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Recortes de Prensa     Sábado 1 Mayo 2004
La ruptura de las reglas del juego
Pío Moa Libertad Digital 1 Mayo 2004

Estructura del PSOE
José Manuel GONZÁLEZ PÁRAMO La Razón  1 Mayo 2004

Propósitos americanos
Daniel Pipes Libertad Digital  1 Mayo 2004

Con guante de seda
TONIA ETXARRI El Correo  1 Mayo 2004

ABOLICIÓN DE LAS MONARQUÍAS DE EUROPA
COLECTIVO REPUBLICANO TERCER MILENIO info@crepublicano3m.com 1 Mayo 2004
 
PSOE
La ruptura de las reglas del juego
Pío Moa Libertad Digital 1 Mayo 2004

La política es el territorio de la lucha por el poder, y por tanto de la violencia. Una de las grandes ventajas de la democracia es que permite la alternancia en el poder sin revoluciones o violencia, pero ésta sigue presente implícitamente. Podría formularse así: “Yo acepto que tú gobiernes, resignándome a una oposición pacífica, siempre que tú respetes las reglas del juego que garantizan la limpieza electoral y las libertades y derechos que a mí me permitirán, eventualmente, gobernar a mi vez”. Obviamente, si una de las partes rompe las normas, está imponiendo un despotismo, y la otra parte queda automáticamente liberada, a su vez, de respetarlas –en otro caso quedaría en desventaja y forzado a respetar la arbitrariedad--, con lo cual la violencia tiende a reaparecer en toda su crudeza.

Por lo tanto, la democracia no puede funcionar si sus principales partidos no aceptan las reglas, normalmente condensadas en las constituciones. Aquí surge un problema: ¿qué ocurre con los partidos antidemocráticos? Porque las libertades no lo serían si ellos no pudieran ejercerlas también. Así, los partidos comunistas y otros totalitarios han disfrutado y disfrutan de las libertades democráticas, pero está claro que ello resulta aceptable sólo en cuanto no alcancen el poder, pues si lo hicieran y aplicaran sus concepciones, la democracia naufragaría. En otras palabras, la democracia descansa en el supuesto de que la mayoría de los ciudadanos no votará a un partido contrario a las libertades; y por lo común así ha ocurrido. Pero no siempre. Hitler obtuvo el poder democráticamente, y afirmando que no iba a eliminar la Constitución, sino a interpretarla de manera más “profunda” (más “generosa”, quizá dirían otros ahora). Lo mismo ocurrió con Allende, también llegado al poder por medios democráticos, para enseguida comenzar el proceso de demolición del sistema de libertades.

Tradicionalmente el PSOE ha sido marxista y, por tanto, antidemocrático. Fue el mayor cáncer de la república y el principal causante de su ruina, autor de la rebelión de octubre del 1934 –70 aniversario de ella este año– contra un gobierno legítimo. Rebelión diseñada textualmente como guerra civil. Rompió entonces con la Constitución impuesta –que no consensuada– por la propia izquierda, toda la cual apoyó políticamente, y casi sin excepción, la insurrección armada del PSOE y la Esquerra catalana. El sistema republicano pudo entonces quebrar si la derecha, sintiéndose a su vez liberada de las obligaciones constitucionales, hubiera replicado con un contragolpe. Pero defendió la ley y las libertades, y en 1936 las izquierdas volvieron al gobierno tras unas elecciones anómalas. Que no habían aprendido ni rectificado nada desde el 34, lo revela el maremagnum de disturbios y crímenes subsiguiente, amparado de hecho por un gobierno que perdió su ya dudosa legitimidad de origen al negarse a hacer cumplir la ley, la cual pasó a imponerse desde la calle. Conocemos el resultado.

Pero el poder en manos de un partido antidemocrático no es el único peligro. Un partido moderado puede dejar de serlo una vez en el poder, puede abusar de éste, vulnerando los derechos y libertades comunes. Esa tentación alcanza, con más o menos intensidad, a todas las fuerzas políticas. La oposición debe impedir que el abuso llegue muy lejos, pero el partido gobernante tiende casi siempre a usar su superioridad de medios para reducir a la impotencia a la oposición. El problema consiste en saber cuándo las vulneraciones amenazan destruir el sistema y hasta dónde pueden ser toleradas.

