AGLI

 

Recortes de Prensa     Miércoles 25 Febrero 2004

Merecemos un gobierno estable
Jorge Vilches Libertad Digital  25 Febrero 2004

Una deuda con Cataluña
Editorial La Razón  25 Febrero 2004

ETA PASABA POR AHÍ
PABLO PLANAS ABC 25 Febrero 2004

Deliciosamente aburrido
César Vidal La Razón  25 Febrero 2004

¿Pero quién habla de independencia
TONIA ETXARRI El Correo  25 Febrero 2004

El último chantaje de ETA
Lorenzo Contreras Estrella Digital  25 Febrero 2004

UNA MANIFESTACIÓN CON DOBLES INTENCIONES
Editorial ABC 25 Febrero 2004

Delincuencia etarra en Cataluña
Andrés Montero Gómez La Razón  25 Febrero 2004

De Buñuel, el PSOe y la Chacón
José García Domínguez Libertad Digital  25 Febrero 2004

Todos iguales
Cartas al Director El Correo 25 Febrero 2004

España plural, Cataluña uniforme
Cartas al Director ABC 25 Febrero 2004

Menos lobos, señor Imaz
Cartas al Director ABC 25 Febrero 2004

Competencias educativas
Cartas al Director ABC 25 Febrero 2004

Víctimas del Terrorismo, Foro de Ermua y Basta Ya tampoco acudirán a la manifestación de Barcelona
EFE Libertad Digital   25 Febrero 2004


 

Elecciones
Merecemos un gobierno estable
Jorge Vilches Libertad Digital  25 Febrero 2004

Tras los éxitos desmedidos de los últimos gobiernos de coalición intentados por el PSOE, como el pentapartito de Baleares, el Madrid de los socialistas inmobiliarios, y el catalán de Carod, se plantea la pregunta de si sería conveniente marchar hacia un sistema democrático que favoreciera los gobiernos homogéneos. O dicho de otro modo: ¿Habría que primar al partido que consiguiera más votos para fortalecer al Ejecutivo?

El diálogo tiene muy buena prensa, y ha caído dentro de lo “políticamente correcto”, pero los pactos postelectorales son, en gran medida, un engaño al votante, especialmente si no fueron anunciados. Y con ello los programas no se cumplen, se desvirtúan o se improvisan, desprestigiando la política y a los políticos.

Nuestro sistema se basa en el modelo de la democracia de consenso. Los hombres de la Transición vieron en esta fórmula la respuesta a una sociedad plural, con las divergencias socioeconómicas normales, y ciertas aspiraciones regionales. El problema de una sociedad con tantas disparidades es el que las elecciones puedan deparar un Parlamento muy heterogéneo que tenga en vilo a Gobiernos débiles. El objetivo teórico de la democracia de consenso es lograr la armonía entre la necesaria gobernabilidad, o estabilidad del Ejecutivo, y la expresión de la pluralidad. Con esta meta, se articuló un sistema electoral –el proporcional corregido– que da una sobrerrepresentación a partidos pequeños que concentran su voto en unas circunscripciones. Se pensó así contentar a las opciones nacionalistas.

La condición obligada de una democracia de consenso así planteada es que, junto a los dos grandes partidos del bipartidismo imperfecto, debe existir al menos un partido de centro de ámbito nacional. ¿Por qué? Porque la contingencia de los gobiernos de coalición es que se pierda el sentido del Estado, o la búsqueda del interés general. Este riesgo se reduce, en buena medida, si el partido que suma sus votos a otro para gobernar no está única o principalmente impulsado por el deseo de satisfacer las supuestas necesidades particulares de una región. La cuestión es que en España no hay partidos de centro, o terceras opciones para fomar un gobierno sin peligro para el marco constitucional. Ni siquiera sirve para esto IU, que pretende, entre otros dislates, el reconocimiento del “derecho de autodeterminación” en nuestra Carta Magna.

El apoyo parlamentario de CiU a PSOE y PP funcionó porque aquella Convergencia de Pujol, aparte de la anacrónica “inmersión lingüística”, estaba convencida de la necesidad de mantener los pilares del Estado constitucional. Pero el debate suscitado desde hace casi dos años sobre “el problema de España” –otra vez, y por los mismos-, ha alejado a los nacionalistas de esa posición centrista útil al Gobierno general. Desde el hundimiento de UCD, toda tentativa para crear ese partido de centro ha fracaso, ya sea el CDS o el Partido Reformista de Roca. Quizá no haya espacio electoral para esa opción.

El resultado de unas elecciones no debería ser la alternativa entre la mayoría absoluta de un partido o la amalgama de otros tantos. El cambio del sistema electoral, tan constitucional como pedir la reforma de un Estatuto de Autonomía, podría depararnos una fórmula más eficaz y justa. La solución, empero, no es sencilla, aunque hay cosas descartables. Las listas abiertas son inútiles como instrumento para la estabilidad de los Gobiernos ¿Qué votante socialista hubiera eliminado a Tamayo y Sáez? ¿O que popular a Piñeiro? Es más, ¿alguien les conocía antes de su deserción?

Un sistema mayoritario a una vuelta en distritos uninominales, a la inglesa, para entendernos, primaría en exceso al PP y al PSOE, y a los nacionalistas en sus circunscripciones. En otras palabras, IU desaparecería. El mismo sistema, pero a dos vueltas, necesitaría liderazgos y organizaciones sólidas para la elaboración de pactos generales entre partidos. En caso contrario, podría ocurrir como en las elecciones para el Senado en las provincias catalanas, donde se presentan el PSC y ERC en la misma candidatura, con el deterioro y el descrédito consiguientes para los socialistas del resto de España. Podría, entonces, aplicarse un sistema proporcional casi puro, a la israelí, en la que los partidos políticos que rondaran el 1% de los votos totales, por ejemplo, el PNV, tendrían su auténtico valor en la representación nacional; es decir, poco. Esto traería problemas con los nacionalistas, que dejarían de tener interés por el Parlamento español, obligando a la reforma inmediata del Senado para darles allí su parcela de poder.

