AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 28 Febrero 2004
AVT y Ciudadanos para la Libertad llaman a gritar «Guárdate tu indulto» a la banda ETA
T. Santaèularia - Barcelona.- La Razón  28 Febrero 2004

CONTRA ETA,  NO VALE CUALQUIER UNIDAD
Foro de Ermua  28 Febrero 2004

No mordieron el anzuelo
Luis María ANSON La Razón  28 Febrero 2004

Elecciones con sorpresa
José Clemente La Razón  28 Febrero 2004

EUROPA AUSENTE
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 28 Febrero 2004

Contra ETA
Editorial El Heraldo de Aragón  28 Febrero 2004

Manifestapena
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo  28 Febrero 2004

Los cinco mil manifestantes
Francisco Marhuenda La Razón  28 Febrero 2004

14-M, plebiscito de España
Lorenzo Contreras La Razón  28 Febrero 2004

Sin acento catalán
Tonia Etxarri El Correo 28 Febrero 2004

«¿Manifestación trampa»
Cartas al Director ABC 28 Febrero 2004

Mayor pide el voto a los vascos «de izquierdas» que se «avergüencen» de sus líderes
OLATZ BARRIUSO SAN SEBASTIÁN El Correo 28 Febrero 2004

Garzón acusa a los mandos de la Ertzaintza de no actuar contra ETA
ÓSCAR B. DE OTÁLORA VITORIA El Correo 28 Febrero 2004

García de Cortázar pide que se afirme la «democracia como la gran cultura política»
J. O. - Madrid.- La Razón  28 Febrero 2004


 

AVT y Ciudadanos para la Libertad llaman a gritar «Guárdate tu indulto» a la banda ETA
Irene Villa: «Me duele más que alguien hable con los etarras que el atentado que sufrí»
La Asociación de Víctimas del Terrorismo, la Plataforma «Ciudadanos para la Libertad» y otras organizaciones, convocaron ayer por la tarde ¬dentro del hotel Fira Place de Barcelona y bajo el lema «Por solidaridad y dignidad. ¿ETA, guárdate tu indulto!»¬ un acto contra «el indulto» de la banda terrorista a Cataluña y en respuesta a «la irresponsable actuación del nacionalismo catalán» en ese marco. Durante el acto, al que asistieron unas 500 personas, se leyó un manifiesto muy crítico contra el líder de ERC y el presidente del Parlament por «dialogar con asesinos».
T. Santaèularia - Barcelona.- La Razón  28 Febrero 2004

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), la Plataforma «Ciudadanos para la Libertad» convocaron ayer una manifestación contra el «indulto» de la banda terrorista ETA a Cataluña. Esta concentración se celebró un día después de la protagonizada en la tarde del jueves por todos los partidos catalanes, a excepción del PP, bajo el lema «En defensa de la democracia, el autogobierno de Cataluña y en solidaridad con todos los ciudadanos del Estado. ETA no, ni aquí ni en ninguna parte».

Las organizaciones convocantes invitaron a la concentración a los candidatos de PP y PSOE a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero. En este sentido, fuentes del PP catalán anunciaron a que los populares decidieron «por coherencia» no acudir tampoco a esta concentración contra el terrorismo, tras no participar en la de anteayer avalada por el mismo gobierno catalán. El ex secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros, y el presidente del Grupo Popular en el Parlamento de Vitoria, Jaime Mayor Oreja, expresaron a las organizaciones convocantes su adhesión al mensaje recogido en el manifiesto, aunque excusaron su presencia en la misma. Quienes sí participaron en la concentración fueron entre otros, la profesora de la Universidad del País Vasco, Gotzone Mora; el miembro del Foro de Ermua Iñaki Ezkerra; el historiador Fernando García de Cortázar; el representante de la Fundación para la Libertad Ignacio Martínez Churiaque; y la víctima de la banda terrorista ETA, Irene Villa, que aseguró, al inicio del acto, que «me duele más que alguien hable con ETA que el atentado que sufrí».

El manifiesto que fue leído en la concentración critica la reunión que Ernest Benach, presidente del Parlamento catalán, mantuvo con familiares de presos de ETA y la del secretario general de ERC y ex «conseller en cap» , Carod-Rovira, con la cúpula etarra. «El gobierno catalán ha decidido afrontar la crisis manteniendo en su seno a los que han optado por negociar con el sufrimiento de las víctimas del terrorismo y dialogar con los asesinos», lo que provoca que AVT, Ciudadanos para la Libertad y otras asociaciones no se unieran, «por hipócrita» a la concentración en repulsa a ETA convocada por el Gobierno de la Generalitat, el jueves.

