AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 25 Marzo 2004
LA HIPÓTESIS ETARRA
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 25 Marzo 2004

Al-Qaeda mata en España y, sobre todo, en Irak
EDITORIAL Libertad Digital  25 Marzo 2004

España y el terror
José Luis Manzanares Estrella Digital 25 Marzo 2004

MADRID, KILÓMETRO CERO
Editorial ABC 25 Marzo 2004

Vázquez, alma «heavy metal»
ALFONSO DE LA VEGA La Voz 25 Marzo 2004

EL SUICIDA
Jaime CAMPMANY ABC 25 Marzo 2004

Irak y Afganistán: las falacias de Zapatero
GEES Libertad Digital  25 Marzo 2004

La sencilla diferencia
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  25 Marzo 2004

¡Pobre España!
Hermógenes Pérez de Arce Libertad Digital  25 Marzo 2004

Acción anticipada en Iraq
Peter Turner Libertad Digital  25 Marzo 2004

El peso de la ley
José Clemente La Razón  25 Marzo 2004

¿Revival conyugal PNV-PSE
Carmen Gurruchaga La Razón  25 Marzo 2004

La tumba de ETA
Matías Antolín La Razón  25 Marzo 2004

Rouco pide a los jóvenes que se mantengan alejados del nacionalismo exasperado, el racismo y la intolerancia
Madrid Estrella Digital 25 Marzo 2004
 
LA HIPÓTESIS ETARRA
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 25 Marzo 2004

A los pocos días de la masacre del 11-M sólo hay algo que llama más la atención que la eficacia policial: el amateurismo de los criminales. Todo parece indicar que éstos habrían podido ser los ejecutores de un plan concebido por otros de tal manera que la responsabilidad de éstos quedara cuidadosamente ocultada tras la acción de aquéllos. El plan habría previsto que se dejaran pistas tan evidentes que los autores materiales fueran identificados desde el comienzo no sólo por la Policía sino por los ciudadanos y que, a partir de aquéllos, se imputara una paternidad ideológica al crimen.

Ni siquiera aquéllos que defendieron desde el mismo día 11 la tesis de la autoría islamista son capaces de desembarazarse de estos hechos abrumadores. Se limitan a intentar demostrar con argumentos políticos que ETA no está detrás de la masacre. Se trata de razonamientos caprichosos, muy endebles y contradictorios con la estrategia tradicional de ETA. ¿No se ha llegado a decir, acaso, que los defensores de la autoría de ETA están «criminalizándola»? Hasta ese punto les inquieta que sea ésta la inspiradora de la masacre.

El debate sobre la autoría de la masacre de Madrid desborda lo policial. Es un asunto de capital importancia y, por tanto, es obligado que los ciudadanos nos acerquemos a él con los datos que tenemos. Nada menos que de su interpretación ha dependido el signo de la gobernación de la Nación, ha sido desviada la voluntad popular y de su clarificación puede depender, en buena medida, la seguridad de todos.

Por mi parte debo recordar que los españoles hemos tenido siempre razones para temer de ETA los crímenes más sangrientos y, sin embargo, son muchos los que se niegan a reconocerlo: «Nuestro terrorismo es otra cosa; el terrorismo etarra es más humano y, desde luego, no puede ser asimilado a los basados en el fundamentalismo islamista».

LA comprensión de muchos de nuestros compatriotas ante el terrorismo etarra (aspavientos condenatorios aparte) se explica a partir de una confusión entre fines y medios: no sólo defienden la corrección de aquéllos sino que encuentran disculpables éstos. Es una actitud que hunde sus raíces en la justificación de cualquier forma de oposición al franquismo. Desde entonces la izquierda viene manteniendo una reserva mental en relación con el terrorismo etarra y por esa razón hay un interés enorme en salvar a ETA de la espantosa brutalidad del 11-M. ¿Cómo justificar el diálogo con tales criminales? No pueden ser los autores de esta masacre los que se entrevistaron con Carod-Rovira. Doscientos muertos es demasiado. No estábamos preparados para ello. Sólo para veinte o treinta. Definitivamente han tenido que ser islamistas.

SI la izquierda hubiera sido consecuente con su política basada en el rechazo de los métodos violentos nunca debería haber disculpado a ETA. Ahora mismo son muchos los que defienden que la solución del terrorismo está en la búsqueda de las razones políticas en que se funda, como si el crimen cambiara de signo en función de los objetivos. Con este bagaje moral muchos de nuestros progresistas y, desde luego, los nacionalistas llamados democráticos defienden que se atienda a los fines que buscan los terroristas y se les termine de dar la razón, en todo o en parte, y de ese modo se llegue a la solución del contencioso.

Entre los pecados originales de la izquierda en relación con ETA está el de no haber condenado el atentado a Carrero: no haberlo considerado un asesinato. A estas alturas no deja de ser irónico históricamente que en aquella ocasión ETA fuera el brazo ejecutor del que se sirvieron otras fuerzas, externas o internas, mientras ahora puede ser al revés. ¿Es posible que treinta años más tarde aquella ETA tan artesanal como criminal haya pasado a ocupar en esta masacre del 11 de marzo el papel del autor «intelectual»?

Al-Qaeda mata en España y, sobre todo, en Irak
EDITORIAL Libertad Digital  25 Marzo 2004

Más de 2.000 personas, entre ellos jefes de Estado y de Gobierno de 15 países y representantes de más de cincuenta, han asistido en Madrid al funeral de Estado por los asesinados en los atentados del 11-M. La Familia Real, especialmente la Reina y la Infanta Cristina, han sido el símbolo del dolor que todos los españoles compartimos con las familias de las víctimas. Pero no nos engañemos. Ese dolor y esas muertes no los ha provocado ningún infortunio ni ninguna causa de la naturaleza. Se trata de asesinatos deliberados por una voluntad genocida que ya ha sacudido en otras ocasiones al mundo occidental al que pertenecemos tanto como traicionamos.