Existe, en cambio, un amplio abanico de reformas electorales pequeñas pero decisivas. En Alemania establecieron un mínimo electoral nacional, el 5%, como requisito para entrar en el reparto de escaños; y con ello evitaron que los nazis y los comunistas entraran en el Bundestag.

¿Quién se atrevería a postular cambios de este tipo, cuando se inventan debates sobre el malestar autonómico para buscar apoyos políticos, y se quiere hacer depender el Gobierno del Estado de un partido minúsculo que quiere destruir ese Estado? Ibarra lo propuso, sí, en su estilo, esto es, rectificando tras la primera llamada al orden, como el comisario ante el Polichinela del francés Feuillet. “POLICHINELA, mostrando el palo: ¿Y vos me direis el nombre de esto? COMISARIO: Es un palo. POLICHINELA, pegándole: No es un palo, es una flauta. COMISARIO: ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Sí, sí, una flauta. POLICHINELA, pegándole: ¡Una flauta! ¿No teneis ojos en la cara? ¡No veis que es una trompeta! COMISARIO: ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Misericordia! Sí, sí, es una trompeta. POLICHINELA, pegándole: ¡Una trompeta! ¡Tunante! Es un clavicordio. COMISARIO: ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Sí, sí, es un clavicordio. POLICHINELA, arreciando los golpes: No, no, es un palo. (Al público). Y esto os enseña, señoras y señores, el mejor medio para tener siempre razón”.

Una deuda con Cataluña
Editorial La Razón  25 Febrero 2004

El Colegio de Agentes Comerciales de Barcelona (COACB) percibe «un preocupante aumento» de las dificultades para cerrar contratos en el resto de España, y lo atribuyen en parte a que «los últimos acontecimientos, sumados a un cierto desconocimiento de la política y la idiosincrasia catalana, han repercutido negativamente en los negocios entre empresas catalanas y empresas del resto de España». Hacen bien los agentes comerciales en dar la voz de alerta y denunciar, sin complejos, una situación que debe atajarse cuanto antes y, en ningún caso, convertirse en problema. Porque no es de recibo que alguien pueda rechazar un contrato con una empresa española por el simple hecho de estar radicada en Barcelona o en Gerona, como también sería tremendamente injusto que los catalanes pagasen por los excesos de una minoría de individuos impresentables que hoy encharcan la política del Principado.

Los colegiados del COACB han puesto sobre la mesa un asunto que requiere especial atención, y exige sobre todo acciones concretas de un Gobierno y de una clase política que están obligados a responder con urgencia. Ni la dureza de la campaña electoral, la vergonzante ERC o, incluso, la estupidez política de imposiciones lingüísticas más allá del sentido común, pueden servir a nadie de excusa para rechazar a una empresa de Cataluña.

Los españoles tenemos múltiples razones para mirarnos en el espejo catalán, para admirar a una tierra que constituye, y con toda justicia, escuela del comercio y trabajo serio. Han abanderado la iniciativa empresarial y el resto de España reconoce en lo catalán el signo de la modernidad, de la seriedad en el contrato, de la moderación en todas sus facetas, y también el puente que ha servido para facilitar nuestro acceso a la nueva Europa.

Si los catalanes sufren hoy dificultades y una situación injusta, el deber del resto de España es mostrar una solidaridad inmediata y sin fisuras. Porque, igual que es rechazable el extremismo político, es preciso repudiar sin matices la miseria moral de quienes confunden lo catalán con lo que pueda representar un tipo como Carod-Rovira.

ETA PASABA POR AHÍ
PABLO PLANAS ABC 25 Febrero 2004

Mientras la indefinida e inquieta sociedad civil reclama un liderazgo consistente, gestos que reconduzcan el deterioro institucional y hechos que devuelvan Cataluña a la normalidad política, Carod-Rovira se compara con John Hume (todavía no ha citado a Gandhi) y empieza a encontrar las sombras suficientes para sugerir que el diálogo con ETA da sus frutos. En ese contexto, el tripartito y CiU han dado con el lema de los lemas para convocar a los ciudadanos en la plaza de Sant Jaume: «En defensa de la democracia, el autogobierno de Cataluña y la solidaridad con todos los ciudadanos del Estado: ETA, no, ni aquí ni en ningún sitio».

Aún habrá quien lo considere demasiado esquemático, como si le faltara algo relacionado con la educación concertada, las listas de espera o el túnel de Bracons, por decir. Y como casi siempre, el PP de Cataluña no ve el lema claro. Tal vez con un «ETA no» o con un «PAZ» hubiera bastado para que todos, sindicatos, partidos (ERC y el PP), intelectuales, víctimas y, en general, las gentes de buena fe se sintieran concernidas con la tardía iniciativa. Pero tal como ha quedado el enunciado de la convocatoria, puede resultar que haya quien acuda en solidaridad con los ciudadanos del Estado, en tanto que ciudadanos, no como españoles y potenciales víctimas; en defensa del autogobierno; como partidarios del diálogo o en contra del supuesto linchamiento mediático de Carod-Rovira. La bomba política, que según Maragall es la tregua parcial, persiste en su onda expansiva. Por cierto, ¿es que alguien ha atentado contra el autogobierno?

