AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 3 Marzo 2004
¿Cabe la ETA en el Pacto Antiterrorista
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 3 Marzo 2004

¿DE QUÉ ESTAMOS DISCUTIENDO
NICOLÁS REDONDO TERREROS ABC 3 Marzo 2004

Los triunfos de Carod-Rovira
José Luis Manzanares Estrella Digital  3 Marzo 2004

Inadecuadas reacciones
Román Cendoya La Razón  3 Marzo 2004

La sonrisa catalana de Rajoy
Jorge Vilches Libertad Digital  3 Marzo 2004

Campaña de maquillaje (I)
AURELIO ARTETA El Correo  3 Marzo 2004

¡Ay!, si los votos hablaran
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 3 Marzo 2004

Tan cerca de Cuenca
TONIA ETXARRI El Correo 3 Marzo 2004

Informe innecesario
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 3 Marzo 2004

¿Éxito de asistencia
Cartas al Director El Correo  3 Marzo 2004

Tibieza política
Cartas al Director ABC 3 Marzo 2004

Jiménez de Parga: «La autonomía no puede oponerse a la unidad de la nación española»
M. MARÍN ABC 3 Marzo 2004

La AVT denuncia en Europa los privilegios de los presos de ETA
Madrid. Agencias ABC 3 Marzo 2004

Interior derriba el mástil de Arkaute para cumplir la obligación de que ondee la española
Ó. B. DE O./VITORIA El Correo  3 Marzo 2004

Un juez retira la custodia de sus hijos a una vecina de Lleida porque el idioma podría causarles perturbaciones
Lleida. Agencias ABC 3 Marzo 2004

Lesbianas indocumentadas
Nota del Editor 3 Marzo 2004





 

¿Cabe la ETA en el Pacto Antiterrorista?
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 3 Marzo 2004

Que el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo está herido de muerte desde que Zapatero decapitó a Redondo Terreros por orden expresa de Cebrián y González es algo tan evidente como que lo han rematado en Perpiñán y que sus cenizas yacen olvidadas, a fuer de arrinconadas, en cualquier rincón de la Generalidad de Cataluña. Pero como el separatismo es el primer problema de España y el terrorismo constituye su aspecto más impopular, incluso los sepultureros fingen bailotear con el cadáver, como si todavía pudiera dar un paso. Lo grotesco del espectáculo se pone de manifiesto con la fórmula inventada en Barcelona para disimular el protectorado terrorista sobre Cataluña: que entren todos los demócratas, o, simplemente, que entren todos los partidos. Se trata, como siempre, de aislar al PP, aunque sea en compañía de la inmensa mayoría de la opinión pública española, que piensa exactamente lo mismo que Acebes sobre el alborozo de Carod Rovira y que, además, lo diría con mucha mayor ferocidad.

Como Llamazares es muy bruto, ya se ha apresurado a decir que rechaza su inclusión en el Pacto, que él no entra en esa secta. Será en la única, porque además de manifestar una irreprimible nostalgia por la Cheka y el Gulag se abonó al pacto de Estella y está incorporado, a través de Madrazo, al Gobierno Vasco, secta destructiva donde las haya. Pero el colmo de los colmos es que los partidos que han estado siempre en contra del pacto, los separatistas de Estella y sus amigos de la Declaración de Barcelona finjan que estarían dispuestos a participar en el Pacto. En su entierro, querrán decir. Sólo falta ya que Azkárraga proponga que entre ETA en el Pacto contra el Terrorismo, porque con todos hay que hablar y quién mejor que los que matan saben por qué dejarían de matar. Daría mucha risa si no diera tanto asco.

¿DE QUÉ ESTAMOS DISCUTIENDO?
NICOLÁS REDONDO TERREROS ABC 3 Marzo 2004

En Cuenca, la fría madrugada del domingo, la Guardia Civil detiene a dos terroristas que llevaban explosivos para destrozar medio Madrid. La declaración del Ministro del Interior, señor Acebes, sobre el estado de ánimo del secretario general de ERC provocó, no sin razones, una agria discusión. Son antecedentes de este debate, la reunión que el dirigente independentista catalán mantuvo en la localidad francesa de Perpiñán con Antza y Ternera, significados dirigentes de ETA, así como la posterior tregua declarada por la banda terrorista para Cataluña, y la convocatoria de una confusa y confundida concentración que consiguió reunir a unos 5.000 catalanes y al presidente del Parlamento vasco, señor Atutxa, corajudo defensor de los derechos de los batasunos en el legislativo autonómico.

Todos estos acontecimientos, han ido precedidos de los tópicos comentarios al uso que hacen referencia a la necesidad de «no utilizar el terrorismo electoralmente», de «no dejar la agenda política a ETA», de «no dar protagonismo a los terroristas nacionalistas». Sin embargo, creo que la campaña electoral es un tiempo oportuno para hablar seria y profundamente del terrorismo etarra, de la situación en la que se encuentra, de la importancia del «Pacto por las Libertades», que nos ha conducido a la situación actual y del papel que jugarán en el futuro los nacionalistas. Venimos hablando, por motivos diversos y suficientes, de Irak, de Europa o de la catástrofe del Prestige ¡Cómo no entonces discutir sobre ETA!

Ahora bien, hagámoslo inteligentemente, separemos lo que nos une de lo que nos diferencia, defendamos lo que nos aleja de los demás, para que los ciudadanos puedan decidir, porque no todos pensamos igual respecto de ETA.