Ya se han empezado a detener a algunos cómplices y autores materiales de la matanza, pero no hay que olvidar que la autoría intelectual de esta masacre es una organización terrorista que, como Al-Qaeda, tiene en estos momentos su principal campo de batalla en Irak, un campo de batalla del que el futuro presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, está dispuesto a retirar nuestras tropas, y eso que a principios de mes Al-Qaeda hizo un atentado en el que murieron unos ciento sesenta iraquíes...

Se ha hablado mucho de la manipulación prisaica que acusaba al Gobierno de manipular cuando informó sobre las investigaciones en torno a la autoría de la masacre del 11-M. Pero no se ha hablado de la manipulación mediática previa -mucho más extensa- que hacía para muchos españoles determinante lo que debería ser una irrelevante cuestión a la hora de votar. Ha sido la absoluta ignorancia cuando no desinformación sobre el problema de Irak y del terrorismo islámico el que ha hecho posible creer a los españoles que pueden estar a salvo dependiendo de si son galgos o podencos sus exterminadores. Sadam Husein es un terrorista que ocupaba la jefatura de Estado y que era responsable del exterminio de centenares de miles de iraquíes. Sadam financió y entrenó a organizaciones terroristas que, fuera de las fronteras iraquíes, perpetraron las mismas matanzas que la llevada a cabo en Madrid, las mismas que todavía sacuden Irak y tratan de impedir su transición política.

Dicen los manipuladores y responsables de nuestra acobardada opinión pública que todos los sondeos manifiestan el mayoritario rechazo de los españoles a la presencia de tropas aliadas. ¿Por qué no informan a continuación de que el país del mundo -por encima de EEUU- en donde esos sondeos son más favorables a la presencia de esas tropas es precisamente Irak? ¿Por qué silenciaron los medios el respaldo de los socialdemócratas iraquíes a la intervención militar en Irak a la que sólo le han reprochado que no se iniciara antes? Eso sería tanto como admitir que la opinión pública sobre Irak se ha forjado gracias a sus manipulaciones.

Sin esas manipulaciones previas o bien si Aznar hubiera sido combatiente con ETA, pero complaciente y permisivo con los terroristas islámicos, podríamos comprender que una u otra autoría del 11-M pueda perjudicar o beneficiar electoralmente a su partido. Pero el Gobierno de Aznar se ha comprometido como ningún otro contra el terrorismo con independencia de sus apellidos.

La prensa y los medios de comunicación han llamado tantas veces a los terroristas "resistentes iraquíes" -lo que sería una clara apología del terrorismo en el caso de llamar “resistentes vascos” a los etarras- y han mostrado tanta ceguera primero y tanta infamia después, que muchos españoles -incluidos algunos familiares de las víctimas presentes en el funeral-, en lugar de sentirse orgullosos de la participación de nuestro país contra la barbarie, culpan al Gobierno de la masacre. ¿Puede la estrategia del terror aspirar a mejores resultados? ¿Tuvo alguna vez mayores y más abrumadores apoyos mediáticos?

España y el terror
José Luis Manzanares Estrella Digital 25 Marzo 2004

Las censuras de Rodríguez Zapatero al alineamiento español junto a Bush en el conflicto con Sadam Husein son anteriores al vuelco electoral de hace sólo unos días, y lo mismo ocurrió con su promesa de retirar nuestras tropas de Iraq si fuera proclamado presidente por el resultado de las urnas. De ahí que no tengan razón —o no la tengan si aducen este motivo— quienes dentro o fuera de España entienden que hemos capitulado democráticamente frente al terrorismo asesino de los islamitas, como si la lección de Carod-Rovira hubiera sido aprendida y refrendada por la mayoría de los electores. Otra cosa es que el cambio de rumbo pueda tener un precio mayor que el esperado. La información recibida de Estados Unidos parece tener mucho que ver con los últimos éxitos en la lucha contra ETA y es un secreto a voces que sólo la mediación de Washington desactivó el incidente del islote Perejil, una peligrosa situación en la que nuestros aliados europeos prefirieron mirar hacia otra parte.

Confiemos en que una oportuna resolución de la ONU evite el prematuro regreso de unos soldados que en estos momentos contribuyen a la definitiva pacificación de Iraq y al nacimiento de un nuevo orden de convivencia en aquellas atribuladas tierras. La ocupación transitoria es hoy por hoy el remedio menos malo y, evidentemente, el vacío producido por nuestra retirada sería cubierto de inmediato bajo otra bandera. En todo caso, la diplomacia española habrá de esforzarse en explicar que el desacuerdo con estas guerras preventivas —de difícil justificación según el derecho internacional y de imprevisibles consecuencias— no supone romper el compromiso de combatir cualquier terrorismo como si fuera propio. Se discrepa de los medios pero no de los fines.

Aquí toda dedicación será poca, porque es posible que a la amenaza terrorista de ETA y de Al Qaeda se sume, por lo que a nosotros se refiere, otra cuyo escenario exclusivo se encuentra a ambos lados del Estrecho de Gibraltar. Los autores de nuestra masacre ferroviaria no han sido sauditas o yemeníes que realizaron sus acciones criminales tras larga y costosa preparación, como los del 11-S en Estados Unidos, sino marroquíes de a pie que actuaron con terrible eficacia pero técnica artesanal. Se habla incluso de su pertenencia a un grupo marroquí denominado Asirla Al Mustaquin (El buen camino), que ya nos distinguió en sus atentados de Casablanca. Esto significa que, al margen de las relaciones que puedan existir entre esta organización magrebí y la red internacional de Al Qaeda, podemos encontrarnos en el punto de mira de una banda terrorista cuyo fundamentalismo se dirige tanto contra la política de Rabat como contra España. Un islamismo radical y nacionalista que no necesitaría de Afganistán, Iraq o Palestina para escoger sus objetivos.

MADRID, KILÓMETRO CERO
Editorial ABC 25 Marzo 2004

PODEROSA e impresionante la imagen de Sus Majestades los Reyes y sus hijos compartiendo con el pueblo herido el dolor infinito de todo un país. Quizás nunca como ayer, el oficio de Rey llegó a sublimar de manera tan nítida y apabullante su principal potencia, esa conexión directa con el sentimiento de los españoles que le hacen ser, en los momentos críticos, la piel misma de España y el espejo sincero en el que se ven reflejados todos sus habitantes. Emoción y abrazo, más aún, extensibles a todos los rincones del mundo, como atestigua la presencia en el funeral de Estado oficiado ayer en memoria de las víctimas del 11-M de los más altos dignatarios del planeta.