Deliciosamente aburrido
César Vidal La Razón  25 Febrero 2004

Se mire como se mire, vivimos un momento apasionante. Tras veinticinco años de convivencia democrática ¬un verdadero récord en nuestra Historia¬ hemos asistido en los dos últimos mandatos a logros verdaderamente espectaculares. No sólo se trata de que la Seguridad Social no tenga déficit o de que, por primera vez desde los años setenta, hayamos roto el techo de los doce millones en la cifra de población activa. Tampoco se reduce la cuestión a que, por primera vez en nuestra Historia, hayamos capeado una crisis económica que ha afectado a toda Europa.

En estos momentos de bonanza, además existe un partido en el norte de España ¬el PNV¬ que defiende un programa de secesión que provocaría, de entrada, la huída de las Vascongadas del 25% de sus empresarios, el aumento del desempleo regional en un 40% por ciento y el colapso de su seguridad social. En Cataluña, otro partido ¬aún más diminuto¬ la ERC impone sus condiciones en el gobierno autonómico con tanta habilidad que ni siquiera el pactar con ETA lo desaloja del poder. Todo lo contrario. Parece que lo fortalece e incluso impulsa al presidente de ese gobierno a afirmar que si el PP pierde la mayoría absoluta será el momento de los nacionalismos pasando por alto. Por si todo lo anterior fuera poco, el principal partido de la oposición, aparte de una vaciedad de ideas que inquieta, demuestra una carencia de autocrítica todavía mayor y una disposición inquietante a llegar al poder aún aliándose con el Diablo.

De hecho, con los restos civiles de ETA ya ha pactado en algunos municipios de Navarra y con ERC en Cataluña. Insisto: es un momento apasionante en que sectores enteros de la clase política parecen excitados ante la idea de aferrarse al poder u obtenerlo aún a costa de aniquilar todo lo conseguido en el último cuarto de siglo. Sin embargo, a mi me gustaría una nación donde no hubiera terrorismo ni nacionalismos que lo comprendieran hasta la saciedad, donde la oposición mantuviera el sentido común y la decencia; donde la campaña política girara en torno a la mejor gestión de la res pública. No sería tan apasionante, cierto, pero sería un país deliciosamente aburrido.

¿Pero quién habla de independencia?
TONIA ETXARRI El Correo  25 Febrero 2004

Esa fue la reacción de Imaz cuando se le preguntó en el Forum Europa su opinión acerca del estudio del catedrático Mikel Buesa, hermano del dirigente socialista asesinado por ETA, en el que asegura que una Euskadi independiente acarrearía considerables problemas de inestabilidad económica. «No aguanta el primer asalto académico» (al dar por sentado que el Gobierno vasco está proponiendo la independencia) exclamaba un vehemente Imaz ante una audiencia complaciente, a la par que aturdida ante un lenguaje amable que maquillaba el duro contenido del plan Ibarretxe.

Los predicadores del plan que no tiene en cuenta a los 580.000 ciudadanos vascos que votaron al PP y PSE dan hábilmente la vuelta a las palabras. Donde hay división y fractura sin precedentes, hablan de convivencia. Al frente nacionalista lo llaman pacto para la pacificación. Al sentimiento de agravio que sufren las víctimas ante los intentos de aproximación al entorno de ETA lo bautizan como el capítulo del 'diálogo sin límites'. Y donde hay búsqueda deliberada de los votos de Batasuna en el Parlamento para sacar el polémico proyecto de Ley de Universidades, se defienden diciendo que la oposición adopta la misma actitud .Todo el mundo sabe que no es lo mismo una coincidencia de votos que negociar enmiendas. Imaz es listo y lo sabe muy bien pero su guión no le permite dejar la realidad desnuda. La tiene que maquillar.

Y este nacionalista, joven pero no tan abierto y moderno como para renegar de la figura del exaltado fundador del PNV Arana (prefiere referirse a él como 'el joven publicista' en vez de airear sus tentaciones de limpieza étnica), dice que 'sólo' el PP habla de secesión y ruptura cuando es consciente de que hablan de ruptura quienes la temen, que en Euskadi son muchos más que los partidos de la oposición quienes creen que la van a sufrir por imposición nacionalista. Que Ibarretxe ha abierto las puertas a la independencia con un plan que deja sin apenas competencias al Estado, es una denuncia constante de quienes ven en discursos amables y presuntamente integradores, el proyecto de una nueva constitución. La vasca, la suya, de los nacionalistas, que no la de la mayoría de los vascos. ¿Se puede concebir una nación vasca con una sociedad dividida?

La Mesa del Parlamento recibió la notificación del Supremo que desestima su recurso contra la disolución del grupo de Batasuna. Para la oposición, no hay duda: debe pasar al grupo Mixto. El tripartito, sin embargo, ha encontrado otra excusa para prolongar el juego de incumplimiento de las sentencias. La notificación ha llegado con tres meses de retraso. ¿Hombre a quién se le ocurre semejante tardanza! Habrá que recurrir, señor Atutxa.

El último chantaje de ETA
Lorenzo Contreras Estrella Digital  25 Febrero 2004

Sigue sin conocerse la identidad de la persona que ofició de “tercer hombre” en la entrevista de Carod con ETA en Perpiñán. No acaban de concretarse las expectativas de Duran Lleida sobre alguna “nueva noticia” relacionada con ese encuentro, al menos hasta el momento de elaborar estas impresiones. Pero lo que sí ha surgido con características de “novedad” han sido las declaraciones de miembros de ETA al diario abertzale Gara. Y hay que reconocer que esas declaraciones son inquietantes. No tanto porque la banda terrorista sea en sí inquietante, que lo es, sino porque el PNV, en sus actitudes venideras, no inspira la menor tranquilidad. Las mencionadas declaraciones a Gara acreditan que ETA ejerce una intensa presión sobre los nacionalistas para hacer de la tregua hasta ahora “concedida” a Cataluña, a través de Carod, un factor de estrategia independentista que convierta a los territorios “exentos” de su actividad criminal, esta vez con inclusión del País Vasco, en expresiones geopolíticas de una excepcionalidad arbitrada por los usuarios de las armas.