Todo el arco parlamentario, absolutamente todos los partidos, desde los nacionalistas hasta los nacionales, pasando por los de izquierdas y los de derechas, han mostrado su rechazo ante los asesinatos, los secuestros y las extorsiones de la banda etarra. Nos une a todos el rechazo a ETA. Ahora bien, unos creemos que sólo la vía policial, la judicial, el acuerdo entre los grandes partidos y la reacción social acabarán con ETA y otros, por suerte cada vez menos, creen que el final de las acciones terroristas sólo se logrará pagando un precio político o, en el mejor de los casos, dando la razón a la banda.

Sí, en la campaña electoral deberá discutirse sobre todo con seriedad y serenidad. Los ciudadanos tienen derecho a conocer los planteamientos de las diferentes formaciones políticas democráticas acerca del final de ETA. Deben saber que el PNV le ha ofrecido a la organización armada un pacto, como ya lo hizo anteriormente en Estella, donde llegó a un compromiso que como supimos después marginaba a los no nacionalistas. Tienen derecho a saber porqué Esquerra Republicana de Cataluña, con Carod-Rovira a la cabeza, fue a Perpiñán, ya que no fue para hablar de las vicisitudes futbolísticas del Barcelona o de la Real Sociedad, sino a dialogar y pactar con la banda terrorista.

Tanto el partido de Imaz como el de Carod, y también Izquierda Unida, se han opuesto a todas las medidas legislativas en materia antiterrorista tomadas por el Gobierno con el apoyo del PSOE y el PP. Hoy, la banda terrorista está debilitada, pero para ello antes fue preciso cercarla económicamente, legislar sin complejos contra la kale-borroka e ilegalizar a Batasuna. Cada una de estas medidas, fue precedida de impedimentos y boicots por parte de los nacionalistas, porque ellos ven y desean el final de los terroristas, a cambio de espléndidas y onerosas concesiones a realizar por el «malvado y opresor Estado español».

Las medidas consensuadas entre las grandes formaciones políticas nacionales, estaban amparadas por el «Pacto por las Libertades», en su momento brillantemente propuesto por José Luis Rodríguez Zapatero, como nos recuerda con inteligente perseverancia Alfredo Pérez Rubalcaba. Y ahora que vamos ganando, en aras al consenso, se nos propone el cambio, la modificación, la cirugía del acuerdo. Creo que muchos impulsores de este consenso, seguro que no todos, quieren llevar el acuerdo PP-PSOE al debilitamiento, al vaciamiento de la eficacia política del mismo, porque si no sería suficiente y bienvenido que lo suscribieran tal y como se firmó. Pero no seamos ingenuos, detrás se oculta el verdadero debate: el papel que jugarán los nacionalistas una vez que ETA sea derrotada. La Declaración de Estella, el Plan Ibarretxe, los Acuerdos de Barcelona, la reubicación de los nacionalistas catalanes, especialmente de los más dinámicos y radicales, enmarcados en la Esquerra Republicana de Carod-Rovira, están disputándose un papel de igual o mayor influencia en el futuro de nuestro país. Temen que su influencia política disminuya con la derrota de ETA y se revuelven, parece lógico. Lo que no es tan coherente es que se nos oculte ese debate tan importante para España por medio de otros subterfugios. De este asunto, probablemente, debatan los partidos políticos durante la campaña electoral. Desde luego, también lo haremos después del 14 de Marzo.

Los triunfos de Carod-Rovira
José Luis Manzanares Estrella Digital  3 Marzo 2004

El jueves pasado se celebró en Barcelona una pequeña manifestación —cinco mil personas más o menos— bajo un larguísimo lema: “En defensa de la democracia, del autogobierno de Cataluña y en solidaridad con todos los ciudadanos del Estado”. Por fortuna, no se mencionaban los grandes expresos europeos. Es difícil encontrar la relación que pueda tener la repulsa de la banda criminal con la defensa del autogobierno de Cataluña, como si éste corriera un peligro comparable al que la banda terrorista supone para quien no se pliega a los deseos. En el segundo caso, la amenaza no hablaría euskera, sino que vendría del denostado Madrid, culpable último de cuantos males afligen a la nación de naciones. La invocación de la solidaridad siempre viene bien, aunque así, en abstracto, signifique poco. Y algo similar sucede con el sacrosanto nombre de la democracia, usado con frecuencia en vano, es decir, sin venir a cuento.

Mientras que no se demuestre lo contrario, todos los españoles —salvo algunos nacionalistas que rinden culto a la raza u otras fantasmagorías— aceptamos el marco constitucional. Pues bien, el artículo 143.1 de nuestra Carta Magna prevé expresamente el acceso de las Comunidades Autónomas al autogobierno, sin que, por lo que nosotros sepamos, nadie haya propuesto suprimir el de Cataluña. Y en cuanto a la defensa de la democracia, quizá fuese suficiente el rechazo frontal del terrorismo, en solitario y sin mezclar las churras con las merinas.

Bastaría una pancarta con el descafeinado “ETA no” —lo de “ETA asesina” sería mucho pedir— u otro sencillo eslogan. El totum revolutum suele responder al deseo de rebajar el tono del mensaje principal, introducir mercancía de matute y confundir al ciudadano. Si usted desea expresar su repulsa por el privilegio etarra en beneficio exclusivo de Cataluña, se le invita a cogerse del brazo de quien trabajó durante años para obtenerlo y visitó para ello a los jefes de la banda. El villano del drama se habrá convertido en héroe. Ahora se sumará de boquilla a las críticas contra ETA, pero la tregua se mantiene. Y santa Rita, Rita, lo que se da no se quita. ETA comprenderá que en la escena pública hay que guardar las formas con concesiones a la galería.

