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Recortes de Prensa     Miércoles 14 Abril 2004
Guerra y deshonor
EDITORIAL Libertad Digital  14 Abril 2004

AMÉRICA, CON «BURKA»
Jaime CAMPMANY ABC 14 Abril 2004

COARTADAS DEL TERRORISMO
Editorial ABC 14 Abril 2004

MINORÍA ABSOLUTA
Ignacio CAMACHO ABC 14 Abril 2004

El testamento del terror
FERNANDO ÓNEGA La Voz 14 Abril 2004

Qué vertigo, Zapatero
TONIA ETXARRI El Correo 14 Abril 2004

Tiempo de pactos
Editorial Heraldo de Aragón  14 Abril 2004

Sin novedad en Euskadi
José María Carrascal La Razón  14 Abril 2004

ALREDEDOR DE LA PROMESA
CÁNDIDO ABC  14 Abril 2004

¿Otro pacto
Julia Navarro La Razón  14 Abril 2004

¿Basta ya! publica «Euskadi, del sueño a la vergüenza», un testimonio de su resistencia
Manuel Calderón La Razón  14 Abril 2004

Islamólogos
César Vidal La Razón  14 Abril 2004

Aguirre anuncia que 26 colegios públicos de Madrid serán bilingües el próximo curso
EFE Libertad Digital   14 Abril 2004
 
Guerra y deshonor
EDITORIAL Libertad Digital  14 Abril 2004

La Comisaría General de Policía Científica ha logrado reconstruir totalmente el mensaje que los terroristas del 11-M habían grabado en una cinta de vídeo, hallada en el piso de Leganés donde los suicidas provocaron la explosión. En ella se vuelven a dejar patentes dos cosas: una, que la intencionalidad política de los autores de la masacre madrileña fue la de acabar con el Gobierno del PP, y dos, que no se contentan con que Zapatero retire las tropas españolas de Irak si no lo hace tambien de Afganistán. Textualmente los terroristas anuncian que "Tras comprobar que la situación no ha cambiado y después de que vuestro nuevo gobernante anunciase la apertura de su mandato con más lucha contra los musulmanes y el envío de más tropas cruzadas a Afganistán, las Compañías de la Muerte y Ansar Al-Qaeda han tomado la resolución de seguir la senda de la bendita yihad y la resistencia".

Los que han logrado manipular a la opinión pública occidental y, nutriendo la apología que Al Qaida hace de sí misma, culpan a la intervención aliada en Irak del terror islámico que nos sacude, cometen la grosera desfachatez de situar como causa algo que es cronológicamente posterior a ese supuesto efecto terrorista. Los terroristas islámicos atentaron contra nosotros antes de que ningún occidental fuera a combatirlos en Afganistán o en Irak. Podemos intentar huir de esta evidencia —y de hecho es lo que han hecho y siguen haciendo algunos medios de comunicación españoles—hundiendo la cabeza en la tierra o reclamando cobardes protectorados a lo Carod Rovira. Sin embargo y aunque, por temor al terrorismo islámico, no nos sintamos parte y solidarios con ese mundo occidental que el islamismo quiere arrasar; aunque los españoles digamos a los terroristas “Ustedes no quieren a los judíos ni a los norteamericanos, de acuerdo, pero nosotros tampoco. Antes de atentar contra EE UU —o de Israel —, sitúense en el mapa”, los terroristas nos seguirán viendo como enemigos, como parte de ese mundo libre que ellos llaman “cristiandad”.

Los que quisieron y siguen queriendo apaciguar a los terroristas retirando nuestras tropas de Irak, ahora podrían recapacitar al ver que los terroristas no se contentan con que salgamos de ese país con el rabo entre las piernas. Lo que no sabemos es si por fin reconocerán con él su equivocada pero —gracias a ellos — dominante tesis de tratar de contentar a los que no se iban a contentar. Bin Laden ya anunció que combatiría al lado de Sadam Hussein si occidente se atrevía a intentar derrocarlo, pero los medios de comunicación han seguido y siguen insistiendo en presentar como un extraño a los terroristas islámicos a un genocida que no dejó nunca de apoyarlos y financiarlos. ¿También nos vamos ahora a retirar de Afganistán? ¿También lo haríamos de España cuando nos reclamen Al Andalus?. Los terroristas, como todo movimiento totalitario, pinchan y, si notan blando, siguen y seguirán profundizando. Que pinchen, es responsabilidad de ellos; que no nos noten blandos, es una responsabilidad que todos nosotros deberíamos exigirnos a nosotros mismos. Nos va la vida —y la libertad- en ello.

AMÉRICA, CON «BURKA»
Por Jaime CAMPMANY ABC 14 Abril 2004

A mis años, voy a tener que aplicarme a estudiar árabe, a ver si aprendo a escribir correctamente «burka» o «burkha», que de ambas maneras lo veo escrito. Y peor es lo que me sucede con «yihad». ¿Es el «yihad» o la «yihad»? Todavía no me aclaro en lo del género, pero tampoco estoy seguro de la ortografía. Unos escriben «yihad», otros «jihad», y en algún sitio he visto la palabra así: «jih-hahd», áteme usted esa mosca por el rabo.