Durante la transición el PSOE abandonó el marxismo y apareció como un partido moderado, pero cuando consiguió el poder multiplicó sus ataques a la democracia. Intentó blindar la corrupción mediante leyes que impidieran su denuncia –y el nivel alcanzado por la corrupción constituía en sí mismo un ataque al sistema–; urdió conspiraciones para destruir o menguar la libertad de prensa, hundiendo a medios de masas críticos hacia él; en su tratamiento del terrorismo combinó la negociación con los delincuentes y la persecución ilegal de ellos; y así muchos otros actos que en algunos momentos llevaron al sistema a una situación difícil. Por fortuna la resistencia de la sociedad civil y las elecciones terminaron con el largo gobierno de aquel grupo insaciable de poder y de dinero, antes de que el mecanismo democrático se resintiera de modo irreversible.

Pues bien, ahora volvemos a una situación semejante. Para reconquistar el poder, el PSOE, en alianza con los comunistas y los secesionistas, ha utilizado tácticas extremistas y violentas, pretendiendo imponerse desde la calle y promoviendo en toda España un ambiente similar al de las Vascongadas. Apenas ganadas las elecciones, sus primeras medidas sólo pueden interpretarse como una victoria en toda regla del terrorismo islámico: ha sido, sin duda, la más importante victoria obtenida por Al Qaida hasta la fecha, confirmación aparente de su estrategia bélica de “cuarta generación”, mal conocida en España, o deliberadamente ocultada por algunas fuerzas políticas. Muchas concepciones y actos del actual gobierno tienden a otorgar rentabilidad política al terrorismo. Por otra parte la actual oposición va a encontrar enormemente limitada su capacidad de expresión… debido sobre todo a sus propias torpezas.

Estos hechos vulneran gravemente las reglas del juego democrático, sustituyen la moderación por el extremismo, y la política por la demagogia. Su gravedad consiste en que no son simples salidas de tono o estridencias momentáneas, pues se encuadran en una estrategia para acabar unilateralmente con la Constitución. Si la ley básica ha funcionado durante un cuarto de siglo, a pesar de sus fallos, de las vulneraciones de la época felipista y de la constante erosión e incumplimiento de sus normas en Vascongadas y Cataluña, se debe a que, en contraste con la Constitución republicana, la actual fue elaborada por consenso de casi todas las fuerzas políticas relevantes. Pero ahora, siguiendo una vieja tradición de trágala, golpista en el fondo, las izquierdas y los nacionalismos regionales pretenden hacer tabla rasa de la Transición democrática y fabricarse e imponer una Constitución a su gusto y al de quienes proclaman sin rebozo su intención de disgregar España.

Tal propósito, lo disfracen como lo disfracen (“generosidad”, “valentía”, “pluralismo” y hasta “regeneración democrática” le llaman ahora) sería totalmente inaceptable para millones de ciudadanos, entrañaría una ruptura radical de las reglas del juego, e impondría en España una forma de despotismo.

Lo cual plantea un arduo problema: ¿cómo reaccionar a esa ruptura, y por tanto al peligro evidente de ruina de la democracia? No tengo la respuesta, pero el asunto me parece grave en extremo, y merecedor de la más seria reflexión.

Estructura del PSOE
José Manuel GONZÁLEZ PÁRAMO La Razón  1 Mayo 2004

El federalismo me parece un tema sugerente y clave, en determinados países, con ineptitud organizativa, talante insumiso e ineficaz filosofía común. El federalismo ¬es mi hipótesis¬ no sirve en España ni en sus sub-estructuras políticas como acreditaron nuestras nefastas repúblicas y acredita la veleidad obsesiva de la independencia política de algunas autonomías. Los hechos y razones sostienen que:

1°. Confiere una legitimación falsa sobre la omnipotencia o infalibilidad de las partes porque dependen y se equivocan, y contradicen en una misma demarcación. Ibarra es un no a los nacionalismos a nivel central; Maragall, sí a los independentismos y se considera no vinculado.

2°. Las naciones federales y confederales se crearon de la agrupación de lo separado, no de la separación de lo unificado por los siglos. USA, Brasil, Alemania, México, URSS nacieron así de la voluntad absoluta o democrática ¬o de la política matrimonial en otro tiempo.

3°. Las federaciones surgieron de las voluntades consolidadoras de intereses comunes y de la adopción de instituciones superiores consensuadas, moderadoras y cuidadoras del interés y de la «voluntad de vivir juntos» ¬única razón de la unidad política indiscutida por los tratadistas. (Rommen, Friedrich, Dahl...)

