AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 10 Abril 2004
Todo más claro, todo más oscuro
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  10 Abril 2004

¿Hay luz a la izquierda
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  10 Abril 2004

La gran arma de destrucción masiva
José García Domínguez Libertad Digital  10 Abril 2004

Almas gemelas
Cristina Losada Libertad Digital  10 Abril 2004

El efecto Acebes en la cadena SER
Libertad Digital  10 Abril 2004
 
11-M
Todo más claro, todo más oscuro
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  10 Abril 2004

La gran duda con respecto a la verdadera organización del 11-M ha quedado en parte aclarada por la extraordinaria actuación de la policía (nada comparable en ningún otro país occidental) y despeja la incógnita sobre la autoría de los "pelanas" de Leganés y el español de Asturias, que podían ser chusqueros, nunca generales de ese ejército del crimen contra seres indefensos. Ya sabemos que detrás de esa primera línea de mano de obra barata para el crimen había una célula organizada de auténtica envergadura, cuyos lazos internacionales van quedando más perfilados, aunque el suicidio (no inmolación) de los terroristas haya borrado muchas pistas. Fue Al-Qaeda utilizando islamistas marroquíes instalados en España. Pudo contar con la ayuda de los servicios secretos marroquíes, iraquíes o pakistaníes (en la raíz de la estructura de Ben Laden) y el país más beneficiado por los efectos políticos del 11-M es Marruecos, después Francia. Pero eso no significa de momento una implicación necesaria y directa en el 11-M. Indirecta, tal vez.

Lo que cada vez resulta más claro pero más negro es la utilización política del terrorismo islámico por la izquierda española y antiespañola, con el Grupo Prisa a la cabeza, contra el PP, para manipular los sentimientos de terror y encontrar un chivo expiatorio, a la manera de los judíos durante siglos, para exorcizar ese pánico. La minifestación en Leganés de PSOE e IU contra el PP, presidida por la futura vicepresidenta del Gobierno a dos días del asesinato de un GEO y la muerte de los terroristas es la prueba de que la única política real en ZP y Polanko es destruir a la derecha nacional para muchos años. Si se deja, claro. Aunque la tradición es que se deje.

Esto supone el complemento necesario para el triunfo del terrorismo, que por sí mismo no puede doblegar política y militarmente a los estados occidentales. Pero si fuerzas políticas interiores colaboran con los enemigos exteriores de la nación atacada, el éxito del terror está garantizado. De momento, Al-Qaeda no necesitaría más sangre contra España, porque los enemigos de la política antiterrorista española ya han llegado al Poder. Lo más oscuro es por qué en el Gobierno siguen siendo tan miserables como en la Oposición. Está claro que es su naturaleza, como la del escorpión.

Retirada de la tropas
¿Hay luz a la izquierda?
Juan Carlos Girauta Libertad Digital  10 Abril 2004

No se alcanza a entender qué es lo que la responsable socialista de la cosa mundial cree que vamos a arreglar traicionando a nuestros aliados y al pueblo de Irak. Lo que arguye, restaurar la legalidad internacional, no se sostiene. Cualquiera que hojee la prensa y no sea amnésico sabe que la legalidad de la segunda parte de la guerra de Irak fue bendecida por la ONU, y hoy ni Chirac insiste en la cuestión. Justificar lo injustificable es cosa difícil, y si la Trini cae en burda falacia, algún compañero suyo que no quiere hacer ridículos jurídicos, ofende sin embargo a nuestros soldados al menospreciar su trabajo, que está siendo ejemplar y eficaz en una situación de alto riesgo.

¿Por qué se muestra tan torpe la izquierda en este asunto? ¿Por qué no explica su decisión, que es legal, con un poco de sensatez y dignidad, sin necesidad de mentir flagrantemente o de ofender al ejército a pocos días de llegar al poder? Por una sencilla razón: la verdad es tan lamentable que no hay modo de hacer pública una explicación que la contenga, ni que sea disfrazadita: nos rendimos, aceptamos las condiciones de los terroristas islámicos y, con unos cuantos acuerdos generosos y claudicantes —y sin asomo de reciprocidad— con el colectivo muslime, unas subvenciones y unas fotos con Arafat, confiamos en que nos dejen en paz y se olviden de Al Andalus por un tiempo. Que sus prioridades cambien y dirijan su furia asesina a otros países. Cuando vuelvan, Dios proveerá. Ese toro, con suerte, lo lidiará otro.

