamentaremos. O Esquerra Republicana asume su responsabilidad política, o asumirá la suya el Gobierno de Cataluña. Y lo dicho, dicho queda, que aunque he nacido en León, yo no soy San Pelayito.

Maragall (Con voz de sueño y medio dormido).- Nadie desde fuera de Cataluña, ni en Madrid, ni en Extremadura, ni en Perpiñán, va a decirnos lo que tenemos que hacer los socialistas catalanes. Ni Rodríguez Ibarra con sus discursos, ni ETA con sus comunicados van a conseguir romper el tripartito, gracias al cual me encuentro encaramado a la Presidencia de la Generalitat. La unión de los socialistes catalans con ERC es indestructible. Ven y abrázame, Carod, y que esto quede claro.

Carod-Rovira.- Espera un poco, noi, que todavía no he terminado con el huevo derecho de Zapatero. Aún necesita otra pasadita y lo dejo sin habla, a ver si se calla de una vez. Además, demuéstrame tu amor y llévame de nuevo al Govern, que yo tengo a los etarras a punto, y a los socialistas de Madrid que les vayan dando por la panereta, o sea, por el cul. Visca Catalunya lliure.

Cuando terminaron su operación de manoseo de collons, los dos socios, Maragall y Carod-Rovira, se alejaron de la escena, cogidos del bracillete. Acudieron Caldera y Pepiño con la palangana. Carme Chacón terminó su striptease integral informativo. Zapatero intentó subirse los calzones, pero sólo quedaban pingajos. Y se tapó la descojonación con las dos manos mientras caía lentamente el TELÓN.

Esperando a Carod
José Antonio VERA La Razón  21 Febrero 2004

Hombre, muy plana o de perfil bajo no está resultando precisamente esta campaña. Más bien se trata de una campaña convulsa, esperpéntica, medio marciana, en la que los actores principales no son los protagonistas de la obra, sino más bien los figurantes. Porque la estrella de esta tragicomedia contemporánea del absurdo es Josep Lluís Carod-Rovira, independentista acharnegado que oculta el apellido de su padre, a la sazón guardia civil aragonés, y que, como en el Godot de Samuel Becket, es el hombre presente pero ausente, el que no está aunque se le espera, el que va a venir y nunca viene, el que con su llegada y su presencia debería aclararnos mil y una incógnitas, debería salvarnos o hundirnos, iluminarnos el camino que lleva a la Moncloa o conducirnos definitivamente al precipicio.

Y es que la desazón es grande, pues pasa el tiempo y Carod sigue oculto, desaparecido en combate, sus explicaciones se esfuman, sus argumentos también, y las razones hay que imaginarlas, pues no aparecen ni están en ningún sitio. Y es que Carod es mucho Carod. Todo el mundo habla hoy de Carod. Pasará a la historia como Carod el breve. Llegó, vio y colocó a su hermano. Después se fue a Perpignán a hablar con ETA. Y luego, nada. Solo ausencia. Se fue o le echaron. Pero su sombra permanece. Dejó un montón de preguntas en el aire, un montón de gente afectada, un sinfín de interrogantes: ¿Para qué? ¿Por qué? ¿De qué forma? Aquí reside buena parte de nuestra angustia ante la espera. ¿Hay quizás una foto de Carod que pronto puede salir? ¿Está Carod en esa foto encapuchado? ¿Está sólo con los ojos tapados? ¿Está quizás acompañado? No lo sabemos. Nadie lo sabe y de ahí la inquietud de algunos de los posibles afectados.

Sabemos, sí, que Carod estaba interesado en una tregua sólo-para-Cataluña. Él lo niega ahora con descaro, pero en su artículo de «Avuí» del año 91 lo dijo claro: le molestaba especialmente que ETA pudiera asesinar en Cataluña, sobre todo en la Cataluña nacionalista. «Y habéis ido precisamente ¬decía Carod a sus colegas de ETA¬ a Osona (comarca de la que Vic es capital), donde el nivel de conciencia nacional es más elevado. Allí donde el independentismo político obtiene unos mejores resultados y donde las fuerzas de disciplina española están más debilitadas». Le molestaba que mataran en Vic mucho más que si matan en Sabadell o en Barcelona. Al fin y al cabo, Barcelona está llena de inmigrantes y españoles charnegos que no son independentistas. En Barcelona se puede matar. En Vic, no.

También revela Carod en esa carta que ya antes había celebrado otra reunión con ETA. Dice textualmente a los etarras: «Os lo dije hace medio año en un paraje de Euskadi cuando en nombre de mi partido os pedí formalmente que no actuarais más en mi país. Habéis respetado la petición durante seis meses. Ahora sólo me veo capaz de pediros que cuando queráis atentar contra España, os situéis bien el mapa». Y eso es lo que ha hecho ETA, lo que Carod les pidió, que dejaran de matar en Cataluña, y que siguieran matando en cualquier otro sitio. Los muertos del resto de España le dan igual. Allá España con sus problemas y sus muertos. Carod dice hoy que no dijo lo que está claro que sí dijo. Le da tanta vergüenza reconocerlo, recordar lo que hizo, que hasta se ve ahora en la necesidad de ocultarlo.