A ETA le ha fallado hasta el momento el proyecto de conseguir un pacto de unidad electoral para el 14 de marzo entre batasunos, nacionalistas y, en general, autodeterministas. Lo intentó recientemente en Bergara, pero no es seguro que las reticencias o incluso resistencias del PNV, ahora bajo el control de Imaz y, por supuesto, de Ibarretxe, sean o vayan a ser definitivas. La banda terrorista ha ido rebajando sus maximalismos tácticos, pero no sus líneas de estrategia, porque se sabe débil aunque no lo reconozca, como por otra parte es lógico.

En definitiva, ETA sigue chantajeando con el uso de la violencia si no se recompone algo parecido al pacto de Ajuria Enea o, para ser más exactos, la acción común frente al Estado español. De su “debilidad operativa” no conviene hacer un dogma, no ya por miedo a que la banda se enfade y utilice sus “argumentos” más persuasivos aun dentro de su presunta endeblez actual, sino porque puede no ser eso tan cierto como se dice y, en consecuencia, no se sepa valorar la práctica de la acción preventiva más adecuada. Según lo declarado a Gara, la insistencia en su “debilidad” alejaría el “horizonte de paz”.

Es probable que hasta la celebración de las elecciones generales del 14 de marzo, convertidas por unos y otros en un acontecimiento más o menos plebiscitario o refrendador de sus respectivas posiciones políticas, ETA no actúe violentamente. Tal vez le conviene mantener encima de su organización asesina la piel de cordero. Podría ocurrir que sólo a partir del 14 de marzo, sean cuales sean los resultados, la banda dé la medida auténtica de sus posibilidades. Si el “principio autodeterminista” resulta fortalecido o plebiscitado, malo. Y si se produce el efecto contrario, malo también. Malo, por supuesto, en el sentido de que ETA se creería legitimada para volver a las antiguas andanzas criminales, tanto para subrayar su fuerza relativamente conservada como para contrarrestar cualquier sentimiento independentista de derrota.

Al final, la llave no la tiene Carod con su complicidad pro-etarra, sino el PNV. La opción de Ibarretxe, y también la de Imaz, que es su socio absoluto, permitirán atisbar las líneas aproximadas del futuro. El retroceso parlamentario del PP, si se produjera, acabaría con bastantes incógnitas. Paradójicamente, comenzaría la gran incertidumbre.

UNA MANIFESTACIÓN CON DOBLES INTENCIONES
Editorial ABC 25 Febrero 2004

LAS intenciones políticas que animan la manifestación que mañana tendrá lugar en Barcelona son todo lo alambicadas que expresa su extenso lema: «En defensa de la democracia, el autogobierno de Cataluña y en solidaridad con todos los ciudadanos del Estado. ETA no, ni aquí ni en ningún sitio». Dejando a un lado la vergonzante sustitución de la referencia a España por el término «Estado», parece evidente que los convocantes han querido jugar a varias bandas, las suficientes para que el acto se convierta en el plebiscito que busca Maragall el día antes de que comience la campaña electoral. Un plebiscito para su tripartito y para el desenlace de la crisis -¿qué crisis?- provocada por el indemne Carod-Rovira. También Arzalluz dijo aquello de «se van a enterar éstos». Y «éstos» eran los constitucionalistas vascos que se habían manifestado en San Sebastián por la Constitución y el Estatuto. Luego siguió un acto multitudinario de los nacionalistas, convertido antes que en un plante a ETA en una demostración de fuerza frente a los no nacionalistas.

Sólo como una exhibición frente al PP -y a los españolistas del PSOE- puede entenderse una manifestación a la que se une sin rubor ni vergüenza un partido, Esquerra Republicana, que durante años ha buscado exactamente lo que ETA ha anunciado: una tregua para Cataluña. Refinado el lema de la concentración de cualquier insinuación española y apuntalada la reivindicación de un autogobierno que nadie, excepto Carod-Rovira, ha denigrado, ETA se presenta como un extremo del reproche bipolar. El otro lo ocupan quienes han exigido simplemente la autenticidad del compromiso contra el terrorismo mediante la ruptura de cualquier lazo con un partido contumaz en su empeño de dar a ETA carta de interlocución. Por algo así en 1998 rompió el Partido Socialista de Euskadi el gobierno de coalición con el Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna. Ni siquiera Rodríguez Zapatero ha escapado de la tentación de poner a ETA y al PP, uno detrás de otro, en la misma frase que los rechaza como factores de condicionamiento de la política del PSOE. La sintaxis deja poso.