Además, en referencia a la tregua anunciada por ETA para Cataluña, los convocantes expresaron su «radical rechazo» a «la insidia lanzada por ETA» y «a todos los que, como ERC, se han convertido en cómplices políticos de sus abominables actos, situando su imagen en lo mas abyecto de la condición humana». «Ha llegado el momento de que los ciudadanos catalanes, vascos y del resto de España exijamos a las instituciones del País Vasco y de Cataluña que den un golpe de timón que redunde en una actitud firme y sin complejos contra el terrorismo, que no tiene por qué ser incompatible con los acuerdos que dentro del marco de la Constitución y los Estatutos, puedan alcanzarse con el Gobierno central», afirma el manifiesto que leyó la presidente de Ciudadanos para la Libertad, Isabel Calero, junto a otros representantes de organizaciones cívicas.
Finalmente, el acto que contó con más de 500 personas dentro del Fira Place de Barcelona arrancó los aplausos de los presentes en más de una ocasión. Los convocantes y entidades que se adhirieron al manifiesto quisieron subrayar las diferencias entre esta protesta y la concentración que tuvo lugar el jueves, considerando, al respecto, que ésta era la auténtica protesta en contra de la tregua de ETA y la respuesta más digna que había tenido la ciudadanía catalana ante el anuncio de la banda terrorista.

CONTRA ETA,  NO VALE CUALQUIER UNIDAD
Foro de Ermua  28 Febrero 2004

Bilbao. 26 de febrero de 2004.  El miércoles 18 de febrero, ETA anunció un alto el fuego limitado al territorio catalán, que el secretario general de Esquerda Republicana de Catalunya (ERC), Carod-Rovira, lleva reclamando insistentemente  desde 1991 -como ha podido comprobarse en las  hemerotecas- y que con toda lógica tuvo que ser tratado en Perpiñán en su reunión de 6 horas con la dirección de la banda terrorista el pasado día 4 de enero; aunque Carod ahora lo desmienta, su palabra ya no tiene ninguna credibilidad democrática.
 
El día 20 de febrero el Presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, dió por cerrado este nuevo episodio de la aguda crisis política que arrastra el Gobierno tripartito catalán. ¿Qué cambió en esas cuarenta y ocho horas?  Para el FORO ERMUA lo más relevante políticamente, ante tamaña traición de Josep Lluís Carod-Rovira hacia la libertad de los españoles y hacia el buen nombre y la dignidad de los ciudadanos catalanes, ha sido que su partido (ERC) ha asumido plenamente el comportamiento de su líder,  reafirmándole en su puesto de secretario general, absteniéndose de cualquier crítica o desautorización de su política, y -poco después- anunciando que Carod encabezará la lista de ERC a la presidencia de la Generalitat en las próximas elecciones autonómicas, sean en 2007 o mucho antes. A partir de ahora  ya nadie podrá argumentar que el imperdonable error político de la reunión con la cúpula etarra deba tener sólo consecuencias políticas para el propio Carod y no para la
consideración de ERC como un aliado legítimo  para la gobernación de Cataluña o incluso de España.
 
Un conocido "diario independiente" ha puesto acertadamente el dedo en la llaga al destacar que el tripartito catalán "se trata de una experiencia … de integración de un partido independentista y pacífico en la normalidad democrática". Pero, como es habitual en este medio ha extraído la conclusión equivocada, esto es, que resulta "deseable su mantenimiento" y que hoy sigue siendo una "experiencia legítima".
 
Pero, ¿es que alguien puede afirmar con seriedad que el PSC esté integrando a ERC "en la normalidad democrática"? Más bien parecería que es el  President Pasqual Maragall  quien se encontrara rehén de semejante partido al renovar su alianza con el mismo  y, además, colocar a un dirigente de ERC como nuevo conseller en cap -aun a costa de los lógicos intereses electorales del PSOE en el conjunto de España-.
 
Nada tiene todo lo anterior de extraño ni de imprevisible, ya que la experiencia histórica en el País Vasco ha demostrado hace ya tiempo -aunque algunos, como el referido "diario independiente",  se nieguen a verlo- que cuando los partidos estatales intentan apaciguar a los nacionalismos excluyentes gobernando con ellos sin exigirles una nítida lealtad constitucional y una clara política antiterrorista,  acaban siendo neutralizados y sólo los nacionalistas  logran hacer prosperar sus nefastos postulados. Es probable que en los años ochenta dicho intento en el País Vasco fuera legítimo. Ahora  -en 2004- la misma historia se está repitiendo en Cataluña, a marchas forzadas esta vez porque -entre otras razones- la sociedad española ha asumido buena parte de aquellas experiencias y no tolera ya ciertas falsas justificaciones ... ¡que se lo pregunten si no a los ediles del PNV en el Ayuntamiento de Bilbao que -casi por primera vez- han tenido que echar marcha atrás en su tradicional tolerancia hacia los batasunos, en este caso en su intento de pasear en los carnavales una carroza con fotos de los
terroristas presos!
 
Ante la evidencia de que la política de acercamiento a ETA de Carod-Rovira está favoreciendo enormemente a los terroristas y dividiendo a los demócratas y -también- ante la necesidad de ciertas fuerzas políticas de cubrir sus responsabilidades directas o indirectas ante los ciudadanos, se está lanzando una ya desacreditada cortina de humo a la que se denomina  "la unidad de todos los demócratas" frente a ETA. 
 