Pero todo saldrá. Todo se sabrá. ETA suele grabar las conversaciones con sus invitados y filmar y fotografíar las reuniones que celebra. Por eso la campaña electoral está a la espera de lo nuevo que nos pueda deparar el caso Carod. Lo que diga Carod o lo que sobre él diga ETA. Lo que cuenten Rajoy y Zapatero casi no tiene importancia. Ellos son en verdad los actores secundarios de esta obra, los que esperan desesperadamente a que llegue Carod o a que no llegue nunca. Zapatero prefiere que Carod no llegue, que no cuente más cosas, que no le vuelva a destrozar la campaña antes de comenzar. Rajoy, sin embargo, implora la presencia de Carod, los informes escritos y no publicados de Carod sobre Carod, las fotos hechas y no utilizadas por Carod, su comparecencia imposible ante el Parlamento catalán para explicar por qué se entrevistó con ETA siendo el jefe del Gobierno y el presidente en funciones de la Generalitat, por qué no lo comunicó a nadie, por qué engañó a Maragall, por qué pidió ignominiosamente a ETA que dejara de matar, pero sólo en Cataluña.

Carod ha dinamitado la campaña. Está acabando con Zapatero. Está elevando a Rajoy sin que Rajoy haga nada extraordinario. Luego vienen algunos listos a decirle a Rajoy que debe subir el tono de la campaña. ¿Para qué? ¿Por qué? Rajoy debe ser como es, no imitar a otros ni asumir el papel de otros. Las encuestas dicen que Rajoy es hoy un hombre moderado, muy bien valorado incluso entre los votantes socialistas. Hace el discurso que tiene que hacer si quiere ganar por mayoría, si quiere que le voten hasta los que no son del pepé, los que dan de verdad las victorias en las urnas. Y para eso no hay que ser de ultra derecha, ni estar todo el día hablando de lo buena que fue la guerra de Iraq, ni de lo malo que es apelar al diálogo y la negociación. Rajoy sabe lo que tiene que hacer, estoy seguro. Tiene que esperar a Carod, a que él o ETA vuelvan a destriparnos la campaña con revelaciones ciertamente ignominiosas. Igual que Zapatero. Sólo que lo que espera Zapatero es que Carod no vuelva nunca. Que desaparezca del mapa. Los dos esperan, mientras la campaña avanza. Ya sólo faltan tres semanas. Tres semanas esperando a Carod.

¿No quiero vuestro perdón!
José Clemente La Razón  21 Febrero 2004

Mi familia y yo sabemos lo que es vivir la angustia de la amenaza de ETA. Fui señalado para la banda terrorista en un artículo del infame Pepe Rei, en ese libelo de Herri Batasuna llamado «Ardi Beltza», acusado de ser un periodista al servicio del Ministerio de Interior. Mi único delito fue informar de las andanzas del «comando Barcelona» que asesinó a Ernest Lluch. Los míos lo pasaron muy mal. Yo sufrí doblemente, por ellos y por mí, aunque siempre conté con su apoyo para seguir mis labores informativas. ETA no podía condicionar nuestras vidas.

Por eso, en Cataluña o desde donde me encuentre quiero pedir a ETA que no me perdone la vida por ser un ciudadano catalán y tener una familia catalana. Por eso quiero pedir a «Josu Ternera» y Mikel Antza, pero también a Carod-Rovira y ERC que no me perdonen, como tampoco perdonan a ningún español que viva fuera de Cataluña. Quiero ser un ciudadano no exento de sus amenazas. Quiero ser para ETA como cualquier otro español, incluso como cualquier vasco que ellos tienen en el centro de la diana. Que se metan su perdón y su tregua por el culo, porque, además, no serviría de nada.

ETA renueva su tregua trampa, como ya ha hecho en anteriores ocasiones, con el doble objetivo de lograr un respiro para sus comandos y romper la campaña electoral en favor de los independentistas catalanes. Esta tregua de la banda terrorista me duele como valenciano, catalán y español. No la quiero si no es para todos los que vivimos y sufrimos en esta piel de toro, para todos los españoles por igual y, además, indefinida. Pero también me duele el PSOE, rendido a esa estrategia del miedo. Como los del PNV, capaces de venderse a los radicales para obtener la ventaja de su perdón. ¿Cuánta cobardía! Me quedo con el ejemplo de la familia Pagaza, temple de acero. ETA entra en campaña y deja al PSOE con la pajarera al aire, pero si nuestros socialistas no envían a la mierda a ERC serán tan inmorales como los propios terroristas de ETA.