Sea como fuere, el caso es que ya todos sabemos lo que es el burka y que yihad significa «guerra santa», aunque apurando la semántica también puede entenderse como lucha interior para buscar la perfección espiritual. Ahora, lo mismo que en el medioevo español, yihad se entiende como guerra a los enemigos de Alá, la lucha por las bravas para defender y extender el islamismo. En aquellos largos siglos medievales, al yihad oponían los cristianos la «santa cruzada», guerra de dioses.

Hoy las invasiones árabes, no sólo en España sino en toda Europa y también en América, no siempre recurren al yihad. Mezclan la predicación e influencia de las costumbres musulmanas con las acciones terroristas. O sea, que utilizan por un lado la inmigración pacífica y, por otro lado, se cargan las Torres Gemelas o vuelan los trenes en Madrid. No sé yo cuál de esas dos penetraciones sea más efectiva, si la de la violencia, como acción del yihad contra Occidente, o la infiltración de las costumbres musulmanas en las sociedades occidentales.

Nuestra vecina, tan liberal ella, ya ha sufrido problemas, a veces de cierta gravedad, cuando ha intentado desterrar de las escuelas francesas el pañuelo islámico. Las niñas árabes inmigrantes, con su cabeza y parte del rostro tapados por el preceptivo pañuelo de su religión, se sentaban junto a las francesas de breve minifalda, y eso de la convivencia pacífica de las culturas no siempre se logra de una manera natural y en cincuenta años. Aquí, convivimos con los árabes durante ocho siglos, y una de dos, o te convertías a la otra religión con todas sus consecuencias, o seguías matándote con el otro, lo mismo por el hábito que por la oración.

En Estados Unidos se ha levantado ahora una ola de puritanismo pudoroso. No parece sino que el uso del burka se haya convertido en una secreta aspiración de las mujeres norteamericanas. En las playas europeas, las bañistas se tienden en la arena cubierto el monte de Venus con un minúsculo tanga, o se meten en el agua en pelota picada. Pero en USA se arma un sanquintín si una cantante enseña una teta. Cicciolina hacía su campaña electoral en Italia para el Parlamento europeo enseñando la teta izquierda, y los electores, lejos de escandalizarse, le pedían que enseñara también la derecha. Y hay que ver la marimorena que se ha armado en América con la teta destapada de Janet Jackson. Bueno, pues ahora unos grupos de puritanos musulmanizados les ponen franjas negras a las estatuas clásicas, carne de mármol desnudo, exhibidas en público. Como sigan llegando árabes a New York, New York, la Estatua de la Libertad aparece una mañana con burka.

COARTADAS DEL TERRORISMO
Editorial ABC 14 Abril 2004

GRACIAS a la reconstrucción del vídeo que fue encontrado en la vivienda reventada por los terroristas que se suicidaron en Leganés, se ha podido saber que el grupo integrista al que pertenecían había decidido seguir atentando en España como respuesta al «envío de más tropas cruzadas a Afganistán». Se referían los terroristas al anuncio hecho por Rodríguez Zapatero de que el nuevo Gobierno socialista ampliaría el contingente español destacado en Afganistán, reforzando el mandato de Naciones Unidas y el compromiso antiterrorista con las potencias aliadas. La consumación de este proyecto, sometido a mayor precariedad que la retirada de tropas de Irak, sería una forma de anteponer el interés nacional, en el marco de la coalición de democracias que están comprometidas militar y políticamente contra el terrorismo, a las reacciones emocionales que provocan las amenazas criminales de Al Qaida y sus filiales. La dirección de la política exterior la decide el gobierno legítimo de cada Estado, en función de sus alianzas, necesidades y principios. No una banda terrorista, que ya ha acreditado que sus coartadas son falsas y que siempre encontrará un pretexto para justificar su terror, sea en Kabul, Bagdag o Al Andalus. Si los Estados agredidos incurren en un síndrome de culpa frente al agresor, sólo logran desarmarse y hacerse más vulnerables por el terror.

Ahora es Afganistán, como mañana puede ser cualquier otra apelación pseudo-histórica, cualquier otro agravio exógeno que disimule lo que es una doble guerra por la hegemonía de una visión integrista del Islam en el mundo musulmán y contra la cultura democrática occidental, basada en la libertad y en la igualdad de las personas. El vídeo de Leganés, como el fax enviado a ABC por los terroristas suicidas, muestran su capacidad para encadenar mentiras, sobre todo si alguna de ellas tiene la eficacia disuasoria que pretende. Y alguna la ha tenido de forma patente en amplios sectores de la sociedad española. Repatriar las tropas de Irak y no ampliar el contingente en Afganistán carecerán de cualquier efecto protector frente a un terrorismo de aniquilación en masa, sin aspiraciones políticas ni objetivos concretos, que selecciona a sus víctimas por su privativo juicio histórico y cultural -en el vídeo se citan la «expulsión de Al Andalus y los Tribunales de la Inquisición»-, no por su política exterior. Ningún Estado que se precie de su dignidad puede llegar a los niveles extremos de claudicación que exige el terror integrista.