España sufrió hace dos semanas su particular 11 de septiembre. Un atentado brutal para el que nadie estaba psicológicamente preparado. Hoy el dolor sigue todavía vivo y a flor de piel. Sin embargo, sería un error que con el pasar de los días nos quedáramos en la autocompasión. Nadie puede asegurarnos que no se repita una agresión similar y las autoridades deben poner cuanto esté en sus manos para intentar frustrar o evitar una catástrofe como la vivida. En menos de una semana se reunían los ministros de Interior y Justicia de la UE, sus homólogos de Exteriores y, finalmente, los directores de los principales servicios de inteligencia europeos. Su objetivo, mejorar la coordinación de los esfuerzos nacionales antiterroristas. El hecho de que la Policía española ofrezca los nombres de sus principales sospechosos es un paso adelante, pero deja entrever el largo camino que queda por recorrer si de verdad se quiere poner en marcha algún mecanismo europeo que permita enfrentarse a una amenaza global, como es hoy el terrorismo, de manera coordinada y conjunta.

Por otro lado, la extensión a la colaboración policial y de servicios de información con los países árabes resulta imprescindible. Hasta ahora ésta ha sido parcial y muy selectiva. La UE debería incluir en sus programas de cooperación con el Mediterráneo la formación conjunta de expertos antiterroristas y la OTAN debería profundizar en su diálogo mediterráneo en la mejora de las políticas antiterroristas y contra la proliferación en la zona de manera urgente. Puede muy bien que los ejecutores de las matanzas del 11-M lleguen a ser detenidos en suelo español, pero también es posible que los cerebros reales de los atentados se estén paseando tranquilamente allende nuestras fronteras. Mejorar las capacidades antiterroristas del mundo árabe es una asignatura pendiente y urgente.

La batalla del terror nos la han traído a nuestro suelo, pero no es sólo aquí donde hay que vencerlo. Al igual que durante años el combate contra ETA se vio mermado por encontrar los terroristas vascos un enclave de seguridad en el sur de Francia, hoy los fundamentalistas islámicos que atentan contra nosotros se refugian en la desidia o en la incapacidad de muchos gobiernos para ejercer de manera eficaz su autoridad. Impedir que el terror disfrute de paraísos desde los que operar es ya una obligación de cualquier gobierno responsable.

Las bases de toda esta lucha conjunta y global han de ponerse en marcha de inmediato. Partiendo quizás del simbólico acto celebrado ayer en la catedral de la Almudena, Madrid debe ser desde ayer una especie de «kilómetro cero» de donde parta este nuevo espíritu de lucha unitaria contra el terror, sin distinciones ni graduaciones, sin orillas, que sólo benefician a quien emplea la violencia. Porque, efectivamente, el dolor de Madrid, el dolor de España, fue ayer también la sincera aflicción compartida por todos aquellos comprometidos con la erradicación de la peor y más letal plaga de este incipiente siglo XXI.

Vázquez, alma «heavy metal»
ALFONSO DE LA VEGA La Voz 25 Marzo 2004

DON FRANCISCO Vázquez en nombre los municipios españoles, de la leal ciudad de La Coruña y en el suyo propio, ha realizado un emotivo homenaje de solidaridad con las víctimas del 11-M y con la ciudad amiga de Madrid y con España, que también son otras víctimas morales y simbólicas de ese crimen. En otro país europeo, y dicho por un socialista, no llamaría la atención, ni supondría mérito lindante con el heroísmo, su sentido grito de «¡Viva España!» que tanto recuerda al pronunciado en otra ocasión histórica por Azaña en el balcón del Palacio de San Jaime en Barcelona.

Pero España es diferente y mientras esto ocurría en Madrid, el que sigue siendo socio de Zapatero -¿o lo es sólo de Maragall?- Pérez Carod-Rovira, ha desafiado en el Sur de los Países Catalanes, antes Valencia, nada menos que al flamante ZP. En efecto, con el desparpajo que es habitual en tan poco honorable prócer, le insta a elegir entre gentes de su propio partido, socialistas con «alma de heavy metal » como Paco Vázquez, José Bono o Juan Carlos Rodríguez Ibarra, o bien a él mismo, y lo que representa: ese federalismo destructor, insolidario e injusto que aquí tiene entre sus grandes logros históricos la destrucción de la esperanza republicana, de la Primera República española, y, luego, los dos intentos golpistas de su partido separatista, la Esquerra, dirigidos a acabar con la Segunda República.

¿Qué hará ZP? ¿Se plegará como en las crisis anteriores del tripartito a los deseos catalanes, como ya parece que se ha plegado también a su veto a José Bono como futuro ministro del Interior?

Pero el asunto es mucho más peligroso que un simple reparto de cargos o prebendas. Rovireche señala a sus enemigos dentro del PSOE como antes enseñó dónde está el mapa donde se puede o no atentar de forma progresistamente correcta. De modo que, admirado Paco, ¡cuidado!

EL SUICIDA
Por Jaime CAMPMANY ABC 25 Marzo 2004

HUBO un tiempo en que las elecciones españolas las ganaban los muertos. Los muñidores electorales hacían votar a los muertos y ganaba los comicios un partido cuyos votantes, en alguna medida, poblaban los cementerios. Algunos votos se compraban, y otros se recogían en los camposantos, como los jaramagos. Eran los años de Romero Robledo y de la democracia a la carta. Pasaron por fortuna aquellos tiempos después de las largas vacaciones de las urnas, y ahora, las elecciones se realizan con una más que razonable limpieza.