El terrorismo en campaña
Editorial El Correo  21 Febrero 2004

La tregua para Cataluña que ETA dio a conocer hace cuatro días continúa ensombreciendo la política en aquella comunidad autónoma y condicionando la marcha de un proceso electoral que el próximo 14 de marzo deberá renovar la composición del Congreso y del Senado. La solución que al parecer han adoptado de común acuerdo PSC y ERC -garantizando que Carod no volverá a formar parte del Gobierno de la Generalitat a cambio de que los republicanos recuperen el puesto de 'conseller en cap'- ha podido salvar las dificultades internas que la deslealtad y la profunda desconfianza generada por el comportamiento del líder de ERC habían suscitado en sus socios y en el propio president Maragall.

Sin embargo, hay dos datos que no permiten albergar excesivo optimismo. Por una parte, resulta poco probable que ETA suelte sin más su presa después de haber conseguido penetrar por Cataluña en un terreno que le estaba siendo vedado en la propia Euskadi: el terreno en el que el supuesto diálogo se convierte en manos del terrorismo en extorsión política y en vileza moral. Por otra parte, la actitud desafiante con la que Carod Rovira trata de eludir toda autocrítica de fondo respecto a su conducta traslada al escrutinio del 14 de marzo la respuesta a muchas de las incógnitas que su obstinada defensa del diálogo con ETA ha dejado en suspenso. Del resultado que ERC obtenga en las generales dependerá tanto el futuro de Carod al frente de su partido como la posibilidad de que éste fuerce una revisión a su favor del pacto tripartito cuya llave siguen poseyendo los republicanos.

Pero hay algo que no debe olvidarse: ETA realizará su propia lectura de los comicios en Cataluña. Y en la misma medida en que ha presentado su abominable alto el fuego como respuesta al ascenso del independentismo en aquella comunidad, directa o indirectamente tratará de reivindicar para sí un hipotético resultado positivo de ERC en las urnas. La banda armada no busca otro objetivo que su propia continuidad y, en concreto, la recuperación del ánimo que sus bases están perdiendo día a día debido a los óptimos resultados de la acción policial y judicial y a la profunda desorientación que afecta a la izquierda abertzale ilegalizada. En ese sentido, el distanciamiento de ERC respecto al propósito etarra no ha alcanzado ni siquiera a replicar al comunicado de la banda con una explícita negativa al diálogo con la misma. Es esto último lo que posibilita que buena parte de la opinión pública de dentro y, sobre todo, de fuera de Cataluña perciba la situación como si se tratara de un secuestro en cadena: de ETA respecto a Carod, de Carod respecto a su partido y de ERC respecto a la Generalitat.

La irrupción de la tregua catalana de ETA en plena campaña electoral ha enconado el enfrentamiento entre las dos formaciones que aspiran al Gobierno de España. La alianza que el PSC mantiene con ERC ha llegado a ser interpretada por el partido de Aznar y Rajoy como un vínculo incompatible con la pervivencia del Pacto por las libertades y contra el terrorismo que compromete a socialistas y populares. Es indudable que el mantenimiento de un acuerdo de gobierno para Cataluña y de una coalición común para el Senado con ERC comporta una clara incoherencia por parte del PSOE, en la medida en que uno de los elementos nucleares del pacto contra el terrorismo es la negativa al diálogo con ETA. Desde ese punto de vista, es comprensible que el PP insista en su demanda para que el PSC rompa el acuerdo que le une al partido de Carod Rovira. Pero las contradicciones que afectan al PSOE no deberían poner en peligro la pervivencia del pacto contra el terrorismo. Entre otras razones, porque ello sería tanto como sucumbir ante el grave chantaje al que ETA trata de someter a la política democrática.

Rodríguez Zapatero fue quien propuso en su día la formalización de un pacto cuyos intérpretes han de ser necesariamente sus dos firmantes. La conversión de la política antiterrorista en argumento de la disputa partidaria representa una tentación permanente de efectos nocivos tanto de cara a acabar definitivamente y cuanto antes con ETA como en cuanto afecta al normal desarrollo de las relaciones políticas en un sistema democrático. Los efectos de tan recurrente práctica resultan, si cabe, más nocivos cuando afectan a las relaciones entre los dos grandes partidos de cuya alternancia en el gobierno dependerá en gran medida el futuro de las libertades en España. Por ello es necesario, especialmente en estos momentos, que PP y PSOE se comprometan a defender la vigencia de su compromiso como cuestión no susceptible de disputa electoral. Sólo a partir de ahí afrontarán con garantías las diferencias que en materia antiterrorista puedan mantener ambos partidos con el resto de las demás formaciones democráticas, incluidas las incoherencias en las que pudiera incurrir el PSC y las divergencias que, en materia antiterrorista, enfrenten al constitucionalismo con el nacionalismo en Euskadi y en Cataluña.

Y a ZP que le coja confesado
Julián Lago La Razón  21 Febrero 2004

Hale, pasemos página a lo de Carod, que eso supone dar un balón de oxígeno a Eta, aunque el Partido Socialista, muy suyo, y sus afines mediáticos más que nada, no pierdan comba a la hora de arrear leña al mono electoral del Gobierno. Sin ir muy lejos, con lo de Iraq, que en cualquier caso sería igualmente otra cuestión de Estado, pensamos.