Pero dar ahora señales de debilidad es mal asunto, aparte de un gravísimo error estratégico, pues este enemigo es perfectamente irracional, más irracional que ningún otro que hayamos conocido. Confiar en aplacarlos con renuncias es directamente suicida. Los problemas seguirán llegando y se plantearán graves cuestiones de integridad territorial. Con una mano nos tocará el moro Ceuta y Melilla y con la otra volverá a recurrir a lo que ya les ha funcionado: el terror. Mientras, los Judas domésticos, aprovechando la coyuntura, nos traicionarán en grupo por el ancho norte.

Y entonces, como sucede en todos las viejas naciones, cuando parece que están irremediablemente dormidas, y hasta muertas, una oleada de patriotismo recorrerá la piel de toro. Precisamente porque no parece inteligente dejar a un solo partido la defensa de España, ha empezado la izquierda inteligente, que habita en El País, un viraje estratégico que comienza a poner las cosas en su sitio. Tendrán que ser más explícitos, porque cuando un público se acostumbra a consignas de milicianos, es difícil que se muestre sensible a sutilezas.

La doctrina de los asesores de ZP
La gran arma de destrucción masiva
José García Domínguez Libertad Digital  10 Abril 2004

Hasta hace un año, en Irak había una gran arma de destrucción masiva. Se llamaba Sadam Husein, y no hacía falta ningún inspector Blix para averiguar su localización exacta y desactivarla. Aquellos dos metros y pico de sátrapa árabe constituidos en artefacto mortífero no dejaron de funcionar con precisión milimétrica durante treinta largos años. Desde que se puso en marcha, esa máquina del exterminio eliminó cada día a 430 seres humanos, como promedio. Si nuestras plañideras pacifistas hubieran logrado salvarlo, hoy, 430 iraquíes más habrían desaparecido en el fondo de alguna piscina repleta de ácido. Y otros tantos mañana, y pasado. Quién sabe, tal vez seguiría ocurriendo cada día durante otras tres décadas, ante la fosa común de la progresista buena conciencia de la civilizada Europa.

Neutralizado Sadam, ahora mismo, la principal arma de destrucción masiva que existe en el mundo es la estupidez. Nosotros tenemos un gran arsenal en casa, de los más peligrosos. Sin ir más lejos, Diego López Garrido, un hombre de confianza del próximo presidente del Gobierno, acaba de llamar ladrón al primer mandatario de los Estados Unidos. López sostiene que el objetivo de la intervención aliada en Irak “no era cambiar el régimen, ni implantar la democracia”, sino “el petróleo”. Durante la guerra, en el peor momento de la fractura atlántica, ni a Chirac, ni a Schröder, ni a Putin se les ocurrió decir algo así. Pues bien, aquí, lo acaba de soltar López.

Es probable que la embajada de Estados Unidos, junto al vídeo de ese programa televisivo en el que un periodista gubernamental le menta la madre a su presidente, ya haya remitido a Washington un informe sobre la doctrina de los asesores de ZP. Lo sabremos el día que Mohamed VI se anime a dar una vuelta por Ceuta y Melilla para comprobar si en los mercados de abastos regalan perejil.

Cuando los marines norteamericanos se desplegaron en Serbia para robar el petróleo de Milosevic, ni López ni el PSOE en pleno repararon en que aquélla era una guerra ilegal. Porque no la declaró la ONU, ese santo e infalible sínodo en el que el setenta y cinco por ciento de sus prelados son delincuentes comunes, cleptómanos o carniceros de todas las especialidades imaginables de la charcutería. Después, cuando la Naciones Unidas permitieron que un millón de tutsis fueran pasados a cuchillo en Ruanda, tampoco López ni el resto del PSOE tuvieron nada que decir. Porque barruntan que eso debe estar por África y, ya se sabe, ese tema lo lleva Francia.