Si el PSOE acepta con naturalidad la presencia de Esquerra Republicana al frente de la manifestación, como viene haciéndolo hasta ahora en todo este luctuoso episodio, será histórica su responsabilidad por anestesiar a la izquierda española frente a actos de complicidad política con el terrorismo. Porque si ayer fue Carod-Rovira y su partido gana puestos en el tripartito, mañana puede ser otro en el País Vasco y entonces los reproches serán pura incongruencia. Obviamente, el PP ha decidido no estar en una manifestación de la que le echa la falta de compromiso político y moral del socialismo catalán. Tras la reunión de Perpiñán, Maragall ha dejado clara su elección de modelo de sociedad para Cataluña y de relación con el resto de España. Nada cabe reprochar en el comportamiento de los populares catalanes, especialmente de su líder, Josep Piqué, cuya aportación desde que reventó la deslealtad de ERC ha consistido en propuestas de colaboración con el PSC, participación en las instituciones y mensajes de estabilidad. Unir al PP y a ERC en una manifestación engañosa y de intenciones oblicuas era algo más que una utopía; era la forma de forzar la salida del PP y procurar, como pretende el nacionalismo vasco, su aislamiento. El socialismo catalán y la dirección nacional del PSOE tienen un grave motivo para preguntarse qué es lo que han hecho para que, después de tanto tiempo y tan modélico, la convivencia política catalana haya empezado a quebrarse en cuanto han llegado al poder.

Delincuencia etarra en Cataluña
Andrés Montero Gómez es presidente de la Sociedad Española de Psicología de la Violencia La Razón  25 Febrero 2004

El Ejército de Resistencia del Señor (ERS) es un grupo que pretende implantar en Uganda un régimen de Estado confesional basado en los diez mandamientos de la iglesia católica. El 21 de febrero de 2004, el ERS asaltó un campo de refugiados en el norte del país y asesinaron a cerca de doscientas personas. Entre los asesinos se contaban numerosos niños armados con fusiles y machetes, que se empeñaron con saña en decapitaciones y en el incendio de chozas con sus correspondientes habitantes en el interior. La pretensión del asesinato múltiple era transmitir un mensaje al gobierno ugandés sobre los propósitos del ejército de resistencia, peculiaridad que, considerada en conjunción con la matanza de civiles, convierte al ERS en una banda terrorista poblada de asesinos. El terrorismo se distingue por utilizar a las víctimas como blancos de oportunidad, deshumanizándolas para instrumentarlas a modo de meros transmisores de miedo y mensajes coactivos.

Asesinar a los detractores
El cabecilla de la banda ugandesa, un tal Joseph Kony, antiguo seminarista católico, asesina para lograr que todos los ciudadanos de aquel país africano adopten los diez mandamientos bíblicos como forma normativa de convivencia. Puesto que es difícil que consiga tal propósito convenciendo a la población por medio de la palabra, ha decidido asesinar a los detractores de la idea y a cualquiera que pueda transmitir a esos detractores que está determinado a proseguir con su causa. En este camino de sangre, no Kony y sus secuaces no tienen empacho en asimilar la contradicción que supone asesinar contraviniendo, precisamente, los mandamientos católicos.

Los asesinos en cap de ETA, que es otro grupo tan terrorista como el ERS, tampoco han mostrado nunca, en sus decenios de homicidio en serie, reparo alguno en el momento de asimilar sus propias contradicciones.

Asimilación paradójica puesta al servicio del asesinato. De esta manera se entiende cómo son capaces de felicitarse por los nuevos aires independentistas de Cataluña para justificar la interrupción provisional de asesinatos en la región nororiental española. En una comunidad autónoma que gestiona menos competencias que el gobierno autónomo de Euskadi, que incluso carece de una hacienda propia como la vasca, y en donde el gobierno no tiene ni de lejos el talante independentista del plan Ibarretxe, ETA observa «admirables» pulsiones autodeterministas. Evidentemente, el razonamiento de los asesinos en cap de ETA está privado de toda lógica que no sea la fraguada en el modelo mental necesario para sustentar una ininterrumpida secuencia homicida en serie. Del mismo modo que Joseph Kony en Uganda persigue instaurar asesinando el «no matarás».

Tanto terroristas ugandeses como etarras no hacen más que parasitar un espectro ideológico, catolicismo unos y nacionalismo otros, para asesinar. Recuerdo el caso de un agresor sexual de niñas que argumentaba que violaba a sus víctimas porque ellas le mostraban conductas de seducción y, sobre todo, porque a las niñas les gustaba.
ETA quiere acaba de urdir una nueva trampa artera en su misión de instaurar los diez mandamientos del independentismo. El cese provisional de asesinatos que la banda terrorista ha decidido para Cataluña esconde un componente estratégico esencial para la pervivencia a largo plazo de ETA. El escenario que los etarras han compuesto en Cataluña está destinado a reventar el Gobierno de la Generalitat, en primera instancia, y a descomponer la frágil y anémica unidad política contra el terrorismo, como horizonte estratégico a largo plazo.

La configuración de esta oportunidad estratégica ha requerido una singular desnutrición mental de Carod-Rovira y el envoltorio tramposo que ETA nos ha preparado. De entrada, ETA ha asumido punto por punto los planteamientos que esbozaba Josep Lluis Carod-Rovira en el invertebrado artículo publicado por el diario «Avui» en 1991, donde solicitaba al etarrismo no atentar en Cataluña y, en líneas generales, los referentes casi explícitos que Esquerra Republicana introducía en algún comunicado de enero de 2004. En síntesis, que ETA no asesina en Cataluña apoyando las corrientes independentistas que finalmente se han encaramado al gobierno de coalición a través de los esquerrarepublicanos. Es todo mentira.

Ignoro si ETA y Carod llegarían finalmente a un acuerdo en la reunión criminal de Perpiñán, aunque contamos, porque el propio ex conseller en cap así lo afirmó hace más de diez años, con la seguridad de que la intencionalidad del líder republicano era lograr una exclusión catalana para la criminalidad de ETA. Sin embargo, con acuerdo o sin él, es de una elevada probabilidad apuntar a que ETA obtendría tremendos beneficios si finalmente se desencadenaran todas las reacciones que los asesinos en cap de la banda pretenden con su nueva trampa en forma de cese homicida.