Rodríguez Zapatero ha hecho acopio, en pocos días, de datos importantes para las primeras semanas de su política internacional antiterrorista, que serán críticas si se ajustan a las previsiones de su programa electoral. Quizá no los tuvo antes de comprometerse o no los consideró debidamente a la vista de las expectativas electorales conocidas hasta el 11-M. Pero es importante que sea consciente de que, cualquiera que sea su decisión, ningún gobierno democrático que se sume a un esfuerzo conjunto contra el terrorismo internacional, que libere naciones de regímenes genocidas y que busque la estabilidad democrática de esos pueblos puede considerarse o ser considerado como responsable por provocación de los atentados terroristas que se encubran con falsos desagravios. Tendrá la responsabilidad que corresponda por sus errores, pero la legitimidad de sus motivaciones siempre será superior a cualquier excusa terrorista.

El nuevo Ejecutivo tiene un compromiso electoral -la repatriación de las tropas-, sometido a una condición intencionadamente improbable: el control político y militar por la ONU. Habrá de ponderar el coste político que gravará su decisión, que lo tendrá. Pero también tendrá derecho a que en la responsabilidad política de sus decisiones no gravite un solo muerto causado por los terroristas.

MINORÍA ABSOLUTA
Por Ignacio CAMACHO ABC 14 Abril 2004

LA ausencia histórica de fuerzas minoritarias de ámbito nacional -Izquierda Unida ha acabado, por obra y gracia de Llamazares, convertida en un apéndice agitador y sectario, lejos de la izquierda decente con la que Anguita trató de levantar un recambio a la hegemonía socialdemócrata- ha dibujado en España un mapa político de acusado bipartidismo, en el que la única alternativa matemática a la mayoría absoluta del PP o del PSOE consiste en la alianza con formaciones nacionalistas, cuyo único objetivo consiste en la quiebra, en mayor o menor grado, de la cohesión territorial. Ésa fue una de las claves de que, hace cuatro años, los ciudadanos otorgasen a Aznar un respaldo masivo, hartos de que las cuestiones esenciales del Estado tuviesen que pasar por el fielato de los nacionalismos y conllevasen continuas contrapartidas de concesiones a sus aspiraciones aparentemente insaciables.

Sin embargo, el estilo autoritario o cesarista con que el presidente ahora saliente administró esa mayoría, combinado con el shock emocional del 11-M, ha provocado una corriente de opinión pública mayoritariamente adversa a cualquier posición hegemónica, que Rodríguez Zapatero y su equipo han administrado con contrastada eficacia. A falta de diferencias ideológicas o programáticas de relieve, los socialistas han apelado al etéreo concepto del talante para construir un discurso político que le ha permitido demoler a un adversario sólidamente protegido por los logros de su gestión.

Una vez ganadas las elecciones, y ante la evidencia de que el rumbo económico admite pocas variantes, el zapaterismo se dispone a construir sobre la retórica gestual una posición de centralidad que le afiance en el poder. Con los nacionalistas a un lado y el PP al otro, Zapatero dispone de un amplio margen de maniobra para establecerse como la opción de centro con que la sociedad española se identifica más a sí misma. Está en minoría pero, al igual que Aznar en el 96, se halla en condiciones idóneas para hacer de la necesidad virtud.

El principal desafío para el Partido Popular en la legislatura recién abierta va a consistir en romper esa trampa conceptual y tratar de evitar que Zapatero acabe sintiéndose cómodo en su sofística política. Reto difícil, porque la estrategia de su adversario será, sobre todo en los primeros compases, la de aislarlo para reforzar la imagen de intransigencia que ha sacado del poder al aznarismo. El PSOE va a trabajar para acentuar la idea de un PP hirsuto, ceñudo, reticente a los pactos, impermeable en su modelo de Estado, inflexible en sus planteamientos sociales: una fuerza antipática encastillada en su soledad. Si lo hizo frente a 183 diputados, lo hará frente a 148.

A estos efectos, y en una España sumida en la comodidad del pensamiento débil y el culto al diálogo superficial como base de la toma de decisiones, la tarea de la oposición se antoja un duro esfuerzo cuesta arriba para el que no sirve de mucho el respaldo de 9.700.000 españoles. La atomización de los partidos nacionalistas permite a Zapatero disponer de un amplio abanico de posibilidades con el que hacer visible su recién conquistado centrismo. Incluso hay diferentes grados de nacionalismo para establecer escalas de moderación con las que presentarse como un referente equilibrado. Sólo si el PP consigue victimarse como una fuerza de amplia base social y fuerte cohesión interna, marginada por una dogmática coalición en su contra, podrá zafarse de ese bucle envenenado que le envuelve, con sus 148 diputados, en una penosa y comprometida minoría absoluta.  
icamacho@abc.es

El testamento del terror
FERNANDO ÓNEGA La Voz 14 Abril 2004

ESTE PERIÓDICO publica hoy las amenazas contenidas en el vídeo grabado por los terroristas islámicos inmolados en Leganés. Estamos ante un testamento del terror que pretende sembrar el pánico en una sociedad ya atemorizada por la matanza del 11-M. Antes del terrible suceso, frases como «traeremos la guerra hasta vuestras casas y no podréis conciliar el sueño» sonarían como una bravuconada de fanáticos. Hoy, por desgracia, suenan como algo posible, porque quien puso aquellas bombas en el tren es capaz de toda atrocidad.