O lo que es lo mismo, mucho invocar el sentido de la responsabilidad para no ahondar en el encuentro de ETA con Carod, que por cierto ni ha pedido disculpas ni ha informado al Gobierno de la Nación, tal cual le exigió Maragall, ni tiene intención alguna de hacerlo, por lo que parece. Pero no así, claro, en lo que se refiere a airear sin pudor los trapos sucios del Gobierno, que los tiene, por supuesto, como cualquier gobierno mismamente.

No entraremos aquí a discutir sobre cuál fue antes, si el huevo o la gallina. Ahora bien, puestos ya, convendría que tampoco circunvalemos un suceso tan gravísimo como el protagonizado por Carod, cuyo parecido con cualquier español de a pie, qué faena para él lo del parecido, nos ha hecho creer que se trata de una persona normal, independentista si se quiere, pero normal, y no.

De entrada, por mucho que el candidato socialista pretenda hacernos comulgar con ruedas de molino, la reunión de Perpiñán no afecta sólo al gobierno de Cataluña, para nada. Afecta a la sociedad española en su conjunto por cuanto el encuentro legitima políticamente a los violentos, se vista la mona como se vista. Desde luego Almunia, siendo secretario general del PSOE, no dudó ni siquiera un momento en romper con el PNV cuando Arzallus hizo el caldo gordo a Eta con lo de Estella.

De modo y manera que cabría preguntarse por qué ahora su sucesor, ZP que dicen los carteles, utiliza una vara distinta de medir, precisamente cuando la banda, y eso es lo más puñetero, se encuentra policialmente contra las cuerdas. O mejor, no, que a nadie se le oculta ya la dependencia de Maragall con Carod y, a su vez, la dependencia de Zapatero con Maragall, para quien por cierto los acuerdos de Estado contra el Terrorismo deberían revisarse. Blanco y en botella, la leche, vamos.

Parece claro, pues, que muchas han de ser las tragaderas para resultar comprensivos con una formación cuya praxis, y no su ulterior tesis exculpatoria, contempla el pago de peaje político a Eta. De entrada tan laxa actitud conculca, al menos tácitamente, el pacto suscrito el 8 de diciembre del año 2000, queremos recordar, entre PSOE, PP y Gobierno. Así que torpe es este Zapatero que podría haber dado la vuelta a la tortilla si no fuera porque los «dodotis» le aprietan. No sólo con Maragall sino cuando, tras descubierto el pastel, mantiene para el Senado la lista conjunta con ERC. O sea, como le recordó Bono, que le coja confesado si Eta, de aquí al 14-M, Dios no lo quiera, nos diera un susto, fuera de Cataluña ahora, un suponer.

Etarras en la nieve
Faustino F. Álvarez La Razón  21 Febrero 2004

Si los etarras, ayudados por ingenuidades o perversiones de gentes que se dicen demócratas, son capaces de influir en la campaña electoral y de orientar el voto en cualquier dirección, a quienes se llaman a sí mismos políticos profesionales, y que ni siquiera son capaces de defender los más elementales códigos, debería caérseles la cara de vergüenza.

Confieso que uno se cansa un poco de los discursos apocalípticos de colegas cabreados, que disparan descalificaciones e insultos en incesantes ráfagas, y da en pensar que la actual piedra de escándalo y sus derivaciones (que un número dos de un gobierno autonómico arranque clandestinamente a los asesinos una tregua para su territorio...) hubiese tenido en otras sociedades de mayor arraigo democrático remedios más tajantes y menos sonoros: si el gobernador de California se hubiese reunido con Ben Laden, la barbaridad siempre estaría acompañada de su análisis y de su solución.

Aquí se practican otras formas, legisladores y juristas se convierten en timoratos espectadores de la locura, y al pueblo se le suelta el toro ya más que toreado y envilecido para que responda en las urnas a la provocación de ETA, de sus cómplices, de sus posibles beneficiarios. I

nsisto: ETA está logrando clamorosamente su objetivo de intervenir en unas elecciones generales en que, por primera vez en un cuarto de siglo, no tiene candidatos, pero no por ello deja de estar presente.
 
A todos estos políticos que andan a navajazos entre ellos por un consejo de administración, por un coche oficial de precio insultante para los ciudadanos que lo han de pagar, y que se consideran los salvadores de una sociedad que los desprecia en voz baja y los homenajea públicamente, habría que propiciarles un castigo ejemplar en los próximos comicios. No sé cómo, hay que confesarlo, y sobre todo hay que dosificar el puyazo porque la democracia tiene la grandeza de ser débil y frágil y tierna y de nacer y morir a cada instante, en una hermosa sucesión que no permite bajar la persiana ni poner el cartel de «soy demócrata».