Táctica y estrategia
A mi juicio, la provisional posición de ETA respecto a Cataluña tiene dos vertientes esenciales, una táctica y otra estratégica. El movimiento táctico consiste en un considerable ahorro de recursos con un desgaste prácticamente nulo. ETA deja de asesinar en Cataluña y salva con ello a un grupo de criminales en serie que puede utilizar en otra parte. Así de sencillo y a coste cero, puesto que en la planificación de ETA dejar de atentar en Cataluña no supone disminuir presencia criminal en otras partes de España, sino todo lo contrario.

Estratégicamente el movimiento es más sibilino y maquiavélico, propio de la serpiente que simboliza el anagrama etarra. En primera instancia, esta interrupción regional de asesinatos es un ejercicio de autoafirmación política de una ETA cada vez más despolitizada, cada vez más reflejada en el espejo de la criminalidad que únicamente condensa su real naturaleza. Ligando el cese de homicidios y mutilaciones al avance del independentismo en Cataluña, ETA envía un mensaje interno a las bases del MLNV, y también externo al PNV, sobre la necesidad de que sigan considerándola un agente político. En idéntica línea, aunque el acuerdo haya sido fruto de la invalidez mental de una persona, ETA aprovecha para magnificarlo intentando proyectar la imagen de que el diálogo es posible. ETA continúa en la pretensión de disfrazar sus asesinatos de política. Tal desvarío únicamente funciona si el interlocutor así lo acepta y se deja corromper.

Con todo, el ingrediente estratégico de más peso para ETA en el affaire Carod es la posibilidad que se le otorga de influir en la unidad democrática contra el terrorismo. No pierdan de vista que junto a la efectividad policial y judicial, y al paulatino blindaje jurídico de la democracia, solo resta una plataforma unitaria de todas las formaciones políticas contra ETA para que sus asesinos acaben en la cárcel o en busca y captura, y los simpatizantes abertzales votando a Aralar o incluso no votando.

Carod-Rovira
El factor capital en esta nueva ecuación etarra se llama Carod-Rovira. Debería haber renunciado, ipso facto, a todos sus puestos de responsabilidad política, incluso retirarse de la política. Lo más detestable sería que Carod-Rovira se sintiera satisfecho por la nueva etapa táctica en la criminalidad de ETA. Podríamos suponer que el político Carod servidor de la sociedad no aceptaría que un agresor sexual esquilmara las vidas de niñas en un colegio al que no fuera una hija suya, siempre y cuando en aquel donde acude su progenie el violador no actuara. Es mucho suponer claro, porque en su artículo de 1991 Carod demandaba de ETA eso mismo. Sin embargo, ahora que se ha verificado la insensatez, la retirada política debería ser incuestionable.

Lejos de esa retirada, Carod-Rovira ha estado a la altura de su propio autismo. No contento con permanecer contaminando a un partido que no obstante se expresa muy contento con tenerlo de líder, reafirma sus intenciones de presentarse a la reelección a la cabeza de ERC en 2007, probablemente nos lo encontraremos en el congreso de España y, por si fuera poco, en sus comparecencias públicas le ha otorgado totalmente la razón a ETA. Lo más infame que ha podido declarar el esquerrarepublicano ha sido insinuar la vinculación de un nuevo pacto político contra ETA con la reforma estatutaria. Otra vez, exactamente el reflejo del contenido de la tarjeta que ETA deja al lado de cada ciudadano que asesina. ETA conmina a que el cese de su actividad criminal se asocie a una reforma en profundidad del modelo de Estado, que subvierta los referentes estatutarios y acampe en la independencia regional de talante racista. Carod-Rovira es el Sabino Arana catalanista de ETA.

La otra campaña socialista
De Buñuel, el PSOe y la Chacón
José García Domínguez Libertad Digital  25 Febrero 2004

Es curioso que el problema que tienen la mitad de los que mandan en el PSOE con el sustantivo España cada vez se parezca más al guión de El ángel exterminador, de Buñuel. En la película, recordémoslo, los invitados a una fiesta privada que se celebra en un palacete, personas adineradas e influyentes todos, no se atreven a traspasar la puerta de salida para volver a la realidad exterior, una vez terminado el convite. No hay ninguna barrera, nadie les impide desplazarse; les bastaría un sólo movimiento, un único esfuerzo insignificante para alcanzar la calle, pero ni uno es capaz de hacerlo.

Los huéspedes, convertidos de pronto en rehenes inesperados y permanentes de una casa que no es la suya, ocuparán el resto de sus vidas en engañarse a sí mismos y a los demás para racionalizar su miedo. Todas sus energías se gastarán en un esfuerzo grotesco e inútil por encubrir el pánico a atravesar la línea imaginaria que los separa de los suyos. Nunca osarán dar el paso. Al final, llegará la fatal lucha cainita por la supervivencia, y los prisioneros terminarán destruyéndose entre ellos en una guerra doméstica por las últimas sobras del festín.

Ex Carmen, la Chacón, con su recién estrenada póliza de vida y siniestros bien guardada en el bolsito, acaba de decir que no, que qué va. Que para nada el PSC tendría algún reparo en utilizar el mismo lema electoral que sus primos del PSOe en esta campaña. Que si no puede ser es porque ellos después del célebre “por el cambio” siempre han usado los suyos propios. Que si no fuera por eso, encantados oye. Miente. El PSC reprodujo los eslóganes del PSOe hasta que, en la campaña de la OTAN, a un publicitario que debía ser argentino se le ocurrió escribir: “En interés de España”. Carmè Chacón debía estar en COU por aquellos tiempos, y no sabe que su partido no pudo atravesar la línea. En el 86, los chicos de Sala, el de Filesa, y Serra, el de lo otro, marcharon “por buen camino” sin tropezar. Pero en el 89 volvieron a sentir el pánico ante la puerta abierta. “España en progreso” y sin adjetivos, no podía ser. Y no fue. Después, llegaría el 96: “España en positivo”. Ni hablar. Catalunya hacia no sé dónde, hubieron de improvisar a toda prisa.