Después de comprobar el odio que ese vídeo alberga, caben dos preguntas: ¿Por qué España? ¿Por qué ese anuncio de tanta crueldad hacia nuestro país? Alguien dirá: «Es la respuesta a la foto de las Azores y al apoyo del Gobierno español a la guerra de Irak». Es una explicación insuficiente. Estados Unidos tiene una responsabilidad infinitamente mayor, y no se producen atentados en su territorio. El Reino Unido es potencia de ocupación, y no recibe amenazas tan llenas de odio. Italia tiene más soldados que nosotros en Irak, y no sufre un chantaje similar.

Tiene que haber, por tanto, otras causas añadidas. Son causas que van desde la consideración de España como el Al-Ándalus perdido que sueña Bin Laden, hasta la facilidad para cometer atentados. Somos o hemos sido un lugar cómodo para terroristas: un lugar donde hasta ahora no llamó la atención ver a un joven árabe con una mochila en un tren; y un lugar donde, a pesar de la existencia de ETA, apenas se observa vigilancia policial en escenarios de concurrencia masiva.

Son explicaciones desalentadoras, pero posibles. La consecuencia dramática fue la vista en Madrid: se pudo cometer una matanza con una facilidad y una sencillez que todavía sorprenden a los expertos. Una sola aparente célula fue capaz de reunir a decenas de militantes, potenciales asesinos, que sólo ahora están siendo descubiertos por la investigación. Y sus redes están extendidas por gran parte de España, como ayer volvieron a poner de manifiesto las detenciones de Granada.

Ignoro qué puesto ocupará esta realidad en las prioridades que Rodríguez Zapatero expondrá mañana durante su investidura en el Congreso de los Diputados. Pero es evidente que estamos ante un problema complejo, que se ha convertido en el mayor peligro para los españoles. Aunque los autores del vídeo estén muertos, nunca la sociedad civil se enfrentó a un enemigo tan colectivo como irracional. Nunca, por tanto, estaría tan justificada la aportación de medios para luchar contra él. Pero ya véis: a la mayoría de los partidos, empezando por el que termina su labor de gobierno, lo único que les preocupa es el papel de Llamazares o de Carod-Rovira en el vigente pacto antiterrorista.

Qué vertigo, Zapatero
TONIA ETXARRI El Correo 14 Abril 2004

Sabían los socialistas que el nuevo Gobierno tendría que mantener un pulso constante (eso sí, con mucho diálogo) con los nacionalistas catalanes y vascos. Pero lo que no conocía Zapatero en primera persona, y ahora es su turno, es la estrategia del nacionalismo para seguir alimentando su permanente insatisfacción, independientemente de quién sea quien gobierne en España. Se comprometió públicamente a apoyar cualquier reforma estatutaria que fuese aprobada por la mayoría del Parlamento catalán y ahí le espera Carod con el recordatorio, a cambio de su apoyo en la investidura. Se jactó de que nunca se había entrevistado con Arzalluz, y el viejo jelkide, que ha vuelto sin haberse ido, califica al nuevo presidente del Gobierno de «demasiado blando» para aventurar que los socialistas difícilmente darán marcha atrás en el Pacto Antiterrorista. Cree que realizarán alguna especie de cambio para ampliarlo a los demás «y ahí llegarán los líos». ¿Cómo lo sabe el ex presidente del PNV! Se conoce tanto a sí mismo y sus circunstancias que ya anuncia que llegarán los líos, aunque sin afinar que los líos los provocarán quienes quieren mantener a ultranza el plan Ibarretxe pero, eso sí, que se rompa el Pacto Antiterrorista, que fue, por cierto, el germen de la Ley de Partidos que situó a Batasuna fuera de la legalidad.

Los asesores de Zapatero saben que, además del necesario consenso en política internacional, no va ser tarea sencilla deshacer el nudo gordiano en el País Vasco. Y les preocupa. Resulta coherente, desde luego, que quienes impulsaron el Pacto por las Libertades lo mantengan no sólo porque lo siguen considerando necesario sino porque «ése fue un pacto que selló una actitud de firmeza en la lucha contra el terrorismo independientemente de quién gobierne», aseguran. Pero parece querer buscar la cuadratura del círculo José Blanco cuando habla de mantener el pacto ampliado a otros partidos. ¿Cómo se consigue eso, aparte de con tiento y con tiempo? Se intentó en su día ampliar el consenso y se quedaron los del PP y PSOE, con sus veinte millones de votos frente al espejo. Si Zapatero considera, como declaró públicamente, que el PNV se había autoexcluido del Pacto Antiterrorista al haber firmado el Pacto de Lizarra, ¿cómo cree que podrá implicar a un partido cuyo nuevo presidente no ha mencionado, siquiera, en su saludo de bienvenida, un compromiso aunque sea formal, de lealtad constitucional?