Porque sólo lo es quien actúa en cada situación como tal: jugando limpio, anteponiendo los intereses colectivos a los propios, siendo tan leal como flexible en sus ideas y teniendo siempre como referencia a las zonas más necesitadas de la sociedad, aquellas que, también en España, sufren hambre, analfabetismo, marginación y todo un refinado catálogo de injusticias y agravios. A veces la Naturaleza es cómplice del sentido común para proporcionar algunos instantes de reflexión en el fragor de las batallas artificiales. Ayer amanecían nevados los picos de la Cordillera Cantábrica, y hasta el fondo de algunos valles llegaron también nieves, vientos, aguas y bajas temperaturas.

Tal como están las cosas, lo que han hecho los etarras no es otra cosa que los suyo de siempre: la macabra normalidad de sus códigos nazis, el desprecio a la vida, y el cultivo de los huracanes en todas las estaciones del año.

Inteligencia del terrorismo
Antonio García Trevijano La Razón  21 Febrero 2004

La suspensión sine die del terrorismo vasco en Cataluña, para promover el independentismo catalán, rebasa el alcance táctico de una tregua regional y cobra la dimensión estratégica de un acto político contra el sistema de partidos de la Monarquía. El terrorismo se pone al servicio de un partido legalizado que, además de participar en el gobierno de una autonomía, se dispone a marcar el tono independentista en una campaña electoral destinada a seleccionar diputados catalanes al Parlamento español.

Entrando por primera vez en el terreno de la pura política, ETA ha puesto cara de tontos a los dirigentes de los partidos, al modo como el derribo del muro de Berlín se la puso a la de los gobiernos.

La inteligencia no es un atributo exclusivo de la bondad. El término diabólico se creó para designar la suprema inteligencia de la maldad. Pero la propaganda contra el terrorismo ha producido un tipo de condena tan obtusa que no ha dejado resquicio al reconocimiento de inteligencia en la dimensión política del terror.

La negación de lucidez en el Mal conduce a la imbecilidad de ese Bien que mata moscas a cañonazos (Bush), para no tener que reflexionar sobre el modo de disolver las causas del terror cuando una prolongada represión no ha bastado para suprimirlas (España).

La misma sociedad que condenaría a un médico si no prestara asistencia a un cuerpo putrefacto de enfermedad contagiosa, aplaude a los intelectuales que, renunciando a su función, se suman a la turbamulta del «basta ya», como si alguna vez el terrorismo no hubiera sido bastante.

El miedo a parecer tibios les hace creer que la realidad terrorífica contagiará al pensamiento y al lenguaje que la analiza, si buscan razones suficientes que la expliquen.

Con esa mentalidad no existiría el Derecho Penal, basado en la comprensión de las causas y móviles del crimen. Reclamo, pues, el derecho de la inteligencia crítica a buscar inteligencia en el terror como en cualquier otra realidad social.

Lo mismo que le sucede a los sistemas de poder, el terrorismo contiene una inteligencia sistemática que despliega sus efectos lógicos con absoluta independencia de la capacidad mental de los agentes del terror.

Cualquier tonto puede tener el poder de matar, como el de gobernar, a condición de que lo haga por sistema dentro de un sistema. El franquismo era mucho más inteligente que Franco.

En el terreno de las ideas ocurre exactamente lo contrario. Pierden pertinencia a medida que ganan sistematicidad. Carlos Marx era mucho más inteligente que el marxismo.

Para ser adecuado, la primera condición de todo comentario sobre el terrorismo es que no salga del ámbito político, situado en una esfera de acción diferente de la que encierra la moral en la autonomía de los individuos.
La moralidad política es, en rigor, una contradicción en los términos. Esto no implica que todo acto político sea inmoral por naturaleza ni que una persona honrada esté incapacitada para la política.

Simplemente significa que la ética política corresponde a un género de acción que siempre rebasa, y muchas veces contradice, el de la ética personal.

Para ser útil, la segunda condición del criterio anti-terrorista es que sobrepase el campo de lo que se sabe por instinto. Requisito ignorado por los gobiernos y medios que, agotando los adjetivos peyorativos, nos advierten de que los crímenes de ETA, además de ilícitos, son abominables. ¿Como si lo horrendo los hiciera más rechazables!

La insistencia en la política simplemente represiva ha hecho comprender a ETA que la fragilidad del sistema está en las Autonomías.

A las que puede desorientar por medios incruentos, pero complejos, en lugar de persistir en el infantilismo de querer rendir al Estado con mil asesinatos.

Analizaré en siguientes artículos los efectos contradictorios que comporta la nueva complejidad política del terror suspendido.