Pero el señor Carod-Rovira, unido ahora a otros nacionalistas democráticos, ciertos pardillos del progresismo afín y algún incauto, ha conseguido también que con la referencia al Estado se omita la palabra España. El gran estadista, el gran jefe de Esquerra Republicana, artífice y piedra angular del Gobierno tripartito de Cataluña, sigue cosechando éxitos. Lo cortés no quita lo valiente. Enhorabuena.

Inadecuadas reacciones
Román Cendoya La Razón  3 Marzo 2004

La eficaz detención de la caravana de la muerte ha provocado sorprendentes reacciones. Cuando se cerraron por orden judicial «Egin» o «Egunkaria» hubo quienes se pusieron pegatinas con bocas censuradas. Ahora que las bocas iban a ser asesinadas nada de nada. El consejero de Injusticia nazionalista «duda» sobre cómo, en una noche cerrada y helada, la Guardia Civil detuvo en Cuenca a la caravana asesina. Quiere saber cómo lo hacen las FSE. La duda está en saber si lo quiere para que la Ertzaintza se vuelva eficaz o para que los terroristas aprendan cómo llegar a donde últimamente no lo consiguen. Las declaraciones del ministro Acebes, además de adecuadas, son la expresión de lo que piensa la amenazada ciudadanía. Todos los partidos han reaccionado conforme a lo esperado, que no quiere decir bien, incluida la «Maragalada» del triángulo de las Bermudas. La sorpresa la ha puesto Piqué. Se queja de que las declaraciones, que son pensamiento mayoritario entre los votantes y miembros del PP, afectan a «su proyecto» en Cataluña. ¿Es que el PP no tiene el mismo proyecto para toda España? ¿Desde cuándo el PP tiene proyectos personales para territorios? Piqué se siente molesto porque considera que las alusiones sobre ERC pueden perjudicar «su» resultado. En las autonómicas hizo lo mismo. Demasiadas reacciones inadecuadas para 536 kilos de muerte.

Después del 14-M
La sonrisa catalana de Rajoy
Jorge Vilches Libertad Digital  3 Marzo 2004

No hay que engañarse, el PSOE hablará de victoria con tan sólo mejorar los resultados de Almunia del año 2000. Zapatero deshará con ello las aspiraciones de Bono, que espera sentado ver pasar el cadáver electoral de su secretario general, y, además, le dará la autoridad interna que otorga la posibilidad creíble de llegar al poder en 2008. Serán cuatro años que permitirán a Zapatero cambiar los cuadros internos, perfilar un programa político y mejorar su imagen de hombre de Estado. Cuestiones que están hasta ahora en suspenso.

En consecuencia, a Rajoy no le bastará con 176 escaños; necesitará el apoyo de otro grupo parlamentario, al menos, si quiere dar estabilidad a su Gobierno, evitar la imagen de soledad y afrontar los ataques de una oposición presumiblemente crecida. Rajoy debe buscar algo más que un apoyo en su investidura. Tiene que llegar a un acuerdo de gobierno con los únicos dos grupos afines que existen en el Congreso: Coalición Canaria y CiU. La alianza con dos grupos evitará la dependencia excesiva de uno de ellos, máxime si el PP roza la mayoría absoluta.

El acuerdo con CiU será, sin duda, un paseo por los campos del autogobierno. Sin embargo, no habrá un calendario inmediato para un nuevo Estatuto de Autonomía, por la sencilla razón de que CiU no querrá verse en Cataluña patrocinando una reforma que sólo capitalizarán los miembros de la Generalitat tripartita. El plazo para un nuevo Estatuto catalán será el de cuatro años, cuando CiU se presente con esta bandera a las elecciones autonómicas: “el Estatuto posible”.

Será el momento, por tanto, de que el centro-derecha llegue a un acuerdo, que obligará al PP a comprometerse a una reforma estatutaria general y, por el lado de CiU, a la aceptación de una cartera en el Gobierno y a un cambio de postura respecto a los populares de Piqué. Este paso beneficiaría a una Convergencia que necesita detener en algún momento su caída libre electoral. Y para ello requiere otra imagen, otra política y otro discurso. Es más, debe comprender que no es un partido como el PNV, y que ERC no es Eusko Alkartasuna, pues EA es unidimensional, se mueve en la variable nacionalista, y jamás contemplaría la posibilidad de gobernar con el PSE sin la presencia del PNV. ERC, en cambio, es bidimensional, no tiene aparentes reparos para pactar con los nacionalistas o con los socialistas, de los que nutre, al tiempo, su cuenta electoral. La solución de CiU no es radicalizar su nacionalismo intentado separar a ERC de Maragall, sino en mostrarse como una opción útil para Cataluña en el gobierno de España.

El coste para el PP será grande si pacta con CiU una reforma del Estatuto sin contar con el resto de grupos políticos. No sólo quebraría su discurso conservador, legítimo, justificado y bien construido, sino que crearía un agravio comparativo de difícil resolución. El coste electoral sería terrible, y la oposición bramaría, con razón o sin ella. Sería un error, por tanto, que un futuro Gobierno abordara la reforma estatutaria sin tener en cuenta al otro gran partido. Vamos abocados así, a medio plazo, y sin remedio, a un nuevo Estado de las Autonomías.