4°. Quieran o no, tras la guerra civil de la unión americana ¬a veces tensa¬ o de la imposición, al cabo asumida por los líderes de todos sus territorios.

5°. La historia cuenta la unión creada por la Gran Marcha en China o el final de la Guerra Civil norteamericana. Luego particiones administrativas y agregaciones bélicas, o mercantiles (por ejemplo, Alaska y Florida) o voluntarias consolidan lo federado sin pérdida del poder vigente en el poder común de los Estados Unidos, cuya indiscutible autoridad y presidencia es la mayor conocida.

6°. Las uniones y separaciones anti-históricas expansivas y contranaturales tienen mal curso y peor solución. Salvo en el curso de las colonizaciones no se dan federaciones provenientes de un derecho de auto-determinación. Donde hay intentos (Inglaterra, Francia, España...) las naciones se consolidan a pesar de las «requisas» e inaceptables secuestros de territorios (Malvinas, Gibraltar, California...) lo cual es injusto y «contendible», pero es así.

7°. El laberinto psico-social explicable por el modo de configuración secular de los condados, los señoríos, los principados, los «reinos», los «taifas» unidos, por bodas, luchas, expropiaciones... proximidades, complementariedades... se unieron por pactos tras las peleas durante siglos (Guipúzcoa, 1200; Álava y Vizcaya, finales de 1300). Las invasiones internas y externas crearon estancias y combinaron mentes, culturas, aficiones, actitudes, temperamentos, y a pesar de las culturas identitarias permanecieron unidas y se comportaron patrióticamente en ocasiones ¬expulsaron a Napoleón, en el conflicto de la sucesión, unos apoyaron a Felipe V (vascos); otras, la esperanza carlista (Galicia, Cataluña), etcétera, con trescientos mil muertos en toda España.
En España las autonomías han intentado consolidar los mestizajes de fenicios, cartagineses, griegos, celtas, íberos, romanos, visigodos, árabes,... hasta los reyes Isabel y Fernando. De ellos mana la configuración de unidad del Estado-Nación española (s. XV y s. XVI). Todo lo que es nuestra distribución territorial confluyó convirtiendo a nuestras regiones y nacionalidades ¬con Inglaterra¬ en el primer Estado-Nación del mundo. Del poder divino y/o el absoluto se caminó hacia el poder de la monarquía parlamentaria, democrática y autonómica, en cuyos excesos post-transición ha pecado de generosidad pródiga el poder máximo del país.

Autonomías desleales
Algunos pensamos que las policías autonómicas, el control de la mejor educación, ciertas posibilidades legislativas, el mal entendimiento de una «libertad» sin responsabilidad, la ausencia de filosofía, derechos sin deberes, sin límites prácticos es una equivocación seria. Tras la dictadura, el consenso hizo la transición sellada por la Constitución de 1978. Los errores penosos y las prodigalidades en las transferencias avivaron los complejos de «superioridad», identidad, raza a quienes juegan con la unidad española... ¿Cuándo se autorizará y exhibirá la tarjeta roja suspendiendo el fútbol de autonomías desleales?

El PSOE ignora que el ser un partido federal en España tiene más desventajas que pros: legitimar la indisciplina a cuenta del poder regional insumiso es un daño grave y objetivo. La disciplina está exigida por la vida en común y por la seguridad jurídica; reclama la «previsibilidad» de la conducta partidaria, ¿valen 7 votos de diferencia muñidos por gentes de una federación, luego indeseable, para preferir un secretario general en una sola vuelta?

José Luis Rodríguez Zapatero podría ser la excepción, no la regla. ¿Por qué Maragall puede llegar a un acuerdo con independentistas republicanos y comunistas? ¿Por qué Iglesias en Aragón va en contra del Plan Hidrológico y de Camps en Valencia y otras regiones y provincias importantes quieren ese PHN? ¿Por qué un Odón Elorza en San Sebastián es considerado como caballo de Troya del PNV en el PSOE y contribuye a desplazar a Redondo Terreros y mantener un contacto para pactar con independentistas vascos? Todo eso desconcierta a sus propios militantes. No sigo con futuribles.