Pero ahora es distinto, ahora las nuestras son “fuerzas de ocupación” y “no aportan nada”. Ahora, hay que salir corriendo de Irak para obedecer las últimas voluntades del Tunecino, el Chino y el Mowgi. Y que se encargue la ONU del traspaso de poderes al Ejército del Majdi, a Ben Laden o al propio Sadam, qué más da. Ya dijo Günter Grass, el gran referente ético del socialismo europeo, que no tendríamos que habernos preocupado tanto “porque hayan matado a tres mil blancos en Nueva York”. Y si piensa así Grass, que militó en las Juventudes Hitlerianas, por qué habríamos de esperar razonamiento distinto de nuestro Garrido, que sólo salió de algo muy similar, el Partido Comunista, para dar lustre teórico al nuevo “socialismo liberal” del presidente ZP.

PRISA y el poder
Almas gemelas
Cristina Losada Libertad Digital  10 Abril 2004

Cuando se escriba la historia de los tres días que decidieron el resultado de las elecciones del 2004, se tendrá que estudiar la influencia de los medios de comunicación. El análisis del vuelco electoral no estará completo sin el factor mediático, decisivo para entender la formación y los cambios de la opinión pública. Y no podrá hacerse tal análisis sin tener en cuenta la infatigable labor del grupo mediático dominante contra el gobierno de José María Aznar. Al margen de la valoración moral que merezca, hay que reconocer el esfuerzo: sin la larga marcha de Prisa contra Aznar, la conmoción y la confusión creadas por la matanza del 11-M, no le habrían dado tan limpiamente la vuelta a la tortilla.

Sobre el alcance del poder de Prisa existen opiniones variadas. Los dirigentes del PP solían quitarle importancia a la influencia del grupo de Polanco, a la vez que, paradójicamente, trataban de contentarlo. Los espadachines del grupo gustan de presentarse como “minoritarios” y “perseguidos”, cosa que desmienten las memorias anuales de la propia empresa, en las que subraya su condición de líder indiscutido del mercado de medios en España. El País, que es una de sus nueve unidades de negocio, pero representa el 25 por ciento de las ventas del grupo, tiene una cuota de mercado del 30 por ciento. Y su cadena de radio, esa que, según José Blanco, tanto hizo “para responder al grito unánime de la mayoría de los ciudadanos que se preguntaban quién ha sido” – ¡y pensábamos que era la policía la que investigaba!- dispone de un poder de emisión, y en parte por ello, de una audiencia, muy superior a sus rivales privadas.

Los que con más escepticismo sacuden la cabeza cuando se habla del poder de Prisa no suelen poner, en cambio, tantos peros para reconocer que Berlusconi puede manipular a gusto la opinión en Italia, o que en Austria un grupo mediático, Mediaprint, y su periódico insignia, Die Kronenzeitung, fueron decisivos para el ascenso electoral del partido de Jörg Haider, el FPÖ, en 1999. El periódico, que vende a diario tres millones de ejemplares, y copa el 43 por ciento del mercado, preparó el terreno para que triunfara el discurso populista de derechas, y con resabios antisemitas y xenófobos de Haider, cuya última hazaña, por cierto, fue visitar a Sadam Husein para animarle poco antes de la guerra.

El tabloide austriaco ya era, antes de promocionar a Haider, el muñidor de los gobiernos de la nación, cocinados con socialdemócratas y demócrata-cristianos. “Die Kronenzeitung gobierna el país, contra Die Kronenzeitung no se puede gobernar en Austria. Toda la clase política austriaca se inclina ante Hans Dichand (el propietario), porque el mayor anhelo de un político en Austria es que Die Kronenzeitung le trate bien”, escribe Armin Thurnher, redactor jefe del semanario vienés Falter. Algo parecido dijo el fallecido canciller Bruno Kreisky: “Nadie puede gobernar sin contar con Die Kronenzeitung”.