Una vez más el "diario independiente" de Madrid es uno de los principales abanderados de esta operación política. Tras deshacerse en elogios al Pacto por las Libertades, y  amparándose en que "el pacto entre el PSOE y el PP ha alcanzado (ya) su principal objetivo práctico" (esto es, la ilegalización de Batasuna), concluye en lo que realmente desea proponer: "tras las elecciones del 14 de Marzo … podría ampliarse (el Pacto) a todas las fuerzas democráticas … en un Foro como el del Pacto de Ajuria Enea", y se menciona expresamente a Izquierda Unida y a CiU.
 
Ya que ni IU, ni CiU aceptaron en diciembre de 2000 suscribir el Pacto por las Libertades, ya que IU votó en las Cortes en contra de la Ley de Partidos y que CiU se abstuvo, ya que IU desobedece sistemáticamente al Tribunal Supremo para mantener a Batasuna en el Parlamento de Vitoria, es evidente que lo que se está proponiendo es en realidad enterrar el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y no "ampliarlo". Esta conclusión se ve reforzada cuando se percibe que, aunque no se diga todavía abiertamente, se está pensando en hacer todo lo posible para incorporar a este nuevo Pacto a ERC y al PNV para lo que, naturalmente, habría que rebajar todavía más el nivel de los compromisos democráticos que contuviera el engendro que se nos propone.
 
El Pacto por las Libertades ha conseguido en un espacio de tiempo muy corto (de 2001 a 2003) más avances en el debilitamiento del terrorismo y en el fortalecimiento del Estado de Derecho en España que cualquier otro Pacto o alianza anterior, incluido desde luego el de Ajuria Enea. Y ello a pesar de que el Pacto de diciembre de 2000 "sólo" ha estado protagonizado por el Partido Popular y por el PSOE. Luego está claro que no es principalmente el número de fuerzas políticas aliadas lo que da fuerza y eficacia a un pacto contra el terrorismo, sino la corrección de las bases políticas sobre las que se erija y su carácter consecuentemente democrático, sin
ambigüedades ni nuevas  concesiones a los nacionalismos excluyentes.
 
El FORO ERMUA llama a la responsabilidad de los dos partidos estatales fieles a la Constitución de 1978 –el PP y el PSOE- a mantener en el futuro el Pacto por las Libertades, desechando las actuales maniobras que intentan su hundimiento.  Bienvenidas sean nuevas fuerzas políticas a este Pacto, pero siempre que sean ellas las que abandonen su tradicional "equidistancia" o su apoyo a los planes secesionistas y asuman los principios coherentemente democráticos contenidos en el documento de 2000, y no viceversa. Si algún reforzamiento necesita este Pacto es el de hacer más explícito el rechazo total a cualquier forma de acercamiento a la banda terrorista, aunque se trate de esconder en una supuesta "ingenuidad" política o en otras excusas. Solo el Gobierno de España puede protagonizar la negociación con ETA, para su disolución.
 
Portavoces:
Eleazar Ortiz.   Nuevo nº:  (629) 08-61-46           Rubén Múgica  (607) 95-16-42

No mordieron el anzuelo
Luis María ANSON La Razón  28 Febrero 2004
de la Real Academia Española

La izquierda radical ha sido siempre lista listísima y ha engañado a las buenas gentes apelando unas veces al orden, otras al patriotismo. Pero el ciudadano medio sabe ya demasiado y no deja que le traten como a un pardillo. Con una cara que se la pisa, Carod-Rovira ha querido sacar la pata de la atrocidad cometida y alinearse a lo campeón entre los que combaten el terrorismo. Pero éstos, hartos de tanto cinismo, le han dejado solo a pesar de que el anzuelo fue lanzado con toda la parafernalia circense por Maragall. Ninguna de las organizaciones antiterroristas lo mordió. Carod ni se limpió la cara ni sacó la pata del albañal ni legitimó sus posiciones ni siquiera pudo lavarse las manos como si no hubiera hecho nada.

Pero sí lo hizo. Se fue a pactar con Eta la atrocidad de que los terroristas asesinaran en toda España menos en Cataluña a cambio de apoyarles institucionalmente desde su consellería en cap. Esta abominable posición moral, defendida por Carod-Rovira desde hace mucho tiempo, ha sido calificada de nauseabunda, propia de la caverna, soleada de nazismo. Ayer la mayor parte de los comentaristas y tertulianos zurraron sin piedad al adalid de la democracia y el tripartito. Acusaron a Carod de no haber pedido perdón, de robustecer su posición en la Generalidad, de ciscarse delicadamente en las víctimas de Eta, de tratar con engaño a las asociaciones antiterroristas que le han contestado haciéndole un suculento corte de mangas.

Elecciones con sorpresa
José Clemente La Razón  28 Febrero 2004

La campaña electoral entra en su recta final o, mejor dicho, en su recta oficial, pues esta campaña ya empezó hace tiempo. Estamos, pues, en puertas de varias sorpresas: la que nos puede dar la banda terrorista en forma de atentado ¿eso sí!, fuera de Cataluña, y la que nos dará el PSOE, según anunció el propio ZP bien recientemente. «Sorpresas te da la vida», que diría Rubén Blades en su canción Pedro Navaja.