Dos mil «pesebres peneuvistas» para socialistas con un pacto similar al que firmaron con F. González ¿son capaces de justificar el problema que el PNV plantea en España y en definitiva a no resolver el asunto vasco? ¿Por qué intentaron en la Comunidad de Madrid que IU con el 14 por ciento de electores recibiera el regalo ¿del 50 por ciento! de poder para los comunistas? ¿Por qué los nacionalistas tiene sobrerrepresentación en ambas cámaras nacionales? ¿Con cuál «don celestial» algunos barones ¬como Maragall¬ se creen infalibles e independientes? ¿Cómo se va a gobernar así?

Revolución con trampas democráticas
Tanto el Estado como los partidos, ¿por qué vamos a invertir en la España de las repúblicas lamentables?, ¿otra vez participación en el clima revolucionario, con trampas democráticas de tiempos pasados?, ¿podemos creer que hemos dejado de ser insolidarios, orgullosos, en el país en el cual cualquier miserable está poseído por la envidia, la soberbia en las palabras y en los hechos?

El PSOE, progresía en el poder, en capacidades, en disciplina, en llegar más lejos que la Constitución, obliga a recordar la historia que no se sabe, no se lee y, al ignorarse, puede repetirse. El s. XVIII acabó en el laicismo. El s. XIX acabó con la Restauración de Cánovas y con el desastre; el s. XX fue prerrevolucionario hasta la Dictadura de Primo de Rivera, con la que colaboró el PSOE; el paréntesis nefasto de la República en la que el PSOE no se lució como demócrata al no aceptar el veredicto de las urnas del 33; la Guerra Civil del 36 y la Dictadura de Franco hasta 1975. El consenso de 1978 para la Constitución fue una esperanza hoy en trance de asfixia por la acumulación de conflictos de los independentistas y «llueve» del PSOE.

La historia del PSOE desde la fundación de la UGT en 1888 debe mucho, y bastante malo, al federalismo del partido donde la rivalidad nefasta de Prieto y Largo, v.g. restó posibilidades. Cualquier partido que se precie exige un órgano de disciplina con garantías jurídicas ¬no deben producirse expulsiones por decisiones individuales¬. Si todo lo que haga el PSOE con la anuencia del secretario general, ahora presidente del Gobierno, por contradictorios y caleidoscópicos que sean los distintos talantes de sus gentes, ¿malo!

Renunciar al federalismo
El poder del socialismo está obligado a renunciar a los tópicos y algunas tradiciones, entre ellas, la de ser un partido federal. Eso me parece honradamente. Pregúntese a los catedráticos de organización y a expertos de las consultoras organizadoras. La rebeldía impide la productividad y unidad activa del partido socialista. Partido federal es partido-partido, no un partido de estructura eficaz en un estado autonómico que quiera rentabilizar los casi 40 años de esperanza.

En este momento con una España mejor que nunca, hay que despertar y anular los imposibles, otros demonios familiares, entre ellos el independentismo y el terror, y la duda de ser partido unitario o fraccionado sin otra dirección que la resultante de una composición de fuerzas locas.

Irak
Propósitos americanos
Daniel Pipes Libertad Digital  1 Mayo 2004

¿Cuál debería ser el objetivo de los Estados Unidos en Irak? El gobierno americano es claro en este punto: es "un Irak libre y pacífico", el cual se presenta como importante para la estabilidad de Oriente Medio, lo cual, a su vez, "es importante para la seguridad del pueblo americano".

Un Irak libre y pacífico significa a imagen americana –democrático, liberal, capitalista, bajo el gobierno de la ley–. Mientras que simpatizo por completo con esa visión –¿quién no simpatizaría?– me preocupa tanto que los Iraquíes no den la bienvenida a la dirección Americana como que tal ambición sea en última instancia poco realista.

Mis pensamientos sobre la segunda de estas preocupaciones son clarificados por el nuevo y destacado libro de Samuel P. Huntington, Quiénes Somos: Los Desafíos a la Identidad Nacional de América, que sale en mayo. En él, el profesor de Harvard analiza el impacto que otras civilizaciones están teniendo en América –vía inmigración, bilingüismo, multiculturalidad, devaluación de la ciudadanía y la desnacionalización de la élite Americana–. Argumenta elocuentemente en favor de la necesidad de reafirmar los valores Americanos, clave frente a este desafío.