Sólo queda que la creación de la Comisión de Secretos oficiales, como vía complementaria de información, sea considerada como un primer paso por otras fuerzas políticas parlamentarias. Cabe esperar también que el nuevo presidente del Senado, Javier Rojo, despojado ya de sus prioridades de campaña electoral, siga poniendo los puntos sobre las íes como ha empezado a hacer esta semana. Porque como le líen entre Carod e Imaz con el preámbulo del pacto ¿vaya vértigo!

Tiempo de pactos
Editorial Heraldo de Aragón  14 Abril 2004

LA ORTODOXIA económica del futuro Gobierno parece garantizada en grado suficiente, así como su apuesta por la productividad. El anuncio de que potenciará las políticas sociales (vivienda, educación, sanidad y justicia) y de investigación y desarrollo no admite objeciones de principio, como tampoco la voluntad de restaurar los lazos europeos sin abandonar la alianza con EE UU. Problemas más oscuros, por su complejidad, son los referidos a la lucha contra las dos amenazas terroristas y a la preservación del espíritu constitucional.

El terrorismo etarra no ha desaparecido, ni tampoco la presencia política de algunos incondicionales de la existencia de la banda, dirigentes que disfrutan todavía de valiosos amparos institucionales del nacionalismo vasco no violento, interesado en distinguir sutilmente entre ETA y su entramado. Por eso, la alianza de PSOE y PP, que suman el ochenta por ciento de los votos ciudadanos, debe quedar en todo caso incólume y en sus propios términos, como ha asegurado José Blanco, secretario de organización de los socialistas, a pesar de las exigencias del PNV: el pacto, dijo Blanco, es contra el terrorismo "y contra nadie más". Con ello parece descartar la petición del PNV de desligarse de un pacto suscrito en su día por el Partido Popular a propuesta del propio PSOE.

En cuanto a las reivindicaciones nacionalistas, la intención anunciada por el dirigente socialista es la de avalar únicamente las propuestas de reforma de Estatutos que resulten "estrictamente constitucionales". Es una incógnita si ello complacerá, momentáneamente, a Carod-Rovira y ya es seguro que no agrada a Artur Mas, que declara encontrar estrecho e insuficiente el actual límite constitucional.

Sin novedad en Euskadi
José María Carrascal La Razón  14 Abril 2004

Quienes esperaban que el reciente cambio en la Presidencia del PNV significase un cambio en la política del primer partido nacionalista vasco han tenido que enterrar pronto sus ilusiones. Josu Jon Imaz puede tener un aire, una retórica, unas formas distintas a las de Javier Arzallus. Pero su filosofía, estrategia y objetivos son exactamente los mismos. Con la agravante del cinismo. Al menos Arzallus nos soltaba todo ello sin tapujos. Su sucesor nos lo presenta envuelto en papel de seda e incluso como queriendo hacernos un favor. Lo comprobamos el pasado domingo con motivo de la celebración del Día de la Patria Vasca. El presidente del PNV condicionó el apoyo de su partido al Gobierno de Rodríguez Zapatero a que se «desligue de los principios del Pacto contra las Libertades» que firmó hace tres años con el PP. ¿Saben ustedes qué pacto es ese «para el recorte contra las libertades»? Pues nada más y nada menos que el Pacto Antiterrorista, suscrito por los dos grandes partidos constitucionales.

El pacto que ha permitido acorralar a ETA, impedir que su brazo político pudiera seguir utilizando las leyes para subvertirlas y acabar prácticamente con la «kale borroka». Todo eso lo considera el señor Imaz «un pacto contra las libertades». Y, en efecto, lo es. Pero de las libertades de los asesinos, de los extorsionadores, de los terroristas, las únicas libertades que parecen interesar al señor Imaz. Porque las libertades de las víctimas le han traído a él y a su partido sin cuidado, pese a sus golpes de pecho, a sus palabras melifluas y a sus lágrimas de cocodrilo en los entierros. Hasta tal punto se ha pervertido el uso de las palabras en el País Vasco. ¿Y si fuera sólo el de las palabras! A los hechos nos remitimos, al Pacto de Lizarra, por ejemplo, ¿ése sí que fue un pacto por las libertades!, ¿verdad, señor Imaz?