Sustitúyase el nombre alemán por el del grupo español, y las frases son perfectamente aplicables a nuestro caso. Como esta otra, de Thurnher: que para muchos de sus conciudadanos, el periódico de marras constituye “una religión de recambio”. Pese a las diferencias ideológicas, el grupo de Polanco y el de Dichand comparten el dudoso honor de ser los poderes en la sombra de dos democracias. Uno favorece a los socialistas, el otro se inclina últimamente por el populismo derechista. Sus designios tácticos pueden variar. Su voluntad de poder, no. En ello, y en su vocación de pastorear el rebaño de la opinión para acrecer aquel, los dos son almas gemelas.

INFORME: Del 11-M al 14-M
El efecto Acebes en la cadena SER
Según una exclusiva de la cadena radiofónica del grupo PRISA, Ángel Acebes iba a ser designado candidato a la presidencia del Gobierno, el sucesor de Aznar. Se anticipó a todos los medios de comunicación que el último sábado de agosto dieron la noticia de que el elegido era Mariano Rajoy. Las fuentes consultadas por la cadena SER se equivocaron. En la información servida por la cadena entre el 11 y el 14 de marzo, esas fuentes han ido anticipándose al propio Gobierno y han dejado muchos flecos que todavía no se han podido confirmar, muchos de ellos, vitales para resolver un atentado y unas elecciones.
Libertad Digital  10 Abril 2004

El diario El Mundo publicó este domingo una trascripción casi completa de lo que se dijo en esta cadena desde el jueves 11 de marzo hasta el domingo 14.

La cadena SER estuvo defendiendo la tesis de que la matanza de Madrid era obra de ETA hasta que empezó a consultar a fuentes propias. Volver a escuchar sus emisiones desde la primera hora del jueves 11 de marzo hasta el domingo electoral da una idea de cómo fueron cambiando de estrategia según se avanzaba en la investigación. Tras el vuelco, cuando ya se empieza a acusar al Gobierno de esconder la verdad, la cadena parece tener los datos de la investigación antes que el propio ministro. Ahora se asegura incluso que los informes del CNI presentados por el ministro del Interior Ángel Acebes y el portavoz Eduardo Zaplana no están completos. Sin embargo, sus fuentes también filtraron los nombres de nueve etarras entre los que se encontrarían los autores de la masacre. Ese dato llegó a muchas redacciones pero se despreció ya que Interior negó rotundamente tal información. Tampoco se confirmó jamás la existencia de un terrorista suicida entre los restos de la masacre. La SER dijo haber obtenido esa información a través de “tres fuentes distintas de la lucha antiterrorista” que sólo pueden proceder de la Policía Científica, la Policía Judicial o de agentes judiciales dependientes de la Audiencia Nacional. Lo cierto es que ese cadáver revelador no ha aparecido todavía.

Las fuentes que informan a la SER
Desde las ocho de la mañana hasta las ocho y veinte de la tarde del día 11 (tras una comparecencia de Acebes), la cadena seguía más o menos la información que facilitaba el Ministerio del Interior, eso sí, siempre completada con fuentes propias. Iñaki Gabilondo, a las nueve en punto dijo que en estos momentos había que estar "unidos en torno a la autoridad". Todos los contertulios hablaban sin tapujos de ETA, como por otra parte hicieron Zapatero y Llamazares. En los boletines horarios de las 11 y las 12 del mediodía, se habló ya de "fuentes que colaboran con la investigación" (dicho por Gabilondo) y de "fuentes jurídicas de toda solvencia" para informar de los detalles de la investigación. A partir de este momento, sólo ponen la autoría de ETA en boca del ministro Acebes y, cada vez más, la información se basa en fuentes muy poco identificadas. A las 20.00 horas, primera exclusiva: Javier Álvarez, citando a la Comisaría General de Información, habla de nueve fotos de etarras (“una lista que tenemos en nuestra mano”). Interior lo había desmentido tajantemente, pero por Internet, alguien pasó con insistencia esa ficha policial. Nada más se supo. Veinte minutos más tarde, la duda sobre la actuación del Gobierno y la trama islamista con fuentes propias se convierte en el único titular de la SER. Acebes ya había informado de la cinta en árabe. Carlos Llamas, director de Hora 25, y Santiago Belloch, uno de sus contertulios estrella, siembran la duda. Cuarenta minutos después, a las 21.00 horas, la SER informa de que entre los muertos hay un terrorista suicida. Lo saben de tres fuentes distintas de la lucha antiterrorista. Los archivos sonoros de la SER tardan poco menos de 20 minutos en poner la guerra de Irak encima de la mesa. Se emiten los cortes de Tarek Aziz y del propio Ben Laden amenazando a España y a los países de la Alianza. Aznar empezaba a ser el culpable de la masacre. Sólo Carlos Mendo contrarresta el panorama. Los comentarios sobre las elecciones son continuas y reclaman información oficial antes de ir a votar.