Esperemos que la sorpresa sea política y nadie tenga que lamentar la rabia de la hiena etarra, ahora herida de muerte y acorralada gracias a la acción de nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Esto para la campaña, porque la verdadera y más definitiva sorpresa será la que nos llegará el 14-M en forma de resultado electoral.

De ganar el PP las cosas seguirán más o menos como están: crecimiento económico, estabilidad institucional, lucha contraterrorista efectiva, creación de puestos de trabajo y un sinfín de cosas más. Otra cosa es que el PSOE desequilibre la mayoría actual y, en ese caso, que Dios nos coja confesados, porque la reforma estatutaria será imparable, la destrucción de empleo inevitable y la desconfianza institucional irrespirable.

España no puede perder el norte de vista y ese norte no es otro que su propia configuración como nación-estado, porque los cambios en ese sentido nos llevarían al abismo histórico en que nos hemos encontrado otras veces y que sólo ha servido para anclarnos en nuestro crecimiento y bienestar social.

No podemos caer en los errores del pasado, en los enfrentamientos estériles, en el vacio nacional ante la nueva Europa, donde todos pedirán más y donde España no puede volver a retorcerse en sus dolores intestinales.

El 14-M no celebraremos unas elecciones como otras cualquiera. Son las elecciones que darán paso a una legislatura clave en nuestro proceso democrático y en las que algunos partidos de ámbito nacional, como el PSOE e IU, contemplan en su programa la modificación de nuestro modelo de Estado.

EUROPA AUSENTE
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 28 Febrero 2004

TODAVÍA hay tiempo. La campaña, aunque no lo parezca, sólo acaba de empezar. Pero parece poco probable que Europa pase a ocupar el lugar que merece en las propuestas y debates electorales, si los hubiere. Y no es precisamente porque exista acuerdo entre los dos grandes partidos o porque falten asuntos relevantes después de un año sombrío para la edificación europea: conflicto de Irak, incumplimiento y quiebra del pacto de estabilidad, fracaso del proyecto constitucional, propuesta de revisión, más bien, incumplimiento unilateral, de Niza... Y en el horizonte, el 1 de mayo, la ampliación a veinticinco. Y, para fin de año, acuerdo de negociación o ruptura con Turquía. No parece poca cosa. Quizá de nada dependa tanto nuestro futuro y el de nuestro bienestar como del rumbo europeo. Pero nuestro europeísmo es más bien ligero y débil. Apasionarse por la Unión parece cosa de iniciados o lunáticos. La verdad es que los padres de la patria europea no se caracterizan por su capacidad de seducción. Y, sin embargo...

Pedir un debate sobre la idea de Europa se antojaría febril ilusión, casi una alucinación. Y, sin embargo, la solución de los problemas europeos, desde el proceso constituyente hasta la ampliación, depende de que se conciba a Europa como una civilización, o, simplemente, como un club político o económico de naciones. La ampliación, como en otro sentido, la inmigración, es un deber y una riqueza, pero también ocasión de problemas y riesgos. En este ámbito, si no la solidaridad, que la Unión no es una ONG, al menos la memoria reciente debería aconsejarnos una cierta dosis de generosidad con los nuevos socios. Y si no, al menos, debería aconsejarlo, el principio del propio interés bien entendido, pues la ampliación, para unos más, para otros menos, tendrá al cabo, ventajas para todos. Y Turquía. ¡Qué intensos debates vive la sociedad española sobre la eventual admisión de Turquía! Sólo son comparables a los que dedicamos a la Constitución europea.

AQUÍ vivimos instalados, no queda más remedio, en el desafío separatista o, cuando mejora la tensión ideológica, en el debate sobre el antiamericanismo. Entre Carod y Bush, se nos escapa Bruselas. Acaso también haya una forma de miopía electoral que sólo ve los votos a corta distancia.

HAY que reconocer que los candidatos se han esforzado para concretar propuestas y evitar que todo se reduzca al tripartito catalán o a los tambores de la guerra de Irak. En cualquier caso, la concentración contra ETA y a favor de un puñado de cosas más de anteayer en Barcelona no fue un buen comienzo. Para la campaña en general y para el PSOE en particular. Para la campaña, porque volvemos a lo castizo en el peor sentido de la palabra. Nada más castizo y menos europeo que Carod. Para el PSOE, porque, por más que intente disimularlo, se trató de una pura operación de cosmética política para Maragall y un ejercicio de hipocresía por parte de Carod y ERC.

No todo es discutible. Hay cosas que repelen, por su evidencia, la discusión. Por ejemplo, las cuestiones de hecho. Que no se trató de una concentración contra ETA, o no sólo o no principalmente o no en absoluto, es evidente. Y que el PSOE queda mal parado también.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo, ¡Basta ya! y el Foro de Ermua no acudieron. El PP, con las víctimas del terrorismo. El PSOE, con Carod. Pero, me olvidaba, Europa. La clave del futuro de España, mucho más allá de los avatares de la próxima legislatura, decisiva por tantos motivos, está en Europa.