No hay, por desgracia, cambios en el PNV. Todo lo más, un cambio de estilo, de estrategia, para ver si el nuevo inquilino de La Moncloa pica. De entrada, parece que no. La primera reacción de la cúpula del PSOE a esta oferta envenenada ha sido de rechazo. Pero no será la única ni la más peligrosa que le llegue desde los partidos cuyo primer y último objetivo es romper el presente marco constitucional y sustituirlo por otro completamente distinto, en el que España pase a ser un archipiélago de naciones, o estados libres asociados, con la única referencia de la Corona, en el mejor de los casos. Esto sólo ha sido el aperitivo. A José Luis Rodríguez Zapatero le esperan muchos y muy difíciles desafíos en la andadura gubernamental que hoy comienza. Y los más peligrosos no se los va a plantear el principal partido de la oposición, el PP. Se los van a plantear quienes se presentan como sus aliados, y en algunas autonomías, ya lo son. Como decía el sabio, «líbrame de los amigos, que de los enemigos ya me encargo yo».

Esperemos que el nuevo presidente del Gobierno español sea de la misma opinión.

ALREDEDOR DE LA PROMESA
CÁNDIDO ABC  14 Abril 2004

No se puede reorganizar el fracaso para anular sus efectos si persistimos en el principio que lo hizo posible. Lo más inmediatamente razonable, que dice al instinto público, sería escapar del cepo aunque nos dejásemos en él una pata, como la raposa. Irak es una trampa que va cerrándose de manera implacable y cruel. Cada vez más opera en su territorio, estimulado por la guerra, un fanatismo semejante al del Vietcong —lo semejante no tiene por qué ser homogéneo— mientras que la ocupación, que resultó fácil, como un cuchillo que penetra en la mantequilla, se ha convertido en una resistencia difícil y los ocupantes no saben qué hacer para salir de allí sin dar la sensación de que escapan.

Todo el mundo dice que la historia es maestra de la vida, pero se conoce que nadie va a clase. Al igual que en Vietnam, la cuestión no estuvo en llegar sino que está en marcharse. Si, conforme informaba ABC, «Powell duda ahora de sus propias pruebas para justificar la guerra contra Irak», y «las más dramáticas de todas las acusaciones que formuló ante la ONU se basan en informaciones no corroboradas por la CIA», es decir, si los empresarios de la guerra dudan de su propia empresa, lo que en último término significa dudar de sus beneficios, no parece sensato que las sucursales mantengan el principio del fracaso. Hemos pasado de un problema que teníamos que resolver al de nuestra propia defensa. Esta es la realidad.

Hay una discusión anterior cargada de nieblas y contradicciones que ya no tiene sentido práctico. La discusión de las armas de destrucción masiva y la connivencia de Sadam y Al Qaeda. A quien finalmente le asistiese la razón iba a ser igualmente atropellado y no le compensaría el haber tenido el semáforo en verde. El hecho de que José Bono fuese a «tranquilizar» a Rumsfeld es una manera previsora de no fiarlo todo a los semáforos. Además hay un axioma del que Zapatero se hará cargo rápidamente sin duda alguna, el de que si se apela a las fórmulas de ecuanimidad aceptadas por la comunidad internacional el débil siempre debe ceder. Por ejemplo, ante la fórmula ecuánime de que dependa de la ONU el contencioso de un Irak cada vez más insurrecto.

Lo que pasa es que el problema capital ya no es ese. El problema capital es que estamos asediados por una pasión en estado puro, el odio. Da miedo. Frente al odio no hay negociación posible, más cuando el odio se apoya en la fe y la fe en la profecía. El miedo de los inocentes, o más modestamente de los no implicados, a la muerte violenta, se ha desbordado por encima de quienes se exponen voluntariamente a ella. Ese miedo lo impregna todo. El nombre de Leviatán es Terror y el sostén del Terror es el Dinero, el cual discurre como una savia por las ramas del sistema financiero occidental empujando hacia arriba el terrorismo como si fuese una flor.

El caso es que la guerra de Irak y antes la de Afganistán, que no trajeron calma ni orden, que fueron simultáneamente catalizadores y coartadas del odio terrorista, han quedado atrás. Con la retirada o no de las tropas españolas nos planteamos un problema que fue de otro momento, pero cuya actualidad nace de una promesa electoral. El nudo no está, sin embargo, en el hecho contenido en la promesa, que es discutible, sino en la promesa misma, que compromete a Rodríguez Zapatero. Por eso los Estados Unidos tendrían que echarnos una mano y no ponernos entre la espada y la pared. Como decía el Crispín de don Jacinto Benavente, «hemos creado muchos intereses y es interés de todos el salvarnos».

¿Otro pacto?
Julia Navarro La Razón  14 Abril 2004

Zapatero va a mantener el Pacto Antiterrorista. Lo afirmó durante la campaña y ahora lo han vuelto a reiterar a través del secretario de Organización, José Blanco. Blanco ha dicho más: no solo lo van a mantener, sino que lo van a cumplir. Frase que es un velado reproche a la actitud de Aznar y su Gobierno en los últimos meses. Lo que sí va a intentar Zapatero es sumar más apoyos al Pacto y lo que está por ver es cómo lo hará. Y es que el Pacto Antiterrorista propuesto en su día por el propio Zapatero tiene una virtualidad y es no hacer del terrorismo un arma política arrojadiza entre los dos partidos que pueden gobernar. Durante estos años el PSOE ha cumplido su parte, es decir, no ha utilizado el terrorismo como arma arrojadiza contra el PP y sin duda los éxitos de Aznar en ese campo han tenido mucho que ver con la actitud responsable del PSOE que no ha puesto ningún «pero».