Pero en estas elecciones del 14-M los vencedores han obligado a los muertos a que voten de nuevo. Las cosas han venido a suceder de tal manera que han sido los muertos los que han dado la inesperada victoria a los más «vivos». Entre todos los muertos que ayer llorábamos en un funeral emocionante, el que ha votado más veces ha sido el suicida, ese suicida inventado por la «Ser». Vamos, su falsa existencia fue divulgada por la «Ser», pero la invención, lo que se dice la invención, sería obra de alguien situado algunos metros más allá o algunos escalones más arriba, yo qué sé. Aquí, lo que se sabe de cierto es que el suicida fantasma nunca existió, pero se hizo famoso y votante gracias a los micrófonos de la «Ser».

Según el relato de dos redactores de la emisora, anónimos y por lo tanto sospechosos, el jefe ordenaba a sus curritos «machacar con el suicida, que tenemos poco tiempo». El suicida era la prueba definitiva de que el atentado era cosa de los islámicos, Al Qaeda y por ahí, y por tanto una venganza contra Aznar por la guerra del Iraq. El inventor que inventara al suicida echó muchos miles de votos en las urnas a favor de ZP. El suicida se convirtió enseguida en un instrumento clave para hacer que votaran los muertos, aquellos muertos que por desgracia iban creciendo en número por momentos. El número de los muertos del atentado eran como ese muerto de la obra de Ionesco, que crece continuamente hasta invadir todo el escenario.

Desde el Instituto Anatómico Forense llamaban a la «Ser» para desmentir el invento del suicida, pero la emisora insistía en su noticia. La mentira estaba demasiado bien inventada y estaba ofreciendo resultados tan satisfactorios que los responsables de la emisora no podían consentir que la verdad estropeara, no ya una emisión, sino una estrategia. Hace unos meses se cumplieron los sesenta años que llevo en este oficio de hacer periódicos y escribir en ellos. He vivido los largos años de la censura previa y de la prensa al servicio confesado del Movimiento y del Estado, y no recuerdo una mentira tan bien pergeñada como ésta del «suicida». Las mentiras estaban entonces más bien fabricadas con silencios.

El relato publicado en internet por «El Periodista Digital» y facilitado supuestamente por dos redactores anónimos de la «Ser», desmentido posteriormente por la propia emisora, muestra las tripas y los entresijos de esta historia del suicida que nunca se suicidó, pero que hizo votar con su suicidio a unos cientos de miles de ciudadanos. La imaginación, al poder. La «Ser» gana, el Periodismo pierde. Ya lo dijo Larra: «Todo el año es carnaval». Te conozco, mascarita.

Tropas españolas en misiones internacionales
Irak y Afganistán: las falacias de Zapatero
GEES Libertad Digital  25 Marzo 2004

El candidato electo quiere presentar la retirada de las tropas de Irak, promesa electoral que efectivamente realizó antes de los atentados del 11-M y que mantiene incólume a pesar de los mismos, como algo completamente disociado de su hipotético compromiso con la lucha contra el terrorismo. Es muy discutible que en el Irak de hoy no se esté librando una batalla contra Al Qaeda, guerra que reconocen en todo el mundo excepto en Ferraz, pero es una burda falacia lo que el señor Zapatero quiere hacernos creer. Su peculiar cuadratura del círculo se reduce a afirmar que para compensar la salida de Irak enviará más tropas españolas a Afganistán.

Loable, pero engañoso. Y por una razón muy sencilla: el próximo presidente del Gobierno no especifica a qué Afganistán se está refiriendo. O porque no lo sabe aún o porque no quiere que lo sepamos los demás. En Afganistán hay dos mandatos, el de la ISAF, fuerza de estabilización, bajo mandato OTAN, cuya misión es la protección de Kabul y la ayuda a la reconstrucción del aparato estatal central. Pero también actúan fuerzas de combate bajo la Operación Libertad Duradera y cuyo objetivo es la persecución y la derrota en combate de los miembros todavía afectos al antiguo régimen talibán y a Al Qaeda, incluyendo la búsqueda del mismo Osama Bin Laden. Las tropas españolas han estado sirviendo en ambas misiones, con la precisión de que nuestra contribución a Libertad Duradera ha sido de apoyo al combate y, esencialmente, de la aportación de un escalón médico avanzado. Aunque no sólo.

Por tanto, ¿qué misión piensa reforzar José Luis Rodríguez Zapatero? ¿La humanitaria o la verdaderamente antiterrorista? Si está pensando en la primera, tendrá que justificar muy mucho por qué ayudar a reconstruir la autoridad de Karzai es una contribución más legítima y directa que hacer lo mismo con la Autoridad provisional Iraquí. Algo, en principio, bastante difícil de acometer con honestidad. Pero si por un casual estuviera realmente pensando en incrementar la presencia española en las montañas de Tora Bora, para combatir a los terroristas y guerrilleros que allí han encontrado refugio –lo cual sería loable y digno de elogio, dicho sea de paso– se enfrentaría primero a tener que acelerar la designación y preparación de las unidades potencialmente empleables, que no son tantas, y, en segundo lugar, a asumir el riesgo que ese tipo de combate supone.

El PSOE nunca ha hecho una cosa así y es de suponer que a Zapatero tampoco se le ha pasado por la cabeza, máxime cuando denuncia con insistencia la militarización de la guerra contra el terror. Pero si lo que quiere es vendernos una compensación a través de más ayuda humanitaria, puede que engañe a alguno. Pero que sea consciente de que pronto comienza a mentir.     GEES: Grupo de Estudios Estratégicos.

Cataluña
La sencilla diferencia
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  25 Marzo 2004

Sostiene Pujol que, con Zapatero, España está jugando ya un papel brillante en el mundo. Hasta ahora, nada de nada. Es el mismo Pujol que, en contra de la opinión de su partido, alabó en La Vanguardia el apoyo de Aznar a Bush. Por su parte, el empresariado catalán organizado, que no es lo mismo que el empresariado catalán sino casi lo contrario, tras haber expresado un profundo temor por la política del tripartito, ve ahora todo tipo de ventajas en la coincidencia de color político entre Madrid y Barcelona, donde hay triplete: PSC, ERC e IC en el Ayuntamiento (y en su radio y su televisión), PSC, ERC e IC en la Generalitat (y en sus radios y televisiones) y PSOE amontillado por un PSC carodizado en el gobierno de España (y en sus radios y televisiones, por si les hicieran falta más).