Las encuestas que hasta ahora se han publicado, con ligeras variaciones, están mostrando lo que se veía venir: retroceso del PP, bordeando la mayoría absoluta, y un avance del PSOE. Si bien está demostrado que existe un tipo de elector que oculta su voto al Gobierno, también lo es que esto se compensa por el coste de la marcha de Aznar. Es el caso de las elecciones autonómicas madrileñas de 2003: tras ocho años de aceptable gobierno de Ruiz Gallardón y de infumable oposición, perdió Esperanza Aguirre.

Jenofonte escribió en La educación de Ciro que “es posible que los dioses, al igual que los hombres, sean más propensos a inclinarse hacia nosotros si les hacemos caso en el momento culminante de nuestra fortuna en lugar de adularlos únicamente en la adversidad. Éste también es el modo de cuidar de los amigos”. El hombre de Estado, como Ciro, debe mirar más allá de la inmediatez del día siguiente a la victoria electoral y procurar las bases para el buen gobierno futuro. Se trata de convertir, en la medida de lo posible y dentro del interés común, en amigos a los adversarios.

Campaña de maquillaje (I)
AURELIO ARTETA /CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA MORAL Y POLÍTICA DE LA UPV/EHU El Correo  3 Marzo 2004

Maquiavelo recomendaba al príncipe ser «un gran simulador y un gran disimulador», pues no concebía habilidad mayor en un gobernante que la de saber dar en cada momento la apariencia oportuna. Tal era la 'virtù' política básica, el poder presentarse como bueno o malo según convenga. Y si no hay político libre en mayor o menor medida de maquiavelismo, a fe que el Gobierno vasco cuenta con discípulos francamente aventajados. Ahí está para probarlo su actual 'Campaña de sensibilización por la paz y la libertad', un trabajoso empeño por simular lo que no está pasando y disimular lo que en verdad nos ocurre. Para decirlo con uno de los motivos centrales de su cartel publicitario, todo un ejercicio de maquillaje político.

Tal vez el primer modo de simulación resida en el diseño mismo del cartel. Ese parecido y esa proximidad entre la bala y la barra (de carmín) podrían producir el efecto de banalizar el daño o, al menos, de oscurecer su comprensión. Un proyectil y un pintalabios, juntos y a la par: lo que tiene el cuadro de imaginativo, por reunir objetos a primera vista tan lejanos, le falta de didáctico al no atreverse a desvelar la conexión entre ambos. Por ahí se escapa el que hubiera sido quizá el mensaje más profundo del anuncio. Pues se trataría de entender de una vez que no hay en Euskadi, de un lado, muchos pacientes del terrorismo y, del otro, muchísimos más que maquillan esta sórdida realidad. Sino más bien que, si aquí hay tantos amenazados, es en buena medida 'porque' hay cinco veces más de personas que tratan de acicalar ese espectáculo o asisten al espectáculo como si no fuera con ellos. O sea, porque dejan vía libre a los amenazadores.

Expertos en disimulos
Pero los maestros en este oficio sin duda son los que detentan el poder político en nuestra comunidad, sencillamente porque ese poder incluye entre otros el poder de arreglar el aspecto de las cosas a su gusto. Así lo hizo el lehendakari hace un mes cuando presentó aquella campaña. Manifestó entonces su compromiso de actuar con «permisividad cero» ante las amenazas a las víctimas. Pero se le olvidó que, en su recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Partidos, defendió a Batasuna porque ésta preconizaba ideas y emprendía actividades que en nuestra tierra tan sólo «molestan, chocan e inquietan». No que amenazan y asustan, faltaría más. Como se le olvidó asimismo todo el hipócrita y prolongado proceso de desobediencia entablado por la mayoría gubernamental del Parlamento vasco con su negativa a disolver ese grupo de honestos parlamentarios. Y tantos otros casos tratados con una permisividad pasmosa, de los que las víctimas toman dolorosa nota día tras día.

Un recurso acostumbrado para retocar nuestra vida pública estriba en la reducción o simplificación de su realidad, que no es sólo el terror o su amenaza. Un tumor como ETA será lo peor, pero en modo alguno lo único malo de esta tierra. De manera más insidiosa vive entre nosotros el virus del etnicismo, que inflama a varios partidos de la tierra y que está enfrentando a nuestras gentes en dos mitades. De suerte que no es ETA la primera que silencia la voz crítica de muchos conciudadanos, sino una presión entre oficial y ambiental sofocante, la perversión ordinaria de bastantes sentimientos morales, la estúpida sumisión a lo juvenilmente correcto. Hay una forma de mantener la boca cerrada que consiste en temer discrepar de la cuadrilla, admitir como natural ('normal') lo más extraño y acogerse al tópico biempensante. La realidad vasca se resume, mejor que en la bala, en la barra de labios: con ella unos dan color a una realidad mortecina y sacan brillo a su prepotencia; los otros disfrazan como pueden su miedo, su asco o su hastío.

Cosmética de la indistinción
Puestos a dar el pego, el maquillaje más desvergonzado se logra mediante mecanismos de equiparación de lo desigual para así falsear los riesgos, devaluar a las víctimas o repartir sin distingos las responsabilidades políticas. Lo hace a base de aproximar dos formas de amenaza bien diversas: «Cuando ETA amenaza a un representante político, etcétera...., nos amenaza a todos y a todas». Claro que en un caso hablamos de una intimidación física, mientras que en el otro de una intimidación civil; y no es comparable amenazar de muerte a las personas y agredir a nuestras instituciones democráticas. Es verdad que una amenaza contra unos pocos se agrava si resulta a la vez una amenaza contra todos, pero cabe suponer que estos todos no viven su moderado ultimátum con la misma angustia que aquellos pocos viven el suyo. Más todavía, a lo mejor resulta que bastantes de los primeros no andan lejos ni de las premisas ni de los objetivos antidemocráticos de los amenazantes.