Queremos más
TONIA ETXARRI El Correo 21 Febrero 2004

Ahora que se sabe que Carod Rovira había acordado con Maragall su vuelta a la Generalitat (cuando ofrecía su primera dimisión) y que el vanidoso líder de Esquerra sigue en sus trece (a pesar de su segunda dimisión), creyendo que ha salvado la vida a los ciudadanos de la 'república de Catalunya', la situación en la que queda Zapatero no es, precisamente, airosa. Ni ha demostrado la autoridad que se le requería, incluso, desde las instancias más clásicas de su propio partido (ha dejado la impresión de que se conforma con cualquier apaño con tal de no perder cotas de poder), ni puede garantizar que el gobierno catalán no seguirá navegando hacia la deriva mientras mantenga su rumbo con compañeros de viaje como ERC. Un partido, por otra parte, tan legítimo como el PNV o EA; pero su dirigente ha cometido dos faltas tan graves (negociar con ETA a estas alturas y, además, a espaldas de su gobierno) que el destino de ERC debía de haber sido pasar a la oposición para evitar males mayores. Eso lo ha dicho el PP, pero lo piensan muchos socialistas que, por estar en campaña, no se atreven a salir al escaparate con estos razonamientos.

Son las elecciones las que están contaminando los discursos de los candidatos. Y como en campaña sigue valiendo todo, la jugarreta de ETA conduce a muchos socialistas a culpar al PP de la crisis del Gobierno catalán (¿será Carod un infiltrado del PP?). Y a los populares se les ha metido entre ceja y ceja no convocar el Pacto Antiterrorista hasta después del 14 de marzo. Mal asunto. Ni se pueden atribuir en solitario la aplicación del Pacto por las Libertades, como hace el PP, ni es de recibo proponer, ahora, un nuevo pacto en cuyo texto, después de un quíteme allá ese preámbulo, puedan estampar su firma los partidos que en su día no quisieron y ¿quién sabe? quizá con un poco de suerte alguno de los dos firmantes se pueda caer del consenso. Eso le gustaría a Llamazares que se pregunta si alguien tiene que «hacerse el harakiri» después del lamentable 'caso Carod' sin darse cuenta de que el elegido para la ceremonia debería ser él mismo después de que el gran Madrazo dijera que ETA le había hecho un regalito al PP.

Les resulta a algunos tan difícil dejar de contabilizar votos que Rojo se olvida de las claves de la política vasca (leña al PP que es quien gobierna en España). Sus compañeros en el Parlamento vasco, más centrados, escuchan indignados a los portavoces del Gobierno decir que Atutxa, cuando se niega a aplicar la sentencia del Supremo para evitar que se disuelva el grupo de Batasuna, lo que hace es «defender la democracia». Así está el debate en el Parlamento en el que Ibarretxe pretende que se apruebe, por mayoría absoluta, su plan.

Llave de judo
Juan Pablo Colmenarejo La Razón  21 Febrero 2004

Estábamos esta semana enfrascados en una discusión casi de Estado. ¿Fue o no fue penalti, el acercamiento de los cuerpos de Raúl y Marchena el pasado domingo a eso de las once menos cuarto de la noche? La discusión del roce Raúl-Marchena había llegado hasta el punto de que un periódico deportivo diseccionó el momento y echó mano de expertos en judo. Querían demostrar que era falta grave. Vamos que Marchena le hace una llave de judo a Raúl de tal manera que Tristante el debutante no tuvo más remedio que pitar la pena capital del fútbol. La polémica era de primer nivel.

Pero por debajo se estaba gestando otra con una llave verdadera de por medio. Mientras en Cataluña andaban mosqueados por la presencia del presidente Aznar en el palco del Bernabeu porque influye en los árbitros, Carod enseñaba la llave. La tengo yo. Gracias a mí Maragall es el que manda en la Generalitat. Tal y como han ido las cosas se ha demostrado que tiene la llave, la cerradura, la puerta y casi la mitad de la casa.

Al final se ha cumplido lo que Carod escribió en 1991 después de la matanza de Vic. Hay que mirar el mapa antes de matar. Da igual que cuente lo que habló con ETA el pasado cuatro de enero. Lo tiene escrito desde hace 13 años. Todo el mundo sabía que es lo que piensa este político respecto al terrorismo o la concepción del Estado. Sabíamos que la naturaleza del escorpión es picar y matar como ha dicho Ibarra. Ahora la rana de la fábula le echa la culpa al charco y no al compañero de viaje. La llave de Carod es de verdad. Es una llave de judo de las que estrangula.

Zapatero no puede pitar penalti. No es más que un espectador, como todos, de un acuerdo entre partidos en el que lo único que ha podido hacer hasta ahora es asomarse al balcón. Y cuidado con asomarse mucho porque luego cuando dan por resuelta la crisis aparece el portavoz de ERC, Joan Ridao, y deja la puerta más que abierta al regreso de Carod Rovira al gobierno de Maragall después de la elecciones europeas. La llave de la puerta está guardada en el cajón de las sorpresas. Los disgustos que le está dando el pacto a Zapatero no sabemos si tendrán consecuencias electorales. En este momento lo único cierto es que le está sacando del tatami. Le están zurrando en ese suelo para los combates de judo en los que sólo puede quedar uno.