Por el camino, Huntington observa que los americanos pueden elegir entre tres visiones ampliamente extendidas de su país en lo referente al mundo exterior:

– Cosmopolita: América "celebra el mundo, sus ideas, sus bienes, y, lo que es más importante, a su pueblo". En esta visión, el país se esfuerza por llegar a ser multiétnico, multirracial, y multicultural. Los Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales influencian cada vez más la vida americana. La diversidad es una meta en sí misma; la identidad nacional pierde importancia. En resumen, el mundo modela a América.

– Imperial: América modela al mundo. Este impulso es alimentado por una creencia en "la supremacía del poder americano y la universalidad de los valores americanos". La fuerza militar, económica, y cultural únicas de América conlleva la responsabilidad de afrontar el mal y ordenar el mundo. Se asume básicamente que otros pueblos comparten los mismos valores que los Americanos; Los americanos deben ayudarles a alcanzar esos valores. América es más "el componente dominante de un imperio supranacional" que una nación.

– Nacional: "América es diferente" y su pueblo reconoce y acepta lo que le distingue de otros. Esa diferencia deriva en gran medida del compromiso religioso de la nación y su cultura Anglo-Protestante. La perspectiva nacionalista preserva y realza esas cualidades que han definido a América desde sus albores. En cuanto a la gente que no son Anglosajones Protestantes blancos, "se convierten en Americanos al adoptar su cultura Anglo-Protestante y sus valores políticos".

Huntington resume esta tríada de opciones: "América se convierte en el mundo. El mundo se convierte en América. América sigue siendo América".

La izquierda tiende a la visión cosmopolita; la derecha se divide entre imperialistas y nacionalistas. Personalmente, he dudado entre los dos últimos, deseando en ocasiones que los Estados Unidos exportaran su mensaje político humano y otras veces temeroso de que tales esfuerzos, deseables sin embargo, estén más allá del alcance americano y terminen en desastre.

Lo cual nos lleva de vuelta a Irak y a las opciones actuales.

Los cosmopolitas rechazan el unilateralismo de la campaña de Irak, desdeñando la noción de dirigir a los Iraquíes hacia "un país libre y pacífico", y profundamente recelosos de los motivos de la administración Bush. Se manifiestan en las calles y lanzan agrios ataques verbales en estudios de televisión.

Los imperialistas están dirigiendo la política Americana hacia Irak, en donde ven una oportunidad única no sólo de rehabilitar ese país sino de extender el espíritu Americano por todo Oriente Medio.

Y los nacionalistas se encuentran, como de costumbre, en alguna parte en medio. Simpatizan con la visión imperial pero se preocupan por su sentido práctico y consecuencias. Como patriotas, se enorgullecen de los logros americanos y esperan que la influencia de los Estados Unidos se extienda. Pero tienen dos preocupaciones: que el mundo exterior no esté listo para Americanizarse y que los americanos estén poco dispuestos a emplear sangre y tesoro para llevar a cabo una misión imperial.

Huntington es claramente un nacionalista. Menos claramente, yo también. Creo que la meta de los Estados Unidos en Iraq se debe restringir más estrechamente a proteger intereses Americanos. Espero que la población iraquí se beneficie del derrocamiento de Saddam Hussein y pueda comenzar de cero, al tiempo que rechazo la rehabilitación de Iraq como el estándar por el cual juzgar la empresa americana allí.

La maquinaria militar americana no es ni un instrumento para trabajo social, ni para rehacer el mundo. Es, más bien, el medio principal por el cual los americanos se protegen a sí mismos contra amenazas violentas externas. La meta de los Estados Unidos no puede ser un Irak libre, sino un Irak que no ponga en peligro a americanos.

Con guante de seda
TONIA ETXARRI El Correo  1 Mayo 2004

En cuanto se ha quitado la primera capa de la propaganda y la declaración de buenas intenciones, en torno al cambio en las relaciones entre 'Madrid y Vitoria', han aflorado las discrepancias. Unas horas después de que el ministro Sevilla acudiera a Ajuria Enea, el lehendakari ha visto que el buen talante del nuevo gobierno no es incompatible con la ingenuidad. Y el ministro de Hacienda no ha querido hacer tabla rasa de la gestión de su antecesor, decidiendo, él también, el descuento automático de los 32,5 millones de euros correspondiente a un ajuste de los impuestos especiales. Un descuento derivado del contencioso del Cupo; así es que seguirá el diálogo, pero con los cheques en su sitio.