Por eso mismo tampoco vale igualar los efectos disuasorios causados por la coacción criminal: «Cuando silencian una voz, nos callan a todos». Pues el caso es que no acallan a todos por igual, qué va. Quienes tenemos una voz más discordante respecto de ETA arriesgamos mucho más y tenemos que callar en mayor proporción que los otros. Estos, los más próximos en creencias a ETA, no sólo pueden seguir hablando como si tal cosa; pueden asimismo fingir no enterarse de cuántos contrarios han optado por el silencio e incluso creer que tal silencio viene a darles la razón. De espaldas a todo ello, el Gobierno vasco nos pide que el intento del terrorista «no selle tus labios». ¿Acaso nos está invitando a reflexionar en voz alta sobre la imposible pretensión democrática del etnicismo o el sinfundamento de la secesión de Euskadi? No lo creo; a estas alturas del desastre sólo nos invita a pronunciarnos contra ETA, qué arrojo, como si aún hubiéramos de abominar publicamente de las SS hitlerianas o del sistema esclavista.

¿Y qué habrá de decirse de la grosera indiscriminación en que el Gobierno sume a todo el conjunto de espectadores? Sólo la infamia puede proclamar que hoy en Euskadi ese resto de 2.040.587 ciudadanos maquillan la persecución de las otras -léase: la ocultan, permiten o justifican- 'por igual y con una falta parecida'. Admitamos sin reservas que hay un pecado general de cobardía y omisión, sí, pero de mayor cuantía en unos que en otros. Las diferentes ideologías que profesan, los sentimientos que experimentan y los cargos que ocupan les hacen acreedores de muy distinta responsabilidad. Todos sienten miedo, pero los nacionalistas han obtenido y siguen obteniendo provecho de la transigencia institucional, en tanto que a los contrarios les toca sólo padecerla. Los unos repintan la fachada, mientras que los otros han de resignarse a dejar repintarla.

Los autores de la campaña sensibilizadora todavía aderezan nuestra penosa realidad a fuerza de malentender la naturaleza de la democracia: al ataque terrorista se añade ahora el dislate conceptual. Pues el derecho a la vida no es un «pilar de la convivencia democrática», sino de la convivencia civil a secas; no es requisito y conquista del régimen democrático, sino condición mínima y punto de partida de la política. No hay razón para enorgullecerse de habitar un país en el que muchos han de pedir permiso para seguir vivos. El primer pilar democrático, no el último, es el respeto a la dignidad de las personas. Y de él emanaría enseguida la consideración de la igualdad de los individuos como ciudadanos y únicos sujetos de derechos. ¿Pero no arranca el plan Ibarretxe justamente de la premisa contraria, de una hipotética nación étnica dotada de derechos? ¿Y no propone como punto de llegada una sociedad de individuos políticamente desiguales?

¡Ay!, si los votos hablaran
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 3 Marzo 2004

NUESTROS nacionalistas periféricos (que, a estas alturas de la historia, son ya tan «nuestros» como los churros o los toros) tienen muchas obsesiones. La más perversa, y también la más molesta, es que en su discurso político e ideológico tienden a tomar constantemente la parte por el todo. Así lo hacía Carod-Rovira el otro día, cuando, con esa desvergüenza propia de quien ha transformado en ideología sus prejuicios, criticaba el pacto antiterrorista con un argumento peregrino: «Algo debe ocurrir si resulta que ningún partido catalán, ni gallego, ni vasco, ha suscrito el pacto actual».

¡Caramba! ¿Y cómo es eso?, se preguntarán ustedes sorprendidos. ¿Pero no firmaron el pacto el PSOE y el PP? ¡Pues por supuesto! ¿Y no fueron ambos partidos mayoritarios en Galicia en las generales del 2000, previas a la firma del pacto en diciembre de ese año? ¡Claro que lo fueron!: el PSOE y el PP obtuvieron entonces 22 de los 25 escaños en juego y el 77% de los votos. El BNG, el único de los tres grandes partidos de Galicia que decidió no firmar aquel pacto que tan buenos resultados ha dado finalmente, obtuvo entonces 3 diputados y el 19% de los votos.

¿Cómo pueden entenderse, entonces, las palabras de Carod? ¿Miente quizá? Aunque sabemos que mentir le cuesta a Carod poco trabajo, no parece que sea esa la explicación en este caso. Sencillamente Carod cree, como buen nacionalista, que el BNG es el único partido gallego de verdad, y que los otros, pese a representar a la inmensa mayoría de los votantes de Galicia, son partidos españoles .

Algo que, según es de sobras conocido, comparte plenamente el BNG. «Dalle un sí a Galiza», dice su lema de campaña, cuando el sí que le den al Bloque sus votantes no será a Galicia, como es obvio, sino sólo al BNG, que es una parte -una parte nada más-, y además minoritaria, de Galicia. ¿Se imaginan la que se montaría si el PSOE o el PP hicieran su campaña con el lema «Dale un sí a España»? Pues se montaría la de Dios.