Contra ETA
Editorial El Heraldo de Aragón  28 Febrero 2004

La pregunta se la formulan y responden los líderes del PP. Pero también el Foro de Ermua, Basta Ya y las Asociaciones, catalana y nacional, de Víctimas del Terrorismo que, en el dilema, decidieron no participar en un acto que, aunque no quedará sólo en eso, dará relevancia a quien ha trabado contactos vergonzantes, a espaldas de los gobiernos catalán y central, con la banda armada. El líder de CiU, Artur Mas, cuya formación secundó la convocatoria, ha expresado no obstante su claro recelo de que la manifestación sirva sobre todo como signo de apoyo al "Govern" tripartito.

Dado el universal repudio hacia quienes al matar personas, también asesinan la política, el acto, por los antecedentes inmediatos y ante la cita electoral, tiene, en efecto, connotaciones que permiten estas suspicacias, dados los precedentes de 2004 y de 1991, responsabilidad exclusiva de Carod-Rovira.

El silencio de organizaciones nada sospechosas de sesgos partidistas es elocuente y también las reticencias de algunos líderes socialistas, que prefieren no respaldar personalmente el acto de repulsa. Toda la sociedad clama a coro contra ETA, en Cataluña y en el resto de España. Su reducto vasco está visiblemente mermado.

Pero la política, las elecciones y la conducta de un dirigente liviano crean estos dolorosos trances en donde, otra vez, no ha sido posible la unidad completa. Ojalá que los partidos más responsables no conviertan el caso en un nuevo ejercicio de enfrentamiento. Es lo que ETA está esperando.

Manifestapena
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo  28 Febrero 2004

La señal que dio comienzo a la campaña electoral en Cataluña fue una manifestación, aunque todavía no se sabe contra quién. No fue mucha gente, la verdad. Los partidos convocantes habían sumado 2.105.000 votos en Barcelona en las elecciones autonómicas. La asistencia de cinco mil personas, contando a los expedicionarios vascos es muy pequeña, incluso en día de aguacero. A la hora de la concentración, 1.647 partidarios de Carod Rovira, la tercera parte de los congregados en una correspondencia no estricta, habían suscrito una propuesta para que le den a Carod el premio Nobel de la Paz.

La pancarta rezaba: 'En defensa de la democracia, del autogobierno de Cataluña y en solidaridad con todos los ciudadanos del Estado, ETA no, ni aquí, ni en ninguna parte'. Lo que gana la pancarta en vuelo literario, lo pierde en claridad, es inevitable. En Euskadi habíamos tardado veinticinco años en llegar a un lema unívoco, inequívoco, perfecto en su simplicidad: 'ETA, no' y vienen ahora los catalanes a descubrir el Mediterráneo y la paráfrasis en un lema de pancarta. No está claro quién amenaza la democracia y el autogobierno, en opinión de los convocantes. La manifestación, ¿era contra ETA? ¿contra el PP? ¿A favor de Carod, Nobel de la Pau?

Los nacionalistas catalanes que convocaron la concentración del jueves padecían la misma confusión conceptual que los nuestros en su primera manifestación en torno al tema, el 28 de octubre de 1978: no sabían contra quién era. El Gran Timonel explicaba el asunto unos días antes en Tafalla: «La manifestación no es contra ETA, porque siempre ha habido gente que se ha levantado en armas contra la opresión. Madrid sólo entiende un lenguaje: el de la fuerza. La manifestación es para pararle los pies a Madrid».

Los cinco mil manifestantes
Francisco Marhuenda La Razón  28 Febrero 2004

Cualquier perier persona que se manifieste contra ETA merece mi respeto, algo que hago extensible a los políticos que convocaron la fracasada concentración partidista del pasado jueves. No tengo ninguna duda de que condenan los crímenes terroristas, pero no es menos cierto que la concentración no tenía ningún sentido y era un instrumento al servicio de los intereses del tripartito. La lluvia no ayudó, pero el fracaso estaba igualmetne servido y en la Plaça de Sant Jaume pudimos ver a los altos cargos y dirigentes de los partidos, funcionarios afines, líderes y liberados de los sindicatos y unos cuantos ciudadanos que se sintieron atraídos por la convocatoria. Ni en ese terreno fue un éxito, porque sólo en altos cargos y asesores nombrados por el tripartito se trata de más de un millar, tirando bajo, a los que hay que añadir los familiares.

Los convocantes estaban tan convencidos del fracaso que optaron por no reunirse en la Plaça de Catalunya. La poderosa maquinaria del PSC, ERC, CiU, IC-V, UGT y CC OO sólo consiguió convocar 5.000 personas, lo cual nadie podría calificar como un éxito. El objetivo era cubrirle las espaldas a Carod y poner en un compromiso al PP. Si hacía acto de presencia, le tocaría ir del brazo con quien se reunió con los asesinos de ETA y defiende la vía del diálogo en un momento en que la banda se encuentra en una situación de gran debilidad. A partir de ese momento, el tripartito tendría la coartada frente a cualquier crítica del PP.