Así las cosas, aparte de CiU, que lucha enconadamente por desaparecer mediante una absurda estrategia de mimetismo con los que la han desalojado del poder, la única oposición en Cataluña se llama PPC, partido marginado por el conocido pacto de exclusión. Tras los palos propinados por los adversarios (algunos literales, como bien sabe Rato, que pronunció para la historia la frase “Dios mío, cómo nos odian” en la manifestación barcelonesa del 12 M), llegan los palos internos. Algunos postergados cuyo fulgor se remonta a la vieja Alianza Popular, se las dan ahora de centristas, supongo que para colocar, por contraste, a don Josep... en la extrema derecha. Dicen que atacar tanto a Carod por la cosa de Perpiñán fue un grave error. Claro, había que haberlo felicitado.

Atacado desde todos los frentes, Piqué tiene la llave. Puede usarla para, trabajosamente, mantener los principios y valores constitucionales en Cataluña o, por el contrario, arrojarla al mar y caer definitivamente en la tentación de una aberrante autoinculpación que condena los aciertos y celebra los errores. Esto abriría una brecha profunda entre el partido y su militancia (si uno no ve problemas a lo de Carod, si uno se siente cómodo con el discurso único del nacionalismo, ya no milita en el PPC porque tiene todo el resto de opciones políticas a su disposición, y sin disgustos; a ver si se entiende de una vez, tampoco es tan difícil). Los populares catalanes que se han batido el cobre en sus municipios, asociaciones, lugares de trabajo, círculos privados y públicos, después de lo que ha caído con el Prestige, la guerra y los asaltos a las sedes, corren un serio riesgo de que los pongan a pedir perdón por existir, como diría Aznar.

Algo no funciona cuando la práctica totalidad de los agentes políticos y sociales del Principado dan por hecho que ser catalán equivale a ser nacionalista o a estar callado. Ser español no presupone ninguna ideología ni ningún silencio forzoso, y en esta sencilla diferencia radica todo, el problema y la solución.

Del 11-M al 14-M
¡Pobre España!
Hermógenes Pérez de Arce Libertad Digital  25 Marzo 2004

El resultado electoral español acredita que ese rasgo tan chileno de entender las cosas al revés nos viene, qué duda cabe, de nuestro ancestro peninsular.

Pues, en efecto, como hubo varias pruebas de que los atentados de Madrid los había provocado Al Qaeda y no ETA, los españoles se enfurecieron con Aznar por haberlos atribuido a esta última, atribución perfectamente razonable en un primer momento, pues ETA había intentado el mismo procedimiento de las mochilas explosivas en trenes de la estación madrileña de Chamartín, no hacía mucho, atentado afortunadamente frustrado. En todo caso, lo que tanto ETA como Al Qaeda buscan es que los gobiernos, de España y de los demás países, hagan concesiones al terrorismo. Y el electorado español, el domingo, las ha hecho. Tanto así, que, como primera medida, el recién electo gobernante socialista ha dispuesto el retiro de las tropas españolas de Irak.

Como es sabido, Al Qaeda y Saddam Hussein son la misma cosa. Precisamente por ello, Al Qaeda ha hecho causa común con él y cobra venganza contra quienes restablecieron un régimen civilizado en Irak.

La discusión acerca de si Saddam tenía o no armas de destrucción masiva es un chiste. Como sucede frecuentemente con los chistes más repetidos, sólo las personas menos avisadas los cuentan una y otra vez. Pues en el pasado Saddam lanzó misiles Scud -que son armas de destrucción masiva- repetidamente contra Israel y Kuwait. También construyó una central nuclear para fabricar bombas atómicas -armas, asimismo, de destrucción masiva-, la cual Israel, como obvio y primer destinatario de aquéllas, se preocupó justificada y oportunamente de bombardear y destruir, sin pedir permiso a nadie.

Entonces, era cuestión de tiempo y recursos para que Saddam volviera a lanzar misiles y fabricar proyectiles atómicos. Como los recursos los tenía (del petróleo), el tiempo sólo podían brindárselo la miopía e incapacidad de los gobernantes occidentales. Afortunadamente, no todos tenían esos defectos. Estadistas como Bush, Blair y Aznar han sido los Winston Churchill de nuestro tiempo. Han tenido el coraje de actuar frente a la más grave amenaza contra la humanidad. Recuérdese que en su tiempo Churchill fue aislado y catalogado como belicista y enemigo de la paz, por alertar al mundo contra Hitler. Entonces, seguir hoy con el tema de que "no se han encontrado armas de destrucción masiva en Irak" es como abogar por dejar tranquilo a un reconocido asesino, sólo porque no porta un revólver en el bolsillo.

La izquierda chilena está feliz con el resultado electoral de España. Es doblemente natural, porque ella es también socialista y prohijó los movimientos terroristas chilenos, como el MIR (al amparo del Partido Socialista) y el FPMR (al amparo del Partido Comunista). Como recientemente se ha recordado, el FPMR cometió en España atentados en conjunto con ETA, revelando compartir identidad ideológica y métodos. Entre nosotros, el socialismo ha levantado como carta presidencial a una persona que tuvo vínculos con el FPMR, cosa de la cual no es de buen gusto hablar en Chile, naturalmente, pues a la izquierda -y sólo a la izquierda- debe respetársele su derecho a la amnistía y la prescripción.

¡Pobre España! Ha cambiado un gobierno limpio, que le dio prosperidad, por otro que antes le había dado corrupción y desempleo. Le ha brindado un gran triunfo a Al Qaeda, el mayor enemigo de la paz y la civilización. Y le ha enviado a ETA un mensaje inequívoco: "Si vuestros atentados son suficientemente sangrientos y horrorosos, accederemos a cuanto demandéis".    © AIPE   Hermógenes Pérez de Arce, Analista político chileno.