¿Ilusionante y precioso?
Cartas al Director ABC 21 Febrero 2004

Imaz, después de un brillante discurso inaugural en el que aseguró que todos los vascos cabemos en Euskadi, aunque sin explicar cómo será esto compatible con el Plan Ibarretxe, perdón, con el «proyecto para la convivencia», acaba de referirse a éste de manera emocionada como «ilusionante y precioso».

Sin embargo, en las dos últimas semanas hemos echado en falta a Imaz y al PNV en el homenaje a Pagaza, vasco asesinado por sus ideas en Andoain. Hemos visto como la Ertzainza permitía un homenaje al asesino etarra Antxón en San Sebastián. Hemos visto al Gobierno vasco despreciar e ignorar la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo sobre la ilegalización de Batasuna, y hemos sabido que el Ayuntamiento de Bilbao va a subvencionar una carroza para denunciar el sufrimiento de los presos de ETA y de sus familias, sin que por el momento esté prevista otra para mitigar el de las familias de los asesinados por esos presos.

Así las cosas, cuando dice Imaz que «sólo el respeto mutuo, el diálogo, el debate y la atención a la voluntad de los ciudadanos pueden ser las herramientas para alcanzar el entendimiento y la convivencia», al menos a la mitad de los vascos nos suena, una vez más, a música celestial. Será, señor Imaz, una frase preciosa, pero comprenderá que, a estas alturas, ni nos la creemos ni nos hace ilusión.     Endika Arana.   San Sebastián.

«Si España no asume como propios los nacionalismos locales, no habrá solución»
José María Carrascal reflexiona en su último libro sobre el «déficit nacional» de nuestro país
¿Se puede hablar de una nación española? ¿Por qué hay muchos españoles que dicen no sentirse españoles? Estas son algunas de las preguntas que José María Carrascal realiza en su último libro, «España, la nación inacabada» (Planeta). El escritor y periodista pone de manifiesto que nuetro país, «a pesar de ser uno de los Estados más antiguos de Europa, y haber resuelto algunos de los problemas que dificultaban la construcción de España como nación moderna, como fue el económico, sigue teniendo problemas para resolver su conjunción porque no cuaja como nación».
Fin o medio. Carrascal dice que si se considera al Estado de las Autonomías como un final, éste ha sido un éxito
Marta Borcha - Madrid.- La Razón  21 Febrero 2004

José María Carrascal, quien se propone en este ensayo rastrear «el déficit nacional» de nuestro país a través de un repaso de la historia de España ¬desde la época de los iberos y celtas hasta la más reciente catástrofe del «Prestigie» y el gobierno tripartito catalán¬ mantiene una tesis inédita en la que, si bien suscribe, como hicieran Sánchez Albornoz y Américo Castro, que España se forjó en la Edad Media, añade que al mismo tiempo se crearon también los distintos reinos que la componían, cada uno con un matiz particular, matiz que ha persistido hasta nuestros días: «Los viejos reinos medievales españoles, que pelearon más entre sí que contra los árabes, corresponden a nuestras actuales autonomías y esto no se ha tenido nunca en cuenta». A pesar de ello, explicó, esto no impidió que empezara a surgir un denominador común, lo español, una curiosa mezcla de orgullo, religiosidad, individualismo y ánimo más guerrero que mercantil, que quedaría ya para siempre».

¿Ruptura a la portuguesa?
Para José María Carrascal, el problema de la estructuración territorial sigue abierto. «El régimen franquista no consiguió esa unidad nacional porque para Franco el concepto de nación tenía tintes revolucionarios. Él hablaba del estado español pero no lo consiguió porque la mitad de España era la antiespaña».

Tampoco la Transición logró, a su parecer, zanjar el problema: «Antes estaba convencido de que la Transición española había sido modélica por realizar con suavidad el cambio del sistema autoritario al democrático. Sin embargo, hoy me doy cuenta de que la mala conciencia de los franquistas frente a los nacionalistas periféricos provocó concesiones que estamos pagando ahora, ya que el proceso de los estatutos de autonomía se cerró en falso». Sobre esta cuestión, Carrascal lanzó una duda: quizás «hubiera sido mejor una ruptura como en Portugal».

Aunque «habrá que esperar acontecimientos», Carrascal advirtió que «si el nacionalismo español no asume como propios los nacionalismos locales, no solucionaremos el problema de la nación». Pero, ¿es el Estado de las Autonomías la fórmula para articular definitivamente España o el mecanismo para terminar de desarticularla? En opinión del periodista, «si se acepta el Estado de las Autonomías como estación final del trayecto, habrá cumplido su propósito de reconocer la pluralidad de España respetando su unidad. Pero si se le considera más bien un final de etapa hacia la plena soberanía, habrá sido para desintegrarla».