Ahora habrá que ver si el PP responde con la misma moneda. Dirán ustedes que por qué no lo van a hacer y la respuesta es porque para los populares el Pacto fue meramente instrumental para no tener oposición en ese frente. Pero es que además hay un claro precedente y es como cuando el PP fue oposición a los gobiernos de González, no tuvo empacho en utilizar el terrorismo como arma política contra el PSOE. Pero quizá lo que deba de plantearse el nuevo presidente de Gobierno es si este Pacto contra ETA no debería de ampliarlo contra cualquier clase de terrorismo y más concretamente también contra el terrorismo islámico. Hace unos meses ETA era la única organización terrorista que preocupaba a los españoles. Hoy más que ETA preocupan los fanáticos islámicos que ya demostraron su maldad el pasado 11 de marzo. De manera que a lo mejor Zapatero puede mantener el actual Pacto Antiterrorista tal y como está y como principales firmantes el PSOE y el PP, pero poniendo en marcha un nuevo Pacto, modificándolo, de manera que haga frente al nuevo terrorismo islámico y para hacer frente a este nuevo terrorismo pedir el concurso del resto de las fuerzas políticas. Hoy nuestro país, lo mismo que el resto de Europa, tiene un problema nuevo y mortífero sobre la mesa que es el terrorismo islámico y a ese problema hay que empezar a darle respuestas. Zapatero dirá cómo el próximo jueves durante el debate de investidura y me parece a mí que va a ofrecer un pacto. Veremos.

Guía para sobrevivir en el País Vasco
¿Basta ya! publica «Euskadi, del sueño a la vergüenza», un testimonio de su resistencia
La defensa de la verdad histórica y los valores éticos y políticos amenazados por terroristas y cómplices ideológicos es el motivo de este libro, «Euskadi, del sueño a la vergüenza» (Ediciones B) escrito por el colectivo ¿Basta ya!, un testimonio de su resistencia democrática en el País Vasco
Manuel Calderón La Razón  14 Abril 2004

Madrid- Que ¿Basta ya! quiso rebatir las ideas impuestas por el nacionalismo radical vasco con las ideas es buena muestra este libro, un voluminoso documento escrito para «mejorar la comprensión y el entendimiento del drama vasco» y para que el terrorismo no se acepte como un mal divino que hay que acatar diciendo: «Es el conflicto vasco». Fernando Savater, que presentó ayer el libro en Madrid, junto a Maite Pagazaurtundua y Carlos Martínez Gorriarán, dijo que lo que fundamentaba este trabajo eran los «conocimientos emancipadores». Es también ¬y así se indica en la portada¬ una «guía útil del drama vasco».

«Hemos rotos tabúes y somos molestos para las autoridades vascas, pero también hemos madurado», señaló Pagazaurtundua, hermana de Joseba Pagazaurtundua, asesinado por ETA en febrero de 2003 y concejala del municipio de Urnieta, que dijo que la banda terrorista estaba más sola que nunca tras los atentados del 11-M «al mirarse en su propio espejo». Si ETA está especialmente débil ¬añadió¬ es también por el Pacto por las Libertades. Y está débil porque tenemos fortaleza democrática». Defendió el pacto antiterrorista firmado entre PP y PSOE y aseguró que el futuro presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «no dará ni un paso a atrás» en la lucha contra el terrorismo.
 
Mentiras. De cómo el nacionalismo vasco ha instalado algunas falsedades, citó el caso reciente del actual líder del PNV Josu Jon Imaz cuando pidió a Zapatero que abandonase el pacto («él no sabe lo que pasamos con la kale borroka ) que ahora define como pacto contra las libertades: eso es falsear la historia». Sin embargo, el libro, profusamente documentado, aporta en una anexo, por ejemplo, el pacto entre PNV y ETA.

Por su parte, Martínez Gorriarán no cree que los «gestos de Imaz» supongan un cambio en la política nacionalista y dudó de que la ausencia de atentados, de momento, suponga que hay «condiciones para la libertad», como sostiene el PNV. «Insistiremos mientras no se pueda decir abiertamente que eres de ¿Basta ya!».