Ahora, lo mismo. Tener el gesto de usar el ungüento amarillo de ZP, el “nos merecemos una España mejor”, les supondría hacer una concesión minúscula, testimonial, ridícula, baladí. Pues no pueden. Morirían antes de tener que manchar sus siglas al lado del “una España”. Y ni mejor, ni peor. Ni en broma, vamos. Que no, que cómo sois, se enfada la Chacón con su tesis doctoral sobre Québec guardada en el bolsito. “Que no, que no”, protesta. Y al tiempo, cuida de no cruzar la línea.

Cuando Buñuel quiso rodar La vía láctea, no tuvo más remedio que estudiar a Menéndez Pelayo. Hoy, le hubiera bastado con plantarse una tarde con su bloc de notas en la sede del partido de Maragall, en la calle Nicaragua de Barcelona. Allí habría encontrado a los últimos seguidores del nominalismo herético del siglo XII, a la secta escolástica de los que siguen creyendo que sólo lo que se menta existe. Ahí están los que han presentado en el Parlament unas “Bases para el nuevo Estatuto” en las que han escrito los nombres de Aragón, el Sur (así, en mayúsculas) de Francia, las Islas (así, “las Islas”), un País Valenciano y Andorra como territorios de los que también se deberá preocupar la Generalitat. Como lo han nombrado, para ellos ya es real. Por la misma razón no han atravesado la marca invisible: en el preámbulo se dice que esa nueva administración jurídica formará parte de algo llamado “España Plural”, singular neologismo del que el mismo documento aclara el significado: se trata de… “el Estado español”. No lo pueden decir de otro modo, porque si mentasen el nombre del fantasma que los persigue, empezaría a existir. “¡Falso!”, nos sigue gritando Carmè, la Chacón. Pero lo hace con todos los sentidos alerta: no quiere arriesgarse a, en un descuido, atravesar la puerta.

Todos iguales
Ángel Anero Murga/Portugalete. Vizcaya Cartas al Director El Correo 25 Febrero 2004

El Parlamento vasco ha aprobado recientemente una proposición no de ley de apoyo a la decisión de Atutxa, Knörr y Bilbao de inclumplir la orden del Tribunal Supremo de disolver el grupo parlamentario de Sozialista Abertzaleak en la Cámara de la comunidad autónoma vasca. Con la ¿casual? ausencia de los parlamentarios de la antigua Batasuna, la mayoría de nuestros representantes políticos siguen empeñados en situarse por encima de la ley.

Parece claro que tanto el PNV como lo que queda de EA y el gran urbanista Madrazo, que sortea los pisos de protección oficial antes de contruirlos, quieren hacer méritos para repartirse el electorado nacionalista radical.

Mientras tanto, tres cualificados miembros de la Mesa del Parlamento vasco, con el apoyo de sus partidos, transmiten a la ciudadanía que todavía hay clases entre los vascos. Algunos, los no incluidos en las opacas listas de la Diputación foral de Vizcaya, hemos de pagar impuestos y cumplir con todas la leyes del ordenamiento jurídico, nos gusten o no. Sin embargo, estos tres ciudadanos, al amparo del 'establishment' nacionalista, han decidido situarse por encima de la ley. Posiblemente piensan que a ellos no les afectan la Constitución y el Estatuto. Ellos, jeltzales donde los haya, únicamente responden ante Dios y ante la Ley Vieja. ¿Será capaz nuestro sistema democrático de igualarnos a todos?

España plural, Cataluña uniforme
Cartas al Director ABC 25 Febrero 2004

Dicen Carod y Maragall (con el asentimiento de un tal «ZP») que no están a gusto en la España actual porque, según ellos, no es una España plural. Sin embargo, la Cataluña que ellos dirigen es una Cataluña uniforme, donde sus instituciones oficiales no reflejan la pluralidad de lenguas, culturas y orígenes evidente en Cataluña. ¿Dónde está la pluralidad lingüística de

Cataluña en la Administración pública catalana, el Parlamento de Cataluña o en los dos canales de la televisión autonómica catalana? ¿Dónde está el respeto a la diversidad lingüística cuando se multa con 100.000 pesetas a los comerciantes catalanes que utilizan el español en vez del catalán? ¿Cómo se puede exigir más pluralidad lingüística en la enseñanza universitaria de toda España e imponer en las escuelas catalanas un modelo monolingüe?

Carod y Maragall deberían construir una Cataluña plural y predicar con el ejemplo ese reconocimiento a la pluralidad que tanto exigen de España, pero que nos niegan totalmente a los catalanes.    Juan Moreno García.
Barcelona.

Menos lobos, señor Imaz
Cartas al Director ABC 25 Febrero 2004

He empezado a leer con mucha ilusión las declaraciones de Josu Jon Imaz en las que asegura, y la verdad es que ya le ha costado darse cuenta, lo siguiente: «El estado de excepción que sufrimos los vascos se agrava». Pero cuál habrá sido mi sorpresa cuando, al seguir leyendo, resulta que no se refería a los vascos que no pueden decir lo que piensan en voz alta, ni sacar la bandera que consideran la suya a pasear, como hacen otros, ni militar sin problemas en un partido no nacionalista o presentarse a las elecciones en un país donde toda la oposición vive escoltada.