En la misma línea de tomar la parte por el todo, Quintana proclama una y otra vez que «só un voto fala galego: o do BNG». Lo que es tres veces falso: lo es en su literalidad, pues los votos no hablan. Lo es como metáfora, pues todos los partidos de Galicia hablan en gallego, que es, sorprendentemente, el único idioma institucional de este país. Y es falso, en fin, como mensaje de campaña: pues en democracia, por definición, la legitimidad que tiene cada uno para intentar hablar por los demás depende de su apoyo electoral. Y el del Bloque, de momento, es mucho menor que el de los otros dos grandes partidos de Galicia. Que son, faltaría más, tan gallegos como el Bloque.

Tan cerca de Cuenca
TONIA ETXARRI El Correo 3 Marzo 2004

Si todo es mentira, como dice el socialista Rodríguez Ibarra al referirse a la detención de los activistas de ETA con las manos en la masa explosiva (Zapatero,le debes una a tu barón), ni habrían existido los conductores del vehículo bomba, ni tampoco la furgoneta de la muerte porque no se habrían planeado atentados y, puestos a soñar, ni siquiera existiría ya ETA. Pero como no es la primera vez que la realidad estropea deseos y titulares y tuerce la orientación de campañas electorales, a las Fuerzas de Seguridad del Estado se les ocurre detener a estos aprendices de terroristas puestos en carretera, precisamente, en los días de atasco de tráfico por el temporal.

Y tan entretenidos se quedan algunos políticos atando cabos que se les olvida el quid de la cuestión: ETA iba a atentar en Madrid. Pero parece que tan sólo se alegren de la noticia, aparte del Gobierno del Partido Popular, las víctimas del terrorismo que saben como nadie el significado de que se detenga a presuntos terroristas antes de que vayan a cometer atentados. Es como si les incordiase el notición, salvo a Duran Lleida, es de justicia reconocerlo, ya que este nacionalista sin complejos lo primero que hizo fue felicitar a la Guardia Civil.

Si las detenciones las hubiera efectuado la Ertzaintza ni qué decir tiene que las reacciones habrían sido diferentes. Pero no ocurrió. Y como en estos casos los agravios comparativos no suelen gustar, antes de que la ciudadanía recuerde que el juez Baltasar Garzón acusó a los mandos de la Policía autónoma de no implicarse en la lucha contra ETA, el consejero Javier Balza cogió ayer un atajo. Vaya por delante que si no se amplía la plantilla de la Er-tzaintza, el Gobierno vasco podría proceder a la ampliación unilateral. ¿Pero no estábamos hablando de Cuenca?

Informe innecesario
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 3 Marzo 2004

Para este viaje no hacían falta 100.000 euros, que es lo que nos ha costado a todos el informe sobre un sistema propio de pensiones que el Gobierno vasco encargó a Michel Boldrin, Sergi Jiménez y Alfonso Sánchez y que mantenían oculto desde hace un año en un cajón.

El consejero de la cosa manifestó hace dos años la voluntad de asumir la competencia en la materia: «Estamos dispuestos a asumir aquello que incluso puede ser negativo para la comunidad autónoma, aunque dudo de que esto lo sea». No hacía falta ser Boldrin ni cobrar 100.000 euros para saber que el consejero Joseba Azkarraga se equivocaba. Ya para entonces el sistema de pensiones era deficitario en el País Vasco. Si además la pensión media de los jubilados vascos era superior en 20.000 pesetas a la media de lo que percibían los jubilados españoles, (104.807 pesetas frente a 82.842) y la tasa de crecimiento anual de la población vasca era negativa, (-0,15%), no hacía falta más herramienta analítica que el popular ojo del señor Buen Cubero, para pronosticar un mal futuro a un sistema vasco-vasco de pensiones.

Y ahora va la portavoz y dice que ese informe lo tienen «como tienen muchos otros informes sobre muchos temas», pero que de romper la caja única, nada y que su modelo es solidario con el resto del Estado, faltaría más. Hagan el experimento de sociología recreativa de preguntar a sus conocidos del PNV sobre la unidad de caja de la Seguridad Social, a ver qué opinan.

O sea, que el Gobierno vasco, si dice la verdad la portavoz Miren Azcarate, encarga «muchos informes» sobre «muchos temas», que en realidad no le interesan y paga por cada uno de ellos 100.000 euros. Dirá usted que eso se parece mucho a mal uso del dinero público. Craso error. Es el don de la ubicuidad: están en todas las posiciones al mismo tiempo.

¿Éxito de asistencia?
Raúl Hurtado/Leioa. Vizcaya  Cartas al Director El Correo  3 Marzo 2004

En una carta publicada el pasado sábado 28 de febrero, el señor Alonso-Allende criticaba la ausencia del Partido Popular y sus 'voceros' (sic) de Basta Ya y Foro de Ermua en la manifestación celebrada en Barcelona contra ETA. El problema, considero, no es que no hayan acudido los aludidos, es que no fue absolutamente nadie, como lo demuestra su 'multitudinario' éxito de asistencia. Nadie excepto, naturalmente, los pocos que viven profesionalmente de la política y que no han sido capaces de explicar el motivo de la entrevista del líder de Esquerra Republicana de Cataluña con la organización terrorista ETA.

Si el señor Carod Rovira no fue a reunirse con ellos para negociar un acuerdo, digamos 'particular', entonces ¿cual fue el motivo? ¿Una visita de mera cortesía? Si continuamos por este camino, quizás en breve el mencionado señor se entreviste también con representantes de la mafia rusa enclavada en la Costa del Sol. Y, para algunos, tendrá que parecernos normal, incluso una conducta a imitar dentro de una concepción completa y absolutamente deforme del término diálogo. Lamentable y muy negativo electoralmente para algunos. Al menos, por lo que a mi respecta.