El día 12, la constante es citar fuentes de la lucha antiterrorista, grupos de desactivación y la comisaría de Vallecas. Informan de la mochila con explosivos conectados a un teléfono horas antes de que lo haga Acebes. En este día se mencionan hasta “reponsables de la investigación para explosivos" como fuente. Cuando se refieren a Acebes, le recuerdan que en la SER ya sabían lo de la mochila y que el ministro “no ha tenido más remedio que confirmarlo”. A partir de las 20.00 horas, la manifestación de toda España sirve a Carlos Llamas para decir que el eslogan más coreado fue “¿Quién ha sido?”. Pro su parte, Carlos Carnicero insiste en que "Palacio indujo a los embajadores a que intoxiquen".

La cercanía de las urnas y la espontaneidad de los manifestantes anti-PP
El día 13 se produce lo que el Mundo ha llamado “agit prop”, es decir, agitación propagandística. Era el día de reflexión y los locutores, directores y contertulios no hacían ya sino relacionar los atentados con las urnas. Como la propia cadena informó, un simple mensaje vía teléfono móvil organizó una manifestación multitudinaria en las sedes del PP, principalmente en la de la calle Génova. Entrevistaron, sin dar su nombre, al supuesto autor del inocente SMS. Todo aparecía espontáneo.

A las 09.00 horas, Eduardo Sotillos plantea cómo ir a unas elecciones absolutamente falsificadas. Eduardo Haro Teclen dice que el Gobierno desea que haya sido ETA cuando la clave es Irak, “no hay que dar más vueltas.” Fernando Delgado, ve intencionalidad deliberada en que sea ETA y dice que habría que tener una respuesta antes de ir a las urnas. De nuevo, Sotillos acusa a Aznar de lanzar "mensajes subliminales de contenido político".

La tarde y la noche de la víspera, la cadena SER pierde cualquier complejo y acusa al gobierno de mentir . En el informativo de las 21.30, Carlos Llamas considera “lógico” que la gente se concentre en Génova porque es “lo que se gritaba en las manifestaciones”. José Antonio Marcos se queda con un sonido (que emite): “Esto nos pasa por un gobierno facha”. Santiago Belloch va al grano: “Lo impensable se está produciendo, el intento de manipulación en periodo electoral”. Resulta curioso el llamamiento de Carlos Carnicero a los manifestantes: “Que se vayan a casa para no que no den pie a la tentación de declarar algún estado de excepcionalidad”.

El propio Daniel Anido, director de Informativos de la casa, entró en antena en la noche del martes, quince minutos antes de las 00.00 horas, muy agitado, para recordar a los oyentes uno de los episodios de chantaje y manipulación más oscuro del periodismo español. Su único fin era desacreditar a Pedro J. Ramírez por haber dicho que el bulo golpista nació en un chat de la cadena. Luego, entre todos, achacarían el famoso mensaje a cualquiera menos a la SER. Pero el propio Pedro Almodóvar agradeció a esta cadena su labor.
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