Y es que quizás Imaz ha vivido muy bien y muy tranquilo mientras muchos eran perseguidos, insultados, extorsionados y asesinados por pensar distinto que él. La mitad de los vascos que conocieron el estado de excepción con Franco no han visto otra cosa mejor con los nacionalistas en el Gobierno desde hace casi treinta años, y muchos nos apuntaríamos encantados al estado de excepción del que se queja Imaz, a cambio de que aquellos a los que el PNV apoya descaradamente nos levantaran el que padecemos, empezando por el respeto del derecho a la vida. Pero lo que le preocupa a Imaz es que «al amparo de la mayoría del PP y del seguidismo del PSOE, se ha producido un retroceso de los derechos civiles».

Aquí somos muchos los que no tenemos derechos civiles; nos los han quitado ETA y Batasuna, con la que tan bien se llevan ustedes, señor Imaz, y de ellos no ha dicho ni una palabra. Así que menos lobos.    Joseba Aldecoa Urízar. Guecho (Vizcaya).

Competencias educativas
Cartas al Director ABC 25 Febrero 2004

Estoy de acuerdo con el profesor Rodríguez Adrados. Ha sido lamentable que el traspaso de competencias educativas a las Autonomías haya desembocado en una perfecta ignorancia de aquello que une a los territorios españoles, en favor de lo que les diferencia. La enseñanza de la Lengua y la Historia no debe quedar en manos de intelectuales partidistas al servicio de los Gobiernos autonómicos que se erigen en nuevos poetas de la diversidad cultural, obviando lo que ha sido y es la historia real y la lengua que hacen de España una idea viva y común a todos los que vivimos en su territorio. No he visto nunca mayor desconocimiento de la propia historia y de la propia lengua que la que se da entre los españoles nacidos con posterioridad a la Constitución de 1978. Debería hacerse algo para remediarlo, o volveremos a la Edad de Piedra.    María J. de Torres Gómez-Pallete. Barcelona.

ENRIQUE MÚGICA: "ES ABSOLUTAMENTE ELECTORALISTA"
Víctimas del Terrorismo, Foro de Ermua y Basta Ya tampoco acudirán a la manifestación de Barcelona
La Asociación de Víctimas del Terrorismo y las plataformas ciudadanas "Foro de Ermua" y "Basta Ya" no acudirán a la concentración en contra de la tregua de ETA que se celebrará este jueves en Barcelona por considerarlo un acto electoralista. Por su parte, Jaime Mayor Oreja recordó que manifestarse junto a Josep Lluis Carod Rovira "es un ejercicio de hipocresía", ya que su proyecto "es lo que desea ETA".
EFE Libertad Digital   25 Febrero 2004

El candidato del PP por Álava, Jaime Mayor Oreja, ha ofrecido una conferencia de prensa en Vitoria en la que aseguró que comparte "absolutamente" la posición del PP catalán de no asistir a la concentración convocada por el resto de partidos y los sindicatos contra la tregua de ETA en Cataluña.

El dirigente vasco del PP subrayó que se siente "muy identificado con la posición del PP de Cataluña de no sumarse a una manifestación en la que el grado de hipocresía moral y política es casi insuperable".

"Si en España Carod Rovira ha sido bendecido por ETA, si ETA ha trasladado a la sociedad catalana que Carod tiene un proyecto que esta organización avala, manifestarse en Barcelona al lado de Carod Rovira no deja de ser un ejercicio de hipocresía", explicó Mayor. Para el dirigente del PP, "si lo que quiere ETA es que Carod crezca en las elecciones catalanas, si su éxito es el éxito de Carod Rovira, qué hacemos los demás con Carod, si su proyecto es sin duda lo que desea ETA", concluyó el vicesecretario general del PP.

No parece una manifestación contra ETA
De la misma opinión son la Asociación de Víctimas del Terrorismo y las plataformas ciudadanas "Foro de Ermua" y "Basta Ya". Así, el portavoz de "Basta Ya", Carlos Martínez Gorriarán, dijo que el lema de la convocatoria (En defensa de la democracia, el autogobierno de Catalunya y en solidaridad con todos los ciudadanos del Estado. ETA no, aquí ni en ninguna parte) "es demasiado confuso". Martínez puso como ejemplo que cuando dice "los ciudadanos del Estado parece que se refiere sólo a los funcionarios".

Respecto a la mención al autogobierno de Cataluña, el portavoz de "Basta Ya" explicó a Europa Press que "nadie lo ha puesto en cuestión por ninguna parte" y recordó que "la cuestión que está encima de la mesa no es ésta sino la tregua falsa de ETA". Según "Basta Ya", el acto "parece en apoyo al tripartito catalán, lo que significa también apoyar a quien ha ido a pactar con ETA, la figura del señor Carod, más que una manifestación contra ETA".

"Para decir 'ETA no' se complican mucho la vida"
Por su parte, el portavoz del "Foro de Ermua", Enrique Múgica, dijo que los convocantes "para decir 'ETA no' se complican mucho la vida" y también se refirió a la mención a la expresión "los ciudadanos del Estado como si fuéramos patrimonio nacional". Para el ex ministro socialista, "lo hacen tarde porque ya no saben que hacer. Es absolutamente electoralista".

Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo, su portavoz, Daniel Portero, calificó la convocatoria como "un lavado de cara" ante los acontecimientos relacionados con la declaración por parte de ETA de una tregua para Cataluña. Acusó de "electoralista" al acto y lo comparó con quien "tiene una zorra en el corral y protesta contra la zorra", en referencia al Gobierno catalán y la presencia en el mismo de un partido como ERC.
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