Insistió también sobre esta idea Fernando Savater cuando se ha divulgado la idea de que el Preámbulo del Pacto por las Libertades se dice que los firmantes deben renunciar a sus principios, «¿pero quién les ha metido eso en la cabeza»

Islamólogos
César Vidal La Razón  14 Abril 2004

Los atentados del 11-M han colocado a la sociedad española, muy a su pesar, ante la insoslayable necesidad de comprender la repercusión que la cercanía del islam puede tener para ella. De manera inmediata, los medios de comunicación se han puesto a buscar a gente que pudiera explicar con un mínimo de coherencia lo que nos espera. Algo similar sucederá en el seno de una nueva administración que, por mucho que se empeñe Rodríguez Zapatero, tendrá como problema de primera entidad el integrismo islámico. Algunos de los personajes que han emergido en medio de este ambiente están resultando inquietantes. Entiéndaseme. Junto a eruditos de extraordinaria lucidez como Serafín Fanjul que no tienen pelos en la lengua a la hora de decir la verdad, hay islamólogos supuestos que sostienen que la solución para el mundo árabe sería implantar las disparatadas ideas del coronel Nasser, que defienden las posiciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla con argumentos que pueden calificarse de todo menos de morales.

Semejantes ejemplos verídicos son posibles por varias razones. La primera es la de pensar que cualquiera que ha estudiado árabe y conoce, por ejemplo, la literatura egipcia puede opinar sobre el conflicto de Oriente Medio. Semejante punto de vista resulta tan estúpido como el de pedir opinión sobre la situación política en España a alguien sólo porque realizó su tesis doctoral sobre Lope de Vega. Quizá pueda responder pero, desde luego, no será por su conocimiento del Fénix de los ingenios. La segunda razón es la dictadura de lo políticamente correcto. Dado que ésta nos cuenta mitos tan faltos de base histórica como el de la convivencia de las tres culturas en la Edad Media, parece que poseen autoridad los que nos enseñan que no hay que preocuparse, que el cristianismo es tan intolerante como el islam y que, en realidad, la culpa de todo la tienen Israel, los Estados Unidos y, a ser posible, Aznar. Especialistas en el integrismo árabe los necesitamos y eso por razones de verdadera supervivencia pero, por sensatez, nunca debería incluirse entre ellos ni a la antigua novia de un terrorista libio expulsado de España ni al marido de una defensora de los terroristas palestinos.

LA EXPERIENCIA HA TENIDO 192 SOLICITUDES
Aguirre anuncia que 26 colegios públicos de Madrid serán bilingües el próximo curso
Unos 2.000 alumnos madrileños de primero de primaria recibirán el próximo curso la tercera parte de sus clases en inglés en los 26 colegios públicos (9 en la capital y 17 en la región) que ha seleccionado el Gobierno regional para iniciar esta experiencia, pionera en España, que ha tenido 192 solicitudes. Aguirre explicó que "el grado de entusiasmo del profesorado" ha sido el principal criterio para elegir dichos colegios.
EFE Libertad Digital   14 Abril 2004

La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y el consejero de Educación, Luis Peral, dieron a conocer este miércoles los colegios públicos que iniciarán este proyecto piloto, que arranca con un presupuesto de 1,6 millones de euros para el primer curso y pretende que al final de la legislatura haya 110 colegios públicos madrileños que podrán impartir todas las materias -excepto matemáticas y lengua castellana- en lengua inglesa.

La presidenta explicó que "el grado de entusiasmo del profesorado" ha sido el principal criterio para elegir estos 26 colegios públicos entre los más de 600 de la región, y así se descartaron los que no tuvieran, al menos, el 85 por ciento de apoyo de los maestros y en los hubiera más de un 10 por ciento de rechazo en el claustro.

Aguirre dijo que el objetivo final es "equiparar la sociedad madrileña a la escandinava" en el aspecto educativo, de manera que "a largo plazo los madrileños se hagan en tender y entiendan fácilmente el inglés". Para ello, se comenzará a impartir el próximo curso la enseñanza bilingüe sólo en primero de primaria (niños de 6 años) y se extenderá en cursos sucesivos hasta que en 2007 haya 110 centros públicos bilingües, como prometió el Gobierno regional, uno por cada 50.000 habitantes.

La presidenta, que dijo sentir "curiosidad" por conocer el criterio que va a aplicar el futuro presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, "para hacer bilingües todos los colegios públicos de España, como ha prometido", dijo que además se ha tenido en cuenta al seleccionar los centros que al menos cuenten con dos especialistas en enseñanza de inglés y otros dos dispuestos a perfeccionarlo, así como su distribución territorial.

A partir del curso 2004-2005 en los centros seleccionados habrá un auxiliar nativo de conversación inglesa y un coordinador del proyecto que estará en contacto con el British Council, entidad británica colaboradora, y todos los colegios tendrán otra escuela "gemela" en el Reino Unido para hacer intercambios de alumnos, profesores y padres y perfeccionar el idioma. Respecto a la formación de los maestros, el 1 de mayo próximo los profesores de los colegios elegidos dejarán sus puestos para asistir a cursos intensivos de inglés, primero en España durante dos meses y seis horas diarias, a cargo del British Council y del Trinity College, y después en Reino Unido, durante un mes. La Comunidad de Madrid abonará al British Council 4.080 euros por cada curso que imparta a estos profesores y 3.490 por cada maestro que estudie en el Trinity College.

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