No asistiendo ha evitado sumarse a esa burda estrategia y ha recibido las críticas de quienes les insultan y calumnian. Los dirigentes de ERC les llaman franquistas o fascistas. ¿Qué sentido tiene hacerles el juego? En las manifestaciones, la izquierda lleva pancartas caricaturizando a Aznar como si fuera Hitler o Franco. Han puesto su rostro en dianas. A pesar de ello pretenden que se sume como un manso cordero. Ridículo.

14-M, plebiscito de España
Lorenzo Contreras La Razón  28 Febrero 2004

La campaña electoral ha comenzado sin sorpresas. Los contendientes han repetido lo que ya venían formulando en la precampaña. Sólo que ahora tendrán que apretar el acelerador de sus ofertas y de sus críticas. Pocas veces, en el asunto de las propuestas sociales y fiscales, se habrán imitado tanto unos a otros. La subasta ha iniciado su funcionamiento con continuas apelaciones a lo que es preciso mejorar en términos de pensiones, impuestos reducidos a los más débiles ¬incluidas las pequeñas empresas¬, mejora del mercado de la vivienda, seguridad social bien financiada, seguridad ciudadana optimizada, etcétera. Normal todo, salvo las hiperbólicas ofertas que hacen pensar en que la situación tenía que ser, a la luz de tantos y tantos propósitos de enmienda o de reforma, muy deficiente. Muchos presuntos responsables por medio. Unos porque gobernaron mal. Otros porque, desde la oposición, no presionaron o no acosaron lo bastante. Pero todo, según los competidores en la venta de ilusiones, cambiará felizmente si el elector es lúcido y sabe valorar los mensajes. De la caja de Pandora se pasaría al cuerno de la abundancia. Son las bienaventuranzas cuatrienales anunciadas en los distintos sermones de la montaña. Los profetas han entrado en temporada de fiebre. Si no se les dedica en esta oportunidad una dosis de fe, ¿cuándo podrá ser eso?

Cíclicamente, cuando llega el tiempo electoral, se tira de memoria para autoaleccionarse cada ciudadano y abrevarse en el manantial de las sabidurías archivadas. Por ejemplo, otra vez se hace uso de la gran sentencia de Tierno Galván: las promesas electorales están para incumplirlas. Más o menos textual la cita, pero lo que perdura es la intención con que fue concebida. O sea, en pecado de sinceridad.

El caso es que las bienaventuranzas se han prodigado tanto como se han hinchado las cifras de dinero que habrían de financiarlas. Naturalmente, quienes menos posibilidades tienen de ganar en las urnas son siempre los que más tiran con pólvora del rey pasmado. Una auténtica orgía de dispendios irrealizables. Pero en ese terreno no hay peligro.

Donde el peligro se agazapa, en espera de su oportunidad, es en los nacionalismos acechantes. El asalto político nacionalista al Parlamento central merece durante la campaña y luego en las urnas toda clase de prevenciones.

La mayoría absolutas, tanto si la consigue el PP como si la lograra el PSOE, es el verdadero plebiscito de España. Perderla frente al nacionalismo rampante que predica el diálogo que no practica en sus feudos sería la servidumbre del diálogo chantajeado. Por eso, cuando sale a relucir en estos días el tema de España ¬el tema de nuestro tiempo¬ no hay en ello un rebrote de patrioterismo, sino una alarma legítima. Una alarma que comparten algunos socialistas urgidos frente a otros menos diligentes.

Sin acento catalán
Tonia Etxarri El Correo 28 Febrero 2004

Después de la deslucida manifestación catalana contra ETA, desde el PP se tiene la tentación de arremeter contra el Gobierno catalán, incapaz de arrastrar a sus votantes a la calle, como sucede en el País Vasco. La razón puede deberse a que a la Generalitat le falta un 'hervor' en la política victimista que con tanta habilidad practican nuestros nacionalistas y que tanta movilización suele cosechar. Pero los candidatos deberían superar esa tentación de 'catalanizar' la campaña. Bastante tenemos ya con ver a Carod imitando lo mejor de cada caserío. PP y PSE han entrado a degüello. Especialmente los socialistas que prefieren pasar de puntillas por la política vasca y, para que los votantes no se líen, simplifican: o el PP o ZP. No hay más opciones; dejando así a los nacionalistas preguntándose a dónde irá a parar su voto. Mayor no lo puede evitar y 'catalaniza' sus mensajes. «Hay quienes han empezado su campaña junto a Carod ( y no miro a nadie)».

Quienes apenas hacen referencia a la experiencia religiosa de la Generalitat son el PNV y EA. Persuadidos de que los agravios comparativos no suelen funcionar, prefieren concentrarse en salir a flote de esta polarizada contienda. Imaz predica el plan dejando sobre la mesa una cuestión preocupante: si la «voz de Euskadi sólo se oye en el Congreso» gracias al PNV, ¿ en qué limbo político se quedan los vascos que voten al PP o al PSE ? Claro que la reflexión de Madrazo gana 'el guinness' de la coherencia. Quiere exportar la fórmula de los gobiernos plurales y de izquierdas, como el catalán (pase) y como el vasco (¿el PNV, de izquierdas?). Lo mejor de todo es que ETA, que fue quien quiso 'catalanizar' esta campaña, no estará presente a través de listas camufladas.