Profesionales de Cataluña rechazan la tregua y piden unidad política contra la banda ETA
Numerosas asociaciones de víctimas del terrorismo califican el comunicado de «insulto»
El colegio de Arquitectos de Cataluña, el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña, el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona y el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Barcelona, emitieron ayer una nota de prensa en la que expresaron su «rechazo al comunicado emitido por ETA el pasado miércoles». Los profesionales catalanes los cuatro Colegios firmantes del documento ofrecen su «apoyo al Gobierno de la Generalitat». Por otra parte, muchas asociaciones han expresado que esta tregua no es sino un «insulto» a las víctimas de ETA.
Redacción - Madrid.- La Razón  21 Febrero 2004

Continúan las muestras de rechazo y absoluta repulsa de numerosos colectivos ante el anuncio de la banda terrorista ETA de que dejará de asesinar sólo en la Comunidad Autónoma catalana. Ayer, el colegio de Arquitectos de Cataluña, el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña, el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona y el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Barcelona, emitieron una nota de prensa conjunta en la que expresaron su «firme rechazo al comunicado emitido por ETA el pasado miércoles». Los profesionales catalanes realizaron un comunicado oficial que aparecerá publicado hoy en la Prensa catalana.

Así, los citados colegios profesionales aseguran en el texto que se «añaden al conjunto de instituciones y ciudadanos que expresan su rechazo al último comunicado de la organización ETA». El comunicado prosigue afirmando que la banda terrorista «irrumpe en la vida política intentando dificultar la convivencia pacífica entre las personas y los pueblos de España. Lo que tiene que hacer ETA es dejar de matar, donde sea».

Para reforzar su posición de absoluto rechazo al comunicado de los pistoleros y su adhesión a los principios democráticos, los cuatro Colegios firmantes del documento ofrecen su «apoyo al Gobierno de la Generalitat» y, además, solicitan «la colaboración entre los gobiernos de Cataluña y España, especialmente en la defensa de las libertades democráticas y en la lucha antiterrorista».

Por todo ello, los profesionales catalanes instan a «las fuerzas políticas presentes en Cataluña» a que «eviten la instrumentalización partidista del anuncio de ETA». Asimismo, les solicitan que «trabajen para reforzar el clima de diálogo y respeto que caracteriza a Cataluña y para hacer prevalecer la democracia, la libertad y la fraternidad entre los ciudadanos y pueblos de España».

Por otra parte, la Fundación Víctimas del Terrorismo calificó la tregua de ETA a Cataluña de «insulto» porque el alto al fuego de la banda terrorista «no sirve de nada». Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo se condenó la complicidad de ERC con los terroristas, por lo que pidieron que el Fiscal General del Estado investigue al líder republicano, Josep Lluís Carod-Rovira.

El presidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), Roberto Manrique, calificó de «penoso» el hecho de que ETA haya anunciado una tregua exclusivamente para Cataluña y acusó a la banda terrorista de «insultar a la inteligencia humana» al mezclar en su comunicado «terrorismo con independentismo».

Por otro lado, la organización Movimiento contra la Intolerancia reclamó que el líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, debe «retirarse de la vida política institucional» y exige al PSOE que rompa «todo acuerdo político» con dicho partido.

El PP pregunta al PSOE si no siente «remordimiento» ante la «indignación» de las víctimas
Redacción - Madrid.- La Razón  21 Febrero 2004

El presidente del Partido Popular en Aragón, Gustavo Alcalde, preguntó ayer al PSOE «si no siente algún tipo de remordimiento al leer hoy [por ayer] algunas de las declaraciones que hacen los familiares de las víctimas del terrorismo, auténticamente indignados por la situación que se está produciendo en Cataluña».

El dirigente del PP agregó que «un partido que pretende ser alternativa de gobierno en España no puede estar gobernando ni un minuto más con aquellos que se sientan con la banda terrorista ETA a pactar que se mate en determinada parte de España y que no se mate en otra parte de España». Para Alcalde, negociar algo así es «una inmoralidad, una desvergüenza supina, y no comprendo como el señor Zapatero puede avalar un gobierno en una Comunidad autónoma con unos señores que se sientan con ETA a pactar o como puede avalar que en esa Comunidad Autónoma se presenten listas conjuntas al Senado entre los socialistas y los independentistas que se sientan con ETA a pactar».

Los barones
Además, reclamó al presidente del Gobierno de Aragón, al socialista Marcelino Iglesias, que se ponga del lado de otros barones socialistas como Juan Carlos Rodríguez Ibarra o José Bono, presidentes de Extremadura y Castilla La Mancha, respectivamente, y «se posicione con el sentir común de la mayoría de los aragoneses exigiendo a Maragall, que además es amigo suyo, que rompa esa pacto tripartito inmoral ante los hechos denunciados y hechos públicos por la banda ETA». Añadió que la crisis creada en el Gobierno catalán «se ha cerrado en falso y se ha cerrado con una indignidad más» y le preguntó al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, «cuantas indignidades más está dispuesto a tragarse». El presidente de los «populares» aragoneses reclamó de nuevo «un compromiso con la unidad de España» a las «personas más significativas del PSOE», respecto a lo que «algunos barones territoriales ya han dicho ya lo que pensaban».

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