Tibieza política
Cartas al Director ABC 3 Marzo 2004

La tibieza es signo de inseguridad, incertidumbre y fragilidad. Rodríguez Zapatero ha mostrado una actitud de tibieza al sancionar la «cita» Carod-ETA y el posterior comunicado de la banda terrorista. Dejar en sus manos la gobernabilidad de España, por mucho oro del moro que prometa, supondría la desintegración de la identidad de España y hacer tambalear el sistema democrático. Es indigno que el principal partido de la oposición pierda el oremus en cada apeadero, pero es indignante que mantenga un pacto de gobierno con ERC. Dime con quién vas y te diré quién eres. Pronúnciese con claridad y sin ambigüedades calculadas.    Carlos Novella García.  
Madrid.

Jiménez de Parga: «La autonomía no puede oponerse a la unidad de la nación española»
M. MARÍN ABC 3 Marzo 2004

MADRID. El presidente del Tribunal Constitucional, Manuel Jiménez de Parga, abordó ayer durante una conferencia en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas las dificultades jurídicas que plantea la redacción de una Constitución Europea como texto que, a la larga, ha de tender a distanciarse de las Constituciones tradicionales de los Estados fruto de un poder constituyente. «La Constitución española -dijo- se la ha dado a sí mismo, como sujeto soberano, el pueblo español (...) ¿Puede hablarse entonces, sin incurrir en impropiedad, de una Constitución de Europa? Acaso no. Falta para ello el sujeto constituyente, que sólo podría ser el Pueblo de Europa».

Por contra, Jiménez de Parga mantuvo que «los poderes constituidos no son soberanos» y, basándose en una sentencia del TC de 1981, recordó que «autonomía no es soberanía, no puede oponerse a la unidad de la Nación española, no ha de incidir negativamente en los intereses generales de la nación, y que la autonomía lo es en función del criterio de respectivo interés».

Para Jiménez de Parga, la futura aprobación de una Constitución europea suscita un problema jurídico de relieve: «Por mayor que sea la cesión de competencias a la UE y por claro que sea el reconocimiento de la primacía del Derecho comunitario sobre el nacional (incluida la Constitución), las normas europeas nunca podrán ser condición de validez de las normas nacionales si éstas continúan siendo parte de un ordenamiento cuya existencia no trae causa de la Unión, sino del poder constituyente nacional».

Y en esto, el TC previsiblemente se encontrará ante la tesitura bien de afrontar la Constitución Europea «sin merma de su doctrina», bien de «aventurar una revisión profunda de esa doctrina», que sería «radicalmente contestada». Este segundo sería un camino de «mayor riesgo» y «más radical» que supondría otorgar a la Carta europea un «valor interno materialmente constitucional».

Para el presidente del TC, la Constitución de 1978 trae «libertad, justicia y concordia» y «si cantamos sus virtudes y su vigencia, es porque aspiramos a seguir disfrutando de sus beneficios».

La AVT denuncia en Europa los privilegios de los presos de ETA
Madrid. Agencias ABC 3 Marzo 2004

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) trasladará esta tarde a responsables del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo y del Comité de Prevención de la Tortura que los presos de ETA, en contra de la idea que intentan trasmitir, reciben en España un trato ventajoso, que se concreta, incluso, en "privilegios" de los que no disfrutan otros reclusos.

Esta conclusión se incluye en un informe elaborado por la AVT y que su presidente, Luis Portero, tiene pensado entregar esta tarde a los representantes de estas dos instituciones comunitarias, con los que esta asociación se reunirá dentro de un viaje organizado por la Fundación de Víctimas del Terrorismo y al que también ha sido invitada la plataforma "¡Basta Ya!".

La entrega del informe por parte de la AVT se producirá en el marco de los encuentros que la Fundación ha concertado con altos responsables del Consejo de Europa, con el fin de darles a conocer la situación de las víctimas y los amenazados por la banda etarra.

En este sentido, en el estudio sobre los presos de ETA se asegura que, a diferencia de lo que sostienen grupos como Etxerat, que respaldan a estos reclusos, los miembros de la organización terrorista no sufren aislamiento ni tortura.

En concreto, la AVT sostiene que, por los datos de los que dispone, en muchas cárceles los presos etarras, aunque estén en primer grado, "gozan de los privilegios del segundo grado penitenciario y, por tanto, no se encuentran en el régimen cerrado" que les correspondería.

Al mismo tiempo, el colectivo de víctimas sostiene que los reclusos de la organización criminal no sufren torturas, sino que su situación es "privilegiada", de manera que "todo cuanto solicitan se les concede".

A este respecto, el informe alude a que cuando los miembros de ETA demandan asistencia médica "son los primeros en recibirla sin necesidad de esperar el turno habitual que se produce en las condiciones normales". El documento añade que disponen de "psicólogos vascos" que les atienden en euskera, mientras que los presos comunes "tienen que acudir al psicólogo de la cárcel y esperar su turno".

En esta línea, la AVT también afirma que los presos etarras "se permiten el lujo de gozar de equipos informáticos individualizados sin ningún tipo de queja. Pueden amenazar con seguir matando cuando salgan de la cárcel, y por ello no se les condena o se les hace informes desfavorabñes para cambiar el grado penitenciario".

Esta situación, según el colectivo que preside Luis Portero, contrasta con la "situación real" de las víctimas, que, por ejemplo, "tienen miedo a hablar en el País Vasco" o contemplan como instituciones públicas como el Gobierno vasco subvencionan a los familiares de presos etarras o entregan a éstos ayudas para estudiar.