«¿Manifestación trampa?»
Cartas al Director ABC 28 Febrero 2004

Así se titulaba el artículo que ayer, en este mismo periódico y, como de costumbre, de manera muy acertada, escribía Carlos Herrera. Se preguntaba en él lo que nos preguntamos muchos: quién y cómo ha atacado al autogobierno de Cataluña. Y dice en el mismo artículo que se fía mucho más de una protesta contra ETA de una hija de un guardia civil , que actualmente es periodista y que es responsable de la relación con los medios en una exposición de Sevilla que refleja los horrores de ETA, que de la protesta que pueda hacer Carod- Rovira. Tengo que decir que yo también.

Esta manifestación, en la cual el «No a ETA» salía -si es que salía- muy escondido, no ha sido una manifestación en contra de los asesinos. Recordemos que en la misma ha estado aquél que quiere pactar con ellos para que no maten en Cataluña. Esta manifestación, como dice muy bien Carlos Herrera en su artículo, es una manifestación, más que en contra de ETA, en contra del PP, que ya se sabe que es el que tiene la culpa de todo, según algunos.
 Cuando ocurre algo que no le gusta al PSC o a ERC, la culpa es del PP. Habrá que preguntarse si fue el PP quien fue a dialogar con ETA, o fue Carod, al cual no le ha salido nada caro, ya que nadie le ha castigado por esto. Esta manifestación, sin duda, ha sido una manifestación trampa, pero es algo más. Cabe preguntarse por qué le gusta a algunos convertirse en el tonto útil de las trampas.      Álvaro Lodares.    Madrid.

Mayor pide el voto a los vascos «de izquierdas» que se «avergüencen» de sus líderes
Asegura que el Gobierno deberá hacer frente en la próxima legislatura «al plan Ibarretxe y al plan Carod Rovira»
OLATZ BARRIUSO SAN SEBASTIÁN El Correo 28 Febrero 2004

El temporal impidió llegar a Rajoy
En tono combativo y con el objetivo declarado de «ganar al nacionalismo», Jaime Mayor Oreja insistió en su primer mitin de campaña en que «no basta» con el triunfo de Mariano Rajoy sino que es preciso que el PP sea también la fuerza más votada en Euskadi para que no decaiga la esperanza del cambio. Para ello, el candidato al Congreso por Álava avanzó ayer un paso más en sus intentos de atraerse al simpatizante socialista y pidió sin ambages el voto de los «vascos de izquierdas» que se sientan «avergonzados» por el comportamiento de sus líderes y, en concreto, por su comparecencia junto a Josep Lluís Carod Rovira en la concentración de Barcelona contra ETA.

Convertido en protagonista del acto del PP en el Palacio de Miramar de San Sebastián -Rajoy se cayó del cartel por las inclemencias del tiempo-, Mayor hizo pivotar su discurso una vez más en torno al secretario general de ERC e incluso acuñó un nuevo término -«plan Carod Rovira»-, «distinto» del plan Ibarretxe pero «simultáneo» en su desarrollo. Ambos proyectos se convertirán, en su opinión, en el reto «más difícil» al que deberá «hacer frente» el Gobierno central en la próxima legislatura, marcada por el «desafío nacionalista».

Minorías radicales
El dirigente popular instó a aprovechar la «oportunidad histórica» que los comicios del 14-M brindan no sólo para consumar la derrota del terrorismo sino también para «resolver definitivamente los problemas territoriales de España», con una fórmula clara: «Atreverse a decir 'no' a las minorías radicales nacionalistas». Y es que, en su opinión, las generales no se van a dirimir entre la derecha y la izquierda, sino «entre una mayoría de españoles que quiere un Gobierno que les represente y un conjunto de minorías que desde el crimen o la mentira, y otras veces asociados, quieren imponer su razón de ser y estar en la política». Los mismos, según él, que en la protesta de Barcelona «escenificaron una de las mayores vergüenzas de los últimos quince años de democracia».

Por eso hizo un llamamiento a los votantes de izquierdas que, pese a su ideología, apuesten por la estabilidad, quieran desterrar «los complejos de siempre» y renuncien en este sentido a la «obsesión» de «integrar y dar satisfacción» permanente a los nacionalismos.

A su juicio, éstos están involucrados en un «juego macabro» que tiene «neutralizado» al PSOE. Según esta lógica, ETA ha aprovechado los «balones de oxígeno» que le dieron el PNV «en Estella» y ERC «en Perpiñán» y, convertida en «aval» de la «ruptura» de España, «bendice» a quienes la intentan.

Garzón acusa a los mandos de la Ertzaintza de no actuar contra ETA
Interior exige al juez «una rectificación inmediata» por «poner en duda» su compromiso frente al terrorismo» El fiscal Enrique Molina considera «tibia» a la Policía vasca
ÓSCAR B. DE OTÁLORA VITORIA El Correo 28 Febrero 2004

El Departamento de Interior y la Audiencia Nacional protagonizaron ayer una de sus cíclicas polémicas, después de los jueces volvieron a poner en entredicho la entrega de la Ertzaintza a la hora de enfrentarse a ETA. En este caso, el detonante fueron unas palabras del juez Baltasar Garzón en las que criticaba a los mandos de la Policía autónoma por «atar las manos» de los agentes que quieren luchar contra el terrorismo.