Desaparecidas ya las excusas de los nacionalistas sobre la confrontación con el Gobierno anterior, han cambiado las cosas en las formas con el Ejecutivo socialista pero Ibarretxe se ha encontrado, además del chasco del descuento, con un presidente tan dialogante como conocedor de su plan. En la sesión de su investidura, no lo pudo decir más claro: deben respetar las reglas del juego. Los proyectos no pueden excluir a la mitad de la ciudadanía vasca (480.000 votos constitucionalistas representados en el Parlamento de Vitoria ). Se ha sustituido, en fin, el «no hay nada de qué hablar» por «le invito a la rectificación». Sin complejos. El ministro Sevilla tras su paso por Ajuria Enea se pudo percatar de que los nacionalistas siguen empecinados en el plan, aunque ahora se aplacen los plazos pero sin cambiar una coma los planteamientos. Queda un año para las elecciones autonómicas (las últimas, en el 2001) y si el PSE quiere presentarse como alternativa, tendrá que discutir el plan de Ibarretxe a su manera. Es decir: sin debatir de forma parcelada sobre la Seguridad Social o la presencia de Euskadi en la UE. Ya saben que sus propuestas sobre la reforma estatutaria son, para el PNV y EA, pura calderilla porque nuestros gobernantes hace ya tiempo que superaron el techo autonomista. Pero como el PSE no quiere ir de ingenuo, optó por rechazar la oferta de Atutxa para ampliar un plazo de presentación de enmiendas al plan Ibarretxe. Sencillamente porque no hay enmienda posible a un proyecto de ruptura con el actual estatuto de Gernika. Tiempos duros con guante de seda. Para el socialista Víctor García, confirmado como 'número tres' en su cargo de director general de la Policía con un destacado perfil político, la habilidad y el tacto serán armas imprescindibles en la coordinación de la lucha antiterrorista.

En esta semana de pulsos internos en los partidos de los que no se ha librado ni el PNV, los populares están necesitando algo más que guantes para ir encajando los cambios en el País Vasco. Loyola de Palacio, que se ha postulado por dentro sin que se notara por fuera, aparece como la candidata con más posibilidades ante la inexistencia, de momento, de una alternativa consensuada. Así está el PP que deja Mayor para ir al Parlamento europeo.
 

Se emite este mail a las 16 horas del día 30 de abril de 2004.
En este preciso momento, trece colectivos republicanos sincronizados, pertenecientes a los países europeos que todavía sobrellevan regímenes monárquicos (solamente siete, contra diez y ocho repúblicas) están dando a conocer su petición conjunta al Parlamento Europeo:
Con el ruego de difusión
ABOLICIÓN DE LAS MONARQUÍAS DE EUROPA
COLECTIVO REPUBLICANO TERCER MILENIO info@crepublicano3m.com 1 Mayo 2004

Con la incorporación de diez nuevas Repúblicas, la Unión Europea se amplía hoy hasta veinticinco países miembros de pleno derecho. De ellos, solo siete siguen siendo monarquías en las que se vulneran seriamente los Derechos Humanos de sus súbditos, produciéndose un insostenible agravio comparativo con los ciudadanos de repúblicas plenamente democráticas.

La histórica ampliación efectuada este primero de mayo de 2004 exterioriza, aún más, tan anacrónico e indigno desafuero, inadmisible en sociedades evolucionadas. Es preciso abolir la institución monárquica en todos sus territorios, pues Europa no puede seguir siendo solo parcialmente democrática y la democracia plena una desnaturalizada ficción, inventada por unas minorías privilegiadas con el fin de perpetuarse.

Para clausurar esos ilógicos regímenes, inconcebibles después de 1792, trece colectivos republicanos de los siete países damnificados han presentado hoy al Parlamento Europeo, una fundamentada petición* conjunta para abolir la institución monárquica. Se demuestra razonadamente que la monarquía, no solo es una forma antidemocrática de promover al Jefe del Estado, sino que vulnera gravemente diversos preceptos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y otros textos análogos.

La resonancia de esta histórica iniciativa en la Europa de las libertades, va a ser muy grande. En España, a pesar (o quizá, por ello) de ser un hecho capital, seguramente el más importante acaecido al republicanismo español desde el uno de abril de 1939, el impacto será mucho menor, porque la difusión también será muy inferior. Como es proverbial, será determinante la férrea autocensura informativa con que encubren a la II Restauración Borbónica las oligarquías propietarias de los tres grandes conglomerados que controlan los medios de comunicación social privados, junto con los fautores directivos gubernamentales de los públicos (tanto da un Urdaci como una Maria Antonia). Mientras siga siendo posible captar voluntades invitando al inagotable banquete institucional, será fácil tergiversar la información.