Desinformación progresista
Acción anticipada en Iraq
por Peter Turner Libertad Digital  25 Marzo 2004

Lo que pensaban los inspectores occidentales
Las condenaciones de las palabras de Bush et alii, incluidas las que merecen a El País € la más alta consideración ("[l]a profesionalidad de algunas investigaciones independientes, como la de la Fundación Carnegie"), adolecen de la selección interesada de citas, así como la carga exclusiva de responsabilidad en los políticos y funcionarios estadounidenses. Respecto a esto último, se "olvida" las opiniones de jefes de inspecciones, en comités parlamentarios o en la prensa, como Rolf Ekeus (inspector jefe, UNSCOM, que apoyó las visitas sin preaviso de David Kay), Dr Kay (jefe de inspecciones nucleares, UNSCOM y IAEA-OIEA) y Richard Spertzel (jefe, inspecciones biológicas, UNSCOM), o científicos competentes de otros países, como el malogrado Dr Kelly.

Por poner el ejemplo al que da prominencia el informe Carnegie (institución posiblemente independiente, de clara orientación izquierdista), se nos dice que hubiese sido mejor que Mr Bush no hubiese dicho nunca que "[l]os inspectores, sin embargo, concluyeron que Iraq probablemente había producido dos a cuatro veces esa cantidad" de carbunco, sino que tenía que haber dicho que "podría haber producido". ¿Cómo se saltó a esa frase del "probablemente" (en inglés, "verosímilmente" o "con verosimilitud")? Hay una justificación en dos tiempos: el primero, Mr Blix dijo al Consejo de Seguridad de NN UU que "UNSCOM en realidad calculó que, con la capacidad que [Iraq] tenía, podrían haber producido unas tres veces esa cantidad, alrededor de los 24 000 litros" de carbunco (19 de diciembre, 2002), aunque no se podía "llegar a la conclusión de que existen [esos litros]. Sin embargo, la posibilidad tampoco se excluye" (14 de febrero, 2003).

Probablemente o verosímilmente
Además de que, por sí sola, creemos que está cerca la frase del "verosímilmente" de la frase de Mr Blix y el resto de los informes de los pasados diez años, el segundo tiempo que la justifica es que el contexto ponía en su lugar dicha frase, que continúa con esta otra: "[e]sta es una provisión masiva de armas biológicas sobre la cual nunca se ha rendido cuentas". Mr Bush se remite a la rendición de cuentas que explicase satisfactoriamente la destrucción del carbunco, al margen de las cantidades efectivamente producidas, que eran sólo suposiciones. Si las inspecciones hubiesen podido decir del carbunco (y otros muchos programas de armas) que se habían localizado las cantidades declaradas de medios de cultivo o de agentes tóxicos, o que se había encontrado los restos de su destrucción, los EE UU lo hubiesen reconocido. Pero, a febrero de 2003, no se había cerrado ninguna de las dudas sobre este tema ni muchos otros importantes, a pesar de la documentación suplementaria aportada cada pocas semanas por el régimen iraquí, falsa o manipulada.

Este mismo análisis de las frases del discurso se puede hacer en cada caso de los discutidos. Al final, es la postura de partida la que decide que a uno le suene mal las frases de Messrs Bush, Cheney, Rumsfeld o Ms Rice. O que le suene bien.

Acción anticipada
Lo que no comenta el editorialista de El País del profesional informe del independiente Carnegie EIP es la conclusión número uno:

1. ¿Existía en Iraq una amenaza ADM para los EE UU o la seguridad global, y si así era, cuál era exactamente?

Los programas ADM de Iraq representaban una amenaza a largo plazo a los EE UU y la región [...] la amenaza cuando la guerra empezó no residía en depósitos de armas o producción activa de armas no convencionales, sino en la determinación de Iraq de adquirir tales armas, sus recursos técnicos y científicos (incluyendo instalaciones y personal) y su demostrada voluntad de usar armas químicas. Esto constituía una peligro de largo plazo que no podría ser ignorado o permitirse aumentar sin ser atendido. Sin embargo, no suponían una amenaza inmediata para los EE UU, la región o la seguridad global.

Lo cual nos lleva a lo que ya sabíamos: que si eres progresista, con un tirano de izquierdas no tienes prisa para una acción anticipada, y si te impactó el 11-S tanto como a los Republicanos, la apoyas, según la frase de Mr Bush que el otro día citamos:

"Algunos han dicho que no debemos actuar hasta que la amenaza sea inminente. ¿Desde cuándo anuncian los terroristas y los tiranos sus intenciones y nos avisan amablemente antes de atacar? Si se permite que surja esta amenaza de manera plena y repentina, todas las medidas, todas las palabras y todas las recriminaciones llegarán demasiado tarde. Confiar en la cordura y el control de Saddam Hussein no es una estrategia ni una opción".

O, como dice Mr Rumsfeld,
Otra pregunta que se ha hecho es: la Administración asegura que Saddam Hussein supone un peligro grave y creciente. ¿Dónde está la "pistola humeante"?

Señor presidente, la última cosa que queremos es una pistola humeante. Una pistola echa humo después de haberse disparado. El objetivo debe ser parar a Saddam Hussein antes de que dispare una arma de destrucción masiva contra nuestra gente.    Peter Turner es el presidente de Republicans Abroad Spain
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El peso de la ley
José Clemente La Razón  25 Marzo 2004

El emporio mediático afín al Gobierno ha comenzado ya su particular campaña contra el Fiscal General del Estado, Jesús Cardenal, por cumplir su deber de poner en manos de la Justicia los presuntos hechos delictivos que se produjeron en la jornada de reflexión. Algunos editoriales ayer destacaban la aberración jurídica de emprender acciones contra una masa de manifestantes, contra la que, seguramente, no ocurrirá nada de nada. Lo saben en esos medios de sobra, pero se apoyan en la «masa social» como hicieron el 13-M, para crear una cortina de humo en torno a lo sucedido. Olvidan, sin embargo, que hay nombres y apellidos: jefes de informativos de la SER, «El País», Telecinco, Canal Plus, un consejero extremeño, el «conseller en cap» de la Generalitat, dirigentes del PSOE e IU que fueron vistos en bares cercanos a las movilizaciones o en coches camuflados dirigiendo y organizando el asalto a las sedes del PP, el periodista y amigo de Fidel Castro, Carlos Carnicero, y así, un largísimo etcétera de rostros, nombres y situaciones, que recurrieron a hechos delictivos, penalizados por nuestro Código Penal, para forzar un vuelco electoral que finalmente se produjo. La ley está para ser cumplida y por todos por igual y quien la haya vulnerado debe rendir cuentas ante los tribunales. Eso se llama, eso es, el Estado de Derecho contra el que ahora claman los presuntos delincuentes que el 13-M llevaron a cabo un golpe de estado contra la democracia.