Garzón realizó estas declaraciones en una mesa redonda sobre 'Terrorismo y seguridad' organizada por la Confederación Empresarial de Usuarios de Seguridad y Servicios. En este foro, el juez elogió sin ambages la labor de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, pero mostró públicamente sus dudas sobre la consejería de Interior. «Me preocupa el control, por lo menos aparente, que realizan desde arriba de la Ertzaintza sobre la lucha antiterrorista». Esa dirección política, en opinión del magistrado, «va más allá de la mera utilización de una buena acción policial» y, en ocasiones, implica «directrices concretas para no hacer algo». Garzón, no obstante, quiso precisar que sus críticas iban dirigida hacia los mandos políticos y no hacia los agentes, «que en algunos casos te dicen que tienen las manos atadas». «Esto es grave y hay que exigir responsabilidades. A veces, la autoridad judicial debería tomar cartas en el asunto para exigir más» a la Ertzaintza, agregó.

Garzón fue secundado en sus críticas a la labor antiterrorista de la Ertzaintza por el fiscal de la Audiencia Nacional Enrique Molina, quien participaba en la misma mesa redonda. Según Molina, la Policía autónoma tiene una «actitud tibia». «En la lucha contra ETA tenemos que trabajar con la Guardia Civil y con la Policía, pero no con la Ertzaintza, porque no aportan ningún material investigador». Molina consideró que la Policía vasca -«que sólo actúa cuando ETA ataca a uno de sus agentes»- ve a los fiscales y jueces de la Audiencia Nacional como personas 'non gratas'.

«Provocaciones»
La consejería de Interior reaccionó de manera inmediata ante estas palabras. En un comunicado oficial, exigió a Garzón «una rectificación inmediata» por «poner en duda el compromiso de los responsables del departamento y de la Ertzaintza contra el terrorismo». «Al señor Garzón, al que no podemos tratar como juez cuando hace estas declaraciones, sólo cabe decirle que ha esperado demasiado poco para entrar en campaña electoral. Es mucho mejor que deje las provocaciones para el PP», añade el texto.

El departamento de Javier Balza, que «niega las barbaridades» del magistrado, acusó al juez de haber agredido «sin tener motivo ni objetivo aparente» a los miembros de la consejería. En el mismo escrito, reprocha «a parte de la judicatura que representa Garzón y al Gobierno del PP» que no dote con más medios a la Policía vasca y no le permita acceder a información en foros europeos, «con los que la Ertzaintza obtendría «aún mejores resultados en su lucha contra ETA». «La sociedad vasca conoce muy bien el compromiso del Gobierno vasco y de las personas que dirigen la Ertzaintza en su lucha contra el terrorismo», concluye la declaración.

Desde hace varios años, la consejería de Interior y jueces de la Audiencia Nacional mantienen una tensa relación por diferencias de todo tipo. Durante la tregua, el fiscal Eduardo Fungairiño criticó a la Ertzaintza por no querer colaborar en la lucha contra la 'kale borroka', acusación negada por Balza de manera rotunda. En 2002, sin embargo, la decisión de Garzón de ilegalizar Batasuna hizo que el propio Gobierno vasco presentase una querella contra el magistrado. Mandos políticos de la Ertzaintza criticaron públicamente al juez por esta decisión.

García de Cortázar pide que se afirme la «democracia como la gran cultura política»
J. O. - Madrid.- La Razón  28 Febrero 2004

«Aún falta en España una afirmación de la democracia, no como sistema político, sino como la gran cultura política, como un esfuerzo por la libertad», afirmó Fernando García de Cortázar, catedrático de Historia Contemporánea, durante la presentación de «Memoria de España» (Aguilar), libro que sirve de base para la serie de televisión de igual título, y escrito en colaboración con los historiadores Jaime Alvar, Salvador Claramunt, Ricardo García Cárcel.

«Son los conocimientos básicos que cualquier persona debería tener», aseguró García de Cortázar, que ha planteado la Historia de España «como un proceso, una lucha por la supervivencia». Por eso, respecto a las tensiones políticas actuales entre diferentes comunidades, dice: «No responde a la ciudadanía, más preocupados por la violencia, el paro o la red de centros sanitarios».

Eso no le impide ver algunos riesgos: «Los nacionalismos construyen sus concepciones míticas, y falsas, sobre la Historia». Y puntualiza: «Cataluña y el País Vasco no son el mismo caso. Cataluña tiene una historia singular con la Corona de Aragón. El País Vasco, no; su historia está dentro de la de Castilla. Los vascos fueron los primeros españoles, los más españoles». García de Cortázar se mostró crítico contra los «nacionalismos excluyentes, que denuncian a los que no son como ellos» y subraya: «La exaltación de lo regional ha sacrificado el pensamiento racional».
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