Todos los españoles que se sientan republicanos, y los que tengan conectado el chip del sentido de la dignidad y el respeto hacia si mismo, deben dejar de mirarse el ombligo y ponerse a trabajar por la democracia plena, difundiendo profusamente esta histórica PETICION… en espera de lo que decida un Parlamento Europeo que, en derecho, debería decir la última palabra.

COLECTIVO REPUBLICANO TERCER MILENIO
info@crepublicano3m.com

* Sigue texto en castellano.
Petición al Parlamento Europeo

Considerando:

Que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, determina:

Artículo 1.
“ Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. (…).”

Artículo 7.
“ Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación”.

Artículo 21.
“ (1) toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes elegidos libremente”.
“ (2) toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país”.
“ (3) la voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto”.

*
Que la Declaración Universal de los Derechos Humanos está reconocida como fuente de derecho en el preámbulo del Convenio Internacional de Derechos Civiles y Políticos que determina:

Artículo 25.
“ Todos los ciudadanos gozarán, sin ninguna de las distinciones mencionadas en el artículo dos y sin restricciones indebidas, de los siguientes derechos y oportunidades:

(a)participar en la dirección de los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos;

(b)votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores;

(c) tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país”.

*
Que la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea determina:

Artículo 21.
Será prohibida toda discriminación y en particular la ejercida por razón de (...) los orígenes étnicos o sociales (...) la religión o las creencias (…) la fortuna o el nacimiento.

y considerando, también:

Que la Declaración Universal de los Derechos Humanos está reconocida como fuente de derecho en el preámbulo de la Convención Europea de los Derechos Humanos.

Que Bélgica, Dinamarca, España, Holanda, Inglaterra, Luxemburgo y Suecia han ratificado el Convenio Internacional de los Derechos Civiles y Políticos y están obligados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la Convención Europea de los Derechos Humanos.

Que la monarquía no se puede constituir razonablemente en una de las excepciones establecidas legalmente.

Que sólo la República permite que la voluntad del pueblo legitime la autoridad de la Primera Magistratura del Estado.

Que sólo la República permite que los ciudadanos elijan, directa o indirectamente, mediante elecciones libres y periódicas, a la persona que vaya a ocupar la Jefatura del Estado.

Que sólo la República permite a todos los ciudadanos, sin ningún tipo de discriminación basada en el origen social, creencias o nacimiento, el acceso a la condición de Jefe del Estado.

Que sólo la República permite que todos los ciudadanos puedan someter las funciones de la Jefatura del Estado a un control democrático regular, así como a la sanción electoral o judicial de las mismas.

Que el Parlamento Europeo sostiene el principio de adoptar una posición clara en materias de interés público.

*
nosotros, ciudadanos europeos unidos en asociaciones republicanas democráticas:

Reafirmamos el carácter fundamental de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Reivindicamos poder ejercer con total plenitud nuestros derechos y libertades políticas, según se especifica en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Instamos al Parlamento Europeo para que adopte las medidas necesarias para abolir la monarquía en los Estados de la Unión Europea, de modo que, en el futuro, todos los ciudadanos de la Unión puedan elegir, directa o indirectamente, mediante elecciones libres y periódicas, a la persona que vaya a ser Jefe del Estado.

Esta PETICIÓN, con el texto en inglés* legalmente autentificado, se presenta en Bruselas el uno de mayo de 2004.

*El texto de esta petición está disponible en alemán, castellano, catalán, danés, francés holandés e inglés.

Firmantes:
Bélgica: Cercle républicain/ Republikeinse Kring/ Republikanischer Kreis (CRK). Dinamarca: Danske Republikanere. España : Ateneo Republicano de Asturias, Ateneo Republicano de Galicia, Colectivo Republicano Tercer Milenio, Liberales por la República (LIBRE), Plataforma de Ciudadanos por la República y Unidad Cívica por la República. Holanda: Nieuw Republikeins Genootschap. Inglaterra: Republic y ThroneOut. Luxemburgo: déi Lénk / la Gauche (mouvement politique unitaire de gauche). Suecia: Republikanska Föreninge.
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