¿Revival conyugal PNV-PSE?
Carmen Gurruchaga La Razón  25 Marzo 2004

Las elecciones generales del 14M han propiciado un nuevo escenario en el que tratan de resituarse los nacionalistas. PNV, CiU y BNG, en una reedición de la Galeuska, y ERC y EA, por su lado, exigen el reconocimiento jurídico, político y social de las naciones que, en su opinión, integran España: Euskadi, Cataluña y Galicia.

Piden al futuro Gobierno socialista, que no dispondrá de mayoría absoluta, más diálogo entre todos para normalizar la vida política y parlamentaria y mejorar las relaciones con el Gobierno Central. Pero lo que es más importante, exigen que se agilice la renovación de los estatutos de autonomía, solicitud política con la que el PSOE, a diferencia del PP, está de acuerdo.

Hasta el 14-M era seguro que, independientemente del resultado electoral, Cataluña iniciaría los trámites para reformar la Ley Orgánica que determina sus relaciones con el Ejecutivo central. Porque, excepto el PP, lo apoyaban todas las fuerzas políticas del ámbito catalán. Por el contrario, parecía imposible un escenario similar en la comunidad autónoma vasca, dividida en dos bloques irreconciliables: constitucionalistas y nacionalistas. Sorpresivamente, las urnas han dado la vuelta a la situación y pese al demonizado Plan Ibarretxe, nacionalistas y socialistas se están haciendo guiños. El lunes, el PSE de Patxi López tendió la mano a los peneuvistas, con lo que se desmarcó del PP vasco. Este sector, contrario a las tesis del defenestrado Redondo Terreros, habló con total naturalidad de reformar el estatuto, aunque eso sí, siempre que se hiciera «a la catalana».

Jesús Eguiguren anunció la disposición de los socialistas vascos a trabajar con el PNV en un cambio del Estatuto de Gernika, sin tener que asumir las condiciones impuestas en el Plan Ibarretxe. La proposición es algo similar a una tercera vía en la que las dos partes cedan algo de sus posiciones para lograr un punto de encuentro. Para los socialistas resulta socialmente imposible negociar en base al documento del presidente vasco, pero sí podrían hacerlo sobre otro texto nuevo, que no se llamara Plan Ibarretxe, aunque el contenido no tuviera demasiadas diferencias. Formalmente, el plan del lehendakari está planteado como una reforma estatutaria, basada en un artículo del propio estatuto.

El Ejecutivo de Vitoria ha dicho públicamente que se niega a retirar el Plan mientras la otra parte no muestre algo diferente a un folio en blanco. Además, argumentan que tanto en Cataluña con ERC, como en el País Vasco, con PNV-EA-IU, las formaciones políticas que plantean un cambio en las relaciones políticas con el Estado han visto incrementado su respaldo electoral. Si Ibarretxe busca, como dice, el diálogo y no la adhesión e imposición, y si el nuevo presidente de la Ejecutiva del PNV quiere dejar patente que sus formas son diferentes a las de su antecesor en el cargo, tendrá que negociar con quien acepta sentarse con ellos. Amén de que esta nueva situación puede atornillar al PNV otros 25 años en el poder que es, a lo que en el fondo, aspira.

La tumba de ETA
Matías Antolín La Razón  25 Marzo 2004

Hoy me siento como un enterrador, quiero empezar a cavar la tumba de ETA en este folio. No me las doy de «etarrólogo», pero llevo años preguntándome si se está haciendo todo lo posible para que ETA abandone las armas. A la sombra del miedo, algunos periodistas llevamos mucho tiempo siendo notarios del terror. A veces pienso que si me matan ya dije todo lo que tenía que decir contra ETA. Como Ernesto Sábato, autor de «El túnel», yo también me adentré en las oscuridades de ETA, buscando una improbable luz al final, con la esperanza de que no fuera un tren acercándose en dirección contraria y me atropellara.

La estupidez sanguinaria de la banda ha sido inútil. Ha llegado el momento de arrancar de las paredes los pasquines del miedo con nombres en la diana del terror. Ya no me asustan las bravuconadas de esos idiotas con pistola cuyo cerebro tiene el mecanismo de un sonajero. Más de una vez he levantado la capucha de los etarras para que vieran la cara de cobardes que tienen; simples pistoleros, sin un gramo de ideología; tipos que no pierden el sentido, porque no lo tienen. Estoy convencido de que ETA, por fin, tiene fecha de caducidad.

Detecto que la puerta de la libertad está entreabierta en el pueblo vasco. ¿Qué hacer: empujar o tirar? Habrá que empujar con fuerza. La bestia etarra está herida de muerte. En este renglón tiro el hacha al pozo de las serpientes. Se acabó la dictadura de la capucha negra. A la barriga del ETA le ha salido un michelín: el integrismo islámico. El 11-M ha matado de rebote a ETA. Cuando se hayan visto reflejados en el espejo de la muerte que ha colocado Al Qaeda ante sus ojos habrán sentido también escalofríos de terror, pánico de su locura. Este atentado perjudicará mucho a ETA. No hay mal que por bien no venga.
 