Interior derriba el mástil de Arkaute para cumplir la obligación de que ondee la española
Ó. B. DE O./VITORIA El Correo  3 Marzo 2004

El Departamento de Interior procedió ayer a derribar el mástil principal de la Academia de Arkaute, en el que hasta ahora ondeaba en solitario la ikurriña. La decisión se ha tomado para cumplir el fallo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que le obliga a que la bandera española se coloque «de manera permanente en el lugar principal exterior del centro de estudios vascos, bien en solitario o bien junto a la ikurriña».

Esta resolución es fruto de una denuncia presentada por la subdelegación del Gobierno en Álava contra la consejería que dirige Javier Balza por no colocar la enseña rojigualda, tal y como estipula la Ley de Banderas de 1981. La representación del Gobierno en el País Vasco también ha impulsado demandas por el mismo motivo contra el Parlamento vasco, el Ejecutivo autónomo y las diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa.

Los portavoces de la consejería de Interior aseguraron que la decisión de derribar el mástil permitirá desplegar cuatro banderas -la ikurriña, la española, la de Ertzaintza y la del propio centro de estudios- en un «lugar preeminente del exterior de la academia y de esa forma cumplir la sentencia del Tribunal Superior». Las mismas fuentes señalaron que su decisión supone en la práctica actuar «de la misma manera que la Diputación de Álava, que coloca cuatro banderas en el exterior de la balconada principal de su sede». Hasta ayer, una ikurriña de grandes dimensiones -y en algunos momentos la bandera de la Ertzaintza- ondeaban en solitario en el asta que fue derribada, de una considerable altura.

Un juez retira la custodia de sus hijos a una vecina de Lleida porque el idioma podría causarles perturbaciones
Lleida. Agencias ABC 3 Marzo 2004

La mujer considera que esta decisión está motivada por el hecho de que su actual pareja es una mujer
El titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Torrelavega (Cantabria) ha retirado a una vecina de Lleida la custodia de sus dos hijos, porque, a su entender, el traslado de los menores a Catalunya podría "causarles ciertas perturbaciones", al tratarse de una comunidad autónoma "en la que existen importantes diferencias de orden cultural con respecto a Cantabria, especialmente en materia lingüística".

En un auto de medidas provisionales dictado el pasado 19 de septiembre, el magistrado Pablo Fernández de la Vega considera que, si los niños se van a vivir a Lleida con su madre, podrían tener problemas "en el aprendizaje del catalán, que no debemos olvidar es el utilizado primordialmente en los centros educativos de Catalunya, y que es preferible evitar".

Con estos argumentos, el juez dejó a Elka Pernía sin la guardia y custodia de sus hijos, una niña de 8 años y un niño de 13. Los menores habían convivido con ella en Torrelavega después de que se separase de su esposo, pero hace un año la mujer decidió trasladarse a Lleida, donde reside con su nueva pareja sentimental, una mujer. Los menores se quedaron con los abuelos maternos, ya que el padre trabaja en la construcción y está viajando todo el tiempo.

Elka aseguró hoy, en declaraciones a Europa Press Televisión que, en ningún caso, durante su estancia en Catalunta ha tenido "ningún problema en materia linguística". "Hoy en día te puede surgir trabajo en Cataluña, Andalucía, Madrid o Inglaterra y esto no es un problema, aprender siempre es positivo", dijo.

En su opinión la decisión del juez se ha visto influida por el hecho de que su actual pareja es una mujer. "La defensa de mi ex marido se basa en que yo tengo pareja, y en este caso es una chica", explicó, añadiendo que "el dictamen final del juez ha estado motivado por mi condición sexual".

De hecho, Elka asegura que en la sentencia se menciona sus hijos no pueden vivir con ella por su entorno familiar. "Yo le preguntaría al juez, *a qué entorno se refiere? *acaso él lo conoce? ", aseguró, tachando la decisión de antidemocrática. "Lo cierto es que estoy siendo lo mismo en Cataluña, solamente me faltan mis hijos".

Por su parte, la actual compañera sentimental de Elka, Ana María Martín, embarazada de un mes, dijo en declaraciones a Europa Press Televisión que la pareja vive "en un entorno familiar muy normal, somos personas que tenemos una vida profesional estable, un negocio que va bien, por eso no entendemos ciertas partes de la sentencia".

"Aquí en Cataluña no hay ningún problema en absoluto. En Lérida tenemos mucha entrada de gente que no es de aquí y además, por respeto, cuando alguien no nos entiende, lógicamente le hablamos en castellano, yo pregunto, *qué pasa? *qué Cataluña no es buena para un madrileño? : es igual de buena que Madrid para un catalán", aseguró Ana María.

Ambas pidieron respeto a su condición y reiteraron su decisión de recurrir contra el fallo judicial ante la Audiencia Provincial de Santander.

Lesbianas indocumentadas
Nota del Editor 3 Marzo 2004

Está claro que los adultos pueden organizar su tribu como quieran, pero los niños deben crecer en tribus equilibradas a ser posible con madre y padre.

Lo que está también muy claro, es que esta tribu de solo madres, anda muy indocumentada respecto a lo que ocurre en Cataluña con el idioma español, en trance de desaparición a causa de la imposición lingüística.

Enhorabuena Señor Juez, y que pena que el gobierno español, el tribunal supremo, el tribunal constitucional y el defensor del pueblo no apliquen los mismos principios y a los ciuidadanos de todas las edades.

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