El trasvase del crimen de un terrorismo a otro más radical ha desbordado el caudal de ETA, hoy liderada por unos iluminados sin luces. Mi primera impresión es que ETA ha quedado eclipsada, derrotada por goleada de muertos. Nadie puede ya apuntalar esta casa en ruinas. El terrorismo de Al Qaeda le ha arrebatado en España su hegemonía. Intuyo que algunos cobardes de la banda intentarán pronto esconderse bajo el Plan Ibarretxe. Me preocupa de qué forma pagará el PNV a ETA el que abandone las armas, aunque la banda tiene poca capacidad para influir en la espiral de la independencia vasca. ETA sabe que ya no podrá solucionar sus problemas a tiros.

Su lucha ha quedado, tras el 11 de marzo, en vía muerta. ¿Será capaz Ibarretxe de hacer un esfuerzo de integración de las dos grandes sensibilidades: la soberanista y la autonomista, para no volver a cometer los errores de Lizarra? ¿Sentirá en sus tripas que es la hora cero de la independencia? Permítanme que lo dude, pues en el PNV hay más autonomistas que independentistas. Los nacionalistas vascos están decididos, pero no saben a qué. Estoy convencido de que ETA está planeando abandonar las armas. La llegada al Gobierno de Zapatero ha sido determinante. Hay que ganar al nacionalismo con un discurso más imaginativo, de más calado político. El peligro no se vence sin peligro.

Con la victoria socialista y el atentado, ETA no puede encogerse de hombros ni escamotear sus contradicciones. ¿Y ahora qué?, se ha preguntado la cúpula etarra tras observar el paisaje de muerte después de la batalla del fundamentalismo islámico. ¿Más de lo mismo? No. Si hubiera sido la autora de la masacre, los «topos» que anidan infiltrados en su desorganización ya hubieran «cantado». Pienso que un comunicado de ETA no va a ser el colofón a una sangría de más de ochocientas personas asesinadas. Echo en falta algo más. Tal vez falten gestos, como un recuerdo de ETA para las víctimas del terror; pedir perdón, mucha paciencia y voluntad en los políticos para acabar con el terrorismo. Espero gestos nobles y apropiados de Zapatero, gestos de grandeza determinantes para rematar a los pocos etarras que quedan. Creo que entre el gobierno de Madrid y el de Vitoria va a haber un puente de diálogo. Como dice Manuel Martín Ferrand, un buen cirujano no es el que acude al entierro de sus pacientes sino el que impide el luto. Los buenos políticos son los que buscan salida a los callejones que no la tienen. Adiós, ETA, agur.

FUNERALES DE ESTADO POR LAS VÍCTIMAS DEL 11-M
Rouco pide a los jóvenes que se mantengan alejados del "nacionalismo exasperado, el racismo y la intolerancia"
El arzobispo de Madrid dice que los terroristas persiguen "minar las bases morales sobre las que descansan nuestras sociedades de raíces cristianas"
Madrid Estrella Digital 25 Marzo 2004

El cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, llamó ayer a los jóvenes a mantenerse alejados del "nacionalismo exasperado, el racismo y la intolerancia". Durante la homilía que ofició ayer en el funeral de Estado por las víctimas del 11-M en la catedral de La Almudena, Rouco Varela aseguró que los terroristas se han propuesto "atacar y dañar profundamente la convivencia, concordia y paz entre los españoles" y añadió que, además, pretenden avanzar en la consecución de "uno de sus más importantes objetivos: el de minar progresiva y aceleradamente las bases morales y espirituales sobre las que descansan nuestras sociedades y naciones de raíces cristianas".

Rouco Varela, que durante su alocución en la madrileña Catedral de La Almudena hizo constantes referencias a la "magnitud de la tragedia" y a la "terrible mañana madrileña de las bombas y de los cuerpos destrozados", recalcó, ante los familiares, la Familia Real y las autoridades nacionales e internacionales, que "el terrorista lleva en sí la semilla de la muerte eterna". "El homicida es quien odia su hermano --dijo-. En la estrategia del terrorismo opera siempre la siembra del odio como su inspiración y motivación últimas y decisivas y así ha ocurrido también con la masacre del 11 de marzo".

El presidente de la Conferencia Episcopal Española resaltó que "la forma de proyectar, disponer y actuar de los terroristas no puede ser calificada de otro modo que como la estrategia del odio, que porta en sus entrañas el asesinato y la muerte".

"No hay que dejarse engañar con relación a la verdadera naturaleza de sus planes y objetivos últimos -advirtió entonces-. Los terroristas se han propuesto atacar y dañar profundamente la convivencia, concordia y la paz de los españoles y a la vez avanzar en la consecución de uno de sus más importantes objetivos: el de minar progresiva y aceleradamente las bases morales y espirituales sobre las que descansan nuestras sociedades y naciones de raíces cristianas. A saber, la afirmación de la dignidad inviolable de todo ser humano desde su concepción hasta su muerte natural, la integridad de los derechos fundamentales que le son inherentes y la comprensión solidaria del bien común".

Rouco Varela, que apostó firme y repetidamente por el amor "frente a la estrategia del odio", tuvo también una mención especial a los jóvenes y demandó que respondan "valiente y coherentemente a la llamada" que el Papa Juan Pablo II les dirigió en el aeródromo de Cuatro Vientos el 3 de mayo pasado. "Responded a la violencia ciega y al odio humano con el poder fascinante del amor, vencer la enemistad con la fuerza del perdón. Manteneos lejos de toda forma de nacionalismo exasperado, de racismo e intolerancia y no os dejéis desalentar por el mal", recordó el cardenal.

El arzobispo de Madrid pidió amor compasivo para los familiares, se refirió al cuidado de los heridos y demandó conversión para los terroristas. "Que se entreguen a la justicia y abandonen sus planes", dijo Rouco, al tiempo que recordó a quienes prestaron atención a los heridos y a los que "luchan en la erradicación del terrorismo".

"Los terroristas responderán de sus crímenes ante la justicia humana y la de dios, pero si no nos hacen perder el ánimo y la generosidad, se habrán quedado sin armas para someternos", remarcó Rouco. Entre las peticiones, en las que se recordó a las víctimas de la masacre, destacó una en la que se pidió "por el Rey y el Gobierno de España y por todos los constituidos en autoridad, para que se mantengan con fortaleza en su servicio al bien común".

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